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Un proyecto de vida: Realizarse como persona (página 4)




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La sexualidad de la persona no se limita a procrear, no se agota en la satisfacción de instintos primarios ni en la búsqueda egoísta del placer. La sexualidad humana es lenguaje de amor, es una expresión fiel y honesta de compromiso. Por eso las relaciones genitales que se tienen con una prostituta, o las que se viven por curiosidad o impulso, están muy lejos de expresar una sexualidad verdaderamente humana.

El acto sexual debe tener una representación profunda y un simbolismo muy importante para poder realizarlo. Cuando dos personas se aman, viven el uno en función del otro y la expresión de esto se da a través del acto sexual. Es ahí donde los dos forman una sola unidad integrada (Rodríguez, 2005).

El acto sexual tiene una repercusión mucho más profunda en la mujer que en el hombre, por ser ella menos instintiva que él; por esto, la sociedad permisiva en la que vivimos le está causando más daño a la mujer que al hombre, debido a la distorsión que se está dando entre el acto sexual y lo que significa (Rodríguez, 2005).

El amor tiene que aprenderse, tiene que educarse. ¡Qué lejos está el chico, el jovencito "macho", quien cree que "hacer el amor", prepararse para el matrimonio, es cuestión de probar, de acoplamiento genital! (Rodríguez, 2005).

Muchos libertinos justifican en apariencia el acto sexual. Por el simple hecho de que dos personas se "gusten". Olvidan que si no hay amor, no hay auténtica expresión sexual.

Sólo cuando ha habido oportunidad de hacer crecer una relación, se puede dar la expresión sexual. Como el amor se da una sola vez, yo no me voy a acostar con cualquier persona, creyendo que "hago el amor".

Sensibilidad y cariño son las expresiones del amor; de ahí que el tosco, el macho en el sentido vulgar, no serán capaces de vivir una verdadera expresión amorosa (Rodríguez, 2005).

Talentos del ser humano

Según el diccionario etimológico de la lengua española, la palabra talento viene del griego talantón, que significa balanza y del latín medieval Talentum, inclinación, deseo, disposición, talento.

En la actualidad la palabra tiene un significado orientado hacia la capacidad que tiene la persona para realizarse de manera integral.

Capacidad de entender

El hombre es el único animal inteligente y reflexivo, que tiene la capacidad de mirarse a sí mismo, y apreciar con juicio crítico los seres y las realidades que lo circundan.

Capacidad de amar

El hombre es, además, el único ser capaz de interrelacionarse personalmente, de "dar" y darse, de recibir al otro como persona, en comunión, en servicio pleno, para crecer mutuamente y juntos alcanzar su destino. Porque, gracias a su espiritualidad, es el hombre el único con capacidad de libertad, es decir, con capacidad para optar por lo mejor para sí mismo y los demás. El único con posibilidad de ser "señor de si mismo" y de controlar su propio destino. El único que puede realizarse "en libertad", porque sólo "el hombre es hombre en la medida en que es libre, y es libre en la medida en que es hombre".

Capacidad de trascender

Por su capacidad de trascender el hombre puede ser mejor, superarse en forma continua, perfeccionar su inteligencia y su capacidad para amar, en fin, ser más libre.

En el ser humano nunca termina la capacidad de perfeccionamiento. Siempre puede ser mejor, aunque tenga menos. La verdad siempre le abrirá nuevas puertas, aunque crea que ya "sabe demasiado". Siempre podrá amar más, ya que "la medida del amor es amar sin medida". Siempre podrá ser más libre, pues la libertad, como conquista que es, no se presenta como "algo dado", sino como un reto nuevo que se va a alcanzar (Rodríguez, 2005).

El hombre siempre tendrá la capacidad de ser más "él mismo" con sus valores, con sus propias posibilidades, y también con las flaquezas que debe superar, con los deseos que desea alcanzar, con potencialidades para dinamizar.

El compromiso de "ser hombre" es una meta ineludible, si queremos realizar el ideal del ser humano; pues nadie podrá hacer por nosotros lo que nosotros debemos hacer por sí mismos.

Por eso nos compete vivir la vida humana con inteligencia, con libertad y amor, superando los instintos, sin dejarnos llevar por los caprichos, sino en busca del bien personal y comunitario, aunque nos cueste, ya que la única manera de lograr la excelencia es ser exigentes con nosotros mismos usando la libertad. Debemos ser capaces de elegir nuestras propias opciones y ejercitar esa facultad exclusiva de ser racional: la posibilidad de escoger.

El hombre no está "condenado" a la libertad, sino que su libertad es la posibilidad de elegir racionalmente que más le conviene a su propio destino.

Todo ello debe hacerse con amor, porque "Dios es amor", nos hizo un llamado al compartir, a la solidaridad, a la interrelación, ya que no somos seres aislados. El hombre es en el mundo y para el mundo un ser-en-relación, un ser en comunicación y la única comunicación plena es la del amor (Rodríguez, 2005).

Vocación

La vocación es un camino particular para que, según sus propias aptitudes, capacidades e inclinaciones, cada persona pueda vivir y realizarse como tal.

Aunque con frecuencia suelen confundirse los términos, no significan lo mismo vocación y profesión:

La vocación específica es el "estado" de vida que se elige, y dentro del cual puede ejercerse una profesión determinada.

La profesión podría definirse como la actividad seria y provechosa para la sociedad, con cuyo ejercicio el hombre suele ganarse el sustento.

No importa el camino que escojamos. ¡Lo importante es que sigamos el camino que debemos seguir!

Oración por la vida

O padre del cielo: Tú eres la

Vida, Tú nos diste la vida y

Quisiste que la viviéramos

Plenamente…

¡Te pedimos por la vida! La vida

Que canta y crece en el capullo

Tierno, en la fuente que ríe, en los

Ojos del niño que va descubriendo

La realidad, y en la del anciano

Que está cansado de ver, todo lo

Que han visto…

Te pedimos por la vida alegre y

Buena de la muchacha que sueña

Con el primer amor, y por la del

Viejo que carcomido de tristezas

Añora su pasado de esperanzas…

Te pedimos por la vida de tantos

Jóvenes que hacen de su corazón

Un manantial de ideales, y por la

De tantos viejos que ahora son un

Desierto de desesperanzas.

Y también te pedimos por la vida

Que salta en nuestras venas.

Para que siempre, siempre

Hagamos del vivir una conquista

Y de cada momento

Un paso hacia el progreso con tu

Gracia. (Rodríguez, 2005).

La felicidad de cada hombre depende de la fidelidad a la propia vocación. Por esto es importante que cada hombre la descubra y siga. Frente a esta realidad surge el deber del individuo de ser responsable de su propia vocación y el deber de la familia de colaborar para la realización vocacional de cada uno de sus miembros.

Nadie puede elegir la "vocación" de otra persona, y ningún individuo puede definir su elección sin la ayuda de otros. Es aquí cuando el diálogo entre padres-hijos-maestros se hace indispensable (Rodríguez, 2005).

Para seguir nuestra vocación necesitamos:

  • La inclinación o el deseo hacia determinada vocación.

  • Las cualidades o aptitudes para vivirla.

  • La rectitud e intención para seguirla.

