1. Geografía
cubana
3.
Antecedentes.
4. La enmienda Platt.
5. El proceso
independentista
6. El plan Moncada
7. La guerrilla
8. Santa Clara
9. La Habana
10. Actualidad cubana
1. Geografía
cubana
Cuba es la
mayor y más hermosa de las islas del mar Caribe, tie-ne
una situación geográfica ventajosa para el comercio. En
el norte cubano se encuentra el Golfo de México, el
estrecho de Florida y el Canal Viejo de Bahamas. Al sur limita
con el mar de las Antillas y el Canal de Colón, que las
separa de la isla de Jamaica.
Al este, el estre-cho o Paso de los Vientos las separa de la isla
de Haití. Al oeste, el es-trecho de Yucatán las
separa de la península mexicana.
La isla tiene forma de caimán, cuya cola está
orientada al oeste. Desde la punta de la cola hasta el extremo
del hocico hay 1.200 Km., su anchura máxima es de 200km, y
la media es de 100 Km.. Su exten-sión es de 114.524 km2.
Su capital es la
ciudad de la Habana o San Cristóbal de la Habana.
La costa tiene centenares de pequeñas bahías,
canales y caños. La rodean centenares de islitas que hacen
que la navegación a través de ellas sea
difícil y peligrosa.
Su población total es de 7.434.200 habitantes.
A continuación detallaremos la cantidad de población por
cada provincia:
Provincias Ext. en km2 Población Capital
Pobl. capital
Camagüey 26.346 785.400 Camagüey 259.289
La Habana 8.221 2.023.600 La Habana
897.042(Zona urbana 1.462.874)
Matanzas 8.444 447.000 Matanzas 94.173
Oriente 36.602 2.443.600 Santiago 224.551
Pinar del Río 13.500 555.800 Pinar del Río
46.000
Las Villas 21.411 1.178.800 Santa Clara
166.796
La economía
cubana tiene como base fundamental la agricultura.
El 17% del área del país está ultivada;
los bosques ocupan 13.000km2. El cultivo más difundido es
la caña de azúcar,
que propor-ciona una cantidad considerable de azúcar (
primer productor del mundo).
El cultivo industrial es el del tabaco, que rinde
grandes ga-nancias a la economía cubana.
La ganadería
es numerosa y sus ganados principales son: el vacu-no, el de
cerdo y los equinos. Los recursos mineros
tienen gran impor-tancia.
Entre las industrias
menores figura la textil algodonera, las quí-micas,
papelera y graficas; la
de
la confección, las lácteas, las de
ex-tracción de aceites vegetales, de conserva de carne y
de pescado.
El comercio exterior
es activo: Cuba exporta
azúcar, tabaco en rama, e
importa maquinaria, vehículos a
motor, productos
alimenticios, etc. Para el comercio
interior cuenta con unos 6.000 Km. de líneas
férreas de uso publico y unos 10.000 de líneas
privadas para el servicio de
las plantaciones de caña de azúcar. La arina
mercante no es muy nume-rosa pero moderna.
Cuba es políticamente una Republica unitaria de tipo
socialista con tendencias comunistas desde 1959.
Administrativamente esta di-vidida la isla en 6 provincias. El
70% de la población de la República es
blanca, el 12,4% es negra, los mulatos son el 17,3% de aquella.
El idio-ma oficial es el español,
pero el
ingles esta muy difundido.
La defensa dl país esta encomendada al ejercito, el cual
consta de 45.000 hombres de todas las armas,
organizados según el modulo soviético. Todo los
ciudadanos cubanos entre los 17 y los 45 años viven
obligados a prestar servicio
militar.
