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La libertad, la seguridad, la prosperidad y la igualdad. La felicidad general, que es el objeto de la sociedad, consiste en el perfecto goce de estos derechos"
Simón bolívar
En Lo Político:
La filosofía bolivariana es irrestricta en castigar la corrupción y de todo aquel que atente contra los intereses del estado, que no son más que los interese del pueblo; Decía bolívar: "el que roba al estado le roba al pueblo, a las futuras generaciones y se roba así mismo". Además de crear una política de integración entre los países de la América toda con el fin de fortalecer su economía e impulsar el desarrollo de estas naciones, para crear una potencia desarrollada capas de sustentar sus necesidades por si misma sin tener que depender de la tecnología y el conocimiento de otras personas, cabe destacar que con visión de futuro deseaba la integración de los países de América, formando así la geografía de un solo país donde todos fuésemos hermanos y existiera el socialismo para erradicar de una vez por todas las redes de l esclavitud, y de la ignorancia que nos llevo a la misma, convencido de el amor a la patria y con la intención de contagiar a los habitantes de la nación de este amor mismo por nuestra republica.
• "Todo aquel que fuese convencido de haber defraudado los caudales de la renta nacional... El robo y manejos ilícitos, será pasado por las armas y embargado sus bienes para deducir los gastos y manejo que originen… todo ciudadano tiene derecho a velar sobre la hacienda pública nacional; Su conservación es de interés general. Los que defrauden son declarados enemigos capitales, y en este caso la delación de degradar al que la hace, es una prueba de su ardiente celo por el bien público"
• Simón bolívar
• Pero la filosofía bolivariana va más allá de sus ideales, pensamientos y doctrinas…
• La filosofía bolivariana es una nueva estructura jurídica de gobernabilidad, bajo un esquema de políticas sociales, donde impere el reino de la igualdad de oportunidades, respeto de la dignidad humana, defensa de la territorialidad, estimulo al desarrollo endógeno, protección de los recursos naturales no renovables, la nacionalización de los recursos básicos del estado, respeto a la propiedad privada, incentivo a la inversión social, y la organización del pueblo en estructuras productivas.
En Lo Social
La filosofía bolivariana es una innovación en las estructuras constitucionalistas, generando un marco legal a imagen y semejanza de los pueblos, a fin de que las leyes y el sistema sea de una forma que beneficie al pueblo y que el pueblo lo entienda, pera que no se convierta en victima de las leyes que lo amparan, donde todos seamos iguales en condición y posición y donde exista una unión sobre protectora, que nos invada a todos por igual, con el motivo de que los intereses de mi vecino sean los míos mismos y los míos los del vecino, y donde nuestra constitución sea verdaderamente elaborada a favor del pueblo y no del que la maneja a su conveniencia.
• Las naciones son esclavas de su constitución, ellas rigen el destino de sus ciudadanos. El espíritu de las leyes deben ser propias para los pueblos que las hacen, relativa a lo físico del país, al clima, a la calidad del terreno y a su pueblo"
• Simón bolívar
• "Es mi opinión, que el fundamento de nuestro sistema de gobierno, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida… que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad; Está sancionado por la pluralidad de los sabios, como también lo está, que no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; Pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; Todos deben ser valerosos y todos no lo son; Todos deben poseer talentos y todos no los poseen. De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerza y caracteres. Las leyes corrigen estas diferencias por que colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, les den una igualdad ficticia, propiamente llamada política social"…
Simón bolívar
La Filosofía Bolivariana es todo un esquema mental de conducta y comportamiento, que tiene sus raíces en la dignidad nacional y un respeto irrestricto a la territorialidad.
"El patriotismo es un fuego sagrado que no puede estar oculto; y en tanto se extiende en un sentido verdaderamente puro, tanto más habrá ganado la felicidad del país, cuya moralización demanda extraordinariamente todo paternal cuidado"
Simón Bolívar
En Lo Económico
En lo económico, bolívar combina el socialismo representativo que desarrollaría Carlos Marx, con el capitalismo elitesco de Adam Smith, para evolucionar hacia el socialismo bolivariano de participación popular; Es decir, no se trata de un socialismo que vela por el bienestar de las masas populares a través de cúpulas doctrinarias, ni adopta el capitalismo que promueve la iniciativa privada como factor de desarrollo endógeno; El socialismo bolivariano es la máxima expresión del humanismo social, al democratizar todas las estructuras de poder del estado, el cual se convierte en protector de las clases desposeídas y al servicio de las comunidades organizadas; Estimula la participación popular en todas las fases de la economía, y delega la gobernabilidad en la participación del pueblo organizado;
• "Es mi opinión, que el fundamento de nuestro sistema de gobierno, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida… que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad; Está sancionado por la pluralidad de los sabios, como también lo está, que no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; Pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; Todos deben ser valerosos y todos no lo son; Todos deben poseer talentos y todos no los poseen. De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerza y caracteres. Las leyes corrigen estas diferencias por que colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, les den una igualdad ficticia, propiamente llamada política social"…
Simón bolívar
En lo ecológico:
Bolívar, aprendió desde muy niño a valorar la importancia del equilibrio ecológico, ya que pudo entender que de el manan todas las fuentes de vida, como es el caso del agua, la flora y la fauna. ¿O no es vital para nosotros el consumo del agua, y los alimentos que nos da la naturaleza tanto en carnicos como en vegetales?
Primero el suelo nativo que nada, él ha formado con sus elementos nuestro ser. Nuestra vida no es otra cosa que la esencia de nuestro propio país. Allí se encuentran los testigos de nuestro nacimiento, los creadores de nuestra existencia y los que nos han dado
Alma por la educación"
Simón Bolívar
En Lo Educativo:
Bolívar como hombre visionario tenia pensado hacer llegar la educación a cada uno de los pueblos de del territorio venezolano según basándose en los principios inculcados por quien fuese su gran maestro...
Simón Rodríguez
"Un ser sin estudios es un ser incompleto"
Simón bolívar
Las ideas de don simón Rodríguez en Venezuela van desde los planteamientos de la educación popular y la escuela social hasta los pensamientos de libertad e igualdad que se registran en el preámbulo de la constitución nacional.
Simón Rodríguez: combina la sencillez de su lenguaje, su permanente planteamiento de educación gratuita para el pueblo y de formar para la vida social y no meramente "instruir", ya que un pueblo que no entiende o no conoce no puede ejercer la democracia y de fundar una "escuela republicana", como ,lo es hoy en día la U.B.V. Y las misiones
En este mismo orden de ideas, el jefe del gobierno comentó que "las universidades públicas tienen problemas de cupo, nos tienen en una batalla para llamar a la reflexión a las autoridades de las universidades públicas, porque mientras incrementamos el presupuesto muchas universidades públicas no incrementan la matrícula, y entonces ¿para qué se les aumenta el presupuesto? Esa es una de las batallas que hay que dar por dentro de las universidades, los jóvenes, los estudiantes pensando que el derecho a la educación es un derecho de todos".
"El gran proyecto de Rodríguez consistía en poner en práctica un plan que estriba en colonizar la América con sus propios habitantes ya instruidos, para evitar una invasión repentina de inmigrantes europeos más inteligentes que nuestro pueblo actual, que venga a avasallarlo de nuevo y a tiranizarlo de un modo más cruel que el del antiguo sistema español.
Quería rehabilitar la raza indígena y evitar su extinción completa."
"Educar a los "pardos" y "morenos" que no tienen como instruirse y "van desde sus tiernos años al trabajo" de la misma manera que se enseña al blanco, denunció las discriminaciones que se sufría en las escuelas y como los niños tenían que abandonar éstas para ir al trabajar por que en ellos estaba el trabajo mecánico.
