BETANIA, PELDAÑO DE PROGRESO EN EL RÍO MAGDALENA.

INDICE:
INTRODUCCION
HISTORIA DE LA REPRESA DE BETANIA.
SUS OBJETIVOS QUEDARON DEFINIDOS ASI
REPRESA DE BETANIA.
RESEÑA HISTORICA.
LA PRIMERA REALIZACION ELECTRICA
UN SERVICIO QUE CRECE.
DE SERVICIO PARTICULAR A SERVICIO ESTATAL FUNDAMENTAL.
CENTRALES HIDROELECTRICAS DEL HUILA.
EL RÍO PADRE.
ORIGEN DEL RÍO MAGDALENA.
MACIZO COLOMBIANO
.
EL HUILA Y SU RÍO.
PRIMER MAPA DEL MAGDALENA.
ESTUDIOS
MACRO-REGIONES
SISTEMA VIVIENTE.
LA REABILITACION DE LA CUENCA DEL RÍO MAGDALENA EN EL HUILA
POTENCIAL ENERGETICO DEL RÍO PADRE.
RÍO YAGUARÁ
DIRECTO AL EMBALSE
HIDROELECTICA DE BETANIA
VIABILIDAD, CINSTRUCCION Y PUESTA EN MARCHA DEL PROYECTO HIDROELECTRICO DE BETANIA.
ESTUDIOS Y DISEÑOS PRELIMINARES
OTROS ASPECTOS TECNICOS
EJECUCIÓN
FINANCIACIÓN
PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE LA ENERGÍA.
EN MANEJO AMBIENTAL
PRINCIPALES EFECTOS DE LA CONSTRUCCION Y OPERACION DE LA CHB
EFECTOS SOBRE EL EMPLEO Y LA PRODUCCION
EFECTOS SOBRE LA INFRAESTRUCTURA FISICA Y LAS OBRAS PUBLICAS
EFECTOS SOBRE LOS RECURSOS NATURALES
EFECTOS SOBRE LOS PATRONES DEMOGRAFICOS
EFECTOS SOBRE LA PARTICIPACION COMUNITARIA Y LA COORDINACION INTERINSTITUCIONAL
EFECTOS SOBRE LA SALUD PUBLICA
EFECTOS SOBRE LA CIENCIA, LA TECNOLOGIA Y LA EDUCACION
OBRAS COMPLEMENTARIAS
PRINCIPALES EFECTOS DE LA CONSTRUCCION Y OPERACIÓN DE LA CHB
BETANIA FRENTE AL FUTURO.
BIBLIOGRAFIA

INTRODUCCION

En un escenario verdaderamente majestuoso, un altar de montañas que los geógrafos han bautizado como Macizo Colombiano, nace el río Grande de la Magdalena y, desde esa imponente cuna, desciende, presuroso por cañones empinados entre rocas y peñascos. En los primeros doscientos kilómetros de su recorrido esa corriente ha logrado bajar desde 3.600 metros hasta 470 sobre el nivel del mar y ha engrosado su cauce con un sinnúmero de riachuelos y quebradas pero también con afluentes torrenciales como los ríos Suaza, Paez, y la Plata que, en su desembocadura, lucen tan vigorosos como la arteria a la entregan su caudal. Esta combinación de rápidas caídas, enormes caudales, y frecuentes gargantas que invitan al represamiento de las aguas, son accidentes geográficos típicos de la zona hidrográfica conocida con el nombre de Alto Magdalena. En esta región, a 30 kilómetros al sur de Neiva, se encuentra localizada la Central Hidroeléctrica de Betania.

Betania fue primero el sueño de unos visionarios Huilenses que le pusieron un nombre sonoro a sus ilusiones. Las ilusiones que se forjan todos los pueblos en la búsqueda de una obsesión energética que antecedió como idea a la exuberante realidad hidroeléctrica, petrolera y gasífera del Huila, donde ha tenido cabal cumplimiento la alentadora sentencia según la cual el desarrollo no es otra cosa sino la materialización de las utopías. Lo que surgió como ideal de unos pocos, bien pronto se convirtió en propósito colectivo de una región y en factor aglutinante de un pueblo. Betania fue un plebiscito que los Huilenses votaron por unanimidad, con la convicción de ese proyecto tenía el sentido de un símbolo que compendiaba el aprovechamiento racional de todos los recursos naturales de una comarca.

Pero la utilización del Magdalena como fuente de generación hidráulica es apenas un punto de partida para mirar de manera integral "a ese río de la patria" , en cuyas riberas y vertientes nos hemos arremolinado las dos terceras partes de los colombianos, que desventuradamente hemos estado viviendo de espaldas a él. La rehabilitación del río Magdalena ha sido un anhelo nacional de vieja data que ha hecho parte del catalogo de buenas intenciones de oidores, virreyes y presidentes. Desde la época de la colonia donde José Celestino Mutis exclamaba en severa admonición: "La Lastima es que siendo este único conducto por donde se penetra al interior del reino, es forzoso pasar por las incomodidades que no las puede vencer un particular con el dinero. Yo estoy firmemente persuadido que las perdidas de tantas vidas y caudales, recae sobre el descuido de los que podrían hacer el río navegable". Por su puesto, es justo reconocer que diferentes gobiernos han emprendido acciones encaminadas a recuperar o mejorar su navegabilidad, pero muchos de esos esfuerzos han resultado ineficaces por falta de continuidad y por ausencia de una concepción de desarrollo integral de sus posibilidades. Los avances en el transporte terrestre y aéreo no han tenido una contrapartida de progreso similar en el sector de las comunicaciones fluviales, lo cual ha significado que, en mucho aspectos, el Magdalena se encuentre en el mismo o en peor estado de abandono que aquel que impresionó la retina del sabio gaditano.

Pues bien, Betania por ser el pionero de los grandes desarrollos hidroeléctricos sobre el Magdalena, nos ha puesto a pensar en la regulación de esa vía fluvial. En efecto, la fuerte variación de caudales que se presenta como consecuencia de los cambios abruptos en el régimen pluviométrico, da origen a catastróficas inundaciones que arrasan vidas, bienes y cultivos. En ese sentido la importancia de los aprovechamiento hidráulico trasciende los lideres de la simple generación de electricidad, ya que la estabilización de los caudales aguas debajo de la represa, produce notables beneficios no solo par5a la navegación particular del proyecto que suscita esta nota vale la pena destacar que , mientras antes de la construcción los caudales varían de 100 metros cúbicos por segundo en verano a 3.200 metros cúbicos por segundo en invierno, ahora con la operación de la Central el flujo saldrá regulado al ritmo de 440 metros cúbicos por segundo, y mantendrá ese volumen aproximadamente hasta las cercanías de la desembocadura del río Saldaña.

En 1984, el departamento nacional de planeación encarga a Interconexión Eléctrica S.A, asistida técnicamente por la República Federal de Alemania, un estudio para el aprovechamiento integral del río Magdalena, que comprendiera no solo la producción de electricidad sino el restablecimiento de la navegación comercial a lo largo de su cauce. Los técnicos evaluaron la posibilidad de construir pequeñas centrales hidroeléctricas con esclusas para permitir el paso de las embarcaciones, ubicando esas obras de infraestructura especialmente en las inmediaciones de aquellos lugares que presentan obstáculos naturales al libre discurrir de los caudales: desembocaduras de los ríos Totaré, Gualí, Negro, la Miel, Nare, San Bartolomé, Carare y Sogamoso. Se comparo esta alternativa con la ejecución de obras hidráulicas destinadas únicamente a mejorar la navegabilidad y, obviamente, esta opción resultaba de menor costo por cuanto eliminaba el componente degeneración eléctrica de las inversiones. Sin embargo, cualquiera que sea la alternativa que se adopte, el país está requiriendo con carácter urgente la rehabilitación de su más importante ruta fluvial. Pero ese objetivo no puede seguir en el papel de un ideal que nunca se concentra. En este contexto, es necesario aprender de los Huilenses, que hacen de cada propósito regional el preludio de una realidad muy cercana.

Pero la vida del río no puede circuncribirse al dragado de su lecho y al enderezamiento de u cauce. Esas son sin lugar a dudas, acciones meritorias de medicina curativa; sin embargo, el aspecto más importante es el preventivo, ligado a un uso adecuado de los bosques y de los suelos. En efecto la tala indiscriminada de arboles y las practicas raspadoras, y abrasivas sobre las faldas de nuestras montañas, no solo esta produciendo una acelerada extinción de la capa vegetal sino una acentuada sedimentación que ha contribuido a modificar el curso de los ríos y a alterar la velocidad de las corrientes con sus desastrosa s a con secuencias. Muchas de la erogaciones presupuestales que a través de varias agencias del estado llamamos pomposamente "inversiones" cumplen apenas el papel de reponer o recuperar a medias lo que hemos destruido en forma brutal por una utilización irreflexiva de los recursos naturales. No estamos preconizando un ecologismo " snobista" que llega a considerar los elementos naturales como piezas intocables de un museo, sino abogando por un sano equilibrio entre conservación y desarrollo. El patrimonio natural no es un activo fungible que deba agotar una generación sino una heredad común que es necesario compartir con quienes nos habrán de suceder. En este sentido, el proyecto de Betania, uno de los menos daños ecológicos ha causado en su género, es también un ejemplo aleccionante.

Las centrales Hidroeléctricas, como los seres humanos, tienen que pasar por un período de gestación y desarrollo: estudios de factibilidad, diseños, contratación, financiación y construcción.

Todas estas etapas son fundamentales en el proceso que deben seguir para convertirse en realidad incontrastable. En un medio como el colombiano, con restricciones financieras y limitaciones de oda índole, sacar adelante una empresa de toda esa envergadura es una labor titánica y colosal, que tiene la equivalencia de una culminación exitosa de una extenuante carrera de relevos y obstáculos. Por lo mismo quienes en algún trayecto de la jornada tuvieron la responsabilidad de portar y entregar esa simbólica bandera, sentimos en lo más intima de nuestro ser la satisfacción del deber cumplido. A Carlos Ortíz Fernández le ha correspondido la inmensa responsabilidad del tramo final y de llegar a la meta; ese encargo lo ha logrado con eficacia, con dedicación y mística.

Finalmente mil gracias al actual gerente de Betania por la cordial invitación para escribir estas líneas, y mil gracias al pueblo del Huila que no solo me enalteció al colocar en mi pecho la Orden de la Gaitana, sino que siempre, con su cordialidad e hidalguía, me ha hecho sentir como un hijo más de esa tierra hospitalaria.

HISTORIA DE LA REPRESA DE BETANIA.

En 1949 una firma capitalina de ingenieros presenta los primeros estudios del proyecto de la represa de Betania y evaluaban sus costos en6 millones de pesos. La junta Centrales Eléctricas del Huila, prefirió seguir adelantando el proyecto de la planta hidroeléctrica del río Iquíra.

1954. El ingeniero Carlos Manrrique natural de Santa fe de Bogotá, gerente técnico de Centrales Eléctricas del Huila, recorre el departamento buscando posibilidades energéticas; y en el informe que hizo a la junta directiva expreso las condiciones especiales que ofrece el río Magdalena en diferentes sitios, pero en especial la Jagua llamada hoy Betania.

En 1967 contratan nuevos estudios con la firma Salgado Piedrahita y Escallón del proyecto energético de Betania, pero no dio luz ninguna.

En 1971 - 7 de septiembre, el gobernador del Huila Hector Polanía Sánchez oficialmente informo a la junta Directiva de la Electrificadora las exclusivas posibilidades que se deban para buscar que el doctor Misael Pastrana Borrero, lograra la aprobación y financiación del proyecto de Betania.

30 de junio de 1981 se lleva a cabo la construcción de la represa y fue inaugurada el 4 de septiembre de 1987 por el presidente Virgilio Barco Vargas (Q.P.D).

Entre la dificultad que sé venia estuvo la desviación, hecho importante por que se trataba de detener el Magdalena y devolverlo por el río Yaguará y además enviarlo después por debajo de la montaña.

SUS OBJETIVOS QUEDARON DEFINIDOS ASI:

Generación de energía y potencial de 2100-2500 GW/año.

Regulación de los caudales del río Magdalena.

Abaratamiento futuro de los costos de energía en el Huila.

Desarrollo turístico y deportivo

Desarrollo intensivo de programas de preservación de recursos naturales

Capacitación a los moradores de las poblaciones afectadas (Yaguará, Hobo).

La C.H.B. comenzó a generar 510 kilovatios, (15 % de energía que consume el país).

Para su construcción sé tubo que desviar el caudal del río Magdalena y rió Yaguará, se inundaron 7400 hectáreas de tierra casi todas productivas, 150 hectáreas alrededor del embalse fueron reforestadas.

El embalse tiene una extensión de 23 kilómetros y 92 metros de profundidad contiene 2000 millones de metros cúbicos de agua, es una de las más grandes del país; los municipios que se afectaron fueron Yaguará, Hobo, Campoalegre y Gigante.

Esta represa abástese de energía a los siguientes departamentos: Huila, Caquetá, Tolima, Valle del Cauca, y también a otros piases vecinos (Ecuador).

Localizada en el departamento del Huila a 35 Km. de la ciudad de Neiva vía a Yaguará.

A 200 metros debajo de la confluencia del río Yaguará sobre el río Magdalena, sé construyo la presa y obras principales.

REPRESA DE BETANIA.

Localizada a 35 Km. al sur de Neiva. En 1981 se dio a la obra y a partir de l987 comenzó a generar 510 kilovatios, el 15% de la energía que consume el país. Para la construcción se desvío el caudal del Magdalena y Yaguará para formar el embalse más grande del país, 7.400 hectáreas en espejo de agua, donde se almacena 2000 millones de metros cúbicos. Las poblaciones de Hobo y Yaguará son las puertas sobre el embalse. La navegación, el esquí y el buceo son deportes que se pueden practicar en esta represa; cuenta con el complejo turístico Santa Helena, con una extensión de 40 hectáreas localizadas a 5 kilómetros adelante del sitio de la represa. Cuenta con infraestructura hotelera, con servicio de acueducto y alcantarillado, energía y teléfono.

RESEÑA HISTORICA.

La construcción de la Central Hidroeléctrica de Betania divide en dos las historia de la electrificación en el departamento del Huila. De la precaria producción, insuficiente e incluso para el alumbrado domiciliario y público, se paso a la interconexión regional, primero y nacional, después, para abastecer una demanda que crecía con la urbanización de la vida y la instalación de algunas industrias. Luego a la producción de energía para distribuir en buena parte del país, constituyéndose cada uno de estos momentos en los sobresalientes de un proceso que fue llamado por los dirigentes locales como el ingreso definitivo a la modernidad del siglo y se entendió, por parte de las gentes del común, como el sinónimo más preciso para nombrar, de otra manera el anhelado progreso. En el término de setenta años el Huila paso de no poseer energía eléctrica a ser el productor del 8% de la oferta nacional.

A diferencia de otras regiones y países, en el Huila la electrificación no ha sido el elemento definitivo para alcanzar un mayor desarrollo económico. Dicho de una manera más exacta, el crecimiento en este campo no ha obedecido a la necesidad de desarrollo para que el proyecto económico se dinamice con la industrialización, sino más bien que las pequeñas y esporádicas realizaciones industriales han sido producto de varias razones, entre ellas una mayor disponibilidad de energía eléctrica. No habiendo sido el modelo económico departamental el de la industria, la energía eléctrica o de otra naturaleza no nos fue tampoco prioritaria, sino más bien complementaria.

Un vistazo por la historia del Huila nos permitirá entender con mayor precisión las aseveraciones hechas y apreciarlas dentro de un contexto general.

LA PRIMERA REALIZACION ELECTRICA.

Las consecuencias de la guerra de los mil días fueron nefastas para el país y también para el departamento del Huila. El haberse empeñado buena parte de la población activa en esa disputa bélica acarreo pobreza, desabastecimiento y desempleo generalizados. Sin embargo, la reacción inmediata, una vez logrados ciertos niveles de seguridad y paz, fue la de emprender la reconstrucción de la economía mediante el desarrollo de actividades agrícolas que tuvieran como fin la exportación o el mercado de la industria nacional que comenzaba a instalarse en Bogotá Medellín y Cali principalmente. A este periodo corresponde la renovada iniciativa de sembrar café en grandes haciendas como el Cedral en Neiva; Begonia, en Baraya; Brúcelas en Pitalito; y un proyecto no realizado en la región de Garzón. Así mismo el impulso al cultivo del trigo en Campoalegre, Garzón, Agrado, Pital, y Tarqui y la instalación de molinos para procesarlo en las mismas localidades y en Neiva y Timaná. También la búsqueda de otros productos con vocación industrial como el algodón y el tabaco con la esperanza de colocar al Huila en la posibilidad de exportar como había hecho con tanto éxito durante la segunda mitad el siglo XIX, animado por la demanda creciente de quina, caucho, añil y tabaco.

Además de buscar el desarrollo agrícola como medio de mejoramiento económico también se intentaba aclimatar los progresos técnicos para mejorar la producción y los niveles de vida. Así se comienza a hablar insistentemente del ferrocarril que ha de unir a Neiva con Girardot, su principal mercado, y a Garzón con Popayán y Cali, el nuevo prometedor horizonte por la construcción del Canal de Panamá. Se intenta renovar la navegación a vapor por el río Magdalena hasta el puerto de las Damas o de Caracolí para facilitar el transporte de productos y se entrevé la iniciación de los vuelos de hidroaviones (l920), regularizados a partir de l922, a través de SCADTA, la empresa de la que fue accionista el Huila en sus orígenes. Finalmente, a este período corresponde la realización del primer desarrollo hidroeléctrico en le departamento, promovido por Reynaldo Matiz Trujillo, el mismo que estuvo presente en varias de las iniciativas señaladas, al igual que en el montaje de la trilladora de café, de la maquinaria de chocolatería, de la planta de hielo y del salón de espectáculos o cinematógrafo.