Algunos datos más
sobre la República Cubana:
Nombre oficial: República de Cuba
Extensión: 114.524 km2
Población: 7.434.200 h
Capital: la
Habana
Ciudades principales: Marianao, Holguín,
Camagüey,
Santiago de Cuba
Régimen político: república
Idioma: Español
Religión:
Católica
Unidad Monetaria: Peso
Altitud máxima: 2.005 m (Pico Turquino)
Altitud Mínima: nivel del mar
Situación: isla en el mar de las Antillas
Clima:
semitropical
Riquezas del país: agricultura
(caña de azúcar,
tabaco); productos
fo-restales; ganadería; minería;
industria
Gentilicio: Cubano
2. Introducción
En la historia de
Cuba hay tres períodos de gran importancia, entre estos se
puede encontrar el período
colonial, comprendido entre los años 1510 y 1898; el
segundo período, en el que Cuba enfrenta al
neocolonialismo de los Estados Unidos,
desde 1898 hasta 1959, y por último el período
actual de la revolución
Socialista. Teniendo en cuen-ta los dos últimos
períodos mencionados podrían surgir diversos
interogantes, como por ejemplo: "¿fue o no beneficiosa la
revolución?", "¿Hasta que punto fue
beneficiosa la misma?" o "¿finalmente, la
revo-lución fue un factor contraproducente para el actual
y futuro desa-rrollo de la isla de Cuba?". Para hacer un análisis completo de la Revo-lución
Cubana y definir la respuesta a estos interrogantes, se debe
tener en cuenta a los tres por igual, sin descartar ninguno de
los mis-mos. De acuerdo a mi manera de pensar la respuesta a este
dilema se haya en los tres interrogantes, ya que no se puede
definir a la Revolu-ción Cubana como algo roductivo, o por
lo contrario, como algo con-traproducente, sería disminuir
algo tan importante, de tanto legado, hasta
hacerlo insignificante como una simple cuestión de
conveniencia. Cuando uno apela a la historia no se la
puede manipular de tal forma, sino que se debe profundizar hasta
analizarla en todo su esplendor, en
todos sus aspectos.
Dado todo esto, mi intención es analizar la eficacia de la
Revolu-ción Cubana, sin dejar de lado factores,
incluyendo la mayor cantidad de hechos posibles, y artiendo de la
investigación del tema, aden-trarme en
el mismo, y lograr la conclusión a la hipótesis. Para esto es necesario
introducir al lector en lo que
comenzaría a ser un factor detonante en la vida de un
ciudadano cubano, desde el comienzo, y que en un momento
decidió el futuro de ésta gente y de las futuras
gene-raciones, es decir, la decisión de apoyar a los
revolucionarios y hoy en día ser el único
país omunista del hemisferio occidental.
3. Antecedentes.
En 1925 se funda el primer partido leninista de Cuba y de la
Confede-ración Nacional Obrera de Cuba (C.N.O.C).
El 4 de Septiembre de 1933 Fulgencio Batista, antiguo sargento
taquígrafo ascendido a coronel durante la
revolución antimachadista, instaló en el poder,
mediante un golpe militar, a una Pentarquía, a la que
siguió el gobierno de Grau
San Martín. La revolución parecía haber
alcanzado sus objetivos:
Grau llevó a
cabo una política socialis-ta,
mientras las centrales azucareras eran ocupadas masivamente por
los obreros. Pero la falta de coordinación entre las diversas fuerzas que
habían derrotado a Machado favoreció el éxito
del golpe militar de Batista, convertido en el nuevo hombre de
confianza de los Esta-dos Unidos, que derribó a Grau, en
enero de 1934, e instaló en la presidencia al coronel
Carlos Mendieta. La revolución había terminado, y
sus últimos ramalazos fueron brutalmente sofocados por
Batista (huelga general
de 1935, muerte del
líder
guerrillero Antonio Guite-ras).
Aunque se habían conseguido algunas mejoras, como el
reconocimiento de la jornada laboral de 8
horas, la autonomía para la Univer-sidad de La Habana y la
derogación de la enmienda Platt.
4. La enmienda
Platt.
