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Enfermedades de aves (página 2)

Enviado por Hernan Lumbe



Partes: 1, 2, 3

Asociado a enfermedad clínica e inmunosupresión, obra pérdidas económicas atribuibles a mortalidad, retardo en desarrollo, susceptibilidad a infecciones secundarias, pobre respuesta a vacunas, empeoradas por co-infecciones con: Enfermedad de Marek, Gumboro (Infección bursal), u otras inmuno-supresivas. Las pollas dependen, para ser protegidas, de la inmunidad pasiva.

Síntomas y lesiones:

Los signos varían dependiendo de la edad en que son expuestas, nivel de inmunidad pasiva o aparición de procesos concomitantes con igual efecto. Se ha informado de patogenicidad variable entre cepas, conjeturando la posibilidad de haber serotipos adicionales. Formas clínicas son de ordinario vistas, sólo en pollas entre tres a cuatro semanas, portando exigua o ausente inmunidad materna. La dolencia prospera entre 8 o 10 días después de contraer la virosis, por vía vertical u horizontal, con diarrea, dermatitis gangrenosa, decaimiento, etc. y muerte. En el "síndrome de campo" ha sido referido haber: hígado pálido, dermatitis ("enfermedad del ala azul", debido a hemorragia y necrosis alar), con mortalidad variable.

Y es que pesar de no haber una manifiesta inmuno-deficiencia, con títulos bajos puede haber padecimiento, acarreando pérdidas significativas, como ser: menor desarrollo, desmejorada conversión alimenticia, interacción con otras patologías, incremento del gasto en anti-microbianos, etc.

Las lesiones se relacionan con severa y generalizada atrofia del tejido linfoide. Si bien es cierto que los síntomas y lesiones (sobre todo en Timo) contribuyen a establecer su presencia, no es suficientemente confiable, aunque sean señales importantes, por la posible concurrencia de trastornos secundarios con alguna similitud. El Timo se aprecia muy reducido en tamaño, oscuro, que con la edad resultaría una lesión más consistente que la observada tempranamente en la médula ósea, mientras en Bursa es menos obvia. Palidez o un color rosado de sensación grasosa de la médula ósea. Anemia, hígado pálido. Compromiso del bazo, tonsilas ileocecales, duodeno, proventrículo a veces con hemorragia proventricular. Hemorragias subcutáneas e infecciones secundarias (virus, bacterias, hongos), etc.

Tratamiento:

No existe tratamiento alguno, y los que a menudo se ejecutan son dirigidos a disminuir el efecto de las prácticas de manejo inadecuadas, agentes infecciosos concomitantes, sobre todo coli, etc.

Artritis viral

Esta virosis es atribuida a un Reovirus con afinidad por las articulaciones, aunque existen otros procesos con evolución parecida que ocasionarían error de interpretación, de no mediar los análisis, con muestras obtenidas apropiadamente. Su incidencia es poco frecuente, por las medidas preventivas incluidas en los programas de vacunación.

Prevención y control:

La inclusión de dos o más serotipos en una vacuna, no mejoran necesariamente la inmunidad, sin embargo, hay quienes sostienen lo contrario. En la mayoría de los casos, la resistencia a la forma clínica aumenta con la edad, de modo que su inobservancia en las madres o abuelas no constituye garantía de protección para la progenie. El virus se  transmite verticalmente por el huevo incubable y entre aves, por heces y secreciones respiratorias. Se encuentra por lo general, en los tractos digestivo y respiratorio de aves clínicamente sanas. Los Reovirus se han asociado con otras enfermedades, entre las cuales se incluyen el síndrome de malabsorción (o digestión), necrosis de la cabeza del fémur, pericarditis, miocarditis, hidropericardio, gastroenteritis, hepatitis, síndromes respiratorios crónicos, etc.

Síntomas y lesiones:

Es posible observar atraso en el desarrollo, cojera o claudicación permanente, plumas pericloacales sucias o con franco empastamiento, incremento de volumen de la articulación comprometida, y al no ser los síntomas determinantes por semejanza con otros procesos, debe constituir el punto de partida para un examen mas profundo.

A la necropsia, en las articulaciones involucradas hay secreción serosa amarillenta a veces con estrías hemorrágicas, inflamación del gastrocnemio y del tendón flexor, mientras en casos severos se observa ruptura del gastronecmio.

Debido a que las pollas son más susceptibles a infecciones por reovirus durante la primera semana de edad, la protección por anticuerpos maternales es una ruta obvia de control razonable.

Aspergilosis

Es un proceso provocado por el Aspergillium fumigatus, afectando principalmente el aparato respiratorio. Es de muy baja incidencia en la actualidad, no obstante son posibles las excepciones, en especial cuando se trata de grandes explotaciones o bajo condiciones de higiene deplorables.

Prevención y control:

Al estar relacionada con la falta de higiene, es importante conseguir desinfecciones efectivas en incubadoras y/o nacedoras, salas de selección y vacunación o despacho, etc. En granja, debe evitarse el ambiente polvoriento, humedad excesiva, etc.

Síntomas y lesiones:

Los síntomas y lesiones están prácticamente circunscritos al tracto respiratorio. Es así como pueden aparecer ronquera, boqueos (angustia respiratoria), etc. mientras las lesiones aparecen como nódulos amarillentos pequeños, que a veces confluyen dándoles mayor tamaño. Careciendo usualmente de gran incidencia, por las modernas prácticas de higiene, el trastorno es muy restringido en número y sin el significado preocupante de otros procesos respiratorios.

Tratamiento:

Siendo de ordinario un pequeño número de pollas contagiadas, no justificaría, salvo excepciones, hacer tratamientos, no obstante, de intentarlo pueden emplearse específicos vía aerosol.

Avitaminosis

Las deficiencias o carencias vitamínicas, son raras en condiciones normales. El alimento viene suplementado con las necesidades comunes de crecimiento y producción, no obstante hay eventualidades donde es preciso reforzarlas. Lo recomendable es dosificar poli-vitamínicos por la interrelación que existe entre ellas o dificultad para identificarlas, incluyendo presentaciones sub-clínicas, salvo excepciones explícitas, bien documentadas. Como en otras prácticas de prevención o control, hay excepciones a la regla, y a modo de referencia citamos la necesidad de suplementar Vitamina A en presencia de coccidiosis, porque la tasa hepática disminuye.

Síntomas y lesiones:

Los síntomas y lesiones, como es de esperar, corresponden a la vitamina involucrada, así como a las que se puedan relacionar con ellas. Ejemplo muy a propósito sería el de las liposolubles (A-D-E-K), o como las del complejo B tan vinculadas al digestivo.

Tratamiento:

Tratar una deficiencia con resultados favorables, supone una administración oportuna porque con algunas de ellas, resultaría tardía, irreversible. Es costumbre a veces, proporcionar una "dosis de estímulo", en los periodos de estrés como al inicio de la producción, despique, traslado, etc.

Bronquitis infecciosa

Es ocasionada por un virus mutagénico. Afecta con más frecuencia al árbol respiratorio y oviducto, y según la cepa, riñones. En algunos casos su sola aplicación, genera reacciones post-vacunales severas, similares al proceso clásico respiratorio. Exacerba particularmente la bacteria E. coli, provocando una situación, que a mediano plazo resulta irreversible. En nuestro País, en adultas, no alcanza la severidad informada en otros, y en crecimiento tampoco se compara con carne, aún a edades semejantes, por las condiciones de cría, densidad, menor rotación, etc. favoreciendo un curso con estragos menos severos.

Prevención y control:

Son causa de contagio entre las aves susceptibles, las secreciones oculares y nasales provocadas por la inflamación. Al ser considerada como enfermedad aviar frecuente, más contagiosa cuando se presenta, se infectan a pesar de las precauciones sanitarias establecidas. El virus causante se disemina por el aire y puede transmitirse a distancias considerables durante un brote activo. De igual modo, puede difundirse a través de medios mecánicos tales como ropa, jabas de transporte, equipos contaminados, etc. El virus no se transmite de forma vertical (a través del huevo).

La forma corriente de prevenir su aparición, es aplicando la vacuna a virus activo ("vivo"), acompañando a la vacuna contra la Enfermedad de Newcastle, según el programa establecido en función del umbral infeccioso, es decir, de acuerdo a la suma de las posibilidades de exposición y enfermedad. Con este fin, se emplean las cepas Massachussets (Mass) y Conecticut (Conn), en forma conjunta o solo la Mass. Su conveniencia es determinada por los análisis de laboratorio que pueden, mediante pruebas específicas, determinar la necesidad (Conn) o ventaja de empleo, al acrecentar la eficacia inmune, o frente a la aparición simultánea de variantes, previniendo siempre la participación de E. coli, por esperarse probables reacciones de mayor impacto.

Las vías de aplicación son varias, y dependen de la más apropiada para una óptima y rápida protección, así como facilidades disponibles. Debiendo considerar que es un virus muy lábil. Pueden ser:

0.- Ocular-nasal, mediante la gota directa

0.- Nasal-digestiva, a través del agua de bebida

0.- Aerosol ("spray")

0.- Subcutánea

La respuesta es medida con ensayos de laboratorio, para lo cual se remiten aves, sangre entera o suero. Es aconsejable hacer la evaluación serológica antes de iniciar el programa, al cuarto día de nacimiento, con la finalidad de valorar la inmunidad pasiva (materna) y contribuir a establecer la mejor fecha para la primera y posteriores vacunaciones. Siendo un virus de muy fácil pasaje entre aves, por diversas vías, resulta forzoso el aislamiento de la granja, limpieza, desinfección, etc. más que fiarse en exclusiva, de la inmuno-estimulación vacunal.

