Indice
1. Introducción
2. El estado de la prospectiva
3. Concepto de futuro
4. El problema de
la prospectiva como disciplina
5. El objetivo – la
base teórica de un método
6. El Problema
7. El Objeto
8. El Objetivo
9. El marco contextual
10. El marco teórico
11. Análisis histórico
y determinación de las tendencias
12. Modelamiento en
la fase fenomenológica
13. Hipótesis
14. Determinación
de las características teóricas de los objetos
15. Determinación
de las contradicciones en el plano abstracto
16. Determinación
de las estrategias y las acciones estratégicas
17. Concreción
del modelo teórico a través de indicadores
18. La
comprobación empírica del modelo teórico
19. Determinación
de las responsabilidades
20. Verificación.
evaluación de resultados
21. Los
requisitos del sistema de calidad
22. La documentación
en el proceso
23. Conclusión
24. Bibliografía
Este libro fue realizado especialmente para personas que sientan alguna motivación por la prospectiva y deseen encontrar una nueva forma de realizar su práctica, bien sea reafirmando sus anteriores creencias o acompañando las que tienen, con otra visión como la aquí presentada.
Existiendo muchas oportunidades para instruir en varios de los temas tratados en este trabajo, he preferido presentar la idea lo mas amplia posible. Lo extenso del tema, resta la oportunidad para ahondar algunos de los asuntos. El esfuerzo o el interés para enseñar y para profundizar no es un bien agotable y existirán otras personas o habrán para el autor, otras oportunidades para complementar las ideas que aquí se plantean.
2. El estado de la prospectiva
Se considera que actualmente la prospectiva tiene mucho futuro, pero no ha sido así durante largo tiempo, por cuanto ella como disciplina no ha estado desde siempre. Lo que ha subsistido, ha sido el interés por el futuro. La prospectiva como ciencia o disciplina tiene como objeto, en mi concepto, organizar los actos interés o de preocupación por el futuro.
Esta ciencia, disciplina o para algunos simplemente un método* es muy joven y ha pretendido sistematizar los actos de preocupación por el futuro, los cuales están presentes de alguna forma en todos los individuos y en mayor o menor grado en las comunidades y organizaciones. La sistematización que se ha efectuado, ha estado marcada por algunos autores de renombre por un énfasis hacia técnicas y herramientas.
Los aportes teóricos y prácticos que ha realizado hasta ahora la Escuela Francesa – la mas relevante a nivel mundial -, se han enfocado hacia la anticipación y si bien es cierto que algunas organizaciones y/o individuos han estado en capacidad de anticipar los cambios, han sido también muchos los fracasos en ese campo. Estos fracasos no se divulgan de la misma forma que los éxitos, con lo que se contribuye por una parte a dar una falsa imagen de la práctica y por otra, se generan desencantos en aquellos que no tienen la dicha de lograr prever los cambios.
Ocurre además, que las herramientas y técnicas que se emplean hoy, son superficiales, desconociendo que si se persiste en anticiparse a los cambios en un mundo cada día mas globalizado y cambiante, estas tienen que ir evolucionando para dar respuesta a las condiciones difíciles del medio.
Es importante resaltar que en este libro se hace una marcada distinción entre lo que hoy se conoce como la práctica prospectiva y que en el marco del trabajo denominamos como guía y por otra parte, lo que es la idea central de este documento que se llama el proceso prospectivo. Aquí, cuando en alguna parte se refiera a guía, se deberá entender la forma como se practica actualmente la prospectiva – con el enfoque de la Escuela Francesa - y cuando se mencione proceso, se refiere a la idea del trabajo o una nueva forma "en teoría" para realizarla.
Una recomendación importante para los lectores, antes de proceder a la lectura de este escrito, es la de leer el pequeño texto sobre el método de investigación científica el cual se encuentra en anexo A. Esto es necesario para entender la estructura del aporte.
La prospectiva* ha estado marcada por la influencia de la Escuela Francesa y si en algo se caracteriza, es por su aspecto anticipatorio del tratamiento de los temas del futuro. Este es un problema para la clase de tiempos que vivimos hoy con los efectos de la globalización y la tecnología. Es por eso que se propone investigar sobre otros métodos para realizar la práctica. Una de las fundamentaciones para la idea que mas adelante se extenderá, parte de las nociones de Acuña y Konow (1990, 6). Estos autores han establecido una formulación para el futuro, en términos de tres factores: (1) tendencia o inercia histórica, (2) evento o acontecimiento inesperado y (3) propósitos u objetivos individuales y/o colectivos.
La expresión de dicha fórmula sobre el futuro (F) es la siguiente:
F= aT + bE + cP
donde:
T = Tendencia o Inercia histórica
E = Evento o acontecimiento inesperado
P = Propósitos u objetivos individuales y/o colectivos.
a, b, c: parámetros o coeficientes positivos, donde a+b+c = 1
La fórmula la describen de la siguiente manera:
Agregan los autores mencionados, que para cada situación, comunidad, institución o persona, esos componentes tienen diferente influencia o importancia relativa. Normalmente solo es relevante la parte dominante. Sin embargo, el futuro es siempre el resultado de todos estos factores. Esto implica diferentes relaciones y aproximaciones al futuro. Por ello, para el abordaje del futuro no basta una sola técnica, sino que se tienen que utilizar distintos instrumentos para poder capturar la información relacionada con los tres componentes mencionados.
Este libro está enfocado al tratamiento de la parte elegible o propositiva del futuro, sin descuidar el análisis del pasado o de la realidad que vivimos. Aquí los sueños se profundizan y se elaboran de tal forma, que puedan hacer parte del presente. Esta es una forma de ver el presente, ese tiempo infinitesimal que todo lo gobierna.
Otra forma de ver el presente es en cuanto a la importancia que se le de al pasado y al futuro. En general pudiera decirse que un individuo o una organización vive en función del pasado y/o en función de futuro o en actitud desatendida de ambos. Aquellos que viven en función del pasado pudiera ser discriminado en el pasado propio o en el pasado de otros. Aquellos que viven en función del futuro, pudiera ser el futuro propio, el futuro colectivo o el futuro de otros. Aquellos que tienen una actitud desatendida en el presente es porque en general esperan que otros decidan por ellos y viven el día a día.
Aun es preferible una actitud de vivenciar el presente en términos del pasado a una actitud desatendida. Ya que quienes viven en función de un pasado están añorándolo para el futuro. Vivir en función del pasado es en cierta forma vivir en función del futuro. Un futuro revivido.
Cuando se vive en función del pasado o del futuro de otros o bajo un punto de vista individual y no colectivo y participativo, se está desaprovechando el aspecto propositivo que se quiere hacer relevante en este trabajo.
También el futuro pudiera expresarse, en primera instancia, en términos de previsiones o anticipaciones, donde las probabilidades de ocurrencia pueden determinarse con un cierto margen de error, en términos de sucesos inesperados de la naturaleza, con probabilidades pequeñas o altas pero con incertidumbre sobre la fecha en que ocurrirán y en segunda instancia, en términos de deseos. Con este enfoque, esta exposición apunta a la última de las opciones: los deseos.
Entre lo que puede pasar y lo que se quiere que pase, se ha preferido lo segundo, entre otras cosas, porque a cada momento que transcurre, se hace más difícil la anticipación o la previsión.
Nada mas actual y necesario de abordar que el tema de la prospectiva proposicional colectiva, considerando la destrucción del tejido social que tienen muchos pueblos. Si colectivamente se propusiera construir un futuro mejor que éste al que estamos siendo sometidos por la apatía de nuestras posiciones, no se dudaría que seriamos un ejemplo para muchas naciones.