Que en cumplimiento de la declaración contenida en la
resolución conjunta aprobada en 20 de abril de mil
ochocientos noventa y ocho, intitulada "Para el reconocimiento de
la independencia
del pueblo cu-bano", exigiendo que el gobierno de
España
renuncie a su autoridad y
gobierno en la isla de Cuba, y retire sus fuerzas terrestres y
maríti-mas de Cuba y de las aguas de Cuba y ordenando al
Presidente de los Estados Unidos
que haga uso de las fuerzas de tierra y mar
de los EE.UU. para llevar a efecto estas resoluciones, el
Presidente, por la presente, queda autorizado para dejar el
gobierno y control de dicha
isla a su pueblo, tan pronto como se haya establecido en esa isla
un Gobierno bajo una Constitución, en la cual, como parte de la
misma, o en una orde-nanza agregada a ella se definan las futuras
relaciones entre Cuba y los EE.UU. sustancialmente, como
sigue:
1.- Que el Gobierno de Cuba nunca celebrará con
ningún Poder o
Pode-res extranjeros ningún Tratado u otro convenio que
pueda menosca-bar o tienda a menoscabar la independencia
de Cuba, ni en manera al-guna autorice o permita a ningún
Poder o Poderes extranjeros, obtener por colonización o
para propósitos militares o navales, asiento en o control sobre
ninguna porción de di-cha isla.
2.- Que dicho gobierno no asumirá o contraerá
ninguna deuda
pública para el pago de cuyos intereses y
amortización definitiva, después de
cubiertos los gastos corrientes
del Gobierno, resulten inadecuados
los ingresos
ordinarios.
3.- Que el Gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos
puedan ejercitar el derecho de intervenir para la
conservación de la indepen-dencia cubana, el mantenimiento
de un Gobierno adecuado, para la
protección de vidas, la propiedad y
libertad
individual y para cumplir las obligaciones
que, con respecto a
Cuba, han sido impuestas a los EE.UU. por el Tratado de
París y que deben ahora ser asumidas y cumplidas por el
Gobierno de Cuba.
4.- Que todos los actos realizados por los Estados Unidos en Cuba
du-rante su ocupación militar, sean
tenidos por, válidos, ratificados y que todos los derechos legalmente
adquiridos en virtud de ellos, sean
mantenidos y protegidos.
5.- Que el Gobierno de Cuba ejecutará y en cuanto fuese
necesario cumplirá con los planes ya hechos y
otros que mutuamente se conven-gan para el saneamiento de las
poblaciones de la Isla, con el fin de evitar el desarrollo de
enfermedades
epidémicas e infecciosas, pro-tegiendo así al
pueblo y al comercio de Cuba, lo mismo que al comercio y al
pueblo de los puertos del Sur de los Esta-dos Unidos.
6.- Que la Isla de Pinos será omitida de los límites de
Cuba propues-tos por la Constitución, dejándose para un
futuro arreglo por Tratado la propiedad de
la misma.
7.- Que para poner en condiciones a los EE.UU. de mantener la
inde-pendencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma,
así comopara su propia defensa, el Gobierno de Cuba vender
o arrendar a los EE.UU. las tierras necesarias para carboneras o
estaciones navales en ciertos puntos determinados que se
convendrán con el Presidente de los EE.UU.
8.- Que para mayor seguridad en lo
futuro, el Gobierno de Cuba inser-ta las anteriores disposiciones
en un tratado permanente con los Es-tados Unidos. El
apéndice constitucional, bajo ultimátum
norteameri-cano, fue aceptado por la Convención cubana en
la sesión del 12 de ju-nio de 1901.
El poder extraño que expulsó a España se
colocó en su lugar. La Enmienda Platt legalizó con
ropaje jurídico ese poder ilegal.
Esta especie de Constitución que tenía como
principal objetivo
mos-trar las ventajas que ejercía Estados
Unidos sobre la Isla de Cuba, y que decía que EE.UU.
defendería la independencia de la misma, no era nada
más que la prueba de un simple reglamento que
debería obedecer Cuba para conservar su independencia; la
clara explicación de las re-glas que debía obedecer
la "colonia". Porque la palabra colonia, nada más y nada
menos porque la condición para conservar la
"independen-cia" era suministrarle a Estados Unidos las tierras
necesarias para carboneras o estaciones navales, que obviamente
serían ubicadas de acuerdo a las preferencias del
presidente de EE.UU. Estados nidos tenía el derecho de
intervenir convenientemente de acuerdo a sus ne-cesidades. De
aquí nace el principio neocolonial de los Estados Unidos
El país se encontraba bajo el entero control de Batista,
que era apo-yado incondicionalmente por los Estados Unidos. En
935 el 25% de la población era analfabeta, y la misma
cifra correspondía a la población activa que se
encontraba en una situación de paro permanente; a ello
contribuyeron el decrecimiento de las inversiones
estadounidenses y la reducción de la cuota de exportación de azúcar a los Estados
Uni-dos. Tan solo un considerable desarrollo
demográfico pudo compensar el cese de la inmigración y, en el año 1940, Cuba
alcanzó una cifra de 4.778.583 habitantes. La crisis
sólo fue superada por la prosperidad que se originó
a raíz de la Segunda Guerra
Mundial. La alianza mundial de los países socialistas
y capitalistas contra las
potencias del Eje re-percutió en la política interna de
Cuba. La suavización de las formas de
gobierno se
evidenció con la promulgación de la
Constitución de 1940, y Batista, transformado en el
portaestandarte del antifascis-mo, fue elegido presidente con el
apoyo de los comunistas, encuadra-dos desde 1938 en el Partido
Socialista Popular; en diciembre de 1941, Cuba declaró la
guerra a las
potencias del Eje.
