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2. Introducción General al Fenómeno Migratorio

2.1. La migración

La migración de los seres humanos es un fenómeno universal y está presente en todas las épocas de la historia y en todas partes de nuestro planeta. Migración es siempre movimiento. Como proceso general implica el traslado de hombres y mujeres que, con diferentes edades, sexo, profesiones y ocupaciones, cambian su lugar de residencia por un período de tiempo o para toda su vida. Migración, es el desplazamiento de personas de un lugar a otro, con un carácter relativamente permanente (Sills, 1974 p 93). La temporalidad o la permanencia están predeterminadas por las regulaciones migratorias, las condiciones históricas, económicas, políticas y sociales de los lugares de origen y de destino. A medida que ha ido avanzando la historia, cada vez más las oleadas migratorias han sido un factor determinante en la conformación de las naciones, su identidad cultura, idioma, religión y modo de vida en general en la medida en que los flujos migratorios se hacen más frecuentes y aumenta el intercambio cultural entre las sociedades de diversos orígenes.

Desde los orígenes del ser humano, este se ha desplazado a lo largo de los continentes en búsqueda de mejores condiciones de vida, de entornos más adecuados para su existencia. Esto es una constante en la historia de la humanidad y ha traído efectos en millones de personas en todo el mundo. Un aspecto sumamente importante relativo al fenómeno migratorio es la distinción entre emigración e inmigración. Puede considerarse como emigración desde el punto de vista del lugar de salida y como inmigración en el lugar de llegada. Es decir los individuos obtienen la doble distinción, variando esta desde el lugar al cual se haga referencia. Un latinoamericano que vive en los Estados Unidos, por ejemplo, es considerado un inmigrantes en su nuevo asentamiento, mientras en su país de origen es considerado como emigrante.

En cuanto a la duración de las migraciones podemos considerar las migraciones temporales, que a veces son migraciones estaciónales para trabajar en las cosechas de temporadas, por ejemplo, regresando después a sus lugares de origen; y las migraciones definitivas, cuando los emigrantes se establecen en el país o lugar de llegada por tiempo indefinido. En ocasiones, logran el retorno cuando consiguen una cantidad de dinero suficiente que les permite llevar una vida más holgada o, cuando cambian las condiciones que motivaron la emigración.

Si observamos el continente hoy llamado América, vemos que el fenómeno migratorio comenzó mucho antes de 1492 con la llegada de Colón al "Nuevo Mundo". Ya para ese entonces la movilidad entre los habitantes de América era significativa. Sin embargo, con los colonizadores europeos comenzó a dinamizarse el proceso hasta tal punto, que en la actualidad el área del Caribe, es una de las regiones del mundo con mayor actividad migratoria a nivel mundial. En proporción al número de habitantes el Caribe posee una de las diásporas y comunidades trasnacionales más numerosas a nivel mundial (Stalker, 2003 pp 62-78).

2.2. Principales causas de las migraciones internacionales

La búsqueda de un futuro mejor, la huida de situaciones sin esperanza y escape son un elemento determinante en los procesos migratorios tanto actuales como los del pasado. La migración puede ser vista como una salida a las situaciones que hacen imposible una vida digna e el lugar de origen, -y no es solamente en relación al aspecto económico-. Puede calificarse como un acto de rebeldía frente la desesperanza que reina en el mundo subdesarrollado,-que en la actualidad es el mayor emisor de emigrantes- (Hidalgo, 2004 p 17), aunque no siempre fue así.

A grandes rasgos podemos identificar varias causas que motivan las emigraciones en diferentes órdenes, estas pueden ser:

Políticas. Se refieren a las causas derivadas de las crisis políticas que suelen presentarse en ciertos países. Muchas personas que temen a la persecución y venganzas políticas abandonan un país para residenciarse en otro o, al menos, intentan abandonarlo, aunque a menudo pueden llegar inclusive a perder la vida cuando se trata de regímenes totalitarios. Cuando las personas emigran por persecuciones políticas en su propio país se habla de exiliados políticos. Hoy se utiliza el término de refugiados para darles un status legal a dichas personas.

Socioeconómicas. Son aspectos fundamentales en cualquier proceso migratorio. De hecho, existe una relación directa entre desarrollo socioeconómico e inmigración y, por ende, entre subdesarrollo y emigración. La mayoría de los emigrantes lo hacen por motivos económicos, buscando un mejor nivel de vida. La situación de hambre y miseria en muchos países subdesarrollados obliga a muchos emigrantes a arriesgar su vida (y hasta perderla en multitud de ocasiones), con tal de salir de su situación.

Familiares. Los vínculos familiares, para mantenerlos o reforzarlo resultan un factor importante en la decisión de emigrar. En este aspecto, muchas de las políticas y ajustes migratorios más justos y progresistas hechos por los países receptores van en el orden de facilitar la reunificación familiar.

Culturales. La base cultural de una población es determinada a la hora de decidir a qué país o lugar se va a emigrar. La cultura (religión, idioma, tradiciones, costumbres, etc.) tiene mucho peso en esta toma de decisiones. No es casualidad que muchos países emisores de emigrantes en la actualidad tengan como principal destinos de sus migraciones sus antiguas metrópolis.

Guerras y/o conflictos internacionales. Constituyen el principal origen de las migraciones forzadas, que han llevado a desplazamientos masivos de poblaciones huyendo del exterminio o de la persecución del país o ejército vencedor. Un ejemplo significativo de esto es la migración europea durante las dos guerras mundiales o la migración española durante la Guerra Civil, en la actualidad tenemos el caso de Colombia afectada por una Guerra de Guerrillas y narcotraficantes.

Catástrofes generalizadas. Los efectos de grandes terremotos, inundaciones, ciclones, maremotos, epidemias, y otras catástrofes tanto naturales como sociales (o una combinación de ambas, que es mucho más frecuente) han ocasionado grandes desplazamientos de seres humanos (también podríamos considerarlos como migraciones forzosas) durante todas las épocas, pero que se han venido agravando en los últimos tiempos por el crecimiento de la población y la ocupación de áreas de mayor riesgo de ocurrencia de esas catástrofes.

