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El maltrato infantil (página 2)




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Hipótesis

El Maltrato infantil está relacionado con el valor social que se otorga a los niños, las expectativas culturales de su desarrollo y la importancia que se brinda al cuidado de los niños en la familia y la sociedad.

Antecedentes:

A través de la historia la violencia nace por el deseo de defender posiciones, propiedades o pensamientos.

Las primeras envestidas de violencia que se conocen en la historia fue cuando nuestros antepasados luchaban por la tenencia de la tierra.

En la historia la violencia a niños y niñas ha tenido consecuencias devastadoras y siempre expone a los sobrevivientes para el resto de sus vidas a problemas de salud, sociales, psicológicos etc.

Desde nuestros antepasados se ha visto como "La violencia alimenta Violencia"; en épocas posteriores a sus vidas los niños y niñas que han sido victimas de violencia tienen mayores probabilidades de ser ellos mismos victimas o autores de actos de violentos.

El fenómeno del maltrato infantil ocurre desde los inicio de la humanidad. "La historia del maltrato a menores ocurre desde que el ser humano se encuentra en la faz de la tierra". Por tanto debe aceptarse que este es un fenómeno tan antiguo como la humanidad misma y no es una característica de la sociedad moderna.

El Maltrato infantil aparece como una forma de interacción humana muy difundida. Hoy en día la violencia hacia los niños reviste formas más sutiles, se ejerce de manera silenciosa en el hogar, la calle o la escuela y se ha convertido en una práctica común y aceptada socialmente.

Sin embargo hasta hace muy poco se le ha puesto el interés debido al problema, se le ha clasificado y considerado como tal. El fenómeno de Violencia Infantil y maltrato físico en las familias nicaragüenses no es un problema reciente.

Córtes y Cantón (1997) mencionan que el abuso infantil ha existido siempre aunque ha sido durante los últimos ciento cincuenta años cuando ha ido emergiendo como un problema social y una considerable cantidad e instituciones sociales y legales se han ocupado de este.

La Actualidad esta junto a la problemática de violencia infantil, por tanto cabe aclarar que este tema ha cobrado su interés, pero a veces no es necesario para actuar de manera participativa, es decir, para implementar nuevos programas de prevención y ayudas psicológicas a afectados por este fenómeno.

El maltrato infantil aparece como una forma de interacción humana muy difundida. Hoy en día la violencia hacia los niños reviste formas más sutiles, se ejerce de manera silenciosa en el hogar, la calle o la escuela, y se ha convertido en una práctica común y socialmente aceptada. Sin embargo, hasta hace muy poco se le ha puesto el interés debido al problema, se le ha clasificado y considerado como tal y ha incrementado la atención en éste, como lo menciona "El fenómeno de la violencia y el maltrato dentro del ámbito familiar no es un problema reciente.

Los análisis históricos revelan que ha sido una característica de la vida familiar tolerada, aceptada desde tiempos remotos. Sin embargo, algunas décadas atrás, expresiones tales como niños maltratados, mujeres golpeadas o abuso sexual tal vez habían sido comprendidos pero no consideradas como sinónimo de graves problemas sociales" Corsi (1994), según este autor, la violencia familiar comenzó a abordarse como problema social grave a comienzos de los 60, cuando algunos autores describieron el "síndrome del niño golpeado", redefiniendo los malos tratos hacia los niños; también el abordaje periodístico de estos casos, contribuyó a generar un incremento de la conciencia pública sobre el problema.

También Cortés y Cantón (1997) mencionan que el abuso infantil ha existido siempre aunque ha sido durante los últimos 150 años cuando ha ido emergiendo como un problema social y una considerable cantidad de instituciones sociales y legales se han ocupado de él y que en un principio, este fenómeno no recibió atención como tal, sino que dentro del esfuerzo por acabar con el problema de los niños vagabundos e indigentes se encontraron diversos casos de maltrato infantil.

Berk (1999) señala un aspecto muy importante y decisivo en la aceptación del problema del maltrato infantil como tal y señala que este problema es tan viejo como la historia humana, pero solo recientemente ha habido aceptación amplia de que el problema existe, investigación centrada en entenderlo, y programas dirigidos a ayudar al niño maltratado y a las familias y quizá este aumento de interés público y profesional es debido al hecho de que el maltrato infantil es muy común en grandes naciones industrializadas o desarrolladas como las no desarrolladas y en vías de desarrollo, es decir que la incidencia de este problema se ha incrementado tanto mundialmente que se ha salido del control social. Esto resaltó claramente cuando Marcovich(1981) señaló que cada minuto un niño sufría maltrato físico o verbal por parte de alguno de sus padres.

Por otro lado, "tanto el maltrato infantil como la violencia intrafamiliar son fenómenos sociales que han gozado de aceptación en nuestra cultura, a pesar de que en los últimos tiempos estas conductas han sido condenadas por constituir algunas de las formas de violencia más comunes penetrantes en nuestra sociedad todavía miles de niños y mujeres sufren de manera permanente actos de maltrato físico, psicológico y sexual en su propio hogar. Hasta ahora ha habido una separación histórica entre la violencia doméstica y el maltrato infantil, la primera salió a la luz pública debido al trabajo de las organizaciones de protección a las mujeres".

.La revista Boletín (1996) en el artículo llamado el castigo corporal en la niñez: ¿endemia o epidemia?, afirma que los años sesenta marcan un hito en la historia referente a la violencia contra los niños, ya que durante este ese periodo se describió el síndrome del niño maltratado y se le acuño este nombre y desde entonces se han multiplicado los trabajos sobre el tema pero a pesar de las investigaciones realizadas, aún queda mucho por aclarar sobre la epidemiología de la violencia contra los niños, sus causas y sus mecanismos y las medidas más eficaces para prevenirla. Sin embargo, los conocimientos acumulados hasta ahora constituyen suficientes bases para la acción y justifican la formulación de programas de intervención sobre las bases científicas.

Por tanto, cabe aclarar que este tema en la actualidad ha cobrado interés pero no el necesario para actuar de manera participativa, es decir, para implementar nuevos programas de prevención y ayuda psicológica para padres así como poner en marcha los ya existentes.

En el Municipio El Tuma La Dalia, a pesar de ser obvio el maltrato en la familia, muchas veces en presencia de vecinos o demás familiares, las personas no creen que sea de su incumbencia levantar demanda contra los autores de violencia, mas sin embargo son muchos los casos reportados en la policía municipal.

En nuestro Municipio El Tuma La Dalia, los brotes de violencia se manifiestan en cualquier nivel social de nuestra sociedad, han tomado un rol protagónico en nuestro espectro social. La violencia, es el pan de cada día,

Problema:

¿Cuáles son las consecuencias del maltrato a niños y niñas de nuestro Municipio El Tuma La Dalia?

Planteamiento del Problema

La violencia tiene consecuencias devastadoras sobre la infancia, y expone a los sobrevivientes para el resto de sus vidas a problemas de salud, sociales, emocionales y cognoscitivos. La violencia alimenta la violencia: en épocas posteriores de sus vidas, los niños y niñas que han sido víctimas de la violencia tienen más posibilidades de ser ellos mismos víctimas o autores de actos violentos.

"Tenemos que contribuir a evitar que este tipo de violencia ocurra en primer lugar, y que cuando ocurra, los niños y niñas reciban los mejores servicios posibles para reducir sus efectos perjudiciales.

La violencia perpetúa la pobreza, el analfabetismo y la mortalidad temprana. Las cicatrices físicas, emocionales y psicológicas de la violencia roban al niño y niña la posibilidad de alcanzar su pleno potencial. Y en un efecto multiplicado a una mayor escala, roba a la sociedad de su potencial para el desarrollo. Terminar con la violencia aumentará las oportunidades de desarrollo y crecimiento, por lo que bajo ningún aspecto puede reducirse este flagelo a un problema sólo de niños.