En los años posteriores el movimiento
obrero se extendió consi-derablemente, pero su dirección pasó a
manos de líderes reformistas que supieron aprovechar con
habilidad las ventajas de la expansión económica
originada por los altos precios de
guerra. Los
principales focos de oposición a Batista se localizaban en
los sectores de clase media encuadrados en el Partido
Revolucionario Auténtico, cuyo diri-gente, Grau San
Martín, triunfó en las elecciones de 1944. Batista
aceptó su derrota, y sus partidarios fueron apartados de
los altos cargos del ejército por Grau, que a partir de
1947 inició una política de represión contra
el movimiento
obrero comunista (dentro de ésta se halla el asesinato del
líder
azucarero Jesús Menéndez). Al mismo iempo, la
prosperidad azucarera acarreó una vuelta a la corrupción, contra la que luchó el
Partido Ortodoxo, movimiento cívico de oposi-ción,
fundado en 1946 por Eduardo R. Chibás. La presidencia de
Carlos Prío ocarrás, elegido en 1948, se
caracterizó por un
decisivo alinea-miento con la política internacional de
los Estados Unidos y el aumento de los vicios
administrativos del período anterior. El suicidio de
Chi-bás, ocurrido en agosto de 1951, provocó
una
campaña de protesta na-cional, y sus repercusiones
hicieron prever el éxito de los ortodoxos, apoyados por el
PSP, en las próximas elecciones. Batista se
anticipó a ellas mediante un golpe militar con el
apoyo
estadounidense (10 de marzo de 1952) e inició su
último período de gobierno, instaurando un
régimen
dictatorial: la Constitución de 1940 fue suspendida, y los
par-tidos políticos, disueltos. El 47% de las
tierras cultivadas pertenecía a las grandes
compañías estadounidenses, la tasa de analfabetismo
alcanzaba un 23% de la población, y el constante
crecimiento demográfico iba repercutiendo en un fuerte
desempleo. La
vanguardia de
la oposición popular a Batista la constituían los
universitarios de la Habana, en su mayoría influidos por
la doctrina ortodoxa. Uno de llos Fidel Castro, dirigió un
ataque al cuartel de Moncada. La situación que azotaba al
pueblo cubano era insostenible, tanto las tasas de
analfa-betismo, como a baja en las exportaciones de
azúcar; que culminarían con éxodos a gran
escala. La
extrema pobreza de sus
campos debía convivir con la burguesía del
azúcar y del tabaco, que en estos momen-tos, atravesaba un
gran descenso en las ventas.
¿Tal vez éstas fueron algunas de las causas que
impulsaron al pueblo a seguir a los revolucionarios? Tal vez
sí, además de la casi
ininterrumpida serie de 30 años de gobiernos autoritarios,
y de la intensa explotación
estadounidense del territorio cubano para turismo, prostitución y uso de casinos.
5. El proceso
independentista
La prosperidad agrícola de Cuba atrajo el interés de
los esta-dounidenses por la isla, llegando a realizar
varias ofertas económicas al gobierno español para
que éste cediera su soberanía.
