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Cubanos en República Dominicana (página 3)

Enviado por Danny Duque



Partes: 1, 2, 3


 

5. La inmigración cubana hacía República Dominicana a partir de 1990

5.1. Elección de República Dominicana como destino

Las causas que motivan la emigración hacía República Dominicana encontradas en el estudio realizado en el 2001 por el Centro de Estudio de las Migraciones de La Universidad de La Habana fueron fundamentalmente cuatro: económicas, porque fue a donde lograron obtener visas, reunificación familiar, y por no gustarles el sistema socialista (Casaña, 2001). Estas causas siguen siendo las mismas en el caso de la mayoría de los cubanos con los cuales uno se encuentra a diario en las calles de cualquier ciudad dominicana, pero, hay una serie de factores que inciden en que muchos cubanos no solamente decidan emigrar hacía República Dominicana, sino que lo prefieran ante otros destinos migratorios donde la presencia de nacionales de Cuba ha sido tradicionalmente mucho más significativa.

Entre las razones principales que motivan las salidas de la isla podemos encontrar algunas como: las privaciones económicas, los bajos salarios del sector estatal único empleador autorizado, pocas posibilidades de desarrollo profesional, deseos de invertir en negocios particulares, intención de ayudar a la familia y/o reunirse con ella no sentirse satisfechos con el sistema socialista y el ideal que en cualquier país les va a ir mejor.

Para que se tenga una idea de lo que representan los salarios en Cuba veamos un ejemplo concreto, veamos el caso de lo que representan los salarios. Un médico especialista en Cuba su salario mensual no llega a los 30 dólares, según el cambio actual de la isla, y este mismo médico solamente puede trabajar en le sector estatal puesto que todos los hospitales son administrados por el Estado. Otro ejemplo podríamos tomar un maestro de enseñanza media, con alguna especialidad, su salario mensual no sobrepasa los 20 dólares. Si a eso sumamos el alto costo de la vida, y la escasez de productos que se ofertan, crean una situación desesperante que motiva a buscar un futuro más promisorio.

En el caso de los que emigran con la intención de ayudar a la familia, en estos casos la familia tiene una doble condición, se emigra no solamente para unirse al que está fuera, sino también por los que se quedan en el país de origen. En ocasiones esta estrategia se convierte en un tendencia para solventar las economías familiares, (Casaña, 2001) cuando uno de lo miembros, el que la familia considere más apto y que le va a ir mejor, emigra con el fin de ayudar a los que quedan.

Es importante destacar que algunos de los cubanos entrevistados, aseguran que si hubiesen conseguido visa para cualquier país, se hubiesen quedado en ese, debido que la acción de emigrar hacía este país en particular no se debió a una valoración de posibilidades hacia un país o hacia otro, sino a aprovechar la oportunidad cuando ya se tiene la determinación.

Por su parte, República Dominicana a pesar de su condición de país emisor de emigrantes, ofrece una serie de ventajas que la hace atractivas para estos inmigrantes. Además de compartir el mismo idioma, la cercanía geográfica y cultural, muchos cubanos consideran que en República Dominicana pueden acceder a un empleo acorde a su perfil profesional, la posibilidad de viajar sin limitaciones en la media que obtengan los recursos necesarios y relativa facilidad para obtener los documentos dominicanos, así como ven mucho más factibles las posibilidades de reunificación familiar en este destino. De igual manera, el emigrar a un destino diferente a Estados Unidos adquiere de caras al gobierno cubano una significación menos política, lo que les garantiza un ambiente de menor tensión, y la posibilidad de regresar a la isla con mucha mayor frecuencia. En este último aspecto hay una combinación entre estas posibilidades, de desvinculación política de la migración, y las posibilidades de acogerse a algunas de las regulaciones migratorias cubanas tales como el permiso de residencia en el exterior o la prorroga del permiso de viaje al exterior, lo que les permite mantener sus propiedades en Cuba, así como la posibilidades de viajar periódicamente, moviéndose entre ambas naciones y mantener los vínculos económicos, familiares y afectivos. De esta manera, desarrollan su vida en ambos países.

Entre los factores claves que determinan la elección de República Dominicana como destino, es la condición de "país puente" que tiene el país, debido a cercanía geográfica con Puerto Rico. Es raro el mes que la prensa dominicana o puertorriqueña no destaca el arresto o la llegada de cubanos a Puerto Rico o a la isla, Mona. En el caso de los que ingresan a país con el fin de emigrar posteriormente a Puerto Rico, a través de traficantes que organizan dichos viajes, tienen que hacer una parada obligatoria en territorio Dominicano, conseguir empleo, ahorrar el dinero necesario, conocer el medio, para entonces continuar con su propósito (Dore, 2006, A 4). En muchos de estos casos, el "puente" que pretendían hacer en el país, termina convirtiéndose en "Meta". A veces ante la imposibilidad de marcharse a Estado Unidos y cuando logran establecerse, y consiguen empleos acordes a su profesión, deciden quedarse, muchos saben que en Estados Unidos, tendrían que comenzar nuevamente desde abajo y es bien probable, que aún siendo profesionales universitarios, en Estados Unidos, difícilmente conseguirán establecerse como tales.

