Agregar a favoritos      Ayuda      Português      Ingles     
 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

Contratos mercantiles en Guatemala (página 2)

Enviado por Onelio Agustn



Partes: 1, 2, 3, 4, 5


Articulo 1347. Hay mancomunidad cuando en la misma obligación son vanos los acreedores o varios deudores.

Articulo 1348. Por la simple mancomunidad no queda obligado cada uno de los deudores a cumplir íntegramente la obligación, ni tiene derecho cada uno de los acreedores para exigir el total cumplimiento de la misma. En este caso, el crédito o la deuda se consideraran divididos en tantas partes como acreedores o deudores haya, y cada parte constituye una deuda o un crédito separados.

Articulo 1352. La obligación mancomunada es solidaria cuando varios deudores están obligados a una misma cosa, de manera que todos o cualquiera de ellos pueden ser constreñidos al cumplimiento total de la obligación, y el pago hecho por un solo, libera a los demás; y es solidaria con respecto a los acreedores cuando cualquiera de ellos tiene el derecho de exigir la totalidad del crédito, y el pago hecho a uno de ellos libera al deudor.

Articulo 1353. La solidaridad so se presume; debe ser expresa por convenio de las partes o por la disposición de la ley...

Con relación a este articulo se establece una especialidad de las obligaciones mercantiles mancomunadas, en lo que al deudor o al fiador se refiere: si en una obligación mercantil hay varios deudores, su mancomunidad es solidaria en virtud de la ley (Art. 674. del Código de Comercio); o sea que se presume; no necesita ser expresa como lo manda el Código Civil. A  la viceversa de éste, lo que se pactaría seria que la mancomunidad fuera simple. La particularidad de la mancomunidad en las obligaciones mercantiles es que, en cuanto a los deudores o sus fiadores, es solidaria por disposición legal en contraposición a la civil que puede ser expresada; no se presume, salvo disposición legal en contrario.

Exigibilidad de las obligaciones sin plazos

La obligación está sujeta a un plazo o sea el tiempo en que el deudor debe cumplirla. Según el Código Civil, cuando se omite pactar el plazo, o se dejó a voluntad del deudor fijar la duración del mismo, el acreedor tiene que recurrir a un juez competente para lo que determine (Art. 1283 del Código Civil). Si este fuere el procedimiento que se siguiera ante las obligaciones mercantiles sin plazos, la celebridad en el cumplimiento de los contratos se vería afectada y generaría hechos negativos en el tráfico comercial, además de hacer nugatoria la característica del poco formalismo del Derecho mercantil.

Aquí surge entonces una segundad especialidad de las obligaciones mercantiles cuando se omite el plazo, la obligación es exigible inmediatamente. La única excepción es a esta regla es que el plazo sea consecuencia de la misma naturaleza del contrato, en cuyo caso no opera la exigibilidad inmediata.

La Mora Mercantil

El deudor y el acreedor son sujetos de una obligación civil y pueden incurrir en mora; la mora es el status jurídico en que se encontrara sujeto si no cumple con su obligación o no acepta la presentación que le hace el deudor, según el caso, en virtud de la exigibilidad de los respectivos vínculos. La característica propia del Código Civil es que, para caer en mora, salvo las excepciones que establece el artículo 1431 del Código Civil, es necesaria la interpelación o sea el requerimiento en forma judicial o por medio de un notario. En cambio, en las obligaciones y contratos mercantiles se incurre en mora sin necesidad de requerimiento, bastando únicamente que el plazo haya vencido o sean exigibles. Así se adquiere el estatus moroso.

La excepción a esta regla son los títulos de crédito y cuando hay pacto en el contrato, el Código Civil establece que la mora del deudor genera daños y perjuicios que deben ser pagados al acreedor; pero ellos deben ser consecuencia inmediata y directa de la contravención, el Código Civil se orienta a obligar que se pruebe fehacientemente que esos daños y perjuicios han causado o que necesariamente deban causarse, no siendo suficiente la simple reclamación o pretensión, a menos que se trata de una cláusula indemnizatoria.

En lo mercantil sucede lo contrario hay un mandato para el deudor moroso de pagar los daños y perjuicios, salvo pacto en contrario, cuando la obligación tuviere por objeto una cosa cierta y determinada o determinable; daños y perjuicios que se cuantifiquen en relación al interés legal sobre el precio pactado en el contrato; y a la falta de este, por el que tenga en la plaza al día del vencimiento; el de su cotización en la bolsa si se trata de títulos de crédito; y en efecto de lo anterior, el que fijen expertos; en esta estipulación se favorece privilegiadamente al acreedor, es injusta porque no entra a considerar si los daños y perjuicios realmente los provoco el incumplimiento del deudor; la ley los presume en desmedro de un tradición jurídica que viene desde el Derecho Romano.

Derecho de Retención

El derecho de retención es la facultad que se concede al acreedor mercantil para retener bienes muebles o inmuebles de su deudor, que se hallen en su poder; o de los que tuviere por medio de títulos representativos, cuando al ser exigida la obligación el deudor no cumple: o bien, hasta que el deudor lo cumpla (Art. 682 del Código de Comercio). La retención funciona como una garantía a favor del acreedor que desea hacer efectiva la obligación.

Pero como los bienes retenidos siguen siendo propiedad del deudor, el acreedor debe velar por su conservación; por eso la ley le asigna a este las obligaciones de un depositario; guardar la cosa depositada y abstenerse de hacer uso de ella; no registrar las cosas que se han entregado embaladas o selladas; avisar de cualquier perdida o deterioro que pudiera sufrir la cosa y de las medidas que deben tornarse para evitarlo; e indemnizar los daños y perjuicios que por dolo o culpa sufriere el deudor con relación a la cosa.

El derecho de retención opera bajo el régimen estipulado en los artículos 684 al 687 del Código de Comercio:

a)      Cesa la retención si el deudor consigna la suma adeudada o la garantiza

b)      La disposición que el deudor haga de los bienes retenidos, no afecta la retención;

c)      Cuando los bienes retenidos son embargados, el acreedor que los posee tiene derecho: a conservar los bienes con carácter de depositario judicial; a ser pagado preferentemente, si el bien retenido estaba en su poder en razón del mismo contrato que origino su cuenta; y, a ser pagado con prelación al embargante, si su relación de crédito es anterior a la de este;

d)      El acreedor que retiene pagara costas judiciales, daños y perjuicios, si no entabla la demanda dentro del término legal; o, si se declara improcedente su demanda. La ley no es específica el término para entablar la demanda, al menos que en cada contrato se pronuncie sobre este particular.

Nulidad de las obligaciones plurilaterales

En materia de obligaciones y contratos mercantiles los hechos de nulidad deben reducirse al máximo, en áreas de la seguridad del tráfico comercial; sobre todo por su rapidez y poco formalismo. En el Código de Comercio se establece que la nulidad que afecte la obligación de una de las partes en un negocio plurilateral, no anula la totalidad del negocio jurídico, sino únicamente con relación a la parte que provoco la nulidad; salvo que ese hecho haga imposible la existencia del negocio. La nulidad de estos negocios se rige por el Código Civil.

El negocio jurídico plurilateral es aquel en que los sujetos que intervienen no tienen intereses ni status jurídicos contrapuestos, como el caso del contrato de sociedad, la disposición de esta naturaleza no es propio del Derecho Mercantil, porque también en el Código Civil esta previsto el contrato de sociedad civil; pero, la ausencia de una norma precisa en ese cuerpo legal, fue acertado incluirla en el Código de Comercio, por los contratos plurilaterales que se dan a su amparo relacionados con la sociedad mercantil.

Con relación a la nulidad de obligaciones y contratos mercantiles, cuando se trata de negocios jurídicos plurilaterales, el juez debe ser cauteloso para declarar una nulidad de obligaciones mercantiles, basándose en los principios de verdad sabida y buena fe que deben regir la conducta de los sujetos, ya que esa cautela le da confianza y seguridad al tráfico comercial.

Calidad de las Mercaderías

En un contrato cuando hay obligación de entregar mercaderías, y no se estableció su especie o calidad, al deudor solo puede exigírsele la entrega de la mercadería de especie o calidad media. La calidad de las mercaderías no constituye una especialidad de las obligaciones mercantiles, el beneficiado con esta formula es el comerciante, aunque no siempre.

Capitalización de Intereses

Capitalizar intereses significa que cuando el deudor deja de pagarlos, la cantidad que se adeude por ese concepto, acrecienta el capital; de manera que, a partir de la capitalización, los intereses aumentan porque se elevo la suma del capital. La capitalización de intereses era conocido también como negocio bancario y esta regulado en el Art. 691 del Código de comercio, también se extendió a todos tipo de obligación mercantil, siempre que así se pacte en el contrato y que la tasa de interés no sobrepase la máxima que cobran los bancos. Contrariamente, el Art. 1949 del Código Civil prohíbe la capitalización de intereses; permitiéndola únicamente en el negocio bancario.

Vencimiento de las obligaciones de tracto sucesivo

Las obligaciones de tracto sucesivo en falta de un pago dan por vencido el plazo de la obligación, y la hace exigible, salvo pacto contrario (Art. 693 del Código de Comercio). En caso de bines inmuebles por abonos por falta de pago de cuatro o más mensualidades consecutivas (Art. 1836 del Código Civil), en caso de bienes muebles la ley civil no tiene ninguna previsión; y si no se trafican como mercaderías se aplicaría por analogía la misma disposición del Código Civil. En el contrato de arrendamiento también se da por terminado cuando se dejan de pagar por lo menos dos meses de renta

CARACTERÍSTICAS DE LOS CONTRATOS MERCANTILES

El contrato, como acto jurídico, constituye el medio para que se de el movimiento en el tráfico comercial; aun cuando las obligaciones mercantiles no necesariamente devienen de él, sigue siendo una categoría para el surgimiento de las obligaciones de origen contractual.

