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El medio ambiente y su destrucción




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Monografía destacada
  1. Texto para la contraportada de la obra
  2. Texto para la solapa del libro
  3. Introducción
  4. El medio ambiente
  5. La destrucción medioambiental
  6. La conservación de la naturaleza
  7. Educación medioambiental
  8. Bibliografía
  9. Glosario

Monografias.com

Texto para la contraportada de la obra

" Una de las razones por la que la situación medioambiental es tan mala es, precisamente, por la actitud de las personas. Durante años los hombres y mujeres han explotado los recursos mundiales sin pensar, demasiado, hacia donde les llevaba esta política. Cuando surge un problema, referente al medio ambiente, nadie quiere asumir la responsabilidad. La gente se lo quita de en medio o hace como que no existe".

A. Peterson.

" Podemos hacer trampas con la moral. Podemos mentir en política. Podemos engañarnos a nosotros mismos con sueños y mitos, pero no hay bromas posibles con el ácido desoxirribonucleico, la fotosíntesis, la eutrofización, la fisión nuclear o las consecuencias que sobre todos los seres vivos tiene el exceso de radiación, ya se trate del Sol o de la bomba de hidrógeno".

Bárbara Ward.

"El peor pecado contra las demás criaturas no es el odio, sino la indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad."

George Bernard Shaw.

"El Ártico se está calentando más rápido que cualquier otro lugar de la Tierra y podría quedarse sin hielo para 2030".

Ban Kimoon.

Secretario general de la ONU

3 de septiembre de 2009.

"Comparto la creciente preocupación causada por la resistencia económica y política para combatir la degradación del medio ambiente. La cuestión es tanto más importante cuanto que el propio futuro de algunas naciones está en juego, sobre todo en algunas islas estado".

"Enormes recursos se destinan a gasto militar y al coste de mantener y desarrollar arsenales nucleares en lugar de ser desviados a la ayuda a los pobres".

El Papa Benedicto XVI.

11 de enero de 2010

Texto para la solapa del libro

Benedicto Cuervo Álvarez. Nace en el pequeño pueblo sierense de Hevia (Asturias), en noviembre de 1958. Se licenció en Historia y Geografía por la Universidad de Oviedo.

Es profesor, desde 1987, en la Fundación Educativa Colegio Santo Domingo de Oviedo (FESD) en donde ha realizado múltiples talleres con alumnos de Literatura y Geografía e Historia.

Participó en múltiples Cursos y Seminarios, entre los que caben destacar, los dirigidos por Ramón Tamames, sobre "La Economía Española" y Julio Mangas, sobre "La economía castreña en el Norte Peninsular", ambos impartidos en la Cátedra Jovellanos de Gijón. Asimismo participó también en un Curso sobre "Demografía Histórica" impartido por la Fundación Sánchez Albornoz en Ávila.

También asiste a varios Seminarios en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander sobre temas de Geografía Humana (dirigidos por Máximo Livi-Bacci) y Economía (José Mª Serrano y Carles Sudriá), al igual que un Curso Magistral titulado: "Guerra, periodismo y literatura", impartido por Juan Goytisolo. También participó en un Seminario dirigido por el Catedrático Emérito de Literatura de la Universidad de Oviedo, José María Martínez Cachero titulado:"Literatura en democracia".

Publicó diversos artículos entre los que caben destacar el titulado:" El castro de Coaña", en el periódico El Comercio y los titulados: " Los judíos en España durante el período visigodo" y "Hitler toma el poder" con introducción del historiador alemán Henrik Peters, en La Nueva España.

Es miembro de la Asociación de Numismática de Oviedo y de la Asociación Cultural Contigo de Noreña.

Introducción

Para poder comprender lo que ocurre a nuestro alrededor y saber en cada momento y con exactitud de que estamos hablando, es fundamental conocer, en primer lugar, lo que se entiende por medio ambiente.