Síntomas y lesiones:

Es común en nuestro medio que los síntomas básicos se relacionen con el árbol respiratorio, lógica consecuencia de su principal afinidad, favoreciendo o determinando procesos muy complicados y rebeldes para la recuperación. Entre lo comúnmente observado están: tos, ronquera (estertores húmedos), estornudos, disnea, secreción ocular, boqueos, decaimiento, plumas sucias especialmente pericloacales, excrementos acuosos, palidez extrema, severa pérdida de peso, etc. Algunas pueden desarrollar una descarga nasal acuosa leve. De tener la cepa prioridad por los riñones, pueden observarse gran cantidad de uratos alrededor de la cloaca, con olor fétido. En aves con más de cinco semanas o más, aproximadamente, no hay mortalidad significativa, pero disminuye el consumo de alimento y peso corporal

Las lesiones en el respiratorio superior van desde ligera mucosidad acumulada en los senos paranasales, hasta la formación de material caseoso ("como queso") que en oportunidades queda atrapado en la hendidura palatina o se desplaza hacia la cavidad bucal, pudiendo obstruir la tráquea o introducirse en ella. Muy característica para algunos es el hallazgo de "tacos" caseosos en los bronquios, aunque descartando la posible presencia de aspergillium. Traqueitis, pulmones congestionados o neumónicos, sacos aéreos comprometidos con un material ligeramente espumoso (catarral) y muy afectados, cuando hay complicaciones con Mycoplasma y/o E. coli.

Hay además, enteritis, congestión muscular, deshidratación, etc. Si las cepas afectan los riñones, éstos pueden aparecer aumentados de volumen con los túbulos renales plenos de uratos y si el proceso es grave, los glomérulos adquieren el color blanquecino, propio de los depósitos acumulados.

En adultas el principal problema se reflejará en la calidad del huevo, la cáscara se adelgaza, deforma y disminuye el color natural. De igual modo el albumen (clara) pierde consistencia y la yema se deforma. No obstante, su virulencia inconstante, por ejemplo sobre el aparato reproductor, ocasiona diversas respuestas, desde haber únicamente pérdida de color sin descenso de postura. No son extrañas la peritonitis y complicaciones con E. coli.

En pollitas infectadas a edad muy temprana, ocasionaría lesiones permanentes en oviducto u ovarios con la ausencia de producción al alcanzar las aves madurez sexual ("falsas ponedoras").

Tratamiento:

No existe tratamiento específico que pueda controlar el proceso infeccioso, no obstante, es posible practicar la terapia sintomática aliviando la fiebre, malestar general, falta de apetito, etc. utilizando los recursos usuales para estos casos: antipiréticos (ácido acetil salicílico), vitamina A, incremento del calor en pollitas con calor artificial, evitar corrientes de aire, suspender vacunas adicionales, especialmente las de multiplicación en el árbol respiratorio, antibióticos de haber compromiso con bacterias, simbióticos (probióticos+prebióticos), reformular el balance electrolítico, etc.

Clostridiosis

Las infecciones por Clostridium están asociadas principalmente con cuatro condiciones patológicas: Enteritis necrótica, Enteritis ulcerativa, Dermatitis gangrenosa y Botulismo. Aunque cada una de ellas cursa con diferente característica, igual tienen un alto grado de patogenicidad, y están presentes sobreviviendo muy bien en el ambiente de las aves, incluyendo: plumas, cama, heces, polvo, etc.

Prevención y control:

Este compromiso del aparato digestivo con frecuencia refleja desbalance de la microflora intestinal (disbacteriosis), siendo con Enteritis ulcerativa (en codornices) las más frecuentes. El daño principal de la mucosa intestinal se relaciona con diferentes toxinas sintetizadas por cada especie de clostridium

El C. perfringes es un habitante normal del intestino de aves sanas, y además, encontrado en suelo, cama, alimento, harina de pescado, cebada, afrecho, paredes, comederos, bebederos, "jabas", porta-huevos (bandejas), etc., aunque su potencial para producir Enteritis necrótica está sujeta largamente a varios factores entre ellos: inmunosupresión, entéricos patógenos simultáneos, como coccidiosis, (infecciones clínicas o sub-clínicas), aunque se incrimine también a otros, porque aparentemente sería condición primaria la respuesta inflamatoria, o integridad de la mucosa intestinal, para que aparezca el trastorno.

Síntomas y lesiones

Se caracteriza por deprimir el desarrollo corporal, desmejorar la conversión alimenticia, decaimiento en su forma moderada, resistencia a moverse, excrementos "sueltos", anorexia, elevada morbilidad, y significativa mortalidad (si cursa con severidad). Tiene gran importancia por sus efectos sobre el crecimiento, mortalidad y producción. Su curso sub-clínico, muy corriente y con frecuencia encubierto, puede confundir el diagnóstico o complicarlo.

Las lesiones macroscópicas habitualmente están confinadas en primer lugar al intestino delgado, jejuno e ileon, aunque también pueden ser observadas en ciegos. Son de ordinario poco características, muy genéricas.

Tratamiento

La usual estrategia es emplear medicación continua a muy bajas dosis, usando los antimicrobianos o los anti-coccidiales ionóforos (ambos ahora prohibidos en muchos países), "promotores del crecimiento", etc.

Sin embargo, de actualidad es emplear simbióticos (nutricéuticos, fitobióticos, probióticos, prebióticos, etc.), que con mecanismos naturales controlan el desarrollo del clostridium, favoreciendo la estabilidad del ecosistema intestinal, aunque obviamente limitada por la sobre-exposición, no imposible tampoco en promotores antibióticos.

Coccidiosis aviar

Es una enfermedad parasitaria del aparato digestivo. Lo común es encontrar la forma cecal, a edades tempranas y cuya aparición depende en gran parte de las condiciones de la cama (humedad, abundancia, poder de absorción, etc.) y anti-coccidial empleado. En crecimiento, son de gran peligro, las eimerias entéricas, posteriormente las re-infecciones las inmunizan progresivamente.

Constituye uno de los problemas más significativos en la avicultura mundial. No sólo por la imposibilidad de erradicarla, sino también a causa de la relativa facilidad con la cual hace resistencia a los productos empleados para su control, evolución sub-clínica, etc.

Prevención y control:

Básicamente la prevención depende del manejo de la cama, tal como evitar la excesiva humedad, abundancia (para diluir los oocistos), removerla a fin de no permitir la compactación por humedad, etc. Sin embargo, no resultan suficientes estas prácticas, por lo que es indispensable administrar un anti-coccidial para mantener controlada la producción de oocistos o mejor aún, utilizar vacunas que inducen muy buena inmunidad, contra las especies incluidas (o para romper la resistencia creada contra algunos anti-coccidiales, más frecuente en carne).

La actual tendencia a producir en baterías (crecimiento y producción), ha disminuido el peligro según las prácticas de manejo empleadas, haciendo innecesario la terapia preventiva empleada en el piso.

El control de la coccidiosis incluye: necropsias para evaluar mucosas, evaluación del número de oocistos (en cama y/o heces) y especie presente (método directo o cámara de McMaster), etc. Si bien es cierto que el número es una aproximación, por las diferencias que puede haber aún dentro de una misma especie. El examen no debería ser ignorado, en especial cuando se emplean vacunas por la necesidad de verificar su evolución, que si el complemento no es efectivo, habría la posibilidad de neutralizar (cama muy seca y abundante) o exagerar (cama muy húmeda y escasa) una reacción. Remitir muestras al Laboratorio, tiene condiciones específicas para evitar el deterioro de los oocistos, ser representativa, etc.

Cada granja tiene un sistema de evaluación y procedimiento de registro, a fin de predecir las variaciones que se presenten, para formalizar los oportunos cambios necesarios, y evitar sorpresas.

Síntomas y lesiones:

Los síntomas son variados desde no poder determinarlos clínicamente hasta ocasionar graves pérdidas económicas por mortalidad y productividad, pasando por estadíos de diverso calibre que algunas veces se resuelven en definitivo con un tratamiento, y en otras, reaparece con características similares de inestabilidad.

Aunque todas las formas son dañinas, resultan de mayor peligro las sub-clínicas, por su mismo carácter, que no permite decidir un tratamiento sin establecer la importancia dentro del lote, hasta el correspondiente seguimiento y resultados de laboratorio.

Resaltan la palidez, debilidad, inapetencia, sed, plumas erizadas, diarrea (plumas pericloacales manchadas), depósitos de sangre con heces en la cama, etc.

Las lesiones se manifiestan como es de esperar en el tubo digestivo según la especie, pero sobre todo en ciegos, por mayor frecuencia de coccidiosis cecal (E. tenella), caracterizándose por la hemorragia o cuando se ha resuelto, con material caseoso (de "queso"). En las intestinales hay dilatación zonal selectiva, en algunas mas que con otras, acompañándose de sangre libre (muy notoria, si está involucrada la E. necatrix).