El objeto de esta investigación se refiere a la práctica, pero abordada desde el punto de vista conceptual o teórico. Mal se pudiera pretender abarcar tanto lo teórico como la aplicación de los conceptos, en especial porque se considera que la práctica es un asunto permanente que difícilmente se puede llevar a un texto. Esto viene después.
El objetivo de la investigación será el de identificar unos pasos lógicos y pertinentes que permitan el aproximarse adecuadamente a las pretensiones de una organización o comunidad para construir un futuro. Quedará a su decisión amable lector el comprobar el cumplimiento del objetivo establecido.
La hipótesis de trabajo o idea básica a defender, parte de la siguiente consideración: "Si el futuro no está determinado, entonces su construcción o determinación no necesariamente se da acorde con nuestra capacidad de anticiparlo, sino con nuestra determinación para hacerlo realidad".
Los métodos utilizados en esta investigación han sido métodos teóricos, que parten de la creatividad y de la innovación. Y también métodos sistémico estructurales. Poco o nada se ha empleado de los métodos empíricos por la misma característica conceptual de este trabajo.
A continuación se analiza el problema de hoy en la prospectiva, el objeto de este libro y el objetivo que se pretende lograr en el ámbito teórico.
No puede faltar una mención al tema de futuro en este libro porque la prospectiva está imbuida en el concepto del tiempo y en especial en el del futuro.
EL futuro no existe, así como tampoco existe EL pasado. No existe UN futuro, no existe UN pasado.
Existen interpretaciones colectivas o individuales del pasado, no siempre concordantes y permanentes en el tiempo. En la medida en que las organizaciones, comunidades o individuos evolucionan de alguna forma, en esa misma medida sus interpretaciones sobre el pasado también evolucionan.
Existen ideas anticipatorias y/o propositivas de los futuros colectivos y aun de los individuales, pero al igual que ocurre con los pasados dichas ideas evolucionan con el tiempo.
Tanto los pasados como los futuros están constituidos de situaciones cambiantes a cada presente y los efectos de esas situaciones es lo que nos interesa. En especial los efectos de las situaciones de los futuros.
Aunque la prospectiva esta imbuida de los futuros no puede confundirse una cosa con la otra. Mal pudiera decirse que la prospectiva es la ciencia de los futuros. Muchas de las personas que la abordan desde este ángulo fácilmente llegan a contradicciones en sus teorías y es por ello que el marco teórico de la prospectiva es tan estrecho. No tanto porque no tenga pertinencia o importancia, sino en parte por la dificultad que ha existido en su abordaje desde el concepto de futuros.
El tratamiento del futuro parece ser un tema evitado por varios autores y muchos de los que lo tratan, lo abordan desde lo mítico, desde el oráculo, desde la previsión, la predicción o desde la anticipación.
Para muchas personas el tratar los futuros o hablar de los futuros se limita al campo individual y por ello generalmente el tema recae en manos de adivinos. Pero se olvida que los futuros, mas que un asunto individual, es un asunto colectivo en el cual se dan las bases para hacer realidad los futuros individuales. Es mayor la influencia del futuro colectivo en el futuro individual, que la influencia de miles de futuros individuales en el futuro colectivo. Es mas fácil incidir en un futuro individual a través de un futuro colectivo, que lo contrario.
Los futuros individuales se crean a partir de los futuros colectivos. Algunos creen que los futuros individuales están predeterminados y que por lo tanto los futuros colectivos también lo están. Si los futuros individuales estuviesen determinados, no lo están los futuros colectivos, porque el todo no es la suma de las partes, el todo es mas que la suma de las partes. Mal pudiera pensarse que un conjunto de futuros individuales y disimiles pudiera configurar un conjunto unívoco de futuro colectivo que el que vive una comunidad u organización.
Tratar sobre los futuros, puede ser entonces un tema alejado de adivinos en la medida en que estos sean los colectivos. Tratar sobre los futuros puede ser un tema cercano a los profetas en la medida en que estos traten lo colectivo y anticipador. Tratar sobre los futuros puede ser un tema cercano a los ciudadanos comprometidos y a los lideres en tanto estos traten lo colectivo y propositivo.
Por otra parte, científicamente ha existido un temor a referirse al tema, porque se dice que los futuros no existen todavía. Pero también se olvida que mas que referirse a los futuros en si, los científicos pudieran referirse, en vez de eso, a los actos de preocupación por lo que está por llegar.
Pasa igual con toda ciencia de las llamadas sociales. Si el Pedagogo al hablar de pedagogía se refiriera al educando ya formado - cosa que no ha sucedido -, estaría tratando un tema de futuro, un futuro no hecho realidad. Lo que se da generalmente, es que el científico en su ciencia respectiva, trata el proceso mas que el resultado. Cuando ese proceso ha sido debidamente estudiado y analizado hasta descubrir las leyes y relaciones y cuando se realiza el procedimiento con todo el rigor de la ciencia respectiva, entonces puede asegurarse el resultado, con lo que indudablemente lo anticipa, pero no por la predicción, sino por el esfuerzo de transformación.
De la anterior analogía se desprende el marco teórico de este libro. Existe una determinación especial sobre los actos de preocupación por los futuros, así sea en la mente, así sea seminal, que cuando logre el nivel adecuado de motivación colectiva, logrará la materialización de los futuros verdaderamente soñados por las comunidades o las organizaciones.
Si el futuro no está determinado, entonces su construcción o determinación no necesariamente se da acorde con nuestra capacidad de anticiparlo, sino con nuestra fijación para hacerlo realidad. No es entonces la determinación para anticiparlo lo que cuenta, sino la determinación para construirlo. No es entonces la calidad anticipatoria del investigador lo que cuenta, sino el compromiso de todas y cada una de las personas que participan en el logro de los futuros.
Si el futuro no existe es el tiempo de empezar a construirlo. Si en verdad existe, ¿quién lo diseñó?
En este capítulo se analiza el problema, el objeto y el objetivo relacionados con la investigación. Pudiera de alguna forma generarse una confusión en el lector porque otros epígrafes se refieren a los mismos temas dentro de la propuesta, pero allá mas adelante, ellos se encauzan al problema, objeto y objetivo de la práctica prospectiva, mientras que aquí se refieren a la problemática planteada al investigador, al sujeto que participa en la práctica de la prospectiva, al objeto de la investigación y al objetivo que se pretende lograr con este aporte.
4. El problema de la prospectiva como disciplina.
Según algunos autores, el término Prospectiva o Prospicere (Mirar a lo lejos, Mirar desde lejos) fue rescatado del latín por el Francés Gaston Berger en el año 1957, para des-caracterizar los estudios sobre el futuro que en su momento se hacían y que estaban cargados de previsión y por ende de predicción. El término prospectiva, en opinión de Hugues de Jouvenel y Pierre Masse, citados por Godet (1995, 1), "nació de una rebelión del espíritu contra el yugo del determinismo y el juego del azar"
Pero dicha des-caracterización produjo su efecto, porque si los estudios sobre el futuro estuvieron, en opinión de esos autores, cargados anteriormente de previsión, ahora en su teoría, estarían cargados de anticipación. Y la anticipación es una derivación de la predicción.
La prospectiva tiene un soporte filosófico defendido por la Escuela Francesa – cuyos mayores exponentes son Bernard y Hugues de Jouvenel y Michel Godet - y es un triángulo griego, sin mas referencias, que se compone de tres momentos, denominados por ellos: anticipación, apropiación y acción. Si regresamos a los orígenes del triángulo encontramos un desconcierto: el término Epithumia se tradujo para la Escuela Francesa como anticipación y logos como apropiación.
