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Los Incas en el Ecuador (página 2)

Enviado por Marcelo Molina



Partes: 1, 2


La expansión territorial hacia el Chinchaysuyo (actual Ecuador) tuvo lugar hacia mediados del siglo XV y culminó en las primeras décadas del XVI. La inició el Inca Túpac Yupanqui, hijo de Pachacuti Inca, el "renovador del universo" y verdadero constructor del Tahuantinsuyo o Imperio de los Incas. El ejemplo del gran Túpac Yupanqui fue seguido por su hijo Huayna Cápac, hasta someter bajo su poderío a todo el "universo" entonces conocido, con más de 6.000 kilómetros de extensión Norte-Sur y afectando fundamentalmente a los pueblos de la Sierra, puesto que no sintieron mayor interés por las llanuras bajas de la Costa occidental y por la interminables selvas amazónicas del Oriente. Este imperio incluía por una parte la más amplia diversidad de pueblos, culturas, idiomas, cultos y tecnologías, y por otra una extraordinaria variedad de recursos ecológicos; factores con los cuales gracias a un sistema administrativo, económico y teocrático impuesto por los cuzqueños, se estructuró la civilización más grande que ha existido en la Historia andina.

Los Incas no tuvieron mayor dificultad en dominar a los Cañaris y Puruháes (en el Ecuador) con quienes aplicaron una estrategia muy común en ellos: el sistema amistosos de reciprocidad con los jefes de los grupos hasta lograr su subordinación; este método les había dado rápidos y exitosos resultados en Bolivia y Perú; mientras que en los pueblos del Norte tuvieron que aplicar la severa conquista militar debido a la tenaz resistencia que encontraron. Testimonio de esas encarnizadas batallas fue precisamente aquella de Yahuarcocha (lago de sangre) cuyas aguas se tiñeron de rojo con la sangre de los valientes Caranquis que sucumbieron en manos del mismo Huayna Cápac.

Los invasores captaron de los conquistados la larga tradición y conocimientos que tenían sobre la agricultura, metalurgia, elaboración de productos suntuarios, extracción de la concha Spondylus, sal, coca, etc. Acá encontraron una naturaleza pródiga, con selva tropical húmeda, manglares y costa en el litoral; amplios valles, pajonales y montañas fértiles en la Sierra. Esta geografía contrarrestaba con los sistemas ecológicos de la Puna, espacios fértiles reducidos, o los extensos desiertos costeros que predominan en los Andes Centrales y Meridionales, característicos del actual Perú.

Territorio del Tahuantinsuyo

Los cuatro suyus en su conjunto se extendían a lo largo de más de 2.000.000 km² y llegaron a abarcar, en su período de apogeo (hacia 1532), parte de las actuales repúblicas deL sur de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Poseían aproximadamente 9.000 km de costa en el Océano Pacífico. La expansión se inició con el conquistador Inca Pachacútec y llegó a su apogeo con el Inca Huayna Cápac. Se atribuye la máxima expansión al Inca Túpac Yupanqui.

Hacia el norte, el Imperio Incaico se extendía hasta el río Ancasmayo, al norte de la actual ciudad de Pasto (Colombia). En Ecuador llegaron a abarcar una zona que incluiría las actuales ciudades de Quito, Guayaquil, Manta, Esmeraldas, Ambato.

Hacia el noreste, se extendía hasta la selva amazónica de las actuales repúblicas de Perú y Bolivia. Son muy poco nítidos sus límites con ésta debido a las esporádicas expediciones de exploración de la selva por parte de los habitantes del imperio debido a la gran cantidad de enfermedades y el miedo que los nativos poseían a esas zonas, pero se sabe que dominaban las actuales ciudades de Potosí, Oruro, La Paz y Cochabamba en Bolivia y prácticamente toda la sierra peruana.

Hacia el sureste, el Imperio Incaico llegó a cruzar la cordillera de los Andes (lo que en geopolítica moderna se conoce como encabalgarse), llegando un tanto más allá de lo que ahora se conoce como las ciudades de Salta y Tucumán en Argentina. El territorio inca de la actual Argentina, conformó una zona especial que se denominó Tucma o Tucumán, que abarcaba las actuales provincias de La Rioja, Catamarca, Tucumán, Salta y Jujuy.

Hacia el sur, existen pruebas de que el Imperio Incaico llegó a abarcar hasta el Desierto de Atacama (región III) en dominio efectivo pero con avanzadas hasta el río Maule (actual región VII de Chile), donde debido a la resistencia de los Purumaucas (subgrupo del pueblo Picunche, pertenecientes a la etnia Mapuche) no pudo seguir avanzando.

Hacia el oeste, si bien el Imperio Incaico limitaba con el Océano Pacífico, hay quienes además postulan que los Incas habrían incluso llegado a mantener, a pesar de las limitaciones navales de la época, una cierta relación comercial con algún pueblo desconocido de la lejana Polinesia (Oceanía). El tema ha sido estudiado por Jose Antonio del Busto en una reciente publicación. Una de las personas que defendió esta teoría fue el difunto explorador difusionista noruego Thor Heyerdahl.

Su capital se encontraba en la ciudad del Cusco —que, según la Constitución peruana, es la "capital histórica de Perú—"•, en donde los cuatro suyus se encontraban.

División política:

Los cronistas afirmaron que el Tahuantinsuyu estuvo dividido en cuatro suyus o regiones principales: Chinchaysuyo, Antisuyo, Collasuyo y Contisuyo. El centro de esta división era el propio Cusco. Se ha atribuido al inca Pachacútec la creación de este sistema de organización del territorio; sin embargo sabemos que se trataba de una práctica que antecedió al gobierno de este gran reformador. Antes de consolidarse el dominio del inca en el Cusco, el espacio en torno de esta ciudad estuvo también dividido en cuatro partes. Las divisiones entonces correspondían a los territorios de los señoríos del área. Cuando Manco Cápac y sus clanes se establecieron en la zona, crearon los cuatro suyus incas a partir de esta división.

Suyu

Mapa

Descripción

Chinchaysuyo

(Chinchay suyu)

Monografias.com

  • Ubicación: Se ubicaba en el cuadrante noroeste de la capital (Cusco).

  • Grupo: Pertenecía al grupo Hanan -alto- (Hanansuyo, Hanan suyu).

  • Otros: Era la región principal.

Antisuyo

(Anti suyu)

Monografias.com

  • Ubicación: Se ubicaba en el área de la ceja de selva al noreste de la ciudad del Cusco.

  • Grupo: Pertenecía al grupo Hanan -alto- (Hanansuyo, Hanan suyu).

  • Otros: Limitaba con la selva amazónica.

Contisuyo

(Kunti suyu)

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  • Ubicación: Estaba situado en la vecindad de Arequipa.

  • Grupo: Pertenecía al grupo Hurin -bajo- (Hurinsuyo, Urin suyu).

  • Otros: Era la región más pequeña.

Collasuyo

(Qulla suyu)

Monografias.com

  • Ubicación: Se ubicaba en el cuadrante sureste de la capital (Cusco).

  • Grupo: Pertenecía al grupo Hurin -bajo- (Hurinsuyo, Urin suyu).

  • Otros: Ocupaba principalmente la zona altiplánica.

Organización territorial

Cada provincia (wamani) estaba dividido en sayas o partes en las cuales habitaba un número variable de ayllus. El número de sayas de cada provincia solía basarse en la dualidad, si bien es cierto que algunas provincias llegaron a tener tres sayas, como la de los Huancas.

Organización política

El gobierno imperial era de tipo monárquico teocrático y la máxima autoridad era el emperador, aconsejado por el consejo imperial. El gobierno de cada suyo (distrito) estaba a cargo de un tucuyrucuy, que actuaba como virrey.

Emperador (Inca)

A estos gobernantes, a los que se atribuía un origen divino, se les suele asociar los títulos de apu inca y sapa inca: "divino inca" y "único inca", respectivamente.

La "capaccuna" era la lista oficial de gobernantes de la civilización inca. Se especula que existieron más gobernantes de los que ésta acepta y que varios fueron borrados de la historia oficial del imperio por distintos motivos. En total, fueron doce los emperadores incas.

Aunque algunos historiadores consideran que Atahualpa no debe ser incluido en la capaccuna, argumenando que Atahualpa se habría declarado súbdito de Carlos I de España, además del hecho de que nunca llegó a serle ceñida la mascapaicha, el símbolo del poder imperial, la mayor parte de los cronistas da como cierta la relación de 13 Incas, asignando el escaño 13ro. a Atahualpa.

Otros historiadores han seguido el linaje y consideran que deben tomarse en cuenta también a Tarco Huaman y a Inca Urco. El primero sucedió a Mayta Cápac y, después de un corto período, fue depuesto por Cápac Yupanqui. El segundo se ciñó la mascaypacha por decisión de su padre, Viracocha Inca, pero, ante su evidente desgobierno y la invasión de los chanca, huyó con él. Luego del triunfo de Cusi Yupanqui -el futuro Pachacútec Inca Yupanqui, también hijo de Viracocha Inca- sobre el pueblo enemigo, Inca Urco fue muerto en una emboscada que él mismo le tendió a su hermano. Asimismo, Garcilaso y algunos otros cronistas insertan entre Pachacútec y Túpac Yupanqui a Inca Yupanqui, soberano de dudosa existencia.

Consejo imperial

El máximo organismo dedicado a la asesoría del emperador Inca. Integrado por ocho personas:

  • Los gobernadores de los suyus (suyuyuq).

  • El príncipe heredero (auqui). La tradición del auqui fue instaurada por Pachacútec Inca Yupanqui y Túpac Yupanqui fue el primer auqui.

  • El sumo sacerdote (Willaq Uma).

  • Un amauta (hamawt'a).

  • El general del ejército imperial (Apuskipay).

Bandera

Según varias crónicas hubo algún estandarte (unancha) imperial inca, la llamada bandera del Imperio Inca, la cual era utilizada por las huestes incaicas junto al emperador.13

el guión o estandarte real era una banderilla cuadrada y pequeña, de diez o doce palmos de ruedo, hecha de lienzo de algodón o de lana, iba puesta en el remate de una asta larga, tendida y tiesa, sin que ondease al aire, y en ella pintaba cada rey sus armas y divisas, porque cada uno las escogía diferentes, aunque las generales de los Incas eran el arco celeste y dos culebras tendidas a lo largo paralelas con la borda que le servía de corona, a las cuales solía añadir por divisa y blasón cada rey las que le parecía, como un león, un águila y otras figuras. Tenía por borla el dicho estandarte ciertas plumas coloradas y largas puestas a trechos

CAPITULO II

Organización social

1.1. Clases sociales en el Imperio Inca

La sociedad Inca, fue jerárquica y rígida. Existieron grandes diferencias entre las clases sociales, siendo estas diferencias respetadas por todos los habitantes del Imperio. Las clases jerarquizadas formaban una pirámide donde el Inca, con todo el poder, se encontraba en la cúspide, mientras que el pueblo, que era la gran mayoría, constituía su base social.

