Correlatos entre el cuerpo humano y la gnomónica


AÑO 2011


CORRELATOS ENTRE EL CUERPO HUMANO Y LA GNOMÒNICA
El cuerpo humano, como bien señala el Profesor Mariano Humberto VILLALOBOS VILLAGRA, es imagen microscópica del cosmos y este, es el reflejo magnificado del cuerpo. (01)
Uno y otro se comportan como sendas mónadas que coexisten, que mutuamente se relacionan y reflejan entre sí, cual espejos ubicados cada uno en su respectiva escala cósmica.

No debiera entonces extrañarnos que la gnomónica en general y muy particularmente las estructuras columnares y estelas, puedan reflejar al cuerpo humano en sus proporciones y que este reflejo quede al descubierto luego de aplicar la gnomónica a los sitios arqueológicos (arqueognomónica), por el contrario, es muy atinado pensarlo cuando nos damos cuenta que en la lucha por la vida, los humanos hemos construido instrumentos para prolongar nuestro cuerpo y así procurarnos del alimento, la efectividad en la defensa y la agresión, y fundamentalmente el nido donde habitar y procrear. Y es ese nido, colectivamente entendido, la urbe, la ciudadela, la ciudad "la machine à habiter" o máquina de habitar de LE CORBUSIER.- (02) .- Por ello no debiera extrañar, o en su defecto habría con que reconocer e identificarnos dentro de aquello que, en primer instancia, se nos aparece cual extraño.
Las sombras gnomónicas y los cielos por ellas dibujados en el suelo, pueden representar las distintas partes del cuerpo a la vez que los movimientos de la luna y las estrellas, la irrupción del Sol en primavera y su instalación cenital para plasmarse en los calendarios.
Calendarios Tozkin,Habb y Tun
Reciclado de maderas
R. CALVINO
Serpenteantes sombras cambian sus posiciones y mudan sus colores conforme a la luz solar y el estado del suelo durante el curso de todo el año, para luego de esa odisea de la sombra, finalmente se instalen como cielo número trece (03), en su carácter de experiencia calendárica y conocimiento racional, en las superestructuras del cerebro humano; que son las otras serpenteantes y correlacionadas circunvalaciones.


Correlato entre circunvalaciones cerebrales y sombras serpenteantes
No debiera extrañarnos que el hombre haya representado su propio cuerpo en la vara gnomónica y la vida, en la movilidad de las sombras, entendidas cual reflejo directo del fuego solar, del suceder y el desarrollo del conocimiento.
El hombre, desde tiempos remotos, empíricamente aprendió a medir la altura de los objetos muy altos, valiéndose de la altura del cuerpo en términos de su propia sombra arrojada sobre el suelo que pisaba; por lo menos, así parece probarlo la misma historia de la ciencia cuando tomando diversas fuentes y autores, coinciden en decir que TALES DE MILETO, quien introdujera el gnomón en GRECIA, basado en un papiro que conoció en un viaje a EGIPTO, supo medir la altura de las pirámides, simplemente midiendo el largo de sus respectivas sombras en el justo momento en que la sombra del cuerpo igualaba con su altura (04). En la umbra recta, o sombra arrojada, midieron la altura y en el serpenteante movimiento de las sombras, los humanos de entonces veían aquello que oculto tras las formas, animaba a las cosas y al hombre mismo, por lo que lejos de creer o afirmar, que este relato sobre TALES sea cierto, ¡si¡ hay que rescatar el conocimiento empírico y ancestral que el relato encierra, y que seguramente, si no fueron de las pirámides las alturas medidas, pudieron quizás, ser de otros objetos, reales o teóricos, pero el razonamiento es válido y el esquema racional es simple:

Este conocimiento analógico, preexistente en la cultura egipcia y probablemente ancestral, nos dice que es el cuerpo mismo, en este caso perteneciente a TALES DE MILETO, el que es tomado como vara gnomónica y habla en consecuencia de la reciprocidad entre vara y cuerpo. En base a esta y otras experiencias gnomónicas, ERASTÒSTENES, apoyado en la trigonometría, incursionó en la idea de localización geográfica y hasta pudo medir el tamaño de la TIERRA, lo cual, remite a la relación que guarda la vara gnomónica con el cuerpo humano, la sombra y la ubicación del hombre en el espacio geográfico, aspectos que se conjugan en el concepto de factor gnomónico,
ARISTÒTELES –METAFÌSICA-,
Lo caliente y lo frío, el fuego y la tierra y otros elementos, dice ARISTÒTELES en su METAFÌSICA, y el fuego solar, o la sombra que a este fuego refleja, nuestro cuerpo o en su representación, la vara gnomónica y la tierra o el suelo que pisamos, decimos nosotros.
No debiera extrañarnos que la vara gnomónica represente al cuerpo y en todo caso, si nos extrañamos, hay que recordar que el sentirla ajena al cuerpo humano, se debe principalmente a la distancia en el tiempo que nos separa de aquella decisión primera y seguramente traumática que hizo de un simple palo, el instrumento capáz de representarnos de cuerpo entero. Cosa que, pudo deberse al fin del vuelo de una lanza que inesperada y verticalmente clavada en el suelo, como lo afirma George SARTÓN, pudo despertar la idea de la vara gnomónica (05) o podría tal vez, remontarse a tiempo muy anteriores incluso, a la propia especie del hombre moderno u otras especies de primates, ya que la relación con el palo usado como instrumento de agresión, defensa, procuración de alimento y anidación, se verifica en los monos antropomorfos actuales y en este sentido, interpretar que del mismo modo a como el chimpancé utiliza un palo paralelo al brazo, cual prolongación del brazo, y siendo el brazo una parte del cuerpo, el palo en general es la prolongación efectiva del cuerpo y hasta el cuerpo mismo en la pelea. Mas aún, siendo la agresividad y la alimentación las dos motivaciones que MICHEL GOUSTARD cita como fundamentales del uso de instrumentos (06), y aunque también se verifique que puede ser usado por simple placer, el valerse del palo para la agresividad y o defensa, por sí mismo habla del reemplazo del cuerpo por un instrumento para evitar ser lastimado y en este sentido, el cuerpo es cualitativamente reemplazado cual prótesis si se prefiere, por la vara y o palo, aunque ese palo no mida cuantitativamente como el cuerpo.
Estos conceptos refuerzan la idea de que en sus orígenes, la vara gnomónica representara al cuerpo humano, fundamentalmente a través de su altura, aunque en algunos casos posteriores, esa altura pueda haber dejado de ser igual a la del hombre, debido quizás, a la carga subjetiva del grupo social y la posible herencia filogenético que podemos arrastrar de las especies anteriores ya que según MICHEL GOUSTARD, el palo que elige un chimpancé, es generalmente mas largo de lo necesario y el animal se engaña al momento de elegir visualmente la longitud del instrumento, corrigiéndose los errores luego.
Esto que podría deberse a alguna diferencia de visión entre el chimpancé y nosotros, pudo igualmente transmitirse al hombre que además supo desarrollar la imaginación para ver como lo afirma Robert JASTROW en su TELAR MÀGICO, o la vara gnomónica para representar al cuerpo en la maciza rama, decimos nosotros.
Por estas razones, siempre cabe la sospecha de que detrás de cada uno de los aspectos observables en el Parque Arqueológico y el Reloj Solar de COPÀN RUINAS, HONDURAS, se oculte y refugie tras las serpenteantes sombras gnomónicas específicas, algún correlato con el cuerpo humano y su ubicación en el espacio geográfico localizable como Latitud gnomónica y o factor gnomónico.
Frente a esta posibilidad, no debemos dudar en establecer relaciones y de ese modo poner al descubierto los posibles correlatos.-
En este sentido, puede observarse que la estela D, del Parque Arqueológico de COPÀN RUINAS- HONDURAS, principal sospechosa de cumplir con las funciones gnomónicas del Reloj Solar hallado por el equipo de la Dra PINEDA DE CARIAS, tiene, según se documenta, una altura de 3,53 metros, lo que significaría decir, el equivalente a dos probables alturas de un jefe maya, si para ello consideramos que siempre, en toda sociedad, la subjetividad colectiva de los contemporáneos, enaltece a sus mas encumbrados hombres de manera imaginaria y o proveyéndole atributos a sus cabezas, como sombreros, cascos y o plumajes que luego el arte suele canonizar como proporciones de belleza y tiende a medirlas en unidades extraídas del propio cuerpo humano, sean pulgares, piés, codos, cabezas y o simplemente alturas humanas.

