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Los valores éticos frente a las deficiencias del trabajo contable financiero (página 2)

Enviado por Gervasio Mezquida



Partes: 1, 2

Cuando se estudia ¨Fundamentos de filosofía marxista-leninista¨ se aprende una verdad importante sobre la esencia del valor:

Lo principal en este problema es la naturaleza del valor, su relación con el sujeto y con el objeto, el conocimiento, etc. El marxismo-leninismo resuelve el problema de la naturaleza del valor a partir de la concepción del hombre como creador de la historia y de sí mismo, a partir de su esencia viva.[3]

Y más adelante plantea lo siguiente:

La filosofía marxista leninista considera que el valor es un fenómeno socio histórico y un aspecto de la interacción práctica del sujeto y el objeto.[4]

Por tanto, estamos de acuerdo en que los valores son elementos vitales de la actividad humana, vinculados al desarrollo de su conocimiento a través de su historia misma y que unido a la cognición como el enfoque axiológico están relacionados con la actividad humana.

El tema de los valores ha sido una vieja preocupación del ser humano. Qué aceptar como bueno, justo, bello o útil y qué calificar como malo, injusto, feo o perjudicial, han sido interrogantes a las que el hombre ha tenido constantemente que buscar respuestas para orientarse en la vida, para encontrar las fuerzas motivacionales que guíen su actividad y conducta.[5]

El valor es un concepto de difícil definición por su carácter complejo y porque constituye objeto de estudio de diferentes ciencias, tales como la Filosofía, en sus ramas de la Ética, (de la cual forma parte la Axiología) y la Estética, la Sociología, Psicología, y la Pedagogía. El concepto de valor ha sido comparado con un poliedro, que tiene múltiples caras, que puede analizarse desde ángulos o visiones diferentes.[6]

Existen diferentes clasificaciones de los valores, la más frecuente hace referencia al contenido de distintas esferas en las que se manifiesta el valor: teórico-cognoscitivos, éticos y morales, estéticos, económicos, socio-políticos, religiosos.[7]

A pesar de diferentes clasificaciones, los valores (morales) son aquellas cualidades que perfeccionan al hombre en los más íntimamente humano (haciéndolo más humano), con mayor calidad como persona, según el medio social y la época en que se viva, de ahí su doble entidad subjetiva y objetiva.

Como se indica en la Introducción, nuestro trabajo estará dirigido a la esfera del valor relacionada con la ética por considerarla importante en la formación y actuación de un Licenciado en Contabilidad.

La actuación ética se debe corresponder con la formación del profesional en la sociedad cubana de hoy, diferenciada en algunos aspectos con la de otros países, donde muchos valores tradicionales se han perdido por causas de las destructivas sociedades de consumo, que le imponen al hombre modos de vida verdaderamente ´salvajes´.

Se conoce que los valores dependen de la actividad social de los hombres y de las relaciones entre ellos, que acompañan a las sociedades humanas desde las primeras formaciones, y que cada sociedad puede jerarquizar los valores éticos según sus costumbres o modo de actuar.

Los valores existen como tales porque son producto de la actividad práctica de los hombres, son la expresión concentrada de las relaciones sociales. Los valores son objetivos porque objetiva es la actividad práctico material en la cual surgen, porque expresan las necesidades de la sociedad, las tendencias reales del desarrollo social. Su origen no puede buscarse más allá de la realidad histórica y social, en un ser ideal que la trascienda.[8]

La ética representa las características humanas ideales o de autodisciplina en la convivencia de una sociedad regulada por sus leyes y principios. En el caso de los profesionales de la contabilidad en Cuba, puede considerarse la ética como un sistema de principios morales y el cumplimiento de reglas para gestionar las relaciones económicas con las diferentes entidades (clientes y proveedores), el público y otras organizaciones y está relacionada con la independencia, autodisciplina e integridad moral del profesional y la subordinación a las administraciones y sus relaciones con los demás profesionales.

Un buen profesional de la economía deberá en todo momento de su acción ser fiel a la dirección que se subordina, guardando una actitud discreta de los datos de su entidad, ser respetuoso y atento con sus clientes y mantener siempre presente que se debe esforzar desde el punto de vista individual para mejorar constantemente su preparación técnica y sus habilidades en el desarrollo de su trabajo.