Introducción

"La violencia contra los niños y niñas es una violación de sus derechos humanos, una realidad perturbadora en nuestras sociedades", "Nunca puede estar justificada, ya sea por razones disciplinarias o debido a las tradiciones culturales. No es posible aceptar el concepto de un nivel 'razonable' de violencia. El peligro que conlleva la violencia legalizada contra la infancia en un contexto es que se produzca una tolerancia a la violencia contra la infancia en general".

Pero la situación no tiene porqué permanecer igual. Las últimas investigaciones han determinado diversos factores que refuerzan la resistencia de los niños y niñas que han sufrido casos de violencia. Éstos incluyen un vínculo seguro con un miembro adulto de la familia, niveles elevados de atención de los progenitores, una relación cálida y positiva con un progenitor que no sea un maltratador y relaciones de apoyo con otros niños y niñas de su misma edad.

Es un problema que no sólo afecta al niño(a) que lo recibe, sino a toda una familia. Los malos tratos a los niños(as) pueden ocurrir en contextos como la escuela, el vecindario, el transporte público y, más frecuente, en el contexto familiar.

Por lo anterior pretendemos mostrar a lo largo de nuestro documental los causantes de este fenómeno, mencionar además las consecuencias, brindar recomendaciones útiles para los afectados. Esperamos sirva de guía a muchos y nuestros objetivos sean logrados.

Marco Teórico

¿Qué es el maltrato Infantil?

Desde hace varios años, diversos autores han tratado de definir desde diferentes puntos de vista y diferentes perspectivas al maltrato infantil con el fin de buscar una solución al problema y la definición más aceptada hasta ahora ha sido la de Musito y García (1996) en la que se menciona que el maltrato es cualquier daño físico o psicológico no accidental a un menor, ocasionado por sus padres o cuidadores, que ocurre como resultado de acciones físicas, sexuales o emocionales o de negligencia, omisión o comisión, que amenazan al desarrollo normal tanto físico como psicológico del niño"

"El maltrato infantil siempre significa daño al niño. Usualmente es recurrente y cada vez más grave".

El maltrato infantil es un fenómeno universal que ha existido siempre y consiste en todos aquellos actos intencionales, no accidentales, que por acción u omisión, desconocen los derechos fundamentales de los (las) niños y, por lo mismo, interfieren o alteran su desarrollo integral y ponen peligro su salud física, psicológica, social y sexual.

Estas acciones pueden ser ocasionadas por los padres u otro adulto responsable del cuidado del niño(a) e incluyen, entre otras, el descuido, el abandono, los golpes, las amenazas, las humillaciones, los insultos y el abuso sexual. Es un problema que no sólo afecta al niño(a) que lo recibe, sino a toda una familia. Los malos tratos a los niños(as) pueden ocurrir en contextos como la escuela, el vecindario, el transporte público y, más frecuente, en el contexto familiar.

¿Cuáles son los tipos de Maltrato Infantil?

El maltrato infantil se subdivide en dos grupos:

1) Pasivo:

Comprende el abandono físico, que ocurre cuando las necesidades físicas básicas del menor no son atendidas por ningún miembro del grupo que convive con él. También comprende el abandono emocional que consiste en la falta de respuesta a las necesidades de contacto físico y caricias y la indiferencia frente a los estados anímicos del menor.

2) Activo: Comprende el abuso físico que consiste en cualquier acción no accidental por los padres o cuidadores que provoquen daño físico o enfermedad al menor. La intensidad puede variar desde una contusión leve hasta una lesión mortal. También comprende el abuso sexual, que consiste en cualquier tipo de contacto sexual con un menor por parte de un familiar, tutor o cualquier otro adulto. La intensidad del abuso puede ir desde el exhibicionismo hasta la violación. El abuso emocional también entra en esta categoría de abuso activo y se presenta bajo la forma de hostilidad verbal, crónica (insultos, burlas, desprecios, críticas, amenazas de abandono, etc.) y el bloqueo constante de las iniciativas infantiles (puede llegar hasta el encierro o confinamiento) por parte de cualquier miembro adulto del grupo familiar.

Otra forma de maltrato infantil es el caso de los niños testigos de violencia, "cuando los niños presencian situaciones crónicas de violencia entre sus padres. Los estudios comparativos muestran que estos niños presentan trastornos muy similares a los que caracterizan a quienes son víctimas de abuso (Corsi, 1994).

Respecto a lo que se refiere a las agresiones psíquicas o psicológicas, que están dirigidas a dañar la integridad emocional del niño comprenden todo tipo de manifestaciones verbales y gestuales, así como actitudes que los humillan y degradan pero esto no es lo más grave, pues las heridas del cuerpo duelen pero tienden a cicatrizar pero las heridas del alma –que no dejan evidencia física- tardan mucho más en sanar si es que sanan antes de que se le acumule otra herida más, estas generan sentimientos de desvalorización, baja estima e inseguridad personal, los cuales más tarde pueden manifestarse en violencia social.

A su vez el maltrato de puede clasificar en:

Maltrato físico.

Se refiere a golpes con la mano u objetos como cables, correas, pantuflas, palos, entre otros; pellizcos, cachetadas, puños, empujones, puntapiés, magulladuras, quemaduras, pinchazos, asfixia, ahogamiento, heridas, lesiones, etc, que generalmente se dan como producto de castigos físicos que los padres ocasionan a los niños(as). Este tipo de maltrato se ha justificado en la creencia de que el castigo físico es necesario para que los niños aprendan y se comporten bien.

Maltrato psicológico:

Es el tipo de maltrato más frecuente y destructivo y a su vez el más difícil de detectar. Se conoce también como maltrato emocional y/o verbal y se refiere a aquellas situaciones en las que el adulto responsable del niño no satisface las necesidades de afecto y atención necesarias para el buen desarrollo de su autoestima. Abarca, entre otros, los insultos, las agresiones verbales, el rechazo, el desprecio, la burla, la crítica y las amenazas.

El abuso sexual.

Es cuando un niño es incluido en una actividad sexual bajo presión, chantaje, manipulación o engaño, por parte de una persona mayor, sea púber, adolescente o adulto, que sabe lo que hace y que abusa de su poder de Posición . Involucra comportamientos que incluyen contacto físico como tocar, acariciar y penetración a cualquier cavidad del cuerpo, y comportamientos que no implican contacto físico, como mostrarle material pornográfico o producirlo con el menor y tener relaciones sexuales en su presencia entre otros.

Abandono, negligencia u descuido.

Se refiere a la falta de atención o a la incapacidad de los adultos responsables del niño, para satisfacer sus necesidades básicas a nivel físico (alimentación, higiene, vestido, educación, atención médica) y emocional (afecto, apoyo, protección) para favorecer su desarrollo.

Formas o Prácticas de Crianza.

El maltrato infantil está relacionado con el valor social que se otorga a los niños, las expectativas culturales de su desarrollo y la importancia que se da al cuidado de los niños en la familia o en la sociedad (Saucedo, 1995 citado en González, R.V. y Araiza, G.C. 1998) y esto a su vez se relaciona con las pautas o formas de crianza y los mitos, creencias y actitudes que los padres albergan en éstas, entre ellas están las creencias acerca de la necesidad de inculcar la disciplina mediante medidas de corrección físicas o verbales inadecuadas, pues desde tiempos inmemorables se ha aplicado la cultura del castigo y el miedo para educar a los hijos y así desarrollar "hombres cabales y de provecho, también existe la idea de que los hijos son propiedad de los padres. Gracias a este mito que data de la época romana, los progenitores creen que gozan de poder absoluto sobre sus hijos.

Papalia y Olds (1998), señalan que cuando los niños son conscientes de su propia persona, su educación puede ser un reto desconcertante y complejo; los padres de hoy educan a sus hijos repitiendo los patrones que sus padres les aplicaron y otros adoptan prácticas muy diferentes a las que utilizaron con ellos y para ello, estos autores describen tres clases de estilos de paternidad y son los siguientes:

1. Los padres autoritarios cuyos valores primarios en la crianza de sus hijos se basan en el control y la obediencia incuestionables.