El fracaso de las reformas económicas y políticas
en la sla y el incremento de los impuestos
favoreció el
descontento de los criollos ricos contra la administración española. El 10 de
octubre de 1868 es-
talló la primera guerra de la independencia cubana con el
grito de Ya-ra, protagonizado por Carlos Manuel de
Céspedes. La guerra, llamada de los 10 años, se
centró principalmente en la región oriental, donde
las rueldades del ejército español provocaron el
apoyo de la pobla-ción a los insurrectos. Céspedes
fue el primer presidente de la "Repú-blica en armas", cuyos
representantes redactaron una constitución y recibieron el
reconocimiento de varios gobiernos latinoamericanos.
La superioridad de las fuerzas españolas y la promesa e
reformas por parte del general Arsenio Martínez
Campos debilitaron el movimiento y, en febrero de 1878,
concluyó la guerra con la firma de la paz del
Zanjón. uchos cubanos, entre los que se encontraba el
líder naciona-lista Antonio Maceo, se negaron a aceptar
las condiciones ofrecidas y continuaron la lucha. La
situación económica y social empeoró,
mien-tras se incrementaban las inversiones y
las actividades comerciales en la isla. Varias organizaciones
políticas activistas en el exilio
coordina-das por el poeta José artí, organizaban la
propaganda en
contra del dominio
español, dirigiéndose tanto a la población
nativa como a diver-sas potencias extranjeras.
La guerra estalló de nuevo el 24 de febrero de 1895, con
el gri-to de Baire, y se extendió rápidamente. Con
el pretexto de una inex-plicada explosión en el acorazado
estadounidense "Maine", atracado en el puerto de La Habana, los
Estados Unidos declararon la guerra a España el 25 de
abril de 1898.La armada estadounidense obtuvo una rápida
victoria y el gobierno español se vio obligado a firmar un
proto-colo de paz en Washington, en agosto de ese mismo
año. Por el Tratado de París, firmado el 10 de
diciembre, España cedió a Estados Unidos los
territorios de Cuba, Puerto Rico Guam
y las Filipinas.
La ocupación estadounidense de Cuba se prolongó
desde l 1 de enero de 1899 hasta el 20 de mayo de 1902,
período durante el cual los gobernadores generales John
rooke y Leonard Wood intentaron adaptar la isla a los sistemas
económicos, educativos, culturales predominantes en ese
momento en los Estados Unidos.
En 1901 se promulgó una constitución republicana, a
la que los estadounidenses hicieron agregar la Enmienda latt, por
la que se re-servaban el derecho de intervenir en la isla en
determinadas circuns-tancias y e supervisar sus tratos
internacionales, así como su olítica
económica y de asuntos internos. Además, la ueva
República de Cuba cedió a los Estados Unidos las
bases navales de Bahía Honda(devuelta en 1913) y
Guantánamo.
Las primeras décadas de la República de Cuba.
La
administración republicana comenzó el 20 de
mayo de 1902, con el gobierno de Tomás Estrada Palma,
primer presidente de Cuba independiente, notable por su honradez
y su interés en
la educación
pública. Su ntento de per-manecer en el poder tras las
elecciones de 1906 dio lugar a la segunda ocupación de la
isla por los Estados Unidos, el 29 de septiembre de ese
año. El administrador de
Cuba, Charles Magoon, introdujo la corupción y
cedió el poder en 1909, al liberal José Miguel
Gómez. A partir de entonces la economía cubana
creció espectacularmente, con-forme de elevar los precios del
azúcar en los mercados
internaciona-les.
La administración de Gómez se
caracterizó por la corrupción. Desarrolló una política
económica y social
que favoreció a los asalaria-dos, pero los negros,
irigidos por Evaristo Estenóz y Pedro Ivonet, se
quejaron de discriminación laboral y de la
prohibición de partidos
políticos basados en el color de sus
miembros. En 1912, las tropas gu-bernamentales sofocaron
manifestaciones y protestas en la parte
oriental de la isla, donde murieron unas 3000 personas.