El medio ambiente es todo aquello que nos rodea y que debemos cuidar para mantener limpia nuestra ciudad, colegio, hogar, etc., en fin todo en donde podamos estar. Es un conjunto de elementos abióticos (energía solar, suelo, agua y aire) y bióticos (organismos vivos) que integran la delgada capa de la Tierra llamada biosfera, sustento y hogar de los seres vivos.

El medio ambiente es, pues, el compendio de valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y un momento determinado, que influyen en la vida material y psicológica del hombre y en el futuro de generaciones venideras. Es decir, no se trata sólo del espacio en el que se desarrolla la vida de los seres vivos. Abarca, además, seres humanos, animales, plantas, objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos.

No obstante, en este trabajo, nos referiremos al componente "natural" del medio ambiente. Por esta razón, es importante que nos situemos y comprendamos la dimensión real de otro concepto cuyo uso es muy común en estos tiempos: La ecología.

En 1869, el biólogo alemán Ernst Haeckel acuñó el término ecología, remitiéndose al origen griego de la palabra (oikos, casa; logos, ciencia, estudio, tratado). Según entendía Ernest Haeckel, la ecología debía encarar el estudio de una especie en sus relaciones biológicas con el medio ambiente. Este biólogo alemán la introdujo, por primera vez, en el vocabulario científico. Para él, se trataba de una ciencia que debía estudiar las relaciones que ocurrían entre los diferentes seres vivos y el sitio en el que se desarrollaba su vida. En definitiva, la ecología se ocupa de estudiar y analizar los ecosistemas, que son los espacios constituidos por un medio físico concreto y todos los seres vivos que viven en él, así como las relaciones que se dan entre ellos.Es decir, la ciencia que estudia los seres vivos, su ambiente, la distribución y abundancia, cómo estos aspectos son afectados por la interacción entre los organismos y su ambiente. El ambiente incluye las propiedades físicas que pueden ser descritas como la suma de factores locales, como el clima y la geología, y los demás organismos que comparten ese hábitat.

La visión integradora de la ecología plantea qué es el estudio científico de los procesos, qué influencias existen entre la distribución y abundancia de los organismos, y las interacciones entre los mismos; así como también entre los organismos y la transformación de los flujos de energía y materia.

De los diferentes seres vivos que habitan en la Tierra, destacan los animales y las plantas. Nos referiremos a la flora de un lugar como el conjunto de especies de plantas que allí viven; y a la fauna como referente a las diferentes especies animales que habitan un determinado lugar.

Al territorio concreto en el que viven varias especies, tanto animales como vegetales y de otro tipo, que mantienen ciertas relaciones de dependencia entre ellas y con el lugar al que se han adaptado se le denomina hábitat. Los seres que allí viven evolucionan bajo unas condiciones muy determinadas; y en cada ecosistema conviven, se interrelacionan los diferentes seres vivos. En lugares como la Antártica o el desierto, el número de especies es muy bajo debido a las condiciones tan duras que allí se dan. Por el contrario, en otros lugares como las selvas el número de especies se cuenta por cientos de miles.

El término que alude a la variedad de seres vivos diferentes que viven en un territorio se denomina biodiversidad. Esta biodiversidad es la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, ecosistemas terrestres, marinos y otros sistemas acuáticos, comprendiendo los complejos ecológicos de los que forman parte. Comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas.

Parece ser que la relación del ser humano con la naturaleza no se ha desarrollado de la forma más correcta. En gran medida, esto se ha debido al desconocimiento de las consecuencias negativas en su modo de vivir. Hemos de intentar buscar, por todos los medios a nuestro alcance, el denominado modelo de desarrollo sostenible que busca satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la satisfacción de las necesidades de generaciones futuras.

El medio ambiente es un sistema muy complejo y frágil en el que juegan un papel importante múltiples factores de distinta naturaleza. Las alteraciones graves pueden modificar las condiciones de vida del Planeta y poner en peligro la vida en la Tierra.