Hay factores que influyen en que los inmigrantes cubanos se sientan atraídos por República Dominicana. Uno de ellos es el asentamiento de cubanos ya existente en el país, -aunque no de manera organizada y no muy perceptible-. La experiencia de los familiares y amigos que ya han emigrado con anterioridad tiene el efecto de "halar" en busca de posibilidades semejantes a los que ya han emigrado.

Otro de los elementos es que muchos de ellos suelen llegar con algún tipo de especialización y preparación profesional, reconociendo la calidad de la educación cubana y que en República Dominicana se le estima bastante, estos les abre muchas puertas en empresas, clínicas, colegios, universidades y comercios, donde principalmente se emplean los cubanos, creándoles posibilidades de inserción en el mercado laboral dominicano. Finalmente, las facilidades de comunicación entre ambos países, además de la cercanía geográfica, es relativamente fácil viajar entre Cuba y República Dominicana.

5.2. Formas de arribo al país

Los cubanos han llegado a República Dominicana de diversas maneras, y las anécdotas se podrían contar en miles. La mayoría llegan al país por vía aérea procedentes directamente desde Cuba (Díaz, 2002 p 26). Muchos de ellos con permiso de salida definitivo, o de emigrante o de residente en el exterior.

La modalidad de contraer matrimonio con un ciudadano dominicano, es muy utilizada en los últimos años, (Díaz, 2002 p 25) de ésta manera pueden gozar de los "beneficios" del obtener el Permiso de Residencia en el Exterior (PRE), estos matrimonios muchas veces son concertados por la familia que ya se encuentra viviendo en República Dominicana, e incluso existen tarifas para este "servicio".

Otra vía de ingreso al país es a través de la frontera con Haití, dado la falta de controles en ésta, los cubanos en ocasiones se sirven de traficantes de personas, que los ingresan a territorio dominicano, mientras otros lo hace por cuenta propia. Algunos incluso utilizando los días que funciona el mercado binacional, atravesando las ciudades de Dajabón, Jimani y Pedernales.Muchos de los que llegan por ésta vía, suelen usar el país como transito. El actual Director General de Migración ha denunciado en varias ocasiones la existencia de este tipo de mafias (Clave Digital, 31/8/2006). A través de la frontera han pasado a territorio dominicano muchos médicos que se encontraban cumpliendo misión en el país vecino. A pesar de las restricciones que se aplican en la expedición de visado a ciudadanos cubanos, esto aplica también a chinos, colombianos, haitianos y pakistaníes (Clave digital, 6/12/2006).

Algunos también llegan procedentes de un país distinto a Cuba, he conocido cubanos que después de haber estado viviendo durantes varios años en otros países, se trasladan a República Dominicana, por causas diversas.

5.3. Perfil sociodemográfico del cubano que emigra a República Dominicana

Las estimaciones sobre el número de cubanos en República Dominicana rondan los 18,000 aproximadamente, según declara el vicecónsul de Cuba, Liber Martínez (comunicación personal 16/01/07) estimando que no todos los cubanos se inscriben en el registro consular y que un bien número de cubanos residen en el país de manera ilegal, y que muchos llegan con la intención de proseguir hacía Estados Unidos, por lo que no les interesa regularizarse. A esto debe agregarse, el hecho que algunos han venido a República Dominicana, después de haberse nacionalizado en otros países. Otros, que deciden quedarse permanentemente en República Dominicana, cuando adquieren la nacionalidad de este país, dejan de figurar como extranjeros en los registros y censos del país. Aunque, el último censo realizado en el 2002, no recoge como dato la nacionalidad de los extranjeros en el país (CENSO 2002). Sabemos con certeza que entre 1997 y el 2005, se concedieron en el país, 50,000 permisos de residencia a extranjeros no haitianos, y entre los grupos mas representado se encuentran, chinos, colombianos, cubanos, españoles e italianos (Dore, 2006 A 3).