Tratamiento:

La expresión clínica alcanza desigual severidad y extensión dentro del lote, por lo que decidir un tratamiento puede conducir al éxito o fracaso, dependiendo del momento elegido, condición de la cama, etc. La terapia incluye un anti-coccidial soluble, vitaminas A y K, etc. e indispensable, resulta mejorar la condición de la cama, reduciendo humedad y concentración de excrementos.

Cólera aviar

Esta enfermedad bacteriana puede causar un resultado muy negativo en la productividad. Por lo general afecta aves en postura, las cuales son más susceptibles que las jóvenes. Producida por un micro-organismo bacteriano que algunas veces está como saprofito en la región nasofaríngea, pero cuando se multiplica sin control suele causar trastornos con distinta evolución. Puede ser transmitida de ave a ave por las secreciones nasales (alimento y agua), membranas mucosas, pero también de fuentes exógenas tales como roedores y otras plagas, relacionadas con los sistemas de suministro de alimento, perros, gatos, varias clases de aves silvestres y especies salvajes, aves muertas dejadas en el galpón, equipo contaminado. Contiene varios serotipos cursando en distinta forma.

Prevención y control

Está distribuida mundialmente y su control requiere no solo tratamiento y descarte de las infectadas, sino en especial prevenir con la bioseguridad más estricta, y vacunación. Los brotes ocurren durante tiempo frío y húmedo (al final del verano, otoño e invierno). Son a menudo referidos al hacinamiento, mala ventilación, presencia de roedores, etc. Se piensa que estos expanden la enfermedad luego de alimentarse de aves muertas desechadas incorrectamente. Una vez que la enfermedad se introduce en el galpón, suele permanecer en forma indefinida. Las portadoras crónicas siempre dan lugar a un rebrote en aves susceptibles. Su presencia y evolución está relacionada en gran parte con los métodos de crianza donde se favorezca el desarrollo de la bacteria. Existen vacunas y bacterinas disponibles en el mercado.

Síntomas y lesiones

Los síntomas y lesiones dependen en gran parte, de la relación que exista entre huésped y hospedero, así como de la especie. Hay diversas opiniones sobre la evolución que la enfermedad pueda tomar sin que haya estricta separación práctica entre unas y otras. Así, publicaciones especialmente de divulgación, señalan, las siguientes formas:

a.- Sobre-aguda

b.- aguda y

c.- crónica

mientras en tratados y libros especializados ordinariamente solo se citan dos:

a.-aguda y

b.-crónica.

En el curso sobre agudo, prácticamente no existen indicios previos y las aves se hallan muertas en buen estado físico, incluso con el buche lleno de alimento.

En la forma aguda: hay cresta cianótica, trastornos respiratorios, dejan de comer y beber, pierden peso en forma rápida, disminuye la postura, pudiendo evolucionar con diarrea de color amarillo verdoso, mortalidad, etc. Las articulaciones pueden estar afectadas mostrando inflamación (deformación), septicemia etc.

Forma crónica: desarrollada por lo general en aves que sobreviven la fase aguda, con barbillas inflamadas y edema facial, infecciones del oído interno que ocasiona signos neurológicos (tortícolis), artritis purulenta, cojera, etc. Afecta a gran cantidad, causando mortalidad elevada después de un breve periodo.

A la necropsia el hígado aparece hipertrofiado, con un color rojizo claro y sin el carácter pletórico propio de la usual congestión, que lo aqueja en la mayoría de procesos y tener focos necróticos. Bazo hipertrofiado. Hemorragias petequiales en el miocardio, músculos, etc. Muy frecuente es la peritonitis, con desprendimiento de óvulos y diseminación del contenido. Hay abundante material caseoso, si no es reciente, Aerosaculitis, pericarditis, endocarditis, hepatización pulmonar, peritonitis, otitis, osteomielitis, abscesos. Son frecuentes en la forma crónica, las complicaciones con E. coli.

Tratamiento:

Es usual emplear anti-microbianos inyectables o solubles (porque dejan de comer, y la fiebre favorece el consumo de agua).

Colibacilosis

La infección con la bacteria Escherichia coli, es muy común debido a su presencia normal en aparato digestivo, de donde por razones específicas puede irrumpir en el organismo y causar trastornos primarios o secundarios. Hay cepas consideradas patógenas primarias, tales como la 078, 02 y otras facultativas u oportunistas, es decir, que si existen las condiciones apropiadas, la bacteria puede concretar su efecto negativo, como cuando se vacuna con virus vivo y la reacción post-vacunal es severa (muy en especial: Bronquitis infecciosa), estrés, etc.

Ahora bien, su origen puede ser múltiple y no necesariamente intestinal (así por ejemplo, BBs. infectadas en planta de incubación, evidenciarán onfalitis, neumonía, etc.) y su aislamiento e identificación serológica será de utilidad, para establecer procedencia, resistencia antibiótica, etc.

Es referida a infecciones localizadas o septicémicas, causadas en parte o enteramente por la bacteria, donde se incluye: colisepticemia, coligranuloma, enfermedad de los sacos aéreos, celulitis aviar, síndrome de cabeza hinchada, peritonitis, salpingitis, osteomielitis/sinovitis, pan-oftalmitis, onfalitis o infección umbilical. Mientras en mamíferos es considerada como primaria, en aves es más bien de origen secundaria.

Prevención y control:

Las principales causas de su irrupción radican en equivocadas prácticas de manejo (exposición al frío, calidad de cama, por ejemplo, polvorienta, disbacteriosis, programas de vacunas recargados o con estructuración deficiente, etc. así como en BBs. portadores, por fallas en la planta de incubación, etc.

Aves normales y saludables con su sistema inmune intacto, son más resistentes a la exposición natural, incluyendo cepas virulentas. Los trastornos surgen, si las barreras naturales (piel o mucosas) están comprometidas. Como refuerzo inmunitario, actualmente se comercializan vacunas y bacterinas, donde otras acciones preventivas son insuficientes.

Síntomas y lesiones:

Los síntomas y lesiones corresponden a las áreas comprometidas. Por ésta razón hay diversa nomenclatura para identificarla. Se mencionan:

Onfalitis:

Conocida como "infección umbilical o del ombligo". Es imposible referirse a ella sin mencionar previamente su habitual origen, reseñado anteriormente en relación a la falta de higiene, fallas en la incubación como proveer exceso de humedad, ombligos expuestos, etc. favoreciendo la invasión de bacterias como E. coli, Estafilococos spp, Pseudomonas spp, Estreptococos spp, etc.

Infección del aparato respiratorio:

Muy a menudo, el árbol respiratorio es afectado por su presencia corolario de procesos relacionados, estando entre los cardinales: virus de la Enfermedad de Newcastle y Bronquitis infecciosa (tanto que se trate de contagios de campo o vacunaciones), bacterias tal como Mycoplasma gallisepticum (que resulta en un proceso de mas larga duración), etc. o factores implicados con el microclima: cama polvorienta, vapores amoniacales intensos, (prácticas de producción), cambios bruscos de temperatura, etc. Las invasiones aisladas por E. coli, serían menos severas, en ausencia de trastornos previos o simultáneos.

Peritonitis

Constituye una de las grandes contrariedades en postura donde influye el estrés por traslado, inicio o término de producción, etc. Puede acompañarse con mortalidad aguda, sin previa morbilidad, o significativo impacto sobre la producción. De ordinario resulta una pérdida "normal", dentro de ciertos límites, (hasta el 0.1% semanal) y como según algunos autores expresan: "es preciso darse cuenta de la importancia de la alta mortalidad, y no en el síndrome en forma aislada"

Salpingitis:

Es de aparición infrecuente, ascendiendo con gran probabilidad desde la cloaca, lugar en que existe una pesada carga contaminante de la "vagina" (donde hay coliformes presentes en gran número) y la porción adyacente de las glándulas secretoras de la cáscara. Sin embargo, el oviducto infectado no detiene su función y muchas gallinas continuarán produciendo. Su compromiso puede repercutir en la calidad del huevo externa o internamente.

Pericarditis:

A consecuencia del cuadro septicémico, es frecuente la aparición de pericarditis, caracterizada por engrosamiento del saco pericárdico, con un exudado al principio escaso y de ligero color amarillo claro. Complica el miocardio (miocarditis) con marcados cambios en su función, a menudo presentes antes que las lesiones macroscópicas.

Septicemia aguda:

Es un proceso de presentación súbita, manifestado por el buen estado físico en que se les encuentra, y frecuentemente con el buche lleno de alimento. No es difícil confundirla con Cólera aviar o la Tifosis aviar, por los hallazgos de necropsia, donde compromete el hígado (hipertrofiado, coloración verdosa, esplenomegalia, y congestión muscular). En algunos casos, hay referencias de numerosos focos pálidos en hígado.

Síndrome de cabeza hinchada:

La nomenclatura otorgada a éste proceso, en el diálogo común, confunde con la inducida por el "neumovirus aviar" (ahora clasificado como "meta-pneumovirus"), facilitando el desconcierto y originado probablemente por ser frecuente acompañante de la virosis. Es descrita como una aguda o sub-aguda celulitis, con heterogéneos agentes predisponentes envolviendo la zona peri-orbital y tejido sub-cutáneo adyacente de la cabeza, donde se rescatan además otras bacterias, aunque se considera a la E. coli como principal promotora.