Generalmente, aunque la iniciativa de emigrar es en parte es una decisión individual, la mayoría de las migración se dan en grupos y en lo que han llamados olas, casi siempre motivadas por algunas de las causas anteriormente mencionadas. Pero para que exista emigración, deben existir una serie de posibilidades y condiciones que hagan posible, y que "tenga sentido" la aventura de emigrar. Entre ellas podemos destacar:

Desarrollo de los medios de transporte y comunicación. El desarrollo de los medios de comunicación y transporte hacen que las distancias se perciban más cortas. De esta manera, el conocimiento de las posibilidades existentes en el exterior, motivan el impulso a lanzarse a emigrar y los medios de transporte agilizan el proceso de desplazamiento.

Perspectiva de mejora económica. Sin ésta perspectiva no existirían los procesos migratorios. El ideal de un futuro mejor, es el resorte que impulsa el proceso. Aunque esta no significa un cambio inmediato en la economía personal, si representa la posibilidad de alcanzarlo transcurrido un tiempo. Cuando se emigra hacía un destino en particular es porque se tiene la percepción de que en ese nuevo país, las posibilidades de mejores garantías económicas son reales.

Contextos pacíficos y estables en los lugares de destino. El destino perseguido por aquellos dispuestos a emigrar suelen ser países que atraviesas por una situación estable y pacífica que hace atractivo y previsible el resultado del viaje.

Existencia de espacios económicos y físicos para recibir a nuevos pobladores y trabajadores. Las migraciones generalmente se dan en los espacios donde los migrantes encuentran posibilidades reales de insertarse en las economías, y existen espacios reales para sus asentamientos. En la actualidad la sobrepoblación de muchos países pobres, y el envejecimiento de la población en los países desarrollados a traen mano de obra específicamente joven.

Importancia de las redes. En todos los procesos migratorios, los nacionales de una misma nación se suelen dirigir hacía destinos concretos, en los cuales los primeros que llegan van "abriendo caminos", y estableciendo lazos, que incitan y hacen factible la llegada de otros connacionales en sucesivas oleadas.

2.3. Teorías de estudio de las migraciones aplicadas al estudio

2.3.1. Push – Pull (Atracción y Expulsión)

La teoría del Push- Pull la encontramos dentro del modelo de desarrollo clásico del estudio de las migraciones ligado fuertemente a la economía. El modelo se basa en una serie de elementos asociados al lugar de origen que impulsan (Push) a abandonarlo al compararlo con las condiciones más ventajosas que existen en otros lugares, o sea, los factores que atraen (Pull). En medio de estos factores se encuentra el sujeto que los valora y toma la decisión, de marchar o quedarse. De esta manera la decisión de emigrar queda limitada a las motivaciones individuales de los migrantes (Hirschamn, 1999 p 124).

El proceso de empuje, o alejamiento de la nación de origen puede estar asociado a diversas razones, tales como ideológicas, económicas, políticas sociales y hasta religiosas. Lo mismo sucede con el proceso de atracción.

Este modelo de estudio ha recibido ciertas críticas en su aplicación, debido a que limita la acción de emigrar a una mera acción en busca de ventajas personales, a partir de la comparación, y no se extiende a las implicaciones que trae consigo la migración (Hirschamn, 1999 p 124). Sin embargo, la factibilidad de ésta teoría en el caso que nos interesa nos permite identificar estos factores de atracción y expulsión en ambos sentidos. Es decir, identificar los elementos que motivan las salidas de los cubanos de la isla y aquellos que hacen de República Dominicana un país atractivo.

2.3.2. Capital humano e incorporación

Otra perspectiva que podrá servirnos para ver cómo la migración cubana se inserta en la sociedad dominicana puede ser "teoría del capital humano".

La teoría del capital humano, se refiere a la serie de conocimientos y habilidades individúales que los inmigrantes traen consigo, aunque este concepto puede ser aplicado a determinados grupos (Foner, 2001 p 12). El costo aplicado en la adquisición de las habilidades y conocimientos, es entendido como inversión, más que como un gasto, tal como lo desarrollo Schultz en los años 60s. En otras palabras, la inversión que se hace en la educación, es una inversión a largo plazo. La inversión (gasto) social, de un país, tiene sus consecuencias directas en los indicadores sociales del mismo. En el caso migratorio, ésta se refleja en las posibilidades de inserción y beneficios que perciben los inmigrantes en sus lugares de destino, y en detrimento de la economía del país de procedencia. Esta teoría sirve de análisis cuando se encuentran enclaves étnicos específicos, cuando un grupo determinado, de algunas minorías se caracterizan por insertarse en determinados tipos de empleos y/o, negocios propios (Foner, 1999 p 13). Las habilidades que cada individuo o grupo posean van a determinar el status en el cual estos se inserten en las economías de los países receptores (1999 p 12).

Durante los años 80 y 90, fue muy utilizada para investigar la inserción de emigrantes en las respectivas economías de los países a la cuales se insertaban los mismos (Perlmann and Waldinger, 1999 p 241)

Entre las ventajas que posee el análisis del capital humano de los grupos migratorios, permite definir los perfiles ocupacionales de los mismos. Es bastante común que encontremos determinado grupos humanos que tanto los individuos particulares, como en su totalidad, tenga determinadas habilidades que les permite insertarse en un sector determinado de la economía del país receptor (Perlmann and Waldinger, 1999 p 241).

Visto de ésa manera, la teoría del capital humano, podría desprenderse la premisa de que mientras más educación tenga el grupo o el individuo inmigrante, mayor serás sus posibilidades de inserción y mayores sus ingresos económicos. Sin embargo, hay otras variables que también influyen en la inserción en la sociedad, de un grupo inmigrante, tales como cultura, idioma, religión, etc. Estos factores pueden determinar la inserción o el rechazo del los inmigrantes independientemente de su preparación profesional.

En cuanto a la migración cubana a República Dominicana, los cubanos se han sabido insertar en determinado sectores de la economía Dominicana, donde, la preparación inicial que traen consigo es un factor determinante.