Cuadro 1. El fundamento filosófico de la Prospectiva Francesa
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Término original |
Traducción |
Traducción para la Escuela Francesa |
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"Logos": |
Razón |
Apropiación |
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"Epithumia": |
Deseo |
Anticipación |
|
"Erga": |
Acción |
Acción |
No deja de extrañar la forma en la que se realizó la traducción de los términos Epithumia, y logos como anticipación y apropiación respectivamente.
Dicha escuela reformó los términos griegos hasta manejar los conceptos de anticipación, apropiación y acción sobre los cuales desarrolló una teoría para la sustentación posterior del método y las técnicas representativas de ella.
Donde cada uno de los términos tiene la siguiente connotación:
Anticipación: Pensamiento prospectivo.
Apropiación: Movilización colectiva.

Acción: Deseo estratégico.
El pensamiento prospectivo actual está muy recargado en la Escuela Francesa por el componente anticipatorio y hoy, de pronto mas que antes, por la rapidez de los cambios en nuestra sociedad y por los efectos grandes y a veces desconocidos de la globalización, se hace difícil anticipar el rumbo de las fuerzas que mueven la sociedad. Esta debe ser una de las razones por las cuales un nuevo concepto de prospectiva debe hacer mas énfasis en la construcción del futuro que en la anticipación de los cambios. Y espero que en el futuro aparezcan muchos otros aportes y métodos.
El problema de hoy en la prospectiva, es su carácter anticipatorio que no responde a la situación que vive la humanidad. Se hace necesario des-caracterizarla del componente anticipatorio, en pos de un componente elegible o propositivo como se mencionó anteriormente, sin pretender con ello que la prospectiva pierda su capacidad de tratar de anticipar el futuro, sino dando una oportunidad adicional a la práctica bajo un enfoque de elección.
Si este es el problema -uno de tantos que pudiera tener-, se verá enseguida en que parte de la realidad – objetiva o subjetiva - se manifiesta. Esto es lo que se denomina como el objeto en este libro.
La práctica y la teoría prospectiva de la guía consideran los siguientes pasos: Delimitación del problema, identificación de tendencias, de rupturas y de variables estratégicas o variables claves, evaluación del poder de los actores, construcción de escenarios y determinación de objetivos, estrategias, acciones y finalmente, funciones de vigía y control. Este es el primero de los tres enfoques de la práctica que tiene la prospectiva actualmente.
Hoy se reconocen dentro de la guía - explicada con mayor detalle en el anexo B - algunos pasos que no deben faltar y más que estar esos pasos organizados en forma lógica, lo que se presenta mayoritariamente es el empleo de algunas técnicas alrededor de las cuales gira el trabajo, desde la delimitación del problema hasta la parte del control de las acciones y estrategias del plan.
Con frecuencia, es mayor la importancia dada al empleo masivo de técnicas como el Abaco de Regnier, el método Delphi, el Análisis Estructural, la Matriz de Impacto Cruzado, los Escenarios, el Árbol de Pertinencia y el Grupo Vigía – grupo conformado al final de la guía y bajo cuya responsabilidad queda el control de los resultados -, que el énfasis que se hace para asegurar la pertinencia de las actividades con los actores, el análisis de lo encontrado o lo deseado y la consecución en el logro de los objetivos. Hoy la prospectiva se reconoce mayoritariamente por el empleo de todas o algunas de esas técnicas y en palabras de algunos importantes autores como Godet (1995, 45), la prospectiva se denomina "método de escenarios". Este es hoy el segundo enfoque de la práctica de la prospectiva.
Un tercer enfoque por el que se reconoce actualmente su práctica, además de los dos anteriormente mencionados, es el tratamiento que se les da a algunos de los sujetos que participan y se refiere concretamente al facilitador, a los actores, al Grupo Vigía y a los expertos. Estos cuatro personajes o grupos de personas son solamente unos de los pocos que deberían participar en el proceso. Hace falta redescubrir los papeles de analistas, asesores, patrocinadores, ampliar el cúmulo de actores o individuos a ser transformados y que también participan dentro del plan de trabajo. Pero hay otro problema mayor y es el papel que realiza hoy en día el que es llamado facilitador. Al facilitador se le exige el papel de anticipador. Comúnmente se observa una intromisión por parte del facilitador en la determinación de variables, tendencias y estrategias y lo que produce con su actitud y comportamiento es la lejanía de la pertinencia de las personas que tienen la tarea bajo su responsabilidad, como son los actores. Esta distorsión es por demás hoy reclamada por los últimos citados, en el sentido de que esperan del facilitador un papel de líder y conductor de su desarrollo y no solamente el conocimiento profundo de sus etapas de la guía y el amplio conocimiento sobre métodos y técnicas para adelantar el mismo. Esto se debe al carácter tan marcado hacia la anticipación que tiene hoy la guía prospectiva.
Cualquiera de los tres enfoques de la práctica – énfasis en los pasos, en las técnicas y por último en algunos personajes representativos - es limitado, por cuanto la atención se debe centrar en la identificación del problema, en la identificación del objeto y en el cumplimiento de los objetivos que se establezcan en el proceso y a partir de allí, encontrar las etapas adicionales que van a ser necesarias, los métodos y técnicas apropiadas y los papeles que deben ser relevantes en los sujetos que participan o deben participar en el mismo para conseguir los objetivos de modificación de esta realidad.
Se requiere entonces llevar a sus justas dimensiones las tres características que identifican la guía, para re-construir la práctica prospectiva. ¿Cómo se haría? Es algo que se indicará mas adelante.
Para argumentar un poco mas alrededor del punto de vista de los tres enfoques, se sugiere pensar en la forma en que se desarrolla en algunas ocasiones el trabajo prospectivo. Se origina a partir de un problema, planteado por comunidades u organizaciones, se contrata un facilitador al que se le paga por horas de trabajo, este asume su papel por encima del encargo y se convierte en fuente de datos, de información y soluciones para resolver el problema, en síntesis, en un anticipador de futuros. Por otra parte, las soluciones se concentran en el cambio del aprovechamiento de los recursos, con poco énfasis al cambio de las personas y se habilita un grupo de control o de orientación llamado el Grupo Vigía. El facilitador termina al poco tiempo su contrato o su labor, quedando la organización o la comunidad o en último término el Grupo citado, con el encargo de lograr la metamorfosis de la organización social o empresarial, sin que en muchas de las oportunidades, se logre el cometido de anticipación o mucho menos el de transformación y en consecuencia, se desprestigia la práctica de la prospectiva.
El procedimiento de práctica prospectiva debe poder remover la caracterización que actualmente y restituirle su status a la disciplina, haciendo la claridad de que más que pretender resolver por parte de los investigadores los problemas que son objeto de la prospectiva, lo que se debe resolver es el ¿Por qué?, ¿El qué? y el ¿Para qué? asociados con los sujetos de la investigación en el campo de acción.
Cuando se logre aceptar que el proceso prospectivo se debe abstraer del empleo de técnicas comúnmente usadas - por la Escuela Francesa - y que la prospectiva no se caracteriza por el tratamiento que se le da a todos o algunos de los pasos y mucho menos que el facilitador es el individuo clave en la práctica, se podrá apropiar mas fácilmente el verdadero sentido prospectivo que es el de la transformación de individuos, de organizaciones y en el cambio en el aprovechamiento de recursos para construir un futuro deseado. Granados (2000) dice que si la práctica de la prospectiva sigue anclada a técnicas y herramientas, cuando estas pasen de moda, lo hará con ellas la prospectiva.
