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Magia, ciencia y religión: una dialéctica de lo contingente y lo necesario (página 2)




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Sin embargo, el concepto de brujería les proporciona una filosofía natural mediante la cual explican las relaciones entre los hombres y los sucesos desafortunados, existen medios disponibles y estereotipados para reaccionar ante tales acontecimientos. Las creencias en la brujería también incluyen un sistema de valores que regula la conducta humana (Evans-Pritchard, 1.976).

A pesar de esta atrofia, no se puede ignorar el pequeño volumen del mismo autor, sobre las teorías de la religión, donde tal vez lo más importante, es la comparación que hace entre Lévi-Brühl y Pareto en lo que respecta al pensamiento primitivo. A pesar de algunos de sus errores, hay que reconocer, que el primero se metió de lleno en este problema, al cual dedicó su obra: "El alma primitiva". Llama la atención, que en las obras donde hay semejante atrofia, predomine una gran preocupación por el objetivo etnográfico.

En el ámbito de la antropología idealista, hay una tendencia a criticar la supuesta vanidad de la ciencia ante el pensamiento salvaje, y su consecuente reivindicación, como otra forma de conocimiento paralela y equivalente a la ciencia. La brujería no es desconocida por el hombre occidental; el problema no es si dicho comportamiento es racional o no, pre o lógico, lo relevante es la contradicción inherente a esta forma de pensamiento que lo hace paralógico, entendiendo el prefijo para, no como junto a, o al lado de, sino hacia la lógica. En consecuencia, no entiendo como lo plantean Lévi-Stauss, Malinowski, y otros antropólogos, que el pensamiento salvaje y el científico, sean formas paralelas de pensamiento disponibles en dos casillas separadas. El que coexistan en el espacio y el tiempo, no quiere decir que estén separadas de la única y misma estructura del pensamiento humano. Consecuente con la dialéctica materialista, estos pensamientos están unidos y se excluyen mutuamente en los procesos mentales humanos.

Según la teoría marxista de la conciencia, perviven algunos elementos de lo viejo en lo nuevo; no debe mirarse lo uno, al lado de lo otro. El fenómeno de los errores lógicos no debe considerarse como irracional. Según el concepto marxista de racionalidad, la praxis humana es racional e irracional a la vez, puesto que lo irracional sólo existe a condición de lo racional y viceversa. En la producción material, el hombre no sólo construye, también destruye el medio-ambiente; el sistema óseo se consolida a partir de la construcción y destrucción de osteoblastos. La esperanza del hombre, es que todos los elementos de irracionalidad de su praxis, se superen a través de su conocimiento y práctica. En este sentido la praxis del salvaje no es la excepción.

El mito no sólo es fantasía, es al mismo tiempo realidad, de la sola fantasía no puede surgir la fantasía. Sólo de lo real surge lo posible, y viceversa: en la realidad concreta de su tiempo, Julio Verne vio la posibilidad abstracta de los submarinos y los cohetes espaciales para viajar a la luna. Esto confirma una vez más, las tesis del materialismo filosófico en cuanto a la supremacía del ser sobre el pensamiento; mas no niega la influencia dialéctica de éste, sobre el ser, pues de lo contrario no habría desarrollo.

Superando la tendencia de la antropología a separar y diferenciar todo: magia y ciencia, sagrado y profano, la ciencia antropológica podría avanzar mucho en este aspecto. Tales distinciones metafísicas, tienen poca relación con la realidad. ¿Están separados y distinguidos absolutamente en la realidad concreta, lo sagrado y lo profano? Este planteamiento del sociólogo francés Durkheim no resiste la crítica, pues es en los mismos rituales dónde se ve que no. ¿Cómo se explica entonces la presencia de una bebida alcohólica (profano) en la comunión cristiana (sagrado)? ¿No era profano que Abraham matara a su hijo para complacer a Yahvé? ¿No se emborracha el chamán para conversar con los dioses? La fonda antioqueña era un lugar donde tradicionalmente se realizaban prácticas sagradas como una misa, y al mismo tiempo la prostitución.

Tal vez por eso, lo único sagrado es Dios, pues según La Biblia, cuyas hojas están empapadas de sangre, a Cristo lo trajo al mundo una virgen, quien siguió siéndolo aún después de dar a luz (dogma católico). Y a pesar de eso nos preguntamos: ¿por qué nacer? Por qué hacerse carne? En este caso veríamos a Dios como lo sagrado y al hombre como lo profano. De esta manera Dios se profana para habitar entre los hombres.