2.3.3. Conexiones Transnacionales.

Durante mucho tiempo los investigadores de las migraciones consideraron que los flujos migratorios desde el llamado "Tercer Mundo" hacia países económicamente más desarrollados era un flujo irreversible. De esta manera la migración se percibe como una forma (definitiva) de escapar de la miseria, -aunque en cierto modo lo es-, se creía que los emigrantes cuando logran insertarse en el mundo desarrollado rompen los vínculos con su país de origen. Los estudios más reciente, demuestran que los grupos de inmigrantes que se establecen en el país receptor, crean una, cada vez más creciente, red de conexiones con sus comunidades de origen, que a grandes rasgos, repercuten en el aumento de transferencias de recursos, movilidad de las personas e intercambios comerciales, culturales, etc. (Portes y Guarnizo, 1991, pp 23-24).

Los lazos, que establecen los inmigrantes con sus países de origen, son conocidos como redes transnacionales. La migración transnacional, es aquella en las cuales las personas se mueven a través de las fronteras internacionales y establecen esas relaciones sociales entre la nación donde se encuentran y el país de donde son originarios (Schiller, 1999. p 97). Literalmente, los migrantes transnacionales viven más allá de las fronteras.

Esta perspectiva, tiene la particularidad, que debe utilizarse fundamentalmente cuando hay movimiento entre los países, pero sobre todo cuando hay influencias, de tipo, económicas, culturales y políticas entre los individuos "reclamados" por ambas o más naciones. Otra particularidad de esta perspectiva, versa en que es aplicable para el estudio de las segundas generaciones, los hijos de los inmigrantes, mantienen estas redes transnacionales, y al igual que sus padres, tienen participación e influencia en más de una nación (1999 p 96).

Las redes transnacionales que establecen los migrantes a través de la interacción entre ambas naciones, tienen características propias según cada caso particular. (1999 p 97). Es por ello, que dentro de los estudios transnacionales existe una alta diversidad de posturas, ya que las categorías de análisis social, tales como nación, Estado, ciudadanía, raza, clase, género e identidad, deben repensarse a la luz de las tendencias modernas, puesto que ya no son ni estables ni universales como hace varias décadas (Duany, 2001 p 42). En este marco, el análisis transnacional nos ofrece herramientas para identificar como se manifiestan esas redes transnacionales entre los cubanos de Cuba, y aquellos que emigran a República Dominicana.

Lamentablemente no hemos incluido ninguna teoría relacionada con los procesos de relación de los inmigrantes en la sociedad receptora, teorías de asimilación, meelting pot, interculturalidad, que pueden ser útiles para un estudio de este tipo. Sin embargo, aunque mencionamos algunos aspectos de las relaciones que establecen los cubanos con la sociedad receptora, esto sería objeto de otro tipo de estudio, y sería necesario esperar algunos años, más cuando la presencia cubana sea mucho más representativa que en el presente momento.

3. Períodos de la migración cubana y su relación con República Dominicana

3.1. Primeras migraciones

El fenómeno de la migración en Cuba es tan antiguo como la historia misma de la isla, desde la llegada de los primeros pobladores, exterminados durante la primera colonización europea y más adelante por los ancestros de los pobladores actuales. A lo largo de toda su historia, Cuba ha importado inmigrante y ha exportado emigrantes desde, y hacia todas las latitudes del mundo.

Se considera que las primeras inmigraciones en Cuba, comenzaron hace más de 6.000 años, con los aborígenes que llegaron a la isla procedentes algunos del Sur de la Florida y de la región Norte de Suramérica, saliendo de la cuenca del Orinoco y trasladándose a través del arco que forman las antillas menores. Fueron los pobladores con los que se encontraron los europeos en 1492.

3.2. Período colonial e inmigración

Desde el inicio del período colonial cubano, en 1511, Cuba se caracteriza por recibir inmigrantes, principalmente ibéricos que llegaban a la isla, en búsqueda de las "oportunidades" que ofrecía el "Nuevo Mundo". Durantes estos primeros años, las de inmigrantes, fueron bastante modestas, debido fundamentalmente a que en la isla no se encontró tanto oro como se esperaba y la ganadería y la agricultura eran demasiado incipientes como para constituir un atractivo para aquellos que se aventuraban a lo que hoy es América.

La situación económica en la isla cambia cuando en 1529, se ubica La Habana en su sede actual, la Corona Española establece que todos los barcos que vayan a cruza el Atlántico deben reunirse en ésta sede y desde ahí partir. Esta medida trajo consigo una reactivación de la economía de toda la isla. Para entonces, el país comenzó a recibir inmigrantes, principalmente españoles, en su gran mayoría se ligaron al comercio, mientras otros comenzaron a explotar las tierras a todo lo largo de la isla.

Ya para este tiempo la población indígena estaba mermada casi en su totalidad. Paralelamente, a la llegada de los inmigrantes españoles, comenzó la inmigración forzosa de africanos. La primera entrada significativa de africanos a Cuba se considera a partir de 1523. Desde esta fecha, hasta 1873, última entrada ilegal de africanos a la isla, en 1873 se estima que llegaron 1.300.000 (Alvarado, 1998). Destaco la ilegalidad, porque después de 1835 con la firma entre España y Gran Bretaña del tratado para abolir la trata de esclavos, en Cuba se mantuvo este comercio, aún al margen de la Ley. No fue hasta 1886 cuando quedo abolida totalmente la esclavitud (Alvarado, 1998).

Sobre el legado dejado en Cuba por los forzados inmigrantes africanos, no es necesario buscar demasiado para darse cuenta. Solo basta con caminar por las calles de cualquier ciudad cubana y mirar su gente, probar la comida, o simplemente escuchar la música cubana, la huella africana sobresale en cualquier esquina, en cualquier persona, y en cualquier compás. En Cuba se le reza a la Caridad del Cobre con la misma devoción que a Oshum.

