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Evo Morales y las resistencias oligárquicas en Bolivia (página 2)




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Desde la figura de Evo Morales en su partido Movimiento al Socialismo se hará hincapié en su programa estructuralista y en las primeras medidas de su gobierno como la nacionalización de los hidrocarburos, la distribución de tierras, o la reforma de la constitución nacional, medidas que generan el descontento de La Media Luna blanca, sector mas poderosos económicamente de Bolivia ante tales medidas.

Con la aparición de este sector oligárquico en escena la idea es mostrar los dos sectores en contraposición: el sector oficialista partidario de Evo Morales como campesinos e indígenas que se ven beneficiados con las políticas del nuevo gobierno y las oligarquías que se sienten amenazadas y acusan a Morales de sacarle sus regalías, las cuales argumentan utilizar para planes de salud y educación.

Tomando a la oligarquía se pretende comprobar la influencia de los Estados Unidos en la zona de conflicto en Bolivia, participación que el país del norte usa como pantalla para llevar acabo sus verdaderos objetivos: que los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija (Media Luna) formen un nuevo estado independiente Camba, y que dicho estado se militarice para exigir la devolución de los territorios anexados durante la guerra del Chaco por Paraguay, Brasil y Argentina. Una vez que el territorio se encuentre militarizado aparecen los objetivos a largo plazo de Estados Unidos: que en el territorio Camba se desaten una serie de guerras expansionistas y así el imperio poder anexarse los territorios con las principales fuentes de recursos naturales en el área.

En resumen, siguiendo un poco estos objetivos lo que se pretende hacer es dar una mirada sobre la crisis política sufrida por Bolivia, la matanza de campesinos, los movimientos separatistas impulsados pro la oligarquía, la revolución social que causo la llegada de Evo Morales a la presidencia, los paros cívicos y cortes de ruta y los movimientos internacionales de solidaridad que se gestaron con la crisis política de Bolivia.

Crisis política en Bolivia

Durante el mes de noviembre del año 2007 y los primeros meses del 2008 Bolivia atravesó una gran crisis política. El domingo 4 de noviembre del 2007 el sector Oligárquico representado por Rubén Costas, líder de la oposición al gobierno Socialista de Evo Morales y prefecto de la ciudad de Santa Cruz, encabezo el pedido de autonomía de dicha ciudad.

El pedido se basaba en un plebiscito que pretendía dar por aprobado un estatuto mediante el cual el departamento de Santa Cruz se otorgara una autonomía total con el manejo de la tierra, de los hidrocarburos y otros minerales. Los distritos de Tarija, Beni y Pando, se sumaron al referendo de autonomía, ciudades que junto a Santa Cruz, forman lo que se conoce en Bolivia como "Media Luna", debido a su forma geográfica. Esta zona es la que concentra las mejores tierras de Bolivia y los hidrocarburos y con el apoyo de los Estados Unidos buscan una autonomía del resto del país con poder para decidir sobre los recursos naturales, la minería, hidrocarburos y las tierras.

Estados Unidos, al intervenir en el conflicto separatista que se sucede en Bolivia, le da otro sentido a la cuestión. Las movidas separatistas de la oligarquía burguesa cruceña en Bolivia ya dejan de ser una reacción a la política populista de Evo Morales y empiezan a responder a un plan de inteligencia confeccionado desde Washington.

Desde hace varios años, Estados Unidos entro a lo que podría identificarse como el preludio de una crisis económica difícil de superar, un descenso que amenaza su posición hegemónica como potencia mundial y su capacidad de manipular las políticas internacionales a su favor. Frente a esta nueva situación, El Comité de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Bush desarrolla un plan de extensión para la seguridad nacional, plan que intenta asegurar y mantener la supremacía del imperio y que serviría para explicar la situación que se vive en Bolivia.

Estados Unidos, al apoyar a la "Media Luna", través de su embajada a cargo de Philip Goldberg, esconde sus verdaderos objetivos en Bolivia, objetivos a mediano y largo plazo. A mediano plazo el imperio pretende que los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija formen un nuevo estado independiente Camba, y que dicho estado se militarice para exigir la devolución de los territorios anexados durante la guerra del Chaco por Paraguay, Brasil y Argentina. Una vez que el territorio se encuentre militarizado aparecen los objetivos a largo plazo de Estados Unidos: que en el territorio Camba se desaten una serie de guerras expansionistas y así el imperio poder anexarse los territorios con las principales fuentes de recursos naturales en el área.

