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¿Somos una función del cerebro?

Enviado por Tomás Gonzalez

  1. Hipótesis
  2. Introducción
  3. ¿Somos una función del Cerebro?
  4. Células Nerviosas
  5. "Escultores del Cerebro"
  6. La Frenología
  7. La moderna neurofisiología
  8. El control de la conducta
  9. Conclusión
  10. Glosario

Hipótesis

Si tenemos en cuenta que el Sistema Nervioso llega a todo el cuerpo, desde los músculos y los órganos censores hasta el interior de los dientes y huesos. Podemos afirmar que este Sistema es el principal o más importante del cuerpo humano.

Su complejidad no necesita ser argumentada, desde aquí intentaré exponer algunas ideas sobre la lógica de la actividad cerebral y la estructura fisiológica* idónea para su optimización, pero advirtiendo de la presencia de un gran componente intuitivo en nuestros razonamientos.

Hoy podemos mirar el cerebro en acción desde afuera, y así vislumbrar sus funciones, las zonas que se activan al ver una imagen, o al repasar la tabla del siete. Pero el conocimiento de la conciencia, esa capacidad de saber quiénes somos, o porque siempre recordamos las cosas que nos interesan, es aun incierta. Esto abre un gran campo de inquietudes, una de ella es ¿Quién es el principal responsable de esta habilidad humana? En mi opinión la respuesta esta en el cerebro.

Introducción

De todos los sistemas del cuerpo, el nervioso es el más complejo. Trabaja durante cada segundo, recogiendo información sobre el cuerpo y su entorno y emitiendo instrucciones que hacen que el organismo reaccione.

El Sistema Nervioso y Endocrino controlan todas las acciones del cuerpo, y la velocidad y la capacidad de procesamiento significan que pueden hacer frente a una amplia gama de tareas simultáneamente. Funciona con células especializadas llamadas neuronas, que llevan señales en forma de pequeños impulsos eléctricos. Algunas neuronas llevan señales desde o hacia partes concretas, pero la mayoría esta en el centro del sistema nervioso: el cerebro.

El cerebro procesa la información sensorial, controla y coordina el movimiento, el comportamiento y puede llegar a dar prioridad a las funciones corporales homeostáticas*, como los latidos del corazón, la presión sanguínea, el balance de fluidos y la temperatura corporal. Esta computadora viviente es responsable de la cognición*, las emociones, la memoria y el aprendizaje; permite pensar y recordar, y nos hace ser quienes somos.

DESARROLLO

¿Somos una función del Cerebro?

Los fenómenos mentales no se caracterizan por ser precisamente sencillos de estudiar, una estrategia posible para ello es la de acercarnos a través de los sentidos de la misma manera en que nos llega el mundo. El cerebro utiliza los sentidos para apropiarse de la riqueza del mundo, pero no se limita a ellos.

Cada sentido tiene sus propias particularidades, pero existen principios generales de la fisiología sensorial que podremos aplicar a cada uno de ellos.

Básicamente, los sentidos tienen que arreglárselas para transformar la energía de los estímulos que conforman el mundo en algún tipo de energía aprovechable por el sistema nervioso. Esta última será una energía de tipo eléctrica; el proceso mediante el cual se transforma la energía de los estímulos –radiación electromagnética (visión), compresión de aire (audición), partículas químicas disueltas en agua (gusto) o aire (olfato), estímulos mecánicos (tacto) – a cambios eléctricos identificables por nuestras neuronas, esto se denomina transducción*.

El "mundo" es, entonces, lo que nuestros sentidos y sus receptores "transducen", lo que en definitiva no deja de ser un proceso de abstracción. Pero a fin de cuentas, con cualquier sentido pasa siempre lo mismo: provoca una respuesta (percepción) a través de un proceso de transducción.

Existen distintas percepciones que el cerebro analiza para codificar el "Mundo":

a) la exterocepción, percepción del mundo a través de los sentidos tradicionales;

b) la interocepción, percepción del ambiente interno del cuerpo

c) la propiocepción, percepción de los movimientos y posición del cuerpo en el espacio.