2. Los padres permisivos cuyos valores primarios en la crianza de sus hijos son la auto expresión y la autorregulación.

3. Padres democráticos cuyos valores primarios en la crianza de sus hijos mezclan el respeto por la individualidad del niño con un deseo de transmitir valores sociales en él.

Según Baumrind, citado por Papalia y Olds (1998) el mejor de estos tres estilos de paternidad, en niños de preescolar es el de padres democráticos pues dirigen las actividades de sus hijos en forma racional, prestan atención antes que al miedo del niño al castigo o a la pérdida de amor. Aunque confían en su capacidad para guiar a sus hijos respetan los intereses, las opiniones y la personalidad de los niños. Son amorosos, consecuentes, exigentes y respetuosos de las decisiones independientes de sus hijos, pero firmes en mantener los estándares y la voluntad para imponer castigos limitados.

Explican las razones que sustentan las posiciones que adoptan y favorecen el intercambio de opiniones. Sus hijos, evidentemente se sienten seguros al saber que los aman y que esperan de ellos. Estos niños de preescolar tienden a confiar más en sí mismos y a controlarse, manifiestan interés por explorar y se muestran satisfechos. Una investigación reciente también relaciona la paternidad democrática con el aprendizaje. Estudios de andamiaje encontraron que los padres democráticos son más sensibles para saber cuando cambiar el nivel de ayuda, y que sus niños lograron más éxito en diferentes tareas (Pratt, Kerig, Cowan y Cowan, 1988 citados por Papalia y Olds, 1996).

Alice Miller (1997), psicóloga suiza, afirma que la mayor parte de la violencia y el dolor psicológico que se ve en la actualidad surge de la privación psicológica que experimentan los niños. Miller concluyó en su ensayo titulado Por tu propio bien, que existe la pedagogía negra y que la utilizan gran cantidad de padres para educar a sus hijos inconscientemente, como una reacción al daño emocional que ellos sufrieron en su infancia y concientemente, al creer que ayudan a sus hijos a ser más competentes y autosuficientes pero al contrario, esto debilita el auto confianza y la curiosidad del niño, lo ridiculiza por su falta de competencia y suprime la expresión de sus sentimientos. Solo al romper la transmisión de generación en generación de la pedagogía negra, afirma, los adultos pueden ayudar a los niños a crecer física y psicológicamente saludables. Alice Milller (1997), nos hace referencia de los problemas principales que lleva implícitos la educación y que de manera aberrante están justificados y permitidos tanto por las instituciones como por los padres de familia, a esto le llama la pedagogía negra.

Esta pedagogía esta llena de creencias y actitudes que Miller (1997) enumera en el siguiente listado:

  1. Los adultos son amos ( y no servidores) del niño dependiente.
  2. Que dicen como dioses qué es lo justo y lo injusto.
  3. Que su ira proviene de sus propios conflictos.
  4. Que el niño es responsable de ella.
  5. Que a los padres siempre hay que respetarlos.
  6. Que los sentimientos vivos del niño suponen un peligro para el adulto dominante.
  7. Que al niño hay que quitarle su voluntad lo antes posible.
  8. Que todo hay que hacerlo a una edad temprana para que el niño no advierta nada y no pueda traicionar al adulto.

Los métodos en que se ha trasmitido esta educación han sido de generación en generación, tratando desde tiempos muy remotos al niño como adulto chiquito, reprimiendo la espontaneidad vital, construyendo una base de informaciones e ideas falsas, que darán sustento a sus posteriores creencias y actitudes.

Las principales informaciones e ideas falsas son:

  1. Que el sentimiento del deber engendra amor.
  2. Que se puede acabar con el odio mediante prohibiciones.
  3. Que los padres merecen respeto a priori por ser padres.
  4. Que los niños a priori no merecen respeto alguno.
  5. Que la obediencia robustece.
  6. Que un alto grado de auto estima es perjudicial.
  7. Que una escasa auto estima conduce al altruismo.
  8. Que la ternura es perjudicial (amor ciego).
  9. Que atender las necesidades del niño es malo.
  10. Que la severidad y la frialdad constituyen una buena preparación para la vida.
  11. Que la gratitud fingida es mejor que la ingratitud honesta.
  12. Que la manera de ser es más importante que el ser.
  13. Que ni los padres ni dios sobrevivirán a una afrenta.
  14. Que el cuerpo es algo sucio y repugnante.
  15. Que la intensidad de los sentimientos es perjudicial.
  16. Que los padres son seres inocentes y libres de instintos.
  17. Que los padres siempre tienen la razón.

Causas y Consecuencias del Maltrato Infantil.

"La manera como nos educaron, lo que nos caracteriza como personas y lo que esperamos de los niños(as), determina la forma como nos relacionamos con ellos(as)".

Causas:

Factores relacionados con la personalidad de los padres y cuidadores:

Las personas que tratan inadecuadamente a los niños se caracterizan por ser poco tolerantes e inflexibles, les falta control de sí mismas, tienen baja autoestima y generalmente son hostiles, ansiosas y tienden a ser depresivas.

Factores asociados a los niños.

Se ha identificado que son más vulnerables a ser maltratados los niños y las niñas que presentan problemas de comportamientos, temperamento difícil, discapacidad física y/o mental y bajo rendimiento académico. Esto se debe a que estos niños(as) tienden a ser más dependientes de las personas que los cuidan y tienen menos habilidades y posibilidades para denunciar lo que les sucede.

Factores de riesgo del contexto familiar.

Se pueden mencionar el estrés familiar ocasionado por el desempleo de los padres, las dificultades económicas, la agresión entre los diferentes miembros de la familia, la edad de los padres(padres adolescentes), la presencia de de padrastros y madrastras, los hogares con padres o madres solos, los hogares numerosos y la insatisfacción marital.

Factores ambientales.

El consumo de alcohol y otras sustancias psicoactivas, los embarazos no deseados, las historias de vida de los padres marcadas por maltrato en la infancia, también se asocian con el trato inadecuado a los niños(as).

Entre las causas principales que generan el maltrato a menores, se pueden mencionar las siguientes:

  1. Personalidad o modelo psiquiátrico/psicológico, Estudios que se han hecho, indican que los padres abusivos tienen dificultades para controlar sus impulsos, presentan una baja autoestima, escasa capacidad de empatía, así mismo, se ha encontrado que el abuso infantil se relaciona con la depresión y con la ansiedad de los padres, entre otras características y rasgos de personalidad como el alcoholismo y la drogadicción.
  2. Económicas. Esto es a partir de la crisis que prevalece en nuestra entidad federativa y el desempleo que trae consigo que los padres que se encuentran en esta situación desquiten sus frustraciones con los hijos y los maltraten ya sea física o psicológicamente, el maltrato infantil se presenta en mayor medida en los estratos de menores ingresos, aunque se ha encontrado en diversas investigaciones que esta conducta no es propia de determinada clase social y se suele dar en todos los grupos socioeconómicos.
  3. Culturales. En este rubro se incluye a las familias donde los responsables de ejercer la custodia o tutela de los menores no cuenta con orientación y educación acerca de la responsabilidad y la importancia de la paternidad y consideran que los hijos son objetos de su propiedad. A estos tutores les falta criterio para educar a sus hijos. La sociedad ha desarrollado una cultura del castigo, en la cual al padre se le considera la máxima autoridad en la familia, con la facultad de normar y sancionar al resto de los miembros, en esta concepción, el castigo se impone como una medida de corrección a quien transgrede las reglas, además no se prevén otros medios de disciplina y educación de los hijos, además de que la información existente acerca de este problema social no se hace llegar a los padres de familia ni se promueven los programas de ayuda para éstos y así, estos a su vez son ignorantes pues carecen de información, orientación y educación al respecto.
  4. Sociales. Cuando entre los padres se produce una inadecuada comunicación entre ellos y sus hijos, se da pie a la desintegración familiar (modelo psiquiátrico/psicológico). En la mayoría de los casos, esta causa va paralela al nivel socioeconómico de los padres y el ambiente que rodea a la familia. Así mismo, es inducida por la frustración o la desesperación ante el desempleo, los bajos ingresos familiares y la responsabilidad de la crianza de los hijos. El estrés producido por estas situaciones adversas provoca otras crisis de igual o mayor magnitud (modelo sociológico). Por otro lado, los conflictos que son ocasionados por el nacimiento de los hijos no deseados o cuando la madre se dedica a la prostitución y deja en la orfandad a sus hijos. En consecuencia el maltrato que se genera en estos casos provoca un daño irreversible por la carencia de afecto durante esta etapa de la vida del individuo.
  5. Emocionales. La incapacidad de los padres para enfrentar los problemas, su inmadurez emocional, su baja autoestima, su falta de expectativas y su inseguridad extrema motivan que desquiten su frustración en los hijos y no les proporcionen los requerimientos básicos para su formación y pleno desarrollo. Los estilos negativos de interacción que generan la violencia doméstica; se ha comprobado que en los lugares donde existe agresión y violencia entre el padre y la madre suele haber también maltrato infantil y esto produce a su vez incapacidad de socialización en los padres con el medio en que se desenvuelven. No hay que olvidar que a través de la familia se transmiten las reglas y costumbres establecidas por la sociedad.
  6. La historia del maltrato de los padres. De acuerdo con múltiples estudios, es muy alto el promedio de padres agresores que sufrieron maltrato en su infancia. Además, en la mayoría de estos casos, los progenitores no reciben instrucción alguna acerca de la forma de tratar a sus hijos y aunque la recibieran, sin una intervención psicológica adecuada caerían de nuevo en la misma forma de tratar a sus hijos; a esto se le llama transmisión intergeneracional, malas experiencias en la niñez, etc.
  7. Biológicas. Se trata del daño causado a los menores que tienen limitaciones físicas, trastornos neurológicos o malformaciones. Por sus mismas limitaciones, estos niños son rechazados por la sociedad y por consiguiente sus padres o tutores los relegan o aceptan con lástima. En estas circunstancias, el daño que se ocasiona a los menores con discapacidad es mayor, pues arremete a un ser indefenso que no puede responder en forma alguna.

Consecuencias:

Físicas.
Lesiones físicas, marcas y hematomas, quemaduras, retazo en el desarrollo motriz, perturbación del sueño, desnutrición y retraso en el crecimiento.

Psicológicas.
Confían poco en sus propias capacidades, consideran que no merecen ser queridos, se sienten incapaces de tomar decisiones y esperan que los otros les hagan daño. Tiene dificultad para reconocer y expresar sus propios sentimientos, son retraídos y poco espontáneos, se les dificulta sentir alegría y se deprimen con facilidad. Se muestran ansiosos, temerosos y desconfiados. Lloran de manera exagerada cuando alguien los va a tocar y disfrutan poco de actividades como el juego, la televisión o ir al parque. Pueden presentar miedos o terrores nocturnos e insomnio y retardo mental

Sociales.

Presentan dificultades para aprender, para concentrarse y para desarrollar y terminar sus tares. Se comportan de forma agresiva con otros niños y les cuesta trabajo aceptar y seguir normas e instrucciones. Su juego es muy pobre y generalmente reproducen en él la forma como son tratados. Cuando llegan a la edad adulta, son más propensos a involucrarse en actividades delictivas, a presentar falta de control de sus impulsos, agresividad excesiva, intentos de suicidio y consumo de alcohol y de otras sustancias psicoactivas.

El maltrato infantil trae serias consecuencias tanto en el individuo como en la como en la sociedad en general, pero desgraciadamente existen muy pocas investigaciones acerca de este tema y no obstante, poco o nada se hace en términos de promoción de la salud mental y de la detección y la prevención, tratamiento y rehabilitación de los trastornos emocionales. Únicamente se atienden las necesidades físicas de los menores, así mismo, al agresor tampoco se les da un tratamiento y en este caso sería indispensable llevarlo a cabo a manera de prevención y de tratamiento más sin embargo las autoridades de salud públicas pasan de largo sin reconocerlos como individuos bio-psico-sociales. Por tanto, la reintegración y adaptación de estas personas nuevamente a la sociedad la llevan a cabo solos y, la forma en la que lo hacen no siempre es la más adecuada.

Por consecuencias entendemos toda serie de alteraciones en el funcionamiento individual, familiar y social de las víctimas de maltrato, siendo los aspectos más conocidos la reproducción del mismo y las alteraciones en el rendimiento académico, en el ajuste psíquico individual y en el tipo de relaciones en las que el sujeto participa.

Los malos tratos que se llevan a cabo sobre los niños pueden provocar daño o consecuencias negativas a dos niveles: somático y psicológico.

Consecuencias somáticas.

Abandono físico: retraso pondoestatural, cronificación de problemas por falta de tratamiento físico, vitaminopatías, eritemas de pañal, aplanamiento del occipucio, aparición de ciertas enfermedades prevenibles mediante vacunación y producción de quemaduras y otras lesiones por accidentes familiares debidas a una falta de supervisión.

Maltrato físico: lesiones cutáneas, quemaduras, lesiones bucales (que pueden afectar a la posición de los dientes), lesiones óseas (que pueden afectar el crecimiento y la movilidad articular), lesiones internas (traumatismos craneales y oculares) entre las que destacan aquellas que producen edemas cerebrales puesto que pueden tener secuelas neurológicas.

Consecuencias psicológicas.

Según Pino y Herruzo (2000), al hablar de consecuencias psicológicas se refieren a la variedad de comportamientos que pueden aparecer, sean alterados o como ellos los llaman "excesos conductuales" y también los retrasos o "déficits" en ciertos repertorios que se esperarían en los niños en función de sus edades respectivas. Estas consecuencias pueden manifestarse a corto, a mediano y largo plazo, es decir, en la infancia, adolescencia y edad adulta.

Las consecuencias que estos autores plantean serían las siguientes:

Consecuencias durante la infancia.

A corto plazo: Incluye los efectos que estos pueden tener sobre el desarrollo físico del niño en el periodo comprendido entre los cero y los ocho años de edad, esto debido a que, según el autor este es el periodo en donde los cambios más rápidos y drásticos se producen en el periodo de cero a seis/ocho años.

La principal y secuela que los malos tratos producen en el desarrollo de los niños es precisamente su retraso que se nota alrededor de la edad de un año, y ya es muy claro a los veinticuatro meses.

Las áreas comporta mentales que se encuentran más afectadas en este periodo son las siguientes:

Área cognitiva:

Presentan un menor desarrollo cognitivo, se muestran más impulsivos, menos creativos, más distraíbles y su persistencia en las tareas de enseñanza aprendizaje es menor. Son menos habilidosos resolviendo problemas y cuando llegan a la edad escolar muestran peores resultados en las pruebas de CI y tienen malas ejecuciones académicas. Los niños maltratados funcionan cognitivamente por debajo del nivel esperado para su edad, ya que sus puntuaciones en escalas de desarrollo y tests de inteligencia son menores que en los niños no maltratados, sus habilidades de resolución de problemas son menores y hay déficit de atención que comprometen el rendimiento en las tareas académicas.

Área social:

Estos niños, a los 18 y 24 meses sufren un apego ansioso y presentan más rabia, frustración y conductas agresivas ante las dificultades que los niños no maltratados. Entre los 3 y 6 años tienen mayores problemas expresando y reconociendo afectos que los controles. También expresan más emociones negativas y no saben animarse unos a otros a vencer las dificultades que se presentan en una tarea. Por último, presentan patrones distorsionados de interacción tanto con sus cuidadores como con sus compañeros. Según Gaensbauer et al. (1979; 1980) citados por Pino y Herruzo (2000) identificaron seis patrones distorsionados de comunicación afectiva entre los niños maltratados y sus cuidadores: eran retraídos o distantes afectivamente, mostraban falta de placer o bienestar, eran inconsistentes en la interacción, presentaban ambigüedad, frivolidad y una comunicación afectiva negativa. Estos niños se acercan menos a los cuidadores, evitan más a los adultos y a los compañeros y son más agresivos con los adultos. También otros autores como Hoffman-Plotkin y Twentyman (1984) citados por pino y Herruzo (2000), descubrieron que los niños maltratados físicamente eran más agresivos que los controles y que los que padecían abandono interaccionaban menos de lo normal estos mismos autores, pero en el año de 1988 indican que los niños maltratados han mostrado falta de empatía. Son niños que entre 1-3 años de edad no mostraban interés por escapar a las situaciones molestas de la guardería y cuando lo hacían eran violentos, reaccionaban con ataques físicos, cólera o miedo (Main y Georges, 1985) citados por Pino y Herruzo (2000), también se ha visto que los niños maltratados son menos recíprocos en las interacciones con sus iguales y Elmer y Martin (1987) citados Pino y Herruzo (2000) mencionan que estas dificultades en habilidades de empatía perduran hasta la edad adulta.