La mayoría de los cubanos que emigran a partir de la década del 90 suele ser una población joven, integrada fundamentalmente hombres, que clasifican como trabajadores, con mayor representación de profesionales y técnicos en edades comprendidas entre los 25 y los 35 años, principalmente de sexo masculino y de piel blanca, (Ajá, 2002 b p 22). En el caso de Europa, hay un ligero predominio de mujeres, y la raza negra o mestiza (Marín, 2005 p 182), muchas de ellas emigran mediante el matrimonio con ciudadanos de estos países.

Estas mismas características aplican al caso de los cubanos inmigrantes en República Dominicana. Según el vicecónsul cubano, los datos del consulado, destacan que el 60 % de los registrados rondan los 35 años aproximadamente, y el 87 % de ellos llegaron al país en la década de los 90, y solo el 2.5% lo hizo antes de 1959 (comunicación personal 16/01/07). Sobre el color de la piel empíricamente se puede decir que la mayoría de los cubanos asentados en Republica dominicana son de piel blanca, incluso algunos de ellos, afirman que existe un mito de que todos los cubanos son blancos, y esto se debe a que la mayoría de lo que han emigrado pertenecen a este grupo.

Otro aspecto que el registro consular destaca, y lo recoge la investigación de Ángela Casaña, que el 36 % de los registrados era profesionales, maestro y técnicos, el 19% empleados de servicios, con algunas especialización, y un 14 % empresarios y comerciantes, el resto se distribuye entre artistas, amas de casa, religiosos, estudiantes y trabajadores por su cuenta (Casaña, 2001).

Otra característica importante, basada tanto el trabajo de Casaña, como en las apreciaciones personales, es que la mayor parte de los inmigrantes procede de La Habana, o al menos estaban viviendo en la capital antes del emigrar. La segunda provincia cubana mayor representada es Santiago de Cuba, (Casaña), es importante esta representación, al ser Santiago de Cuba además de la cercanía geográfica, la provincia cubana con mayores semejanzas culturales con República Dominicana, lo que puede ser la causa que estos inmigrantes se sientan más a gusto en el país.

5.4. Inserción social y económica de los cubanos en República Dominicana

A diferencia de los inmigrantes cubanos en otros países donde existen enclaves establecidos, con una presencia palpable, con una economía de ghetto representativa, tal como es el caso de Miami, donde la comunidad cubana, posee una cierta hegemonía cultural y económica (Portes y Stepick, 1993 p 94) y pueden ser encontrados negocios de cubanos o de artículos cubanos en casi toda el área metropolitana de la ciudad (1993 p 136), además del influjo político alcanzado por los cubanos en Estado Unidos, donde han llegado a tener congresistas, senadores y secretarios de Estado, inserción y la presencia de los cubanos en República Dominicana ha sido mucho más discreta, aunque se han incorporado en muchos sectores de la economía, no es un inmigración perceptible.

5.4.1. Inserción social

La concentración de una comunidad de inmigrantes tiene la posibilidad y capacidad de cambiar el paisaje de una ciudad (Foner, 2001 p 16). La concentración geográfica de ésta comunidad hace que su presencia sea mucho más relevante, tal como sucede con la presencia dominicana en Nueva York, ésta puede ser apreciada en gran medida por su concentración en el área de Washington Heights (Dore, 2006, A 3) , lo mismo de los cubanos en La Pequeña Habana o Hialeah. En Santo Domingo es claramente perceptible el barrio Chino, e incluso es posible determinar ciertas áreas donde hay mayor concentración de inmigrantes haitianos. En el caso de los cubanos que viven en República Dominicana, no sucede lo mismo, o por lo menos en magnitudes perceptibles, ya estos se encuentran bastante dispersos, y no concentrados en una región o ciudad específica. Sin embargo, parece ser que entre los cubanos que viven en la capital, parecen mostrar ciertas preferencias por los sectores de "Gascue" y "El Millón". Lo cual se explica a través de las relaciones que mantienen los que llegan nuevos con los que ya están asentados.

Es natural que los nuevos inmigrantes se alojen por algún periodo de tiempo en viviendas de otros cubanos, y posteriormente cuando pueden independizarse, generalmente se mantienen viviendo en la zona que ya conocen y en la cual mantienen relaciones. En estos dos sectores es bastante común encontrar que en un mismo edificio viven más de una familia de cubanos, y en el caso del sector "El Millón", en el área cercana a la Embajada de Cuba viven varias decenas de inmigrantes cubanos, incluso en el mismo edificio donde viven algunos de los funcionaros consulares, y según Liber Martínez, mantienen muy buenas relaciones (comunicación personal 16/01/07). Según el funcionario consular, esto muestra que una buena parte de este nuevo exilio cubano en República Dominicana mantiene una actitud mucho más flexible con el gobierno de la isla, incluso aún cuando muchos de ellos se manifiesten en desacuerdo con el sistema de gobierno cubano.