Mejorar su preparación técnica quiere decir, lograr cada vez mayor dominio de los principios y normas que rigen el trabajo, así como promoverlas y radiarlas al personal que trabaja con él, o sea, mantener altas normas de conductas profesionales.

Pero es muy importante sostener la dignidad y el honor de la profesión. Si imprescindible es mantener una ética profesional acorde a nuestro tiempo y espacio, ésta debe estar siempre a la misma altura de las normas morales del profesional en todo el actuar de su vida, ya sea con su familia, vecinos o cualquier otra interrelación civil, así como mantener una posición social acorde a principios revolucionarios que debe caracterizar al cubano del presente.

El hombre cuando emprende acciones prácticas debe estar convencido de la veracidad de la idea que quiere realizar para así elevar su voluntad, perseverancia y entusiasmo emocional, que son necesarios para lograr su meta y consolidar su actuación ética.

El autor del presente trabajo estima que los valores impregnados en la ética del profesional de la economía, deben comenzar un proceso de consolidación desde el primer año de la carrera en la universidad, y luego constituir un continuo y perpetuo código de conducta diaria que se alimente constantemente a través de diferentes vías de instrucción de post grado y laborales. Resumiendo, hay que ir dotando al educando de las carreras económicas, principalmente los de Contabilidad, de un subsistema de valores éticos, que constituya parte de un sistema de valores generales. En este sistema no pueden faltar el subsistema de valores políticos ideológicos, el subsistema de valores científicos, el subsistema de valores culturales, el subsistema de valores patrióticos, el subsistema de valores estéticos, el subsistema de valores históricos.

El subsistema de valores éticos tiene que estar formado por cualidades y principios generalmente aceptados para el personal de la actividad contable de cualquier parte del mundo, y además, de estar enriquecidos con aquellos propios de nuestro país socialista. Así tenemos los que enumeramos a continuación:

Integridad:

El contador debe ser ejemplo de trabajador ante el colectivo y la sociedad, debe tener una actitud y un pensamiento crítico y autocrítico, ser exigente (pero sobre todas las cosas consigo mismo), legal, sencillo, disciplinado y sobre todo honesto.

Objetividad:

Reflejar la realidad en sus anotaciones y análisis, logrando siempre tener una imparcialidad responsable ante los resultados. Debe evitar cualquier juicio subjetivo que no se corresponda con la verdad.

Competencia:

Convertirse en un verdadero profesional competente, lleva tiempo y dedicación en su preparación personal, en la que tiene como meta constante el desarrollo de conocimientos y habilidades relacionadas con la actividad económica, que son la base para convertirse cada día más en un contador creativo, seguro, con iniciativas e ideas nuevas.

Discreción:

No se debe difundir información de la empresa a tercero, al no ser por fuerza mayor ante un deber legal o profesional, se debe respetar en todo momento la confidencialidad de la información económica (contable y financiera fundamentalmente), de la empresa o del país, según sea el caso.

Responsabilidad:

La actitud ante el trabajo siempre debe ser destacada en un profesional contable financiero, ser disciplinado en todos los sentidos (ser puntual, no ausentista, presencia adecuada), asumir los riesgos del trabajo con valentía laboral.

Conciencia revolucionaria:

Ante todo, la Revolución. Nuestros actos deben tener siempre como línea de primer orden la valentía revolucionaria. Debemos estar conciente de la importancia de un sistema económico estructurado en todos los niveles con el único fin de salvaguardar los recursos del pueblo. Para ello trabajamos.

Ética empresarial:

Es importante conocer la visión y misión de la empresa donde se labora, cual es su objeto social dentro de la economía del país. Es muy importante en nuestros días tener una preocupación por el medio ambiente y luchar desde el puesto de trabajo por su protección.

Ética socialista:

Un profesional formado en un sistema social justo debe ser siempre un abanderado de las ideas socialistas y la justicia social.

