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¿Por qué la investigación de los alumnos en el aula, es una valiosa herramienta didáctica?


  1. Resumen
  2. Introducción
  3. Desarrollo

Resumen

El ser humano por naturaleza cuenta con la condición innata de la curiosidad y puede utilizar la investigación para resolver sus inquietudes. Investigar es una actividad que puede ser practicada por cuantos sigan las exigencias básicas del pensamiento riguroso. Por ello, la investigación ya no es una técnica concebida exclusivamente de los grandes científicos y puede considerarse como una valiosa herramienta dentro del aula.

La investigación en el aula requiere de una clara intencionalidad didáctica, la cual dirigirá el proceso con miras a generar conocimientos y formar competencias en los alumnos. Las intenciones didácticas de la investigación serán la clave para que la investigación se convierta en una valiosa herramienta pedagógica. El docente intencionalmente ejercerá el rol de mediador, despertará el interés y el involucramiento de los alumnos ante cualquier hecho que amerite ser investigado; se valdrá de estrategias y situaciones significativas y relevantes para motivarlos a buscar, producir y construir conocimientos; y orientará el proceso y facilitará oportunidades que propicien experiencias de aprendizaje.

Introducción

En alguna ocasión, hemos oído acerca de los trabajos de investigación que algunos maestros promueven dentro del aula. La investigación es una técnica concebida, ya no exclusivamente de los grandes científicos. Es una tarea tan cotidiana, que puede ser utilizada por cualquier persona que quiere resolver algún problema. Es decir, el hombre por naturaleza cuenta con la condición innata de la curiosidad que le impulsa a indagar cómo es y por qué es así, el mundo que le rodea. La investigación es una actividad utilizada por el ser humano para obtener información que le ayudará a resolver gran parte de las inquietudes y necesidades.

Sánchez Puentes (1995), afirma que el oficio de investigador es un conjunto de saberes teórico-prácticos, de estrategias, relacionadas con los quehaceres y operaciones que concurren en la estructura de la producción científica y ahí se manifiestan como habilidades que concurren en la organización de la solidez y coherencia dinámicas de la construcción científica.

Desarrollo

La investigación es un proceso que mediante la aplicación del método científico, procura obtener información relevante y fidedigna para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento. Por lo cual, podemos decir que investigar es la actividad de ejercer, aplicar o desarrollar procedimientos rigurosos de pensamiento siguiendo determinadas reglas. Es una actividad que puede ser practicada por cuantos sigan las exigencias básicas del pensamiento riguroso.

Por consiguiente, la investigación puede considerarse como una valiosa herramienta dentro del aula que permite generar conocimientos y formar recursos humanos capaces no sólo de integrarse a la sociedad sino de transformar positivamente el entorno.

Sin embargo, muchos docentes hacen de este proceso un ejercicio mecánico de copiar de libros, folletos, enciclopedias, entre otros, realizándoles una evaluación sin verificar si estos hicieron una copia o de verdad investigaron. De igual manera, Castro (2002), encontró evidencias que indican que la ciencia es enseñada a espaldas de su propia naturaleza, se realiza desde una visión empirista, a teórica, a problemática, a histórica y, por ende descontextualizada. En otros casos, el aula es concebida como un espacio neutro, en el cual el docente es el poseedor y transmisor del conocimiento, y no considera la investigación como una estrategia didáctica.

Actividades como éstas se contradicen con la verdadera investigación en el aula, puesto que no motivan al alumno a observar, formular preguntas, discutir, razonar, demostrar y analizar.

Utilizar la investigación en el aula requiere de una clara intencionalidad didáctica, la cual dirigirá el proceso con miras a generar conocimientos y formar competencias en los alumnos. Las propuestas didácticas deben provocar un aprendizaje significativo, placentero y útil. La base que puede sustentar esta orientación la integran algunos de los principios de la corriente constructivista, como: favorecer la construcción del conocimiento, considerar y problematizar los conocimientos previos, aprender de actividades con propósitos reales, partir de interrogantes significativas para el alumno y de sus intereses, considerarlo como un ente activo en su aprendizaje, concebir al docente como un agente que problematiza, genera desequilibrios, reflexiona y crea espacios para la reflexión y además que aprenda de la misma práctica, admitir que el aprendizaje se da en el aprendiz y en función de los demás.

