Pero a pesar de los clavidentes análisis Weberianos, el uso demasiado unidimensional del concepto y la toma de conciencia de nuevos problemas no previstos en un principio ha conducido a que algunos autores hayan llegado a proponer el abandono del término, por resultar excesivamente confuso, bien a que otros hablan incluso del "mito de la secularización"[90].
En el tema analizado del desencantamiento del mundo y posteriormente el reencantamiento del mundo, se haya o nace la ambigüedad del término secularización del cual se habla hoy. Muchos medios proclaman a boca abierta que la sociedad actual se encuentra arropada por el fenómeno de la secularización. Pero, otros consideran a la secularización como un mito, es difuso entonces lograr entender si el término tiene o no validez en la actualidad.
Es cierto que el desencantamiento del mundo produjo un desequilibrio en las fuerzas de lo sagrado, pero no logró del todo desintegrar a este fenómeno, dando así realce a la persistencia del hecho religioso. También es frente a este desencantamiento nace un reencantamiento como rescate al valor de lo sagrado, pero no pudo volver a reencantar el mundo en su totalidad, así, como el mundo experimenta nuevas formas de manifestaciones del fenómeno religioso. Frente al hecho del desencantamiento del mundo emergen continuamente nuevas formas de reencantamiento[91].
El mundo experimentó y experimenta estas dos realidades, que hacen de la utilización del término secularización una ambigüedad a la hora de calificar las sociedades actuales de una manera universal. Si se dice que las sociedades son seculares, ¿por qué entonces existen realidades que demuestran lo contrario?, en la sociedad, se observan fenómenos muy concretos que dejan reflejar esta entidad ambigua-secular. "símbolos religiosos como lo son la cruz, una medalla, se transforman en adorno: no expresan necesariamente unas convicciones de vida. Ritos religiosos como la bendición de la mesa o santiguarse caen en desuso o pasan a ser una práctica cuasi-mágica, como tocar el césped al saltar los jugadores de fútbol al estadio"[92].
Este ejemplo demuestra que en la realidad se presentan ambivalencias en el término secularización, frente a lo cual hay que tomar una posición clara, diciendo que: "Rechazamos concepto de secularización entendida como secularismo, en cuanto cerrazón dogmática al universo religioso"[93], no se puede entonces, tildar categóricamente las sociedades actuales como secularizadas, ya que en ellas se manifiestan parcialmente fenómenos que demuestran que el mundo no está secularizado. También existen formas que presentan a esferas de la sociedad como secularizadas, ejemplo: "un obispo, no puede presentarse ya en circunstancia de la televisión y esperar que sus afirmaciones o gesto no sean replicados. Se tendrá qué ganar sus reconocimientos por sus razones, no por la referencia adscrita a su status", este ejemplo dejar ver cómo la sociedad actual se encuentra en posición de guardia a casi todo lo referente a lo religioso-tradicional.
Es necesario corregir el juicio de que las sociedades actuales se encuentran secularizadas y, en cambio, reconocer que existen esferas en las sociedades mundiales secularizadas o que el secularismo ha tomado gran fuerza: algunos medios de comunicaciones y políticas de algunos países. Demostrando a unas sociedades donde hay manifestaciones de desencantamiento y reencantamiento.
Lo malo es cuando la secularización no se contenta con eliminar esa imagen falsa de Dios, sino que acaba arrasando cualquier sentido de ultimidad y de trascendencia de la vida, es decir, cuando cae en lo que hemos llamado "secularismo"…el secularismo, que es una auténtico cáncer de la secularización, ha dado origen a una "cultura horizontal" incapaz ya de dirigir la mirada al cielo…con el secularismo, no es Dios, sino el hombre quien sale perdiendo[94].
A esta convivencia en la actualidad de encantamientos y de reencantamientos, se le puede llamar una especie de "dialéctica"*, fenómeno que se rastrea en la historia del hombre, para así encontrar que son movimientos dialécticos constantes en el trasegar del hombre, desde la antigüedad hasta la modernidad.
El filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel** aplica el término dialéctica a su sistema filosófico. Hegel pensaba que la evolución de las ideas se produce a través de un proceso dialéctico, es decir, un concepto se enfrenta a su opuesto y como resultado de este conflicto, se alza un tercero, la síntesis. La síntesis se encuentra más cargada de verdad que los dos anteriores opuestos. La obra de Hegel se basa en la concepción idealista de una mente universal que, a través de la evolución, aspira a llegar al más alto límite de autoconciencia y de libertad[95].
Esta dialéctica se presenta en la historia y puede ser rastreada desde muy antiguo, casi desde el mismo nacimiento del pensar del hombre.
"...Toda la explicación oriental del mundo se paró siempre en lo mítico y fantástico, fue así para la filosofía un obstáculo que un acicate. Solo cuando el sobrio pensar griego se liberó de las cadenas del mito, comenzó a desenvolverse la filosofía racional. Producto del espíritu griego son no sólo la filosofía pura, sino también las ciencias especiales, como la matemáticas, medicina, astronomía, geografía e historia"[96].
Este párrafo presenta el famoso paso del mitos al logos donde los antiguos pasan de las creencias míticas y fantásticas a una reflexión que estaba marcada por la razón, este inicio del discurrir y el nacimiento de la filosofía como estructura organizada y como un estilo de vida, dio origen a una serie de filósofos que dedicaron su vida a toda la reflexión racional de aquello que los rodeaba y los sorprendía (los presocráticos quienes fueron los primeros en avanzar al logos). éste, deja ver cómo el hombre da un gran paso, deja atrás la adoración politeísta a sus dioses para dedicarse a la reflexión de su entorno, buscando ya no una explicación "mágica", sino una respuesta lógica de las cosas[97], llamándose una "secularización antigua", ya que como en el Renacimiento, el hombre dio una marcha similar a ésta. Aquí se encuentra el inicio de la dialéctica que acompañará al hombre durante mucho tiempo.
La Edad Media es la etapa posterior a la antigua, muchos fenómenos de carácter histórico-filosófico provocaron este cambio de época, ya se pasaba de una reflexión que indagaba racionalmente todos sus circundantes, es decir, una filosofía naturalista e idealista, que se convierte en una filosofía marcada por la espiritualidad cristiana con pautas diferentes en el modo del discurrir filosófico. "El nacimiento de Cristo significa, aun para la filosofía, la aparición de una nueva era. Como la Iglesia cristiana, entró muy rápido en conflicto espiritual, en la predicación del evangelio, con la filosofía griega, era ineludible la formación de la filosofía cristiana..."[98].
Aunque este desarrollo filosófico fue importante, la espiritualidad de la baja edad media fue el auténtico indicador de la turbulencia social y cultural de la época. Esta espiritualidad estuvo caracterizada por una intensa búsqueda de la experiencia directa con Dios, bien a través del éxtasis personal de la iluminación mística, o bien mediante el examen personal de la palabra de Dios en la Biblia. En ambos casos, la Iglesia orgánica "tanto en su tradicional función de intérprete de la doctrina como en su papel institucional de guardián de los sacramentos" no estuvo en disposición de combatir ni de prescindir de este fenómeno. Toda la población, laicos o clérigos, hombres o mujeres, letrados o analfabetos, podían disfrutar potencialmente una experiencia mística. Concebida ésta como un don divino de carácter personal, resultaba totalmente independiente del rango social o del nivel de educación pues era indescriptible, irracional y privada. Por otro lado, la lectura devocional de la Biblia produjo una percepción de la Iglesia como institución marcadamente diferente a la de anteriores épocas en las que se la consideraba como algo omnipresente y ligado a los asuntos terrenales. Cristo y los apóstoles representaban una imagen de radical sencillez y al tomar la vida de Cristo como modelo de imitación, hubo personas que comenzaron a organizarse en comunidades apostólicas. En ocasiones se esforzaron por reformar la Iglesia desde su interior para conducirla a la pureza y sencillez apostólica, mientras que en otras ocasiones se desentendieron simplemente de todas las instituciones existentes[99].
