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Estudio metodológico del texto de Números 12 (El castigo de Mirian)




  1. Introducción
  2. La lepra de María
  3. Biografía de personajes
  4. Una disputa familiar
  5. Conclusión
  6. Bibliografía

Introducción

En el presente trabajo monográfico se pretende dar a conocer a grandes razgos por medio de un estudio e interpretación, el abordaje del texto de (Números 12), en donde el personaje principal "Mirian" se ve confrontada y duramente castigada según el narrador del libro por la mano de Yahvé, debido, a su critica con su hermano Aarón en contra de Moisés por haber tomado como esposa a una mujer cusita.

El propósito de este trabajo no se reduce a dar a conocer simplemente los datos del contenido narrativo del texto, sino que, trata de hacer una ligera critica al comportamiento de los personajes que se ven involucrados en la trama. Es interesante que se tome en consideración en este caso, observar el protagonismo de Yahvé, pues parece que es quien en ultimas instancias y no Moisés, el que resuelve el problema (familiar y de liderazgo).

Mirian, una de los personajes más importantes y líder junto a sus dos hermanos ante el pueblo, finalmente, es silenciada, castigada y expulsada del campamento por razones que nos hacen pensar que, tanto sus hermanos Moisés y Aarón como el propio Yahvé en palabras del narrador, fungen como grandes autoridades patriarcalistas que pueden hacer según el sistema de reglas lo que ellos decidan y, menosprecian la intervención de una mujer que se toma el valor para poder decidir en asuntos que tenían mucha relevancia como en este caso con su hermano Moisés.

8 boca a boca hablo con él, abiertamente y no enigmas, y contempla la imagen de Yahveh. ¿Por qué, pues, habéis osado hablar contra mi siervo Moisés?» 9 Y se encendió la ira de Yahveh contra ellos. Cuando se marchó, 10 y la Nube se retiró de encima de la Tienda, he aquí que María estaba leprosa, blanca como la nieve. Aarón se volvió hacia María y vio que estaba leprosa. 11 Y dijo Aarón a Moisés: «Perdón, Señor mío, no cargues sobre nosotros el pecado que neciamente hemos cometido. 12 Por favor, que no sea ella como quien nace muerto del seno de su madre, con la carne medio consumida.» 13 Moisés clamó a Yahveh diciendo: «Oh Dios, cúrala, por favor.» 14 Yahveh respondió a Moisés: «Si tu padre le hubiera escupido al rostro, ¿no tendría que pasar siete días de vergüenza? Que quede siete días fuera del campamento y luego sea admitida otra vez. 15 María quedó siete días excluida del campamento. Pero el pueblo no partió hasta que ella se reintegró. 16 Después el pueblo partió de Jaserot y acamparon en el desierto de Parán.

( Números 12. 8-16)[1]

1. La Lepra de María

Resistirse a la autoridad ordenada por Yahvé ha sido una tentación común, así como también lo es el suponer que se habla de parte de Dios cuando no se ha sido nombrado para esto. A menudo en los casos de sedición o rebelión, vemos ambas cosas. Y en el capítulo 12, encontramos a Mirian y a Aarón haciendo ambas cosas. Moisés era el hombre más manso sobre la faz de la tierra (versículo 3)—una nota insertada probablemente por Josué o un editor bíblico posterior para poner el desafío en contra de Moisés en perspectiva. Y este hombre manso esperó pacientemente a que Yahvé interviniese y lo apoyase. Él nada hizo para refutar a sus hermanos. [2]

La gente que está celosa de alguien a menudo los derriba, esto es lo que Mirian y Aarón hicieron. Ellos comenzaron atacándolo en relación a "la mujer cusita que había tomado" (versículo 1). Muchos han construido teorías sobre ésta acusación. No tenemos otro registro en las Escrituras de la mujer mencionada aquí, porque la única mujer que conocemos de él, Séfora era madianita. Así, no podemos saber con seguridad cuándo se casó Moisés con ésta mujer. Es posible que él se casase con ella décadas antes cuando era príncipe en Egipto, después de ganar una victoria en contra de Etiopía, como lo registra Josefo. Este historiador judío del siglo primero, se refiere a ella como Tharbis, hija del rey de Etiopía (Antigüedades de los Judíos, Libro 2, capítulo 10). Moisés pudo haberla recuperado cuando retornó a Egipto para liberar a los israelitas--nosotros simplemente no lo sabemos. En todo caso, no hay registro de que Yahvé emitiese alguna crítica hacia Moisés por ésta circunstancia. Verdaderamente, Yahvé exoneró a Moisés, mostrándolo como fiel en toda Su casa (versículo 7). 