A mediados del siglo XIX, comenzaron a llegar a Cuba otros inmigrantes procedentes de China. Entre 1847 y 1874, se estima llegaron unos 124 000 personas culíes chinos. Estos, aún siendo hombres "libres" las condiciones del viaje no era muy diferente a la de los esclavos africanos. Estaban obligados a trabajar durante ocho años al dueño que los contratara, y pasado este período podían regresar a su país, casi ninguno lo consiguió, puesto que los salarios que devengaban eran extremadamente bajos y no les permitía pagar la travesía de regreso (García, 2005). En la actualidad es imposible hablar de lo cubano, sin mencionar al español y al africano, y aún, aunque en menor medida al chino. En la actualidad en Cuba podemos encontrar personas que en un mismo individuo, o individua, reúna rasgos fenotípicos de estos tres grupos humanos.

Las migraciones durante este período del siglo XIX respondían a la creciente necesidad de trabajadores. Después de la Revolución Haitiana, Cuba paso a ser el primer productor mundial de azúcar, y los ingenios necesitaban abundante mano de obra, y barata.

Durante todo este período y hasta los primeros años del siglo XX, Cuba era una "provincia" de España, -salvo el período que perteneció a Inglaterra- por lo que no importaba mucho la constancia de los ibéricos que se trasladaban o se asentaban en la isla. Además, al ser Cuba la última colonia de España que alcanzó la independencia, se estima que llegaron, muchos militares y funcionarios, que abandonaron las antiguas colonias que se independizaban de España, o pasaban a ser colonias de otras naciones europeas (García, 2005).

Visto estos detalles, podemos afirmar que los saldos migratorios cubanos, hasta mediados del siglo XIX, se comportaron de manera positiva, siendo un país básicamente receptor de inmigrantes. Ya en la segunda mitad de este mismo siglo XIX, la situación cambiaría, con el inicio de las Guerras de Independencia con la consecuente redirección de los patrones migratorios.

3.3. Emigración cubana durante las Guerras de Independencia, inserción y aportes en República Dominicana

El 10 de octubre del 1868 comenzó la Guerra de los Diez Años, la primera de las guerras de independencia. A partir de esta fecha, si bien no inmediatamente, Cuba comenzó a reportar saldos migratorios negativos. Durante este tiempo comienzan las primeras migraciones de cubanos hacia República Dominicana. Para otros investigadores, llegaron cubanos anterior a ésta fecha, en 1861, a partir de la reanexión de Santo Domingo a España (Paulino, 2006). La investigadora Ángela Casaña del Centro de Investigación de las Migraciones (CEMI) de la Universidad de la Habana, considera, que esta migración, no impactó de manera particular ninguno de los dos territorios (2001). Sin embargo, la presencia en esta época de inmigrantes cubanos en República Dominicana dejó aportes significativos al país. Además, con esta migración, Cuba ampliaba los flujos migratorios intra-caribeños tan propios de la región del Caribe, que persisten aún en la actualidad (Hidalgo, 2004 p 71).

Es importante destacar, que una buena parte de estos inmigrantes eran favorables, a la independencia de Cuba, y muchos de ellos, ayudaron económicamente a la causa independentistas, y prácticamente este fue el único vínculo de incidencia que mantuvieron con su país de origen. Por supuesto que sus aportes no fueron tan significativos como los de los cubanos que vivían en Estados Unidos, donde si existieron asentamientos de cubanos de mucho mayor número, además, distribuidos en diferentes ciudades. Mientras otros, solamente querían desarrollar sus negocios, y en un país en Guerra como lo estaba Cuba en ese momento no les era factible.

Los primeros inmigrantes cubanos en República Dominicana se establecieron fundamentalmente en la ciudad capital Santo Domingo, la región Este, Santiago de los Caballeros y en mucho mayor medida en Puerto Plata al Norte del país. Hacia 1875, existía en esta ciudad un barrio habitado casi exclusivamente por cubanos, llamado "Cuba Libre", Eugenio María de Hostos lo describe en sus "Notas de viajero" cuando arriba a esta ciudad (Rodríguez, 1939 p 9).

"Desde el puerto hacía el fondo de la ciudad, el terreno se eleva en una pendiente que concluye por dominarla: aquella eminencia, casi exclusivamente habitada por cubanos, se llama Cuba Libre. "

En esta ciudad organizaron diferentes asociaciones tales como: "La Antillana", "La Juvenil" y la "Delegación Revolucionaria Cubana". Estas organizaciones no solo servían para reuniones entre compatriotas, sino que además agrupaba a los simpatizantes de la causa de la guerra en Cuba (Hoetink, 1985 p 51). Otro aspecto interesante, es que muchos de estos cubanos entablaron lazo familiares con dominicanos rápidamente habiendo matrimonios entre nacionales de los dos países (1985 p 51).

Muchos de los cubanos, que también poseían ingenios en Cuba y vinieron a República Dominicana, se dedicaron a la producción de azúcar prontamente importaron nuevas maquinarias y técnicas nuevas que fomentaron el desarrollo de ésta industria. El primer ingenio que funcionó con una maquina de vapor fue el fundado en Puerto Plata por el cubano Charles Loynaz en 1870, mientras que el primer ingenio azucarero considerado moderno localizado en la República Dominicana fue el "Esperanza", fundado en 1875, propiedad del cubano Joaquín Delgado (Cassa, 2003 p 131).

Un elemento nuevo a los empresarios azucareros cubanos fue el empleo de mano de obra asalariada, muy diferente al uso de esclavos que aún en esa fecha se mantenía en Cuba. Esto supuso para los mismos establecer nuevas relaciones de tipo capitalista con los trabajadores locales.

Además de los conocimientos de la industria azucarera, a los cubanos que se asentaron en el país durante estos años les acompañó un juego muy de moda en ese tiempo llamado "béisbol". Sobre como comenzó a jugarse la "pelota" en el país hay más de una versión. Durante mucho tiempo, se consideraba que el principio del beisbol en Santo Domingo era fue en el año 1891, inducido por los hermanos Ignacio y Ubaldo Alomá, ambos cubanos, dueños de una herrería en Santo Domingo, a los cual se les atribuye además de enseñar a muchos a jugar el deporte, organizar el primer partido ese mismo año. La segunda teoría del béisbol dominicano es fruto del trabajo de la investigación realizada por tres venezolanos: Juan Vené, Eleazar Díaz Rangel y Humberto Acosta. Ellos sitúan el año 1886 como el inicio del nacimiento del deporte, en San Pedro de Macorís, y como responsables los marinos de un barco cubano, que comenzaron a jugar béisbol mientras su barco estuvo en el puerto de esta ciudad, rápidamente los dominicanos se interesaron por este nuevo deporte (Peña, 2006, p 52).