Siguieron los gobiernos de Mario García
Menocal(1913-1921), Al-fredo Zayas(1921-1925) y Gerardo
Machado(1925-1933). Este último hizo reformar la
constitución(1928) para lograr un segundo mandato de 6
años(1929-1935), lo cual provocó una
oposición violenta que des-embocó en una huelga general
determinante de su caída(12/08/1933). Su sucesor, Carlos
Manuel de Céspedes y Quesada, fue derrocado a su vez por
un golpe cívicomilitar(4/09/1933)encabezado por el
pro-fesor universitario Ramón Grau
San Martín y por el sargento Fulgen-cio Batista, quienes
pasaron a ser presidentes de la República(tras una breve
pentarquía o gobierno de 5) y jefe del ejército
respectiva-mente. De esta época
provino la mayor parte de la legislación social cubana a
favor de obreros y campesinos. En 1934, Grau se vio obligado a
renunciar y se sucedieron varios gobiernos provisionales con
Batista controlando la situación hasta que, conforme a una
nueva constitución sumamente avanzada(1940), Batista
ganó la presidencia para el perío-do 1940-1944.
Surgieron dos períodos de gobierno
democrático, con Grau San Martín(1944-1948) y
Carlos Prio Socarrás(1948-1952), de-rribando este por un
golpe militar encabezado por Batista(1952), quien se mantuvo en
el poder hasta el fin de 958.Además de los considerables
ingresos
derivados de la explota-ción del azúcar, en Cuba se
desarrollaron otras lucrativas actividades basadas en el turismo. Cuba gozaba de una
de las rentas per cápita mas elevadas de Latinoamérica, y aunque la distribución de la misma era desigual,
puede considerarse uno de los países mas avanzados del
hemisferio en todos los campos.
6. El plan
Moncada
Los combatientes que asaltaron los cuarteles Moncada y el de
Bayamo, inauguraron con sus acciones
la
alternativa revolucionaria, porque estuvieron guiados por un
plan y una
concepción política, ideo-lógica
y
militar idónea para transformar las realidades cubanas de
los cincuenta hacia derroteros antiimperialistas y
anticapitalistas. Y por-que el nuevo proyecto se puso
a prueba en dos hechos en los cuales se desplegó una
organización revolucionaria que
actuó desde fuera y contra el sistema y, a la
vez, al margen de los estereotipos ideológicos, de los
enfoques políticos y de las formas de lucha y de organización predominantes en la izquierda
del continente.Cuba era en 1952-1953, un escenario potencial
formidable para enfrentar por medio de las armas al dictador, y
esa circunstancia mo-ral, política y psicológica
fue crucial para el origen del Moncada y
también para el despuntar del líder
revolucionario.
Según idealizaciones de Fidel Castro, los combatientes que
lo seguían debían apoderarse de los dos cuarteles,
Moncada, segundo del país y el de Bayamo, entregar las
armas al pueblo, invitar a los solda-dos a unirse al movimiento
insurgente y adoptar las primeras medidas de beneficio social.
Con ello estarían bajo el control de los revolucio-narios
dos ciudades estratégicas que facilitaría poner en
pie de gue-rra a Oriente y conmocionar al resto de Cuba. Una vez
consolidadas las posiciones, de esa provincia se desataría
una nueva invasión hacia occidente que partiría de
Sierra Maestra. Un dato clave del plan era la confianza que Fidel
y sus compañeros depositaron en el desconten-to de la
población, debido a la crisis
acumulada que exacerbó el golpe militar: "si el Moncada
hubiera caído en nuestras manos, hasta las mu-jeres de
Santiago de Cuba habrían empuñado las armas". El
análisis correcto de aquellas realidades
les permitía lograr desde el principio la
incorporación de la gente a la lucha, aspecto que todos
sabían y consideraban vital para el despegue y avance del
proceso
revoluciona-rio. Moncada
y Bayamo representaban el detonante de la lucha popular.
A todo esto, no se buscaba influenciar a la gente con falsas
promesas, no se le diría al pueblo "les vamos a dar", sino
que se les di-ría "luchen con todas sus fuerzas para poder
llegar a la libertad y a
la
felicidad". Por todo ello el asalto a Moncada sería el
comienzo del proceso revolucionario y no un fin en sí
mismo. Los "moncadistas" no pretendían su unión con
el pueblo, pero éste, humilde y engañado, era
susceptible de incorporarse hasta tanto no creyera en algo o
alguien o bien en "sí mismo". Buscaron con la breca del 26
de julio, abrirle a la gente la vía de su propia
emancipación.