Debido a que la contaminación es una de las principales causas de los problemas medio ambientales que actualmente afectan al Planeta, es necesario conocer las causas que producen la contaminación de los distintos medios, para que, así, las actitudes individuales y del conjunto de la sociedad puedan ser orientadas a no agravar dichos problemas.

Las últimas décadas han traído consigo un potente desarrollo económico de los países industrializados y la acumulación de la población en grandes ciudades. Año tras año, la población que habita en las ciudades se incrementa de forma notable y se prevé que para el año 2025, el 80% de la población viva en entornos urbanos.

De los 6.800 millones de habitantes actuales, (datos de 2009) aproximadamente la sexta parte viven en los llamados países ricos, donde el crecimiento empieza a estancarse, mientras que en los pobres la tasa de crecimiento sigue en aumento continuo y vertiginoso, como puede observarse en este cuadro estadístico. Esto es debido a muchos factores, como veremos más adelante, pero en gran parte es debido a la juventud de la población mundial, en la que más del 30% tienen menos de 15 años y este porcentaje aumenta mucho en las regiones menos desarrolladas, a la vez que disminuye su edad media.

Zona

1750

1800

1850

1900

1950

1999

2050

2150

A. Población (en millones de habitantes)

MUNDO

791

978

1.262

1.650

2.521

5.978

8.909

9.746

África

106

107

111

133

221

767

1.766

2.308

Asia

502

635

809

947

1.402

3.634

5.268

5.561

Europa

163

203

276

408

547

729

628

517

América Latina y Caribeña

16

24

38

74

167

511

809

912

América del Norte

2

7

26

82

172

307

392

398

Oceanía

2

2

2

6

13

30

46

51

B. Porcentajes de distribución (%)

MUNDO

100

100

100

100

100

100

100

100

África

13.4

10.9

8.8

8.1

8.8

12.8

19.8

23.7

Asia

63.5

64.9

64.1

57.4

55.6

60.8

59.1

57.1

Europa

20.6

20.8

21.9

24.7

21.7

12.2

7.0

5.3

América Latina y Caribeña

2.0

2.5

3.0

4.5

6.6

8.5

9.1

9.4

América del Norte

0.3

0.7

2.1

5.0

6.8

5.1

4.4

4.1

Oceanía

0.3

0.2

0.2

0.4

0.5

0.5

0.5

0.5

Cuadro estadístico del crecimiento demográfico mundial por continentes, en cantidad y porcentaje. (Fuente: Sección de Población de las Naciones Unidas).

Este crecimiento global (de más de 70 millones al año en todo el Planeta), fundamentalmente urbano, se traduce, necesariamente, en un aumento de las demandas de energía y recursos naturales y de los problemas asociados a la conservación y protección del medio ambiente (contaminación, ruidos, residuos…).

La ciudad se ha convertido en el medio principal donde el ser humano desarrolla su vida. La satisfacción de las necesidades y las consecuencias de las actividades humanas en las ciudades requieren de la planificación y de la adecuada gestión de las autoridades, pero también de la colaboración de los ciudadanos, individual y colectivamente; los ciudadanos somos consumidores de bienes y servicios con capacidad de elección, así como generadores directos de contaminación y residuos en el hogar, en el trabajo, en el transporte y en el tiempo libre.

La creciente transcendencia alcanzada por la problemática ambiental y sus repercusiones negativas en la conservación de los recursos naturales y en el desarrollo social y económico, ha obligado a las distintas autoridades, tanto locales como internacionales, a enfrentarse a todos estos problemas y a adoptar medidas para su solución.

La sociedad cada vez es más consciente de su papel en la resolución de esos problemas. En consecuencia, y sobre todo a partir de los años 70 del S.XX, empiezan a surgir grupos y asociaciones que reivindican la conservación del medio ambiente y piden actuaciones concretas en defensa de lugares de gran valor ecológico y de algunas especies animales y vegetales en peligro de extinción.

Hoy día, cada vez son más los colectivos que adoptan una conciencia ambientalista, incluyendo a empresas, colegios, asociaciones de vecinos, sindicatos, partidos políticos, administración, etc.

