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La administración y la gestión educativa (página 2)

Enviado por danroli70



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Durante la década de los sesenta Knezevich la define como: "proceso social destinado a la creación, mantenimiento, estímulo, control y unificación de las energías humanas y materiales, organizados formal e informalmente, dentro de un sistema unificado, concebido para cumplir los objetivos establecidos ..."

En la década de los setenta un grupo de expertos de la OEA la define como: "proceso de toma y ejecución de decisiones relacionadas a la adecuada combinación de los elementos humanos, materiales, económicos y técnico-pedagógicos o académicos, requeridos para la efectiva organización y funcionamiento de un sistema educativo妱uot; En la misma década el peruano Antonio Pinilla ofrece una definición, básicamente para el nivel universitario, afirmando que: "consiste en crear las condiciones físicas, sociales, culturales y económicas que faciliten y ayuden en las tareas de investigar, enseñar y aprender que realizan investigadores, maestros y alumnos".

Una definición derivada de la administración general podría expresarse de este modo: Es el conjunto de teorías, técnicas, principios y procedimientos, aplicados al desarrollo del sistema educativo, a fin de lograr un óptimo rendimiento en beneficio de la comunidad que sirve.

De las definiciones anteriores se pueden inferir algunas categorías conceptuales que es necesario explicitar:

  • La educación es considerada una actividad institucional, por tanto es susceptible de ser administrada en base a los elementos teóricos y técnicos que proporciona la teoría administrativa (ciencia para algunos).

  • La educación, en razón de su amplitud y complejidad, se concibe como un sistema, por tanto es viable analizarla y administrarla con el aporte metodológico de la teoría de sistemas.

  • La administración de la educación puede abarcar con las difeerencias del caso tanto el nivel macroeducativo (sistémico), como el nivel microeducativo (institucional), cuya responsabilidad corresponde al Estado y a los promotores o directores, respectivamente. lo que implica el conocimiento indispensable de la teoría política.

  • En el caso del macrosistema nos referimos a la administración educativa nacional, regional (departamental), municipal (aún no desarrollada en el país), etc., caracterizada por las funciones básicas de: definición de políticas, normatividad académica y administrativa, asignación presupuestal, construcción de edificios escolares, supervisión, evaluación, investigación, etc.

  • En el segundo, el microsistema, nos referimos a la administración escolar de uno o varios establecimientos educativos, caracterizada por la aplicación de las políticas, el cumplimiento de las normas, la operacionalización del presupuesto y el desarrollo del currículo que además son objeto de supervisión y evaluación, tanto interna como externa.

Funciones

La administración educativa realiza funciones complejas y diversas en la medida de la complejidad del sistema educativo que administra, entre ellas:

  • Diseño, desarrollo, evaluación del sistema educativo.

  • Estudios de base para la definición de objetivos y políticas.

  • Formulación de la normatividad académica y administrativa.

  • Elaboración y aprobación de planes y programas (en base a los objetivos y políticas).

  • Determinación y distribución de los recursos financieros.

  • Administración integral (formación, desarrollo y bienestar) (leí magisterio.

  • Formulación y adopción de decisiones estratégicas de trascendencia nacional.

  • Control del cumplimiento de las políticas y por lo tanto de los planes, programas, decisiones y objetivos nacionales.

  • Regulación y supervisión de los sistemas escolares privados.

Por su parte, a la administración escolar le corresponde básicamente:

  • Adecuar y desarrollar los planes y programas formulados en los niveles superiores.

  • Relacionar el centro educativo con los padres de familia y con la comunidad del entorno.

  • Acciones de orientación en su doble dimensión de orientación vocacional y de desarrollo personal.

  • Aplicar un sistema de evaluación que comprenda al alumno, docentes y a la institución en su conjunto.

  • Servicios de apoyo y bienestar estudiantil.

  • Conservación, mantenimiento, seguridad y vigilancia del local, equipos y material educativo.

  • Actividades extraescolares de diversa índole.

  • Generación de recursos económicos adicionales al presupuesto asignado, etc.

El cumplimiento de estas funciones, en ambos niveles, se efectúa mediante las funciones administrativas o gerenciales consistentes en: planificar, organizar, dirigir, controlar, cuyas características se resumen en el ítem siguiente y son detalladas en capítulos posteriores.

Características:

La naturaleza, diversidad, complejidad y trascendencia de las actividades en torno a la educación permite aseverar que su administración debe caracterizarse por ser:

  • Planificada, en cuanto que el desarrollo armónico y sostenido de la educación requiere de planes de variados horizontes temporales y espaciales.

  • Controlada, a fin de medir y garantizar el cumplimiento de las actividades académicas y administrativas.

  • Desconcentrada, para hacer factible la atención del servicio educativo hasta los lugares mas recónditos del país.

  • Coordinada, en razón de que la horizontalidad de la función educativa requiere una concordancia y armonización de todos los sectores y entidades que desarrollan este servicio.

  • interdisciplinaria, por cuanto la educación, al haber dejado de ser actividad de una sola profesión, requiere del esfuerzo de diversos especialistas.

  • Dinámica, de manera que la toma y ejecución de decisiones sea lo más rápida. flexible y eficaz posible.

  • Innovadora, para introducir nuevos métodos y procedimientos pedagógicos o administrativos, así como para posibilitar o apoyar los cambios estructurales.

  • Participativa, para lograr aportes de docentes, alumnos y padres de familia, inclusive de otros grupos sociales y de la comunidad

  • Siendo la administración de la educación una derivación de la administración general consideramos perfectamente viable la aplicación de sus diversas técnicas, procedimientos e instrumentos al campo de la educación.

Los ámbitos de la administración educativa

La administración de la educación se ejerce, obviamente, en toda entidad o ámbito jurisdiccional donde se realice la educación.

Es indudable que constituye actividad básica del Ministerio de Educación y en menor proporción de otros sectores. Con fines didácticos podemos establecer tres dimensiones para categorizar los alcances de esta disciplina, la administración o gestión educativa.

Podríamos inferir que cualesquiera que fuesen los ámbitos de acción de la administración de la educación el que tiene un incuestionable predominio es el de la dirección o gestión de entidades educativas o administrativas tanto a nivel general como en alguna de las unidades operativas especializadas en materia de administración curricular de personal, planificación, supervisión, control, etc. Un mayor grado de especialización y experiencia permitiría cumplir funciones específicas de asesoría, investigación y docencia en el área.

Limitaciones de la administración educativa

El desenvolvimiento de la administración educativa en nuestro país, como posiblemente en otros países latinoamericanos, se ve limitado por una serie de problemas de orden económico, político, estructural, etc.

- De orden económico:

Los presupuestos siempre resultan insuficientes, agravándose con el uso inadecuado de los escasos recursos; por ejemplo, los bajos sueldos para el personal docente, que ocasionan actitudes negativas en su desempeño profesional. Es también evidente el desajuste entre el plan y el presupuesto, lo que no garantiza un desarrollo armónico del sistema educativo. Una estrategia que podría posibilitar un mejor servicio educativo sería la autonomía económica de que podrían disfrutar los centros estatales, lo cual le permitiría gestionar mejor y generar más recursos financieros.

- De orden político:

La excesiva influencia del partido gobernante, tanto para nombramientos, creación de centros educativos y otras acciones administrativas. De otro lado, la falta de claridad en la fijación de políticas educativas o de continuidad en el desarrollo de éstas, aun dentro de un mismo gobierno, dificultan enormemente la gestión institucional.

- De orden legal:

La abundancia de normas, muchas obsoletas o anacrónicas y aun contradictorias, en otros casos mal formulados o mal interpretados, que conducen a un enfoque burocrático de la administración.

- De orden estructural:

Excesiva centralización de responsabilidades en las dependencias del Ministerio de Educación, sobre todo a nivel de Alta Dirección. La filia de coordinación entre dependencias del propio ministerio y de éste con otros ministerios. Estructuras organizativas poco funcionales, con procedimientos onerosos, obsoletos y rutinarios con énfasis patológico en el "papeleo"

- De orden personal:

La deficiente formación del personal; la carencia de personal calificado agravada por los despidos masivos; la falta de conciencia que la administración de la educación es una actividad especializada, que genera una mentalidad burocrática en algunos sectores; nombramientos por consideraciones no profesionales y la falta de estímulos para el desarrollo de los profesionales al servicio de la educación, serán trabas que deben ser superadas si se quiere "modernizar' el sistema educativo.

Formaremos con ellos un nada hermoso ramillete, bajo el título de "los siete capitales de la educación", a fin de suscitar en algunos educadores el necesario examen de conciencia, el sincero arrepentimiento y el propósito de enmienda. A continuación citamos dichos pecados.

