5- La victoria de Maipú
Decidido San Martín a entrar en operaciones impartió el día 5 de abril las instrucciones a sus jefes y oficiales muy temprano.
Antes de iniciar la acción, el Libertador distribuyó sus tropas en tres divisiones. La de la Derecha al mando directo del Coronel Las Heras, compuesta del Batallón de Infantería Número 11, de unidades chilenas, de ocho piezas de artillería de Chile y su flanco cubierto por cuatro escuadrones de Granaderos a Caballo. La División Izquierda estaba mandada por Alvarado, quedando la División Reserva a órdenes del Coronel de la Quintana.
El General Osorio influenciado por sus dos jefes principales, Ordóñez y Primo de Rivera, que querían decidir de una vez por todas la suerte de la guerra, distribuyó su línea ocupando la meseta triangular de un mamelón ubicando ocho compañías de granaderos y zapadores con cuatro piezas de artillería, con el doble objeto de amagar la derecha patriota y tomar por el flanco sus columnas si avanzaban, a la vez que asegurar su retirada por el camino de Valparaíso.
En tal situación ambos contendientes pasaron las primeras horas de la mañana de aquel 5 de abril de 1818, firmes y silenciosos en sus posiciones.
San Martín quería llevar a cabo una ofensiva, pero no se aventuraba a poner en movimiento las columnas, porque aún no conocía la ubicación de las piezas de artillería del enemigo.
Hablando con el Coronel Las Heras, que en ese momento estaba a su lado, y cuyas opiniones escuchaba siempre el Libertador con mucha atención, este le dijo: "Si Usted manda a que nuestras piezas rompan un cañoneo general sobre su frente, verá Usted que los godos no dejan callados sus cañones". En efecto, un momento después tronaban los cañones patriotas arrojando centenares de balas sobre el frente, y los realistas respondían con igual bullicio, descubriendo el orden de sus fuegos.
Luego de esto las tropas argentinas iniciaron con el movimiento ejecutado por el ala Derecha que mandaba Las Heras.
El propósito de San Martín al ordenar que Las Heras avance (llevando el Batallón Número 11 como vanguardia), era desalojar la izquierda del enemigo y luego amenazar el frente del ala izquierda de su centro, concurriendo al lugar del ataque la División de Alvarado.
Según la suerte que corriesen las Divisiones, la batalla se empeñaría por la derecha o por la izquierda patriota, interviniendo en oportunidad la reserva mandada por Quintana, en sostén de la División más comprometida.
Para ello San Martín ordenó al Coronel Las Heras que cuando viese comprometida la columna de Alvarado, evitase un movimiento de concentración sobre su izquierda, de modo que sus batallones chilenos pudiesen concurrir a sostener a Alvarado.
Las Heras avanzó gallardamente, al paso de carga y arma al brazo para burlar a Primo de Rivera, lo que no se logró porque la artillería realista rompió el fuego contra los soldados argentinos y las piezas patriotas no tardaron en responder con sus disparos.
Siguiendo las instrucciones de San Martín, Las Heras ordenó moverse a sus escuadrones de granaderos, pero visto esto por Primo de Rivera, ordenó cargar a sus dragones contra el 11 para evitar comprometer el flanco o la retaguardia realista.
Para recibir esta carga, Las Heras se cerró en masa y esperó, dando órdenes a Zapiola que cargase por la derecha con la caballería.
Rivera había ordenado cargar contra el 11, porque este Batallón, con 900 hombres constituía la masa de la infantería patriota respetable. Pero aquel ataque se evitó con la carga de nuestros granaderos que con su ímpetu y fuerza lograron contener y desbandar a los escuadrones realistas.
Cuando Primo de Rivera vio que los dragones realistas habían sido derrotados y que el Batallón Número 11 se dirigía a desalojarlo de su posición, la abandonó, dejando en ella sus cuatro piezas de artillería y corriendo a ocupar con su reserva la retaguardia de las dos divisiones realistas que avanzaron. Entonces Las Heras los cargó hasta hacerlos descender del callejón que se dirige a las casas de Espejo, y les quitó un cañón con el que se retiraban.
En tan crítico momento y notando la inminencia del peligro, Primo de Rivera intentó mover sus tropas hacia el centro pero le salió al encuentro el Batallón Número 11 cortándole por la diagonal que deja a retaguardia. Este movimiento lo efectuó Las Heras con precisión matemática y produjo el desbande de la caballería realista.
Simultáneamente a las acciones llevadas a cabo por la División de Las Heras, estaba combatiendo la División de la Izquierda al mando de Alvarado, quien apenas iniciada la ofensiva de la derecha se dirigió con sus tropas hacia las colinas, siendo seguido por Ordóñez quien quiso buscar la victoria por aquel lado. Ordóñez atacó decididamente a los patriotas en dos columnas, arrollando a la División de Alvarado y dispersando a varios cuerpos, e iniciando una violenta carga de frente con sus 3500 hombres de infantería.