El Moncada fue el hecho histórico y como tal
quedó inscrito en la dinámica real que provocó su impacto
en la vida política cubana. Sus valores tienen
alcances ambiciosos para la unión del pueblo:
mostró aún más crudamente el talante
reaccionario y criminal de la dictadura;
surgió de allí el núcleo de la nueva
fuerza
revolucionaria y el líder que conduciría
después al pueblo por el camino acertado que abrió
el 26 de julio.
7. La guerrilla
La expedición será un fracaso desde el punto de
vista militar. Castro informará a Frank Pais, el
dirigente
del Movimiento 26 de julio en Santiago de Cuba, que el Granma iba
a desembarcar en Playas las Coloradas, el 30 de noviembre (Fidel
Castro, con sus ansias de volver a Cuba, compra un yate que se
apodaba "El Granma", con el que carga-ría a un total de 82
personas, siendo el límite del yate de 20 tripulan-tes).
Pais se comprometerá a organizar para dicha fecha
manifesta-ciones de protesta en la capital oriental de la isla.
Sin embargo, el ya-te con los 82 ocupantes se equivoca de ruta y
su travesía sufre re-trasos a causa de las condiciones
atmosféricas. Sólo llegará a la costa cubana
el 2 de diciembre, cuando ya la policía había
eprimido la pro-testa de Santiago. Por su parte, ejército
y aviación se encontrarán en la zona de Niquero en
donde tuvo lugar el desembarco. El 5 de diciembre el
ejército sorprenderá a los revolucionarios en la
localidad de Alegría de Pío: fue una matanza.
Sólo se salvaron 15 rebeldes, que se vieron obligados a
separarse para escapar de los militares. Entre los supervivientes
se encontraba Gino Doné Paro, un ex partisano ita-liano
que desde Cuba se había unido al grupo de los
revolucionados en México.
Doné Paro logró alcanzar Santa Clara para
partir, algunos meses más tarde, con rumbo a Estados
Unidos.
Mientras tanto en La Habana, el gobierno de Batista estaba
con-vencido de haber acabado con la insurrección y
aseguraba que entre los muertos podía estar también
el propio Fidel Castro. Los periódicos mexicanos
anunciaron que Guevara había corrido también la
misma suerte. Parecía que el Movimiento 26 de julio,
así como ya sucedió en 1953 en el intento de asalto
del cuartel militar Moncada de Santiago, había quedado
condenado al fracaso. Sin embargo, una entrevista
concedida al orresponsal del New York
Times, Herbert atthews, en febrero de 1957 revelar a la
opinión
pública cubana e internacional que "el comandante en
jefe", Fidel Castro, no sólo está vivo
todavía sino que incluso está reorganizando su
movimiento en una auténtica guerrilla a lo largo de los
valles y los
bosques de la Sierra Maestra. Durante algunos días no
lograrán verificar si también el Ché se
en-cuentra o no entre las víctimas. Por el contrario,
Ernesto logró salvar-se: sólo sufrió una
herida leve en el cuello.
8. Santa Clara
Será en la guerrilla donde crecerá la amistad y la
estima entre Guevara y Camilo Cienfuegos. Ellos serán
los que, durante los últimos días de diciembre de
1958, conducirán la ofensiva decisiva hacia la
región de Las Villas, de la que es capital Santa Clara, en
el centro de la isla. Un mes antes el Ché había
conocido a Aleida March, una mu-chacha de 24 años
dirigente del Movimiento 26 de julio en la ciudad de Santa
Clara.
Entre los dos nació muy pronto un flirt destinado a
perdurar en el tiempo.
Después de la conquista de dicha localidad, que
comenzó el 29 de diciembre (el ejército de Batista
se rindió tras los primeros
enfrentamientos), Guevara y Cienfuegos recibirán la orden
de Fidel de marchar hacia La Habana. La noChé de
NoChévieja, Batis-ta comunicará a sus colaboradores
su decisión de abandonar la isla: lo hará a las
tres de la madrugada del 1 de enero. El día
después, el Ché se irigirá hacia la capital
cubana junto con Cienfuegos.
El primero es rudo e inconstante; el segundo usa el típico
humor cubano para ironi-zar sobre la vida de
guerrillero. Estos dos caracteres tan diferentes se
aldarán en una profunda relación de amistad.