El esfuerzo de descubrir de forma reflexiva la propia vocación debe ir acompañado de la exploración y orientación profesional, para saber no sólo que estado elegimos, sino la actividad que desempeñaremos.

Vocación viene del vocablo Vocare, que significa llamar.

En todo llamado encontramos los siguientes elementos:

  • El que llama.

  • A quien se llama.

  • Para lo que se llama (misión).

  • La respuesta (compromiso).

En la vocación Dios es el que llama y el hombre es el llamado. La misión: vivir en forma plena como persona. Y la respuesta: el compromiso que debe asumir el hombre.

En todo llamado debe de haber una respuesta. También en la vocación el hombre debe responder. Dejar de responder o no responder bien, es condenarnos a la frustración, ya que no realizaremos el designio de Dios en nuestras vidas. Entonces, ya sea en forma afirmativa o negativa, debemos responder.

Y es apenas lógico que los seres racionales nos esforcemos siempre por dar la respuesta adecuada, ya que la responsabilidad de la respuesta es exclusiva del hombre:

  • Es el hombre quien debe vivir su vida en plenitud, humana, consiente y racional.

  • Es el hombre quien debe de dar su respuesta de fe, libre, confiada y de forma amorosa.

  • Es el hombre quien debe asumir su vida de forma sincera, generosa y fiel.

  • Es el hombre quien debe asumir su profesión de manera óptima, técnica y responsable.

Y no debe olvidar que toda respuesta ¡compromete a la persona humana!

Reflexión

La característica fundamental del ser humano es la reflexión: para vivir en forma plena nuestra vocación y para ser felices es necesario vencer la imprudencia.

Lo cierto es que reflexionamos muy poco. Aunque lo que nos caracteriza y distingue de los seres irracionales es la capacidad para reflexionar sobre nuestras acciones, no utilizamos la reflexión de manera permanente, o no la aplicamos en forma profunda. Es suficiente mirar a nuestro alrededor y ver la falta de responsabilidad en todo orden; nos damos cuenta de que existe una supremacía del "tener" sobre el "ser", desequilibrios sociales y económicos, inversión de valores, irrespeto a la dignidad de la persona, violencia generalizada por falta de reflexión y diálogo. En el ámbito familiar se están deteriorando tanto las relaciones interpersonales, que padres e hijos se quejan de ser "incomprendidos".

Por falta de reflexión, las personas viven la frustración hasta el punto de que son cotidianos los fracasos matrimoniales, profesionales, laborales, etc.

Para tomar conciencia de las dimensiones de este problema, pensemos que nuestros mayores fracasos o fallas se deben más a la falta de reflexión que a nuestra propia maldad o malicia. Entre las frases que decimos con más frecuencia están: "Si lo hubiera pensado", "Si no lo hubiera dicho", "Si no lo hubiera hecho", "Si tuviera de nuevo la oportunidad".

En forma sintética, veamos algunas de las consecuencias negativas de la irreflexión, a la que podemos definir como la falta de análisis profundo, crítico y a conciencia de nuestro comportamiento (Rodríguez, 2005):

Superficialidad. Fruto de la irreflexión es la superficialidad, que puede considerarse como el predominio de lo accidental sobre lo esencial y de los externo sobre la vida interna del ser humano.

Irresponsabilidad. La consecuencia de la superficialidad es la irresponsabilidad, que en síntesis podríamos definir como la incapacidad para responder y actuar en forma adecuada a nuestros deberes.

Mediocridad. Dada la irresponsabilidad, aparece la mediocridad que nos lleva a seguir la "ley del menor esfuerzo" y a realizar las cosas por salir del paso, incumpliendo nuestros compromisos. La exigencia personal es mínima y nos contentamos con "vivir y dejar vivir".

Masificación. La mediocridad poco a poco nos lleva a perder nuestra diferenciación personal y a través de la imitación de los que "todos hacen", caemos en la masificación, que es lo contrario de vivir en sociedad o comunidad. Hoy más que nunca vemos que nuestra sociedad de consumo busca que el individuo sea absorbido por la muchedumbre: piense, sienta y se comporte como ella.

Despersonalización

La masificación le hace perder al hombre el verdadero sentido del ser persona, puesto que lo manipula según los intereses de quienes tienen en su poder los medios que influyen para crear "opinión", y tengamos en cuenta que estos medios no siempre están bien orientados y casi siempre sirven a intereses egoístas. La masificación despersonalizada en cuanto que el individuo se hace cada vez más permeable al influjo de la publicidad. Corresponde al hogar y a la escuela ayudar en la estructuración de la recta personalidad de los jóvenes. Es el gran reto que se presenta hoy, cuando cada día pierden incidencia en relación con el influjo que el medio ambiente ejerce en los adolescentes.

Falta de autenticidad

Cuando el hombre no vive en forma plena su condición de ser humano, su realidad personal y su vida se torna falta de autenticidad. La autenticidad es la falta de legitimación de la verdad de algo. Cuando el hombre no confirma en sus acciones la verdad de su "ser personal", no solamente deja de aportar a la sociedad humana la riqueza de sus valores, sino que traiciona su propia condición racional. Es desafortunado ver que la falta de coherencia no nos aterra, porque todo nos parece "normal".

Frustración

El hombre que vive sin autenticidad su vida, ha de reconocer su propia frustración, ya que cuando la persona ha sido llamada a realizar su destino racional, espiritual, trascendente, y no satisface las aspiraciones más nobles de su ser, necesariamente tiene que encontrar en su vida personal vacíos cada vez más grandes, tal vez ahí está la respuesta a las insatisfacciones de la vida moderna, donde a pesar de los adelantos técnico-científicos el ser humano vive desorientado y en medio de la "angustia de la existencia".

Para evitar caer en la irreflexión y, por tanto, en sus consecuencias debemos recordar que la persona es un ser que se forja a través de sus relaciones, fundamenta su vida en el contacto con la naturaleza, las demás personas y, de manera especial, consigo mismo. A partir de esta relación se estructura el conocimiento, el cual ha progresado a partir del desarrollo de las ciencias naturales, sociales, filosóficas, matemáticas, evolucionando también hacia la técnica y la cibernética, que se alejan en muchas ocasiones de la fundamentación humanística que le debe orientar.

El poder transformador de la calidad y la excelencia

La calidad es la concepción más aplicada actualmente en las organizaciones para lograr al máximo productividad y, por ende, excelencia.

Conseguir este propósito es gracias al buen funcionamiento y adecuada utilización de los recursos humanos que integran una empresa: materias primas, maquinaria, medio ambiente, políticas laborales, reglamentos, relaciones interpersonales y sobre todo el recurso humano, pero para establecer un programa basado en el esquema de calidad total, es indispensable crear y fortalecer un ambiente de calidez total.

¿Qué significa calidez?

Consultando varios diccionarios de sinónimos encontramos que el significado es profundo: afecto, energía, calor, fervor, identidad, cercanía, amor, compromiso. Calidez humana al interior de la empresa hace referencia a los niveles de identidad y compromiso, pertenencia y afecto que deben caracterizar las relaciones en toda organización. Sólo en estas circunstancias puede florecer el programa de calidad total y a largo plazo verificar su éxito.