Área del lenguaje:

Pino y Herruzo (2000) ha revisado varios estudios al respecto y ha encontrado lo siguiente. Beeghly, Carlon y Cicchetti (1986) descubrieron que los niños que padecen de maltrato físico, a los 30 meses, no se diferencian de los niños control en cuanto a lenguaje comprensivo pero si en el productivo, en lo que se refiere a sensaciones, sentimientos y necesidades y los niños que padecen abandono y maltrato físico presentan un déficit en la expresión de este tipo de verbalizaciones referentes a estados internos.

Coster, Gersten, Beeghl y Cicchetti (1989) estudiaron la interacción verbal madre e hijo en niños de 31 meses. Observaron que los niños maltratados físicamente utilizan un lenguaje menos complejo sintácticamente, tienen menos vocabulario expresivo y conocen menos palabras que los normales. Burguess y Conger (1978), observaron que las madres de los niños que padecen abandono y maltrato físico hablan menos con sus hijos que las controles, en los casos de abandono físico las madres dan menos recompensas verbales y aprobación a sus hijos, y se muestran más propensas a criticarlos. En los casos de maltrato físico se ha visto que utilizan menos instrucciones verbales para ayudar a sus hijos a superar las dificultades normales de su ambiente. Inician menos interacciones de juego e ignoran más a sus hijos. Estas dificultades de lenguaje no desaparecen a lo largo del tiempo, sino que perduran hasta la edad escolar. Los niños maltratados, tal como lo señala Blager y Mártin (1976), los niños maltratados presentan dificultades de comunicación y de habilidades de expresión.

Área de autonomía funcional.

Pino y Herruzo (2000) señalan que por un lado, puede haber conductas de cuidado personal (aseo, vestido, nutrición, etc.) que en condiciones normales deben ser aprendidas en el seno familiar y, por otro lado, están las habilidades de la vida en comunidad, es decir, la capacidad que el sujeto tiene de funcionar de forma independiente a sus progenitores o cuidadores y señalan que los resultados de Egeland et al. (1981, 1983) muestran que los niños que padecían diferentes formas de maltrato presentaban un apego ansioso, en especial los que sufrían abandono emocional. Estos niños tendían a ser menos obedientes a sus padres y educadores que los controles y presentaban menor repertorio de autocontrol. El grupo de abandono físico resultó especialmente dependiente del educador para aquellas tareas propias de la nutrición que se llevan a cabo en el colegio. Sin embargo en cuanto a los comportamientos de funcionamiento independiente con respecto a los padres en su medio, estos niños llegan a estar al nivel o por encima de los controles (Pino, 1995). Esto podría ser consecuencia directa del número de horas que estos pasan solos, muchas veces en la calle, desde edades muy tempranas.

Área Motora.

Pino y Herruzo (2000) ha encontrado diversas investigaciones al respecto y varias de ellas son las siguientes. Esta es el área que se encuentra menos afectada (Pino, 1995). En el estudio de Egeland et al. (1981, 1983) los niños maltratados se mostraron menos hábiles que los controles, en el uso de herramientas a los 24 meses de edad. En Pino y Herruzo (1993) los niños que padecían abandono físico se mostraban más tardíos en adquirir la locomoción y se apreciaban también déficits en motricidad fina.

Problemas de Conducta.

Se refiere a los problemas de comportamiento en general (conductas agresivas, hiperactivas y disruptivas). Como ya se ha mencionado, los problemas de conducta agresiva se presentan principalmente en los niños maltratados físicamente. Kazdin, Moser, Colbus y Bell (1985) y Allen y Tarnowski (1989) citados en Pino y Herruzo (2000) hallaron en estos niños más síntomas depresivos (mayor externalidad en la atribución de control, más baja autoestima y desesperanza en cuanto al futuro). Pino y Herruzo (1993) observaron una inusual aparición de comportamientos sexuales precoces (frotis, masturbaciones con una alta frecuencia, en presencia de otros niños) en niños que padecían abandono (Pino y Herruzo, 2000).

Consecuencias durante la edad escolar y la adolescencia.

Cichetti y Olsten (1990) afirman que el maltrato infantil tiene una serie de efectos en todas las áreas del desarrollo del niño, lo que le coloca en una situación de alto riesgo para desarrollar problemas de conducta y posteriores psicopatologías. Son diversas las alteraciones conductuales que se engloban bajo la etiqueta general de conducta antisocial las más relacionadas con el fenómeno de los malos tratos.

Azar, Barnes y Twentiman (1982) han encontrado altos niveles de conducta violenta y delitos con uso de violencia entre delincuentes y jóvenes con alteraciones psiquiátricas que habían padecido malos tratos. Engfer y Schnewind (1982) mencionan que el maltrato físico está relacionado con la aparición de ansiedad e indefensión y estas reacciones se deben principalmente a las situaciones de rechazo (maltrato emocional/abandono emocional), estos niños presentan un comportamiento agresivo tal vez debido al mismo maltrato, lo cual crea un círculo vicioso en la relación padres-hijo.

Mc Cord (1983) en un estudio retrospectivo encontró que el 20% de los niños que habían padecido abandono o maltrato físico, cuando llegaron a adolescentes cometieron delitos graves y una vez que estos cometen delitos ésta conducta suele cronificarse hasta la edad adulta. También se ha estudiado el Coeficiente Intelectual y su relación con los malos tratos y los niños con abandono aparecen con un CI inferior al normal y las niñas tienen CI infranormal ya sea que sufran maltrato físico o abandono.

Otra consecuencia de los malos tratos es que los niños acaban adoptando una visión distorsionada de la realidad, los adolescentes maltratados tienen una idea distorsionada de la relación padre-hijo y ven a su padre como perfecto al lado del hijo despreciable, también suelen tener expectativas poco realistas sobre la conducta de otros niños y piensan que los niños deben saber hacer cosas que son poco adecuadas para la edad de estos.

¿Cómo identificar que un niño niña esta siendo victima de Maltrato?

"Las señales de un niño maltratado no solo se dan físicamente. A través de sus comportamientos, también es posible identificar el maltrato infantil".

Un niño que está siendo víctima de maltrato puede presentar las siguientes características:

  1. Marcas en el cuerpo como hematomas, quemaduras, cortadas, heridas
  2. Múltiples lesiones en diferente estado de cicatrización, fracturas en brazos o piernas.
  3. Dolores de cabeza frecuentes como producto de los golpes.
  4. Higiene inadecuada.
  5. Desnutrición.
  6. Fatiga y cansancio.
  7. Retraimiento social (se aísla, no comparte con otros niños).
  8. Episodios frecuentes de llanto.
  9. Irritabilidad y tristeza.
  10. Comportamientos agresivos hacia otros niños.
  11. Desobediencia.
  12. Hiperactividad o por el contrario pasividad.
  13. Miedo cuando un adulto alza el tono de voz.
  14. miedo de llegar a la casa.
  15. pocos deseos de jugar.
  16. Búsqueda constante de aprobación y aceptación.
  17. Bajo rendimiento escolar.
  18. Problemas para dormir.
  19. No habla espontáneamente.
  20. Se sienten culpables.
  21. Expresan deseos de morir.
  22. Los niños abusados sexualmente pueden presentar comportamientos sexualizados (tienen comportamientos sexuales en contextos y situaciones inapropiadas).