El Contrato en general no difiere totalmente ente el campo civil y el mercantil, en los conceptos aplicables en las características. Las características especiales de los contratos mercantiles que existen para adaptar la forma a un conjunto de relaciones subjetivas, que se producen en masa, con celebridad, con reducidos formalismos, los que casi no se observan en la contratación civil.

El código civil en el artículo 1517 dice " Hay contrato cuando dos o más personas convienen en crear, modificar o extinguir una obligación" .

La Representación para Contratar

En el Derecho mercantil funciona lo que se llama la representación aparente; o sea que una persona se manifiesta como representante de otra, sin necesidad de ostentar un mandato, como seria necesario en el tráfico civil.

" Quien haya dado lugar, con actos positivos u omisiones graves a que se crea, conforme a los usos del comercio, que alguna persona esta facultada para actuar como representante, no podrá invocar la falta de representación respecto a terceros de buena fe". Art. 670 del Código de Comercio.

Forma del Contrato Mercantil

En el campo civil las personas puede contratar y obligarse por medio de escritura publica, documento privado, acta levantada ante el alcalde del lugar, por correspondencia y verbalmente. En el campo mercantil la forma se encuentra mas simplificada; los contratos de comercio no están sujetos, para su validez, a formalidades especiales. Cualquiera que sea la forma y el idioma en que se celebren, las partes quedan vinculadas en los términos que quisieron obligarse. Cuando el contrato se celebre en Guatemala y sus efectos surtan efectos aquí, debe utilizarse el idioma español, en concordancia con las leyes fundamentales de la Republica. Esta libertad en el uso de la forma tiene sus excepciones, pues hay contratos en que si se exige una solemnidad determinada, tal es el caso del contrato de fideicomiso y el de sociedad, que deben celebrarse mediante escritura pública.

Cláusula Compromisoria

Los artículos 270 y 272 del Código de Comercio procesal civil y mercantil, establecen que toda controversia relativa a los contratos puede dirimirse mediante juicio arbitral, si así se consigna en escritura publica. En el terreno mercantil es diferente: un contrato puede discutirse mediante arbitraje sin necesidad de que la cláusula compromisoria conste en escritura pública, lo que viene a ser una característica del contrato mercantil, según el artículo 671 del Código de Comercio.

Los Contratos por Adhesión

El contrato por adhesión ha sido criticado en la doctrina por poner en desventaja al consumidor frente al que ofrece un bien o un servicio, sin embargo quienes lo defienden consideran que es el medio mas adecuado para aquellas transacciones que se dan en grandes cantidades. Por eso se ha considerado que esta modalidad de contrato es más susceptible de darse en el campo mercantil. Pero no es raro a las relaciones civiles, aun cuando se le revista de procedimientos diferentes.

En el campo comercial esta forma de contratar es lo mas comente. Por eso es que el Código de Comercio establece reglas, para interpretar los contratos por adhesión, con el objeto de proteger al contratante que recibe la oferta de contrato. Estos contratos, llamados en forma más técnica Contratos por Adhesión son producto de la negociación en masa; son elaborados en serie, según la ley de los grandes números, sometidos a las leyes de una estandarización rigurosa, que por un proceso de tipificación contractual reduce al mínimo el esfuerzo de las partes y la perdida de tiempo. Se puede lograr que estos contratos no sean contrarios a los intereses de la masa consumidora si el Estado tuviera un órgano que revisara previamente los formularios, machotes o pólizas, antes de que se usaran con el público, como está previsto en el Código Civil para los formularios de la empresa que presta servicios públicos; previsión que debió ser para todo el contrato por Adhesión.

El Código de Comercio distingue dos situaciones que disciplina el contrato por adhesión:

a)      Contrato mediante formularios (Art. 672): En los contratos estandarizados mediante formularios, su interpretación se rige mediante las siguientes reglas:

1.      Se interpretan, en caso de duda, en sentido menos favorable de quien preparo el formulario;

2.      Cualquier renuncia de derechos tiene validez sien la redacción del documento aparece caracteres tipográficos mas grandes o diferentes al resto del documento,

3.      Las Cláusulas adicionales prevalecen sobre las generales, aunque estás no hayan sido dejadas sin efecto.

b.      Contrato mediante pólizas (Art. 673): Hay contratos que se celebran mediante pólizas (el seguro), mediante facturas (una compraventa), mediante órdenes o pedidos (el suministro). En estos contratos puede suceder que los términos en que se contrato, difieran de lo que dice el documento. Para ello se puede pedir una rectificación dentro de quince días siguientes a aquel en que se recibe el documento; de lo contrario, se consideran aceptadas las condiciones consignadas. Asimismo, si la persona contra quien reclama no contesta dentro de quince días, se consideran aceptada la rectificación. En estos dos casos debe tenerse silencio como táctica manifestación de voluntad. A estas formas de contratar también se les aplica las reglas de interpretación antes descritas.

Omisión Fiscal

Los actos jurídicos, sobre todo los que se refieren al tráfico patrimonial, están sujetos a cargas impositivas a favor del Estado. El hecho de que los sujetos contratantes fueron omisos en la tributación fiscal, puede ocasionar que esos actos obedezcan de ineficacia. Sin embargo, como el tráfico mercantil puede verse afectado en la buena fe comercial, cuando los sujetos omiten tributar con respecto a sus contratos y obligaciones, la ley establece que ello no produce la ineficiencia de los actos o contratos mercantiles, como tampoco los libera de pagar los impuestos omitidos. En estos casos, además de pagar la carga tributaria, se responderá de las multas que se imponen corno consecuencia de disposiciones del Derecho Tributario.

Libertad de Contratación

El contrato ha sido considerado como la máxima contención de la libertad jurídica, entendida ésta como el desiderátum de las personas para hacer o no hacer lo que la ley permite. Ninguna persona esta obligada a celebrar contrato. El Art. 681 del código de Comercio establece que nadie se le puede obligar a contratar sino cuando rehusarse a ello significa un acto ilícito o abuso de derecho. La ley pretende si una persona habilita una empresa fabril o de intermediación para ofrecer al público bienes y servicios, ella tiene la libertad jurídica para decir si contrata o no con una persona determinada.

El comerciante puede decidir que no contratara o negocia con sujetos de determinada religión, raza o situación económica, pero esto se considera un acto ilícito y un abuso de derecho. No se puede dar comercios únicos para proveer un bien o un servicio (Un Monopolio) colocados en posición de privilegio. En este caso el comerciante cometería un abuso de derecho si se negara a contratar, porque como bien dice el dictamen del anteproyecto del Código de Comercio "Si el consumidor no tiene la facultad de elegir proveedor, este tampoco debe poder elegir su clientela" .

Efectos de la cláusula " Rebus sic Stantibus»

Esta cláusula contractual, conocida como Teoría de la Imprevisión" , quiere decir que el contrato se cumple siempre y cuando las circunstancias o cosas (rebus) se mantengan (stantibus) en las condiciones iniciales (sic). Al respecto la doctrina y el Código Civil no varía mucho. El Código de Comercio establece que el deudor puede demandar la terminación del contrato únicamente en los de tracto sucesivo y en los de ejecución diferida, si sobrevienen hechos extraordinarios e imprevisibles que hagan oneroso el cumplimiento de la presentación. Una terminación que se diera por esas circunstancias no afectaran las obligaciones ya cumplidas ni aquellas en las que ya se ha incurrido en mora. O sea, que se trata únicamente de obligaciones pendientes.

Contratante definitivo

El artículo 692 del Código de Comercio trae una particularidad del contrato mercantil; y que puede darse debido al poco formalismo del tráfico comercial. Cuando se celebra un contrato se debe saber de antemano quienes son las personas que lo van a contratar. A fin y al cabo, el mismo concepto de contrato que da el Código Civil así lo insinúa. Pero, en el mundo del comercio puede suceder otra cosa: una persona contrata con otra un determinado negocio, pero una de ellas lo hace como representante aparente, reservándose la facultad de designar dentro de un plazo no superior a tres días, quien será la persona que resultara corno contratante definitivo. Esta designación para que surta efectos y vincule al designado, depende de que efectivamente éste acepte el contrato en forma personal o por medio de representante debidamente acreditado. Si el designado no se vincula al contrato el contrato original deviene en contratante nato. Este caso se configura también en el contrato de transporte de cosas, cuando la documentación permite sustituir al consignatario.

INTEGRACIÓN DEL CÓDIGO DE COMERCIO Y CÓDIGO CIVIL EN MATERIA DE OBLIGACIONES Y CONTRATOS.

Desde el artículo 1 del Código de Comercio, se dice que cuando hay insuficiencia de la ley mercantil, se aplicara la civil, observando siempre que por la naturaleza del tráfico comercial, deberá tomarse en cuenta los principios básicos para que, tanto las relaciones objetivas que norman, como las leyes que la rigen, se adecuen perfectamente. El Art. 694 establece que solo a falta de disposiciones del Código de Comercio, se aplicaran las disposiciones del código civil. Este artículo es innecesario. Su objetivo ya estaba previsto, y en mejor forma, en el Art. 1 del código de comercio. De todos modos es muy importante el tema, no por la redacción de la ley, sino porque es necesario conocer como se va a actuar en materia de obligaciones y contratos, cuando el código de comercio es insuficiente.

