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Modelo de sustitucion de importaciones

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Indice
1. Lectura de Romero: La Restauración Conservadora. 1930-1943
2. La Presencia Británica
3. Díaz, Alejandro: " Ensayos sobre la Historia Económica Argentina"
4. El Plan Pinedo
5. Lectura de Quiroga Hugo. (1930-1943)
6. Lectura de David Rock: De la oligarquía al populismo 1930-1946
7. La crisis de la época de la guerra
8. Lectura de Gino Germani: Movilidad Social En La Sociedad Industrial
9. Lectura de Persello "El Radicalismo en Crisis"
10. Crisis del 30 y partidos políticos.
11. Modelo de desarrollo: renovación o reproducción.
12. Comercialización de la producción agropecuaria.

1. Lectura de Romero: La Restauración Conservadora. 1930-1943

El 6 de Septiembre de 1930 asume como presidente provisional José F. Uriburu. Yrigoyen que había sido depuesto por una revolución que se había originado por los vicios atribuidos a la democracia (aunque una vez depuesto no había acuerdo sobre que hacer y se vacilaba entre diversas propuestas). Una de las alternativas eran los nacionalistas (que fueron los que tomaron la iniciativa) Se enorgullecían de un elitismo autoritario, que inspiraban a regímenes autoritarios. Reclamaban una forma institucional de fondo, predicando las ventajas del corporativismo y la representación funcional. Reclamaban la constitución de una nueva minoría dirigente, nacional y no enajenada al extranjero ( Que confiaban encontrar entre los militares).

Uriburu (un conservador tradicional) apoyaba a los nacionalistas porque simpatizaba con esta forma de autoritarismo al igual que otros altos funcionarios del gobierno. Sin embargo su fracaso en las elecciones hizo que a través del ejército con la Legión Cívica fuera la vanguardia de una revolución anunciada y que nunca pudo superar la intrascendencia. Sin embargo los militantes nacionalistas solo ocuparon cargos de menor importancia en distintos gobiernos provisionales hasta que al fin en el gobierno de justo decidieron que esta participación marginal más los perjudicaba de lo que los beneficiaba y se distanciaron del gobierno.

Mientras los nacionalistas proponían un camino reaccionario pero novedoso, el grueso de la clase política optaba por la defensa de las instituciones constitucionales. El gobierno vetó la candidatura de Alvear por razones constitucionales y de seguridad y los radicales volvieron a su antigua táctica de abstención electoral, dejándole a Justo (que contaba con el respaldo del ejército) el campo libre para las elecciones, pudiendo presentarse como un término medio entre la dictadura de Uriburu y el extremismo subversivo de Alvear. El radicalismo antipersonalista, el partido Socialista Independiente y el partido Demócrata Nacional eran nucleados por Justo y conformaron una alianza. A Justo lo enfrentó únicamente una coalición de los partidos Socialista (Lisandro de la Torre), y el partido Demócrata Progresista (Nicolás Repetto). La victoria de Justo, obtenida mediante el fraude electoral, no fue aplastante y la oposición ganó el gobierno de una provincia y una buena representación parlamentaria. El partido Socialista independiente pronto se disolvió, De Tomaso y Pinedo cumplieron un papel fundamental en la estructuración de la alianza y en la formación de la concordancia así como en el diseño de las principales políticas del gobierno.

La depresión de 1930. Y la opción del gobierno de mantener la deuda externa, hizo que se reduzcan las importaciones como el gasto público (El déficit del estado pasó a convertirse en un problema grave). Se requería de políticas económicas nuevas, mientras que las aplicadas por Justo y Uriburo se habían limitado a aplicar las medidas clásicas. Pero en 1933 con la designación de Pinedo como ministro de Hacienda se avanzó sobre un rumbo más novedoso principalmente a través de dos tendencias que perdurarían a través del tiempo: La creciente intervención del estado y el cierre progresivo de la economía. Otra medida importante pero menos duradera fue reforzar las relaciones con Gran Bretaña.

En 1931 se estableció el impuesto a las ganancias (antiguo proyecto de Yrigoyen) y hacia 1933 el gobierno había logrado equilibrar el presupuesto. También en 1931 se estableció el control de cambios, mediante el cual el gobierno centralizaba la compra y venta de divisas que se constituyó para asegurar la disponibilidad para el pago de la deuda externa primero y luego se comprobó que servía como una poderosa herramienta para manejar la política económica.

Además en 1935 se creó el Banco Central. Una medida que se adoptó para atenuar los efectos de las crisis cíclicas y defender a los productores locales, se comenzó a regular la comercialización de la producción agropecuaria, utilizando fondos del control de cambios, para lo cual se crearon juntas para cada tipo de actividad, la que entre otras funciones debía fijar precios mínimos. Por otro lado con la prosperidad de las décadas anteriores se había constituido en el país un mercado consumidor importante. El cierre creciente de la economía, los aranceles y la escasez de divisas creaban condiciones adecuadas para sustituir los bienes importados por otros producidos localmente. Los cambios en el sector agropecuario fueron menos notables, sobre todo en la región pampeana. La ganadería siguió retrocediendo respecto de la agricultura, al igual que en la década anterior. La producción agrícola no decayó, pese al derrumbe de los precios, aunque la situación de los productores se deterioró sensiblemente, en especial la de los más pequeños. Así la crisis y las respuestas de índole coyuntural habían creado una serie de condiciones nuevas que hacían muy difícil el retorno a la situación previa.

2. La Presencia Británica

En 1932 se firmó el tratado de Ottawa, que entre otras medidas se incluía la reducción de importaciones de los británicos desde Argentina de un gran porcentaje de carnes enfriadas y congeladas. Debido a esto se negoció en Londres entre Julio A. Roca y el ministro británico Runciman, un tratado en el cual básicamente Gran Bretaña se comprometía a seguirle comprando a Argentina la cuota de carne usual a cambio de diversas concesiones: La totalidad de las libras generada por este comercio se emplearían en el pago de la deuda, en la importación de carbón, material ferroviario o textiles (que tenían un tratamiento arancelario preferencial). A la vez se estipulaba un tratamiento benévolo para las empresas británicas que estaban en dificultades (principalmente ferroviarias y de transporte urbano). A fin de cuentas el tratamiento preferencial solo podía lograr aumentar algunas ventajas monopólicas y dilatar su ineludible deterioro (por esto fue que los directivos planearon venderlas al Estado).

Por su parte los norteamericanos, que eran discriminados con los aranceles y con el uso de divisas, retrocedieron en este mercado (aunque luego contraatacaron realizando inversiones industriales que saltaban la barrera arancelaria).

Un frente popular frustrado

A pesar de sus éxitos en lo económico, Justo fue visto como fraudulento, corrupto, y ajeno a los intereses nacionales. El Gobierno hasta 1935 había logrado avanzar sin grandes contratiempos, pero desde esa fecha se hicieron evidentes los signos de una creciente movilización social y política. Alvear, con ideales de soberanía popular y elecciones libres empezó a cobrar auge.

En 1935 se realizó una huelga de 90 días por los trabajadores de la construcción y luego la CGT realizó la única huelga de la década de 2 días al cabo de los cuales los huelguistas obtuvieron la satisfacción de una parte sustancial de sus demandas. El saldo más importante fue la creación de la Federación Obrera Nacional de la Construcción, que fue uno de los sindicatos más importantes y combativos del país. En 1935 la UCR había levantado su abstención electoral y en 1936 triunfó en las elecciones de Diputados en los principales distritos (Capital, Santa Fé, Mendoza, Córdoba), alcanzando la mayoría en la Cámara de diputados. También Alvear tenía mucho peso en el consejo deliberante. Quizás para compensar el gobierno intervenía las provincias (Por ejemplo la de Santa Fe, que era gobernada por un demoprogresista). También se reaccionó contra el nuevo sindicalismo combativo. Además se aprobó en el Senado una ley de represión al comunismo (que fue bloqueada por los diputados). El radicalismo contribuyó a mejorar la imagen de las instituciones, cuya legitimidad se hallaba fuertemente cuestionada.

En 1935 el Partido Comunista adoptaron los ideales del frente popular. Antes de esa fecha, bajo la consigna: "clase contra clase" habían combatido por igual a nazis y fascistas y a los partidos socialdemócratas a quienes igualaban a los más peligrosos enemigos del proletariado. Así el gobierno de la Concordancia fue identificado como el enemigo.

La Guerra Civil Española cuyo impacto en la Argentina fue enorme sirvió para definir más claramente aún los campos. En las derechas, la Guerra Civil integró a conservadores autoritarios, nacionalistas, filofascistas y católicos en una común reacción contra el liberalismo democrático. En la izquierda integró a radicales, comunistas, socialistas, demoprogresistas, dirigentes sindicales agrupados en la CGT y todo el sector de opinión independiente y progresista incluyendo figuras del liberalismo conservador.

La CGT que había nacido en 1930, uniendo a los grupos sindicalistas y socialistas hasta entonces separados. Sus principales años fueron duros: Dura represión gubernamental (aunque dirigida a anarquistas y comunistas) disuadía de cualquier acción demasiado militante; la fuerte desocupación provocada por la crisis restaba capacidad de movilización.

Desde 1933 la reactivación económica y la reorientación industrial empezaron a hacerse notar. La desocupación fue gradualmente absorbida y se produjo un efecto de expulsión desde las zonas rurales a los grandes centros urbanos atraídos por el nuevo empleo industrial.