Jorge Alirio Ríos Osório, el biógrafo de Matiz, narra así la creación de la primera planta eléctrica en el Huila: "fue así como el 2 de mayo de 1908 doña Octavia Trujillo de Matiz y sus hijos Reynaldo, Julio e Isidro, ante el notario primero de Neiva constituyeron la sociedad de comercio denominado "Matiz y Compañía". Su objetivo era montar una planta hidroeléctrica para dotar de alumbrado a la ciudad de Neiva y facilitar la creación de industrias... A la empresa de los Matiz no les fue sencillo abrirse camino en medio de las dificultades financieras y los perjuicios de toda índole de una sociedad anquilosada en la mentalidad feudal y que mantenía costumbres heredadas de la colonia. No faltó, por ejemplo, quien hiciera circular la especie de que la luz eléctrica representaba un peligro, porque la mayoría de las viviendas tenían techumbre pajiza que se encendería al contacto con los hilos conductores de electricidad... Reynaldo que poseía enorme poder de convicción tuvo que persuadir a la gente sencilla, de que la electricidad no traería ninguna catástrofe y en cambio se era de un gran beneficio para la comunidad... Había acometido ya la construcción de una acequia que tomaba agua del río Las Ceibas y la conducía hasta la quebrada la Toma, donde sería instalada la planta hidroeléctrica, en el lugar donde hoy se encuentra el monumento los Potros... Sin embargo los recursos solo alcanzaron para abrir el canal que la gente bautizo con el nombre de "El Cequion", y para armar la Rueda hidráulica. Faltaba dinero para adquirir el generador y tender las redes de conducción al perímetro del pueblo... Había que buscar otros socios para sacar adelante la empresa, y por ello el 3 de junio de 1911 en la notaria segunda de Bogotá, mediante escritura 2304 se constituye la sociedad anónima y comercial denominada "Energía Eléctrica de Neiva". Los socios eran Reynaldo Matiz y Joaquín Emilio Cardoso, de Neiva, y Pedro Jaramillo y Clímaco Mejía, de Bogotá, tres de ellos eran comerciantes y Cardoso ingeniero Civil. En la escritura quedo consignado que: El objeto de la sociedad es ampliar y explotar el contrato elaborado entre Matiz y Cía y el personero de Neiva y producir energía eléctrica y alumbrado publico y para fundar y desarrollar empresas industriales que beneficien café, arroz y otros análogos. Matiz y compañía aporto a la sociedad una acequia y una turbina".

Gabino Charry, refiriéndose a Neiva, dice en frutos de mi tierra que: "se dispone de alumbrado eléctrico inaugurado por sus primitivos empresarios, señores Matiz y Cía., El 8 de diciembre de 1913. Los trabajos se iniciaron en octubre 1910. Era de un mil lamparas el número que tenia en servicio publico y privado en 1914 (2). Años después la pequeña planta de propiedad de la empresa Energía Eléctrica de Neiva, bautizada con el nombre de regadera fue donada a la escuela complementaria, hoy Instituto técnico Superior, mediante ordenanza No. 19 de 1943.

UN SERVICIO QUE CRECE.

Durante los años veinte se experimentó un nuevo impulso modernizador en todo el país, del cual no estuvo ausente, por supuesto, el Departamento del Huila. La indemnización pagada por los Estados Unidos al Gobierno de Colombia por Panamá facilitó el incremento de las obras públicas, principalmente carreteras y vías férreas, aunque en el Huila su desarrollo no fue significativo en esta década. Sin embargo la búsqueda del progreso y la modernidad era un propósito general, apuntando al mejoramiento de las condiciones de vida y a la obtención de ciertas mínimas comodidades para las gentes de la zona urbana.

Así se hablaba de automóvil, de luz eléctrica, de acueductos e higiene como las materializaciones de este anhelo generalizado, la cual se acercó la comunidad dinamizada por sus propios intereses en virtud de que el Estado de la época no era aún el Estado interventor que se conoció a partir de la década del treinta. Aun predominaban las ideas liberales de la iniciativa privada aunque la orientación gubernamental fuese conservadora. En las circunstancias descritas, la pequeña planta de la Regadera, de la Cía. Eléctrica de Neiva era insuficiente para atender las demandas que crecían en un pueblo que quería ser moderno, que no olvidaba sus años de esplendor durante parte de la segunda mitad del siglo XIX y que aspiraba a enrumbarse definitivamente por los senderos del dinámico siglo XX. Así, el personero municipal de Neiva firmo, a finales de 1923,un nuevo contrato para la producción de energía eléctrica, lo cual, como en el caso anterior, dio origen a una nueva empresa, esta vez la Cía de Energía Eléctrica del Huila, constituida en Bogotá mediante escritura publica numero 2945, del 15 de diciembre de 1924, en la notaria primera. Los socios de la nueva empresa eran: Helí Bahamón, medico; Roberto Bahamón, ingeniero; Gregorio Bahamón, dentista; Agustín Dussan, propietario; Luis Ignacio Andráde, abogado; Cupertino Trujillo, comerciante; Arcadio Charry, abogado y José Maria Bahamón, contabilista. El objetivo de la Cía. Que tenia como sede la ciudad de Neiva, era entre otros, el de ejecutar el contrato celebrado entre Roberto Bahamón y el municipio para establecer una planta hidroeléctrica en Neiva, contrato que se había formalizado previamente mediante escritura numero 375 de 1924, corrida en la Notaria segunda de está ciudad.

Al tiempo que Neiva se desempeñaba en un segundo y mas grande desarrollo energético, beneficiándose de las aguas del río Fortalecillas, Timaná y el Agrado hacían lo propio, animados por los mismos intereses. En efecto, mediante escritura 148, del 8 de agosto de 1922, se constituyo la empresa de alumbrado eléctrico de Timaná, poor parte de la parroquia de San Calixto, el Señor cura párroco de la localidad, el municipio de Timaná, Sanin villa y compañía y 43 socios mas, notables habitantes de la municipalidad. El capital de la empresa fue tasado en $12000 pesos y el valor de cada acción en $10.

En el municipio del Agrado, el 7 de noviembre del mismo año, se firmo la escritura No.188, ante el notario único de la localidad, por parte de Fortunato Losada, Hipolito Chavarro, Rafael Forero, Pbro. Isauro Valenzuela, Oliverio Molina, Abel Ramírez, Antonio Artunduaga, Julio Castro, Leonidas Cortés, Patrocinio Victoria, José Antonio Polo, Bonifacio Calderon, Milciades Silva, Buenaventura Parra, con un capital también de $ 12000, con el fin de explotar los negocios de producción y venta de energía eléctrica para luz, fuerza y calor.

De las tres empresas constituidas en la década de los veinte solo la de Neiva y la de Timaná se desarrollaron normalmente. La de agrado debió esperar hasta finales de la siguiente década para hacerlo, además las dos primeras vivieron circunstancias y experiencias similares frente a la ley, pues debieron recurrir a la declaratoria de utilidad publica por parte de la honorable asamblea departamental para fortalecerse económicamente.

Mediante ordenanza No. 51 del 13 de abril de 1925, se declaro de utilidad publica la Compañía de Energía Eléctrica del Huila. Con ello el ejecutivo Departamental expidió el decreto 235, del 17 de agosto del mismo año, por el cual se dispuso la expropiación de una franja de terreno por causa de utilidad publica, con el fin de aprovechar las aguas del río Fortalecillas, pues la propietaria del terreno denominado Tamarindo, no aceptó vender el espacio necesario para una de las obras y con ello se detuvo su construcción.

Los alcances de la ordenanza posibilitaron también al Departamento para hacer inversiones en la nueva Compañía, como en efecto sucedió. El mismo año mediante Ordenanza 5, del 3 de marzo, se tomó igual decisión frente a la Empresa de Timaná y se ordena al ejecutivo departamental suscribir 300 acciones en ella. El presupuesto departamental de 1926 destinó la suma de $ 1500. Para la compra de 150 acciones mas en la misma empresa.

Es preciso decir que la Hidroeléctrica de Timaná se desarrollo en forma rápida y constante. Instalada la planta en el río Timaná, en 1925, la junta directiva de la empresa procedió a aprobar la extensión del servicio a Pitalito, cuando ya lo habían llevado a Elías.

También decidió ampliar su radio de acción a los municipios de Altamira, Guadalupe, Santa Librada (Suaza), Hato (Tarqui) y Naranjal con la única condición de que estos compraran acciones de la empresa, como en efecto sucedió con Altamira y Naranjal, localidad que recibió un auxilio del presupuesto departamental de 1929 para la instalación del alumbrado publico.

En Tarqui aunque el honorable consejo municipal aprobó una partida para el efecto, finalmente no materializo la adquisición de acciones, pues se dedico a invertir el dinero apropiado mejor en la construcción del acueducto municipal.

El desarrollo de la empresa de Neiva fue también afortunado. En 1926 el departamento de nuevo invierte en le compañía, esta vez comprando 20 acciones por el valor de $ 2000. Cada una, en estas condiciones la Hidroeléctrica de Fortalecidas abasteció de fluido a Neiva e incluso a Campoalegre, Tello y Baraya, aunque su servicio era realmente deficiente.

Los años venideros hasta la década de los cuarenta fue testigo de la lenta ampliación del servicio de alumbrado publico y domiciliario de las plantas ya descritas. A ellas se le suma la instalada en el municipio de Gigante en forma particular por prestigiosa familia Vega Lara, aprovechando las aguas de la quebrada la Guandiosa, con una capacidad inicial para generar 85 Kilovatios y luego ampliada a 120, funcionando hasta finales de los años sesenta.

DE SERVICIO PARTICULAR A SERVICIO ESTATAL FUNDAMENTAL.

El servicio de luz y la energía eléctrica no figuraba entre las prioridades que debía asumir el estado, al menos el Departamental, pues todo su interés se basaba en la red vial, recaudo de impuestos, escuelas, hospitales y asilos, carnicerías y acueductos, esto por interés de los diputados en favorecer las inversiones publicas en las empresas particulares.

Con la expedición de la ley 126 de 1938, la política cambia notablemente. El memorando promulgado por el ministerio de economía nacional el 24 de julio de 1941, aclara con precisión los alcances de la nueva tendencia. El suministro de la energía eléctrica se reconoce como fundamental: por tanto, deben cooperar en su establecimiento, desarrollo y financiación de la Nación, los Departamentos y los Municipios.

En los Departamentos las empresas de servicios públicos ejercerán la inspección de las empresas de energía eléctrica. La Nación ayudara a las plantas de energía que establezcan los municipios de acuerdo con las rentas de la localidad, en una forma descendente al monto de las rentas municipales; es decir a menor presupuesto mayor ayuda, aunque nunca superior al valor del proyecto. La diferencia será cubierta por el Departamento y la localidad.

En consecuencia de lo anterior el gobernador del departamento expidió el decreto 303, del 14 de noviembre de 1941, mediante el cual se reorganiza el Fondo de Fomento Municipal y establece que las obras que deben llevarse a cabo son: I. Acueductos. II. Alcantarillados. III. Escuelas. IV. Hospitales. V. Plantas eléctricas. Además se reestructura la administración y gestión financiera del fondo.

En la administración de Gobernador Carlos Martínez Borrero, se contrató al Ingeniero Carlos Boshell Manrrique para el estudio de una gran Central Hidroeléctrica, en el río Paez, capaz de abastecer la demanda Departamental y de garantizar su utilización industrial en futuras empresas como la de cigarros, cigarrillos y picadura. Estos fueron positivos y recomendaron la construcción de la Central Hidroeléctrica en el río Paez, que aunque fue acogida por la asamblea Departamental nunca se desarrollo por discrepancias sobre la demanda real del momento, aquí por primera vez se vio la posibilidad que ofrecía el río Magdalena a la altura de Betania.

Sin embargo los únicos proyectos favorecidos fueron los de las plantas de San Agustín y Pitalito.

CENTRALES HIDROELECTRICAS DEL HUILA.

Podríamos afirmar que con la constitución de Centrales Hidroeléctricas del Huila, el 17 de julio de 1947, bajo la gerencia del Ingeniero Miguel Rivera Dussan el proceso de electrificación del Huila se emprende a plenitud y comienza a llegar a su fin el periodo de los intentos y esfuerzos aislados. La política gubernamental de asumir el servicio de producción y distribución de energía se materializaba en una empresa que pensaría el Huila como un todo.

Según el Ingeniero Rivera Dussan la primera acción de la empresa fue adquirir las plantas que existían en el Huila e interconectarlas. En estas condiciones el nombre de la primera empresa estatal constituida para atender el servicio de producción y distribución de energía eléctrica tenia plena realización.

Al adquirir las pequeñas plantas los inversionistas recuperaron su inversión, fruto de sus ahorros pues ellas ya eran demasiado pequeñas para el Huila. El Ingeniero Rivera aporta nuevas apreciaciones para entender esta primera parte de la vida de la naciente empresa y del proceso de electrificación, dice por ejemplo que ¨como los resultados de los estudios realizados se concluyo que los ríos del Departamento pueden tener buen caudal pero que no tienen suficiente pendiente, loo cual encarecía y encarece los proyectos, pues para tres metros de caída se requieren tres kilometras de canal o túnel.

La actitud cultural de las gentes creo algunos problemas para el desarrollo de los objetivos propuestos. Un fenómeno sobresaliente era el deseo de cada pueblo de tener su planta propia, instalada en la quebrada más próxima al casco urbano. Otros pueblos como Gigante que tenían su planta propia no querían recibir el servicio interconectada con Garzón pues decían que en cualquier momento les quitaban el servicio cuando se disgustaban por política. Por supuesto que cuando se interconecton todo el sistema no fue bien recibido.

El paso de los años hizo suponer que el proyecto de Betania dormiría muchos años más en los anaqueles de las entidades gubernamentales encargadas de lidera el sector, pero pronto sobrevinieron hechos que por su dimensión renovaron la confianza en su materialización. La elección del Doctor Misael Pastrana Borrero como presidente de la República se convirtió en la gran oportunidad pera concretar el sueño acariciado. Además por ese momento la interconexión nacional ya era una política en desarrollo. No existían pues más disculpas para atrasar la ejecución del proyecto.

El progreso en los estudios de factibilidad, elemento vital para encarar la ejecución de la obra, los positivos resultados que arrojaron y el temor a una escasez de energía a nivel nacional, como en efecto se vivió en 1977, animaron permanentemente la idea e impulsaron su construcción. Finalmente la Central Hidroeléctrica de Betania había entrado a formar parte de la lista de prioridades del gobierno central y del sector energético nacional.

La historia de la electrificación del Huila no concluye con Betania. No podría ser así, pues los pueblos son dinámicos y generan nuevos cambios en torno a sus necesidades. Como epilogo de esta rápida visión histórica de la electrificación en el Departamento del Huila es perentorio decir que la sombra de la deforestación que apunta concretamente a aniquilar las cordilleras, y hacerlas abortar su rica producción hídrica y a aumentar el traslado de sedimentos a través del río padre, se ha convertido en la punta de iceberg que amenaza con salir a flote en cualquier momento y destruir lo que tanto se esperó y de lo que tanto se esparza aun.

EL RÍO PADRE.

Al trepar la parte más alta del páramo de las papas o letrero y hacia la derecha, yendo de San Agustín, aparece una espléndida masa de agua (490 metros de longitud por algo más de 400 de ancho), batiendo su oleaje hasta orillas, al impulso de la suave y tenue brisa. Es la laguna de la Magdalena, genitora del "Nilo de Colombia". En esta humilde laguna nace "el río padre de la Nacionalidad Colombiana"

ORIGEN DEL RÍO MAGDALENA.

MACIZO COLOMBIANO.

Con el nombre de macizo colombiano se denomina el gran nudo orográfico o región montañosa en que los ramales andinos se desprenden de la central en dos grandes cordones que se ramifican a través del territorio patrio.

Este bloque de montañas se conoció hasta finales del siglo pasado con el nombre de Nudo de Almaguer, pero el ilustre geógrafo colombiano Francisco J. Vergara y Velasco le dio la denominación de Macizo Colombiano y así lo describe en su "Nueva geografía de Colombia" publicada en le año de l901. Este principal centro esta situado al Occidente de San Agustín.

Dicho Macizo Colombiano recibe igualmente la denominación de estrella Fluvial, por desprenderse de este grupo de alturas y montañas los cuatro principales ríos de nuestro suelo: Magdalena, Cauca. Chaqueta y Patía. Sin duda alguna, esta región fue la cuna de la cultura más importante de Colombia y una de las primeras de América por su monumentalidad llamada Megalítica Septentrional Andina o Uyumbe.

- Páramo de las Papas.

Se le da también el nombre de Letrero y es una pequeña planicie de unos dos kilómetros de longitud por uno de anchura.

Su nombre le viene de la voz Quechua "Papallacta" y así se llamó por mucho tiempo, a decir del Capitán Juan de Sosa en 1609. Las Papas se encuentra rodeado por los Cerros Corona de Dios y el Vigía. A lo lejos se perfila otra mole andina denominada El Dedo de Dios y el famoso cerro de Cutanga, primeros picos de la Cordillera oriental.

- La Madre del Río.

Al trepar la parte más alta del páramo de las Papas y hacia la derecha, yendo de San Agustín, aparece una espléndida masa batiendo oleaje hasta las orillas, al impulso de la suave y tenue brisa. Es la Laguna de la Magdalena, genitora del Nilo de Colombia. En esta humilde laguna nace el río padre de Colombia, como se le ha llamado el cual fue descubierto en 1501 por Rodrigo de Bastidas y navegado 29 años después por Jerónimo Lebron.

La laguna de la Magdalena se nutre con las aguas del arroyuelo de los Reyes y de los que nacen en la húmeda planicie en donde aquella tiene su asiento. El desagüe de la laguna se halla en el extremo superior izquierdo.

- Nombre del Magdalena.