Clases sociales en el Imperio Incaico

Clases Sociales

Representantes

Realeza

  • Inca

  • La Coya: Esposa del Inca

  • El Auqui: Hijo del Inca.

Nobleza

  • Nobleza de Sangre: Restantes miembros de las Pañacas (parientes).

  • Nobleza de Privilegio: Personas que destacaron por sus servicios; Sacerdotes y Acllas; Altos jefes.

Ayllu

  • Hatun Runa: El pueblo en general (campesino).

  • Mitimaes: Grupos trasladados para colonizar nuevas regiones enseñando a los pueblos nuevas costumbres.

  • Yanaconas: Servidores del Inca y del Imperio.

  • Esclavos: Prisioneros de guerra dependientes del Inca que no eran escogidos como Yanaconas.

La nobleza inca

En el imperio existían dos linajes principales, Hanan Cusco y Hurin Cusco, de los cuales provenía el Sapa Inca o monarca. Cada vez que un inca moría había inestabilidad política entre estos dos linajes y la descendencia del último monarca por el poder. Cuando se instituía al nuevo inca, éste conformaba un nuevo linaje propio o panaca. Hubo al menos una docena de panacas en el imperio, cuyos miembros tenían varios privilegios.

Si bien el Sapa Inca, la Coya (su esposa), el Auqui (heredero del Inca) y sus hijos (primeras generaciones de cada panaca) conformaban la familia real o realeza del imperio, existía un número importante de personas que se les consideraba nobles, sean de sangre o de privilegios. Entre los nobles de sangre estaban los restantes miembros y descendientes de las panacas y dentro de los nobles de privilegio estaban aquellas personas que destacaron por sus servicios. Una de sus características que diferenciaba a la nobleza inca del pueblo era el enorme tamaño de su orejas, causado por el uso de aros expansores.

La nobleza de sangre en el Imperio Inca se estima al momento de su caída en más de 10.000 individuos repartidos en diferentes partes del Tahuantinsuyo, que cumplían funciones administrativas y militares. Parte de las estrategias utilizadas por los incas para someter a otros pueblos, luego de enfrentamientos militares, era establecer alianzas matrimoniales entre los caciques locales y las hijas o concubinas del inca a modo de crear lazos que permitieran la pacífica ocupación. También era habitual que el cacique entregara a sus hijas o esposas al Inca, las que se enviaban directamente al Cusco para formar parte de su harén.

Con la caída del Imperio, se perdieron todas las prerrogativas nobiliarias incas existentes sin embargo, algunos nobles hicieron esfuerzos para que éstas fueran reconocidas por la corona española, como Cristóbal Pariacallán Tuquiguaraca, a quien se le concedió escudo de armas y privilegios, también Felipe Guamán Poma de Ayala o Inca Garcilaso de la Vega hicieron gestiones en el sentido de que se reconocieran sus distinciones de clase.

CAPITULO IV

Actividades económicas

La base de la economía fue la agricultura; las tierras eran comunales. Cada familia tenía sus tierras para cultivarlas y alimentarse. Las familias más numerosas, recibían mayor cantidad de tierras.

La forma de trabajo de las tierras era la "minka", es decir, "se ayudaban en las tareas agrícolas en forma comunitaria". El Portal Fuenterrebollo, nos dice que ". bien cuando un individuo tenía tanto trabajo que no podía con él, o en caso de huérfanos, enfermos y viudas". "Cuando no se podía cultivar ciertas especies necesarias (las papas, por ejemplo), parte de la comunidad se asentaba en otras zonas. Esta forma de obtener recursos se conocía como "complementariedad ecológica".

La base de la alimentación inca, fue la papa y el maíz, complementada con carne de auquénidos: llama y alpaca. En las zonas altas de los Andes, se cultivaron y cosecharon hasta 200 especies de papas, que se diferenciaban por el color y el tamaño. Para evitar su descomposición y con fines de almacenarlas o para la alimentación de su numeroso ejército sobre todo cuando salían de campaña, aprendieron a secar y trozar la papa, luego, antes de consumirlas las volvían a hidratar y se cocinaban. Complementaban esta dieta con otros vegetales como olluco, oca, tomate, frijol, zapallo, ají, maní (del cual además extraían aceite), quinua y frutas.

Los incas no sólo cultivaron los terrenos planos o semi inclinados, usaron un sistema ingenioso para cultivar las laderas de los cerros, esta técnica consistía en formar terrazas, denominadas "andenes", que rellenaban con tierra vegetal que era contenida con muros de piedra. Además de la lana que les proporcionaban los auquénidos, sembraron, cosecharon y usaron el algodón para la confección de su vestimenta. En las tierras correspondientes a la selva alta, sembraron y cosechaban la "hoja sagrada": la coca.

Pescaban diversas especies de peces y cazaban aves silvestres. Para mantener tal cantidad de tierras sembradas, los incas fueron grandes ingenieros hidráulicos: mucho de los canales de regadía de la sierra aún hoy, funcionan perfectamente e irrigan las nuevas tierras de cultivo.

Comercio

El comercio inca constituyó un factor de unificación y de intercambio entre las distintas regiones del Imperio. Desde la costa llegaba el pescado seco a la cordillera de los Andes, por los caminos de piedra construidos por el pueblo. De la misma manera, los habitantes de la costa recibían los productos agrícolas y artesanales de la montaña Comercio terrestre Comercio marítimo

Agricultura

Al ser los Andes una sociedad predominantemente agrícola, los incas supieron aprovechar al máximo el suelo, venciendo las adversidades que les ofrecía el accidentado terreno andino y las inclemencias del clima. La adaptación de técnicas agrícolas que ya se empleaban con anterioridad en distintas partes, permitió a los incas organizar la producción de diversos productos, tanto de la costa, sierra y selva, para poder redistribuirlos a pueblos que no tenían acceso a otras regiones. Los logros tecnológicos, alcanzados a nivel agrícola, no hubieran sido posibles sin la fuerza de trabajo que se encontraba a disposición del Inca, así como la red vial que permitía almacenar adecuadamente los recursos ya cosechados y repartirlos por todo su territorio.

Herramientas agrícolas

Los antiguos peruanos del Cusco para realizar sus labores agrícolas utilizaron, como no tenían yunta por la falta de animales, el arado de tracción humana que denominaban la tajlla o chaquitajlla, que es un palo puntiagudo, con una punta un tanto encorvada, que a veces era de piedra o de metal. Antes de su terminal tenía esta herramienta otro palo transversal, el agricultor apoyaba su pie para hundirlo en la tierra y luego hacer el surco. Las herramientas manuales incas empleadas en la agricultura no han podido ser superadas, sobre todo cuando se trata de trabajar en las laderas andinas o en ámbitos limitados como los andenes.

Fertilizantes

La importancia de la agricultura llevó a los indígenas a buscar fertilizantes para sus cultivos. La información que poseemos sobre abonos procede de la costa y manifiesta el aprovechamiento de recursos naturales renovables. Los principales abonos empleados son nombrados por los cronistas y fueron usados sobre todo para la producción de maíz lo cual confirmaría la sugerencia de Murra acerca de la prioridad de este cultivo. Un primer abono consistía en enterrar junto con los granos, pequeños peces como sardinas o anchovetas. Una representación de este sistema estaba pintada en los muros de uno de los santuarios de Pachacamac donde figuraba una planta de maíz germinando de unos pececitos. El segundo abono usado era el estiércol de las aves marinas que por millares anidan en las islas del litoral. El recurso llamado guano se formaba por las deyecciones de las aves y los costeños tenían por costumbre extraer el guano de las islas. El tercer recurso renovable provenía del mantillo de hojas caídas de los algarrobos y guarangos utilizadas para mejorar los suelos.

Los Andenes

Los incas tuvieron una especial preocupación por encontrar formas para mejorar las condiciones del suelo para la agricultura. La variedad del clima y del territorio difícil, los llevaron a buscar soluciones diversas, y fueron muchas las formas que encontraron para hacer frente al problema. Entre las medidas más conocidas se encuentran la construcción de andenes, que durante el gobierno incaico se le dio una gran importancia. Aunque demandaban movilizar grandes cantidades de mano de obra, que el estado inca podía realizar con relativa facilidad. Los andenes son terrazas agrícolas artificiales que sirven para obtener tierra útil para la siembra en las escarpadas laderas andinas. Permitían aprovechar mejor el agua, tanto en lluvia como en regadío, haciéndola circular a través de los canales que comunicaban sus diversos niveles, con esta medida evitaban al mismo tiempo la erosión hidráulica del suelo. Los andenes no sólo servían para el cultivo del maíz, sino para el cultivo de diferentes productos agrícolas, y aún para diferentes usos: para sembríos, para evitar la erosión, para el lavado de la sal mineral, etc.

Los Camellones

Eran terrenos artificiales construidos en las riberas del lago Titicaca. Se trataban de montículos de tierra que permitían almacenar y aprovechar mejor el agua en lugares de frecuentes inundaciones a causa de las lluvias. Usaron una serie de técnicas agrícolas en los camellones, entre ellas, el trazado de surcos artificiales para dar protección a las plantas, facilitar el drenaje durante las lluvias, inundaciones, riego, como fuentes de abono y, especialmente, para disminuir el crudo frío nocturno en las alturas, evitando de este modo las heladas.

Sistemas de riego

Los conocimientos hidráulicos -canales y bocatomas-, permitieron la irrigación y el cultivo, especialmente del maíz. El litoral peruano se caracteriza por sus dilatados desiertos cortados por ríos que bajan por las serranías y cuyos caudales permiten el surgimiento de la agricultura. Los costeños fueron los mayores ingenieros hidráulicos pues se perfeccionaron y lograron métodos bastante sofisticados de irrigación, sobre todo los mochicas y más tarde los chimú. En el Cuzco se canalizaron los dos riachuelos que atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales. Un ejemplo de la tecnología serrana es Cumbemayo, en Cajamarca, canal tallado en la piedra. La importancia de las obras hidráulicas se manifiesta en los numerosos mitos que cuentan los orígenes de dichas obras.

Productos agrícolas

Junto con la ganadería, la agricultura representó la base de la economía inca. Las poblaciones que habitaron el área andina lograron domesticar y aclimatar una gran variedad de productos a diversas condiciones, sacando provecho de terrenos considerados más bien difíciles para la producción agrícola. El principal producto que cultivaron era la papa, con la cual preparaban diferentes tipos de chuño; también otros tubérculos como la mashua, el olluco y la oca. El maíz era considerado un recurso de tipo suntuario que otorgaba prestigio y era cultivado con fines burocráticos, militares y ceremoniales. En la costa cultivaron el camote, frijol,etc.