Para 1937 cuando Alvear presentó sus propuestas para las elecciones de 1938, estas oscilaban entre dos posturas importantes: Una progresista y la otra de izquierda con el mencionado frente popular. En esta ocasión a Alvear solo lo acompaño el Partido Comunista, pues el socialista se hallaba en franca competencia con el radical. Hasta 1936 los socialistas habían tenido una fuerte representación parlamentaria, que se redujo drásticamente con el retorno electoral de los radicales.

En 1937 Justo pudo imponer a sus partidarios la candidatura presidencial de Ortiz, de origen radical antipersonalista como él, pero para la vicepresidencia debió aceptar a Castillo, un representante de los grupos conservadores más tradicionales. El presidente Ortiz que había sucedido a Justo en 1938 no solo mantuvo buenos contactos con los ferroviarios (organizaciones gremiales dominantes de sindicatos de transportes y servicios), sino que procuró formarse entre ellos una base de apoyo, interviniendo activamente en sus conflictos internos. El gobernador Fresco, siguiendo las prácticas del gobierno fascista italiano, declaró que su trabajo era armonizar el capital y el trabajo, al tiempo que reprimía duramente a los comunistas, legalizaba los sindicatos y utilizaba el poder arbitral del Estado para proteger a los trabajadores. El Departamento Nacional del Trabajo extendió la práctica del Convenio Colectivo y del arbitraje Estatal. Para enfrentar la candidatura de Alvear, se recurrió a procedimientos fraudulentos. A Ortiz le resultó más difícil que a Justo mantener el equilibrio con los grupos conservadores de su partido. A Ortiz se le dio la posibilidad de acercarse al radicalismo y con el apoyo de Alvear se propuso depurar los mecanismos electorales y desplazar a los dirigentes conservadores. Cuando todo parecía conducir al triunfo de esta versión del programa de la democratización, oficialista y de derecha, aunque también apoyado inicialmente por el partido comunista, la enfermedad de Ortiz lo obligó en Julio de 1940 a delegar el mando en el Vicepresidente Castillo deshaciendo todo lo construido a favor de la democratización.

La guerra y el "frente nacional"

La guerra provocó el cierre de los mercados europeos con lo que se redujo drásticamente las exportaciones agrícolas, pero aumentaron las exportaciones de carne enfriada y congelada a Gran Bretaña. A la vez disminuyeron las importaciones de origen británico, por lo que la Argentina comenzó a tener un importante saldo a favor. Un acuerdo entre el Banco Central y el Banco de Inglaterra estableció que las libras permanecerían bloqueadas en Londres durante la contienda, y que concluida esta se aplicarían a saldar las deudas por compras de productos británicos.

Por otro lado, se empezaron a exportar a países limítrofes productos industriales y Argentina comenzó a obtener saldos favorables (incluso contra EEUU). Se confirmaba que los cambios inducidos por la crisis de 1930 se profundizaban y la vuelta a la situación existente antes de la crisis se hacía cada vez más remota. Las exportaciones industriales tenían un futuro promisorio y esta nueva situación implicaba una mayor intervención del Estado en la regulación económica y un cierre mayor de la economía local.

En 1940 Pinedo, designado ministro de Hacienda por Castillo, se dio cuenta de este nuevo escenario y realizó una propuesta de Reactivación Económica. Esta consistía en insistir en la compra de cosechas por parte del Estado, para sostener su precio, y a la vez estimular la construcción pública y privada capaces de movilizar muchas otras actividades (sobre todo resaltaba la importancia de revitalizar la industria). Pinedo advertía el problema de una economía demasiado cerrada y promovía la creación de industrias naturales que elaboraran materias primas locales y pudieran exportarlas. Sostenía que el comercio exterior era la rueda maestra de la economía y estas otras actividades eran ruedas menores que contribuían al equilibrio. Por esta vía a largo plazo, Argentina solucionaría su déficit comercial con EEUU que se haría más gravoso a medida que fuera creciendo el sector industrial y aumentara la demanda de máquinas, repuestos o combustibles.

Se trataba de estrechar los lazos con EEUU (además de la clausura del férreo bilateralismo con Gran Bretaña) y de cambiar el esquema asentado de la división internacional del trabajo. Requería de una firme orientación por parte del Estado y de un desarrollo mayor de instrumentos de intervención.

El proyecto fue aprobado por el Senado pero no por la Cámara de Diputados porque los radicales habían decidido bloquear cualquier proyecto oficial como una forma de repudio a la nueva orientación fraudulenta del gobierno de Castillo.

La neutralidad de Argentina en la Gran Guerra Mundial se vio afectada cuando EEUU entro en la guerra, luego de la invasión Japonesa, presionó a los países americanos a acompañarlo, pero a pesar de todo Argentina mantuvo su postura neutral. Como para EEUU estaban en juego intereses específicos, además de una cuestión de prestigio, le respondió a la Argentina con fuertes represalias y la excluyó del programa de rearme de sus aliados en la guerra (Mientras Brasil era particularmente beneficiado)

Las fuerzas armadas se constituyeron como un actor político. Un elemento central del nuevo perfil militar fue el desarrollo de una consciencia nacionalista. El terreno ya había sido preparado por el nacionalismo uriburista. Así cuando todo indicaba el triunfo del Frente Popular, un "Frente Nacional" apareció como una alternativa. En este nuevo escenario los enemigos eran Gran Bretaña y la oligarquía

Cuando Castillo en 1943 pidió la renuncia a su ministro de guerra, el Ejército depuso al presidente e interrumpió por segunda vez el orden constitucional.

A-b) Postura del Autor

En cuanto a la lectura de Romero, "La Restauración Conservadora. 1930-1943", el autor se limita a describir en forma no secuencial los hechos y aspectos relevantes durante dicho período, desde una postura objetiva. Así es como se menciona la importancia del tratado de Roca-Runciman, como se fueron sucediendo los diversos gobiernos, la situación por la que atravesó el radicalismo, la modificación de la situación de Argentina con respecto a la organización de la estructura mundial, así como otros eventos que caracterizaron a esa época.

Sin embargo el autor muestra a lo largo de su lectura su preferencia por el predominio de las formas institucionales (cuando analiza el momento en que Justo obtiene la victoria frente a la coalición formada por el Partido Socialista y el Partido Demócrata Progresista y también hacia 1935 cuando el radicalismo contribuyó a mejorar la imagen de las instituciones, cuya legitimidad se hallaba fuertemente cuestionada). Asimismo Romero permite entrever su preferencia por el gobierno conducido por Justo y por Ortiz. Esto lo observamos al momento de reconocer el éxito que obtuvo Justo en el aspecto económico y cuando la enfermedad de Ortiz lo obligó a delegar el mando en el vicepresidente Castillo, observando con pesar como este último deshacía todo lo construido en pro de la democratización.

3. Díaz, Alejandro: " Ensayos sobre la Historia Económica Argentina"

El impacto de la gran depresión y la respuesta inmediata.

Entre 1925/1929 y 1930/1934, el intercambio internacional de la Argentina se deterioró bruscamente; las exportaciones se reducían; disminuía la entrada neta de capitales; declinaban las mercaderías importadas.

A lo largo de toda la década del 30, el proteccionismo agrícola y los bloques de políticas preferenciales continuaron amenazando los mercados extranjeros de la Argentina.

Entre 1927/1929 y 1941/1943, la manufactura se expandió en detrimento del sector rural dadas las modificaciones en los términos del intercambio internacional y en las expectativas provocadas por la gran depresión respecto de los futuros mercados de exportaciones para casi todos los bienes rurales.

El gobierno tomó medidas que reforzaron la mejora del intercambio de productos manufacturados, ellas son:

Incremento de los derechos de importación

Creación de un sistema de tipo de cambios múltiples, los aplicados a las exportaciones eran inferiores a los de venta ofrecidos a los importadores.

Controles cambiarios, se elevaron los costos de transacción para los importadores.

Todas éstas políticas comenzaron a aplicarse a partir de 1933, son medidas expansionistas y distendieron la brecha entre las tasas de utilidades de la manufactura y las del sector rural de bienes exportables, además de elevar el nivel de los beneficios obtenidos en las actividades de sustitución de importaciones.

En 1933, se produjo la devaluación del peso que contribuyó a mantener el poder adquisitivo. Para 1934, la devaluación había colocado los precios mayoristas internos levemente por encima del nivel de 1929.

La política fiscal en los primeros años de la gran depresión ( 1930/1931 ) fue expansionista y las políticas adoptadas a partir de 1933, obedecían al afán de equilibrar el presupuesto.

En 1935 se creó el Banco Central de la República Argentina, y la política fiscal de 1935 a 1940 fue un importante estímulo para la recuperación económica.

Entre 1932/1933, la disminución de la oferta monetaria se redujo.

Las tasas de interés aumentaron entre 1930/1931; los rendimientos efectivos de las cédulas hipotecarias se elevaron ( 7% en Diciembre de 1933) y los rendimientos de los títulos del gobierno subieron.

Tras alcanzar un punto máximo en Diciembre de 1932, las tasas de interés declinaron: el rendimiento medio de los títulos del gobierno y de las cédulas hipotecarias fue del 5% entre 1937/1939.

La dirección del B.C.R.A. desplegó en general políticas que reforzaban las políticas fiscales expansionistas del gobierno federal.

La notable recuperación de 1933 a 1939 se debió a Políticas internas y Mejoramiento en el intercambio externo a partir de 1934.