Asistí a un curso de etnografía en la universidad, donde el profesor aplicaba esta separación, hasta el punto de diferenciar a un chamán de un mago. Argüía por ejemplo, que el sacerdote se distinguía del mago, según entrara en éxtasis o no, se le pagara o no. Como lo demuestra la dialéctica de la vida misma, en la realidad objetiva no existen cosas separadas y diferenciadas en términos absolutos. Si Cristo era Dios, también era hombre, y tenía poderes de mago, chamán y sacerdote: resucitaba a los muertos, curaba a los enfermos, hacía caminar a los inválidos, ver a los ciegos, etc. Pero el gran mago era el mismísimo Yahvé, quien convierte el cayado de Moisés en una serpiente para que dé testimonio de su encuentro ante el pueblo de Israel. ¿Quiénes conocían la lepra y la trataban sino los Levitas? A ellos, también encargados de los sacrificios, se les encomendaba atender los casos de lepra, no sólo para su diagnóstico, sino también para tomar las medidas higiénicas del caso. Los Levitas no sólo eran sacerdotes, sino también paramédicos. Se sabe también, según etnografías concretas, que algunos jaibanás invocan en sus cantos, los poderes curativos de Jesús (Vasco, Comunicación personal). Aquí se refleja la influencia de la cultura occidental latina en la cultura indígena.

La crítica a estas posiciones no es absoluta; en un primer estadio metodológico, el análisis del problema en los términos de la lógica formal es necesario. La dialéctica considera, que en esta fase, los contrarios se encuentran en reposo relativo. Esta debe ser una situación parcial, condicionada por la fase de resolución dialéctica. Para que un problema sea resuelto en el pensamiento, debe ocurrir un salto, que trasforme radicalmente su enfoque. Así lo expresa Lenin aludiendo a la metafísica y la dialéctica:

"La primera concepción es inerte, pálida y seca. La segunda proporciona la clave para el automovimiento de todo lo existente; sólo ella proporciona la clave para los saltos; para la ruptura de la gradualidad; para la transformación en el contrario; para la destrucción de lo viejo y el surgimiento de lo nuevo"(Lenin, 1986).

El paso de la lógica formal a la dialéctica es de cardinal importancia en el análisis de este problema, debido a la diferencia entre las dos:

El carácter específico del estudio del pensamiento por la lógica dialéctica y la formal consiste en particular, en que la primera trata las formas del pensamiento en su desarrollo y subordinación, y la segunda, al reflejar la existencia de una calma relativa en el mundo, las enfoca sentadas, abstrayéndose del movimiento y el cambio(Guetmanova, 1.989)

Magia, ciencia y religión

Teniendo en cuenta la estructura fundamental de la contradicción aquí analizada (magia y ciencia), definamos exactamente lo que tiene que ver con la religión, como expresión ideal sistematizada, donde el mito es la teoría y la magia su aplicación práctica. Partamos de la definición marxista del fenómeno religioso:

"La conciencia religiosa representa una forma ilusoria de vivencia de la relación del hombre con el mundo natural y de los hombres entre sí. Su representación ilusoria sobre la realidad social" (Burlatski, 1.982).

La religión se compone de tres elementos fundamentales, a saber: las ideas religiosas (mitos), los sentimientos religiosos (emociones), y los actos religiosos (rituales, cultos). De las tres, la más importante es el mito, esencia y faz teórica de la religión, en donde se incluyen las ideas acerca de Dios, el Diablo y otras fuerzas sobrenaturales. También se reflejan allí, las representaciones del mundo terrenal y del más allá, las leyendas y el destino humano.

La teología recoge y sistematiza estas ideas en un todo coherente para dar fundamento a la fe en Dios. La antropología a través del fetichismo cognoscitivo y la empatía psicológica con las creencias indígenas, puede terminar como teología.

El fetichismo de la mercancía haya su sucedáneo en el fetichismo cognoscitivo, y de alguna manera, mediante las formas de conciencia fetichista, como el culto a las fuerzas naturales, la divinización de las fuerzas sociales espontáneas, y el culto a la personalidad(un resabio del culto a los ídolos), el hombre divinizará al ser social opresor u oprimido. Así define el marxismo el fenómeno de la conciencia fetichista:

…una aguda contradicción interna: la sensación de su propia nulidad a veces se conjuga aquí con la manía de grandeza. Semejante conciencia ilusoria busca fundamentar su autosustentación en el objeto de culto (objetos, ideas, personas) y no en la esfera de la actividad real, dirigida a la transformación de las condiciones de la existencia humana (1.982, p.179).

Algunas veces, los antropólogos terminan autosustentándose en las ideas de la cosmovisión indígena; pero poco hacen, por transformar las duras condiciones de existencia material de estas etnias: etnocidio, genocidio y desplazamiento a gran escala.

La religión cumple la función de divinizar los lazos creados por el hombre, no controlables por la conciencia. Este hecho se refleja en la estructura social de las telenovelas, donde las relaciones entre la burguesía y el proletariado son relaciones misteriosas, independientes de las relaciones socio-económicas concretas: la agraciada muchacha del servicio que encuentra como pareja a su atractivo y acaudalado patrón; la Gaviota que con cantos de ranchera y tango vuela muy alto; la prostituta que termina redimida por el amor de algún prestante burgués, etc.