Este río patrio a tenido los siguientes nombres:

"Guaca-hayo o río de las Tumbas" lo llamaron en la primera parte de su curso los indomables y bélicos Yalcones; "Yuma", los aborígenes del litoral; "Arli" los indios ribereños de Antioquía y Santander "Antena", toponímico que el Pedro José Ramírez trae en su obra "Diccionario indio del Tolima grande" "río grande de Santa Marta y gran río de la Magdalena" los nombres hispánicos. Los indios Caribes lo llamaron "Caripuña".

Según el doctor Emil Grosse "las aguas del Magdalena son oscuras por contener grandes cantidades de ácido húmico, el que procede de la densa capa de humus que puede alcanzar hasta un metro de espesor".

- Los Primeros Afluentes.

El primer afluente del Magdalena es la quebrada "Lambedulce", que nace en la Laguna de Santiago, la cual tiene la forma de cuenco y esta situada a tres kilómetros de la Magdalena. Con respecto al nombre de este primer afluente, nos dice el Doctor Rafael Gómez Picón en su obra "Magdalena, Río de Colombia".

Fue bautizado con este nombre por haber sido encontrado en orillas, congelado, un indio al que sorprendió la noche en medio de horrenda tempestad, cuando el Páramo es señor poderoso y terrible, sosteniendo entre sus manos, un pedazo de dulce o panela muy cerca a sus labios como suprema defensa contra el intenso frío.

Los primeros afluentes del Magdalena, por su margen derecha son: la quebrada anteriormente descrita "Lambedulce"; las quebradas santa Maria "las Bardas; los ríos: "cuchiguaico", "claros" las quebradas: la cascada, san Benito, el Canelo, Moscosa, cristales, el río Quinchana, las quebradas: la Robada, las cruces, el playon el río Mulales, la quebrada el Tablón, el río Osoguaico, la quebrada el Obispo, el río Sombrerillos y las quebradas de: Él Horcado y Matanzas.

Por la margen izquierda son: los ríos Ovejeras, Majuas, Blanquito, Río negro; las quebradas Cascajal, El Jabón y el río Mazamorras.

EL HUILA Y SU RÍO.

El río Magdalena divide el Departamento en dos bandas. La oriental y la occidental.

El sistema hídrico del Huila se confunde con la hoya del río Magdalena en su primera parte, llamada poor los geógrafos "sector del Magdalena torrentoso", que comprende desde su nacimiento hasta el Municipio de Tarqui y Magdalena Fragoso desde Tarqui hasta el Municipio de El Hobo, en donde ya se hace posible la navegación en canoas y lanchas pequeñas.

De los 1553 Km. De curso total del río hasta la desembocadura en Barranquilla, corresponden al Huila 282 Km. Aproximadamente. Baña 22 de sus actuales 37 Municipios: San Agustín, Isnos, Pitalito, Timaná, Saladoblanco, Oporapa, Altamira, Tarqui, Garzón, Agrado, Gigante, Paicol, Tesalia, Hobo, Yaguará, Campoalegre, Rivera, Palermo, Neiva, Tello, Villavieja y Aipe.

EL ESTRECHO.

En la geografía del Huila del historiador Gilberto Vargas Motta, encontramos los siguientes datos del Magdalena al pasar por el territorio Huilense: "Nace a 3470 mts sobre el nivel del mar, la localización exacta del nacimiento es: 1º 54` de latitud al norte del Ecuador y 2º 30` al occidente de Bogotá en la Laguna de la Magdalena.

Lanzase el río por lechos de rocas de origen volcánico interrumpido por pequeños valles hasta llegar al de San Agustín, en el sitio denominado "El Estrecho", el río se reduce a solo 2.27 mts de ancho, en una cárcel de rocas formando un verdadero torrente", alcanzando velocidades impresionantes y con una profundidad no determinada.

PRIMER MAPA DEL MAGDALENA.

El primero en levantar un mapa del curso del Magdalena fue el sabio mártir de la independencia, Francisco José de Caldas, quien levantó dicho croquis desde Neiva hasta la desembocadura del río Bogotá, en 1805.

La gran influencia que ha tenido el río en el desenvolvimiento del la República hace que se le llame "El Río Padre de la Nacionalidad Colombiana", como lo apellido el profesor Luis López de Mesa o el "Río de la patria", como lo bautizara el ilustre expresidente y destacado gramático, don Marco Fidel Suarez.

Así es el Magdalena: todo un río de Colombia que nace en "La Tierra de Promisión" y específicamente en la capital arqueológica de América: San Agustín.

ESTUDIOS.

El río Magdalena Ha sido estudiado, en varias ocasiones. Desde las observaciones de Humboldt el siglo pasado hasta los recientes estudios del convenio Colombo-Holandes, pasando por el famoso reconocimiento de la navegación desde bocas deceniza y Neiva echo por el consorcio Alemán Julius Berger, hasta el "Programa de desarrollo económico del valle del río Magdalena y norte de Colombia", de la misión Currie.

Fue en el primer congreso, realizado en Girardot de 1967 cuando propusieron el lema de total validez."El valle del río Magdalena puede ser el Asiento de una fabulosa civilización no conocida hasta hoy". Postulacioonque sin vacilaciones debemos acoger y hacer propia, ponerla al tope de nuestras aspiraciones. Fue en Honda en el segundo congreso, en 1970 cuando se replanteo la necesidad de crear un a Corporación Autónoma para afrontar el plan general de rehabilitaciones río Magdalena.

La idea de dar vida a una corporación de rescate del río Magdalena y su cuenca volvió a aparecer en Girardot, en el foro sobre El Río, realizado el 20 de julio de 1978, y finalmente en la Asamblea Nacional Constituyente.

MACRO-REGIONES.

Colombia, dice el arquitecto, planificador y consultor Alberto Mendoza Morales, no es un país si no 7 países, llamando país a entidades territoriales distintas las unas alas otras. Se advierten en efecto, 7 macroregiones de carácter continental: Amazona, Orinoquía, Masa Andina, Anden Pacifico, Llanura Caribe, Cuenca del Lago de Maracaibo y Región marítima. Cada país, o macroregión, en razón de sus diferencias esenciales exige el diseño de un plan especifico. El plan nacional será la conjunción de esos 7 planes regionales.

La masa Andina.

La cuenca bifronte formada por la confluencia de los ríos Magdalena-Cauca y las tres cordilleras que la albergan, es el dato fundamental que define a la masa andina. La cuenca Magdalena-Cauca es una unidad geohidrologica de 1600 km. de longitud por 530 km. De anchura en su parte mas dilatada; es un habitad que ocupa la cuarta parte del país, es una región que comprende 19 Departamentos de los 32 que forman a Colombia, sostiene el 80 % de la población, contiene las cuatro ciudades principales, da origen al 90 % del producto nacional bruto. La cuenca Magdalena-Cauca representa a la nacionalidad como ninguna otra región.

El Valle del Magdalena.

La cuenca principal de la masa andina es el valle del río Magdalena. La recuperación del río Magdalena significa la recuperación del valle entero. El río Magdalena nace y muere en Colombia; los Colombianos somos los únicos responsables de lo que pasa al río y a su territorio afluente.

El río Magdalena ha sido y es un factor unificante de la nacionalidad, íntimamente ligado a nuestra historia; es la cuenca matriz de Colombia por excelencia. El río esta siempre en el primer plano de interés nacional, sea que ande poor los montes e inunde parte apreciable de la cuenca, sea que baje su caudal, haga sentir la sequía e interrumpa la navegación. Es un río que oscila dramáticamente entre el estiaje y la inundación.

El valle del Magdalena es una unidad viviente; hay que mirarlo como un hecho bio-sociologico, estructura ecológica donde vive la mayoría de la población del país. El río corre de sur a norte. En su trayecto deja ver tres tramos diferentes, el Alto sensiblemente torrencial, el Medio mas calmado y el Bajo en extremo divagante, con muy escasas pendientes.

Es un río que alimenta 13 puertos notables: Neiva, Girardot, Honda, La Dorada, Puerto Berrio, Barrancabermeja, Puerto Wilches, Magangue, Mompox, El Banco, Plato, Calamar, Barranquilla. Y que presenta tres elementos notables, el salto de Honda que al tiempo que dificulta la navegación ofrece posibilidades hidroenergeticas de considerable importancia. La deprecian Momposina, donde el río encuentra a un laberinto que se mueve en enorme concavidad, anegadiza, que afecta 5 de los 7 Departamentos costeños; la desembocadura en el mar Caribe que se hace por intermedio de las Bocas de Ceniza y el Canal del Dique, con posibilidades de una tercera vía sobre la ciénaga grande de Santa Marta, quedaría el río directamente unida con los tres principales puertos del Caribe.

La cuenca del Magdalena es rica en cuencas tributarias y en ciénagas. Las cuencas tributarias son 10: la del Cauca, la principal y las de los ríos Bogotá, Negro, Saldaña, Nare, Carare, Sogamoso, Lebríja, San Jorge y Cesar.

Hay 462 ciénagas identificadas importantes como almacenamiento de agua y su riqueza pesquera, situadas principalmente en el medio y bajo Magdalena.

La cuenca del Magdalena es extraordinariamente rica en toda clase de recursos, entre ellos: petróleo, carbón, maderas, hidroenergia. Cuenta con yacimientos de oro, plata, esmeraldas, níquel, cobalto, hierro, cromo, mercurio, plomo, zinc, antimonio, fosfatos, yesos, mármoles, calizas.

La ganadería es suma importancia en la cuenca y la pesca aunque esta no sea reconocida en toda su dimensión. La FAO enseña que la producción de la carne vacuna en la cuenca es de aproximadamente 53 Kg/Ha/año; la pesca produce 190 kg/ha/año.

SISTEMA VIVIENTE.

La cuenca del río Magdalena ejemplifica lo que es un sistema viviente, cósmico y geológico, sujeto a naturales ciclos hidrológicos-erosivos.

La cuenca del río Magdalena es un organismo vivo, alimentado por un sistema hidrológico amplio, sujeto a ciclos de expansión y contracción de acuerdo con veranos e inviernos. El sistema presenta diástoles y sístoles demarcada regularidad, expresados en los ciclos de inundación y estiaje.

La cuenca funciona como un sistema natural de autorregulación de aguas. Su base es el efecto esponja producido poor la capacidad de absorción de la tierra y de captación de las ciénagas.

En su forma natural, el terreno vegetal virgen obra por si mismo como un gigantesco embalse subterráneo. Un metro de espesor de tierra infiltra 15 cm de agua. Cuando llueve, el exceso de aguas invernales queda hay aprisionado, como si se tratara de una esponja. El agua de la tierra, no es capaz de absorber, corre por el río; mas adelante es retenida en un segundo sistema natural de absorción que son las ciénagas y lagos ribereños. El agua todavía sobrante es la que produce el crecimiento del río.

En verano, al faltar el agua, tierra y ciénagas ahora con mas, sueltan el agua.

En un día de verano pueden evaporasen hasta 4000 metros cúbicos de agua por segundo; equivalen al caudal del Magdalena cuando llevan aguas alta. Tierra y ciénagas quedan listas para recibir de nuevo los aportes de agua en el invierno siguiente.

El eco sistema forma así un sistema natural autoregulativo. Esto no quiere decir que en sus estado natural no hubiera inundaciones ni arrastres de tierras. El río Magdalena y sus afluentes han crecido siempre, han inundado tierras, las han arrastrado, por lo menos desde hace 5000 años.

Las inundaciones y lo arrastres son inevitables. Lo importante es la magnitud en que se producen.

El arrastres de tierras es también natural. El río es joven. Los andes son jóvenes. El río cabra todavía en su fondo buscando estabilizar su cause. Los andes están destinados a ser redondeados, parcialmente demolidos por la acción implacable del viento y de las lluvias; y el río esta capacitado para transportar el producto de esa meteorización. Así sucedió ya en sistemas montañosos viejos, en Asia y Europa.

El Magdalena arrastra anualmente entre 160 y 180 millones de metros cúbicos. El sedimento queda en las grandes concavidades como la depresión Momposina. Con el tiempo será un emporio de riqueza, como lo han sido en virtud de los aportes de los ríos Mesopotamia y el valle del Nilo.

Pero el sistema natural de autorregulación del Magdalena a sido hondamente modificado poor el uso humano, principalmente en los últimos 400 años.

LA REABILITACION DE LA CUENCA DEL RÍO MAGDALENA EN EL HUILA.

La administración seccional a planteado la necesidad e desarrollar un proyecto para la rehabilitación de la cuenca del río Magdalena habida cuenta de los problemas que hoy se generan en esa arteria fluvial del país, y de manera especial poor la reciente construcción de la central hidroeléctrica de Betania que ha modificado sustancialmente las condiciones del río.

En la primera parte del plan de ordenamiento se contemplan programas para la protección y el mejoramiento de la calidad del agua, con sus subprogramas: uno de control de afluentes urbanos; y otro, de control de afluentes agropecuarios.

Y en la segunda parte se contemplan dos programas: el primero, de protección y conservación de suelos y asistencia técnica; y el segundo, un proyecto de viveros y granjas experimentales y estaciones de piscicultura.

POTENCIAL ENERGETICO DEL RÍO PADRE.

Aprovechamiento del Quimbo:

Este aprovechamiento esta ubicado en el extremo norte de la cuenca del río Magdalena. El acceso a la zona se hace poor la carretera principal que de Neiva conduce a Gigante y Garzón 15 Km. al sur de Hobo se desprende la vía a La Plata-Popayan por lo cual se llega al sitio de presa localizado aproximadamente 500 metros agua arriba del puente de El Colegio sobre dicha vía.

El esquema de aprovechamiento conociste en una presa de enrocado con núcleo de arcilla de 142 metros de altura y un dique auxiliar de 83 metros con lo cual se establece un embalse de 53 Km. de longitud, que se extiende hasta las proximidades de la Jagua, Garzón.

Se prevé la instalación de 675 MW, para generar 1878 GWH anualmente, en tales condiciones se estima una inversión total de US. 446.3 Millones y un costo de US. 662 por KW instalado.

Otra alternativa surge al utilizar los caudales provenientes del río Paez, con lo cual con la misma caída neta, permite instalar 900 MW y generar 3034 GWH anualmente, con una inversión de US. 498,5 millones para un costo unitario de US. 553 por KW instalado.

Aprovechamiento Pericongo:

La zona del proyecto para este aprovechamiento se inicia en el sitio conocido como el estrecho de Pericongo, sobre la carretera principal que de Neiva conduce a Pitalito.

El sitio de presa queda ubicado prácticamente sobre esa carretera 20 km. antes de la población de Timaná, ligeramente aguas abajo de la desembocadura del río Timaná por lo cual utiliza la capacidad adicional del embalse que proporciona su valle.

El esquema del aprovechamiento consiste en una presa de enrocado con núcleo de arcilla de 157 metros de altura, con lo cual se produce un embalse de 285 has. Que se extiende hasta unos pocos kilómetros antes del municipio de Timaná.

En dichas condiciones es posible instalar 600 MW y generar 1533 GWH, anualmente con una inversión estimada en US. 405.8 millones, para un costo de 832 por kilovatio instalado.

Aprovechamiento Guarapas:

Este aprovechamiento esta ubicado cerca de la ciudad de Pitalito. Para el acceso al sitio de presa se utiliza la vía pitalito-estación experimental Yamboró- Chillurco.

El esquema básico de proyecto esta constituido por una presa de enrocado con pantalla de concreto de 128 metros de altura. Se ha previsto la conducción por medio de un túnel de 18,4 Km. de longitud. El embalse se extiende a lo largo del río Guarapas la cual define la máxima cota posible para el aprovechamiento.

Es posible instalar 380 MW aprovechando una caída de 219.5 mts para una generación anual de l360 GWH. La inversión total se estima en US. 374.1 millones para un costo de US. 985 por KW instalado.

RÍO YAGUARÁ.

El río Yaguará nace en las estribaciones del nevado del Huila en jurisdicción del Municipio de Nátaga, tomando su nombre de la tribu indígena (Yaguaras) que habitaban la región a la llegada de los conquistadores Españoles.

Recorre los municipios de Tesalia, Iquíra y Yaguará, antes de juntarse con las aguas frías y turbulentas del río Magdalena en el sitio denominado Tumburagua, que sé tono así del vocablo Tunguragua del dialecto Quechua que significa madre de los peces o abundancia de peces.

Durante su trayecto recibe las aguas de los ríos Iquíra, Pedernal y las quebradas; Salada, La Limonada, El Arenoso, Machuelo, El Juguito, Agua dulce, San Cayetano y Agua Negra.

DIRECTO AL EMBALSE.

Son microcuencas directas al embalse las siguientes; Quebrada la Mochila, Agua Hedionda, Chichallaco, El Medio, El Capote, La Boba, La Caraguaja, Las Damas, La pacha, La Brisa, La Montañita, La verde, y El Oval.

HIDROELECTICA DE BETANIA.

El Proyecto Betania:

Inicio algún equilibrio regional en el empleo racional de las fuentes hídricas del país.

Comenzó la real industrialización del Huila.

Inicio el provechoso y necesario cambio conceptual y practico en las relaciones de producción en una subregion del Huila al pasar del sector primario a la dinámica industria energética junto con la explotación de los hidrocarburos y el gas.

Genero una fundamental redistribución de recursos económicos en la región muy apreciados en el sector financiero, bancario y de ahorro y vivienda.

A conllevado un sacudimiento muy sensible importante e indispensable para el cambio de mentalidad de nuestros habitantes.

Ha sembrado fe y confianza en nuestras posibilidades de desarrollo.

Ha demostrado nuestra gran potencialidad en recursos hídricos fácil y rentablemente utilizables como son, entre otros los proyectos del Quimbo, Paicol, Pericongo, Oporapa, Guarapas, Guinea.