Otro aspecto interesante de la inserción social, de los cubanos en República Dominicana es el tipo de relación que establecen con los dominicanos. En sentido general podemos decir que es de aceptación, a no ser hechos aislados, casi siempre relacionados con cuestiones de desempeño profesional y/o diferencias ideológicas los dominicanos reciben y valoran bastante bien a los cubanos.

Entre los cubanos entrevistados muchos de ellos, los que han llegado solteros al país, -recordemos que predomina la inmigración masculina-, han contraído matrimonio con dominicanas, una tendencia que parece bastante creciente. Como dato interesante, los hijos de estos matrimonios, a pesar de que los padres, suelen resaltar su condición de cubanos, ellos se sienten dominicanos al ser la referencia cultural más cercana que tienen, tanto por el entorno, como por la figura de la madre.

5.4.2. Incorporación económica

Los modos de incorporación económica de un grupo de inmigrantes específicos, puede estar determinado además de las habilidades que estos puedan traer consigo, tanto de manera individual como colectivo (Foner, 2001 p 12). Los cubanos en República Dominicana, se han ido insertando en determinados sectores de la economía nacional, donde la preparación profesional previa que traen consigo ha sido un elemento que les ha facilitado estas posibilidades.

Muchos de los emigrados cubanos suelen llegar al país, siendo profesionales universitarios, o técnicos, lo que les facilita la obtención de un empleo rápidamente. En ocasiones es posible encontrar cubanos empleados aún, cuando no tienen documentos de residencia en le país, aunque no es lo más común. El período que les toma conseguir empleo suele ser generalmente bastante corto, tanto el estudio realizado por el CEMI (Casaña, 2001) como los cubanos entrevistados así lo ratifica.

En el país es posible concentrar cubanos trabajando en empleos tan disímiles como profesores, médicos, taxistas, camareros, dependientes en tiendas y supermercados, abogados ingenieros, administradores, informáticos, visitadores a médicos, chóferes de carros públicos y doctores.

En el país, existe un número considerable de médicos, a éstas aunque les resulta bastante difícil lograr el derecho del ejercicio de la medicina, muchos lo han logrado, y trabajan fundamentalmente en clínicas privadas. En el año 2001 se hablaban de una proporción del 90 % de los médicos extranjeros en el país, eran de origen cubano (Casaña, 2001). En tiempos recientes, hubo algunas controversias por denuncias del Colegio Médico Dominicano sobre muchos médicos cubanos que estaban ejerciendo en el país, lo médicos cubanos alegaron que les estaban poniendo demasiadas trabas y costos excesivos para revalidación del título, así como amenazas de otros médicos. Cuando surgió el debate, específicamente en algunos poblados y ciudades de la región Norte del país, la población en sentido general apoyo la labor de los médicos cubanos, y pidieron que les facilitaran el derecho de ejercer en el país (Diario Libre, 3/10/2006).

Otra de las profesiones en la que se desempeñan, muchos cubanos es la de visitador a médico (Casaña, 2001). Ésta, a pesar de no existir en Cuba muchos graduados de enfermería e incluso doctores la ejercen y logran cierto éxito, además que reporta otros beneficios, como facilidades para adquirir un auto y estímulos por las ventas de los productos que ofrecen.

La otra profesión que sin duda atrae o por lo menos en la que se encuentran elevado número de cubanos es el magisterio. En República Dominicana es posible encontrar profesores y directivos cubanos en un buen número de instituciones educativas, principalmente en colegios y universidades privadas, incluso algunos han sido rectores de colegios, y universidades, en la actualidad el rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo INTEC, es de origen cubano.

Esto responde principalmente a la formación académica que traen consigo los emigrados cubanos. Muchos de ellos ni siguiera estudiaron pedagogía en Cuba, pero al ser especialistas en determinadas ramas, suelen dar clases en diferentes universidades, en ocasiones como una segunda opción laboral, aumentando de ésta manera los ingresos económicos.

Entre los emigrados cubanos también hay varios que se desempeñan como empresarios, propietarios de varios negocios, aún cuando éstas generaciones más jóvenes han sido formadas bajo el socialismo, aprenden rápidamente las reglas del mercado y aquellas que les pueden resultar útiles del sistema que han vivido anteriormente (Casaña, 2001).