  • 1. LA DOMESTICACION

Desde la infancia y aún antes, la sociedad, que es nuestro verdadero seno materno y agente de educación, se convierte en domesticadora, adoctrinadora e inculcadora de valores. Partiendo de la "perversidad" de la naturaleza humana, se llega a imponer al niño toda una serie de costumbres y actitudes, sin darle el derecho de patalear, tomar posición ni opinar. Las estructuras escolares todo lo imponen desde arriba (programas, horarios, profesores, etc.) sin consultar las reales necesidades e intereses de la gente y de la comunidad de la cual forma parte.

Está de moda la promulgación de reformas educativas y estatutos docentes elaborados sin participación de quienes son sus agentes, olvidando que la labor educativa, tanto en su planificación como en su desarrollo y evaluación, debe ser obra de las fuerzas vivas de la sociedad: familia, educadores, jóvenes, técnicos, políticos, etc.

Se pretende prever todo, programar todo y organizar todo rígidamente, ignorando la versatilidad de las condiciones y reacciones humanas. Se somete a los educandos a digerir un programa que se les impone, sin consultar sus necesidades e intereses, y que el maestro debe seguir rígidamente y hacer repetir a sus estudiantes.

Para lograrlo se recurre al autoritarismo, que a su vez fomenta el conformismo, esteriliza la creatividad y niega el proceso de libre investigación y análisis crítico de los hechos.

2. LA REPETICION

Es análogo el anterior. Partiendo del concepto de educación como transmisión de conocimientos y valores, se pretende ajustar al educando dentro de moldes preconcebidos, generalmente calcados del pasado. Se cree que aquello que dio resultado o fue válido ayer, lo será también en el porvenir.

Se niega al hombre el derecho a ser sujeto de su propia existencia y se le frustra en su capacidad creadora. Se olvida que la ciencia es progreso; que la verdad surge del cuestionamiento y de la búsqueda, y que el camino de la cultura es el camino de la creación.

3. LA TEORIZACION

Se dan nociones, se leen libros, a veces se discuten ideas, pero no se aterriza en la práctica. No se aprende a hacer, a resolver problemas concretos. Se pierde el tiempo en cuestiones absolutamente inútiles para la vida, sin tener en cuenta que aquello que no responde a un problema vital real, no debe ser objeto de enseñanza. Se pasan años y años en la escuela, sin hacer nada útil, desperdiciando así las energías juveniles. Muchos programas escolares no conducen a nada prácticos.

Conocer no es recopilar información. La teoría debe ser interesante y aplicable; toda teoría que no interese a la vida es inútil. El conocimiento tiene su origen en la experiencia. No hay teoría válida sin praxis válida. La praxis es el último criterio de la verdad; ésta se aprende y se transmite de modo similar a como se encuentra, o sea, por búsqueda inquieta en contacto con la realidad.

El análisis de la realidad vivida vale más que muchas explicaciones y lecturas. El libro del estudiante es la realidad vivida, y la energía motora del aprendizaje es su inquietud creadora.

4. EL ACADEMICISMO

Se reduce el proceso educativo a la escolarización; y a la escuela, a un conjunto de salones con su profesor, tablero, tiza y unos alumnos que asisten a clase y responden a exámenes para obtener títulos. Olvidase a menudo que la escuela es sólo una de las ocasiones y medios de aprendizaje, y que las clases no constituyen su actividad "académica" más importante y mucho menos la única.

El diálogo personal y en grupo, la investigación de las fuentes y de la realidad, los trabajos de laboratorio, las discusiones en grupo, los seminarios, las charlas en la cafetería, los medios de comunicación, etc., son instrumentos aún más eficaz de aprendizaje. Se aprende más expresión oral hablando ante una asamblea o representando un papel teatral, que participando durante un semestre en un curso de comunicación lingüística. Se aprende más psicología de las masas mediante una participación analítica en una asamblea o manifestación, que leyendo abundante literatura al respecto.

Algunos foros estudiantiles son verdaderas cátedras de economía política, de filosofía de la educación, etc. Tan "académico" es presentar una exposición de sociología o de termodinámica como protestar por la explotación de los trabajadores o por la falta de gas (elemento esencial de la termodinámica). A un profesor no debe interesarle tanto aquello que sus estudiantes dirán en los exámenes, como lo que harán en la vía.

Esta vida concreta, a su vez no está hecha sustancialmente de cálculo y de matemáticas, sino de problemática económica y social. ¿Qué saca un joven con aprobar todos sus exámenes si después fracasa en la vida? ¿Qué logra un estudiante con sacar un título, si después no va a conseguir empleo ni a tener ocasión de aplicar sus habilidades y conocimientos específicos, o si para lograrlo deberá renegar prácticamente de sus condiciones humana y social? ¿Por qué no preguntarse por la eficacia de los programas y por su utilidad vital? ¡A cuántos esfuerzos inútiles se someten estudiante y profesores!

Cuando muera el academicismo (y está muy vivito y coleando), el sistema escolar a base de calendario carecerá de sentido. Ya no habrá cursos ni tampoco niveles, sino grupos de discípulos. El aprendizaje no se distribuirá según el almanaque sino por tareas. Los salones de clase podrán permanecer vacíos; no así las salas de consulta de expertos, los laboratorios, las bibliotecas y el campus ecológico y social de cual taller abierto de aprendizaje.

La enseñanza no se dividirá rígidamente por disciplinas; se organizará alrededor de problemas concretos. El acto docente consistirá fundamentalmente en enunciar problemas, motivar y orientar a los discípulos para que ellos, individualmente o en grupos, encuentren su adecuada solución. No se darán títulos sino certificados de cursos e investigaciones hechas. No se seguirán programas tan rígidamente estructurados como los actuales. Así, el profesor no deberá estar a cada rato "recogiendo el hilo del programa".

Cuando los estudiantes hayan resuelto un problema, se continuará con otro acto docente. El profesor no será tanto un abanico de soluciones, sino más bien un generador y orientador de inquietudes.

5. LA BUROCRATIZACION

La burocracia se caracteriza por la impersonalidad, la rigidez y la responsabilidad que genera toda esa complicada red de trámites y papeleo. Da más importancia a los medios y técnicas que al aspecto humano y a los fines y objetivos.

Se planifica la educación a la manera de cualquier empresa, con base en tres elementos: insumos, proceso y productos. Se requieren, pues: profesores, estudiantes, aulas, libros, etc., los cuales son sometidos a un proceso (selección, método, evaluación) para producir individuos educados, aptos para desempeñar un papel dentro de un sistema social, político, económico y cultural. Se condiciona al hombre y se le automatiza, quitándole su creatividad y dinamismo. Tal organización burocratiza a los educadores, tornándolos en simples empleados "establecidos" y haciendo de su profesión sólo un medio para el propio sustento, dimitiendo a su misión de guías sensitivos del desarrollo humano de los educandos, comprensivos de los hechos y situaciones. Con razón los estudiantes califican tal educación como impersonal, autoritaria, carente de experiencias significativas.

6. LA IMPROVIZACION

Se puede pecar por defecto o por exceso. A menudo se crean escuelas cuya posición geográfica y sociológica y cuya orientación no corresponden a las necesidades reales de su conglomerado social. Se adoptan programas escolares carentes de objetivos y sin visión a largo plazo. Para hacerlo se aducen razones sentimentales o de conveniencia política. Comúnmente se toma como paradigma la demanda de profesionales, y se sigue un anárquico criterio mercantilista.

Se construyen edificios y se promueven programas escolares, pero no se buscan los recursos ni se forman los educadores. Hoy se sigue un programas y mañana otro, sin coherente política educativa y sin una visión futurista y dinámica.

7. LA ELITIZACION

Asistimos a la elitización de la educación a todos los niveles. Se destina a una élite y forma élites intelectuales y sociales. La planificación de la educación es realizada por grupos de doctos, expertos y técnicos, teorizante, desconocedores de la realidad educativa, que subestiman la capacidad de los grupos de estudiantes y educadores. Los programas, hijos de tales padres, son a menudo teóricos y aristocráticos.

El proceso de selección, especialmente al nivel universitario, es un verdadero cuello de botella que hace imposible su acceso a las clases populares. Para hacer esta discriminación se recurre cada vez más al modo suave del tiempo requerido, el horario y las exigencias de medios. Así, los excluidos se convencen más suavemente de la legitimidad de su exclusión.