En la filosofía Medieval, la necesidad de la espiritualidad y la búsqueda incesante de la experiencia mística, desplazaron el pensamiento antiguo de la búsqueda racional y explicativa de las cosas, pasando a un teocentrismo* donde todas las realidades tienen su explicación desde la experiencia y la iluminación de Dios. En la antigüedad, las reflexiones no se centraban en Dios, lo importante era la sabiduría y la explicación del mundo en términos físicos. La Edad Media es una especie de "reencantamiento", teniendo en cuenta que el nacimiento de la Iglesia, da al mundo un tinte religioso y encantado que la del paso del mitos al logos había hecho perder, ya que los dioses habían perdido su poder. Así se nota la continuidad de la dialéctica, rastreada en la historia.
Después de la Edad Media, se da el paso a la Edad Moderna, iniciado por el Renacimiento, esta transición de edades sin duda presenta una vez más la dialéctica. La situación actual de las sociedades es un escenario de encuentros dialécticos persistentes, de reencantamientos y encantamientos constantemente, ya no se puede absolutizar las sociedades, asignándoles cualidades de religiosas o no, al hablar de las sociedades modernas porque quizás en sociedades aun no modernizadas, pueden existir rasgos totalmente inclinados hacia lo religioso o no religioso. Una pregunta que surge es ¿cuál será el futuro de las sociedades y la religión?, ¿después de esta época, continuará la dialéctica que ha acompañad la historia?...
…para connotados investigadores actuales hay serios indicios de que la modernidad ha terminado, de que no ha sido una época privilegiada, sino tan transitoria como cualquier otra…pero desde luego es necesario decir que no hay acuerdo tanto con respecto a eso como caracteres definitorios de la postmodernidad; incluso algunos dicen que por ser dicha postmodernidad algo nuevo, también debiera incluirse en la modernidad, dado que la esencia de la modernidad es no estar vuelta hacia la tradición, sino hacia toda novedad[100].
Entre los términos modernidad y postmodernidad, existe una gran variedad de opiniones sobre si su correlación, ¿es la postmodernidad una consecuencia de la modernidad?, pregunta que circunda a muchos pensadores. Lo cierto es que basta con observar las pautas de la modernidad y compararlas con la postmodernidad para darse cuenta de las grandes diferencias.
La evolución de la corriente modernista. Ningún ser humano puede impedir el transcurso del tiempo real: Aun cuando sostenga la tesis de categoría inventada. Con apoyo a esta idea, puede afirmarse que todas las corrientes sociales, técnicas o literarias se asemejan con los seres vivientes: Nacen, crecen, se desarrollan declinan y mueren; constituyen el sujeto reflexivo que actúa en el tiempo. Dentro de la categoría de corriente, la modernidad no puede constituir una excepción. En el devenir histórico, resulta prevista la venida de un "post". Que a este "post" se le identifique con un nombre es solamente un acto de distinción dentro del conglomerado de eventos de la nueva era: No constituye el fundamento de un fenómeno. Lo principal es la esencia de la postmodernidad[101].
La modernidad haría su aparición con el afán incesante de avanzar cada día en las técnicas del ser humano, esperando que éstas sean más rápidas y eficientes, buscando un bienestar instantáneo, sin necesidad de grandes esfuerzos. Pareciera que así se haría totalmente feliz a la humanidad, pero los horrores sucesivos a partir de Ia I Guerra Mundial, la violencia, el terrorismo, el caótico relativismo ético, presentan que los llamados "benéficos avances tecnológicos", podían ser útiles para construir y destruir. Se habría perdido el deseo de ahondar en la realidad del hombre como ser individual y social, se percibe una pérdida notable en la razón, propias de los siglos XVIII, XIX Y XX[102].
Si la modernidad fue presentada como una fuerza que dio pie a la desacralización del mundo, la postmodernidad no se parece en nada a la modernidad. Existe un sincretismo a causa de la subjetivización que aquí "todo vale"*, cualquier pensamiento tiene validez, si las religiones se quejaron por la modernidad y sus consecuencias en ellas, la postmodernidad les presenta un panorama más desfavorable, es todo un caos, ya se le llama religión a cualquier creencia y práctica que pueden nacer en los más doctos o en los más vulgos.
En la postmodernidad, existe una pérdida de vigencia de las ideologías, de los metarrelatos y de todo interés por lo teórico, por lo ajeno a la utilidad inmediata, al no existir un metarrelato que demarque y oriente el pensar y actuar del hombre como fue la fe y la razón en tiempos pasados, la humanidad le abre campos a relatos, los cuales nacen en la mente subjetivada del hombre. Muchos de ellos son lanzados al mundo y tienen validez por el hecho que en este mundo postmoderno, "todo vale"[103].
En la ética, preocupa sólo la casuística, resolver en acuerdo al buen sentido o a la opinión mayoritaria cualquier situación concreta, dejando de lado el análisis de principios o teorías, se aceptan todas las posiciones sin necesidad de justificarlas con rigor racional, y no por respeto al pluralismo, sino porque en cierto modo pareciera que todo da igual y es cuestión de mero agrado o de liberalidad decidirse en principios, sino de un relativismo cambiante y sin coherencia en la conducta adoptada para las diferentes situaciones; sólo importa lo que es más cómodo en cada una de ellas. Se podría hablar de "éticas de bolsillo", destinadas a resolver sólo el caso individual[104].
Sin duda, esta ética demuestra el individualismo* al que está sometido el hombre postmoderno y no sólo en el ámbito de lo ético, sino en muchas de las esferas que circundan al ser humano. La postmodernidad manifiesta una búsqueda primaria de lo hedónico* sin ahondar las situaciones a la vista y sin considerar las consecuencias remotas de lo hecho, el hombre es entregado al consumismo en cuanto que es una entretenida fuente de placer[105].
Otra característica de esta postmodernidad es "la percepción de la realidad en superficie, donde el límite de todo aparece difuminado, sin que preocupe demasiado la precisión de áreas de conocimiento, de profundización o de acción. No interesan ya concepciones globales sobre qué es el hombre o el mundo, del tipo de las de Leibniz**, Kant, Hegel o Freud"[106].
"Nuestro tiempo de postmodernidad nos deja llenos de inquietudes: individualismo exacerbado, pereza existencial, flojedad de la vida, dificultad en asumir los deberes, la muerte de las utopías"[107].
"El hombre, ser contingente como todas las cosas creadas, debe aspirar a la necesidad en virtud de su personalidad abierta existencialmente a Dios, ser primero y necesario"[108], es decir que por su limitación como ser corpóreo e ilimitado, tiende a buscar su falta de perfección en un ser superior al él. Cuando Dios, causa y fundamento del ser del hombre, es sustituido por el vacio, el sentimiento de contingencia absoluta se hace casi palpable, esta es la situación concreta en que se halla el hombre que es arrastrado por la cultura del actual tiempo. Y esta sensación no se halla solamente en el pensamiento y en las ideas, sino, sobre todo, en la experiencia cotidiana. La realidad es vista como algo opaco, no claro o con falta de luminosidad.
El hombre de todos los tiempos ha podido poner en claro los enigmas de su vida, cuando ha caminado a la búsqueda de la verdad. Esta actitud tan esencial le ha llevado siempre a la reflexión, a la contemplación. El contacto con el misterio le ha abierto las puertas de los interrogantes y, atraído y fascinado por su fuerza supretemporal, ha dedicado horas largas al estudio y a la averiguación esclarecedores. Ahora la verdad se nos impone como impacto momentáneo, por lo que las cosas importantes y fundamentales, que siempre exigen tiempo y calma, nos resbalan o nos pasan por encima[109].
El hombre postmoderno se ve atormentado por una sensación de insatisfacción desacerbada. Esta presión constante viene ejercida sobre la persona humana por parte de dos excelentes formas de bombardear la conciencia: el primero se halla todos los días y a toda hora el gran magnate de la información a todos los niveles posibles y la segunda es la fuerza colosal de la moda consumista, llamado también el "imperio de lo efímero"[110]. Este fenómeno es causado por la infinidad de información y moda puesta a disposición del sujeto que con tanta información siempre quiere tener y tener más, creándose así una insatisfacción casi imposible de llenar, ya que el hombre se enfrenta a una avalancha de información que todos los días se actualiza, considerando lo antiguo como algo caduco.
