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Tanto la experiencia internacional como las diversas políticas y programas considerados en este informe, evidencian la necesidad de puntualizar y reconciliar algunos aspectos a la hora de impulsar una política coherente de prevención del tabaquismo en el ámbito laboral. Un plan para el diseño de una política de empresa sobre tabaquismo debe basarse en la consideración de los siguientes aspectos:
Integración de varios elementos
Se debe integrar la planificación de diversos elementos de forma que confluyan en un proceso eficiente que considerará los diferentes aspectos del consumo de tabaco en la empresa. Por ejemplo:
Necesidad de flexibilidad
Es importante ser flexible en el desarrollo de las políticas impulsadas, habida cuenta de las diferentes posiciones que cada parte implicada en el proceso puede presentar. Por ejemplo, de nada serviría disponer de un modelo común, de un enfoque compartido, si en la puesta en práctica se olvida algo tan elemental como evaluar las posibilidades reales de desarrollo de la política definida en cada empresa concreta en la que se vaya a trabajar.
La legislación vigente, diferente de un país a otro, establecerá los mínimos a los que la política de la empresa ha de responder, y servirá como respaldo para justificar la necesidad de impulsar una política en la materia, integrada en el conjunto de actuaciones desarrolladas para la promoción de la salud en el ámbito laboral.
Con el fin de poder desarrollar una política adecuada, es importante tener en cuenta la situación de partida en relación con el consumo de tabaco dentro de la empresa. Por ejemplo, elementos importantes a considerar son:
Los diversos interlocutores del mundo de la empresa
Para asegurar la definición y desarrollo adecuados de una política sistemática y rigurosa en materia de prevención del tabaquismo, deberá propiciarse la complicidad de los diversos interlocutores del mundo de la empresa. Una política que pueda ser percibida como fruto de una imposición por parte de los sectores directivos, sin previa consulta al resto de interlocutores, será percibida como arbitraria y tendrá pocas posibilidades de éxito. Garantizar la participación de todos los sectores y niveles de responsabilidad en el proceso de planificación constituye la vía más adecuada para asegurar la implantación efectiva y no conflictiva de la política propuesta.
Recursos disponibles
Es importante disponer de información precisa sobre todos aquellos recursos materiales y humanos que la empresa va a necesitar para el desarrollo de una política coherente y sistemática de prevención del tabaquismo, tales como los servicios de salud laboral, delegados de prevención o especialistas en promoción de la salud. También será necesario considerar los recursos comunitarios existentes para dar apoyo al programa. Algunos de dichos recursos podrían ser servicios especializados en tratamiento del tabaquismo, o instituciones que pueden proporcionar materiales de apoyo como folletos, carteles u otro tipo de medios.
Aceptación por parte de la empresa
La búsqueda de políticas y programas europeos sobre prevención del tabaquismo en el ámbito laboral deja claro que existe un alto grado de aceptación de dichas políticas, tanto por parte de los empleados, como por parte de los empresarios, y se observa igualmente que tanto las personas que fuman como de quienes no fuman creen que la aplicación de este tipo de políticas es beneficiosa2.
La finalidad de una política de empresa con relación al tabaquismo no es cuestionar el consumo de tabaco de los empleados que fuman, si no ordenar los lugares y los momentos donde se puede fumar. Tal como dice la OMS3: «Un factor que determina de modo importante una la eficacia de la acción es asegurar que se transmite claramente que el enemigo es el humo, y no la persona que fuma». Este punto de vista sintoniza con el enfoque europeo que es contrario a «la persecución del fumador», y que promueve una provisión razonable de ambientes saludables para proteger la salud y la seguridad de los empleados, independientemente de que fumen o no.
Protección de la salud de quienes no fuman
A pesar de que una consulta amplia es una de las premisas básicas de cualquier política rigurosa sobre tabaquismo en la empresa, en caso de conflicto, la prioridad debe ser proteger la salud de las personas que no fuman4.
Un enfoque positivo
Para prevenir el conflicto entre los diferentes intereses en juego es necesario partir de un enfoque positivo que permita la aplicación de todas las medidas a desarrollar5. Esta actitud positiva debe también traducirse en el lenguaje utilizado, centrando más el discurso en la promoción de la salud que en la prevención de riesgos, y utilizando mensajes centrados en la salud y la seguridad y no en cuestiones morales 6.