Pero, ¿Mirian y Aarón hablaron también por Yahvé? ¿No es sancionada su desautorización de parte Suya? La pregunta nunca surgió acerca de que Moisés fuese único en su papel, como el único a través de quien Yahvé se comunicaba. Al menos Mirian y Aarón quisieron ser iguales a Moisés. Quizás fueron celos, quizás fue orgullo, quizás un argumento de familia. Ellos se convencieron de que tenían un reclamo válido—después de todo, Mirian era profetisa (Éxodo 15:20) y Yahvé también le habló a Aarón (Levítico 10:8; 11:1; 13:1; Éxodo 6:13; 12:1; etc.). Yahvé entonces les habla a los tres. Sin embargo, mientras que exonera a Moisés, Él es duro con Mirian y Aarón. Mirian, al parecer había sido la instigadora de las críticas hacía Moisés, ya que su nombre se menciona primero (versículo 1) y el castigo principal recae sobre ella (versículos 10, 14). El carácter de Moisés brilla notablemente cuando él intercede por sus hermanos a pesar de la traición personal que sintió de parte de ellos. 

1.1 El problema y su solución

Problema

Nm 12.1- 3: Mirian y Aarón hablaron en contra de Moisés por la mujer cusita que había tomado como esposa y exigían que se les considerase por la posición que tenían ante el pueblo.

Plan y ejecución

V. 4-10: Yahvé Reúne a Moisés, Mirian y Aarón para hablar con ellos acerca de la critica que se había levantado entre familia y en defensa de Moisés. Se dispone a castigar a Mirian con una lepra en su cuerpo y a Aarón contemplando el malestar de su hermana.

Solución V. 11-16: Aarón pide disculpas a Moisés y este intercede a Yahvé por su hermana Mirian para que le quitase la lepra. Yahvé se rehusa a la petición de Moisés y pide que sea echada fuera del campamento por siete días y después ser reintegrada al grupo.

1.2. Estructura

Espacio

Personajes

Acciones

Nm 12. 1-3

Desierto (Jaserot campamento)

Mirian y Aarón

Murmuraron en contra de Moisés por la mujer cusita que había tomado por esposa

Nm 12. 4-8

La tienda del encuentro

Yahvé, Moisés, Aarón y Mirian

Yahvé se presentó en una columna de nube. llama a los tres en la tienda del encuentro para hablar con ellos acerca de lo acontecido.

Nm 12. 9-10

La tienda de encuentro

Yahvé, Moisés, Aarón y Mirian

Yahvé en forma de nube, se marchó de ellos por encima de la tienda y, dejó a Mirian con lepra en su cuerpo.

Nm 12. 11-12

La tienda de encuentro

Aarón

Pide perdón a Moisés por la falta que habían cometido con Mirian.

Nm 12. 13-14

En la tienda de encuentro

Moisés

Pide a Yahvé para que sane a Mirian y su petición es negada. Yahvé declara que tiene que estar siete días fuera del campamento.

Nm 12. 15

Fuera del campamento

Mirian

Es echada fuera del campamento para que luego de siete días fuese integrada nuevamente al grupo.

Nm 12. 16

Desierto de Jaserot

El pueblo

Luego de ser Mirian integrada al campamento, partió de Jaserot y acamparon en el desierto de Paran.