Ha traído una nueva época que nos coloca como una región con evidente vocación energética que unida a los recursos energéticos como los petroleros, gasíferos, de uranio, los multimillonarios hídricos de la cuenca del alto Magdalena.

Ha iniciado la regulación de las dolorosa y frecuentes crecientes del río Magdalena, sobretodo, en los barrios del occidente de Neiva y áreas cultivables aguas abajo.

Demanda con urgencia unas políticas y acciones intensas e inmediatas para atender la cuenca hidrográfica del río Magdalena y afluente s respecto a sus caudales y calidades.

Obliga a adelantar serias acciones de preservación de recursos naturales con actividades docentes, participativas y de verdadera y practica reforestación.

Implica obras inmediatas de tratamiento de aguas servidas de las zonas urbanas y rurales, en especial de las regiones cafeteras y arroceras.

Demanda avanzar en el cumplimiento de las obligaciones de ley 56/81.

Obliga a desarrollar actividades y programas socioeconómicos para compensar el desempleo generado por la ocupación de los fondeos agropecuarios mecanizados.

Reforzará notablemente la realidad turística y recreaciones del Huila ya que su embalse, las instalaciones de Santa Helena y otras, sumados a la admirada manera de ser de los Huilenses nos habrán de colocar en sitio preferencial en el escenario industrial del turismo.

Mejora las condiciones físicas de la sub-región correspondiente al área del embalse y su entorno.

Se hace justicia social proporcionando el muy útil servicio de energía eléctrica a unas regiones como Huila, Caquetá, Tolima, Cauca, Valle del Cauca y Nariño, que solo sienten su ausencia total o su bajo voltaje, o sus calamitosos racionamientos.

El Huila, por primera vez, tendrá a plenitud el servicio eléctrico con todos los beneficios sociales y económicos que en el implica ya que pasa de unos 10000 kilovatios propios y de la interconexión en el sistema pero en cola, a los 65000 que hoy requiere.

Por efectos salariales y operaciones financieras se has beneficiado las entidades bancarias, transportadores, transformadores de alimentos, campesinos, agricultores, propietarios de tierras, ingenieros, comerciantes, los constructores de vivienda, el seguro social, el sena, la administración de hacienda, la industria hotelera, las empresas áreas etc.

Los recursos humanos profesionales y operativos del Huila se han capacitado experimentalmente en alto grado y en numero apreciable.

Betania debe ser la base técnica, administrativa y financiera de la corporación regional del alto Magdalena, a estudio en el congreso nacional.

El Huila y sus municipios del área del embalse reciben y tendrán los beneficios directos en la participación de los recursos, obras y actividades a la ley 56/81 y normas que la reglamentan.

Ha permitido los mejores estudios sobre toda el área de la cuenca del alto Magdalena y en especial, del área afectado poor el proyecto Betania.

Esta demostrando a los Colombianos, autoridades y entidades competentes que, en el escenario geográfico del Huila hay un potencial hidroeléctrico de inmediata y garantizada utilización para instalar mas de 3 millones de kilovatios, con aguas suficientes, confiable geología, fáciles accesos, tierras de poco valor y costos calculados muy atractivos por lo bajos si establecemos comparaciones.

El sistema eléctrico nacional se reforzara con una central construida en donde hay agua, lo cual permitirá la urgente reparación de algunos desarrollos eléctricos y la recuperación de otros embalses, atendiendo los centros urbanos y áreas rurales.

Restablecerá los recursos piscícolas nativos y foráneos como el bagre, pataló, doncella. Mojarra, cachama, carpa etc., que son especies históricas o desconocidas en estas alturas del río Magdalena, contribuyendo a mejorar la dieta alimenticia con defensa real de los ingresos de sectores populares y medios apoyados por la anadecultura.

VIABILIDAD, CINSTRUCCION Y PUESTA EN MARCHA DEL PROYECTO HIDROELECTRICO DE BETANIA.

Antecedentes.

En el año de 1947 cuando se creo la empresa Centrales Eléctricas del Huila, Carlos Boshell Manrrique sugirió como solución al problema energético del Huila, entre otras, la construcción de una represa en el sitio de Betania.

Los primeros estudios entregados por Carlos Boshell en 1949 definían una doble utilización del río Magdalena en generación de energía n y riego en canales. El proyecto contemplaba en la construcción de una represa de 20 metros de altura, con el montaje de tres unidades generadoras de 10.000 Kv. Cada unidad, con un costo inicial de $6.000.000 y un costo posterior de $18.000.000, razón que impidió que el departamento asumiera esta responsabilidad.

El estudio en referencia entregado a electroaguas hoy ICEL "Instituto Colombiano de Energía Eléctrica", sirvió de base para contratar nuevos estudios en el año de l967. Sus resultados se plasmaron en un anteproyecto más ambicioso.

El proyecto Hidroeléctrico de Betania, localizado a treinta km. al sur de la capital del Huila y 260 km. al sur oeste de Bogotá, y el sitio de Presa ubicado a 200 mts aguas abajo de la confluencia del río Yaguará con el río Magdalena, con un caudal de 473 m3 por segundo, fue presentado nuevamente en 1971 por la misión Francesa de Asistencia Técnica Externa como proyecto de propósito múltiple; generación de energía, irrigación, acueductos, control de caudal del río y desarrollo turístico.

ESTUDIOS Y DISEÑOS PRELIMINARES.

Estudios de prefactibilidad y factibilidad:

Conceptuada la viabilidad del proyecto, ICEL contrato con el consorcio Sedic Ltda. y Harza Ingenieros, a un costo de $ 2.000.000, los estudios de pre y factibilidad, los cuales se iniciaron en julio de 1972. Los resultados se entregaron en febrero y mayo de 1976, respectivamente, y determinaron el potencial hidroeléctrico de 800 MW y sugirieron beneficios alternos, como la adecuación de tierras y la regulación de caudales.

Estudios de Diseño:

En diciembre de 1976, interconexión eléctrica contrató los estudios de la etapa de diseño con la firma Sedic Ltda. Su costo fue de $150.000.000.

Febrero de 1980: especificaciones de construcción para obras civiles, información hidroeléctrica, características de los materiales de construcción, investigaciones adicionales sobre el subsuelo del proyecto.

Abril de l980: diseño de obras principales, estudio de transporte de carga pesada.

Mayo de 1980: diseño de obras principales, investigaciones hidrológicas.

Febrero de 1981: Descripción técnica del proyecto.

En síntesis, el proyecto de Betania fue objeto de los siguientes estudios, en orden cronológico:

Salgado Piedrahita y Escallón - febrero de 1969.

Misión Francesa de Asistencia Técnica Externa - diciembre de 1971.

Sedic Harza - febrero de 1973. Estudios agrícolas, áreas potencialmente irrigables.

Sedic Harza - junio de 1973. Comparación de alternativas.

Sedic Harza - junio de 1974. Areas potencialmente irrigables aguas abajo del embalse.

INDERENA - agosto de 1974. Estudio de erosión en el área receptora del proyecto.

Sedic Harza- febrero de 1976. estudios de factibilidad técnica, estudio agronómico del departamento, de geología, Materiales de construcción, Estimativos de costos, Niveles de embalse, Estudios ecológicos y ambientales del proyecto de Betania.La firma Ofisel Ltda. en septiembre de 1980 y con el auspicio del ICEL entregó los estudios socioeconómicos del área que sería inundada por el respectivo embalse.

Etapa de Contratación.

En septiembre de 1979 mediante convenio ISA - ICEL se protocolizó la entrega del proyecto hidroeléctrico de Betania a ICEL para su construcción del proyecto.A finales del año 1979 ICEL abrió licitación y precalificó las firmas interesadas. A finales de 1980 sé cerro la licitación publica internacional en la cual participaron siete (7) consorcios. La precalificación, que era un proceso señalado en el decreto sobre contratación, exigía seleccionar las empresas de mayor conocimiento en materia de construcción de centrales hidroeléctricas. En ese proceso se presentaron 105 firmas, a las que se les dio oportunidad para asociarse o constituirse en consorcio, pretendiendo no solo que las firmas fueran constructoras sino también fabricantes de equipo. Además se pedía que, en caso de salir favorecidas, deberían ofrecer financiamiento. Esto hizo que por primera vez en el país se contratara un proyecto de modalidad "Llave en mano", el cual consiste en entregar los diseños al contratista y este los fábrica, los prueba, los monta, los entrega operando y además facilita financiación, que en este caso fue de 300.000.000 de dólares aproximadamente. Para este tiempo fue un excelente proceso: fue la primera obra que se contrato con créditos muy blandos a la tasa libor, que era de 7 puntos más una comisión de 1.5.

De las 105 firmas solamente precalificaron algunas en obras civiles y otras en su ministros. Al final, doce que se presentaron en consorcio compraron los pliegos.

El contrato para la construcción del proyecto se adjudicó al consorcio Impresit-Girola-Ladigiania, Pinski y Asociados, Estruco Ltda, y el grupo industrie Eletro Meccaniche per Imprianti All Estereo, Gie spa por un valor en dólares de 177,84 millones y en pesos 6.507,4 millones.

Estruco y Pinski son firmas nacionales; Impregilo es un consorcio de firmas italianas que conforman es ese país la empresa de construcción más grande; Gie es un grupo asocia a todos los fabricantes de Italia y para el caso de Betania contrataron los mejores productos de equipos de toda Europa: la parte electrónica en Alemania y otra con Francia; ellos hicieron la intermediación.Otros consorcios fueron:Consorcio francés de Construcciones, ubicado en segundo lugar; Méndez junior, una empresa muy importante del Brasil que construye en la actualidad las centrales más grandes del mundo, en tercer puesto; Ica de México, que construyó Chingaza y ejecuto las obras de montaje del Guavio y compite con los norteamericanos en el Metro de New York, en cuarto lugar; y por ultimo la firma alemana Phillips Hollman.

La ventaja en la calificación la obtuvo Impregilo por la diferencia en valores. Mientras esta se presentó con los 300.000.000 de dólares ya señalados, a dólar de $ 49, el último proponente presupuesto la obra en 700.000 millones de dólares, estableciendo una diferencia del 120%, cuando el presupuesto oficial de la CHB era solo de US$ 500.000.000.

En octubre de 1980 se conformó provisionalmente una sociedad anónima descentralizada de economía mixta con carácter comercial e industrial del estado, con sede en Neiva y denominada "Central Hidroeléctrica de Betania" cuyos socios fueron: ICEL con el 44.82% de las aciones; ISA con el 33,9%, las electrificadoras del Huila con 6%, Caldas con 4,5%, Cundinamarca con 3%, Tolima con el 2,4%, Boyacá con 2,9%, Cauca con el 1,3%, Nariño con el 1% y norte de Santander con 0.10%.

Conformada la empresa se contrataron los servicios de interventoria, en el año de 1981, con la firma Gómez Cajiao y Asociados; Hidroestudios Ltda, CEI Estudios Técnicos Ltda.

Para financiar el costo del proyecto la CHB reunió tres créditos internacionales, a cobrar en moneda nacional e internacional respectivamente.

Etapa de Construcción.

Objetivos:

Los objetivos generales de la Hidroeléctrica quedaron definidos así:

Generación de energía y potencia 2100-2500 GW/año.

Regulación de los caudales del río Magdalena.

Abaratamiento futuro de los costos de energía en el Huila.

Mejoramiento sustancial del servicio de energía a vastas zonas rurales e industriales del Huila y otros departamentos.

Desarrollo intensivo de la piscicultura.

Desarrollo turístico y deportivo.

Desarrollo intensivo de programas forestales y programas de preservación de recursos naturales en toda la cuenca del río Magdalena, aguas arriba del embalse.

Capacitación a los moradores de las poblaciones afectadas Yaguará, Hobo y Betania, en actividades relacionadas con la nueva vida que genera el embalse.

Posibilidades de riego desde el embalse

Descripción del Proyecto.

Las características técnicas del proyecto definitivo son las siguientes:

Río Magdalena:

Área de drenaje, KM2.........................................13.572

Caudal promedio anual, Mm3..............................13.940

Caudal promedio anual, Mm3/S........................... 475

Creciente máx. probable(C.M.P)M3/S..................25.510

Volumen de la C.M.P. Mm3................................ . 2.635

Transporte de sedimentos, mill. de Ton/año........ 24

Embalse:

Nivel máximo de operación, mts......................... 561

Nivel mínimo de operación, mts.......................... 544

Área aproximada del embalse, Ha...................... 7.400

Volumen aproximado Mill-M3.............................. 1.971

Presa:

Tipo Lleno compactado

Cuota de corona, M.............................................. 571

Altura máxima, M................................................. 95

Longitud de la corona........................................... 610

Volumen total de lleno, Mill-M3............................ 6.0

Desviación del Río:

- Capacidad de descarga, M3/S......................... 3.740

Túneles de desviación:

Numero................................................................... 2

Diámetro................................................................. 10

Long. M................................................................... 620

Vertedero de Compuertas:

- Tipo Caída rápida con compuertas

- Descarga máxima, M3/S.................................... 7.500

- Sobrecarga máxima M....................................... 8

Tamaño de compuertas (alto x ancho)M................. 16 x 10

Numero de compuertas........................................... 4

Vertedero de Borde Libre:

Tipo...............................................................Borde Libre

Descarga máxima M3/S................................ 3.600

Sobrecarga máxima M.................................. 8

Ancho, M...................................................... 82

Cota de Azud................................................ 561.20

Casa de Máquinas:

Túneles de carga........................................... 3+1 futuro

Longitud de los túneles, M........................... 570

Diámetro de los túneles, M......................... 8.5-6

Cabeza, M.................................................... 72

Numero de unidades.................................... 3

Tipo de turbinas.......................... .......Francis eje vertical

Generación por unidad, MW........................ 170

Generación total, MW................................. 510

Caudal por unidad,M3/S............................. 262

Tensión de salida,Kv.................................. 13.8

Factor de conversión, KWH/TON-m........... 0.00273

Factor de planta.......................................... 0.56

Transmisión:

Subestación

Dos (115-230)KV

Línea Betania- Neiva

115KV (doble circuito)

Línea Betania- Popayán

230 KV (doble circuito)

Línea Betania- Ibagué (futuro)

230 KV (doble circuito)

Línea Betania- Timaná (futuro)

115KV (doble circuito)

OTROS ASPECTOS TECNICOS.

La central Hidroeléctrica de Betania fue recibida contractualmente de manos el Contratista IMPREGILO, ESTRUCO, PINSKI, GIE, el 15 de febrero de 1988, fecha a partir de la cual, la responsabilidad de su manejo, ha estado en cabeza de la CHB S.A. La operación de la Central fue contratada con la Electrificadora del Huila, que ha adelantado esta actividad exitosamente.

No obstante haberse iniciado la generación eléctrica en 1987, dada la complejidad de la Central y la naturaleza del Proyecto, durante el año de 1988, se realizaron actividades tendientes a lograr cabalmente los ajustes necesarios que exige la operación de la Central en el sistema nacional interconectado, en cuanto a calidad y confiabilidad del fluido eléctrico. Igualmente se definieron fronteras comerciales, se acordaron los compromisos de compra y venta de energía y se coordinaron los aspectos relacionados con las reglas operativas del sistema.

La generación fue confiable y se ajustó a las expectativas de la programación, la cual ascendió a 1.904.340.2 MWH que representaron una facturación neta por concepto de energía y potencia de $10.475.753.450,92 distribuidos así: 3.323.804.529,32 a ISA y 7. 151 .948.921,60 a ICEL.

Gran importancia se dio a la ejecución de proyectos denominados de Obras Complementarias, que tienen relación con los bienes afectados por el llenado del embalse de Betania.

Fue así como, en la población de Yaguará sé remodeló el Alcantarillado, se construyeron dos Plantas de Tratamiento de aguas negras y se repuso el basurero de este mismo Municipio.

Se iniciaron las gestiones relativas a la contratación de la construcción de la Carretera que comunicará a El Hobo con Yaguará, la cual desapareció con la construcción del proyecto. Esta obra, que insistentemente venía siendo reclamada por los pobladores de El Hobo y Yaguará es de vital importancia para el restablecimiento de las vías inundadas.

De otro lado se dio cumplimiento a las inversiones de Ley 56 de 1981, relativo a electrificación rural, para lo cual se contrató con la Electrificadora del Huila, la ejecución de obras por valor de 18.5 millones de pesos en los Municipios de El Hobo, Campoalegre y Yaguará.

En lo concerniente al manejo de recursos naturales, se constituyó formalmente la Unidad de Manejo Ambiental, con personal calificado, quien tiene bajo su responsabilidad el seguimiento y control de la evolución de la calidad de agua del embalse de Betania. Los resultados del monitoreo y seguimiento que se le ha dado a la instrumentación de la presa y demás obras principales que componen el gran complejo de Betania, muestran que su funcionamiento corresponde en un todo a los requerimientos de estabilidad, seguridad y operatividad de la Central.

EJECUCIÓN.

Betania es uno de los proyectos que se hizo en el tiempo previsto, con un endeudamiento del 95%. El proyecto arrancó en 1981 con lo que se llamó movilización, pues la empresa había iniciado el contrato con la construcción de las vías, las cuales finalmente fueron pavimentadas. La construcción de los campamentos se contrató con empresas nacionales para darle cabida a la ingeniería nacional y no preocupar a los extranjeros de asuntos de menor valor.

Entre las cosas más difíciles de Betania estuvo la desviación, hecho importante porque se trataba de detener el Magdalena, devolverlo por el Yaguará y enviarlo después por debajo de la montaña. Eso no había ocurrido nunca, al fin y al cabo existen muchos mitos y no cualquiera se atreve a hacerle una maroma al río, así se tratara de extranjeros y tuvieran toda la tecnología y la previsión del caso.