Como dijimos anteriormente, estas percepciones son captadas por los distintos sentidos del cuerpo y a su vez estos sentidos existen gracias al Sistema Nervioso. La principal función de este sistema es la de captar y procesar rápidamente las señales ejerciendo control y coordinación sobre los demás órganos para lograr una oportuna y eficaz interacción con el medio ambiente cambiante. No obstante, se puede dividir en distintos tipos de funciones que posee el Sistema Nervioso:

  • Sensorial: Percibe los cambios (estímulos) internos y externos, con los receptores u órganos sensitivos. Los cambios incluyen una amplia gama de factores físicos, como luz presión o concentración de sustancias químicas disueltas.

  • Integradora: Analiza la información sensorial y toma decisiones sobre las respuestas apropiadas. Se activa o modifica por la información que esta almacenada y que se recupera de la memoria.

  • Motora: Provoca respuestas de músculos o glándulas.

Los Nervios son los cables de comunicación principales del sistema; se extienden desde la medula espinal y el cerebro. Hay más de 80 nervios principales, y cada uno puede tener más de un millón de neuronas.

Si bien podemos afirmar que estas características son correctas, la realización de cada una de estas funciones es diferente en cada ser humano. Y ahí esta la clave de nuestra incógnita.

Células Nerviosas

Las Neuronas son la célula fundamental y básica del sistema nervioso. Son capaces de transmitir y almacenar o recordar información. Presentan características estructurales típicas que sustentan sus funciones: un cuerpo celular llamado soma o central, una o varias prolongaciones cortas que transmiten impulsos hacia el soma celular, denominadas dendritas; y una prolongación larga, denominada axon, que conduce los impulsos desde el soma hacia otra neurona.

Se puede decir que esta capacidad de recordar y transmitir información se debe a una característica muy importante que poseen las células nerviosas: La plasticidad Neuronal.

Las células nerviosas son capaces de recordar gracias a que durante su activación existen mecanismos que modifican la estructura especializada con la que las neuronas se comunican entre sí. Tal modificación de la estructura es, en esencia, un mecanismo plástico. Una neurona es capaz de transmitir un mensaje a otra porque libera una sustancia transmisora, llamada neurotransmisor. Esta sustancia porta el mensaje y es detectada por la otra célula a través de una serie de receptores de membrana.

Como consecuencia de la activación repetida con determinados patrones de actividad, la efectividad con las que las neuronas se comunican en cada uno de estos contactos, llamados sinapsis, se ve alterada; en unos casos aumenta y en otros disminuye. En consecuencia, la transmisión de la información se ve favorecida hacia unos lugares e impedida hacia otros, activándose redes de neuronas de una manera particular. Es por esta razón, que el hombre no almacena toda la información recibida, si no que solo almacena la que le llamo mas la atención o por la que se intereso más.

"Escultores del Cerebro"

El cerebro, como el cuerpo, no se puede abandonar; al igual que se reconoce bueno para la salud física hacer ejercicio, aunque sea moderado, es necesario hacer ejercicio cerebral. Solo, basta con leer, hablar y relacionarse. La actividad cerebral desarrolla las neuronas, las mantiene activas y receptivas. Es experiencia general, que cuantos menos cálculos hacen, tanto mas difícil es calcular.

De esta manera, cada ser humano se convierte en "Escultor" de su propio cerebro. El Hombre a causa de sus experiencias vividas, modifica la estructura neuronal y cambia la morfología de nuestras células nerviosas.

Oscilación Neuronal

Las neuronas tienen una actividad oscilatoria y eléctrica intrínseca*, es decir, connatural a ellas, y generan frecuencias oscilatorias denominados: Estados Funcionales.

Los pensamientos, las emociones, la conciencia de sí mismos o el "yo" son estados funcionales del cerebro. Varios grupos de neuronas, incluso distantes unas de otras, oscilan simultáneamente, creando una especie de resonancia. La simultaneidad de la actividad es la raíz neurobiológica de la cognición, o sea, de nuestra capacidad de conocer.