Según Marx, la religión es una conciencia invertida del mundo, generada por el mundo invertido, es la autoconciencia y autosentimiento del hombre que aún no se ha hallado u otra vez se ha extraviado. Esta inversión de la que hablara Marx, se refleja en la estructura paralógica del pensamiento salvaje; pero sobre todo en su naturaleza contradictoria. La religión concilia en el plano imaginario las más agudas contradicciones de la vida cotidiana; crea una barrera psicológica entre el mundo extraño al hombre y su conciencia. Reemplazando las soluciones reales del problema de la relación del hombre con el mundo, dando soluciones imaginarias. La religión cumple una función compensatoria.

Por eso es que el mundo material parcialmente domeñado por el hombre, con sus primitivos medios de producción, es el mundo de la impotencia total, mientras que el mundo de la magia es el de los medios de producción desarrollados, donde el poder de dominio es total. Sin embargo, sería equivocado pensar que esta inversión se dé sólo en la mente de los hombres primitivos, ya que se da también entre el hombre de las sociedades industrializadas. La conducta de algunas personas, que a despecho de disfrutar de todas las ventajas del desarrollo tecnológico, visitan el cementerio los lunes para pedir favores a las benditas almas del purgatorio, o al indio amazónico para que les resuelva una carencia de afecto, demuestra que esta inversión existe:

En mis discusiones con personas que creen en seis cosas imposibles cada día antes del desayuno, como la Reina Blanca de A través del espejo, he descubierto que el rasgo principal que comparten es la disociación entre creencia y evidencia. De hecho, muchas de estas personas confiesan libremente que creen en lo que les gusta creer. La evidencia no tiene nada que ver. Alivian su temor ante lo azaroso identificando regularidades allí donde no existen (1.995, p.302).

Para analizar estos fenómenos, es imprescindible la pauta metodológica de Marx en sus tesis sobre Feurbach, porque no es suficiente reducir el mundo religioso a su base terrenal. No basta encontrar para la fantasía y las representaciones religiosas los prototipos reales. Textualmente dice:

"Después de realizada esta labor, queda por hacer lo principal. En efecto, el que la base terrenal se separe de sí misma y se plasme en las nubes como reino independiente, sólo puede explicarse por el propio desgarramiento y la contradicción de esta base terrenal consigo misma" (1982, p.185).

De acuerdo con esto, cabe tener presente, que se está mirando el problema en su dimensión histórica; lo que presupone, que hay que mirar la diacronía del pensamiento humano, en su relación real con la historia de la sociedad, donde la última determina a la primera. En este sentido, es insoslayable entender, que esta inversión mental no deriva inmediatamente de la grosería de los medios de producción en un momento específico de la historia, sino que tiene que verse a través del cambio de unas formaciones socio-económicas a otras, cuando devienen las sociedades escindidas en clases, y en las cuales, son las relaciones de producción entre los hombres, las que tienen que ver con esta inversión. Hay que tenerlo en cuenta, porque el desarrollo de las fuerzas productivas como contenido del modo de producción, está mediado por las relaciones de producción que le dan forma.

El contenido determina la forma, éste cambia aceleradamente en relación con ella, y cuando innova, sacude su forma en un proceso agudamente contradictorio. Asimismo la forma, influye sobre el contenido, para acelerar o detener su desarrollo. Si bien la evolución de las fuerzas productivas, es determinante para el progreso mental del hombre, también las relaciones de producción lo son.

En las sociedades de clases, la lucha antagónica entre éstas, conduce a que las clases dominantes, a pesar del alto desarrollo de las fuerzas productivas, pretendan mantener las caducas relaciones de producción, bombardeando con ideología la conciencia de las comunidades a través de los modernos medios de comunicación: telenovelas, realities, noticieros y uno que otro video clip.

Lenin siempre mostró mucho interés por el estudio de la religión, debido a que entre la historia de las formaciones socio-económicas y la historia de las religiones, existe una correlación sumamente compleja; porque cada forma de religión aparece y se desarrolla en unas condiciones sociales concretas. Así, el cristianismo surge en el régimen esclavista de la Antigua Roma, para cumplir un papel revolucionario:

La primera y fundamental tarea de la investigación marxista de la historia de las religiones consiste en revelar la base material de cada forma de religión por separado, encontrar sus reales raíces. Mostrar que las concepciones religiosas que prevalecen entre un determinado pueblo o grupo étnico, dependen no sólo de su ser social, sino también, del pasado histórico de los mismos (Burlatski, 1.982).

Debido a que generalmente las discusiones de la antropología cultural, se centran en el pensamiento indígena, conviene precisar algunas cosas, que tienen que ver con la naturaleza del pensamiento salvaje, que no sólo convive con otras formas desarrolladas del pensamiento, sino que vive en ellas como resabio. Debido a que en las diferentes partes del mundo, el desarrollo socio-económico evolucionó asincrónica e irregularmente, haciendo que cada pueblo, grupo étnico o nación, recorriera las etapas de la evolución universal en grado diferente: avanzando unos y rezagándose otros.