El gran reto del siglo XXI será hacer frente al problema del cambio climático para asegurar la vida humana en nuestro Planeta durante los próximos siglos. Este reto engloba otros muchos que dependen intrínsecamente de éste. La humanidad jamás ha tenido tanta conciencia de un problema como el que hoy día hace frente. Multitud de informes lo advierten y ya casi nadie lo cuestiona. Aunque se mantienen muchas incertidumbres, ya que se trabaja siempre sobre probabilidades, hoy en día ningún experto en clima cuestiona la existencia de un cambio climático.

Al final de la obra dedico el último apartado a la bibliografía, tanto de libros y revistas, como páginas web en Internet que abordan, de una u otra forma, el tema relacionado con el medio ambiente y sus diversas problemáticas.

Espero y deseo, que los lectores disfruten con la lectura de este libro y que a la vez tomemos todos conciencia de la importancia que supone para todos nosotros la protección y cuidado del medio natural, su mantenimiento y conservación para las generaciones venideras. Nos jugamos mucho en ello; incluso nuestra propia existencia en el planeta Tierra.

B.C.A.

Oviedo, 1 de mayo de 2010

PRIMERA PARTE

El medio ambiente

ELEMENTOS MÁS IMPORTANTES DEL MEDIO AMBIENTE

Aunque bautizado con el nombre de Tierra, al planeta se le conoce también como Planeta Azul, que quizás represente mejor a una superficie cubierta en un 71% por agua. El agua es imprescindible para la vida, cualquier organismo depende del agua ya que participa en todas las reacciones químicas de las células vivas. Su valor puede considerarse incalculable y sin embargo muchas veces no somos conscientes del mismo.

La Tierra tiene una abundancia de agua, concentrada en su mayor parte en los mares y océanos, pero los ecosistemas terrestres dependemos del agua dulce. El 97% del agua que existe en el Planeta es salada y el otro 3% es dulce, aunque de esa agua dulce sólo se puede acceder al 0,4% del total, porque el resto se encuentra en casquetes polares, glaciares y aguas subterráneas inaccesibles.

Aunque se trata de un recurso renovable, que cambia de estado en el transcurso del ciclo hidrológico, es un recurso limitado y cada vez más escaso, porque aumenta su consumo y porque el propio ciclo del agua sufre modificaciones con la contaminación, el agotamiento de los acuíferos, la modificación de la superficie terrestre o bien soporta variaciones importantes propias del cambio climático. Sin embargo, el principal problema relacionado con el agua es su acceso a él. " más de 1.200 millones de personas no tienen acceso al agua potable; es decir, casi una de cada 5 personas no tienen acceso al agua potable, y la mitad de la población mundial carece de sistemas adecuados de depuración de aguas". Son datos aportados por la ONU y la OMS, que también destacan que " el 80% de las enfermedades en los países en vías de desarrollo provienen del consumo y de la exposición al agua no potable, que provoca la muerte de más de 25.000 personas cada día".

En los países con dificultad de acceso al agua la mujer juega un papel importante al ser ella quien se encarga del suministro, no sólo doméstico sino también agrícola, transportando el agua a varios kilómetros de distancia, desde su lugar de origen, río, lago o pozo hasta el poblado. Tanto es así que la Agenda XXI destaca su papel en las soluciones "asegurando la plena participación de la mujer dado el decisivo papel que desempeña en la cotidiana labor de suministro, manejo y uso del agua".

A pesar de tan terrible realidad "en todos los sectores de la civilización occidental suelen gastarse entre un 15 y un 50% más del agua que se necesita. Sin ir más lejos, en España se consumen unos 170 litros de agua por persona y día, cuando con la mitad tendríamos más que suficiente" (Joaquín Araújo).