Otras de las teorías, afirma que fue introducido por los marines norteamericanos durante la ocupación de 1916, o que al menos la afición por este deporte se le atribuye a la presencia estadounidense en el país. Está teoría parece ser menos probable, ya que cuando los norteamericanos llegaron a República Dominicana, ya se jugaba pelota, de hecho el actual equipo los Tigres del Licey fue fundado en 1907, mucho antes de la llegada de los infantes de marina de Estados Unidos.

Hacia los años siguientes, incluso después de la Guerra de los Diez Años, durante la tregua entre 1878 y 1895 cuando estalló la segunda Guerra en Cuba, y aún durante ésta, continuaron llegando cubanos a República Dominicana aunque en menor medida. El propio José Martí se reunió con un grupo de ellos en la ciudad de Santiago en las dos ocasiones que visitó República Dominicana en compañía de Máximo Gómez antes de embarcarse hacia Cuba previo a la Guerra del 95 ( Espinal, 2005 p 182).

También en la ciudad de Santiago de los Caballeros se establecieron varias familias de cubanas. Entres los cubanos que se establecieron en Santiago se encontraban algunos médicos, y otros especialistas en diversas áreas, mecánicos, relojeros, fotógrafos, y varios profesores. En su gran mayoría trabajaron en las ciudades, a pasar del interés que se tenía de vincularlos al campo, solo unos cuantos lo hicieron y trabajaron vinculados al cultivo del tabaco (Espinal, 2005 pp 180-181).

Edwin Espinal en su "Historia Social de Santiago de los Caballeros 1863-1900" al hablar del los Médicos y boticas: ejes de salud pública, menciona varios médicos, farmacéuticos y odontólogos cubanos que llegaron a esta ciudad en la última década del siglo XIX. Esta fue otra área donde se insertaron varios de los que llegaron en esta época. A uno de ellos, al Dr. Pedro Dobal y Valdez se le consideró como el primero que practicó la cirugía ampliamente en esa ciudad (Cantisano, 2007 p 15). En las ciencias médicas también fueron importantes los aportes de los médicos cubanos Raúl Fonts Sterling y Eusebio Ponts y Agreda, autor de un "Manual de guerra de guerrillas" para los soldados dominicanos, y el primero, fue uno de los iniciadores del Manicomio de Santiago (2007, p 15).

A excepción de algunos casos aislados que debieron de haber existido, la sociedad dominicana absorbió rápidamente a los emigrantes cubanos, el hecho que formaran familias entre ambos es una prueba de ello. Uno de los pocos casos de dificultad que enfrentaron los cubanos fueron una serie de mediadas del presidente Ignacio María González suprimiendo los periódicos cubanos que se editaban en Puerto Plata por orden de una resolución de la cámara legislativa. (Luperón, 1961, p 300).

En el momento en que la guerra con España estaba en su momento más crucial, en el año 1875, el presidente de la Republica Dominicana para congraciarse con España, había dictado la orden de embarcar a los cubanos que España solicitara con destinos a Cuba y a Puerto Rico, esto hubiera significado la muerte para muchos de ellos y el mismo Luperón se opuso a que fuesen expulsados, sin embargo, algunos debieron salir rumbo a Venezuela, Haití y Jamaica (1961, p 301). En uno de los escritos de Pedro Francisco Bonó, se habla de las condiciones en que se dio esta migración, y en cierta medida crítica las concesiones que se les otorgaron pero esta reacción no fue explícitamente hacia la migración cubana, sino hacia todos los capitalistas que se establecían en el país para ese entonces (Rodríguez, 1939 p 255).

Como ya mencioné anteriormente, estos cubanos muchos de ellos establecieron lazos familiares con dominicanos, y en su gran mayoría se quedaron a residir en el país, por lo que a pesar de su condición de extranjeros, sus capitales se podrían considerar nacionales, inclusos aquellos que no se dedicaron a la industria del azúcar.

3.4. Migraciones en Cuba, durante la primera mitad del siglo XX.

Entre 1898 y 1902 se libró en Cuba la Guerra "Hispanocubanoamericana", posterior a la Guerra, España pierde el control de los territorios de ultramar, siendo el fin del Imperio Español en América. Los territorios de Puerto Rico y Filipinas más adelante quedan bajo el control de Estados Unidos, de acuerdo al Tratado de París y Cuba nace como república el 20 de mayo de 1902.

Durante las primeras cinco décadas del siglo XX, la llamada Cuba Republicana, el país reportaba saldos migratorios positivos, siendo un principalmente receptor de inmigrantes. Acontecimientos como la Primera Guerra Mundial entre 1914 -1918, la Guerra Civil Española de 1936 al 39 y la Segunda Guerra Mundial de 1939 al 1945 obligaron a muchas personas emigrar hacía diversos destinos, Cuba se encontró entre ellos. Se estima que desde principios del siglo XX hasta 1923, se dirigieron a Cuba unos 750,000 inmigrantes españoles (Bejarano, 1993).

Durante este período se establecieron en Cuba por diversos motivos y en diferentes tiempos, norteamericanos, polacos, alemanes, italianos, rusos, puertorriqueños, chinos, dominicanos, haitianos, jamaiquinos y varias comunidades de judíos, entre estos hubieron sefardíes, ashkenazis y ortodoxos, todos ellos procedentes de diversas regiones, Turquía, Grecia, Siria, Alemania (Bejarano, 2000). Las razones fundamentales de estas migraciones se deben a la aceleración de la economía de la isla con el llamado "boom" azucarero, además de la fuerte influencia de Estados Unidos como principal socio comercial de la isla, aseguraban condiciones de auge económico.

Desde principio de los años 50 s muchos cubanos comenzaron a salir nuevamente de Cuba y muchos lo hacían fundamentalmente hacia los Estados Unidos, debido a los estrechos vínculos comerciales entre ambas naciones. Algunos otros salían de Cuba por cuestiones políticas, debido a las tensiones que fueron acrecentándose principalmente con la llega de batista al poder, mediante un golpe de Estado en 1952. Para el año 1958 la cifra de inmigrantes cubanos en Estados Unidos llegaba a 50.950 personas nacidas en Cuba (Ajá, 2002 a).