Refiriéndose a los universitarios que se golpean el pecho con sentimientos de culpabilidad cuando leen las estadísticas relativas al origen social de los estudiantes de la universidad, Vermot - Gauchy comenta: "No se les ha ocurrido que la verdadera democratización consiste tal vez en favorecer el desarrollo de las enseñanzas (y programas) mejor adaptadas a las características, intereses (necesidades y posibilidades) de los niños provenientes de medios modestos y poco cultivados... Felices entonces las personas "modestas" que, en su modestia, no aspiran a nada más, en el fondo, que a lo que tienen, y bendito sea el "orden social" que se cuida de causar su desgracia, al llamarlos a destinos demasiado ambiciosos, tan mal adaptados a sus aptitudes como a sus aspiraciones.

Los criterios de evaluación se asemejan a un coladero o a un rígido control de calidad, dirigido a escoger a unos privilegiados intelectuales para darles un título que les convertirá en privilegiados sociales. Ya afirmaba Jefferson: "Mediante las escuelas públicas, cada año lograremos rastrillar una veintena de genios de entre las cenizas de las masas".

La escuela democrática está en el polo opuesto, consciente de que "el porvenir pertenece a quien sepa reunir en la educación, las fuerzas de la crítica, de la participación democrática y de la imaginación con los poderes de la organización operacional, científica y racional, a fin de utilizar los recursos latentes y las energías potenciales que residen en las capas profundas de los pueblos" (Edgar Faure).

ENFOQUE BUROCRÁTICO

Fundamentos teóricos

El concepto de burocracia, según Weber es una forma de organización humana basada en la racionalidad, es decir, en la adecuación de los medios a los fines, para garantizar la máxima eficiencia posible en el logro de los objetivos de dicha organización.

Para establecer las consecuencias de este enfoque en la gestión educativa hemos considerado necesario resumir previamente algunos de sus fundamentos teóricos:

  • Resaltamos en primer lugar que la burocracia como organización se consolida mediante normas escritas, llegándose incluso a su profusión ("papeleo" = burocratismo).

  • Se basa en la división sistemática del trabajo, es decir, fija anticipadamente los mínimos detalles de cómo deben hacerse las tareas.

  • Se establecen los cargos según el principio de la jerarquía, determinándose con precisión las atribuciones de cada uno de sus integrantes.

  • El manejo de las personas (selección /ascenso) se funda en la competencia técnica y la meritocracia.

  • Preconiza, particularmente, la especialización de sus principales directivos en administración (gerencia), diferenciándola o separándola de la propiedad (promotoría, en el caso de la educación). En éstos se distinguen las características siguientes:

- El directivo es especialista.

- El directivo es asalariado.

- El cargo es su actividad principal.

- Es nombrado por un superior jerárquico.

- Su mandato es por tiempo indefinido.

- Hace carrera en la organización.

- Administra en nombre de los propietarios.

- Es fiel al cargo y se identifica con los objetivos de la empresa.

  • Otra característica básica radica en la impersonalidad de las relaciones y de la administración en general.

  • Finalmente, si se establecen reglas, normas técnicas y procedimientos estándar, es posible prever plenamente el funcionamiento de la organización, tanto en la realización de las tareas como en el comportamiento de sus miembros.

Ventajas y desventajas

La serie (le ventajas que ofrece este enfoque hace que siga teniendo vigencia, entre éstas:

  • La eficiencia, en base a la rapidez en las decisiones puesto que cada uno conoce lo que debe hacer y las comunicaciones tienen canales claramente definidos.

  • La precisión en la definición del cargo, las operaciones y atribuciones, además ningún cargo queda fuera de control o supervisión.

  • La univocidad de interpretación, garantizada por las normas y reglamentos escritos, impide distorsiones en la aplicación.

  • La uniformidad de rutinas y procedimientos que favorece la estandarización, la reducción de costos y de errores.

  • La continuidad de la organización en base a la rotación de las personas y a la permanencia de los cargos y las funciones.

  • La reducción de fricciones entre el personal, puesto que la distribución de autoridad y la asignación específica de responsabilidades evita interferencias y superposiciones que casi siempre originan roces.

  • La racionalidad, puesto que toda la organización se estructura y funciona para alcanzar sus objetivos.

  • La constancia, en tanto que las decisiones se repitan mientras se (len las mismas circunstancias.

En general, un análisis más profundo de los alcances de la teoría de Weber permite inferir que existen muchos postulados ventajosos por los (que esta teoría resulta útil y aplicable a organizaciones de diversa índole, incluso a las educativas, sobre todo del sector estatal.

Las limitaciones más significativas se pueden sintetizar en las siguientes:

  • Responde a una administración jerárquica, vertical y rígida en donde las decisiones son tomadas desde arriba.

  • Excesiva normatividad o reglamentarismo que condiciona y dificulta la discrecionalidad en el trabajo.

  • Primacía de las normas, a través de las cuales una cúpula ejerce control permanente.

  • El burocratismo (excesivo papeleo) constituye una -entropía del sistema que genera lentitud, favoritismos y otros vicios.

  • Al despersonalizar las relaciones, la persona se convierte en simple recurso, por ello es inflexible y cerrada al cambio.

  • Por ser demasiado verticalista, resulta contraria a la competitividad y cooperación propias de la horizontalidad característica, de las organizaciones modernas.

Las críticas más significativas provienen de sectores que han tratado de asociar a la burocracia con el sistema de poder, en los términos siguientes:

  • En una organización burocrática, los jefes están para dominar y los subalternos para defenderse.

  • La burocracia constituye un recurso de los indolentes dada la inercia y rutina de sus procedimientos en perjuicio de los usuarios.

  • Sirve para proteger a los inseguros, aquellos que no quieren comprometerse ni arriesgan con sus decisiones.

  • Es un instrumento de los corruptos que se aprovechan de la complejidad y frondosidad administrativas.

  • Permite la manipulación de quienes concentran el poder.

Estos criterios aún son prácticas cotidianas de los funcionarios de entidades educativas, estatales y no estatales, lo cual refuerza la vigencia de los aportes de este enfoque y la necesidad de su conocimiento, sobre todo en lo referente al manejo de normas.

Para efectos de la elaboración es necesario conocer los diferentes tipos de normas que podrían clasificarse siguiendo algunos criterios:

  • Por el contenido pueden ser:

1) Estructurales, orientadas a crear entidades, servicios (creativas) o simplemente a organizar (organizativas);

2) Facultativas, que autorizan o permiten hacer algo;

3) Imperativas, que pueden ser prescriptivas cuando ordenan qué hacer prohibitivas cuando disponen qué no hacer y sancionadoras cuando amonestan frente a determinadas situaciones.

  • Por la materia pueden ser constitucionales, que regulan o dan normas básicas, y administrativas para la marcha institucional y de las personas.

  • Por el ámbito están las genéricas, por ejemplo, la Ley General de Educación; y las especificas, por ejemplo, la Ley de Colegios Particulares.

La gestión educativa y el enfoque burocrático

Por ser la educación una de las necesidades sociales básicas de la población (pueblo), que habita un territorio (país) determinado, constituye misión primordial del Estado satisfacer adecuadamente dicha necesidad. En este sentido, la gestión educativa tiene una fiel expresión en el contexto de la administración pública, entendida como el instrumento ejecutor de las decisiones políticas del Gobierno, que en representación del Estado ejerce el poder político para realizar el bien común en beneficio y desarrollo de la sociedad.

El análisis de la imbricación de la gestión educativa en el contexto de la administración pública puede efectuarse tomando en cuenta criterios de índole legal, económica, política, sociológica, estructural, etc., que les son inherentes.

Desde la perspectiva legal, la gestión educativa, al igual que la administración pública, se basan en un conjunto de normas: leyes, decretos, reglamentos, etc., dictados en muchos casos para fines comunes a todas las dependencias estatales; así por ejemplo, entre las normas de aplicación general común se pueden citar: las de índole presupuestario, de adquisiciones (licitaciones) de bienes y servicios, de construcciones, de remuneraciones, etc.; entre las normas especificas se encuentran la ley orgánica, que prescribe la estructura organizativa del Ministerio de Educación, la Ley General de Educación que norma la estructura, los fines y objetivos del sistema educativo, la ley del profesorado, etc.

Desde una óptica económica, la asignación presupuestaria está determinada por el Ministerio de Economía y Finanzas, con aprobación del Congreso de la República, en montos anuales que varían según la prioridad que le otorgue el gobierno de turno. En la norma de asignación del presupuesto se establecen pautas y plazos comunes para su formulación, ejecución y evaluación. Huelga decir que el gasto en educación incluye el subsidio a los centros de educación privada, constituyendo el principal renglón de gastos del Estado, y que esta prestación siempre resulta insuficiente.