Lo que llamamos autoconciencia es uno de tantos estados funcionales del cerebro. Hay otros estados funcionales que no generan conciencia: estar anestesiado, drogado, borracho, en crisis epiléptica o dormido sin soñar.

Cuando se sueña o se fantasea, ya hay un estado cognoscitivo, aunque no lo es en relación con la realidad externa, dado que no está modulado por los sentidos. Pero en los otros casos o estados cerebrales, la conciencia desaparece y todas las memorias y sentimientos se funden en la nada, en el olvido total, en la disolución del "yo". Y, sin embargo, utilizan el mismo espacio de la masa cerebral y ésta sigue funcionando con los mismos requisitos de oxígeno y nutrientes.

Aunque el estado funcional que denominamos «mente» es modulado por los sentidos, también es generado, por esas oscilaciones neuronales. Por tal razón podríamos decir que la realidad no sólo está «allá afuera», sino que vivimos en una especie de realidad virtual.Es decir, que no es tan distinto estar despierto que estar dormido. Por eso, cuando soñamos dormidos o fantaseamos, podemos ver, oír o sentir, sin usar los sentidos, y por eso el estado de vigilia, ese sí guiado por los sentidos, es otra forma de «soñar despiertos».

La Frenología

El conocimiento del cerebro humano y sus funciones se asentó modernamente sobre el ideal mecanicista del siglo XVII. La idea de que el intelecto dependía de diferentes partes del Cerebro, encontró un ferviente defensor en el fisiólogo Joseph Gall quien, hacia 1805, propuso que diversas facultades del intelecto humano se ubicaban en áreas específicas del cerebro, lo cual a su vez se reflejaba en la estructura craneal.

Con estos postulados nació la frenología considerada entonces como una verdadera ciencia. A través de ella, Gall postulaba que las funciones mentales se componían de numerosas facultades distintas, cada una de ellas dependiente de un área especifica del cerebro. Además, consideraba que la capacidad para ejercer una función especifica, era directamente proporcional al tamaño del área del cerebro especializada en ella.

Aunque la frenología es considerada hoy una pseudociencia*, en su momento represento el primer intento de localizar las funciones que definen al intelecto humano en áreas cerebrales específicas.

La moderna neurofisiología

Hacia mediados del siglo XIX, se fueron fortaleciendo otras líneas de investigación de neuroanatomía. Los estudios directos sobre el cerebro humano eran prácticamente imposibles, los nuevos conocimientos e ideas sobre el funcionamiento cerebral vinieron de la mano de observaciones realizadas sobre enfermos. Por ejemplo, los médicos habían notado que la parálisis del lado derecho de una persona implicaba la perdida parcial de la facultad del habla. De esta manera, pudo deducirse que el centro del habla debía estar localizado en alguna región del hemisferio izquierdo.

Hacia 1861 el medico francés Paúl Broca restringió la localización del centro del habla a una pequeña área en al base del lóbulo frontal. Esta área (conocida hoy como área de Broca) fue la primera región cerebral a la cual se la asocio con una función específica concreta. Con el paso de distintas especulaciones y posteriores verificaciones experimentales, se llegó así a descubrir un hecho de gran importancia: "La recepción sensorial esta localizada en los lóbulos posteriores del cerebro, mientras que en el lóbulo frontal se localizan las funciones motoras."

Investigaciones posteriores han permitido definir con mayor detalle aun la relación entre zonas particulares del cortex cerebral con regiones específicas del cuerpo.

El control de la conducta

Numerosos estudios sobre la localizaron funcional en el cerebro se centraron sobre la corteza prefrontal. Uno de los métodos más antiguos para estudiar las funciones de una parte del cerebro era la ablación*, la extirpación experimental de la región que se quería estudiar, lo que naturalmente se realizaba en animales, y observar luego lo que ocurría. Lo más cercano a este método son las lesiones traumáticas, por accidente, o las producidas por tumores cerebrales que equivalen a las lesiones experimentales, aunque éstas están mucho mejor delimitadas.