Ganadería

En los Andes prehispánicos, los camélidos desempeñaron un rol verdaderamente importante en la economía. Particularmente fueron la llama y la alpaca (los únicos camélidos domesticados por el hombre andino) las que, criadas en hatos de gran escala, fueron utilizadas para diferentes propósitos dentro del sistema de producción de los incas. Igualmente, fueron utilizadas otras dos especies de camélidos sin domesticar: la vicuña y el guanaco. La primera de estas era cazada mediante los chacos (cacerías colectivas) para ser esquiladas(con herramientas de ganadería como piedras, cuchillos, hachas de piedra y hachas de metal como cobre )y luego puestas en libertad; así se aseguraban que su cantidad se mantuviese. Los guanacos en cambio, eran cazados por su carne, que era muy apreciada. Los cronistas señalan que se comía la carne de todos los camélidos, pero debido a las restricciones que existían para su matanza su consumo debió haber sido todo un lujo. Probablemente la población tenía acceso a carne fresca sólo en el ejército o en ocasiones ceremoniales, cuando se hacía una amplia distribución de los animales sacrificados. En la época de la colonia, los pastos fueron desapareciendo o empobreciéndose debido exclusivamente a la presencia masiva de los animales introducidos por los españoles y los hábitos alimenticios que éstos tenían. El medio ambiente andino sufrió un cambio considerable con los animales domésticos que llegaron con la presencia hispana.

Trabajo

El trabajo representó la principal actividad del imperio incaico y presentó las siguientes formas: mita, minca y ayni.

1.1. La Mita era un sistema de trabajo a favor del Estado Imperial del Tahuantinsuyo, donde se movilizaban multitudes de indígenas a trabajar por turno en labores de construcción de caminos, puentes, fortalezas, centros administrativos, templos, acueductos, explotación de minas, etc. Existía una mita para servicios especiales como las labores de cargueros del Sapa Inca, músicos, chasquis y danzantes, los obligados a cumplir esta labor eran los adultos hombres casados, más no las mujeres, comprendían entre los 18 y 50 años.

1.2. La Minca, minka, o minga, es el trabajo que se realizaba en obras a favor del ayllu y del Sol (Inti), una especie de trabajo comunal en forma gratuita y por turno, era una forma de beneficio para el Estado, donde concurrían muchas familias portando sus propias herramientas, comidas y bebidas. Las familias participaban en la construcción de locales, canales de riego, así como la ayuda en la chacra de las personas incapacitadas huérfanos y ancianos. Cuando el ayllu convocaba al trabajo de la minca, nadie se negaba, pero las personas que no asistían al trabajo eran expulsados del ayllu y perdían su derecho a la tierra.

1.3. El Ayni era un sistema de trabajo de reciprocidad familiar entre los miembros del ayllu, destinado a trabajos agrícolas y a las construcciones de casas. El ayni consistía en la ayuda de trabajos que hacía un grupo de personas a miembros de una familia, con la condición que esta correspondiera de igual forma cuando ellos la necesitaran, como dicen: "hoy por ti, mañana por mi" y en retribución se servían comidas y bebidas durante los días que se realicen el trabajo. Esta tradición continúa en muchas comunidades campesinas del Perú, ayudándose en las labores de cocina, pastoreo y construcción de viviendas.

CAPITULO V

Administración incaica

Estaba basada en la administración de bienes de acuerdo a la Reciprocidad y la Redistribución.

Reciprocidad y Redistribución

El curaca del Cuzco se reunía en la plaza de Aucaypata con los señores vecinos y después de celebrar las fiestas públicas el inca intercambiaba mujeres y ofrecían regalos para crear lazos de parentesco.

Después de la entrega de ofrecimientos el inca les rogaba a los señores vecinos para que les proporcionaran soldados para el ejército, con el mismo procedimiento se trataba con los jefes étnicos para que se anexaran al Estado sin necesidad de ir a la guerra.

El sistema posibilitó el rápido crecimiento y expansión del Tahuantinsuyo.

Con el desarrollo del poder del soberano el inca ya no podía reunirse con los curacas y por eso creo edificaciones en el país en representación del inca.

Los centros se caracterizaban por tener una plaza principal de excepcionales dimensiones y por numerosos depósitos para almacenar productos.

Red vial (Qapaq Ñan)

El Cápac Ñan (quechua: Qhapaq Ñan, 'Vía principal' )?, es el eje principal del sistema vial del Imperio Inca. Todas los caminos del imperio se vinculaban con el Cusco, la capital imperial.

El Cápac Ñan, en lengua quechua, "El camino del Señor", es el camino inca principal de donde se desprenden una serie de caminos que unen los distintos pueblos del Imperio Inca. Durante el Tawantinsuyo constituyó un medio de integración para el admirable desarrollo de la cultura andina en los aspectos político–administrativo, socioeconómicos, sociales, culturales y ambientales.

El Cápac Ñan salía del Cusco en cuatro direcciones: al norte Chinchaysuyo, ocupado por quechuas, yungas y chibchas; al sureste, Collasuyo, ocupado por aymaras y qollas; el Contisuyo, al suroeste, ocupado por pukinas, y el Antisuyo, al oriente, ocupado por los antis (las actuales poblaciones nativas de la amazonía).

El Cápac Ñan permitió la integración de estos pueblos a través del intercambio de diversos productos, la transmisión de valores culturales, el acceso a los diferentes santuarios incaicos y el desarrollo de prácticas comunes. Fue además un símbolo del poder del Estado Inca que reflejaba su expansión a lo largo de la geografía sudamericana, llegando a abarcar seis países andinos actuales: Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Colombia, y uniendo diferentes regiones que conformaban el Tawantin Suyu.

En la actualidad Bolivia y Perú vienen realizando gestiones para lograr que este gran sistema caminero inca sea considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad por Unesco.

Sistemas de abastecimiento

La civilización de los incas denominaba tambo (tanpu en quechua) tanto a los albergues como a los centros de acopio que se repartían en los caminos, cada 20 o 30 kilómetros (una jornada de camino a pie). Podía servir para albergar a emisarios (chasqui), gobernadores o incluso al Inca, cuando éste recorría de punta a punta su territorio. No se tienen noticias de que hayan albergado también a hombres comunes y corrientes.

Además de albergar y alimentar a los dignatarios, es sabido que los tambos eran centros de acopio de alimentos, lana, leña u otros materiales básicos para la supervivencia. De este modo, en épocas de penurias climáticas o desastres naturales, los tambos alimentaban y proveían de algunos materiales para la supervivencia a las aldeas más cercanas a la redonda. Era una especie de seguro catastrófico que la administración inca había creado para su gente.

En el Imperio Inca, la agricultura era el objetivo principal a fin de asegurar el bienestar general de la población que nunca sufrió de penurias alimenticias.

Los chasquis

El chasqui (quechua: chaskiq, 'el que recibe', «receptor» o «mensajero») era un funcionario de la Organización Inca.

Era el mensajero personal del Inca que utilizaba un sistema de postas. Eran jóvenes entre los 18 y 20 años excelentes baqueanos y preparados físicamente desde su juventud para recorrer, a través de un sistema de postas, los extensos caminos construidos por el Sapa Inca, pues de ellos dependía a veces que se suspendiera una acción militar a tiempo o llegaran los refuerzos en una batalla.

Por informaciones históricas en las crónicas del Inca Garcilaso de la Vega se establece que los chasquiq, gracias a su velocidad y resistencia, llevaban al Inca, establecido en el Cusco, pescado fresco desde la costa; cubriendo una distancia aproximada de 600 km en condiciones adversas tales como la altura para cruzar la Cordillera de los Andes. El Cusco está a 3.680 msnm. y fue la capital del Tawantinsuyu antes de la llegada de los españoles en el siglo XVI.

Llevaba siempre un pututu para anunciar su llegada, un khipu, donde traía la información, y un qëpi a la espalda, donde llevaba objetos y encomiendas. En la cabeza llevaba un penacho de plumas blancas. Además, el chaskiq se convirtió en el receptor del saber tradicional ancestral, recibido de parte de los hamawt'a (sabios ancianos), para ser entregado a un nuevo receptor, y así transmitir los conocimientos en forma hermética[cita requerida], a fin de preservar los principios esenciales de la cultura andina, ante el avasallamiento de los invasores. Actualmente, después de 500 años, los chaskiq continúan su misión[cita requerida].

Los chasquis o chasques a caballo [editar]Durante el periodo colonial español, a partir de ca. 1535 se difundió por parte de los españoles la palabra modificada como chasqui o chasque para aludir a los jinetes cuya función era la de correos a caballo que marchaban a gran velocidad de posta en posta (una aproximadamente a cada legua si el terreno lo permitía), de este modo la palabra chasqui o chasque se difundió a gran parte de las posesiones españolas en Sudamérica y luego de la Independencia persistió su uso prácticamente hasta inicios de siglo XX.

Artículo principal: Chasqui

Religión

Para entender la mitología inca es importante ubicar geográficamente a este imperio en el contexto regional sudamericano, que de acuerdo a las leyendas y la memoria colectiva poco a poco se van reivindicando con los hallazgos y descubrimientos arqueológicos más recientes; el apogeo del Imperio de los Hijos del Sol tuvo lugar en el territorio peruano y boliviano (Antiguamente llamado Alto Perú, una extensión del Perú), incorporando en primera instancia de manera sistemática los territorios de la sierra central de Perú hacia el norte.

La mitología inca como un valor importante de identidad para los pueblos precolombinos tuvo éxito por la influencia política, comercial y militar antes de la conquista de los territorios al Sur y Norte del Cuzco que más luego emprendiera el naciente imperio. Los pueblos de la región norte de Perú y en el actual Ecuador en donde la expansión imperialista encontró una resistencia militar mas no en el aspecto religioso ya que el pensamiento de la identidad de los pueblos quechuas en el Perú y Bolivia y los quichuas (kychwas) en el Ecuador, comparten esta percepción espacial y religiosa que los une por su deidad más significativa como el dios sol Inti.

La mitología inca estaba formada por una serie de leyendas y mitos de esta etnia, que sustentó la religión panteísta del Imperio Inca, centralizada en el Cusco, en el Perú, la mitología inca

A sus dioses, el pueblo inca les rendían cultos, al igual que en otras mitologías. Algunos nombres de dioses se repetían o eran llamados de igual forma en distintas provincias del pueblo inca. Más tarde todos estos dioses se unificaron y formaron el que se denomina verdadero panteón inca de divinidades.

Lo aplicado por la cosmogonía inca en el ámbito de las creencias debe ser considerado como uno de los instrumentos más importantes utilizados en el proceso de la formación de su imperio a la par de las transformaciones económicas, sociales y de la administración.

La religión y la superstición han estado constantemente presentes en todos los ámbitos del quehacer inca. En las leyendas de formación del Imperio Inca, se percibe una marcada diferencia sexual entre hombre y mujer. Eran politeístas (creían en varios dioses).

Cosmovisión

Tres mundos: superior, medio e inferior. Viracocha es el creador de estos. Estaba dividido en tres mundos: -Hanan Pacha o mundo de arriba: aquí se encontraba el sol, la luna, los astros, etc. -Hurin o Kay Pacha : mundo de aquí, se encontaban todos los seres vivos. -Uku Pacha o mundo de abajo: ahi se encontraban las almas de las personas.