Por razones de índole política es posible inferir que la gestión educativa está inserta en la administración pública, puesto que como función social organizada permite ejecutar las decisiones políticas, ejercidas por el poder político a través del gobierno. Es precisamente mediante este poder que la administración pública puede influir sobre la población (y ésta subordinarse al Estado) para lo cual se reviste de ciertas potestades, siendo:

Reglamentaria: La administración educativa complementa las normas de nivel superior mediante reglamentos, estatutos, manuales. Ejemplos: reglamento de primaria, de reasignaciones, de colegios particulares, etc.

Imperativa: En tanto que sus mandatos constituyen imposiciones para cumplirse. Ejemplos: matricular, certificar, trasladar, graduar, etc.

Ejecutiva o gerencial: Puesto que por sí misma ejerce acciones para cumplir la ley. Ejemplos: construye aulas, nombra profesores, adquiere material educativo, etc.

Sancionadora: Aplica sanciones para hacer cumplir la norma. Ejemplos: multas, suspensiones, clausura, etc.

Jurisdiccional: Decide entre los intereses de terceros y los de la propia administración educativa.

En el plano estructural, al igual que en el resto de la administración pública, la educativa se ejerce en los niveles:

Nacional: a través del Ministerio de Educación y de sus organismos públicos descentralizados (INC, IPD, Inabec, Concytec, etc.)

Regional o departamental: ejercida actualmente por las direcciones regionales y subregionales.

Local o municipal: ejercida por las UGE a nivel provincial, y de manera todavía muy incipiente por los municipios.

Es decir que la gestión educativa se ejerce tanto en forma centralizada como descentralizada:

Según estas formas organizativas, los órganos desconcentrados cumplen funciones -por delegación- similares a las del principal o central, en tanto que los descentralizados cumplen de manera muy autónoma una función, en cuyo caso se llama descentralización funcional (cultura, a cargo del lNC) o varias funciones a la vez, constituyendo la regionalización o descentralización territorial o geográfica (las regiones).

Finalmente, desde una perspectiva sociológica es posible identificar en la gestión educativa las mismas características de la administración pública. Así, es posible observar en ella la persistencia de los tradicionales vicios y comportamientos burocráticos como el denominado 'tortuguismo", el arribismo, legalismo, peculado, coima, servilismo, etc., que han originado el burocratismo antes referido, tan estudiados por los sociólogos, como Carlos Delgado, entre otros.

Sector y sistema

En la administración pública peruana se han institucionalizado dos categorías conceptuales -sector y sistema- sobre las cuales se han estructurado y se vienen administrando las actividades del Estado, entre ellas la educación.

El sector constituye un conjunto -convencional- delimitado de funciones socioeconómicas homogéneas (educación, salud, etc.), las cuales son orientadas por el Gobierno como ente político-normativo. En función de este concepto se puede afirmar que la educación, en cuanto sector, constituye una serie (le funciones llevadas a cabo por el esfuerzo horizontal de otras entidades de la nación, que en conjunto deben conducir al desarrollo educativo del país.

El sistema administrativo constituye un conjunto armónico e interrelacionado de órganos, personas, normas, procesos o procedimientos relativos a determinadas funciones generales y comunes a las diferentes organizaciones de la administración pública con la finalidad de optimizar las relaciones entre los recursos que se utilizan y los resultados que se obtienen.

Como principales sistemas administrativos se pueden indicar los siguientes; aunque ex profeso dejamos de consignar la norma que rige el sistema y su órgano rector por encontrarse aún en proceso de reestructuración.

Además de éstos, están institucionalizados en todas las entidades administrativas y parcialmente en las educativas, los sistemas de estadística, informática, jurídico-legal, comunicación e información.

En síntesis puede decirse que la educación constituye un bien colectivo, un derecho natural de la comunidad, por lo tanto, es obligación del Estado atender las necesidades de la población, para lo cual la administración educativa, en el contexto de la administración pública, se constituye en el instrumento mediante el cual el Gobierno orienta, regula, promueve subvenciona, construye, financia y supervisa (evalúa) la educación nacional, para garantizar un servicio de calidad.

Nociones teóricas sobre sistemas

Toda la acción educativa puede concebirse como un proceso mediante el cual los diversos elementos (profesores, materiales, alumnos, currículo, etc.) se organizan e integran para hacerlos interactuar armónica y coordinadamente en aras del logro de los objetivos educativos. Esta concepción teórica permite identificar la educación y su gestión como sistemas que se integran con una serie de elementos o factores, cuyas funciones y relaciones entre sí buscan el logro de propósitos específicos y definidos.

Para efectos de realizar un inevitable análisis descriptivo del sistema educativo nacional, es indispensable precisar previamente algunos elementos conceptuales de un sistema en sí.

Concepto

Una definición generalizada sintetiza este concepto como el conjunto de elementos interrelacionados e interdependientes que interactúan para alcanzar determinados propósitos, constituyendo un ente total concreto o abstracto. Por ejemplo, un colegio o una universidad tienen como elementos a los profesores, alumnos, personal no docente, recursos físicos, financieros, currículos, etc. los que en armoniosa interacción permiten lograr los objetivos para los cuales existen.

Esta definición destaca dos ideas subyacentes:

a. Cualquier ente o fenómeno real o abstracto puede y debe ser visualizado como totalidad, en vez de una forma parcial o segmentada de la misma.

b. De esta manera es posible establecer, analizar y comprender mejor las interrelaciones entre sus elementos interactuantes e interdependientes.

Estas ideas permiten identificar otra categoría conceptual, el enfoque sistémico, entendido como la visión conceptual, una abstracción o una representación lógica, de la operación total de una institución, fenómeno o proceso (la educación, ministerio, instituto, etc.).

El enfoque sistémico como categoría analítica permite, por un lado, la representación mental de un sistema mediante el uso de modelos, para efectos de análisis del todo o de las partes en interacción con el análisis de sistemas, identificando problemas y posibles soluciones, a efectos de lograr el mantenimiento, la autorregulación o el desarrollo del propio sistema.

Por otro lado, en algunas circunstancias permite concebir nuevos modelos de sistemas, que aún no existen, es decir, invenciones.

El diseño de sistemas puede ayudar a plasmar estos nuevos sistemas.

Por ejemplo, en la creación de una entidad educativa -que requiere, previamente, (le un modelo teórico o abstracto de cómo debería ser en la realidad.

Es decir que deberán abstraerse los elementos constitutivos, las características, interrelaciones e interacciones con la finalidad de lograr los propósitos deseados para su establecimiento.

Diseño de un sistema

Un sistema se diseña de manera similar a un ordenador, puesto que consta de una unidad de entradas (input-insumos), una unidad central de proceso (CPU) (dispositivo aritmético + memoria + control) y un unidad de salida (output-productos).

Planeamiento educativo

Consideraciones previas

Es universalmente reconocido que toda institución, sobre todo las educativas, para lograr un desarrollo armónico y trascendente requieren de la planificación de sus actividades.

El reconocimiento de la planificación educativa surge como consecuencia de los fines asignados a la educación en el contexto del desarrollo nacional, así como de la escasez de recursos del erario para ser asignados y la competencia de otros sectores que pugnan por más recursos públicos.

Es también consenso internacional que la planificación educativa aun constituye una actividad oficial necesaria y obligada, pese a que existe una fuerte tendencia a considerar a la educación como un servicio sujeto a las reglas del mercado y que, por tanto, es posible desregular su funcionamiento para que sea el mercado quien decida su desenvolvimiento.

Concepto

De las múltiples definiciones sobre planificación educativa ésta se puede sintetizar como el proceso de ordenamiento racional y sistemático de actividades y proyectos a desarrollar, asignando adecuadamente los recursos existentes, para lograr los objetivos educacionales.

La planeación estratégica

Debe entenderse como un proceso racional y como una actitud intencional para observar y proyectarse en el futuro deseable y no sólo posible de la institución, para mantener una concordancia permanente entre los propósitos y metas (filosofía), las capacidades de la organización y las oportunidades que siempre son cambiantes.

En tanto proceso administrativo trata de elaborar un modelo o herramienta de trabajo institucional, de largo plazo, integrado por la visión valores), misión, objetivos y estrategias claras, enunciados de tal forma loe definan el perfil de la organización que se desea.

PLANIFICACIÓN TRADICIONAL

PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA

Problemas antes que misión

Análisis causa – efecto – solución

Lo hacen los planificadores

Ascendente/sectorial

Incrementales: para el mantenimiento

Continuación de planes anteriores

Espectro temporal: 1 – 2 – 5 años

Programación del futuro sin mayores perspectivas

Es un instrumento para crecer

Misión en base a la visión.

Análisis FODA. Diagrama ISHIKAWA = PARETO

Responsabilidad alta dirección

Descendente: compromete a todos.

Innovativo: para el cambio

Cambios violentos, radicales, motivados por la competencia, avance tecnológico, etc.

L/p + 5 años mediante planes tácticos.

