1. No saltar de cabeza al agua en la playa, la piscina, o el río.
Sigue apareciendo gente de cualquier edad que se queda tetrapléjica (o con otras secuelas graves) por lesiones en las vértebras del cuello, con la consecuencia de una sección de médula espinal u otro tipo de lesión, al tirarse al agua de cabeza en la playa.Este consejo incluye también, evidentemente, el de no dar cabezazos, en ningún caso, por el riesgo cierto de la luxación de las vértebras del cuello con el peligro de la sección medular.
2. No cruzar la calzada sin mirar. No soltar la mano a los niños por la calle.
Se sigue atendiendo a gente con secuelas de daño nervioso (cerebro, médula, nervios) por atropello, sobre todo ancianos, aunque puede ocurrir a cualquier edad.
3. No meter la mano en un cubo de basura.
Es frecuente la presencia insospechada de latas de conserva, y por este motivo se atiende a gente con sección completa, en ocasiones ya irrecuperable, de nervios importantes, como el nervio mediano en muñeca, por ejemplo, que deja un alto grado de discapacidad en la mano.
4. No cruzar las piernas al sentarse, o al menos no durante más de 15 minutos seguidos.
Con cierta frecuencia se atiende a gente, sobre todo mujeres jóvenes, con incapacidad para levantar la punta del pie por parálisis del nervio peroneal en rodilla como consecuencia de compresión de dicho nervio contra la otra rodilla al cruzar las piernas. En algunos casos se recuperan porque el nervio no llega a dañarse de manera irreversible. Mucha gente desconoce la posibilidad de esta lesión tan frecuente.Por experiencia personal en este asunto, estimo que el tiempo crítico son 15 minutos (esta cifra podría precisar modificación tras nuevas observaciones, es una cifra aproximada y orientativa); esto quiere decir que aquellas personas con predisposición para esta lesión (algunas personas se lesionan más fácilmente que otras por motivos diversos, y no sólo por causas patológicas, por ejemplo, la gente magra se lesiona más fácilmente que la que tiene el nervio protegido bajo una capa de grasa) si están más de 15 minutos con la pierna cruzada, pueden dañar el nervio peroneal en la rodilla al apoyarlo contra la otra pierna.
5. No mover muebles u otros objetos similares (barcas, camionetas) empujándolos con el hombro-brazo.
Por el brazo pasa el nervio radial, que dobla la mano hacia arriba por la muñeca, y es frecuente la lesión de este nervio, con la parálisis consecuente, que en ocasiones es irrecuperable, por lo que es preferible evitarla.Es un tópico en el cine ver derribar puertas con esta peligrosa técnica consistente en empujar con el hombro-brazo (aparte del riesgo añadido de la luxación del hombro, que suele provocar daño del nervio circunflejo, con parálisis del hombro, o del plexo braquial, con parálisis más extensa del brazo).
6. No dormir con el brazo doblado por el codo, con la mano detrás de la cabeza (con mención también a otras lesiones durante el sueño y durante cirugía mayor).
Es frecuente la lesión del nervio cubital en codo por dormir en esta postura. En mi experiencia personal con los enfermos, también es aproximadamente 15 minutos el tiempo crítico a partir del cual la lesión con secuelas se produce.La población en general desconoce este mecanismo de lesión. Cuando uno está dormido y una postura es peligrosa para el cuerpo, el dolor y las molestias hacen que aun estando uno dormido se cambie de postura. Pero en ocasiones (sueño muy profundo por agotamiento excesivo, por borrachera, etc.) el cuerpo no reacciona, y entonces la postura se mantiene y la lesión se produce.Es llamativa la cantidad de gente que aparece con esta lesión: se levantan una mañana con el dedo meñique dormido y con parálisis de ciertos músculos de la mano.Esta postura también puede lesionar otros nervios, como el plexo braquial en el cuello, que tiene como consecuencia una parálisis más extensa que sólo la del nervio cubital.Dormir sobre el brazo también puede provocar parálisis del nervio radial (como la que se ha visto en el punto 5), si se está más de (aproximadamente) 15 minutos sobre él.También es frecuente que al dormir con la muñeca flexionada (por ejemplo, apoyando la cara sobre el dorso de la mano) se produzca la compresión del nervio mediano y se lesione en muñeca, llevando a confundir esta lesión compresiva del nervio mediano con el tan frecuente síndrome del túnel carpiano, que no es una lesión por compresión, sino por atrapamiento (que es otra cosa).Y en personas ancianas y encamadas también es frecuente la parálisis del nervio peroneal de rodilla por este mecanismo (forma de parálisis similar la que se ha visto en el punto 4). En personas ancianas, y a pesar de todos los cuidados que se tengan, la lesión acaba produciéndose de todos modos de manera inevitable en muchos casos, por lo que no hay que sentirse culpable si ocurre. Lo mismo sucede con las lesiones de nervios radial y cubital durante cirugía mayor: a pesar de tomar todas las medidas posibles para evitarlas, son a veces una consecuencia inevitable en cirugía mayor cruenta (pero necesaria), por lo que a veces son un precio a pagar para el beneficio obtenido (salvar la vida, por ejemplo).Este es el caso también de otras lesiones nerviosas inevitables durante cirugía, como la lesión del nervio facial durante la extirpación de una lesión maligna de parótida, o la lesión del nervio espinal en cuello durante la extirpación de adenopatías malignas en cuello, o la lesión del plexo braquial de un bebé durante el parto, etc. que son lesiones nerviosas a veces inevitables.
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