En contraposición a la oligarquía boliviana y a Estados Unidos aparece el Movimiento al Socialismo (MAS) encabezado por el presidente Evo Morales y por sectores indígenas de la población que frente al pedido de autonomía oligárquico llevaron a cabo la movilización más grande de la historia boliviana en la ciudad de Cochabamba. El plebiscito que quiso imponer la "Media Luna" resulto un fracaso, en el mejor de los casos llego a alcanzar un 40% de votos positivos, además de la abstención y un gran boicot.

Además de la movilización de Cochabamba, hubo levantamientos de miles de personas en otras ciudades como El Alto, La Paz, Oruro y Potosí. En estos departamentos se produjeron enfrentamientos entre los distintos sectores en los cuales se confundía la cuestión política tomando formas de confrontaciones étnicas entre indígenas y la población mestiza, confrontaciones que podrían haber derivado en un proceso de disgregación territorial de Bolivia con consecuencias negativas para la estabilidad política de toda la región.

Esta crisis política que se vivió en el territorio boliviano alcanzo su pico de violencia durante el mes de septiembre de 2008 cuando murieron al menos treinta ciudadanos bolivianos en un contexto de un posible golpe de estado.

Un indígena en el poder

Bolivia es un país que si bien su población es mayoritariamente indígena, nunca había tenido un presidente de dicho sector. El año 2005 fue histórico para Bolivia y para Latinoamérica ya que en las elecciones presidenciales de diciembre en Bolivia, el líder cocalero Evo Morales se adjudicó la presidencia tras conseguir una mayoría absoluta del 53,74% de los votos frente al 28,59% del opositor Jorge Quiroga. Finalmente esta era la primera vez que un indígena, perteneciente a la etnia aymara, accedía al poder mediante el voto popular.

En sus primeros discursos, ya en la presidencia de Bolivia, Morales declaro la necesidad de nacionalizar los hidrocarburos, los cuales se encontraban en propiedad de compañas transnacionales, entre las principales, la brasilera Petrobras, y la española Repsol. Las concesiones que el anterior gobierno de Gonzalo Sánchez había dado a las petroleras fueron consideradas como nulas siendo Brasil el país mas afectad con esta medida debido a que buena parte del gas consumido en esta nación proviene de Bolivia.

Además de esta primer medida, a través de su partido, Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales impulsó en Bolivia un programa de reformas sociales y políticas orientadas a promover la igualdad de la población indígena y campesina a través de un programa desarrollista, con principios de justicia social, comercio internacional justo, nacionalismo económico e integración subregional.

Algunos sectores de la oposición, al verse afectados por las nuevas medidas que tomo Morales al asumir la presidencia, criticaron el programa del MAS. Lo acusaron de promover una exclusión regional y etnicista hacia lo no andino y lo no indígena, basándose en ideologías retrogradas y fallidas, como califican al socialismo y al indigenismo, además de acusarlo de centralista y populista. Frente a estas críticas, el Movimiento al Socialismo contraataco a sus opositores afirmando que nunca habían considerado en la historia de Bolivia a los indígenas aparte de acusarlos de promover el separatismo, con el fin de crear un Estado en los territorios mas ricos, en donde los indígenas sean minoría y continúen siendo marginados.

A pesar de las críticas desde los sectores oligárquicos y más ricos del país, el presidente Evo Morales sigue adelante con el plan de modificar la constitución boliviana, que entre otras cosas daría mayor reconocimiento a los pueblos indígenas, prohibiría el latifundio, y adjudicaría los recursos naturales al estado. La Asamblea del Pueblo Guaraní, representante de la etnia guaraní ante la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia, apoya la reforma constitucional y se suma a la propuesta por parte del Estado de crear un décimo departamento boliviano denominado Chaco, que quitaría tierras a los actuales departamentos de Beni, y Santa Cruz, con el fin de sacar un poco de poder a las elites terratenientes, empresariales y oligárquicas que controlan estos territorios.

Una vez establecido en el gobierno, Evo Morales empezó a tomar las primeras medidas concernientes a los hidrocarburos, a las tierras y principalmente a la reforma de la constitución boliviana. En cuanto a las tierras, sanciono medidas de distribución, con la única finalidad de permitir el acceso a la tierra de las comunidades indígenas y campesinas y mejorar su situación. Con respecto a los hidrocarburos el Estado tomo el control de la riqueza gasífera ordenando la nacionalización del petróleo, y frente a la reforma de la constitución se llamo a la reforma para generar un nuevo pacto social.

El hecho de que Evo Morales a través del MAS llegara a la presidencia de Bolivia significó una reorganización política y territorial de los sectores sociales que venían gobernando el país hasta entonces. Los grupos tradicionales radicados en La Paz que dieron forma al Estado Boliviano fueron desplazados de su habitual lugar de poder. y ante esta situación la oligarquía terrateniente boliviana demostró su descontento y empezaron a aparecer en el país los primeros símbolos de un movimiento autonomista.