Motivos diversos
Existen una serie de motivos que justifican y refuerzan la implantación de una política sobre tabaquismo en la empresa6 (ver también capítulo 4):
Promoción de la salud desde la empresa
Las actuaciones en este ámbito están básicamente motivadas por aspectos de salud y seguridad laboral. En este marco, la finalidad básica de una política de empresa sobre tabaquismo es reducir el impacto del uso de tabaco en la salud de los empleados, sean fumadores o no 7.
Existe mayor riesgo de conflicto entre quienes fuman y quienes no fuman en empresas donde no existe una política explícita con relación a este tema. El establecimiento de una política en la empresa responde a la necesidad de promover el respeto mutuo, la convivencia laboral y la cooperación, aspectos que empiezan a ser necesarios desde el mismo momento en que se diseña la política a seguir8. En resumen, la idea no es decidir si los empleados pueden o no fumar, pero definir cuando y donde pueden hacerlo.
Apoyo a los empleados que fuman
Siguiendo el razonamiento de no penalizar a nadie por el hecho de fumar, la política de empresa sobre tabaquismo debe ser integral, y por ello debe contemplar medidas de ayuda y apoyo para dejar de fumar. Esta posibilidad contribuirá a garantizar y facilitar el compromiso de quienes fuman en el respeto a la política adoptada.
Resultados esperables
Una política sistemática de empresa en prevención del tabaquismo puede conseguir diversos resultados:
Una vez conocidas las posibilidades y obligaciones legales que el marco normativo vigente señala, perfilada la situación particular de la empresa con relación al tabaquismo, reconocida la necesidad de contar desde el principio con la implicación de todos los colectivos laborales, e identificados los recursos internos y externos que cabe movilizar, es el momento de abordar el inicio de una política específica de empresa sobre tabaquismo.
En Europa se han desarrollado diversas iniciativas centradas en el desarrollo de políticas de empresa con relación al tabaquismo. Todas las instituciones europeas que han formulado políticas de prevención del tabaquismo o que han actuado como asesoras para el desarrollo de dichas políticas, utilizan unos elementos comunes. A partir del análisis de las políticas y programas existentes en Europa, se presenta a continuación un resumen de los elementos sobre los que existe mayor consenso.
El compromiso de la empresa
Para asegurar el éxito de una política sobre tabaquismo es necesario el compromiso de la empresa en su conjunto. Este compromiso debe manifestarse mediante:
Listado de tareas de la dirección:
- análisis de la situación actual
- comunicación con los empleados
- información personalizada
- búsqueda de comentarios, no de permiso
- decisión sobre los detalles de la política interna
- decisión sobre prohibición total o parcial
- decisión sobre restricciones, en caso de no ser posible una prohibición total
- señalización de las zonas donde se permite y no se permite fumar
- seguimiento y evaluación de la aplicación de las medidas previstas
- oferta de apoyo para dejar de fumar
- fumadores y no fumadores;
- empleados pertenecientes a los diversos niveles de responsabilidad;
- representantes de los diversos sectores de la empresa: Salud Laboral, Recursos Humanos, Seguridad, representación sindical, dirección, etc.
En definitiva, cada sensibilidad debe contribuir al proceso de planificación de tal forma que ningún sector pueda sentirse excluido y, por tanto, pueda situarse al margen de la política acordada. La sensación de exclusión puede derivar en situaciones conflictivas y de incumplimiento.
Identificar la situación de partida de la empresa constituye el primer paso a dar a la hora de impulsar una actuación sistemática sobre el tabaco en una empresa. Este análisis deberá incluir, al menos, los siguientes elementos:
Planificación
Una vez analizada la situación de partida de la empresa, el grupo de trabajo responsable de la gestión de la iniciativa comenzará la planificación de la política a desarrollar, considerando, cuando menos, los siguientes elementos:
Consulta con los empleados
Es importante informar adecuadamente a los empleados sobre los riesgos del consumo de tabaco y, en particular de los riesgos generados por la exposición al ACHT, pero también es importante conocer sus opiniones con relación a la política que quiere adoptar la empresa. Un cuestionario elaborado a tal efecto contribuirá a establecer la situación de la empresa en cuanto a variables como (ver también anexo 3.1):
Este sondeo permitirá ajustar las decisiones sobre la política a desarrollar al estado de opinión general entre los trabajadores, lo cual incrementará la legitimidad a la política adoptada.