En la postmodernidad ya no importan los grandes interrogantes del hombre, toda la realidad es observada de una manera superflua, ya que el discurrir, llevaría a que el hombre dedicara gran parte de su valioso tiempo y vida, pero no es así, ya que "la vida humana sólo tiene calidad si es gozada"[111]. El hombre postmoderno no necesita reflexionar para poder vivir una vida agradable y feliz, bastan los placeres y así alcanzará una verdadera meta de la vida.
"La vida se hizo para disfrutarla no para desperdiciarla", de ahí que el hombre actual se preocupe tanto por su cuerpo, es una preocupación exagerada, casi un "culto" al cuerpo y a la belleza, de ahí que las cirugías plásticas sean el pan de cada día de muchos cirujanos. En este mundo sólo hay cabida y fama para las personas bellas. Este elemento estético deja ver aun el individualismo reinante en la postmodernidad, ya no sería "pienso luego existo" sino "soy bello luego existo"[112]. El hombre se preocupa por su belleza y por ser agradable al mundo. Se puede, decir entonces, que le da importancia al placer, una de sus metas existenciales.
A cada generación le gusta reconocer y encontrar su identidad en una figura mitológica o legendaria que es reinterpretada en función de los problemas del momento: "los hombre modernos gustaron identificarse con Prometeo*, desafiando la ira de Zeus, trajo a la tierra el fuego del cielo, desencadenando el progreso de la humanidad"[113]. Este mito hace referencia a toda la razón que imperó en la Modernidad, presenta cómo el hombre mismo fue capaz de desafiar al Dios del oscurantismo y proponer un nuevo estilo de vida. En 1942, Camus** sugirió que el símbolo idóneo no era tanto Prometeo como Sísifo***, que fue condenado por los dioses a hacer rodar sin cesar una roca hasta la cumbre de una montaña, desde donde volvía a caer siempre por su propio peso. Ahora han llegado los postmodernos y han dicho: hace falta ser tontos para saber que Prometeo no es Prometeo, sino Sísifo y en empeñarse una vez tras otra en subir la roca a lo alto de la montaña. Será mejor dejarla abajo y disfrutar de la vida, sin complicarse subiendo y bajando esa roca. Otros pensadores, creen que el personaje es Narciso* que solamente basta con decir su nombre, para saber cuáles son sus características.
La clásica diferencia sujeto-objeto, típica de la modernidad, se esfuma: no hay un sujeto, el investigador, que como observador imparcial estudia su objeto, sino que, sobre todo en las tecnologías, lo que correspondería antiguamente al objeto se vuelve activamente sobre el sujeto, lo modifica y lo cambia. En las técnicas modernas de maquinas, ferrocarril, aviación el hombre adquiere dominio sobre la naturaleza y la usa a su gusto; en cambio, en las técnicas postmodernas, con la aparición de la informática, de la televisión, etc., el supuesto objeto creado se vuelve sobre el sujeto creador y lo influye por dentro, recreándolo en cierto modo. Los progresos de la informática, de la televisión, cambian las conductas, los modos de pensar, los proyectos,…[114]..
G. Vattimo** uno de los mayores exponentes de la postmodernidad en una de sus reflexiones habla acerca del "pensamiento débil" que caracteriza esta época, que significa la llegada de un nihilismo consumado. La sociedad se encuentra en un estado de pensamiento débil, flojo, desfundante y enfermizo, donde llega a decir que "el ser no es, sólo existe". Con todas estas teorías nihilistas que se acaben de interiorizar se habrá podido constatar el hecho según el cual la postmodernidad, la crisis de la razón, la destrucción del sujeto no sólo han arrastrado hacia una forma distinta de vivir en precariedad. En ella el nihilismo produce verdaderamente estragos, dejando los espíritus en un completo vacío interior. Este pensamiento débil arroja al hombre a un devenir, donde puede ser fácilmente manipulado por su pensamiento débil, falto de una fundante dócil de razón[115].
El pensamiento débil postula una modificación tanto del objeto del conocimiento cuanto del sujeto que conoce. A estos resultados nos empuja la destrucción nihilista de las categorías, el intento de quebrar el poder, o, si se quiere, la "fuerza" de la unidad. el uno al que se adecua el conocimiento: he aquí el punto que hay que debilitar; y esto, con la finalidad de advertir, antes que nada, que esa fuerza está anclada en la seguridad que atribuimos a nuestras ideas de la realidad y de nosotros mismos[116].
Sin duda, las tecnologías juegan un papel importante en esta postmodernidad. Los pueblos, por la necesidad de comunicarse, consolidaron lo que se conoce hoy como globalización que consiste en concepto que pretende describir la realidad inmediata como una sociedad planetaria, más allá de fronteras, barreras arancelarias, diferencias étnicas, credos religiosos, ideologías políticas y condiciones socio-económicas o culturales. Surge como consecuencia de la internacionalización cada vez más acentuada de los procesos económicos, los conflictos sociales y los fenómenos político-culturales[117].
Existe una creciente interconexión de naciones y pueblos que se ha venido produciendo en todo el mundo a través del comercio, las inversiones, los viajes, la cultura popular u otras formas de interacción. Muchos historiadores han calificado la globalización como un fenómeno del siglo XX que está asociado al crecimiento de la economía internacional bajo el dominio de Occidente. Sin embargo, la amplia interacción entre pueblos remotos y los viajes a través de largas distancias por diferentes regiones del mundo ya habían existido durante muchos siglos en el pasado"[118].
La globalización ha convertido al mundo en una aldea global, donde los límites ya no existen y el ser humano pone a prueba su inteligencia tecnificada con la que busca el bienestar inmediato y facilista del individuo.
La postmodernidad muestra un vital interés por la tecnología y por los comportamientos pragmáticos, sin envolverlos en justificaciones teóricas, en teorías filosóficas. La técnica alivia cada vez más la carga de la vida y le da un agrado mientras dura, aunque el fin último de la vida fuese la nada, como en cierta manera lo piensa el nihilismo actual…el interés de la tecnología e incluso por la ciencia, que es algo preponderante en el postmoderno, se justifica, como ya se dijo, en cuanto ellas dan origen a bienes que facilitan una vida placentera…[119]
La importancia de las tecnologías en la postmodernidad deja de nuevo ver el individualismo vivido por el hombre actual. A éste, sólo le importa su bienestar y una vida llena de un placer egoísta. En la siguiente lista de características se resumen los rasgos más importantes de la postmodernidad:
1.14.1 Histórico-sociales1. En contraposición con la Modernidad, la Postmodernidad es la época del desencanto. Se renuncia a las utopías y a la idea de progreso.
2. Se produce un cambio en el orden económico capitalista, pasando de una economía de producción hacia una economía del consumo.
3. Desaparecen las grandes figuras carismáticas, y surgen infinidad de pequeños ídolos que duran hasta que surge algo más novedoso y atrayente.
4. La revalorización de la naturaleza y la defensa del medio ambiente, se mezcla con la compulsión al consumo.
5. Los medios de masas y el marketing se convierten en centros de poder.
6. Deja de importar el contenido del mensaje, para revalorizar la forma en que es transmitido y el grado de convicción que pueda producir.
7. Desaparece la ideología como forma de elección de los líderes siendo reemplazada por la imagen.
8. Los medios de masas se convierten en transmisoras de la verdad, lo que se expresa en el hecho de que lo que no aparece por un medio de comunicación masiva, simplemente no existe para la sociedad.
9. Aleja al receptor de la información recibida quitándole realidad y relevancia, convirtiéndola en mero entretenimiento.