Simón Rodríguez plantea la necesidad de luchar contra la exclusión, por la justicia social, la igualdad y el derecho al trabajo, la cultura y la educación.
Simón Rodríguez
Sus ideas eran acerca de la reivindicación del hombre del campo, la colectivización de la propiedad de la tierra y la libertad igualitaria, concretadas hoy en la ley de tierras, sus propuestas sobre el voto universal y la independencia del poder electoral, hecho que en la Venezuela actual y en la del aquel entonces causo reacción iracunda a la oligarquía venezolana.
El pensamiento zamorano lo encontramos representado entre otros en el acta de la instauración de la federación en Barinas, celebrada el 22 de mayo de 1859 que plantea como los objetivos de la federación entre otros, la "elección universal directa y secreta del presidente de la república, del vicepresidente, de todos los legisladores y magistrados del orden público" quedando así plasmado en el Art. 70 de la constitución bolivariana.
Entre otros pensamientos de Zamora esta el de independizar absoluta del poder electoral, que ni antes de su ejercicio, ni después de él, dependa de ninguno de los funcionarios de los demás ramos de la administración."
Derecho de los venezolanos a la asistencia pública en los casos de invalidez o escasez general.
Libertad civil y política individual; Consciente primero en la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley; Y segundo, en la facultad de hacer sin obstáculo, licencia o venia todo lo que la ley no haya calificado de falta o delito."
Árbol De Las Tres Raíces:
Las tres raíces
personificadas por el maestro de maestros simón
Rodríguez, nuestro libertador simón bolívar
y el líder
de la equidad social
Ezequiel Zamora vienen a nutrir un gran árbol llamado
proyecto simón bolívar que no es más que la
educación en valores
íntegros, socialista, humanista, cooperativos para todos,
en fin , un ser cuyo pensamiento este más cerca de dios y
alejado del egoísmo que genera el deseo por el dinero y lo
material.
Es así pues como el compromiso de nuestro gremio es
inmenso!
Adelante¡¡¡¡¡¡¡¡¡
somos la columna vertebral de esta revolución
hermosa.
La revolución bolivariana se basa ideológicamente en el llamado árbol de las tres raíces. Esas tres raíces la constituyen el pensamiento de simón bolívar, simón Rodríguez y Ezequiel Zamora respectivamente. Como educadores nos interesa profundizar en las ideas de estos tres hombres. Yo siento que hasta ahora los revolucionarios bolivarianos, por lo menos los que han escrito documentos hechos públicos, no han estudiado en profundidad esas ideas y repiten estereotipos basados en literatura secundaria.
Cuando llegó Hernán Cortés a México, el calendario azteca acababa de ser reformado, y el año empezaba el día 1 de Atlacalmaco, que coincidía con nuestro 1 de marzo
El hecho de que las culturas de centroamérica no hubiesen desarrollado la escritura, no representó ningún impedimento para el desarrollo de un calendario perfecto. Asignaron nombres con los respectivos pictogramas a los 20 días del mes (1 flecha, 2 tigre, 3 águila, 4 cuervo, 5 los cuatro movimientos del sol, 6 pedernal, 7 lluvia, 8 flor, 9 serpiente armada de harpones, 10 Ehecatl (el gran dios Ketzalcoatl en figura de viento), 11 casa, 12 lagartija, 13 culebra, 14 muerte, 15 venado, 16 conejo, 17 agua, 18 perro, 19 mona, y 20 hierba). De este modo era fácil representar el desarrollo del tiempo. Parece que antes de llegar a este nivel de denominación, sólo tuvieron cuatro nombres (como una semana de 4 días) que se iban repitiendo hasta completar el mes. Estos nombres eran ácatl, tepatl, calli y tochtli, que representaban a los cuatro astros (Sol, Luna, Venus, Tierra), a los cuatro vientos, a las cuatro estaciones, o a los cuatro elementos. Parece que desde muy antiguo dividían el año en cuatro estaciones; que se guiaban por los equinoccios y los solsticios; y que dividieron el día en 16 "horas": 8 laborables, desde la salida a la puesta del sol, y las 8 restantes de descanso.
Nuestras culturas Latinoamérica parten desde la creación de los calendarios como en el caso de lo mayas y los aztecas si no en la arquitectura, como es el caso de los incas y y una gran artesanía como la realizada por los indígenas en general, además de poseer nuestras propias ideas arquitectónicas poseíamos la ciencia, que aunque para muchos era rudimentaria para nuestros indígenas era la apropiada, la medicina natural, que hoy en día es una de las mas usadas a nivel mundial, el arte en cerámica, la metalúrgica y la textileria, Entre otras cosas cabe destacar, que también contábamos con nuestras propias creencias, teníamos nuestras propias religiones, festividades y mitologías
Resumen:
Los modelos culturales en centro América están definidos principalmente por las herencias maya y de otras culturas indígenas, a las que se añade la herencia hispánica. Sin embargo, en los últimos años se ha operado un gran cambio en las ciudades de la región, donde los medios de comunicación de masa y las modernas instituciones culturales ejercen una gran influencia
Es la región del continente
americano, constituida por un largo y estrecho istmo a manera de
puente entre Norteamérica y Sudamérica.
América Central, que es definida por los
geógrafos como
parte de América del Norte, tiene una extensión de
523.000 km2 y comprende los siguientes países: Guatemala,
Belice, Honduras, El Salvador,
Nicaragua, Costa Rica y
Panamá.
La región tenía (según estimaciones
para1993) aproximadamente 30 millones de
habitantes.
La población:
La mayoría de la población
centroamericana vive en la zona del istmo orientada al
Pacífico, donde ocupan las tierras bajas y altas del
entorno. Las poblaciones se dispersan por las lluviosas y
boscosas faldas caribeñas y la costa.
Etnografía :
Un porcentaje considerable de la
población de Centroamérica es indígena o
mestiza (de español e indio). La población de la
estrecha costa caribeña es predominantemente negra y
mulata (mezcla de blanco y negro). Al menos la mitad de la
población de Belice es de origen africano. En Costa Rica
la gran mayoría es de origen español sin mezcla, y
aproximadamente el 90% de los habitantes de El Salvador y
Honduras son descendientes de mestizos. En Guatemala, el 45% de
la población es indígena y el resto mestiza. En
Nicaragua y Panamá, el
70% de sus habitantes son mestizos. Este último
país tiene además una considerable población
negra. En general, el elemento indígena es menos
manifiesto en el sur de Nicaragua, Costa Rica y
Panamá.
Demografía:
Los habitantes de Centroamérica se
concentran en grandes núcleos de población. La
densidad
alcanza más de 385 hab/km2 en algunas partes de la meseta
central de Costa Rica, aunque extensas zonas del oriente
hondureño y nicaragüense tienen menos de 4 hab/km2.
El índice de crecimiento de población es alto en
esta región. En la década de 1980, el índice
de crecimiento anual en Nicaragua fue de 3,4%, en Guatemala de
2,9%, en Costa Rica de 2,3% y en Panamá de 2,2%. El
aumento de la población se debe principalmente a los altos
índices de natalidad y a la caída de los
índices de mortalidad. Para el año 2000 se calcula
que Centroamérica tendrá 40 millones de habitantes.
Para escapar de los problemas
sociales y económicos de las áreas
superpobladas del Pacífico, muchos centroamericanos se han
trasladado a las relativamente vacías costas
caribeñas y a Estados
Unidos.
La población centroamericana ha ido
haciéndose cada vez más urbana. A principios de la
década de 1990, aproximadamente el 40% de la
población de El Salvador, Guatemala y Honduras
podía ser considerada urbana, mientras que en Nicaragua y
Panamá ascendía al 50%. Exceptuando Belice, en cada
uno de estos países la capital es la
ciudad mas
grande.