La religión se constituye paulatinamente durante la evolución socio-económica de la comunidad primitiva, cuando el hombre se veía impotente ante las fuerzas de la naturaleza, debido a lo rudimentario de las fuerzas productivas. Entre los rasgos que caracterizaban el pensamiento del salvaje, hay que destacar los siguientes:

1) La forma concreta del pensamiento, de ahí que sus prístinas formas también lo fueran.

2) Continuidad en el contenido del pensamiento: las formas y contenido del pensamiento estaban influidos por los procesos y fenómenos del medio natural directo. De tal manera, que las representaciones religiosas estaban permeadas por los procesos y fenómenos del entorno; pero sobre todo, por la praxis productiva del salvaje.

Según lo demostrado por la ciencia, con base en los estudios de los animales superiores, la evolución del pensamiento va de lo concreto a lo abstracto, tal como se da en todos los procesos cognoscitivos. Si el pensamiento concreto de los animales superiores, es un pensamiento por acciones, el del salvaje cualitativamente evolucionado, mantiene estos resabios, cuando a través del razonamiento imperfecto de la analogía concreta, pretende aniquilar a su enemigo, a través de su modelo de trapo (vudú). Es un mecanismo de acción concreta sobre la realidad, que constituye una especie de idealismo semántico, donde la idea del significado cobra existencia en la realidad objetiva, mediante la acción pura del individuo sobre la realidad, por mediaciones muy burdas.

Este fenómeno es clave, por cuanto la antropología pragmatista termina juzgando la eficacia de la magia en los mismos términos de ésta: la cultura cobra significado por sus consecuencias en la acción concreta. Lo importante para un salvaje, no es verificar si al clavar la lanza en un muñeco de jabalí, ocurra lo mismo en el animal durante una jornada de cacería. La clave está, en que propicia la efectividad de su trabajo, porque la necesidad de ese éxito se halla en el orden de lo mítico; no en la dimensión de la capacidad productiva material.

A pesar de que Malinowski y Evans-Pritchard, insisten en la capacidad técnica del salvaje, para cazar, sembrar, etc; condición sine quanon para la evolución de su inteligencia, para él, la esfera de las habilidades técnicas, no es el espacio de la necesidad determinista; el de la magia sí. Lo que implica, que lo uno corresponde inversamente a la otro (contrarios dialécticos), pues el salvaje no encuentra sus verdaderas competencias en sus habilidades técnicas, sino en el poder de la magia. De lo cual se infiere, que la magia es primaria (necesidad) y la técnica es secundaria (contingencia). Al respecto podemos citar al prestigioso científico Murray Gell-Mann:

Dado que es fácil cometer dos tipos de error –confundir aleatoriedad con regularidad y viceversa- es razonable suponer que los sistemas complejos adaptativos tenderían a evolucionar hacia una situación de relativo equilibrio en que la identificación correcta de algunas regularidades estaría acompañada de ambos tipos de confusión.

Contemplando las pautas del pensamiento humano podemos identificar grosso modo, la superstición con la primera clase de error y la negación de la realidad con la segunda. Las supersticiones tienen que ver por lo general con la percepción de un orden donde de hecho no existe, y la negación de la realidad equivale al rechazo de la evidencia de regularidades, a veces aunque salten a la vista. A través de la introspección y la observación de otros seres humanos, cualquiera puede detectar la asociación de ambos tipos de error con el miedo (1.995, p. 294).

Malinowski observaba, que cuando un aborigen trobriandés, construía una canoa, no sólo se atenía al toque mágico del chamán (towosi), sino también, a sus conocimientos de navegación y técnicas de construcción. Sin embargo, a pesar de toda su experticia técnica, el toque mágico era lo más importante.

Para la antropología marxista, es muy importante el análisis histórico, de cómo evolucionó la concepción de la relación causal y el determinismo; cómo esas imperfecciones lógicas (paralógicas) influyen profundamente en el desarrollo del conocimiento. La contradicción entre lo contingente y lo necesario; el acierto y el error; lo conocido y lo desconocido, constituye el proceso natural de la evolución del pensamiento.

Aunque lluevan las críticas en contra del evolucionismo, la antropología marxista encuentra su caldo de cultivo en teorías como las de Tylor, Frazer y Morgan. Ninguno de ellos fue marxista; estudiarlos es importante, porque el evolucionismo fue una de las grandes fuentes del marxismo. Son muchos en la comunidad antropológica, los que se refieren al evolucionismo en términos despectivos, incluso llegan a poner en boca de los funcionalistas una supuesta animadversión por éste. La realidad es otra, también Malinowski asume el evolucionismo en su teoría del cambio cultural; sobre todo en lo que tiene que ver con los procesos de cambio cultural, y la permanencia de resabios de lo primitivo en las culturas híbridas, lo que el llamó textualmente: "surviving forms of tradition"(Malinowski, 1.945).