10. Se pierde la intimidad y la vida de los demás se convierte en un show.
11. Desacralización de la política.
12. Desmitificación de los líderes[120].
1.14.2 Socios psicológicos1. Los individuos sólo quieren vivir el presente; futuro y pasado pierden importancia.
2. Hay una búsqueda de lo inmediato.
3. Proceso de pérdida de la personalidad individual.
4. La única revolución que el individuo está dispuesto a llevar a cabo es la interior.
5. Se rinde culto al cuerpo y a la liberación personal.
6. Se vuelve a lo místico como justificación de sucesos.
7. Pérdidas de fe en la razón y la ciencia, pero en contrapartida se rinde culto a la tecnología.
8. El hombre basa su existencia en el relativismo y la pluralidad de opciones, al igual que el subjetivismo impregna la mirada de la realidad.
9. Pérdida de fe en el poder público.
10. Despreocupación ante la injusticia:
11. Desaparición de idealismos.
12. Pérdida de la ambición personal de autosuperación.
13. Desaparición de la valoración del esfuerzo.
14. Existen divulgaciones diversas sobre la Iglesia y la creencia de un Dios.
15. Aparecen grandes cambios en torno a las diversas religiones.
16. La gente se acerca cada vez más a la inspiración 'vía satelital'.
17. Las personas aprenden a compartir la diversión vía internet con amistades[121].
Sin duda la postmodernidad y todas sus características tienen una gran influencia en la religión. "La religión que a lo largo de tantos siglos había ejercido como instancia legitimadora fundamental en todos los aspectos de la existencia, ahora se ve precisada a emprender el camino de la llamada privatización de lo religioso, de su repliegue en la intimidad…"[122].
Con el anterior párrafo se evidencia que, la religión después de haber sido desplazada de la sociedad fue llevada a la intimidad del individuo gestándose algo así como "una religión privada", donde quien pone las reglas del juego es cada individuo. Las creencias y prácticas de las grandes religiones colapsaron en la mente de los buscadores de nuevas formas de manifestar su necesidad de trascendente. Las religiones tradicionales se convierten en un cajón y en un compromiso de vida, que el hombre postmoderno no está dispuesto a vivir.
En los comienzos de un nuevo milenio, se tuvo que desarrollar una nueva religión y una nueva forma de practicar la fe haciendo hincapié en lo que es fácil o pragmático. Algunos empezaron a considerar el ocultismo, la magia y los fenómenos religiosos a través de los ritos religiosos precristianos. El hambre de trascendencia que se hace evidente hoy entre algunas personas aparece en el deseo de éstas de unirse a las fuerzas de la naturaleza, mediante el redescubrimiento de los misterios que yacen ocultos en el mundo y los poderes que tienes unos supuestos seres extraterrestres. Han fomentado que la persona humana busque la legítima espiritualidad muy lejos de las religiones tradicionales. La idea de una nueva espiritualidad se basa a menudo en nuevas interpretaciones y creencias en ocurrencias religiosas y en la magia. La gran confusión creada por las doctrinas religiosas y los juicios morales han hecho que muchas personas se alejen de las religiones tradicionales y se pasen a prácticas mágicas[123].
La religión ha quedado unida a la vivencia del individuo, las grandes religiones que congregaban grandes números de personas pueden ser reemplazadas por las cuatro paredes de su casa, con una expresión religiosa reducida a lo que se considere como sagrado y de lo cual emanará: la fuerza, el poder o la magia inmediata, sin necesidad de cumplir con largos y "aburridos cultos". La magia en gran parte ha reemplazado, a la oración o a las súplicas de dichas religiones, convirtiendo todo al ámbito de la manipulación, en donde no es Dios quien da, sino el hombre quien manipula el "poder" de Dios.
"Y en el llamado postmodernismo actual están experimentando un nuevo florecimiento, los motivos de todas las posibles tradiciones religiosas, combinadas entre sí de todos los modos imaginables, en una especie de labor hecha a retazos, hasta el punto de que la religión se ha convertido en un producto de construcción personal…"[124]. Entonces, la postmodernidad actual se vive un individualismo con zarzales casi incontable de manifestaciones religiosas que se convierten en expresiones mágicas y esotéricas, sin consistencia, sino que subsisten y nacen en la imaginación, en la ingenuidad y en la capacidad de hacer cócteles del hombre (hace referencia a la capacidad de realizar sincretismos).
Un elemento por nombrar, fenómeno actual relevante y que agrupa casi todas las características sobre las manifestaciones de lo religioso en la postmodernidad, es la conocida nueva era o New Age.
Esta Nueva Era (New Age) surge como una reacción espiritual aparentemente sana, en contra del ambiente materializado; pero, también en contra de las Teologías, defienden una fe sin religión, buscan una purificación de la fe, y esto lleva a un grave problema ya que al arrancar la fe de la religión se da una gran multiplicación de sectas y movimientos religioso de todo tipo. El desarrollo del New Age proviene de la desorientación cultural y religiosa que vive la gente de hoy, donde se promueve la destrucción de la familia con lo que las personas de fe consideran antivalores: el aborto, el divorcio, las drogas, la violencia, la homosexualidad, la liberación de la moralidad[125].
No es una religión, pero es por lo menos religiosa; no es una filosofía, pero es por lo menos una visión del hombre y del mundo, así como una clave de interpretación; no es una ciencia, pero se apoya en leyes "científicas", aunque haya que ir a buscarlas entre las estrellas. New Age es una nebulosa que contiene esoterismo y ocultismo, pensamiento mítico y mágico respecto de los secretos de la vida y una pizca de cristianismo, todo revuelto con ideas que proceden de la astrofísica[126]. Una visión del hombre, del mundo y de la divinidad, con aspiraciones de científica, que puede describirse a partir de un conjunto de pilares o fuentes de inspiración: una subestructura mítica pretendidamente científica, la antropología: un intento de "nueva psicología", el recurso a las religiones orientales, las artes adivinatorias o "mancias" y la inminencia del "fin de los tiempos".
He aquí un cuadro que resume las transformaciones del hecho religioso a lo largo de las últimas tres etapas de la historia del hombre en occidente.
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PREMODERNIDAD |
MODERNIDAD |
POSMODERNIDAD |
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RELIGIÓN |
SACRALIZACIÓN |
DESACRALIZACIÓN |
RESACRALIZACIÓN |
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DIVINIZACIÓN |
SECULARIZACIÓN |
PANTEÃŒSMO |
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DIOS |
HOMBRE |
COSMOS |
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SÚPLICA |
TRABAJO HUMANO |
RECURSO AL INTERIOR |
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FE |
RACIONALIDAD |
HOLÍSTICA
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1.15.1 Los polos de la religión en la sociedad actual
Sin pretender resumir los aspectos más importantes del diagnostico de D. Bell*, y reduciéndonos al tema de la racionalidad, aparece en lo dicho el esquema evaluativo típico de los neo-conservadores: la crisis actual es fundamentalmente una crisis cultural o, como dice Bell con énfasis, "una crisis espiritual". La tensión entra la racionalidad económica y polito-administrativa y la cultura modernista termina erosionando las bases morales de esta sociedad racionalizada. Se necesita recuperar un donador de sentido universal que sea el sostén de las dimensiones normativas, morales, de la sociedad. La religión sería la encargada de realizar esta función[127].
Este fenómeno corresponde a unos deseos del hombre de retornar a la religión, ya que ésta ha sido desviada y desvirtuada a causa del racionalismo y todo lo vivido en la Modernidad. La religión recuperaría su función integradora de la sociedad como fundamento trascendente que es. Debería resucitarse la ética puritana**, que con sus tesis sobre el trabajo como método de formación humana y como medida de austeridad devolvería el vigor perdido al capitalismo burgués[128].
Este fenómeno se evidencia en sectas e incluso en religiones tradicionales como la católica, donde el pueblo quiere vivir expresiones demasiado ortodoxas, negando las realidades de los nuevos tiempos ya que éstos pueden atentar contra el plan conservador. Resulta paradójico pensar en que el hombre en un tiempo estuvo tan abierto al influjo de la razón, que ésta llegó a vivir en el hombre como necesaria para su reflexión, pero hoy se dan fenómenos de negación a toda influjo de la razón, donde lo importante ya no el discurso más lógico ni certero, sino que es más significativo aquello de cual tengo un "apego sentimental", así estén fundados en las falacias más grandes.