Creencias respecto al Maltrato Infantil

"Sobre el maltrato infantil hay algunas creencias erradas que dificultan tratar el tema y la búsqueda de soluciones"

No es cierto que:

  1. El maltrato infantil sólo ocurre en las familias de escasos recursos y sin educación.
  2. Los padres tienen derecho a castigar a sus hijos.
  3. Los niños son insoportables y debemos castigarlos para educarlos.
  4. Las niñas son abusadas sexualmente porque se lo buscan.
  5. Las mujeres nunca abusan sexualmente de los niños y de las niñas.
  6. Es común que el abusador sexual sea un extraño y no alguien a quien el niño conoce.

Los Padres que maltratan a sus hijos:

Generalmente son insensibles frente a las necesidades del niño(a).les brindan menos apoyo y no reconocen sus comportamientos positivos y sus logros, pues consideran que es una obligación tener éxito en las tareas escolares y en las demás actividades que realizan. Su relación con los niños(as) se basa en castigos y reproches. Cuidan menos de ellos y comparten pocas actividades de recreación y juego. No respetan su intimidad y son hostiles y agresivos en su trato. Estos padres son menos reflexivos y para solucionar los problemas no utilizan el análisis. Castigan a sus hijos(as) con golpes, cachetadas, gritos e insultos, independiente de las faltas y la gravedad de las mismas.

Los Padres que tratan adecuadamente a sus hijos:

Los respetan, reconocen sus necesidades y aceptan sus sentimientos. Conocen y aceptan las características de sus hijos al igual que sus gustos e intereses. Los escuchan, comprenden y les ayudan a ser independientes y autónomos. Utilizan la comunicación y la reflexión para educarlos y disciplinarlos. Les demuestran amor con palabras y caricias. Les llaman la atención si herir su dignidad. Expresan su molestia de forma firme y consistente, pero sin violencia. Comunican las reglas que establecen de manera clara y explícita. Les asignan tareas y responsabilidades acordes con su edad y capacidades. Los valoran y los motivan a confiar en sí mismos.

Datos que alarman.

En todo el mundo existe una falta crónica de datos sobre la violencia contra la infancia, que menoscaba su comprensión y la toma de las medidas necesarias. Las cifras disponibles esconden casi sin ninguna duda el alcance del problema.

Por ejemplo: Mediante el análisis de una serie de estudios y datos sobre la población de 2000, la OMS calcula que la prevalencia de relaciones sexuales forzadas o de otras formas de violencia que incluyen toqueteos, entre niños y niñas menores de 18 años, es de 73 millones (7 por ciento) y 150 millones (14 por ciento) respectivamente.

En 16 países en desarrollo analizados en una Encuesta Mundial de Salud realizada en las escuelas por la OMS y los Centros de los Estados Unidos para el Control y Prevención de las Enfermedades, el porcentaje de niños y niñas en edad escolar que dijeron haber sufrido acoso verbal o físico en la escuela durante los 30 días precedentes oscilaba desde un 20 por ciento en algunos países hasta un 65 por ciento en otros.

Todos los años, se calcula que por lo menos 275 millones de niños y niñas en todo el mundo son testigos de casos de violencia doméstica. Esta exposición tiene repercusiones negativas a corto y largo plazo en el desarrollo del niño.

De los alrededor de 218 millones de niños trabajadores que se registraron en 2004, 126 millones realizaban trabajos peligrosos, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 2006. Los últimos cálculos de la OIT indican que 5,7 millones de niños y niñas realizaban en 2000 trabajos forzosos o en condiciones de servidumbre; 1,8 millones habían caído en las redes de la prostitución y la pornografía; y alrededor de 1,2 millones de niños y niñas fueron víctimas de la trata de seres humanos.

Entre 100 millones y 140 millones de mujeres y niñas en el mundo han sido sometidas a la mutilación/ablación genital, según la OMS.

Las cifras de la OMS muestran que casi 53.000 niños y niñas de 0 a 17 años murieron en 2002 como resultado de homicidios.

Por lo menos 106 países no prohíben el castigo corporal en las escuelas, 145 no prohíben el castigo corporal en las instituciones asistenciales. El castigo corporal se permite como método disciplinario en los sistemas penitenciarios de 78 países, y como parte de las sentencias criminales en 31 países.

Según el Estudio, los niños y niñas que se encuentran en centros de detención son sometidos con frecuencia a actos de violencia por parte del personal, a veces como forma de control o de castigo, y por lo general por infracciones menores. En 77 países, los castigos corporales y otro tipo de castigos violentos se aceptan como medidas disciplinarias legales en las instituciones penales.

¿Qué hacer ante un niño(a) víctima de Maltrato?

"Ante un caso de maltrato infantil todas las medidas que se deben tomar deben buscar la protección del menor y su cuidado físico, psicológico y emocional":

Es vital "interrumpir el ciclo de violencia" en el que vivimos. Una de las maneras es dando a conocer los derechos de los niños y respetándolos.

Cuando un niño nos cuenta que está siendo víctima de malos tratos debemos hacerle ver que vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para evitar que siga siendo lastimado.

3. A los niños no les debemos hacer promesas que no vamos a cumplir, pues la confianza del niño ya fue traicionada por la persona que lo maltrata y nosotros no podemos hacer lo mismo.

Debemos creer lo que el niño nos dice y reaccionar con calma para evitar asustarlo y generarle sentimientos de culpa.

Hay que explicarle que él no es responsable de lo que está pasando, puesto que los niños(as) siempre son las víctimas del maltrato, nunca la causa.

Si los padres son los responsables del maltrato del niño, es necesario hablar con ellos sin juzgarlos. Por el contrario, hay que ser respetuosos, comprenderlos y hacerles ver que necesitan orientación y apoyo profesional en la crianza de los hijos.

Cuando conocemos o sospechamos que un niño está siendo maltratad, es nuestra obligación reportar esta situación a las autoridades competentes. La responsabilidad de verificar que las sospechas son ciertas les corresponde a los profesionales y equipos especializados en este tipo de casos. Podemos reportar personal o telefónicamente el caso y, si lo preferimos, en forma anónima.

Si nos damos cuenta que estamos tratando inadecuadamente a nuestros hijos, debemos buscar alternativas de cambio, como pedir ayuda profesional a un psicólogo para que nos entrene en cómo educar y criar adecuadamente a los niños(as).

Metodología Aplicada

Para la recopilación de información necesaria para la elaboración de este trabajo documental, utilizamos la metodología investigativa, sin embargo, para la recopilación de información necesaria para conocer la gravedad del problema en nuestro Municipio utilizamos la metodología científica, a través de una breve encuesta aplicada a niños y padres de familia.

El Muestreo fue aplicado a niños de 10-12 años, a madres de familia, a padres, docentes de primaria y secundaria, directores y lideres, lo reflejado a continuación es una muestra de 45 personas encuestadas se eligieron 18 encuestas, las cuales creímos tenían mayor información:

Tratamos de despejar las ideas relevantes que arrojan dichas muestras.

CONCEPTUALIZACIÓN DEL MALTRATO

Nº1: ¿Qué es el Maltrato?

DEFINICIÓN.

NUMERO DE PERSONAS

PORCENTAJE.

* Es agresión física, sexual, psicológica.

7

38.8%

* Son golpes, maltratos y humillaciones.

5

27.7%

* Limitación a la vida social y familiar.

4

22.2%

*Consecuencia del poco amor y falta de comunicación.

2

11.1%

TOTAL

18

99.8%

 

Nº2 ¿quiénes crees que provocan con mayor frecuencia de Maltrato al niño dentro del seno familiar?

FAMILIAR.

NUMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

El padre.

15

83.3%

Los jóvenes.

3

16.6%

La madre.

0

0%

TOTAL.

18

99.9%

 

VIOLENCIA FÍSICA.