Malinowski también planteó un método de investigación del cambio cultural, donde el evolucionismo jugaba un importante papel, y que sería de mucha utilidad, al estudiar cómo cambian las formas de pensamiento debido al contacto cultural, y cómo se interpenetran éstas en las formas sincréticas de pensamiento. Hay que tenerlo en cuenta; la tendencia de muchos antropólogos, es a estudiar la cultura indígena, como si nunca tuviera contacto con la sociedad colombiana.

Para Tylor, no basta con describir el mundo mítico de los indígenas; hay que explicar el por qué y el cómo de sus creencias, teniendo en cuenta que en ese estadio de su desarrollo mental, eran ignorantes de los rudimentos de la ciencia. Un principio metodológico clave del evolucionismo, es el de ir de lo simple a lo complejo (método analítico):

"El antropólogo que considera las religiones de los pueblos como una parte principal de su vida, puede entender mejor los principios generales de aquellas, empezando por estudiar las simples nociones que poseen las razas inferiores acerca del mudo espiritual" (Tylor, 1.912).

Tylor se preocupó también, por el problema de la relación causa-efecto en la conciencia primitiva, y llamó filósofos salvajes a estos practicantes de una filosofía natural, que encontraban en la teoría salvaje de las almas, la explicación de todos los fenómenos:

"Tal es en pocas palabras, la teoría de los salvajes y los bárbaros acerca de las almas, en la cual los términos, vida, inteligencia, aliento, sombra, reflexión, sueño y visión, se enlazan y explican unos por otros en cierto sentido vago y confuso; pero que satisface al inadecuado razonador" (Tylor, 1.912 ).

Cabe advertir, que cuando Tylor se refiere a inadecuado, alude a quien no ha sido iniciado en la ciencia moderna. Según lo describe Tylor, así se vería la inversión de lo contingente y lo necesario:

Cuando hombres como los indios americanos o los negros de África creen que en el aire circundante hay enjambres de espíritus invisibles, tal creencia no es un contrasentido, puesto que creen que la vida está llena de accidentes que ocurren por sí mismos, y cuando dicen en su ruda filosofía que los espíritus hacen suceder tales accidentes, encuentran así las causas más eficaces e inteligibles para sus entendimientos (Tylor, 1.912).

Aunque a través de su historia, el hombre haya sido víctima de los prejuicios, estas primitivas teorías jugaron un papel dinámico en el desarrollo cognitivo del ser humano, porque de no ser así, ¿cómo se hubiera desarrollado la medicina, sin una actitud práctica del salvaje ante la enfermedad? A despecho de atribuir a la brujería y a la posesión demoníaca, muchas patologías como el ataque epiléptico, su tratamiento pragmático, coadyuvó al surgimiento de la terapia moderna, gracias al descubrimiento de las leyes que rigen el funcionamiento del organismo humano (fisiología). Con respecto a este problema anotó Tylor:

"Quien observe los síntomas de un enfermo histérico, o epiléptico o un maniático, verán cuán naturalmente en la infancia de la ciencia médica, la posesión demoníaca llegó a ser la teoría corriente de toda enfermedad, y el exorcismo o expulsión de estos demonios el método curativo ordinario" (Tylor, 1.912).

Los evangelios son prolijos en episodios de exorcismos a cargo de Jesús. Si bien es cierto que los primitivos tratamientos incidieron en el desvelamiento del nexo causal, es un grave error (fetichismo cognoscitivo), que algunos antropólogos terminen diciendo que es tan válida (equivalente) la conducta mágica ante la enfermedad, como la terapia científica; o que las técnicas agronómicas modernas son necesariamente destructivas, en comparación con el uso simbólico (mítico) que algunas comunidades indígenas hacen del medio ambiente ecológico.

Lévi-Strauss y el bricoler en el contexto dialéctico del método ensayo-error

Aunque la antropología hizo un denodado esfuerzo por desentrañar la verdadera esencia (dialéctica), de la relación magia-ciencia, sólo es posible hacerlo, mediante el análisis del método cognitivo universal del ensayo-error. Que no sólo es responsable del desarrollo cognitivo, sino también de la evolución de los fenómenos naturales: la evolución de las especies, estudiada por Darwin, los complejos movimientos tectónicos responsables del equilibrio terrestre, las mutaciones del ADN, etc.

Esta ley del equilibrio universal se manifiesta en el método de ensayo-error, cuya dinámica es la esencia de todo proceso cognitivo, entendiendo por cognición todo proceso mental, biológico en particular y de la naturaleza en general (Capra, 1.998).

Lévi-Strauss establece una comparación entre el proceso cognitivo en la sociedad salvaje y el de la sociedad moderna; verbigracia, la del ingeniero. A su vez, estos procesos caracterizan la ciencia de lo concreto y lo abstracto respectivamente: el tosco bricoler y el método científico.