· Fundamentalismo. Es un movimiento político religioso, conocido también como integrismo y radicalismo. Aparece en la segunda mitad del siglo XIX y se desarrolla a lo largo del XX en los países de filiación protestante y católica. Posteriormente se aplica a los movimientos de signo políticos religioso del judaísmo y del islam[129].El fundamentalismo tiene sus orígenes en el evangelismo estadounidense de los siglos XVIII y XIX; hasta mediados del siglo XIX, sus principales creencias eran mantenidas por la mayoría de todas las confesiones protestantes ortodoxas. El fundamentalismo como movimiento conservador organizado data de principios del siglo XX; se desarrolló a partir de una serie de conferencias sobre la Biblia, la primera de las cuales tuvo lugar en 1876, que fueron convocadas por miembros de varias denominaciones que se oponían al estudio literario histórico de la Biblia, conocido como la crítica mayor; también los intentos (que existen aún) por reconciliar las creencias y doctrinas tradicionales cristianas con la experiencia y el conocimiento contemporáneos y la aceptación de una idea específica del mundo, en especial la popularización de la teoría de la evolución. Muchos miembros conservadores de confesiones protestantes se oponían a estas doctrinas y creencias. Los miembros más conservadores de cada confesión intentaron al principio excluir de estas instituciones a aquellas personas a las que consideraban liberales abiertos e inflexibles. Como resultado de ello, se destituyó a un gran número de ministros y teólogos por la fuerte crítica que habían realizado. Estos grupos conservadores, sin embargo, dieron vida a diversas organizaciones e instituciones educativas para propagar su credo[130].
El fundamentalismo nació así, como una reacción contra la teoría de la evolución, en los ambientes protestantes de Estados Unidos al principio del siglo XX. Había que establecer claramente los fundamentos de la verdad frente a las nuevas conquistas de la ciencia que estaban en la Biblia, expresión literal de la voluntad de Dios. Ahí nada se podía cambiar, pues sería atentar contra la revelación. él había dictado la verdad revelada a los autores sagrados. Este modo de pensar no era nuevo. Cuando se trató de aplicar los métodos de la crítica histórica a la Biblia, en el siglo XVIII, surgió el temor de la negación de la fe y de la misma verdad revelada. La Biblia no era un libro al que se pudieran aplicar tales métodos. Los textos eran intocables y había que aceptarlos así, como estaban escritos[131].
El fundamentalismo se dio, sobre todo, en las religiones llamadas "del libro", aquellas que se fundan en un libro revelado. Es el fundamentalismo cristiano, judío e islámico. También el Corán* es un libro dictado por Dios al profeta. Y del fundamentalismo al fanatismo y a las guerras de religión no hay más que un paso, que se produjo con demasiada frecuencia. Si se tiene la verdad, hay que defenderla frente a los que la niegan. Y aquí todos los medios son válidos. Otras veces se utilizó la tradición como defensa contra los cambios actuales. Volver al pasado, en el que ya no es posible hacer cambios, es también encontrar un fundamento firme que dé seguridad frente a las innovaciones que parecen afectar a la misma fe. Es la respuesta del integrismo de finales del siglo XIX y de todos los tiempos. La tradición, que es esencialmente interpretativa con una constante referencia a la Sagrada Escritura, se detiene en un tiempo, en una expresión o en un conjunto de dogmas y se considera tan fundamental como la misma Escritura[132].
Este término aunque antiguo, "lastimosamente" tiene todavía vigencia en las sociedades actuales y no sólo se desenvuelve en los ambientes religiosos, sino también en otras esferas de la realidad del hombre como lo es la política. Algo paradójico es que "no se manifestó en su esplendor la era de la razón", sino que en regiones como la europea que fue la cuna de la razón, se ven claramente vestigios claros y números de este fenómeno del fundamentalismo que pone en duda la "supuesta" utilización adecuada e inequívoca de la razón.
La modernidad, que ha dado a luz la autonomía de la razón y con ella ha desencadenado el individualismo con el poder de subjetivas interpretaciones científicas y del mundo y de la vida, es la concepción filosófica y cultural contra la cual hay que actuar, a fin de restaurar aquellas fuerzas capitales que mantenían el orden y de las que se nutría el sentido común. Como que la modernidad ha venido llamándose la liquidación normativa, ahora se va al otro extremo y se piden normas absolutas y jefes infalibles que las puedan imponer. De ahí que su finalidad sea doble: la de superar la discreción moderna de las diferentes formas de pensar y de actuar y la de re indicar culturalmente el poder substancial a partir del cual luchar en contra de las fuerzas del mal. Con esta reposición de todo orden de cosas el fundamentalismo ofrece, como perspectiva del "retorno de lo reprimido", la tranquilidad plena, la innecesidad de tener que estar siempre eligiendo en el foro de la propia personalidad y la seguridad de contar con un líder carismático capaz de resolver cualquier eventualidad y de amalgamar las voluntades de todos a la hora de capear el temporal de las inclemencias de la vida[133].
Este fundamentalismo, tiene una relación con la política, ya que estas regiones tienen muy marcado el ámbito religioso-fundamentalista en casi todas las esferas de la sociedad. De tal modo que los gobernantes además que practican el fundamentalismo con sus ideas políticas, la legislación y judicialización, son manejadas y juzgadas desde los ámbitos del fundamentalismo religioso que impera en toda la sociedad.
Además, cuando los fundamentalistas forman una mayoría numérica, su posición inalterable es la de víctimas de la corriente principal. De este modo, siempre se aseguran una distancia exculpatoria con los problemas que sus enseñanzas y métodos no abordan o son incapaces de resolver. El fundamentalismo se ve a sí mismo como la clave para acabar con los problemas de la sociedad moderna, pero evita afrontar muchos de ellos porque ni siquiera los reconoce como tales, ejemplo: las enfermedades y otros desastres son castigo de Dios y un Gobierno fundamentalista o, mejor dicho, con elementos fundamentalistas (Irán, Arabia Saudí) siempre podrá argumentar que una catástrofe que afecta al pueblo sucede porque éste no sigue al pie de la letra las prescripciones divinas[134].
El fundamentalismo puede convertir a las "sanas" en verdaderas bombas de tiempo, ya que estas personas son capaces de agradar a Dios a costa de todo, sin importar las consecuencias. Uno de los eventos que conmovió al mundo entero, fue lo sucedido el 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, donde fundamentalistas islámicos se inmolaron destruyendo totalmente las torres gemelas. Aquí se demuestra el peligro de algunas religiones que pueden adobtar esta postura. Frente a estos hechos, muchos sociólogos y filósofos han reflexionado, entre ellos se encuentra Clinton Richard Dawkins* quien escribió sobre estos fenómenos desde una ámbito socio-filosófico, el dice:
Muchos de nosotros veíamos a la religión como una tontería inofensiva. Puede que las creencias carezcan de toda evidencia pero, pensábamos, si la gente necesitaba un consuelo en el que apoyarse, ¿dónde está el daño? El 11 de septiembre lo cambió todo. La fe revelada no es una tontería inofensiva, puede ser una tontería letalmente peligrosa. Peligrosa porque le da a la gente una confianza firme en su propia rectitud. Peligrosa porque les da el falso coraje de matarse a sí mismos, lo que automáticamente elimina las barreras normales para matar a otros. Peligrosa porque les inculca enemistad a otras personas etiquetadas únicamente por una diferencia en tradiciones heredadas. Y peligrosa porque todos hemos adquirido un extraño respeto que protege con exclusividad a la religión de la crítica normal. ¡Dejemos ya de ser tan condenadamente respetuosos[135].