Existe el temor de que el agua pueda convertirse en una importante fuente de conflictos bélicos, diplomáticos o territoriales dentro incluso de un mismo Estado. Muchos ríos delimitan fronteras o cruzan a través de países. Es lógico suponer que si la demanda de agua aumenta, los conflictos por el acceso a este recurso también pueden crecer. Como ejemplo, está la disputa entre Israel y Jordania por las comarcas de la ribera oeste del Jordán, aunque hay análisis más optimistas que citan, por ejemplo, la cooperación por el agua en conflictos como la guerra del Vietnam y la facilidad histórica de llegar a acuerdos internacionales sobre este importante recurso.

En España han surgido conflictos entre territorios por el acceso a este recurso escaso. La especulación sobre el uso del agua que se ha destinado a lo largo de la costa del Mediterráneo, para urbanizaciones de lujo y al regadío de sus campos de golf, genera problemas en otros sectores como la agricultura donde la escasez de agua es evidente. En Asturias, a pesar de las abundantes precipitaciones, el suministro de agua se encuentra, durante los últimos años, algo por debajo de la llamada curva de garantía (cantidad de agua necesaria para garantizar el suministro de agua) debido a la creciente demanda, por lo que es una razón más a tener en cuenta para apostar por un consumo más razonable.

Una de las posibles soluciones, a escala global, parece que puede ser, el incremento del precio del agua. Un precio más elevado estimulará el ahorro de agua en el futuro, tanto a nivel doméstico, como industrial o agrícola; pero, especialmente, en el ámbito de estos dos últimos, es muy necesario. Existe algún caso muy llamativo sobre lo poco que se valora el precio del agua. En la India, un país con una seria problemática con la escasez del agua, dos conocidas marcas de refrescos gaseosos no pagan los cientos de millones de litros de agua que usan cada día. Teniendo en cuenta que se emplean cuatro litros de agua por cada litro de producto, estas dos populares empresas convierten tres cuartas partes del agua limpia que extrae en aguas de desecho, que además, contaminan en su flujo el escaso agua que permanece en el subsuelo. Además, la agricultura consume el 70% del agua según los datos que facilitan los informes de la UNESCO, y las producciones agrícolas, según esos mismos datos, son responsables del 70% de la contaminación. A nivel mundial el precio del agua para los cultivos suele ser ridículo en comparación con el agua destinado al consumo doméstico, lo que hace que sistemas de producción y riego más eficientes no sean rentables y terminen por no adoptarse. Tanto la agricultura como la industria, que no necesitan agua de tanta calidad como para el consumo doméstico, no están todavía invirtiendo lo suficiente en un uso del agua más racional.

  • B) EL AIRE.

El aire es una mezcla de gases que forma la atmósfera, y está situado en la denominada Troposfera terrestre. La atmósfera, que protege a la Tierra del exceso de radiación ultravioleta y permite la existencia de vida es una mezcla gaseosa de nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, dióxido de carbono, vapor de agua, otros elementos y compuestos, y partículas de polvo. Calentada por el Sol y la energía radiante de la Tierra, la atmósfera circula en torno al Planeta y modifica las diferencias térmicas.

Los gases principales son el nitrógeno (78%) y el oxígeno (21%), con proporciones que permanecen más o menos constantes; incluye también otros gases nobles como el argón, el neón, el helio, el kripton y el xenón; también contiene vapor de agua y partículas orgánicas e inorgánicas en suspensión.

El aire es inodoro, insípido e incoloro en pequeños volúmenes y azulado en grandes espacios. La presión atmosférica es aquella que ejerce el aire en la atmósfera, con un valor de 76 cm de mercurio a nivel del mar.

A una gran porción de aire se la denomina masa de aire cuyas proporciones físicas, en especial la temperatura, son más o menos uniformes para una extensión horizontal de varios centenares de kilómetros. En teoría, se considera como atmósfera ideal aquella en que las superficies de presión constante no cortan a las superficies isostéricas (o de densidad constante), de manera que en cualquier corte vertical, las isobaras y las isotermas son paralelas. Dicha atmósfera se conoce con el nombre de barotrópica.

