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¿Filogénesis o involución?: Postura- equilibrio y deformidades raquídeas y/o dolores lumbares


  1. Resumen
  2. Introducción
  3. El Homo se bipedesta hacia la postura erecta ideal
  4. El mundo se nos viene encima. ¿Filogenia o involución?
  5. Involución
  6. Conclusiones
  7. Citas y notas

Resumen

La investigación delinea, en apretada síntesis desde lo prehistórico hasta la modernidad, la evolución relacional postura-equilibrio del hombre; "niño primero". Interiorizando, cómo se establece tal relación. Pero sobre todo, cómo violamos el legado más preciado: La postura erecta ideal (con sus dramáticas consecuencias para la columna vertebral), tremendamente aprendida durante millones de años "como actos voluntarios que se hicieron automáticos" (en la actividad física-esfuerzo físico y su recíproco lo sensorio-perceptivo-motriz); y recreados por el Homo Sapiens, hasta cierto minuto, mediando enaltecedoras actividades de modo imitativo primero y otras de modo preconcebido. Cuestionándonos: ¿Filogénesis o involución? El mundo se nos viene encima: "Aunque mucho se investiga y se habla los casos de deformidades adquiridas [del raquis vertebral] no disminuyen." Dramáticas cifras lo atestiguan.

SUMARY:

The investigation delineates, in tight synthesis from what prehistoric to modernity, the relational evolution posture the man's equilibrium; "Little first boy". Interiorizing, how such acquaintance becomes established. But most of all, how we violated the more valued legacy: The erect ideal posture (with his dramatic outcome for the spinal column), tremendously learned during million years like noncontentious proceedings that they became automatic (in physical activity physical effort and his reciprocal the sensory perceptive driving); And entertained for the Homo Sapiens, to certain minute, mediating extolling activities of imitative first mode and others of preconceived mode. Wondering: Filogénesis or involution? The world rushes toward us on: "Although very much one carries out an investigation and speaks him the cases of acquired deformities de el raquis vertebral they do not diminish." You write dramatic arts in code of such dramatism they bear witness to it.

Introducción

Según Hernández (1986), "Las acciones de los segmentos corporales y su expresión de conducta espacial, constituyen la base de las acciones musculares." Y que, "La traslación humana es una expresión simple, elemental del movimiento; pero [que] ha necesitado de millones de años de desarrollo evolutivo, hasta alcanzar o lograr sus particularidades actuales."

Pero, ¿Qué era el Homo antes de serlo? ¿Cómo aparece sobre la faz de la tierra? ¿Qué lo condiciona? ¿Qué condiciona la "conducta espacial" y su unívoco, la "postura-equilibrio", que lo identifica? ¿Es el "movimiento" factor intrínseco del equilibrio-postura físico humano? ¿Involuciona hoy el Homo posturalmente? ¿Cómo repercute sobre su columna vertebral? ¿Qué solución primaria al problema?: ¿"Las acciones musculares: prevención o terapia"?

En opinión del autor, la remisión del asunto, a la borrasca de los antepasados más lejanos; a la lucha en contra de lo que se irguió y que aún lo "esclaviza": La Ley de Gravitación Universal.

El surgimiento de la Comunidad Humana, está unido al ejercicio de la fundacional actividad física-esfuerzo físico subyacente, a la actividad productivo-material. El proceso evolutivo corrector de la postura física adaptativa antigravitatoria bipedestada (Goenaga, 2006), lo está también con esa relación histórico-material sujeto-mundo; analizado desde la perspectiva particular biomecánica, biosocial, psiconeurológica; tanto como motriz y no menos anatómica y fisiológica (Lázaro, 2000). Existiendo indudablemente un condicionamiento recíproco:

En juicio de ese propio autor (2000), el hombre evoluciona bajo un cúmulo de condiciones notables, irguiéndose sobre sí mismo bipedestadamente de manera total, hacia la postura erecta ideal. Lo hace luchando contra la fuerza de acción gravitatoria; la columna vertebral, como eje sustentante del sistema, la asume axialmente. Moderando el propio sistema, más que menos, con equilibrio estable. Postura espacial que alcanza – entre otros mecanismos – como resultante equilibrada, y que el sujeto logra bajo acciones de tipo sensorio-perceptivo-motriz, dirigida a los diferentes planos musculares encartados y a tales relaciones esquelético-articulares.