Monografias.com

Comunes son las deficiencias del trabajo contable, por ejemplo, con relación al control de los inventarios, tanto de activos fijos tangibles como de materiales. No es una cuestión nueva. Los ajustes que se realizan en estos subsistemas por faltantes y pérdidas, en múltiples ocasiones no tienen un trabajo de investigación de las causas que lo provocaron ni se señalan los responsables. Los expedientes se aprueban sin la debida acometida de un proceso capaz de poner en tela de juicio las causas y por tanto, se repiten, así, indefinidamente en el tiempo. Pero el problema se convierte en una situación mucho más peligrosa, cuando, el contador, realiza el ajuste sin exigir las delimitaciones de las verdaderas causas y responsables, y entonces, lleva a una cuenta de gasto, lo que en muchas ocasiones tiene otro destino muy diferente al proceso productivo o de servicio de la entidad: el robo, el desvío, la malversación.

El Comandante Ernesto Che Guevara, en su etapa de Ministro de Industria, era un eterno defensor del buen uso de la contabilidad y de los valores éticos que debe poseer todos los trabajadores de los departamentos contables y financieros. Y combatía con energía las deficiencias señaladas en el párrafo anterior: ¨El ajuste, sin previamente hacer una exhaustiva investigación, no se puede hacer. No es delito que falte un material, el delito es la forma en que se hace el ajuste de inventario¨. Y casi a continuación agregaba: ¨Tiene que estar bien claro que el faltante, es en esencia un robo, un desvío de recursos¨. [9]

Pero no se logra avance en la actuación de los hombres de un día para otro. Aún más, lograr cambios en gran parte de la sociedad cubana constituía un reto para la dirección del reciente proyecto cubano de educación.

El autor considera que cuando realmente se logre convertir al profesional de la economía en un abanderado de estos valores éticos, la calidad de los resultados de los controles internos y de las auditorias iría en ascenso incuestionablemente, ya que el trabajo cotidiano se acercaría cada vez más a la perfección esperada.

Educar en valores a los nuevos profesionales de la economía.

Ahora bien, cómo educar al nuevo profesional de la economía en valores. Cómo debemos estructurar y hacer un reflejo condicionado al alumno (futuro economista) sobre los principios éticos, cómo lograr que éste joven que hoy pasa por nuestras aulas en las universidades, sea mañana un hombre que actúe siempre sin violar principios éticos.

Los duros años del periodo especial resquebrajaron la actuación de muchos profesionales. Hoy estamos ante un nuevo proceso de maduración revolucionaria que es parte inseparable de todas las esferas de la vida cubana. Por suerte, contamos todavía con nuestros dirigentes históricos, ejemplos a seguir en cuanto a integridad y moralidad y con toda una generación formada a lo largo de las primeras cuatro décadas de la Revolución, que tienen la responsabilidad de la educación de las nuevas generaciones.

Pero educar en valores éticos no basta solamente con tomar al estudiante universitario y verter en él durante los seis años de su carrera todo un torrente de diversas formas pedagógicas de enseñanza aprendizaje sobre el tema, ello es importante, pero este educando cuando llega al nivel superior, tiene que haber recibido durante todos los niveles de estudio que le precedieron, su cuota correspondiente de valores éticos. Este proceso es como una cadena de transmisión que une a las ¨ruedas dentadas¨ de cada nivel educacional.

Las Máster en Ciencias Concepción Romero Pérez y Haydeé Acosta Morales plantean lo siguiente:

La formación de valores es un proceso complejo que ha de iniciarse desde edades tempranas y en el que han de intervenir múltiples factores desde el familiar, escolar, comunitario y social. Cada uno de estos escalones desempeñará un papel importante y que no podrá ser desconocido por los otros, si se esperan buenos resultados.[10]

Y más adelante plantean estas investigadoras en el mismo artículo:

Enfrentar la formación axiológica desde la perspectiva docente educativa exige tener en cuenta una serie de problemáticas a resolver dada la complejidad de este proceso. Una de ellas se refiere a qué valores formar.[11]

Sería imposible prácticamente crear una asignatura por cada tipo de valor a formar. Sería ilógico crear todo un sistema metodológico para desarrollarlo. Pero la psicología y otras ciencias que estudian el desarrollo axiológico humano, sí han determinado una escala, según las edades, para la enseñanza de cada tipo de valores éticos, a qué edad inculcar unos y otros. La universidad se encargaría de moldearlos todos. Aunque para las modalidades de estudios semipresenciales el estudiante estaría un ´poco lejos´ del alcance de los profesores.