La naturaleza y el grado de uniformidad de las características de una masa de aire vienen determinados por cuatro factores principales, a saber: a) la naturaleza del manantial de la masa; b) la dirección en que se mueve; c) los cambios que tienen lugar en la constitución de una masa de aire cuando ésta se traslada recorriendo grandes distancias, y d) la edad de la masa de aire.

El estudio de las propiedades que distinguen las diversas masas de aire entre sí conduce naturalmente, a la consideración de los límites de las masas de aire o "frentes".

Las masas de aire se clasifican básicamente atendiendo a dos factores principales. El primero de ellos es la temperatura, que da origen a las masas de aire ártico, polar y tropical; el segundo es el tipo de superficie de la región de origen, con lo que tenemos las masas continentales y marítimas. Las principales masas de aire son las denominadas, masas de aire frío y las masas de aire cálidas.

1º. Las masas de aire frío. Los principales manantiales de aire frío del hemisferio norte son: a) los anticiclones continentales de Siberia y Canadá, que dan origen a las masas de aire polar continental, y b) La Cuenca Ártica cuando en ella dominan las altas presiones.

Los manantiales de estas dos masas, por estar cubiertos de nieve, dan origen a un marcado enfriamiento de las capas inferiores y, puesto que el contenido de vapor de agua del aire frío es muy limitado, estas masas de aire se caracterizan por su escasa nubosidad y pueden producir sólo ligeras nevadas durante el invierno. Durante el verano, el calentamiento de la tierra en Canadá y Siberia hace que desaparezcan virtualmente sus manantiales de aire frío. La Cuenca Ártica permanece, pero el espesor de la capa de aire frío en ella está muy limitado en dicha época del año.

2º. Masas de aire cálido. Estas masas de aire se originan en las células subtropicales de altas presiones y, durante el verano, en las grandes acumulaciones de aire superficial caliente características del interior de las extensas zonas continentales.

Los manantiales de aire tropical pueden ser; marítimos, si se originan en las células subtropicales oceánicas de altas presiones, o continentales, si se originan en la parte de dichas células situada sobre los continentes o si están simplemente asociados a regiones de vientos flojos y generalmente variables y se forman con la ayuda de la subsidencia que se produce en la Troposfera durante los meses de verano (Asia Central).

Las masas de aire tipo marítimo se caracterizan por su elevada temperatura, la alta humedad de las capas inferiores situadas sobre los océanos y por su estratificación estable. Puesto que el aire está caliente y húmedo en las proximidades de la superficie, a medida que se traslada desde su manantial hacia el polo se desarrollan normalmente en él nubes estratiformes. En invierno, el aire de tipo continental está restringido principalmente al Norte de África, donde constituye una masa de aire cálido, seco y estable. En verano, el calentamiento de las capas inferiores debido al calor desprendido por la superficie da lugar a un elevado gradiente vertical de temperatura, pero, a pesar de la inestabilidad reinante, la escasa humedad relativa y específica evitan la formación de nubes y la precipitación.

  • C) EL SUELO.

El suelo es el delgado manto de materia que sustenta la vida terrestre. Es producto de la interacción del clima y del sustrato rocoso o roca madre, como las morrenas glaciares y las rocas sedimentarias, y de la vegetación. De todos ellos dependen los organismos vivos, incluyendo los seres humanos. Las plantas se sirven del agua, del dióxido de carbono y de la luz solar para convertir materias primas en carbohidratos por medio de la fotosíntesis; la vida animal, a su vez, depende de las plantas en una secuencia de vínculos interconectados conocida como red trófica.