No es una programación del futuro, sino hacia el futuro deseado

Es un documento orientador para desarrollar

La escuela como empresa. FARRO, F (1998, 16 – 19). ¿Cómo puede plantearse el problema de la administración de la educación desde el punto de vista empresarial?. Podemos hacerlo a partir de tres supuestos o premisas:

  • a) La educación debe organizarse como entidad productiva y debe tender al logro de óptimos resultados en la combinación de los factores de la producción. De esta forma la educación podrá ser una empresa social rentable. (TAWFIK, 1984).

  • b) La educación es uno de los sistemas que debería aplicar a gran escala el enfoque científico – sistémico para hacerla más efectiva, más humana y más sociales (LIZARRAGA, 1978: CAPELLA, 1993).

  • c) El enfoque de sistemas aplicado a la educación se convierte en un instrumento útil para la planificación y gerencia de sistemas de acción educativa. (KAUFMAN, 1977, BLOCK, 1980).

La idea de empresa educativa está presente en muchos tratados de organización educativa y su preocupación se centra en incrementar la eficiencia y eficacia de las instituciones educativas gracias a una buena gerencia y al control de calidad.

La administración viene a ser un sistema, es decir, un conjunto de órganos, normas, procesos y procedimientos relativos a las funciones que se ejercen en la conducción de instituciones y que tiene por finalidad optimizar esa conducción obteniendo el mejor beneficio posible de los recursos con que se cuenta.

BENNO SANDER (1984) propone un paradigma multidimensional de la administración de la educación a partir de tres supuestos básicos:

  • a) Los fenómenos educacionales y los hechos administrativos son realidades globales constituidas por dimensiones o planos multicéntricos.

  • b) En el sistema educacional existen dimensiones intrínsecas de naturaleza cultural y pedagógica al lado de dimensiones extrínsecas de naturaleza política y económica.

  • c) El ser humano, como ente individual y social, políticamente engranado en la sociedad, constituye la razón de ser de la existencia del sistema educativo.

A partir de estos presupuestos SANDER elabora su paradigma con cuatro dimensiones interactuantes. ECONÓMICA, PEDAGÓGICA, POLÍTICA y CULTURAL, correspondiendo a cada dimensión un criterio administrativo predominante: EFICIENCIA – EFICACIA - EFECTIVIDAD y RELEVANCIA, respectivamente.

  • 1) La dimensión ECONÓMICA está definida por la eficiencia en la utilización de los recursos e instrumentos tecnológicos, bajo el imperio de la lógica económica: preparación presupuestaria, planificación física, organización curricular, contratación de personal, provisión de equipos y material tecnológico.

  • 2) La dimensión PEDAGÓGICA de la administración refiere al conjunto de principios, escenarios y técnicas educacionales intrínsecamente comprometidos con la consecución eficaz de los objetivos del sistema educacional.

  • 3) La dimensión POLÍTICA tiene en cuenta fundamentalmente la situación del medio y las exigencias del derecho administrativo, tanto en el aspecto doctrinario, es decir, referente a la sistematización de leyes y principios jurídicos, como en el aspecto puramente legal, referente a la existencia de leyes que regulan la actividad educativa del estado y de la sociedad como un todo.

  • 4) La dimensión CULTURAL envuelve los valores y las características filosóficas, antropológicas, biológicas, psicológicas y sociales de las personas que participan del sistema educacional y de la comunidad en la cual él funciona. Desde esta dimensión la administración será relevante en la medida que ofrezca las condiciones que permitan promover la calidad de vida humana asociada en esa comunidad.

Los criterios para evaluar la gestión administrativa son:

  • 1. La EFICIENCIA (consecución de resultados de acuerdo con una economía de tiempo y recursos). Grado de cumplimiento de los objetivos educativos y operativos del sistema, medido con relación a los recursos comprometidos en su consecución. Un sistema eficiente es el que logra el cumplimiento de sus objetivos con un mínimo de recursos y con niveles predeterminados de calidad.

  • 2. La EFICACIA (capacidad de lograr los objetivos previstos). Capacidad de producir un resultado. En lo que se refiere a los métodos educativos el resultado o efecto deseado es la transmisión y la asimilación de un mensaje educativo.

  • 3. La EFECTIVIDAD (impacto pertinente de los logros en función de las expectativas existentes en el contexto social. Grado en el cual la administración alcanza sus fines y objetivos organizacionales.

Estos aportes, incorporados críticamente a la concepción sistémica del trabajo educativo, pueden facilitar que la administración de la educación sirva a los fines de desarrollo integral del país con objetividad, sensibilidad y eficacia.

CÓMO GERENCIAR LA EDUCACIÓN CON EL MÉTODO DEMING. Indudablemente que la metodología desarrollada por Deming constituye una buena alternativa para el mejoramiento de la calidad educativa. Para lo cual debemos aplicar los 14 pasos que siguen:

1. Generar constancia en el propósito de mejorar el servicio educativo. El énfasis del quehacer educativo debe ser el desempeño exitoso de los alumnos en y más allá del colegio. Es necesario definir este éxito y generar un compromiso con el mejoramiento del servicio, y con el éxito.

Actualmente los objetivos y metas se formulan con amplitud y gran vaguedad y de tan largo plazo que no generan compromiso, ni se sabe si el producto educativo es bueno o malo.

Es necesario que cada centro educativo formule claramente aquellos objetivos y metas valiosas que constituyen su forma de calidad. Estas metas unificadoras deben generar una forma común de vida, una cultura de calidad del colegio.

2. La satisfacción de los usuarios del servicio educativo. Son varios los usuarios de la educación: padres, alumnos y comunidad local. Se sugiere ampliar la educación centrada en el colegio hacia una educación centrada en el éxito de los alumnos. Habrá que rechazar las ideas de aceptar un porcentaje alto de estudiantes fracasados, reemplazándola por el esfuerzo de generar conciencia de calidad para prevenir fracasos.

3. Dejar de depender de la inspección masiva como mecanismo de control de calidad. Deming dice que la inspección masiva es administrar para el fracaso ya que ésta consiste en revisar los artículos sin tener en cuenta cómo producirlos mejor en la educación esta regla significa dejar de evaluar profesores y aprendizajes por cumplimiento de horarios, pruebas de conocimiento enciclopédicos, etc., y aumentar la evaluación de dominio de destrezas y conocimientos de más alto orden, usar la autoevaluación, la evaluación de grupos de pares, la evaluación del poder aplicar lo aprendido en la vida real. Además hay que maximizar la calidad durante el proceso y prever logros de éxito más que preocuparse por los fracasos.

4. Maximizar el aprendizaje, enfatizando resultados más que entradas y procesos. En el colegio se debe terminar con la práctica de reforzar o recompensar el rendimiento en la sala de clases (vía pruebas escritas u orales) e ir hacia una recompensa de la comprensión total y los logros generales con otras personas. En vez de enfocar solamente los logros en cursos o materias, debemos buscar resultados más amplios. Buscar métodos y materiales que contribuyan al máximo aprendizaje, no necesariamente aquellos que son los más usados o más baratos.

5. Mejorar constantemente y por siempre la calidad del servicio. Hay que ir definiendo estándares de calidad del servicio a los clientes internos, los alumnos. Mejorar la metodología y eficacia del proceso de enseñanza-aprendizaje para que lleve al dominio pleno de lo aprendido.

6. Instituir métodos modernos de entrenamiento para el personal docente y directivo. Estos métodos estarán basados en conceptos de mejoramiento de los factores que contribuyen a la calidad de los resultados, no simplemente al mejoramiento de procedimientos. Hay que enseñar a conceptuar el sistema de educación y sus resultados a largo plazo, en vez de mejorar la capacidad de pasar la materia. Los actuales métodos de perfeccionamiento no están de acuerdo a los requerimientos reales para lograr calidad. Siguen la misma forma y miden cantidad (de horas de clases, de horas de asistencia, etc.) y no existen formas de evidenciar la calidad.

7. Tener líderes y no jefes. Supervisando el mejoramiento continuo e incesante a través de liderazgo, sustituyendo organizaciones jerárquicas por sistemas de cooperación, colaboración y completación. Es fundamental que los administradores educacionales abandonen la práctica de ejercer el poder y no el liderazgo. El director debe siempre promover el liderazgo fundamental impulsando un clima de real colaboración y creatividad donde cada miembro del personal sienta que puede aportar sus ideas al largo de las metas de calidad.

8. Erradicar el temor para que todos trabajen eficientemente. No culpar a los que asumieron riesgos si éstos tuvieron como fin el mejoramiento de la calidad de los resultados. La rigidez excesiva de los reglamentos del sistema educativo debe ser creatividad de parte de los profesores. Los temores están ligados más bien a inestabilidad en el empleo, a los controles burocráticos y a la evaluación del desempeño, y no al logro de calidad.

