Buscar más trabajos sobre...
×

Parajes de olvido


Partes: 1, 2, 3, 4

  1. Muerte de doña Ramona
  2. El entierro de doña Ramona
  3. El incendio
  4. El primer muerto con arma de fuego
  5. Historia de Miguel diablo
  6. No juegues con extraños
  7. El Denis y Mariana
  8. Cartas al Mohán

Dedicado a los olvidados de este país, en especial a los habitantes de la Ballesta por haberme regalado estas historias, y a Alfredo el conductor de aquel cascarón metálico de piel azul que me acompañó en mi travesía en busca de la magia, y del encanto de nuestros pueblos costeños. Escribo también porque me duele que mi país se esté borrando poco a poco, todo porque estamos heridos como patria desde tiempos inmemoriales y creo que ha llegado el momento de olvidar para perdonar y no olvidar para seguir con los rencores aunque no recordemos ni porque es que nos estamos matando, ni porque no nos unimos como pueblo y sacamos este país adelante. No hay nada peor que el desarraigo, abandonar el campo y aferrarse a los recuerdos mientras se busca sobrevivir en territorio ajeno.

Muerte de doña Ramona

Aunque ya han transcurrido algunos años no he podido olvidar aquellas imágenes de crueldad en el calor de aquel día. Todo sucedió cuando el pueblo aún existía. Mucho antes del primero, segundo, tercero, cuarto...muerto con arma de fuego en la arena de la Ballesta.

La gente estaba airada, armada cual pelotón de fusilamiento. Desde niños hasta ancianos; vociferando, maldiciendo, injuriando y lanzando piedras, terrones, palos y cualquier objeto que pudiera causar algún daño en aquella mujer con cara de niña, o quizá niña con cuerpo de mujer. Ella se revolcaba en el suelo pedregoso, la arena se incrustaba imantada sobre su piel desnuda, su mirada suplicante delataba la sed que la agobiaba como rogando en su interior beber las lágrimas que recorrían sus mejillas y se perdían en la arena, o en el peor de los casos un sorbo marino de sudor. Aquella versión de hombre tan deshumanizado provocó en mi una decepción enorme y una ira que me hacía sentir culpable.

Era una joven hermosa, un cuerpo imponente de ninfa sobre el rostro de un ángel formaban la estampa de la víctima que se sacudía en el suelo cual serpiente moribunda. Su cabello se derramaba como petróleo en la arena ardiente. Su dentadura perlada estaba opacada por el río de sangre que nacía en su sien y desembocaba en los talones. Y su busto trigueño y protuberante se confundía con la arena. Sencillamente hermosa, hoy pienso que de no ser por la crueldad de la escena, verla desnuda y no torturada a punto de linchar me hubiera despojado de la oreola y las alitas que acompañaban mi edad ese preciso instante, sin sospechar en lo mas mínimo que eso era lo que pasaría minutos después.

-Alto, ¡piedad!. Irrumpió en llanto. Y en segundos también yacía en el suelo, aún se me erizan los vellos al revivir estas memorias.

Un peñón lanzado a su hija le golpeó la cabeza con tan mala suerte que murió al instante.

-¡Doña Ramona!, exclamó la multitud en coro. Doña Ramona ¿porqué!.

Así se les olvidó la furia e intentaron socorrerle, alguien la cargó en brazos hasta la casa del hierbatero que hacía las veces de centro de salud en el pueblo, la prole lo siguió.

Gregoria quiso seguirles, pero la escasez de sus fuerzas apenas le alcanzaba para respirar, lloraba pero no tenía que hacer esfuerzo alguno. Yo la contemplaba anonadado hasta que un gemido me hizo reaccionar. La casa de mis abuelos quedaba algunos metros frente adonde ella yacía; no había nadie a la redonda, mis abuelos también miraban cuando la apedreaban, y en ese instante se encontraban en la casa del hierbatero.

Partes: 1, 2, 3, 4

Página siguiente 

Comentarios


Trabajos relacionados

Ver mas trabajos de Lengua y Literatura

 

Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.


Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.

Iniciar sesión

Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com

   
 

Regístrese gratis

¿Olvidó su contraseña?

Ayuda