A pesar de las actividades de sustitución de importaciones no se descuidaron las exportaciones, progresaba la creación de nuevas líneas de exportación como por ejemplo el tratado Roca- Runciman de 1933 con el Reino Unido. En la década de 1930 y primeros años del 40 comenzaron algunas actividades industriales y que poco a poco ingresaron al sector de las exportaciones ( ámbito de la agricultura no tradicional y se incluían actividades afines como producción de: manzanas, peras, uvas, algodón, aceites comestibles y conservas de tomate. En 1941 se organizó la Corporación para la Promoción del Intercambio, bajo la supervisión del B.C.R.A. con el objeto de estimular la exportación de productos no tradicionales hacia los países de América del norte y de América latina, transformándose durante el gobierno de Perón en una junta central de comercialización cuyas políticas de precios desalentaron la producción de bienes exportables.

El desarrollo fue posible merced a cambios en la estructura de la demanda que desplazó el gasto en inversión fija con alto componente de importaciones hacia el consumo con menor componentes de importaciones. El cambio en la estructura productiva y un uso más intensivo de la capacidad instalada sobre todo en el sector manufacturero determinaron el incremento de la relación marginal producto/capital.

La rapidez con que se aprovecharon las oportunidades de sustituir importaciones se debió a factores tales como:

  1. Incentivos suministrados por los cambios en los precios.
  2. Política oficial.
  3. La relativa simplicidad de las nuevas actividades.
  4. Las condiciones favorables para la industria que se daban en el país en esos momentos.

Las instalaciones adecuadas de capital social fijo en al ciudades, la experiencia industrial adquirida, la existencia de una fuerza de trabajo urbana alfabetizada y los grandes mercados urbanos contribuyeron al crecimiento acelerado de la industria. Entre 1933 y 1939, la producción manufacturera se elevó en un 43% en los 6 años siguientes, entre 1939 y 1945, apenas se elevó un 13%. Las existencias de capital netas ( maquinarias y equipos) se redujeron cerca del 30% entre 1938 y 1945, la causa fue el deterioro del sistema ferroviario y la disminución de la oferta de maquinarias y equipos a la Argentina determinado por la guerra, la guerra produjo el efecto de frenar el crecimiento económico. Desde 1930 y hasta 1943 los gobiernos se mantuvieron en el poder mediante fraudes electorales, no obstante los gobiernos confiaban en equipos de técnicos competentes, capaces de conducir con acierto la política económica, determinando la creación de nuevas instituciones como en ejemplo citado del B.C.R.A. y nuevos instrumentos como el impuesto al ingreso. En todo el lapso 1930-1943, los enemigos de la industrialización y los intransigentes hacendados sostenedores del libre cambio dentro y fuera del gobierno, obstaculizaron las reformas introducidas por el equipo económico.

A-b)

El autor plantea la situación económica del país entre 1825 y 1945. Bajo el punto de vista del autor, las autoridades argentinas supieron responder al golpe de la depresión dada la rapidez con que se sustituyeron importaciones. En la década del treinta, dice el autor, los recursos disponibles se aprovecharon de manera eficiente, y atribuye a la situación mundial la disminución de la capacidad de transformación de la economía y en la capacidad de transformar los ahorros nacionales en máquinas y equipos. Afirma: la guerra dio a la manufactura protección y abrió nuevos mercados de exportación para éstos bienes.

La postura del autor está a favor del gobierno de la época, dado que según el autor la política oficial ayudó de manera positiva a la industria.

Llach, Juan: El Plan Pinedo de 1940, su significado histórico y los orígenes de la economía política del peronismo.

4. El Plan Pinedo

El plan intentaba mantener abierta la economía Argentina al comercio exterior, consideraba a la vez que para lograr un crecimiento aceptable debía oficializarse la industrialización, una industrialización exportadora y especializada en materias primas nacionales. El objetivo sólo podría conseguirse mediante un fuerte acercamiento a los EEUU, que se veía como dificultoso pero posible en el mediano plazo: se trataba de un plan proaliado en materia de política internacional. Según Pinedo, podrá ser mencionado como un intento de integración a una nueva división del trabajo liderada por los EEUU o bien como un cambio de metrópoli y la búsqueda de una dependencia próspera.

La propuesta era moderna para aquellos tiempos, pero se le critica que llegó tardíamente, era restringida en su aceptación política y social y un poco vacilante, dado que en la época no se descartaba una vuelta a la normalidad ( modelo agroexportador), tiene muchas cláusulas provisorias y no se afirma fuera de duda la necesidad de emprender un nuevo camino.

La clave del fracaso del plan la encontramos en la debilidad de su apoyo político.

En la época lo que estaba en discusión era la propia estrategia de desarrollo económico del país. Los sectores más dinámicos ya no eran los tradicionales, sino aquellos con mayor orientación al mercado interno que requerían alguna forma de industrialización estatal.

El estallido de la segunda guerra significó un nuevo golpe para quienes confiaban en una vuelta a la normalidad de la expansión del comercio exterior y el desarrollo ininterrumpido desde la crisis de 1930, pero el desarrollo del mercado interno y la industrialización resultaron beneficiadas por los acontecimientos citados.

En éste contexto el debate sobre el desarrollo económico nacional alcanzó gran intensidad.

Durante los años de la segunda guerra y en la inmediata posguerra surge dentro de éste debate el "Programa de reactivación de la economía nacional" de 1940 (Plan Pinedo), que es el primer documento del estado en el que se considera la posibilidad de modificar parcialmente la estrategia de desarrollo económico vigente.

El programa procura conciliar la industrialización con la economía abierta, fomentar las relaciones comerciales de la Argentina con los EEUU y con los países limítrofes y crear un mercado de capitales. El plan fue derrotado políticamente.

El 14 de Noviembre de 1940 el Poder Ejecutivo Nacional ( P.E.N.), remitió a la Cámara de Senadores, de mayoría oficialista, el plan. Pinedo era el responsable político del plan y por esto asumió su defensa en el congreso. El plan se origina en una situación de emergencia: La segunda guerra y las consecuencias sobre la economía Argentina. Da respuestas a los problemas que la guerra produjo en el sector externo, en el nivel de actividad económica, en el marco institucional de la economía y subsidiariamente en el nivel de precios; se trata en éste sentido de un programa de corto plazo. El plan presenta un diagnóstico de los problemas económicos argentinos; el diagnóstico que se daba era el siguiente:

A) Los problemas del sector externo:

Crisis de las exportaciones agrarias y las posibilidades de las exportaciones nuevas: A causa de la guerra quedan excedentes invendibles de productos agrarios nuevos de origen industrial.

El comercio exterior quedó dividido en tres compartimentos estancos: 1) Saldos favorables en el área de la libra esterlina, (Inglaterra no puede proveer muchas importaciones) que pueden crear problemas en el futuro.

  1. Déficit creciente en el área de dólar ( desvío de importaciones hacia los EEUU y ruptura del esquema triangular que permitía financiar los déficit con EEUU mediante los superávit con Gran Bretaña)
  2. Superávit tradicional con el resto de los países de América ( el problema es aumentar el intercambio con ésta región.

Indispensable control de las importaciones: ( escasa posibilidad de conseguir créditos en el exterior por lo que es indispensable limitar las importaciones procedentes de la zona de divisas transferibles.)

B) Amenaza de una depresión y perspectivas de desarrollo de la economía

Es previsible un proceso de depresión en el corto plazo en la economía nacional. Los grandes excedentes de productos invendibles significan: crisis industrial, desocupación, postración general en todas las actividades del país.

La propuesta es: No basta la compra de los excedentes, deben agregarse otros estímulos como el de la industria de la construcción.

El desarrollo industrial no se alcanzará espontáneamente, hay que resolver el problema de la financiación de la industria al igual que el de al construcción.

C) El papel del Estado

El Estado debe crear las condiciones favorables y ofrecer el incentivo necesario a fin de que las actividades privadas adquieran el impulso necesario para combatir la depresión. La función del Estado es la de establecer orientaciones generales de política económica o social.

D) El nivel general de precios

El programa se presenta como una alternativa de reactivación no inflacionaria, esto es así por basarse en la movilización de recursos ociosos depositados en los bancos. " La necesidad de financiar a las industrias y a la construcción contrasta con los cuantiosos recursos monetarios que el país tiene a su disposición........."

El proyecto involucra una amplia reforma financiera que perseguía dos objetivos:

Otorgar más instrumentos al BCRA para el manejo de la política monetaria(1)

Facilitar la creación de un mercado de capitales de largo plazo (2)

  1. Reclamaban para el banco central las siguientes facultades: a) modificar los efectivos mínimos b) realizar operaciones de mercado abierto c) fijar tasas máximas de interés para los depósitos a plazo fijo d) autorizar aumentos en las tasas de interés sobre los depósitos de ahorro.
  2. El proyecto de ley proponía la creación de un organismo de financiación del banco central con atribuciones para convertir depósitos de corto plazo radicados en los bancos en préstamos a 15 años para industrias y a 25 años para la construcción.

Los destinos de los préstamos debían ser en el orden de prioridad siguiente: desarrollo de industrias, especialmente de aquellas que extrajeran o elaboraran materias primas nacionales; promoción de construcciones económicas, también con uso frecuente de MP del país y por último compras de excedentes invendibles de productos. En el proyecto aprobado por la cámara de senadores se introdujeron reformas que implicaron una fuerte prioridad para la construcción y la compra de cosechas.