A fin de que este sondeo sea representativo y la opinión obtenida útil para inspirar la política a desarrollar, la consulta deberá desarrollarse entre una muestra representativa de los trabajadores integrados en los diversos sectores y niveles de responsabilidad, sin dejar excluido ninguno de los intereses en juego.
Es importante definir los logros de diversa naturaleza que la empresa espera alcanzar con la adopción de una política sobre tabaco. Estos objetivos deberán ser concretos, específicos, medibles y fáciles de entender por parte de todos los trabajadores, a quienes se comunicarán de manera clara y sencilla de entender.
En la actualidad existen en Europa empresas que no se han planteado la adopción de medidas de control del uso de tabaco, junto con empresas que han prohibido fumar en todas las instalaciones de la empresa, o empresas que se han limitado a señalizar áreas libres de humo o específicas para fumar.
Aunque el control del tabaquismo en el medio laboral es beneficioso también para los fumadores, el objetivo básico de una política de empresa es proteger la salud de los empleados que no fuman. Una política sistemática para el control del ACHT, requiere la toma de decisiones respecto dónde y cuándo estará permitido fumar, o si se va a optar por una prohibición total. Cada compañía debe decidir en función de sus peculiaridades y del entorno sociocultural y legislativo en el que se ubica.
- zonas específicamente designadas;
- adecuadamente señalizadas;
- separadas del resto de las áreas de la empresa y con un sistema adecuado de ventilación y filtrado de humo;
- zonas donde fumadores y no fumadores no deban necesariamente convivir.
Los efectos de la restricción ayudan a los fumadores a dejar el tabaco o al menos a disminuir la cantidad de cigarrillos fumados. En relación con estos objetivos, los efectos de la restricción son proporcionales a la extensión de la restricción 2, siendo los espacios totalmente libres de humo los que obtienen los mejores resultados respecto al aumento del número de ex-fumadores y reducción de la cantidad de cigarrillos consumidos por cada fumador (ver también el capítulo 4).
Para garantizar la eficacia de estas medidas será preciso aplicar las mismas normas y restricciones en toda la empresa por igual. No se podrán hacer excepciones para los cargos directivos. De lo contrario, quienes estuvieran sujetos a las restricciones vivirían negativamente la iniciativa.
Tanto en lo referido a los espacios como a los tiempos, las restricciones pueden aplicarse según diversas opciones:
Regulación de espacios
Regulación de tiempos
Los siguientes son algunos de los principales criterios a considerar a la hora de hacer efectivo este control:
Apoyo a los fumadores motivados para dejar el tabaco
Evidentemente, una política sistemática sobre el tabaco, no puede ignorar las necesidades de los trabajadores que fuman. De ahí que todas las políticas propuestas en Europa señalen como uno de sus elementos clave, la necesidad de prestar apoyo para dejar el tabaco a los trabajadores que lo desean. Para ello se desarrollan diversas actuaciones, entre las que cabe citar la siguientes 2:
- evaluación de la situación de los empleados respecto al uso de tabaco;
- recomendación personalizada para dejar de fumar;
- apoyo profesional a quienes desean dejar el consumo de tabaco;
- pautas de seguimiento;
- criterios de derivación a servicios especializados;
- tratamiento farmacológico adecuado.
- encuadre grupal;
- dirigido por profesionales (internos o externos);
- entre 5 y 10 sesiones de 1 ó 1Þ horas;
- de acuerdo con un modelo cognitivo-conductual;
- con terapia farmacológica, en caso necesario (terapia sustitutiva con nicotina, bupropión, u otros medicamentos);
- con diversas modalidades de reparto horario, aunque con tendencia a compartir el esfuerzo, de tal modo que la empresa facilite la mitad del tiempo y el trabajador la otra mitad.
Desde el primer momento de la planificación del programa, el Comité Coordinador deberá realizar un seguimiento adecuado de las diversas actuaciones y los resultados obtenidos, a fin de conocer el impacto real de la intervención y realizar, en caso necesario, los ajustes oportunos. La evaluación y el seguimiento es una de las partes más importantes de la estrategia. El Comité Coordinador puede definir los criterios de evaluación, que podrían incluir:
Estrategia de comunicación
Desde el primer momento todas las decisiones adoptadas por parte del Comité Coordinador deberán ser puntualmente comunicadas a todos los trabajadores. Uno de los grandes enemigos en la adopción de este tipo de políticas es la desinformación y el hecho de no contar con las opiniones de todos los sectores implicados. Para asegurar que la información llega a todos los empleados se utilizarán los canales y recursos habituales de la empresa: boletín interno, intranet, tablón de anuncios, etc.