Durante su larga historia, la Tierra ha cambiado lentamente. La deriva continental (resultado de la tectónica de placas) separó las masas continentales, los océanos invadieron tierra firme y se retiraron de ella, y se alzaron y erosionaron montañas, depositando sedimentos a lo largo de las costas. Los climas se caldearon y enfriaron, y aparecieron y desaparecieron formas de vida al cambiar el medio ambiente. El más reciente de los acontecimientos medioambientales importantes en la historia de la Tierra se produjo en el cuaternario, durante el Pleistoceno (entre 1,64 millones y 10.000 años atrás), llamado también Periodo Glacial. El clima subtropical desapareció y cambió la faz del hemisferio norte. Grandes capas de hielo avanzaron y se retiraron cuatro veces en América del Norte y tres en Europa, haciendo oscilar el clima de frío a templado, influyendo en la vida vegetal y animal y, en última instancia, dando lugar al clima que hoy conocemos. Nuestra era recibe, indistintamente, los nombres de reciente, Postglacial y Holoceno. Durante este tiempo el medio ambiente del Planeta ha permanecido más o menos estable.

El suelo se clasificar según su textura: fina o gruesa, y por su estructura: floculada, agregada o dispersa, lo que define su porosidad que permite una mayor o menor circulación del agua, y por lo tanto la existencia de especies vegetales que necesitan concentraciones más o menos elevadas de agua o de gases.

El suelo también se puede clasificar por sus características químicas, por su poder de absorción de coloides y por su grado de acidez (pH), que permite la existencia de una vegetación más o menos necesitada de ciertos compuestos.

Los suelos no evolucionados son suelos brutos, muy próximos a la roca madre y apenas tienen aporte de materia orgánica. Son resultado de fenómenos erosivos o de la acumulación reciente de aportes aluviales. De este tipo son los suelos polares y los desiertos, tanto de roca como de arena, así como las playas.

Los suelos poco evolucionados dependen en gran medida de la naturaleza de la roca madre. Existen tres tipos básicos: ránker, rendzina y los suelos de estepa. Los suelos ránker son más o menos ácidos, como los suelos de tundra y los alpinos. Los suelos rendzina se forman sobre una roca madre carbonatada, como la caliza, suelen ser fruto de la erosión y son suelos básicos. Los suelos de estepa se desarrollan en climas continentales y mediterráneo subárido. El aporte de materia orgánica es muy alto. Según sea la aridez del clima pueden ser desde castaños hasta rojos.

En los suelos evolucionados encontramos todo tipo de humus, y cierta independencia de la roca madre. Hay una gran variadad y entre ellos se incluyen los suelos de bosques templados, los de regiones con gran abundancia de precipitaciones, los de climas templados y el suelo rojo mediterráneo. En general, si el clima es propicio y el lugar accesible, la mayoría de estos suelos están hoy ocupados por explotaciones agrícolas.

MATERIAS PRIMAS Y FUENTES DE ENERGÍA

Son productos no elaborados que se incorporan en la primera fase del proceso de producción para su posterior transformación. Por ejemplo: productos agrícolas, minerales, etc.

Sirven, pues, de punto de partida para los procesos industriales. Las materias primas del material vivo como la madera y el cuero son las llamadas materias primas renovables. Luego están las materias primas no renovables como los minerales y los combustibles fósiles.

Las materias primas pueden ser de origen animal (pieles, lana, grasas, alimentos, etc.) vegetal (caña de azúcar, algodón, etc) y mineral (hierro, bauxita, pirita, carbón, etc). Este último ámbito es el más abundante y su variedad es enorme: combustibles, metales, materiales para la construcción, productos químicos, agua, etc. Hasta cierto punto, prácticamente cualquier producto natural es susceptible de convertirse en materia prima.

La mayoría de las materias primas minerales se obtienen de yacimientos, es decir, de lugares en los que la concentración del producto es lo suficientemente abundante como para hacer rentable su extracción. La distribución de los yacimientos es irregular y existen tantos tipos de yacimientos como de materias primas, por lo que reseñaremos sólo los más importantes:

A) METALES PESADOS: Disponibles en toda la corteza terrestre. El hierro es el más importante.

El símbolo del hierro es  Fe (del latín ferrum, "hierro"), es un elemento metálico, magnético, maleable y de color blanco plateado. Tiene de número atómico 26 y es uno de los elementos de transición del sistema periódico.