Así mismo manifiesta que, en el proceso filogenético "…postura-equilibrio [que] implica una dinámica compleja", surgen las curvaturas fisiológicas vertebrales. Curvaturas que compensan el sistema mecánicamente de modo antigravitatorio; en función, valga lo redundante, mecánico-adaptativa. Su apariencia es el fruto del correcto desarrollo y funcionamiento muscular, de los ligamentos y de la conformación específica de las vértebras.

Pero, llegado a un cierto punto, como origen del problema: Las nuevas tecnologías, el confort y el abandono de la actividad física acostumbrada, apuntaron a su postura: por agotamiento, falla la estructura músculo-esquelética antigravitatoria; desviándolo de su patrón bioadaptativo. Convirtiéndose en patológicas las curvas y/o apareciendo dolores lumbares (Lázaro, 2000; Puebla, 2006; Horsford y col., 2006): "…la vida moderna, a la que se le llama "civilización", demanda mucho de los adultos y el niño se ha ido quedando relegado en la mayoría de los casos a pequeños ratos de atención…" (Guevara Matamoros, 2010).

DESARROLLO:

El Homo se bipedesta hacia la postura erecta ideal

Dicho está: El sujeto humano será, es y fue una consecuencia de la actividad física – esfuerzo físico, estrechamente imbricadas a las aferencias propioceptivas. Actividad aparecida forzada, fortuita o deliberadamente programada. Si no, desaparecería como especie inteligente; única e irrepetible. O no habría aparecido como tal sobre la faz de la tierra.

Resultando, la independencia postural bípeda. Que comienza a alcanzar evolutivamente hace alrededor de 100 000 – 40 000 años a.n.e. (las fechas serán controversiales, Leakey, 2006) el hombre de Neanderthal. Verticalización postural (Hernández, 1986) adquirida por anteversión de las extremidades superiores; ello dotó a la columna vertebral del denominado ángulo del resorte bípedo; sector lumbosacro: el proceso evolutivo humano, con primacía en las curvas fisiológicas; marcando el nacimiento de tal lordosis. La cadera, como base intermedia de sustentación, biomecánicamente se proveyó de mayores posibilidades acelerativas, de movimiento. Dicha lordosis su resultado. La dirección pupilar dada la posición de la cabeza también es determinante. (La relajación postural incide sobre el sector lumbosacro, por lo que se debe de prestar máxima atención a sus angulaciones, en búsqueda de mejorar la estatura en jóvenes y adultos. El desarrollo de la conciencia postural desde tempranas edades es de vital importancia por tal razón).

El inicio de la postura física erecta - sobre la extremidad anterior animal – implica un cambio en la mecánica biológica de la columna vertebral; así como del complejo músculo-esquelético. El conjunto de músculos paravertebrales: músculo epiespinoso (m. spinalis), el dorsal largo (m. longíssimos) y el iliocostal (m. iliocostalis): erectores del tronco (m. erector spinae), asumió la estabilidad del raquis vertebral (Hernández, 1986). Postura erecta bipedestada que no constituye desde el punto de vista de la Física un verdadero equilibrio estable, sino un desequilibrio compensado de modo permanente y constante; en el que se encuentra vinculada la estructura y la habilidad motriz, tanto como su competencia, y el rendimiento motor (Lázaro, 2000).

Por lo que, hay que tomar en cuenta que el insuficiente tono e inhibición del conjunto muscular antes citado, arroja la proyección de una figura humana de rasgos inequívocos: "…retroversión de pelvis, sifosis dorsal, hiperextensión de cuello con la cabeza inclinada hacia delante y abajo, e hiperextensión de la rodilla, como respuesta incorrecta a la acción de la gravedad…" fruto de los factores socioemocionales antes referidos (Vayer, 1982).