República Dominicana cuenta también con emigrados que pertenecen al mundo de la cultura. Podemos encontrar cubanos laborando en la orquesta sinfónica nacional, además de un número bastante considerable de pintores de la isla. La soprano cubana María Remolá, famosa en Cuba en la década del 50, actualmente posee una escuela de canto en Santo Domingo. En los medios de comunicación, también laboran bastantes nativos de la isla, sobre todo en el área de producción. En editoriales y diarios de circulación nacional también laboran un buen número de cubanos, no tanto como periodistas, pero si como editores y correctores de estilo de las publicaciones. En la actualidad, el canal de televisión Teleantillas Canal 2, está siendo dirigido por el periodista cubano Roberto Cavada, ex director de Radio Progreso en Cuba, y actualmente presidente de la compañía Hierbabuena Producciones.

Los inmigrantes cubanos en República Dominicana, al igual que muchos de los que emigran a cualquier parte del mundo, desde su arribo al país, suelen emplearse en cualquier clase de empleo, empezando "desde abajo" como refieren algunos. Sin embargo, pasado un tiempo, la mayoría de ellos consigue un empleo generalmente bastante acorde a su profesión, en la mayoría de los casos mucho mejor posesionado de los que estaban en su país de origen, lo que les motiva a no querer emigrar a ningún otro sitio, como a Estados Unidos por ejemplo, donde saben que no conseguirían un empleo así, por la experiencia de otros emigrantes cubanos.

Otra institución donde se encuentra un número considerable de cubanos es en la Iglesia Católica. Actualmente muchos sacerdotes, religiosas y religiosas son de origen cubano. Estos son fáciles de encontrar en muchos colegios religiosos del país, además de diversas parroquias de la capital. Desde hace años, los padres Carlos Carlés, y José Antonio Esquivel, diocesano el primero y jesuita el segundo le han dado seguimiento a la comunidad cubana en el país.

El caso de la Compañía de Jesús es particularmente interesante, donde casi una tercera parte de sus miembros es de origen cubano, y han estado sirviendo en el país durante décadas, en los más variados ministerios y en varias regiones del país.

5.5. Redes Transnacionales entre Cuba y República Dominicana

Las dificultades que durante años han experimentado los cubanos para viajar a y desde la isla, el fuerte acento político que tuvo esta migración en un principio, así como la imposibilidad de retorno que contraía la emigración, ha hecho pensar que entre los cubanos de la isla y los de la diáspora no era posible la transnacionalidad (Duany 2005 a). Sin embargo, Jorge Duany ha demostrado que la perspectiva transnacional es perfectamente aplicable al caso cubano argumentando que este "no es una excepción a la migración transnacional, aunque si tiene unas características peculiares que la distinguen" (comunicación personal, vía correo electrónico el 08/05/07). Esto puede entenderse desde el punto de vista que la mayoría de los estudios sobre migraciones cubanas se han enfocado hacía Estados Unidos, y esta migración siempre ha estado marcada por las tensiones entre los dos países, con las consecuentes restricciones que han implicado, aún en el presente.

En el caso de los cubanos en República Dominicana tienen muchas menos restricciones, mayores posibilidades de intercambio y las redes entre los cubanos de la isla y los que se encuentran en República Dominicana se fortalecen. La posibilidad de mantener estas relaciones, es uno de los factores que inciden en la elección de este destino.

Las redes transnacionales puedes expresarse de maneras muy específicas según las posibilidades que encuentren los emigrantes de afianzar sus vínculos entre el país de origen y el país que los recibe. Un aspecto importante es la incidencia social, económica o cultural que tiene de estos vínculos en los afectados por las migraciones.

¿Cómo se manifiestan las redes transnacionales entre los cubanos de la isla y los que viven en República Dominicana? En primer lugar, están los viajes. Los cubanos que viven en Estados Unidos, por ejemplo, según las regulaciones de esa nación, solamente pueden viajar a Cuba una vez por espacio de 21 días cada tres años, además que a algunos de ellos, no les es permitida la entrada a Cuba por expresarse abiertamente en contra del gobierno de la isla. Los cubanos que viven en República Dominicana no tienen éstos inconvenientes.

Después de los cambios en la política migratoria cubana, el otorgamiento de los permisos de residencia en el exterior y las prórrogas de los permisos de viaje al exterior, les han permitido a los cubanos facilidades de viaje entre ambas naciones, que hace unos 20 años, era imposible de imaginar para los cubanos que decidían emigrar.

Muchos de los cubanos que viven en República Dominicana tienen si no parte, casi toda su familia en Cuba, estas facilidades les permite visitarlos con abundante frecuencia, llegando prácticamente a realizar su vida entre las dos naciones.

Ya muchos de los cubanos se quejan de la poca frecuencia de los vuelos entre ambos países, considerando que solamente dos vuelos por semana a La Habana y dos semanales a Santiago de Cuba resultan insuficientes. Además, aquellos que suelen viajar con frecuencia y viven entre los dos países, los que se encuentran asentados de manera más permanente, suelen viajar a Cuba con mucha frecuencia, como mínimo una vez al año como refieren algunos con los cuales he tenido comunicación. La posibilidad de viajar frecuentemente y de poder vivir paralelamente entre los dos países, hacen que las posibilidades de intercambio sean mayores, y es una importante expresión de la transnacionalidad en el caso cubano.