Es probable que, siendo medianamente baja la altura del hombre maya y considerando su conformación y contextura física, les haya sido fácil dividirla en un número entero de 7 cabezas, de modo tal que, los hacedores de estelas, basados en esta proporción natural, hayan construido sus obras antropomorfas, bajo la artística proporción canónica de 8 cabezas humanas, como para de este modo, satisfacer el inconsciente deseo de enaltecer las figuras de sus jefes.
Esto mismo y frente a alturas y contexturas diferentes, pudo haberse resuelto en la proporción de 8 o 9 cabezas humanas si, por ejemplo se hubiera partido de figuras humanas delgadas y espigadas o, como hoy lo hacemos, conforme a las recomendaciones académicas, de 7,5 cabezas.
En fin, estas cuestiones de la subjetividad humana y los atuendos cefálicos, como cascos, coronas, emplumados sombreros etc, suelen modificar los cánones estéticos y dar resultados diversos. Es que en todo producto humano, incluso en las mercancías destinadas al mercado y consumo material, siempre existe un componente artístico que puede o no ser dominante y atento a ello, entre los restos de arqueológicos de COPÀN RUINAS, en tanto trabajo humano cristalizado en líticas estelas y estructuras, hay arte y proporciones que responden seguramente a cánones propios conforme a la aspirabilidad social (07) y al cometido de la obra, lo mismo que, recíprocamente, donde se verifica arte, hay trabajo humano en el que la subjetividad propia de sus creadores, con su carga de localismos signados por su latitud, gnomónica quizás, se plasma con mayor o menor grado de racionalidad.
En el caso de la estela gnomónica D, ese localismo parece reflejarse cobrando la altura de dos jefes mayas y un ancho cercano al de un cuadrado de lado aproximadamente igual a una sombra equinoccial de esa misma estela de altura 3.53m, lo cual se aproxima a la de una figura humana proporcionalmente duplicada, aunque dentro de los cánones estéticos que seguramente contemplaron lo que Carlos Otavio BUNGE supo llamar la aspirabilidad humana, en este caso del hombre maya.

La doble altura humana maya a que llega la estela D, seguramente encuentre alturas y proporciones crecientes en las de los postes que pudieron cumplir funciones gnomónicas. Es posible que partiendo del poste de altura simple, se haya llegado a su duplicación, pasando por proporciones intermedias, ya que estos postes gnomónicos, fueron los directos antecesores de las estelas gnomónicas (08) en la tarea de reemplazar al cuerpo humano y posiblemente también, quienes pudieron ir registrando en sus alturas y formas establecidas, quizás, algunos indicios de antropomorfización progresiva mediante grabados y tallados.
Es que las obras de arte son productos excluyentemente humanos que como destinatario solo tienen a su hacedor, el mismo hombre socialmente entendido y que a diferencia de otros productos humanos, su destino primordial, no es el consumo material de sus partes, sino el consumo no material de su composición estructural, figuras y colores, mediante la exposición y la apreciación subjetiva que permite valorar sus contenidos, que de alguna manera, cubren lo deseado y o aspirado, acentuando el valor artístico por sobre el de uso y o de cambio mercantil, lo cual no significa que un valor anule a o sustituya al otro, sino que, conforme sean los ejes a los cuales se lo referencia, se proyectarán cada uno de ellos con sus propios guarismos.
Por estar transitando caminos muy escabrosos, llenos de dificultades propias de la subjetividad perdida u sursumida en el pasado, es que se debe ser sumamente cuidadosos al momento de analizar estos sitios arqueológicos y tener siempre presente que no solo es válido, sino a su vez muy necesario, el teorizar y enunciar hipótesis y correlatos a riesgo de parecer descabellados, en tanto que estas hipótesis y correlatos, en su carácter teórico, no afecten u alteren directamente el valioso tesoro arqueológico que puedan contener. Hay que ser muy cautelosos también, a la hora de aplicar estas teorías, tratando por cierto y como ya dijimos, de no alterar el sitio arqueológico.
Esta es una razón más como para esforzarnos en el desarrollo de una gnomónica teórica que sea aplicable a los sitios arqueológicos (arqueognomónica) valiéndose de conceptos como el de factor gnomónico y sombras específicas, los cuales nos permiten calcular y medir a distancias remotas, preservando materialmente el lugar y sin dañar ni alterar el sitio.
Para confeccionar este trabajo y representarnos el Parque Arqueológico de COPÀN RUINAS, el Parque del Sol y la Estela D, no hemos contado con gráficos ni fotos , de modo que basados en indicaciones diversas, hemos tratado de reconstruír el sitio y así dibujar nuestros propios planos y representaciones.