1.3. Personajes

Mirian Mujer cusita ( Probablemente Séfora)

Aarón Yahvé

Moisés El pueblo

1.4. Diálogos

V 1-2: Dialogo de Mirian con Aarón

V 6-8: Dialogo de Yahvé con Mirian y Aarón

V 11: Dialogo de Aarón con Moisés

V 13-14: Dialogo de Moisés con Yahvé

2. Biografía de personajes

2.1. AARÓN Hijo de Amram y Jocabed, de la tribu de Leví (Éx 6.20), hermano mayor de Moisés (Éx 7.7) y de Mirian (Nm 26.59; 1 Cr 6.3). Su esposa fue Elisabet y sus cuatro hijos fueron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.

En las narraciones más antiguas del Pentateuco se presenta a Aarón como «boca» de Moisés (Éx 4.16) ante Faraón. Parece que Aarón tenía fama de orador, mientras que Moisés se sentía «torpe de lengua» (Éx 4.10, 14). Por tanto, Yahvé lo escogió para ayudar a Moisés en el proceso de liberación de Egipto al pueblo de Israel (Éx 4.27). Al principio siempre acompaña a Moisés (Éx 5.1, 4, 20; 6.13; 7.6, 10, 20; 8.5, 12, 16, 25; 9.8, 27; 10.13, 16; 11.10; 12.1, 31; 17.10–12). Pero después del cruce del mar Rojo parece dejar esta responsabilidad y Moisés habla directamente al pueblo (Éx 14.13).

Aarón figuró entre los líderes de Israel (Éx 19.24; 24.9; 34.31) y estuvo con ellos cuando vieron a Yahvé. Sin embargo, no tuvo cualidades de líder. Cuando sustituyó a su hermano al subir este al monte Sinaí, no supo mantener el orden (Éx 32.25) ni pudo resistir las exigencias del pueblo de Israel. Para complacerlos hizo un becerro de oro. Es posible que tuviera en mente al sagrado buey Apis de Egipto o al toro de los cananeos.

El momento cumbre de la vida de Aarón fue cuando se le nombró sumo sacerdote (Éx 28.1; Lv 8.2). Se confeccionaron vestidos especiales para este servicio (Éx 28.2ss; 39.1ss), como señal de su autoridad religiosa y de su representación de Israel ante Yahvé. El relato de su consagración es minucioso (Éx 29.1–37; Lv 8). El punto central de su ministerio fue el Día de Expiación, al entrar en el Lugar Santísimo como único representante del pueblo de Israel (Lv 16.13, 14). Yahvé sostuvo la autoridad de su sacerdocio frente a una rebelión (Nm 16) y la confirmó con el milagro de la vara que floreció (Nm 17).

El oficio sacerdotal que ejercía no evitó una lucha por el poder contra Moisés. Quiso justificar sus proyectos alegando que Moisés había tomado una mujer cusita (Nm 12.1, 2). Sin embargo, Yahvé intervino para reafirmar que escogió a Moisés para ser «boca» de Yahvé.

Por su falta de fe, no se le permitió entrar en la tierra prometida (Nm 20.12). Entregó el sumo sacerdocio a su hijo Eleazar en el monte Hor (Nm 20.26; Dt 10.6), donde murió siendo anciano (Nm 33.38, 39).

2.2. MOISÉS Caudillo y legislador que sacó de Egipto a los hebreos, los organizó como nación y los condujo a la tierra prometida. La princesa egipcia le puso por nombre Mosheh (Éx 2.10), término cuyo origen quizás sea egipcio. Los egiptólogos lo consideran una derivación de ???? (hijo) vocablo que más tarde se hebraizó ( ??????? que significa, sacar).

Como padres de Moisés la Biblia menciona a Amram y Jocabed, ambos de la tribu de Leví (Éx 6.20), y como sus hermanos mayores a Aarón y Mirian. La afirmación de Filón de que a Moisés lo instruyeron en toda la sabiduría helenística y oriental que se acumuló en Alejandría, no corresponde en este sentido a la realidad de los hechos. El helenismo y Alejandría son de tiempos bastante posteriores. Aun más fantástica resulta la teoría mencionada por Josefo de que Moisés haya sido un sacerdote de Osiris en Heliópolis y que solo más tarde adoptó el nombre de Moisés, o la otra de que él haya intervenido militarmente y con éxito en una guerra contra Etiopía. De todo esto la Biblia no dice nada.