Entre las comunidades más numerosas que llagaron a Cuba la encabezan los españoles, juntos a los chinos y haitianos. Todos ellos se ligaron rápidamente con la población local y en actualidad muchos de sus descendientes viven en la isla. El barrio chino de La Habana ocupa una considerable región de la capital del país y en la actualidad se pueden ver diversos negocios principalmente de comida, llevados tanto por los chinos nativos, como por sus hijos y nietos. De los descendientes de haitianos, estos se encuentran principalmente en las regiones del Centro y Oriente de la isla, aunque quedan pocos nativos de Haití, muchos de sus hijos y nietos conservan sus tradiciones, religión y lengua. En cuanto a los descendientes de judíos, igualmente quedan solo unos pocos de cientos de ellos, que igual conservan sus tradiciones y religión.

3.5. Cubanos en República Dominicana durante la primera mitad del siglo XX.

A pesar de que en los primeros años del siglo XX, las emigraciones desde Cuba no fueron significativas, y las que habían se dirigían fundamentalmente hacia Estados Unidos, se tiene constancia de algunos cubanos que emigraron hacía República Dominicana.

En el Primer Censo Nacional realizado en República Dominicana en 1920 se registraron un total de 750 personas nacidas en Cuba, teniendo en cuenta que para esa fecha la población total de la República Dominicana era de menos de un millón de habitantes, exactamente 894.665, de ellos 49.520 extranjeros los cubanos solo representaron el 0.09 % de la población y el 1.51 de los extranjeros residentes en el país (Santo Domingo, 1975 p 146).

Un ejemplo claro de cubanos asentados en el país, es, Pedro Mir, un mecánico industrial establecido en San Pedro de Macorís, padre del poeta nacional dominicano Pedro Mir, puesto que en 1913 cuando nació su celebre hijo se encontraba afincado en esta ciudad del Este Dominicano junto a su esposa la puertorriqueña Vicenta Valentín.

Aún con alguna presencia, durante estos años no fue significativa la emigración de cubanos a República Dominicana. Factores como la intervención norteamericana en 1916 y la posterior dictadura de Trujillo, no garantizaban en el país la estabilidad y condiciones que persiguen aquellos que emigran.

3.6. Conclusión.

Podemos decir que a partir de los años posteriores al inicio de la conquista hasta el final de la primera mitad del siglo XX, los saldos migratorios cubanos se han comportado de manera positiva, con la inmigración fundamentalmente de europeos, africanos y chinos.

Los primeros saldos migratorios negativos, comienzan a partir de 1870 motivados fundamentalmente por las guerras de independencia. A pesar que los principales destinos de las migraciones cubanas durante este momento histórico fueron Estados Unidos, Puerto Rico y España, muchos cubanos se dirigieron hacia República Dominicana, siendo estos los primeros movimientos de cubanos registrados hacía este país. Esta migración se caracterizó por ser muchos de ellos, antiguos dueños de ingenios en Cuba, y otros una clase media de profesionales y técnicos de diferentes áreas. Esta migración, contribuyó en alguna medida al desarrollo de la industria azucarera dominicana e hizo importantes aportes en otros sectores.

Durante la primera mitad del siglo XX, Cuba, recuperó nuevamente si condición de país receptor de inmigrantes, con relativamente pocas emigraciones. El auge de la economía de la isla, propiciaba la entrada de obreros necesarios, así como inversionistas. Durante estos años, República Dominicana no fue un país para el cual era necesario emigrar, la situación cambiaría con la revolución de 1959.

4. Migración cubana a partir de 1959 y los primeros migrantes de este período hacía República Dominicana

4.1. Primeras décadas después del triunfo de la Revolución

El triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, marca una nueva dirección en las migraciones de la isla. Además, con este período, el país comienza nuevamente a exportar migrantes progresivamente. Estas migraciones están estrechamente ligadas a elementos tanto políticos y económicos motivados por la propia evolución del proceso llevado a cabo por el nuevo gobierno de Cuba, como por los caminos que fueron tomando la política internacional de y hacia la isla. Las salidas de Cuba fueron dándose acorde a los distintos momentos del proceso llevado por el gobierno cubano, fueron creándose sucesivamente grupos decididos a emigrar (García-Motón 1997 p 272).

En los primeros años, sucedieron las primeras migraciones, donde se daba una combinación de elementos políticos y económicos. Los primeros emigrantes eran fundamentalmente los más cercanos colaboradores del régimen anterior. Otros por su parte, cuando el gobierno cubano comenzó la nacionalización de las propiedades, con el giro hacia el socialismo en 1961. Las encarcelaciones de los que se sospechaban no estaban de acuerdo con el nuevo sistema también fueron motivos de emigración, principalmente hacia Estados Unidos. Muchos de estos migrantes, salieron con la idea de regresar en tanto la situación política en Cuba cambiara, la mayoría de ellos, hoy casi cincuenta años después no lo han conseguido y muchos han muerto en la espera.

Durante estos primeros años, y aun durante mucho tiempo, la decisión de emigrar de Cuba además de implicar un emigración sin retorno asegurado, no solamente afectaba a los que partían, sino también a los que quedaban en Cuba, debido a que el acto de emigrar cobraba un significado de "traición a la patria", propiciando una estigmatización de aquellos que tenía familiares en el extranjero. El poseer familia emigrantes, implicaba que muchas personas no se consideraban aptas para determinados tipos de empleos, a acceder a puestos de cierto nivel.

Esta política obligaba a que las familias de quienes emigraban perdieran todo tipo de contactos entre sus miembros, debido a las sospechas que recaían sobre ellos por parte del régimen. El gobierno cubano entendía en ese entonces que la única opción "correcta" que debía realizar un ciudadano, era apoyarlo irrefutablemente. Todo aquel que pensara diferente, o decidiera hacer su vida fuera de Cuba, era tildado de "gusano", queriendo decir que ésta personas se arrastraban ante el gobierno norteamericano, aunque no fuesen a los Estados Unidos o se arrastraban por las condiciones económicas que no conseguían en Cuba.