Todo lo normativo de las obligaciones y contratos es genérico y se encuentra en el Código Civil, de manera que las preguntas sobre esa materia no las responde el Código de Comercio, porque es innecesario tratar de elucubrar sobre conceptos ya elaborados con precisión en la doctrina civil. Entonces, lo que el Código de Comercio hace es establecer aquellos aspectos que singularizan a las obligaciones y contratos que se dan en el campo comercial de manera que operen como signos distintivos.

CLASIFICACIÓN DE LOS CONTRATOS

a)      Contratos Bilaterales Unilaterales: Contratos bilaterales son aquellos en las que partes se obligan en forma reciproca (compraventa, suministro. seguro, etc.); unilaterales aquellos en que la obligación recae únicamente en una de las personas contratantes (donación pura y simple, mandato gratuito).

b)      Onerosos y Gratuitos: Contrato oneroso es aquel en que la prestación de una de las partes tiene como contrapartida otra prestación. Es decir, ante la obligación se tiene un derecho, aunque no sean equivalentes las prestaciones. En cambio, los contratos gratuitos se fundan en libertad: se da algo por nada. Obviamente en el Derecho mercantil no hay gratuitos porque la onerosidad es principio de este derecho.

c)      Consensuales y Reales: De acuerdo a lo que establece nuestro Código Civil, un contrato es consensual cuando se perfecciona en el momento en que las partes prestan un consentimiento; en cambio, los contratos reales son aquellos en que la perfección del contrato se da siempre y cuando se entregue la cosa objeto del negocio.

d)      Nominativos e Innominados: El contrato, sustantivamente, tienen un nombre. Una denominación. Este nombre se lo puede dar la ley (nominación legal) o la practica social (nominación social). Si un contrato tiene como nombre proveniente de la ley o las costumbres de los comerciantes, es nominado; en caso contrario, innominado, que significa sin nombre.

e)      Principales y Accesorios: Cuando un contrato surte efectos por si mismo, sin recurrir a otro es principal. Si los efectos jurídicos de un contrato dependen de la existencia de otro, es accesorio.

f)        Conmutativos o Aleatorios: Nuestra ley sigue la corriente de programar esta clasificación como una subdivisión de los onerosos; de manera que hay oneroso conmutativo y oneroso aleatorio. El contrato conmutativo es aquel en que las partes están sabidas desde que el celebra el contrato cual es la naturaleza y alcance de sus prestaciones (obligaciones) de manera que aprecian desde el momento contractual el beneficio o la perdida que les causa o les podría causar el negocio. En cambio, el contrato es aleatorio cuando las prestaciones dependen de un acontecimiento futuro e incierto que determina la perdida o ganancias para las partes (el contrato de seguro, por ejemplo).

g)      Típicos y Atípicos: Un contrato es típico cuando la ley lo estructura es sus elementos esenciales: aparece en el listado que da la ley. Es atípico (sin tipicidad) cuando no obstante ser contrato porque crea, modifica o extingue obligaciones, no lo contempla la ley específicamente.

h)      Formales o Solemnes y No Formales: El Derecho Mercantil se caracteriza por si poco formalismo. Entonces, esta clasificación tiene mucho sentido en el tráfico comercial porque en él, cualquier forma de contratar, salvo casos expresos de la ley (el de sociedad, fideicomiso, etc.) tiene validez y vincula a las partes. El contrato es formal cuando en ella mace el vinculo no deja de surgir por la ausencia de formalidad anula en contrato. El contrato es no formal, cuando el vínculo no deja de surgir por la ausencia de alguna formalidad. Esto último es la regla en el Derecho Mercantil.

i)        Condicionales y Absolutos: Un contrato es condicional cuando las obligaciones que genera se sujetan a una condición suspensiva o resolutoria; y en absoluto, cuando su eficiencia no esta sometida a una condición.

j)        Instantáneos y Sucesivos: Cuando un contrato se consuma o se cumple d una vez en el tiempo, se clasifica como instantáneo. Ahora bien, si las obligaciones se van cumpliendo dentro de un termino o un plazo que se prolongue después de celebrado el contrato, se llama sucesivo o de tracto-sucesivo.

LOS CONTRATOS MERCANTILES EN PARTICULAR

" LA COMPRAVENTA MERCANTIL"

Concepto

La compra venta mercantil es la figura contractual que hace efectiva la mayor parte del trafico comercial, ya que la actividad productiva, canalizada a través del comerciante intermediario, desemboca en el consumidor por medio de la compraventa. Este contrato se puede considerar como el motor de la dinámica comercial, que a su vez genera otro tipo de vinculaciones: bancarias, de seguros y fianzas, de títulos de crédito, etc.

La compraventa mercantil se encuentra regulada del artículo 695 al 706 del Código de Comercio. Tiene este conjunto de normas la particularidad de no desarrollar el contrato con la extensión que lo hace el Código Civil; particularidad que también suele observarse en la doctrina, pues los autores la tratan escuetamente; y cuando se extienden, suele repetir conceptos o razonamientos ya dichos en los textos del Derecho Civil. En el caso del Derecho guatemalteco, su intención es normar únicamente aquellas especialidades que puedan al negociar compraventas mercantiles; y deja al Código Civil la tarea de recoger toda la teoría que durante siglos se ha ido acumulado en torno a este contrato.

La compraventa mercantil se da en masa y no en forma aislada como sucede en el campo civil. Pero, conforme nuestro derecho, este señalamiento no es suficiente aun. En el código los artículos que se están refiriendo sistemáticamente a las mercaderías, entendiéndose como tales a todo satisfactor que se produce para ser revendido, ya sean como producto acabado o sujeto a posterior reelaboración. La participación de los comerciantes puede ser en los dos extremos subjetivos del vínculo: comprador y vendedor. A esta compraventa se le puede llamar plena: cuando los dos son comerciantes. Pero, también puede darse como acto mixto, y sucede cuando se vende el producto al consumidor no al comerciante. Los negocios se dan en masa; que el objeto vendido sea una mercadería; y que participe el comerciante en su actividad profesional, son parámetros que sirven para elaborar un concepto de compraventa mercantil. En el contrato la enajenación de un empresa, de una marca, de un nombre comercial de un establecimiento se dice que no hay compraventa mercantil, sin embargo, debe considerarse como compraventa mercantil porque las cosas mercantiles se rigen por el Código de comercio, conforme el articulo 1, aunque el contrato no se rige por el articulado, ya que no hay una sola norma aplicable a la enajenación de dichas cosas; pero, como ese mismo articulo habla de negocios, que es el genero, y no de contratos, que es la especie, es indudable la naturaleza mercantil de la enajenación de la empresa o sus elementos.

De acuerdo a los artículos que regulan la tipificación de la compraventa mercantil, se puede decir que es un contrato por el cual el vendedor transfiere la propiedad de una mercadería o cosa mercantil al comprador, cuya obligación es pagar el precio.

Características

La compraventa mercantil es un contrato bilateral, oneroso, conmutativo, consensual, principal y traslativo de dominio.

Elementos

a)      Personales: Los elementos personales de la compraventa son el vendedor y el comprador, Los dos o uno de estos sujetos tiene que ser comerciante y encontrarse actuando dentro de su actividad empresarial. Obligación del vendedor es entregar la mercadería; y el comprador, pagar el precio. Estas obligaciones se particularizan Según la modalidad de compraventa que se adopte.

b)      Reales: Los elementos reales son la cosa y el precio. La cosa son las Mercaderías; y el precio, la contraprestación a cargo del comprador. Este debe ser real y cierto; real para que el contrato no sea gratuito; y cierto, en cuanto a que debe ser determinado o determinable por los contratantes.

c)       Formales: La forma del contrato de compraventa varía según la mercadería enajenada. Si es vehículo, la escritura publica es necesaria en la mayoría de los casos; si se trata de un televisor, se hace pero documento privado con firmas legalizadas; la compra de un pantalón, por una simple factura; la compra de un refresco, es verbal. No hay pues, una formula general. Depende del negocio en particular.

Especies de compraventa

En el Derecho Mercantil se incluyen como especies de este contrato algunas figuras propias del Código Civil y que aparecen en el tráfico comercial. Para el desarrollo del Código de Comercio, solo se incluye aquellas que pueden inferirse de este; o que están relacionados con artículos que disciplinan las generalidades del contrato mercantil. Dentro de las especies están las siguientes:

a)      Venta Contra Documentos

Los títulos representativos de mercaderías, caracterizados por no representar un valor dinerario, sino una mercadería determinada: carta de porte, conocimiento de embarque y certificado de depósito. Entonces, la venta de documentos ocurre cuando el vendedor cumple su obligación de entregar el objeto vendido, en el momento en que se transfiere el titulo representativo; en ese mismo instante, salvo pacto en contrario, se debe pagar el precio y el comprador solo puede negarse por defectos en la calidad o estado de las mercaderías representadas si tiene pruebas sobre ello. De lo contrario, entregado el titulo, debe pagarse el precio, según el Art. 395 del Código de Comercio.

b)      Venta de cosas en tránsito

Según el Código de Comercio, se puede negocio un objeto que esta en transito, por ejemplo, una mercadería que aun viene en el barco. En este caso, el comprador tiene facultad de resolver el contrato si el objeto no llega en buen estado o en la fecha acordada.