Con respecto a la juventud de Moisés, las Escrituras se limitan a informar que no obstante su posición social en la corte, no se avergonzó de su origen (Heb 11.24) y que huyó de la ira del faraón a Madián, por causa de un incidente violento (Éx 2.11ss) que un compatriota le descubrió y recriminó. Madián se encuentra en la parte sudeste de la península de Sinaí. Aquí se casó con Séfora, la hija del sacerdote Jetro (Éx 2.21), que según 2.18 se llamaba Reuel. En su destierro le nacieron a Moisés dos hijos, Gersón y Eliezer. Este período le fue de no menor importancia que el tiempo de su educación en la corte del faraón.

2.3. MIRIAN Nombre que se ha interpretado de diversas maneras, según la raíz semítica de la que se trace su derivación. Las varias posibilidades son: «rolliza», «niña deseada», «la que ama o es amada de Yahvé», y «la amada».

Profetisa y hermana de Moisés y Aarón, hija de Amram y Jocabed (Nm 26.59). Éxodo 2.4, 7, 8 relata que una hermana del niño Moisés vigilaba la arquilla de juncos en que este fue echado al río; probablemente se tratara de Mirian. Ella dirigió a las mujeres israelitas en el canto y danza de alabanza después que cruzaron el mar Rojo (Éx 15.20, 21), y junto con Aarón se rebeló contra Moisés cuando este se casó con una cusita. Yahvé castigó a Mirian con la lepra. Moisés intercedió por ella, y fue limpia (Nm 12). Cuando Mirian murió, la sepultaron en Cades (Nm 20.1). En tiempos posteriores se recordaba a Mirian como líder junto con sus hermanos (Miq 6.4).

2.4. Conceptos

LEPRA Enfermedad infecciosa producida por el bacilo de Hansen. No obstante haber sido una enfermedad endémica en el Oriente, es muy dudoso que las diversas enfermedades que la Biblia menciona como lepra sean la misma y específica enfermedad que hoy conocemos con este nombre. La enfermedad bíblica que causa el enblanquecimiento y deterioro de la piel, por ejemplo, es la que hoy conocemos como soriasis. Además, desde el punto de vista médico, en la Biblia se torna más confuso el concepto sobre la enfermedad de la lepra, por cuanto el término hebreo ???????????? que se traduce lepra, significa igualmente «castigo de Dios». Por otra parte, con este término hebreo se designan diversas manchas de moho, o manchas en las paredes de las habitaciones (Lv 14.33–45), seguramente de salitre.

Los pasajes de Lv 13 y 14 se dedican a la lepra: la descripción de sus síntomas y señales, el procedimiento para diagnosticarla, el diagnóstico diferencial, los preceptos y las leyes para los enfermos y, por último, la descripción del complicado ceremonial para la purificación y limpieza. El ceremonial purificador se especifica con todo detalle y se señala que lo realizaba el sacerdote, quien combinaba las funciones de médico y legislador.

Muchos son los personajes bíblicos que aparecen como víctimas de la lepra. La primera referencia es el episodio cuando Dios ordenó a Moises que metiera la mano en su seno para mostrarle su poder. Al sacarla, estaba «leprosa como la nieve» (Éx 4.6). Otras víctimas de la lepra lo fueron Mirian, hermana de Moisés (Nm 12.10), y el general sirio Naamán (2 R 5.1), pero todos estos sufrieron transitoriamente. Un caso en el que se hace hincapié, por el contrario, que «fue leproso hasta el día de su muerte» es el del rey Uzias, cuya lepra comenzó como una lesión localizada en la frente (2 Cr 26.20, 21).

Si se tiene en cuenta la descripción de la lepra como enfermedad que afecta por igual a personas, vestidos y paredes, y por otra parte, el curso de la dolencia, algunas veces transitoria y otras permanentes, es evidente que no siempre se trató de una misma enfermedad. De cualquier manera, en el pensamiento bíblico la enfermedad de la lepra (signifique esta enfermedad u otra alteración de la piel) está siempre asociada con la idea del pecado y es la figura por excelencia para referirse a sus efectos corruptores y la prueba objetiva del mal.