La desviación tenia que esperar a febrero, temporada en que el río está más bajo; aunque era posible que aún en este mes se pudieran presentar corrientes repentinas. Se trabajó con un ensayo en el lago el Juncal, el cual registraba absolutamente todas las características del río, el tipo de material que debía arrojarse, el volumen, etc. La CHB tiene una película que muestra cómo se comportó exactamente el modelo a lo que ocurrió verdaderamente en la desviación.

El peligro de la acción consistía en que una vez hecha la ataguía o muro de desviación se presentara una crecida que rebasara el muro y se produjeran grandes daños aguas abajo. También se debía luchar contra un imprevisto, el "Fenómeno del Niño" del año 1982 que fue bien diferente al del 92, dado que se presentó con lluvias intensas, lo que impidió construir; las volquetas no poseían movilizarse porque se quedaban pegadas. Para agravar la situación se presentó un conato de huelga por parte de los trabajadores. La responsabilidad de tener 39-40 metros de seguridad por encima del río para que las crecidas de abril no representaran peligros a Neiva, hicieron dramática la situación. Ocurrió que en febrero estaba en 10 metros por encima del nivel del río, y no se sabía que ocurriría con las lluvias y con la huelga, de tal forma que se estuvo analizando si valía la pena volver a deshacer el muro.

En la angustia se pensó junto con los extranjeros en la posibilidad de hacerle túneles a la presita que se había construido para volarla y esperar un año e iniciar nuevamente la obra. Sin embargo la naturaleza fue benigna, se tomó el arriesgón y en marzo 30 ya se tenia la represa a la cota 530, lo que daba garantía que aún presentándose una creciente de gran volumen sería manejable.

En el año de 1985 comenzaron los problemas por la falta de dinero. El contratista se pagaba con los recursos del crédito; con estos se compraron también los equipos, más poco a poco se fueron agotando los fondos y cuando llegó el momento de nacionalizar los equipos, compromiso con la contraparte, no hubo solvencia económica por falta de cumplimiento de los socios nacionales, y es así que, por ejemplo, una de las turbinas llegó a Barranquilla, duro 18 meses en puerto porque no se logro el permiso para traerla a pesar de ofrecerse garantía, hasta el punto de que iba a ser rematada o vendida por chatarra.

También en el año de 1985 hubo una reforma tributaria drástica que afecto a ese tipo de empresas, las exenciones se acabaron y la CHB requirió alrededor de 4.000 millones de pesos para importar los equipos. Esa fue una de las mayores dificultades que experimento el proyecto, con el agravante de que ya no se disponía de dinero para comprar las tierras que se requerían y al final ya no quedaba con que pagar al contratista porque se había agotado el 60% correspondiente a los recursos del préstamo. Fue necesario tomar serias medidas para superar la crisis, como la ampliación de los créditos por parte del contratista.

La amortización de la deuda se inicio en el año de 1986. Así, se inició el pago de las obligaciones antes de terminar el proyecto, cuya primera unidad entró a generar el 4 de mayo de 1987, un año después de lo que estaba previsto.

Sobre la vinculación del personal se puede contar que, inicialmente, la mano de obra fue foránea. Luego el contratista fue vinculando gente de la región. En un principio existió cierta prevención frente a los trabajadores nativos porque eran hombres no acostumbrados a una disciplina de trabajo de sol a sol, de lunes a domingo. En los primeros meses se despachaban 40 buses con destino Ibagué y Bogotá para transportar gente que había trabajado en Chivor, en río Prado y otras. En adelante los nativos fueron adquiriendo destreza.

Sedic Ltda., una empresa de Medellín asesora del proyecto, insistía sobre la necesidad de enganchar técnicos especializados, que en la región no los había.

Superando estas condiciones se vinculó personal de todos los colegios de Neiva, los mejores estudiantes se capacitaron, se entrenaron con los profesores italianos y los ingenieros colombianos, y hoy en día puede decirse con orgullo que no hay operadores mejores que los de Betania.

Betania fue un "generador de progreso". Es mucho el personal al que por el solo hecho de haber trabajado en Betania se le abrieron las puertas en otros oficios. En este momento el Huila exporta ingeniería, cosa bonita que no se valora porque el común de las personas no conoce.

Los contratistas se integraron a la región de una forma inmediata sin ninguna prevención y dejaron, a pesar de los comentarios, algunas buenas costumbres.

Ellos pagaron bien el trabajo, motivaban al personal con primas y bonificaciones, tanto que en los 72 meses de construcción solo hubo dos conatos de huelga demostrando con esto que las relaciones obrero patronales fueron buenas y se mantuvieron.

Los campamentos de Letrán fueron la vivienda de los obreros foráneos. Para los propios había una flotilla de buses que los transportaba desde Hobo, Algeciras, Campoalegre y Neiva hasta el sitio de trabajo. En su pico, año 1983, la obra enganchó 3.000 obreros, 1800 de afuera y 1200 de la región y trabajaban turnos de 12 horas. El grupo de profesionales que manejó el proyecto era colombiano, excepto los casos de asesoría extranjera, especialista en mecánica de suelos, en mecánica de rocas y en el manejo del vertedero.

Vale la pena recalcar aquí la benevolencia de los propietarios de las tierras que las cedieron a largo plazo sin ninguna garantía, ni cobrar intereses. Ellos sabían que se les iba a pagar con las primeras platas que generara el proyecto. Todos los negocios se hicieron de palabra, y la gente creyó en la empresa y facilitó el proceso.

Los accidentes industriales fueron relativamente escasos. Se recuerda uno en casa de máquinas. Un obrero estaba colocando la superestructura, cayó; abajo lo esperaban las varillas y perdió la vida; otro cayó en la trituradora, un día lluvioso cuando se trabó una de las bandas transportadoras que clasifican el material porque una de las piedras se había quedado atorada, el hombre la removió y le cayó encima. Los demás fueron accidentes de transito en la vía y otros relacionados con el baño en el río Magdalena que trajo algunos ahogados.

La topografía del proyecto fueron relativamente cortas y nunca llegaron a ser catastróficas. En cinco años de construcción con tres mil personas trabajando no llegaron a treinta los muertos en accidentes.

FINANCIACIÓN.

Los créditos internacionales contratados para la financiación de la obra fueron:

Entidad.

Valor millones US. $.

Morgan Grenfell co. Ltda

100

Impregilo S.P.A

60+15 integrativo

Gie S.P.A.

82+8.5 integrativo

Samuel Montagu

50

La Central Hidroeléctrica de Betania presentó su crisis financiera a finales del año 1984, comienzos del 85, siendo necesario revisar las cifras de obras, costos de tierras, para definirles su financiación.

Inicialmente los créditos fueron 242 millones de dólares, más unos aportes en pesos de 18.000 millones que debían colocar las Electrificadoras, pero no lo hicieron; solo alcanzaron a aportar alrededor de 8.000 millones, una parte al comienzo del periodo y otra parte al final. El proyecto se desfinanció y fue necesario buscar recursos nuevos para su terminación.

En esa época se obtuvo la adición de los créditos externos Impregilo Gie, y se logró a través del crédito publico que el gobierno nacional autorizara porciones de los créditos Jumbo, Challenger y Concorde, contratos para diferentes sectores del país y en el caso del sector eléctrico se distribuyó para ISA y todas las empresas del sector una participación importante a la financiación de la Central Hidroeléctrica de Betania.

De otro lado la banca nacional jugó un papel importantisimo, la Caja Agraria facilitó 1.800 millones de pesos a través de un redescuento FEN. Se lograron créditos con la mayoría de los bancos nacionales. En ese momento las obligaciones se respaldaban con las futuras ventas de energía; solo era una expectativa porque el proyecto esperaba culminarse en el año de 1987. Hubo un momento coyuntural difícil, en el cual fue necesaria la presencia del Presidente Impregilo y el director del consorcio, puesto que los pasivos con el contratista llegaban a una cifra cercana de 55.00 millones de pesos.

Mediante este conjunto de soluciones, tanto con ampliación del crédito interno como del externo se alcanzó a resolver, en buena medida, el problema y asegurar la terminación del proyecto. Fue definitivo el apoyo de la banca nacional; hoy, después de que Betania entró en su operación, a todos los bancos se les ha podido cumplir atendiendo oportunamente las obligaciones, y se prefieren los negocios con aquellos que en su oportunidad creyeron en la empresa.

PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE LA ENERGÍA.

Si se recuerda, el proyecto Betania debió terminarse en el año de 1986 pero como es apenas natural en un proyecto de esta magnitud fue necesario ajustar los programas a un retraso de 10 -12 meses. Se inició con energía de pruebes con la primera turbina por el mes de mayo de 1987, que se empezó a despachar a través de la línea Betania- Neiva- 115 KV.

Posteriormente a medida que iban entrando otras unidades se probaban a través de la línea 230KV Betania- Popayán. Respecto a las líneas quedo pendiente la construcción de Betania- Mirolindo, diseñada inicialmente a 230 KV. en doble circuito. En esa parte el proyecto ha quedado inconcluso.

El señor Presidente de la República, Virgilio Barco Vargas, inauguró, el 4 de septiembre de a987 la Central Hidroeléctrica de Betania, fecha en la cual entró en operación comercial y se unió al sistema interconectado nacional.

El sistema de comercialización en un principio fue: Betania entregaba la energía a los dos grandes socios ISA – ICEL, esto es, la energía y la potencia de la Central se facturaba a través de ellos. ISA distribuía a sus socios Corelca, Empresas Públicas de Medellín, Empresa de Energía Eléctrica de Bogotá y la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca. La energía que iba de Betania a ICEL, la distribuía éste a sus electrificadoras: Norte de Santander, Santander, Boyacá, Caquetá, Meta, Tolima, Huila, Arauca y Caldas; posteriormente entró para ISA, a través de las Empresas Públicas de Medellín, la Electrificadora del Chocó.

El sistema inicial de entrega tuvo problemas financieros para la empresa porque los recursos que recibía ICEL de sus electrificadoras e ISA de sus socios por ventas de energía no eran transferidos a la CHB.

En un primer paso se logró que la energía vendida a ICEL fuera facturada directamente, al principio como endoso de la factura y después como relación directa, obviando de esa manera el paso de la intermediación, lo que originó recursos frescos a la empresa y le permitieron cumplir con sus obligaciones. Posteriormente, en el caso de ISA, fue necesaria una gestión para que la relación comercial de la CHB fuera directa con todas y cada una de sus empresas.

En esta forma, en la actualidad, Betania está emitiendo en el mes cerca de veinte (20) facturas a cada una de estas empresas, recaudando el orden de 4.500 millones de pesos mensuales, que en el año le originan a la empresa ingresos de 55.000 millones de pesos, aproximadamente.

Físicamente, la energía sale por las líneas y es consumida en mayor cantidad en el sur del país, principalmente por el Valle, que es su mercado directo; además, por Cauca, Nariño, Caquetá y el mismo Huila. En ningún momento la energía se está vendiendo al ecuador como se promulgó en época del racionamiento eléctrico.

El alto endeudamiento de la empresa, que se tradujo en crisis financiera, obligó a que el Gobierno Nacional tomara para sí la deuda externa de la empresa, capitalizando 357 millones de dólares.

Esta operación se llevó a cabo en septiembre de 1992, con la cual la empresa quedó con una carga mucho menor de crédito, manteniendo una deuda de 150 millones de dólares que se refinanció en un largo plazo y se está manejando sin mayores dificultades.

El aporte del gobierno, si se compara con los 18.000 millones que debieron aportar las electrificadoras en los comienzos del proyecto, compensa más o menos el desfase económico. Esto le ha permitido a la Sociedad transferir dineros al sector financiero de Neiva, pasando por Corporaciones y Bancos para llevarlos luego a la Financiera Energética Nacional que es con quien se tiene el 99% de la deuda actual de la empresa.

El ISA y el ICEL no cumplieron sus compromisos porque ellos estaban también resolviendo una crisis y el dinero no les alcanzaba para cubrir sus obligaciones con Betania. Sin embargo, esos dineros se han ido recuperando y en el momento se ha firmado un convenio con ISA por $22.200 millones de pesos que le adeudaba a la CHB, liquidados y aclarados con todos los rendimientos financieros, mediante abono en dinero de 6.000 millones de pesos y res pagarés a muy corto plazo.

Con el ICEL se logró la cancelación de la deuda a través del Ministerio de Hacienda, un pago directo de 13.500 millones de pesos. Esta es una de las operaciones grandes que se ha hecho en el sistema financiero del Huila y consistió en una transferencia directa al Banco Popular de Neiva.

Recordando que la vida útil de Betania es de 50 años y apenas han pasado 6 todavía le restan 44 para seguir facturando energía. No existe ninguna duda de que en los próximos tres años Betania terminará de cancelar sus obligaciones, quedándole el resto para generar energía con muy pocos pasivos porque los costos de operación, administración y mantenimiento son muy bajos, y las inversiones forzosas que por ley 56 tiene que hacer están en el orden del 12% del total facturado. Así tendrá utilidades para distribuir y reinvertir.

En 1992, cubriendo el servicio de la deuda, por primera vez Betania generó utilidades de 10.000 millones de pesos y puede subir, según estimaciones, a 25.000 millones de pesos anuales.

INVERSIONES LEY 56.

Obligaciones Básicas, Reposiciones y Adecuaciones.

La Ley 56 de 1981 regula las relaciones entre las empresas propietarias de obras y las comunidades donde éstas se ejecutan.

Por lo expresado en el articulo 3 de la Ley las entidades propietarias de las obras están obligadas a reponer o adecuar los bienes de uso público que desaparezcan, destruyan o inutilicen total o parcialmente o a pagar el valor de estos bienes.

Las obligaciones que establece la Ley en materia fiscal y tributaria son:

Impuesto Predial: El artículo 4 de la Ley compromete a la CHB a reconocer anualmente a los municipios afectados una suma de dinero que compense el predial que deja de percibir por los inmuebles adquiridos.

Avalúo Catastral: Pagar por una sola vez la suma del avalúo catastral último hecho por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, de los predios adquiridos a la fecha en que la zona fuera declarada de utilidad pública.

Impuesto de Industria Y Comercio: Pago de una tasa anual por cada KV instalado en la CHB. La porción que le corresponde a cada municipio fue decretada por el gobierno mediante el Derecho 598, del 5 de abril de 1988.

Electrificación Rural: Invertir el 2% del valor de las ventas de energía en bloque, realizadas durante el año, en programas de electrificación rural. Para tal efecto la CHB suscribió con la Electrificadora del Huila S.A. un convenio en el año de 1987 para ejecutar obras eléctricas en los municipios de Hobo, Campoalegre y Yaguará, consistentes en el mejoramiento de la iluminación pública de áreas rurales contiguas a las cabeceras municipales.

En 1989 el convenio permitió desarrollar programas de electrificación rural propiamente dichos, de acuerdo con los planes que establecieron los municipios afectados. Posteriormente la CHB, en asocio con las comunidades y otras entidades oficiales, ejecutó y sigue ejecutando las obras de electrificación rural.

Reforestación y Recursos Naturales: La CHB suscribió y realizó inversiones anticipadas mediante el convenio Inderena-Procam, con cargo a los futuros fondos de la Ley 56 de 1982, para la realización de programas de protección de cuenca del Alto Magdalena, incluyendo proyectos de reforestación e investigación.

Adquisición de Predios: Mediante manual de funciones elaborado por una comisión tripartita se realizaron y valoraron los respectivos inventarios prediales para negociar las tierras a través de acuerdos económicos con los propietarios.

Obras Complementarias: Inversión en obras necesarias para mantener o restablecer el estado de las cosas afectadas por la construcción de la central (contribución social).

Las principales obras de reposición y adecuación efectuadas para dar cumplimiento a la ley 56 de 1981 fueron:

Municipio de Yaguará:

Construcción y pavimentación de 40 km. Vía Yaguará – Neiva.

Remodelación de la cárcel municipal.

Reubicación de 60 viviendas. Construcción de la urbanización Tumburagua.

Pintura templo municipal.

Relocalización líneas eléctricas Yaguará – Hobo 13.2 Km.

Relocalización subestación Yaguará.

Construcción red de alumbrado público.

Construcción acueducto inspección de Letrán.

Entrega volqueta.

Remodelación red alcantarillado, cabecera municipal.

Planta de tratamiento de aguas negras, cabecera municipal.

Emisario final alcantarillado, cabecera municipal.

Embarcadero.

Adecuación y embellecimiento zona ribereña sobre el embalse.

Construcción puente Venecia y vías de acceso.

Municipio de Hobo:

Emisario final para el alcantarillado.

Construcción ferri y ponteadero para reposición vía Hobo – Yaguará.

Realce puente para rehabilitación vía Hobo – Yaguará.

Planta de tratamiento de aguas negras.

Adquisición puente metálico sobre el río Magdalena tramo III Hobo –Yaguará.

Otras:

Construcción vía alterna Yaguará – Iquíra.

Construcción variante línea de transmisión Iquíra – Neiva 34.5 Km.

Entrada principal, parque y matadero inspección Betania.

Carretera Betania – Hobo.

Vía Venecia – Peña Lisa.

EN MANEJO AMBIENTAL.

La CHB ha venido ejecutando tres grandes políticas:

Promoción y adecuación ambiental.

Seguimiento y control.

Protección y mejoramiento.

En ellas se destacan las acciones desarrolladas en el concurso ecológico Cacique Chuira y el plan de reforestación en las riberas del embalse.

Para atender los asuntos relacionados con medio ambiente y sus recursos de flora, fauna, agua, se creó la UMA "Unidad de manejo ambiental", adscrita a la subgerencia técnica, la que ha desarrollado diversas actividades en diferentes etapas.

Antes del llenado del embalse:

La adecuación de la cubeta del embalse.

Salvamento de la fauna durante las labores de adecuación.

Estudio ictiológico preliminar.

Diagnóstico del Río Magdalena, sitio de presa Neiva- Aipe.

Evaluación de la actividad pesquera.

Inventario forestal.

Durante el llenado del embalse:

Seguimiento de las características químicas, físicas y biológicas del agua en el embalse, los ríos afluentes y el río receptor.