El Acceso de un indígena perteneciente a los aymaras al poder, significó que en Bolivia se modificaran las raíces en las relaciones de fuerza entre sectores sociales tanto étnicos como territoriales. Las clases de la zona conocida como "La Media luna", frente a esta nueva situación política del país, adoptaron una estrategia autonomista, que el Movimiento al socialismo calificó de separatista. Esta nueva estrategia tenía como objetivo reducir el poder del gobierno nacional controlado por el MAS por lo cual los departamentos opositores al gobierno se dispusieron a dictar estatutos autonomistas ignorando a las atribuciones del presidente y del congreso nacional en un proceso que se conoció como referéndum autonómico.

Los departamentos opositores al no reconocer a las autoridades del Estado mediante la sanción de los estatutos de autonomía, provocaron que se extendieran los conflictos en Bolivia. Desde el gobierno, el presidente Evo Morales, promulgo una ley llamando a la convocatoria de un referéndum revocatorio de mandatos. Esta ley fue aprobada por el Senado boliviano y la Cámara de Diputados, controladas por la oposición y el oficialismo respectivamente. Según esta ley, para revocar al Presidente y al vicepresidente, era necesario obtener un porcentaje en contra superior al porcentaje obtenido cuando fueron electos, es decir, se necesita que el 53,7% de los votantes vote en contra de ellos para revocarlos.

En el caso de que el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera obtuvieran resultados adversos, en el plazo de 90 días debían convocarse elecciones a diferencia de los prefectos que deberían dejar su cargo instantáneamente y el Presidente debería designar nuevos prefectos hasta que se lleven a cabo elecciones departamentales. Finalmente el referéndum se llevo a cabo el 10 de agosto de 2008 en el cual Evo Morales fue ratificado en su cargo al obtener el 67,43% de votos a su favor, los prefectos de Chuquisaca, Oruro, Potosí, Tarija, Santa Cruz, Pando y Beni también fueron ratificados en sus cargos mientras que los prefectos opositores de La Paz y Cochabamba fueron revocados de sus cargos al obtener resultados adversos.

Paro Cívico

Luego de los resultados del referendo convocatorio, los prefectos opositores de los departamentos de la Media Luna y Chuquisaca dieron al gobierno de Evo Morales un plazo de 72 horas para que atendiera las demandas de la oposición. Si los reclamos no eran atendidos realizarían un parovico y una huelga de hambre. Si bien varias regiones decidieron ir al paro, solo en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, el movimiento cívico tuvo gran respaldo.

Por su parte, en la ciudad de Cochabamba se reunieron los prefectos de cinco regiones para adoptar medidas en contra del gobierno de Evo morales. Tanto cívicos como prefectos volvieron tocar el tema de la reforma de la constitución y exigían la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado por dos tercios de votos y no por mayoría absoluta como pretendía el oficialismo.

Ante la negativa del gobierno frente a los pedidos de la oposición, finalmente el día 19 de agosto de 2008 se llevo a cabo el ya anunciado Paro Cívico. Entre los principales objetivos del paro estaban la intención de oponerse a la Nueva Constitución Boliviana que días atrás hubiera sido aprobada por la Asamblea Constituyente, asamblea dominada por el oficialismo y sin presencia de los representantes opositores, y exigir al gobierno la transferencia a los departamentos de los fondos recaudados por el impuesto directo a los hidrocarburos, que el gobierno de Evo Morales había destinado para financiar un plan de pensiones para personas mayores de 60 años, conocida como "renta dignidad".

Los prefectos de la Media Luna sostienen que el gobierno les confisco las regalías que perciben por concepto de hidrocarburos y que sin esos recursos no pueden llevara cabo planes destinados a la salud y a la educación. Frente a la negativa del gobierno, en algunas ciudades la oposición llamo a tomar las instalaciones del gobierno además de las amenazas de que si no cedían a sus reclamos cortarían el suministro de gas a Argentina y Brasil y las rutas internacionales hacia Argentina y Paraguay lo que afectaría al equilibrio internacional de la región.

En varias zonas de Bolivia se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad y en el departamento de Beni, el sector opositor intimó a las fuerzas de seguridad nacional a colocarse bajo en mando del prefecto local. Como respuesta el presidente Evo Morales ordenó a las fuerzas armadas proteger las instalaciones gasíferas y gasoductos y denunció a la oposición de intentar un golpe de estado civil. Entre los enfrentamientos que se produjeron en la ciudad de Santa Cruz, chocaron grupos de la Unión Juvenil Cruceña (UJC) con la policía y ante estos hechos Evo morales indico, "El ataque a la policía y toma de instituciones es un golpe civil al Estado, alentado por grupos de poder económico que perdieron el protagonismo nacional y ahora intentan apoderarse de algunas regiones del país".