El país debía recurrir a su industria, debían sustituirse las importaciones por recursos propios del país. Para contrarrestar los efectos de la industrialización Keynesiana, el plan proponía: un desarrollo industrial exportador y especializado en las materias primas nacionales, había que exportar todo lo posible y no se podían importar muchos insumos. Debían diversificarse los mercados tanto en lo referido a los países vecinos ( especialmente Brasil) como a EEUU. Debía impedirse el florecimiento de industrias artificiales y favorecer a las industrias naturales que era las que utilizaban materias primas nacionales. El interés de pegarse a EEUU está relacionado a factores tales como: a) ascendente hegemonía del país en el mundo y b) estrategia de inversiones norteamericanas en el extranjero.

La discusión y la derrota del plan

Entre las entidades empresariales: La unión industrial argentina, dio su apoyo al plan. La Sociedad rural argentina y al Bolsa de Comercio, pusieron énfasis en limitar la industrialización a las MP nacionales y de promover las exportaciones. La Confederación de asociaciones rurales de BS AS y La Pampa y la Confederación de asociaciones rurales del centro y Litoral oeste, se opusieron a todo lo que no fuera compra de cosechas. La Federación de entidades defensoras del comercio y de la industria, temía que el plan favorezca a los agrarios y reclamaba el desarrollo del marcado interno regional.

Los partidos políticos: En el senado de mayoría oficialista, el plan fue aprobado con la oposición de los representantes radicales; los legisladores de la concordancia lo aprobaron eliminando sus aspectos más industrialistas; el socialismo adoptó una actitud crítica.

En la cámara de diputados controlada por el radicalismo el plan no llegó a tratarse dada la negativa del sector de tratar proyectos del PEN.( poder ejecutivo nacional).

La UCR estudió intensamente el plan, a tal punto que nombró una comisión especial al efecto. Las opiniones resultantes fueron desde la oposición total a cualquier industria que necesita e protección hasta las posturas más industrialistas. La realidad es que la necesidad de hacer oposición y crítica a la oligarquía financiera llevó a la UCR a adoptar una postura antiintervencionista y antiindustrial.

El radicalismo afirmaba: " mientras el campo produzca y exporte el país seguirá comprando lo que necesite a un precio inferior que el que la aduana determine, esto para favorecer intereses creados. La opinión radical era de tal ambigüedad que llegó al punto de ser aprobado por la cámara de diputados el 30 de Septiembre de 1941 un proyecto de crédito industrial muy similar al plan de 1940.

Orígenes de la economía política del peronismo: El Mercadointernismo

Los años que transcurrieron entre el plan Pinedo y el triunfo del peronismo fueron de gran discusión sobre qué estrategia económica sería la conveniente para el país. Las repercusiones económicas y políticas de la segunda guerra consolidaron al industrialismo y otorgaron una creciente preponderancia a las ideas mercadointernistas que consagraron al peronismo. En adelante se expondrán los puntos de vista de tres actores principales del momento como son:

  1. Los empresarios industriales
  2. Los militares
  3. El estado

A lo largo de la década del 30, la Unión Industrial Argentina, promovió todas las actividades industriales, y su posición marcadamente proteccionista, defendió a las llamadas industrias artificiales. En la UIA, no estaban representados todos los empresarios industriales por igual, prevalecían las empresas más establecidas, las más grandes radicadas en el Gran BS AS. La posición de la UIA comenzó a modificarse cuando surgió la posibilidad exportadora de la industria al empezar a ser más frecuentes sus manifestaciones en apoyo a las medidas estatales de promoción de las exportaciones industriales y adoptar una actitud más participativa al tomar iniciativas tal como la organización de una exposición industrial en Montevideo; es éste el momento en que la UIA expresa que la industria argentina debe ser exportadora.

A lo largo de 1945, se ve la principal división de los industriales que se da dentro de la propia UIA, la división de los industriales se expresa a partir de la diferencia en los puntos de vista de dos fracciones respecto de la conveniencia o no de adecuarse a la política propuesta por el estado. Se constituyen dos bloques, aquellos representados por la UIA que se vuelcan hacia posiciones exportacionistas ( grandes empresas) y aquellos sin representación gremial clara, proclive al desarrollo del mercado interno y conformado por pequeños, medianos y algunos grandes empresarios.

La UIA, consideraba importante pero no excluyente la estrategia exportadora, dada la posibilidad que otorgan las exportaciones de expandir el mercado sin necesidad de aumentar los salarios y de obtener una fuente autónoma de provisión de divisas necesarias para el reequipamiento industrial posterior a la guerra.

Las posturas de los militares eran: 1) una redefinición de las industrias naturales, postura que llevaba a posiciones que favorecían a al autarquía económica, 2) afirmación de la necesidad de un mayor control nacional o estatal de la economía inspirada en una ideología nacionalista y 3) un concepto del orden social cuya efectivización requería mejoras del nivel de vida de los trabajadores.

En materia industrial, la principal expresión concretada por las fuerzas militares fue la creación de la Dirección General de Fabricaciones Militares ( entre sus objetivos principales estaba la organización del país para la defensa del aspecto industrial). Los militares cuestionaban la estrategia industrialista pinedista

La política de promoción de la industria por parte del estado, no desapareció con el fracaso del plan Pinedo; entre 1940 y 1943, se adoptaron varias medidas industrialistas, algunas inspiradas en el plan Pinedo y otras ya iniciaban una marcha suave hacia el mercadointernismo.

El proyecto radical de Mayo de 1941, se refería a la implantación de nuevas industrias y mantenía la preferencia a las materias primas nacionales. Al ser modificado por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados controlada por el radicalismo, se decidió otorgar preeminencia a la implantación y el desenvolvimiento de las industrias que extrajeran o manufacturaran materias primas nacionales, ésta era la primera manifestación del mercadointernismo industrial.

De ésta manera comenzaban a hacerse evidentes divergencias políticas respecto de la industrialización, y el radicalismo adoptó una actitud más industrialista, nacionalista y favorable al mercado interno. Se enfatizaba en la necesidad de sustituir importaciones.

La estrategia mercadointernista del peronismo

La economía política del peronismo se edificó sobre la base de criterios distintos a los de una estrategia razonada de industrialización. Los criterios fueron: a) una nueva concepción del estado y de su papel en la economía, b) políticas sociales y de ingresos llevadas a cabo con el fin de aumentar el ingreso real de los asalariados, c) los objetivos de independencia económica y soberanía política que llevaron a la necesidad de cerrar la economía para independizarla de los vaivenes del intercambio externo ( importaciones y exportaciones). Los condicionamientos externos ayudaron a empujar al peronismo y a la economía argentina hacia el mercadointernismo.

Es destacable que no sólo los condicionamientos externos, plasmados en las dificultades para importar y exportar son los únicos determinantes de la opción mercadointernista del peronismo. Al cerrarse el ciclo producción – industrialización – comercialización – consumo, se tendría un mercado dentro del país y ya no habría necesidad de buscar mercados externos y se lograría la estabilidad social, dado que el problema fundamental que en última instancia llevó al peronismo a optar por el mercado interno fue la dificultad para aumentar los salarios reales que existió hasta 1946.

En los primeros años del peronismo recibieron incentivos especiales la sustitución de importaciones y las exportaciones de manufacturas.

Cada vez más gente depende del mercado interno, que del externo. El mercado interno es el que le permitirá al país dar un salto adelante en la industrialización, y las presiones ejercidas por EEUU contribuirían a consolidar el nacionalismo y las tendencias económicas aislacionistas.

A-b)

El autor desarrolla a lo largo del trabajo dos programas de política económica del momento:

1) El plan Pinedo

2) El mercadointernismo

Al redactar lo referente al plan Pinedo, el autor describe los acontecimientos más relevantes del momento que dieron origen al plan como es la problemática económica del período de entre guerra. En el texto, Llach no adopta una postura demasiado crítica de lo que fue el plan y el mercadointernismo, sino que se limita a describirlo, exponiendo las distintas posturas frente a éstas políticas así como él por que de sus fracasos. Sobre el final del texto, expresa que las razones del fracaso de ambas políticas fueron distintas en uno y otro caso y determina que se trató de oportunidades perdidas y de políticas económicas que hoy en día siguen teniendo vigencia.

En lo que respecta al plan Pinedo, el autor manifiesta que el mismo es una propuesta un tanto vacilante ya que muchas soluciones que se proponen son de carácter condicional y está provisto de cláusulas provisorias. En cuanto al mercado internismo el autor observa una incapacidad manifiesta del peronismo para dar al país una estrategia exitosa de industrialización que originó un triunfo de la economía sobre la política ya que el estado no podía proveer estrategias de industrialización. Por lo expuesto concluimos que el autor adopta la postura de exponer los temas tratados en el texto pero también adopta una postura crítica al señalar los que para él son los puntos más flacos de ambas políticas económicas.

5. Lectura de Quiroga Hugo. (1930-1943)

La crisis de hegemonía de la oligarquía

La crisis internacional hace perder a la Argentina la inserción estable, que tenía en el mercado mundial. En este contexto, con el golpe de 1930, el estado oligárquico liberal entra en crisis definitivamente. Después del breve paso de Uriburu, con su intento, corporativista, la vieja clase conservadora procura con el general Agustín P. Justo, en 1932, reorganiza y reacomoda la economía del país a las nuevas condiciones que imponía el sistema capitalista internacional.

Con el general Justo se inicia realmente la década del 30 y con ella una serie de transformaciones que nos permitirán afirmar que la Argentina moderno, nace de la crisis de los años 30. Se define en ese tiempo cuatro característica de sociedad:

  1. Crecimiento industrial
  2. La intervención estatal
  3. El crecimiento de la clase obrera
  4. El nacimiento de una fracción de la burguesía industrial.