En el trafico comercial también se puede dar esta modalidad de contratar, pero con la particularidad de que, si en los documentos entregados al porteador se encuentra la póliza de seguro de transporte, los riesgos han sido trasladados al comprador desde el  momento de la entrega de las mercaderías, a no ser que el vendedor tuviere conocimiento de la perdida o avería de las cosas y hubiere ocultado esas circunstancias al comprador. (Art. 696 del Código de Comercio). La diferencia pues, es que en la mercantil el riesgo de los cosas puede adquirirse antes del recibo de las mercaderías.

c)       Venta de FOB

La venta FOB se distingue por sujetarse en su formula contractual a las expresiones abreviadas que se usan en el comercio internacional y que son conocidas como INCONTERMS (Términos Internacionales de Comercio) FOB quiere decir libre a bordo- puerto de embarque convenido; y se caracteriza porque el vendedor cumple su obligación al entregar la cosa, al depositarla a bordo del buque u otro vehículo que ha de transportarla, en el lugar y tiempo convenidos. A partir de ese momento se trasladan los riesgos al comprador. En este negocio se habla de precio FOB y este comprende: el valor de la cosa mas los gastos, impuestos y derechos que se causen hasta el momento en que la cosa este a bordo del medio de transporte. (Código de Comercio Art.697)

d)      Ventas FAS

Esta venta se caracteriza porque la obligación del vendedor es entregar la mercadería colocándola a un costado del medio de transporte, momento a partir de cual se transfiere los riesgos al comprador. El precio incluye el valor de la cosa, más los gastos, impuestos y derechos que causen hasta el momento de colocar la mercadería al costado del medio de transporte. FAS quiere decir: libre al costado del barco-puerto de embarque convenido (Art. 698 del Código de Comercio)

e)      Venta CIF

Es aquella en la que el precio de la mercadería comprada incluye el costo, el seguro y el flete; el término, al igual que los anteriores, es una sigla que proviene del idioma ingles: Cost, Insurance, Freight. En esta especialidad, el vendedor tiene las siguientes obligaciones:

  • Contratar y pagar el transporte de las mercaderías y obtener títulos representativos.
  • Tomar y pagar el seguro por el valor total de la cosa objeto del contrato, en beneficio del comprador o de la persona que este indique, por los riesgos convenidos o los que sean usuales con respecto al objeto asegurado, debiendo obtener la póliza o certificado correspondientes.
  • Entregar al comprador o a la persona indicada, los documentos antes señalados. En esta compraventa los riesgos son por cuenta del comprador desde el momento en que la mercadería es entregada al porteador, el que también marca el inicio del periodo del seguro. La obligación de pagar el precio nace cuando el comprador recibe los títulos representativos y la póliza de seguro. Pudiera ser que el vendedor no contratara el seguro en los términos convenios o fuera de lo que se acostumbra en el caso específico; si eso sucediera, el vendedor responde de los riesgos como hubiere respondido al asegurador. Incluso, el comprador puede contratar el seguro y deducir del precio el valor de la prima pagada (Arts. 699 al 702 del Código de Comercio)

f)        Venta C y F

La compra C y F es aquella en la que el precio cotizado solo incluye el costo del flete, o sea que se suprime el seguro. A esta modalidad se aplica todo lo expuesto para la compraventa CIF, omitiendo las directrices legales que se refiere al seguro.

g)      Otras especiales

Las modalidades anteriores, en su mayoría, recogen los términos comerciales internacionales para contratar, en el sentido que, cuando se trata de transacciones de país a país, el significado puede ampliarse para interpretar los contratos, sin embargo a nivel local, pueden darse otras modalidades comunes previstas en el Código Civil y que operan con mas relieve en el ámbito del comercio: Compraventa al gusto o prueba (Art. 1799); compraventa sobre muestras (Art. 1800); compraventa expresado en especie y calidad (Art. 1801); compraventa de cosas futuras (Art. 1805); compraventa con reserva en dominio (Art. 1834 y siguientes). Estas formas de compraventa se encuentran en el Código Civil, de manera que únicamente cabe señalar que son modalidades muy comunes dentro del tráfico comercial.

" OPCIÓN DE COMPRAVENTA"

El articulo 706 del Código de Comercio establece la diferencia con la opción (promesa unilateral) del Código Civil (Arts. 1676 al 1681) en cuando al plazo, pues en esta no puede exceder de dos años si se trata de inmuebles o derechos reales sobre los mismos; y de un año, si se trata de otros bienes o prestaciones. En cambio, en la opción de compraventa de cosas mercantiles, el artículo indicado dice que las partes son libres de pactar el plazo sin límite alguno. Es interesante señalar que, como promesa de contrato, no se encuentra una figura específica en el Código de Comercio. Ello no quiere decir que en la práctica no pueda celebrarse un negocio para prometer la celebración de otro, aplicando lo previsto en el Código Civil y tomando en cuenta las características de las obligaciones y contratos mercantiles.

" CONTRATO DE SUMINISTRO"

El contrato de suministro es tratado como una modalidad de compraventa en el derecho guatemalteco esta tipificado como un contrato autónomo y regulado en los artículos 707 al 712 del código de comercio. El argumento de quienes afirman que el suministro es una especie de compraventa, parte del supuesto de que también en esta la entrega del objeto convenido puede hacerse en forma fraccionada. Pero, esa circunstancia no tipifica un contrato de suministro porque en la compraventa cada fracción forma parte de una mismo prestación. En cambio, en el suministro las entregas periódicas de la mercadería son prestaciones entre una y otra, de manera que también el precio se define por cada una que se cumple. En todo caso, en nuestra legislación no hay argumento para confundir un contrato con otro; el suministro es un contrato típico, autónomo de cualquier otra figura negocial.

CONCEPTO

El contrato de suministro, una parte, llamada suministrarte, se obliga mediante el precio, a realizar a favor de otra, llamado suministrado, una serie de prestaciones periódicas y continuadas de mercaderías o servicios. Las prestaciones periódicas y continuadas de mercaderías o servicios. Las prestaciones periódicas serian, por ejemplo, que un industrial de muebles obligara a entregarle a un intermediario una cantidad de bines al fin de cada mes, conforme al plazo pactado. Las prestaciones continuadas se darían en el suministro diario de energía eléctrica o el servicio de lavandería en el suministro que un comerciante le prestara en forma continua a un hospital.

FUNCIÓN

Este contrato cumple una función importante dentro del comercio, porque permite que las personas suministradas tengan asegurada la provisión de un o un servicio. Es común este contrato dentro de los negocios jurídicos mercantiles; aunque a muchos, por desconocimiento de la tipicidad del mismo, cuando se redacta por escrito, no se le llama por su nombre. Un comerciante revendedor, en lugar de proveerse aisladamente de las cosas que expende en su empresa, celebra un contrato de suministro para mantener surtido su almacén; un hotel que careciera de lavandería, puede contratar el servicio de limpieza de ropa con un comerciante que se dedicara a prestarlo.

CARACTERES

El contrato de suministro es consensual, bilateral, principal, oneroso, de tracto sucesivo. Este contrato es oneroso aleatorio, porque las partes corren el riesgo de que los precios varíen durante el plazo del contrato y ello significa perdida para una de las partes.

En el contrato de suministro la variación de los precios no puede ser un precio de los que determinan la calidad aleatoria. Se contrata sobre bases ciertas y por eso es oneroso conmutativo, si las prestaciones se vuelven onerosas, para eso esta el articulo 688 del código de Comercio, que recoge la teoría de la Imprevisión, con el que se resolvería cualquier diferencia entre las partes por la variación del precio.

ELEMENTOS

a) Personales: Los elementos personales son el suministrarle, o sea quien proporciona los bienes o servicios a cambio de un precio; y el suministrado, que se beneficia con las prestaciones periódicas o continuadas de los bienes o servicios y paga el precio.

b) Formales: El contrato de suministro no esta sujeto a formalidades especiales. Según la organización de la empresa, puede constar en documentos pre-redactados; salvo que lleve aparejada una garantía prendaría o hipotecaria, en cuyo caso debería constar en una escritura publica. Pero, son casos muy raros; a veces ni siquiera consta por escritura.

c)  Reales: Aun cuando decir cosas mueble es una tautológica, los términos que usa le ley para designar el objeto real de un contrato de suministro, son los de cosas muebles y servicios. La entrega de estos se hace mediante prestaciones periódicas o continuadas que pueden estar cuantificadas en el contenido del contrato, ya que sea por una cantidad especifica o fijando un mínimo y un máximo en donde puedan oscilar el monto de las prestaciones, en el entendimiento de que, en este ultimo caso, es al suministrado a quien se le confiere el derecho de fijar la cuantía: Ahora, cuando no se fija la suma de las prestaciones se entenderá que es aquella que necesita el suministrado al momento de celebrar el contrato. Esta última solución en un caso de omisión es poco certera, porque resulta bastante subjetivo fijar el límite de la necesidad del suministrado. Sin embargo, es la regla contenida en la ley. El otro elemento real del contrato es el precio. Este, cuando las prestaciones son periódicas, se determina y paga con relación a cada una, en forma aislada. Si son continuas se calcula sobre la base de un periodo de tiempo.

PLAZO, SUSPENSIÓN. DENUNCIA Y TERMINACIÓN DE ESTE CONTRATO

El plazo en el contrato de suministro tiene la particularidad de estar pactado en interés del suministrante y suministrado. Esto quiere decir que las dos partes están facultadas para darlo por concluido si observan lealtad en la comunicación. Como dentro del plazo se pueden cumplir prestaciones periódicas y el suministrado estar facultado para fijar las fechas de las entregas, debe comunicarle estas al suministrado con suficiente anticipación, lo que viene a ser una previsión imprecisa, porque el termino suficiente es vago. Hubiere sido mejor determinar un plazo específico en ausencia de una previsión contractual.