Templos

  • Pascaumati Templo del Sol (Coricancha), en Cusco.

  • Templo de la Luna.

  • Templo de Pachacamac (destruido).

  • Templo de Urpi Huachac.

  • Plaza de los peregrinos.

  • Templo de Zuma.(Siendo este una de las inspiraciones para crear un juego con su mismo nombre)

Festividades

Mes

Mes Inca

Traducción

Enero

Huchuy Pocoy

Maduración pequeña

Febrero

Hatun Pocoy

Maduración grande

Marzo

Paucar Warai

Ropa de flores

Abril

Ariway

Baile del maíz joven

Mayo

Aimuar

Canción de la cosecha

Junio

Inti Raymi

Festival del Sol

Julio

Anta Situwai

Purificación terrenal

Agosto

Qhapaq Situwa

Sacrificio de purificación general

Septiembre

Quya Raymi

Festival de la reina

Octubre

Uma Raymi

Festival del agua

Noviembre

Aya Marqa

Procesión de los muertos

Diciembre

Cápac Raymi

Festival magnífico

Dioses incas

Inti

Inti es el nombre en quechua del Sol, considerado como deidad en la mitología inca.

Los quechuas del Imperio Inca tenían al dios Sol en el primer peldaño del escalafón celeste, con el nombre sagrado de Inti, aunque más tarde fue evolucionando hacia una personalidad más compleja y universal, que terminó por absorber a la divinidad sin nombre de la creación, para dar paso a Viracocha, una abreviatura al nombre completo del dios Apu-Qun-Tiqsi-Wira-Qutra (Apu Kon Titi Wiracocha, que es, por antonomasia, la definición total de su poder omnímodo, puesto que este nombre no es sino la enumeración de sus poderes (supremo ser del agua, la tierra y el fuego) sobre los tres elementos en los que se basó la creación del Universo.

Este nuevo y mucho más poderoso dios Sol no estaba solo en su reino. Le acompañaba su esposa y hermana, como corresponde a un Inca, la Luna; en igualdad de rango en la corte celestial, bajo el nombre de Mama Quilla.

Al Sol se le representaba con la forma de un elipsoide de oro en el que también podían aparecer los rayos como otro de sus atributos de poder, y la Luna tenía la forma ritual de un disco de plata.

El Inti, como creador, era adorado y reverenciado, pero a él también se acudía en busca de favores y ayuda, para resolver los problemas y aliviar las necesidades, ya que sólo él podía hacer nacer las cosechas, curar las enfermedades y dar la seguridad que el ser humano anhela.

A la Mama Quilla estaba adscrito el fervor religioso de las mujeres y ellas eran quienes formaban el núcleo de sus fieles seguidoras, ya que nadie mejor que la Quilla podía comprender sus deseos y temores, y darles el amparo buscado.

La adoración al Inti

La adoración al Inti era porque los incas sabían que el sol alimentaba a sus tierras, los incas adoraban a todo aquel que le ayudaba a vivir (naturaleza) el sol le daba: la papa, maíz, maíz morado, olluco, etc.

Era el dios sol y dios supremo, el cual ejercía la soberanía de la actualidad en el plano divino (HananPacha). Igualmente era hijo del dios sol del mundo antiguo (Ñaupapacha) y reinaba sobre el ser humano en el mundo actual (Kaypacha). Inti era la divinidad popular más importante del Imperio incaico siendo adorado en varios santuarios. Se le entregaban ofrendas de oro, plata y ganado, así como las llamadas Vírgenes del Sol. También se le hacían ofrendas humanas en el mes de los Capac hucha, la cual mucha veces consistía en reos de muerte, como dios más importante.

El incario veneró una imagen pre inca

Ídolo de Pachacámac hallado por Alberto Giesecke en 1938.El gran conjunto arqueológico de Pachacámac fue por primera vez admirado, en enero de 1532 por Hernando Pizarro y sus compañeros luego del largo trajinar que los condujo desde Cajamarca al lugar. Aquella misión española tenía como meta apropiarse de los tesoros áureos que se decía abundaban en aquel santuario y que debían completar el botín que haría efectivo el rescate de Atawillapa (Atahualpa). Pero, al aproximarse los españoles, los nativos habían puesto a buen recaudo sus joyas metálicas emblemáticas.

Por ello, las expectativas de los conquistadores no fueron satisfechas y su misión devino en fungir de portavopces del Evangelio. Para dar cumplimiento a este objetivo, se apoderaron e hicieron pedazos al ídolo principal, de madera. Lo ubicaron al violentar una pequeña cámara, situada en la cima del llamado Templo del Sol, la estructura arquitectónica de factura incaica y la más extensa de las construcciones que conforman Pachacámac.

El llamado Templo Viejo de Pachacámac ha llegado al presente muy deteriorado. Podría datar de los tiempos de Tiahuanaco-Wari, pero carece del estilo arquitectónico propio que desarrolló. Se ajusta más bien a las características que exhiben las construcciones de la cultura local, anterior, de Lima. Aquello permite proponer que si bien pudo ser levantado durante la etapa Tiahuanaco-Wari, se procedió a levantarlo según los modelos arquitectónicos tradicionales de la cultura Lima, que se caracterizan por emplar como material de construcción lo que se suele denominar "adobitos".

Como quiera que el ídolo me madera de Pachacámac no exhibía estilo incaico, de acuerdo con la descripción que de él hacen Miguel de Estete y el propio Hernando Pizarro, pudo ser heredado por generaciones. Acaso fue similar en algo a la Talla Giesecke, una vara de madera hallada en Pachacámac por Alberto Giesecke en 1938. Ésta presenta a un ser de jerarquía divina encumbrada de cuyo cinturón penden mazorcas de maíz, coronando un segundo cuerpo que presenta motivos simbólicos biomorfos. De ser éste el caso del Templo del Sol incaico, se seguía venerando a una divinidad de factura Tiahuanaco-Wari.

El Dios del Agua andino fue, por excelencia, un dios del sustento, puesto que en miótico conubio fecundaba con sus lluvias a la Diosa Tierra o Pachamama. Su figura fue interpretada de modo diverso a lo largo de los tres milenios por los que transcurrió la ancestral civilización peruana, como puede verificarse en el binomio cultural Chavín-Cupisnique. De Tiahuanaco sabemos que aparece estampado en la famosa Portada del Sol de Calasasaya, mientras que en moche se exteriorizaba en la figura de Ai-apaec. Por lo mismo, la Talla Giesecke debió también representarla. En tiempos del incario, y desde mucho antes, como lo revela la iconografía moche, el Dios del Agua era materializado en las altas montañas o apus.

Pero por lo que sabemos, en el incario el Dios del Agua andino era personificado sobre todo por el astro rey; el Sol. Pero no era el Sol el que era adorado por su condición conspicua que ocupa en el mundo esteler. , como al parecer se supone en consenso. Se le veneraba por cuanto personificaba al Dios del Agua. >Lo expuesto parece comprobarlo una escena presente en un kero o vaso de madera de factura inca elaborado en el siglo XVI. La reproducimos en el presente artículo, puesto que demuestra que para los antiguos peruanos no era incompatible que el Dios del Agua fuera personificado por la figura del Sol. En efecto, como se verá, el Sol es evocado en esta escena provocando la lluvia, que cae del cielo nublado para dar vida a los animales y a las plantas y asegurar de este modo el sustento de la humanidad.

Por algo a Miguel de Estete (1533) le fue relatado que Pachacámac (en su ciondición de dios del agua) era "quien los cría e sostiene e cría los mantenimientos

Era una reedición de Viracocha, el cual era venerado en la Costa Central del imperio incaico. Era conocido como el dios de los temblores, y su culto hizo un aparente sincretismo con el actual Señor de los Milagros, el cual tiene rasgos de este antiguo dios pagano según la historiadora María Rowstoroski.

Etimología

En quechua, tiqsi significa fundamento, base, inicio; mientras que wiraqucha proviene de la fusión de dos vocablos: wira (grasa) y qucha (contenedor de agua -lago, laguna-). En la simbología de los antiguos andinos, la grasa era una figura de la energía y el agua, el elemento capital del ciclo vital del universo.

Cuando los primeros cronistas llegaron a América, el español estaba en plena evolución y su alfabeto aún carecía de normativa. En tales casos, era común el uso tanto de la "v" como de la "u" para representar indistintamente la vocal [u] y a la semiconsonante [w], hoy representadas como u o hu-. Por tal motivo fue mayoritariamente transcrito como Viracocha, aunque también algunos escribieron Huiracocha y Huiraccocha. Otras versiones fueron Ticci, Tiqsi o Tiksi.

Doctrina

En el Tahuantinsuyo, el culto a Viracocha fue muy restringido, pues aparte del templo de Quisuar Cancha eran pocos los santuarios dedicados en su honor y todos estaban localizados en la zona del Cusco. Su imagen se encontraba también en el Coricancha, y según los cronistas exisía cierta rivalidad entre el culto a Viracocha y el culto a Inti, el dios sol. Al parecer, en ciertos momentos de la historia inca prevaleció la adoración de uno sobre otro.

CAPITULO VI

Personajes

Viracocha

Viracocha también llamado el dios de la varas es el más destacado entre los dioses del ámbito andino. Es posible que su gran difusión se debiera a que los religiosos católicos buscaban un nombre para explicar a los naturales el concepto de dios. Además, añadieron a su nombre otras palabras a fin de recalcar su calidad de ser supremo, de este modo se formó el nombre en quechua de: Apu Qun Tiqsi Wiraqucha (Apu Kon Titi Wiracocha).

Visiones sobre Viracocha

Según los cronistas Los cronistas señalan que Tiqsi Viracocha vino de Tiahuanaco y creó unos seres a su semejanza . Algunas versiones mencionan que él hizo el mundo; que en su peregrinaje llegó a Cacha donde sus habitantes trataron de matarlo: él se arrodilló, levantó las manos al cielo e hizo bajar de lo alto un fuego que abrasó la comarca. Luego siguió su camino y llegó a Puerto Viejo y Manta, donde se encontró con sus servidores y se embarcó con ellos por el mar.

En este tipo de relatos, hay coincidencia en mencionar que Viracocha es el dios supremo o hacedor del mundo.,

Era considerado como el esplendor originario o El Señor, Maestro del Mundo. En realidad fue la primera divinidad de los antiguos peruanos, tanto los habitantes de Caral, Chavin, Wari y especialmente los Tiahuanacos, que provenían del Lago Titicaca. Surgió de las aguas, creó el cielo y la tierra. El culto al dios supuso un concepto de lo abstracto y de lo intelectual, y estaba destinado solo a la nobleza. Viracocha al igual que otros dioses, fue un dios nómada y tenía un compañero alado, el Pájaro Inti, una especie de pájaro mago, sabedor de la actualidad y del futuro. Este pájaro mago, no es otro que el Corikente de las tradiciones orales, el picaflor de oro, mensajero de los dioses, cuyas plumas servían para la mascaypacha o corona del emperador inca. Viracocha es representado con dos varas, que al parecer eran realmente estolicas (propulsalanzas) o warakas (hondas gigantes andinas)

Mama Quilla

En la mitología inca, Mama Quilla (Mama Killa en quechua) era la hermana y la esposa del dios Inti. Esta diosa, representada por la Luna, acompañaba a Inti en igualdad de rango en la corte celestial.