Estas palabras de Dawkins presentan el peligro que pueden presentar algunas religiones si verdaderamente se fundan en sus leyes de la forma más radical. Este fundamentalismo se puede ver desde una óptica de retroceso del hombre, ya que durante la modernidad, dio un paso importante al reconocer en la razón un elemento importante para conocer la realidad de las inquietudes que cuestionan al hombre. La filosofía utiliza como método la razón, su gran fin se funda en buscar las acusas últimas y prima de la cosas, pero ello, desde un fundamentalismo, no es concebible porque esta corriente se cierra totalmente al discurrir racional o lógica que la misma naturaleza necesita para dar como certero algo. Un elemento importante por investigar sobre este fundamentalismo es llegar a conocer las verdaderas causas de opción por este camino, en muchas sectas u otras realidades esta postura se adopta con intenciones segundas, lo que buscan en realidad son fines distintos a los buscar y vivir una autentica religión.
La filosofía actual, en contra de los absolutismo fundamentalistas, propone una nueva forma de vivir y actuar basada en la comunicación y el dialogo responsable, proyectado hacia la construcción de una sociedad exenta de represiones, en la cual puedan exponer sin temor a intolerancias los problemas y preocupaciones de cada uno, sabiendo que no es el poder ni las características de la personalidad los que prevalecen, sino tan solo la fuerza del mejor argumento[136].
Sin duda, esta corriente del fundamentalismo tiene vigencia en las sociedades actuales, lo importante se encuentra en saber reconocer en ella, una falta de fundamentos lógicos y argumentativos que hacen de aquello un edificio construido en cartón, pero que es casi imposible cambiar a las personas que profesan éstas ideas, ya que estas creen poseer la ultima verdad y que el resto se encuentra en la ignorancia, así pues se convierte en una lucha contra un muñeco de trapo, tratar de convertir a fundamentalista.
El hombre ha reflexionado a lo largo de su historia, desde el más antiguo tiempo ha manifestado una gran inquietud por aquello ajeno a su naturaleza y por lo imposible de comprender desde su misma limitación como ser corpóreo, finito e incapaz de abarcar las cosas en su totalidad, quedando como salida, la tendencia a un transcendental de donde mana lo sagrado y donde se concreta esta relación en una religión, como forma cultural marcada por una esfera de lo sagrado que demarca la existencia colectiva e individual de los hombres al embarcarse en la experiencia de lo religioso que habita en el ser humano como algo innato.
Se a discurrido en torno al hecho religioso por ser en ocasiones, objeto de problema para el ser humano. En las distintas etapas de la historia de la filosofía: la Antigüedad, la Medievalidad, la Modernidad y la Postmodernidad, la religión ha ocupado gran parte del discurrir del hombre, manifestando así los deseos de eliminar, afirmar o purificar las ideas que rondan al fenómeno religioso. Lo cierto es que nunca ha podido desistir de la idea religiosa. En las etapas de la filosofía, aquella que más transformó el curso de la religión y su forma de concebirla, fue la Modernidad.
Uno de los intentos más contundentes por aislar, eliminar o tergiversar la religión en el hombre, fue todo el movimiento gestado en la Modernidad, pero como resultado de todo sus postulados, sólo se logró una secularización de la religión de los ambientes sociales centrales del hombre, pero nunca llegar al anquilosamiento total de la religión. Por el contrario, la modernidad produjo nuevas formas religiosas. Muchas personas en la actualidad con el nacimiento del término secularización, tienen la idea vaga que este fenómeno ha abarcado a toda la sociedad y que el hecho religioso o que la religión está casi en sus últimos días de existencia, se da por una falta de información y educación en estos temas de la filosofía de la religión o simplemente de cultura general. Es necesario que existan buenas fuentes de información acerca de la realidad del hecho religioso, su importancia y presencia innata en el hombre, para cuantos que se "niegan" al fenómeno religioso, se den cuenta de su lucha en contra de algo que se encuentra inscrito en la "tabula rasa" de su ser y que comparte una herencia milenaria de grandes niveles culturales y religioso. Se hace necesario hacer la distinción entre secularización y secularismo para no llegar a tergiversar o a emitir juicios, sin un fundamento lógico con la realidad.
Todos los fenómenos de la modernidad, especialmente la secularización, provocaron lo que Weber denominó: "el desencantamiento del mundo". éste y todos sus fenómenos, entre ellos el relativismo, el individualismo, el sincretismo religioso han provocado en la sociedad una pérdida de identidad religiosa, es decir, una falta de objetividad que hace la vida del hombre postmoderno en ocasiones, sin rumbo ni meta, sólo dirigido en búsqueda de una realización terrenal a costa de todo. Al vivir un relativismo, el hombre construye sus realidades desde sus necesidades y ambiciones, justificándose en ocasiones religiosamente y sin derecho a ser refutado, por el simple hecho de que en esta sociedad todo vale.
Para aquellos que tratan de ver en la religión y especialmente en las tradiciones una vertiente que ha anquilosado al hombre a lo largo de su historia, es necesario que a través de una lectura filosófica y antropológica, descubra en la religión una de las esferas del hombre que más ha alimentado el desarrollo y la evolución de la especie humana, demarcando en casi todas las épocas unas pautas para que el hombre desarrolle su pensamiento. Y si el caso lo amerita, frente a un ateo, el hecho puede ser presentado como un elemento cultural sui generis, el cual tiene una influencia tan grande en el hombre que se hace casi imposible hacer una lectura del paso y el presente del ser humano sin demarcar el hecho religioso.
Las religiones tradicionales y especialmente la Iglesia Católica, que fue la más criticada y, por ende, "afectada" por todo el fenómeno de la secularización, debe tener como objeto de estudio todos estos elementos que discurren en torno al hecho religioso, buscando así una purificación, una barrera contra todas las corrientes que pueden afectar relativizando o tergiversando, una doctrina milenaria hasta hoy, en su esencia no ha cambiado y sigue tan vigente demostrando su fuerza y veracidad en la vida del hombre actual. Las Iglesias no deben caer en extremos: ni llegar a un punto donde no se acepte la razón ni en otro extremo donde todo se convierta en un dogmatismo y fundamentalismo que esconda la religión a otros campos del conocimiento. Por ello, las religiones deben conocer los signos que los nuevos tiempos manifiestan.
Todos aquellos que se preparan para ser líderes religiosos deben, por lo tanto, hacer un estudio sobre el hecho religioso desde los ámbitos que ofrece la filosofía y la ciencia, para así adquirir un conocimiento previo y objetivo de la labor que desempeñaran en la sociedad actual y adveniente. No se concibe a un líder religioso tratando de vivir de un pasado o fundamentando su doctrina en bases que viajan al vaivén de cuanta "doctrina surge", así éstas sean fundamentalistas y sin la más mínima expresión de objetividad. El líder debe llevar a sus seguidores a la experiencia del hecho religioso, teniendo como fundamento bases sólidas, tratando de preservar sus creencias de doctrinas con carácter confusas.
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AGRADECIMIENTOS
A Dios que me da la vida y la inteligencia para laborar. Al padre Diego Luis Vásquez, rector del Seminario y a todos los formadores por su esfuerzo en mi formación. A mi director espiritual. Al padre Héctor León Zapata Martínez, quien con su gran conocimiento asesoró este trabajo. A la lic. Gloria Yaneth Alegría que con paciencia y amor guió mi trabajo. Al padre Edgar Leandro Soto, quien me sugirió el tema y por todo el buen testimonio dado como sacerdote en mi formación. A mis benefactores y amigos de golferías que con su apoyo incondicional y alegría me fortalecieron, dándome ánimos de continuar en mi labor. A mis compañeros de curso: Mauricio, Eduar, Alex y Ely en los cuales Dios ha puesto su mirada y a todos aquello que ya partieron por rumbos distintos.
Monografía Para Concluir el Ciclo Filosófico
Autor:
Sebastián Alberto Barrera Saavedra
ASESOR
Pbro. HéCTOR LEÓN ZAPATA MARTÍNEZ
SEMINARIO MAYOR "SAN JOSÉ"
TERCERO DE FILOSOFÍA
POPAYÁN
2008
* Fenomenología, movimiento filosófico del siglo XX que describe las estructuras de la experiencia tal y como se presentan en la conciencia, sin recurrir a teoría, deducción o suposiciones procedentes de otras disciplinas tales como las ciencias naturales.