En condiciones de menor presencialidad resulta indispensable que el estudiante se sienta acompañado, asesorado, guiado adecuadamente en sus estudios, y encuentre pleno apoyo cuando sienta la necesidad de consultar a sus profesores algunas decisiones relacionadas con su labor de formación.[12]

Es importante entonces en las condiciones de menor presencialidad, común en las Sedes Universitarias Municipales, la labor del tutor. La atención personalizada constituye una importante vía formal donde puede asentar todo su potenciar el proceso didáctico axiológico. En estas condiciones las relaciones profesor-estudiante deben tomar un grado de afectividad importante que transcienda los marcos perimetrales del asesoramiento académico de la asignatura y se convierta en una forma novedosa de impartir experiencias éticas.

No solamente inculcarle valores al educando, sino enseñarle también a reconocer una actividad valorativa, o sea, que sean capaz de dominar un proceso subjetivo que refleje la significación objetiva de las cosas, dicho de otra manera, la valoración o no de los fenómenos u objetos con que interactúa. A medida que el estudiante le dé una mayor significación al trabajo que realiza, los valores éticos irán consolidándose paulatinamente también.

Si parafraseamos aquello de que la educación de un niño comienza años antes de que éste nazca con la educación de los padres, podemos afirmar que los valores del futuro graduado de la economía surgen antes de su enseñanza con la formación de valores que recibieron los docentes que le impartieron clases, y en ello la universidad asume su cuota de responsabilidad, porque el autor del presente trabajo considera que la base esencial para inculcar valores es el ejemplo que emite el personal docente, que sea digno de imitación. Pero el ejemplo de los docentes también tiene que estar acompañado de un protagonismo elemental que los centros de enseñanza superior deben transmitir a través de un sistema organizativo docente eficiente, una adecuada estructuración y funcionalidad de las organizaciones, una elevada calidad de las clases de las diferentes asignaturas con un enfoque importante axiológico, que le brinden al alumno un ambiente adecuado en su escenario educativo, sin excluir su participación directa. El hombre es un ser perfectible y la educación constituye una tarea perfectiva.

Cómo educar en valores, diferentes autores se han referido al tema y si hacemos un resumen sintético de esas ideas, podemos encausarlas en dos perfiles imprescindible, sin menos preciar los otros escenarios académicos en que se desarrollan los mismos: una, desde la clase y otra, desde la universidad.

Desde la clase:

  • a) La ejemplaridad del docente.

  • b) La organización del tema a desarrollar.

  • c) Exigencia en el cumplimiento del estudio individual.

  • d) La competencia del profesor.

  • e) El liderazgo del profesor.

  • f) En el desarrollo de ideologías.

  • g) En el protagonismo estudiantil.

Desde la Universidad:

  • a) Desarrollar tareas de impacto social.

  • b) Vincular al estudiante en investigaciones y trabajos curriculares.

  • c) Estimular la participación en las tareas de las organizaciones de masa y política.

En la formación de valores las tareas de impacto social son elementales, vincula al estudiante con su radio de acción, con el medio donde se desarrolla, con el territorio que al final va a recibir sus beneficios profesionales. Al respecto coincidimos con lo siguiente:

Las tareas de impacto son aquellas que provienen de los Programas de la Revolución, otras tareas que se realizan en la provincia y en los municipios donde están ubicadas las sedes centrales y las SUM. También se incluyen tareas en la propia universidad o SUM. Estas tareas se realizan como parte del proceso de formación de los estudiantes y deben estar incorporadas en las acciones educativas individuales del proyecto educativo.[13]

Didácticamente debemos encontrar un método pedagógico que contribuya también a la formación de valores, sin discusión alguna apelamos al que el método sea participativo. Cuando un estudiante realiza una actividad práctica en una empresa, es casi nula la obligación de que nos describa cómo percibe los valores éticos de los trabajadores de la economía de esta entidad. El autor del presente trabajo considera que una tarea como ésta contribuye a medir (y a medirse) en una escala de valores hasta qué punto el ambiente de trabajo encontrado es de confiabilidad o no, si existe solidaridad o no entre los departamentos, si hay sentido de humanismo en las áreas, y que al final, el estudiante sea capaz de llegar a conclusiones propias de relacionar los resultados del trabajo encontrado con los niveles de valores señalados.