La calidad total es un proceso que tiene su origen en la persona, ya que el hombre es un ser que se relaciona a partir de sí mismo. No todas las personas pueden decir que se conocen realmente y este fenómeno tiene una sencilla explicación. Casi nunca nos detenemos a reflexionar sobre nuestro comportamiento y menos, dedicarnos un tiempo para tratar de entender el porqué de muchos comportamientos que aparentemente no tienen explicación alguna; de ahí que el primer paso en este proceso es identificar claramente quién soy yo.

El ser humano es un ser que se relaciona consigo mismo y esto implica:

  • Que en el interior de cada ser humano está el poder para cambiar.

  • Qué en el interior de cada hombre está el tesoro que le permite lograr la felicidad, la perfección, la realización.

  • Qué entrar en el interior de sí mismo es urgente, y así como un buzo se interna en lo profundo del mar para hallar un tesoro perdido, de la misma manera cada uno de nosotros debe entrar en lo más íntimo de su ser con la lámpara de la fe para encontrar sus habilidades, sus talentos, sus posibilidades, sus esperanzas y su gran capacidad para amar.

  • Descubrir la capacidad de amar es encontrarse con uno mismo; es descubrir el valor del amor en la propia vida, es encontrar sentido a la existencia. Sentir el amor, es desear armonía, orden, verdad, bienestar.

Carl Rogers, terapeuta humanista, afirma con toda razón que: "El potencial para aprender y el poder para actuar está dentro de cada persona y no en un experto que lo controle ni en un sistema de control". De ahí que tengamos la seria responsabilidad de no apartarnos de nosotros mismos (Rodríguez, 2005).

El mejor consejo que podemos dar a otro es: "por favor no te apartes de ti, no te apartes de tú corazón, no te apartes de tu amor" (Rodríguez, 2005).

Seminario internacional "Desarrollo del recurso humano"[1]

  • En este seminario se concluyó que el recurso más valioso es el recurso humano.

  • Cada vez que nos apartamos de nosotros mismos, cada vez que nos apartamos del otro, nos perdemos y nos alejamos de la calidad total.

  • Para que la sociedad funcione, para que nuestra empresa funcione, necesitamos volcarnos en nuestro interior como buzos, para salir con el gran tesoro del amor y compartirlo con nuestros semejantes.

Y entonces cuando nos preguntemos ¿qué es lo que funciona en la calidad total? Podremos responder: en primer lugar yo mismo, si soy conciente de que puedo y quiero, de ahí como dice Gonzalo Gallo: "el mundo, las familias, las empresas, reclaman personas que piensen, sientan y sobre todo, actúen con ganas" (Rodríguez, 2005).

Las metas sólo se alcanzan con el deseo vehemente y la acción entusiasta. Ganas cuando te sobran esperanzas. Pierdes cuando te frena el desaliento. Los grandes descubrimientos y los inventos maravillosos fueron el fruto de entusiasmo, no del desgano.

Muchas personas están mal o nunca logran sus objetivos, no por falta de oportunidades, sino por falta de entusiasmo y porque la pereza les impide luchar por superarse.

Hagamos las cosas bien y con ganas y "el sol nos dará su luz incluso en los días grises" y recordemos; "Todo lo que se hace con entusiasmo siempre sale bien, siempre".

  • Calidad total, es solidaridad, justicia con nuestros clientes, con nuestros usuarios, con la comunidad y con nosotros mismos. Pero la calidad requiere calidez y exige personas comprometidas, amorosas consigo mismas y con los demás.

  • ¿Quiere ser usted una de ellas?

  • ¿Quiere ser usted una de esas raras personas con ganas, que siempre quieren lo que hacen, aunque no siempre hagan lo que quieran?

  • ¿Ha reflexionado últimamente sobre la capacidad de amar y de servir que posee?

  • ¿Ha sentido en su interior esa fuerza que lo mueve ser mejor?

  • ¿Qué siente después de servir?

  • ¿Proyecta su vida hacia la realización personal? ¿Quiere usted poseer la llave del éxito?

  • Cuando usted haya contestado de manera sincera el anterior planteamiento y se halla propuesto un plan de cambio, felicitaciones, acabó de escribir el prólogo de su existencia y es usted el protagonista de ella.

Así en este capítulo veremos el camino propuesto por la filosofía humanista para la calidad de vida, la felicidad y el éxito, que no está ni en el dinero, ni en el prestigio, ni en el poder, sino en la alegría de vivir y el entusiasmo de amar; la verdadera calidad es simplemente un alma llena de paz (Rodríguez, 2005).

Pasos para la superación personal

  • 1. Doblegar el orgullo –humildad de corazón.

  • 2. Meditación en soledad –reflexión profunda.

  • 3. Testimonio y coherencia de vida.

1 Doblegar el orgullo –humildad de corazón

Cuando alguna vez se crea importante y sienta que su ego se hincha al florecer; y cuando se incline a dar por sentado que es, de entre todos, el mejor.

Y cuando le domine la impresión de que al irse, dejará un vació imposible de llenar; siga estas sencillas instrucciones y verá, como a su alma retorna la humildad.

En un balde lleno de agua introduzca su mano hasta el fondo, luego retírela y el vacío que resulte le dará la medida de lo que lo extrañarán.

Agite la mano dentro del balde cuanto quiera, salpicando el agua por doquier, pero deténgase y descubrirá que de pronto todo se aquieta y vuelve a su lugar.

La moraleja de este sencillo ejemplo nos enseña que debemos siempre actuar dando de nosotros lo mejor, con perfección y haciendo el bien, pero recordemos, nadie es realmente indispensable.

2 Meditación en soledad –Reflección profunda

Recordemos un fragmento de soledades que aparecen en El poder transformador de Miguel Ángel Cornejo: "…si dejo al principio que me invada suavemente, esa pequeña vocecita se deja escuchar. Mi propia conciencia, conforme el tiempo transcurre, empieza más fuerte a cuestionarme, en algún momento se convierte en grito y reclamo y llamado en su ayuda, mis principios y valores me empiezan a guiar. Con la fe y la fuerza que me da sentir la presencia de Dios, empiezo humildemente a asimilar los errores que me propongo no volver a cometer y con positivismo aprendo también de mis triunfos y me empiezo nuevamente a construir. La sonrisa se asoma en mis labios impulsada por la alegría que surge de mi interior y mirando al firmamento vuelvo a depositar todo mi ser en las manos de Dios y surjo como un gigante dispuesto a alcanzar la estrella con la que soñé" (Rodríguez, 2005).

Gracias soledad porque me has conducido nuevamente a Dios.

3 Testimonio y coherencia de vida

Para el tercer paso quiero entregar la fórmula del poder humano, la clave del éxito y las llaves de la felicidad ya que actuando en forma coherente puede realizarse como persona, tener calidad de vida y ser feliz, pero antes recuerde la historia del escultor:

"El escultor contemplaba un tronco de madera noble que tenía delante y, entornando los ojos, descubrió en él, como al trasluz una talla perfecta y luego otra y otra… un desfile interminable. No eran seres imaginarios, no; eran reales: estaba allí dentro. Su oficio consistiría en rescatar a aquellas criaturas liberándolas de su propia madera.

Pero al tomar el cincel se sintió totalmente paralizado. Desde el corazón del tronco, millones de seres levantaron los brazos clamando por su liberación. Salvar a uno era abandonar a muchos, pero no elegir era excluir a todos y ¿Cómo renunciar a salvar a aquella única criatura que le era posible?