El 26 de agosto, días después de que se iniciara el paro cívico, se difundió la noticia de que el embajador de los Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg, se había reunido en secreto con el prefecto de Santa Cruz y uno de los líderes del paro, Rubén Costas, hecho que llevo a una protesta formal del gobierno boliviano exigiendo al gobierno de Los Estados Unidos mantenerse ajeno al conflicto. El ministro de relaciones exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, pidió explicaciones a Goldberg ante esta reunión supuestamente secreta y le exigió evitar encuentros con autoridades opositoras al Presidente Morales durante estos momentos de conflictos que se venían dando en Bolivia.

"Hemos convocado al embajador Goldberg porque hay acciones que en momentos delicados pueden tener mayores consecuencias que en otras circunstancias, llama la atención que mientras el representante del Departamento de Estado para América Latina en su reunión con el Presidente manifestó su respeto al Gobierno boliviano, su embajador en Bolivia se reúne con el prefecto Costas que insulta al Presidente", afirmó Choquehuanca al terminar la reunión con el diplomático norteamericano.

Por su parte el Presidente Boliviano afirmo que se estaba conspirando contra su persona y que esa conspiración estaba encabezada justamente por Philip Goldberg. "No vamos a permitir que Estados Unidos siga gestando conspiraciones para dividir Bolivia con grupos oligárquicos y mafiosos. Cuando ya no pueden dominar, porque hay democracias liberadoras y no sometidas, gestan división", dijo Morales.

En contraposición a las declaraciones de Morales, el embajador Norteamericano explicó que la reunión con el prefecto de Santa Cruz y con Rubén Costas no fue secreta, y que en la misma lo único que había echo era entregar ayuda a las Olimpiadas Especiales y cooperación tecnológica para la Expoteleinfo, exposición internacional de hardware, software, seguridad informática y comunicaciones que se realiza cada año en la ciudad de Santa Cruz.

Terrorismo en Bolivia

Los conflictos separatistas que se venían dando en Bolivia tuvieron uno de sus puntos más altos el 9 de septiembre de 2008 cuando los autonomistas, liderados por los prefectos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando (Media Luna), tomaron las instalaciones y edificios del gobierno central ubicadas en las regiones rebeldes. Al día siguiente un grupo opositor cerró una válvula de paso del mayor gasoducto ubicado en Tarija, provocando el estallido del mismo, y afectando el suministro de gas a Brasil durante varias semanas. Simultáneamente comandos civiles opositores, tomaron las instalaciones gasíferas de Vuelta Grande, en el departamento de Chuquisaca, afectando la distribución de gas a la Argentina.

Frente a esta situación el gobierno boliviano ordenó un mayor despliegue militar en las instalaciones petroleras tomadas por los opositores al presidente Evo Morales luego de la explosión del gasoducto de Tarija que las autoridades calificaron de acto terrorista, y que obligo a reducir la exportación de gas a Brasil en tres millones de metros cúbicos, un 10% menos del envío habitual hacia dicho país. El presidente de la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Santos Ramírez, denunció ante la prensa en el Palacio de Gobierno que la explosión el gasoducto fue un atentado cometido por grupos paramilitares, fascistas, y terroristas, presuntamente organizados por fuerzas opositoras que desataron una ola de protestas sociales en el oriente y el Sur del país.

La baja del suministro de gas en Brasil hizo que la prensa presionara a su presidente Luis Ignacio Da Silva para que tomara medidas al respecto, mientras que en la ciudad boliviana de La Paz, el titular de YPFB dijo que el ataque a los yacimientos le costara al Estado boliviano 100 millones de dólares por la reparación y por las multas que debe pagar al país vecino por la baja en los envíos.

Estado de sitio en Pando

El 11 de noviembre dieciséis campesinos simpatizantes del presidente Evo morales fueron asesinados en una zona selvática de Bolivia conocida como porvenir, a unos 30 kilómetros de Cobija, capital del departamento de Pando, por un grupo de civiles armados no identificados. Ante lo ocurrido el Presidente dijo que la paciencia tiene un límite y advirtió sobre la posibilidad de tomar algunas decisiones radicales. Las muertes en Pando se produjeron cuando partidarios de Evo Morales se enfrentaron con fanáticos de grupos cívicos de derecha y hubo disparos de armas de fuego en un momento en que la policía intentaba mediar entre ambos bandos.