La suspensión del contrato es una facultad del suministrante, quien puede interrumpir las prestaciones si el suministrado no cumple sus obligaciones, sobre todo en lo que se refiere al pago del precio. Pero, para que se pueda ejercer esa facultad es necesario que comunique su decisión con anticipación suficiente. En cuanto a la denuncia, esta ocurre cuando el contrato no tiene plazo específico, en ese caso, cualquiera de las partes se desliga del vínculo contractual dando aviso con la anticipación pactada o noventa días antes de la fecha en que se considere que la relación ya no surtirá efectos.

En lo que se refiere a la terminación del contrato, es indudable que la conclusión del plazo lo da por terminado. Pero, también termina si la conducta del suministrante denota que las prestaciones futuras no cumplirán en su oportunidad. En este aspecto la ley debió cubrir la conducta de ambos contratantes, de manera que la falta de pago de una prestación también fuera acusada por terminación, ya que el articulo 711, esta designado solo para la obligación del suministrante, empero, en un caso de esta naturaleza, no se optaría por la terminación, sino por la suspensión pre-aviso, lo cual parece que introduce una desigualdad en la forma de tratar el incumplimiento de las obligaciones de las partes, ya que no es lo mismo suspender que dar por terminado un contrato.

" CONTRATO ESTIMATORIO"

A este contrato no se le dio la importancia legislativa que amerita y se le coloco como gemelo del suministro, lo cual viene a se un error porque siendo un contrato autónomo, no tenia por que aparecer ubicado como apéndice y regulado por un solo articulo del Código de Comercio (713). Por otro lado, dada su importancia en la practica comercial y por la forma en que lo denominan los comerciantes, no debió llamársele contrato estimatorio, sino contrato de consignación. Conforme al derecho guatemalteco, el contrato estimatorio no se prolonga con ningún contrato, ya que ha sido tipificado como autónomo.

CONCEPTO

El contrato estimatorio es aquel por medio del cual un sujeto, llamado consignante, en entrega a otro, llamado consignatario, mercaderías a un precio estimado, para que en un plazo fijado se pague dicho precio o bien se devuelven las mercaderías.

FUNCIÓN

El contrato cumple una función importante en el comercio porque el comerciante minorista puede adquirir mercaderías sin cancelar de inmediato el precio, con la opción de devolverlas si nos las vende dentro del plazo que se pacte. Ahora bien, si las vende paga el precio y obtiene una ganancia que se constituye por el valor que el consignatario le sume al recio estimado. Si no vendiera la mercadería debe devolverla. De lo anterior, se puede apreciar la función que tiene este contrato, permitiendo la provisión de mercaderías sin necesidad de un pago inmediato del precio y con la expectativa de obtener ganancias.

CARACTERES

·         Principal

·         Bilateral

·         Real

·         Oneroso Conmutativo

·         De tracto sucesivo

·         Translativo de dominio

 ELEMENTOS

a) Personales: el que entrega las mercaderías se le llama consignante; y, quien recibe para venderlas se llama consignatario. Se establecen las siguientes obligaciones para las partes.

  • El consignatario en ningún momento se puede liberar de la obligación de pagar el precio de lo que no pueda restituir, aunque las causas no le sean imputables.
  • El consignatario tiene disposición de los bienes consignados, pero no puede ser perseguido por sus acreedores, o sea que están dentro de su esfera patrimonial, pero en forma limitada.
  • El consignante no tiene poder de disposición sobre las cosas consignadas.

b) Formales: El contrato estimatorio no esta sujeto a formalidad alguna, y regularmente, sobre todo con mercaderías de uso diario, se concerta de palabra, basados en la confianza comercial. Si se trata de consignar mercaderías sujetas a registro (vehículos, maquinaria identificable, etc.) tendría que formularse el contrato en escritura publica e inscribirse en el registro de la Propiedad Inmueble, con el objeto de que el consignatario estuviera en la capacidad de transferir la propiedad y con base en el poder de disposición que tiene.

c) Reales: Los elementos reales son las cosas (mercaderías) y el precio. Es el que estiman las partes entre si, sin tomar en cuenta el valor agregado que le suma el consignatario; no obstante, es practica comente que se pacte el monto del valor agregado, con el objeto de que no sea excesivo y se desestimule la circulación de las mercaderías.

TERMINACIÓN

Como es un contrato sujeto a un plazo, el contrato termina por le transcurso de este. Sin embargo, si antes del vencimiento el consignatario ha vendido las mercaderías y paga el precio estimado en que las recibió, el contrato se da por finalizado.

" CONTRATO DE DEPÓSITO MERCANTIL"

CONCEPTO

El deposito, considerado como la prestación de un servicio, es un contrato por medio del cual el sujeto depositario recibe una cosa que le confía al depositante, con la obligación de custodiarlo y devolverlo cuando lo requiera.

Como la función primordial del depósito es la custodia de un bien, esta viene a ser nota distintiva. El acto de depositar puede estar relacionado con distintas ramas de un sistema jurídico; de ahí puede haber: deposito civil, cuando el negocio se rige por el rato de deposito del Código Civil, depósito mercantil, cuando se trata de un negocio oteo mercantil; depósito bancario (que también es mercantil), cuando se hace por medio una institución bancaria; y, deposito judicial, cuando lo ordena un juez.

El depósito puede ser regular e irregular. Es Regular cuando se devuelve el mismo bien que se deposito; e Irregular cuando se devuelve uno distinto al depositado, de la misma especie y calidad o de valor equivalente como en el caso del dinero. El Regular es más común en las relaciones civiles; y el regular, en las mercantiles. Sin embargo, la custodia que se confía a un almacén general de depósito, es regular y de carácter mercantil.

El contrato de depósito cumple una función importante en el tráfico comercial, porque permite a los comerciantes que no disponen de los de locales adecuados, la posibilidad de confiar a otro la custodia y conservación de sus mercaderías. En el caso del tero, entregado a una institución bancaria o sola otorga la seguridad, sino también proporciona una ventaja de poder devengar intereses o adquirir medios de pago (cheques) cuando se dispone a la vista. En lo a los almacenes generales se refiere, como negocios organizados técnicamente, facilitan el comercio de importación y explotación por medio del deposito. Es pues, variada la posibilidad de este negocio. Nos encontramos ante uno de los contratos de mayor práctica para el desenvolvimiento comercial.

CARACTERES

El contrato de depósito mercantil es bilateral, oneroso conmutativo, principal, real de tracto sucesivo.

  1. ELEMENTOS

a) Personales: Los elementos personales del contrato de depósito son: el depositante y el depositario. Son obligaciones del depositante: pagar el valor o precio del deposito, sin que pueda darse el pacto en contrario, ya que en lo mercantil no puede darse los negocios gratuitos, pagar los gastos que haya hecho el depositario para la custodia del bien depositado; y, pagar los daños y perjuicios que el deposito hubiere causado. Estas obligaciones las tiene el depositante para con el depositario y están normadas en el código civil, ya que el comercio no establece nada sobre el particular. En cuanto al depositario, tiene las siguientes obligaciones: custodiar la cosa depositada para una adecuada guarda y conservación; dar aviso al depositante o a un juez, sobre un peligro que amenace con la perdida o deterioro o perdiere la cosa depositada, deberá indemnizar daños y perjuicios; y, restituir la cosa depositada.

b) Reales: El elemento real de un contrato de depósito mercantil puede representarse en diversa forma: mercaderías, dinero, joyas, títulos de crédito, títulos de valores, etc. Cuando se depositan cosas fungibles, puede pactarse que el depositario tenga poder de disposición sobre la cosa depositada, con la obligación de restituir otra de la misma especie y calidad.

En este caso en lo que fuere conducente, se aplican las reglas del contrato mutuo; este es el típico depósito irregular. En el caso de que el bien depositado sea dinero (deposito bancario), por la misma naturaleza del negocio bancario, hay transferencia de propiedad sobre el bien depositado, de manera que, sin que se pacte, el banco puede disponer del mismo, con la obligación de restituirlo cuando se le requiera. Un aspecto importante del deposito mercantil, sobre todo en el deposito bancario de dinero, es que cuando los depositantes son dos o mas personas, cualquier codepositante puede exigir la devolución del bien, aun en el caso de que uno o algunos de ellos hubiere fallecido, previsión legal que admite pacto en contrario. Para la practica contractual bancaria, podríamos decir que el uso aparejado de las conjunciones " y/o" , no es posi6le porque la mancomunidad o es simple o es solidaria; pero no puede ser las dos cosas a la vez.

TERMINACIÓN

El Código de Comercio no establece ninguna norma relativa a la terminación del contrato de deposito, de manera que se estará a los previstos en el Código Civil: restitución del objeto depositado a requerimiento del depositante; devolución que hace el depositario avisando con prudente anticipación, cuando no se hubiere pactado plazo, devolución que puede hacer el depositario cuando se ve imposibilitado de cumplir su obligación de custodia (Arts. 1974, 1992 y 1996 del Código Civil). Estas reglas para la terminación del contrato de depósito, no operan de pleno derecho en el caso del depósito bancario, pues este se rige por sus leyes específicas y por los usos propios de la práctica bancaria. Cuando un deposito se hace a plazo el depositante no puede exigir la restitución, sino hasta transcurrido el mismo. Y, en el caso del depósito de Almacenes generales, se rige por leyes

DEPÓSITO EN ALMACENES GENERALES

Un almacén general de Depósito, es una sociedad anónima con carácter de Institución auxiliar de crédito, cuyo objetivo es el depósito de mercaderías de importación y exportación. Por tratarse de un depósito mercantil revestido de características especiales, el Código de Comercio en el artículo 717, remire su conocimiento a sus leyes especificas: Decreto 1236 del Congreso de la República, Decreto 1746 del Congreso de la República, Reformado por el Decreto 55-73 del mismo organismo; leyes que rigen a los almacenes del Crédito Hipotecario Nacional de Guatemala y los que se organizan a nivel de empresa privada. Nota especial de este depósito es que permite la emisión de los títulos de crédito conocidos como certificados de depósito y bonos de prenda; y que el sujeto depositario solo puede serlo una sociedad anónima debidamente autorizada.