La guía se dirige mas hacia los recursos, a la materialización de las acciones que mejoran la eficiencia de procedimientos relacionados mayoritariamente con las ciencias naturales. Esto hay que complementarlo y fortalecerlo con esfuerzos hacia los aspectos más sutiles y complicados como la variación de los individuos. Esa transformación no solo cubre el mundo exterior, sino también el interior de las personas y también las percepciones y deseos desde una óptica individual hasta una social u organizacional. Muchos inconvenientes y contradicciones se encuentran en ese camino de cambio desde las ópticas personales hacia otras de interés en una organización empresarial/social y parte de la tarea será entonces encontrar soluciones a las dualidades y contradicciones identificadas.
Diversas técnicas se emplean para lograr ese cometido y para resolver las dualidades y contradicciones y antes de adentrar en este campo, se pudiera realizar una taxonomía de una práctica teórica bajo el amparo del método de investigación científico, para poder desligar las actividades que hoy se efectúan con gran énfasis en los pasos de la guía y sobre las técnicas que van apareciendo ya como de "propiedad" de la misma. Mas adelante se expone la teoría sobre la cual se basa este trabajo para la modificación de la guía a un proceso prospectivo.
Planteados los problemas de la disciplina y el objeto del trabajo como la práctica, se verá enseguida como pretender resolver los problemas y transformar el objeto así sea en el ámbito teórico. Esto es lo que se llama el objetivo de este aporte.
El titulo de est libro hace alusión al proceso prospectivo, proceso en cuanto es una secuencia de estados que se alternan entre el análisis de la realidad, la abstracción de un futuro deseado y la construcción del mismo.
En un procedimiento de investigación científico en la cultura occidental, son tres los momentos que se repiten incesantemente. En un primer momento se observa, se mide, se ven los hechos, se toman datos. En esta etapa se está en la frontera del conocimiento pseudocientífico o sea la etapa perceptiva del proceso. Se parte de la contemplación viva de las situaciones, de los individuos, de los recursos y de las organizaciones sociales o sea de una parte de la realidad. Dicha contemplación se extiende hacia atrás en el tiempo y no solamente se analiza el momento presente. Es el tiempo de la observación.
En el segundo momento interviene la conciencia. Se trata de entender, de comprender, de explicar y de interpretar en el plano abstracto o de la mente lo que se desea. Es una fase interior, es una actividad individual pero también compartida en grupo. Es el tiempo de los métodos teóricos, es el momento de la abstracción. En esta fase también se crea o cambia la percepción de y sobre las personas y las cosas de la creación. Es el instante de la construcción de los sueños y las utopías. Es el tiempo de las hipótesis.
En
el tercer momento, en general el más enfatizado, se va a comprobar si
lo entendido, abstraído, construido a nivel mental y comprendido en el
segundo momento, es aplicable en la realidad. Es el momento de la transformación.
Generalmente esta fase – en lo que respecta al proceso prospectivo- se vive
en sociedad, aunque implica también en la mayoría de las veces,
una actividad de transformación individual y también por ende
de lo creado. Es el tiempo de los experimentos.
Lo creado aquí se entiende como la realidad y el campo del individuo es la abstracción, por ello el ciclo anterior se convierte en lo que indica la siguiente figura:
Mas claro podría ser, si se explora la cultura oriental en los milenios transcurridos -mucho mas lejanos que los de la cultura occidental -. Ella no ha construido su conocimiento a manera occidental. Y por ende las ciencias entre ambas culturas no tienen los mismos significados. En la cultura oriental priman los mismos momentos, pero en un orden y prioridades diferentes.
La metamorfosis se realiza en el individuo, a nivel de la conciencia, reconociendo mas importancia a una nueva percepción de la realidad, que en el cambio de la realidad misma. Cada nueva situación crea en los individuos una oportunidad para la transformación interior que se consigue a través de la meditación y de un trabajo interior consigo mismo.
Otro aspecto para resaltar en el modelo de construcción del conocimiento occidental, es el de la alternancia entre los estados contemplativo, abstracto y experimental, los cuales no se suceden en forma lineal, sino que tienen presencia en todo momento. Gráficamente pudiera interpretarse como lo indica la figura siguiente:
La secuencialidad es una consecuencia de las limitaciones como constructores del conocimiento. El conocimiento, no se construye íntegramente. La verdad no se desvela, simplemente se retiran paulatinamente las brumas a partes del desconocimiento.
En el trabajo que atañe con el manejo científico del proceso prospectivo, los métodos teóricos o de la conciencia como: el hipotético-deductivo, el de modelación, el genético y el dialéctico, conducen a descubrir y revelar la esencia del objeto y sus relaciones que son accesibles a la conciencia y por ende están asociados con la mente. Por otra parte, los métodos empíricos, los cuales corresponden a aquellos asociados con la realidad o la creación, pretenden estudiar las características fundamentales y las relaciones esenciales del objeto que son accesibles a la percepción sensorial. De todas formas, la clasificación que se realiza en términos de realidad y conciencia, genera una deformación necesaria en la etapa de la interpretación del mundo, porque Realidad y Conciencia forman un continuo por la dificultad de abstraer la conciencia de la realidad.
En el campo de acción, ninguno de los métodos descritos se emplea en forma "pura" como se describen en la tabla del anexo C. Ellos aparecen inmersos en una actividad que parte del análisis de la realidad, sigue a un proceso de contemplación de la misma por la mente y termina el ciclo con la comprobación de la aplicabilidad en la realidad.
Retomando a la teoría antes expuesta, en el proceso - de investigación científico - prospectivo se reconocen cuatro fases generales, tres de las cuales siguen la corriente para un plan de trabajo de investigación en general, tal como lo manifiestan Sierra y Alvarez (1996, 25):
El énfasis realizado al dividir el plan de trabajo en cuatro fases es circunstancial y se presenta solo con el ánimo de facilitar el análisis, porque la transformación - la penúltima - o la etapa de la construcción, está presente desde los mismos instantes de inicio de la actividad. No existe en la realidad en el proceso prospectivo un momento - de varios meses -, para la investigación a un nivel fenomenológico, dado que desde la primera fase se da inicio a la transformación de todos aquellos que participan en el mismo y entre ellos se incluye a los actores, a los patrocinadores, a los facilitadores, a los analistas, a los expertos y a cada una de las personas que integran la comunidad desde y para la cual se da la investigación. Esta aclaración es necesario realizarla porque una vez se haya realizado la taxonomía del plan de trabajo será necesario integrar las partes para entender la importancia del papel de todas y cada una de las personas que intervienen en él. La estructura general de la idea expuesta, se basa en cuatro fases como se indica en la siguiente figura:
Si unas frases simples pudieran caracterizar las cuatro fases, podrían ser las siguientes:
Cuadro 2. Equivalencia de las fases
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Fase |
Una definición simple |
|
Fenomenológica |
"Lo que es" |
|
Construcción del modelo |
"Lo que debería de ser" |
|
Comprobación del modelo |
"Lo que tiene que ser" |
|
Conformidad del proceso |
"Cómo debería ser " |
Se aclara que tal como se realiza hoy la guía, dentro de su estructura tiene una lógica en la secuencia, pero ella no es suficiente para los propósitos de estructurar el proceso a la manera de una investigación científica. Un lector adentrado en el tema verá que algunas de las etapas tienen correspondencia con los pasos empleados por la Escuela Francesa.
Se preguntará amable lector el porque de la linealidad de las fases. ¿por qué es necesario realizar en primer lugar la fase fenomenológica antes de la de abstracción? Pudiera ser al contrario, o sea realizar la fase de abstracción en primer lugar y luego la de observación. Pero aun cuando es posible, seria difícil evitar los juicios sobre la observación realizada y dejaría de llamarse fase fenomenológica.