Tras las muertes el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, dispuso un día de duelo, mientras que el viceministro de coordinación con sectores sociales y la sociedad civil, Sacha Llorenty, denunció abiertamente al prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, de haber ordenado la matanza conocida como Masacre de Porvenir. Días mas tarde se empezó a conocer que seria mayor la cantidad de campesinos asesinados en Pando, llegando a un numero de 30 personas muertas y mas de 100 desaparecidos.

Los Campesinos, en su mayoría masistas (MAS), aseguran que fueron emboscados por funcionarios de la prefectura de Pando, cuando se dirigían a Cobija a apoyar al gobierno nacional. Algunos vecinos del departamento de Pando apoyaron la versión de los campesinos acusando a empleados del prefecto de haber liderado el ataque apoyados por sicarios de Brasil y Perú, países con los que la región tiene una vasta frontera. En contraposición a la versión de los campesinos aparecen las organizaciones civiles autonomistas que acusan a los labriegos de haber iniciado la confrontación lanzado disparos y dinamita.

En el marco de estos enfrentamientos, el presidente Evo Morales expulsó de Bolivia al embajador estadounidense Philip Goldberg, acusándolo de apoyar las movilizaciones opositoras a favor de las autonomías departamentales y meterse en los asuntos internos de Bolivia. A los pocos días el presidente de los Estados Unidos George Bush añadió a Bolivia en la lista negra del narcotráfico, junto con países como Venezuela y Myanmar, argumentando que el país sudamericano falló en la colaboración para combatir la producción y el tráfico de drogas ilegales.

Ante esta curiosa decisión del país norteamericano Evo Morales contraataco y dijo: "rechazamos esa decisión, que viene justo después que se expulsó al embajador Goldberg. Estados Unidos tiene doble moral en este asunto del narcotráfico porque no hace nada por eliminar el mercado. Hay narcotráfico porque hay mercado", además se sorprendió de que Colombia, país que aumento un 25% la producción de la hoja de coca, no figure en la lista negra del narcotráfico, mientras que en Bolivia solo aumento en un cinco por ciento la producción.

Retomando el asesinato de campesinos en Pando, fue tal la gravedad del hecho que el gobierno boliviano dispuso el estado de sitio en ese departamento desde el 12 de septiembre, dando a las fuerzas de seguridad facultades preponderantes para los actos de represión, por lo cual el ejercito pudo tomar el control del aeropuerto y la ciudad. El prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, a su vez, ordenó a los grupos civiles bajo su mando, resistir por la fuerza el ingreso de las fuerzas nacionales a Pando.

La filial boliviana de Amnistía Internacional emitió un comunicado llamado "Bolivia: El respeto a los derechos humanos es fundamental para parar la escalada de violencia". Este documento entre otras cosas declara la preocupación por el aumento de los hechos de violencia en Bolivia, la discriminación y el racismo que se dieron en las movilizaciones masivas en la zona de La Media Luna, haciendo hincapié fundamentalmente en los grupos de choque presentes en Santa Cruz de la Sierra, principalmente La unión Juvenil Cruceñista, que han atacado a medios de comunicación y a organizaciones no gubernamentales.

En dicho comunicado, Susan Lee, Director de las Américas de Amnistía Internacional, afirma: "La intervención del gobierno es esencial para mantener el imperio de la ley en Bolivia, y debe llevarse a cabo con pleno respeto de los derechos humanos", y para finalizar dicho documento, la filial boliviana de Amnistía Internacional concluye que todas las partes en la violencia que se vive en Bolivia tienen la responsabilidad de asegurar que el clima de tensión no empeore y que los derechos humanos y el imperio de la ley, garantizados por la constitución, sean respetados en todas las etapas a fin de lograr una solución duradera en la crisis actual.

Intervención de la Unión de Naciones Sudamericanas

El 15 de septiembre de 2008, ante la escalada del conflicto político social en Bolivia, las Jefas y Jefes de Estado y de gobierno de las Naciones Sudamericanas (UNASUR), se reunieron en el Palacio de la Moneda en Santiago de Chile para considerar y tomar medidas con respecto a la situación política de Bolivia. La cumbre presidencial fue convocada con urgencia y asistieron los mandatarios de todos los países que conforman dicho organismo: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela y Chile país cuya primera mandataria Michelle Bachelet, también preside la UNASUR.

Después de más de cinco horas de debate entre los presidentes, se redacto un documento de apoyo irrestricto al gobierno de Evo Morales, se creo una comisión para investigar la masacre de Pando y otra que acompañaría a la mesa de diálogo entablada por el gobierno boliviano con los prefectos rebeldes que desataron el movimiento separatista.