A la luna se la representaba con la forma ritual de un disco de plata y así aparecían los rayos como otro de sus atributos de poder.

Era la madre del firmamento, de ella se tenía una estatua en el Templo del Sol, en el que una Orden de Sacerdotisas le rendía culto.

Naturalmente, a la diosa Mama Quilla estaba adscrito el fervor religioso de las mujeres, y ellas eran quienes formaban el núcleo de sus fieles seguidoras, ya que nadie mejor que la diosa Mama Quilla podía comprender sus deseos y temores, y darles el amparo buscado.

Era la madre luna y esposa de Inti. Madre del firmamento, de ella se tenía una estatua en el Templo del Sol, en el que una Orden de Sacerdotisas le rendía culto. Los antiguos moche a diferencia de los incas, consideraban a la Luna la deidad principal.

Pacha Mama

Llamada también Madre Tierra ya que era la encargada de propiciar la fertilidad en los campos. Se le tributaban ofrendas o pagos.

Pachacamac

En la mitología inca, Pachacámac o Pacha Kamaq (en quechua: Soberano del mundo) era un dios, reedición de Viracocha, el cual era venerado en la costa central del Imperio Inca. Considerado "el creador" en las culturas Lima, Chancay, Ychsma y Wari.

En este nuevo relato sobre el origen del Imperio Inca, se cuenta que Manco Cápac está con sus tres hermanos, todos ellos hijos del Sol: Pachacámac, una divinidad ancestral que fue incorporada posteriormente al culto oficial inca, y que era adorado desde tiempos antiguos por los pueblos de la costa; Viracocha, y otro dios sin nombre.

El primero de esos hermanos es, precisamente, Pachacámac, quien al salir a nuestro mundo subió a la cumbre más alta, para lanzar las cuatro piedras a los cuatro puntos cardinales, tomando, pues, posesión de todo lo que abarcaba su vista y alcanzaron sus piedras. Tras él surgió otro hermano, que también ascendió a la cumbre por orden del menor, del astuto y ambicioso Manco Cápac, quien aprovechó su confianza para lanzarle al vacío y hacerse con el poder, tras haber encerrado a Pachakamaq anteriormente en una cueva y haber visto cómo el tercero, el buen Viracocha, prefería dejarle solo, abandonando a sus terribles hermanos y aborreciendo sus manejos por hacerse egoístamente con el poder.

Pero hay otros relatos en los que, precisamente, es el antiguo dios Pachakamaq quien oficia de protagonista en el cuidado a los humanos.

Si grandiosa fue la aparición del primer Inca y la primera Coya, grandioso fue también su culto. A ellos se les adoraba en la multitud de templos solares de todos los rincones del Imperio Inca, en un lugar del santoral muy cercano al gran dios Sol o Inti. De todos los emplazamientos religiosos dedicados a este gran dios inca, ya se tratara de templos, oratorios, pirámides, o lugares sagrados naturales, el que los encabezaba, por rango y por su grandeza, era el gran santuario de Inti-Huasi del Cusco, rico templo llamado también Coricancha, o sala de oro, puesto que sus paredes estaban recubiertas de láminas de ese metal, para mayor gloria del Inca y los dioses de los que él venía.

La imagen central del Coricancha era el gran disco solar, la imagen ortodoxa y ritual del dios del Sol, y a su alrededor estaban las demás capillas de las divinidades menores del cielo. Tras Coricancha, por su esplendor e importancia se sitúa el templo dedicado por los chinchas a Pachacámac en Lurín, cerca de Lima.

Islas de PachacámacDebe señalarse que la cultura chincha tenía en Chincha Cámac a su Ser Supremo, ya que, aunque adoraban al dios Pachacámac (más por temor que por respeto o amor), y a él le dedicaban templos y huacas como una acción de agradecimiento por su labor creadora y le dedicaban ofrendas hechas por ellas o seleccionadas de entre sus frutos, por ser el salvador de sus antepasados a los que libró del hambre inicial, también estaban seguros de que este poderoso y temible dios, por su especial personalidad, no podía ser aquel a quienes ellos acudieran en busca de soluciones a sus cuitas y pesares.

En el gran templo de Lurín, cerca de Lima, se erigió un santuario para la adoración del dios sin piel ni huesos, como era descrito Pachacámac por sus fieles, los incas -tras asimilar este dios y su culto al del Sol- realizaron obras de embellecimiento, hasta hacerlo casi tan hermoso como Coricancha, cubriendo también de oro y plata la capilla central, la del dios Pachacámac, a la manera de lo anteriormente hecho con la totalidad del gran templo solar del Cusco.

Mama Sara

Era la Madre Maíz o del alimento, la más importante de las conopas (representaciones religiosas) de los alimentos junto con la coca y papa.

Mama Cocha

Madre del Mar, a quien se le rendía culto para calmar las aguas bravas y para la buena pesca. Era la madre que representaba todo lo que era femenino.

Dioses menores

Aparte del gran Viracocha y su corte terrenal de Amauta, o sabios y primeros sacerdotes y administradores, el segundo cordón de clérigos, la nobleza militar y los Ayllus o gremios, regidos hasta en su más mínimo movimiento por la ley del Inca, el pueblo llano tenía su panteón con otros dioses menores, a los que -tal vez- le resultaba más sencillo y cercano dirigirse en busca de favores y soluciones.

La estrella rizada o de la mañana acompañaba al Sol, al igual que Illapa, dios del trueno y la batalla, como la imagen de la estrella de oro, la de la tarde, Venus o Chasca, hacía su guardia junto a la Luna, y Chuychú, el bello arco iris estaba por debajo de ambos grandes dioses. El arco iris fue luego elevado a dios de los nobles debido a que representaba la belleza que estaba reservada para los nobles

Las constelaciones de la copa de la coca (Kukaa Manka) era una constelación que cuidaba de las hierbas mágicas, como la constelación de la copa de maíz (Sara Manca) lo hacía con los alimentos vegetales, y la del jaguar (Chinchay) se encargaba de los felinos. El Wasikamayuq era el dios tutelar del hogar, mientras que el Qhaxra-kamayuq se esforzaba por evitar que los ladrones entraran en esa misma casa, y los Auquis asumían la vigilancia de cada poblado. Había también un dios de las tormentas y otro dios del granizo; tras Pacha Mama, la diosa de la Tierra, estaban Apu katikil y Pikiru, como dioses tutelares de los gemelos; la serpiente Hurkaway era la divinidad de lo que estaba bajo tierra, mientras que el ávido Supay reinaba en el mundo de los muertos y no cesaba de reclamar más y más víctimas para su causa, lo que hizo que los españoles le dieran el nombre de diablo, aunque tenía cualidades benignas y malignas.

También estaba el dios Wakon o Kon, un hermano de Pachacamac expulsado por éste y que se llevó con él, al ser forzado a irse, la lluvia y dejó a la franja costera del Perú seca para siempre, un dios maligno y devorador de niños, de risa cruel y habilidad para rodar por las montañas; otros hermanos, Temenduare y Arikuté, dieron origen al diluvio con sus querellas conjurando a un temible monstruo de cientos de patas de agua.

En total y según algunas tradiciones orales El primer sol del mundo antiguo (Ñaupa pacha) el cual era Viracocha, fue el creador con su corte tuvo 4 hijos: Kon o Wakon dios de las sequías, Mallko (temenduare?) dios de la ley, Vichama (Arikute?) dios de la guerra y la venganza y Pachacamac, quienes regentaron sucesivamente el mundo actual destruyéndolo sucesivamente. Estos guardan relación con los 4 hermanos del mito de los hermanos Ayar, uno de los mitos de la creación del imperio inca. Pachakamac a su vez tuvo de hijos al sol y la luna del mundo actual Kay Pacha. Pachakamac se autoexilio al mar desde donde domina los terremotos, dejando el mundo en mando del Inti o sol del mundo actual.

Existen otros wakas o dioses, como Catequil, poderoso dios oráculo. Huallallo Carhuincho dios de fuego con rasgos malignos, Wari, dios gigante de la guerra referido a la cultura del mismo nombre, Amaru, la serpiente mitológica divina, entre muchos otros nombrados en sin número de tradiciones orales recopiladas recientemente por aficionados como Toro Montalvo y los miembros de la asociación dragones de sur.

Arquitectura

La arquitectura desarrollada en el incario se caracteriza por la sencillez de sus formas, su solidez, su simetría y por buscar que sus construcciones armonicen el paisaje. A diferencia de sociedades costeñas como la chimú, los incas utilizaron una decoración bastante sobria. El principal material utilizado fue la piedra, en las construcciones más simples era colocada sin tallar, no así en las más complejas e importantes. Los constructores incas desarrollaron técnicas para levantar muros enormes, verdaderos mosaicos formados por bloques de piedra tallada que encajaban perfectamente, sin que entre ellos pudiera pasar ni un alfiler. Muchas veces esos bloques eran tan grandes que resulta difícil imaginar su colocación, las mejores muestras de esta habilidad se encuentran en la zona del Cusco. Se sabe que los mejores talladores de piedra eran collas, provenientes del Altiplano y que muchos de ellos fueron llevados al Cusco para servir al estado.

CAPITULO VII

Formas arquitectónicas incas

Los incas desarrollaron habilidades arquitectónicas de gran trascendencia como por ejemplo:

  • Canchas

  • Kallankas

  • Ushnu

  • Tambos

  • El Acllahuasi

Sencillez

En las construcciones se carecía de adornos y decoraciones complicadas, o sea, no había ninguna clase de decoración artística en sus construcciones, solo lo necesario para mantenerlo en pie, el objeto es objeto solo la crasa presencia de él por eso esta arquitectura es limpia, el adorno son falsedades.

Solidez y Materialidad

Emplearon la piedra en grandes bloques sin mucha necesidad de utilizar argamasa. Las piedras, que eran gigantes, eran usadas de tal manera que encajaba una con otra. Un ejemplo de esta arquitectura se encuentra en Sacsayhuaman, que es una fortaleza muy grande con varios de estos bloques de piedra.

Simetría

Los muros incas son perfectamente ensamblados. Las partes de sus construcciones eran iguales a partir de su eje. En planta, la simetría es difícil de apreciar ya que los espacios están superpuestos, aunque suelen converger en un ápice o en algunos casos, en una sala principal.