[1] VéLEZ CORREA, Jaime. Al encuentro de Dios: Filosofía de la Religión. Santa Fe de Bogotá: CELAM, 2001. p.15.
[2] FRAIJÓ, Manuel. Filosofía de la Religión. Salamanca: Colección Paradigmas, 2001. p. 67.
[3] Cf. Ibíd., p. 67-68.
[4] OHLIG, K.H. La Evolución de la Conciencia Religiosa: La Religión en la Historia de la Humanidad. Barcelona: Herder, 2004. p. 21.
* John Locke (1632-1704), pensador inglés, máximo representante de la doctrina filosófica del empirismo.
** David Hume (1711-1776), filósofo, historiador y economista escocés. Su pensamiento ejerció una notable influencia en el desarrollo del escepticismo y del empirismo.
[5] Aposta: revista de ciencias sociales, del certamen de ensayo filosófico 2003, obra finalista. ISSN 1696-7348 nro. 3, diciembre de 2003. En: www.apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/oneca1.pdf.
[6] Cf. OHLIG, K.H. óp. cit. p. 36-38.
* Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), filósofo, teórico político y social, músico y botánico francés, uno de los escritores más elocuentes de la Ilustración.
[7] Cf. FISCHL, Johann. Manual de historia de la filosofía. Barcelona: Herder, 2002. p. 299.
[8] PINDADO, Martín et al. El hecho Religioso: Datos, Estructura, Valoración. Alcalá: Css, 1996. p. 372.
[10] Cf. FRAIJÓ, Manuel. óp. cit. p. 68.
[11] Ibíd., p.71.
[12] Cf. DE SAHAGUN LUCAS, Juan. Interpretación del Hecho Religioso: Filosofía y Fenomenología de la Religión. Salamanca: Sígueme, 1982. p.78.
[13] Cf. Ibíd., p. 78-81, 86-88.
*Edmund Husserl (1859-1938), filósofo alemán, iniciador del movimiento filosófico denominado fenomenología y una de las figuras más significativas de la filosofía occidental contemporánea.
** Estado de la mente en la cual se abstiene de emitir juicios
[14] Cf. DE SAHAGUN LUCAS, óp. cit. p. 86-88.
* Scheler Max (1874-1928), filósofo social y religioso alemán, inspirador de la teoría de los valores, cuyo trabajo reflejaba la influencia de la fenomenología de su compatriota Edmund Husserl. Nacido en Munich, Scheler enseñó en las universidades de Jena, Munich, y Colonia.
[15] QUILES, Ismael. óp. cit. p. 19.
[16] WAAL, Anenmarie de. Introducción a la antropología religiosa. Estella: Verbo Divino, 1975. p. 23.
[17] íd.
[18] Cf. PINDADO, Martín et al. óp. cit. p. 203.
[19] FERRATER MORA, José. Diccionario de filosofía. T II (L-Z). Buenos Aires: Sudamericana, s.f. p. 611.
[20] Cf. WAAL, Anenmarie de. óp. cit. p. 21.
[21]íd.
* Enunciado que expresa o que contiene una inviabilidad de orden racional.
[22] Cf. FISCHL, Johann. óp. cit. p. 567.
** émile Durkheim (1858-1917), teórico social francés y uno de los pioneros del desarrollo de la sociología moderna.
[23] Cf. WAAL, Anenmarie de. óp. cit. p. 21.
* Tratar algo sagrado sin el debido respeto, o aplicarlo a usos profanos.
[24] FISCHL, Johann. óp. cit. p. 698.
[25] Gran Enciclopedia Espasa. vol. II. Bogotá: Planeta, 2005. p. 1155.
[26] HERVIEU LÈGER, Dadinéle. La Religión, Hilo de Memoria. Barcelona: Herder, 2005. p.78.
[27] Cf. VéLEZ CORREA, Jaime. óp. cit. p. 72.
[28] Cf. Ibíd., p.74.
* William James (1842-1910), filósofo y psicólogo estadounidense que desarrolló la filosofía del pragmatismo. Nació en Nueva York el 11 de enero de 1842.
[29] WAAL Anenmarie de. óp. cit. p. 24.
[30] Cf. VéLEZ CORREA, Jaime. Al Encuentro De Dios. óp. cit. p. 70.
[31] Ibíd., p. 71.
[32] WAAL, Anenmarie de. óp. cit. p. 12.
[33] Ibíd., p. 13.
* En antropología, término que hace referencia a la descendencia de un grupo de personas respecto de antepasados comunes a través de la línea paterna.
[34] PINDADO, Martín et al. óp. cit. p. 325.
[35] Cf. íd.
[36] QUILES, Ismael. óp. cit. p. 56.
[37] "Magia." Microsoft® Encarta® 2007 [DVD]. Microsoft Corporation, 2006.
[38] QUINTAS LOPEZ, Alfonso. Cuatro filósofos en búsqueda de Dios. Ed.2. Madrid: Rialp, 1990. p. 161.
[39] Cf. id.
[40] Cf. FERRATER MORA, José. Diccionario de Filosofía. T. IV. (Q-Z). Buenos Aires: Sudamericana, 1994. p. 694.
[41] Cf. íd.
[42] LINARES HERND, Barragán. Filosofía Moderna. Bogotá: Universidad Santo Tomas, 1979. p. 7.
[43] Cf. QUINTAS LOPEZ, Alfonso. óp. cit. p. 157.
[44] Atlas Universal de Filosofía. Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Barcelona: Océano, s.f. p. 324.
[45] Cf. íd.
[46]Cf. Gran Enciclopedia Espasa. vol. X. Bogotá: Planeta, 2005. p. 6150.
[47] FERRATER MORA, José. Diccionario de filosofía. T. III. (K-P). Barcelona: Ariel, 1994. p. 2000.
* Pietismo, en su origen movimiento luterano reformista alemán que surgió entre los siglos XVII y XVIII, y ponía de relieve la conversión individual, "la fe viviente", y a gozar de sus frutos en la vida diaria. El término pietismo proviene de collegia pietatis (reuniones informales y devocionales) organizadas por Philipp Jakob Spener cuando era pastor en Frankfurt.
[48] FISCHL, Johann. óp. cit. p. 309.
** Cf. NOTAS EN CLASE DE CRÍTICA con Eduardo José Camargo. Seminario Mayor San José Popayán, abril de 2008.
* Positivismo, sistema de filosofía basado en la experiencia y en el conocimiento empírico de los fenómenos naturales. En virtud de lo anterior, el positivismo considera a la metafísica y a la teología como sistemas de conocimientos imperfectos e inadecuados.
** Idealismo, teoría de la realidad y del conocimiento que atribuye un papel clave a la mente en la estructura del mundo percibido. A lo largo de la historia de la filosofía se pueden distinguir diferentes aplicaciones y definiciones.
[49] Cf. VERNEAUX Roger. Historia de la filosofía moderna. Curso de filosofía tomista. Barcelona: Herder, 1984. p. 196
[50] íd
* Friedrich Hügel (1852-1925), filósofo y teólogo británico que ejerció una gran influencia sobre el modernismo dentro de la Iglesia católica.Hijo de un diplomático austriaco, nacido en Florencia, Hügel vivió la mayor parte de su vida en Inglaterra, donde se naturalizó. Aunque era católico, reconocía la verdad sagrada de todas las religiones. Para él la esencia de la religión se encuentra en la forma que cada individuo adora a Dios. Defendía el análisis crítico y el empleo de los métodos científicos en el campo de la ciencia bíblica y mantuvo amistad con otros pensadores modernistas como George Tyrrell y Alfred Loisy, que intentaban reconciliar el cristianismo con los descubrimientos de la ciencia y la filosofía modernas. Hügel también se interesó por el misticismo. Una de sus obras principales, El elemento místico en la religión para santa Catalina de Génova y sus amigos (1908), es un clásico en su género.