La diferencia entre los dos, según Lévi-Strauss, radica en que mientras el proceso de chapucería (bricoler) que caracteriza la acción cognitiva del salvaje, se realiza trabajando a tientas, construyendo el objetivo del pensamiento, a partir de cosas ya elaboradas, el proceso de la lógica científica, elabora un modelo matemático, como en el caso de un ingeniero. Sin embargo, este análisis adolece de un grave error metafísico, al ignorar el vínculo dialéctico y genético que une a estas dos dimensiones del pensamiento, pues ni lo tosco (concreto) y lo pulido (abstracto), son cosas separadas, en el tiempo y el espacio.

Para desarrollar esta crítica, es necesario mirar el mismo problema, desde la dialéctica materialista. Hay que tener en cuenta las siguientes premisas:

1) Existe un mecanismo universal de conocimiento: el método de ensayo y error. En este rige la ley de la unidad y lucha de contrarios, que en este caso serían respectivamente: lo conocido y lo desconocido, lo contingente y lo necesario. La siguiente gráfica ilustra mi planteamiento:

Ensayo

Acierto

Error

Conocido

Desconocido

Necesario

Contingente.

En principio el análisis es el de la lógica formal, o sea, en reposo relativo; pero sólo como recurso didáctico, pues el objetivo es analizarlo en movimiento; o sea, de acuerdo con la lógica dialéctica, que desvela su transición y su nexo interno.

El objetivo de este proceso es el equilibrio universal, que busca la perfección sin encontrarla del todo. Según la dialéctica, ésta es la razón de ser del desarrollo, de los saltos cualitativos, de la revolución del proceso evolutivo de la materia y el pensamiento.

Para ilustrar de una forma efectiva la regencia de esta ley universal, en procesos cognitivos singulares, es menester dar un ejemplo:

Pensemos en el método de trabajo de un optómetra, quien dispone de tres sencillas herramientas: una silla, unas luces, un optotipo con el abecedario dispuesto en hileras de letras de diverso tamaño, y una caja de prueba con capacidad para combinar varios lentes.

Su juego es muy sencillo; consiste en sentar al paciente frente al optotipo e invitarlo a leer; o sea, se trata de probar la agudeza visual del mismo. Primero coloca la montura sin lentes, después en la medida en que aumenta o disminuye la agudeza visual del sujeto, coloca lentes de diferente graduación hasta ajustar su visión, con base en un estándar de visión: 20/20.

Al principio el optómetra no sabe a ciencia cierta (desconoce), el grado exacto de distorsión del paciente, sólo conoce algunos indicios revelados por el paciente; como la incapacidad de ver de cerca o lejos, etc. ¿Cuál es la contradicción concreta que debe resolver el optómetra?

La contradicción entre lo que conoce; o sea los indicios o síntomas: el paciente no ve de lejos, adelanta la cabeza para enfocar, arruga los ojos, etc. Y lo que desconoce, el grado exacto (calidad) de la distorsión óptica.

¿Cómo la resuelve?

El contrario(A) lo conocido, o sea, los indicios, se abre paso a través de (B), lo desconocido, hacia(C) la gradualidad de la distorsión. Paso a paso se va produciendo la transición de (A) hacia (C) mediante (B); y de (C) a (A) a través de (B). Los grados de transición de (A) hacia (C) a través de (B), los va determinando el optómetra, colocando (probando) diferentes lentes, hasta que mejore la agudeza visual del paciente, con relación al patrón 20/20, de la misma manera como se afina una guitarra, con relación a la frecuencia estándar 4.40. Al determinar la medida exacta de la distorsión, se produce el salto de la cantidad a la calidad. Este proceso se detiene, entra en reposo relativo, cuando la miopía se estabiliza.

Este proceso deja entrever una de las leyes dialécticas de la conexión: la de la transición de la cantidad a la calidad y viceversa. Y la ley de la negación de la negación: tesis, antítesis, síntesis. Esta ley se expresa con el ejemplo anterior: (A) es la tesis (conocido), (B) es la antítesis (desconocido) y(C) la medida exacta de la distorsión, o sea, la síntesis. En el ejercicio de prueba, y paso a paso, el optómetra niega sucesivamente a (A) ensayando con(B), hasta llegar a (C), o sea, la negación de la negación, es decir, la síntesis.

Inicialmente(A) es la tesis (lo conocido, o sea, los indicios); (B) es la antítesis (lo desconocido). Al ensayar con los primeros lentes (B) niega a (A), avanzando en grados hacia(C), donde se mantiene positivamente la esencia de (A), es decir, la gradualidad aproximada de(C).

Este es sólo un ejemplo singular del fenómeno universal del conocimiento, que se basa en los conocimientos de óptica (física), que tiene el optómetra. Podrían citarse otros, en diferentes ámbitos de la tecnología, que todavía no superan la necesidad del método de ensayo-error, que se impone como ley de los procesos cognitivos.

La ciencia moderna, específicamente la física cuántica, supera esta limitación objetiva, mediante la teoría matemática de la probabilidad, cuyo objetivo es penetrar la esfera de la contigencia (lo desconocido). En este sentido, su función es el pronóstico científico. En el pensamiento mágico, este proceso se invierte, bajo la forma de presentimiento, o profecía mística. Así, la teoría de la probabilidad, tendría su ascendiente genético en aquella. Para concluir, el error de Lévi-Strauss radica en dar un tratamiento metafísico al planteamiento del bricoler (ciencia de lo concreto), que desde la dialéctica adquiere la forma anteriormente descrita.