En conclusión, se propondrá el método de la investigación científica para realizar una nueva práctica. Pero no se empleará un método sencillo como el que es enseñado a los estudiantes de secundaria, - observación, hipótesis y experimento, sino uno mas elaborado y completo que el indicado en el anexo A. Este es el objetivo de esta investigación
En la primera fase se profundiza el problema y se analiza la realidad. El resultado final es un conocimiento profundo de lo que es el problema, de la situación actual. Un conocimiento que esta alejado de juicios de valor sobre la situación del pasado y del presente.
La primera fase de investigación, que abarca la contemplación de la realidad - lo que es -, es llamada la investigación en el nivel fenomenológico y aparecen identificadas por Sierra y Alvarez (1996, 25) siete etapas, a saber:
En esta investigación se introduce una etapa adicional* , la octava, denominada:
Esta última etapa tiene como finalidad, el obtener un conocimiento profundo de la realidad que vivimos, del presente y del pasado y consolida los resultados de las etapas anteriores.
6. El Problema
Siendo la Prospectiva el arte, disciplina o ciencia que sistematiza los actos de preocupación sobre el futuro, salta a la vista que una de las primeras sistematizaciones que debe realizar es la de elegir los problemas específicos dentro de los muchos que tienen las organizaciones o las comunidades. Mas dicha actividad pudiera ir mas allá hasta el diseño del problema o sea el diseño de una necesidad no sentida aun en la realidad que viven.
Lo que en el fondo se hará será establecer las condiciones y los limites del problema que se quiere abordar para tratar se solucionarlo con los métodos prospectivos.
El análisis de la etapa del problema tiene una asociación muy directa con las etapas de objeto y objetivo en la misma investigación. Será imposible abstraer el tratamiento del problema sin mencionar aún tangencialmente el objeto y el objetivo. Para el propósito de clasificación se abordará esta etapa en primer lugar haciendo la claridad que en verdad lo que se hace es un ciclo, en donde determinando el problema, se clarifica el objeto y los objetivos y teniendo estos datos claros, se re-encuentra en forma mas obvia el problema.
Esta primera etapa del proceso, la determinación del problema de la investigación surge de los inconvenientes, retos u oportunidades que encuentra una organización - empresarial o social - en su diario quehacer. El problema da respuesta al ¿Por qué? y en términos de la prospectiva aplicada a una empresa o sociedad, parte de una necesidad que tienen en último término los individuos – sujetos - a partir de una situación propia de un objeto derivada de las condiciones - buenas o malas - del mercado, de la tecnología, de los recursos, de los mismos individuos, de la competencia, de los valores que se han formado en la sociedad y/o de otros factores.
Implícita se encuentra la necesidad adicional de realizar una modificación, bien para aprovechar la oportunidad y/o solucionar el inconveniente. De otra forma esta idea no pasaría de ser una idealización más, para engrosar los estudios y los anaqueles.
Tal como lo definen Sierra y Alvarez (1996, 4), "el problema - el por qué - de la investigación, es la situación propia de un objeto, que provoca una necesidad en un sujeto, el cual desarrollará una actividad para transformar la situación mencionada."
La identificación del problema en una investigación prospectiva es una tarea relativamente fácil comparada con el resto de las mismas en donde no intervienen métodos complicados y se realiza a través de las observaciones, encuestas y entrevistas. El problema debe haber evidenciado durante un tiempo una serie de necesidades en la organización o en la comunidad o se pueden estar previendo problemas. Una herramienta muy utilizada en prospectiva es el Ábaco de Regnier* .
Para aquellos investigadores que caminan en la corriente interpretativista, esta etapa es más participativa que en aquellos que tienen un enfoque más positivista.
Una vez planteado el problema, las soluciones al mismo deben poder encontrarse en un tiempo determinado. Ese tiempo será mayor en la medida en que él tenga que ver o influya en las estructuras sociales de la comunidad, sus valores y su aparato productivo y esto es lo que ocurre generalmente en las problemáticas tratadas por la prospectiva. Desde el mismo planteamiento del problema se puede entrever la duración del proceso prospectivo porque tanto organizaciones, empresas, individuos, cambiarán en la medida de las aspiraciones de los sujetos dentro de la investigación científica. Es común observar que la guía tiene un período de estructuración y acompañamiento del facilitador del orden de 12 a 18 meses como lo manifiesta Godet (1995, 36), período después del cual, la guía queda en manos del Grupo Vigía. No puede hablarse con facilidad de una culminación, dado que la actividad se termina cuando se logra la transformación deseada y no cuando el facilitador ayuda a determinar las estrategias y acciones a desarrollar. Es posible que lo que termine sea la etapa de asesoría de un facilitador en particular, pero no culmina el esfuerzo y otras personas - o el mismo individuo -, deberán asumir ese papel de facilitadores.
En la determinación del problema aparecen claramente determinadas las parejas de problemas/soluciones "utópicas", que no son mas que situaciones que por su alto contenido de transformación se sitúan muy lejos en el tiempo. Pero esto no desvirtúa la actividad como tal, sino que hace un llamado a las personas que participan en él, para que desde su inicio sean conscientes de la tarea a la que se enfrentan y no exijan a quienes participan en la dirección, la materialización de los cambios que por su propia naturaleza se dan en el muy largo plazo y con la participación de todos.
Este tipo de reflexiones desde la etapa mas temprana del proceso prospectivo, reafirma que las fases de la investigación no pueden realizarse en una forma lineal sino que forman un continuo. Desde el inicio de la fase fenomenológica, se entra superficialmente al plano de la abstracción para imaginar lo que debería ser el modelo de individuo y de organización y se trata de avizorar la comprobación de la transformación requerida para llegar a ese modelo.
Es común encontrar, por una mala determinación del problema, que el quehacer prospectivo termine en un estudio de casos o experiencias de otras comunidades u organizaciones o peor aún, los practicantes de prospectiva se convierten en consultores "sentimentales".
También es frecuente que la determinación del problema tenga una visión muy cerrada o focalizada y se olvida que la solución a éste, depende de la solución de otros problemas que en un principio no se tuvieron en cuenta en la investigación. Es lo que se conoce como la cadena causa-efecto. No se debe confundir un efecto con una causa.
Es importante no focalizar demasiado el problema, como por ejemplo, darle solución a un asunto netamente económico en una empresa o comunidad, olvidando que en el fondo las dificultades son mas que problemas económicos.
En conclusión, en la determinación del problema en prospectiva deben tenerse claros los retos, los inconvenientes y las oportunidades a las que está sometida la comunidad/organización. La identificación del problema debe realizarse en forma participativa y reconocida por quienes son los individuos representativos de la comunidad u organización y debe quedar claro que el problema no se delimita a sus justas dimensiones hasta tanto no quede definido el concepto de objeto y objetivo.
7. El Objeto
La segunda etapa del proceso es la determinación del objeto de la investigación y corresponde a "El qué" entendido como una abstracción de la realidad que impone las normas para materializar la oportunidad o suprimir el inconveniente focalizado en la determinación del problema. Nuevamente vemos aquí la relación casi directa entre problema y objeto como se manifestó anteriormente.
El objeto dentro de la investigación puede llegar a ser definido en forma extremadamente amplia como les ocurre a las personas con un pensamiento eminentemente interpretativo - muy difícil de existir -. En este caso, "El qué" corresponde a toda la creación por cuanto cualquiera que sea la definición del problema no existirá para esa persona abstracciones de la realidad que no correspondan a la realidad mas amplia. Para alguien con un pensamiento positivista, la determinación del problema pudiera tener un gran enfoque, es decir, muy centrado en alguna parte de la realidad. Pero para nosotros, que tenemos una mezcla de pensamiento positivista-interpretativista, "El qué" en el modelo prospectivo será aquella parte de la realidad - objetiva-sujetiva - que se quiere transformar y que pudiera ser planteada, al menos, en términos de transformación de individuos en general - en especial los llamados actores en prospectiva -, valores, organizaciones, procedimientos importantes y aprovechamiento de recursos para solucionar lo que se definió como problema.