Según el documento de la Dra PINEDA DE CARIAS, la figura humana representada en la estela D, única orientada meridionalmente en el eje Norte-Sur, lo cual la hace sospechosa de su carácter gnomónico, es el jefe maya número 13 –el gobernante 18 conejos. Y se encuentra enmarcado por varias serpientes bicéfalas como así también por serpientes monocéfalas que representarían los solsticios, equinoccios y pasos del Sol por el Cenít, en tanto que también, cuando el Sol se muda bien al Norte y la sombra se proyecta hacia el Sur, se transforma en jaguar que se hunde en las profundidades de la tierra; todo esto visto desde lo que sería su mirador o altar, ubicado a una distancia que estimamos igual a la de una sombra invernal del sitio, esto es de 2,75m aproximadamente, que al recibir sobre su eje Norte-Sur, la máxima sombra meridional del verano, en sentido contrario a la de invierno, marcaría lo que según nuestro entender, es la diferencia absoluta de sombras extremas, que dentro de las zonas intertropicales, como es el caso de COPÁN RUINAS, no coincide con la diferencia algebraica de sombras extremas que fundamentan al factor gnomónico y con ello, podemos ciertamente sospechar de que los mayas de de este sitio, conocieron perfectamente y supieron manejar muy bien estos conceptos de sombras que, en la historia clásica de la ciencia, se le atribuyen al directo continuador de TALES DE MILETO, ANAXIMANDRO.
No sabemos como los Mayas y demás habitantes originarios de nuestra América, pudieron alcanzar estos conocimientos, pero sospechamos que atentos a la teoría de la convergencia evolutiva, muchos "ANAXIMANDROS americanos" pudieron originarse independientemente de toda influencia extracontinental, de modo semejante a como epigenéticamente se dieron los sistemas numéricos y el desarrollo de la capacidad de cuantificar y cualificar la cantidad que en general, alcanzaron todas las culturas humanas.
Esta estela D, considerada única en su tipo y orientación meridional, tiene 3,53 metros de altura y un ancho de su base, conforme surgiría de interpretar el documento de la Dra PINEDA DE CARIAS, de unos 0,95 metros lo cual nos induce la sospecha de las dos alturas humanas ya citadas y de un ancho muy próximo a los 0,91292 metros, propios de la sombra que dimos en llamar sombra equinoccial y que es la producida en el momento mismo en que el Sol, durante la descripción del arco diurno de su movimiento aparente, intercepta con el meridiano del lugar; correspondiente a nuestro uso de las 12 horas solares.

(09)
Veamos: si consideramos que la altura media maya pudo ser de 1,54 metros, (00) y esta medida dividida por 7 cabezas nos da un valor de 0,22m por cada cabeza, es probable que al construir la estela en la proporción estética basada en un cánon de 8 cabezas, hayan considerado la altura del jefe maya en los 1,76 metros que resulta de multiplicar 0,22 x 8 y que duplicando este valor, hayan llegado a los 3,52 metros, como medida prácticamente igual a los 3,53 metros documentados.
Al dar forma matemática a esta posibilidad concreta, tenemos