La tendencia de estos inmigrantes, es a no quedarse solos en el país. Muchos de ellos, además de luchar por traer consigo a sus familiares de la isla, forman sus familias en República Dominicana, las cuales se mantienen en permanente contacto con la de Cuba fortaleciendo los vínculos y creando estas familias que llamamos transnacionales, que tanto ellas como sus descendientes se mueven en más de una nación (Scchiller, 1999 p 96). Es posible encontrar cubanos, que pasen varios mese del año viviendo y trabajando en un país, y el resto del tiempo en el otro.

En segundo lugar, las comunicaciones. Debido a que el servicio de correo regular entre Cuba y República Dominicana no funciona con la eficiencia que se desea, no es un recurso utilizado para mantener la comunicación. Sin embargo, los cubanos se las arreglan para el envío de cartas, fotos y otros efectos, por vías alternas, tales como otros cubanos o dominicanos que viajan a la isla por diferentes motivos. Por otra parte, aunque el servicio de correo electrónico no ha logrado aún una amplia difusión en la isla debido a los costos de adquirir una computadora, y las restricciones para el uso de Internet a particulares, muchas personas en Cuba, conocen a otras que en los centros de trabajo tienen estas facilidades y se logra mantener una comunicación rápida. En el 2006 habían en Cuba 940 000 usuarios de correo electrónico (Soler, 2007 p 4).

La mayoría de los cubanos suelen comunicarse con su familia en Cuba vía telefónica, aunque las llamadas suelen ser cortas, debido a que las llamadas hacía Cuba son las más caras desde República Dominicana, llegando a costar 3.60 dólares el minuto los fines de semana y hasta 4.10 los días regulares. Pero aún así, casi todos los cubanos aseguran que al menos una o dos veces al mes hablan con sus parientes en Cuba.

En tercer lugar, las remesas. El poder enviar remesas al país de origen es, en buena medida el objetivo fundamental de aquellos que emigran con el ideal de ayudar a la familia que dejan atrás, y el caso cubano no es diferente.

Según las leyes norteamericanas, los cubanos residentes en Estados Unidos, solamente pueden enviar remesas a Cuba por un monto no mayor de 300 dólares cada cuatro meses, es decir uno 1.200 dólares al año (Duany, 2001 p 174) y cuentan con los mecanismos adecuados para ello, por intermedio de compañías remesadotas, bancos, etc. En el caso de los cubanos en República Dominicana no cuenta con ninguno de estos medios. Según la economista Tania García, investigadora del Centro Juan Marinelo de la Universidad de La Habana al no existir empresas establecidas que envíen dinero a Cuba, ni corresponsalía bancaria entre ambas naciones, las transferencias de efectivos se dificultan al máximo (Tania García, comunicación personal 19/03/07). Sin embargo, la mayoría de los cubanos en República Dominicana envía dinero a la isla, aunque no de forma regular, debido a las dificultades que encuentran. Estas dificultades existentes, hace que los envíos se hagan a través de terceras personas, y al no existir los mecanismo oficiales, las relaciones personales se refuerzan entre los cubanos que viven en República Dominicana, y entre los emigrados y aquellos que viven en Cuba.

Sobre el monto exacto de cuanto dinero envían los cubanos a Cuba desde República Dominicana, es imposible determinarlo, incluso no es posible determinar con exactitud el valor exacto de las remesas que llegan a Cuba en su totalidad. El informado en la estadística oficial cubana y de la CEPAL, estimado entre 800 y 1,200 millones de dólares, no responde al registro de transacciones reales sino a una estimación con un margen de error relativamente significativo, puesto que no hay mecanismos eficaces para determinarlo, y el calculo está basado en las estadísticas de consumo de la población, deduciendo los valores en divisa que el Estado inyecta al mercado a través de salarios y estímulos principalmente ( Tania García, comunicación personal 19/03/07).

Entre las consecuencias del impacto de la remesas en Cuba se encuentra la nueva estratificación social que ha traído consigo, con el surgimiento de una nueva y privilegiada clase social (Eckstein, 2003 p 25), dividiendo a la población cubana entre los que reciben remesas y los que no, algo que el gobierno socialista ha tenido que asumir aún cuando vaya en contra de los principios por él enarbolados. Por otra parte, a nivel económico las remesas han actuado como un factor decisivo en la atenuación del empobrecimiento de vastos sectores de la población y han representado una fuente importante de ingresos en divisas del presupuesto estatal (Monreal, 2005 p 50). Estas remesas llegan a Cuba desde diversos países donde hay asentamientos de cubanos, por lo que no es un impacto exclusivo de la migración hacía República Dominicana. Sin embargo, la incidencia directa que tienen los envíos de valores a Cuba, constituyen, la manifestación más evidente de las estrechas redes transnacionales entre los cubanos de dentro y fuera de la isla.