Lenguas oficiales, habladas y religión.
El español es el idioma oficial de
todos los países centroamericanos, excepto Belice, donde
el idioma oficial es el inglés.
Muchas de las poblaciones indígenas hablan su propio
idioma, sobre todo en Guatemala y, en menor proporción, en
Nicaragua y Panamá. La religión católica es
la predominante, aunque en las últimas décadas se
han introducido con fuerza diversas iglesias evangélicas
con sede en Estados Unidos.
Cultura:
Los modelos culturales en Centroamérica
están definidos principalmente por la herencia maya y de
otras culturas indígenas, a las que se añade la
herencia colonial hispánica. Sin embargo, en los
últimos tiempos se ha operado un gran cambio en las
ciudades de la región, donde los medios de
comunicación de masas y las modernas instituciones
culturales ejercen una gran influencia. Los países
centroamericanos han proporcionado a su población joven
muchas instalaciones educativas, pero, en comparación, una
gran proporción de la población infantil no acude a
la escuela. La mayor parte de la población de más
de 15 años de edad en Costa Rica y Panamá sabe leer
y escribir, mientras que más de un tercio de la
población de la misma edad en El Salvador, Guatemala,
Honduras y Nicaragua mantiene un alto grado de analfabetismo.
Historia:
La región comprendida entre
México y Colombia
albergó una extensa civilización precolombina. La
más importante fue la maya. El origen de esta
civilización se remonta al primer milenio a.C., y estuvo
ubicado en las mesetas de Guatemala. Alcanzó su mayor
desarrollo entre los años 300 y 900, y su organización se basó en
ciudades-estado autónomas, ocupando los territorios de lo
que ahora es el norte de Guatemala, Honduras, Belice y la
península de Yucatán. La unidad maya fue más
cultural que política, pero la influencia de su
civilización fue muy amplia. Los logros artísticos
y científicos mayas sobrepasaron a sus
contemporáneos europeos. No obstante, esta
civilización entró en decadencia hacia el
año 900, y su pueblo fue conquistado por los invasores
toltecas procedentes de
México.
El istmo estuvo también habitado por
otros pueblos que no alcanzaron el nivel de desarrollo de
los mayas.
Comerciaron con pueblos del sur y norte de América,
haciendo de Centroamérica un puente entre las antiguas
culturas de las Américas. La población del istmo
antes de la conquista
española pudo haber sido de unos seis millones, una cifra
que no sería alcanzada de nuevo hasta el siglo
XX.
Es el subcontinente de América cuya
extensión es de 17.819.100 km2 y que abarca el 12% de la
superficie terrestre. Atraviesa la línea ecuatorial y el
trópico de Capricornio. Se une con Centroamérica,
en el norte, por el istmo de Panamá. Sudamérica
tiene una longitud de 7.400 Km., desde el mar Caribe, en el
norte, hasta el cabo de Hornos, en el sur. En su punto más
ancho abarca 4.830 Km., entre el cabo de São Roque, en el
extremo más oriental, en el océano
Atlántico, y punta Pariñas en el océano
Pacífico.
En 1990 Sudamérica tenía aproximadamente 304 millones de habitantes, lo que representa menos del 6% de la población mundial. Comprende diez países:
Argentina, Bolivia,
Brasil, Chile,
Colombia, Ecuador,
Paraguay,
Perú, Uruguay,
Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa (departamento de
ultramar de Francia).
Existen islas en la costa del Pacífico situadas a gran
distancia del continente, como el archipiélago de Juan
Fernández y la isla de Pascua, que pertenecen a Chile, y
las islas Galápagos, que pertenecen a Ecuador.
Próximo a la costa atlántica está el
archipiélago de Fernando de Noronha, perteneciente a
Brasil, y, mucho más al sur, las islas
Malvinas, bajo soberanía británica y reclamadas por
Argentina, conocidas también como islas Falkland. La
línea costera de Sudamérica es bastante regular,
excepto en el extremo sur, donde se fragmenta en numerosos
fiordos.
LA
POBLACIÓN:
Sudamérica tiene más de 300
millones de habitantes. Aunque el subcontinente representa poco
más del 12% de la superficie terrestre, tiene menos del 6%
de la población mundial. Sin embargo, en conjunto, la
población ha ido aumentando de modo considerable, sobre
todo en los países tropicales, y se ha registrado un alto
índice de crecimiento principalmente en la
población urbana. Desde 1930 la inmigración a Sudamérica se ha
reducido al mínimo. No obstante, la migración
interna ha sido muy grande, lo que ha traído como
consecuencia la concentración de importantes grupos humanos en
la periferia de las ciudades, mientras que las regiones del
interior quedaban escasamente pobladas. Aunque, en conjunto, la
densidad de la población es de 17 hab/km2, la
mayoría de la población se concentra en torno a los
centros urbanos. Más de la mitad de su territorio tiene
una densidad de menos de 2
hab/km2.
Etnología
Aunque la población de
Sudamérica posee distintas herencias étnicas, sus
principales elementos lo constituyen los indígenas y los
descendientes de españoles, portugueses y negros
africanos, así como la población con mezcla de dos
o más de estos elementos. El espectro racial producido por
la mezcla de varios grupos es amplio. Lo que más
caracteriza a Sudamérica son los mestizos (mezcla de
población hispana y portuguesa con la de ascendencia
indígena); son menos numerosos los mulatos (hispanos y
portugueses con población negra) y aún lo son menos
los de indígenas con negros. La población
indígena es mayoritaria en los países andinos. La
población descendiente de españoles y otros
europeos es más numerosa en Argentina y Uruguay. En
Brasil, el portugués es el elemento predominante, y los
grupos negros y mulatos son más numerosos en esta
región que en el resto de Sudamérica. La
población negra es también importante en las
Guayanas y en la costa de Colombia y Ecuador.
El continuo flujo de españoles y
portugueses a Sudamérica durante la época colonial
aumentó en el siglo y medio que siguió a la
independencia, sobre todo en el periodo comprendido entre finales
del siglo XIX y la década de 1930, con la entrada de
millones de italianos, que se establecieron principalmente en
Argentina, Brasil y Uruguay. También llegaron
pequeños grupos de otras nacionalidades europeas, como
alemanes y polacos. Muchos de estos inmigrantes europeos fueron
contratados principalmente para realizar trabajos rurales, o como
arrendatarios agrícolas en regiones poco pobladas de
Argentina y Brasil. Algunos grupos de estos inmigrantes, como
alemanes, italianos y otros, fundaron colonias agrícolas.
Los colonos alemanes establecieron importantes colonias en el sur
y centro de Chile. Otros inmigrantes se dirigieron hacia las
ciudades del país que los acogió, y engrosaron la
mano de obra o se dedicaron a actividades en sectores
empresariales. También se establecieron en gran
número muchos grupos de origen no europeo, como sirios y
libaneses. Los grupos más numerosos de inmigrantes
asiáticos que llegaron a finales del siglo XIX
provenían de la India,
Indonesia y China; la
mayoría se estableció en la Guayana
Británica (actual Guyana) y en la Guayana Holandesa
(actual Surinam), ligados a contratos de
trabajo después de la abolición de la esclavitud.
Desde 1900, importantes grupos de colonos japoneses se
establecieron en el sur, norte y noreste de Brasil. En
Perú, desde finales del siglo XIX, se asentaron
también grandes grupos de chinos y japoneses.