En esta etapa el gobierno trata de reconstruir el capitalismo argentino sobre la base oligárquica. A partir de 1935 se verifica un crecimiento de la economía, pero los viejos conservadores al no impulsar una política de distribución social acorde al nuevo crecimiento, permite la acumulación de reivindicaciones sociales y obreras. En definitiva en este periodo la oligarquía no logra recomponer en la sociedad su quebrada hegemonía. En terreno economizo social van surgiendo condiciones estructurales para que los nuevos agentes sociales produzcan un cambio real en la política del país a partir del golpe del 1943.

Tendencia a la disminución de la participación del agro en la actividad económica.

Esta tendencia no es nueva en la Argentina, se remonta a la crisis mundial de 1930. Hasta ese momento la inserción en el mercado mundial no presentaba problemas en tanto la Argentina era un país productor y exportador de bienes primarios. La crisis mundial afecta la división del trabajo, modificándose el comercio de los productos agropecuarios. Desde la gran depresión, en particular Gran Bretaña principal comprador de la Argentina que busca aumentar el comercio con los países proveedores de los mismo producto y que componen el Commonwealth, llevan a disminuir la capacidad de importación de la Argentina. El tratado firmado con los Ingleses en 1933(tratado Roca-Runciman) por su naturaleza, no mejora en nada la capacidad de importación del país. Las causas del estancamiento agropecuario:

  1. Contracción del mercado externo, por la política proteccionista de los países centrales y la formación de bloques.
  2. El estancamiento de la producción pampeana.
  3. El aumento de la demanda interna.
  4. Diversificación de la producción agropecuaria.
  5. Régimen de tenencia de la tierra y técnicas de explotación

Industrialización

Con las crisis del 30, obliga a la clase dirigente a iniciar un proceso de industrialización llamado de sustitución de importaciones. Se comienza a producir localmente aquellas mercancías que normalmente se importaba. El tipo de importación que se sustituye, fundamentalmente, es el relacionado con la industria textil, ya que la Argentina contaba con materia prima suficiente, también se van a sustituir algunas ramas de la metalurgia ( maquinas, vehículos y equipos) y productos químicos y farmacéuticos, artefactos eléctricos y derivados del caucho.

En definitiva el carácter de la industrialización es limitado, ya que no se buscaba un desarrollo de todas las ramas de la industria, sino de aquellas que no podían importarse, este proceso industrial se va aumentando, y con ello el crecimiento de la clase obrera.

El estado como refugio de la clase dominante:

El estado no solo está ligado al tipo de economía establecida en el país, sino también a la constitución de una determinada clase dominante. Esta clase se trata de una fracción de la burguesía ligada a la propiedad de la tierra, la comercialización de los productos de ella derivados, que posee al mismo tiempo interesen las finanzas y se ocupa del aparato administrativo del estado, la cual con su política y contradicciones de clase ha participado en la creación del estado nacional. A partir de 1935 la debilidad económica de la clase dominante a la par que aumenta la relación de dependencias con el capital extranjero, requiere una mayor intervención del estado en la producción y en el ámbito de la circulación (créditos públicos, ciertas inversiones etc.). Este estado que a través de las distintas políticas económicas, ha sido el soporte del crecimiento de la clase dominante y actúa también como empresario.

Intervención del estado:

Con la caída de Yrigoyen en1930, se pone fin al Estado liberal de la República oligárquica, sancionándose una nueva etapa en la vida del país, el surtimiento de la Argentina moderna. Desde 1935 y más allá de las contradicciones de la clase conservadora se va definiendo una política económica, que pone el acento en la industria como elemento dinámico de la economía, pero a principal función que cumplió el estado fue financiera, con la creación del Banco Central y el instituto Movilizador de Inversiones Bancarias se establece un nuevo ordenamiento monetario, que persiguió como objetivo inmediato la estabilidad monetaria. Por otra parte el Estado acrecienta además su presencia en la producción militar, creándose en 1941 Fabricaciones Militares. En estos años de la llamada restauración conservadoras nace el estado moderno argentino como resultado de la crisis del Estado liberal oligárquico, dotado de un poder Ejecutivo fuerte, centro de las grandes decisiones nacionales frente a un parlamento que comienza a debilitarce. A pesar de esta restauración que se hace en el Estado, todavía se conserva aún un sistema político viciado, basado en el fraude electoral y en la corrupción política.

Surgimiento del poder militar:

No podemos hablar de estado militar de los regímenes de excepción, discontinuidad institucional, sin referirnos al Surgimiento del poder militar en la Argentina, es decir, al papel jugado por las fuerzas armadas en la vida de la República.

El nacimiento del poder militar en 1930, se da por un conjuntos de causas:

  1. La ruptura del modelo de desarrollo agroexportador a causa de la crisis mundial de los años 30.
  2. La quiebra de modelo político elitista o restringido que se produce en 1916 con la ampliación de la participación popular a través de la ley Saenz Peña que establece el sufragio universal.
  3. La crisis de hegemonía que se le abre a la oligarquía a partir de los años 30.

Las dos razones apuntadas anteriormente indican la quiebra del sistema oligárquico, es decir, la ruptura del modelo económico de desarrollo y la ampliación de su modelo político restrictiva. Esta situación deja un espacio de participación, un vacío hegemónico en la realidad social, que pretende ser llenado por las fuerzas armadas, que a esta altura bastante politizadas y con una importante tradición de participación.

Principales actores de las clases dominantes:

Nos referimos, en primer lugar, a la denominada oligarquía o gran burguesía agraria. Se trata de un sector con una significación primordial en la vida de Argentina

Su tradicional participación primordial en la formación de la historia económica y política del país, desde los orígenes mismo de la nación hasta nuestros días.

Las principales características que permitirán definir como la fracción dominante:

  1. Si bien su posición política hegemónica entra en crisis en 1930, cuando se derrumba el modelo de desarrollo agroexportador y la Argentina pierde su inserción estable en el mercado mundial, no pierde sin embargo su papel de actor político fundamental.
  2. Su peso político proviene del valor estratégico que posee el agro en la estructura económica del país.
  3. El liderazgo exclusivo y absoluto de este grupo se rompió en 1930, aunque con la llegada de Yrigoyen en 1916 sufrió una seria fisura.

En los años 30 aunque ya hay indicios en la década anterior, empieza a formarse otro sector diferenciado, conformando lo que dieron en llamarse industrias "artificiales". Esta fracción va surgiendo como consecuencia del proceso de sustitución de importaciones, necesitando del estado para crecer ante la ausencia de un proceso de acumulación primitiva en el período anterior.

A-b)

En cuanto a lo político, el autor se refiere a la incapacidad de ese grupo social en dirigir la sociedad mediante el estado de derecho, la justicia y la democracia, no le quedaba otro modelo que fuera aquel basado en el fraude y la corrupción. No puede gobernar más que a través de un régimen democrático fraudulento.

La postura tomada en cuanto al problema del agro, el estancamiento, no reside en la incorrección de las políticas agrarias aplicadas o en el alza de salarios que determina el aumento de los costo, sino en la propia Estructura Economica Argentina, es decir en el tipo de relaciones sociales de producción que existe en el agro.(escasa tecnología aplicada, cultivos extensivo y la tierra en manos de pocas personas, los latifundistas)

La postura en cuanto a los militares, la aparición de ellos en los golpes de estado, es consecuencia de la necesidad de ordenar los conflictos internos de las clases dominantes y poner en marcha un plan de reestructuración de la sociedad, sobre la base de estabilizar una hegemonía en la sociedad.

6. Lectura de David Rock: De la oligarquía al populismo 1930-1946

En 1930 conducidos por el ejército, los revolucionarios se adueñaron del poder cuando el apoyo de los radicales se derrumbó.

La década 1930-1940, es llamada la década infame ya que los conservadores amanaron repetidamente las elecciones para mantenerse en el poder.

Después de 1939, nuevas fuerzas políticas tomaron forma, fuerzas que los conservadores fueron incapaces de controlar y que finalmente los barrieron. En junio de 1943, ellos también fueron derrocados por un golpe de estado militar. Durante los regímenes de factos de los generales Ramirez y Farrell, se produjeron mas cambios políticos que cualquiera de los ocurridos. Su resultado fue la elección de Juan D. Perón, para la presidencia en febrero de 1946, respaldados por los sindicatos y la clase obrera urbana, los peronistas esgrimieron un programa de reforma social radical y de industrialización.

Este período fue modelado, primero por la gran depresión y luego por la Segunda Guerra Mundial. La guerra provocó una prolongada crisis en las relaciones de Argentina con EEUU.

De estas condiciones: un estado cada vez mas activo, la expansión de la industria y problemas internacionales de tiempo de guerra, surgió el Movimiento Nacional Populista de Perón.

La restauración conservadora

El comienzo de la gran depresión en 1930, enfrentó inmediatamente a las elites y las clases medias, en una pugna por recursos rápidamente en disminución.

Las élites querían reducir el sector público, para disponer de fondos que las ayudase a protegerse contra la depresión. Las clases medias, exigían su expansión aún mayor para defender el empleo y contener la caída de los ingresos personales.

En 1930 el apoyo popular de los radicales se derrumbaron y éste fue el preludio de su derrocamiento.

Los jefes del golpe, estaban divididos en dos grupos. En la extrema derecha había una fracción nacionalista encabezada por el general Uriburu, que fue el presidente del gobierno provisional, adversarios de la política laboral de Yrigoyen durante la guerra.

Durante los anos 20, los nacionalistas se habían vuelto cada vez más antidemocráticos y antiliberales. Estaban dispuestos a hacer radicales revisiones en la constitución de 1853, a suprimir las elecciones y los partidos políticos, y a crear un sistema autoritario basado en la representación corporativa.