** Ernest Renan (1823-1892), filólogo e historiador de la religión francesa, nacido en Trégueer (Côtes-du-Nord), bretón como Chateaubriand y Lammenais que tanto influyeron en la conformación de la sensibilidad religiosa del siglo XIX. En su juventud estudió para ordenarse como sacerdote católico, pero luego rompió con la Iglesia. Su famoso libro Vida de Jesús (1863), primera parte de su Historia de los orígenes del cristianismo (ocho volúmenes, 1863-1883), originó una gran controversia en Francia por su punto de vista heterodoxo. En estas obras se intentaba recuperar el sentido de la historia abandonando toda idea de 'misterio' y aceptando sólo los hechos científicamente explicables. En 1878 ingresó en la Academia Francesa y en 1883 fue nombrado director del Colegio de Francia, cargo en el que permaneció hasta su muerte. Entre sus numerosas obras se encuentran Recuerdos de la infancia y la juventud (1883), en la que evoca su ruidosa crisis espiritual, e Historia del pueblo de Israel (cinco volúmenes, 1887-1893). Fue el primero en abordar la religión desde una perspectiva racionalista y humanista, aplicando los descubrimientos históricos de su época. En el presente su obra es más apreciada por su calidad literaria que por su erudición.
*** Loisv, Alfred: Teólogo francés.
[51] FERRATER MORA, José. Óp. cit. p. 3555.
[52] Cf. ABBAGNANO, Nicola. óp. cit. p. 534.
[53]http://www.lateinamerika-studien.at/content/wirtschaft/ipoesp/ipoesp-91.html.Fideismo y Racionalismo.mht. Acceso el 15 de mayo de 2008.
[54] Cf. íd.
[55] Juan pablo II. Fides et ratio. San Pablo: Bogotá, 1998. p. 3.
[56]http://www.lateinamerika-studien.at/content/wirtschaft/ipoesp/ipoesp-91.html.Fideismo y Racionalismo.mht. Acceso el 15 de mayo de 2008.
[57] Cf. http://es.wikipedia.org/wiki/ Ontologismo, agnosticismoyateísmo.mht, la enciclopedia libre.mht. Acceso: el 15 de mayo de 2008.
* Término empleado para designar el sistema filosófico concebido por los seguidores del filósofo francés del siglo XVII René Descartes, quien, en un intento por explicar la interrelación entre el alma y el cuerpo concluyó que Dios constituye el único principio causal.
** Nicolás de Malebranche (1638-1715), filósofo, religioso y matemático francés. Principal representante del cartesianismo, fue autor de una importante teoría metafísica que recibió el nombre de ocasionalismo.
[58] Cf. http://es.wikipedia.org/wiki/ Ontologismo, agnosticismoyateísmo.mht, la enciclopedia libre.mht. Acceso el 15 de mayo de 2008.
*** Termino que se origina en el siglo XIX y que en primer lugar, designa cualquier filosofía que considere como fundamento los datos de la conciencia, es decir de la reflexión sobre sí mismo.
**** Disconforme con el dogma de una religión.
[59] FERRATER MORA, José. óp. cit. p. 217.
* Corriente de pensamiento que reconoce el supremo valor de la historia como componente fundamental de la naturaleza y del sujeto humano.
[60] Cf. Ibíd., p. 216.
* Declaración de una doctrina religiosa formulada de forma autoritaria y precisa, que se expone no para ser discutida sino para creer en ella. En un sentido estricto, el término es propio del cristianismo.
** El philosophe, en resumen, es un libre pensador laico, un profesional del pensamiento y un héroe del intelecto. Fue una corriente que se gestó en la ilustración.
[61] Atlas Universal de Filosofía. Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Barcelona: Océano, s.f. p. 326.
*** Creencia religiosa en un ser supremo, fuente y sustento del universo y que es al mismo tiempo diferente de éste. Esta creencia se opone al ateísmo.
[62] http://www.filosofia.org/enc/ros/deis.htm. Acceso el 15 de mayo de 2008.
*Toland John (1670-1722), filósofo irlandés, uno de los principales exponentes del deísmo, filosofía que mantenía que la naturaleza era en sí misma prueba de la existencia de Dios y que los elementos formales y supranaturales de la religión eran superfluos. Toland nació cerca de Londonderry (ahora en Irlanda del Norte); creció en la fe católica, y se convirtió al protestantismo a la edad de 16 años.
[63] FERRATER MORA, José. óp. cit. p. 2688.
[64] http://www.enciclopediacatolica.com/d/panteismo.htm. Acceso el 15 de mayo de 2008.
[65] http://es.wikipedia.org/wiki/ateísmo. Ateísmo-de-moderno, la enciclopedia libre.mht. Acceso el 15 de mayo de 2008.
[66] Cf. íd.
[67] íd.
[68] VéLEZ CORREA, Jaime. óp. cit. p. 372.
[69] FISCHL, Johann. óp. cit. p. 471.
*Marx Weber (1864-1920), economista y sociólogo alemán, quizá el más importante de todo el siglo XX, conocido por su análisis sistemático de sociología política y del desarrollo del capitalismo y la burocracia.
[70] MARDONES, José María. Para comprender las nuevas formas de la religión. Navarra: Verbo Divino, 1998. p. 34.
[71] GINZO FERNÁNDEZ, Arsenio. La edad moderna y el problema de Dios. En: Ciudad de Dios, vol.210. nro.2 (mayo-agosto 1997); p. 512.
[72] MARDONES, José María. óp. cit. p. 33.
[73] BENEDICTO XVI. En la esperanza fuimos salvados. San Pablo: Ciudad del Vaticano, 2007. p.39.
* Erasmo de Rotterdam (c. 1466-1536), escritor, erudito y humanista holandés, principal intérprete de las corrientes intelectuales del renacimiento en el norte de Europa.
[74] Atlas Universal de Filosofía: Manual didáctico de autores, textos, escuelas y conceptos filosóficos. Barcelona: Océano, s.f. p. 701.
** Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica; doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra; conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa.
[75] OHLIG, K.H. óp. cit. p. 271.
[76] MARDONES, José María. óp. cit. p. 31.
[77] CALVO COTéS, Ángel y RUIZ DÍAZ, Alberto. Para comprender la sociedad del hombre moderno. Navarra: Verbo Divino, 1995. p. 51.
* Cf. PROGRAMA RADIAL "LA HISTORIA DEL MUNDO" con Diana Uribe. Caracol radio-Bogotá, 15 de abril de 2008.
[78] Weber Marx, ensayos de sociología contemporánea, Barcelona 1972, p.190. En: GINZO FERNÁNDEZ, Arsenio. La edad moderna y el problema de Dios. En: Ciudad de Dios, vol.210. Nº2 (mayo-agosto 1997); p 495.
* Friedrich Nietzsche (1844-1900), filósofo, poeta y filólogo alemán, cuyo pensamiento está considerado como uno de los más radicales, ricos y sugerentes del siglo XX.
** Nihilismo (del latín nihil, "nada"), término aplicado a diversas filosofías radicales, y por lo general dotado de carácter peyorativo por sus oponentes, con el propósito de denotar que quienes se adhieren a estas filosofías rechazan los valores positivos y no creen en nada.
*** Vitalismo, aspecto del idealismo (las ideas o esencias inmateriales abstractas preceden y dan origen a lo material) que argumenta que los organismos vivos (no la materia simple) se distinguen de las entidades inertes porque poseen fuerza vital que no es ni física, ni química (también élan vital).
[79] VéLEZ CORREA, Jaime. óp. cit. p. 431.
* Cf. NOTAS EN CLASE DE HERMENEÚTICA con Héctor León Zapata Martínez Pbro. Seminario Mayor San José Popayán, abril de 2008.
[80] Cf. IZQUIERDO ACOSTA, Arcángel. El nihilismo de Nietzsche: una mirada a la existencia desde lo placentero. Popayán, 2007. p. 47. Monografía filosófica. Seminario Mayor San José de Popayán. Tercero de filosofía.
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