Trabajos de investigación incluyen también terceros virus, como incitadores, entre ellos al de la Bronquitis infecciosa. No obstante, en todos los casos agregan otras causales, como manejo defectuoso, incluyendo altos niveles de amoníaco, pobre ventilación, etc.

Coriza aviar

Es una enfermedad respiratoria propia de gallinas difundida mundialmente, causando importantes pérdidas económicas a la industria sobre todo por disminuir la producción de huevo. Inicialmente recibía el nombre de Coriza aviar infecciosa. Ocasionada por una bacteria cuyo principal objetivo (blanco) es el aparato respiratorio superior, aunque no es raro comprometa tráquea, pulmones, etc.

Prevención y control:

Higiene, buen ambiente, evitar el estrés de la sobrepoblación, mantener aves de una sola edad, etc. Las vacunas inactivadas se elaboran con cepas estándar de las tres sero-variedades. Los programas de vacunación no evitan el contagio, pero aminoran los signos y reducen racionalmente, el descarte y diseminación bacteriana.

Síntomas y lesiones:

Los signos más comunes son: descarga nasal, hinchazón de la cara, secreción ocular, pérdida de apetito y diarrea. Es una dolencia muy importante en gallinas ponedoras por reducir la producción de huevo y causar mortalidad elevada. La enfermedad clásica afecta únicamente al tracto respiratorio superior causando sinusitis y conjuntivitis aunque en asociación con otras se encuentran lesiones de neumonía, aerosaculitis, septicemia.

Tratamiento

Las aves enfermas pueden ser tratadas con anti-microbianos lo cual permite su recuperación, aunque no necesariamente su desempeño. Además, no eliminarán aves portadoras las cuales alojan la bacteria y pueden diseminarla nuevamente cuando se encuentren en condiciones de hacerlo.

Encefalomielitis aviar

Antes recibía el nombre de Temblor o Tremor epidémico. Son virus muy resistentes al medio ambiente y difíciles de eliminar de las explotaciones. Infección viral principalmente del sistema nervioso central, es de distribución global, siendo prevalente en granjas de edades múltiples. Las diferentes cepas pertenecen a un mismo serotipo, sin embargo, existen variaciones en el grado de patogenicidad, entre cepas adaptadas al embrión de pollo, y las de campo, éstas se caracterizan por su entero-tropismo, infectividad por vía bucal y excreción a través de las heces. Es la única lesión neurológica, con ausencia de lesiones macroscópicas

Prevención:

La prevención está centrada en la vacunación de las madres, con el fin de proteger a las pollitas o vacunando antes del inicio del ciclo de postura. Las pollitas infectadas verticalmente (a través del huevo incubable) excretan el virus al medio ambiente, contribuyendo a la transmisión horizontal del virus.

Síntomas y lesiones:

Somnolencia, ataxia progresiva, incoordinación, decúbito lateral, temblor de cabeza y pescuezo. En pollitas infectadas verticalmente, la sintomatología se observa en general, entre la primera y tercera semanas de vida. Hay diarrea, ataxia, parálisis y especialmente síntomas neurológicos típicos (tremor epidémico. Algunas pocas aves pueden recuperarse algo sin embargo, presentaran retardo del crecimiento y reducción de la postura. Como máximo, las recuperadas, tienen una ligera opacidad del cristalino

En pollonas de levante, las infecciones por lo general cursan asintomáticamente. Sin embargo, en ponedoras comerciales infectadas a edades adultas, se observa una baja considerable en la postura, que característicamente decae, una semana en promedio.

Tratamiento:

No existe tratamiento específico, ni sintomático efectivo.

Enfermedad de Marek

Es un proceso neoplásico muy contagioso de pollos y gallinas que se presenta en el mundo entero y puede causar pérdidas considerables. Tiene la característica de ser inmuno-supresivo, aunque inicialmente su presencia fue de ordinario relacionada con procesos tumorales y compromiso del tejido neural. La aparición de la vacuna por los años 70, permitió un razonable control, no obstante en la actualidad prevalece el temor de la afección del sistema inmune y en algunos países, el advenimiento de cepas con mayor poder invasivo, promueven al empleo de vacunas más agresivas, con la esperanza de obtener mejor protección.

Prevención y control

Se emplean vacunas congeladas (asociadas a células) al primer día de edad (planta de incubación), vía subcutánea

Son tres los serotipos conocidos:

Serotipo 1, cepas de campo atenuadas (origen en pollos). Ejemplo: cepa Rispens

Serotipo 2, aislamientos naturalmente avirulentos (origen en pollos). Ejemplo: cepa SB1

Serotipo 3, cepas HVT (origen en pavos)

Es muy resistente y las nuevas aves que van llegando a las instalaciones se infectan con rapidez si no existe suficiente aislamiento. Entre más tarde se presente la infección, menor la posibilidad de que las aves desarrollen síntomas. Por lo general contraen el virus a edad temprana y son portadoras durante toda su vida, diseminándolo y contaminando sus alrededores.

Síntomas y lesiones

Puede producir una variedad de respuestas clínicas, todas de carácter linfoide. Son agudas, visceral, neural, ocular, cutáneas o una combinación de todas las respuestas que de ordinario se encuentran.

Suele manifestarse a edades tempranas (3-4 semanas) y, algunas veces, los únicos síntomas de estar infectada son lesiones tumorales en la piel. Más común, sin embargo, es la inmunosupresión que aumenta el riesgo de infecciones oportunistas, o contraer enfermedades específicas.

La forma clásica o neuro-linfomatosis causa parálisis asimétrica de uno o más miembros. Si se compromete el nervio vago, entonces se manifiestan dificultades para respirar o dilatación del buche. La linfomatosis ocular causa la infiltración de linfocitos en el iris (haciendo que tome un tono gris), y ocasionar ceguera.

Además de lesiones en nervios periféricos, es común se produzcan infiltraciones/tumores linfomatosos en la piel, músculo del esqueleto, órganos y vísceras. Los órganos que suelen infectarse comprenden: ovarios, bazo, hígado, riñones, pulmones, corazón, proventrículo y adrenales. La forma cutánea causa lesiones circulares en los folículos de las plumas.

Tratamiento:

No existe.

Enfermedad de Newcastle

Vieja conocida virosis en el mundo entero, aunque su prevalencia es ahora compartida con otras virales de igual o mayor trascendencia para la Industria avícola, en especial, porque mientras en este proceso hay cierta estabilidad, en otras, como Gumboro (infección bursal), Bronquitis infecciosa, Influenza, etc. las mutaciones son el mayor inconveniente para un efectivo control.

La O.I.E. (Oficina internacional de epizootias) considera obligatorio el informe de una epizootia, previa evaluación apropiada del virus, para determinar la forma de control internacional. Han habido varias panzootias, la última de las cuales llegó al Perú por los años 70, desde allí han sido brotes enzóoticos cuya repercusión no ha tenido el significado del transvase internacional.

Esta infección es muy complicada para el diagnóstico, debido a que el virus puede evolucionar con enormes variaciones en su patogenicidad, desde formas atípicas hasta las clásicas incluyendo velogénicas, aún en la misma especie y en su recorrido epizootiológico. No escapan a esta situación, las ponedoras, donde pueden percibirse ligeras ronqueras, hasta severas bajas de producción. Su vigilancia y control son de interés mundial, por las características mencionadas.

El empleo permanente de vacunas y la estabilidad del agente, han permitido un racional control mundial, aunque la bibliografía abunde en un trato exagerado, sobre todo para América del sur.

El virus es para algunos, neumotrófico y para otros neurotrófico, viscerotrofico o pantrófico. De cualquier forma, en Perú predominan actualmente las cepas con afinidad respiratoria, sin excluir la posibilidad de comprometer otros órganos y tejidos en algunas oportunidades. Lo usual es referirse al agente como: apatógeno, lentogénico, mesogénico y velogénico/viscerotrofico.

Prevención y control:

Están basadas en el aislamiento y prácticas usuales sanitarias aplicadas, para controlar el ingreso de agentes patógenos. Es preciso enfatizar que no existe circunstancia alguna bajo la cual las vacunas (activo o inactivado) deba ser considerado como alternativa o sustituto viable para tener éxito con cualquier programa donde esta virosis es enzoótica.

Idealmente aplicar el virus vacunal debiera proveer suficiente resistencia contra:

a.- Infección y

b.- replicación viral

En realidad solo protege contra las severas consecuencias del proceso infeccioso porque a pesar de las vacunaciones puede ocurrir

c.- replicación y

d.- dispersión, aunque sea mínimos niveles

En ponedoras por su larga permanencia en el galpón, trajín diario para el recojo de huevo, entrada y salida de jabas, etc. hacen crítica la prevención. La edad no es ajena al riesgo, pero las sucesivas vacunas o sistema de crianza (jaulas) posibilitan mejores resultados.

El control precoz contribuye a detener la expansión a lotes próximos susceptibles porque, como ha sido mencionado, la vacuna no previene la dispersión viral. Dentro de las medidas se incluye: aislamiento, sacrificio, etc. pero en lotes expuestos incluso en periodos iniciales, la aspersión de la cepa Hitchner con gota fina, estimula una respuesta inmediata local aunque de corta duración, sin embargo suficiente para proteger el vital y primer objetivo ("blanco") del virus, deteniendo la infección (brote). Subsecuentemente, para disminuir el estrés, puede repetirse la vacuna oleosa y el virus activo, en reproductoras o ponedoras.

