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Barbados: su jefe de estado es la reina Isabel quien delega su primer ministro owen seymaour Arthur su idioma oficial es el ingles y su moneda El dólar de Barbados, símbolo "$" o "Bds$", es la moneda nacional de Barbados. Su código ISO 4217 es "BBD´´.
Cuba: La República de Cuba es un país asentado en un archipiélago del mar de las Antillas, también conocido como mar Caribe. Su isla principal, conocida como Isla de Cuba, es la más grande de las Antillas Mayores. También forman parte del archipiélago la Isla de la Juventud (antiguamente llamada Isla de Pinos) y una multitud de cayos o pequeñas islas que rodean a las antes mencionadas, entre estos cayos destacan: Cayo Coco, Cayo Guillermo, Cayo Largo del Sur, Cayo Jutía, entre otros. Al norte se encuentran Estados Unidos y Bahamas, al oeste México, al sur las Islas Caimán y Jamaica y al sudeste la isla La Española su presidente Raúl castro La moneda oficial del país es el peso cubano. De esta denominación existen billetes de 1 peso, 5 pesos, 10 pesos, 20 pesos y 50 pesos,
Dominica: la Mancomunidad de Dominica es una isla y un Estado del Mar Caribe, específicamente entre los territorios franceses de ultramar de Guadalupe al norte y Martinica al sur; pertenece a la Mancomunidad Británica de Naciones. No debe ser confundida con la República Dominicana, otra nación caribeña, Nicholas Liverpooly su moneda oficial es el dólar de Caribe Oriental
Granada: a veces referida en español como Grenada, su nombre inglés, para diferenciarse de otras regiones de igual denominación, es una isla país en el mar Caribe que incluye a las Granadinas del sur. Es el segundo país independiente más pequeño del hemisferio occidental (después de San Cristóbal y Nieves). Se encuentra en la zona sureste del mar Caribe, al norte de Trinidad y Tobago, al Nordeste de Venezuela y al sur de San Vicente y las Granadinas. Su moneda oficial es el dólar
Haití: La República de Haiti o Haití', es un país del Caribe, en la parte occidental de la isla La Española, limitando, al este, con la República Dominicana. Su área total es de 27.750 km² y su capital es Puerto Príncipe. Haití es una antigua colonia francesa, fue el segundo país americano en declarar su independencia, en 1804, le antecede Estados Unidos.
Haití es recordada en los anales de la Historia de la Humanidad por ser el primer caso en que los esclavizados abolieron el sistema esclavista de forma autónoma y perdurable en el tiempo, sentando un precedente definitivo para el fin de la esclavitud en el Mundo. Moneda oficial: La Gourde. El término proviene del afrancesamiento de la palabra española "gordo" con la que se denominaba al peso, el presidente de este país es el señor David preval.
Islas Vírgenes: es un Territorio Británico de Ultramar localizado en el canal de Francis Drake, al este de Puerto Rico, en aguas del Mar Caribe.
El archipiélago está constituido por unas cuarenta islas, de las cuales once están habitadas. Las más grandes son Tórtola, Virgen Gorda, su idioma oficial es el ingles y el jefe de estado es la reina Isabel de Inglaterra quien designa la autoridad local y su moneda oficial es el dólar
Jamaica: es una isla y país de las Grandes Antillas, de 240 km de largo y un máximo de 80 km de ancho, situado en el mar Caribe. Está a 630 km del continente centroamericano, a 150 km al sur de Cuba y a 180 km al oeste de la isla de La Española, en la que están Haití y la República Dominicana. La Constitución jamaicana, promulgada en 1962, establece un sistema de gobierno parlamentario, según el modelo del Reino Unido. El primer ministro es el jefe del gobierno. El monarca británico es el jefe del Estado y está representado por un gobernador general, que se nombra según el consejo del primer ministro y su moneda locales el dólar.
Martinica: La isla de la Martinica es un departamento de ultramar francés ubicado al norte de Santa Lucía, en aguas del Mar Caribe (como tal, constituye una región ultraperiférica de la Unión Europea). Esta isla pertenece al grupo de las llamadas Antillas Menores y dentro de éste pertenece al grupo de las llamadas Islas de Barlovento. Es montañosa y de origen volcánico la Moneda El euro se introdujo en enero de 2002 como la moneda oficial, el Jefe de Gobierno: Claude Lise (desde 1992), electo por el Partido Progresista Martiniqués (PPM).
Puerto Rico: oficialmente Estado Libre Asociado de Puerto Rico, es un territorio no incorporado de los Estados Unidos con estatus de autogobierno, situado al noreste del Caribe, al este de la República Dominicana y al oeste de las Islas Vírgenes. Su costa oeste se sitúa, además, a aproximadamente 2.000 kilómetros (1.280 millas) de la costa de Florida, la más cercana del continente. El archipiélago de Puerto Rico incluye la isla principal de Puerto Rico, la más pequeña de las Antillas Mayores, y un número de islas y cayos más pequeñas, de las cuales las más grandes son: Mona, Vieques y Culebra.
Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses desde 1917, cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley Jones[1]. Aunque su relación con Estados Unidos es similar a la de un estado de la Unión[1] y se le permitió la redacción de una constitución para el manejo de asuntos internos, está sujeto a los poderes plenos del Congreso estadounidense mediante la Cláusula Territorial. Esto significa que los poderes existentes en las islas, al no gozar de protección en la constitución estadounidense, son revocables. Su idioma oficial es el español y su moneda.
República Dominicana: Es un país que ocupa algo más de los dos tercios orientales de la isla de Santo Domingo, en el Archipiélago de las Antillas. Esta isla también tuvo antiguamente los nombres de La Hispaniola, La Española y Quisqueya. Limita al norte con el Océano Atlántico, al sur con el Mar Caribe o Mar de las Antillas, al este con el Canal de la Mona, que la separa de Puerto Rico, y al oeste con la República de Haití. Tiene una superficie territorial de 48.442 km² y una población de más de nueve millones de habitantes. La sede del gobierno y capital del país es Domingo. su idioma oficial es el español y su presidente es Leonel Fernández. El Peso es la Moneda Oficial de la República Dominicana
San Cristóbal y Nieves: San Cristóbal y Nieves (en inglés Saint Kitts and Nevis) son dos islas unidas en la Federación de San Cristóbal y Nieves que forman un país del norte antillano, en concreto de las Islas de Barlovento. Cristóbal Colón descubrió estas islas en su segundo viaje a América, llamando a la mayor San Cristóbal en honor al legendario mártir y Nieves a la segunda por el ampo de su cumbre (causado en realidad por las nubes). Es el país más pequeño del continente americano, tanto en tamaño como en población. Inglés - Moneda: Dólar
San Vicente y las Granadinas: es un país isleño situado al norte de Venezuela y de la isla de Granada, en la cadena de las Antillas Menores del Mar Caribe. Su territorio de 389 km² comprende la isla principal de San Vicente y las dos terceras partes de las Granadinas del norte. El país tiene una historia colonial británica y ahora es parte de la Mancomunidad Británica de Naciones y de la CARICOM. La moneda oficiales el dólar y el idioma el inglés el jefe de gobierno es la reina Isabel de Inglaterra
Santa Lucía: es un pequeño país ubicado al norte de San Vicente y las Granadinas y al sur de la isla de la Martinica, en el mar Caribe. Es miembro de la Comunidad del Caribe, de la Organización de Estados Americanos y de la Mancomunidad Británica de Naciones. Santa Lucía es una de las Islas de Barlovento, el nombre de Santa Lucía de Siracusa la moneda oficial es el dólar y el jefe de gobierno la monarquía de Inglaterra.
Trinidad y Tobago: es un estado independiente ubicado en el sur del mar Caribe, sobre la plataforma continental de la costa oriental de Venezuela. Consiste en dos islas principales, la isla Trinidad -la mayor y más poblada-, la isla Tobago, de mucho menor tamaño y población, además de varias islas más pequeñas El presidente George Maxwell y su idioma es el inglés su moneda el dólar.
Cultura pre hispana:
LOS INCAS: fueron una cultura andina que partiendo como una etnia organizada en un curacazgo cusqueño hacia el siglo XII logró desarrollar una importante civilización que controló casi por completo el sur de la América prehispánica, pues la influencia inca llegó a articular totalmente los actuales territorios del Perú, Bolivia y Ecuador, además del norte de Chile, el noroeste de la Argentina, y la zona sur de Colombia.
Desde la ciudad sagrada del Cuzco, los incas consolidaron un estado que, por su extraordinaria capacidad organizadora, logró sintetizar y difundir los múltiples conocimientos artísticos, científicos y tecnológicos de sus antecesores. Basados en un concepto de expansión del estado, el Tahuantinsuyo (Imperio Inca) recogió aquellos conocimientos y los potenció.