… Y sintió un estremecimiento, porque intuyó de pronto que el tronco era su propia vida; las figuras ocultas, los mil posibles modos de vivirla, y que él mismo debería elegir un único destino y tallarlo con sus propias manos" (Rodríguez, 2005).

La fórmula del poder humano dice:

Todo lo que se quiere conseguir, se puede conseguir.

Todo lo que se quiere realizar, se puede realizar.

Todo lo que se quiere ser, se puede ser.

Todo es cuestión de tener poder.

Propósitos firmes:

Organización en la acción.

Disciplina constante.

Entusiasmo duradero.

Responsabilidad cabal.

La clave del éxito:

Esfuerzo.

Extra valor.

Importancia de uno mismo.

Trascendencia de la planificación.

Organización del tiempo.

Por último, reciba:

Las llaves de la felicidad

"Las jornadas largas empiezan por el primer paso. La puntualidad es una virtud para alcanzar el éxito. Como eres, piensas: como piensas actúas, como actúas, eres.

Todos los triunfadores tienen siempre una meta.

Buscar buenos consejos ¡No importa quien te los dé!

Divide y comparte para que sumes y multipliques.

El propósito subraya el carácter, ten un propósito.

El milagro y el poder están en tu mente.

Mide las cosas y no dudes de los resultados.

Dedícate a la calidad más que a la cantidad.

Por más alta que sea la meta la puedes alcanzar.

Para tener hay que aprender a compartir.

Encuentra tu futuro, no esperes que el futuro te encuentre.

Repite, repite lo que haces bien, ¡maestros…, serás!

Tú eres lo que pensaste, tú serás lo que piensas ahora.

Si no estás de acuerdo crea nuevos cambios.

Aprendemos de la adversidad.

Actúa con base en los hechos.

Dependemos los unos de los otros.

Busca el camino porque el éxito existe.

Busca buenas ideas en todas partes.

Los que fallan lo hacen por omisión más no por acción.

Ten propósitos firmes y sólidos. Sigue la verdad y encontraras la grandeza.

El entusiasmo se sobrepone a la dificultad.

Pensamientos positivos atraen resultados positivos.

Los problemas son comunes a todos, no son sólo tuyos.

Nada es más fuerte que el hábito.

La preocupación mata las ideas.

Las sonrisas subyagan los corazones.

Con ánimo y entusiasmo nada te podrá detener.

No veas, no hables y no escuches de lo negativo.

Sonríe a la adversidad y cambiará tu destino.

Nunca te des por vencido.

Juan Antonio Razo G.

¿Por qué existo?

En su despertar un pequeño preguntó a Dios:

  • Dios, explícame. ¿Por el color de piel con el que nací seré rechazado o aceptado?

¿La religión que heredé será bendición o marca de persecución?

¿El territorio del país que me engendró es para vivir feliz o para vivir perseguido y masacrado?

¿Mí probabilidad de vida será de 80 años o tan corta como en algunas partes del mundo de sólo 40?

¿Acaso podré disponer al año de cuatro centavos de dólar para evitar quedarme ciego para siempre?

¿Seré uno de los millones de seres humanos que mueren año tras año, como resultado de la más aberrante miseria y abandono, o formaré parte de los niños que mueren cada dos segundos en el mundo?

¿O quizás seré prostituido o violado antes de cumplir cuatro años de edad y aún usado para los fines más depravados y degenerados?

¿Se sumará mi vida a la de millones de niños, quienes han quedado lisiados para siempre, fruto de la guerra y la destrucción?

¿Tendré la opción de educarme para expresar plenamente los dones que me concediste, o viviré sumergido en el olvido en una alcantarilla, para terminar drogado y extraviado como si sólo fuera basura?

Díos, te pregunto ¿Qué hice yo para existir y para tener un mundo en el que no deseo vivir? ¿Por qué me elegiste?

  • Hijo mío, yo no te marqué con color alguno; las fronteras son el resultado de la ambición de los seres más depravados que desean explotar a la humanidad; yo no inventé religión alguna, los fanáticos en mi nombre se han convertido en los peores asesinos, los soberbios que luchan para que su verdad prevalezca. La verdad une a la humanidad, pero su terquedad para que prevalezca la suya, los ha dividido; te he enviado con el único fin de que enriquezcas la conciencia universal, para que sumes y no restes, para que colabores, como lo han hecho miles de idealistas a través de la historia, para alcanzar el sueño de la fraternidad; debes rebasar los dogmatismos aberrantes que han inventado los bastardos, quienes viven con la única misión de aniquilar lo mejor de mi creación. Yo sólo deseo que luches por ser tú mismo, para que los valores superiores sean la esencia del ser humano y te conviertas en una luz de esperanza que ilumine a las nuevas generaciones para realizar mi sueño de amor.

  • En ti, se sintetiza toda la historia humana, eres heredero de toda la sabiduría, hasta hoy acumulada; el río de la creación crece día con día y sin ti se detendría; no te dejes seducir por la mentira y atrévete. Tú eres lo mejor de mí, no hubieras nacido si no te necesitara, demuéstrate a ti mismo y al mundo que eres un auténtico hijo de Dios.

El poder transformador

Un niño le preguntó a un escultor que trabajaba con un bloque de mármol.

-¿Qué haces?

-Espera y lo verás.-le contestó.

Días después, el niño admiró sorprendido la hermosa águila que este hombre había esculpido y nuevamente preguntó:

-¿Dónde estaba?

-Dentro del bloque de mármol.

-¿Pero cómo lo sacaste?

-Solamente quité el mármol que le sobraba.

-¿Y todas la piedras gustan águilas?

-Hay una gran variedad de figuras y además todas son diferentes.

-¿Cómo se que hay una figura bonita dentro?

-Si observas el bloque con cuidado, estudias sus características, seguramente podrás imaginar la escultura que hay dentro.

-¿Y hay también monstruos?

-Claro, depende de ti, si lo que deseas encontrar es algo hermoso o espantoso.

-Si yo deseo solamente figuras hermosas ¿Qué debo hacer?

-Con mucho cuidado, paciencia y amor ve quitando el mármol que le sobra, y verás como la magia hará que la piedra se transforme en una escultora extraordinaria.

Así el líder se convierte en un escultor de su gente y logra hacer de personas ordinarias seres extraordinarios; El poder transformador que han aplicado los líderes más destacados, logra desarrollar gente de calidad a su alrededor. Ellos son en realidad los que llevan a cabo el sueño del líder; las obras las hacen los seguidores y es por ello que deben ser su principal ocupación.

El discípulo le preguntó al maestro:

-¿Cómo podré transformar a mis alumnos para que sean excelentes?

-Interésate por cada uno de ellos en forma individual y trata de descubrir sus principales virtudes.

-¿Acaso todos los seres humanos poseen virtudes?

-Si una persona no tuviera una sola cualidad sería un monstruo y si no tuviera una sola limitación dejaría de ser humano y se convertiría en un Dios.

-Pero hay seres humanos que se tienen muy poca autoestima.

-La labor más importante y dedicada es hacer que la persona crea en ella misma: en la medida en que lo logres, empezará a autorrespetarse y en consecuencia a esperar más de sí.

-Pero también hay seres indolentes y perezosos, ¿Qué hacer con ellos?