La evolución había abandonado los ancestros branquiales y consecutivamente el hábito reptante locomotor tetrápodo; adaptativo al medio terrestre. Dando pasos hacia la cuadrupedia, tránsito hacia la verticalización postural. Genealógicamente representa al hombre 2-3 millones de años a.n.e, el australopithecus. El Homo erectus lo hace 750 000 años antes de nuestra era.

El Homo Sapien es el sucesor depositario – postural – evolutivo de su antepasado neanderthalensis (sin entrar a analizar, al Homo habilis, al Hombre de Cromagnon, al Homo Sinencis, el Hombre de Java), desde hace unos aproximados 40 000 años a.n.e. Emerge de los milenarios tiempos, en que por excelencia la Madre Natura es la Facultad de Cultura Física, en la que si quiere sobresalir: sobrevivir, debe de ser el más aplicado de los alumnos.

Luego, la filogénesis del hombre, no es la historia de un sujeto con "…debilidades posturales [que] al incrementar las lordosis y sifosis, crean las condiciones para profundizar las modificaciones laterales de la columna…" Es decir: con patologías que apunten a disfunción y/o insuficiencias por consolidación de"… ligamentos flácidos, poco desarrollo de los cuerpos [vertebrales], relajación de la musculatura [que producen]… aumentos exagerados de las curvaturas anteroposteriores…" (Hernández, 1986). De algún modo la Antropología Física, la Arqueología y la Etnografía nos lo muestran.

Es decir, portador de "…la postura erecta ideal [que] se obtiene… eliminando todos los actos de origen voluntarios, debidos a móviles distintos a estar de pie que se hicieron automáticos habiendo llegado a formar parte de la "actura" personal, de la situación erguida". Dado que "…desde la dinámica biológica, la postura puede definirse como la actividad refleja de un organismo respecto a su adaptación al espacio (Hernández, 1995; Wallon, 1979); o según Rose (2005), citando a Shumway-Cook y Wollacot (2001), "…la alineación biomecánica de las distintas partes del cuerpo…"

Casi por demás, ¿Cómo imaginarlo, entonces, posturalmente débil, torcionado sobre sí mismo permanentemente, o encorvado del mismo modo? ¿Cómo imaginarlo cazando, o al ataque o repeliendo estos. Incluso, en estampida, porque en ello le va la vida?

Tal modelo, fue adquirido generación tras generación por los más pequeños; hombre más tarde, en tránsito de la horda a la gen, y plenamente inmersos sus descendientes a todo lo largo de la Comunidad Primitiva; de manera imitativa, reforzada por la propia actividad física - esfuerzo físico, que sumaba el 100 % de la fuerza muscular. El destino de la caza lo fortalecía. Pensamiento y lenguaje oral se perfeccionaban producto de la complejidad productiva. El instinto animal se reprendía. Se limitaba el instinto sexual. Se humanizaba el sujeto: Así aparece el Homo Sapiens.

Similar identidad físico-postural-corporal, queda reflejada sobre el sujeto humano de los primeros Estados de la Antigüedad, reseñado por Goenaga (2006):

El Homo sapiens de India, China, Egipto, Grecia y Roma, que marca el fin de Homo primitivo, adquiere como legado, sofisticado lentamente, la lucha cuerpo a cuerpo y con lanza. La natación, el boxeo, la equitación; la gimnasia y lanzamiento, como el del disco: esfuerzo físico-preparación física, dirigida a la educación física como guerrero. El Homo griego la divinizó por amor a al belleza corporal; postura y armonía.

La lucha y el boxeo favorecen su equilibrio-postura. Los 21 músculos del grupo toracocervicocraneal; de ellos el esternocleidomastoideo, el escaleno y el largo del cuello accionan en la región cervical, producto de la flexión ventral. Por pertenecer al complejo muscular del tronco, comunican acción antigravitatoria. La flexión dorsal, presente; activada por el erector del trono (erector espinae). Máximo responsable en la postura erecta ideal desde el albor del homo prehistórico. Toda confrontación cuerpo a cuerpo favorece tal equilibrio, el sujeto se somete a estados físicos cuyas aferencias propioceptivas lo inducen a acciones musculares de participación amplia de todo el sistema; vinculadas a su conducta espacial y a su control.