Durante los años, siguientes, la década de los 70s y los primeros años, de los 80s las salidas de Cuba se hacían cada vez más difíciles. Muchas de las migraciones durante este tiempo eran dirigidas hacía Estados Unidos cruzando las 90 millas, que separan Cuba de Estados Unidos a través del Estrecho de la Florida.

En sentido general, casi todos los cubanos que abandonaron la isla en este tiempo se radicaron en los Estados Unidos, fundamentalmente en Miami, en Nueva York, Union City, Tampa y Los Ángeles, ciudades que aún en la actualidad conservan los mayores asentamientos de cubanos (Duany, 2005 a). A ellos, se les debe el colchón migratorio que ha hecho que en los años sucesivos, la gran mayoría de cubanos que emigran hacia los Estados Unidos, se traslade a estos destinos fundamentalmente. Ya desde este tiempo la emigración cubana hizo habitual su tránsito por República Dominicana como escalón para llegar a Estados Unidos, y más cerca aún, a Puerto Rico.

4.2. Migraciones hacia República Dominicana

Posiblemente el primero de los cubanos que "emigró" hacía República Dominicana después del triunfo revolucionario fue el propio presidente cubano Fulgencio Batista. En Santo Domingo fue recibido por el dictador Leonidas Trujillo, aunque, en realidad duró poco tiempo en territorio dominicano, trasladándose posteriormente a España donde murió en 1973. En este periodo, también llegaron algunos grupos de cubanos, al país, pero solo estuvieron poco tiempo, la mayoría se trasladó a Miami posteriormente (Díaz, 2002, p 25). En el censo realizado en 1960, en República Dominicana solamente fueron registradas 340 personas nacidas en Cuba.

Durante la década del 60, la situación política en Republica Dominicana era bastante convulsa: ajusticiamiento de Trujillo, golpe de Estado al gobierno de Juan Bosch y Revolución de Abril de 1965. Estos acontecimientos impulsaron a muchos de los emigrados cubanos que se encontraban en República Dominicana frente al temor de otra revolución socialista, tal como lo anunciaba la propaganda norteamericana, decidieran marcharse a Estados Unidos, como en efecto hicieron casi todos (2002, p 25). Sin embargo otro grupo se quedó y se estableció definitivamente en el país, e hicieron de República Dominicana su segunda patria.

La inmigración de ésta época, como la define Eduardo Martínez, vicepresidente del Grupo Centra Romana, quien llegó al país en 1967 (2002 p 25), tenían un alto grado de profesionalidad, preparación académica y sobre todo experiencia en los negocios y producción. Esto, junto a ciertos grados de relaciones les permitió, emprender nuevos negocios en este nuevo país. En la actualidad muchos de esos que llegaron al principio, y un poco más adelante, hoy regentan varios negocios y empresas que han alcanzado bastante prosperidad económica. Entre ellos pueden citarse algunos como Óptica López, Musicalia, JJROCA, Canal Amé47, Santo Domingo Motors, Tiendas Ilumel, La Esquina de Tejas, La Francesa, Café Carmel, Tabacalera A. Fuente y Cia ,entre otros (2002, p 25). Hoy podríamos hacer una lista aún mayor, pero deberíamos incluir a cubanos que han llegado al país en tiempos más recientes.

En los años posteriores, entre los años 70 y 80 del pasado siglo debido a fuertes restricciones del gobierno cubano, era sumamente difícil salir de la isla. Según Luís Beiro editor de periódico Listín Diario (Comunicación personal 18/04/07), durante estos años, la mayoría de los cubanos que llegaban a territorio dominicano, lo hacían con la intensión de continuar su recorrido hacía Estados Unidos. No fue hasta el período de los diez años de Balaguer (1986 -1996) cuando comenzaron a llegar nuevamente algunos grupos de cubanos, pero siempre con la misma intensión. El negocio se establecía a través de las familias que tenían los emigrados en Estados Unidos, que llegaban a pagar hasta 5.000 dólares por persona, para sacarlos e Cuba. Este negocio disminuyó después de los acuerdos migratorios entre Cuba y Estados Unidos en 1994. En ese ínterin, algunos debieron permanecer en República Dominicana y han realizado sus vidas aquí.

Los acuerdos migratorios de 1994, surgieron a raíz de la "crisis de los balseros" de agosto de ese mismo año cuando salieron de Cuba 36.000 personas hacía Estados Unidos (Aja, 1998 p 12). Estados Unidos aceptó negociar con le gobierno de Cuba, con la intención de frenar el flujo migratorio. Como resultado el gobierno norteamericano se comprometió a otorgar 20 mil visados anuales a ciudadanos cubanos que deseen emigrar y la devolución de aquellos inmigrantes ilegales que no alcancen suelo norteamericano, o lo hiciera recurriendo a hechos violentos. Además, se implementó la ley de "píes secos y píes mojados", la cual establece que los cubanos que logren llegar a territorio de los Estados Unidos, pueden permanecer en ese país, mientras aquellos que son interceptados en el mar por el servicio de guardacostas de ese país son devueltos a la isla.

Estas medidas además de dificultarle las posibilidades de emigrar a los cubanos hacia Estados Unidos han traído consigo una diversificación en los destinos de las migraciones cubanas, así como una reducción significativa de la migración ilegal, y al uso de otros países como transito para llegar a Estados Unidos (Duany, 2005 a p 166).Esto propició en que República Dominicana comenzaran además de recuperar su condición de país puente, también se constituyese como lugar de asentamiento definitivo, debido además, a otras ventajas que estudiaremos en el capitulo siguiente.