Tanto las restricciones acordadas, como el resto de medidas previstas en la nueva política sobre tabaquismo, deben ser comunicadas de forma sencilla. Los empleados deben conocer con claridad dónde y cuándo está permitido fumar, y los detalles de esta normativa deben formar parte de la política de introducción que reciben los nuevos empleados que se incorporan a la empresa. La restricción espacio/temporal del consumo de tabaco requiere un período de transición suficiente para asegurar que la información ha llegado y es conocida por parte de todos los empleados, para ello debe asegurarse igualmente la adecuada señalización de espacios. Los empleados deberán ser informados antes de la puesta en marcha de la nueva normativa, y dependiendo del tipo de empresa, puede ser apropiado establecer un calendario que facilite el tránsito hacia la nueva situación.
Es muy importante el hecho de presentar la política sobre tabaquismo a los empleados, una presentación adecuada constituye una forma de promover su aceptación sin conflicto. Para ello, deberá elaborarse un documento escrito que contenga los siguientes elementos:
Motivos
Enumeración clara y sencilla de las razones más importantes que han llevado a la empresa a adoptar una política específica sobre tabaquismo:
Actuaciones
Presentación sintética del conjunto de elementos que conforman la política de la empresa:
- dónde se puede fumar y dónde no
- cuándo se puede fumar y, en su caso, cómo se controlará;
- dónde podrán fumar los clientes, visitantes y público general, en caso de que la prohibición no les afecte a ellos;
- si la restricción afecta a los vehículos de la empresa.
Entrada en vigor
Un cronograma detallado de todas las actuaciones, con especial acento en el momento en que las restricciones al consumo de tabaco entrarán en vigor.
Para que la política impulsada resulte creíble y acabe incorporándose a la cotidianeidad de la vida laboral, deberán explicitarse claramente las consecuencias de su incumplimiento.
Información a los trabajadores
Los empleados deben también recibir información sobre todas las actividades desarrolladas en el marco de la nueva política adoptada. Por tanto, puede desplegarse una campaña informativa dirigida al conjunto de los trabajadores, sirviéndose de los recursos internos de la empresa o de recursos externos, y utilizando soportes diversos como folletos, información en intranet, carteles, charlas o presentaciones. Desde el punto de vista de los contenidos, la información básica a compartir es la siguiente:
Las personas interesadas en conocer diferentes políticas de prevención en la empresa desarrolladas con éxito pueden acudir al documento disponible en: www.ensp.org/ files/F_capitulo_3.doc
1) Más allá del 'poldermodel' holandés, un programa de ámbito nacional sobre prevención del tabaquismo en todos los sectores laborales, Países Bajos
La cultura del consumo de tabaco, ampliamente extendida en el lugar de trabajo holandés, es, de hecho, una de sus características más arraigadas. En una encuesta nacional realizada durante el primer trimestre de 2000, dos tercios de los empleados contestaron que fumaban en el lugar de trabajo. Un tercio de los entrevistados dijeron experimentar molestias reales provocadas por el humo de tabaco. La primera versión de la Ley del Tabaco entró en vigor el 1 de enero de 1990. Dicha ley tiene por objeto proteger a los visitantes y empleados de los edificios/organismos públicos contra el aire contaminado por el humo de tabaco. Sin embargo, no se ha avanzado mucho en la consolidación de la norma contra el consumo de tabaco en el sector público.
Esto se ha debido principalmente al llamado «poldermodel» (en honor al sistema de terrenos ganados al mar por el que son conocidos los Países Bajos), el sistema por el que se rigen las empresas holandesas, que se basa en el consenso.
1.1. El tabaco en el ámbito laboral: el programa nacional
En 2000 la Fundación Holandesa de Tabaco o Salud (cuyo nombre actual es Defacto), en colaboración con el Centro Holandés para la Promoción de la Salud en el Lugar de Trabajo, la Fundación Holandesa contra el Asma y Cicon (empresa con gran experiencia en la implantación de políticas para limitar el consumo de tabaco dentro de las grandes empresas), desarrollaron un programa nacional para implantar una norma contra el consumo de tabaco en todos los sectores laborales. Denominado «Smoking and the workplace» («El tabaco y el lugar de trabajo»), dicho programa nacional se desarrolló de acuerdo al modelo de consenso propio de las empresas del país.
