Es, sin lugar a dudas, Albert Camus uno de los grandes de la literatura. Considero ineludible el tema Camus, al abordar el ateísmo o la indiferencia religiosa modernos. Pues bien, se podrá objetar la irrelevancia de hablar del absurdo y el suicidio en primer lugar, si lo de interés propiamente en esta parte es mirar el pensamiento de este autor con respecto a Dios; no obstante, es necesario observar el absurdo, pues es éste el eje transversal del pensamiento de Camus.
Este autor ha sido en muchas ocasiones malinterpretado, se le ha adjudicado el suicidio como solución al absurdo de la vida, esto ha obedecido, quizás, a la continua alusión hecha a este tema. Miremos la siguiente expresión: "No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: es el suicidio. Juzgar que la vida vale o no vale la pena de ser vivida es contestar a la cuestión fundamental de la filosofía"[1]. Expresiones como éstas han sido las encargadas de ponerlo en la lista de los pensadores pesimistas, donde aparece Schopenhauer en la cabeza. En otra parte, realmente en su primera novela, considerada como el borrador del extranjero, hace decir a Martha, uno de sus personajes, lo siguiente: "Hay días en que uno quisiera estar en su lugar. Pero a veces se necesita más valor para vivir que para matarse"[2]. En esta misma línea se mueve una de sus máximas, la cual relaciona el suicidio y el amor: "Para suicidarse hay que amarse demasiado"[3].
En cuanto a la primera expresión vemos el planteamiento del suicidio no como un fin en sí mismo, sino que hace alusión a él en cuanto hace referencia a la vida. Para él el suicidio es:
Confesar. Es reconocer que se siente uno rebasado por la vida o que no se la comprende (…). Vivir, naturalmente, no es nunca fácil (…) En un universo privado repentinamente de ilusiones y de luces, el hombre se siente un extranjero. Este destierro no tiene recurso, puesto que está privado de los recuerdos de una patria perdida o de la esperanza de una tierra prometida. Este divorcio entre el hombre y su vida, entre el actor y su decorado, es propiamente el sentimiento de lo absurdo. Todos los hombres sanos han pensado en su propio suicidio alguna vez (…) El Tema de este ensayo es precisamente esta relación entre el absurdo y el suicidio, la medida exacta en la que el suicidio es una solución al absurdo[4]
Es ésta última expresión quien puede dar pie para considerar a Albert Camus como un abogado del suicidio como solución. Pero cuando se lee el ensayo puede verse que su verdadera pasión es la vida y con ésta, su sentido, la búsqueda de la felicidad, ése lugar en donde el espíritu pueda respirar y reconciliarse con el mundo.
En otras partes de su ensayo "El mito de Sísifo" empieza a dejar leer su conclusión con respecto a su objetivo inicial: "A su manera, el suicidio resuelve el absurdo. Lo arrastra hasta la misma muerte. Pero ya sé que, para mantenerse, el absurdo no puede resolverse. Escapa al suicidio, en la medida en que es al mismo tiempo conciencia y rechazo de la muerte"[5].
De esta manera, el suicidio como tal no es una solución, sino un modo de escapar del absurdo a través de la muerte; pero, en el fondo, no soluciona nada, porque cuando lo elimina, también elimina la vida, es decir, el ámbito en el cual se da el absurdo; por tanto, no soluciona el absurdo, sino que elimina la vida en la cual se vive el absurdo. O, mejor dicho, quita del camino a uno de los seres divorciados, esto es, al hombre[6]con su deseo de claridad en un mundo irracional, donde sólo se ve la oscuridad. En consecuencia, admitir el suicidio como una solución del absurdo, no tiene asidero, pues la solución de un problema humano sólo se puede dar en el ámbito de la existencia.
Página siguiente ![]() |
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Filosofia |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.
Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.
Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com
|
|