La letra h designa la altura gnomónica y el porque decidimos representarla con esta letra, se basa en la necesidad de reafirmar los correlatos que le dieron origen, entendido como el elemento material con que el hombre reemplaza a su cuerpo para verse a si mismo y estudiarse frente al cosmos.
Esta expresión matemática de aproximación al mecanismo subjetivo por el cual se determinaría la altura de una estela gnomónica, nos permite suponer que en etnias de alta estatura, por ejemplo 1,90m, como al parecer alcanzaron a medir LOS ONAS en el Sur ARGENTINO, de aplicar una proporción de 9 cabezas los llevaría a gnómones cercanas a los 2,50m.
Lamentablemente, no contamos con evidencias que avalen o nieguen esta posibilidad, pero es importante tenerla en cuenta para comprender estas tendencias de la aspirabilidad humana.
Luego, volviendo a la sombra equinoccial, decimos que este valor de 0,91292孠es muy cercano al de los 0,95m que en el documento sobre el sitio de COPÀN RUINAS, se asigna a la profundidad de la estela D, lo cual nos induce a pensar que, mientras la altura gnomónica refleja la altura humana, el ancho, podría estar reflejando a la sombra equinoccial o en su defecto, al ancho que la sombra equinoccial, pudo sugerirle y o imponerle a la racionalidad del Maya de COPÁN RUINAS, pues no habría que descartar que frente a la necesidad de optar por una altura simple o doble, el hombre de COPÀN RUINAS se haya planteado la posibilidad de seguir los mandatos de las sombras mas confiables y constantes y en este sentido, la sombra equinoccial, es una sombra que mediando entre las extremas de invierno y verano, es única para cada altura gnomónica.
En esto hay que tener en cuenta que los antiguos arquitectos, se guiaron mas por los correlatos diversos, que por cálculos abstractos y en este sentido, la correlación entre altura de la vara o estela gnomónica y sombra equinoccial, por la latitud geográfica muy próxima a la proporción entre alto y ancho humano, pudo sugerir que era lo adecuado a seguir para lograr la estabilidad de los cuerpos sólidos verticalmente plantados sobre el suelo.
Además de estos temas hubo otras cuestiones como:
1. elegir la distancia mas adecuada para una mejor lectura de las sombras, ya que por ser una zona intertropical, cercana al ecuador, la sombra meridional de verano, pese a ser la mas larga en su orientación hemisférica, resultaría muy corta al momento de ser comparada y medida con fines calendáricos, ya que cuanto mas corta la sombra, mas imprecisa se hace la medición. Así se pudo optar por dos alturas y llevar a 0,553m la sombra meridional de verano y a 2,75m la de invierno.
2. Una estela como la D, con 3,53m de altura, ubicada a 14,5º de Latitud (Lº), proyecta una sombra equinoccial de 0,91292m y en consecuencia, conforme a la media geométrica, sugiere 13,69m de distancia "p" para la ubicación del punto C que se relacione ortogonalmente con la latitud de concurrencia de las líneas de tiempo.

En consecuencia, el optar por una altura simple en lugar de doble, habría significado achicar fuertemente las sombras y los espacios, en tanto que, contrariamente, de haberla construido de tres alturas, habría resultado quizás, muy desproporcionada para los fines perseguidos.
Resumiendo, tenemos que :

Como puede apreciarse, pese a que la estela es de dos alturas humanas, la sombra de verano es muy chicha y apenas supera la mitad de la sombra equinoccial, lo que no sería adecuado para la estabilidad del cuerpo columnar de la estela D.

En términos de sombra equinoccial, la sombra de invierno es igual a tres sombras, la mitad aproximadamente la de verano y los 13,69 m elegidos para hacer converger en el punto C las líneas de tiempo, se ubicaría a 15 sombras equinocciales.y el ángulo formado contra el suelo, igual a 14,5º, como la Latitud (Lº).
Conforme surge de analizar el documento, la distancia entre el centro de la estela D y la Gradería Norte, sería de tres sombras equinocciales y o igual a la sombra de invierno, luego, desde la grada hasta la fachada de la estela D que mira al sur, es igual a la suma de la sombra de invierno mas la de verano, lo cual, no es otra cosa que la diferencia algebraica entre estas sombras extremas cuando, como en este caso, la sombra de verano tiene sentido invertido.
En consecuencia, constructivamente, las distancias entre la gradería Norte y la cara lateral Sur de la estela D, estaría reflejando la diferencia algebraica de sombras extremas.
Esta diferencia algebraica de sombras extremas, entre la grada y la cara sur de la estela D, concretamente medida con la altura de la estela D, tomada como unidad de medida, mide (en términos de la altura de la estela D), exactamente 0,9367, que no es otra cosa que el factor gnomónico correspondiente a la Latitud (Lº) de 14,5º y que es lo que conceptualmente nos permite ubicarnos en el espacio geográfica, dando respuesta a las preguntas de:
¿Dónde estoy ubicado?
¿Cómo me localizo dentro de la esfera terrestre en términos humanos?
Referido al sitio de COPÁN RUINAS, diremos:
¡¡¡Estoy en el hemisferio Norte, a poco menos de una estatura humana, o con mayor exactitud, a 0,9367堰artes de mi estatura!!!
Mas aún, del mismo modo como la diferencia algebraica de sombras y el factor gnomónico, se realizan materialmente en la construcción del Reloj Solar de COPÁN RUINAS, se podría verificar también, la diferencia absoluta de sombras extremas (no algebraica) "posiblemente", en la distancia que separaría la cara sur de la estela D y su llamado altar, sea de lateral a lateral, lateral a centro y o centro a centro, esto habría que verificarlo in-situs y o con mas datos que no poseemos, pero sí los indicios así lo estarían señalando. Mas aún, no sabemos a ciencia cierta que longitud separa al altar de la estela D, ni si las medidas son o no de centro a centro y o a laterales, pero si afirmamos que, la distancia no es azarosa, sino determinada por una de las sombras, la suma algebraica o la diferencia absoluta.