Causa y efecto en la sociedad salvaje

Dedicaré esta parte, al problema del nexo causal, como principio explicativo en la magia y la ciencia. La causa es un fenómeno o conjunto de ellos que condicionan de manera inmediata a otro fenómeno (efecto). Este nexo es de carácter universal, aún los fenómenos contingentes tienen causa; pero están sometidos a leyes estadísticas, y son objeto de estudio de la teoría de la probabilidad. Este nexo es necesario, puesto que existiendo una causa sobrevendrá un efecto; o sea, una reacción necesaria. La causa no debe confundirse con las condiciones, que constituyen el elemento que frena o acelera la acción de la causa. Estos nexos fueron estudiados por los filósofos: Bacon y J.S. Mill.

El método que tiene mayor importancia para la observación es el de la homología: dado un fenómeno(a), buscamos su causa en los fenómenos que le antecedieron. Para determinar la causa hay que estudiar los casos en que aparece el fenómeno(a). Suponiendo que fue en tres casos, nos fijamos en las circunstancias antecedentes para cado caso.

  • 1) La aparición de (a) fue antecedida por las circunstancias A,B,C.

  • 2) La aparición de(a), fue precedida por las circunstancias A,D,E.

  • 3) La aparición de(a), fue precedida por las circunstancias A,K,M.

Entonces, ¿cuál es la causa de(a)?. Como en los tres casos estuvo presente (A), concluimos que probablemente (A) sea la causa o parte de la causa de (a). Si los casos observados de un fenómeno tienen en común una sola circunstancia, ésta es la causa.

Verbigracia:

Tres vendedores de libros, que recorren un barrio popular, venden muy poco. Al buscar la causa se remontan a las circunstancias antecedentes de cada caso ese día:

Primer caso (Vendedor 1).

A= Es el día 15; los asalariados han gastado todo su sueldo y se encuentran esperando el día de pago.

B= No había gente en las casas.

C= Vio mucha pobreza en los hogares que visitó.

Segundo caso (Vendedor 2).

A=Quincena.

D=La gente se mostró desconfiada y no salió a hablar con el vendedor.

E=Muchas personas manifestaron poco interés en la lectura.

Tercer caso (vendedor 3).

A=Quincena.

K=Fobia a los vendedores.

M=Algunos no sabían leer.

En los tres casos antecedió A; por lo tanto ésta es la causa del fenómeno (a). Tiene mucho sentido, porque el día 15 como el 30, son días críticos, ya que los trabajadores han gastado toda su quincena y las amas de casa ni el diario tienen; ese día esperan la llegada de su esposo con el dinero. La causa es esencialmente económica.

Para adentrarnos más en el problema, establezcamos una comparación con la versión primitiva del nexo causal. Acudamos a las observaciones de Evans-Pritchard sobre la brujería, durante su trabajo de campo entre los Azande del África. Miremos este esquema que simplifica la observación de este antropólogo:

Causa.

Efecto.

Brujería

(Única circunstancia antecedente)

Muerte

Enfermedad

Ruina

La pregunta sería: ¿por qué, si al observador primitivo no le consta el antecedente, lo asume como causa? En este proceso de perfeccionamiento de su pensamiento, el hombre salvaje fijó, por el mecanismo psicológico de la memoria selectiva, hechos racionalizados con operaciones lógicas imperfectas, como la inducción o generalización apresurada: Post hoc ergo, propter hoc "Después de esto, a consecuencia de esto". Por ejemplo, cuando coincide la aparición de un gato negro en el camino, con un posterior atraco callejero, o la presencia de una mariposa negra en la casa, con la muerte de uno de sus habitantes. Sin embargo, serían miles los casos, en que estos dos fenómenos no coincidirían. El hombre moderno también cae en este razonamiento paralógico.

Si la lógica científica toma como premisa, las circunstancias que antecedieron al efecto(a), caso por caso, un Azande determina la causa a partir de un solo caso y una única circunstancia antecedente, y aplica este esquema, al universo de todos los casos de la realidad, este fenómeno causal, es para ellos: la brujería. Sin embargo, tanto Evans-Pritchard como Malinowski, advertían que los nativos no le dejaban todo a la magia, pues cuando se entregaban a ciertas tareas productivas, sabían por ejemplo, que construir una canoa requería de ciertos conocimientos técnicos; pero también y necesariamente, del toque mágico. Si así no fuera, ¿qué contrario dialéctico tendría la magia, para que el pensamiento evolucionara? Este fenómeno revela una vez más, la contradicción que es inherente al pensamiento, como máxima evolución de la materia.