Seguimiento de procesos geomorfológicos en el río Magdalena aguas debajo de la presa.

Salvamento de fauna sobre islas transitorias.

Seguimiento y control de malezas acuáticas.

Después de llenado el embalse:

Programas de reforestación del área del entorno del embalse.

Seguimiento de las características físicas, químicas, biológicas del agua.

Seguimiento de la actividad pesquera.

Control y seguimiento de la fauna del entorno del embalse.

La ejecución de un programa gigante de reforestación y manejo ambiental.

El área de reforestación contratada superó las 60 hectáreas con 80.000 arboles. Las especies seleccionadas fueron básicamente nativas dada su mayor adaptabilidad a los suelos de la zona y sus ventajas como hábitat de la fauna silvestre, (ceibas, samanes, dindes, iguaces, acacias, etc.).

Los trabajos se concentraron en la periferia del embalse, especialmente en los embarcaderos y en las riberas ocupadas por el cultivo del arroz en la cabecera del embalse de Yaguará, en una franja aproximada de treinta metros de ancho, como zona de aislamiento para proteger las aguas del desfavorable efecto de los agroquímicos.

Una dificultad para reforestar ha sido la de no contar con los terrenos, pues no siempre los propietarios están dispuestos a ceder las tierras; por tanto el costo de adquisición es muy alto, y de esa manera se llegó a la alternativa de reforestación con doble propósito, protección – producción, más atractiva para los dueños de las tierras.

La Unidad de Manejo Ambiental UMA suscribió trabajos con Electrohuila y con INDERENA en materia de seguimiento y control de los aspectos ambientales del proyecto. Con otras instituciones, como la Oficina de Prevención de Desastres y el HIMAT preparó un plan de contingencia en eventos hidrológicos especiales; con la Asociación Náutica del Huila determinó los corredores para la navegación en el embalse.

En el año de 1992 se efectuaron convenios en educación con los municipios para el mejoramiento ambiental y el control de contaminación de microcuencas, proyectos de manejo integral de basuras mediante reciclaje y lombricultura, lo mismo que tareas de repoblamiento piscícola y control de pesca.

PRINCIPALES EFECTOS DE LA CONSTRUCCION Y OPERACION DE LA CHB.

La construcción y operación de la central Hidroeléctrica de Betania ha generado efectos tanto como positivos como negativos, los cuales pueden agruparse de la siguiente manera, de conformidad con los investigadores de la universidad Surcolombiana:

Efectos sobre el empleo y la producción.

b. Efectos sobre la infraestructura física y las obras públicas.

Efectos sobre los recursos naturales.

Efectos sobre los patrones demográficos.

Efectos sobre la participación comunitaria y la coordinación inter-institucional.

f. Efectos sobre la salud pública.

g. Efectos sobre la ciencia, la tecnología y la educación.

EFECTOS SOBRE EL EMPLEO Y LA PRODUCCION:

La CHB ha generado, ya sea directa o indirectamente, efectos sobre el empleo y la producción, principalmente en los sectores eléctricos y agropecuario, el comercio y el turismo. En resumen, tales efectos son entre otros los siguientes:

Generación de hidroelectricidad.

Desempleo agropecuario.

Cambios en los usos y la propiedad de la tierra.

Incremento del potencial turístico y recreativo.

Incremento de los mineros de oro aluvial.

Cambios en la estructura ocupacional de la población.

Generación de empleo.

Algunos de estos efectos son positivos y otros negativos; sin embargo, varios pueden considerarse de doble polaridad que se manifiestan con consecuencias tanto favorables como desfavorables.

La cuenca alta del río Magdalena a partir del sitio de presa, con menos del dos por ciento de la superficie de Colombia, genera hoy aproximadamente el ocho por ciento de la hidroelectricidad del país. Su capacidad instalada es de 510 megavatios, sin embargo de acuerdo a las previsiones de los diseñadores y constructora, esta cifra podría llegar a ser ampliada a 680 megavatios, con una turbina adicional.

Las ventas brutas de energía efectuadas por la CHB a ISA y el ICEL a pesos constantes han sido mas o menos iguales a excepción de los años 1987 y 1992.

En 1991 el valor de las ventas fue aproximadamente de veintiséis mil millones de pesos ($26.000.000.oo) a precios de ese mismo año. En 1987 la generación de hidroelectricidad fue significativamente menor dado que este periodo coincide con el inicio de la operación comercial, la cual arrancó a finales de año. En 1992 la CHB, al igual que las demás centrales hidroeléctricas del país, fue afectada por la sequía y las decisiones del sector eléctrico en el ámbito nacional; condiciones éstas que provocaron una disminución en la generación de energía.

Con base en los datos de ventas de energía, puede estimarse que por cada hectárea de embalse, la CHB produce 68.92 kilovatios y un ingreso bruto anual ligeramente superior a tres millones quinientos mil pesos según precios de 1991.

La ganancia neta por hectárea en promedio es ostensiblemente mayor respecto al anterior uso de la tierra, especialmente si se tiene en cuenta que más de las dos terceras partes de la superficie del embalse estaban dedicadas a la ganadería extensiva o a unos menos rentables; sin embargo con esta conclusión no se pretende justificar que la CHB constituya en ese sentido un proyecto de excepcional impacto positivo; pues a nivel local la comunidad a percibido consecuencias negativas asociadas principalmente a las fuentes de empleo agropecuario.

El desempleo agropecuario representó para la comunidad de Hobo y Yaguará el efecto de mayor impacto, el cual sé percibió con mas intensidad durante la primera fase de operación, aunque empezó a manifestarse con el llenado del embalse en 1987, es decir, al final de la fase de construcción; pero sus consecuencias se habrán de ir reduciendo y finalmente desaparecerá en las posteriores fases de operación a mediano y largo plazo.

Con el área adquirida por la CHB para la localización del embalse (7.400 hectáreas), las obras civiles y las franjas de seguridad (2.071 hectáreas) salieron 2.494 hectáreas de la producción agrícola, principalmente arroz, y 5,273 hectáreas dedicadas a la ganadería extensiva. El área restante es decir 1.704 hectáreas, correspondían a tierras sin uso agropecuario, debido principalmente a limitaciones relacionadas con fuertes pendientes, ausencia de agua, afloramiento rocosos y erosión.

La perdida de estas tierras provocó un desplazamiento de trabajadores (t) del sector agropecuario, cuyo numero se estimo en 747. El efecto del desempleo se presentó a nivel regional afectando principalmente los municipios de Yaguará (562t) y el Hobo (138t), y secundariamente, los municipios de Palermo (24t), Campoalegre (18t) y Gigante (5t).

Si se considera también el numero de personas que dependían económicamente de dichos trabajadores en 1987, puede estimarse que el total de personas afectadas por el desempleo fue de 2.607. Con base en esta cifra, puede concluirse además que el numero de personas afectadas respecto a la población total de los municipios de Yaguará y el Hobo fue respectivamente del 41 y del nueve por ciento.

El impacto socioeconómico del desempleo se magnificó aun mas con la generación de otros efectos de primer y segundo orden, relacionados principalmente con los cambios de la estructura ocupacional. El incremento del costo de vida y el crecimiento poblacional urbano; sin embargo, también en forma directa e indirecta, la CHB ha generado efectos positivos en el empleo, cuyas bondades empiezan a percibirse con el surgimiento de la pesca artesanal en el embalse de Betania. A mediano y largo plazo las fuentes de empleo estarán asociadas al comercio y al turismo entre otros.

El municipio de Hobo agrupaba en 1984 (antes del embalse) el 46 por ciento de su población ocupaba en el sector agrícola, y hacia 1991 el 42.9 por ciento. Yaguará por su parte, en el mismo periodo, pasó del 48.7 al 41.8 por ciento.

Con el cambio generado por el desplazamiento especialmente de jornaleros agrícolas a otras actividades, al interior del sector agropecuario se produjo un incremento significativo en el numero de trabajadores ocupados en las actividades de pesca artesanal. En los municipios de Yaguará y Hobo, la pesca concentraba el 3.1 por ciento de la población ocupaba en este sector en 1984, y el 15.5% en 1991.

En el embalse de Betania y el tramo del río Magdalena comprendido entre el sitio de presa y minas El Rosario, existían en 1991 un total de 365 pescadores artesanales, de los cuales 237 eran permanentes y 128 temporales y ocasionales, cuyos productos se dedican principalmente a la comercialización; sin embargo antes de llenado el embalse, en la misma zona solo existía aproximadamente 100 pescadores, primordialmente de carácter temporal u ocasional con fines de auto consumo.

La producción de pesca estimada en 1991 por los investigadores de la Universidad Surcolombiana es de 569.4 toneladas al año, lo que permite calcular un promedio de 153.9 libras por hectárea año. Aunque no existen datos confiables de la pesca, en la misma zona, antes de llenado el embalse, puede asegurarse que la producción actual es significativamente superior en cuanto a Biomasa.

Los productos de la pesca se comercializan directamente sobre las canoas de los pescadores, embalse adentro o en los puertos de Yaguará y Hobo; sin embargo también existen puntos de venta sobre la carretera Troncal Central y en establecimientos comerciales.

De los 260 establecimientos de industria y comercio registrados en 1991 para las cabeceras municipales de Yaguará y Hobo, solo el 22 por ciento existían antes de iniciarse la construcción de la presa; mientras que el 49 por ciento surgió durante los tres primeros años de la fase de operación. El porcentaje restante corresponde a los que se instalaron durante la fase de construcción

.

El empleo permanente generado en la totalidad de los establecimientos en 1991 era de 303, cifra que permite clasificarlos como empresas familiares sin mayor capacidad de acumulación de capital y en consecuencia, carentes de reales posibilidades de crecimiento a largo plazo, lo cual revela a su vez una estrategia de sobrevivencia ocasionada en parte por el desempleo agropecuario y las expectativas de desarrollo turístico.

Los municipios con áreas en el embalse de Betania poseían un bajo potencial turístico y recreativo, pero con la construcción de la represa dicho potencial se incremento significativamente, en especial para los municipios de El Hobo y Yaguará; sin embargo, su aprovechamiento es aun incipiente por falta de planeación y promoción, entre otras causas. A mediano y largo plazo se espera que su aprovechamiento repercuta trascendentalmente generando empleo, fortaleciendo el comercio y mejorando los ingresos por concepto de la pesca.

El potencial turístico y recreativo asociado a la Central hidroeléctrica de Betania se debe principalmente a los siguientes recursos y características:

Una central hidroeléctrica con 7.400 hectáreas en embalse y un sitio de presa localizado prácticamente en la confluencia de los ríos Magdalena y Yaguará, en un clima de bosque Seco Tropical.

Un embalse en forma de V, con islas, El Archipiélago de Seborucos la

Península Tumburagua y un Refugio de Avifauna Silvestre.

Un excepcional valor paisajístico y escénico.

Oportunidades para el desarrollo de actividades relacionadas con la navegación fluvial, la pesca artesanal y la pesca deportiva, los deportes náuticos y la educación ambiental.

Los puertos o embarcaderos de Yaguará, Peñalisa, Santa Elena, El Hobo y la Herradura.

El complejo turístico de Santa Elena en el municipio de Yaguará, El Parador Turístico La Herradura y el Condominio La Regata en el municipio de El Hobo y otros centros de servicios en proceso de construcción sobre la margen occidental del embalse correspondiente al brazo del río Yaguará.

La Red vial construida por la CHB para facilitar el acceso a la represa y para restituir o compensar la suspensión de la vía Hobo - Yaguará. Dicha red se encuentra conformada por la carretera Yaguará - Iquíra, sitio de presa Seborucos - Hobo y acceso a la península de Tumburagua a través del puente de Venecia y el Puerto de Peñalisa.

La localización de la represa sobre la principal ruta turística y comercial del departamento del Huila, mediante la cual se comunica con el parque Arqueológico de San Agustín y los departamentos de Tolima, Caquetá, Cauca y Putumayo.

A nivel del departamento del Huila, la represa de Betania diversifica y complementa apreciablemente las potencialidades del corredor turístico, recreativo y educativo-ecologico conformado por los petroglifos de piedra pintada en Aipe, el desierto de la Tatacoa y el Museo Paleontológico de Villavieja, La Laguna El Juncal en Palermo, las Termales de Rivera, la Caja de Agua en Paicol, el Parque Arqueológico y el Estrecho del Magdalena de San Agustín y los Parques Nacionales Naturales Cueva de los Guácharas y Nevado del Huila.

La CHB adquirió mediante compra un total de 9.470 hectáreas de 122 propietarios, de los cuales 80 poseían predios en el municipio de Yaguará, 356 en Hobo y seis en los municipios de Campoalegre, Gigante y Palermo.

Los predios de mayor superficie correspondían principalmente a propietarios ausentistas, quienes se dedicaban a la agricultura y la ganadería. Después de la venta de sus tierras se dedicaron además al comercio y al préstamo de dinero, disminuyendo significativamente las actividades agrícolas. Algunos continuaron como propietarios ausentistas, otros abandonaron definitivamente el área de influencia inmediata de la CHB; mientras otros continúan con residencia en los mismos municipios.

Con la ocupación de las tierras por las obras de la CHB se generó un desempleo en el sector agropecuario, considerado como el principal efecto negativo de la represa según la percepción de la comunidad y las autoridades municipales de El Hobo y Yaguará.

Su impacto obviamente se sintió durante los tres primeros años de operación a partir del llenado del embalse, pero por otro lado la CHB genero durante la fase de construcción 3.400 empleos directos, entre directivos, técnicos y obreros, de los cuales 3.285 eran Colombianos y 115 extranjeros.

Aunque la mayor parte de los obreros procedían de otros departamentos, los Hobeños recuerdan con gratitud la época de construcción con calificativos tales como, "La Bonanza" y "La Danza del Dinero".

Según los investigadores de la Universidad Surcolombiana, es procedente afirmar que la situación creada en materia de dinámica económica regional, y por tanto en materia de inserción de los distintos contingentes poblaciones en él es irreversible dada la naturaleza y magnitud de las obras ejecutadas durante la construcción y operación de la CHB, sin embargo es de esperar que, paulatinamente y al cabo del necesario e ineludible cambio generacional, la situación traumática tienda a normalizarse dentro de condiciones socioeconómicas distintas, pues en vista de la emergencia de actividades previamente inexistentes o poco importantes y del cambio en el patrón de asentamiento territorial de los procesos productivos, es presumible la aparición de nuevas destrezas y actitudes dentro de la población que definitivamente supera la actual coyuntura y la emigración de aquella incapaz de adaptarse a la nueva situación.

Es licito pensar de igual manera que la norma técnica de producción en la región tiende a cambiar, lo mismo que el patrón social de consumo en particular por una previsible y de ninguna manera caprichosa consolidación de dos actividades llamadas a convertirse en puntuales de la dinámica económica regional como son la pesca y el turismo.

Es claro, con todo, que este escenario deseable no llegará de modo automático sino que debe ser producto de la acción concertada de los actores regionales protagonicos cuyas condiciones de vida y de existencia han sido alteradas profundamente por la acción antropica reciente más portentosa que se ha efectuado en suelo Huilense.

EFECTOS SOBRE LA INFRAESTRUCTURA FISICA Y LAS OBRAS PUBLICAS:

En el campo de la infraestructura física y las obras públicas la CHB irradió efectos en algunos casos desfavorables, pero en otros el impacto ha sido realmente positivo. Entre otros pueden resaltarse los siguientes:

Construcción de una represa con Central Hidroeléctrica.

Electrificación rural.

Cambio en la infraestructura vial y el transporte.

Entrega de lotes, instalaciones, vehículos y equipos a las Administraciones Municipales y Comunidades.

Mejoramiento de edificios y obras a fines.

La Central Hidroeléctrica de Betania constituye la principal obra de la Ingeniería Civil del Departamento del Huila, no solamente por su gran valor en términos monetarios, sino también por la utilización de tecnología y recursos humanos destacados en el ámbito nacional e internacional, en cuanto al aprovechamiento de la hidroenergia. Igualmente a nivel departamental constituye el principal aprovechamiento del recurso hídrico, tanto por el caudal utilizado como por el volumen de agua almacenado en el embalse.

La energía generada se interconecta al Sistema Eléctrico Nacional para servir preferencialmente a regiones del Huila, Caquetá, Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Tolima, Cundinamarca, Meta y Antiguo Caldas.

Además de la localización de la represa en el Huila, este departamento se beneficia de la CHB mediante el cumplimiento de normas consignadas en la ley 56 de 1981. Mediante esta disposición legal se establece que el cuatro por ciento de la venta bruta de energía, anualmente debe ser invertido en proyectos de electrificación rural (2%) y manejo ambiental (2%) en la Cuenca Hidrográfica que produce el agua para la respectiva Central Hidroeléctrica y en los municipios mas afectados por las obras.

En consecuencia, la CHB por concepto de ley 56, entre 1988 y 1992 ha venido ejecutando proyectos en la Cuenca alta del río Magdalena (que incluye las regiones centro y sur del Huila y algunas áreas del Cauca, especialmente en los municipios de Yaguará, El Hobo, Campoalegre y Gigante.

Con el llenado del embalse de Betania se inundaron ocho kilómetros de la carretera Yaguará-Hobo, cuyo tramo afectado poseía dos puentes metálicos, uno sobre el río Yaguará y otro sobre el río Magdalena (Puente Momico); pero por otro lado la CHB ya había construido la carretera El Juncal-Yaguará (40 Km. pavimentado) para facilitar el acceso a los lugares donde se localizaría los vertederos, diques y casa de maquinas, la cual constituye además una significativa ganancia, no solamente para los municipios de Palermo y Yaguará, sino también para el actual y futuro desarrollo turístico asociado a la represa de Betania.