INMUNDO Persona, animal o cosa contaminada por impurezas físicas, rituales o morales, cuya condición la condenan leyes específicas. Era inmundo lo que desagradaba a las deidades o lo que pertenecía a la esfera de lo demoníaco.

En las leyes del Antiguo Testamento, se consideran inmundos:

1. Las personas que han tenido contacto con un cadáver (Nm 19.11–22); con algún flujo del cuerpo humano (sangre, semen, flujos de menstruación y parto, Lv 12.1–5); con personas leprosas o sus pertenencias (Lv 13 y 14); o que han comido carne o alimentos prohibidos.

2. Algunos animales (Gn 9.4; Éx 22.31; Lv 11.1–47; 17.15; Dt 14.3–21; Hch 15.20, 29).

3. Algunos lugares, por causa de opresión (Ez 22.24), por prácticas religiosas prohibidas (Jos 22.17, 19), por idolatría (Jer 13.27), por la sangre de los muertos en las calles (Lm 4.15).

4. Algunos objetos expuestos al contacto con personas o animales impuros (Lv 13; 14; 15).

Los defectos físicos se consideraban una causa de inmundicia (Lv 21.16–24) porque deformaban la imagen de Yahvé. La idolatría era práctica inmunda (Os 6.10) porque violaba la adoración que solo a Dios le corresponde.

Los procesos de purificación incluían: una espera de uno, siete o más días (Lv 15.28), un ritual que empleaba agua (Lv 15.5), fuego (Nm 31.23), sangre (Lv 14.25) u otro agente purificador; y muy a menudo un sacrificio como ofrenda de expiación según el tipo de pecado.

La tradición sacerdotal hebrea consideraba las leyes de la purificación como parte del pacto mosaico y esenciales para la supervivencia de la nación; la violación de estas era ofensa a la santidad de Yahvé.

En los profetas y los salmos se tiende a subrayar la limpieza moral y no solo la ceremonial. Esta última se recalca de nuevo en el período intertestamentario.

CUS (negro). Transcripción de ????? nombre hebreo y asirio, derivado del egipcio, que en la RV suele traducirse por «Etiopía».

1. Hijo mayor de Cam y padre de Seba, Havila, Sabta, Raama, Sabteca y del poderoso Nimrod (Gn 10.6–8; 1 Cr 1.8–10).

2. Región circundada por el río Gihón, el segundo de los cuatro brazos del río del Edén (Gn 2.13), tal vez situada al oeste de Asia que comprendía mayormente a Persia.

3. Hijo de Benjamín, al que David dedica un ????????? suplicando vindicación (Sal 7, título).

4. Región situada al sur de Egipto, quizás Nubia o el norte del Sudán. Tradicionalmente se identifica con Etiopía, pero para algunos es la moderna Abisinia.

Al principio solo designaba un reducido territorio vinculado con las cataratas del Nilo, cerca de Syene (actualmente Aswan). Rápidamente, entre los propios egipcios y después entre los hebreos y asirios, la denominación se hizo más extensiva. Comprendía por el este hasta el mar Rojo. De allí, precisamente, se dice que salió Nimrod para establecerse en Mesopotamia después de iniciar su reino con Babel (Gn 10.8). Puede reforzarse esta opinión con el relato bíblico que coloca a los árabes «junto» a los etíopes cuando el Señor los levantó contra Joram (2 Cr 21.16).

En las profecías contra Egipto, se pone como límite para la desolación a (Syene) en la frontera con Etiopía (Ez 29.10; 30.6).[3]

3. Una disputa familiar

En esta perícopa que tiene una lógica difícil de discernir, se ve una ocasión de valorizar a Moisés frente a sus hermanos Mirian y Aarón. Directamente, se destaca también aquí a Mirian: en el v. 15 se señala que todo el pueblo tendrá que esperar el fin de su penitencia para partir de nuevo. Los sucesos que se narran podrían organizarse siguiendo dos conflictos:

1.- << Mirian y Aarón murmuraban contra Moisés a causa de la mujer cusita que este había tomado por esposa>> (12.1). Como en otros conflictos, Yahvé zanja el litigio castigando inmediatamente a la persona cuya queja es rechazada; << desapareció la nube de encima de la tienda, y Mirian aprecio cubierta de lepra, blanca como la nieve>> (v. 10). Al verla, Aarón se llena de miedo: Aarón dijo a Moisés: perdón, mi señor. No nos hagas responsables del pecado que neciamente hemos cometido. No dejes a Mirian como un aborto, que sale ya medio consumido del vientre de su madre (V. 11-12). Como suele hacer con el pueblo, Moisés intercede: <<Oh Dios, ¡sánala, por favor¡>> pero esta vez el Señor no acude a su petición: << Si su padre le hubiese escupido en el rostro, ¿No llevaría durante siete días esa vergüenza? Que sea separada del campamento siete días, al cabo de los cuales será admitida>> (v. 14).

Si el castigo no se retira por la suplica de Moisés, es porque tiene un valor ejemplar: hará jurisprudencia para otros casos de lepra. Dt 24. 8-9 hablara también del castigo de Mirian, para dar base a una legislación sobre la lepra.

La dificultad de este texto reside en su punto inicial. ¿ Que es lo que Mirian (y Aarón) reprochan a su hermano? ¿Quién es esa cusita (o nubia) con la que se ha casado? Se duda que se trate de Séfora, la madianita con la que se caso hace tiempo (Ex 2. 21), a no ser que el termino << cusita >> se refiera al clan madianita de Cusán (cf. Hab 3.7). Los targumes explican que se trata de Séfora; Mirian le reprocharía entonces a su hermano el haberse separado de su esposa. Pero si se toma <<cusita>> en el sentido habitual de nubia, se trataría de un nuevo matrimonio, y con una extranjera. La reacción de la familia se explica fácilmente. Pero no se ve por qué Yahve rechaza los reproches de Mirian.

2.- <<Decían: ¿Acaso Yahvé ha hablado solo con Moisés? ¿No ha hablado también con nosotros?>> (v.2). De hecho, Yahve va a hablarles, pero para reprocharles su envidia. ¿Les había hablado antes? En Ex 15, 20 se dice que Mirian era profetisa, sin que esto pueda motivarse solo por el hecho de haber entonado el canto de victoria. Pero ningún texto habla de revelaciones hechas a Mirian o a Aarón, independientemente de Moisés. Se trata mas bien de un problema de autoridad. En Israel tiene autoridad aquel a quien habla Yahvé. Vista en este sentido, la reivindicación de Mirian y de Aarón no es insólita. Algunas tradiciones ponen a los dos hermanos y a su hermana casi en el mismo plano; por ejemplo Miqueas: " envíe delante de ti a Moisés, a Aarón y a Mirian" (Miq 6.4). [4]

3.1. Mirian es castigada

La primera pregunta que se plantea es por qué el castigo recae sobre la mujer y el varón queda impune. Par explicar este hecho, algunos autores modernos han apelado a razones literarias, de genero y teológicas. En el v. 1, la expresión hebrea wa – tedabber (<<y ella dijo>>, en femenino singular) parece indicar que Mirian fue la instigadora de la murmuración. Además, su nombre es mencionado antes que el de Aarón, lo cual podría ser un signo de su papel prominente.

Otros comentaristas ven en la queja una muestra de racismo, debido a que la mujer cusita era de piel oscura. Según otros, en cambio, la tradición que ha preservado estos textos no habría podido soportar la total descalificación del sumo sacerdote Aarón, presentándolo como castigado con la lepra. De hecho, aun en el episodio del becerro de oro (Ex 32) se descubre la intensión de proteger la integridad de Aarón, no ocultando sus debilidades sino declarándolo libre del ejemplar castigo divino. De todas maneras, la cuestión del castigo unipersonal no ha encontrado una respuesta concluyente.