En el siguiente ensayo pretendo exponer por qué la investigación es una valiosa herramienta didáctica para alcanzar los objetivos de aprendizaje y formar competencias en los alumnos. Los objetivos pedagógicos que promueven que la investigación sea significativa, placentera y útil son fortalecer el proceso de aprendizaje, promover la construcción de conceptos, favorecer el orden y la jerarquización de la información, fomentar el pensamiento autónomo y crítico con la elaboración de conclusiones, y despertar en los alumnos el deseo de aprender cosas nuevas. Mi tesis se fundamenta en el nuevo paradigma educativo que parte de que el alumno es capaz de pensar en forma reflexiva y autónoma y, como sujeto activo es capaz de encarar con una actitud científica la búsqueda de conocimientos nuevos.

Arredondo y colaboradores consideran que hay que hacer notar que no sólo basta con hacer investigación, pues es necesario establecer, a la vez, condiciones para que esta actividad resulte formativa; dejar el espacio para que todos los participantes puedan discutir la génesis y el desarrollo de la misma, sus supuestos epistemológicos, los problemas teóricos y metodológicos, los aspectos de tipo operativo e instrumental.

Según Moreno Guadalupe (2005), la formación para la investigación es entendida como un proceso que implica prácticas y actores diversos, en el que la intervención de los formadores como mediadores humanos, se concreta en un quehacer académico y que consiste en promover y facilitar, preferentemente de manera sistematizada (no necesariamente escolarizada), el acceso a los conocimientos, el desarrollo de las habilidades, hábitos y actitudes, y la interiorización de valores.

Por lo tanto, el docente jugará un papel muy importante en este proceso. Será quien ejerza el rol de mediador, y despertará el interés y el involucramiento de los alumnos ante cualquier hecho que amerite ser investigado. El docente debe valerse de estrategias y situaciones significativas y relevantes que motiven al alumno a buscar, producir y construir conocimientos. Orientará el proceso y facilitará oportunidades que propicien experiencias de aprendizaje, en las cuales el estudiante aprenderá a observar, formular problemas, clasificar, describir, comparar, analizar, sintetizar, establecer relaciones, formándose para la vida.

Los docentes también deben asumir el rol de investigador que propicie la observación, el análisis, la reflexión, la crítica, la comprobación, demostración y verificación, a fin de fomentar el espíritu investigativo, en el alumno en función de sus intereses y realidad social. El docente puede utilizar la investigación-acción como una estrategia de reflexión. La investigación-acción en el aula es un método de investigación, en el cual el docente tiene el rol de investigador y de transformador de su propia práctica. Los beneficios educativos de un docente investigador son el enriquecimiento de la discusión de la teoría pedagógica y de la relación teoría-práctica, mejoramiento de la acción planificadora para lograr objetivos de enseñanza, conocimiento y reflexión sobre la propia actuación docente, y contribución con la innovación de la práctica docente y mejoramiento de la enseñanza.

Desde este punto de vista, la investigación tiene una gran importancia dentro del proceso de aprendizaje debido a que a través de ella los docentes tienden a mejorar la enseñanza; y los alumnos a conocer el mundo en el que viven, y aprenden a actuar en él, buscando su mejora; es decir, comprender críticamente su mundo y actuar para transformarlo. Es por ello, que para que la investigación sea útil, el docente como el alumno, deben estar conscientes "qué investigar, para qué se investiga y cómo se investiga o cómo se aprende por medio de la investigación". El qué investigar, permitirá tomar conciencia del objeto investigado; el por qué o para qué, permitirá dar sentido a la actividad de investigación y; el cómo investigar, ayudará a encaminar al estudiante hacia una acción sistemática a fin de alcanzar los objetivos planteados.

¿Para qué, la investigación? Al respecto señala Scharifker (1999), "La investigación es para la búsqueda de la verdad, generación de conocimiento, resolución de problemas y formación de recursos humanos". Según Padrón (1994:32), "La investigación en el aula se entiende como la actividad compleja que exige a quien la realiza un claro entendimiento y una voluntad tenaz, es un proceso generador de conocimientos científicos, culturales y tecnológicos, que den respuesta a la problemática social que se vive". Según Padrón, la investigación es para darle solución a la problemática social, en la cual se vive.