" CONTRATOS RELACIONADOS CON OPERACIONES DE CRéDITO"

LAS OPERACIONES DE CRéDITO

En el tráfico comercial de nuestra época el crédito facilita las relaciones mercantiles que permiten adquirir recursos, sobre todo dinerarios, que se traducen en nueva riqueza mercantil; o bien es el vehículo apropiado para obtener satisfacciones de nuestras necesidades. En todos los sectores de la actividad económica el crédito se hace presente para lograr variados objetivos.

Según el Diccionario de Derecho Privado, la palabra crédito significa el: Derecho que uno tiene a recibir de otro alguna cosa: por lo común dinero.

Ahora bien, las relaciones de crédito no son propias del tráfico jurídico comercial; también existen en el civil; el mutuo, por ejemplo. Pero en esta parte estudiaremos las que el Código de comercio tipifica como contratos.

Campo de las operaciones de crédito

Las operaciones de crédito han estado vinculadas, generalmente, a la actividad bancaria. El mismo nombre que se les asigna es similar a las llamadas operaciones bancarias. En el medio guatemalteco estos negocios que vamos a estudiar tienen la particularidad de que legalmente no son propios de la negociación que llevan a cabo los bancos; en otras palabras, para celebrar un contrato que contenga una operación de crédito no se necesita hacerlo con un banco; las partes pueden ser dos personas individuales. Y decimos legalmente, porque una cosa es lo que presume la ley, y otra, la realidad.

En la práctica es común que el descuento, la apertura de crédito, el crédito documentario, se manifiestan únicamente como negocios bancarios. Por esa razón, y con la salvedad antes apuntada, hemos creído documentario, se manifiestan únicamente como negocios bancarios. Por esa razón, y con la salvedad antes apuntada, hemos creído necesario exponer algunos datos importantes en torno a la función bancaria muy mínimos por cierto- la finalidad docente de este texto; no sin antes advertir que quien quiera profundizar sobre esta unidad del Derecho Mercantil- el Derecho bancario encontrará la bibliografía suficiente para un mayor conocimiento sobre dichos temas.

La banca y las operaciones de crédito

Principiemos por precisar lo que es un banco. Conforme los artículos 1 y 6 de la ley de Bancos de Guatemala, los bancos nacionales, privados o mixtos, son sociedades anónimas destinadas a realizar negocios que consisten en préstamos de fondos que se obtienen del público mediante el recibo de depósitos o la Venta de bonos, títulos u obligaciones de cualquier naturaleza. Lo anterior está previsto sin perjuicio de que puedan operar sucursales de bancos organizados en el extranjero, siempre y cuando sean debidamente autorizados mediante los procedimientos estipulados en la legislación bancaria.

Al observar los elementos que se dan en los artículos citados hacemos notar que los bancos nacionales únicamente pueden tener como propietario a una sociedad anónima. Es prohibido que una persona individual realice negocios propios de los bancos. En cuanto a la participación estatal, los bancos nacionales pueden ser privados o mixtos; en los privados no existe ninguna intervención pública; el banco es propiedad exclusiva de los particulares.

En los mixtos, el Estado participa como copropietario de la empresa bancaria, junto a los particulares. Los bancos propios del Estado tienen su ley específica.

Conforme el artículo 34 de la ley de Bancos, estos se clasifican así: Bancos Comerciales, Bancos Hipotecarios y Bancos de Capitalización. Esta misma ley se encarga de conceptuar a cada uno de ellos; Banco Comercial, es el que realiza operaciones pasivas y activas a corto plazo. Banco Hipotecario, es el que está facultado para emitir bonos hipotecarios o prendarios y sus operaciones pasivas y activas son a mediano o largo plazo. Y, Banco de Capitalización, es el que está facultado para emitir títulos de capitalización y recibir primas de ahorro para invertir en operaciones activas. Este último negocio contratos de capitalización, por los que el particular ahorrante se obliga a entregar primas de ahorro, únicas o periódicas, y el banco se compromete a devolverle un capital determinado al vencimiento del plazo, el que no puede exceder de veinticinco años. La devolución puede ocurrir antes si se pacta que pueda terminar por sorteo. Un banco puede estar autorizado para diversas operaciones: comerciales, hipotecarias y de capitalización. (Artos. 34-35-36- 37 y 67 de la Ley de Bancos).

Funciones principales de bancos

Doctrinariamente podernos resumir en cuatro, las funciones principales de los bancos:

a) Crear medios de pago (fundamentalmente el cheque);

b) Facilitar la concentración de ahorro. Esta concentración no es estática; es dinámica, pues el banco hace circular el dinero ahorrado en provecho de la actividad económica y del ahorrante que percibe intereses;

c) Distribuir créditos. Los bancos hacen factible la obtención y distribución del recurso dinerario que se invierte en la economía del país, mediante procedimientos técnicos, seguros, especializados y previamente planificados para asegurar la recuperación; y

d) Facilita pagos y cobros entre distintas plazas. Esta función la llevan a cabo los bancos mediante el servicio de pago o cobros de títulos de crédito u otro tipo de obligaciones dentro o fuera del país.

Las funciones anteriores las realizan los bancos por medio de las llamadas operaciones "bancarias, se clasifican en: activas, pasivas y neutras. En las operaciones activas el banco es sujeto acreedor de la relación; aperturas de créditos, descuentos, préstamos de diversa índole. En las operaciones pasivas, el banco es sujeto deudor, depósitos bancarios, emisión de obligaciones, emisión de bonos hipotecarios o prendarios. Y, en las operaciones neutras, el banco no es ni deudor ni acreedor. Son operaciones de intermediación, de servicio a su clientela; servicios de caja de seguridad, administración de bienes, cobros en general.

El contrato Bancario

El negocio bancario forma parte de las relaciones jurídicas mercantiles, ya que nuestro Código de comercio en su artículo 2°. Lo tipifica como actividad mercantil. Ello quiere decir que el contrato bancario, nominado o no, es de naturaleza mercantil. Debemos aclarar que cuando usamos el contexto Derecho bancario, no es con la finalidad de inducir al pensar que constituye una rama autónoma de la ciencia jurídica; es únicamente para facilitar su sistematización y estudio, en el entendido de que constituye una sub-rama del Derecho mercantil en general.

Por las características con que se dan las relaciones objetivas de comercio, el negocio bancario expresado en los contratos no escapa a los matices propios de las operaciones masivas. Así, podemos decir que son particularidades del contrato bancario, las siguientes:

a) Son contratos por adhesión: Cuando uno celebra un contrato con una institución bancaria, es ésta quien determina los términos contractuales a los que debe sujetarse el negocio. En el préstamo bancario, por ejemplo, cuando se le entrega al usuario la relación que otorga al crédito, se señalan las bases generales y especiales para la elaboración del contrato; conducta que es similar en cualquier otra manifestación negocial.

b) Son contratos estandarizados: Los bancos, como complemento de la adhesión, tienen uniformados mediante contratos-tipo, las fórmulas que se usan en cada una de las especies de negocios que puede efectuar.

c) Especialidad de la prueba de los contratos: Hemos visto con anterioridad que para seguridad de las obligaciones mercantiles, salvo disposición expresa de la ley, la prueba de las mismas es amplia y variada. En el caso de las obligaciones son concluyentes para establecer el vínculo, sin que ello signifique que no se tanga derecho a discutir la veracidad de estos asientos.

d) Importancia de la buena fe: Las obligaciones mercantiles, lo decíamos en la parte general de este libro, tienen como bases fundamentales la verdad sabida y la buena fe. Significa esto que las partes deben actuar con absoluta lealtad al celebrar un contrato; y mantenerla durante su vigencia. Faltaría a la buena fe del cliente que falsea su situación financiera para obtener un crédito; como también faltaría el banco que divulga injustificadamente el secreto bancario, en cuanto a las operaciones que le confía su cliente. Estos son nada más que dos ejemplos de cómo las partes deben conducirse con estricto apego a la buena fe en esta clase de contratos.

APERTURA DE CRéDITO

CONCEPTO

Por el contrato de apertura de crédito, un sujeto denominado acreditante se obliga frente a otro llamado acreditado, a poner a su disposición una suma de dinero o a contraer obligaciones por cuenta del acreditado, éste a su vez, se obliga a restituir las sumas de que hubiere dispuesto o las que hubieren pagado por su cuenta, más gastos, comisiones e interés que resulten a su cargo. Este contrato se rige por los artículos 718 al 728 inclusive, del Código de Comercio.

FUNCIÓN

El contrato de apertura de crédito cumple la función de poner a disposición del acreditado una cantidad de dinero para dedicarlo a sus actividades comerciales o industriales o bien que se cancelen obligaciones por su cuenta. Como el acreditado puede no saber el momento preciso en que necesitará el dinero, es una ventaja tenerlo únicamente a disposición para su oportunidad, con el privilegio de pagar intereses únicamente sobre el saldo que le resulte en un momento determinado y no sobre la cantidad total de la apertura.