A los estudiantes de las carreras económicas se le debe profundizar más en la preparación jurídica, es vital que conozcan leyes, normas y regulaciones afines a su actividad y cuál es el costo de violar estos preceptos, no como modo de intimidación, si no como una guía valorativa de su alta responsabilidad social. Debemos enfrentar valores éticos contra violaciones de principios laborales de forma tal que se comprenda de antemano que el no cumplimiento de los lineamientos establecidos socialmente es sancionado enérgicamente.

Actualmente existen asignaturas que tienen implícito una base legislativa, que para desarrollarlas hay que hacer referencia obligada a las normas jurídicas que reglamentan su contenido, pero el autor considera que ello es insuficiente y el objetivo general de la misma no deriva hacia la formación de valores éticos, si no hacia la comprensión de las habilidades necesarias para ponerla en práctica.

En estos momentos nuestro país lleva adelante una tarea de reordenamiento económico y precisa de una exigencia elevada ante cualquier manifestación de corrupción. Este ámbito social actual debe ser material de estudio de los educando universitarios y si se dan las posibilidades, integrarlos al mismo, para que sean parte activa del mismo y conozcan como en un proceso de idoneidad laboral, los trabajadores con mayor sentido de la responsabilidad y el cumplimiento, los más competentes, o sea, resumiendo, los trabajadores con elevados valores éticos son casi siempre los que quedarán ocupando plazas.

Se tiene que conocer el medio, como actúa la sociedad, la época contemporánea, para orientar una educación en valores exitosa. Todo este proceso pone en evidencia una vez más que los valores poseen un carácter histórico concreto, es decir, existen y se desarrollan en correspondencia con la realidad social en que vive el hombre, lo que tiene una gran importancia en la labor educativa que realizan los docentes.[14]

El autor del presente trabajo considera que cuando algunos valores éticos en la personalidad de un estudiante toman mayor fuerza en él, esto asienta las bases para la consolidación de otros, e indiscutiblemente que el ser humano se hace mejor con relación de lo que espera la sociedad de él. Para los estudiantes de economía es imprescindible que cuando se gradúen, estén convencidos, de la responsabilidad social a la que se van a enfrentar, y que esa responsabilidad será sólida si en su yo interior, los valores éticos necesarios para la carrera estén al menos cultivados, la vida laboral se encargará de cosecharlos.

El humanismo que se desprende de la consolidación de los valores éticos, hará que el profesional de la economía se inserte en su medio de una forma más rápida y adecuada. Por lo general los contadores y financieros trabajan en colectivo, forman parte de un grupo de trabajo donde el esfuerzo individual se complementa en todos, al final, la organización recibe los beneficios. Los resultados se consolidan de forma positiva si está impregnada en cada uno de los miembros del colectivo una cultura organizacional destacada. Los valores son esenciales, por cuanto constituyen la base de la cultura organizacional, existen y sostienen el proceso de toma de decisiones, a la vez que contribuyen a determinar otros factores que también resultan decisivos para los modos de comportamiento de las personas. Los valores compartidos unen a las personas y lo comprometen a trabajar juntos por los objetivos comunes.[15]

Lógicamente, la ética profesional personal es muy importante, pero mucho más importante es saberla irradiar hacia los demás trabajadores del departamento y de la empresa. Cuidado hay que tener que el comportamiento no ético de otros trabajadores influya en nuestro actuar. Cuando se detecta desde nuestro puesto de trabajo deficiencias como la que enunciamos en el ejemplo de los inventarios de materiales y sus ajustes, o cualquier otra que ponga en tela de juicio nuestra confiabilidad, confidencialidad, credibilidad o competencia, debemos enfrentarla. Si la empresa no tiene una política estructurada para combatir estos males, entonces debemos recurrir al nivel superior, pero bajo ningún concepto se debe inmiscuir un contable financiero en estos modos de actuación que se alejan indiscutiblemente de nuestros valores éticos.