En 1935 un cirujano portugués, Egas Moniz, comenzó a practicar la lobotomía en humanos para curar la neurosis obsesiva, método cruento que consistía en la separación de la corteza prefrontal del resto del cerebro. El cambio de personalidad que esta operación traía consigo ha desaconsejado seguir practicándola. En la literatura científica ha llamado mucho la atención el caso de Phineas Gage, en 1848, sufrió un accidente en el cual el barreno le atravesó el cráneo entrando por la mejilla izquierda y saliendo por el centro de la calota craneana, cortando así las conexiones de la región prefrontal con el resto del cerebro. Gage tras el accidente sufrió, al igual que los enfermos lobotomizados posteriormente, un cambio drástico de personalidad. Al contrario de cómo era antes, Gage había perdido la consideración con sus compañeros, se había vuelto caprichoso, irreverente e impaciente.

Hacia 1955 se habían realizado casi 50.000 lobotomías. Sin embargo, los resultados no coincidían con las descripciones realizadas por Moniz. Luego de la lobotomía, las personas parecían haber perdido algo fundamental de su humanidad. Se volvían apáticas y faltas de creatividad. En otras palabras, el resultado de estas prácticas, consideradas en algún momento terapéuticas, fue la destrucción deliberada de aspectos fundamentales de la personalidad de miles de personas.

Conclusión

Como conclusión a la incógnita presentada en nuestra hipótesis, es evidente que la idea de asignarle funciones a diversas partes del cerebro ha permitido predecir, explicar y desarrollar tratamientos para numerosas afecciones cerebrales. Pero no se puede afirmar que todo lo que el hombre es, se pueda explicar considerando al cerebro como una sumatoria de partes con funciones determinadas.

Franz Gall al postular esas 27 facultades del cerebro, con tendencia al fatalismo* y materialismo, grafica claramente el deseo de algunos hombres de justificar las injusticias sociales sobre la base de supuestas verdades naturales.

No obstante, con el paso del tiempo y sin alterar la ética humana, se llego a investigar sobre la dependencia de nuestra personalidad con una parte física del cerebro, mas precisamente con la corteza prefrontal.

La consecuencia de este avance científico fue el cuestionamiento de hasta que punto de nuestro vida mental depende la estructura física del cerebro. Además de alertar los riesgos que puede implicar aceptar ciegamente los modelos que se proponen para explicar los fenómenos naturales.

Si puede decirse que el cerebro humano, debido a sus características, es una de las estructuras más complejas del Universo. Con el avance del tiempo y de la tecnología, la Neurociencia ha descubierto algunas características fundamentales que están expandiendo el conocimiento de los mecanismos de aprendizaje humano, algunas de ellas son:

  • 1. El aprendizaje cambia la estructura física del cerebro.

  • 2. El cerebro es un órgano dinámico, moldeado en gran parte por la experiencia.

En resumen, la Neurociencia está comenzando a dar algunas iluminaciones a preguntas de gran interés para los científicos de las distintas ciencias, como en este caso, la Ciencia Educativa.

Para concluir nuestra investigación, se espera que la Neurociencia siga avanzando sin ningún tipo de trabas y así en unos años, alguien pueda retomar esta incógnita, y responder, con más certezas que dudas, si somos una función del Cerebro.

Glosario

Ablación: Extirpación de una parte del cuerpo por sección quirúrgica

Cognición: f. conocimiento, acción y resultado de conocer a través de las facultades intelectuales.

Intrínseca: adj. Característico, esencial:

Homeostasis: f. biol. Conjunto de fenómenos de autorregulación que intentan mantener equilibradas las composiciones y las propiedades del organismo:

Fisiología: f. Ciencia que estudia las funciones de los seres orgánicos:

Fatalismo: Doctrina que propugna que todo lo que sucede está motivado por las determinaciones ineludibles de un destino que hace inútil cualquier oposición.

Transducción: f. Transformación de una vivencia psíquica en otra psicosomática.

Pseudociencia: f. Falsa ciencia.

 

 

Autor:

Tomás Gonzalez

Materia: Biología

Profesora: Alicia Tamborini

Curso: 3ºE

Institución: Escuela Argentina del Oeste

Año: 2011


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