Tras la conquista de Francisco Pizarro durante la década comprendida entre 1530 y 1540, el total sometimiento de la población articulada por el Tahuantinsuyo demoró hasta 1572, debido a la resistencia que organizaron los incas desde Vilcabamba. Actualmente, algunas costumbres y tradiciones de la desaparecida civilización inca prevalecen en etnias andinas como los quechuas y aymaras.
Desde aproximadamente 1450 a 1530 dC, la costa occidental de América del Sur prosperó bajo el Imperio Inca. A su altura, se podía comparar a los incas con la antigua sociedad romana.
Los éxitos de los incas les ayudaron a dominar una zona enorme de América del Sur. Construyeron caminos entre el Reino de Quito (actual República del Ecuador) hasta la frontera sur de Argentina y Chile, creando un extenso sistema de comunicación. A lo largo de cada camino había mensajeros o "chasquis" para llevar mensajes de un lado al otro.
El gobierno era muy organizado y eficiente. Aunque los Inca no tenían un sistema de escritura, tenían un complejo método de cuentas y archivo llamado quipu." El quipu era un sistema para grabar datos usando cordones con nudos. Los nudos indicaban las unidades de diez y, por ejemplo, un cordón amarillo significaba oro, uno blanco plata y uno rojo soldados.
El comienzo de los Inca se basa principalmente en la mitología aunque son pocos los documentos españoles en los que se menciona. Por ejemplo, una teoría cuenta que empezó con Manco Cápac y su esposa Mama Ocllo, los cuales eran hijos del Sol, que venían a traer cultura y tecnología a los pueblos primitivos de las comarcas cercanas. Manco Cápac fue el primer gobernador de los Inca, pero el término "Inca" recién llego con su nieto Inca Roca.
La piedra fue muy importante en la historia de la creación de los Inca. Dentro de la piedra vivía el espíritu o poder que tenía la capacidad de convertirse en hombre o viceversa. Por esta razón los Inca adoraban las piedras y apreciaban su propia sustancia en vez de lo que se podría construir con piedras. Este respeto por la piedra y sus poderes dio lugar a su dominio. La superficie era tallada lisa y sin ángulos rectos para que parecieran que estaban vivas. Este detallado se puede ver en Machu Picchu, "La ciudad perdida de los Incas." Esta antigua ciudad está situada encima de una montaña de 2.438 metros de altura sobre el nivel del mar, Por causa de su altura y localización, los conquistadores españoles nunca encontraron Machu Picchu.
Los Incas planificaron la ciudad del Cuzco con la forma de un puma con Sacsayhuamán como su cabeza. En esta antigua fortaleza del Cuzco uno podía encontrar armas, ropa, y grandes cantidades de joyas, oro y plata.
Cultivaban en terrazas a lo largo de las montañas, llamadas "Andenes". Desarrollaron un sistema de riego mediante el cual cambiaban la ruta de los ríos para proveer canales para las terrazas, esto a su vez le daba un control casi total a las poblaciones costeras ya que eran grandes ingenieros hidráulicos, llegando a cortar el suministro de agua si así lo querían.
El tejido era otro arte con mucho significado para los Inca. Usando diseños geométricos y colores brillantes como decoración, los tejidos valían mucho. Además, el comercio se basaba en el intercambio de tejidos. Una teoría señala que estos símbolos geométricos bien pudieron ser letras de algún alfabeto, descartando con esto de que era una cultura sin escritura. La poca información que se tiene se debe principalmente a los conquistadores, ya que estos en su mentalidad medieval consideraron al arte Inca como herejía, quemando hermosas obras textiles de gran formato que colgaban de las paredes de los templos reales. Sin embargo, según sus propios escritos algunas de ellas estaban tan bellamente acabadas y eran comparables con las de los grandes maestros de la época, que algunas fueron a parar a la corte española.
Aunque el imperio Inca era grande y avanzado, floreció sólo por un corto plazo. Empezando alrededor de 1450, duró menos que un siglo. En 1532, Francisco Pizarro y sus hombres llegaron de Panamá durante una época de inquietud civil para los Incas, fue después de dos viajes de espionaje cuando se aventuraron a la conquista del llamado Reino del Perú, para el cual habían secuestrado a dos hombres de las costas norteñas del actual Perú para que aprendieran el idioma español y así les sirviera de traductor.
Aprovechando la debilidad de una cultura en guerra civil, Pizarro atacó y mató a Atahualpa, significando el fin del imperio Inca.
La cultura Inca era muy sofisticada pero la mayoría de la información sobre ellos fue perdida durante la época de la conquista.
Características
Eran un imperio muy extenso. Abarcaba los actuales territorios de: Perú, Bolivia, gran parte de Ecuador, el noroeste de Argentina y el norte de Chile.
Habitaban más de 10.000.000 personas
El imperio incaico tuvo algunas invenciones y descubrió cosas, al igual que adoptó técnicas de uso y realización de labores.
Los caminos fueron una gran idea de parte de los incas pero fue adoptada de culturas preincaicas.
Los tampus fueron una gran idea, esta tienda, cobraba a los viajeros y le daba comida y ropa a los funcionarios del estado y a los chasquis.
Los quipus fueron un sistema de contabilidad muy útil para la cobranza de impuestos y eran utilizados por los sabios (llamados quipu kamayoc).
El ayllu como municipio sirvió, a la cobranza de impuestos, a la distribución de tierras y a ser una sociedad y comunidad.
Los chasquis fueron muy buenos mensajeros que recorrían grandes distancias corriendo.
Desarrollo Económico
Desarrollaron la agricultura en las regiones montañosas gracias al método de siembra escalonada o de terrazas de cultivo. De igual manera la ganadería. Ellos aplicaron el sistema de reciprocidad y complementariedad económica en su imperio, o sea era un imperio monárquico socialista.
El imperio inca fue viable económicamente gracias a la profusión de caminos de las que hizo gala. En este aspecto fue similar al imperio romano posteriormente los españoles aprovecharon estas vías para desarrollar su propio imperio haciendo del Perú el virreinato más importante de América del Sur emparejado en importancia con México en el Norte o con el virreinato del Río de La Plata.
Por los caminos incas transitaban todo tipo de mercancías desde pescado y conchas del pacifico hasta sal y artesanías del interior. Para controlar el comercio en un imperio que desde el sur de Colombia hasta Chile los incas recurrieron a un ingenioso sistema de numeración con cuerdas llamado quipu en las que hacían nudos y de esta manera controlaban la contabilidad de sus mercancías.
la economía inca se basó en la producción agrícola mediante técnicas avanzadas, como terrazas y sistemas de riego. los incas cultivaron maíz, yuca, papa, frijoles, algodón,tabaco, coca, etc. las tierras eran propiedad comunal y se trabajaban en forma colectiva.
Arquitectura
Machu Picchu
Los Incas desarrollaron un estilo altamente funcional de arquitectura pública que se distinguió principalmente por sus técnicas avanzadas de ingeniería y de trabajo fino de la piedra. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios municipales y templos, también se usaban ladrillos de adobe y paja en las regiones costeras, la construcción de grandes monumentos tales como la gran fortaleza de Sacsayhuamán cerca de Cuzco.
Religión
La religión del estado estaba basada en la adoración del Sol (Inti). Los emperadores Incas eran considerados como descendientes del dios Sol y eran adorados como divinidades. El oro, símbolo del Sol, era muy explotado para el uso de los dirigentes y miembros de la élite; no como moneda de intercambio, sino principalmente con objetivos decorativos y rituales. La religión dominaba toda la estructura política. Desde el Templo del Sol en el centro de Cuzco, se podían trazar líneas imaginarias en dirección de los lugares de culto de las diferentes clases sociales de la ciudad.
Las prácticas religiosas consistían en consultas de oráculos, sacrificios como ofrenda, trances religiosos y confesiones públicas. El ciclo anual de fiestas religiosas estaba regulado por el calendario Inca, extremadamente preciso, así como el año agrícola.
Básicamente la adoración al sol no es el punto básico de la religión Andina, sino más bien este era un símbolo de un Dios profundamente más arraigado en la cosmovisión Andina. El Dios principal era el Dios del agua, los Incas conocían bien el ciclo del agua y veían al Sol como una fuerza motriz representativa del Dios del Agua, mas no era este el principal, si bien era llamado "taytaInti" o Padre Sol, su devoción era más profunda hacia el Dios del Agua, el que da el anima a todas la cosas, el creador del universo conocido como Kon Tiqqi Wiracocha, aun así, este nombre se encuentra en muchas de las culturas prehispánicas que precedieron a la cultura Inca, que más que un imperio se orienta a ser un estado confederado.