Todos los asistentes al encuentro en Chile coincidieron en resaltar la importancia de haber llegado a un acuerdo unánime sobre la posición a tomar respecto a la crisis en Bolivia. La presidente argentina, Cristina Fernández, al abandonar la sede de gobierno chileno donde se realizo la cumbre dijo, "lo de esta tarde ha sido un aporte muy importante de UNASUR frente a la crisis en Bolivia y en defensa de la democracia", además de referirse a la comisión que investigara la masacre de Pando afirmando que dicha comisión es un importante logro, pero que hubiera preferido que nunca hubiera existido la necesidad de crearla pero que las cosas no son como uno quiere.

La creación de una delegación para investigar la masacre de campesinos seguidores de Evo Morales en el departamento boliviano de Pando fue propuesta por la mandataria argentina. Ella misma presento la idea en un plenario de presidentes e instantáneamente obtuvo el apoyo de su par de Uruguay, Tabaré Vázquez, quién señalo que coincidía con Cristina Fernández y pidió que se incluyera la propuesta de la creación de la comisión investigadora dentro de la cumbre.

Finalmente luego de varias horas de debate y de que cada presidente expusiera su postura la UNASUR llego a una conclusión final que expresó en los siguientes puntos:

  • 1. Expresar el más pleno y decidido apoyo al Gobierno Constitucional del Presidente de la República de Bolivia Evo Morales, cuyo mandato fue ratificado por una amplia mayoría en el reciente Referéndum.

  • 2. Advierten que sus respectivos Gobiernos rechazan enérgicamente y no reconocerán cualquier situación que implique un intento de golpe civil, la ruptura del orden institucional o que comprometan la integridad territorial de la República de Bolivia.

  • 3. Consecuente con lo anterior, y en consideración a la grave situación que afecta a la hermana República de Bolivia, condenan el ataque a instalaciones gubernamentales y a la fuerza pública por parte de grupos que buscan la desestabilización de la democracia boliviana, exigiendo la pronta devolución de esas instalaciones como condición para el inicio de un proceso de diálogo.

  • 4. A la vez, hacen un llamado a todos los actores políticos y sociales involucrados a que tomen las medidas necesarias para que cesen inmediatamente las acciones de violencia, intimidación y desacato a la institucionalidad democrática y al orden jurídico establecido.

  • 5. En este contexto, expresan su más firme condena a la masacre que se vivió en el Departamento de Pando y respaldan el llamado realizado por el Gobierno boliviano para que una Comisión de UNASUR pueda constituirse en ese hermano país para realizar una investigación imparcial que permita esclarecer, a la brevedad, este lamentable suceso y formular recomendaciones de tal manera de garantizar que el mismo no quede en la impunidad.

  • 6. Instan a todos los miembros de la sociedad boliviana a preservar la unidad nacional y la integridad territorial de ese país, fundamentos básicos de todo Estado y a rechazar cualquier intento de socavar estos principios.

  • 7. Hacen un llamado al diálogo para establecer las condiciones que permitan superar la actual situación y concertar la búsqueda de una solución sustentable en el marco del pleno respeto al estado de derecho y al orden legal vigente.

  • 8. En ese sentido, los presidentes de UNASUR acuerdan crear una Comisión abierta a todos sus miembros, coordinada por la Presidencia Pro-Tempore, para acompañar los trabajos de una mesa de diálogo conducida por el legítimo Gobierno de Bolivia.

  • 9. Crean una Comisión de apoyo y asistencia al Gobierno de Bolivia en función de sus requerimientos, incluyendo recursos humanos especializados.

Detención del prefecto de Pando

Luego de la reunión del UNASUR, las medidas de apoyo al gobierno de Evo Morales y la resolución de investigar internacionalmente los crímenes ocurridos en del departamento de Pando, el 16 de septiembre de 2008, el fiscal general de Bolivia, Mario Uribe, emitió una orden de arresto contra el prefecto, el ex alcalde de Cobija, Miguel Becerra, y el senador de Unidad Nacional (UD) Abraham Cuéllar.

"Se ha dispuesto iniciar un proceso penal contra los señores Leopoldo Fernández, prefecto del departamento de Pando; Miguel Becerra, ex alcalde de la ciudad de Cobija, y Abraham Cuéllar. Distinguimos que este señor es senador de la República, por la presunta comisión del delito de genocidio en su forma de masacre sangrienta, tipificado por el artículo 138, párrafo segundo del Código Penal", se expresó Uribe, y al mismo tiempo agrego que la detención de dichas personas fue ordenada por el mismo presidente Morales apoyándose en lo que establece la constitución nacional boliviana. La Constitución sostiene que en un estado de sitio la autoridad ejecutiva tiene facultades de proceder al arresto de determinadas personas que atentan contra el orden público.