Aunque tenían el liderato titular, los nacionalistas eran una minoría en la coalición revolucionaria que derrocó a Yrigoyen. La voz dominante la tenían los conservadores liberales dirigidos por Justo.

Los liberales se oponían a todas las medidas extremas, purgando la sociedad de la corrupción y la demagogia de los yrigoyenistas.

Después de tomar el poder, Uriburu trató de fortalecerse patrocinando una organización paramilitar, la Legión Cívica Argentina.

La revolución de septiembre había sido recibida con entusiastas demostraciones populares en Bs. As. Y otras ciudades, pero la euforia tuvo una corta vida ya que la crisis se agudizó y las medidas de emergencia del gobierno provisional empezaron a hacer estragos.

En abril de 1931 Uriburu intentando organizar un cuasi plebiscito a su favor, permitió un a elección de prueba en la Pcia. De Bs. As. Para elegir un nuevo gobernador. Los radicales obtuvieron la victoria, tres meses mas tarde se anuló la elección.

Su reputación en el ejército se derrumbó y a los pocos meses el régimen nacionalista se hundió en el desorden. Uriburu tuvo que fijar fecha de elecciones presidenciales, que se realizaron en noviembre de 1931 donde los radicales fueron excluidos por proscripción, la elección fue ganada por Justo.

Las elecciones de 1931 devolvieron al poder al mismo amplio conjunto de grupos que los habían controlado antes de 1916, los exportadores de las pampas y los terratenientes menores de las provincias.

El fraude electoral se convirtió en una práctica común de los anos 30.

Hasta 1935 los radicales renunciaron a intervenir en las elecciones, retomando las posturas de abstención tomadas antes de 1912.

El apoyo civil a Justo tenía tres componentes principales que permitieron la formación de la Concordancia

1- viejos conservadores anteriores a 1916, poco después de las elecciones de 1931 adoptaron el

nombre de Partido Demócrata Nacional.

2- Estaba el Partido Socialista Independiente, un retorno derechista del partido Socialista original de Juan B. Justo, formado en 1927. De este grupo que representaba a la concordancia en la ciudad de Bs. As. Provenían de las más talentosas figuras del régimen Justo, Federico de Pinedo y Antonio de Tomaso.

3- los radicales antipersonalistas.

Comparado con Uriburu, Justo fue un gobernante mucho más tolerante y benigno. Al ocupar el cargo Justo levantó el estado de sitio que había sido impuesto desde el golpe, liberó y amnistió a presos políticos, entre ellos Yrigoyen, quien murió en julio de 1933. Además frenó las actividades de grupo paramilitares como la Legión Cívica.

Durante el gobierno de Justo no hubo una oposición efectiva ni organizada que ofreciera auténticas alternativas.

Cuando el nuevo orden se consolidó bajo el gobierno de Justo, la reacción inicialmente vigorosa de los radicales, pronto flaqueó. El radicalismo durante la depresión nunca supo que decir, era de fuertes imperativos morales, pero de contenido débil.

En la década de 1930-1940 Uriburu y Justo enterraron la idea de un monopolio estatal del petróleo, tratando en general de igual modo a YPF y a sus competidores extranjeros. Este arreglo permitió triplicar la producción de petróleo entre 1930 y 1946.

Una ley promulgada en 1932 eximía de aranceles a equipos importados por la YPF, pero le exigía a ésta que contribuyese con el 10% de sus beneficios al tesoro público. En 1936 Justo resolvió una guerra de precios entre la YPF y sus competidores estableciendo cuotas de mercado.

Los radicales entre la muerte de Yrigoyen en 1933 y 1942 fueron liderados por el ex presidente Alvear.

En los anos 30 y 40 parecía haber aun menos diferencias sustanciales entre los radicales y conservadores que una generación antes. Aún así los radicales continuaron teniendo una base popular mucho mas fuerte que sus adversarios.

Al asumir el poder en 1930, el régimen conservador tuvo que hacer frente inmediatamente a la depresión, caída de las exportaciones, descenso en el conjunto de la producción, cese de la inmigración.

Entre las causas a largo plazo de la depresión, se contó una sustancial caída en el crecimiento de la población. Disminuyó el índice de natalidad.

Antes del golpe de estado se habían difundido rumores de que los radicales planeaban suspender el pago de la deuda externa, ahora dieron a esta cuestión una urgente prioridad.

La tasa mucho menor de inversiones extranjeras en los anos 20, junto con el sustancial crecimiento económico de posguerra, habían hecho el peso del endeudamiento externo ligero en comparación con el de 1873 o 1890.

La deuda externa también había dejado de ofrecer garantías en oro y era en su mayoría amortizable en papel moneda.

El peso se había depreciado, esto mitigó la crisis de la deuda externa porque muchas grandes empresas extranjeras, entre ellas compañías de ferrocarriles se abstenían de efectuar remesas a la espera de un aumento en los tipos de cambio.

Después de 1914 gran parte de la deuda externa había pasado de Londres a New York.

Cuando el dólar fue devaluado en 1933, Argentina empezó a repatriar su deuda en los EEUU en términos favorables. Además el gobierno tuvo que hacer frente a una deuda interna, que había aumentado rápidamente después del retorno de Yrigoyen en 1928. Uriburu respondió con drásticas reducciones de los gastos públicos, despidiendo a unos 200.000 empleados.

Bajo el mandato de Justo el peso fue devaluado en 1933 y los beneficios en oro de esta transacción fueron usados para la conversión de la deuda.

La reducción en los gastos públicos contribuyó a hacer disminuir las demandas de las importaciones.

A mediados de 1932, si bien las expensas de una gran contracción global del comercio exterior, el déficit había sido eliminado, reapareció en 1933 cuando los precios de los cereales cayeron. En 1934 después de otra contracción provocada en las importaciones la balanza de pagos se recuperó.

En 1933 Justo reemplazó al primer ministro de finanzas Federico Pinedo, éste impuso una serie de medidas de emergencia para rectificar la disminución de las rentas causadas por la nueva caída del comercio. Entre ellas introdujo un impuesto sobre las rentas, idea frenada por largo tiempo por los conservadores. Además reformó el sistema de control de divisas adoptado dos anos antes. Este nuevo sistema permitió al gobierno regular no solo el volumen de las importaciones, sino también su contenido y su origen.

La reforma permitió al gobierno obtener sustanciales beneficios de sus transacciones con divisas. Algunas de estas rentas fueron empleadas para consolidar la deuda externa pero la mayoría fueron usadas para elaborar un nuevo sistema de mantenimiento de los precios para los productores rurales. Las ayudas fueron administradas por Juntas Reguladores, éstas financiaron la producción, comprando los excedentes y tratando de asegurar la estabilidad de los precios.

El instrumento esencial de las reformas de Pinedo fue el Banco Central creado en 1934. Pinedo creía que la recuperación económica dependía en última instancia de renovadas inversiones extranjeras.

El banco Central fue creado principalmente como una alternativa al patrón oro que mantendría el peso a una paridad fija y reforzaría el atractivo del país para nuevos inversores extranjeros. También el Banco Central tenía facultades para regular la oferta de dinero.

Otra característica de la política económica de los anos 30, fue el esfuerzo para proteger la conexión histórica con Gran Bretaña, mediante el comercio bilateral.

En 1932 Gran Bretaña adoptó la Preferencia Imperial, importaría todo lo que pudiese de su imperio y a cambio tendría un acceso altamente preferencial a los mercados del imperio.

Durante algún tiempo los británicos habían estado inquietos por la competencia norteamericana en el mercado argentino. Durante las discusiones sobre la Preferencia Imperial en Ottawa, Gran Bretaña aceptó las propuestas de Australia y Sudáfrica de reducir drásticamente las importaciones de carne argentina. Las noticias del plan provocaron una inmediata protesta en Buenos Aires y el gobierno de Justo envió apresuradamente a Londres un equipo de negociadores, encabezados por el vicepresidente Julio Roca h. En 1933 las naciones concluyeron un tratado bilateral conocido como el acuerdo Roca/Runciman.

Gran Bretaña recibía indudablemente los mayores beneficios, convino en seguir adquiriendo la misma cantidad de carne que en 1932. Los frigoríficos de propiedad argentina proporcionarían el 15 % de las exportaciones nacionales de carne a Gran Bretaña.

A cambio, Argentina convenía en reducir los aranceles sobre casi 350 artículos británicos a las tarifas de 1930, y abstenerse de imponer aranceles sobre productos como el carbón. Además también se comprometía a dar trato benevolente a las compañías británicas. El tratado también incluía dos concesiones a los ferrocarriles británicos una exención de ciertas leyes laborales y la promesa de términos de remesa favorables en caso de futuras devaluaciones en Argentina.

En todo momentos Estados Unidos rechazó toda compensación bilateral, nunca estuvo dispuesto a abrir sus mercados a la carne y los cereales argentinos.

La duración del Tratado Roca/Runciman era de tres anos y en 1936 fue renovado por el tratado Eden/Malbrán.

Otro tema importante en relaciones británico/argentinas era que junto con los ferrocarriles, que sufrieron una disminución de 40 % en sus ingresos a comienzos de los anos treinta, los ingresos de los tranvías cayeron. La mayor de las empresas británicas de tranvías, la Anglo/Argentina, propuso formar un monopolio de transportes de la ciudad bajo una corporación privada, la Corporación de Transportes. En tal corporación, los tranvías inmediatamente dominarían a los colectivos.