Por otro lado, como se fija un límite máximo, el acreditado puede pactar una cantidad más anilla de lo que tiene planificado invertir, sobre todo por las fluctuaciones de precios u otras circunstancias fortuitas de contratación, lo que no sucede en los préstamos cerrados. En el caso del acreditante, esta operación le permite ganar dinero por concepto de intereses mediante estudios planificados, previos al otorgamiento de una apertura. En los bancos, específicamente, los créditos se otorgan haciendo estudios sobre la capacidad económica del acreditado, exigiéndose garantías que aseguren la recuperación.

CARACTERES DEL CONTRATO

a) Consensual

b) Conmutativo

c) Principal

d) Bilateral

e) Oneroso

NATURALEZA JURÍDICA

Muchas teorías se han formulado para explicar la naturaleza jurídica del contrato de apertura de crédito, siendo las más connotadas las siguientes:

a) Contrato mutuo: Las circunstancias de que en este contrato se dé la restitución dci valor recibido y que se paguen intereses, fundamente la tesis de que la apertura significa una relación contractual consensual, en donde la calidad de deudor pleno se va adquiriendo paulatinamente y no al momento de celebrar el contrato. Por otro lado, en la apertura, el acreedor (acreditante), no sólo lo es por entregar dinero, sino también por saldar una obligación frentes a un tercero, como sería el paso de un título de crédito. Estos dos señalamientos permiten considerar que es una teoría inadecuada.

b) Contrato preliminar: Esta teoría considera que la apertura es un contrato preparatorio; y por esa, preliminar de otros contratos. El contrato preliminar, regularmente, se refiere a otro que se celebrará en el futuro, el cual es de la misma naturaleza del preparatorio; se promete celebrar un contrato de arrendamiento; uno de compraventa, para uno de compraventa. Pero sucede que en la apertura no se prepara nada. La relación jurídica entre las partes existe por si misma, con carácter principal, aunque la consumación se difiera por su peculiar forma de operar.

c) Teoría de Francisco Messineo: Se considera que es la más ajustada a la realidad de este contrato y que no se contraria con el sentido del Derecho guatemalteco. Lo fundamental de la teoría de Messineo es considerar que este contrato es principal; y por lo mismo, los efectos los sufre él mismo, sin referirse a otro.

OBLIGACIONES Y DERECHOS DE LOS CONTRATANTES

Para el acreditante y el acreditado, sus obligaciones y derechos en la apertura de crédito, son las siguientes:

a) El acreditante se obliga a poner una suma de dinero a disposición del acreditado o a contraer obligaciones por cuenta de éste. No existe ninguna disposición que niegue la posibilidad de que la obligación tenga ambos sentidos; debemos comentar entonces, la redacción del Código de Comercio al referirse al segundo caso, en el artículo 718, porque al decir: " contraer obligaciones por cuenta de éste" .

b) El acreditado, por el derecho que tiene a disponer del dinero que se le acredita" a que se cancelen obligaciones por su cuenta, se obliga a restituir el dinero de que

MODALIDADES DE APERTURA DE CRéDITO

a.)    Garantizada: se da cuando la obligación del acreditado se garantiza con hipoteca, fianza o prenda.

b.)    Al Descubierto: Se le llama así  a la apertura que no tiene más garantía que la confianza mutua entre las partes.

c.)    En Cuenta Corriente: La doctrina y la ley guatemalteca (art. 723) se refieren a la apertura de crédito en cuenta corriente como aquella modalidad en la que el acreditado puede hacer remesas antes de que puedan liquidarse en cumplimiento parcial o total de la cantidad acreditada; si el plazo no se ha vencido, puede seguir haciendo uso de la cantidad original.

TERMINACIÓN DE UN CRéDITO

Como se fija un plazo para el uso del crédito, la extinción de éste da por terminado el contrato. También puede terminar anticipadamente si el acreditado le comunica por escrito al acreditante su determinación. Puede suceder que se haya omitido el plazo para utilizar el crédito; en ese caso cualquiera de las partes puede darlo por terminado mediante denuncia que se le hace saber a la otra parte pro medio de un notario.

CONTRATO DE DESCUENTO

Este contrato se encuentra regulado del artículo 729 al 733 del Código de Comercio. Al leer este articulado nos percatamos de la falta de precisión de la ley en cuanto a establecer la naturaleza de los negocios jurídicos que contiene operaciones de crédito, ya que algunas figuras se les califican como contratos, mientras que a otras se les llama operaciones. Sin embargo, siendo clase el concepto de contrato contenido en el artículo 1517 del Código Civil, y estando ubicado el descuento dentro del libro del Código que tipifica las especies de la contratación mercantil, debemos fijarnos de que el descuento es un contrato.

Clases de Descuento

Según la forma en que se represente el crédito descontado, el descuento puede ser cartáceo y no cartáceo. El primero ocurre cuando se transfieren títulos de crédito, que por lo regular son letras de cambio. En este caso, si las letras de cambio son documentadas, el descontador tiene la calidad de un endosatario en garantía con respecto a los títulos representativos mientras los tenga en su poder. El segundo, el no cartáceo, se da cuando el crédito consta en los libros de contabilidad del comerciante; pero, para ello es necesario:

a.)    Que los créditos sean exigibles a término o con previo aviso;

b.)    Que haya prueba escrita de la existencia del documento;

c.)    Que el contrato conste por escrito; y

d.)    Que se giren letras de cambio a favor del descontador por el o los créditos transferidos.

 La letra se haría efectiva si al vencimiento no se paga el importe del crédito descontado. Esto podría dar problemas de duplicidad de obligaciones provenientes de un mismo negocio subyacente, porque las letras no expresan causa negocial. En ese sentido, creo que en el contrato debe hacerse relación a la emisión de las letras y evitar una duplicidad de reclamaciones; el contrato y la letra. En el caso del descuento no cartáceo. El descontador tiene derecho a revisar los libros de contabilidad que datan el crédito cedido; y para el cobro del mismo, la ley lo inviste con las facultades de un mandatario, lo cual ha significado que se considere este descuento como un mandatario, lo cual ha significado que se considere este descuento como un mandato, lo que no tiene fundamento en nuestro medio porque la calidad de mandatario sólo puede provenir de un contrato de mandato.

CONTRATO DE CUENTA CORRIENTE

El contrato de cuenta corriente se encuentra regulado del artículo 734 al 743 del Código de Comercio. Se caracteriza por el hecho de que las dos partes del negocio pueden fungir como acreedores o deudores de la relación jurídica, ya que realizan operaciones de crédito en forma cruzada. De ahí que ambas partes reciban el mismo calificativo: cuentacorrentistas. La cuenta corriente, como contrato, se presenta en dos modalidades: cuenta corriente común y cuenta corriente bancaria. A la primera también se le llama mercantil, pero, sería un calificativo equivocado conforme el derecho guatemalteco, porque en nuestro medio las dos son mercantiles.

Aceptando que son los hechos quienes proporcionan los elementos diferenciadores es doble señalar lo siguiente:

a.)    En la común hay concesión recíproca de créditos; en la bancaria la concesión es unilateral; de banco a cliente o de cliente a banco.

b.)    En la común, la categoría de deudor o acreedor se establece al cierre de la cuenta; en la bancaria se establece en cualquier momento.

c.)    En la común hay novación periódica, porque el deudor pasa a ser acreedor y viceversa; en la bancaria no se da esa novación; y

d.)    En la común las remesas no necesariamente se constituyen en dinero; en la bancaria, las remesas son dinerarias.

Por el contrato de cuenta corriente mercantil, la partes, denominadas en común cuenta corrientes, se obligan a entregarse remesas recíprocas de bienes de diversa naturaleza cuyo valor dinerario constituyen partidas de abono o cargo en la cuenta de cada cuenta correntista, saldándose  las operaciones al cierre de contrato para determinar quien es el sujeto deudor de la relación y exigirle el pago en los términos convenidos.

CIERRE DEL CONTRATO.

En la cuenta corriente los sujetos del negocio son potenciales deudores o acreedores, porque el valor de las remesas recíprocas que se envían se cuantifica al finalizar el plazo pactado o cada seis meses según lo prevé la ley.

Al finalizar ese plazo se determina quien es el deudor y quien el acreedor, para exigirse el pago del saldo que resulte, el que tiene la cualidad de ser líquido y exigible. Este saldo, si se conserva en cuenta, o sea que no se hace efectivo, según convengan las partes, causará intereses al tipo que se haya pactado para las remesas o al interés legal a falta del convenio.

            De lo anterior podemos deducir que el cierre de la cuenta ni es la terminación del contrato, aunque eventualmente podría serlo; es solo un acto necesario para determinar quien es el deudor y el acreedor entre las partes del contrato y proseguir el envío de remesas que originaran nuevos cargos y abonos en sus contabilidades. Podría suceder que al hacer el cierre de la cuenta se cometieran errores de número, de cálculo, duplicaciones u omisiones en las cuentas; en tales casos, el derecho a pedir la rectificación prescribe en seis meses a partir de la fecha de cierre.

            Al celebrarse el contrato puede establecerse el plazo y las épocas de cierre. En el primer caso, al vencerse, termina el contrato con los mismos efectos de un cierre en cuanto a la determinación del deudor, termina el contrato con los mismos efectos de un cierre en cuanto a la determinación del deudor y el acreedor, sólo que ya no habrá nuevas remesas. Ahora terminado en la fecha de un cierre, si da aviso con diez días de anticipación, por lo menos, termina si los herederos o sus representantes deciden continuarlo, lo cual es una concordancia de la ley con el principio de conservación de la empresa, ya que éste contrato viabiliza las relaciones del tráfico comercial.