Aunque existe una conciencia de la
identidad en
términos de color de piel y del
origen étnico, no se han originado antagonismos raciales
tan evidentes como en otros lugares del mundo. Los sudamericanos
en general atribuyen más importancia a las diferencias de
carácter económico y a los desfases
en los niveles culturales y educativos.
Demografía
La población de Sudamérica ha
aumentado más del doble entre 1960 y 1990. Casi la mitad
de la población del subcontinente vive en Brasil. El
promedio del índice de crecimiento de la población
se acercó al 2,4% anual entre 1965 y 1990, aunque en
Argentina y Uruguay el crecimiento fue más lento. El
aumento de la población se debe principalmente al
crecimiento natural; el índice de natalidad es mayor del
25ူ, y el índice de mortalidad alrededor
del 8ူ. En muchas regiones la tasa de
defunciones ha ido descendiendo significativamente durante
décadas, mientras que los altos índices de
natalidad muestran sólo desde fechas muy recientes una
tendencia a la baja. El descenso de la tasa de natalidad no
reducirá apreciablemente el incremento de
población, que va a aumentar en lo que resta del siglo XX,
porque una gran parte de sus habitantes estará en edad
reproductiva. En muchos países, alrededor de la mitad de
la población es menor de 15 años. Sólo en
Argentina, Uruguay y Chile el 60% de la población tiene
más de 15
años.
El incremento natural y la migración de
las regiones del interior han aumentado la población
urbana por encima del 4% anual. En Argentina, Uruguay y Chile el
crecimiento ha sido más reducido, pero en los
países tropicales las ciudades han crecido con gran
rapidez. En los países más urbanizados "Argentina,
Chile, Uruguay y Venezuela" el 80% de la población vive en
centros urbanos, y en los menos urbanizados "Bolivia, Ecuador y
Paraguay" menos del 60% de la población puede ser
clasificada como
urbana.
Religión Casi el 90% de la
población sudamericana profesa la religión
católica. De los 11 millones de protestantes, la mayor
parte se concentran en Brasil y Chile, y el resto está muy
repartido en los demás países, principalmente en
centros urbanos. Los 750.000 judíos
de Sudamérica también tienden a establecerse en
centros urbanos y se encuentran muy repartidos: cerca de las tres
cuartas partes en Argentina y Brasil, y más del 10% en
Uruguay y Chile. Entre la Guyana y Surinam están
distribuidos 550.000 hindúes, 400.000 musulmanes y
375.000 budistas. La religión católica fue
establecida y difundida por los españoles y portugueses al
comienzo de la conquista. El protestantismo es un reflejo de la
inmigración europea posterior y de la actividad misionera
iniciada en el siglo XIX. Las sectas evangélicas
estadounidenses han sido especialmente activas en el siglo
XX.
Historia
En 1453, cuando los turcos completaron la
conquista del Imperio
bizantino y con ello el control del
Mediterráneo oriental, las naciones occidentales,
principalmente Portugal y España, se
vieron obligadas a buscar una nueva ruta a Oriente. Los
portugueses, que habían sido pioneros al realizar varios
viajes por el
océano Atlántico, buscaron hacia el sur la nueva
ruta siguiendo la costa de África, y
en 1486 llegaron al cabo de Nueva Esperanza. En 1492,
Cristóbal Colón intentó llegar a la India
navegando hacia Occidente y cruzando el océano
Atlántico, pero tocó tierra en las actuales
Antillas. Abrió así las puertas del Nuevo Mundo a
la civilización y al comercio
europeos.
Con el regreso de Colón a Europa,
España y Portugal se vieron implicados en la controversia
relacionada con los derechos sobre las tierras del Nuevo Mundo.
La disputa fue resuelta por el Papa Alejandro VI, que
adjudicó a Portugal todos los nuevos territorios al este
de una línea que discurría unas 100 leguas (483
km), de norte a sur, al oeste de las islas Azores y de las islas
de Cabo Verde; y a España todos los territorios al oeste
de esa línea de demarcación. Esta línea
demarcadora se modificó más tarde en el Tratado de
Tordesillas, por el cual Portugal adquiría la
soberanía sobre el territorio oriental de
Sudamérica. Esta región se convertiría
posteriormente en el actual
Brasil.
El 1 de agosto de 1498, durante su tercer
viaje, Colón arribó a un punto de la desembocadura
del río Orinoco y divisó las costas de
Sudamérica. Al recorrer la costa durante varios
días distinguió el carácter continental de
la tierra explorada.
Las civilizaciones se desarrollaron en
México y en la parte superior de Centroamérica a
partir del 1400 a.C. Estas civilizaciones surgieron de un
estilo de vida
arcaico cazador-recolector que hacia el 7000 a.C. incluía
el cultivo de pequeñas cantidades de fríjol,
calabaza y
maíz.
Hacia el 2000 a.C. los mexicanos dependían totalmente de
las plantaciones de estos cultivos, además de amaranto,
aguacate y otras frutas, así como del Chile (ají,
guindilla). Las ciudades fueron creciendo y hacia el 1400 a.C. la
civilización olmeca poseía una capital con
palacios, templos y monumentos construidos sobre una enorme
plataforma artificial de unos 50 m de altura y cerca de 1,6 km de
longitud. Los olmecas vivían en la selva de la costa
oriental de México; sus rutas comerciales se extendieron
hasta Monte Albán en el oeste de la república
mexicana (en el actual estado de Oaxaca) y el valle de
México, en el sistema montañoso central. A medida
que fue disminuyendo el poder de los olmecas (hacia el 400 a.C.),
fueron creciendo los asentamientos en las montañas del
interior y, poco antes del comienzo de la era cristiana, la
primera ciudad del México precolombino había
alcanzado dimensiones urbanas en Teotihuacan en el valle de
México. Desde el 450 hasta el 600 Teotihuacan
dominó el Altiplano, comerciando con Monte Albán y
con los reinos mayas que
habían surgido en el suroeste de México, y
conquistando a pueblos rivales por el sur incluso en el valle de
Guatemala. La capital ocupaba unos 21 km2 con bloques de casas de
varios pisos, mercados,
multitud de pequeños talleres, templos sobre plataformas y
palacios cubiertos de
murales.
La cultura maya
también se distinguió por desarrollar, caso
único entre los pueblos indígenas americanos, una
lengua escrita
basada en
glifos.
Hacia el 700 d.C. Teotihuacan sufrió
una serie de ataques que le arrebataron su supremacía.
Más adelante, en ese mismo siglo, muchas ciudades mayas
quedaron abandonadas, tal vez arruinadas al tocar a su fin el
comercio con Teotihuacan.
Otras ciudades mayas, sobre todo en el
norte de Yucatán, no corrieron la misma suerte. Hacia el
año 1000, una nueva potencia de México central "los
toltecas" comenzaron a formar un imperio alrededor del ya
existente en el valle de México y penetraron en el
territorio maya de Chichén Itzá. Este imperio se
derrumbó en 1168. Hacia el 1433, el valle de México
había recuperado el dominio sobre la
mayor parte de México como resultado de una alianza de
tres reinos vecinos. Esta alianza garantizaba una patria a partir
de la cual el rey Moctezuma I de los aztecas inició sus
conquistas territoriales durante el siglo XV. El imperio
floreció hasta 1519, año en el que el conquistador
español Hernán Cortés arribó a la
costa oriental de México y avanzó junto a sus
aliados mexicanos, los tlaxcaltecas, enemigos de los aztecas, en
dirección a la capital azteca,
Tenochtitlán. Las luchas internas y una epidemia de
viruela vinieron a debilitar a los mexicanos y colaboraron a que
Cortés triunfara en su
conquista.