-Deberás crear grandes expectativas, convencerlos y animarlos a que se decidan a convertirse en lo que deben llegar a ser, los deseos son las chispas que encienden la voluntad, que es el timón de la vida.

-Y si logro convencerlos ¿Qué sigue?

-Preparación; sedúcelos para que se enamoren del estudio, que representa la renovación mental, muchos cerebros mueren casi como nacieron: vacíos; es necesario, además, que entiendan que el esfuerzo es el único camino que los conducirá a dónde quieren llegar. Querer y hacer son la fuente del poder; el no esfuerzo te lleva a la nada, el que no se esfuerza nada logra.

-Maestro pero hay personas que creen saberlo todo o sencillamente ya no les interesa saber nada nuevo.

-La soberbia es la manifestación más significativa de la mediocridad y señala el fin del ser humano, todos tenemos como destino natural nunca dejar de crecer, haz entender, al que se cree sabelotodo, en que océano de ignorancia vive, has que te explique porque una rosa huele a rosa y un jazmín huele a jazmín, y si aún no lo comprende, pídele que le explique, con sus sabio lenguaje el color azul a quien ha nacido ciego; recuerda que sólo hiendo de la mano de la humildad podrás recorrer el camino del saber.

-¿Y si la gente se desanima ante tanto esfuerzo y preparación?

-Reconoce cada avance, premia todo esfuerzo por pequeño que sea y ten cuidado de nunca engañar a nadie entregándole un reconocimiento que no merezca. Siendo auténtico, sencillo, directo y con tu mejor sonrisa entrega los honores que los demás han conquistado; nunca te guardes un reconocimiento, es una grave deuda que tu honor jamás te perdonará.

-¿Eso es todo lo que tengo que hacer para trasformar a los demás?

-Estaría incompleto el proceso, pues aún cuando la gente logre creer en sí misma, busque permanentemente la preparación y haya asimilado que solamente a través del esfuerzo podrá conquistar lo que desea y que la humildad lo conducirá a la fuente inagotable de saber, falta lo esencial: entregarles una estrella, un ideal por que luchar, un sueño por realizar y entonces todo lo anterior, en lugar de ser un obstáculo se convertirá en un reto, porque les has entregado lo mejor de su vida: una razón para existir.

-Y finalmente trasmíteles que esta labor la has hecho porque estas convencido de que Dios los necesita y sin ellos su creación no puede continuar.

El alumno hizo una respetuosa reverencia de agradecimiento y con un brillo especial en su mirada salió a conquistar el amor de los seres humanos, para agradecerle a Dios que hoy había descubierto una razón más para estar en su creación.

Sufrimiento

El dolor me ha sumergido en la más desesperante oscuridad, me ha hecho maldecir, negar mi existir y reclamar por qué a mí me tenía que suceder.

El dolor me ha hecho sangrar, he vertido amargura sin sentido, lastimado a los seres que más amo y que me aman.

El dolor me ha revelado mi debilidad, la fragilidad de mi ser ante la adversidad.

El dolor me ha conducido con mis flaquezas hacia el encuentro con Dios, para suplicarle que me cure y dé paz.

El dolor me ha mostrado que mi amargura la puedo convertir en una fuente de amor.

Y Dios ha convertido mi dolor en vigor, me ha levantado y me ha impulsado para que mis lágrimas se conviertan en alientos, mis gemidos en sonrisas, mi amargura en gritos de fortaleza. El dolor me ha dado templanza y firmeza y finalmente puedo decirle a Dios, gracias, porque el dolor me ha convertido en un ser profundamente humano que puede amar.

Un ángel te necesita

A un joven, un ángel se le hizo presente y le ofreció contestarle cualquier duda que tuviera.

El joven, en su incredulidad, temeroso y algo desconfiado, finalmente se atrevió a preguntar:

Explícame, te lo suplico, ¿Porqué vivimos confundidos, sin tener la certeza de estar haciendo lo que debemos hacer? ¿Por qué dudamos tanto de lo que hemos hecho y nos asalta un sentimiento de culpa y frustración? ¿Por qué tantos jóvenes se extravían y viven como si no tuvieran un futuro que conquistar?

Hazme entender, te lo ruego ¿Por qué existen tantos seres humanos insensibles al sufrimiento y abandono de otros seres iguales a ellos? ¿Me podrías decir la razón de por qué existen depravados y asesinos que se dedican a saquear la humanidad, y sin detenerse, día a día ingenian medios más crueles y mortíferos, y en una carrera sin final, desean lograr en su vida la mayor destrucción posible, como si los crímenes que ya han cometido no fueran suficientes?

Y el ángel le contestó:

Para que descubras si estas haciendo lo adecuado, te propongo primero definir que deseas lograr en la vida, para que tengas la certeza de que el camino que has elegido es el correcto. La culpa y la frustración que experimentas es ya un avance importante, pues has despertado a tu mejor juez interno: tu conciencia. En cuanto a los jóvenes extraviados, perdieron porque jamás nadie les mostró una estrella. De los asesinos y depravados te diré: son el resultado de la marginación moral, que es la más peligrosa, porque, al igual que tú, fueron niños también, pero desafortunadamente sólo recibieron violencia y degeneración, y nunca tuvieron conocimiento del amor.

Pero permíteme ahora formularte algunas preguntas ¿Te gustaría colaborar con migo para repartir estrellas en el corazón de los seres humanos en el mundo? ¿Me podrías ayudar con tus manos a repartir caricias y ternura a los niños olvidados? Y en cuanto a los jóvenes, ¿Serías mi ayudante para convencerlos de que son la mejor esperanza aquí y ahora para continuar la creación?

Finalmente, amigo mío, te suplico que me ayudes a dar una respuesta a Dios que hoy me envió para tocar tu corazón.

Firma –Un ángel que te necesita

Protesta

¿A dónde quieren llegar? ¿No les basta el daño y la humillación que hasta ahora nos han hecho padecer? La soledad y el abandono que han sembrado ¿No les es suficiente? ¿Hasta dónde desean destruirnos?

Han llegado al límite, tocado fronteras, nuestra paciencia se ha agotado, con una voluntad y determinación que nace de espíritus devastados por su sádica forma de actuar, nos ponemos de píe con la determinación de hacer un alto a su proceder. Nuestra garganta, agotada de protestar, ha concebido una forma nueva de expresar lo que siente nuestro corazón.

¡Basta con la injusticia!

No deseamos ver más saqueo a nuestra nación. Ha llegado nuestro momento para demostrar lo que es capaz la dignidad de nuestro existir.

Todos tenemos derecho a la realización y no permitiremos que nada ni nadie nos aplaste en nuestro grito de desesperación, para detener la opción de existir.

Cuando la opresión se convierte en tradición, cuando buscar caminos está prohibido, cuando sabemos que la corrupción a clausurado posibilidades a la dignidad, cuando nos sentimos ahogados porque los depravados han aplastado las posibilidades de expresar la libertad, exigimos un mundo donde el amor y la verdad puedan significar la posibilidad de existir con respeto, y la esperanza de poder convertir nuestros sueños en realidad.

La marcha sin fin se ha iniciado y no dejaremos de caminar hacia el destino pleno al que está llamado todo ser que es el reflejo del creador.