Altar mirador
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Dra PINEDA DE CARIAS- documento (03)

En nuestra concepción, el llamado altar, no sería otra cosa que un mirador meridional de sombras, que suponemos, tuvo como función gnomónica, evidenciar la diferencia absoluta de sombras con una distancia de 2,1947 m respecto de la estela D y o los 2,75 m de la sombra de invierno, que suman los 3,30 m de la suma algebraica entre las sombras del solsticio de invierno y de verano..

Si ahora nos remitimos a los 11,50 m que tendría la Gradería Norte, debemos señalar que, esta medida, aproximadamente se correspondería con unas 13 sombras equinocciales.

Estos resultados estarían indicando que las diferencias de sombras, el factor gnomónico y la sombra equinoccial, pudieron ser los patrones que en general, sirvieron de basamento para el diseño y construcción del Reloj Solar de COPÁN RUINAS..
Siguiendo en esa línea de interpretación y volviendo sobre el ancho, podemos suponer que cuando las sombras equinocciales sugerían anchos muy desproporcionados a la figura humana, del mismo modo como dejaron evidencias de sumar y restar sombras gnomónicas, haciendo marcas y ubicando estelas y o altares miradores de sombras, pudieron también, reducir el ancho para acomodarlo a las proporciones humanas, partiendo en pedazos, las sombras equinocciales, dividiéndolas en tantos segmentos como veces la vara y o estela gnomónica entraba en las diferencias y o sumas de las sombras extremas.Y siendo esto de resultado efectivo y equivalente al factor gnomónico, pudieron llegar sin proponérselo, a una solución práctica cercana a lo que indicaría la siguiente formulación empírica:

Lejos de afirmar que LOS MAYAS hayan decidido determinar así, el ancho de las estelas gnomónicas, dado que, ¡no es serio hacerlo! pues no contamos con evidencias para ello, si sirve en cambio, para teorizar desde sitios tan remotos como diversos y aproximarnos teóricamente, a los resultados que podemos obtener mediante el uso de una empírica y simple fórmula matemática.
Obsérvese que la variación que presentan ambos términos de la ubicación geográfica, tanto la Latitud geográfica (Lº) como la Latitud gnomónica o factor gnomónico, es tal que regula y reencauza la proporcionalidad humana.
¿Qué ocurre al aplicar esta fórmula en el ecuador?
La sombra gnomónica equinoccial, sobre latitud nula, es teóricamente de tangente cero, pero dado que el hombre no es un punto geométrico que por abstracto no ocupa lugar en el espacio y en cambio son sus piés y la circunvalación de la cintura las que, configurando una cuadrangular superficie, arrojan concretamente sombra sobre el suelo que pisan, el ancho gnomónico podemos entenderlo como de un cuadrado de lado igual a un pié medio, dividido por 0,867, que conforme surge de la fórmula del fg, es una constante propia de la Latitud cero (10).

