El respeto, debe ser nuestra relación con los demás, sería una agradable forma de conducirse por la vida, pero aunque lo parezca, respetar a los demás es relativamente difícil. Por la forma en que se nos ha educado a relacionarnos con los demás, que a veces tritura esta virtud desde sus comienzos.

El respeto consiste en el reconocimiento de los intereses y sentimientos del otro en una relación. Aunque el término se usa comúnmente en el ámbito de las relaciones interpersonales, también aplica a las relaciones entre grupos de personas, entre países y organizaciones de diversa índole. No es simplemente la consideración o deferencia, sino que implica un verdadero interés no egoísta por el otro más allá de las obligaciones explícitas que puedan existir.

Ambiente de Respeto

El poder de discernir crea un ambiente de respeto, en el que se presta atención a la calidad de las intensiones, actitudes, conductas, pensamientos, palabras y acciones. En la medida que exista el poder de la humanidad en el respeto hacia el propio ser y el discernimiento y la sabiduría que permiten ser justo en imparcial con los demás habrá éxito en la forma de valorar su individualidad, apreciar la diversidad y tomar en consideración la tarea en su totalidad. El equilibrio entre la humanidad y el auto respeto da como resultado el servicio altruista, una actuación honrosa desprovistas de actitudes débiles tales como la arrogancia daña o destruye la autenticidad de la demás y viola sus derechos fundamentales. Un temperamento así perjudica también al transgresor.

Por tanto pretender ganar respeto sin permanecer consciente del propio valor original se convierte en el método mismo para perderlo.

Conocer el valor propio y honrar el de los demás es la auténtica manera de ganar respeto. Puesto que tal principio tiene su origen en ese espacio prístino de valor puro, los demás sienten intuitivamente, la autenticidad y la sinceridad. En la visión y actitud de igualdad existe una espiritualidad compartida. Compartir crea un sentimiento de pertenecer, un sentimiento de familia.

Desarrollar una actitud de respeto para con uno mismo no es una actitud egoísta como podría suponerse. Es un paso fundamental para la convivencia.

Ser capaz de prestarse atención a uno mismo es requisito previo para tener la capacidad de prestar atención a los demás; el sentirse a gusto con uno mismo es la condición necesaria para relacionarse con otros.

Respeto por mi Identidad

Cada uno con su nombre:

Tu nombre es muy importante te acompañara siempre en cualquier sitio, aunque no estés presente. Es una palabra trascendente pues será asociado a ti cada vez que se te recuerde. Te identifica y encierra el afecto de quienes te ayudaran a crecer y de los que te aman.

Nuestro nombre no es solo una palabra igual a otras, porque quienes nos quieren y protegen lo han elegido para llamarnos, poniendo afecto en ello y, seguramente han pensado en lo mucho que nos gustará escuchar su sonido o verlo escrito.

Una de las primeras palabras que aprendemos a reconocer es nuestro nombre, mucho antes de poder pronunciarlo.

Respeto por mi Cuerpo

El cuerpo es la presencia en el mundo de la condición humana. Nadie es persona sin su cuerpo, pero no es solo el cuerpo lo que hace a la persona. A través de él te expresas, te relacionas y también te identificas es tu parte más visible, más palpable, más material. Es tu conexión con el mundo que te rodea y siempre estás poniéndolo en juego: en cada acción, durante el descanso y la comunicación.

Por eso debes prestarle atención, considerarlo y valorarlo; en una palabra: Respetarlo.

El cuerpo es la parte más expuestas de las persona. Si bien sus características son el producto de una combinación genética una buena alimentación y un trato adecuado permiten que adquiera un mejor desarrollo.

Respeto por mi Mente

Si hay algo que distinga a las personas del resto de los seres vivos, es su capacidad para razonar incorporar y transmitir conocimientos. La parte de tu cuerpo que se ocupa de esta importante misión es el cerebro. A esa capacidad intelectual la llamamos mente.

Al igual que tu identidad o tu cuerpo, tu mente requiere un cuidado especial, aunque tal vez más profundo, pues de su buen funcionamiento dependerán tu actitudes y comportamientos en general.

El pensamiento libera:

El comportamiento del resto de los animales se reduce a actos instintivos, sus opciones son muy limitadas. En cambio tú posees mayor libertad sobre tu forma de actuar, ya que puedes elegir la que más te conviene decidir qué hacer o qué no hacer ante determinada situación.

Esto se debe a que tu mente puede anticipar las consecuencias positivas y negativas de tus actos, evaluarlas e indicarte que es lo más conveniente para tu futuro.

Respetar a los demás para ser Respetado

Sin duda, el principal problema que afrontamos los seres humanos es llevar adelante la mejor vida posible. Dicho de esta manera suena bastante sencillo. Sin embargo, para arribar a tan importante fin, los medios que utilices pueden ser caminos equivocados que te lleven a situaciones muy diferentes de la pretendida buena vida. Esto se debe a que la vida que deseas es una vida humana, es decir, una vida para ser vivida junto a otros humanos semejantes a ti.

Del respeto que tengas por cada uno de ellos aun por aquellos que consideres como muy diferentes, dependerá el respeto a tu propia persona y el respeto que te tengan los demás.

Respetar el Ambiente en que Vivo

Los espacios urbanos se han convertido en el medio ambiente más natural para las personas, ya que la mayoría de la población mundial se concentra en ellos. No todos son iguales: Hay ciudades grandes, medianas y pequeñas pero en todas se hace necesario respetar normas de convivencia sin las cuales los problemas se multiplicarían. Las ciudades poseen espacios comunes que sirven para esparcimiento y para oxigenar el aire: son los espacios verdes donde podemos gozar de un poco de naturaleza, y que también merecen un especial cuidado del gobierno y los habitantes de la ciudad.

Objetivos

1-Saber la importancia que tiene el RESPETO

2-Aplicar a nuestra vida lo expuesto en este trabajo

Conclusiones

1-El RESPETO no se debe condicionar a raza, sexo o condición social es inherente en todo ser humano.

2-El RESPETO también se gana de acuerdo a nuestra forma de actuar

Bibliografía

Internet

Mi enciclopedia primaria completa Editorial: CLASA

 

 

 

 

 

Autores:

Luis Carlos Lopez Rodríguez

Jeisón Enrique Mina Panameño

Karol Lizeth Mulato Lopez

Wendy Vanessa Murillo Solís

Wendy Vanessa Panameño Martínez

Maria del Pilar Perea Granja

Lady Dayany Possú Noriega

lady.dayany[arroba]hotmail.es

Edith Valencia Celorio

Presentado a la licenciada: la hermanita Ninfa Panchano

Institución Educativa la Anunciación

Buenaventura, Valle

Febrero 13 de 2009



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