5.6. Conclusión

Emigrando hacia República Dominicana los cubanos encuentran una serie de facilidades que hace que este destino resulte atractivo. Esto es debido a que, además de poder vivir en el mismo idioma en el país, encuentra una acogida favorable, acceso al mercado laboral y la posibilidad de mantener estrechos vínculos con la familia que dejan en Cuba en caso de no poder traerlos. La mayoría llega a territorio Dominicano, de manera legal, en vuelos directos y unos pocos lo hacen a través de la frontera con Haití. Estando en República Dominicana, rápidamente logran regularizar su situación migratoria, tanto con respecto al país de destino como con el país de origen.

En el país, los cubanos han encontrado oportunidades tales, que en casi todos los casos han quedado satisfechas las aspiraciones que tenían cuando decidieron migrar. La población estimada de cubanos en el país es aproximadamente 18.000 personas, en su mayoría son hombres jóvenes, que han emigrado a partir de los años 90 de siglo pasado. Debido a la calificación profesional con que muchos llegan, logran insertase rápidamente al mercado laboral, desempeñando las más variadas funciones, casi siempre bastante cercanas a sus aspiraciones profesionales, entre estos se destacan profesionales de la salud, en el ámbito social y profesores fundamentalmente. Las relaciones con la población local suelen ser buenas, hasta le punto de constituir familias mixtas.

Otro aspecto importante del país con la migración cubana es que es utilizado tanto por cubanos que viajan independientes como por traficantes de personas que vienen a territorio dominicano en su camino hacía Estados Unidos. Estos cubre la ruta Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, en algunos casos también Haití es incluido en la ruta.

Por otra parte, el país, les ofrece la posibilidad de mantener una estrecha relación con su país de origen. Muchos de los cubanos que residen en República Dominicana, logran mantener fuertes vínculos transnacionales con los cubanos de la isla, no solamente a través de la comunicación telefónica o electrónica, sino también mediante los frecuentes viajes entre los dos países y el envío de remesas con el consiguiente impacto de estas en la economía cubana.

Estas condiciones hacen que muchos cubanos prefieran vivir en República Dominicana y no trasladarse a otros destinos más tradicionales para éstos. Para la mayoría de ellos, el no perder el contacto con las cosas, familias y amigos que dejan atrás, es mucho más valioso de lo que podrían obtener en otros lugares.

6. Conclusiones

Aún cuando Estados Unidos prevalece como el principal destino de las migraciones de cubanos, en República Dominicana hay condiciones que hacen atractivo el país para ésta migración.

A lo largo de la historia de las dos naciones podemos identificar tres olas, o tres momentos en los cuales ha sido significativa la emigración desde Cuba hacía República Dominicana.

La primera de las olas comenzó en 1870, y se extendió hasta los primeros años del siglo XX aproximadamente. Este exilio estuvo impulsado principalmente por las tres guerras de independencia cubanas, y la posterior guerra hispanocubanoamericana hasta 1902. La emigración de este período, se caracterizó por insertarse rápidamente en la sociedad receptora, haciendo significativos aporte, sobre todo en la industria azucarera, y la medicina. También se le atribuye la introducción del deporte más popular del país, el béisbol.

La segunda ola en orden histórico, surge a raíz de la Revolución Cubana en 1959 y durante los primero años de la década del 60. Esta migración se caracterizó por además del fuerte componente político, poseer un alto grado de calificación, además de experiencia previa en negocios y producción debido a que en buena medida pertenecía a clases acomodadas de la sociedad cubana anterior a la revolución. A pesar que muchos marcharon posteriormente a los Estados Unidos, un buen grupo se estableció en el país, y han tenido un considerable éxito económico, pese a esto, su presencia en el país pasa bastante desapercibida. Este grupo suele mantener muy pocos contactos con Cuba, puesto que a muchos, ya no les quedan familiares cercanos en su país de origen.