Tras la detención ejecutada por militares que habían tomado el control de la ciudad de Cobija, Fernández fue llevado a La Paz, en donde, en el marco de una movilización para repudiar la matanza de campesinos, miles de personas exigían el traslado inmediato a la cárcel de Chonchocoro, penal de máxima seguridad ubicado a cuatro mil metros de altura en el altiplano boliviano.

"La detención obedece a una acción legal y constitucional. Las Fuerzas Armadas cumplen con la Constitución", explicó Evo Morales desde el Palacio Quemado, sede gubernamental, y agrego: "Saludamos al Ministerio Público, que por fin intenta hacer respetar la vida y el patrimonio nacional. Ojalá pueda continuar. Esta detención está en el marco del estado de sitio, es legal y constitucional", aseguró Morales. Por su parte, el prefecto Leopoldo Fernández, tras su detención, afirmó que quería un verdadero proceso de investigación transparente. "Si tengo que pagar con 30 años de cárcel, que sea producto de un proceso de investigación limpio. No me voy a correr de Pando" expresó Fernández.

La detención del ex prefecto de Pando puso en riesgo la firma de un acuerdo entre el Gobierno boliviano y Mario Cossio, representante del Consejo Nacional Democrático (Conalde), opositor al gobierno de Evo Morales, que permitiría la pacificación de Bolivia. "El diálogo no ha muerto pero agoniza", afirmaba Cossío al llegar desde La Paz a la ciudad de Santa Cruz para reunirse con el presidente del Conalde, Rubén Costas. Sin embargo, el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, informo que el Gobierno, representado por dos ministros había suscrito ya el documento de bases para comenzar el dialogo con los sectores opositores en la ciudad de Cochabamba.

De todas maneras y a pesar de las tensiones generadas por la detención del ex prefecto de Pando Leopoldo Fernández, el representante de La Media Luna y prefecto de Tarija, Mario Cossio, firmo un preacuerdo de negociación con el gobierno de Evo Morales y como muestra de buena voluntad hacia las negociaciones, Cossio había pedido a sus ciudadanos aliados levantar los cortes de ruta que perduraban en varias zonas de Tarija.

Por su parte el presidente Evo Morales volvió a tomar el tema de la Unasur y comento los resultados de dicha cumbre afirmando que "Bolivia no esta sola, este proceso de cambio no esta solo, las transformaciones del gobierno están acompañadas por los once gobiernos del Unasur, más otros de América Latina y Europa" y agrego: "Ojalá los grupos opositores puedan escuchar el clamor unánime de Unasur. No es sólo una sigla. No sólo se preocupa, también se ocupa y se moviliza para que regionalmente solucionemos los problemas políticos. Y no esperar a un patrón del norte para que resuelva los problemas regionales, como antes". En lo que respecta a las negociaciones con los sectores opositores el presidente boliviano expreso: con cívicos y prefectos de la Media Luna (Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca) ayudan a crear "la base para seguir dialogando. Todavía no empezamos a compatibilizar la nueva Constitución con los estatutos autonómicos. En el marco de la legalidad y la nueva Constitución vamos a garantizar las autonomías departamentales. Vamos a solucionar la discusión por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), en consenso con los prefectos y otras organizaciones que lucharon por la nacionalización de los recursos naturales".

Apoyo internacional a Bolivia

Ante la difícil situación política y social de Bolivia, movilizaciones, manifestaciones racistas, matanza de campesinos, paros, cortes de ruta y fundamentalmente el hecho que origino todos los conflictos, la voluntad separatista de La Media Luna opositora al gobierno democrático de Evo Morales, en diversos países se realizaron manifestaciones y muestras de apoyo hacia Bolivia.

En Alemania, activistas de izquierda alemanes y algunos bolivianos residentes en dicho país se concentraron frente a la embajada estadounidense en Berlín en defensa del gobierno de Evo Morales. El acto consto de una manifestación en donde se exigía a Estados Unidos no meterse en los asuntos bolivianos y se leyeron varios comunicados que denunciaron la violencia que protagonizaron los sectores opositores en el país andino contra un gobierno democráticamente elegido. De "abominable ajusticiamiento" calificó Muruchi Poma, presidente de la Red Boliviana-Alemana, la muerte de una treintena de personas en la región de Pando "por parte de aquellos que ya no están en el poder central, pero sí en los regionales, y hacen todo lo posible por volver al poder", explicó.