Es esta la única vez que en este documento se especifica alguna de las etapas al nivel de detalle que se acaba de observar y esto se ha hecho con la finalidad de llamar la atención al lector para que en la práctica no falte ninguno de los objetos mencionados.
Sierra y Alvarez (1996, 5), definen el objeto de la investigación como "aquella parte de la realidad objetiva sobre la cual actúa el sujeto - el investigador -, tanto desde el punto de vista práctico como teórico, con vista a la solución del problema planteado." Pero también es relevante el cambio que a lo largo del procedimiento se realiza en el investigador por la intervención de muchas ciencias de corte social.
Por ello no es ajena la definición que se ha dado del objeto y que pudiera ser resumido en términos de personas, cosas y valores y sobre las que se actúa para resolver el problema, logrando su solución y la transformación del objeto.
Implícita está la afinidad representativa del objeto con el problema, por cuanto cualquier individuo, cosa o valor pudiera decirse que tiene relación, pero, ¿Cuáles de esas relaciones son representativas? Esta es la pregunta que se deberá hacer para tratar de delimitar el objeto de la investigación.
En prospectiva muchas afinidades se pueden suponer desde el momento de inicio, pero el tratamiento adecuado de la labor debe conllevar a identificar aquellas relaciones que son realmente importantes para darle solución al problema y que en el transcurso del mismo dan lugar a replanteamientos.
Otro aspecto importante en la definición del objeto, es el que se deriva de la necesidad de establecer definiciones y/o glosarios de los términos y acepciones usadas para iniciar una nivelación semántica entre todos los participantes y para establecer con claridad los atributos de cada una de las partes que componen la abstracción de la realidad como objeto.
Respecto a aquella parte del objeto que se refiere a los individuos de la comunidad o la organización, es importante considerarlos mas allá de su dimensión bio-psico-social, es decir, con un criterio amplio que facilite la transformación de cada uno de esos tres aspectos involucrados en los hombres y de su papel ante la creación.
Algunas prácticas, pueden derivar en darle prioridad a algún tipo de personas dentro de la comunidad u organización, como también a plantear solo algunos de los muchos valores que deben estar presentes en ellos. De la misma manera, algunas organizaciones, procedimientos y recursos pueden configurar el objeto en prospectiva. Esto se determinará de acuerdo con la voluntad argumentada y asesorada de las personas que participan en esta segunda etapa de la investigación, que por lo general podrían ser los patrocinadores, los facilitadores y algunos de los actores mas importantes dentro de la comunidad u organización empresarial.
Una vez determinado el objeto se debe revisar la definición encontrada del problema de la investigación para darle consistencia a las dos etapas cumplidas hasta ahora dentro del proceso.
En conclusión, la determinación del objeto en la investigación debe enmarcarse en identificar aquellos conjuntos de individuos, cosas, procedimientos, valores y recursos pertinentes y afines con el problema que ocupa y haciéndolo en una forma consistente en su conjunto con la determinación del mismo y con lo que se espera, la determinación del objetivo. Cuándo se identifique el problema, se debe estar en capacidad de responder a la pregunta ¿En quien se manifiesta el problema? La respuesta es el objeto.
Cuando se identifique el problema y el objeto se debe estar en capacidad de responder a la pregunta ¿ que debe hacerse para superar el problema que tiene el objeto? La respuesta es el objetivo.
La tercera etapa del proceso es la determinación de los objetivos de la investigación y que corresponde al "Para qué". En términos de Sierra y Alvarez (1996, 5), "el objetivo es la aspiración, el propósito, el para qué se desarrolla la investigación, que presupone el objeto transformado y la situación propia del problema superado." Nuevamente se observa la congruencia entre las tres primeras etapas de una investigación: problema, objeto y objetivo.
La reconstrucción del objeto, mencionada dentro del objetivo y las mismas cualidades del primero que van mas allá de la transformación de recursos físicos, impone al cometido una connotación de largo plazo, por no decir permanente.
Si lo que se pretende es la transformación del objeto – definido anteriormente en términos generales como individuos, organizaciones, aprovechamiento de recursos, procedimientos, valores -, mal pudiera decirse que un proceso prospectivo tiene duración acotada o que sus resultados se ven exclusivamente en el corto plazo. Es por ello que el objetivo tiene que plantearse en el largo plazo en especial porque la naturaleza del objeto no permite una variación como la que se realiza sobre los recursos físicos.
No sobra decir que la actividad prospectiva va obteniendo resultados desde las primeras etapas con resultados parciales.
Se puede ahora, realizar un contraste con los procesos de planeación estratégica. En ellos es común encontrar demasiado énfasis en la transformación de recursos físicos, procedimientos y sub-organizaciones, por lo que sus resultados pueden verse en poco tiempo - unos cuantos meses o años -. En la labor prospectiva, cuando el objeto y el objetivo están muy focalizados, también es posible plantear y lograr las transformaciones en corto tiempo, pero advirtiendo de antemano que todo aquello que trate sobre transformación de individuos en cuanto a valores y aún percepciones, es por su misma naturaleza demorado por la resistencia al cambio de los mismos y por llevar implícita una labor educativa, formativa, que pudiera tomar en tiempo, el equivalente a varias generaciones.
Según Sierra y Alvarez (1996, 5), algunas cualidades del objetivo son:
La cualidad de "limitado" en el objetivo debe entenderse con reserva, porque gran parte del trabajo realizado en prospectiva se realiza sobre capitales no escasos, es decir, al trabajar con individuos, con personas, organizaciones, sobre valores, educación, motivaciones, intereses, códigos de comportamiento y aún mercados, estos no están limitados tal como ocurre con los atributos con que cuentan los recursos físicos como dinero, materias primas, alimentos, etc. Aún cuando los medios pudieran ser escasos, cuando los que trabajan con el ánimo de lograr el objetivo, aportan cada uno desde sus posibilidades, los resultados pueden llegar a ser sorprendentes.
Hay cuatro condiciones que deben cumplir los objetivos: la especificidad, la territorialidad, la multidimensionalidad y la temporalidad. Se analizará cada uno de ellos:
La especificidad. El plantear objetivos específicos para el objetivo general de lograr la transformación de individuos, valores, organizaciones, procedimientos y aprovechamiento de recursos es verdaderamente importante porque a través de ellos se comprobará la eficacia de todo el cometido prospectivo y se darán pautas para la selección de aquellas técnicas apropiadas para lograr el propósito.
La territorialidad es otro de los conceptos implícitos dentro de la determinación de los objetivos. Así como en una organización empresarial se determina que la conversión de individuos, cosas y valores se logra dentro de la misma, en una comunidad debe establecerse el ámbito, el cual por lo general, se circunscribe dentro de los linderos geográficos de la misma. No quiere decir esto que individuos, procedimientos, etc. De otros sitios no tendrán que ser transformados, sino que se focalizará la investigación científica en aquellos que habitan o frecuentan el sitio donde se realiza.