Esta reacción divina provoca profundos cambios en el estado y la función de Aarón y Mirian. El relato muestra como Aarón, en su condición de sacerdote, verifica con un examen visual la lepra de Mirian, mientras que en su condición de profeta apela desesperadamente a Moisés para que interceda ante Yahvé. Obviamente Mirian queda confinada fuera de la comunidad, y esta decide no proseguir el camino de la liberación a causa de las rebeliones.[5]

3.2. Problema de piel

Mirian estaba callada desde la celebración de la salida en Éxodo 15: ella y las mujeres en un intenso coro de cuerpo y voz, de fiesta, de paso. Teóloga de tamboril en la mano, teología de ritmo y cuerpo. Éxodo en el femenino plural. Y entonces… ni Sinaí ni mandamientos. Atraviesa en silencio los 40 capítulos del Éxodo y de todo el Levítico. Entra en el libro de Números acompañando la trayectoria de los hermanos Moisés y Aarón hasta que en el capítulo 12 decide hablar. Escoge golpear el silencio del texto con una pregunta: ¿Acaso ha hablado el Señor solamente por Moisés? ¿No ha hablado también por nosotros? (Números 12,2).

La pregunta enciende la ira de Dios que deja aparecer sobre el cuerpo de Mirian la lepra y la culpa. Si ella tiene visiones y sueños, el varón Moisés habla con Dios cara a cara. ¿Cómo es que osa preguntar por qué? ¿Cómo osa querer ser como Moisés? Insubordinada y osada, se va a silenciar permanentemente a Mirian con la marca del delito en el cuerpo: ¡aborto de su madre, escupitajo del padre! Lepra de preguntar. Lepra de querer saber por qué esa exclusividad masculina en el trato con la divinidad. Proscrita y excluida, Mirian conoce el lugar que le pertenece a la mujer que sospecha y pregunta. Silenciada en la piel, un cuerpo marcado de castigo por querer saber… como esa mancha que todas nosotras tenemos. Una señal de culpa que nos aparta del poder.

Todas y todos traemos bálsamos y ungüentos de sobrevivencias. Cremas y aceites para no dejar sola a aquella que se arriesgó a desafiar la lógica de la exclusión patriarcal. Tomamos el cuerpo de la mujer con la lepra de la exclusión y repetimos: ¡y el pueblo no partió! (Números 12,15). Esperó a Mirian porque se alimentaba de sus sueños y visiones. El único remedio es no quedar sola.

3.3. Desde una perspectiva de mujeres negras

No nos alegra el castigo a Mirian, triste que una persona tenga que pasar por la experiencia de exclusión y rechazo para saber que el Dios que profesa no es compatible con esas actitudes. Mirian y Aarón pecaron; primero, al no discernir entre los estados que son un peligro para el proyecto de Dios (Dt 7,1-4) y los pueblos para los que también ese proyecto es una promesa, segundo, al creerse el único pueblo elegido y beneficiario de los propósitos divinos y, tercero, al rechazar a los extranjeros indiscriminadamente.

Esa situación de rechazo es la que viven hoy cientos de miles de mujeres negras, indígenas, gitanas, dalits, árabes, que son excluidas, marginadas, rechazadas como personas, a las que se les niegan sus derechos como seres humanos, también la viven numerosos pueblos que son considerados obstáculos al desarrollo hegemónico que los países del Norte imponen sobre los del Sur.

3.4. La vida cotidiana: se entiende como un factor fundamental que posibilita la reflexión sobre las experiencias de fe. Las relaciones de la vida cotidiana de la comunidad, llaman a las mujeres a buscar justicia y liberación a partir de sus experiencias cotidianas. No se trata por tanto de experiencias en abstracto, sino que involucra sus cuerpos, sus historias, sus lugares geográficos, permitiendo una construcción simbólica y política que parte de sus experiencias. El Dios que participa de estas experiencias es la fuerza que impulsa cambios sustanciales en las relaciones de género, de violencia, tanto en el ámbito privado como público. Ellas están problematizando elementos culturales incuestionables para el androcentrismo[6]sistémico, que ve toda práctica machista como natural de la cultura negra, encubriendo así las asimetrías de género y la participación de las mujeres en la historia de las comunidades. De esta forma se van creando relaciones nuevas más armoniosas y/o equilibradas entre hombres y mujeres.