El empleo de vacunas lentogénicas ha estabilizado los programas preventivos, siendo de mayor uso las cepas B1 y La Sota, aunque en terceros países se prefieran otras, todas corresponden al grupo menos agresivo: lentogénicas. Las vías de aplicación sí varían, de acuerdo a las preferencias y facilidades de cada granja.

El programa incluye usualmente vacunas asociadas a Bronquitis infecciosa, con aproximación a los resultados serológicos, con la finalidad de mantener un estado protector suficiente. Cuando se ha establecido la línea base de protección, incluida la inmunidad materna, se comienza desde el primer día con o sin repeticiones. Tanto la inmunidad humoral como la humoral juegan un papel importante en la respuesta inmune contra Newcastle. La infección resulta en replicación a la cual le sigue una respuesta sistémica con producción de anticuerpos circulantes específicos (inmunidad humoral).

Síntomas y lesiones:

En esta virosis predominan los síntomas respiratorios, exaltados cuando se acompañan de gérmenes oportunistas, tales como, Mycoplasma o E. coli, para citar a los mas frecuentes o micro-ambientes agresivos plenos de amoníaco. No obstante, su presencia no es necesario sinónimo de enfermedad, por ejemplo, cuando es producto de una "reacción post-vacunal", considerada por muchos como "normal" dentro de ciertos límites, aunque existen formas para evitarla utilizando recursos adicionales en el manejo de cepas y su vehículo, agregando el conocimiento de los análisis de laboratorio e interpretación (fórmula de Deventer y adicionales), programa aplicado en madres, estación anual, umbral infeccioso, etc.

Las diferencias habidas entre cepas, establecen síntomas de todo calibre, empezando por aquellas que no pasan de ser un trastorno respiratorio suave con duración tornadiza, pero con pronóstico favorable, hasta otras donde se acompañan de grave compromiso respiratorio (angustia respiratoria), fiebre, ronquera, disminución de la postura, diarrea verde (particularmente una coloración verde-amarillenta en la fase terminal, y aunque es observada además en otras infecciones, constituye un síntoma muy arraigado entre algunos antiguos avicultores) , amontonamiento etc. Actualmente no se informa de queratitis ni tortícolis.

En su forma más severa se caracteriza por un curso muy corto y agudo con muerte súbita, diseminación rápida a otros lotes. En ponedoras la enfermedad produce caída de producción de huevo y disminución de la calidad de la cáscara o albúmina. En ciertos casos, son motivo de discordia diagnóstica, por exhibir ligera "ronquera" persistente, que inclusive en el análisis de laboratorio desconcierta, si la historia clínica no es bien elaborada, o dispersa, etc. y es que los signos de la enfermedad pueden variar desde leves, con pocos o carecer de ellos, hasta infecciones respiratorias, diarrea y posibles síntomas nerviosos.

Las lesiones están circunscritas al árbol respiratorio en la mayoría de las veces, pero en postura y reproducción además, los hallazgos se amplían a trastornos que involucran, fertilidad, incubabilidad, calidad de huevo, bajo consumo de alimento, etc. En general se corresponden con los órganos y tejidos afectados, por tanto es de esperar: traqueitis, neumonía, aerosaculitis que de haber complicaciones puede aparecer catarral (y posteriormente con material caseoso), peritonitis, fiebre alta, congestión muscular, etc.

Tratamiento:

Cualquier intento de moderar el proceso será hecho en base al sintomático, empleando anti-piréticos, antibióticos, etc. de acuerdo a la edad. No existe tratamiento efectivo que beneficie la resolución viral, exceptuando a aquellas complicaciones naturales oportunistas que sí pueden responder a una terapia dirigida, pero no hacia el virus específicamente

Gumboro (infección bursal)

Ocasionada por un virus, domina la inquietud de muchos profesionales en la industria avícola mundial, debido a su prevalencia y severo compromiso selectivo del sistema inmune, con el agravante de haber serotipos muy agresivos que exigen revacunaciones y frecuentemente sin la sólida esperanza de encontrar la respuesta indispensable, debido a las variantes que no se correlacionan necesariamente con la vacuna manejada. Se agrega la necesidad de encontrar la fecha ideal inmunizante, obligando a establecer prácticas serológicas rutinarias, caracterización de cepas, etc. que otorguen garantías de concordancia antigénica, no ser interferida por inmunización previa o inmunidad pasiva, etc. Hay variable recuperación del tejido linfoide., según la intensidad del proceso.

Prevención y control:

Vacunar las pollitas tempranamente es el mejor y único método preventivo. A diferencia de las cepas clásicas, las muy virulentas pueden traspasar niveles más altos de anticuerpos maternales e inducir tasas mayores de morbilidad y mortalidad.

Síntomas y lesiones

Forma subclínica: Causa una inmunodepresión grave y duradera como consecuencia de la destrucción de linfocitos inmaduros en bursa, timo y bazo. Infecciones secundarias con virus y bacterias patógenas, provocan la aparición de múltiples síntomas confusos, que distraen la atención del diagnóstico principal.

Forma clínica: Los animales presentan postración grave. Falta de coordinación. Diarrea acuosa. Plumas pericloacales sucias. Picoteo e inflamación de la cloaca.

En la necropsia se observan lesiones en la bolsa. Aparece edematosa, amarillenta, de contenido cremoso o a veces hemorrágica.

Tratamiento:

No existe

Hepatitis con corpúsculos de inclusión

Este proceso infeccioso recibe varios nombres, tales como: Enfermedad de Angara, Síndrome de hidropericardio, etc. aunque el más conocido sea el citado en el título. La variedad o inclinación nomenclatural son debidas probablemente a las diferencias en su comportamiento patogénico, expresadas aún dentro de un mismo serotipo, e incluyendo diversidad entre líneas genéticas comerciales. Así por ejemplo, en líneas livianas el proceso puede resultar, muy poco agresivo.

Ha sido detectada en muchos países del mundo y en general, asociada a otros trastornos afectando al sistema inmune de pollos (Infección bursal. Anemia infecciosa, Mycotoxicosis, etc.). Recientemente se ha informado que los adenovirus virulentos son capaces de repetir el trastorno, sin participación directa de inmuno-depresivos es decir, como efecto primario de transmisión vertical u horizontal, haciéndolos mas susceptibles a sufrir enfermedades secundarias, tal como la tratada en este párrafo.

Prevención y control:

La replicación primaria la realiza el virus en los tractos digestivo y respiratorio superior, luego ocurre la viremia y la diseminación a los órganos blanco ("objetivo"). Se elimina por las heces y otras secreciones durante y después de la viremia. De aplicar la vacuna inactivada, debe ser efectuada tempranamente (alrededor de los 10 días, por la usual evolución del proceso), incluyendo los serotipos correspondientes. Es de curso muy severo, sin embargo, en ponedoras livianas su impacto es mucho menor.

Síntomas y lesiones:

Su aparición varía dependiendo de varios factores, por tanto es de esperar un curso agudo y severo como otro de menor impacto, con signos y lesiones de igual modo centradas en el hígado, el cual aparece hipertrofiado, pletórico, y con diferencias en hidropericardio.

Tratamiento:

No existe terapia efectiva, pero es posible coadyuvar con la sintomática a fin de recuperar parcialmente la condición.

Influenza aviar

La Influenza aviar, en los últimos años ha adquirido notoriedad por su creciente adaptación a humanos (alrededor de diez años atrás se hizo la primera comunicación). Es una virosis causada por alguno de los diversos tipos de agentes de la Influenza, siendo los del grupo A los responsables de la mayoría de los problemas ocasionados en aves. Han sido asociados con una variedad de síndromes variando desde procesos respiratorios sub-clínicos mostrados por el aparato respiratorio superior, hasta pérdidas en producción de huevo, matizados con elevada o total mortalidad.

En muchos casos los daños económicos no pueden ser previstos, debido a los muchos factores que pueden influenciar los resultados. Entre ellos se incluyen: características del agente, infecciones simultáneas, estrés, edad, sexo, etc. permitiendo una variabilidad que conduce al desconcierto, tanto en morbilidad como mortalidad.

Tiene mayor presencia en el hemisferio norte, en que se atribuye, a la migración de aves portadoras (palmípedas, portadoras asintomáticas). En Perú no ha habido informes oficiales de su presencia, pero sí en Colombia y Chile donde procedieron al sacrificio de las aves positivas y expuestas, siguiendo las normas dictadas por la Oficina Internacional de Epizootias (O.I.E.)

Prevención y control:

El aislamiento de la granja es esencial, así como los procedimientos sugeridos para el manejo de los deshechos producidos. En países como China, U.S.A., México, etc. han empleado la vacunación con virus inactivado del mismo serotipo aparecido, con resultados generales satisfactorios, conjuntamente con las medidas que la O.I.E. recomienda. Su resistencia a bajas temperaturas y favorecido por la humedad y la materia orgánica, el virus puede sobrevivir por largos periodos.

Hay amplias comprobaciones de evidente transmisión horizontal, por lo que hacen del medio ambiente una excelente vía de dispersión y contagio sea en crianza en piso como baterías.