En este tiempo la entidad política de mayor complejidad fue el Imperio Azteca, cuyo origen histórico se remonta a una coalición militar conocida como la Triple Alianza, que vinculó a tres estados emergentes: los mexicas, cuya ciudad capital fue México-Tenochtitlan, famosa urbe de su época; los Acolhua con Texcoco como ciudad primordial, considerada el centro cultural por excelencia; y Tlacopan, que reunió a los sobrevivientes del antiguo señorío que alguna vez dominó el valle de México. Los aztecas impusieron con astucia su jerarquía sobre sus aliados, y extendieron su dominio hasta las costas del Océano Pacífico y del Golfo de México. Adquirieron riqueza y poder a partir de la imposición de un estricto sistema de tributación, de tal manera que a la llegada de los españoles en los inicios del siglo XVI, su capital era considerada la urbe más importante y magnificente de su época. La lengua dominante entre los aliados fue el náhuatl, que se convirtió en la "lingua franca" de gran parte de Mesoamérica, utilizada para nombrar la geografía del México antiguo, sustituyendo inclusive las voces de otros ancestrales idiomas. En cuanto al otro estado indígena, el Imperio Tarasco, conocido también como Purépecha, cuya ciudad principal fue Tzintzuntzan, que al final de su periodo histórico funcionó como su capital política, impuso su dominio militar en una amplia zona que comprendió el centro-norte y occidente de México. El idioma de este pueblo era el Porhe o Tarasco, fundamentalmente diferente al Náhuatl y que no se vincula con ninguna otra lengua del México antiguo.
La expansión de los Aztecas coincidió con el florecimiento de un estilo artístico de carácter internacional que vinculó a pueblos que hablaban lenguas e idiomas diferentes, Este lenguaje artístico comunicó historias, deidades y ritos en los que coincidieron ancestrales mitos y tradiciones.
Ubicación Geográfica del Imperio Azteca
El Imperio Azteca se estableció en el Valle de México. Se ubico principalmente en los estados de México, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Guerrero, la costa de Chiapas, Hidalgo, y parte de Guatemala. El territorio que se conquistó no fue de un monótono clima, sino que el imperio abarcó climas tan variados como el clima polar de alta montaña hasta los climas cálidos. Hubo una gran variedad de ecosistemas desde bosques de coníferas, mixtos, caducifolios hasta los ecosistemas cálidos como lo son las selvas tropicales, desiertos rocosos, selva caducifolia, manglares, bosque tropical, entre otros ecosistemas que abarcó el Imperio Azteca.
Gobierno
El estado azteca era una teocracia encabezada por el tlatoani, especia de monarca elegido por un consejo integrado por representantes de los veinte grupos de personas emparentadas o clanes en que se dividía la sociedad azteca. Cuando el tlatoni, debía tomar decisiones fundamentales, por ejemplo la declaración de la guerra, deliberaba con algunos asesores. El más importante era el cihuacóatl, quien colaboraba con él en el gobierno y lo reemplazaba en caso de ausencias. En los niveles inferiores había muchos funcionarios; entre ellos, los jueces encargados de vigilar el cumplimiento de las normas y los guardianes de los depósitos de armas.
Forma de gobierno
La forma de gobierno de los Aztecas, era en su comparación europea una monarquía parlamentaria. El Tlatoani era el supremo gobernante de los Aztecas y era elegido por un consejo de nobles, los cuales escogían de la familia gobernante a una persona con capacidad guerrera para gobernarlos así los Aztecas elegían a sus gobernantes. Además de ser el gobernante se convertía en el supremo sacerdote liderando no solo por los ejércitos y el gobierno, sino también por la religión a ser como el papa en la cristiandad.
Cultura y Artes
Arquitectura
Poco queda de la arquitectura azteca Sin embargo, nos podemos dar una idea a través de los relatos de los cronistas. Sahagún nos dice que el recinto sagrado estaba compuesto por 78 edificios, y que la pirámide central tenía dos templos en la parte superior, uno dedicado a Tláloc, el otro a Huitzilopochtli. Podemos pensar que las casas de los clanes pobres eran de adobe y bajareque, mientras que las casas de los señores importantes eran espléndidas y espaciosas: también construyeron templos en forma de pirámide escalonada y que representaban cada una a un dios (el del sol...)
Arquitectura religiosa
La arquitectura religiosa se desarrolla siguiendo las pautas de la tradición mesoamericana, aunque existen aportaciones importantes. El tipo de construcción más original es el de los templos gemelos, con doble escalinata de acceso. Aunque el mejor conocido es el de Tenayuca, a ese modelo responden también los templos principales de Tlatelolco y Tenochtitlan. Se trata de una representación dual de las divinidades que existía en Mesoamérica desde épocas remotas. La colocación de parejas de dioses, como la de Huitzilopochtli–Tláloc del templo mayor de Tenochtitlan, sobre una sola plataforma piramidal, hace que su estructura sea alargada y presente una doble escalinata de acceso. En este caso, las excavaciones realizadas por el doctor Eduardo Matos Moctezuma pusieron de manifiesto una serie de hasta siete periodos o reconstrucciones sucesivas entre 1375 y 1520.
Otro modelo arquitectónico relativamente frecuente es la pirámide de planta circular que tradicionalmente se ha atribuido a santuarios del dios Ehécatl, deidad del viento, que en su aspecto de remolino o huracán podría hacer lógica esta forma. Las más conocidas son la de Calixtlahuaca y la de la estación de metro de Pino Suárez. Otra construcción muy característica de los aztecas es un tipo de plataforma decorada con calaveras, que constituían la base del tzompantli, estructura donde se acumulaban los cráneos de los sacrificados. Sólo se conserva un pequeño altar que se encuentra en el Museo Nacional de Antropología de México y el descubierto recientemente en las excavaciones del templo mayor.
Entre los tipos arquitectónicos más comunes no podemos dejar de mencionar los templos piramidales de planta cuadrada o rectangular con una sola escalinata de acceso en la parte frontal, delimitada por dos alfardas lisas. Muchas de las pirámides de Tenochtitlan seguían este modelo.
Dos de las más extraordinarias creaciones arquitectónicas de los aztecas fueron Tepoztlán y Malinalco, ambas excavadas en la roca y terminadas con construcciones de mampostería. El templo de Tepoztlán es de planta rectangular y tiene dos salas: a la primera se accede por una puerta dividida por dos pilastras, mientras que en la del fondo hay un banco corrido decorado con relieves que muy bien pudieran ser insignias funerarias. El conjunto del templo descansa sobre una plataforma piramidal con escalinatas limitadas por alfardas. Malinalco, por su parte, es un conjunto irregular de construcciones templarias excavadas en la roca madre, compuesto por seis unidades de las que cuatro al menos presentan una forma circular. La estructura I es la más elaborada del yacimiento y representa un conjunto escultórico de una impresionante belleza. En ambos caso nos encontramos ante un tipo de construcción religiosa que tiene la función de expresar el poder militar y religioso de los aztecas.
Mitología Azteca
La mitología Azteca es muy rica al igual que todas las culturas del mundo. Pero lo que la destacan son sus sacrificios que aterrorizarón a los conquistadores españoles, pero esto se justifica pensando desde su punto de vista en el cual, si estos no se hiciesen el mundo se acabaría.
La civilización maya habitó una vasta región ubicada geográficamente en el territorio del sur-sureste de México, específicamente en los cinco estados de Campeche, Chiapas (lugar donde se ubica la ciudad principal), Quintana Roo, Tabasco y Yucatán; y en los territorios de América Central de los actuales Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador, con una historia de aproximadamente 3.000 años.
Durante ese largo tiempo, en ese territorio se hablaron cientos de dialectos que generan hoy cerca de 44 lenguas mayas diferentes. Hablar de los "antiguos mayas" es referirse a la historia de una de las culturas mesoamericanas precolombinas más importantes, pues su legado científico y astronómico es mundial. Contrariamente a la creencia popular, la civilización maya nunca "desapareció". Por lo menos, no por completo, pues sus descendientes aún viven en la región y muchos de ellos hablan alguno de los idiomas de la familia
Alimentación
El maíz fue la base de la alimentación de los mayas.
La base de su alimentación fue el maíz (en maya ixim) que les sirvió para hacer bebidas (como el atole), usando su pasta (nixtamal, palabra azteca para una masa de maíz hecha con cal) cocinaban alimentos como los tamales y tortillas. En cuanto a los tamales, están compuestos por una pasta de maíz que contiene una mezcla de carne, vegetales o ambos. Todo lo anterior se envuelve dentro de hojas de maíz u otra planta. Entre las técnicas gastronómicas para cocinar los alimentos predominó el pibil, que es el horneado bajo tierra.