Somos parte de un sueño, posible e imposible, utopia y realidad, con una sola convicción, de que dejaremos de existir cuando dejemos de superarnos. Hoy y aquí y mañana sabremos diseñar el mundo en el que deseamos vivir.

Nuestras almas son el amor y la verdad, la más bella esperanza que poseemos es saber que todos los días podemos construir el mundo en el que deseamos existir.

Declaramos que solamente hay un sendero que recorrer, queremos que nuestras huellas marquen para siempre el camino de amor, nuestras vidas sean un testimonio viviente de quienes creemos en la verdad y día a día intentemos edificar con el ejemplo de hacer realidad lo que creemos.

El testimonio es el resultado de la convicción; nunca mostraremos un sendero en el cual nuestro andar no sean reflejo de la esencia que en cada momento nos hace caminar, paso a paso dejamos parte de nuestro existir y en cada instante deseamos construir lo que para nuestros hijos será un sendereo del cual partir.

Postulados de la excelencia

  • Defendemos, como principio fundamental, la libertad, único marco en el que se puede lograr la realización integral del ser humano.

  • La educación basada en valores es la única vía para que toda persona descubra su vocación y logre identificar su misión existencial.

  • Reconocemos que el ser humano "es" por decisión y que a través de la decisión conciente, cada persona será el arquitecto de su propia vida

  • Identificamos en la naturaleza de todos los seres humanos un potencial infinito, reflejo de la inmensidad de Dios.

  • Defendemos el derecho a la vida y sustentamos que nada ni nadie debe atentar al derecho de existir.

  • Reconocemos que los valores y principios fundamentales son nuestros vectores y los consideramos imperecederos en todo tiempo y espacio.

  • Promovemos la gestión de la riqueza, como único camino para erradicar la miseria, para que todo ser humano desarrolle su talento y se convierta en generador de su propio bienestar.

  • Los niños y la juventud representan para el movimiento de la Excelencia, su enfoque central, pues estamos concientes de que ellos son nuestra herencia genética que nos permitirá trascender.

  • Declaramos que los ríos, montañas y mares nos pertenecen y son esencia de la nación que vibra en cada uno de nosotros; nos hemos comprometido en salvaguardar con amor lo que esta tierra nos ha concedido al nacer.

  • La injusticia, el hambre y el abandono de todo ser humano marca el inicio de nuestra intolerancia, y por ello nos hemos señalado como objetivo erradicarlas nación.

  • Los principios que rigen nuestra existencia:

  • Honestidad.

  • Amor.

  • Armonía.

  • Templanza.

  • Ética.

  • Justicia.

  • Imperturbabilidad.

  • Servicio.

  • Creatividad.

  • Flexibilidad.

  • Solidaridad.

  • Calidad.

  • Respeto.

  • Responsabilidad.

  • Entusiasmo.

  • Libertad.

  • Identidad.

  • Pertenencia.

  • Liderazgo, y

  • Disciplina.

  • Sabemos que las adversidades son oportunidades que tenemos para fortalecernos; hemos hecho de las crisis un campo que nos ilustra, y las lecciones que de ella se derivan, nos permitirán continuar permanentemente en evolución.

  • Reconocemos en el ser humano y en Dios el principio y el fin de nuestra misión histórica y nos sabemos colaboradores de la creación.

  • Estamos dispuestos a ofrecer nuestra existencia para ser forjadores de una nueva generación sustentada en valores, y así poder entregar a nuestros hijos un mundo más digno y justo.

  • Declaramos que hemos hecho de estos principios nuestro estilo de vida y damos un sí sin limitación al amor. ¡Aceptamos debidamente la misión que Dios nos concedió al nacer.

"¡Únete a la excelencia!"

"Es el movimiento que tiene por objetivo despertar una nueva conciencia de que todos los seres humanos tenemos el derecho y el compromiso de realizarnos plenamente, se sustenta en la potencialidad infinita que cada persona posee y plantea la excelencia humana como un llamado universal." (Rodríguez, 2005).

La relación con los otros: la comunicación humana

La comunicación humana es un proceso dinámico, que permite el acceso al conocimiento del mundo, posibilita la expresión de las propias ideas de cualquier cosa conocida o desconocida y la construcción de significados, ideas comunes a un grupo, a una comunidad; es el espacio donde se fraguan las expresiones y las innovaciones culturales (Rodríguez, 2005).

El ser humano nace, crece, se reproduce y muere; siente, piensa y quiere. Se comunica con los otros como una necesidad vital.

Tipos de comunicación

Usted siempre está comunicado

La comunicación involucra tanto sus palabras como sus acciones, por ejemplo: su tono de voz, sus expresiones faciales, su estado de ánimo y sus posturas corporales. Una forma poderosa de comunicación es aquella que no implica palabras.

Es posible que todas las personas de una u otra forma hayan experimentado una situación de silencio. Es importante estar alerta para percibir lo que una persona está comunicando a otra cuando no utiliza palabras.

El mensaje enviado no es el mensaje recibido

Con frecuencia estamos asumiendo que estamos siendo claros o que entendemos lo que otra persona nos está diciendo. Esto parece simple, pero con frecuencia ignoramos un aspecto importante de la comunicación: PARAFRASEAR, es decir, repetir en las propias palabras lo que piensa que está diciendo, esto evita que se produzcan malos entendidos.

Hay una diferencia entre hecho y opinión

Un hecho es algo que se sabe, que es verdadero para todos. Ejemplo: es un hecho que el organismo humano necesita oxígeno para vivir. Sin embargo, no es un hecho que el muchacho que llega tarde a la casa se convertirá en un delincuente o que todos los jóvenes de pelo largo son irresponsables. Realmente la mayoría de las cosas que expresamos son opiniones, ideas, preferencias, pensamientos, pero no son hechos. Muchas veces las personas hablan como si sus opiniones fueran hechos, esto puede traer consecuencias negativas para la comunicación. Creer que nuestras opiniones son las únicas correctas desalienta a los otros para expresar las suyas.

Dobles mensajes

Cuando nuestras palabras y nuestros actos se contradices entre sí. Una persona puede enviar un mensaje "no estoy enojado", pero con sus acciones puede decir otra cosa (levantando la voz, abandonando el lugar, mirando de manera agresiva).

La comunicación: Camino para el encuentro

En la aventura gigantesca que implica la aventura de ser persona, de asumir valores nuevos, valores de vida profunda y auténtica, me he encontrado con el rostro del otro, el otro que me llama, que me atrae, que me ama, que me impele, que me interroga. A este otro lo he encontrado en primer lugar bajo el signo del dolor. El dolor salta a la vista, más aún, en el mundo en el que vivimos. El otro está ahí, sufriendo a veces muy cerca de mí, a veces por causa mía.

Una vida formada en la admiración, el silencio, la reflexión, el compromiso, la postura crítica, exige acercarse al otro para intercambiar esperanzas, canjear gritos, cambiar miradas, compartir vida y palabra. No sólo ver dolor que salta a la vista, sino comunicar también lo que está oculto, es decir, lo que se lleva adentro…, sacarlo, para que en el corazón nazcan cosas nuevas. Veamos algunas situaciones y actitudes que se deben tener en cuenta para construir un camino para el encuentro.