En ese momento decisivo es cuando avanza Las Heras, no para repetir sus ataques, sino para concurrir en defensa del ala izquierda y permitir su reorganización. Las Heras ordenando "ˇAlto! ˇFrente a la Izquierda! ˇFuego!", acribilló a balazos el flanco derecho de Ordóñez, al tiempo que fue contenido también por el frente y se vuelve a iniciar un ataque final en orden oblicuo.
La batalla en su acción principal va a terminar y a la reserva le tocará dar los golpes de cierre, combatiendo contra el famoso Regimiento Burgos.
La batalla aunque no terminada podría considerarse ganada. Comenzó entonces, después de este ataque decisivo y recio al Burgos, la retirada de los restos del ejército realista hacia el Caserío de Espejo.
Fue en aquella oportunidad donde San Martín escribió su parte de guerra al Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón: "No existe el ejército enemigo; el que no ha sido muerto, es prisionero. Artillería, ciento sesenta oficiales, todos sus generales, excepto Osorio, están en nuestro poder; yo espero que a este último me lo traigan hoy; la acción del 19 (por Cancha Rayada) ha sido reemplazada con usura; en una palabra, ya no hay enemigos en Chile.
6- La victoria después de la victoria
Ordóñez pudo llegar con cerca de 2.500 hombres hasta la casa de "Lo Espejo", sitio donde se preparó para la defensa y con asombrosa rapidez se fortificó.
Las Heras, que no había descuidado la persecución y que deseaba ser el que diera el golpe de gracia a los restos del ejército realista, llegó pocos instantes después de estar organizada la defensa al sitio del nuevo combate. Al observar el panorama, apreció que solamente con el Batallón Número 11 y dos cuerpos chilenos no podía atacar a fuerzas que lo triplicaban en número y que además contaban con artillería.
Fue entonces cuando el General Balcarce, con poca cortesía, apuró a Las Heras a precipitar un asalto a la bayoneta sin esperar a la artillería, argumentando que la noche estaba próxima.
Como se evidenció después, la razón estaba de parte de Las Heras, y el caso no extraña porque este había seguido el movimiento de la retirada y le constaba que el enemigo llevaba artillería. Por otra parte el vencedor de "Membrillar", "Cucha Cucha" y "Cerro de Gavilán", el jefe de la retirada del ejército chileno en "Rancagua", el salvador de no poca parte del Ejército Unido en la noche de "Cancha Rayada", tenía dotes militar muy superiores al vencedor de "Suipacha".
Las Heras que no era hombre de hacerse repetir las órdenes, y mucho menos de vacilar, lanzó al ataque a uno de sus cuerpos chilenos que fue obligado a retirarse por el fuego de la artillería realista, con numerosas bajas.
Los momentos que debió experimentar Las Heras fueron crueles, pues de seguir así perdería toda su tropa.
Pero felizmente llegó en ese momento el Comandante Borgoño con la artillería patriota que fue rápidamente emplazada, y abrió su fuego mortífero.
La carga final la dio el mismo Batallón Número 11 por los flancos. El ataque fue recio y sostenido, los infantes del 11 acometieron por última vez, matando y destrozando al que lograban alcanzar. El empuje irresistible con que se ejecutaba esta operación y el arrojo con que los vencedores avasallaban cada punto de resistencia que se les oponía, fue haciéndolos dueños de todos los contornos y al cabo de una hora no quedaba terreno en manos de los realistas.
Solamente la intervención del Coronel Las Heras y de otros oficiales que lo acompañaban, logró con no poco esfuerzo contener el furor de los soldados argentinos e impedir que se continuara con la matanza de los vencidos que no podían huir ni continuar con la resistencia.
De esta manera, la Campaña de Maipú, que comenzara con el sabor amargo de Cancha Rayada quedaba concluida, y el ejército realista de Chile desaparecía para siempre.
La actuación del Coronel Las Heras, y de su Batallón Número 11 de Infantería puede definirse como protagónica durante la Campaña de Maipú.
Como se detalló en los respectivos subcapítulos, la participación del Coronel Las Heras y su Batallón 11 no se limitó meramente a la Batalla de Maipú, sino que fue fundamental, destacada e indispensable antes, durante y después de los hechos principales de dicha contienda.
Los sucesos que contribuyeron a calificar de imprescindible la actuación de Las Heras y lo colocan como artífice de la victoria de Maipú entre los jefes subordinados de San Martín, pueden sintetizarse en:
Las victorias obtenidas por Las Heras en los combates de Curapaligüe y Gavilán, que contribuyeron a favorecer el sitio del grueso de las tropas realistas en Talcahuano.
La participación de Las Heras en el sitio de Talcahuano.
La rapidez con que Las Heras ejecutó el cambio de posición ordenado por San Martín ante el inminente ataque realista en la noche de Cancha Rayada.
La iniciativa aplicada por Las Heras en los inicios de los hechos de Cancha Rayada, al ordenar descargas de fusilería para proteger el resto del ejército patriota que se hallaba en movimiento.
La oportuna asunción del comando de la División Derecha por Las Heras y la ordenada ejecución de la retirada durante los sucesos de Cancha Rayada, lo que permitió salvar más de 4.000 hombres del Ejército Unido, evitando el total aniquilamiento.