Todo lo antes expuesto, asegura que la educación en valores y el futuro comportamiento laboral del graduado de nivel superior en las ramas de la economía, están indisolublemente ligados. A la Nueva Universidad Cubana le corresponde asumir el reto formador del futuro profesional y para las Sedes Universitarias Municipales este reto tiene que ser una tarea en constante perfeccionamiento, debe ser creativa como institución que imparte clases en condiciones de menor presencialidad, debe velar por el cumplimiento de una labor de tutoría personalizada con un alto rigor pedagógico, que no solamente instruya, si no también que sepa educar en valores.

Conclusiones

En el presente trabajo hemos desarrollado algunas ideas sobre la importancia que reviste la educación en valores en la Nueva Universidad Cubana en la formación del estudiante de las carreras de economía, más específicamente, contabilidad, convencidos de que con ello se puede lograr un enfrentamiento contra las deficiencias y errores del trabajo contable financiero en los futuros escenarios laborales del graduado. También se expone los principios elementales de los valores éticos que el licenciado en contabilidad debe asumir y el papel rector que en esta educación debe trasmitir la asistencia tutorial en las Sedes Universitarias Municipales.

Se propone que en las prácticas laborales, los estudiantes describan los valores éticos que encuentran en el personal de los departamentos y áreas donde desarrollen su trabajo así como aquellos en que se adolecen y pueda afectar los resultados finales de la empresa.

Se propone además que se integre a la carrera de contabilidad asignaturas relacionadas con la legislación financiera vigente de forma mucho más explícita con relación a la formación de valores éticos, que contribuyan a la formación integral del estudiante, logrando con ello que el mismo conozca de antemano las regulaciones y normas legisladas en el país y las consecuencias que pudieran acarrear violarlas.

Bibliografía

  • 1. Acosta Morales, H; Batista Tejeda, N; y otros (Compiladores): (2007) La formación de valores en la Nueva Universidad: El tutor y la atención personalizada. Libro digital

  • 2. Arcos Bergnes, Ángel. Evocando al Che. Ed. Ciencias Sociales, La Habana. 2009.

  • 3. Artículo: Mejora Eficacia del Control Interno. Periódico Escambray. 21 de junio de 2010.

  • 4. Autores Varios. Conceptualización General de Valores. Libro Digital.

  • 5. Castro Ruz, Fidel. (2003) Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en la Clausura del Congreso Pedagogía 2003, 7 de agosto del 2003. La Habana.

  • 6. Colectivo de autores: La Nueva Universidad Cubana y su contribución a la universalización del conocimiento. Ed. Félix Varela, La Habana, 2006.

  • 7. Colectivo de Autores: Los métodos participativos ¿una nueva concepción de la enseñanza?, Capítulo IV, Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior, CEPES. Universidad de La Habana. 2000.

  • 8. Estrada Zamora, Raúl. ¨El tutor en la nueva universidad cubana¨. En: (consultado el 12 de julio del 2006).

  • 9. Fabelo Corzo, José Ramón. (2000) ¨La naturaleza de los valores humanos¨. En Concepción Romero Pérez; Haydeé Acosta Morales y otros ¨La formación de valores en la Universidad: exigencias teórico-metodológicas¨. Universidad de Matanzas. 2000.

  • 10. Hernández Díaz, A: Algunas consideraciones sobre el modelo de continuidad de estudio, Centro de Estudios para el Perfeccionamiento de la Educación Superior, CEPES. Universidad de La Habana. 2000.

  • 11. Horruitiner Silva, P. La Universidad Cubana: El modelo de formación. Ed. Félix Varela, La Habana. 2006.

  • 12. Konstantinov, F y otros. Fundamentos de filosofía marxista-leninista. Parte 1: Materialismo dialéctico. Ed. Ciencias Sociales, La Habana. 1976.