Incomunicación, indiferencia, desconfianza

El ambiente en el cual vivo, no entiende, no comparte, no se comunica. Todos hablan y hablan en un interminable monólogo, pero raras veces se detienen a escuchar al otro. Cada cual expresa sus opiniones, sus ideas y no le interesa mayor cosa las opiniones e ideas de los demás.

Desde los comienzos de la historia los días consagrados a la guerra han sido más que a la paz; la vida de la sociedad es una batalla permanente, por todas partes hay hostilidad e indiferencia, en su mayoría, los problemas son ocasionados por la falta de diálogo, ausencia de comunicación, malos entendidos.

Ahí está el mundo de mi casa, este mundo donde yo mismo he señalado inocentes y culpables; he dicho a quienes amo y con quienes soy indiferente, e incluso, a quienes rechazo y odio. No dejo que el otro hable, que exponga sus razones…, al fin y al cabo a mí tampoco me dejan habar.

Cuando dejo hablar a otros siempre estoy prevenido y así no escucho lo que me dice, sino lo que a mí me da la gana escuchar. Antes que el otro hable yo tengo lista de respuestas, de hecho casi nunca dejo que termine de habar, lo interrumpo siempre con mis palabras porque me creo siempre con la razón.

Con los amigos muchas veces pasa lo mismo ¿Cuántas veces los he acusado de cosas que en verdad no hicieron? ¿Cuántas veces hemos discutido por malos entendidos que se hubieran aclarado simplemente hablando?

Con el novio o la novia, pasa lo mismo. Hablando horas enteras de todo, menos de él y de mí, por cualquier razón discutimos. Por cualquier chisme (comentario mal intencionado) de barrio dejo de creer en el otro, por cualquier palabra bonita me creo ya amado o amada.

Con los compañeros de clase o de trabajo tampoco hay comunicación. Sí, nos vemos todos los días, todos los días hablamos de las mismas cosas, pero, casi nunca de aquello que nos sucede, nos hace estar tristes o de mal genio, alegres o aburridos.

Vivo en un mundo sin comunicación donde se habla mucho, pero no se comparte la vida, se oye mucho pero no se escucha.

Toda esta incomunicación genera dos actitudes que hacen mucho daño:

  • La indiferencia.

  • La desconfianza.

Viviendo en un ambiente con falta de comunicación, lo cierto es que uno aprende a ser indiferente: indiferente a los sucesos de mi propia vida familiar, al sentir de mí papá, de mí mamá, de mis hermanos, a las necesidades de mis amigos, a la historia que se oculta en la vida de mis compañeros.

Yo he sufrido muchas veces la indiferencia, se qué es soñar con una mano amiga y no tenerla, esperar comprensión y no recibirla, necesitar a alguien que nos escuche y no encontrar a nadie. Sin embargo, no siempre tengo presente que también he aprendido a ser indiferente.

Algunas veces he visto con claridad la necesidad de hablar con alguien, pero puede más la pereza o la timidez…, y no lo hago. Otras, he pensado que "tal persona" necesitaría habar con migo, pero prefiero que ella tome la iniciativa, en todo caso, suelo ser indiferente.

Me comunico con las dos o tres personas que me caen bien; con los demás, construyo una muralla infranqueable para que no salgan mis voces, ni entren a mí las de ellos.

Esta incomunicación, la falta de diálogo real, de escucha profunda, me producen una gran desconfianza ¿Por qué me cuesta tanto habar de mi vida? ¿Por qué no confío en los demás? ¿Por qué tengo que ocultar lo que soy con mascaras y apariencias? ¿Por qué no creo en mi familia?

Desconfió de mis amigos y amigas porque "de pronto" son chismosos; de mi novio o de mi novia porque si le digo "tal cosa" me rechazará.

Vivimos en el mundo de la mutua desconfianza. La otra persona es casi un enemigo en potencia, por eso tengo que defender mi "vida privada" como sea; todo esto lo genera la incomunicación, la falta de un diálogo auténtico.

En cambio, cuando se crea un clima de diálogo profundo, soy capaz de confiar en los otros, de mostrarme tal como soy, de escucharlos y verlos como son.

El ambiente llama "comunicación" a cualquier comunicación sin profundidad, o a la relación en la cual sólo habla una persona. Lo cierto es que vivimos en un mundo que no dialoga, no permite expresarse, no escucha, por tanto, es un mundo indiferente y desconfiado.

Buscar al otro, construirme yo

Se cree, que el otro es un límite, pero, soy yo quien le pone límites a la vida. El ser humano no está hecho para la soledad, sino para el encuentro, es una presencia dirigida hacia los otros. El yo no existe si no hay un con quien vivir el encuentro. Por eso el que se encierra en sí mismo, y no se abre al otro, deja de ser persona.

Me encuentro con migo mismo cuando me comunico con los otros. Si no hay comunicación todo queda escondido, el encuentro se frustra y yo dejo de construirme.

Si no hay comunicación:

  • No veo el amor que me brindan; me siento profundamente vacío, pues necesito saber que soy querido y aceptado por los demás.

  • No expreso mis necesidades y me las tengo que guardar, haciéndome un gran daño.

  • No escucho lo bueno que dicen de mí. Por eso muchas veces no creo tener valores y no ser importante para los demás.

  • No digo lo bueno que veo en los otros; esto me aísla y me encierra en mí mismo.

  • No noto el daño que me hacen; por eso no me doy cuenta que con regaños, gritos, desprecios me alteran.

  • No pido que me respeten, entonces me dejo tratar mal, me dejo pisotear por los demás.

Si no hay comunicación todo queda enterrado… Enterrado el amor, lo bueno que tengo y tiene el otro, comparto con el, miro en sus ojos el amor que nos tenemos, lo bueno que poseemos y también el daño que a veces nos hacemos.

El lenguaje del encuentro

La comunicación es el camino del encuentro, el lenguaje por el cual se vive el amor. Si no me comunico no me doy a conocer, si el otro no se comunica no se da a conocer; sin mutuo conocimiento no hay amor.

La comunicación es el camino obligado del encuentro: pero un camino en condiciones fundamentales:

  • Salir de sí: supone no ser yo el centro de todo, sino estar disponible para los otros.

  • Comprensión: es situarme en el punto de vista del otro, saber que mi manera de ver las cosas no es la única valida, pues el otro desea también ser comprendido, entendido, aceptado.

  • Tomar como propias: alegrías, tristezas, dificultades y limitaciones de los otros.

  • Dar: palabras, gestos, hechos; compartir, servicio con generosidad sin esperar nada a cambio.

  • Ser fiel: nunca ocultar la verdad, ni dejar de dar, de aceptar, de amar. En nuestro mundo todos aman, comprenden, dialogan por unos pocos días. Cuando algo sale mal, cuando las cosas se vuelven difíciles se acaba todo. La comunicación exige ser fiel, decir siempre la verdad, comprometerse a vivir el encuentro.

Mi soledad

Hoy reconozco que soy un solitario…, cuando necesito de los demás ellos no me atienden. Me siento triste, aislado, inseguro, ansioso. Y de nada vale huirle a mi soledad…, a todas partes me acompaña. Nací sólo, crecí sólo, vivo terriblemente sólo…, quiero escapar de eso y me es imposible. Mi soledad es lo más profundo que poseo, las evasiones sólo me hacen un ser muy infeliz.