La reorganización del Ejército Unido sobre la base de la División salvada por Las Heras, que permitió la continuación de la campaña emancipadora.
El correcto asesoramiento de Las Heras a San Martín para detectar la ubicación de la artillería realista en Maipú.
El sobresaliente desempeño del Batallón Número 11 tanto en la ejecución de los ataques como en la defensa de la División de Alvarado durante la jornada de Maipú.
La ejecución de la persecución después de los hechos principales de Maipú, por parte de Las Heras que contó con el Batallón 11 como unidad principal en esta fase de la operación.
La decidida ejecución del ataque y asalto por parte de los infantes del 11 al "Caserío de Espejo", que permitieron la derrota total de las fuerzas realistas.
El criterio táctico y los dotes militares puestos de manifiesto por Las Heras durante todo el desarrollo de la Campaña de Maipú.
Como conclusión de este trabajo, cabe señalar que el Ejército Unido se hizo acreedor luego de esta victoria al "Escudo de Maypo", que dice: "LA PATRIA A LOS VENCEDORES DE MAYPO ABRIL 5 DE 1818".
Siendo el actual Regimiento de Infantería de Montaña 11 "General Las Heras", legítimo heredero histórico de las glorias de aquella memorable jornada, propongo que se autorice el uso del mencionado escudo en el uniforme de diario, social e histórico del personal de cuadros y tropa que reviste en esta unidad, teniendo en cuenta el siguiente detalle:
Con la autorización del uso del "Escudo de Maypo", los integrantes del Regimiento de Infantería de Montaña 11 "General Las Heras", utilizarían en sus uniformes dos escudos históricos:
Con respecto a la autorización del uso de dos escudos históricos en los uniformes, contamos con el antecedente de las unidades que ya utilizaban un escudo histórico y participaron en el Conflicto de Malvinas, y se encuentran autorizados actualmente al uso del escudo de la Campaña de Malvinas, junto con el escudo histórico que venían utilizando antes de 1982.
Al autorizarse el uso del Escudo de Maypo al Regimiento de Infantería de Montaña 11 "General Las Heras" (sin detrimento al Escuadrón 4 del Regimiento de Granaderos a Caballo, "General San Martín", que lo usa en la actualidad) se realizaría un acto de justicia histórica para con aquellos herederos de los "Leones Invencibles de Las Heras", que junto con el escudo de su bautismo de fuego tendrían el honor de portar otro reconocimiento al cual se han hecho acreedores indiscutidos.
8- Bibliografia consultada
Urien, Carlos M. – LA VICROTIA DE MAIPÚ.
Levene, Ricardo – LECCIONES DE HISTORIA ARGENTINA.
Ornstein, Leopoldo R. – LAS CAMPAÑAS LIBERTADORAS DEL GENERAL SAN MARTIN.
Díaz, Frnacisco Javier – LA BATALLA DE MAIPÚ.
Mitre, Bartolomé – HISTORIA DE LA NACION ARGENTINA (Volumen II).
Instituto Nacional Sanmartiniano – SAN MARTIN EN LA HISTORIA Y EN EL BRONCE.
RV 170-1 – UNIFORMES.
ANEXOS
ANEXO 1: Jefes y Oficiales del Batallón de Infantería Número 11 en la acción de Maipú.
ANEXO 1 (al subcapítulo LA VICTORIA DE MAIPÚ) Jefes y Oficiales del Batallón de Infantería Número 11 en la acción de Maipú.
Coronel Graduado: don Juan Gregorio de Las Heras, jefe de la división de la derecha.
Sargento Mayor: don Ramón Guerrero.
Capitanes: don Fernando Rosas, don Juan José Torres y don Nicolás Arriola.
Ayudantes Mayores: don Manuel Quiroga y don Nicolás Medina.
Tenientes Primeros: don José Dolores Suso, don Pedro López, don Alejandro Soluaga y don Tadeo Corbalán.
Tenientes Segundos: don José de Porto y Mariño, don Manuel del Castro, don José Videla Castillo, don Andrés Vázquez del
Carril, y don Manuel Laprida.
Subtenientes: don Manuel José Lema, don José Ignacio Argüello, don Domingo Reaño, don Dionisio Villarreal y don Carlos
Formas, abanderado.
Categoría: Historia
Resumen: Trabajo de investigación destacando los aciertos del general Las Heras ,hasta la Batalla de Maipú inclusive, para que el Estado Mayor del Ejercito autorice al Regimiento de Infantería de Montaña 11 a portar en su uniforme el "Escudo de Maypo", como legítimo heredero de las glorias de aquella jornada.
Trabajo enviado y realizado por:
Teniente Primero Carlos María Fraquelli
28 años
Bachiller Universitario en Ingeniería.
Prestó servicios en el Regimiento de Infantería de Montaña 11 "Grl Las Heras" (1994-1998).
Trabajo publicado en la Revista MONTAÑES (Enero de 1998)
cmfraquelli[arroba]yahoo.com
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