También puede considerarse una contribución de la CHB a la infraestructura vial del Huila, su gestión ante el Misterio de Obras Publicas y Transporte para la construcción de un muelle flotante en el embarcadero de Yaguará, así como la entrega de dos puentes metálicos al municipio de Colombia, correspondientes al tramo de vía inundado entre Yaguará y el Hobo.

Como puede apreciarse, el aporte de la CHB en infraestructura vial, no solo representa la reposición de la vía Hobo-Yaguará sino también una ganancia para los municipios de Campoalegre, Iquíra, Palermo y Colombia.

Por otro lado, puede considerarse un significativo apoyo al desarrollo comercial y turístico de la región centro-occidental del departamento del Huila.

La CHB entrega en comodato, un lote de 56 hectáreas a la Secretaria de Fomento Agropecuario y Minero del Huila para la construcción de la estación Piscícola y de Anadecultura y el campamento El Volcán de la beneficencia del Huila.

Así mismo ha entregado lotes entre dos y seis hectáreas al municipio de Yaguará (para el manejo de basuras), a la inspección de Betania para un matadero y campos deportivos, a la empresa naviera de Yaguará y a la Cruz Roja para una escuela de Salvamento Acuático en Santa Elena.

EFECTOS SOBRE LOS RECURSOS NATURALES:

Los efectos generados por la CHB sobre los recursos naturales se relacionan principalmente con los ecosistemas terrestres y acuáticos, los recursos hidrobiologicos y el paisaje.

Tanto el Embalse como los diques y demás obras civiles de la CHB, se localizaron sobre la zona de bosque seco tropical correspondiente al Valle del Magdalena, cuya cobertura boscosa era relativamente reducida ya que las tierras planas estaban dedicadas a la agricultura comercial mientras las demás se encontraban en ganadería extensiva o sin ningún uso agropecuario como consecuencia de la erosión, de las fuertes pendientes y de la presencia de afloramiento rocosos sin disponibilidad de agua.

La vegetación nativa no conformaba grandes áreas boscosas, era de una baja biodiversidad y al parecer no albergaba especies vegetales únicas o en peligro de extinción. Por otra parte, la flora que allí se encontraba es equivalente a la que actualmente se observa en la zona de bosque seco tropical en los municipios de Yaguará, Hobo, Campoalegre y Palermo.

Por las mismas características anotadas anteriormente, la fauna nativa terrestre era también poco diversificada y compuesta por poblaciones en general representados por pocos individuos, tal como se verifico durante las labores de salvamento que se llevaron a cabo entre noviembre de 1986 y junio de 1987, es decir durante el periodo de llenado del Embalse.

Aunque no se ha hecho un estudio sistemático de la fauna actual, todo parece indicar que se ha mejorado el hábitat para varias especies de aves acuáticas y de rapiña que anidan, se abrigan o frecuentan acantilados rocosos, pequeñas cavernas, islotes y costas con laberintos, entrantes y salientes. Al respecto merecen especial mención la península de Tumburagua y algunas bahías abrigadas como las cercanas al sitio del proyecto canal de Chaira, en donde se reporta la presencia de patos migratorios, tortugas y otros animales semi- acuáticos. Todo esto refuerza el enriquecimiento de condiciones para la vida silvestre y desde luego amerita la declaratoria y manejo de zonas de reserva protegidas de la presión humana.

Existe también una franja alrededor del embalse y varios predios continuos adquiridos por la CHB para zonas de seguridad.

Por otro lado, algunos propietarios de zonas aledañas al embalse han destinado áreas para establecimientos comerciales mientras otros han adecuado terrenos para el cultivo de frutales perennes, tales como guanábana, mango y cítricos.

De otra parte, la Central Hidroeléctrica de Betania, en cumplimiento de la ley 56 de 1981 destina anualmente una suma equivalente al dos por ciento de sus ventas de energía para forestación y protección de recursos naturales en la cuenta del Alto Magdalena. La siembra de arboles se ha realizado principalmente con fines de protección y ornamentación alrededor del embalse. Se han ejecutados proyectos de reforestación en la vía de Hobo y el Hobito al embalse de Betania.

En el municipio de Yaguará v la vegetación protectora y ornamental se ha establecido en varios sitios del casco urbano, el Embarcadero de Peñalisa, Santa Helena, la escuela de salvamento de la cruz roja, la vía Letrán - Santa Elena, La estación piscícola, San José y El Conejo.

En jurisdicción del municipio de Campoalegre se han reforestado algunas áreas localizadas en proximidades a Seborucos, diques y casas de maquinas de la CHB.

Tanto los proyectos de reforestación como el mejoramiento de hábitat para algunas aves, en general se aprecian solamente como beneficios ecológicos; sin embargo con la represa de Betania se creo un ecosistema acuático que repercutió no solamente desde el punto de vista ecológico sino también desde el punto de vista económico en cuanto a los recursos hidrobiológicos de los ríos Magdalena y Yaguará.

Es un hecho significativo la producción actual de pescado en el embalse, la cual se basa esencialmente en una población con predominio de la mojarra plateada (Oreochnomis niloticus), cuyo establecimiento ha contado con algunas siembras de alevines, pero principalmente obedece a la proliferación de la especie en un nuevo hábitat donde ha encontrado ventajas adaptativas respecto a las especies nativas de los ríos Magdalena y Yaguará. Esta especie aunque foránea, ha permitido que más de 200 pescadores artesanales dependan económicamente del embalse.

También es un hecho la disminución de individuos y especies nativas de peces aguas arriba del sitio de presa ya sea por el cambio de un ecosistema de aguas lóticas (corrientes) a otro de aguas lentillas (estancadas) o por la barrera física de la represa constituye para la migración de peces; sin embargo esta disminución ya se había manifestado en la cuenca alta del Magdalena a causa del deterioro ambiental del río en toda su extensión.

Al respecto existen datos mediante los cuales se ha calculado que la pesca global anual pasó de 72.162 toneladas en 1977 a 26.928 toneladas en 1987. Para el mismo periodo las capturas de subienda pasaron de 43.139 a 14.541 toneladas, de las cuales 11.000 y 6.000 corresponden respectivamente a la pesca de bocachico (Zárate, 1989).

Con base en las anteriores cifras puede concluirse que la disminución de especies nativas en el alto Magdalena obedece a varias causas, entre las cuales la construcción de la represa de Betania es una más. Por otra parte la disminución gradual de la subienda se manifestó notablemente, mucho antes de la construcción de la CHB.

Pese a todo lo expresado en los dos párrafos anteriores, algunas de las especies migratorias parecen tener capacidad de sostener poblaciones en la represa tal como sucede con el capaz., el nicuro y el peje en la cola del embalse por el brazo del río Magdalena, los cuales sustentan en buena parte la pesca del sector comprendido entre el sitio La Herradura y la zona limítrofe de El Hobo y Gigante.

Además se capturan en menor proporción otros peces nativos como el denton, la madre de bocachico, la aguja, la guabina y la mojarra del Magdalena.

Es claro entonces que la Represa de Betania por un lado afecto negativamente las especies de peces nativos, pero por otro incremento positivamente el volumen de pescado a partir de una especie exótica (la mojarra plateada), lo cual a su vez genera empleo.

Este efecto de doble polaridad, es decir de aumento y disminución de recursos hidrobiologicos, han motivado a la CHB a realizar estudios himnologico-pesquero con el fin de orientar la formulación y ejecución de proyectos de piscicultura y de repoblamiento del embalse. Estudios de este tipo fueron realizados durante 1991 mediante convenio con la Universidad Nacional de Colombia.

Sin embargo, hacia el futuro, tanto la pesca como la recreación y el turismo, dependerán en gran medida de la calidad del agua en el embalse.

En los ecosistemas acuáticos lénticos como el embalse de Betania, en general se suceden cambios fisico-quimicos que pueden alterar a mediano y largo plazo la calidad del recurso hídrico para diferentes usos.

En concordancia con lo expresado en el párrafo inmediatamente anterior, La Universidad Nacional en 1985 recomendó a la CHB hacer un seguimiento de la calidad del agua tanto en el embalse como en los ríos Magdalena y Yaguará con el fin de detectar variaciones físicas y químicas desfavorables y aplicar oportunamente los respectivos correctivos.

Atendiendo a dicha recomendación, la CHB ha estado evaluado desde el segundo semestre de 1986, principalmente los siguientes parámetros: Temperatura, Conductividad eléctrica, ph, alcalinidad, oxigeno disuelto, fósforo, demanda química de oxigeno y sólidos suspendidos.

Los registros de las características fisicoquimicas se han efectuado en una red de puntos de muestreo tanto en el embalse como en el paso del colegio (rió Magdalena), Puente Venecia (río Yaguará), salida del embalse y Puente Santander (río Magdalena).

Respecto al seguimiento fisicoquimico del embalse, la Universidad Surcolombiana en 1991 concluye en términos generales lo siguiente:

Aguas arriba del embalse (Paso del Colegio y Puente Venecia) los valores más estables corresponden a la temperatura y el ph. Los demás parámetros presentan algunas variaciones, pero dentro de los limites normales.

En el embalse se han registrado variaciones en casi todos los parámetros, principalmente si se comparan los datos de diferentes profundidades; sin embargo, los valores no son tan altos como se había pronosticado antes del llenado del embalse. Aún así tanto la Universidad Nacional como la Universidad Surcolombiana consideran que a mediano y largo plazo podrían presentarse cambios desfavorables para la calidad del agua, especialmente en lo que se refiere a los contenidos de fósforos y oxigeno.

Aguas abajo del sitio de presa la calidad del agua es mucho mejor que en el embalse, lo cual indica por ejemplo, que el río Magdalena en este sector tiene buena capacidad de reoxigenacion. Por otra parte, es conveniente aclarar que en el sector de del Puente Santander algunos parámetros permiten concluir que la calidad del agua se ha deteriorado, pero por agroquímicos, basuras y vertimiento de aguas residuales que se arrojan en jurisdicción de los municipios de Neiva, Campoalegre y Palermo.

En los embalses con aguas de buena calidad y gran valor paisajístico, el potencial turístico y recreativo tiende a incrementarse significativamente; es decir el mejoramiento del paisaje en las centrales hidroeléctricas constituye un efecto de impacto positivo no solo desde el punto de vista estético sino también desde la perspectiva de desarrollo económico.

En los municipios de Yaguará, Hobo, Campoalegre y Gigante existían algunos atractivos naturales de interés paisajístico; sin embargo, con la represa de Betania estos atractivos no solamente aumentaron considerablemente su valor intrínseco desde el punto de vista estético, sino que también fueron complementados con nuevos elementos de valor paisajístico y escénico.

Además del paisaje creado por el deposito de agua, el Embalse se relaciona con formas de relieve regional, dando origen a nuevas unidades susceptibles de aprovechamiento estético y recreativo. Igualmente adquieren un gran valor y una nueva dimensión los sitios que por su ubicación y elevación permiten apreciar grandes porciones del Embalse, el Valle del Magdalena y las cabeceras municipales de El Hobo, Yaguará, Campoalegre y Gigante entre otros. Estos sitios constituyen importantes unidades escénicas que pueden también constituirse en un nuevo atractivo para el turismo y la Educación Ambiental.

En proximidades al sitio de presa y casa de maquinas, sobresalen por su valor paisajístico y escénico los siguientes lugares:

La confluencia de los ríos Magdalena y Yaguará.

Punta Tortugas, sitio localizado en el extremo norte de la Península Tumburagua.

Puentes sobre los vertederos de borde libre y de compuerta.

Miradores naturales de Letrán y El Volcán.

Los lugares anteriormente mencionados se destacan no solamente por su belleza propia, sino también por permitir observar el paisaje natural y cultural de otros lugares de la represa, así como las terrazas y el transito del río Magdalena después de pasar por las turbinas.

La zona del embalse correspondiente al brazo del río Yaguará posee por ahora las mejores condiciones de acceso y la mayor infraestructura en cuanto a casas de recreo y establecimientos comerciales dedicados a servicios de interés turístico y recreativo. Las áreas de mayor valor paisajístico son fundamentalmente las siguientes:

El complejo turístico de Santa Helena y el Parque Naturista Ocaima.

La parte baja de las Quebradas Capote, El Medio y Chichayaco.

Terrazas occidentales de la Península Tumburagua.

El embarcadero y el casco urbano de Yaguará.

Por la zona correspondiente al brazo del río Magdalena se destacan, entre otros, los siguientes sitios desde el punto de vista paisajístico:

Serranía y acantilados de Seborucos.

Bahías, islotes, afloramiento rocosos y vegetación nativa del Embarcadero de Peñalisa y la cuenca de la Quebrada Caraguaja en jurisdicción de Yaguará.

El puerto de El Hobo o embarcadero de medio día.

La Herradura.

La cola del embalse.

Por su elevación, sobresalen de valor escénico que constituyen miradores de importancia para observar el paisaje e interpretar el ambiente y la geografía de una gran porción del Departamento del Huila. Al respecto merecen especial mención los siguientes:

Cuchilla de Upar, Cerro el Cucharo, Cuchilla de Seborucos, las Cuencas media y alta de las Quebradas de El Hobo, El Hobito y el Pescador, Mirador de Herradura y Cerros de los Altares.

Desde las laderas de la Cuchilla Upar se observan el brazo del embalse correspondiente al río Yaguará, la zona hotelera de Santa Helena y las microcuencas de las quebradas Chichayaco y el Medio.

Desde el Cerro Cucharo, ubicado en la zona sur de la península Tumburagua se tiene visibilidad total sobre el embalse y los centros urbanos de Campoalegre, El Hobo, Yaguará e Iquíra, y sobre la zona petrolera de Los Mangos.

La Cuchilla de Seborucos tiene afloramientos rocosos adyacentes al brazo del embalse correspondiente al río Magdalena. Ofrece atractivos por la topografía agreste, con visibilidad hacia sitios de la península Tumburagua y refugios de la flora y la fauna silvestres; sin embargo su acceso exige actividad de caminata.

Las partes alta y media de las microcuencas El Hobo, el Hobito y El Pescador ofrecen una excelente visión de conjunto para el embalse, el Valle del Magdalena y gran parte del territorio perteneciente a los municipios de Gigante, Iquíra, Teruel, Yaguará, El Hobo, Campoalegre, Rivera y Neiva.

El mirador la Herradura con un acantilado, ofrece un atractivo escénico sobresaliente ya que permite observar la entrada del río Magdalena al embalse y el muro principal de la represa.

Desde los Cerros Los Altares, en proximidades al mirador La Herradura, se puede apreciar la totalidad del embalse, el Valle del Magdalena, el Valle del río Paez y los plegamientos de las Cordilleras Oriental y central hacia el sur del Huila.

Tal como se puede apreciar en las líneas anteriores, aunque el objetivo inicial y fundamental de la CHB como empresa se orientó a la generación de energía para Huila y otras regiones del país, indirectamente creó condiciones para la pesca y el aprovechamiento del paisaje desde una perspectiva económica, cuyos beneficios pueden obtenerse mediante proyectos de desarrollo turístico.

EFECTOS SOBRE LOS PATRONES DEMOGRAFICOS:

En el estudio del impacto ambiental realizado por la Universidad Surcolombiana se determinó que la CHB, directa e indirectamente generó los siguientes efectos sobre los patrones demográficos:

Inmigración y crecimiento poblacional urbanos.

Cambios en la distribución etérea de la población.

Cambios en la distribución espacial de la población.

Los municipios de El Hobo y Yaguará, en la década del 70 y atrás tenían la tendencia de contribuir al crecimiento de centros urbanos mayores, debido a la violencia y en procura de empleo, pero en la década del 80 como consecuencia directa e indirecta de la CHB, estos dos municipios se constituyeron en receptores de población.

Al iniciarse los trabajos de la CHB, los volúmenes de población inmigrante en busca de trabajo o para ofrecer servicios fueron significativos. Una vez llenado el embalse y puesta en operación la central llegaron otros inmigrantes atraídos por las expectativas de carácter comercial y de recreación asociadas al potencial turístico de la empresa.

Aproximadamente la tercera parte de la población urbana de El Hobo y cerca de la cuarta parte de la población urbana de Yaguará, reside en estos municipios después de haberse iniciado la construcción de la CHB.

Para el caso de Yaguará, efectos similares se han estado generando con la reciente explotación petrolera de Los Mangos.

El crecimiento poblacional urbano de estos municipios se debe no solamente a la inmigración desde otros departamentos, sino también al desplazamiento de propietarios y trabajadores agropecuarios que residían en las áreas hoy ocupadas por el embalse.

A mediano y largo plazo las tasas de crecimiento disminuirán paulatinamente, dado que el impacto mayor de la CHB tiende a entrar en un proceso estabilizador.

El desplazamiento de los habitantes que residían en el área del embalse disminuye la población principalmente en el municipio de Yaguará; sin embargo, entre 1990 y 1993 se ha observado un incremento de la población urbana en Yaguará como en El Hobo debido al aumento de establecimientos comerciales y casas de recreo al lado de las vías que comunican a la represa de las cabeceras municipales de El Hobo y Yaguará. Por otro lado la adecuación de nuevas tierras para el cultivo de arroz y frutales en los alrededores del embalse está contribuyendo a elevar la población rural.

Simultáneamente con el aumento de habitantes en la zona urbana se dieron cambios en la distribución especial y etérea de la población en estos mismos municipios.

En Yaguará, 60 familias que residían en la zona de seguridad del embalse re ubicadas por la CHB en el barrio Tumburagua, construido específicamente para este fin. Por decisiones diferentes a la CHB, entre 1985 y 1993, el casco urbano de Yaguará se ha venido ampliando principalmente hacia el oeste, noroeste y suroeste; es decir hacia las vías que conducen a Neiva y Teruel.

En El Hobo no fue necesario re ubicar familias, sin embargo por diferentes razones, entre 1985 y 1993 el casco urbano se amplio hacia el noroeste y el suroeste; es decir hacia el embalse y la salida que conduce a la Vereda de Aguas Frías.