Favorece también la postura ideal, por participación profunda de la flexión dorso-ventral, la equitación y la natación. Los de la cintura pélvica también participan.

La gimnasia máximo exponente: El homo egipcio la practicó "… con… más perfección que en nuestros días." Roma no alcanzó el vuelo de la Grecia conquistada: Grecia es el Discóbolo, que, aunque no en una flexotorsión profunda lateroizquierda del tronco, "El más complejo de los mecanismos troncoidales… y flexoextensor importante…" exterioriza la línea alba y a cada lado el músculo recto abdominal, equilibradamente hipertrofiado. Resalta además el músculo oblicuo externo. La hipertrofia del externecleidomastoideo se aprecia ascendente, desde su origen en la clavícula, a lo largo del externón, hasta la región oxipitaloidea, extremo distal de inserción. El trapecio del mismo lado (izquierdo) se muestra igual. De la cintura pélvica se visualiza el gluteo máximo. La estabiliza: basculación. El homo feudal aquilata la herencia: sus "siete virtudes": equitación, natación, lucha, caza… los vasallos imitaban y se educaban en la actividad física también. El Homo renacentista, luego burgués, vuelve a lo griego. La gimnasia perdura. Los aparatos y lo medicinal gimnástico crecen; hasta que el "homo sapiens" arroja más cuerpo, que espíritu, al mundo desarrollista.

El mundo se nos viene encima. ¿Filogenia o involución?

El cuadro epidemiológico que se ofrece en lo adelante, es la consecuencia de que el eficiente uso del 100% de la fuerza muscular, en el homo primitivo; ya era el 90 % en el homo sapiens, en las primeras décadas de 1800 del mundo actual; siendo tan solo ya, el 1% en el hombre del mundo industrializado. Es digno de análisis, por lo amenazante, tal cuadro. Según Bravo (2006):

Pacientes comprendidos entre 25-59 años de edad, están aquejados en un 64%, y en 1954 (Hult) en Suecia por síndromes doloroso lumbar secundario a debilidad muscular. De este año hasta 1969, en edades comprendidas en tal intervalo se reporta 67% y 75% (Oral, Hisch). Es del 80% la incidencia de este síndrome en personas comprendidas entre 18-64 años de edad, en E.U.A (Nagi, 1973). En 1992, el 72 % de un trabajo de población estuvo afecto al mismo mal; de similar origen (Moens y col). El reporte es norteamericano. En España, reporta Ortega y colaboradores (1995) una incidencia del 60% del síndrome; podrían estar implicados siete millones de españoles. Casos todos, (Pollock, 1995) referidos a hipotonía muscular y déficit de flexibilidad como etiología primaria. Y según Álvarez, (1988) por defecto funcional: inadecuada actitud postural

Involución

Los niños no escapan a la pandemia postural asociada a debilidad muscular: España reporta el 16% de ellos implicados en la dolencia. Otros plantean que el 23.5% por iguales causas predisponentes. En tanto México, reporta que 1 de cada 5 niños mantienen similar comportamiento. La Habana. Cuba, Robaina (2006), en un estudio longitudinal: 16 clases, reporta que un 48.7% de niños entre 6 y 11 años de edad son afectos a deformidades por posturas inadecuadas. En el municipio de Niquero. Provincia de Granma. Cuba, Mariño (2010), reportó en una muestra de 25 niños de una población de 112, con edades de 8 y 9 años, que el 72% de los sujetos a entrevistas-encuestas reconoció tener mala higiene postural; un 71.1% llevar la mochila en mala posición y con un peso inadecuado: mayor que el 10% de su peso corporal. Además que un porciento altamente significativo reconoce la inexistencia de un sistema de juegos que fortalezcan los músculos de su espalda, sin dejar de tomar en cuenta el resto de los músculos antigravitatorios.