Temiendo las represalias británicas contra las exportaciones de carne, el gobierno de Justo aprobó la creación de la corporación de transportes, pero rechazó la exigencia de beneficios garantizados.

Después de 1935 los colectivos siguieron floreciendo y los tranvías tambaleándose al borde de la insolvencia.

A comienzos de los anos treinta los conserveros de carne formaron un consorcio para obligar a los ganaderos a aceptar la caída de los precios. El tratado Roca/Runciman trató de combatir el consorcio permitiendo exportaciones de los frigoríficos de propiedad local. Pero puesto que no había establecimientos de propiedad nacional en la zona metropolitana capaces de negociar con carne refrigerada, la concesión no sirvió de nada.

El gobierno de Justo trató de justificar su conducta hacía los grupos empresariales extranjeros alegando que la depresión limitaba su capacidad de maniobra. El gobierno también señalaba sus esfuerzos para reducir la dependencia de los extranjeros de un modo constructivo que ayudaba a combatir el desempleo, el ejemplo del programa de construcción de carreteras y financiando mediante un impuesto sobre el combustible para automóviles.

Los viejos conservadores provinciales como De la Torre atacaban las relaciones del gobierno con los conserveros de carne. De todos lados llegaban acusaciones de que los altos funcionarios de la administración habían hecho tratos corruptos con los grupos de intereses extranjeros.

El Tratado Roca/Runciman, cuyos oponentes lo denunciaban llanamente como una traición a los intereses nacionales, rechazaban la opinión del gobierno de que la protección del mercado de la carne era un asunto de necesidad vital. El objetivo real del tratado era proteger a la elite de cebadores de ganado, a quienes consideraban como el principal sostén del gobierno.

El nacionalismo surgió como fuerza importante en la política argentina a mediados de los anos treinta y poco después se convirtió en una fuerza decisiva. Tuvo diversos componentes y antecedentes históricos. La idea de que la argentina era una nación favorecida por la naturaleza y por Dios predestinada al poder y la grandeza perduró hasta los anos treinta, convirtiéndose en el fundamento de la posterior asociación intima entre el nacionalismo y las fuerzas armadas.

Había habido también desde hacia tiempo un latente y semiarticulado hilillo de nacionalismo económico en argentina. Esa hebra de siglo XIX consistía en la sospecha de que los extranjeros obtenían beneficios excesivos comparados con los que ofrecían a la Argentina mediante las inversiones o el comercio.

Antes de 1930 la exclusión deliberada por motivos conscientemente nacionalistas ocurrió en un sector solamente la industria del petróleo.

Otro precursor del nuevo nacionalismo fue el yrigoyenismo. El movimiento de la reforma universitaria de 1918 había injertado un brote de doctrina radical y antiimperialista, en las preocupaciones de la nueva clase media por ampliar los caminos de la movilidad social. Un movimiento radical juvenil nacionalista fundado en 1935 llamado La FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Juventud Argentina ). La Forja combinaba la vieja adhesión radical a la democracia integral con el tipo de nacionalismo categórico e intransigente .

Los lideres con lazos locales mas firmes como los socialistas, dirigían sus energías a defender los salarios reales y el consumo. Los socialistas eran defensores extremos del librecambio. El nacionalismo la izquierda carecía de una base social y política, cimientos que no desarrolló hasta que la industria urbana empezó su rápido ascenso a fines de los anos treinta.

Hasta mediados de los anos treinta el nacionalismo estaba representado por figuras de la derecha como Uriburu. El principal movimiento nacionalista surgió de La Liga Patriótica de 1919. Fue en la extrema derecha política donde el antiimperialismo radical dejó su mayor huella en los anos treinta y sobre esta base el movimiento nacionalista se transformó en un amplío programa político.

Durante un tiempo el movimiento nacionalista estuvo dominado principalmente por historiadores que trataban de echar leña a la campaña contra los británicos. Empezaron a reexaminar el siglo 19 y ahora se rindió culto a la figura de Juan Manuel de Rosas que fue descrito como un símbolo de la resistencia nacional a la dominación extranjera.

Ortiz revivió la parte sórdida del crecimiento de los intereses ferroviarios británicos después de 1862. La propaganda de este tipo hizo una profunda impresión en la opinión pública y contribuyó a sustentar los sentimientos nacionalistas del ejército. Justo, aunque siempre fue el amo de la situación, se vio obligado a estar constantemente en guardia, alerta a una multitud de complots menores y de intrigas contra él.

La presidencia de Justo llegó a su fin a principios de 1938 en medio de cierta división y confusión por las repercusiones de las campanas nacionalistas. La concordancia se había dividido. La división se reflejo en el nuevo gobierno, cuyo presidente era Roberto M. Ortiz, era un antiguo antipersonalista. Ortiz se contaba entre los conservadores liberales en la tradición de Sáenz Pena.

Las fricciones entre los grupos gobernantes impidieron a Ortiz elegir su compañero de candidatura y la vicepresidencia recayó en Ramón S. Castillo, archiconservador de los de antes de 1912.

Ortiz y Castillo vencieron en unas elecciones diligentemente amanadas por el presidente saliente. Una vez instalado como presidente, Ortiz declaró su intención de renunciar al fraude electoral y buscar la conciliación con los radicales. En las elecciones para el congreso los radicales obtuvieron una amplia victoria y tuvieron nuevamente la mayoría en la Cámara de Diputados. En 1940 Ortiz intervino la provincia de Buenos Aire para destituir a su gobernador, un corporativista que coqueteaba con el fascismo.

El aumento de la sustitución de importaciones

Argentina sufrió relativamente poco por la gran depresión de Gran Bretaña. En 1943 estaba en marcha una recuperación económica sustancial, aunque hubo otra recesión en1937/38 causada principalmente por condiciones meteorológicas adversas. La inmigración se reanudó los gastos del gobierno aumentaron y las exportaciones aumentaron. Durante varios anos a mediados de la década del treinta, argentina fue el mayor exportador del mundo de maíz. En 1936/37 las exportaciones de cereales alcanzaron un volumen récord, los precios aumentaron.

Argentina se embarcó en la situación industrial de importaciones. Las importaciones de artículos de consumo manufacturado habían caído. En 1935 el valor de la producción industrial era aún un 40% menor que el sector agrario, en 1943 la industria superó a la agricultura por primera vez.

El rápido crecimiento en la industria empezó a mediados de los anos 30 y ganó impulso durante la guerra. Pero el nuevo sector industrial sólo abarcaba bienes de consumo, como sustitución de importaciones, sin extenderse a la industria pesada.

Así, cuando el sector industrial creció, durante los anos 30 y 40, mantuvo su anterior composición, unas pocas grandes compañías, numerosas firmas pequeñas y relativamente pocas en el medio. La industria grande o pequeña era una ocupación principalmente extranjera.

Otra característica evidente de la industria era su abrumadora concentración en la cuidad de Bs. As. Y sus alrededores.

Varias compañías norteamericanas que antes exportaban a la Argentina desde EEUU, después de 1933 trataron de eludir el uso discriminatorio de los controles de divisas creando sucursales en Bs. As.

Fueron los textiles los que encabezaron en este período una importante sustitución de importaciones y creció aún en las profundidades de la depresión.

La industria textil se benefició, ya que el precio del algodón en rama se redujo a la mitad, mientras que la tierra dedicada al cultivo se dobló. Esta expansión fue estimulada por las nuevas juntas reguladoras del nuevo gobierno creadas después de 1933, la junta de algodón.

Los sectores industriales que mantuvieron su dependencia de las materias primas importadas, crecieron a un ritmo mas lento después de 1935.

En cuanto a los emigrantes, muchos se establecieron en suburbios obreros de la capital, como Avellaneda. La inmigración consistió principalmente en una corriente proveniente de las pampas hasta 1946, cuando el movimiento de la población se extendió mas hacia el interior.

Un grave desempleo rural fue el resultado de las interrupciones del comercio exterior provocadas por la guerra. Las exportaciones de cereales cayeron en 1942. El maíz fue la principal víctima de la guerra.

La disminución de los alimentos básicos fue compensada con la expansión de los cultivos de forraje, como la cebada y la avena y nuevos cultivos industriales como el girasol.

Al igual que la primera guerra la tendencia principal fue la de sustituir los cereales por el ganado. Los precios de los cereales se derrumbaron durante la guerra y los de la carne aumentaron.

Los bajos salarios obligaban a muchas familias obreras de Bs. As. a vivir en los conventillos. Pero este nivel de vida parecía significativamente mayor que el del campo.

Durante la segunda guerra mundial la inflación afectó los salarios urbanos mucho menos que durante la primera guerra mundial.

Pese a sus inconvenientes, la vida en la cuidad parecía claramente preferible a la del campo. En 1932 la legislación comenzó a exigir a que los arrendatarios agrícolas recibieran contratos de cinco años, pero la mitad de los arrendatarios trabajaba sin contratos escritos.

Antes de 1940 el ascenso de la industria y sus concomitantes cambios sociales, todavía no habían afectado la política argentina.

Los conservadores percibían que la nueva industrialización fortalecería la balanza de pagos y proporcionaría empleo, evitando la agitación política. Los gobiernos de Justo y Ortiz consideraban que el progreso económico no estaba en la industrialización, sino en el retorno al pasado anterior a la depresión. Querían mantener la exportación de materias primas y fortalecer la economía mediante nuevas inversiones extranjeras. Excepto un pequeño grupo de nacionalistas económicos, tales opiniones prevalecieron en otros partidos políticos.