Vivo de muchos engaños que disfrazo de valores; mis medianos esfuerzos los disfrazo de compromisos; mis deseos de posesión y mi angustia sexual los disfrazo de amor; mi pereza y mi falta de esfuerzo quiero justificarlos con otras cosas; mi incapacidad de estar sólo y reflexionar sobre mi propia vida la quiero tapar con muchas fiestas, con trago, con amigos de esos que me quieren mientras tenga dinero para invitarles, que hoy dicen estimarte y mañana se burlan de mí, o de aquellos que sólo son amigos mientras estoy de acuerdo en todo, mientras hago lo que a ellos les gusta, mientras niego mi propio pensar y pacto con todo lo que los otros disponen.

Además mi familia no me valora, me critica y para ellos "todo lo que hago está mal", "soy un rebelde", "no me gusta nada", "soy culpable de todo"… Hasta dicen que por mi culpa se van a "separar", llegará el momento de preguntar a cuál de los dos estorbo menos… Y yo tantas veces necesito de un abrazo, una palabra de afecto, de estímulo; no sólo de regalos que no compran mi amor, sino por el contrario, me hacen sentir como un objeto y no como la persona que yo quiero ser: amada, comprendida y valorada.

Estoy sólo y no soy capaz de reconocer mi vacío y soledad, entonces desboco mi angustia en tantos excesos que sólo por un momento me hacen olvidar mi dolorosa realidad. Una realidad que trato de evadir de diversas formas…, por ejemplo ahogándola en licor, porque el trago me hace sentir valiente, me desinhibe para hacer aquellas cosas que en sano juicio no sería capaz.

O "metiendo" droga, a pesar que se que me hace daño, me "sirve" para escapar por un rato de mi dolor y estar a tono con mis amigos. Busco en caricias atrevidas, besos profundos y abrazos apasionados compensar inseguridad, mi inmadurez afectiva; es un juego que necesito renovar cada vez para evitar la rutina y caigo en la utilización de mi "amiguita" o "amiguito", convirtiéndolos en instrumentos baratos de placer.

Vendo mi cuerpo a quien me ofrece regalos; o recurro a la prostitución como forma de relación sexual gratificante sin un compromiso afectivo. Pienso, quizás, que el calor pasajero del cuerpo de una compañera o compañero pueda calentar mi alma.

Otras veces queriendo vencer mi historia de timidez he creído que "teniendo genitalidad" o "haciendo el amor" ganaba seguridad en mí mismo, pero me he dado cuenta que ahora soy más inseguro porque necesito dar placer genital para sentirme satisfecho. Lo que he logrado es ser más esclavo.

Una extraña agresividad hacia mí mismo, cuyo origen está en no poder olvidar, ni perdonar que fui violado en una o varias ocasiones y ahora quiero tal vez desquitarme y no me doy cuenta de que me violo a mí mismo.

Soledades, inseguridades, complejos, timideces, tensiones, rabia, rencores, recuerdos amargos, todo eso se vuelve deseo, ganas de poseer y búsqueda desesperada de un poco de placer que calme el sufrimiento.

Siempre digo que será la última vez, pero mientras más me desahogo más necesitado estoy de volverlo hacer. Pues si antes lo hacía por una tristeza, ahora se suma un sentimiento de culpa al verme desahogándome con compañeras (os), novias (os), amigas (os), prostitutas (os) o con migo mismo.

Me siento como mendigo del sexo, parado en la esquina de la vida, esperando que alguien pase y me de la limosna de hoy, para mañana salir a la esquina a mendigar lo mismo, si ¡mendigo del sexo!... A lo mejor eso soy.

Cultura física. Deporte y recreación como apoyo al proyecto de vida

La palabra "cultura" viene del latín Cultus, que significa cultivar. "Física" proviene del indoeuropeo Bheu, que significa ser, crecer, y del griego phýein, que quiere decir producir, hacer, crecer; más adelante en el latín se tomó como physicus, que tiene relación con la materia, la energía y de sus acciones recíprocas; de ahí se tomó como un adjetivo que hace referencia al cuerpo más que a la mente; también se le ha dado un valor significativo relativo al movimiento.

Si tomamos en cuenta estos orígenes y significados, podemos concluir que "cultura física" tiene que ver con el cultivo del cuerpo, es decir, hacer crecer el cuerpo a través del movimiento, de manera integrada a las otras dimensiones del ser humano; interioridad, comunicación, trascendencia, afrontamiento, libertad, acción (Rodríguez, 2005).

Aunque el vocablo "deporte" proviene del latín deportare, cuyo significado es transportar, desterrar, expulsar, lo tomamos del inglés sport, que tiene una acepción de juego y ejercicio físico.

La palabra "recreación" nace del latín recreare, crear de nuevo, dar nueva vida; posteriormente se ha tomado como devolver la confianza, descansar y divertirse. Podríamos concluir que "recreación" es la creación para dar nueva vida al ser a través de la diversión, del juego, del disfrute de la actividad física y el movimiento, integrados a las otras dimensiones de la persona.

El vocablo "proyecto" lo encontramos derivado el latín proiectus, que significa proyección, acción de echar hacia adelante, participio pasivo de proicere, projicere, echar hacia delante, echar lejos de sí, extender, alargar, prolongar.

"Apoyo" proviene del indoeuropeo pod, píe; lo hayamos más adelante en el griego pódion, pequeño píe, base; posteriormente lo encontramos en el latín vulgar appodiare, inclinarse para ser sostenido, y también en el italiano appogiare, que significa lo mismo. Apoyar es sostener, ayudar, aprobar. Apoyo hace referencia a lo que sirve para sostener, es protección y ayuda.

"Vida" viene del indoeuropeo gwíwo, vivo y gwí-wo-tá, vida; también lo encontramos en el latín vita, vida: propiedad del organismos vivo que lo distingue del organismo muerto y de la materia inanimada y mediante la cual el ser que la posee tiene metabolismo, crecimiento y reproducción, también se define como el tiempo que transcurre desde el nacimiento de un organismo hasta su muerte.

Teniendo en cuenta los anteriores significados etimológicos, podemos determinar una definición a partir de la importancia que tiene la actividad física y la recreación para construir un proyecto de vida con base en la persona y su formación, es decir, en la personalización liberadora: "la cultura de la actividad física, el deporte y la recreación, es toda aquella experimentación conciente e integradora que realizo con mi cuerpo a través del movimiento en el espacio, que ofrece un tiempo especial para renovar mi vida, cuando disfruto de mí y apoyo mi ser personal para prolongarme con libertad y responsabilidad en mi existencia individual y relacional".

La cultura física, el deporte y la recreación, deben estar presentes en todos los hogares; esto nos permite crear mentes y efectos sanos en cuerpo sanos, es decir, prevenir enfermedades físicas, mentales, afectivas y sociales; al mismo tiempo, está demostrado que la actividad física potencializa los recursos personales como el pensamiento, la inteligencia, el afecto, la ternura, la memoria y la motivación; nos hace más alegres, , dinámicos, optimistas, comprometidos, libres, autónomos, responsables y recursivos; crea mayor apertura hacia el encuentro en las relaciones humanas, hace nacer lazos de amistad más fuertes, duraderos, solidarios, comprometidos y menos pasajeros, superficiales y menos mercantilistas (Rodríguez, 2005).


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