9. Institucionalizar el trabajo en equipo. Eliminar barreras organizacionales entre departamentos, asignaturas y materias para fomentar más trabajo en equipos, más materias interdisciplinarias, más comprensión global de lo aprendido. Actualmente hay una parcelación de lo enseñado debido a una concepción de cada materia como feudo. Se debe estimular la articulación y complementación entre las materias.

10. Eliminar metas numéricas arbitrarias e inflexibles. No trabajar solo para obtener buenos calificativos sino para comprender verdaderamente y ser eficaz. Eficacia, es poder aplicar lo aprendido en la vida real, es más importante que asistencia y cumplimiento de reglas. Hay que eliminar currículos basados en guías, reglas y estándares inflexibles, rígidos y arbitrarios. Se debe recoger datos para promover el desarrollo de la verdadera auto-eficacia, la comprensión profunda de lo aprendido, el uso de destrezas mentales de más alto orden como aplicación de reglas y principios en la identificación y resolución de problemas y en el desarrollo de la creatividad.

11. Reemplazar la administración por cifras por el mejoramiento incesante. No administrar por horas de clases y para lograr promedios superiores de once y un porcentaje de promoción de 75% sino en búsqueda de la comprensión profunda de lo aprendido y la verdadera auto-eficacia. Es decir, no sólo emplear estándares de cantidad, sino fundamentalmente de calidad, de tiempo y de costo-beneficio.

12. Permitir que las personas puedan sentirse orgullosas de su trabajo. Eliminar barreras que le impidan al docente sentirse orgulloso por su labor. Actualmente los profesores ven pocos estímulos en su trabajo. Negocian sobre la base de horas dictadas y no en qué y cuánto aprenden los alumnos. Los profesores deben actuar y evaluar en términos del éxito de los alumnos. El orgullo por la labor es la propia sensación de auto-eficacia.

13. Implementar educación y recapacitación permanente. Se debe implementar educación y recapacitación para todos como parte integral del sistema educativo. La capacitación estará basada en cómo conseguir resultados a largo plazo.

14. Participación total de toda la organización. Crear una estructura que impulse los trece principios anteriores. Como muy dice Clifton Chadwick, "en la educación el nudo más complicado es encontrar una estructura organizativa que impulse y facilite el mejoramiento de la eficacia del sistema".

ALVARADO, O. (1999). Dice, en relación al desarrollo de los demás procesos académicos existen actividades administrativas y recursos comunes, cuya aplicación es competencia de los directivos de todos los niveles jerárquicos, ésta deberá realizar:

  • La formulación de políticas, en relación con la importancia, pertinencia o viabilidad de las mismas.

  • La organización (personas, oficinas, normas, etc.), a través de la cual se deba conducir la investigación.

  • La selección, remuneración y control del equipo de investigación, a cargo de cada proyecto.

  • La asignación presupuestal y los demás recursos, con criterios de optimización.

  • La búsqueda de fuentes de financiación, como podrían ser los convenios, la cooperación internacional, etc.

  • La aplicación y difusión de los resultados inherentes a todo trabajo de investigación.

De la misma manera, es necesario tener en cuenta que el administrador es responsable de la proyección social, determinando:

  • La organización (unidad o persona) encargada de tales tareas.

  • La definición de áreas funcionales en las cuales desarrollar estas tareas, dada la diversidad que abarca la proyección a la comunidad.

  • La ubicación de ámbitos geográficos o segmentos de la población hacia donde orientar las tareas.

  • Establecimiento de convenios para acciones conjuntas.

  • Generación de fuentes de financiación.

  • Evaluación, etc.

Entre los segundos, denominados también servicios académicos que ayudan a los primeros, pueden considerarse:

  • Registro y control de:

- Alumnos: matrícula, asistencia, desarrollo de clases, de calificaciones parciales y finales, movimiento de alumnos, ca1endario escolar, organización del horario, carpetas personales y fichas personales de diversa índole, (base de datos), etc.

- Profesores: Files de profesores, actas de consejos directivos, de junta general de profesores.

- Otros: registros contables (caja chica), inventarios, registros presupuestales (inversiones), toma de posesión de cargo de personal, libro de visitas en especial cíe la supervisión, etc., aunque la gestión de estos dos últimos sea (le responsabilidad ~ la unidad administrativa específica.

  • Servicios al estudiante, que dependiendo de la capacidad instalada cíe la entidad pueden ser: médicos, asistenciales, nutricionales, recreacionales, etc.

  • Producción del material educativo, en cuanto al diseño, insumos a utilizar, instalaciones, prototipos, y otros derivados de la tecnología educativa utilizada.

  • Servicios de práctica y empleo, sobre todo en los niveles cíe mando medio y superior.

  • Servicios de información y documentación, manifestados en el manejo secretarial de la correspondencia, de los archivos, mensajería, la orientación a los usuarios, etc.

  • Estadísticas de servicios educativos: matrículas, éxito y fracaso escolar, deserción, ausentismo y diversos indicadores que sean necesarios procesar.

Dependiendo del escalón administrativo las funciones, en relación con las actividades o aspectos de cada categoría, pueden diferenciarse con mucha precisión; así, al nivel nacional o central (Ministerio de Educación) le corresponde la misión de diseñar, normar y fijar políticas, en tanto que al nivel de base (centros y programas educativos) le corresponde la operatividad o aplicación de lo normado en los niveles superiores, con tendencia a su innovación.

Sobre estas funciones o actividades especializadas al director o administrador escolar le corresponderá cumplir la misión de fijar políticas de acción, la coordinación de esfuerzos del personal especializado, la asignación de recursos y el control de su ejecución para lograr que se lleven a cabo en forma eficaz en beneficio del desarrollo educativo institucional.

Sobre estas funciones considero que el director posee bastante información, tanto por formación como por experiencia profesional y también por la reglamentación específica pertinente, lo cual nos releva de un análisis detallado; no obstante, considero que uno de los aspectos que merece ser destacado por su imprescindible e imperiosa necesidad de aplicación, sobre todo en los centros educativos estatales, es el referente al espectro de actividades o tareas relacionadas con los servicios estudiantiles.

LOS CAMBIOS EN EL CONCEPTO DE GESTIÓN

Tradicionalmente, el concepto de gestión se asociaba a un campo de la administración, fundamentalmente de empresas. No era de uso común el asociar la gestión a las políticas públicas y raramente se hablaba de "gestionar" la educación.

Los cambios en el concepto de gestión, tienen su origen en las transformaciones económicas, políticas y sociales a que ha dado lugar la revolución tecnológica y que han transformado el campo de la organización de las instituciones. La débil teorización de lo que se entiende por gestión en el campo de la educación hace que, a menudo, esta se circunscriba a la gestión de los recursos, dejando de lado la diversidad de ámbitos propios del actual campo de la gestión escolar.

Casassus plantea que, entre los rasgos diferenciadores de la transformación institucional, se encuentra la pérdida del monopolio de la escuela sobre la transmisión del conocimiento (particularmente, con la emergencia de la revolución de las comunicaciones); la aparición de nuevos actores sociales vinculados a la educación, tales como las comunidades locales, los sectores productivos, políticos, entre otros; la concepción de política curricular, basada en contenidos mínimos y fundamentales que deben ser contextualizados por el centro educativo.

Este fenómeno, predominantemente, está marcado por el proceso de desconcentración y descentralización del sistema educativo, lo cual conlleva una multiplicación de las instancias con responsabilidades de ejecución en todos los niveles, lo que hace que la tarea de la gestión de los establecimientos, resulte extraordinariamente compleja. Estos cambios, a su vez, plantean un profundo desafío al sistema educativo en cuanto a desarrollar la capacidad de las unidades educativas, de procurar una educación útil, relevante y pertinente para mejorar las condiciones de vida de la comunidad en las que están insertas.

Namo De Mello, señala que "hemos avanzado lo suficiente para saber que la superación de los impasses de la educación en Latinoamérica dependerá menos de afirmaciones doctrinarias y más de desarrollar nuestra capacidad de conducir el proceso educativo para responder a los intereses de los sectores mayoritarios de la población". Y agrega..."podemos hoy reafirmar de que esta capacidad de gestión debe tener en la escuela su punto de partida y de llegada".

El nuevo concepto de Gestión Escolar. Múltiples son las definiciones que actualmente se acuñan sobre este concepto. Seleccionamos, por su claridad y poder de síntesis, la que elabora Pilar Pozner, en su reciente libro sobre este tema.