  • 13. Milián Borroto, Lourdes Noemí y coautores. ¨La labor educativa del tutor, elemento clave en el proceso de universalización¨. En: La Nueva Universidad Cubana y su contribución a la universalización del conocimiento. Colectivo de autores. Ed. Félix Varela. La Habana. 2006.

  • 14. Ramos Serpa, Gerardo: (1996).¨La valoración como momento de la actividad humana¨ En: La actividad humana y sus formas fundamentales. Universidad de Matanzas.

  • 15. Romero Pérez, Concepción. ¨Algunas concepciones sobre el valor¨. En: La formación de valores morales (Honestidad y Solidaridad) en los estudiantes de segundo año de las carreras de ingeniería mecánica y química, a partir de la asignatura economía política II. Tesis de Maestría. Anexo VIII, 1999, Universidad de Matanzas.

  • 16. Romero Pérez, Concepción. ¨Algunas teorías y estrategias para la formación de valores desde la instrucción¨. En CD Curso: Formación de valores desde la instrucción. CEDE-CREA, 2006.

  • 17. Romero Pérez, Concepción; Acosta Morales, Haydeé. La formación de valores como componente del proceso docente educativo en la Universidad. Universidad de Matanzas.

  • 18. Romero Pérez, Concepción; Acosta Morales, Haydeé: Valor y valoración en la formación del estudiante universitario. En: Revista Educación Universitaria No. 3. ASES. UMCC. 2000.

  • 19. Sánchez Noda, Dr. Ramón. Enfoque Integral para la labor educativa y político ideológica y de la Defensa en la Universidad. En Acosta Morales, H; Batista Tejeda, N; y otros (Compiladores): 2007 La formación de valores en la Nueva Universidad: El tutor y la atención personalizada. Libro digital.

  • 20. Vázquez Cedeño, Silvia. ¨La educación en valores en la universidad. El papel del profesorado¨. En: Acosta Morales, H; Batista Tejeda, N; y otros (Compiladores): (2007) La formación de valores en la Nueva Universidad: El tutor y la atención personalizada. Libro digital.

  • 21. Vela Valdés, Juan. Los retos de la Nueva Universidad Cubana. Conferencia Especial. Congreso de Pedagogía 2007. Ed. MES. La Habana. 2007.

 

 

Autor:

Lic. Gervasio Mezquida Tirador

UNIVERSIDAD AGRARIA DE LA HABANA

¨FRUCTUOSO RODRÍGUEZ PÉREZ¨

SEDE UNIVERSITARIA MUNICIPAL BEJUCAL

DIPLOMADO BÁSICO DEL PAAAES

[1] Vela Valdés, Juan. Los retos de la Nueva Universidad Cubana. Conferencia Especial. Congreso de Pedagogía 2007. Ed. MES, La Habana. 2007.

[2] Periódico Escambray. Mejora eficacia del Control Interno. 21 de junio de 2010.

[3] Konstantinov, F y otros. Fundamentos de filosofía marxista-leninista. Parte 1: Materialismo dialéctico. Ed. Ciencias Sociales, La Habana.1976.

[4] Ibídem 3.

[5] Fabelo Corzo, José Ramón. La formación de valores en la Universidad: exigencias teórico-metodológicas. Universidad de Matanzas, 2000.

[6] Autores Varios. Conceptualización General de Valores.

[7] Ibídem 6.

[8] Ibídem 6

[9] Arcos Bergnes, Ángel. Evocando al Che. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 2009.

[10] Romero Pérez, Concepción; Acosta Morales, Haydeé. La formación de valores como componente del proceso docente educativo en la Universidad.

[11] Ibídem 10.

[12] Horruitiner Silva, P. La Universidad Cubana: el modelo de formación. Ed. Félix Varela, La Habana, 2006.

[13] Acosta Morales, H; Batista Tejeda, N; y otros (compiladores). (2007). La formación de valores en la Nueva Universidad Cubana: El Tutor y la atención personalizada. Libro Digital.

[14] Ibídem 12.

[15] Sánchez Noda, Dr. Ramón. Enfoque Integral para la labor educativa y político ideológico y de la Defensa en la Universidad.

Partes: 1, 2


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