1.2. Objetivos
1.3. El «Stappenplan»
El «Stappenplan», que es un modelo para crear un ambiente laboral libre de humo de tabaco, se presenta como el método normalizado que debe seguir toda organización holandesa que desea implantar una política contra el consumo de tabaco. No se trata exactamente de un prototipo del «poldermodel» porque exige de la dirección de la empresa un papel de liderazgo y orientación mucho más enérgico. El modelo se desarrolla en los siguientes pasos:
1. Creación de un plan marco para la política sobre el tabaquismo: Para llamar la atención sobre el tema.
2. Creación de las estructuras necesarias para elaborar la política sobre tabaquismo de la empresa: Se forma un grupo de trabajo en el que están representados la empresa, el comité de empresa, el servicio de sanidad y la división de comunicaciones.
3. Elaboración de un inventario del problema: Analizar cuántos empleados fuman, cómo los empleados ven las posibles soluciones, etc.
4. Desarrollo del plan: Poner por escrito lo que se desea conseguir mediante la política contra el consumo de tabaco, los plazos de implantación del plan, etc.
5. Realización de las actividades: La verdadera puesta en práctica de la nueva política en la organización.
6. Evaluación de la política sobre el consumo de tabaco: Hacer un seguimiento continuado de la política contra el consumo de tabaco. Relacionar las dificultades y plantear posibles soluciones.
7. Ajuste y modificación del plan: El desarrollo de una política sobre el consumo de tabaco es un proceso circular. El ajuste de dicha política se puede realizar repitiendo los pasos 4, 5 y 6.
1.4. Colaboración
Stivoro ha recibido ayudas del Ministro de Salud Pública para realizar este programa. El apoyo de la Administración es clave para el desarrollo de este programa nacional, que pretende un cambio total de actitudes en relación con el consumo de tabaco en el lugar de trabajo.
1.5. Comentario final
El ámbito laboral puede contribuir de forma significativa al control del consumo del tabaco en el país. Por lo tanto, este programa nacional contribuirá a la mejora de la de todo el país. El programa 'El tabaco y el lugar de trabajo' se beneficia de la infraestructura, ya desarrollada para implantar los programas de seguridad y salud en el ámbito laboral. Es evidente que el éxito del programa dependerá en buena medida del apoyo y promoción de las instituciones públicas.
2) Implantación del manual para centros de trabajo: lugares de trabajo libres de humo de tabaco y de problemas, donde sólo hay soluciones, Suiza
La Dirección Federal Suiza de Sanidad, el Secretario de Estado de Asuntos Económicos y la Asociación para la Prevención del Consumo de Tabaco han publicado conjuntamente este manual con el fin de terminar con la incertidumbre sobre cómo plantear la cuestión del consumo de tabaco en el ámbito laboral. Aunque la normativa para proteger a los no fumadores de los efectos del aire contaminado por el humo de tabaco se aprobó en 1993, es evidente que dicha normativa no ha sido suficientemente difundida.
2.1. Objetivos
2.2. Metodología
2.3. Implantación
El contenido del manual, que se edita en forma de carpeta, muestra cómo se pueden hallar soluciones para introducir el concepto de lugares de trabajo «libres de humo de tabaco», si es preciso, mediante la creación de «islas» para los fumadores. Dichas soluciones son aceptables para todos los sectores laborales y el manual explica las ventajas que consiguen tanto la empresa como la plantilla cuando se cumplen sus directrices.
El manual está disponible en cuatro versiones distintas:
El informe presenta una síntesis de la situación jurídica actual, información sobre los efectos del consumo involuntario de tabaco, así como los elementos necesarios para conseguir un lugar de trabajo libre de humo de tabaco. También contiene 14 hojas encartadas para los directores administrativos, personal, comités ejecutivos, jefes de recursos humanos, médicos de empresa, directores de departamento y cuidadores, clientes y personal. Se ha preparado documentación para los empleados fumadores y no fumadores. También se ha desarrollado un «comic» para los empleados que comparten el despacho con fumadores.
El manual puede descargarse de la red desde el sitio (alemán) o (francés e italiano) bajo el epígrafe «Smoke-free workplaces»= «Rauchfreie Arbeitsplätze» o «Lieux de travail sans fumée».