La tercera ola, comienza a partir de los años 90 del pasado siglo y se extiende hasta nuestros días con tendencia a seguir aumentando. La principal razón del posible aumento de la migración cubana al país se debe a que los mismos encuentran posibilidades de inserción laboral, debido al capital humano que traen consigo. En su gran mayoría llegan al país con algún grado de preparación previo, lo que facilita que encuentren empleos rápidamente y con mucho mejores beneficios de los que tenían en Cuba. Se puede decir que de continuar esta migración de cubanos que llegan a República Dominicana con algún grado de preparación profesional previo, impactará favorablemente al país que los acoge, con la consecuente pérdida de personal por parte de país emisor.

Esta migración más reciente, difiere con la de años anteriores, puesto que ha perdido mucho de la carga política que tenía la migración cubana anterior. En sentido general a los jóvenes que emigran actualmente prefieren mantenerse al margen de hacer comentarios relativos al gobierno de Cuba, principalmente porque a diferente de los inmigrantes anteriores, mantienen fuertes vínculos con su país de origen. Los recientes cambios en la política migratoria cubana han beneficiado en gran medida a la migración que se dirige a destinos diferentes de Estados Unidos. Es por ellos que en República Dominicana los cubanos encuentran las condiciones necesarias para establecer comunidades transnacionales, en otras palabras, vivir en el extranjero sin perder las propiedades, los derechos y lo más importante las relaciones con la familia que dejan en su país de origen.

La incidencia de esta transnacionalidad se puede percibir a través de la frecuencia de los viajes de cubanos entre las dos islas, a través de las comunicaciones frecuentes, y las remesas que envían, las cuales tiene un impacto directo en la economía cubana. Esta migración llega a vivir entre los dos países. Las relaciones sociales con la población local, el surgimiento de familias entre cubanos y dominicanas, y dominicanos y cubanas, permiten que estas familias formadas en el país, se mantengan en contacto con las de Cuba y se crean vínculos entre las mismas y las nuevas generaciones crecen entre las dos culturas y se alimentan de ellas. Es cierto que no podemos hablar de participación política transnacional, esto es debido fundamentalmente al sistema de gobierno en Cuba, y multiplicidad de diferencias ideológicas que predominan en los emigrados cubanos.

Como consecuencia del "éxito" y la aceptación que han experimentado los cubanos en República Dominicana, el fuerte intercambio a través de viajes y de las comunicaciones entre los cubanos de las dos islas, sumado al alto potencial migratorio cubano y el persistente deseo de muchos jóvenes por salir de Cuba en búsqueda de mejores oportunidades, aumenta las posibilidades que la tenencia a emigrar hacía este país aumente. República Dominicana comienza a ser vista como un lugar donde pueden satisfacer sus aspiraciones económicas, y aumentar su nivel de vida con respecto a Cuba.

Ya una vez establecido un grupo de inmigrantes en un destino determinado, aumenta las posibilidades que otros inmigrantes del mismo grupo sigan las huellas de los primeros, tal es el caso del posible incremente la inmigración cubana hacia República Dominicana.

Finalmente, el gobierno cubano debería nuevamente someter a revisión la actual legislación en materia migratoria, y diseñar nuevas estrategias que faciliten la reagrupación familiar entre los cubanos de Cuba y los del exterior, así como darle la oportunidad a aquellos, cubanos que aún viviendo en el exterior desean trabajar por el bien del país.

Si bien es cierto que la relativa flexibilización de las leyes de migración cubana de las cuales hemos hablado, han creado nuevas facilidades para los emigrantes y sus familias, estas aún no responden a las necesidades reales de los emigrantes cubanos, ni de aquellos que pretenden emigrar. La regulación de exigir un Permiso de Salida a cada ciudadano que desee salir de Cuba viola sus derechos más fundamentales de trasladarse libremente de un país a otro. Un gobierno tiene derecho a imponer un impedimento de salida a un ciudadano que esté bajo un proceso judicial, o bajo sospecha de algún delito, pero hacerlo con la totalidad de la población es una falta a sus derechos.

Por otra parte, los cubanos deberían tener el derecho de regresar a su país, en el momento que estos lo decidiesen sin tener que tener un permiso expreso del gobierno de la isla, y no tener que pasar por la humillación de tener que solicitar una autorización para entrar al país del cual portan un pasaporte. Muchos menos, estar impedidos de regresar, solamente por declararse inconformes o no satisfechos con la forma de gobierno actual del país.

El futuro de Cuba, depende en gran medida, de la apertura que el país tenga con el resto del mundo, y para esto, debería incluir además a aquellos que han debido emigrar, y estén dispuestos a colaborar. El futuro de Cuba, depende de todos los cubanos, no importa dónde residan, qué ideología política profesen, o si se ganan la vida en euros, dólares norteamericanos, pesos cubanos o pesos dominicanos.

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Autor:


Danny Duque

Trabajo realizado en Junio de 2007

Cuba.


Partes: 1, 2, 3


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