Monumentalidad

Por sus grandes proporciones. Las piedras, que eran muy grandes, ayudaban a que las construcciones fueran también grandes, por lo que se puede encontrar varios sitios en la ciudad del Cusco con monumentos de piedra bastante grandes. Tenía una adaptación a la topografía y los accidentes geográficos de la zona. Los incas, querían demostrar que ellos podían hacer lo que ellos quisieran con la piedra, por lo que hicieron una de sus más grandes obras: la piedra de 12 ángulos.

Formas arquitectónicas incas

Kancha

Fue la unidad de composición arquitectónica más común, consistía en un cerco rectangular que albergaba tres o más estructuras rectangulares dispuestas simétricamente alrededor de un patio central. Las kanchas alojaban por lo general diferentes funciones ya que conformaban la unidad básica tanto de viviendas como también de templos y palacios; adicionalmente, varias kanchas podían ser agrupadas para formar las manzanas de los asentamientos incas.[2] Un testimonio de la importancia de estas unidades de composición en la arquitectura inca es la ciudad del Cusco, cuya parte central consistía de grandes kanchas, incluyendo el tempo del sol (Qorikancha) y los palacios del Inca.[3] Los más preservados ejemplos de kancha se encuentran en Ollantaytambo, un asentamiento inca ubicado al margen del río Urubamba.

Kallanka

Grandes recintos rectangulares, de hasta 70 metros de largo, asociados a centros estatales de importancia. Estas estructuras, mencionadas como galpones en las crónicas, presentan por lo general varias puertas, nichos y ventanas, y habrían sido cubiertas con un techo a dos aguas. El hecho de que aparezcan en las proximidades de grandes plazas, sugiere que estuvieron vinculadas a actividades ceremoniales, así como al hospedaje de numerosa gente; principalmente administradores o funcionarios en campaña.

Ushnu

Ushnu en Vilcashuamán.Estructura piramidal trunca y escalonada, configurada a partir de la superposición de varias plataformas rectangulares. Se encuentra presente en los centros administrativos estatales. El acceso a la cima del ushnu era realizado a través de una escalinata central. Su función era servir como estrado. Desde su cúspide, el Inca, o su representante, dirigía ceremonias religiosas y reuniones de carácter familiar.

Tambo

Posadas construidas a lo largo de los caminos principales del Tahuantinsuyo, llamados mesones o ventas por los cronistas. Eran edificaciones sencillas de uno o varios ambientes, las cuales eran ocupadas por los viajeros como lugares de reposo. Contenían espacios para el almacenamiento de los suministros necesarios para el sostenimiento de los caminantes.

Acllahuasi

Acllahuasi en Pachacamac.Identificado por Garcilaso como la "Casa de las Escogidas", corresponde a los edificios residenciales de las acllas, que eran los grupos de mujeres especializadas en actividades productivas, particularmente en la textilería y preparación de chicha, y que estaban obligadas a prestar servicios laborales al Estado. Estos edificios, comparados erróneamente por los cronistas con los conventos cristianos, se encontraban distribuidos en todos los centros provinciales del Tahuantinsuyo.

CAPITULO VIII

Centros administrativos provinciales

Conforme se iba expandiendo el Tahuantinsuyo se fueron construyendo centros provinciales desde los cuales se administraban las diferentes regiones conquistadas. La planificación estatal implicaba el uso de maquetas de barro en las que se representaba desde valles enteros hasta un edificio, antes de empezar a construirlo. En la costa, la piedra usualmente era sustituida por el tapial o el adobe.

  • Tambo Colorado

  • Huánuco Pampa

  • Tomebamba

  • Cajamarca

Construcciones de carácter religioso

  • Vilcashuamán

  • Coricancha

Construcciones militares y conmemorativas

  • Inca Huasi

  • Sacsayhuamán

Arquitectura de élite

  • Ollantaytambo

  • Píssac

  • Machu Picchu

Cerámica

La cerámica inca es distinta de los estilos que predominaron en la zona centroandina en la época pre-Tahuantinsuyu. El estilo inca se caracteriza por su producción en masa, habiéndose encontrado evidencias del empleo de una gran cantidad de moldes que permitieron difundir una producción sumamente estandarizada. Sus colores se caracterizan por el uso intensivo de diferentes tonos de marrón y sepia, además del rojo, negro, blanco, anaranjado y morado, que producían una gama relativamente variada de combinaciones. Se aprecia en la alfarería inca la predilección por los diseños geométricos, predominando los rombos, barras, círculos, bandas y triángulos. Las formas típicas son el aríbalo y los queros, aunque estos últimos existieron desde el Horizonte Medio y fueron confeccionados también en madera y metal.

Características y formas

La cerámica inca se caracteriza por sus superficies pulidas, su fina decoración pictórica de tendencia geométrica y el uso de los colores amarillo, negro, blanco, rojo y anaranjado. Solían pintar rombos, líneas, círculos, animales y frutos estilizados, así como plantas y flores. Las aplicaciones modeladas no fueron comunes en la decoración. Se conoce una amplia variedad de formas, tanto de cerámica fina, como de la doméstica sin decoración. Existieron diferentes tipos de cántaros: con base cónica, ollas con asas lateral, ollas trípodes, platos con asa y pintura interior, tostadores con boca lateral y trípode, etc. El prestigio alcanzado por la alfarería inca hizo que en muchos lugares conquistados se copiara sus formas y decoraciones. Generalmente se producía una mezcla de los estilos locales con el estilo inca, y se encuentran piezas Chimú - Inca, Chancay, etc.

El Aríbalo

Es la forma más característica de la cerámica inca. Se trata de un cántaro de cuello largo y base cónica. Antiguamente lo llamaban macka o puyñun. El nombre aríbalo se le ha dado por su parecido con las vasijas griegas conocidas como aryballus. Era usado para servir la chicha en las fiestas importantes. La base descansaba en un hoyo hecho en el suelo y se inclinaba para vaciar su contenido, labor que resultaba fácil gracias a su amplia boca. Se ha encontrado finos Plantilla:Aríbalos en entierros acompañando a los difuntos. Para transportarlo se pasaba una cuerda por las asas y por un pequeño apéndice en forma de botón que representa un rostro felino. Se colocaba en la espalda y la cuerda era sujetada con las manos.

Los queros

Los queros (keros) fueron vasos de madera hechos por los incas. Los queros son vasos de regular capacidad mayormente de carácter ceremonial que eran decorados con dibujos planos o figuras tridimensionales. Se han encontrado muchos queros adornados con cabezas de felinos, pumas o jaguares, algunas veces con incisiones en metal y piedras preciosas en los dientes y los ojos. Durante la época colonial los motivos pictóricos de los queros adquirieron mayor complejidad, evocándose escenas de la historia inca. Atrajeron la atención de los estudiosos por la iconografía o pinturas decorativas. El centro de su fabricación y uso fue el Cusco.

Diseño y difusión

El Estado inca estableció distintos tipos de relaciones con los ceramistas locales y aprovechó de diferentes maneras sus técnicas y estilos alfareros. Se movilizaron vasijas de estilo local y se las hizo circular por todo el territorio, fusionándose de esta manera las diferentes técnicas existentes. Igualmente, se intensificó la producción en las comunidades alfareras tradicionales y se crearon comunidades de artesanos especializados, los cuales fueron trasladados a otros lugares en calidad de mitmaqs (mitimaes), para poder difundir el estilo inca imperial. Es frecuente encontrar en el norte de los Andes evidencias de la difusión que tuvo la cerámica chimú y posteriormente la cerámica fusionada chimú-inca, como una muestra de la forma en que los incas aprovecharon los aportes culturales de los señoríos que fueron anexando a su Estado, combinándolos con su propia cultura.

Textilería

El arte textil incaico es una de las más antiguas tradiciones textiles de los Andes y llegó a ser una de las más desarrolladas durante el apogeo inca, gracias a la alternación de diferentes materiales y técnicas (resultado de la diversa cultura adquirida durante las conquistas de otras etnias andinas), los incas lograron producir una gran variedad de prendas de vestir y elementos de uso cotidiano.

Los textiles incas se caracterizan por sus tejidos con diseños geométricos o tocapus y por la fineza de su técnica. Los incas destacaron por sus tapices y sus estupendos mantos de plumas, también de diseños geométricos. Tuvieron un extraordinario sentido de la simetría, reflejado mediante la repetición de figuras estilizadas dispuestas de una manera sumamente ordenada.

La primacía textil

Para los incas la importancia de los textiles fue religiosa, social y política. Ellos expresaban su cosmovisión, su sentido del espacio y de sus divisiones. Eran símbolos de nivel social. Los famosos ponchos dameros, blancos con negro y rojos al centro se destinaban sólo a los orejones o generales allegados al Inca. Se dice que los diseños geométricos, que aparecen en algunos tejidos, servían también para identificar a los incas y sus familias. Desde la visión política los textiles representaban tesoros intercambiables así como productos tributables que cohesionaban al imperio.

CAPITULO IX

Materias primas

Tintado y telares

Elaboradas con hilos previamente teñidos con anilinas -preparadas a partir de hierbas y granos-, las prendas se tejían mediante varios tipos de telares, tanto fijos como móviles. El más frecuente era el de cintura, que las mujeres manipulaban sentadas, con el telar sobre las piernas. Los encargados de teñir la lana para su confección posterior eran los Canticamayocs. En la actualidad se sabe de que los incas usaban algodón de colores (no necesitan teñirse). Un ejemplo de ello se puede ver en chompas hechas por Ayacuchanas.

Producción textil

A lo largo de la historia andina, la producción textil alcanzó un gran desarrollo que se expresó en los bellos mantos paracas, huari y en las gasas chancay, además de los tapices, brocados y telas dobles, entre otros. Durante el Tahuantinsuyu se siguieron confeccionando finas vestimentas con adornos de plumas de aves exóticas, con exquisitos bordados y con adornos de oro y plata o mullu como símbolo de estatus. Además, se siguió elaborando la ropa de uso común.

El tejido fue un elemento de especial importancia y valoración en la época inca, y, por lo tanto, esencial para la reciprocidad. El Estado inca necesitaba contar con una gran cantidad de tejidos para satisfacer la demanda y, por ello, creó los aclla huasi y obrajes femeninos, lugares donde las mamaconas se dedicaban a confeccionar tanto prendas finas (cumbis) como burdas, y a preparar las bebidas para las celebraciones y ceremonias oficiales.

Una de las prendas más finas que produjeron los incas fueron los uncus o camisetas, las cuales se caracterizaban por estar adornadas con figuras bordadas de carácter geométrico llamadas tocapu. Estas formas han despertado el interés de los investigadores, pues la complejidad y variedad de detalles que tienen hacen pensar en una suerte de escritura ideográfica.

Técnicas de tejeduría

Existían diversas técnicas difundidas entre los incas, que variaban de acuerdo a la región. Las más utilizadas eran el hilado, el brocado, la tapicería, la doble tela, el entrelazado, las caras de trama y urdimbre, y el anudado. Estas técnicas dependían del tipo de materias primas e hilos empleados (gruesos o delgados) y del uso destinado a las prendas.