Dado que nuestra sociedad está en permanente cambio, diariamente, alumnos como docentes se encontrarán con situaciones desconocidas, ante problemas que previamente no existían o sobre los que no tenían experiencia previa, y las soluciones que en un momento les eran válidas, no pueden aplicarlas ahora. Por ello, el docente y el alumno deben participar en un proceso de investigación basado en la solución de problemas, en el cual la pertinencia o utilidad de su conocimiento previo puede ser determinado para adquirir nuevos conocimientos que les ayuden a solucionar problemas.

Una de las estrategias que puede promover el docente para impulsar la investigación en el aula, es presentar situaciones problemáticas que sean suficientemente nuevas y únicas. El problema de investigación puede ser formulado como una o más preguntas; como un objeto de indagación; como una o más hipótesis; o como propósito. La tarea del docente consiste en instalar la incertidumbre respecto de los conocimientos previos del alumno, los cuales le brindan seguridad, para que se arriesgue en la búsqueda de nuevos saberes provisionales; y también, en evaluar procedimientos y productos de la investigación en el aula.

Cañal y colaboradores (1997), indican que el docente debe valerse de técnicas que propicien la investigación en el aula. Asimismo Pérez (1997), señala que con el proceso investigativo se desea el descubrimiento, la construcción y adquisición de conocimientos. Es importante que el docente esté consciente que además de utilizar técnicas que propicien la investigación, debe orientar al estudiante para que realice las actividades siguiendo el procedimiento que cada técnica implica.

El aprendizaje basado en problemas es una técnica que fortalece el proceso de investigación formativa, multidisciplinario, es universal en la educación superior, es un método de aprendizaje por descubrimiento. Cuando los alumnos estudian o aprenden investigando basado en la solución de problemas, asimilan conceptos que muy difícilmente se les va a olvidar, porque son ellos mismos los que buscan el trabajo y la información, construyen nuevos conocimientos y aplican ese conocimiento para darle solución al problema planteado.

Por lo tanto, generar las condiciones apropiadas para el desarrollo del proceso de aprendizaje basado en la solución de problemas, debe ser una estrategia prioritaria de las instituciones de educación superior traducida en docencia, investigación y acción social.

La educación tiene como meta educar para la vida, por lo que los ambientes educativos deben presentar a sus alumnos, semejanza con la vida y no estar desconectados y serles extraños. Una forma como también se aprende por medio de la investigación, es planteando bases para investigar que conecten a los alumnos con la vida real y los involucre con su historia, su espacio, su gente, y con su cultura, o sea, propiciar aprendizajes significativos.

En este sentido, si el docente impulsa la investigación en el aula de forma intencional, su acción estará encaminada a formar futuros investigadores que darán respuesta a los diversos problemas que se les presenten durante toda su vida.

Como resultado de esta actividad científica surgen conocimientos nuevos en relación con los objetos que se investigan. En este sentido, la investigación promueve la construcción de conceptos. Entendiéndose, como la noción distinta o diferente de lo ya conocido.

La construcción de conceptos puede darse de un descubrimiento; o de un invento, establecimiento de una ley, teoría, desarrollo de un conocimiento ya establecido. El descubrimiento está ligado al hallazgo, de encontrar algo que era desconocido, su existencia es independiente del sujeto cognoscente, del descubridor. El invento está ligado más a la noción de creación, de algo que no existía antes del proceso de conocimiento. Su existencia y esencia, sí depende del sujeto cognoscente, quien parece como el creador, quien imagina sus partes, elementos y funcionamiento. A este respecto, un proceso de investigación puede concluir con la elaboración de un objeto, una máquina, un instrumento.

Torrance (1970), considera que la creatividad es un proceso de apreciación de problemas, formación de ideas, verificación y modificación de hipótesis y comunicación de resultados. Sus productos pueden incluir, por ejemplo: inventos, teorías científicas, descubrimientos médicos, productos mejorados, obras literarias, composiciones musicales, nuevos diseños, y otros. Es necesario que los docentes apoyen el proceso de investigación en el aula de manera tal que los alumnos logren ciertos conocimientos científicos que le permitan despertar la curiosidad y la creatividad, e indaguen acerca de cómo resolver problemas que se les presenten en la vida cotidiana.

Nérici (1990), plantea la necesidad de enseñar investigando para que el educando no reciba los conocimientos ya elaborados sino que, en la medida de lo posible, los construya por sí mismo. Intencionalmente la investigación en el aula, es un auxiliar valioso para el desarrollo de la personalidad, pues al colocar al estudiante en contacto con nuevas situaciones, aumenta su capacidad de acción y comprensión, evitando un alumno pasivo y memorístico.

