
El presente
tema está inmerso en las políticas establecidas a nivel educativo en el Perú;
estableciendo sus problemas, soluciones y objetivos para un buen desarrollo.
También
tratamos de resaltar el nivel educativo a nivel mundial.
La Educación en el Perú:
Hasta
mediados del siglo XX, el sistema educativo peruano era profundamente elitista
y marginaba a las grandes mayorías nacionales. Esto era consecuencia de la
persistencia de un orden oligárquico fundado en la explosión social. La crisis
de este orden abrió una brecha por la cual penetró una vasta presión social que
buscaba hacer accesible la educación. Esta fue a consecuencia de los cambios
sociales de la década de 1950, la educación se convirtió en una demanda social
fundamental ya que los sectores populares veían a la escuela como el medio para
realizar el sueño de hacer profesionales a los hijos y como canal de movilidad
social por excelencia.
- Según el censo de 1940, el 58% e los peruanos
mayores de 15 años era analfabeto (45% y 69%)
- Para 1993, la tasa de analfabetismo para las
personas mayores de 65 años era de 38%, para aquellos que estaban en la
treintena 9%, y para aquellos de 15 a 19 años representaba 4%.
- El analfabetismo sigue siendo grande entre las
personas mayores, pero casi ha desaparecido entre los jóvenes.
- Según el censo de 1993, en el Perú la población
analfabeta equivalía al 17% de la población total.
- La mayor proporción de analfabetos se encuentra
entre las mujeres quechua hablantes mayores de edad.
- La educación de nivel secundario tuvo también una
significativa expansión en las regiones más desarrolladas. Pero este es
profundamente desigual con respecto a otras regiones.
- En Lima, en 1985, en medio de la mayor expansión, el
61% de las cabezas de familia tenía por lo menos algún grado de educación
secundaria o superior. En la sierra rural esta proporción alcanzaba a
apenas el 11% y en la selva rural el 9% de los cabezas de familia.
- El Perú vive una gran paradoja: mientras se ha
logrado avances muy importantes en lo relativo a incorporar significativos
sectores sociales tradicionalmente marginados a la educación, la calidad
del sistema ha descendido hasta niveles alarmantes. En esto tienen
responsabilidad varias entidades.
La Economía de la Educación:
- La expansión del sistema educativo de mediados del
siglo XX fue financiada por el Estado. El gasto público en educación
aumentó rápidamente en las décadas de 1950 y 1960 a una tasa superior al 11% anual en términos reales.
- Pero a través del siguiente cuarto de siglo bajo en
el gobierno militar y bajo las administraciones de Fernando Belaúnde y
Alan García se redujo significativamente. La proporción del gasto no ha
recuperado los niveles promedio anteriores.
- En la década de 1970, el gasto público total en
educación como fracción del PBI, superó en promedio anual el 3,2% y llegó
hasta el 3.7% en 1973.
- En la década de 1980, únicamente en dos años, 1986 y
1987, el gasto en educación llegó al 3,82% y al 3,97% respectivamente.
- En la década de 1990 el promedio se mantuvo por
debajo del 3%, excepto entre 1993 y 1996.
- El gasto en el año 2002 equivalió al 2,98%.
- El 3% del PBI se destinó en el 2007 para el sector
educación en el país, 0.1% menos de lo destinado el 2006.
- 4.4% del PBI es el promedio que destinan los países
de la región a la educación; es decir que el Perú no supera el índice
latinoamericano.
- 9,751 millones es el presupuesto asignado al sector
educación para el 2007.
- En la educación estatal, la sociedad peruana gasta
en promedio $199 por niño de primaria; de este monto, 32% es aportado por
las familias ($63,68) y 68% por el Estado ($135.32)
- En la secundaria, el Estado aporta $191 y las
familias $94; es decir, de un total de $285 por alumno, las familias
aportan el 33% y 67% el Estado.
- Los gastos en bienes y servicios, indispensables
para que una escuela pueda operar, son financiados fundamentalmente por
los padres de familia, a través de distintos mecanismos. Como estos tienen
desigual capacidad de gasto se origina una importante desigualdad en el
gasto total por alumno dentro de la educación pública. De allí que existan
escuelas donde los niños se sientan sobre adobes para atender las clases
que tiene un solo maestro para todos los grados y que no conocen un libro,
La desigualdades sociales inclusive al interior de la educación pública
son muy grandes.
- En conclusión, el gasto estatal en educación en el
Perú es muy bajo y no es equitativamente distribuido.
- La situación mejoró en la década de 1990, se
construyeron más locales escolares pero no se invirtió en el capital
humano, del que en última instancia depende la calidad de la educación. El
gasto anual por alumno en primaria subió de $80 a $135 y en secundaria de
$124 a $191, si bien este aumento es importante, el gasto por alumno en el
Perú está entre los más bajos de la región, es decir, en Latinoamérica.
- Como elemento de comparación con otros países
latinoamericanos tenemos:
- Argentina destina el 4.8% de su PBI al pliego
educativo.
- Paraguay invierte al 4.5% del PBI
- Chile invierte cuatro veces más que el Perú, el 12%
del PBI
- EE.UU. invierte por estudiante secundario un
equivalente a 5.300 dólares al año, unas 27 veces lo que el Perú gasta.
- En la opción por la educación privada no se
considera únicamente la calidad de ésta, para algunas familias ella es un
medio de impedir la asociación de sus hijos con niños de familias de bajos
ingresos. El sistema educativo, a pesar de que su objetivo declarado es
brindar igualdad de oportunidad, sigue siendo un medio fundamental de
reproducción de las desigualdades sociales.
- La fuerte reducción del gasto educativo estatal
después de 1975 provocó una drástica reducción de los ingresos reales de
los maestros, la cual se agudiza a comienzos de la década de 1990 y
durante los años siguientes la situación se ha mantenido estacionaria.
- La pérdida de prestigio social de la cerrara
educativa y la ausencia de perspectivas de una remuneración digna reducen
la calidad del contingente estudiantil que opta por la carrera
magisterial.
- Altas tasas de deserción escolar, repetición de
grados, largas demoras, para graduarse en cada nivel, pobre entrenamiento
de profesores, salarios miserables y una administración centralizada de la
educación pública adversa a la innovación, definen los rasgos básicos de
un sistema educativo sumido en una profunda crisis.