La violencia física se refiere a las lesiones graves ocasionadas por algún miembro de la familia hacia otro, sin embargo muchas personas desconocen que los golpes son violencia aún cuando se presenten en el seno familiar y este aspecto de la investigación trata de mostrar que tanto es sufrida la violencia física de acuerdo al muestreo que fue aplicado a personas de nuestro Municipio.

Nº1 ¿Has sufrido violencia física en tu familia?

RESPUESTA

NUMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

SI

12

66.6%

NO

6

33.3%

TOTAL.

18

99.9%

 

VIOLENCIA PSICOLÓGICA.

Las actitudes de desprecio, discriminación, amenazas y las limitaciones son parte de lo que es llamada la violencia psicológica y muchas personas no consideran estos actos como "violencia". El aspecto de la violencia psicológica pretende dar a conocer que tanto han sufrido violencia psicológica las personas que fueron elegidas para el muestreo las cuales viven en el puerto de Acapulco.

Nº1¿Has sufrido violencia psicológica?

RESPUESTAS.

NUMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

SI

9

50%

NO

9

50%

TOTAL

18

100%

 

VIOLENCIA SEXUAL.

El aspecto de la investigación correspondiente a la violencia sexual se refiere a las insinuaciones, tocamientos o incluso abuso sexual que han sufrido las personas que participaron en el muestreo que fue tomado de la población.

VIOLENCIA SEXUAL.

Nº1 ¿Has sufrido violencia sexual?

RESPUESTAS.

NUMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

SI

9

50%

NO

9

50%

TOTAL

18

100%

 

LAS AUTORIDADES.

Las autoridades son uno de los principales medios para combatir Maltrato a niños y Niñas por lo que se hace referencia a ella en este aspecto para conocer que tanto han hecho las autoridades para resolver este grave problema.

Nº1 ¿Has denunciado la violencia que sufriste?

RESPUESTAS.

NÚMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

NO.

17

94.4%

SI.

1

5.5.%

TOTAL.

18

99.9%

 

Nº2 ¿se ha resuelto tu caso de violencia domestica?

RESPUESTA.

NÚMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

NO

18

100%

SI

1

0%

TOTAL.

18

100%

 

PROPUESTAS.

Este aspecto que es considerado el más importante pretende dar a conocer las propuestas de las personas que participaron en el muestreo tomado de la población del puerto de Acapulco y que han sufrido algún tipo de violencia.

Nº1 ¿Qué propones para solucionar el problema?

RESPUESTAS.

NÚMERO DE PERSONAS.

PORCENTAJE.

Educación, amor, dialogo, comunicación, etc.

10

55.5%

Rigurosas leyes.

4

22.2%

Pláticas familiares.

2

11.1.%

"No quedarse callado".

2

11.1%

TOTAL.

18

99.9%

 

Aspectos Generales:

¿Que puede decir de la importancia de brindar ayuda psicológica a niños y niñas que han sido maltratados de alguna forma?

100% Todos están conciente de la importancia de atender este fenómeno en las y los niños para evitar mayores consecuencias.

¿Es importante enseñar a los niños sobre sus derechos?

100% Todos afirman, aunque algunos solo se limitan a contestar "estaría bién", pero la mayoría le agrega ala afirmación, que es lo bueno, para ayudar a los niños y niñas, a defenderse.

¿Conoce los lugares donde se pueden demandar a los victimarios de violencia a menores?

70% Si, La policia

30% No sabe

¿Cuáles serían las causas de la Violencia Infantil?

70% Falta de Información de las leyes

30% La actitud de muchos padres, la educación que a ellos les dieron. etc

¿Cree usted que tratando el fenómeno de Violencia, podemos erradicarlo?

30% Respondieron que si, aunque un 70% cuestiona la idea de que podamos hacer algo.

Conclusiones

Vivimos en un mundo en el que predomina la violencia. Y no debería extrañarnos que su dominio se inicie en la familia, pues es ahí donde empieza a manifestarse. La mayor parte de las agresiones graves a los niños se da precisamente en el hogar y esto da lugar a que dicho problema del maltrato a los niños se encuentre en personas y circunstancias casi o totalmente fuera de control, este tema se relaciona con el malinterpretado derecho de corrección y de una u otra manera todos debemos hacernos responsables para no seguir incubando en la sociedad ese fenómeno tan desastroso y responsable de diversas anomalías en la misma; pues tanto el maltrato infantil como la violencia intrafamiliar son fenómenos sociales que han gozado de aceptación en nuestra cultura.

A pesar de que en los últimos tiempos estas conductas han sido condenadas por constituir algunas de las formas de violencia más comunes y penetrantes en nuestra sociedad, todavía miles de niños sufren maltrato físico, psicológico y sexual en su propio hogar. La familia es y debería considerarse como la institución más compleja y la más importante para nuestra sociedad, más sin embargo lo que sucede dentro de ella puede tener efectos tanto positivos como negativos en cada uno de los individuos que la integran y por tanto un ajuste o desajuste en las relaciones intrafamiliares.

Diversos estudios en el tema han demostrado que los padres son los principales autores del maltrato infantil y a pesar de las graves consecuencias que este fenómeno desencadena no se debe calificar a estas personas como pervertidas o anormales, ya que sufren al igual que el niño o la niña agredidos ya que en la mayor parte de los casos éstos desahogan sus propias frustraciones que sus padres les hicieron sufrir de niños en sus hijos y sin darse cuenta de que así es, es decir, es un proceso inconsciente que se convierte en un círculo vicioso y que coincide con la teoría de frustración-agresión.

Toda sociedad encuentra los más hondos y sólidos cimientos de su futuro en las generaciones jóvenes, que instruidas en forma adecuada y educadas de manera integral, serán el sustento de una nueva conciencia social y humana que es el único camino hacia el desarrollo y la paz social en Nicaragua y en todo el mundo.

Decir que la mayor parte de la humanidad vive en un mundo cada vez más hostil no es algo que sorprenda demasiado. Basta mirar las noticias para notar que toda clase de problemas sociales se presenta cada vez con mayor intensidad en todos los países, sin importar el nivel cultural, educativo, de ingresos u origen étnico de cada uno.

Si para los adultos la situación resulta difícil de sobrellevar y casi imposible de superar, el cuadro se agrava muchísimo más cuando los destinatarios de la violencia son niños y adolescentes.
"La mejor manera de abordar la violencia contra la infancia es impedirla antes de que ocurra", "Todo el mundo tiene una función que desempeñar en esta tarea, pero el estado debe asumir la responsabilidad principal. Esto significa prohibir todo tipo de violencia contra la infancia allí donde ocurra y quienquiera que sea el que la ejerza, e invertir en programas de prevención para abordar sus causas subyacentes. Es preciso que los individuos respondan por sus actos, pero un marco jurídico fuerte no debe referirse únicamente a las sanciones, sino que también debe enviar una señal firme e inequívoca de que la sociedad simplemente rechaza la violencia contra la infancia".

El objetivo fundamental del presente trabajo es el de trazar un panorama detallado sobre la naturaleza, el alcance y las causas de la violencia contra la infancia, y proponer una serie de recomendaciones claras sobre cómo actuar para impedir y responder a esta violencia.

El Estudio combina perspectivas de derechos humanos, de salud pública y de protección de la infancia, y se centra en cinco "entornos" en los que se produce la violencia: el hogar y la familia, las escuelas y los entornos educativos, las instituciones (de atención y judiciales), el lugar de trabajo y la comunidad.
En el hogar y en la familia

La familia posee el mayor potencial para proteger a los niños y niñas y proporcionarles la seguridad física y emocional que necesitan, como lo avalan los tratados internacionales sobre derechos humanos al reconocer el derecho a una vida privada y familiar y a un hogar. Sin embargo, en los últimos años se han documentado actos de violencia contra niños y niñas por parte de sus progenitores y otros familiares, que pueden incluir violencia física, sexual y psicológica, así como el abandono deliberado. A menudo los niños y niñas sufren castigos físicos crueles o humillantes en un intento por disciplinarlos. Con insultos, aislamiento, amenazas, indiferencia emocional y el menosprecio, entre otras formas de violencia, se puede perjudicar el bienestar del niño. Es tan alarmante como frecuente que los niños y niñas sufran abusos sexuales a manos de una persona a la que conocen, a menudo un miembro de su propia familia; como también es usual que los dirigentes familiares o comunitarios impongan a los niños y niñas a una edad temprana prácticas tradicionales que son perjudiciales. Buena parte de esta violencia se oculta a puertas cerradas o debido a la vergüenza o al miedo.