Gestión Escolar es "el conjunto de acciones, relacionadas entre sí, que emprende el equipo directivo de una escuela para promover y posibilitar la consecución de la intencionalidad pedagógica en - con - y para la comunidad educativa". El objetivo primordial de la Gestión Escolar es centrar, focalizar, nuclear a la unidad educativa alrededor de los aprendizajes de los alumnos.

¿Cuáles son, entonces, los desafíos que se plantean a la Gestión Escolar?

El gran desafío de la Gestión de la Educación está definido por el paso de un sistema centralizado y jerárquico, a un sistema en el cual se tiende hacia una descentralización a nivel comunal, con la intención de llegar a un desarrollo local del sistema educativo, siendo en el establecimiento donde se determina la forma en que se introducen las intervenciones educativas.

Si bien ésta es la intencionalidad imperante, aún está lejos de llegarse a una autonomía del centro escolar.

Así, el principal desafío es tomar conciencia de que todo aquello que ocurre cotidianamente en la escuela, requiere ser articulado en torno a lo que, de aquí en adelante, llamaremos un esfuerzo de "Gestión Integral" de la educación.

Gestión Integral:

Considera todas las actividades que están implicadas en la marcha o gestión cotidiana de la escuela: las actividades de enseñanza aprendizaje; las administrativas; las que se realizan con la comunidad; las de organización para desarrollar ciertas funciones; las que se realizan con las instancias municipales, provinciales y centrales y con otras escuelas; y, considera también, las normas y prácticas de convivencia entre los distintos miembros de la comunidad escolar; y Articula todos los proyectos de innovación que está desarrollando la escuela en torno a los aprendizajes de los alumnos.

Esta noción de Gestión Integral, aparentemente simple, cobra toda su complejidad al contrastarla con las múltiples intervenciones que se han introducido en las escuelas en los últimos años. En efecto, ha existido un gran esfuerzo, por parte de las autoridades educativas, así como de otras instituciones, respecto a promover proyectos destinados a mejorar la calidad y la equidad de la educación básica, esfuerzo que se ha extendido a la educación media. Así, se instauraron los Proyectos de Mejoramiento Educativo, los Talleres de Aprendizaje, las Aulas Tecnológicas, el Proyecto de Prensa y Educación, de Prevención de Consumo de Drogas, entre muchos otros.

Cada uno de estos proyectos debe competir con los demás para lograr la disponibilidad de tiempo y esfuerzo de los profesores para desarrollarlos.

La propuesta de Gestión Integral de la Educación pretende facilitar que los docentes articulen los distintos ámbitos de su quehacer educativo y contribuir, así, a crear las condiciones para que los profesores logren reflexionar en profundidad sobre su quehacer profesional y proyectarla en su Proyecto Educativo Institucional.

  •  GESTIÓN EDUCATIVA EN EL CENTRO EDUCATIVO

La Gestión Educativa en el Centro Educativo es el conjunto articulado de acciones de conducción de un Centro educativo a ser llevadas a cabo con el fin de lograr los objetivos contemplados en el Proyecto Estratégico Institucional (PEI).

Las acciones de conducción deben estar planificadas. En ellas se debe prever e identificar las estrategias necesarias para convertir lo deseado, valorado y pensado en realidades educativas.

La gestión educativa se enmarca dentro de un proceso de planificación estratégica, para lograr las propias capacidades del centro educativo.

En la Gestión Educativa encontramos diferentes dimensiones para su aplicación, uno de ellos se refiere a los procesos de gestión educativa sobre este tema ARENAS ARANA, M. E, manifiesta que los procesos de gestión son el conjunto de acciones de planeamiento, organización, dirección de la ejecución, control y evaluación, necesarios para el eficiente desarrollo de la acción educativa, estas acciones son:

Planificación. La autora indicada, define como un proceso de ordenamiento racional y sistemático de actividades y proyectos a desarrollar, asignando adecuadamente los recursos existentes, para lograr los objetivos educacionales.

Organización Según ALVARADO OYARCE, O, describe a la organización como función del proceso administrativo que consisten en la clasificación de actividades, para asignar a personas para su ejecución, mediante el uso de recurso, con el fin de lograr los objetivos institucionales.

Dirección El autor CALERO PÉREZ, M, dice que esta función pretende orientar e influir en el comportamiento de las personas, en la dirección se aplican, con mayor precisión los aportes de la ciencia de la conducta.

Coordinación Para ALVARADO OYARCE, considera que constituye una de las técnicas inherentes a la función de dirección, con las cuales se gerencia entidades educativas.

Control CALERO PÉREZ, M, dice que es la medida y la corrección del desarrollo de las actividades programadas, para asegurar que los objetivos y planes de la institución se cumplan.

  • a. Criterios para lograr una buena gestión educativa

ARANA, M. E. (1998, 75) Manifiesta que cuatro son los criterios para lograr una buena gestión educativa, estos criterios son:

  • a. Conducir las diversas acciones educativas para el logro de metas, y objetivos, creando las condiciones necesarias para su cumplimiento.

  • b. Desarrollar una cultura democrática y eficiente con responsabilidades definidas dentro de las escuelas, con autoridades que promuevan y potencien sistemas de participación y comunicación.

  • c. Conseguir que cada uno de los miembros de la comunidad educativa cumpla con sus funciones para lograr las metas y objetivos sobre los que se han tomado acuerdos.

  • d. Evaluar tanto los procesos como los resultados del servicio educativo para identificar logros, deficiencias y soluciones creativas que la optimicen.

  • b. Consideraciones sobre gestión o gerencia educativa

ARANA, M. E. (1998, 76 – 77) Considera que la nueva gestión y administración educativa que realizan los Directores con la expedición de la R. M. 016 – 96 – ED y otras normas complementarias, reclaman su modernización y su manejo gerencial concordante con las políticas de desarrollo social y económico. Hay necesidad de cambio en la administración educativa que coadyuve a obtener una educación con calidad.

A través de la R. M. 016 – 96 – ED se hace un esfuerzo para que el escalafón funcional de Dirección del C.E., tenga todas las características de modernidad y gerencialidad.

El criterio empresarial ha sido facultad sólo de los colegios privados en desmedro de los centros educativos estatales, por ende han permanecido pauperizados. Ello plantea una modernización de la educación e incluso del propio concepto de escuela.

El Director debe ocupar su verdadero lugar por el delicado rol protagónico que está llamado a cumplir.

El Director es fundamentalmente un conductor y organizador de voluntades y para cumplir su función necesita tener una autoridad legítima. Las características e identidad que asume el director van a marcar el tipo de gestión que se realice y el tipo de proyecto educativo que se construya.

Los centros educativos pueden caer en el desorden y anarquía cuando la conducción no es clara, produciéndose el conflicto si la Dirección se ejerce con autoritarismo y prepotencia. El desafío de un Director es ser eficiente en la gestión y democrático en la conducción.

Un Director es el que concreta, convoca, armoniza; en otros momentos dirige, orienta, hace respetar y cumplir los acuerdos.

Es bueno por eso concebir la autoridad del director como la máxima de u n equipo directivo de la escuela, que tiene definida su organización y dentro de ella los cargos y funciones de cada uno.

Se postula un modelo productivo para la Educación Peruana, ello implica la presencia de Directores Gerentes, que hagan de su realidad educativa, la célula viva que irradiará la fuerza necesaria para que partiendo de su desarrollo, avance hacia su comunidad e impulse el desarrollo nacional.

El posicionamiento del Director Gerente se irá incrementando en la medida que logre su capacitación al más alto nivel y responda a la envergadura de su cargo. El posicionamiento es el símbolo de un marketing educativo.

  • c. Componentes de la gestión educativa

ARANA, M. E. (1998, 77) Refiere que hay muchos componentes o elementos que forman parte de la gestión educativa en la escuela. Dada la importancia que tiene cada uno en si mismo, no debemos descuidar su formulación.

  • d. Principios de la gestión

ARANA, M. E. (1998, 78 - 79) Manifiesta que los principios de la gestión son:

  • 1. Gestión Centrada en los Alumnos. La educación de los alumnos es la razón de ser, el primer y último objetivo de una institución escolar. Por tanto, todas las acciones de conducción o Dirección deben ser canalizadas para lograr este objetivo institucional. La organización, las reglas, los procedimientos, el sistema de control y acciones cotidianas no deben contradecir los fines y objetivos establecidos en su Proyecto Educativo Institucional.

  • 2. Jerarquía y Autoridad Claramente definidas. Permite garantizar la unidad de acción de la organización, en la cual la dirección ejerce funciones, como tal: dirige, impulsa, ordena, sin disminuir las competencias propias de cada instancia.

  • 3. Determinación Clara de Quién y Cómo se Toman las decisiones. Esto significa determinar la responsabilidad que le corresponde a cada persona, estamento, comisión y equipo en la toma de decisiones y en sus resultados.