La multidimensionalidad es un concepto importante dentro del tratamiento de los objetivos por cuanto en esta propuesta metodológica se defiende la sistematicidad. Cuando me refiero a multidimensiones hago mención explícita de los conceptos económicos, políticos, sociales, culturales, educativos, ambientales, tecnológicos, empresariales, intelectuales, éticos, religiosos, ecológicos, etc. Los objetivos deben ser construidos teniendo en cuenta todos y cada uno de estas dimensiones. Gráficamente puede expresarse de la siguiente forma:
Se debe evitar en la construcción de los objetivos el considerar solo un subconjunto de los objetos y de las dimensiones. Es frecuente en mi experiencia con procesos de planeación estratégica que aquella parte de la realidad preferida por los directivos empresariales sean las estructuras y los procesos organizacionales que contribuyen de manera decidida en la dimensión económica.
La temporalidad es el último de los conceptos que se exponen en esta parte de la investigación y desde estas primeras etapas las personas que participan en la actividad deben empezar a fraguar el período durante el cual, en forma intuitiva o instintiva, se logrará la transformación de los objetos. No debe temerse a esta aseveración. Muchas veces durante las etapas que se avecindan en la actividad, se profundizará el tema de los objetivos. Y si en este momento la temporalidad es intuitiva, no ocurrirá así al finalizar la segunda de las fases.
Se puede plantear una nueva formulación sobre la construcción del futuro. El tiempo que tarda la construcción del futuro es directamente proporcional a los cambios planteados frente a la situación actual e indirectamente proporcional a la magnitud del esfuerzo colectivo.
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Tiempo de construcción del futuro |
Magnitud del cambio propuesto |
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_» |
A |
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Magnitud del esfuerzo colectivo |
A= coeficiente o parte de la formulación que incluye otros factores.
Si la magnitud del cambio propuesto es muy elevada y al tiempo es muy baja la del esfuerzo colectivo, el tiempo de construcción del futuro es muy elevado. De aquí surgen en parte las UTOPÍAS.
Las tres etapas analizadas hasta ahora: la determinación del problema, objeto y objetivo en una investigación prospectiva caracterizan a la misma, en una forma mas importante, que la que producen las herramientas y métodos utilizados en el desarrollo del trabajo y aún siendo conocedores de la importancia de estas etapas, actualmente no se les presta la atención apropiada y mucho menos se comparten las determinaciones con quienes serán los actores en el proceso. Es frecuente que en estas etapas participen hoy, casi con exclusividad y en forma equivocada, quienes son los facilitadores y aquellas personas que aparecen como patrocinadores.
En conclusión: se deben considerar los objetivos en su dimensión temporal y espacial, plantear los objetivos específicos para cada uno de los objetos de la investigación y replantear la definición antes encontrada del problema y del objeto para que la tripleta de problema-objeto-objetivo, tenga consistencia.
La cuarta etapa es la determinación del marco contextual en que se va a desarrollar el proceso prospectivo. En esta se destacan la orientación en la formación de los sujetos de la investigación - actores, facilitadores, analistas y expertos entre otros -, en sus creencias, en su participación, en sus habilidades de trabajo en equipo, en sus códigos morales y en sus percepciones de lo que significa vivir en comunidad - bien en el campo empresarial como en el social -, como también los valores que se les atribuyen a los comportamientos y a sus intereses personales enfrentados a los de la organización.
Estos factores determinan la orientación en los procedimientos detallados en la investigación prospectiva y el empleo de métodos, técnicas y herramientas. En contraposición a muchas prácticas frecuentemente usadas en los planes de administración estratégica, se hace relevante adoptar un comportamiento participativo en oposición a un pensamiento individualista por la misma naturaleza del objeto y de los objetivos de la investigación.
Mucho se ha filtrado de la orientación filosófica de la Escuela Francesa, en la que la libertad y la voluntad de los actores - los que tienen el poder -, eran la base para lograr la transformación del objeto, pero ni aún en el campo empresarial están dadas las condiciones para que dicha modificación se de sobre los principios de libertad, poder y voluntad comúnmente mencionados en la literatura de prospectiva.
Ya algo se ha mencionado sobre comportamientos que pueden mejorar el desempeño en la práctica de todas las personas que participan en ella. A continuación se detallan algunos comportamientos favorables y desfavorables para la misma basadas en ideas expresadas por Notario (1999).
La práctica debe tener mucho de actitudes que favorezcan el "descubrimiento" para comprender e interpretar la realidad, enfatizar los significados de las personas, hay que darle valor a las percepciones, intenciones, acciones y a los significados subjetivos. Resulta menester establecer y aceptar la dependencia entre investigador - todos los que participan en el cometido - y objeto, considerar que el investigador esta implicado, aceptar la interrelación entre cosas y personas. Buscar tener un pensamiento múltiple, holístico y divergente. Hacer énfasis en el tratamiento cualitativo, intuitivo-inductivo de la información y de los datos, apoyarse en entrevistas para conseguir la información, realizar observaciones participantes de los asuntos tratados en cada etapa, dar un tratamiento cualitativo a los datos que se recojan en la investigación además de aquellos que por necesidad tienen que ser cuantitativos, realizar la retroalimentación mutua entre los encuentros realizados y hacer uso de explicaciones ideográficas – descriptivas - de los asuntos encontrados.
Al mismo tiempo, la práctica debe tener un manejo "adecuado" – en el sentido de controlado - del empirismo, de la comprobación de hipótesis. Debe mediar tacto en el explicar, predecir, controlar fenómenos, verificar teorías y formular leyes. Los investigadores no deben realizar las tareas con independencia. Hay que manejar una neutralidad por parte del investigador, en especial por aquellos que son los facilitadores. No se debe pecar por objetivo, estático, fragmentable o convergente. Se deben relevar los experimentos a sus justas dimensiones. No sobrepasarse en los métodos hipotético-deductivos. No ser recalcitrante en la precisión, en el control y en las pruebas estadísticas para el análisis de los datos. No dar mucho predominio a lo teórico y no olvidar que las personas que trabajan en la faena tienen valores y que el método de por si no garantiza la objetividad, dado que no es lo único que cuenta. Otra cosa que no se debe olvidar es que las condiciones sociales, económicas, educativas, culturales y políticas están influyendo y seguirán influyendo en el objeto de la investigación.
Es importante resaltar que el marco contextual de la guía esta infundido fuertemente por el marco contextual del facilitador quien impone en la guía los métodos, técnicas y herramientas que son compatibles con su escuela de vida y que la mayoría de las veces termina siendo el de una escuela positivista*. En el plan de trabajo prospectivo, el facilitador o grupo de facilitadores deberá caracterizar los grupos de personas con los que trabaja y de acuerdo con esa caracterización deberá seleccionar aquellos métodos, técnicas y herramientas compatibles con la orientación en la formación de ese grupo de personas y no con el suyo propio, manteniendo en todo momento una actitud de respeto y neutralidad frente al grupo.
Según Sierra y Alvarez (1996, 6), dentro del marco contextual, también se define la justificación y la actualidad de la investigación y se contribuye a precisar los recursos financieros, humanos y materiales con los que cuenta la organización o la comunidad para realizar la investigación, los que delimitan su alcance o sea su viabilidad.
La determinación de los objetivos específicos de la anterior etapa, permitirá a quienes participan en la investigación realizar la precisión de los recursos y al tiempo se logrará una reevaluación de los análisis temporales implícitos en la etapa del objetivo de la investigación, porque podrá confrontar el tiempo en el cual se logrará la transformación con los recursos que parecen estar disponibles para lograr la misma. La justificación y la actualidad se darán en la medida en que el problema se encuentre explícito.
Existe entonces una retroalimentación entre el marco contextual con el problema y el objetivo.
El marco contextual es determinado por las condiciones especiales de los investigadores y también por la influencia del medio sobre la investigación. El medio está caracterizado por las influencias económicas, políticas, sociales, culturales, educativas y ambientales entre otras. Pudiera pensarse que la investigación debería ser inmune a dichas influencias, pero no es así. Esto parecería ser consecuente si el campo de aplicación fuese la química o la física, pero en el campo que atañe, difícilmente esto se logrará.