En escuelas y entornos educativos.

Las escuelas desempeñan un importante papel a la hora de proteger a los niños y niñas contra la violencia. No obstante, para muchos de ellos los entornos educativos sirven para exponerlos a la violencia y pueden llegar enseñarles a cometer actos. Allí se encuentran sometidos a castigos corporales, a formas crueles y humillantes de castigo psicológico, a la violencia sexual y por razón de género, y al acoso escolar. Aunque 102 países han abolido el castigo corporal en las escuelas, muchas veces esta prohibición en no se pone en práctica de una forma adecuada. Otros ejemplos de violencia contra los niños que tiene lugar en las escuelas son las peleas y el acoso. A menudo, el acoso está asociado con la discriminación dirigida a alumnos que pertenecen a familias pobres o grupos marginados, o hacia quienes tienen características personales especiales, como su aspecto, o una discapacidad. Además, las escuelas se encuentran afectadas por lo que sucede en el conjunto de la comunidad, como por ejemplo la cultura de las pandillas o la actividad delictiva de las pandillas relacionada con las drogas.

En entidades asistenciales y judiciales.

En todo el mundo hay casi 8 millones de niños y niñas que están internados en instituciones, de los cuales son relativamente pocos los que se encuentran allí por falta de progenitores. A la mayoría se los ha internado por que sufren discapacidades, por la desintegración de la familia, por la violencia en el hogar, y por condiciones sociales y económicas como la pobreza. En algunas instituciones los niños son objeto de violencia por parte de sus cuidadores y de otros niños. El personal puede "disciplinarlos" mediante palizas o ataduras, o encerrándolos. En algunas instituciones, los niños y niñas con discapacidades sufren a causa de una violencia encubierta que se aplica como si fuese un tratamiento, como descargas eléctricas para controlar su conducta o la administración de fármacos para hacerlos más "obedientes". Los niños que están recluidos son a menudo víctimas de la violencia del personal que está a cargo de ellos. En al menos 77 países, el castigo corporal y otras formas violentas de castigo se aceptan legalmente en las instituciones penales. La reclusión de niños junto a adultos es algo cotidiano en muchos países, y esto los expone a un riesgo mayor.

En el lugar de trabajo.

En todas las regiones, la violencia física, sexual y psicológica afecta a millones de niños y niñas que trabajan tanto de forma legal como ilegal. Ésta se emplea como herramienta de coacción para lograr que los niños y niñas trabajen, o para castigarlos y controlarlos en el lugar de trabajo. La mayor parte de la violencia en el lugar de trabajo se debe a los patrones, aunque quienes la ejercen pueden ser compañeros de trabajo, capataces, policías, bandas de delincuentes, e intermediarios. Muchas niñas están empleadas en el trabajo doméstico, que a menudo no está reglamentado. Estas niñas denuncian malos tratos como castigos físicos, humillaciones y acoso sexual. La explotación de los niños y niñas en la prostitución o la pornografía infantil no sólo constituye en sí misma una forma de violencia, sino que también expone a los niños y niñas así explotados a la violencia física y psicológica, así como al abandono.

En la comunidad

La comunidad puede ser tanto una fuente de protección y solidaridad para niños y niñas, como también un lugar de violencia a manos de los compañeros, violencia relacionada con armas de fuego y de otro tipo, violencia policial y de pandillas, violencia física y sexual, y trata. La violencia puede también estar asociada con los medios masivos de comunicación y con las nuevas tecnologías de información, quienes a menudo muestran la violencia como algo normal o incluso la glorifican. La violencia en la comunidad afecta con frecuencia especialmente a grupos marginales de niños, como los que viven en la calle o mendigan obligados por un mayor.

Recomendaciones

Las Claves

  • La violencia contra la infancia no es inevitable. Es posible tomar medidas
    para prevenirla.
  • Todos los niños y niñas tienen derecho a una vida libre de la violencia. La violencia contra la infancia no puede justificarse nunca.
  • Los niños y niñas pueden realizar una contribución valiosa para ayudar a comprender la violencia que sufren y el daño que les inflige. Necesitamos escucharles y aprender de ellos e incorporarlos a la búsqueda de soluciones.
  • La mejor manera de abordar la violencia contra la infancia es impedirla antes de que ocurra mediante la inversión en programas de prevención. Los Estados deben invertir en políticas y programas basados en pruebas empíricas para analizar los factores que fomentan la violencia contra la infancia, y asegurar la asignación de recursos para abordar
    sus causas subyacentes.
  • Al tiempo que conceden prioridad a la prevención de la violencia, los Estados y todos los sectores de la sociedad deben también cumplir con sus responsabilidades para proteger a los niños y niñas y garantizar que todos aquellos que los pongan en peligro rindan cuentas de sus actos.
  • La violencia amenaza la supervivencia, el bienestar y las posibilidades futuras de los niños y niñas. Las secuelas físicas, emocionales y psicológicas de la violencia tienen graves implicaciones sobre el desarrollo, la salud y la capacidad de aprender de niños y niñas.
  • La violencia contra la infancia no conoce fronteras. Ocurre en todos los países y procedencias étnicas, y en todos los sectores sociales, culturales, religiosos.
  • Gran parte de la violencia contra la infancia está oculta. A menudo los malos tratos de los niños y niñas se producen a puerta cerrada y sus autores son personas en quienes los niños y niñas deberían poder confiar: padres y madres, miembros de la familia y conocidos. Los niños y niñas suelen sufrir en silencio, temerosos de hablar por miedo a sufrir una retribución o a causa de la vergüenza.
  • Todos los niños y niñas corren peligro de sufrir actos de violencia por el mero hecho de ser niños y niñas. Sin embargo, algunos de ellos -debido a su género, raza, origen étnico, discapacidad o posición social- son más vulnerables.
  • La violencia contra la infancia va más allá de los actos puramente físicos. Los malos tratos, el abandono y la explotación son también formas de violencia. Los niños y niñas dicen que la discriminación y la humillación les lastiman profundamente y les dejan secuelas.
  • Infligir actos de violencia sobre un niño o niña, en cualquier forma, es un mensaje que enseña que la violencia es aceptable y por ello perpetúa el ciclo de violencia. Al evitar la violencia hoy, contribuimos a construir un mundo futuro donde no se tolere nunca más ningún tipo de violencia.
  • La violencia perpetúa la pobreza, el analfabetismo y la mortalidad. Las secuelas físicas, emocionales y psicológicas de la violencia impiden a los niños y niñas alcanzar su pleno potencial. Y en un efecto multiplicado a una mayor escala, la violencia roba a la sociedad de su potencial para el desarrollo, perjudicando los avances hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

ANEXOS

No creo que esta sea la cara del enemigo


Si me Cuida, Cuidas el Futuro del Mundo…

BIBLIOGRAFÍA

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Dedicatoria:

En mutuo acuerdo y de entera satisfacción dedicamos este breve ensayo, producto de labor esmerada, arduo trabajo y dedicación a;

Dios : Por el regalo de la Vida y Sabiduría.

Nuestros Padres : Por el apoyo incondicional.

Nuestros Profesores : Por regalarnos el pan de la enseñanza.

Nuestros compañeros : Por su lucha de brindar amistad a pesar de todo.

En Memoria a un Ángel: "Lic. Rafael Martínez" quien era nuestro tutor para la elaboración de este trabajo..

 

Autora:

Ludyn Victoria Cruz Leiva

Instituto de Secundaria El Tuma

V año de Educación Secundaria


Partes: 1, 2


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