Otro elemento clave en las observaciones de Evans-Pritchard, con respecto a la brujería, como causa de la desgracia, tiene que ver exactamente, con el fenómeno de la simultaneidad de los sucesos; o sea, su coincidencia en el espacio y en el tiempo, como criterio único para culpar del hecho a la brujería. Esto implica, que si para un científico, tal coincidencia es un accidente (contingencia), para los Azande es una necesidad: sólo la brujería puede ocasionar semejante coincidencia. En este sentido, revelamos en el Azande, nuestro contrario (necesidad), y a su vez en nuestra conciencia, el contrario del Azande (lo contingente). A propósito de las observaciones de Evans-Pritchard con respecto a la concepción Azande de las dimensiones espacio-temporales, leemos de Einstein lo siguiente:

"El objeto de toda ciencia, sea natural o psicológica, consiste en coordinar nuestras experiencias de modo que el todo forme un sistema lógico. Cabe entonces preguntarse: ¿cuál es la relación entre nuestras ideas habituales en espacio y tiempo y el carácter de nuestras experiencias?" (Einstein, 1.986).

Esta simultaneidad de los sucesos, tan primitivamente analizada por los Azande, tan necesaria, tan precisa, tan indudable, tan determinada, es algo muy complejo a la luz de la física moderna; pero sobre todo, desde la perspectiva de la relatividad de la simultaneidad.

Conclusiones

1) Fiel a la naturaleza reduccionista de la ciencia, planteé aquí, la teoría marxista sobre el proceso cognoscitivo, con base en la ley sintética del mecanismo cognitivo universal denominado, método de ensayo-error. Que para este caso decidí llamarlo, método de ensayo: acierto-error.

Así pues, toda la red de interpenetraciones dialécticas desplegada a lo largo de este trabajo: conocido-desconocido; contingente-necesario; causa-efecto; fue reducida a esta ley sintética del proceso cognitivo, como argumento para refutar el juicio de la antropología positivista, que está implícito en el contenido de la monografía, y que se expresa así:

Juicio A. Magia y ciencia son dos sistemas de conocimiento con existencia independiente, y entre los cuales, no hay relación de continuidad genética e interpenetración lógica.

Tal reducción la ilustro con el siguiente esquema:

Monografias.com

Además planteé que al soslayar esta red de relaciones dialécticas, algunos antropólogos son víctimas del contagio psicológico del pensamiento salvaje, en detrimento de una auténtica visión científica de este proceso.

2) Debido a la naturaleza epistemológica kantiana del funcionalismo (Malinowski) y del estructuralismo (Lévi-Strauss), la teoría antropológica se convierte en una fenomenología de la cultura; en la descripción de los fenómenos socio-culturales a partir de la conciencia ordinaria; en el estudio del mito a través del mito; de la magia por la magia. Esta crítica a la teoría antropológica kantiana, no sólo se hace desde el materialismo dialéctico; también podría plantearse a partir de la dialéctica hegeliana, pues en su obra "Lógica", Hegel critica con dureza al sistema kantiano, por no tener en cuenta la mediación que caracteriza a la ciencia, convirtiéndose en una "ciencia de lo inmediato". En este sentido es que planteo la existencia de un pensamiento salvaje de la antropología.

3) Cuando la antropología pretende descubrir leyes de la cultura es una ciencia; pero cuando al mismo tiempo cae en el agnosticismo kantiano, planteando que es imposible determinar cuál es el papel del hombre en el universo (Lévi-Strauss, 1.990), es una ideología. Esta es la gran inconsistencia lógica de la teoría antropológica: violar el principio de la no contradicción (una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo).

4) Reconozco que por condicionamientos de tipo práctico, algunos aspectos quedaron plasmados como preguntas y otros exigen ampliación. Fiel al mandato marxista de la multilateralidad en el tratamiento del problema, traté de abarcar todas sus posibles relaciones; pero como lo reconoce el marxismo, nunca es posible abarcar un objeto en su totalidad.

Referencias

Burlatski(1.981)Materialismo dialéctico, Moscú : Editorial Progreso.

Evans-Pritchard(1.976) Brujería, magia y oráculos entre los Azande, Barcelona : Editorial Anagrama.

Gell-Mann, Murray(1.995) El quark y el jaguar: aventuras en lo simple y lo complejo, Barcelona : Editorial Metatemas.

Guetmanova (1.989)Lógica, Moscú : Editorial Progreso.

Lèvi-Strauss,Claude(1.964)El pensamiento salvaje, México : Fondo de Cultura Económica.

Malinowski(1.945)The dynamics of culture change, New Haven : Yale University Press.

Pilipenko(1.986 )Dialéctica de lo contingente y lo necesario, Moscú : Editorial Progreso.

Tylor(1,912 )Antropología: introducción al estudio del hombre y la civilización, Madrid : Daniel Jorro Editor.

 

 

 

 

 

 

Autor:

Javier Flórez

Antropólogo Social de la Universidad Nacional de Colombia

Especialista en Constructivismo y Educación

Experto en el tema de la Epistemología de las teorías antropológicas


Partes: 1, 2


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