Síntomas y lesiones:

Los esquemas de presentación, como está señalado, son variados e impredecibles en muchos casos, no obstante, van desde los inaparentes hasta los que ocasionan ciento por ciento de mortalidad, pasando por ligeros síntomas respiratorios. Plumas erizadas, aglomeración, tos, estornudos, ronquera (estertores húmedos), secreción ocular, edema de cabeza, desórdenes nerviosos generales, cianosis notable en las partes carentes de plumas, inactividad, inapetencia, pérdida de peso, disminución de la producción, diarreas, etc. Cualquiera de los síntomas citados pueden ocurrir aisladamente o en diversas combinaciones.

Las lesiones son de igual modo muy inestables, con respecto a su localización y severidad dependiendo grandemente de la condición del hospedero y patogenicidad del virus. Cuando es principalmente afectado el aparato respiratorio, se encuentran los senos paranasales con inflamación catarral, fibrinosa, serofibrinosa o mucupurulenta. Tráquea con exudado seroso a caseoso. Sacos aéreos, engrosados con secreción serosa o fibrino-caseosa. Peritonitis con óvulos desprendidos. Enteritis catarral. Abundante exudado en oviducto. Hemorragias petequiales en mucosas y especialmente entre proventrículo y molleja.

Tratamiento:

No es permitido ningún tipo de tratamiento, ni tampoco resultaría eficaz.

Leucosis linfoide

Proceso infeccioso descrito como una enfermedad neoplásica, se manifiesta en aves adultas o sexualmente maduras. No es muy común, aunque puede ser observado en concomitancia con algún proceso ajeno, siendo las primeras en sufrir las consecuencias.

La transmisión es mediante dos formas: vertical, de padres a su progenie y horizontal de ave a ave ya sea por contacto directo o indirecto. La forma horizontal solo es posible a muy temprana edad y se incrementa rápidamente hacia otras por contacto directo,

Prevención y control:

No hay forma de prevenir o controlar, excepto en los padres.

Síntomas y lesiones:

Los signos exteriores de la enfermedad no son específicos, pero corresponden al órgano o tejido afectado. Sin embargo, es posible detectar baja condición física de las afectadas, disminución del apetito, pérdida de peso, palidez o cianosis de cresta y barbillas, somnolencia, etc. Presencia de neoplasias (tumores) en las vísceras (hígado, bazo, riñón) de aspecto nodular y de diferentes tamaños. La Bolsa de Fabricio puede mostrar neoplasias similares, para algunos interpretada como lesión patognomónica.

Tratamiento:

No existe

Laringo-traqueitis

El nombre inicial fue Laringo-traqueitis infecciosa de las aves (incluso "domésticas"), posteriormente cambió a Laringo-traqueitis infecciosa y ahora hay tendencia a denominarla Laringo-traqueitis vacunal o simplemente Laringo-traqueitis, hasta hacer la identificación plena. Es una infección viral del tracto respiratorio que puede causar grandes pérdidas en producción. Infección aguda, muy contagiosa y causada por un virus herpes aviar, es por lo general transportada entre las aves por contacto con heces contaminadas o secreciones del tracto respiratorio.

Prevención y control:

Existen en el mercado dos tipos de vacunas (las Autoridades sanitarias, han permitido el ingreso al País, solo las cepas vectorizadas) contra laringo-traqueitis:

a.-embrión de pollo y

b.- en cultivos celulares

Una o dos vacunaciones (no hay protección de por vida) son de ordinario suficientes para inducir razonable protección, bajo condiciones de acertado aislamiento. En brotes, aplicar la vacuna podría controlar la difusión del virus entre las aves y galpones, debido a que la propagación es un proceso lento, y protege a las que todavía no se han infectado.

Síntomas:

Los síntomas comunes de esta enfermedad son boqueos (dificultad respiratoria), tos, estertores y plumas manchadas de sangre en el área de la cabeza y el cuello. La reducción de la productividad es un factor variable. La enfermedad se disemina lentamente a través de la parvada y la mortalidad puede ser alta, según la condición del ave.

Después de la recuperación, siguen siendo portadoras y se convierten en fuente de infección para las aves susceptibles. En condiciones de estrés el virus latente puede ser reactivado.

Metapneumovirus (Síndrome de cabeza hinchada, TRT, etc.)

La nomenclatura utilizada para esta afección, es confundida a veces con el proceso ocasionado por la E. coli, debido probablemente a su frecuente participación como agente secundario, que tiene las posibilidades de repetir el cuadro clínico aunque no sea estrictamente igual.

Su predisposición a comprometer el área respiratoria superior con mayor énfasis, favorece la presencia de bacterias con un cuadro clínico muy aparatoso. En el tejido sub-cutáneo craneal puede haber colección de material inflamatorio que deriva a caseoso, traqueitis sinusitis serosa o purulenta. Pueden aparecer también, aerosaculitis, neumonía, peri-hepatitis y pericarditis, producidas por los microorganismos secundarios.

Se le conoce como tal, o TRT en el diálogo común, aunque actualmente se va asentando "Infección por Metapneumovirus", o simplemente "Neumovirus". Causó graves daños en pollos hasta la aparición de la vacuna. Es prioritaria en pavos, menos en pollos de engorde y en tercer lugar en ponedoras, sin embargo la vacuna es aplicada en todas las aves expuestas. Las vacunas activas y las inactivadas han sido la mejor opción para el control de la enfermedad.

Prevención y control:

Los factores que exacerban la infección por neumovirus son las enfermedades respiratorias más comunes e incluyen además el amoniaco y los niveles de polvo en el galpón, hacinamiento e infecciones concurrentes. Entre los agentes infecciosos que presentan sinergismo con este virus, se encuentran E. coli, ORT (Ornithobacteriun rhino-tracheale, recientemente calificado además, como primario), Micoplasma gallisepticum, etc.

Existen vacunas a virus inactivado (muerto) y activo (vivo). Siendo de importancia la protección de la inmunidad pasiva, las reproductoras son vacunadas con ambas cepas, según el programa establecido

Síntomas y lesiones

Cuando infecta a las aves y no hay ningún otro patógeno presente, pueden observarse síntomas respiratorios leves que incluyen secreción nasal u ocular moderadas, tos, estornudos pero cuando participan otros microorganismos, como E. coli, Bronquitis infecciosa, Coriza, etc., los signos son mucho mas graves.

En muchos de estos casos, a consecuencia de la inflamación e infección del oído medio, pueden presentar tortícolis. En el tejido sub-cutáneo craneal puede haber colección de material inflamatorio que deriva a caseoso, sinusitis serosa o purulenta, traqueitis, etc. Pueden aparecer también, aerosaculitis, neumonía, peri-hepatitis y pericarditis, producidas por los microorganismos secundarios. Algunas veces inflamación de la cara y edema sub-mandibular

Tratamiento

No existe un tratamiento eficaz contra la enfermedad, aunque se pueden controlar las infecciones concomitantes y optimizar las condiciones ambientales (en especial, amoníaco), con el objetivo de disminuir la gravedad de las manifestaciones.

M ycoplasmosis

El término mycoplasmosis aviar es frecuentemente utilizado en la literatura para describir las enfermedades de pollos y pavos causadas por las diferentes especies de micoplasmas: Mycoplasma iowae, Mycoplasma meleagridis, Mycoplasma synoviae y M. gallisepticum. El agente patógeno de la Mycoplasmosis aviar es el Mycoplasma gallisepticum (MG), una enfermedad respiratoria de pollos. Por sí solo causa un trastorno leve pero se agrava combinada con infección por E. coli. Resulta muy beneficiada por infecciones virales como, Enfermedad de Newcastle y Bronquitis infecciosa.

Actualmente se incluye como parte importante de la Mycoplasmosis, al Mycoplasma synoviae, causando también iguales síntomas y lesiones, aparte de su afinidad por las articulaciones (Sinovitis infecciosa).

Prevención y control

Su presencia en nuestro medio es frecuente por tener la granja con edades múltiples, por lo cual muchos recomiendan el uso de vacunas (cepa F, ts-11 o 6/85) o bacterinas olas vectorizadas. Existen bacterinas en emulsión oleosa tanto para Mg como para Ms, disponibles en el mercado. Sin embargo, según la bibliografía consultada, hay quienes afirman que no previenen las infecciones con cepas de campo, e inútiles para programas de erradicación.

Contrariamente a las bacterinas, el uso de la cepa F como vacuna activa (viva) tuvo ventajas tales como: elevada diseminación horizontal con moderada a baja virulencia, prevenir deterioro de la postura y lograr menor transmisión vertical, ser portadoras de por vida y no precisar revacunaciones, fácil aplicación (ocular, intra-nasal, aerosol, agua de bebida, etc.), no obstante, de igual modo evidenció desventajas, tales como: muy virulenta para pollos y pavos, pudiendo ocasionar lesiones en sacos aéreos al combinarse con vacunas a virus activo ("vivo"), tener transmisión horizontal, ocasionar infección en lotes cercanos, precipitar reacciones serológicas positivas, que interfieren con el seguimiento en los planes de control, etc.