En el momento de las primeras conquistas
españolas, los pueblos indígenas de México
formaban parte de los dominios del Imperio azteca, de los reinos
y señoríos mixtecos en el actual estado de Puebla y
de los tarascanos en el estado de Michoacán, así
como de los zapotecas en Oaxaca, los tlaxcaltecas de Tlaxcala,
los otomíes en Hidalgo, los totonacas en Veracruz, los
supervivientes del estado maya de Mayapán en
Yucatán y grupos menores de filiación mayense en el
sur, además de otros grupos independientes en las regiones
fronterizas, como los yaquis, huicholes y tarahumaras en el norte
de México. Tras la conquista española "que
tardó más de dos siglos en abarcar a todo
México" la mayoría de los grupos indígenas
se vio obligada a sobrevivir como campesinos gobernados por la
clase alta
hispano-mexicana.
El área cultural de Meso América
"México, Guatemala, El Salvador, la parte occidental de
Honduras y de Nicaragua" destacaba por su carácter
agrícola con la producción de maíz, frijol,
calabaza, amaranto, y otros alimentos, abasteciendo a los
mercados de las grandes ciudades en las que los comerciantes
traficaban con utensilios, vestidos y artículos de lujo
importados a través de las lejanas rutas terrestres y
marítimas. En las ciudades vivían los artesanos y
los trabajadores, los mercaderes, la clase opulenta, así
como los sacerdotes y los eruditos que registraban las obras
literarias, históricas y científicas en textos
jeroglíficos (la astronomía estaba especialmente
desarrollada. Las ciudades se decoraban con esculturas y vistosas
pinturas, que representaban los símbolos mesoamericanos del poder y el
saber: el águila, el jaguar y la
serpiente.
La parte norte de Sudamérica y el
Caribe
El área cultural de la parte norte de
Sudamérica y del Caribe incluye tierras bajas de selva,
sabanas cubiertas de hierba, la parte septentrional de la
cordillera de los Andes, algunos territorios áridos del
oeste de Ecuador y las islas del Caribe. Debido a su
ubicación geográfica, la región
podría prestarse a servir de vínculo entre las
grandes civilizaciones de México y Perú, pero por
la dificultad que entrañan los desplazamientos por tierra
a través de la selva y las montañas de la parte
baja de Centroamérica, los contactos precolombinos entre
Perú y México se desarrollaron sobre todo por mar,
desde el golfo de Guayaquil en Ecuador hasta los puertos
occidentales de México. Los pueblos indígenas de la
parte norte de Sudamérica y el Caribe vivían en
pequeños estados independientes. Aunque comerciaban
directamente con México y Perú a través de
Ecuador, los grandes imperios nunca entraron en contacto con
ellos.
Andes centrales y meridionales
La cordillera de los Andes, que se extiende
por toda la mitad occidental de Sudamérica, junto con los
angostos valles costeros entre las montañas y el
océano Pacífico, constituyeron el territorio de una
de las grandes civilizaciones del continente.
En tiempos recientes, las excavaciones del
yacimiento del Monte Verde en el sur de Chile han proporcionado
pruebas
irrefutables de la existencia humana ya por el 11.000 a.C.
Algunas excavaciones algo más al norte, en Perú,
revelan que hacia el 700 a.C. se cultivaban frijol y ají.
Algunos siglos más tarde se produjo la
domesticación de las llamas. A veces se criaban cobayas o
cuís como alimento comestible; el algodón, la papa, el maní y otros
alimentos se fueron incorporando a la agricultura
peruana, y hacia el 2000 a.C. se introdujo el maíz
procedente de los Andes septentrionales. Los pueblos de la costa
del Pacífico, Chile, Perú y Ecuador, también
supieron aprovechar la riqueza marina, con su abundancia de
especies, así como las aves
acuáticas, las morsas, los delfines y los
crustáceos.
Después del año 2000 a.C. los
pueblos asentados en los diferentes valles costeros del
Perú central se aliaron para construir grandes templos de
piedra y adobe sobre enormes plataformas. Después del 900
a.C. estos templos se destinaron a una nueva religión,
centrada en la ciudad de Chavín de Huantar. Esta
religión tenía como símbolos el
águila, el jaguar, la serpiente (probablemente una
anaconda) y el caimán, que simbolizaba el agua y la
fertilidad de las plantas. Estos
símbolos son en cierta forma análogos a los de las
religiones de
México, pero no se conoce ningún vínculo
concreto entre
ambas culturas. Después del 300 a.C. comenzó a
declinar la influencia de Chavín, o posiblemente su
dominio político. Surgió así la cultura
moche o mochica en la costa septentrional de Perú y la
nazca en la costa sur. Ambas dieron lugar a la construcción de grandes proyectos de
regadío, ciudades y templos, desarrollándose un
comercio intenso que incluía la exportación de cerámica fina. Los
moche representaron su vida cotidiana y sus mitos en
pinturas y en esculturas cerámicas; se retrataban como
feroces guerreros y también fabricaron esculturas de
cerámica modelada que representaban casas con familias,
plantas cultivadas, pescadores e incluso parejas de amantes.
También eran diestros trabajadores del metal.
La Selva Tropical
Se cree que los territorios bajos de la selva
en el este de Sudamérica fueron colonizados después
del año 3000 a.C., ya que los arqueólogos no han
encontrado rastros de pueblos anteriores. La población
siempre fue relativamente escasa, concentrada en las orillas de
los ríos, de donde obtenían sus alimentos y
plantaban diversos cultivos, incluidas algunas plantas
alucinógenas para celebrar sus ceremonias religiosas, que
además exportaban hacia el Perú. Aunque cazaban
animales como
los tapires y los monos, la selva protegía a muy pocas
especies. No había grandes ciudades y la gente
vivía en poblados de chozas. Apenas llevaban vestimenta,
debido al calor
húmedo, pero tejían telas de algodón y se
adornaban con pinturas corporales. Entre la multitud de
pequeños grupos del área cultural de la selva
tropical se encuentran los makiritares, yanomamis, bororó,
botocudos, tapuyas, mundurucus, tupinambas, shipibos y
cayapós. En la parte septentrional de la selva tropical
habitan algunos grupos que hablan arawak y caribe, y que son
parientes lingüísticos de los pueblos
caribeños. Aunque los grupos de la selva tropical hoy
conservan gran parte de su tradicional forma de vida, padecen
enfermedades
importadas por los europeos, así como la
destrucción de su territorio por parte de los granjeros,
madereros, mineros y empresas de
explotación agrícola. Sudamérica
meridional
En Uruguay, Argentina y Chile, los pueblos
agrícolas como los mapuche del grupo araucano
de Chile, aún viven en poblados y cultivan maíz,
papas o patatas y cereales. Aunque en tiempos criaban llamas,
tras la invasión española empezaron a criar otro
tipo de animales como vacas, ovejas, cerdos y gallinas,
además de utilizar los caballos para pastorear y para la
guerra.
Más al sur, en la Pampa, no resultaba posible practicar la
agricultura, por lo que los habitantes de esta región
vivían de la caza de guanacos y ñandús y, en
las costas, de la pesca y la
recolección de crustáceos. En el
archipiélago de Tierra del Fuego se han descubierto
utensilios para la caza y recolección que se remontan al
7000 a.C. En la Pampa, la caza sufrió una gran
transformación cuando apareció el caballo
traído por los españoles a mediados del siglo XVI.