Otros alimentos importantes fueron los derivados del cacao: de su semilla se obtiene una pasta para elaborar una bebida (chocolate o xocolatl en náhuatl) preparada con agua, pues no había ganado que pudieran dar leche. No acostumbraban beber agua sola, el agua se mezclaba con derivados del maíz, frutas y otros ingredientes.
El balché (bebida alcohólica fermentada) usado en las ceremonias se elaboraba con la corteza del árbol balché (Lonchocarpus violaceus), agua y miel. El sakab, que era también ceremonial, se elaboraba con maíz y se endulzaba con miel. De las variantes y diversas formas de preparación de las bebidas del maíz encontramos el origen del pozole, el atole y el pinole. Todas esas bebidas se tomaban en jícaras y se transportaban en guajes o calabazos (en maya chú).
Organización política
En el período Clásico (290 al 909 dC), los gobernantes supremos recibían el título de K"inich (Rostro solar), Ahaw Te" (señor Árbol), Ch"ul Ahaw (Señor Sagrado) o Bakab (Sostenedor del Mundo). Otros nobles emparentados con él se llamaban Ahaw (Señor).
También había gobernantes de centros o ciudades secundarios, quienes eran llamados Sahl (Sahalo"ob en plural) y le rendían fidelidad al Ahaw Te".
Durante el clásico terminal (800 al 1000 d. C.) y posclásico temprano (909 al 1451 dc) hubo otra forma de gobierno en la península de Yucatán: el Multepal o gobierno confederado, cuyas ciudades hegemónicas fueron primero Chichén Itzá y después Mayapán. En el Multepal no hubo un solo gobernante, sino que el gobierno se ejecutaba por medio de varias personas a la vez, quienes se consideraban "hermanos". Cada uno de los integrantes del consejo de gobierno (Multepal) recibía el título de Ah Tepal.
Después de la destrucción de Mayapán (1451) la península de Yucatán se fragmentó en 16 ó 17 provincias independientes llamadas Kuchkabal. Cada Kuchkabal tenía su capital, donde residía el Halach Wíinik ó Halach Uinik (Hombre verdadero), quien tenía autoridad militar, judicial y política. Cada Kuchkabal se dividía en Batabilo "ob (Batabil en singular) que estaban regidas por funcionarios de alto rango. Llamados Batabo "ob (Batab en singular). Los Batab le rendían fidelidad al Halach Wíinik y a veces eran sus familiares. A su vez, Batabil estaba dividido en varias Kuchkteel o unidades residenciales. Esta unidad organizativa residía en un pueblo y estaba dividido en familias extensas. Sus líderes se reunían en un consejo para solucionar los asuntos de gobierno y, según parece, el Batab también formaba parte de ese consejo. Los consejos de cada Batabil estaban integrados por los representantes de los intereses de las familias: ah k" ulo "ub (ah k" ul en singular) y los representantes nombrados por el Batab: ah kuch cabo "ob (ah kuch kob en singular). Los kuchtabal de Hocaba y Calotmul no tenían Batabes, sino que el segundo nivel de gobierno era ejercido por los Holpop, funcionarios nombrados por las cabezas familiares de las
Organización económica
Las semillas del cacao (Theobroma cacao) fueron utilizadas como monedas por los mayas.
Siendo la agricultura una actividad central en la vida de los mayas, se ha especulado mucho sobre las técnicas agrícolas que utilizaban con más frecuencia en la época prehispánica; si las de tipo extensivo, como el sistema de roza-tumba-quema, o las de tipo intensivo, como el riego y las terrazas. Hay evidencias de que combinaban ambas técnicas con otras alternativas, como la recolección, las huertas domésticas, los camellones o campos levantados, la arboricultura, la caza y la pesca. Es importante recordar que fue principalmente la selva tropical el tipo de ecosistema en el que los mayas vivieron y del cual obtuvieron su alimento. Sin embargo, las características del trópico varían mucho y es posible que las diferencias en clima, suelo y vegetación determinaran la explotación de los recursos naturales y el tipo de sistema agrícola utilizado. Las técnicas debieron, pues, adaptarse a la cantidad y calidad de la tierra disponible, al tipo de cultivos y a diversos factores socioeconómicos.
ComercioEl comercio fue indispensable para la economía, ya que en el área geográfica maya proveía grandes productos, pero los limitaba de otros. Durante el clásico se desarrollaron grandes mercados en las urbes que se llamaban p'polom. Tras la reorganización social de finales del postclásico no se desarrollaron los tianguis. Entre los mayas, los comerciantes hacían largos y exhaustivos recorridos para poder abastecer a pequeños comerciantes quienes distribuían de casa en casa los artículos exclusivos de ciertas zonas como el Jade, del Valle del Motagua en Guatemala, la indipensable Obsidiana de las fuentes del altiplano de Guatemala como El Chayal e Ixtepeque, las prestigiosas plumas del Quetzal, de los bosques nubosos de Guatemala, algodón del noreste, las conchas y el pescado de las costas. También la sal del norte, y de fuentes del río Chixoy en Alta Verapaz, el cacao de Tabasco, Guatemala y Honduras y el pedernal de la zona Puuc. El Arte también se convirtió en un objeto apreciado entre los nobles, y las Cerámicas Policromas de lugares como Chamá y Nebaj en el altiplano de Guatemala se distinguieron por sus finas obras que se han enconrado en muchos sitios distantes. Los grandes comerciantes adquirían gran prestigio y fama entre la nobleza maya y en algunas ocasiones eran reclutados como espías del rey.
Organización social
La vida en los grandes centros urbanos del prehispánico debía ser tan compleja como lo es en las modernas ciudades de la actualidad. Lo que se sabe de los mayas nos hace pensar así. En el artículo "Los mayas" de Howard LaFay se puede leer que:
"Desapareció la imagen del hombre maya como primitivo agricultor pacífico practicando ritos religiosos esotéricos en la quietud de la selva. El resultado es un pueblo guerrero lleno de vida, en numeroso insospechado anteriormente, que usó técnicas agrícolas muy avanzadas. Y al igual que los vikingos a medio mundo de distancia, comerciaban e invadían con brío".
La sociedad maya estaba organizada sobre la base de una marcada estratificación social, a la cabeza de la cual se encontraba la nobleza, los almenehoob ("los que tienen padres y madres"). Este grupo privilegiado monopolizaba el poder y la autoridad al ostentar los puestos políticos y religiosos. El gobernante supremo de la provincia era, como ya vimos, el Halach Uinik (o Halach Wíinik) en quien residía el poder absoluto sobre los asuntos terrenales y espirituales. Se le llamaba también Ahau; sus emblemas eran el escudo redondo y el cetro en forma de figura antropomorfa con cabeza de serpiente. El cargo de Halach Uinik era hereditario dentro de una sola familia, y pasaba del padre al hijo mayor.
El Halach Uinik era, al mismo tiempo, el Batab o jefe local de la ciudad en la que vivía, y tenía bajo su mando al resto de los bataboob o jefes locales de las poblaciones que conformaban la provincia. Como jefe supremo, recibía tributo, convocaba a los guerreros y formulaba la política.
En la guerra cada Batab comandaba a sus soldados, pero existía un comandante militar supremo llamado Nacom, que desempeñaba el cargo durante tres años y respondía directamente ante el Halach Uinik.
Después de los bataboob estaban los Ah Cuch Caboob, quienes administraban los barrios en los que se encontraba dividida la ciudad. Un cargo similar era el de los Ah Kuleloob, delegados que acompañaban al Batab, sirviéndole de ayudantes, portavoces y mensajero. Encontramos también a los funcionarios encargados de las cuestiones sociales y ceremoniales, llamados Popolna y Ah Holpop. Finalmente, la categoría más baja de funcionarios era la de los Tupiles, que hacían las veces de "alguaciles" o policías, manteniendo el orden y vigilando el cumplimiento de la ley.
El grupo de los sacerdotes, llamados genéricamente ahkincob (singular: Ahkin), tenía la misma categoría que los jefes o Bataboob. El "sacerdocio" también era hereditario y privativo de unas cuantas familias de la nobleza. El supremo sacerdote recibía el nombre de Ahuacán, que significa "señor serpiente". Sus actividades se relacionaban con el ritual, los sacrificios, la adivinación, la astronomía, los cálculos cronológicos, la escritura jeroglífica, la educación religiosa y la administración de los templos.