Cuando
Castro llegó a La Habana, el 8 de enero de 1959 -
después de haberse atravesado toda la isla partiendo
desde Santiago de Cuba- sólo era el "Comandan-te en jefe"
del Ejército rebelde pero su nombre ya se había
hecho famosísimo en todos los rincones de Cuba.
Alrededor de Castro y de su movimiento se coalicionaron el
Partido Socialista Popular (PSP), de orientación
comunista, y el Directorio, el grupo formado
en su mayor parte por estudiantes e intelectuales que en marzo de
1957 ya había intentado asaltar el palacio presidencial de
Batista en La Habana.
En las entrevistas y
declaraciones concedidas en la Sierra Maes-tra, Castro se
había limitado a hablar de
libertad y justicia
social. Había rechazado muchas veces la etiqueta de
"comunista" limitando sus
relaciones con el PSP a la unidad alcanzada en la fase final de
la guerrilla después de haber tenido no pocos roces con
los dirigentes de dicho partido sobre los métodos de
lucha que había que poner en mar-cha para acabar con la
tiranía de Batista. La revolución del Movimien-to
26 de julio, en el momento de la victoria, se limitó a
pedir el final de cualquier interferencia en la vida
política de la isla. Sólo más de-lante,
Fidel se convertirá en un convencido anti-Estados Unidos,
iden-tificando con dicho país la perpetuación
del neocolonialismo económico y político sobre
América
Latina y el Tercer Mundo.
9. La Habana
Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos serán los primeros
coman-dantes de la revolución que entrarán en La
Habana el día de Año Nue-vo de 1959. Cienfuegos era
un cubano de origen humilde, que tuvo que emigrar a Estados
Unidos en donde se vio obligado a trabajar como camarero para
sobrevivir. En la guerra ganó gloria y fama. Sin embar-go,
Guevara era el que levantaba la curiosidad general, ejerciendo
además una especie de encanto. Guevara era argentino,
nunca había vivido en Cuba antes de la expedición
del Granma. Era el que tenía más influencia e
ideales políticos y además era el único que
había leído al-gunos textos clásicos del
marxismo.
Sólo Raúl Castro, el hermano me-nor de Fidel y
"comandante del frente oriental" de la revolución,
ali-mentaban simpatías parecidas a las de Guevara
debido a su pasada adhesión a las juventudes comunistas a
un viaje realizado por los Países del Este de Europa. Fidel
Castro, en cambio, era un
político pragmático y no ideológico, fruto
de los movimientos
nacionalistas cu-banos: había sido el líder de las
luchas estudiantiles en la Habana, bri-llante abogado y
militante del Partido Ortodoxo, pero no se le podía
encuadrar desde el punto de vista de su visión
política. La llegada a La Habana de Guevara no hizo
más que consagrar el papel de este
último como líder del Movimiento 26 de julio si
bien el "líder máximo" seguía siendo Castro.
Al Ché le esperará la tarea de tomar la ciudad en
con-signa. Lo hará estableciendo su cuartel general en La
Cabaña, una an-tigua fortaleza que domina el mar, situada
a la entrada de la bahía de la capital y que en el pasado
ya había servido como refugio de españo-les,
ingleses y de todos aquellos que querían controlar el
acceso a la capital a través del mar.
10. Actualidad cubana
A casi 40 años de la Revolución, Cuba que
había mantenido una estrategia
económica basada en gran
medida en las relaciones con el campo socialista y especialmente
con el gran Estado
multinacional que era la Unión Soviética, al
desintegrarse la misma, Cuba sufrió una ex-traordinaria
afectación de su comercio.
Agregado a esto, el bloqueo económico impuesto por los
Estados Unidos. Pero a pesar de estos principales inconvenientes
que sufre actualmente la Isla de Cuba, l Estado ha
tratado de contrarrestar con las armas a su alcance. Los
principales productos de exportación son el azúcar, el
níquel, pescado y mariscos, ron, café,
tabaco y mármoles. También se han desarrolla-do n
materia de
medicina, por
ejemplo, varias vacunas y
tratamientos provienen de Cuba y luego se exportan al resto del
mundo, como es el caso de la vacuna antimen
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