CONTRATO DE REPORTO

El contrato e reporto, en Guatemala, era un negocio contractual que podía catalogarse como derecho vigente de no positivo, ya que era poca la experiencia que se tenía sobre él. El Código de Comercio lo tiene regulado del artículo 744 al 749; y la doctrina la considera como una operación propia de las bolsas de valores; pero, siendo resistentes esas instituciones auxiliares del tráfico comercial en el medio guatemalteco, la ley no requiere que se de cómo contrato bursátil; de manera que puede concentrarse entre el tomador o el tenedor de un título y una institución d crédito o con otra persona que tenga interés en este tipo de negocio. La influencia de la legislación mexicana es evidente en el caso del contrato que estudiamos, al grado de que, con ligeras variantes, el artículo de nuestro Código es una copia tomada de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito Mexicana, sin mayores aportes de la legislación nacional. No sucede lo mismo con el Derecho Costarricense, en donde no se consideró necesario legislar sobre una materia alejada de la realidad jurídica e nuestros países.

            Por el contrato de reporto, una parte, llamada reportado, transfiere a la otra llamada reportador, la propiedad de títulos de crédito, obligándose este último a devolver al primero otros títulos de la misma especia dentro l plazo pactado y contra reembolso de precio de los títulos, el que podrá ser aumentado o disminuido según se haya convenido.

El concepto anterior recoge la idea que nos da el artículo 74 de nuestro Código, señalando como característica especial que todo título de crédito puede ser objeto de reporto, aun cuando los demás artículos que lo rigen se infiere que su incidencia se daría más en el terreno de aquellos títulos de crédito que, como las obligaciones sociales deben tures, tienen semejanza con las acciones de las sociedades, que son los genuinos títulos objeto de un reporto, ya que existen para jugar con la especulación. Pero como las acciones en nuestra ley no son títulos de crédito, obviamente están excluidas de ser objeto del contrato de reporto.

El documento entonces, en que conste el reporto, deberá cumplir con los requisitos que estipula el artículo 745, siendo ellos los siguientes:

a.)    Nombres completos de los contratantes;

b.)    Clases de títulos reportador y datos que permitan su identificación;

c.)    Plazo para concluir la operación; y

d.)    Precio del contrato.

CARTAS ÓRDENES DE CRéDITO

La carta-orden de crédito en un contrato que se formaliza en un documento denominado Carta Orden de Crédito, por medio del cual quien lo expide se dirige a un destinatario, ordenándole la entrega de una suma de dinero a la persona que él mismo le indica y a quien se le llama tomador o beneficiario.

Aún cuando se considera que en un instrumento de poco uso, nuestro Código, regula este negocio del artículo 750 al 756 del Código de Comercio. El documento o título que representa a la carta de orden de crédito no debe tomársele como título de crédito, o sea que no se necesita aceptación, no es protestable no confiere derecho alguno al tomador en contra del destinatario. Por estas razones s le considera como título impropio.

Es importante señalar que al referirnos a esta operación de crédito debemos llamarle carta-orden de crédito, con el objeto de distinguirla del crédito documentario que se manifiesta en una carta de crédito. La función de este negocio es facilitar que en una persona el tomador pueda disponer de dinero en efectivo en una plaza distinta a aquella en que se emite.

Sujetos de la Carta-Orden Crédito.

a.)    Dador: es la persona que emite la carta-orden de crédito. Si el valor al que la misma se refiere es pagado total o parcialmente, este queda obligado frente al destinatario.

b.)    Destinatario: es la persona a quien va dirigida la carta-orden crédito. Esta persona no está obligada a cumplir la " orden" ; es de absoluta libertad acatar o no el requerimiento que le hace el dador.

c.)    Tomador o Beneficiario: es la persona en cuyo favor se emite la carta-orden crédito. Si este sujeto recibió alguna cantidad como consecuencia de la carta, contrae la obligación de pagarle al dador, tanto la suma recibida, como también los intereses legales sobre la suma. Esta obligación de pagarle al dador, tanto la suma recibida, como momento en que el dador le pague al destinatario, salvo pacato en contrario. Ahora bien, si el tomador, para obtener la carta hubiere entregado el monto de la operación al dador, o satisfecho el importe en otra forma, y el destinatario no la hace efectiva, se entiende que tiene derecho a que restituya la suma entregada, más una suma.

REVOCABILIDAD

Como la carta-orden de crédito se puede extender sin necesidad de que el tomador entregue el importe de la misma, en este caso la carta es renovable, lo que debe notificar al tomador y al destinatario. Esta previsión del artículo 753 no funciona si existió entrega de la suma acreditada.

FORMA DE LA CARTA

Como la carta-orden de crédito contiene una operación, un contrato de crédito podemos calificarla como sujeta a una formalidad, ya que debe constar por escrito y referir lo siguiente.

a.)    Fecha de la carta

b.)    Nombre del destinatario

c.)    Nombre del tomador o beneficiario

d.)    Cantidad hasta donde se puede entregar si el destinatario acepta el requerimiento

e.)    Plazo de la carta-orden de crédito, el que si no expresa es de un año; y

f.)      Firma y nombre del dador.

TARJETA DE CRéDITO

La tarjeta de crédito es un documento de gran difusión en el tráfico comercial que, sin embargo, carece de exposición entre los autores del Derecho Mercantil. Para nosotros constituye un ejemplo de cómo la práctica comercial va haciendo que surjan instituciones no contempladas en los textos doctrinarios. Todos oímos hablar de la tarjeta de crédito; mucho la manejan como medio de facilitar la adquisición de satisfactores, mediante transacciones al crédito. En Guatemala está regulada en el  artículo 767 del Código de Comercio.

Operatividad de la Tarjeta de Crédito

            En Guatemala funcionan sociedades, como Cuentas S.A. o sucursales de comerciantes extranjeros, como American Express, Diners Club International o MasterCharge, VISA, que se dedican a extender tarjetas de crédito. La persona que tenga interés en poseer un documento de esta naturaleza, concurre a estas empresas, en donde se le investiga su capacidad económica, vocación de pago, etc. Y si resulta elegible para la empresa, se celebra un contrato de tarjeta de crédito por el cual el comerciante que extienda el documento se compromete a pagar, hasta una suma determinada, las compras al crédito que el titular haga con los comerciantes afiliados al sujeto que extiende la tarjeta. El propietario del documento paga una suma por su vigencia según el plazo; y garantiza al dador en la forma que este se los exija: descuento de sueldos, garantías flotantes, etc. El tarjeta-habiente llega a un almacén afiliado; y compra al crédito una mercadería o hace uso de un servicio; el dador le paga al afiliado; y el tarjeta-habiente le paga al dador el valor de los créditos obtenidos más los intereses que se le hayan pactado.

Forma de la Tarjeta de Crédito

La tarjeta de crédito se expide a favor de una persona determinada y no son negociables; únicamente la puede usar la persona en cuyo favor se expide. Debe contener el nombre de la persona que la expide regularmente son comerciante sociales, y la firma autógrafa del tarjeta-habiente. Además, expresa el plazo de validez y el territorio en que se puede usar.

Crédito documentario

El crédito documentario en un contrato que contiene una operación de crédito cuya incidencia en el movimiento comercial, sobre todo a nivel internacional, es sumamente apreciable. Conforme la técnica del Código de Comercio guatemalteco, este negocio puede darse fuera del ámbito bancario; pero, en la práctica se observa que únicamente se realiza como operación bancaria. Cuando un banco le extiende una carta de crédito a un cliente, se asimila al hecho de abrirle un crédito, con la particularidad de que es la institución la que se encarga de pagar las obligaciones hacia las que está destinado el crédito documentario. Su obligación de pagar antes de recibir el objeto de mercadería comprada; mientras que el vendedor recibe el precio antes de consumarse la compraventa. Este contrato se encuentra regulado del artículo 758 al 765 del código de comercio.

Por el contrato de crédito documentario un sujeto llamado acreditante, se obliga frente a otro llamado acreditado, a pagar o contraer una obligación por cuenta de éste y en beneficio de un tercero beneficiario, de acuerdo con los requerimientos del propio acreditado.

El concepto anterior recoge la idea plasmada en el artículo 758 modificándolo en lo que tiene de defectuoso.

Los créditos documentarios son contratos de apertura de crédito en los que el acreditante se obliga a pagar o bien a aceptar letras de cambio a favor de un tercero por cuenta del acreditado contra presentación de ciertos documentos, anexos generalmente a letras documentadas.

Sujetos del Contrato

Los sujetos del contrato de crédito documentario, son los siguientes:

a.)    Acreditante: Es la persona que otorga en crédito mediante la carta e crédito. En la práctica sólo los bancos fungen como tales.

b.)    Acreditado: Es la persona a quien se le otorga el crédito. Regularmente adquieren un bien.

c.)    Beneficiario: Es la persona que va a recibe el valor del dinerario a que se refiere el crédito documentario.


Partes: 1, 2, 3, 4, 5


 Página anterior Volver al principio del trabajoPágina siguiente 

Comentarios


Trabajos relacionados

  • Acción

    Transmisión de la acción. Las partes. Facultades disciplinarias. Procesos de conocimiento. La acción es un derecho públ...

  • Derecho Tributario

    Reforma constitucional de 1994. Derecho tributario. Derecho comparado. Organo de control....

  • Derecho Civil

    Bienes y derechos reales. Concepto de bienes. Bienes corporales. Bienes en general. Derecho real de propiedad. Copropied...

Ver mas trabajos de Derecho

 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.