Organos establecidos como la Unión Industrial Argentina, creada en 1886, pretendía representar a los industriales, pero lo hacia de modo inadecuado, ya que estaba dominado por grupos ligados a las exportaciones. La UIA también pidió deducciones tributarias para los industriales que exportaban.

7. La crisis de la época de la guerra

Argentina solo tuvo un papel simbólico en la Segunda Guerra Mundial, pues mantuvo la neutralidad hasta, marzo de 1945. En la primavera de 1940 los alemanes ocuparon la mayor parte de Escandinavia, Francia, y los Países Bajos. Los principales mercados de cereales de Argentina estaban en Europa continental, esto produjo que las ganancias de cereales cayeran verticalmente. Así como cayeron las exportaciones, también lo hicieron las importaciones, sobre todo las de Gran Bretaña ya que los recursos disponibles se aplicaron a la producción de armas.

Cuando los ferrocarriles ya no pudieron obtener mas carbón, volvieron a quemar quebrachos y pronto maíz. En lo más recio de la guerra los cereales fueron la fuente de un tercio del consumo total de energía. La linaza también reemplazo al petróleo como combustible y lubricante.

A fines de 1940 el gobierno respondió a la crisis del comercio con el Plan de reactivación económica más conocido como el Plan Pinedo. Esta era una medida contracíclica para reavivar la demanda, reducir al mínimo la inflación, proteger el empleo e impedir las repercusiones sociales de imprevisibles resultados. Además esperaba estimular la sustitución de importaciones e iniciar la exportación de artículos manufacturados, y para ello propició un nuevo fondo de crédito respaldado por el estado destinado a la Industria. También contenía ideas para una acuerdo de librecambio entre vecinos latinoamericanos que abriría mercados adyacentes a los industriales argentinos. Un componente final del plan era el apoyo del gobierno a la industria de la construcción y un programa de viviendas baratas. La actitud de Pinedo era la de apoyar sólo a las industrias naturales. Al defender su propuesta ante el congreso, habló de las exportaciones agrícolas como la rueda maestra de la economía.

El plan no logró aceptación, cuando Pinedo presentó sus propuestas, el país cayó víctima de una crisis política. A Ortiz lo obligaban a dejar su cargo en manos del vicepresidente archiconservador Castillo. Una de las principales víctimas fue el plan Pinedo. La legislación fue aprobada por el Senado, pero la mayoría radical recientemente electa en la Cámara de diputados se negó hasta discutirla.

Así el Plan Pinedo cayó víctima de la pugna que ya duraba 50 anos entre conservadores y radicales. El Plan tenía ciertas debilidades intrínsecas, para su desarrollo la Argentina necesitaba importaciones de bienes de capital y muchas materias primas, para obtenerlas tenía que exportar u obtener créditos.

Gran Bretaña ya no podía exportar carbón a Argentina, ni maquinarias ni bienes de consumo. Durante toda la guerra, las ganancias provenientes de las exportaciones de Argentina hacia Gran Bretaña se acumularon como saldos positivos que se denominaron "saldos bloqueados en libras esterlinas". Los británicos rechazaron repetidamente los intentos de Argentina de aplicar los saldos bloqueados a la deuda externa, o a compras de stock en firmas de propiedad británica como los ferrocarriles.

Pinedo y sus asesor Raúl Prebisch previeron que EEUU se convertiría en un proveedor alternativo de importaciones y en un nuevo mercado para la argentina. En 1940 y durante algún tiempo después las clases conservadoras temieron que el fin de su larga conexión con Gran Bretaña era inminente. Así como las élites criollas se habían desecho de España en 1810, sus descendientes pensaban ahora en prescindir de Gran Bretaña.

Entre los asociados hipotéticos de Argentina, EEUU tenía ventajas sobre una alternativa como Alemania, ya que las comunicaciones entre Bs. As. y la costa oriental norteamericana estaba completamente abiertas, y solo los norteamericanos tenían el excedente de bienes y capital que la Argentina necesitaba.

En 1930 la ley Hawlley-Smoot reforzó las barreras de las importaciones de Argentina elevando los aranceles sobre la carne, la linaza, el maíz y la lana. Argentina por otro lado elevó los precios de los productos agrícolas norteamericanos y poco después se prohibieron todos los productos de granja extranjeros que se vendiesen a precios inferiores a los internos.

Uriburu y Justo trataron de superar las restricciones presentando varias propuestas a EEUU, pero ésta rechazó toda concesión a productos agrícolas argentinos.

Antes e inmediatamente después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, Argentina rechazó continuamente las invitaciones norteamericanas a incorporarse a la alianza defensiva panamericana.

Por la Ley de Préstamo y Arriendo de enero de 1941, EEUU empezó a promocionar armas a varias naciones latinoamericanas, pero a la Argentina le acordó una baja prioridad y prácticamente no se le entregaron suministros.

El tratado firmado entre la Argentina y EEUU en 1941 fue el primero entre los países en casi un siglo. Argentina renunció al control de divisas y al bilaterismo y los norteamericanos redujeron los aranceles de aquellos productos que ya importaban, pero permaneció cerrada la puerta a los alimentos básicos de Argentina, su carne y sus cereales.

En 1941 hubo una proliferación de grupos nacionalistas (anticomunistas, proclericales, antisemitas, etc.) y propugnaban un estado más corporativo, eran anitinorteamericanos. La Federación Patriótica Argentina, fundada en 1942, quería sindicatos controlados por el Estado como barrera contra el comunismo y la expropiación de los servicios públicos de propiedad extranjera.

Surgieron impetuosas instancias a efectuar una guerra de conquistas para reconstruir el viejo virreinato del Río de la Plata y dar a Argentina el control sobre los mercados latinoamericanos adyacentes.

En 1941 se creó la Dirección General de fabricaciones Militares bajo el mando del Ejército y también revelaba la creciente influencia de las ideas nacionalistas en sus filas.

Hacia fines de 1941 el gobierno de Castillo se estaba debilitando, y con la deserción de Pinedo de la concordancia, el gobierno ya no era un coalición de conservadores. Incapaz de superar la oposición del Congreso, Castillo empezó a gobernar por decreto, su autoridad estaba decayendo y se vio obligado a depender nuevamente de la buena voluntad de los militares.

La grieta diplomática con EEUU se estaba haciendo más pronunciada.

En 1942 los rumores en Bs. As. de una inminente invasión desde Brasil se hicieron cada vez mas frecuentes, lo mismo que informes sobre una proyectada ocupación de Comodoro Rivadavia por marines norteamericanos.

Los británicos parecían muy contentos con la neutralidad de Argentina, que ofrecía una mayor protección a los envíos de carne contra los submarinos alemanes.

Castillo no tenía una verdadera política y se inclinaba a mantenerse obstinadamente en el cargo. Trató de imponer la Corporación de Transporte, expulsando a los colectivos libres de las calles de Bs. As. en 1942. Su autoridad continuó cayendo y en 1943 se hizo saber que el candidato presidencial era Robustiano Patrón Costas, era otro anciano oligarca cuya elección prolongaría el fraude. Esta noticia hizo que una revuelta provocada por el ejército en junio de 1943 derrocara a Castillo fácilmente, este derrocamiento fue apoyado por los radicales y también por los EEUU.

En 1943, como en 1930, el ejército parecía unánimemente convencido de la necesidad de una revolución, pero una vez más estaba dividido sobre qué hacer después. Una facción era la más importante, un gobierno de coalición de tendencia liberal como el de Ortiz, y una política internacional de conciliación con los con los norteamericanos que aceptase finalmente su principal exigencia, la ruptura diplomática con el Eje. La segunda facción estaba compuesta de nacionalistas endurecidos, de resistir la presión norteamericana, conservar la naturalidad, amar la nación y promover la independencia militar alentando la industria. El GOU (Grupos de Oficiales Unidos) tuvo un papel influyente en el desarrollo de la posición nacionalista. Dos ideas predominan en el GOU el anticomunismo y la ‘’soberanía económica’’.

El jefe titular del golpe era el general Arturo Rawson. Al asumir el poder, Rawson elaboró una lista de miembros del gabinete. Otros lideres del golpe pensaron que el nuevo gobierno presentaba una semejanza demasiado grande con el viejo, y a los tres días Rawson fue depuesto. El cargo recayó entonces en el general Pedro Ramirez.

El nombramiento de Ramirez fue también cálidamente recibido en Washington, que se apresuró a reconocer al nuevo gobierno y a levantar algunas se las restricciones al comercio.

En las semanas posteriores al golpe, Ramirez no dio ningún pasa para cumplir su promesa se celebrar elecciones, y pronto aparecieron tensiones con los radicales.

A-b)

David Rock sostiene que el gobierno de Justo a pesar de haber llegado al poder con elecciones fraudulentas, fue un gobernante tolerante y benigno, y resalta todas las bondades de su gestión en al presidencia del país. Puede verse entonces una postura claramente a favor de Justo, no así con los gobiernos radicales, como puede verse en uno de sus párrafos en donde sostiene que los radicales solo funcionaban en épocas de prosperidad, y en las crisis se ponía en relieve el contenido débil de dicho partido.

A pesar que durante en mas de una década la Argentina no pudo elegir a sus representantes mediante las elecciones, debido a que estas eran fraudulentas, el autor toma como positivos los gobiernos de la mayoría de los presidentes electos y no resalta ésta característica, que en la historia argentina representa el retorno a la democracia limitada.

Otra postura del autor puede verse en cuanto al Plan Pinedo, sostiene que presentaba debilidades intrínsecas ya que Argentina necesitaba de bienes de capital y materias primas.

Partes: 1, 2

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