Los tehuelches cazaban guanacos a caballo y, al igual que
los pueblos de las Llanuras de
Norteamérica, una vez que dispusieron de caballos para el
transporte,
construyeron viviendas mayores y surgió la necesidad de
abastecerse de otros artículos. Más al sur
todavía, cerca del estrecho de Magallanes, los grupos ona,
yahgan y alacaluf carecían de la caza existente en la
Pampa; sobrevivían a base de pescado y crustáceos,
pero también cazaban focas y morsas. Como pueblos
nómadas, vivían en pequeños `wigwams'
cubiertos con pieles de foca. A pesar del clima frío y
brumoso, iban casi desnudos. Parece ser que la vida en Tierra del
Fuego apenas sufrió alteración a lo largo de 9.000
años, ya que su clima no permite ni la agricultura ni el
pastoreo. Los pueblos indígenas de esta región
padecieron también graves enfermedades llevadas por los
europeos, y en la actualidad quedan muy pocos
supervivientes.
Formas de vida
Entre las formas tradicionales de vida de los
grupos indígenas americanos destacamos su
organización social y política, sus actividades
económicas, así como sus religiones, lenguas y
arte.
Organización social y
política
La organización social de los
diferentes grupos indígenas americanos se basa en la familia.
Algunas sociedades
indígenas conceden gran importancia a la
cooperación económica entre marido y mujer, y otras a
la que se origina entre hermanos y hermanas. Las sociedades
más pequeñas se dieron históricamente en las
regiones en las que escaseaban los recursos alimenticios. Valgan
como ejemplo los cree y los pueblos de habla athabascana de la
región Subártica de Canadá, los paiute del
desierto de Nevada y los ona y yahgan de Tierra del Fuego. Desde
el momento en que se practicó la agricultura, las
comunidades aumentaron en número hasta llegar a estar
formadas por miles de individuos. En Norteamérica y en la
región de Selva Tropical los diversos grupos
indígenas vivían en poblados y formaban una alianza
más o menos organizada con las comunidades vecinas. Esta
alianza y cada una de las comunidades estaban gobernadas por
consejos, formados a su vez por representantes de cada una de las
familias, y el consejo de la alianza estaba constituido por los
representantes de cada comunidad. El
consejo elegía a un hombre o a una mujer (especialmente en
la región Sureste de Norteamérica y en el
área cultural de la Selva Tropical de Sudamérica)
que actuaba como jefe, es decir, presidía el consejo y
actuaba como portavoz principal a la hora de negociar con otros
pueblos. En muchas regiones las familias de los poblados se
agrupaban en clanes, denominados `ayllus' en Perú.
éstos solían disponer de recursos como terrenos
agrícolas y pozos de pesca que asignaban, según las
necesidades, a las familias. En México y Perú, los
reinos que habían contado con cientos de miles de
súbditos quedaron estratificados en clases y se fundaron
imperios de millones de personas. Los ciudadanos admitían
la religión oficial, aunque a veces se permitía que
las prácticas religiosas locales coexistieran con la
religión oficial. Los prisioneros de guerra y los deudores
se convertían en esclavos. El Imperio inca de Perú
estaba férreamente organizado y controlado, trasladando a
las personas e incluso a los pueblos por todo su territorio
según las necesidades del Imperio. En México, por
el contrario, a los grupos locales de tipo clan se les
solía conceder un poder limitado.
Vestimenta y adornos
Los indígenas americanos no
concedían demasiada importancia a la vestimenta, pero
sí a los adornos. Los pueblos de climas cálidos,
por ejemplo, apenas cubrían sus cuerpos, excepto en las
celebraciones; en tales ocasiones se adornaban con flores y se
pintaban el cuerpo, y usaban extraordinarios tocados o penachos
de plumas. En los pueblos mesoamericanos y en Perú, los
hombres llevaban un taparrabos y una manta anudada al hombro, y
las mujeres vestían una falda y una blusa ligera; estos
vestidos eran de algodón o, en el caso de Perú, de
fina lana de vicuña.
Vivienda y construcción
Las viviendas de algunos pueblos
indígenas podrían parecer sencillas, pero eran
bastante complejas. Los pueblos de climas fríos que
disponían de madera
abundante, como los indígenas de Tierra del Fuego y los
grupos de la región Subártica, utilizaban
cortavientos para mantener grandes fogatas. Otros pueblos pasaban
las épocas de frío en construcciones abovedadas
casi hundidas en la tierra para aislarse de las bajas
temperaturas.
Los pueblos de Mesoamérica y los Andes
construían edificios de piedra y argamasa, así como
de madera y adobe. Los edificios públicos y las viviendas
de las clases más altas se erigían sobre
plataformas elevadas y solían tener gran número de
habitaciones dispuestas en torno a los atrios y patios
interiores.
Comercio y transporte
El comercio constituía una actividad
económica trascendental en todos los grupos
indígenas del continente. El antiguo Imperio azteca de
México basaba su economía en la fabricación
y exportación de diversos productos,
como hojas de obsidiana, un cristal volcánico natural con
el que se confeccionaban los mejores cuchillos de la
época. Varios siglos más tarde, los aztecas
organizaron sus conquistas enviando a los mercaderes a los
demás reinos para que fomentaran el comercio, actuaran
como espías y colaboraran en la conquista de
aquéllos cuyos gobernantes se rehusaran a mantener
relaciones comerciales.
En el Imperio inca se construyeron
magníficas carreteras en agrestes terrenos
montañosos a fin de transportar grandes cantidades de
productos locales con pobladas caravanas de llamas y
vicuñas. El comercio también se practicaba por
vía marítima a lo largo de toda Sudamérica y
por México y el Caribe. Gran parte del comercio
marítimo se efectuaba en grandes balsas de vela o, en el
caso del Caribe, en canoas construidas con enormes troncos. Las
grandes civilizaciones de Mesoamérica y los Andes
intercambiaban productos alimenticios, tejidos,
cuchillos y cerámica, además de artículos de
lujo como joyas, vistosas plumas de pájaros tropicales y
chocolate. También se comerciaba con plantas, tanto
medicinales como alucinógenas. Los artículos se
compraban y vendían en grandes mercados al aire libre
situados en las plazas o zócalos principales de los
pueblos y ciudades.
Actividades recreativas
Los juegos y
demás actividades de recreo de los indígenas
americanos eran similares a los de otras civilizaciones. Los
niños jugaban con figurillas de barro y juguetes en
miniatura, imitando las actividades de los adultos. Los
jóvenes y los adultos practicaban juegos con pelotas, de
caucho o hule
en Mesoamérica y el norte de Sudamérica, de
cuero o fibra
en otros lugares. El juego de
pelota de Mesoamérica denominado tlatchtli se jugaba en
una cancha rectangular, y su finalidad consistía en hacer
pasar una pelota dura a través de un aro de piedra colgado
en alto. En Mesoamérica estos juegos de pelota
tenían carácter ritual. La vilorta (juego con una
pelota de madera) era muy popular en toda la región
oriental de Norteamérica y más tarde fue adoptada
por los colonizadores europeos. Las competiciones "carreras a
pie, lucha, tiro con arco y, tras la llegada de los
españoles, las carreras de caballos" estaban por lo
general a la orden del día.
Religión y folclore
Las creencias y prácticas religiosas de
los indígenas americanos eran muy variadas.
Los pueblos mexicanos y andinos, los del
suroeste y sureste de Norteamérica y algunos grupos
indígenas de la costa noroccidental del Pacífico
disponían de jefes religiosos que ocupaban todo su tiempo
en las tareas propias de su cargo, así como de templos o
edificios dedicados a la adoración de sus respectivos
dioses. Los pueblos de otras regiones tenían sacerdotes
que desempeñaban esta actividad durante parte de su tiempo
y por lo general carecían de templos permanentes. Los
sacerdotes de medio tiempo y los chamanes o curanderos
aprendían a dirigir las ceremonias ayudando a los
más ancianos; en las culturas más importantes, los
sacerdotes recibían su formación en escuelas anexas
a los
templos.