3.5. El cuerpo como lugar de revelación: El cuerpo es el espacio donde confluyen nuestras alegrías, angustias, temores, fe y esperanza, es decir, la mujer experimenta el mundo desde su cuerpo. Los cambios que busca se viven a través de su cuerpo. A partir de sus cuerpos se inician nuevos espacios donde acontece la salvación. Por eso, en respuesta a una sociedad que desvalorizó el cuerpo de mujer negra y de una teología que durante años considero impensable el hecho de que este cuerpo negro "cuerpo de pecado", fuera lugar de revelación, las mujeres negras reivindican sus cuerpos como espacios sagrados de revelación.

3.6. La propia subjetividad: La afirmación de las propias subjetividades significa que optamos por una teología que revela los trabajos de las mujeres, de una teología capaz de reconocer su propio valor y aporte, capaz de incluir las experiencias como partes del lenguaje teológico. Esta subjetividad parte de su propia autoestima, esto les ayuda a una autodeterminación en la reflexión de sus experiencias de fe. Esa subjetividad refuerza la lucha para salir de la dominación patriarcal.

Conclusión

El notorio ideal machista de negar a las mujeres todos los derechos, incluso el derecho al uso de la palabra y del sentido crítico, es el castigo sufrido por la profetisa Mirian, hermana de Moisés y Aarón y (Nm 12) por haber murmurado de Moisés junto con Aarón. Mirian fue la instigadora de la murmuración. Además, su nombre es mencionado antes que el de Aarón, lo cual podría ser un signo de su papel prominente. Pero ningún texto habla de revelaciones hechas a Mirian o a Aarón, independientemente de Moisés. Se trata mas bien de un problema de autoridad. En Israel tiene autoridad aquel a quien habla Yahvé. Obviamente Mirian queda confinada fuera de la comunidad, y esta decide no proseguir el camino de la liberación a causa de las rebeliones, pero si es un ejemplo digno a todas aquellas mujeres que se atreven a hacerle frente a la autoridad patriarcal existente en ese entonces.

Bibliografía

Libros

Buis, Pierre,. El libro de los Números. Estella: Verbo Divino, 2000,36.

Fiorenza, Elisabeth Schüssler. As Origens Cristãs a partir da mulher – Uma nova hermenêutica. São Paulo: Ediciones Paulinas, 1992, 56.

Levoratti, Armando, J.. Comentario Bíblico Latinoamericano. Estella: Verbo Divino, 2005, 535.

Diccionario

Wilton, Nelson M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

Internet

Walter, González. La lepra de Mirian. Disponible en: www.unidamex.org.mx/Lectura_biblica//Numeros12_13.htm - 21k -. Fecha de acceso, 25 de Octubre de 2007.

Biblias

Biblia de Jerusalén. Nueva edición traducida y aumentada bajo la dirección de la Escuela Bíblica de Jerusalén. Bilbao: Desclee de Brouwer. 1998.

Biblia Reina Valera. Antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602). España: Sociedades Bíblicas Unidas, 1960.

 

 

Autor:

Edgardo Hernández Silva

Monografía En cumplimiento parcial de los requisitos para finalizar el curso de estudio e interpretación de la Biblia

Profesora: María Cristina

UNIVERSIDAD BIBLICA LATINOMERICANA

San José Costa Rica

12 de Noviembre de 2007

[1] Biblia de Jerusalén. Nueva edición traducida y aumentada bajo la dirección de la Escuela Bíblica de Jerusalén. Bilbao: Desclee de Brouwer. 1998.

[2] Walter, gonzales. La lepra de Mirian. Disponible en: www.unidamex.org.mx/Lectura_biblica//Numeros12_13.htm - 21k -. Fecha de acceso, 25 de Octubre de 2007.

[3] Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

[4] Pierre, Buis. El libro de los Números. Estella: Verbo Divino, 2000,36.

[5] Armando, J. Levoratti. Comentario Bíblico Latinoamericano. Estella: Verbo Divino, 2005, 535.

[6] Elisabeth Schüssler Fiorenza. As Origens Cristãs a partir da mulher – Uma nova hermenêutica. São Paulo: Ediciones Paulinas, 1992, 56.


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