Notario (1999) manifiesta que lo que sucede en un lugar, no necesariamente se replica en otro, entre otras cosas porque los marcos contextuales son diferentes. De aquí la importancia de tener claros para la transformación, los factores de influencias económicas, políticas, sociales, culturales, educativas, ambientales, tecnológicas, empresariales, intelectuales, éticas, religiosas, ecológicas, etc.
En conclusión: los investigadores deben tener la habilidad para ayudar a caracterizar el medio y los grupos de personas y establecer el enfoque de formación que tienen ellos en su conjunto para seleccionar los métodos, técnicas y herramientas apropiadas. Deben también en esta etapa facilitar la realización de la justificación, la actualidad y la precisión de los recursos disponibles para lograr el cambio. Esa selección de métodos, técnicas y herramientas apropiadas, permite desligar la práctica de aquellas que por años la han caracterizado y las releva a sus justas dimensiones. Con esto se logra en parte uno de los objetivos específicos: obtener la independencia del proceso frente a los métodos y técnicas hoy por hoy utilizados*. Podrá decirse por ejemplo, con toda tranquilidad, que el Análisis Estructural no tiene porqué ser una técnica imprescindible en la labor prospectiva, tal como ocurre hoy con la guía.
La quinta etapa es la determinación del Marco teórico. En ella, los investigadores deben estudiar todo lo que se haya previamente elaborado con respecto al objeto de la investigación que en este caso es múltiple; y precisa posteriormente, en qué grado, con la información existente, se puede satisfacer el problema desde las etapas previas o si por el contrario, se justifica continuar la investigación. Difícilmente aquí la solución está tan a la vista, a no ser que se hayan determinado unos objetivos muy específicos o por otra parte que el objeto u objetos estén muy focalizados y que todo apunta que el campo de las ciencias sea el de las naturales.
Sierra y Alvarez (1996, 10) afirman que para resolver el problema de la investigación resulta menester caracterizar el objeto en el que se manifiesta el problema, es decir modelarlo. Para lograr ello, el investigador estudia todo lo que se haya elaborado anteriormente al respecto y establece su marco teórico.
Difícilmente podría asegurarse que como resultado de la revisión de la literatura disponible sobre otros casos prospectivos, se encuentren teorías científicas o generalizaciones empíricas que hayan sido demostradas y que sean al mismo tiempo aplicables en su totalidad al caso en estudio y que correspondan en el marco contextual.
La elaboración del marco teórico no es tan sólo reunir información, sino que ella se debe relacionar, integrar y sistematizar - u organizar -, contribuyendo en alguna medida a la conformación de un nuevo modelo tanto de los individuos en los aspectos bio-psico-social como de todo aquello que caracteriza los otros objetos de la investigación como son los valores, los procedimientos y el aprovechamiento de recursos. Se requiere de la capacidad de síntesis y enfoque del investigador.
Expresan Sierra y Alvarez (1996, 7), que "un error común en el investigador principiante, es que confunde el marco contextual y el marco teórico." El primero se refiere a las características del medio, de aquello que precisa todo lo que rodea al objeto de investigación o a su campo de acción. El marco teórico es lo existente sobre el objeto o campo.
Podemos agregar que el marco teórico constituye el conjunto de conocimientos teóricos y empíricos existentes sobre los individuos, cosas, procedimientos, hechos y fenómenos que dan origen al problema planteado. Pero no se debe confundir esta etapa con otra que está por verse y se refiere a la construcción del modelo que se realiza en la conciencia de los investigadores o sea en un plano abstracto y que por ende también es teórico.
En esta etapa se recoge y aporta toda la información relevante sobre los objetos de la investigación. Es necesario identificar los conceptos, relaciones y leyes asociados con los objetos y debe realizarse una búsqueda tanto en el plano local, como en el nacional y en el global, como se indica a continuación:
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Marco teórico |
En lo local |
En lo nacional |
En lo global |
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Al nivel de individuos |
No deben faltar |
No deben faltar |
No deben faltar |
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Al nivel de organiza-ciones |
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Al nivel de los valores |
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En el ámbito de los procedimientos |
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Al nivel de los recursos |
No basta solo con un enfoque local, nacional o global. Deben investigarse los marcos teóricos en todos los ámbitos territoriales. Investigar lo exógeno y lo endógeno. Solo de esa forma se podrá determinar posteriormente lo que diferencia o asemeja los objetos a aquellos en otros planos. Lo global es fundamental porque solo a partir de comparaciones a ese nivel se podrá dar viabilidad a los individuos, organizaciones y procedimientos en el futuro. De otra forma se configurarán islas virtuales con lo que las diferencias se vuelven insostenibles y la inestabilidad de la misma puede generar una autodestrucción.
Es conveniente el poder expresar el marco teórico en términos de la historia de los objetos de la investigación, lo que fueron y lo que son hasta el presente.
La relación de esta etapa con las anteriores es mas clara en lo que respecta al objeto de la investigación como se indica en la siguiente figura:
Es necesario realizar en esta etapa el inventario y la historia de medios y recursos con que ha contado la comunidad o la administración para su diario quehacer. Es común que en el ámbito empresarial se tenga como fuente de recursos el presupuesto o los ingresos que por diversas formas ingresan a la empresa y el potencial humano de las personas que la integran o de quienes sean contratados –y pagados- para la gestión de la empresa, pero a nivel comunitario ocurren muchas diferencias. En primer lugar, las personas que interesan y que van a llevar bajo su responsabilidad las acciones de transformación, no son siempre remuneradas y si lo son, no lo van a ser por quienes llevan el patrocinio del proceso prospectivo y en segundo lugar, no siempre se tiene un presupuesto o fuente de ingresos monetarios para facilitar las acciones estratégicas con las cuales se hará efectiva la transformación, a no ser que se cuente con los ingresos corrientes de la misma comunidad, en cuyo caso, el obtener un patrocinio de las autoridades municipales o de otra índole similar, será fundamental.
En conclusión: se debe en esta etapa recopilar toda la información pertinente y que se relacione con cada uno de los objetos de la investigación y que lleve directa o indirectamente a la solución del problema, sin olvidar el enfoque en lo local, lo nacional y lo global, lo exógeno y lo endógeno, lo pasado y lo presente. Será necesario realizar un inventario histórico de medios y recursos y derivar de todas estas tareas las caracterizaciones observadas en los objetos, por cuanto servirán de base para posteriores etapas de la investigación.
La sexta etapa se refiere al diagnóstico de los objetos de la investigación y según Sierra y Alvarez (1996, 7), ella "se realiza con el fin de determinar aquellas características esenciales internas y externas de los objetos investigados y que se manifiestan en el problema." También se determinan las cualidades de dichas caracterizaciones. Con este fin se emplean los métodos de investigación documental y empíricos, con lo que se precisan en una primera aproximación, las características que poseen los objetos y que deberán ser modificadas muy posiblemente en la fase de comprobación del modelo, las cuales tienen por ahora un carácter facto-perceptibles.
Toda la información aportada en el marco contextual y recogida en el marco teórico, cumple un papel auxiliar que le da cierto contorno a la investigación y posibilita, en una segunda aproximación precisar el problema, el objetivo y ahora el campo de acción. Además se concreta la actualidad de la búsqueda.

En el campo prospectivo, siendo el objeto de la investigación
los individuos en general, los valores, las organizaciones, los procedimientos
y el aprovechamiento de recursos, se debe en primer lugar, establecer cuales
son aquellas características esenciales externas e internas que los determ