Aunque los valores antropométricos (3-10 percentil) y el IMC de todos los niños están dentro de la norma, reportó también que el test de la capacidad física condicional derivada, resistencia de la fuerza de los músculos flexoventrales, hecha a esos mismos 25 niños de la Comunidad Educativa Escolar "Armando Mestre Martínez", insertada en la comunidad en estudio: "Los Edificios", arrojó que de ellos 20 se categorizaron sin nivel, para un 80 %. Categorizando el resto, en los niveles II, III y IV; 1; 2; 2 niños respectivamente, para un 4 %; 8 %; 8 %, también respectivamente. El resultado de similar test para los músculos extensores de la espalda, categoriza sin nivel al 100% (según Popov, revalidada), relativo a debilidad muscular. Lo que corroboró el 72% de reconocimiento sobre la mala higiene postural asociada al fenómeno en estudio; agravada por el 71.1% también de reconocimiento de la mala posición y peso inadecuado de la mochila. Lo que los hace candidatos a probables desviaciones de la columna vertebral y/o dolores lumbares.

El hecho de que no exista una prueba para medir fuerza de los músculos erectores, habla de la falta de visión sobre la gravedad del tema investigado.

Dolorosamente además se constató que el personal pedagógico interactúa vagamente desde el punto de vista educativo sobre la higiene postural. Así mismo el Programa de Educación Física 1er ciclo de la enseñanza primaria, denota debilidad, al no plantearse un sistema de juegos para el fortalecimiento de los músculos antigravitatorios, y mucho menos de los ejecutados en posición contraria a la bipedestada.

No mejora el panorama, el propio programa de Educación Física orienta para el mejoramiento de la fuerza la ejecución de ejercicios de transportación de objetos con la parte hábil del cuerpo de cada cual. Así también se somete a carga estática adicional a la columna vertebral por traslado sobre la cabeza o en brazos de "pesos adecuados".

No es menos cierto que, por lo menos teóricamente, se enuncia la formación de hábitos higiénicos para la postura correcta, pero no se operacionaliza tan importante tarea; no olvidar que la fijación de hábitos (según el programa) se ejecuta a partir de la actividad. La verbalización: mensaje oral, y los ejercicios de organización y control, que aunque se pueden utilizar en cualquier parte de la clase, se considera necesario no recurrir continuamente a ellos, para no caer en el defecto de monotonía; además de no ser los más idóneos para el mantenimiento sostenido de la postura erecta ideal.

"Aunque mucho se investiga y se habla los casos de deformidades adquiridas no disminuyen." (Robaina, 2006).

Conclusiones

1- Cierto es que la vida nace en el mar; pero cierto es también que se muda para siempre a la tierra. En ese devenir surge el hombre, y en su lucha contra lo más hostil del medio, se bioadapta, en equilibrio (¿más? o menos) estable durante millones de años, en búsqueda de la postura que necesita. La lucha es eterna en tanto exista como especie y sobre la superficie terrestre, en tanto es de eterna la Ley de Gravitación Universal y a la cual no termina por adaptarse. Romper el equilibrio-postura, mantenido desde que se irguió de modo erecto y bípedo, por apartarse de lo que lo condicionó, es un suicidio. (Y no hablamos de renunciar a lo más elevado, humanamente, del desarrollo tecnológico; ni a las comodidades de las que el hombre, en su lucha por vivir mejor: calidad de vida, se ha apropiado).

2- Es determinante dentro del factor determinante, la estrecha correlación que existe entre la disminución de la resistencia de la fuerza de los músculos antigravitatorios: dorsales y ventrales y la desviación del patrón bioadaptativo.

3- Queda al descubierto la relación entre variables, por cuanto queda determinado, que la causa precede al efecto; que está asociada a este y, que se alterará el efecto en tanto se modifique la causa.

Citas y notas

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Autor:

Lic. Gabriel Mariño Salazar1

Dr. Orlando M. Pérez Rivera2

1. Licenciado en Cultura Física, Deportes y Recreación.

2. Especialista de Primer Grado en Ortopedia y Traumatología. Instructor.

Enviado por:

Fidela Rivero Verdecia

UNIVERSIDAD DE LAS CIENCIAS DE LA

CULTURA FÍSICA Y EL DEPORTE.

FACULTAD DE GRANMA

Niquero

2010.


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