Breve historia de los Aborígenes de Venezuela
Nuestros aborígenes de la época del descubrimiento de América era una población escasa y dispersa. Estos grupos habitaban en las zonas montañosas, los Llanos y Guayana. Los indígenas se organizaban en tribus independientes unas de otras, sin mantener una unidad social ni política, es decir, no poseían una uniformidad cultural, por lo cual, algunas de estas tribus se dedicaban a la pesca, a la caza y recolección de frutos, es decir, eran nómadas; mientras otras obtenían su alimento gracias a la agricultura, ya que se habían establecido en una zona determinada del país.
Familias Indígenas venezolanas
Se destacan básicamente tres familias entre los aborígenes de Venezuela:
LOS ARAWACOS: se ubicaron en la región sur y norte-occidental de nuestro país, en donde se destacan las tribus de Baniba, Guaipunabis y Caberres en el sur (Guayana); los Caquetíos desde las costas de Falcón hasta los Llanos occidentales y por último, los Guajiros en la península Guajira.
LOS CARIBES: este grupo ocupó la región montañosa del norte del país, la cual comprende desde el golfo de Paria hasta Yaracuy, así como los alrededores del Lago de Maracaibo y parte de Guayana. Este fue el último grupo que se estableció en Venezuela, llegando presumiblemente por el sur y el oriente, arrastrando asi a los Arawacos hacia el oeste. Las tribus que más se detacaron fueron: Pariagotos, Chaimas, Cumanagotos, Palenques, Píritus, Mariches, Tamanacos, Caracas, Teques, Quiriquires, Ciparicotos, Bobures, Pemones y Motilones.
LOS TIMOTO-CUICAS: estas tribus se asentaron en el región occidental del país, ocupando, a diferencia de los Caribes y Arawacos, la región de los Andes Merideños. Las más importantes fueron: Timotos, Mucuchíes, Cuicas, Migures y Mucuñuques.
Cultura de los aborígenes venezolanos
Ante todo, es importante definir el término "Cultura". Este término se refiere a todo lo que ha hecho el hombre durante su existencia en la Tierra. Por eso, la cultura refleja las obras provenientes de la inteligencia del hombre para transformar y aprovechar lo que la naturaleza le ofrece para satisfacer sus necesidades propias, de lo cual se deriva el avance, el progreso y el desarrollo a través del tiempo, gracias a los descubrimientos que va realizando el hombre.
En la época de la Prehistoria, se realizaron varios descubrimientos importantes para la época, como fueron el lenguaje, el empleo del fuego, la fabricación del hacha de piedra, la invención del arco y la flecha, el descubrimiento de la agricultura, domesticación de animales, creación de piezas artesanales, como la cerámica, entre otros. Estos fueron los descubrimientos de los pueblos primitivos, originando cambios en sus hábitos de vida, como la alimentación, las costumbres e incluso la organización política y social. Cuando un pueblo conoce mayor o menor número de estos avances, podemos apreciar su nivel de cultura, es decir, de los grados de desarrollo logrados. Por ejemplo, un pueblo que vive de la caza, la pesca y recolección de frutas, tendrá un nivel de cultura inferior comparado con otro que practica la agricultura.
Población indígena del siglo XV

1.- Guajiros, Onotos, Motilones, Pemones.
2.- Bobures, Quiriquires, Timotes, Mucuchies, Migures, Cuicas.
3.- Caquetios, Gayones, Ciparicotos, Jirajaras, Cuibas.
4.- Guamonteyes, Betoyes, Otomacos, Yaruros, Taparitas, Guahibos, Guamos, Achaguas, Chiricoas.
5.- Caracas, Mariches, Teques, Palenques, Tamanacos.
6.- Guaiqueries, Cumanagotos, Píritus, Pariagotos, Chaimas.
7.- Guaraunos, Guapaunos.
En este manifiesto, Bolívar expone sus consideraciones sobre la situación actual de la guerra de independencia, en especial las causas que llevaron al fracaso la primera república.
Así, Bolívar destaca la adopción de un gobierno que adoptó un sistema federal con sus consecuencias fatales para los intereses de unificación de la república; por otra parte la orientación que tuvieron los magistrados para procurar el orden social quienes consideraron que el mismo se conformaba y construía con la promulgación de leyes. De manera tal, que tuvimos filósofos por gobernantes y filantropía por legislación, lo que contribuyó a la disolución total de la primera república.
Por ello, a cada conspiración y acto de corrupción y desobediencia sucedía el perdón que no hacía más que mandar a hacer el crimen, más aún cuando la república se encontraba en construcción social y política.
Contrarios a levantar tropas disciplinadas y fuertes, el gobierno procuró la instalación de soldados y demás burócratas que contrarios a defender los intereses de una república que perseguía su fortificación, contribuyeron al agotamiento del erario público.
El sistema federal adoptado por el gobierno exacerbó el caudillismo que terminó dando como resultado la rivalidad entre las provincias y ciudades de Venezuela, más aún cuando la unificación de la patria se encontraba en gestación.
Por otra parte, la adopción de una nueva y desconocida moneda que pretendía mediar la relaciones comerciales generó una gran incertidumbre que aún la población no se encontraba en capacidad de comprender como la expresión abstracta del valor de los bienes y servicios. De manera tal que, la población percibía que con la moneda se les estaba despojando del valor intrínseco (valor de uso) que poseían los bienes y servicios, aumentando así el descontento de la población ante el nuevo sistema político independiente de la corona española.
Además de todo ello, lo que más debilitó a la república fue el sistema federal que adoptó, que siguiendo las máximas exageradas de los derechos del hombre promovió la anarquía. Debido que a pesar de las bondades del sistema federal, es el más inadecuado para nuestros pueblos, dado su oposición a los intereses de unificación de una república que recién nacía.
En síntesis, Bolívar resume las causas principales que dieron al traste con la primera república expresando que en primer lugar debe colocarse la constitución federal que era tan contraria a los intereses de la república como favorable a las intenciones de los enemigos. En segundo lugar, el espíritu de repugnancia que se apoderó de nuestros gobernantes. Tercero, la oposición de conformar un cuerpo de soldados con cuya fuerza pudieran replegar los ataques de los enemigos y por último, el terremoto que fue explotado por el fanatismos de la iglesia católica la cual lo utilizó para infundir miedos a la población difundiendo la creencia de que el mismo era la respuesta de dios ante los intentos de independencia de la corona española
En este discurso Bolívar dirige sus apreciaciones y sugerencias humildes a los nuevos magistrados a quienes les transfiere el poder político. Durante el mismo, Bolívar acepta y reconoce que fuerzas irresistibles han dirigido tanto los fracasos como los aciertos de sus actos por cual sería injusto atribuírselos a él.
En este discurso, en Bolívar se evidencia la influencia del pensamiento de Aristóteles en su visión política y social, por cuanto efectúa un conjunto de apreciaciones sociológica, históricas y antropológicas sobre la conformación de esta nueva raza de hombres que constituyen las naciones americanas. Así Bolívar, expone su visión situacional que los gobiernos deben considerar al momento de decidir sus formas e instituciones políticas.
Los pueblos bolivarianos poseen características étnicas y climáticas que los diferencian en su carácter de otros pueblos, así como otras razones históricas, invitando a los legisladores a que estas sean tomadas en cuenta al construir la forma de gobierno que procure la mayor suma de felicidad posible. "… no somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre los aborígenes y españoles".
Así, quiere evidenciar que es inapropiado pretender imponer sistemas políticos a pueblos que ni siquiera han sido soberanos para instaurar su tiranía, la cual habiendo quedado en manos de la colonia española, nos ha imposibilitado el conocimiento sobre el negocio y manejo de los asuntos públicos. De manera tal que, mal podríamos pretender que un pueblo en tales condiciones signadas históricamente por la usurpación de sus más básicos derechos, pudiera alcanzar la capacidad de procurarse las instituciones y su instauración en las mejores condiciones favorables para él. Así Bolívar expresa que "…un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción", aunado al pensamiento de que "…un pueblo uncido al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía, y del vicio, no ha podido adquirir, ni saber, ni poder, ni virtud".
Por último, en este discurso Bolívar denuncia lo pernicioso de que los legisladores se hayan preocupado más por tomar modelos políticos foráneos que por promover la unificación de la república, lo que contribuyen a su disolución, por cuanto los legisladores olvidan las consideraciones sociológicas, históricas y antropológicas de nuestros pueblos. De esta manera, se evidencia una vez más el carácter situacional de la visión política y social de Bolívar.
Por último, Bolívar expresa que no crean los legisladores que las repúblicas se construyen con leyes e instituciones que nada pudieran parecerse a la idiosincrasia de los pueblos y por ende representar los sentimientos de la nación y la visión sólida política sobre la unificación del república.
es un texto escrito por Simón Bolívar el 6 de septiembre de 1815 en Kingston, en respuesta a una misiva de Henry Cullen donde expone las razones que provocaron la caída La República Colombiana en el contexto de la Independencia de Venezuela.