La mayoría de los grupos
indígenas creía en una fuerza espiritual como
origen de toda la vida. En muchas áreas del continente
americano, la fuerza divina se plasmaba de diversas formas: como
luz y fuerza
de vida, centrada en el Sol; como
fertilidad y poder, ubicada en la Tierra; como sabiduría y
poder de los dirigentes terrenales, reflejada en ciertas
criaturas como el jaguar, el oso o las serpientes. En la mayor
parte de América, los devotos religiosos potenciaban sus
facultades de percepción
de la divinidad utilizando a veces plantas alucinógenas,
como el peyote, o en ocasiones ayunando y entonando canciones
hasta alcanzar visiones espirituales.
Los indígenas americanos
creían que el alma de los
difuntos viajaba a otra parte del Universo, donde
disfrutaba de una existencia placentera mientras que desarrollaba
las actividades cotidianas. El alma de las personas desdichadas o
perversas vagaba por los alrededores de sus antiguas viviendas,
provocando desgracias. Muchos pueblos indígenas celebraban
una ceremonia conmemorativa anual en recuerdo de sus parientes
difuntos; en Latinoamérica esta celebración se
fusionó más tarde con la festividad cristiana del
Día de los
Difuntos.
Actividades
guerreras
Al margen de la exagerada afirmación
europea acerca de la extremada belicosidad de los
indígenas americanos, es cierto que antes de la
invasión europea ya se habían producido numerosas
guerras entre
los diferentes pueblos. La mayoría de los indígenas
peleaban en pequeños grupos, cifrando su victoria en el
efecto sorpresa. Las grandes civilizaciones de México y
Perú a veces practicaban el ataque por sorpresa, pero sus
ejércitos también luchaban en formación
disciplinada. Los aztecas libraron auténticas batallas,
denominadas `guerras de las flores', con los pueblos vecinos; su
objetivo
consistía en hacer prisioneros para después
sacrificarlos a sus dioses (los aztecas creían que el Sol
se apagaba si no se le alimentaba con sangre humana).
Otros pueblos indígenas realizaban incursiones para
capturar prisioneros que utilizaban como esclavos. Algunas
batallas fueron producto de la
venganza. La causa más frecuente de enfrentamiento entre
los diferentes pueblos fue probablemente la defensa o conquista
de
territorios.
Antes de la colonización
española, la guerra se desarrollaba a pie o desde las
canoas. Tanto en las civilizaciones de México y
Perú, como en otros grupos indígenas menores, se
practicaba el combate cuerpo a cuerpo con mazas, hachas y
espadas, así como el combate a media distancia con
jabalinas y flechas arrojadas con arcos (llamados atlatls). El
arco y las flechas se utilizaban en los ataques, y los dardos de
fuego se lanzaban contra los poblados de chozas. Cuando los
españoles introdujeron el caballo, los indígenas
desarrollaron la técnica del ataque a caballo.
Lenguas
En la actualidad, en el continente americano
se hablan unas mil diferentes lenguas indígenas, y varios
centenares más han desaparecido desde la conquista. Los
habitantes de algunas regiones no sólo hablaban su lengua
nativa sino también
las de los grupos con quienes
mantenían contacto habitual. En diferentes instancias, una
misma lengua servía de idioma común para toda una
región multilingüe; por ejemplo, el tucano
(área del Amazonas occidental) y el quechua (región
andina). Algunas regiones poseían un idioma comercial,
lengua simplificada o mezcla de varias de ellas, útil para
los comerciantes con una lengua indígena distinta; entre
ellas se cuentan la chinook, el mobilio y la lingua geral
(Brasil). Los lingüistas han agrupado a un gran
número de lenguas aborígenes en unas 180 familias,
pero otras muchas carecen de filiación conocida; los
eruditos difieren a la hora de establecer unas relaciones
más amplias entre las familias. Las características
gramaticales, los sistemas
fonéticos y la formación de las palabras
varían mucho de una familia a otra,
pero dentro de una misma región una familia puede ejercer
una gran influencia sobre otra.
Artesanía y
arte
Casi todas las técnicas
artísticas conocidas en Europa, Asia y
África durante el siglo XVI, resultaban familiares para
los indígenas americanos antes de la llegada de los
europeos, aunque no siempre se aplicaran de la misma forma. Por
ejemplo, aun cuando las naciones andinas contaran con excelentes
artesanos del metal, fabricaban muy pocos utensilios
metálicos (la gente solía utilizar herramientas
de piedra); sin embargo, toda su maestría la aplicaban en
la creación de magníficos adornos. Fruto de todo
ello fueron el excelente arte y arquitectura
precolombinas.
Música y
baile
La música del norte de
México tiene bastante en común con la de Arizona
occidental; más hacia el sur, sin embargo, en las regiones
mesoamericanas y andinas, hubo culturas musicales muy avanzadas.
Apenas se conserva información acerca de la música de
estas civilizaciones, y lo poco que queda de los estilos
originales sobrevivió a la conquista española sobre
todo en forma de fusión
muy compleja y dispar de los elementos indígenas y
españoles. En las demás regiones de
Sudamérica, la música de los pueblos
indígenas se hallaba bastante aislada de las influencias
externas.
Instrumentos y estilos
vocales
Entre los estilos musicales indígenas,
el canto constituye la forma dominante de expresión
musical, actuando la música instrumental como
acompañamiento rítmico. En todo el continente, los
instrumentos principales han sido los tambores y los cascabeles
(agitados manualmente o fijados al cuerpo), así como las
flautas y los silbatos. En Mesoamérica y en los Andes
existe una mayor variedad. Los instrumentos tuvieron un
significado ritual o religioso; en algunas tribus
brasileñas, por ejemplo, las mujeres no pueden mirar las
flautas de los hombres. Los curanderos y chamanes solían
tocar el tambor de bastidor y las
maracas.
México y
Perú
Quedan muy pocos testimonios de la
música anterior a la llegada de los españoles en
Latinoamérica; sólo se conocen algunos instrumentos
como la quena o flauta de Pan y la ocarina en Perú, y el
huéhuetl y el teponaztli en México, además
de flautas, silbatos y cascabeles; quedan algunos testimonios
narrados que describen danzas rituales, así como escenas
pintadas y talladas de músicos y bailarines. En
México, las autoridades organizaban rituales cada mes,
cuidadosamente ensayados, con cientos de músicos y
bailarines vestidos con numerosos adornos y ricas vestimentas,
dignas para la ocasión. Se practicaba el cántico de
responsos; parece ser que se utilizaban escalas y acordes
complejos, y las composiciones debían de tener una
estructura formal, con diversidad de melodías y combinando
las métricas. Las arpas, los violines y las guitarras que
intervienen en la música actual de México y
Perú fueron incorporados por los
españoles.
Otras áreas
sudamericanas
En todas las demás regiones de
Sudamérica, la música indígena apenas se vio
influida por la música europea. La escala
pentatónica de los incas se extendió a otras
regiones, pero siguieron existiendo también las escalas
primitivas de tres o cuatro notas. Los cánticos
polifónicos, caracterizados por diferentes voces y
melodías, proliferaron en algunas áreas, sobre todo
en la Patagonia.
Historia a partir de los contactos
europeos
Cuando los primeros europeos arribaron a las
costas de lo que ellos consideraron el `Nuevo Mundo' "ya fuera en
la isla de San Salvador (Antillas), la isla Roanoke (Carolina del
Norte) o la bahía Chaleur (Nuevo Brunswick)" fueron, por
lo general, recibidos con sorpresa y curiosidad por los
indígenas. Al parecer, los indígenas americanos
consideraron a estos visitantes de tez clara como enviados de los
dioses, no sólo por sus caballos, vestimentas, barbas y
barcos de vela, sino sobre todo por su tecnología:
cuchillos y espadas de acero, arcabuces
y cañones, espejos, calderos de cobre y
latón, y otros objetos desconocidos para
ellos.