Fue descubierto en la Prehistoria y era utilizado como adorno y para fabricar armas; el objeto más antiguo, aún existente, es un grupo de cuentas oxidadas encontrado en Egipto, y data del 4000 a.C. El término arqueológico Edad del Hierro se aplica sólo al periodo en el que se extiende la utilización y el trabajo del hierro. El procesado moderno del hierro no comenzó en Europa central hasta la mitad del siglo XIV.

El hierro puro tiene una dureza que oscila entre 4 y 5. Es blando, maleable y dúctil. Se magnetiza fácilmente a temperatura ordinaria; es difícil magnetizarlo en caliente, y a unos 790 °C desaparecen las propiedades magnéticas. Tiene un punto de fusión de unos 1.535 °C, un punto de ebullición de 2.750 °C y una densidad relativa de 7,86. Su masa atómica es 55,845.

El metal existe en tres formas alotrópicas distintas: hierro ordinario o hierro-a (hierro-alfa), hierro- (hierro-gamma) y hierro-d (hierro-delta). La disposición interna de los átomos en la red del cristal varía en la transición de una forma a otra. La transición de hierro-a a hierro- se produce a unos 910 °C, y la transición de hierro- a hierro-d se produce a unos 1.400 °C. Las distintas propiedades físicas de las formas alotrópicas y la diferencia en la cantidad de carbono admitida por cada una de las formas desempeñan un papel importante en la formación, dureza y temple del acero.

Químicamente el hierro es un metal activo. Se combina con los halógenos (flúor, cloro, bromo, yodo y astato) y con el azufre, fósforo, carbono y silicio. Desplaza al hidrógeno de la mayoría de los ácidos débiles. Arde con oxígeno formando tetróxido triférrico ferrosoférrico, Fe3O4. Expuesto al aire húmedo, se corroe formando óxido de hierro hidratado, una sustancia pardo-rojiza, escamosa, conocida comúnmente como orín o herrumbre. La formación de orín es un fenómeno electroquímico en el cual las impurezas presentes en el hierro interactúan eléctricamente con el hierro metal. Se establece una pequeña corriente en la que el agua de la atmósfera proporciona una disolución electrolítica. El agua y los electrólitos solubles aceleran la reacción. En este proceso, el hierro metálico se descompone y reacciona con el oxígeno del aire para formar el orín. La reacción es más rápida en aquellos lugares donde se acumula el orín, y la superficie del metal acaba agujereándose.

Al sumergir hierro en ácido nítrico concentrado, se forma una capa de óxido que lo hace pasivo, es decir, no reactivo químicamente con ácidos u otras sustancias. La capa de óxido protectora se rompe fácilmente golpeando o sacudiendo el metal, que vuelve así a ser activo.

B) METALES PRECIOSOS: El más apreciado y codiciado, desde la antigüedad por el hombre es, sin duda, el oro.

Elemento químico, símbolo Au, número atómico 79 y peso atómico 196.967; es un metal muy denso, blando y de color amarillo intenso. El oro se clasifica como metal pesado y noble; en el comercio es el más común de los metales preciosos. El cobre, la plata y el oro están en el mismo grupo en la tabla periódica. La fuente del símbolo químico, Au, es su nombre en latín aurum (amanecer radiante). Hay sólo un isótopo estable del oro, con número de masa 197.  

Compuestos: El oro puede tener valencia 1+ o 3+ en sus compuestos. La tendencia a formar complejos es tan fuerte que todos los compuestos de oxidación 3+ son complejos. Los compuestos del estado de oxidación 1+ no son muy estables y tienden a oxidarse al estado 3+ o reducirse a oro metálico. Todos los compuestos de cualquier estado de oxidación se reducen con facilidad.  

En sus complejos el oro forma enlaces más fácilmente y más estables con los halógenos y el azufre, menos estables con oxígeno y fósforo y muy débiles con nitrógeno. Los enlaces entre oro y carbono son normalmente estables, como en los complejos de cianuro y varios compuestos orgánicos.  

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