  • 4. Claridad en Definición de canales de Participación. Para que la participación de los miembros de la comunidad guarde coherencia con los objetivos institucionales, se debe establecer sistemas bien definidos. Cada miembro debe conocer las formas, los momentos de su participación y la contribución coherente que ésta debe tener con los objetivos institucionales. Saber dónde, cuándo, cómo, por qué participar y qué resultados puede esperar.

  • 5. Ubicación del Personal de Acuerdo a su Competencia y/o Especialización. Se refiere a la necesidad de tomar en cuenta las habilidades y competencias de cada persona, para considerar su ubicación en lugar en que tendrá mejor rendimiento y realización, lo cual contribuirá a optimizar el funcionamiento de la organización.

  • 6. Coordinación Fluida y Bien Definida. Establecer instancias de coordinación ágil y oportuna, mejora la sincronización de acciones, evita esfuerzos innecesarios y permite una mejor acción conjunta.

  • 7. Transparencia y Comunicación Permanente. Todas las acciones que se realicen a nivel de centro educativo deben ser conocidas por los miembros de la comunidad, de ahí la necesidad de contar con mecanismos de comunicación esto contribuirá a tener un clima favorable de relaciones, evitando sospechas, malentendidos y acusaciones innecesarias.

  • 8. Control y Evaluación Eficaces y Oportunos para un Mejoramiento Continuo. El control debe proporcionar información que oriente de manera oportuna las decisiones y asegure la dirección que tomen las tareas en función de los objetivos institucionales.

Principios para gestión de centros educativos. FARRO, F. (1998, 29 – 33) Manifiesta que los principios para la gestión de centros educativos son:

  • 1. Principio de la Misión Educativa. Implica la intervención de una entidad educativa que organice la situación de aprendizaje y/o un personal docente que trabaje (remunerado o voluntario) encargado de organizar conscientemente la comunicación. Para obtener eficacia y economía es necesario jerarquizar los objetivos de la organización. Los objetivos deben ser complementarios, coherentes y convergentes. Deben extenderse al corto, mediano y largo plazo.

  • 2. Principio de Unidad. La organización escolar debe responder en un sentido convergente o de unidad de esfuerzos y de propósitos. Para que una organización exista y sea eficaz, a la vez, es preciso que la actividad de varias personas, desarrollada conjuntamente, responde a ese sentido de unidad; que las energías de cada uno puedan ser aprovechadas en una misma dirección, con vistas a un fin común.

  • 3. Principio de competencia o especialización funcional. Capacidad y competencia en una institución; la primera se refiere a la medida de facultades, derechos y posibilidades que la institución escolar como entidad, tiene para el cumplimiento de sus fines; la competencia es el círculo de atribuciones que se distribuyen los distintos órganos, en virtud de la especialización o del criterio de gestión más eficientes.

  • 4. Principio de jerarquía o de autoridad. No supone una supremacía omnímoda de los órganos de mayor nivel de responsabilidad sobre los demás, sino que cuantas facultades se les atribuyen han de entenderse ejercitables sin merma de las competencias que son propias de cada órgano, y según las leyes y las normas estatutarias específicas de cada centro que las regulen.

  • 5. Principio de coordinación. Henry Fayol decía que coordinar es establecer la armonía entre todos los actos de una organización, de manera que se facilite con ello el funcionamiento y el éxito; es dar a la ordenación de cada función las proporciones que convenga para que pueda desempeñar su papel de forma segura y eficaz. Cuando existe coordinación en una organización, cada función y cada servicio marchan sincronizadamente; las atribuciones están estructuradas y repartidas convenientemente; las operaciones se realizan con orden y seguridad; en cada servicio las divisiones y subdivisiones están debidamente informadas de la actividad que les corresponde; el programa de actividades de los diversos servicios se desarrolla simétricamente en una armonía de objetivos con las circunstancia ; órganos y servicios actúan sincrónicamente con el orden y el ritmo que convenga a cada caso y la indispensable unidad teleológica de la organización se halla asegurada.

  • 6. Principio de liderazgo eficaz. El líder eficaz es dinámico, responsable y comprometido con una escala de valores. Los líderes no sólo motivan a los subordinados a satisfacer sus propias metas y necesidades personales, sino también en la realización de los objetivos deseados para la organización. El estilo de liderazgo que es eficaz para un lugar puede no serlo para otro; varía según la organización, las personas y las tareas. Los líderes carismáticos y místicos de la empresa educativa pueden ser un medio importante de resolver el conflicto en los objetivos y en la superación de las restricciones.

  • 7. Principio de participación. Un alto grado de participación directa de empleados interesados y responsables incrementará la eficiencia de éstos. Para mejorar el grado de participación en una organización escolar se deben elaborar programas de capacitación pata satisfacer necesidades de los distintos estamentos de la organización.

  • 8. Principio de toma de decisiones estratégicas. La toma de decisiones es el centro de las funciones que constituyen el proceso administrativo. Administrar, es saber tomar decisiones y ponerlas en acción desde el punto de vista de un gerente, el proceso de toma de decisiones se puede definir como una serie de pasos que comienzan con un análisis de la información y culminan en una resolución, una elección entre varias alternativas existentes, y verificación de la alternativa que se elige (ahora y en cierto tiempo en el futuro) para resolver el problema en cuestión.

  • 9. Principio de planeación estratégica. El planeamiento estratégico ayuda a reducir la incertidumbre. La planeación estratégica es el proceso de seleccionar metas de una organización, determinar las políticas y programas necesarios para lograr los objetivos que conduzcan hacia las metas y el establecimiento de métodos para poner en práctica las políticas y programas estratégicos. El proceso de planeación debe ser conducido por la alta dirección por que esta es la responsable de alcanzar los objetivos de la organización.

Debe alcanzar a todos los niveles de la organización; debe ser adaptable a todas las condiciones cambiantes. La estrategia en el Centro Educativo debe ser formulada por el Equipo de Gerencia en la mesa de conferencias.

El juicio, la experiencia, intuición y discusiones bien orientadas constituyen la clave del éxito. El planeamiento estratégico es un proceso de aprendizaje permanente. Con el tiempo aprenderán sobre las amenazas y oportunidades del ambiente y los planes resultantes, pueden volverse más formales y refinados.

  • 10. Principio de control eficaz. El proceso de control mide el avance y permite a los gerentes detectar a tiempo las desviaciones del plan para tomar medidas correctivas antes de que sea demasiado tarde. Con frecuencia, varias personas desempeñan las funciones de planeación y control, pero deben comunicarse entre sí a fin de que ambas funciones se realicen bien. El control administrativo es un esfuerzo sistemático para fijar niveles de desempeño con objetivos de planeación, para diseñar los sistemas de retroalimentación de la información, para comparar el desempeño real con esos niveles determinados de antemano, para determinar si hay desviaciones y medir su importancia y para tomar las medidas tendientes a garantizar que todos los recursos de la empresa se utilicen en la forma más eficiente posible en la obtención de los objetivos organizacionales. La gerencia del centro educativo debe ser capaz de extraer información administrativa y académica para controlar las operaciones presentes y futuras.

  • e. Procesos de gestión

ARANA, M. E. (1998, 79 - 80) Considera que los procesos de gestión son el conjunto de acciones de planeamiento, organización, dirección de la ejecución, control y evaluación necesarios para el eficiente desarrollo de la acción educativa.

No se puede conducir acertadamente la ejecución de acciones si no se ha realizado un adecuado proceso de planificación, en el cual se prevé las acciones, los equipos que las realizan, los recursos y las formas de evaluación a que se somete el conjunto. Esta evaluación bien conducida es elemento clave para iniciar un nuevo proceso de planificación en donde se corrigen las deficiencias, se refuerzan y materializan las estrategias exitosas. Poner en marcha los Proyectos Educativos Institucionales en cada escuela nos permite darle sentido a cada uno de estos procesos y a buscar que se cumplan de la mejor manera.

Procesos de gestión en el centro educativo. SOVERO, f. (1998, 61) Considera Que los procesos de gestión en el Centro Educativo son:

  • 1. Planificación: Prevé la programación, ejecución y evaluación curricular. Se efectúa durante el mes anterior a la iniciación del año lectivo y sus productos son el PDI y/o el Plan Anual de Trabajo; este último se va desarrollando año a año dentro del cauce del PEI.

  • 2. Organización escolar, Supervisión y Materiales: Anticipa las formas y procedimientos para la asignación de personal, recursos y medios materiales y técnicas, competencias y responsabilidades, jornadas, horarios, uso de la planta e instalaciones.

  • Partes: 1, 2, 3, 4, 5


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