Al llegar Bolívar a Kingston en 1815, contaba con 32 años. Para este momento llevaba apenas 3 años de plena responsabilidad en la lucha para poder ganarle de la independencia a partir de la declaración del Manifiesto de Cartagena el 15 de diciembre de 1812 una intensa actividad militar.
Primero, en 1813, con la Campaña Admirable, que lo llevó vertiginosamente en pocos meses a Caracas el 6 de agosto de 1813 para intentar la refundación de la República, empresa que termina en 1814, en fracaso frente a las huestes de José Tomás Boves. Luego de este fracaso regresa a la Nueva Granada, para intentar repetir la hazaña de la Campaña Admirable, acción que es rechazada por sus partidarios. Sintiéndose incomprendido en Cartagena de Indias, decide tomar el 9 de mayo de 1815 el camino del destierro hacia Jamaica, animado por la idea de llegar al mundo inglés y convencerlo de su cooperación con el ideal de la independencia Hispanoamericana. En Kingston vivirá desde mayo hasta diciembre de 1815, tiempo que dedicó a la meditación y cavilación acerca del porvenir del continente Americano ante la situación sobre el destino de México, Centroamérica, la Nueva Granada, Venezuela, Argentina, Chile y Perú.
Finalmente, culmina Bolívar su reflexión con una imprecación que repetirá hasta su muerte de la unión entre los países americanos.
Aunque la Carta estaba originalmente dirigida a Henry Cullen, está claro que su objetivo fundamental era llamar la atención de la nación liberal más poderosa del siglo XIX, Gran Bretaña, a fin de que se decidiera a involucrarse en la independencia americana. No obstante, cuando los británicos finalmente accedieron al llamado de Bolívar, este prefirió la ayuda de Haití.
Señor. ¡Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado la soberanía nacional para que ejerza su voluntad absoluta! Yo, pues, me cuento entre los seres más favorecidos de la Divina Providencia, ya que he tenido el honor de reunir a los representantes del pueblo de Venezuela en este augusto Congreso, fuente de la autoridad legítima, depósito de la voluntad soberana y árbitro del destino de la nación.
Al trasmitir a los representantes del pueblo el Poder Supremo que se me había confiado, colmo los votos de mi corazón, los de mis conciudadanos y los de nuestras futuras generaciones, que todo lo esperan de vuestra sabiduría, rectitud y prudencia. Cuando cumplo con este dulce deber, me liberto de la inmensa autoridad que me agobiaba , como de la responsabilidad ilimitada que pesaba sobre mis débiles fuerzas. Solamente una necesidad forzosa, unida a la voluntad imperiosa del pueblo, me habría sometido al terrible y peligroso encargo de Dictador Jefe Supremo de la República. ¡Pero ya respiro devolviéndoos esta autoridad, que con tanto riesgo, dificultad y pena he logrado mantener en medio de las tribulaciones más horrorosas que pueden afligir a un cuerpo social!
No ha sido la época de la República, que he presidido, una mera tempestad política, ni una guerra sangrienta, ni una anarquía popular, ha sido, sí, el desarrollo de todos los elementos desorganizadores; ha sido la inundación de un torrente infernal que ha sumergido la tierra de Venezuela. Un hombre, ¡y un hombre como yo!, ¿qué diques podría oponer al ímpetu de estas devastaciones? En medio de este piélago de angustias no he sido más que un vil juguete del huracán revolucionario que me arrebataba como una débil paja. Yo no he podido hacer ni bien ni mal; fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos; atribuírmelos no sería justo y sería darme una importancia que no merezco. ¿Queréis conocer los autores de los acontecimientos pasados y del orden actual? Consultad los anales de España, de América, de Venezuela; examinad las Leyes de Indias, el régimen de los antiguos mandatarios, la influencia de la religión y del dominio extranjero; observad los primeros actos del gobierno republicano, la ferocidad de nuestros enemigos y el carácter nacional. No me preguntéis sobre los efectos de estos trastornos para siempre lamentables; apenas se me puede suponer simple instrumento de los grandes móviles que han obrado sobre Venezuela; sin embargo, mi vida, mi conducta, todas mis acciones públicas y privadas están sujetas a la censura del pueblo. ¡Representantes! Vosotros debéis juzgarlas. Yo someto la historia de mi mando a vuestra imparcial decisión; nada añadiré para excusarla; ya he dicho cuanto puede hacer mi apología. Si merezco vuestra aprobación, habré alcanzado el sublime título de buen ciudadano, preferible para mí al de Libertador que me dio Venezuela, al de Pacificador que me dio Cundinamarca, y a los que el mundo entero puede dar.
¡Legisladores!
Yo deposito en vuestras manos el mando supremo de Venezuela. Vuestro es ahora el augusto deber de consagraros a la felicidad de la República; en vuestras manos está la balanza de nuestros destinos, la medida de nuestra gloria, ellas sellarán los decretos que fijen nuestra libertad. En este momento el Jefe Supremo de la República no es más que un simple ciudadano; y tal quiere quedar hasta la muerte. Serviré, sin embargo, en la carrera de las armas mientras haya enemigos en Venezuela. Multitud de beneméritos hijos tiene la patria capaces de dirigirla, talentos, virtudes, experiencia y cuanto se requiere para mandar a hombres libres, son el patrimonio de muchos de los que aquí representan el pueblo; y fuera de este Soberano Cuerpo se encuentran ciudadanos que en todas épocas han mostrado valor para arrostrar los peligros, prudencia para evitarlos, y el arte, en fin, de gobernarse y de gobernar a otros. Estos ilustres varones merecerán, sin duda, los sufragios del Congreso y a ellos se encargará del gobierno, que tan cordial y sinceramente acabo de renunciar para siempre.
La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.
Ya, pues, que por este acto de mi adhesión a la libertad de Venezuela puedo aspirar a la gloria de ser contado entre sus más fieles amantes, permitidme, señor, que exponga con la franqueza de un verdadero republicano mi respetuoso dictamen en este Proyecto de Constitución que me tomo la libertad de ofreceros en testimonio de la sinceridad y del candor de mis sentimientos. Como se trata de la salud de todos, me atrevo a creer que tengo derecho para ser oído por los representantes del pueblo. Yo se muy bien que vuestra sabiduría no ha menester de consejos, y sé también que mi proyecto acaso, os parecerá erróneo, impracticable. Pero, señor, aceptad con benignidad este trabajo, que más bien es el tributo de mi sincera sumisión al Congreso que el efecto de una levedad presuntuosa. Por otra parte, siendo vuestras funciones la creación de un cuerpo político y aun se podría decir la creación de un sociedad entera, rodeada de todos los inconvenientes que presenta una situación la más singular y difícil, quizás el grito de un ciudadano puede advertir la presencia de un peligro encubierto o desconocido.
Echando una ojeada sobre lo pasado, veremos cuál es la base de la República de Venezuela.
Al desprenderse América de la Monarquía Española, se ha encontrado, semejante al Imperio Romano, cuando aquella enorme masa, cayó dispersa en medio del antiguo mundo. Cada desmembración formó entonces una nación independiente con forme a su situación o a sus intereses; pero con la diferencia de que aquellos miembros volvían a restablecer sus primeras asociaciones. Nosotros ni aun conservamos los vestigios de lo que fue en otro tiempo; no somos europeos, no somos indios, sino una especie media entre los aborígenes y los españoles. Americanos por nacimiento y europeos por derechos, nos hallamos en el conflicto de disputar a los naturales los títulos de posesión y de mantenernos en el país que nos vio nacer, contra la oposición de los invasores; así nuestro caso es el más extraordinario y complicado. Todavía hay más; nuestra suerte ha sido siempre puramente pasiva, nuestra existencia política ha sido siempre nula y nos hallamos en tanta más dificultad para alcanzar la libertad, cuanto que estábamos colocados en un grado inferior al de la servidumbre; porque no solamente se nos había robado la libertad, sino también la tiranía activa y doméstica. Permítaseme explicar esta paradoja. En el régimen absoluto, el poder autorizado no admite límites. La voluntad del déspota, es la ley suprema ejecutada arbitrariamente por los subalternos que participan de la opresión organizada en razón de la autoridad de que gozan. Ellos están encargados de las funciones civiles, políticas, militares y religiosas, pero al fin son persas los sátrapas de Persia, son turcos los bajáes del gran señor, son tártaros los sultanes de la Tartaria. China no envía a buscar mandarines a la cuna de Gengis Kan que la conquistó. Por el contrario, América, todo lo recibía de España que realmente la había privado del goce y ejercicio de la tiranía activa; no permitiéndonos sus funciones en nuestros asuntos domésticos y administración interior. Esta abnegación nos había puesto en la imposibilidad de conocer el curso de los negocios públicos; tampoco gozábamos de la consideración personal que inspira el brillo del poder a los ojos de la multitud, y que es de tanta importancia en las grandes revoluciones. Lo diré de una vez, estábamos abstraídos, ausentes del universo, en cuanto era relativo a la ciencia del gobierno.