Tapicería:

Era el método usado para tejer las prendas más gruesas. Requería de un telar fijo de cuatro manos.

Anudado:

Era la técnica usada para las marcas numéricas de los quipus. Se aplicaba también a la fabricación de balanzas.

Brocado:

Era el entretejido de una tela con hilos de otros materiales textiles. Era una técnica habitual en la elaboración de paños.

Cara de urdimbre:

La hilatura de una cara de diferentes colores sobre una tela base de lana servía para tejer los uncus y las bolsas más llamativas.

Prendas y complementos

Las prendas de vestir comunes a toda la población inca eran el uncu y la faja para ceñirlo a la cintura. Para elaborar estas prendas y la gran variedad de complementos con que se acompañaban (gorros, mantos, etc.) se usaban dos tipos de telas: una fina (cumpi o cumbi) para la nobleza, y la otra burda (abasca) destinada al pueblo llano.

Uncu: Precedente del poncho, su decoración variaba según el estamento social de su propietario.

Bolsas:

Podían ser rectangulares (para el almacenaje en el hogar); con correa (para llevar al hombro); o trapezoidal (para colgar de la faja).

Faja:

Más anchas que las de las culturas precedentes, las fajas incas servían también a menudo como bolsas.

Honda:

El tejido se usaba también para fabricar armas flexibles, e incluso para útiloes como balanzas o las sogas.

Abasca y Cumbi

Existía la producción individual de textiles ejecutada por artesanos en el entorno familiar, así como la producción bajo control estatal. Los textiles también tenía categorías: los ordinarios o abasca y los finos o cumbi, estos últimos tenían una función ritual pues estaban destinados al Inca, a los sacerdotes, a los generales y a la nobleza.

Los tapices

En la textilería se utilizó tanto el telar de cintura como el horizontal. Los hilos se diferenciaban por el grosor y las fibras más apreciadas eran las de vicuña y alpaca, también se utilizaba la de llama. Los tapices eran confeccionados con la urdimbre de algodón y la trama de lana. Mientras los tapices europeos nunca pasaron de 85 hilos de trama por pulgada, los peruanos solían tener 200. En estos se solía imprimir figuras de pumas y jaguares. La tapicería del antiguo Perú, cuyo apogeo fue alcanzado durante el periodo Huari, se convirtió en la técnica predilecta de los incas. Los tapices de esta cultura constituyen una de las más hermosas realizaciones del arte textil del antiguo Perú.

14. Diseños en los textiles

El sello característico de la ornamentación de los tejidos fue el contraste permantente entre los colores rojo, negro y amarillo. Estos podían combinarse en diseños sencillos de largas bandas o grandes cuadrados, o en complicadas series de pequeños motivos geométricos, figurativos o zoomorfos.

15. Tocapu:

Se denomina así a la decoración de los tejidos basada en series de cuadrados con dibujos en su interior.

16. Geométrico: Las formas geométricas más habituales eran las estrellas de ocho puntas, los rombos y diversos tipos de cruces.

17 Iconográfico:

Algunos expertos consideran que las series de motivos de cada tocapu equivalen a un lenguaje jeroglífico.

18. Zoomorfo:

Era una referencia directa a los animales autóctonos, como los camélidos -llamas, vicuñas, etc.-, y toda clase de pájaros.

19. Historia del desarrollo textil

19.1. Tradición andina

Los incas heredaron toda una tradición textil andina, principalmente de la producciólograda por la cultura Wari, la cual logro una gran calidad artística en el uso de colores y en la iconografía, destacando principalmente en la elaboración de tapices.

Los incas desarrollaron una técnica similar a la Wari, a la par que los demás señoríos que lo circundaban, puesto que se desarrollaron en una región donde predominó anteriormente el gobierno Wari. Muestra de eso son los tejidos herederos de esta tradición, por ejemplo en el caso de ponchos que con diseños muy parecidos y el uso recurrente de tocapus como también lo hicieron los Wari. Esta tradición predominó muy marcada, como en cualquier otra etnia andina, en los incas alrededor de los años 1200 hasta 1450 aproximadamente.

19.2. Apogeo durante el Tahuantinsuyo

Durante los casi cien años de duración del Tawantinsuyo (de 1438 a 1532), si bien la tradición andina continuó como base, esta fue adquiriendo más variedades de acuerdo a la región en que se desarrollaba, a la par que adquiría técnicas desarrolladas por otras culturas anexadas al imperio. Cabe destacar en este caso por ejemplo el uso de plumas obtenidas de las zonas de la selva, para la decoración de ponchos y tocados; del mismo modo también se hallan características significativamente diferentes de acuerdo al suyu en que se desarrollaba el textil.

19.3 Continuidad hasta la actualidad

Mujer cañari tejiendo; la influencia inca dejó muchos rasgos en los textiles elaborados por las poblaciones andinas. La tradición textil inca continúa actualmente desarrollándose en distintos poblados de los Andes, habiendo adquirido características muy diferentes de acuerdo al pueblo que la elabora. Actualmente son muy reconocidos los textiles de Chinchero por su dedicación en la elaboración y por mantener como base la tradición textil inca

20. Escultura

Los trabajos realizados en piedra constituyen el otro gran conjunto de realizaciones incaicas que merece la pena destacar. Suele limitarse a representaciones zoomorfas de auquénidos, llamas, vicuñas y alpacas, y fitomorfas, mazorcas de maíz, que son conocidas como conopas y a numerosos cuencos y recipientes llamados popularmente morteros. Entroncados en las tradiciones artísticas andinas, los incas supieron imprimir un carácter propio y original a sus obras que se basó en una simplificación de las formas por medio de volúmenes geométricos sencillos y una esquematización de los motivos decorativos muy próxima a una concepción estética geometrizante y cubista. El arte inca se caracterizó por la sobriedad, la geometría y la síntesis, tendiendo más a lo práctico y funcional que a lo formal.

21. Pintura

La pintura como expresión estética se manifestó en murales y mantos. Bonavía señala la diferencia entre paredes pintadas de uno o varios colores y los murales con diseños o motivos representando escenas diversas.

Los murales pintados se aplicaban sobre paredes enlucidas con barro empleando pintura al temple, técnica diferente a utilizada para las pinturas rupestres. Hacia el Horizonte Temprano, la pintura era aplicada directamente sobre la pared enlucida, mientras que durante el Período Intermedio Temprano' se cubría el muro enlucido con pintura blanca para luego aplicarle el dibujo deseado. Otro medio usado en la misma época consistía en trazar motivos incisos sobre el barro húmedo para luego rellenarlo con pintura.

En la época moche se usó pinturas murales y de alto relieve de barro como los descubiertos en la Huaca de la Luna y en la Huaca del Brujo, en Chicama.

La técnica y el uso de mantos pintados sobre telas de algodón llano era costumbre de toda la costa, con mayor énfasis en el norte. Todavía por los años de 1570 a 1577 existían artistas especializados en el arte de pintar mantos que ejercían su oficio trasladándose de un lugar u otro. En aquel tiempo estos artesanos pedían licencia ante el oidor para usar de su arte e ir libremente por los valles sin ser estorbados.

En los museos y colecciones privadas se pueden apreciar estos mantos, empleados quizá para cubrir paredes desnudas o servir de vestimenta a los señores importantes.

Otro renglón dentro del arte pictórico fue la realización de una suerte de mapas pintados que representaban un lugar o una región. El cronista Betanzos cuenta que después de la derrota de los chancas infligida por el príncipe Cusi Yupanqui, los dignatarios cusqueños se presentaron ante él para ofrecerle la borla y lo encontraron pintando los cambios que pensaba introducir en el Cusco.

Esta noticia no sería suficiente para confirmar tal práctica si no fuese apoyada por otra referencia la afirmación en el juicio sostenido por las etnias de Canta y de Chaclla en 1558 - 1570. Uno de los litigantes presentó allí ante la Real Audiencia de los Reyes los dibujos de su valle indicando sus reclamos territoriales, mientras los segundos exhibieron una maqueta de barro de todo el valle. Sarmiento de Gamboa decía que al conquistar un valle se hacía una maqueta y se le presentaba al Inca, quién delante de los encargados de ejecutar los cambios se informaba de sus deseos.

21. Arte plumario

Las prendas de plumería manifiestan un gusto estético por el color y se usaron en mantas camisas, abanicos y sombrilllas para preservar del sol a los personajes conducidos en andas. Los brillantes tonos de las plumas empleadas señalan un origen selvático con lo cual concluimos que debió existir un trueque a lo largo y ancho del país entre la selva, la sierra y la costa.

El cronista Santa Cruz Pachacuti cuenta que para los grandes acontecimientos, como el matrimonio de Huayna Cápac con su hermana el día que recibió la borla o mascaipacha insignia del poder, se recubrieron los techos de paja de los palacios y los templos del Cusco con las más vistosas mantas confeccionadas con plumas multicolores. El espectáculo debió ser magnífico y sobrecogedor pues los brillantes colores de las techumbres contrarrestaban con la sobriedad de las piedras y las cenefas de oro de los muros palaciegos

22. Orfebrería y metalurgia

El área andina de Perú, Bolivia y Ecuador fue la cuna de la metalurgia a nivel sudamericano y surgió sin ninguna influencia proveniente del Viejo Mundo.

Existieron dos centros metalúrgicos uno en la zona del altiplano peruano - boliviano y otro en la costa norte en la región Mochica - Lambayeque. De estos dos lugares se difundieron los conocimientos al sur, hacia Chile y Argentina, y al norte, a Colombia y Panamá para llegar posteriormente a las costas occidentales de México.

La metalurgia en los Andes tiene una gran antigüedad y sus artífices lograron las más variadas técnicas y aleaciones.

En toda la costa existieron expertos plateros y durante al apogeo inca sus gobernantes establecieron mitimaes en el Cusco para la producción de objetos suntuarios. Diversos documentos nombran a estos grupos provenientes del Chimú, Pachacamac, Ica y Chincha. Es probable que sus obras siguiesen los gustos estéticos inca. Sabemos del establecimiento en Zurite, cerca del Cusco de unos yanas plateros de Huayna Cápac, provenientes de Huancavilca (actual Ecuador) que residían en tierras del soberano y cuya obligación era fabricar objetos para el Inca.

La numerosa presencia en el Cusco de plateros indígenas fue aprovechada posteriormente por los oidores, corregidores y encomenderos para la confección de vajillas personales de oro y plata, burlando la obligación del quinto del rey. Por ese motivo, son escasas las piezas de plata del siglo XVI en el Perú que tengan punzones.

Para la creación de armamento se utilizaba cobre y aleaciones de esta; como el bronce, sobre todo para la elaboración de cuchillos ceremoniales y hachas para la nobleza, también se cree que utilizaron platino y hierro aunque sólo para la elaboración de pequeños ornamentos.