Si se considera un pié humano de 0,23 cm, sería de 0,25 cm la sombra equinoccial, con lo que estaríamos hablando del uso de postes o palos gnomónicos en lugar de estelas.
Esto no significa en modo alguno que efectivamente haya evidencias para afirmarlo desde lo histórico u arqueológico, solo habla de la fundamentación matemática de la fórmula empírica que para la práctica gnomónica hemos desarrollado.
Estas consideraciones gnomónicas hay que verlas en la perspectiva de que la especie sapiens sapiens, supera racionalmente a otras como la neardental y lleva a cabo una verdadera revolución con el filo cortante pulido, el arte y la gnomónica, que no alcanzaron a desarrollar los neardentales ni ninguna otra especie homo.
La gnomónica es entonces, una práctica esencialmente humana en el sentido moderno, pese a que, como señalamos, la preexistencia de del uso del palo para reemplazar, representar o prolongar al cuerpo humano, no solo es preexistente a las subespecies, sino a la propia especie humana.
REFERENCIAS
(01)
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LOS TRECE CIELOS NAHUAS REPRESENTADOS EN EL CUERPO HUMANO
---------------------------Profesor Mariano Humberto VILLALOBOS VILLAGRA-
(02)
La machine à habiter
Le Corbusier es conocido por su definición de la vivienda como la máquina para vivir también llamada la máquina para habitar traducido literalmente. Con ello, Le Corbusier ponía en énfasis no sólo la componente funcional de la vivienda, sino que esta funcionalidad debe estar destinada al vivir, comprendiéndose esto último desde un punto de vista metafísico. Le Corbusier creía que el objetivo de la arquitectura es generar belleza (muy conocida también es su frase: la Arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz), y que ésta debía repercutir en la forma de vida de los ocupantes de los propios edificios.
En cuanto al criterio de 뭦aacute;quina de habitar묠Le Corbusier estaba deslumbrado por las entonces nuevas máquinas: en especial los automóviles y aviones, considerando aquellos que tenían diseños prácticos y funcionales como modelo para una arquitectura cuya belleza se basara en la practicidad y funcionalidad; el racionalismo.
http://es.wikipedia.org/wiki/Le_Corbusier
(03)
CIELO 13 Y GNOMÓNICA
Rubén CALVINO
(04)
TALES, tuvo éxito en medir las pirámides mediante la observación de la longitud de su sombra en el momento en que nuestra sombra es igual a nuestra altura.
JERÒNIMO.
-TALES descubrió como obtener la altura de las pirámides y de todos los otros objetos similares, simplemente haciendo la medición de la sombra del objeto en el momento cuando su cuerpo y su sombra, son iguales en longitud.
PLINIO
Así se dice, por ejemplo que calculó la altura de las pirámides midiendo su sombra, al comparar esta con la propia sombra cuando esta última era igual a la altura de su cuerpo. Dejando de lado como se las arregló TALES, para medir la sombra de la pirámide, suponiendo, claro es, que cayera fuera de la base徾
José BABINI- DE LA CIENCIA Y LA TÉCNICA
Centro Editor
(05)
HISTORIA DE LA CIENCIA
George SARTON
EUDEBA
(06)
LOS MONOS ANTROPOMORFOS
Michel GOUSTARD
OIKOS TAU EDICIONES
(07)
PRINCIPIOS DE PSICOLOGÍA INDIVIDUAL Y SOCIAL
Carlos Octavio BUNGE
(08)
Nosotros asumimos que los mayas de Copán, en períodos mas tempranos, aprendieron a medir el tiempo solar usando gnomos consistentes postes madera, cuales enterraban la tierra. esta manera, pudieron aprender, para diferentes tamaños postes, horas del día y fechas año, comportamiento tamaño las sombras proyectaban. importancia enterrar es no podían conservarlos mismo lugar llevar un registro mediante marcas posiblemente señalaban suelo, piedras o bultos piedras.>
Considramos también que los mayas, a medida que fueron dominando latécnica, la fueron perfeccionando y, siendo siendo que los postes de madera eran elementos perecibles, decidieron utilizar en su lugar, estelas. Posiblemente las primeras estelas que usaron para estos finestampoco fueron estelas tan acabadas como las que colocaron de manera efinitiva, pudiendo estas ser reutilizadas como elentos de construcción posteriormente. Para conmemorar eventos especiales, tales como fines de períodos, ascenso al poder y otros, empezaron a colocar estelas como las que ahora encontramos en Copán, con un alto nivel de elaboración como el que tiene la Estela D en todas sus caras (Baudez 38-43).
ESTELA D-RELOJ SOLAR DE LA PLAZA ARQUEOLÒGICA DE COPÀN RUINAS HONDURAS.
Dra PINEDA DE CARIAS y equipo.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE HONDURAS
(09)
INTRODUCCIÒN AL CONCEPTO DE FACTOR GNOMÒNICO.
R. CALVINO.
http://www.monografias.com/trabajos-pdf2/introduccion-concepto-factor gnomonico/introduccion-concepto-factor-gnomonico.
Shtm
(10)
INTRODUCCIÒN AL CONCEPTO DE FACTOR GNOMÒNICO.
R. CALVINO.
http://www.monografias.com/trabajos-pdf2/introduccion-concepto-factor gnomonico/introduccion-concepto-factor-gnomonico.
Shtm

Autor:
Rubén Calvino
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