La investigación también, favorece el orden y la jerarquización de la información. Los alumnos aprenden a exigirse a sí mismo precisión, claridad y organización en los pensamientos e ideas sobre un determinado tema. La investigación les ayuda a conocer sus propias aptitudes para encontrar y seleccionar la información y les permite detectar sus propios fallos, deficiencias y puntos débiles. El estudiante comprueba que toda la información recogida permanece desordenada, inconexa y sin una adecuada estructuración. Su primer trabajo consiste en precisar cuáles son las ideas relevantes, organizarlas de forma coherente y desechar las inservibles. También, debe ordenar la información necesaria para comprobar proposiciones hipotéticas. El profesor tiene que facilitar a sus alumnos el acceso al manejo de técnicas cualitativas y/o cuantitativas acordes a los objetivos planteados en la investigación.

A lo largo de la investigación, la información obtenida permite argumentar a favor o en contra de una hipótesis. La investigación fomenta el pensamiento autónomo y crítico con la elaboración de conclusiones.

Una forma en la que los alumnos demuestran, la madurez, conocimientos, procedimientos y actitudes acerca de un determinado tema de estudio, es por medio de las conclusiones. La conclusión es una breve síntesis que incluye el juicio personal que el investigador obtiene de los datos y teorías consultadas. Es decir, refleja la opinión personal respecto al asunto investigado, la determinación de la resolución a las interrogantes planteadas, inferencias, o las deducciones realizadas de los resultados obtenidos de la investigación.

Concluir es cerrar un ciclo correspondiente a una tarea de investigación. Un cierre suele ser un comienzo, porque al haber aumentado y agrandado la esfera del saber, también despierta el deseo por saber más, dando lugar de este modo a la aparición de nuevas interrogantes. La motivación por el deseo de aprender cosas nuevas tiene un factor cognitivo. La curiosidad impulsa la activación. La activación es un estado fisiológico que experimentamos como capacidad para procesar información, reaccionar ante una emergencia y experimentar una gran variedad de emoción. La curiosidad es un deseo de aprender cosas nuevas sobre nuevos hechos u objetos. Los seres humanos son animales curiosos, que al parecer se activan según la manera de procesar la información, sin ninguna recompensa, excepto la satisfacción de su curiosidad.

La investigación en el aula es una forma como el estudiante puede satisfacer su curiosidad. Es por ello que el docente, valiéndose de la motivación innata del alumno, deberá presentar la investigación ante sus alumnos, como una valiosa herramienta didáctica que puede satisfacer la necesidad de aprender cosas nuevas y al mismo tiempo, alcanzar sus objetivos de aprendizaje.

En conclusión, la investigación es una valiosa herramienta didáctica que fortalece el proceso de aprendizaje. En la medida que el docente utiliza la investigación-acción lleva a la práctica educativa, la reflexión crítica de su propia actividad y la de sus alumnos, y mejora el proceso de enseñanza-aprendizaje. La investigación intencional permite a los alumnos comprender críticamente su mundo y actuar para transformarlo. La investigación basada en problemas, propicia el descubrimiento, la construcción de conceptos, la adquisición de conocimientos y la solución de problemas.

En la investigación intencional, el docente ejerce el rol de mediador; despierta el interés y el involucramiento de sus alumnos ante cualquier hecho que amerite ser investigado; aprovecha los diversos espacios, los recursos, materiales y otros, para propiciar en sus alumnos el carácter investigativo que los estimule a la curiosidad de saber, de preguntar, de explorar, de comprobar, de experimentar su entorno y realidad; fomenta, por medio de la investigación, el sano hábito de la duda, de los por qué, ayudando a sus alumnos a razonar, discernir, argumentar, aceptar y respetar las ideas de los demás, y a ver las cosas desde diferentes perspectivas. La investigación intencional despierta y alimenta la motivación del alumno a querer conocer y aprender cosas nuevas.

 

 

Autor:

Gisella Aida Perdomo Barrientos

Enviado por:

Rafael Bolivar Grimaldos

Universidad Panamericana

Facultad de Humanidades

Maestría en Andragogía y Docencia Superior

Guatemala, 2011


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