23. Música

Los incas contaron con varios instrumentos musicales de viento y percusión entre los que se encuentran: la quena, la tinya, el calabacín, la zampoña, el wankar y la baqueta. La música desempeñaba un papel importante en distintas ocasiones. Se sabe que había música amorosa, guerrera, fúnebre y agrícola. La música inca se componía de cinco notas musicales.

Una característica inca fue la ejecución de música durante las labores agrícolas en tierras del Estado, con lo cual convertían las duras faenas del campo en amenas reuniones.

Los instrumentos musicales empleados en las manifestaciones corporales eran diversos según las danzas a interpretar, los integrantes, las regiones o los motivos de las celebraciones.

Las flautas eran uno de los instrumentos más populares. Las quenas por lo general, eran confeccionadas con huesos humanos mientras que otras flautas eran de arcilla, plata o, las más comunes, de carrizos.

Entre ellas destacan los sikus de caña y de cada instrumento está dividido en dos mitades con tonos complementarios y tocados por un par de instrumentos. Para formar una melodía es necesario que ambos instrumentos toquen alternadamente cuando les corresponde y además en forma simultánea con los demás registros.

Las antaras o flautas de Pan eran hechas de cerámica de nueve tubos acodados, las de carrizos se mantenían unidas por finas soguillas.

En cuanto a las trompetas halladas en las tumbas de la costa, pertenecían a uno de los tributos de los señores yungas. Con frecuencia se encuentran quebradas ya que su destrucción forma parte del ritual funerario.

El caracol marino o Strombus se representó desde la época de Chavín de Huantar y en quechua se le dice huayllaquepa. La voz pututu con el cual se le llama actualmente proviene del Caribe y fue traída por los españoles a la par que las palabras maíz, chicha y ají, entre otras. Es una adaptación de fututo por no existir en el quechua la letra "f".

Un instrumento musical básico fue el tambor. Éste podía ser de diversos tamaños y sonidos, y se utilizaba para marcar el ritmo en las danzas y bailes colectivos. Los había pequeños, ilustrados por Guaman Poma, que eran tocados por mujeres; grandes, que eran confeccionados con piel de puma u otorongo y llamados poma tinya y finalmente, los runa tinya, confeccionados con piel humana.

El compás se marcaba también con cascabeles de plata o racimos de semillas que se ataban a las piernas de los danzantes. En la cultura moche, los grandes señores o los dioses usaban atados a sus cinturas grandes sonajas de oro, como las del Señor de Sipán.

Entre los grupos campesinos y en ciertas festividades o celebraciones soplaban en las cabezas secas de venados como si fuesen flautas y marcaban con ellas los pasos de los danzantes.

24. Literatura

Antes de la conquista española existía una rica y variada literatura oral en el área del Imperio Inca. Algunas muestras de poesía religiosa, narraciones y leyendas quechuas han llegado a nosotros gracias a que fueron transcritas por cronistas como Cristóbal de Molina, el Cuzqueño, autor de Fábulas y ritos de los incas (1573); Santa Cruz Pachacuti, indio evangelizado defensor de la Corona española, que escribió la Relación de antigüedades de este reyno del Pirú (1613), donde describe la religión y filosofía quechuas y recoge en lengua quechua algunos poemas de la tradición oral; el Inca Garcilaso de la Vega (1539-1616); y Felipe Guamán Poma de Ayala cuya obra Nueva crónica y buen gobierno permite reconstruir buena parte de la historia y genealogía de los incas, así como numerosos aspectos de la sociedad peruana posterior a la conquista.

Gracias a ellos y a otros cronistas del siglo XVII, una parte de este legado pervivió y es una fuente viva para la literatura posterior. Esa labor fue continuada mucho después por antropólogos, historiadores e investigadores modernos y contemporáneos; en este siglo, uno de los más influyentes es José María Arguedas, importante también por su obra novelística, que subraya la importancia del carácter bilingüe y multicultural del Perú.

CAPITULO X

Tecnología en el Imperio Inca

1. Tecnología militar

Los incas eran hábiles forjadores de metal, construyeron armas de bronce y objetos domésticos. Construyeron hachas y mazas entre otros objetos militares: las mazas tenían forma estrellada con un orificio al centro a fin de colocarla en un palo, recibían el nombre de macanas. Sabian también forjar el hierro pero no lo usaban para nada, salvo para objetos muy decorativos, aunque también usaban para este fin el oro y la plata.

2. Astronomía

En la astronomía Inca destacó el Sol, y su culto, parece ser una constante en las culturas de la antigüedad, sin duda por el rol que el astro rey cumple en el "calendario agrícola". Los incas adoraban al Sol fundamentalmente para que les proporcionara abundantes cosechas. Era una fuerza dominante y un símbolo de prestigio y poder.

En el Perú el culto al Sol se oficializó debido a las invasiones incas. Estos, que adoraban al Sol al extremo de afirmar que los gobernantes eran sus hijos, llevaban su religión a todos los pueblos que iban sometiendo por medio de la guerra.

El Sol ("inti", en quechua), al que acostumbran representar por un gran disco de oro circundado de rayos, era adorado en templos cubiertos totalmente de oro, como lo era el Koricancha o "patio de oro" en la ciudad del Cusco. También se afirmaba que el maíz eran las lágrimas del Sol debido al color dorado que tiene el maíz seco. Por lo tanto se ofrendaba al Sol la bebida que se elaboraba con el maíz: la chicha.

El culto al Sol tenía su apoteosis en la Fiesta del Sol ("Inti Raymi" en quechua) que hasta ahora se reproduce, todos los 24 de junio, en la ciudad del Cusco.

Algunos cronistas afirman que los incas podían predecir eclipses.

3. Medicina

La medicina que se practicó en el incanato, estaba íntimamente ligada a la magia y la religión. Todas las enfermedades se suponían provocadas por el desprendimiento del espíritu del cuerpo, a causa de un maleficio, un susto o un pecado. Los curanderos incaicos, llegaron a realizar intervenciones quirúrgicas, como trepanaciones, con el propósito de eliminar fragmentos de huesos o armas, que quedaban incrustadas en el cráneo, luego de accidentes o enfrentamientos bélicos. Uno de los instrumentos utilizados en la cirugía inca, fue el "Tumi" o cuchillo de metal en forma de "T". Como anestesia se usaba la coca y la chicha en grandes cantidades y se sabe que también conocieron el uso de vendas.

4. Agrotecnia

Se estima que los incas cultivaron cerca de setenta especies vegetales, entre ellas, papas, camotes, maíz, ajíes, algodón, tomate, maní, oca y quinua.

Las principales técnicas agrícolas, en cuanto a la disposición de tierras fueron:

  • Andenes o Terrazas, para evitar la erosión y aprovechar las laderas y cerros

  • Waru waru, técnica en la que se araban surcos alrededor de los cultivos y se les llenaba de agua para crear un microclima más estable que el ambiente.

  • Pozas secas que se llenaban en época de lluvias. Era muy empleado en la costa. Se les llamaba simplemente lagunas (quchakuna).

También se resalta su técnica de mejoramiento de especies, supieron la mayor influencia de la temperatura del suelo que el del aire sobre las plantas, como lo atestigua el laboratorio de Moray.

La ganadería, en cambio, fue menos favorecida. Esto se debió a la escasa fauna andina. Utilizaron llamas como bestias de carga y alpacas como fuente de alimentos y vestimenta. La vicuña fue también muy apreciada. Se crió también el cuy, hasta hoy uno de los principales potajes de la gastronomía andina.

5. Hidráulica

Los conocimientos hidráulicos -canales y bocatomas-, permitieron la irrigación y el cultivo, especialmente del maíz. El litoral peruano se caracteriza por sus dilatados desiertos cortados por ríos que bajan por las serranías y cuyos caudales permiten el surgimiento de la agricultura. Los costeños fueron los mayores ingenieros hidráulicos pues se perfeccionaron y lograron métodos bastante sofisticados de irrigación, sobre todo los mochicas y más tarde los chimu. En el Cusco se canalizaron los dos riachuelos que atraviesan la ciudad, empedrando sus cauces y estableciendo puentes peatonales. Un ejemplo de la tecnología serrana es Cumbemayo, en Cajamarca, canal tallado en la piedra. La importancia de las obras hidráulicas se manifiesta en los numerosos mitos que cuentan los orígenes de dichas obras. no sexo

6. Matemática y escritura

En el ámbito matemático los Incas destacaron principalmente por la capacidad de cálculo en el ámbito económico. Si bien en el incario se desarrollaron importantes sistemas de medición, son más conocidos los quipus y yupanas, que representa la importante presencia matemática en la administración incaica. Los quipus que eran sistemas memotécnicos que consistían en tiras anudadas, sólo se anudaban los resultados de las operaciones matemáticas realizadas anteriormente en los ábacos o yupana.

Los cronistas españoles narran que los khipu kamayuqkuna leían en los nudos de los quipus la historia de los incas, relatando nacimientos, guerras, conquistas, nombres de los nobles y tiempos de tales eventos. "Son quipos unos memoriales o registros hechos de ramales, en que diversos nudos y diversos colores significan diversas cosas. Es increíble lo que en este modo alcanzaron, porque cuanto los libros pueden decir de historias, y leyes, y ceremonias y cuentas de negocios, todo eso suplen los quipos tan puntualmente, que admiran". La escritura que subyace bajo los quipus aún no ha sido descifrada en la actualidad.

Conclusiones

Al terminar este trabajo de historia acerca del Imperio Inca en el Ecuador se pude llegar a la conclusión de que el arte de los incas fue más útil que creativo ya que su arte no era tanto para apreciar, sino más para solucionar.

Lo más impresionante es la arquitectura, no por la estética sino que por su solidez, dejándonos como herencia el conocimiento básico de ingeniería, También otra cosa que me llamó la atención fue el ingenio de los incas en cuanto a sus cultivos, pues se las ingeniaron para poder cultivar donde se pensaba era imposible.

Pero realmente a la conclusión que pude llegar es que al Imperio Inca ejerció cierta influencia en la cultura Ecuatoriana, ya que hasta este tiempo de alguna manera nuestros indígenas conservan aun sus tradiciones y forma de vida tomando en cuenta que luego de haber pasado tanto tiempo su espíritu sigue presente en nuestro territorio.

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Anexos

Monografias.com Monografias.com

Templo Solar de Ingapirca. Tumibamba fue fundada por Túpac Yupanqui,

después de conquistar a los cañaris.

Monografias.com

Expansión del Imperio Inca (desde 1438 d.C. hasta 1525 d.C.)

Monografias.com Monografias.com

Estandarte del Imperio inca. . . . Territorios conquistados por Pachacútec

Monografias.com Monografias.com

Andenes en el Valle Sagrado de los Incas. . .Acllahuasi en Pachacamac.

Monografias.com Monografias.com

Coricancha y convento de Santo Domingo. . . .Fortaleza de Sacsayhuamán.

 

 

 

Autor:

Marcelo Molina


Partes: 1, 2


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