Uncido el pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiranía y del vicio, no hemos podido adquirir, ni saber, ni poder, ni virtud. Discípulos de tan perniciosos maestros las lecciones que hemos recibido, y los ejemplos que hemos estudiado, son los más destructores. Por el engaño se nos ha dominado más que por la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia, de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad; la traición por el patriotismo; la venganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que, instigado por el sentimiento de sus fuerzas, marcha con la seguridad del hombre más perspicaz, y dando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos. Un pueblo pervertido si alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de las leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad. Así, legisladores, vuestra empresa es tanto más ímproba cuanto que tenéis que constituir a hombres pervertidos por las ilusiones del error, y por incentivos nocivos. «La libertad-dice Rousseau es un alimento suculento, pero de difícil digestión». Nuestros débiles conciudadanos tendrán que enrobustecer su espíritu mucho antes que logren digerir el saludable nutritivo de la libertad. Entumidos sus miembros por las cadenas, debilitada su vista en las sombras de las mazmorras, y aniquilados por las pestilencias serviles, ¿eran capaces de marchar con pasos firmes hacia el augusto templo de la libertad? ¿Serán capaces de admirar de cerca sus espléndidos rayos y respirar sin opresión el éter puro que allí reina?
Meditad bien vuestra elección, legisladores. No olvidéis que vais a echar los fundamentos a un pueblo naciente que podrá elevarse a la grandeza que la naturaleza le ha señalado, si vosotros proporcionáis su base al eminente rango que le espera. Si vuestra elección no está presidida por el genio tutelar de Venezuela que debe inspiraros el acierto de escoger la naturaleza y la forma de gobierno que vais a adoptar para la felicidad del pueblo; si no acertáis, repito, la esclavitud será el término de nuestra transformación.
Los anales de los tiempos pasados os presentarán millares de gobiernos. Traed a la imaginación las naciones que han brillado sobre la tierra, y contemplaréis afligidos que casi toda la tierra ha sido, y aún es, víctima de sus gobiernos. Observaréis muchos sistemas de manejar hombres, mas todos para oprimirlos; y si la costumbre de mirar al género humano conducido por pastores de pueblos, no disminuyese el horror de tan chocante espectáculo, nos pasmaríamos al ver nuestra dócil especie pacer sobre la superficie del globo como viles rebaños destinados a alimentar a sus crueles conductores. La naturaleza, a la verdad, nos dota al nacer del incentivo de la libertad; mas sea pereza, sea propensión inherente a la humanidad, lo cierto es que ella reposa tranquila aunque ligada con las trabas que le imponen. Al contemplarla en este estado de prostitución, parece que tenemos razón para persuadirnos que, los más de los hombres tienen por verdadera aquella humillante máxima, que más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.
¡Ojalá que esta máxima contraria a la moral de la naturaleza, fuese falsa! ¡Ojalá que esta máxima no estuviese sancionada por la indolencia de los hombres con respecto a sus derechos más sagrados!
Muchas naciones antiguas y modernas han sacudido la opresión; pero son rarísimas las que han sabido gozar de algunos preciosos momentos de libertad; muy luego han recaído en sus antiguos vicios políticos; porque son los pueblos, más bien que los gobiernos, los que arrastran tras sí la tiranía. El hábito de la dominación, los hace insensibles a los encantos del honor y de la prosperidad nacional; y miran con indolencia la gloria de vivir en el movimiento de la libertad, bajo la tutela de leyes dictadas por su propia voluntad. Los fastos del universo proclaman esta espantosa verdad.
Sólo la democracia, en mi concepto, es susceptible de una absoluta libertad; pero ¿cuál es el gobierno democrático que ha reunido a un tiempo, poder, prosperidad y permanencia? ¿Y no se ha visto por el contrario la aristocracia, la monarquía cimentar grandes y poderosos imperios por siglos y siglos? ¿Qué gobierno más antiguo que el de China? ¿Qué República ha excedido en duración a la de Esparta, a la de Venecia? ¿El Imperio Romano no conquistó la tierra? ¿No tiene Francia catorce siglos de monarquía? ¿Quién es más grande que Inglaterra? Estas naciones, sin embargo, han sido o son aristocracias y monarquías.
A pesar de tan crueles reflexiones, yo me siento arrebatado de gozo por los grandes pasos que ha dado nuestra República al entrar en su noble carrera. Amando lo más útil, animada de lo más justo, y aspirando a lo más perfecto al separarse Venezuela de la nación española, ha recobrado su independencia, su libertad, su igualdad, su soberanía nacional. Constituyéndose en una República democrática, proscribió la monarquía, las distinciones, la nobleza, los fueros, los privilegios; declaró los derechos del hombre, la libertad de obrar, de pensar, de hablar y de escribir. Estos actos eminentemente liberales jamás serán demasiado admirados por la pureza que los ha dictado. El primer Congreso de Venezuela ha estampado en los anales de nuestra legislación con caracteres indelebles, la majestad del pueblo dignamente expresada, al sellar el acto social más capaz de formar la dicha de una nación. Necesito de recoger todas mis fuerzas para sentir con toda la vehemencia de que soy susceptible, el supremo bien que encierra en sí este Código inmortal de nuestros derechos y de nuestras leyes. ¡Pero cómo osaré decirlo! ¿Me atreveré yo a profanar, con mi censura las tablas sagradas de nuestras leyes?... Hay sentimientos que no se pueden contener en el pecho de un amante de la patria; ellos rebosan agitados por su propia violencia, y a pesar del mismo que los abriga, una fuerza imperiosa los comunica. Estoy penetrado de la idea de que el gobierno de Venezuela debe reformarse; y que aunque muchos ilustres ciudadanos piensan como yo, no todos tienen el arrojo necesario para profesar públicamente la adopción de nuevos principios. Esta consideración me insta a tomar la iniciativa en un asunto de la mayor gravedad, y en que hay sobrada audacia en dar avisos a los consejeros del pueblo.
Cuanto más admiro la excelencia de la Constitución federal de Venezuela, tanto más me persuado de la imposibilidad de su aplicación a nuestro estado. Y, según mi modo de ver, es un prodigio que su modelo en el Norte de América subsista tan prósperamente y no se trastorne al aspecto del primer embarazo o peligro. A pesar de que aquel pueblo es un modelo singular de virtudes políticas y de ilustración moral; no obstante que la libertad ha sido su cuna, se ha criado en la libertad, y se alimenta de pura libertad; lo diré todo, aunque Bajo de muchos respectos, este pueblo es único en la historia del género humano es un prodigio, repito, que un sistema tan débil y complicado como el federal haya podido regirlo en circunstancias tan difíciles y delicadas como las pasadas. Pero sea lo que fuere de este gobierno con respecto a la nación norteamericana, debo decir, que ni remotamente ha entrado en mi idea asimilar la situación y naturaleza de los Estados tan distintos como el inglés americano y el americano español. ¿No sería muy difícil aplicar a España el Código de libertad política, civil y religiosa de Inglaterra? Pues aun es más difícil adaptar en Venezuela las leyes de Norteamérica. ¿No dice el Espíritu de las Leyes que éstas deben ser propias para el pueblo que se hacen? ¿Que es una gran casualidad que las de una nación puedan convenir a otra? ¿Que las leyes deben ser relativas a lo físico del país, al clima, a la calidad del terreno, a su situación, a su extensión, al género de vida de los pueblos? ¿Referirse al grado de libertad que la Constitución puede sufrir, a la religión de los habitantes, a sus inclinaciones, a sus riquezas, a su número, a su comercio, a sus costumbres, a sus modales? ¡He aquí el Código que debíamos consultar, y no el de Washington!
La Constitución venezolana sin embargo de haber tomado sus bases de la más perfecta, si se atiende a la corrección de los principios y a los efectos benéficos de su administración, difirió esencialmente de la americana en un punto cardinal y, sin duda, el más importante. EL Congreso de Venezuela como el americano participa de algunas de las atribuciones del Poder Ejecutivo. Nosotros, además, subdividimos este Poder habiéndolo sometido a un cuerpo colectivo sujeto, por consiguiente, a los inconvenientes de hacer periódica la existencia del gobierno, de suspenderla y disolverla siempre que se separan sus miembros. Nuestro triunvirato carece, por decirlo, de unidad, de continuación y de responsabilidad individual; está privado de acción momentánea, de vida continua, de uniformidad real, de responsabilidad inmediata y un gobierno que no posee cuanto constituye su moralidad, debe llamarse nulo.