Estas desventajas han conducido al desarrollo de nuevas vacunas vivas de Mg tales como la cepa mutante termo-sensible ts-11 o la cepa 6/85 (hay otras en investigación y desarrollo). Ambas tienen las siguientes cualidades sobre la cepa F:

Son prácticamente avirulentas, se diseminan muy poco o no lo hacen en forma horizontal, generan reacciones serológicas pobres o nulas, disminuyen las lesiones provocadas por cepas de campo, etc.

De todos modos estas vacunas no son útiles para desplazar cepas de campo en granjas ya infectadas, por lo que deben administrarse en lotes libres y distantes de vacunas virales "vivas" a fin de evitar posibles lesiones en el aparato respiratorio.

La principal desventaja es su susceptibilidad a los antibióticos usados comúnmente en la avicultura. Esto se agrava cuando se presentan situaciones de infecciones mixtas con MS, condición bastante común en ponedoras comerciales.

Su empleo, como con otras vacunas (por ejemplo, vectorizadas) están sujetas al costo-beneficio, demostrada con índices de productividad, umbral infeccioso, etc. La prevención y control incluye forzosamente mejorar el manejo y evitar o postergar la aplicación de vacunas con riesgo de exacerbar la infección.

Síntomas y lesiones:

La severidad de las manifestaciones clínicas producidas por M. gallisepticum, varía ampliamente, estando muy influenciada por infecciones secundarias, factores ambientales, tales como la ventilación insuficiente, humedad excesiva, elevada concentración de amoniaco, etc. Es conocido por ejemplo, que en condiciones de bajas temperaturas durante los meses de invierno, la enfermedad es más severa y con mayor duración. Ahora bien, la evolución aislada puede pasar desapercibida o con escasos signos atribuidos a diversas causas.

Cuando hay complicaciones el cuadro clínico no es diferenciable con facilidad de otros procesos similares de las vías respiratorias superiores, por lo que podría considerarse como "suma de efectos", la ronquera, secreción nasal que puede acumularse en la hendidura palatina, etc. Angustia respiratoria. Tos. Estornudos. Descarga nasal. Secreción ocular. Inflamación de los senos paranasales

Las lesiones provocadas por la infección por M. gallisepticum incluyen un exceso de mucus en el tracto respiratorio, exudado catarral en la nariz, senos, tráquea, bronquios, pulmones y sacos aéreos, con acumulo caseoso en ellos y en oviducto. Cuando los casos son complicados pueden observarse pericarditis, peri-hepatitis y muy pocas veces, exudados y edema del tejido peri-articular, exceso de fluido en las articulaciones, erosión de la superficie articular (artritis), inflamación de la bolsa y la membrana sinovial.

Tratamiento:

Es usual emplear antibióticos y reforzar la condición de las aves, para disminuir su efecto.

Ornitobacterium rhinotracheale (ORT)

Inicialmente se lo consideró un microorganismo de baja patogenicidad que solo podía desarrollar lesiones cuando se asociaba (agente oportunista) a virus respiratorios, principalmente Newcastle y Bronquitis infecciosa. Posteriormente se logró reproducir experimentalmente la enfermedad en aves sin vacunar, observándose al mismo tiempo una importante diferencia de patogenicidad entre cepas de distinto origen. De este modo, puede ahora saberse que existen cepas muy virulentas ("primarias") y otras prácticamente apatógenas. De todos modos, y como sucede con la mayoría de los perjudiciales respiratorios, la asociación de ORT con medidas de manejo deficiente y otros agentes bacterianos y/o virales es la presentación más frecuente en la producción intensiva.

Prevención y control:

Fundamentalmente deben considerarse las prácticas de manejo por su influencia predisponente, así como, evitar las reacciones post-vacunales y otras que contribuyen a su presentación.

Síntomas y lesiones:

Los signos producidos, su duración, morbilidad y mortalidad son extremadamente variables, siendo influenciados por mal manejo (ventilación inadecuada, alta densidad, calidad de la cama, niveles altos de amoníaco, etc.), enfermedades concomitantes, etc.

Son comunes los síntomas respiratorios manifestados por rinitis, traqueitis, sinusitis y conjuntivitis. Pueden observarse signos nerviosos como disturbios motores e inestabilidad. También artritis, atraso en el desarrollo, y eventual caída de postura con mala calidad del huevo. La fertilidad e incubabilidad no se ven afectadas, etc.

A la necropsia se observa una aerosaculitis espumosa (catarral) a caseosa predominantemente en los sacos aéreos abdominales. En pulmón se observa comúnmente una neumonía fibrino-purulenta.

Tratamiento:

El tratamiento es básicamente con antimicrobianos específicos y como resulta obvio, mejorar las condiciones de alojamiento.

Parásitos

La parasitosis en términos generales, constituye un acápite especial debido a la poca importancia rutinaria que se le ofrece y solo practicada bajo condiciones extremas, donde la evidencia es clara. La dificultad para detectarlas en infestaciones moderadas o mínimas, favorece el sesgo.

Y resulta compleja la prevención o control si se omiten etapas favorecedoras de su permanencia, tal como permitir el ingreso al galpón de aves silvestres, roedores, personal con ropa sin desinfectar, visitantes de otras granjas, control en planta de alimentos ("molino") especialmente cuando los envases de alimento son reciclados, etc.

Hay dos formas de encararlas, si son:

a.- externos o

b.- internos.

Muchos tienen su propio y particular ciclo de vida: directo o indirecto, conocer apropiadamente sus fases contribuye al control, de otro modo, las re-infestaciones serán recurrentes.

Parásitos externos:

Piojos

El efecto primario que causan los piojos es la irritación y nerviosismo, como resultado, no duermen ni comen bien. Pueden lesionarse a sí mismas o dañarse las plumas picoteando o rascándose las áreas irritadas. El peso corporal y producción, pueden disminuir.

Todos los piojos que infectan a las aves domésticas son del tipo masticador. Los ácaros pueden ser confundidos con los piojos, pero los primeros son chupadores de sangre. En general, cada especie de piojo está confinada a un tipo particular de ave, aunque algunos pueden pasarse de uno a otra si están íntimamente asociados, además de poder infestarse, con diferentes especies.

Las especies de piojos de pollas, poseen algunos hábitos en común. Todos viven continuamente en las plumas del hospedero y mueren pronto fuera de su hábitat. Los huevos están adheridos a las plumas. Los jóvenes se parecen a los adultos excepto por su color y tamaño. Prefieren vivir en sitios específicos, lo que origina los nombres particulares con los que se les menciona.

Así por ejemplo, el piojo de la cabeza aparece principalmente en ese lugar, aunque ocasionalmente también se le encuentre en el pescuezo. Generalmente se localiza cerca de la piel, en el plumón o base de las plumas, en la parte alta de la cabeza y debajo del pico. La cabeza del piojo se encuentra, a veces, tan cerca de la piel que el avicultor puede pensar que está pegado a ella, chupando sangre.

Aunque no es así, es muy irritante, y considerado en la lista como molesto. Cuando las pollas están emplumadas, disminuyen en la cabeza, pero pueden aumentar de nuevo cuando llegan a la madurez.

El piojo del cuerpo prefiere permanecer en la piel en lugar de plumas. Elige partes con pocas plumas, como la zona debajo de la cloaca (abdomen). Cuando las infestaciones son intensas, se encontrarán en la pechuga, debajo de las alas y otras partes, incluyendo cabeza.

Al apartar las plumas se le descubre, con un color pajizo, corriendo rápidamente por la piel para ocultarse de nuevo. El huevo es depositado en grupos cerca a la base de las plumas pequeñas, especialmente debajo de la cloaca. Este es el piojo que infesta más frecuentemente a pollas en crecimiento. Cuando está presente en grandes cantidades, la piel se irrita al extremo de generar cicatrices, especialmente alrededor de la cloaca.

El piojo del cañón de las plumas o piojo pequeño se parece al piojo del cuerpo, pero con menor tamaño. Tiene costumbre de descansar sobre el cañón de las plumas, donde se le puede percibir corriendo apresuradamente hacia el cuerpo cuando se apartan las plumas súbitamente No infesta a las aves jóvenes hasta completar el emplume. Tiene mayor importancia utilizar insecticidas sobre el cuerpo del ave, que sobre las instalaciones.

Los parásitos externos de aves viven sobre, o en piel y plumas, de forma permanente. De igual modo son de importancia los insectos que desarrollan su ciclo de vida en excrementos, aves muertas, deshechos, generando problemas sanitarios. La moderna crianza avícola ha modificado su incidencia, no obstante su reaparición es posible, en especial por la indispensable presencia de los trabajadores, de tener a su vez aves infestadas en casa, convirtiéndose en portadores cuando van al trabajo y no se les proporciona ropa limpia, y de hacerlo, si se excluye la desinfección rutinaria del lugar de muda.

En este sumario incluimos principalmente a los piojos (hay mas de cuarenta especies), por ser uno de los ectoparásitos mas hallados en la actualidad. Las pulgas (muy difícil de controlar o erradicar) y otros, por ser plagas escasas, no son agregadas. Hay quienes consideran dentro de este grupo al Alphitobius diaperinus, aunque su presencia no sea ciertamente en el cuerpo del ave, excepto cuando consume el alimento depositado sobre ella, lo usual es encontrarlo en la cama, y al que se atribuye ser portador de ciertos virus. Así mismo, moscas y mosquitos, que constituyen no solo una molestia, si son abundantes, (favorecidos por la temperatura y humedad), por resultar vectores pasivos o culpables (sobre todo moscas) de manchar el huevo almacenado disminuyendo su calidad, alterar la tranquilidad, etc.