En Buenos Aires y en La Paz, manifestantes, en su mayoría representantes de comunidades aborígenes, repudiaron la ola de violencia generada en las provincias ricas de Bolivia, en las cuales la voluntad autonomista hizo peligrar la gobernabilidad del presidente Socialista Evo Morales. En la Paz los manifestantes desfilaron por la ciudad tirando pirotecnia y llevando banderas bolivianas, símbolos de la unidad nacional, mientras que en Buenos Aires, agrupaciones políticas, sindicales, humanitarias y piqueteras marcharon hasta la embajada de Bolivia en solidaridad con el gobierno de Evo Morales. Una de las marchas fue convocada por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) junto a varias agrupaciones y a grupos piqueteros afines al gobierno de la presidente Cristina Fernández

"Denunciamos el intento de desestabilización de Bolivia, detrás del cual se mueven poderosos intereses de grupos inversores extranjeros y las oligarquías locales. Vemos la mano inherente del gobierno de Estados Unidos", dijo el docente Hugo Yasky, líder de la CTA.

Además de estas marchas, diferentes organizaciones a nivel internacional realizaron el día 23 de octubre de 2008 el "Encuentro Internacional de Solidaridad con Bolivia" en el departamento de Santa Cruz. Este encuentro con la consigna "Solidaridad Activa con Bolivia" tuvo como objetivos principales conocer, analizar y reflexionar sobre la situación política, económica y social por la que atravesaba Bolivia en esos momentos. También se analizó la intervención, dominación y divisionismo de los Estados Unidos y los sectores oligárquicos en la región y particularmente en Bolivia.

Durante los tres días que duró el encuentro se trataron temas tales como el proceso histórico de lucha del pueblo boliviano, el intervencionismo norteamericano y oligárquico y las resistencias desde los gobiernos latinoamericanos, la situación concreta de Bolivia y la confrontación entre proyectos, el papel de las organizaciones indígenas, movimientos sociales y sectores progresistas en la construcción de una verdadera democracia, la lucha por los derechos humanos en Latinoamérica, las alternativas de integración política, económica y cultural entre los gobiernos y los pueblos frente al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) para finalizar la reunión con la conformación del Comité de Solidaridad Internacional con Bolivia para defender de manera colectiva el proceso revolucionario liderado por el presidente Evo Morales

Conclusiones

La llegada de Evo Morales a la presidencia despertó el interés del mundo debido a ser el primer mandatario de origen indígena. En este país la mayoría de la población pertenece a dicho sector pero siempre se encontraron relegados y en condiciones inferiores al resto de la población debido al lugar predominante y al poder de las oligarquías dominantes, del sector conocido como la Media Luna. Dicho sector esta integrado por los departamentos de Tarija, Beni, Pando y Santa Cruz que debido a concentrar los yacimientos petrolíferos del país son los sectores mas poderosos y económicamente prósperos de toda Bolivia.

La presidencia de Morales produjo un quiebre en esta situación y desde su partido Movimiento al Socialismo tomo dos medidas fundamentales para que esta situación cambiara y para crear mayores condiciones de igualdad en su país y en la región. Al asumir en el gobierno de Bolivia en el año 2006 decreto la nacionalización definitiva de los hidrocarburos lo que implico que las empresas explotadoras deban dar el 51% de su capital a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. En cuanto a las tierras, mediante una normativa el gobierno entregó títulos de propiedad de tierras estatales a campesinos pobres e indígenas lo que dio una mayor dignidad a estos sectores al poder tener su tierra para trabajarla.

Frente a estas medidas se genero un gran conflicto en Bolivia. Los sectores oligárquicos con el apoyo de Estados Unidos mediante paros, marchas, matanza de campesinos partidarios al gobierno y cortes de ruta comenzaron a atacar al gobierno de Evo Morales llegando al punto de generar una situación de ingobernabilidad total en el país pero Evo Morales supo manejar la situación se sentó a negociar con los opositores y supo conseguir al apoyo de sus pares de Latinoamérica lo que a la vez genero un fortalecimiento y una unión entre los países de la región.

Con respecto a Estados Unidos, es un país que tiene tendencia o acostumbra a financiar golpes de Estado, a generar conflictos o a apoyar movimientos autonomistas en otros países del mundo y con la bandera de la democracia llevar acabo su estrategia expansionista y lograr su objetivo final: hacerse de los recursos naturales. En el caso de Bolivia Estados Unidos se mete en el conflicto apoyando a los movimientos autonomistas de la Media Luna pero en Bolivia Evo Morales le resulto un obstáculo con el que no contaban.

Finalmente con el apoyo a Bolivia de sus pares latinoamericanos, la región se vio fortalecida, Estados Unidos no pudo llevar a cabo sus objetivos y mediante el dialogo fracasaron los movimientos autonomistas reafirmándose Evo Morales en el gobierno de Bolivia.

Fuentes bibliográficas

 

 

 

 

 

 

 

Autor:

Marcelo Alejandro Bersi

Facultad de Periodismo y Comunicación Social

Universidad Nacional de La Plata (UNLP)

Historia de América Latina

3 de diciembre de 2009


Partes: 1, 2


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