Relaciones con las potencias
coloniales
"Hemos venido aquí para servir a Dios y
para hacernos ricos", proclamaba un miembro del séquito del
conquistador español Hernán Cortés. Estos
dos objetivos, el comercial y el religioso, precisaban de los
propios indígenas para verse coronados por el éxito.
Los conquistadores y demás aventureros españoles
ansiaban las tierras y el trabajo de los indígenas; los
sacerdotes y frailes reclamaban sus almas. En última
instancia, ambos propósitos resultaron destructivos para
muchos pueblos indígenas del continente americano. El
primero los privó de su libertad y, en muchos casos, de
sus vidas; el segundo los despojó de su religión y
su
cultura
Sin embargo, hubo numerosos españoles
del siglo XVI que mostraron sus dudas acerca de la ética de
la conquista. Notables juristas y humanistas debatieron en
profundidad sobre la legalidad de
privar a los indígenas de sus tierras y obligarlos a
someterse a la autoridad
española. A los indígenas, sin embargo, estas
discusiones éticas no les reportaron ningún
beneficio.
Los estragos de las
enfermedades
En 1492, el Caribe, México,
Centroamérica y la región andina de
Sudamérica se contaban entre las regiones de mayor
densidad de población del hemisferio. Al cabo de unas
décadas, todas ellas sufrieron un descenso
demográfico catastrófico, debido, en gran medida, a
las infecciones por microbios: enfermedades como la viruela,
afecciones pulmonares y desórdenes gastrointestinales,
todos ellos desconocidos en América antes de la conquista.
Los indígenas eran vulnerables, desde el punto de vista
inmunológico, a este conquistador
invisible
La destrucción resultó
especialmente notable en Latinoamérica, en donde grandes
grupos de población se hallaban congregados en ciudades
como Tenochtitlán y Cuzco, por no citar las innumerables
ciudades y poblados esparcidos por todo el territorio. Más
que ningún otro factor, la sobrecogedora magnitud de las
muertes por enfermedad fue el que desencadenó el acalorado
debate en
España acerca de la moralidad de
la
conquista.
Debido a que la población
indígena desaparecía lentamente en la región
del Caribe, los españoles recurrieron a la captura de
esclavos en tierras de la actual Florida para reforzar la mano de
obra. Cuando esta medida también resultó
insuficiente comenzaron a importar africanos para trabajar en los
cultivos de caña de azúcar
y en las minas de
plata.
Los indígenas que lograban sobrevivir
se asignaban a una plantación o explotación minera,
a cuyo dueño debían todos sus servicios. El sistema
de la encomienda equivalía en la práctica a la
esclavitud. Esto influyó en la degradación del
espíritu y la salud de los pueblos
indígenas, haciéndolos todavía más
vulnerables frente a las enfermedades importadas por los
europeos
Las muertes causadas por infecciones no fueron
tan generalizadas en los bosques canadienses, donde la
mayoría de los pueblos vivían como
cazadores-recolectores trashumantes. Las explotaciones
agrícolas, como la del Hurón al norte del lago
Ontario, sufrieron, en cambio, una importante despoblación
por las oleadas de epidemias tal vez desencadenadas por los
sacerdotes jesuitas que
fundaron misiones en la
zona.
La población indígena en nuestro
siglo
La población indígena de
América
Latina se estima en unos 26,3 millones, aunque la mayor parte
vive en Bolivia, Ecuador, Guatemala, México y Perú.
Clasificados como campesinos por los respectivos gobiernos de los
países en que habitan, la gran mayoría vive en una
pobreza
extrema en las remotas áreas rurales donde a duras penas
consiguen sobrevivir de la agricultura. Los campesinos
indígenas constituyen el 60% de la población total
de Bolivia y Guatemala. La mayoría de los latinoamericanos
son mestizos y juntos representan un 85% de la población
de México, Bolivia, Panamá y Perú, un 90% de
la de Ecuador y casi la totalidad en Chile, Honduras, El Salvador
y Paraguay. La América Latina moderna tiene, por
consiguiente, una deuda notable con respecto a su herencia
indígena.
Sólo el 1,5% de la población
indígena de Latinoamérica se puede calificar como
tribal, lo que no es ninguna sorpresa, ya que las culturas
prehispánicas crearon civilizaciones de gran complejidad.
Todavía hoy existen grupos tribales en Brasil, Colombia,
Panamá, Paraguay y Venezuela. Muchos de estos grupos viven
en la selva profunda del Amazonas, donde subsisten a base de la
caza, la pesca y la recolección de raíces. La
actual expansión de Brasil por el Amazonas, sin embargo,
amenaza la supervivencia física y cultural de las tribus
amazónicas, ya que las enfermedades importadas por los
foráneos están diezmando a la población, y
la explotación minera y la construcción de
autopistas arrasa sus
territorios
La mayor tribu brasileña sin civilizar
en la actualidad es la yanomami, con unos 16.000 individuos, para
la que el gobierno proyecta crear un parque protegido. Sin
embargo, los antropólogos estiman que los yanomamis
necesitarían al menos 6,4 millones de hectáreas
para poder mantener su forma de vida
tradicional
La población indígena total de
Latinoamérica incluye algo más de 600 grupos
indígenas diferentes, con su propia lengua o dialecto.
Igual que los indígenas del norte del continente, viven en
entornos absolutamente dispares en cuanto a clima y condiciones,
que oscilan desde la selva amazónica hasta las cimas de
los Andes.
Las poblaciones indígenas y mestizas, a
menudo pobres y marginadas de la sociedad, han alentado a veces
el radicalismo político por cuestiones de subsistencia. La
llamada Teología de la Liberación, que nació
en Latinoamérica, ofrece como promesa principal la mejora
de su situación económica y social. Los movimientos
sociales ocurridos en el estado
mexicano de Chiapas por
parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN), han vuelto a poner de manifiesto la necesidad de mejorar
los niveles de vida de esta población.
Steve Marcano: Como activador de la misión cultura he podido comprender que a través de los modelos de educación impuestas es mas difícil el proceso de aprendizaje, ya que cuando haces una lluvia de conocimiento aprendes a ver las cosas desde una perspectiva diferente, ya que cada quien tiene un ángulo distinto de ver las cosas, y la experiencia de compartir con los sabéres de otros te llena de nuevos conocimiento y brinda la oportunidad de crear nuevas estrategias de investigación
Alexander Maldonado. Desde el punto de vista educativo, es relevante la manera en que las personas participan con el fin de demostrar sus conocimientos, ya que se les da la oportunidad de participar en el tema del cual desean hablar
Jesús Quintero: La participación ciudadana es un ejemplo a seguir en el ámbito educativo, ya que de manera popular, las personas se integran dentro de los debates para exponer sus conocimientos
Iraima Romero: Tengo muchos años trabajando dentro de una escuela, y puedo decir con cierta convicción, que a la mayoría de las personas le aburre la historia, pero en este taller de participación ciudadana, pudimos observar la cuantiosa cantidad de intervenciones por parte la ciudadanía, tratando de demostrar sus conocimiento y opiniones en cuanto al tema expuesto, se debería desplegar este tipo de sistema educativo dentro de las escuelas preparatorias.




Cultura.
http://www.ilustrados.com/publicaciones/EpyyuEyEluPkPncSUe.php
Autores:
Alexander Maldonado
Yraima Romero
Jesús Quintero
Lilia Morillo
Steve E. Marcano N.
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