Durante el periodo de construcción de la CHB hubo un incremento muy significativo en la población entre los 18 y 24 años, como consecuencia de la inmigración de jóvenes que llegaron a trabajar en la CHB, sin embargo una vez terminadas las obras de las cifras volvió a descender y tiende a estabilizarse.

La inmigración y el crecimiento de las cabeceras municipales en el Hobo y Yaguará han exigido ampliar el área urbana y la cobertura de servicios públicos. Por otro lado, se ha incrementado la oferta de mano de obra, mientras las fuentes de empleo no han crecido en la misma proporción; sin embargo la represa de Betania como un recurso turístico y recreativo constituye una importante alternativa que aunque se esta aprovechando se encuentra aun sub-utilizada.

El incremento de la población infantil en un 44% en Yaguará y un 45% en El Hobo, demanda necesariamente mayores esfuerzos en los servicios de salud y educación. Respecto a este ultimo afortunadamente, no existe déficit de maestros ni de escuelas si comparamos sus índices con los de la mayoría de municipios del Huila.

EFECTOS SOBRE LA PARTICIPACION COMUNITARIA Y LA COORDINACION INTERINSTITUCIONAL:

Voluntaria e involuntariamente, la CHB ha inducido cambios que fortalecen de una u otra manera la organización y la participación de la comunidad para las actividades relacionadas con la producción, la educación ambiental y el desarrollo regional.

Inicialmente, como consecuencia del rechazo del cual fue objeto la CHB por los cambios socioeconómicos generados por la inundación de tierras agrícolas, la comunidad comenzó a desarrollar un sentido de identidad o de conciencia colectiva, lo cual a su vez comenzó a fortalecer la solidaridad de grupo de tal manera que las relaciones sociales trataron de encontrar mas sustento en la razón que en la tradición, el individualismo y el sentimiento.

La CHB antes que bloquear la organización y la participación comunitaria, la ha promovido a través de diferentes actividades, diagnósticos y planes.

La electrificación rural y otras acciones que la CHB ha realizado por concepto de Ley 56 o mediante asesorías y entregas, en gran parte han sido orientadas, en donde la comunidad cumple con algunos requisitos básicos de organización; en consecuencia la consolidación de grupos comunitarios empieza a verse como una alternativa para canalizar con mayor facilidad el apoyo institucional.

El estudio de Impacto Ambiental de la CHB y alternativas de desarrollo en su área de influencia, realizado por la Universidad Surcolombiana entre 1991 y 1992, a solicitud de la misma Central Hidroeléctrica de Betania S.A. se fundamento en gran medida a partir de los resultados obtenidos en talleres efectuados con lideres comunitarios y representantes de las autoridades municipales y varias entidades del orden departamental y nacional. Dichos talleres constituyeron no solo una estrategia metodológica para el estudio, sino también una capacitación y entrenamiento para la participación en eventos que se realicen con el fin de concertar soluciones a los problemas de interés municipal y regional.

De otra parte, a comienzos de 1991 la CHB emprendió un programa de sensibilización a la comunidad y la educación ambiental mediante el cual se promovió la organización comunitaria y se abrieron espacios de participación.

Con los estudios, diagnósticos y planes realizados por la CHB a través de Universidades y firmas consultoras se ha generado una información importante de utilidad no solamente para la planificación y el manejo de la empresa, sino también para el conocimiento, el aprovechamiento de los recursos naturales y el desarrollo económico social de una gran parte del territorio Huilense, en especial para los municipios de Hobo, Yaguará, Campoalegre y Gigante.

Adicionalmente, la CHB ha contribuido y seguirá contribuyendo a fomentar la coordinación inter-institucional y canalizar recursos económicos de otras entidades para hacer inversiones importantes en dichos municipios, por ejemplo en materia de servicios públicos, capacitación y asistencia técnica, pesca, turismo y recreación.

EFECTOS SOBRE LA SALUD PUBLICA:

En general las Centrales Hidroeléctricas con Embalse, próximas a centros urbanos, tienden a generar efectos tales como, variaciones en la calidad sanitaria del ambiente e incremento en la demanda de servicios de salud.

En los Embalses tropicales como el de Betania existen hábitats propicios para la proliferación de vectores de enfermedades transmisibles al hombre, entre las cuales se encuentran La Malaria (Mosquito Anofeles), el dengue (Mosquito Aedes aegypti) y la esquistosomiasis (caracol Biomphalaria).

Debe aclararse que el riesgo de la malaria y el dengue en los municipios de Hobo, Yaguará, Campoalegre y Gigante, no es atribuible exclusivamente al embalse de Betania puesto que existen otros hábitats intradomicialiarios o externos, tales como aguas estancadas en los cultivos de arroz, recipientes abandonados o en desuso y sistemas inadecuados para la eliminación de aguas servidas, entre otros.

Es importante mencionar la vecindad con el departamento del Caquetá, reconocida región endémica de la Malaria o paludismo. Además, dichos municipios mantienen relaciones de índole comercial, laboral y familiar con este departamento; sin embargo, pese a incrementarse el riesgo de la enfermedad al ampliarse el hábitat del vector, hasta el momento se halla controlada y el servicio de vigilancia epidemiológica es eficiente.

La esquistosomiasis, aunque de menor riesgo debe seguirse teniendo en cuenta, pues los países vecinos, especialmente en Venezuela, Brasil y las Antillas se ha reportado su presencia. En Colombia se han registrado algunos casos en personas provenientes de otros piases.

Igualmente los embalses como el de Betania puede llegar a ser receptores de Agroquímicos, aguas negras y basuras por parte de los pobladores locales, de tal manera que pueden crearse condiciones favorables para la proliferación de microorganismos que causan enfermedades como el cólera y la fiebre tifoidea. Al respecto es conveniente anotar que la CHB instaló dos plantas para el tratamiento de las aguas servidas de Hobo y Yaguará, con lo cual se reduce significativamente el deterioro del embalse por contaminación microbiología; sin embargo también se requiere que la comunidad y las autoridades municipales contribuyan con la practica de un adecuado manejo de las basuras y aguas residuales.

Por su parte, la industria del turismo también puede incrementar el volumen de vertimientos de aguas servidas y basuras en el Embalse, si los propietarios de establecimientos comerciales y autoridades de salud no participan activamente en el saneamiento ambiental de recursos hídricos.

La calidad del agua del embalse incide no solamente en la salud de pobladores locales y visitantes, sino también en el valor estético de la represa, el potencial turístico, la recreación y la pesca.

El embalse como fuente de recursos hidrobiologicos esta contribuyendo a mejorar el nivel nutricional de pescadores y habitantes del entorno inmediato a la CHB, ya sea como pescado o como alimentos sustituidos adquiridos con los ingresos que genera su comercialización.

Igualmente el embalse como fuente de recursos para disfrutar el paisaje a realizar actividades de recreación, contribuye a elevar el nivel de vida en cuanto a la salud de la población desde el punto de vista psíquico.

EFECTOS SOBRE LA CIENCIA, LA TECNOLOGIA Y LA EDUCACION:

Con el proyecto de la Central Hidroeléctrica de Betania, el Departamento del Huila se ha beneficiado con la producción de conocimiento sobre hidrología, geología, medio ambiente y características socioeconómicas del Alto Magdalena.

Durantw la fase de construcción, la CHB contrato con la Universidad Nacional de Colombia un estudio de impacto ambiental cuyos resultados fueron entregados en 1985. El informe final presenta datos interesantes sobre los efectos que posiblemente se generarían con la construcción y operación de la Central Hidroeléctrica de Betania, y las respectivas medidas de mitigación. Adicionalmente contiene una propuesta de ordenamiento territorial y urbano con especial énfasis en los municipios de Hobo y Yaguará e inspección Betania.

Con base en el estudio de la Universidad Nacional, el INDERENA en 1985 emitió un concepto sobre el manejo ambiental del proyecto y recomendó a la CHB emprender otros estudios relacionados, en especial, con la calidad del agua y los recursos hidrobiológicos del Embalse.

En 1986 se elaboró un informe relacionado con los efectos de impacto ambiental reconocidos por la CHB ante el grupo Intrasectorial de Asuntos Socioeconómicos del Sector Eléctrico Colombiano.

Igualmente en 1986 (antes del llenado del embalse) La Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de la CHB realizó un estudio sobre la explotación del recurso hidrobiológico en los ríos Magdalena y Yaguará con especial referencia a los municipios de Gigante, Yaguará, Hobo y Campoalegre.

En 1987 la misma UMA preparo un informe en el cual se describe el proceso de llenado del embalse, en 1989 efectúo una evaluación de la actividad pesquera en el embalse y un estudio enfocado hacia la identificación de posibles efectos de la Central Hidroeléctrica de Betania sobre las migraciones piscícolas del río Magdalena.

Durante 1989 y 1990 la CHB efectuó mediciones hidrometeorológicas, sobre geomorfología, erosión y sedimentos en la represa. Durante este mismo periodo y los años siguientes, la UMA ha realizado trabajos de campo e informes sobre el seguimiento limonologico del embalse y los ríos Magdalena y Yaguará (Paso del Colegio, Puente de Venecia y Puente Santander), con el fin de conocer las variaciones en la calidad del agua mediante el análisis de parámetros fisico-quimicos.

En 1990, los médicos Rufino Masías Alvira y Alvaro Augusto Ariza presentaron el informe final de un diagnostico socio-sanitario de los municipios de Hobo y Yaguará, contratado por la CHB con el fin de evaluar entre otros la presencia de vectores relacionados con enfermedades de origen hídrico.

En 1990 la CHB contrató con la firma INFOREST LTDA una investigación sobre taxonomía silvicultura, ecología y usos de la vegetación del bosque seco tropical del departamento del Huila, zona de vida en la cual se encuentra el embalse, la casa de maquinas, diques y demás obras civiles de la CHB.

Entre 1990 y 1992, con el auspicio de la CHB se realizaron varios estudios de suelo y diagnósticos generales para algunas microcuencas para los municipios de Yaguará, Hobo y Campoalegre.

Por esta misma época la Universidad Nacional de Colombia fue contratada por la CHB para realizar un estudio piscícola y un plan de desarrollo pesquero del embalse, los cuales fueron entregados a comienzos de 1992. Simultáneamente, la Universidad Surcolombiana mediante Contrato firmado con la CHB realiza un estudio cuyo contenido fundamental puede resumirse en los siguientes puntos:

Diagnostico biofísico y socioeconómico de los municipios de Hobo, Yaguará, Campoalegre, Gigante e Inspección de Betania.

Identificación evaluación y descripción de los principales efectos positivos y negativos generados por la construcción y operación de la Central Hidroeléctrica de Betania (tres años y medio después de llenado el embalse).

Medidas de mitigación de la CHB y propuesta de desarrollo integral para el área de influencia de la represa, en especial, en especial para los municipios de Hobo, Yaguará, Campoalegre, Gigante e Inspección de Betania.

Gran parte de los estudios mencionados y principalmente los realizados por las Universidades Nacional y Surcolombiana, son de una inmensa utilidad no solamente para la CHB, sino también para las organizaciones comunitarias y entidades del orden municipal, departamental y nacional con presencia institucional en el área de influencia de la represa.

El trabajo realizado por los investigadores de la Universidad Surcolombiana ha sido presentado en los siguientes eventos del orden departamental y nacional:

Curso de educación ambiental para profesores del área de influencia de la CHB, realizado en Yaguará en 1992.

Conferencias dictadas a estudiantes de administración educativa, ingeniería agrícola, especialización en gestión del desarrollo regional y especialización en docencia de la biología, de la Universidad Surcolombiana durante 1991, 1992 y 1993.

IX convención científica nacional celebrada en Santa fe de Bogotá (1992) por la asociación Colombiana para el avance de la ciencia.

II encuentro nacional sobre experiencias y aplicaciones practicas en el manejo de cuencas realizado en Cali (1993), bajo la coordinación de la red nacional de ordenamiento y manejo de cuencas hidrográficas (Renorde).

V Congreso y VII Seminario de ingeniería agrícola realizado en Cali (1993), bajo la coordinación de la asociación de ingenieros agrícolas del Valle (Asocia).

Primer curso de evaluación de impacto ambiental para el programa de ingeniería de regadíos (1993), Popayán, Universidad del Cauca.

De otro lado, la CHB a organizado otros eventos de educación y divulgación ambiental a través de seminarios, concursos y medios masivos de comunicación. Al respecto es conveniente destacar el concurso ecológico cacique Chuira, abierto para aficionados, investigadores y entidades del Huila y de Colombia que se dediquen a la investigación y conservación de los recursos naturales como puede apreciarse.

La generación de conocimientos en el campo ambiental constituye una de las principales efectos de la CHB, aunque por falta de una mayor divulgación es poco reconocido en el departamento del Huila.

Hasta hace poco este departamento era identificado a nivel nacional principalmente por el reinado del bambuco, las fiestas de San Juan y San Pedro, El parque ecológico de San Agustín, el petróleo, el mármol y las áreas fosiliferas semiáridas de la Tatacoa. Ahora, este lugar de privilegio también ha sido conquistado por la Central Hidroeléctrica de Betania, la cual a su vez contribuye a reforzar en el ámbito nacional, la imagen de identidad y desarrollo de la región Opita.

Por último es necesario tener en cuenta que los efectos socioeconómicos generados por la CHB durante la fase de llenado del embalse y los primeros años de operación son percibidos por la comunidad, en general, con el calificativo de desfavorable; sin embargo a mediano y largo plazo los beneficios serán percibidos con mayor magnitud e intensidad, sobre todo si las autoridades municipales el gobierno departamental y las organizaciones comunitarias se comprometen coordinadamente con la planificación y ejecución de proyectos orientados hacia el aprovechamiento del embalse como fuente de recursos turísticos y pesqueros.

OBRAS COMPLEMENTARIAS.

Construcción y pavimentación de la vía Yaguará Neiva (aprox. 45 Km.)

Remodelación cárcel municipal Yaguará.

Relocalización cementerio y construcción cripta iglesia de Yaguará.

Construcción urbanización Tumburagua para Relocalización viviendas.

Pintura exterior templo de Yaguará.

Relocalización líneas eléctricas 13.2 KW (Yaguará - Hobo)

Relocalización subestación Yaguará.

Construcción red alumbrado publico Yaguará.

Construcción inspección Letrán Yaguará.

Donación volqueta al municipio.

Remodelación red de alcantarillado Yaguará.

Dos plantas de tratamiento aguas negras.

Emisarios finales para alcantarillado Yaguará y Hobo.

Construcción puente Venecia y vías de acceso.

Construcción vía alterna Yaguará Iquíra.

Construcción ferri y ponteadero para rehabilitación vía Yaguará-Hobo.

Embarcadero Yaguará.

Realce puentes vía Yaguará Hobo.

Adecuación y embellecimiento zona ribereña de Yaguará sobre el

embalse.

Campamentos santa Elena.

Carretera sitio de presa vía central.

PRINCIPALES EFECTOS DE LA CONSTRUCCION Y OPERACIÓN DE LA CHB:

1. Efectos sobre el empleo y la producción.

2. Efectos sobre la infraestructura física y las obras publicas.

3. Efectos sobre los recursos naturales.

4. Efectos sobre los patrones demográficos.

5. Efectos sobre la participación comunitaria y la coordinación Inter-institucional.

6. Efectos sobre la salud publica.

7. Efectos sobre la ciencia, tecnología y educación.

BETANIA FRENTE AL FUTURO.

La Central Hidroeléctrica de Betania se originó como una Empresa de propiedad del Estado Colombiano representado por las entidades del sector eléctrico y de un buen numero de electrificadoras Departamentales.

La Nación al asumir la deuda externa, se hizo propietaria de algo mas del 99%

de las acciones, avaluándose en doscientos cincuenta y cuatro mil millones de pesos, cuando el Estado asumió la deuda.

La CHB es una Empresa que genera importantes utilidades y que esta plenamente saneada por la operación antes señalada, por esto una gran cantidad de inversionistas privados y públicos se interesaron por ingresar al negocio de suministrar energía eléctrica de incrementar su presencia en el sector.

La central Hidroeléctrica de Betania fue vendida al consorcio Chileno ANDESA, las negociaciones se cerraron en diciembre de 1996 por un valor de US. $ 485 millones de dólares, equivalentes al 99.98 % del avalúo total de la Hidroeléctrica, el 0.02 % restantes pertenecen a la Corporación financiera del Valle "CORFIVALLE".

ANDESA tiene el compromiso de distribuir la energía eléctrica producida, continuando con le interconexión Nacional y cumpliendo a cabalidad con las especificaciones que aun perduran de la ley 56.

BIBLIOGRAFIA:

Informe de actividades Central Hidroeléctrica de Betania 1981, 1982, 1983, 1984, 1985, 1986, 1987, 1988, 1989, 1990, 1991, 1992, 1993, 1994, 1995. (Ministerio de Minas y Energía.)

Cartillas Regionales de Colombia. Tomo 6 (EXXON).

BETANIA: Energía para Colombia "Ayer - Hoy - Mañana" (Central Hidroeléctrica de Betania).

" De lo real a lo cotidiano" (Diario del Huila. Neiva 1979)

" El Huila y sus aspectos" (Editorial Cromos. Bogotá 1935)

Diccionario Indio del Gran Tolima.

El Huila: Su Geografía. Gilberto Vargas Motta.

Universidad Nacional de Colombia. Proyecto Betania. – Volumen I.

Entrevista. Paulino Galindo Yustres. Exgerente Betania.

Entrevista. Gabriel Houghton Pérez. Asistente Técnico CHB.

Entrevista. Nicolás Lizcano Lizcano. Contador CHB.

Universidad Nacional de Colombia. Diagnostico del Área de ordenamiento Territorial del proyecto Hidroeléctrico de Betania.

Cortesía "Hotel El Lago" (Yaguará).

Trabajo enviado por:

Gerardo Becerra Durán

gebedu[arroba]hotmail.com

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