4.3. Algunos aspectos sobre la migración cubana y la política migratoria cubana

Varios estudios realizados sobre la migración cubana, presentan el fenómeno como una experiencia única dentro del marco de las migraciones del Caribe, debido sobre todo, a las condiciones históricas, y políticas de su nación de origen. No creo que el caso cubano sea una excepción de la regla, específicamente la migración más reciente. Las migraciones de cubanos y del resto de los migrantes comparten características, tales como condiciones de la migración (muchos emigran de manera ilegal), motivaciones (incrementar la economía), y también el uso de la migración como válvula de escape por parte del gobierno (Duany, 2005 a), incluso a partir de 1994, los migrantes cubanos perdieron uno de los "privilegios" que contaban, los que pretendían Estados Unidos como destino, a partir de ésta fecha, los que son interceptados en el mar son devueltos a la isla. Sin embargo, hay dos elementos en la migración cubana que le imponen ciertas características particulares. El primero de ellos es la disposición de

Estados Unidos de conceder asilo político a los cubanos que logren llegar a territorio norteamericano, que si bien ésta disposición le ofrece ventajas a los inmigrantes cubanos en Estados Unidos, estos mismo inmigrantes tienen una serie de dificultades impuestas por su país de origen en relación al resto de los migrantes latinoamericanos y caribeños.

Aunque el gobierno cubano se ha beneficiado enormemente con la migración, debido a que la economía cubana difícilmente sobreviviría sin el flujo de remezas provenientes del exterior (Tania García, comunicación personal 19/03/2007), este mismo gobierno, durante décadas, ha impuesto una serie de trabas, impedimentos y regulaciones a los a sus ciudadanos que deseen emigrar, violando el derecho de emigrar de las personas. Aunque en los últimos años, la política migratoria cubana ha tenido considerables cambios (Aja, 1998, p 15), estos no son suficientes.

¿En qué consistes tales regulaciones? Primeramente, los ciudadanos cubanos que residen en el exterior, para regresar a su país, aún de visita, deben de solicitar una autorización del gobierno cubano, a través del consulado del país donde se encuentren. Para conceder este permiso de entrada a la isla, es condición indispensable que mientras transcurra su vida en el exterior, no puede haber realizado críticas públicas al gobierno cubano, así como no haber militado en ninguna organización que se expresa en contra del régimen cubano.

Aquellos que salen de Cuba, por motivos oficiales (intercambios, académicos, congresos, intercambios laborales, etc.), y deciden no regresar a Cuba, deben esperar periodos de hasta cinco años, y diez en caso de ser trabajadores de la salud para poder regresar a Cuba, igualmente la familia de estos denominados "quedados", no se les autoriza el Permiso de Salida al Exterior, otra de las regulaciones que establecidas por el gobierno.

Todo cubano para salir de Cuba de manera legal solamente puede hacerlo con una autorización del Estado, que además de un costo en dólares, en varias ocasiones es negado por el gobierno. En caso de solicitarse el permiso de salida definitivo, si el aspirante a emigrar es médico por ejemplo, tendrá que esperar hasta cinco años, suspendido del ejercicio de la medicina, hasta que se valore la posibilidad de otorgarle dicho permiso. En el resto de los casos que incluya la salida definitiva del país, todos los bienes del emigrante deben ser entregados al Estado.

En los últimos años el gobierno cubano ha optado por algunos cambios en su política migratoria tales como el otorgamiento de las prorrogas de los Permisos de Viajes al Exterior (PVE), el conocido Permiso de Residencia en el Exterior (PRE). El primero de estos les permite a los ciudadanos cubanos que salgan de Cuba con un permiso de viaje permanecer el exterior hasta 11 meses siempre y cuando realicen el pago de una cuota mensual en el consulado cubano del país donde residen. El segundo, el PRE consiste en una autorización para vivir en el exterior para aquellos ciudadanos cubanos que contraigan matrimonio con ciudadanos extranjeros. Ambas regulaciones les facilitan a los cubanos vivir fuera de Cuba sin perder el derecho de residencia y demás derechos que antes perdían aquellos que emigraban, puesto que no se considera una salida definitiva del país. Al mismo tiempo, tal regulación les garantiza el mantener los lazos familiares mediante vivitas regulares, con la misma condición de que no realicen actividades y/o declaraciones que el gobierno entienda que son hostiles hacia el

Estado Cubano. Solamente para el año 1999, el gobierno cubano autorizó alrededor de 10,000 de estos permisos (Aja, 2002), este permiso, no aplica a los cubanos que emigran hacia los Estados Unidos. Este tipo de permisos, es muy común que lo posean muchos artistas, deportistas e intelectuales que viven fuera de la isla. Personalmente creo que es un método del gobierno cubano para mantener vinculadas al país a este tipo de personas que por alguna u otra razón ya no simpatizan tanto con el sistema. De otra manera, abandonarían del país definitivamente.

4.4. Conclusión

Durante el período posterior a 1959 y hasta la década de los 90 la migración cubana estuvo marcada por un fuerte componente político con la llegada de la Revolución Cubana en 1959 y su orientación socialista. En los primeros 40 años del período revolucionario las salidas de emigrantes desde la isla se estiman en más de 1 millón aproximadamente (Aja, 1998, p 7). La mayoría han sido hacia Estados Unidos, destacándose tres momentos importantes, al principio de la Revolución hasta el año 1965, luego el éxodo del Mariel, y posteriormente la crisis de los balseros en 1994.

En este período, se intensifica la diversificación de las migraciones hacia otros destinos donde se incluye República Dominicana, desde el comienzo. Además de haber sido utilizado como país de transito, República Dominicana se fue consolidando como país receptor de inmigrantes cubanos. Los cubanos que inmigraron hacía República Dominicana en los primero años de la revolución difieren de los posteriores en que salieron de Cuba principalmente por diferencias con el gobierno cubano, por cuestiones ideológicas y económicas al ser expropiados muchos de sus bienes. Esta primera inmigración del período post revolucionario se ha asentado definitivamente en el país, y sus vínculos con su país de origen suelen ser muy pocos o no existentes.

Durante los casi cincuenta años del gobierno socialista en Cuba se han intensificado las salidas ilegales de la isla, y los motivos han devenido desde las causas explícitamente políticas iniciales, a llegar a ser impulsados por las privaciones materiales, y reunificación familiar. Desde los comienzos de la Revolución la ideologización y politización del tema migratorio, el acto de emigrar cobra un significado de "abandono de la patria" y asume grados de estigmatización, sobre todo por significar una emigración sin retorno definitivo.

 


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