Aunque las facultades del Presidente de los Estados Unidos están limitadas con restricciones excesivas, ejerce por sí solo todas las funciones gubernativas que la Constitución le atribuye, y es indudable que su administración debe ser más uniforme, constante y verdaderamente propia, que la de un poder diseminado entre varios individuos cuyo compuesto no puede ser sernos menos que monstruoso.
El poder judicial en Venezuela es semejante al americano, indefinido en duración, temporal y no vitalicio, goza de toda la independencia que le corresponde.
El Primer Congreso en su Constitución federal más consultó el espíritu de las provincias, que la idea sólida de formar una República indivisible y central. Aquí cedieron nuestros legisladores al empeño inconsiderado de aquellos provinciales seducidos por el deslumbrante brillo de la felicidad del pueblo americano, pensando que, las bendiciones de que goza son debidas exclusivamente a la forma de gobierno y no al carácter y costumbres de los ciudadanos. Y, en efecto, el ejemplo de los Estados Unidos, por su peregrina prosperidad, era demasiado lisonjero para que no fuese seguido. ¿Quién puede resistir al atractivo victorioso del goce pleno y absoluto de la soberanía, de la independencia, de la libertad? ¿Quién puede resistir al amor que inspira un gobierno inteligente que liga a un mismo tiempo, los derechos particulares a los derechos generales; que forma de la voluntad común la ley suprema de la voluntad individual? ¿Quién puede resistir al imperio de un gobierno bienhechor que con una mano hábil, activa, y poderosa dirige siempre, y en todas partes, todos sus resortes hacia la perfección social, que es el fin único de las instituciones humanas?
Mas por halagüeño que parezca, y sea en efecto este magnifico sistema federativo, no era dado a los venezolanos gozarlo repentinamente al salir de las cadenas. No estábamos preparados para tanto bien; el bien, como el mal, da la muerte cuando es súbito y excesivo. Nuestra constitución moral no tenía todavía La consistencia necesaria para recibir el beneficio de un gobierno completamente representativo, y tan sublime que podía ser adaptado a una república de santos.
¡Representantes del Pueblo! Vosotros estáis llamados para consagrar, o suprimir cuanto os parezca digno de ser conservado, reformado, o desechado en nuestro pacto social. A vosotros pertenece el corregir la obra de nuestros primeros legisladores; yo querría decir, que a vosotros toca cubrir una parte de la belleza que contiene nuestro Código político; porque no todos los corazones están formados para amar a todas las beldades; ni todos los ojos, son capaces de soportar la luz celestial de la perfección. EL libro de los Apóstoles, la moral de Jesús, la obra Divina que nos ha enviado la Providencia para mejorar a los hombres, tan sublime, tan santa, es un diluvio de fuego en Constantinopla, y el Asia entera ardería en vivas llamas, si este libro de paz se le impusiese repentinamente por código de religión, de leyes y de costumbres.
Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo, ni el americano del norte, que más bien es un compuesto de África y de América, que una emanación de Europa, pues que hasta España misma, deja de ser Europa por su sangre africana, por sus instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y éste se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos todos del seno de una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y en sangre, son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis; esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia.
Los ciudadanos de Venezuela gozan todos por la Constitución, intérprete de la naturaleza, de una perfecta igualdad política. Cuando esta igualdad no hubiese sido un dogma en Atenas, en Francia y en América, deberíamos nosotros consagrarlo para corregir la diferencia que aparentemente existe. Mi opinión es, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema, depende inmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en Venezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la sociedad, está sancionado por la pluralidad de los sabios; como también lo está que no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtención de todos los rangos; pues todos deben practicar la virtud y no todos la practican; todos deben ser valerosos, y todos no lo son; todos deben poseer talentos, y todos no lo poseen. De aquí viene la distinción efectiva que se observa entre los individuos de la sociedad más liberalmente establecida. Si el principio de la igualdad política es generalmente reconocido, no lo es menos el de la desigualdad física y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en genio, temperamento, fuerzas y caracteres. Las leyes corrigen esta diferencia porque colocan al individuo en la sociedad para que la educación, la industria, las artes, los servicios, las virtudes, le den una igualdad ficticia, propiamente llamada política y social. Es una inspiración eminentemente benéfica, la reunión de todas las clases en un estado, en que la diversidad se multiplicaba en razón de la propagación de la especie. Por este solo paso se ha arrancado de raíz la cruel discordia. ¡Cuántos celos, rivalidades y odios se han evitado!
Habiendo ya cumplido con la justicia, con la humanidad, cumplamos ahora con la política, con la sociedad, allanando las dificultades que opone un sistema tan sencillo y natural, mas tan débil que el menor tropiezo lo trastorna, lo arruina. La diversidad de origen requiere un pulso infinitamente firme, un tacto infinitamente delicado para manejar esta sociedad heterogénea cuyo complicado artificio se disloca, se divide, se disuelve con la más ligera alteración.
El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política. Por las leyes que dictó el primer Congreso tenemos derecho de esperar que la dicha sea el dote de Venezuela; y por las vuestras, debemos lisonjearnos que la seguridad y la estabilidad eternizarán esta dicha. A vosotros toca resolver el problema. ¿Cómo, después de haber roto todas las trabas de nuestra antigua opresión podemos hacer la obra maravillosa de evitar que los restos de nuestros duros hierros no se cambien en armas liberticidas? Las reliquias de la dominación española permanecerán largo tiempo antes que lleguemos a anonadarlas; el contagio del despotismo ha impregnado nuestra atmósfera, y ni el fuego de la guerra, ni el específico de nuestras saludables leyes han purificado el aire que respiramos. Nuestras manos ya están libres, y todavía nuestros corazones padecen de las dolencias de la servidumbre. EL hombre, al perder la libertad, decía Homero, pierde la mitad de su espíritu.
Un gobierno republicano ha sido, es, y debe ser el de Venezuela; sus bases deben ser la soberanía del pueblo, la división de los poderes, la libertad civil, la proscripción de la esclavitud, la abolición de la monarquía y de los privilegios. Necesitamos de la igualdad para refundir, digámoslo así, en un todo, la especie de los hombres, las opiniones políticas y las costumbres públicas. Luego, extendiendo la vista sobre el vasto campo que nos falta por recorrer, fijemos la atención sobre los peligros que debemos evitar. Que la historia nos sirva de guía en esta carrera. Atenas, la primera, nos da el ejemplo más brillante de una democracia absoluta, y al instante, la misma Atenas, nos ofrece el ejemplo más melancólico de la extrema debilidad de esta especie de gobierno. El más sabio legislador de Grecia no vio conservar su República diez años, y sufrió la humillación de reconocer la insuficiencia de la democracia absoluta para regir ninguna especie de sociedad, ni con la más cuita, morígera y limitada, porque sólo brilla con relámpagos de libertad. Reconozcamos, pues, que Solón ha desengañado al mundo; y le ha enseñado cuán difícil es dirigir por simples leyes a los hombres.
La República de Esparta, que parecía una invención quimérica, produjo más efectos reales que la obra ingeniosa de Solón. Gloria, virtud moral, y, por consiguiente, la felicidad nacional, fue el resultado de la legislación de Licurgo. Aunque dos reyes en un Estado son dos monstruos para devorarlo, Esparta poco tuvo que sentir de su doble trono, en tanto que Atenas se prometía la suerte más espléndida, con una soberanía absoluta, libre elección de magistrados, frecuentemente renovados. Leyes suaves, sabias y políticas. Pisístrato, usurpador y tirano fue más saludable a Atenas que sus leyes; y Pericles, aunque también usurpador, fue el más útil ciudadano. La República de Tebas no tuvo más vida que la de Pelópidas y Epaminondas; porque a veces son los hombres, no los principios, los que forman los gobiernos. Los códigos, los sistemas, los estatutos por sabios que sean son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades: ¡hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados constituyen las repúblicas
Guevara 2003
Daniel Campione
Pensamos que a la hora de preguntarse por la vigencia actual del Che, por lo más valioso que puede extraerse de su trayectoria como hombre de pensamiento y acción, no basta con dirigirse a su biografía, a su camino de guerrillero heroico, sino examinar su forma de ver el mundo, la particular praxis que desarrolló, en una conjunción de pensamiento y acción de una solidez como pocas veces se ha visto. Y en ese sentido, cabe destacar a Guevara como un estudioso de los problemas de la transición al comunismo, entendido por él en el sentido radical de construcción de una humanidad nueva.
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