En la crianza casera (artesanal, traspatio, etc.) es distinto por las condiciones de crianza, insuficiente aislamiento de elementos que facilitan la permanencia y traspaso de vectores, edades múltiples, etc.

Prevención y control:

Los parásitos externos (piojos y similares) son frecuentes bajo condiciones de escasa higiene, ropa del personal sin lavar y desinfectar, presencia de vectores, uso reiterado de costales para alimento, etc. Debe considerarse seriamente la presencia de roedores, o aves silvestres que pueden actuar como portadores mecánicos. Siendo la limpieza, aplicación de insecticidas, y desinfectantes, indispensables para evitar el traspaso de plagas de un lote a otro. Los parásitos externos, pueden estar confinados durante toda su vida al hospedero o pasando de un ave a otra. El control precisa de identificarlos para conocer ciclo y sensibilidad, a los programas que se establezcan.

Síntomas y lesiones:

Cuando se encuentran densamente parasitadas es común notarlas rascándose o acicalándose las plumas. Hay una clara irritación de la piel, pero en la incipiente parasitosis los síntomas pueden pasar desapercibidos. Son coadyuvantes para detectarlos, el deterioro inexplicable de postura, incremento de la conversión alimenticia, pérdida de peso, palidez, nerviosismo, etc.

Tratamiento:

El tratamiento depende del volumen de aves en el galpón afectado, del parásito presente, sistema de crianza, etc. porque los métodos son distintos: masivos o ave por ave, con repeticiones establecidas, tipo de insecticida, etc. Dentro del programa de control/erradicación, debe además incorporarse, nidos y cama, sin olvidar los envases de alimento cuando éstos son reutilizados, ropa del personal, vehículos, planta de alimento si se encuentra dentro del perímetro de la granja, etc. Los insecticidas son eficientes, pero administrados según las necesidades e indicaciones del producto.

Para moscas y mosquitos hay asimismo, programas de bio-control (o control biológico) con el fin de reducir la población de moscas. Algunas granjas favorecen la presencia del Alphitobius a fin de implantar el control biológico, aunque limitado a determinadas prácticas de alojamiento o crianza, por haberse comprobado ser portador de algunas virosis.

Parásitos internos:

Los parásitos internos son muy frecuentes en aves, habiendo una frondosa descripción en número y variedad. No obstante en nuestro país los más conocidos no son muchos, especialmente cuando la crianza se efectúa en baterías.

Ascaridiasis

Uno de los parásitos intestinales más comunes en la avicultura, es Ascaridia, conocida en el lenguaje común como "áscaris" o "gusanos redondos". Las formas adultas miden entre 4 a 7,5 centímetros de largo y son suficientemente gruesas como para distinguirlas a simple vista. Es oportuno recordar que el hallazgo de una o pocas aves con parásitos internos, no quiere decir que suceda igual con el resto y viceversa.

En infecciones severas las afectadas muestran: nerviosismo, emaciación, diarrea, etc. El daño primario reside en la conversión alimenticia. Entre 3 a 4 meses de edad muestran más resistencia a la infección. Se infectan ingiriendo el huevo "maduro" (infectivo). Los productos disponibles solo eliminan a los parásitos adultos, no el huevo, por eso es indispensable repetir el tratamiento.

Heterakis

El parásito se encuentra en los ciegos. Son lombrices pequeñas, de coloración clara, midiendo hasta 12 milímetros de largo. No afecta la salud del ave, por lo menos no se le pueden atribuir patologías a su presencia excepto en pesadas infecciones que puedan comprometer la mucosa, y aún así de relativo significado, que no se observa rutinariamente en el campo. Su importancia medular reside en ser el vector de Histomona meleagridis, agente que produce la histomoniasis en pavos.

Capilaria

En el tracto intestinal inferior pueden haber diferentes especies. El ciclo de vida de este parásito es directo. Las lombrices adultas pueden introducirse en la mucosa intestinal. Suelen producir severa inflamación y a veces, hemorragias. La erosión de la mucosa intestinal resulta muy extensa, provocando serias complicaciones, tal como, reducción del crecimiento y producción de huevo. Estos parásitos pueden ser un problema en los galpones que usan camas muy profundas.

Si están presentes en gran cantidad, es posible encontrarlos en la necropsia. Algunas drogas, administradas en bajas dosis pueden servir para disminuir altos niveles de infección, en granjas donde haya problemas, sin embargo el mejor control es por medio de normas preventivas.

Algunas especies de capilaria tienen un ciclo de vida indirecto, y habrá que dirigir las medidas de control hacia los huéspedes intermediarios.

Tenias

Las tenias son lombrices aplanadas, en forma de cinta, compuestas de numerosos segmentos ("proglótidos"). Pueden variar de tamaño, desde muy pequeñas a varios centímetros de largo. La cabeza o extremo anterior, es mucho más pequeña que el resto del cuerpo y fijada a la mucosa intestinal.

En las jóvenes, una fuerte infección reduce la eficiencia alimenticia y disminución del crecimiento. Las pollas son afectadas más severamente que las adultas.

Todas las tenias avícolas aparentemente pasan parte de su vida en huéspedes intermediarios. Entre éstos tenemos caracoles, babosas, escarabajos, hormigas, saltamontes, lombrices de tierra, moscas caseras y otros. El hospedero intermediario se infecta, comiendo el huevo de tenia expulsado con las heces.

Salmonelosis

Introducción

Las salmonelosis son microorganismos ubicuos encontrados comúnmente en el tracto digestivo de una variedad de animales, incluyendo mamíferos (especialmente roedores), aves e insectos pudiendo sobrevivir y multiplicarse en el ambiente, fuera de un hospedador. Este crecimiento bacteriano ayudado por las condiciones ideales de temperatura, podría ocasionar trastornos en un hospedero infectado.

Las sero-variantes enteritidis y typhimurium (más común en cerdos) de Salmonella entérica, aunque raramente parecen causar enfermedad severa en aves, son los serotipos asociados con frecuencia a zoonosis (transmisible a humanos). Otra característica, es la capacidad de persistir "silenciosamente" en el hospedero, el cual portará los microorganismos en sus órganos hasta que una circunstancia de estrés reactive su aumento, pudiendo persistir en los órganos de las gallinas y eliminada ocasionalmente en el huevo. El término "ocasionalmente" es resaltado a continuación, porque en premier lugar no hay infección del ciento por ciento de las gallinas, y de otro lado la transmisión es eventual y de muy baja concurrencia, similar a otros agentes (por ejemplo Micoplasmas), agregando que aún de ser portador el huevo, no sería peligrosa excepto de almacenarlo en condiciones favorables para su desarrollo, y se consume crudo.

Tifosis-Pullorosis

Pullorosis y Tifosis son enfermedades bacterianas de las aves, causadas por Salmonella Gallinarum bio-variedades pullorum-gallinarum. Son transmitidas por vía horizontal y vertical. Algunos investigadores europeos, las consideran una sola cepa con diferentes manifestaciones. En Perú, la Tifosis ocasionó cuantiosas pérdidas económicas, mientras la Pulorosis logró ser controlada, por los Organismos Oficiales de Sanidad. Contribuyó a solucionar en gran parte, también, BBs. libres de salmonela, crianza en baterías desplazamiento de las granjas con mayor distancia con otras, etc.

Prevención y control:

El aislamiento de la granja, desinfección prolija, aves de una sola edad, BBs procedentes de padres libres, etc. son algunas de las propuestas mas frecuentes, El empleo de vacuna con la cepa viva atenuada y rugosa 9R es recomendada bajo determinadas circunstancias. Pruebas serológicas rutinarias contribuyen a disminuir el número de aves portadoras y en consecuencia, la propagación hacia otras susceptibles. Las vacunas atenuadas de S. enteritidis también protegen a las aves contra S. Gallinarum. No obstante, es conveniente recordar que su presencia dista mucho de ser fácil de controlar, sobre todo en el inicio de la producción.

Síntomas y lesiones:

Son, como es de esperar, plumas pericloacales manchadas, disminución de la postura, cama húmeda, decaimiento, anorexia, deshidratación, diarrea. El hígado, bazo, corazón, pulmones, órganos reproductores y aparato digestivo suelen estar aumentados de tamaño, congestionados. Tiene notable afinidad con el estrés (como en el inicio de la producción), infecciones del aparato digestivo, muy en especial con las disbacteriosis, de ordinario su presencia no es controlable y de serlo, poco lucrativa y peligrosa.

Tratamiento:

Los tratamientos con antimicrobianos, tienen valor transitorio sin resolver el problema, que termina crónico con esporádicas reapariciones. Se han ensayado diversos métodos pero la información científica apunta con mas frecuencia, al uso de simbióticos (prebióticos, probióticos, nutricéuticos, etc.) ofreciendo resultados preventivos mas concretos y duraderos..

Sindrome de mala absorción

(Síndrome de mala absorción o mala digestión, Síndrome del pollo pálido, Enanismo infeccioso, Pollo helicóptero, etc.)

Partes: 1, 2, 3


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