3) Trabajar sin humo de tabaco- un programa nacional que proporciona a las empresas una caja de herramientas para crear un lugar de trabajo libre de humo de tabaco y ayudar a sus empleados a dejar de fumar, Suecia
En 1999, el Centro para la Prevención del Consumo del Tabaco, el Centro de Salud Pública de Estocolmo y el Instituto Nacional Sueco de Salud Pública presentaron la caja de herramientas para empresas, «Trabajar sin humo de tabaco», en colaboración con la Fundación Corazón y Pulmones, la Asociación Sueca del Ambiente Laboral, los 22 Consejos Comarcales Suecos, las confederaciones de asociaciones patronales y los sindicatos. El objetivo del programa es proporcionar a las empresas herramientas eficaces para facilitar la creación de lugares de trabajo libres de humo de tabaco. Esta caja de herramientas se comercializa principalmente mediante un folleto que distribuyen las organizaciones participantes, así como a través de Internet. Es de una gran facilidad de uso y se ofrece a un precio módico -20 dólares USA-. Sólo se necesita una caja por empresa.
3.1. Contenido de la caja de herramientas para empresas, «Trabajar sin humo de tabaco»
Primero-un manual muy completo recoge los muchos aspectos del problema del consumo de tabaco en el lugar de trabajo, incluyendo las recomendaciones para una política sobre el consumo de tabaco, cómo tratar los problemas que surjan en la empresa, qué dice la Ley de Tabaco, los datos sobre el aire contaminado por el humo de tabaco, el material y los métodos disponibles para dejar de fumar, etc.
Segundo-la empresa tiene acceso a asesores a nivel nacional que proporcionan consejos y apoyo adicional.
Tercero-también se facilitan estimaciones de los costes que el consumo del tabaco acarrea para la empresa. Dichos costes se estiman en base a la evidencia científica disponible, y a partir del salario medio sueco, los costes de las prestaciones sanitarias y los costes del seguro de enfermedad. Los resultados se presentan para motivar a la empresa a que brinde a sus empleados un programa de tratamiento del tabaquismo. Se estima que, en función el salario del empleado, las pausas adicionales de 0,5 horas/día cuestan a la empresa entre 1.760 y 2.345 dólares USA por año y fumador. La prestación por enfermedad adicional que perciben los fumadores, hasta el 30% más, que equivale a 2,5 días/año, cuesta a la empresa hasta 176-234 dólares USA por fumador y año. Dichas cifras se justifican de forma detallada en el folleto que se proporciona con una de las herramientas (ver el capítulo 4.4, Suecia).
Cuarto--se facilita un programa de tratamiento del tabaquismo fácilmente accesible, normalizado y profesional para que la empresa lo pueda ofrecer a sus empleados sin necesidad de contratar a profesionales externos. Esto es especialmente útil para las empresas pequeñas que carecen de un servicio de salud laboral. El coste para la empresa es muy moderado - aproximadamente de 62 dólares USA por empleado. Los materiales que se entregan al empleado que desea dejar de fumar son:
a) «Abandono y liberación», un programa profesional de autoayuda para dejar de fumar (3 dólares USA).
b) Tratamiento/asesoramiento gratuito a través de una «Línea de apoyo», una línea telefónica de ayuda atendida por asesores profesionales entre las 9h y las 20h todos los días laborables (hasta las 16h los viernes), y la «Línea Salud», un servicio de 24 horas de atención automática.
c) Tratamiento farmacológico: terapia sustitutiva con nicotina (TSN) durante un mes (59 dólares USA). Se recomienda la colaboración con las farmacias para asegurar que se suministren las dosis adecuadas de TSN. También puede considerarse la administración de Bupropión, bajo supervisión médica.
3.2. Evaluación
En la evaluación se ha visto que la caja de herramientas tiene una buena acogida entre las empresas. Los fumadores que abandonan el tabaco se manifiestan satisfechos con el manual de autoayuda y con la «Línea de apoyo».
Los datos indican que hemos conseguido comprometer a un nuevo actor en la prevención del tabaquismo: las empresas. Las empresas que nunca habían tratado los problemas relacionados con el consumo de tabaco en el ámbito laboral y que han comprado el paquete ya han visto los resultados: en sus organizaciones hay zonas libres de humo de tabaco cada vez más amplias y el número de empleados que dejan de fumar aumenta a diario. Los resultados preliminares de la «Línea de apoyo» son muy prometedores, con una abstinencia del orden del 30% a los 12 meses, según los autoinformes de los interesados.
3.3. Resultados
Se han vendido más de 1.500 paquetes a empresas y centros de salud laboral. Al comprometer directamente a la organización de la empresa y al calcular los costes que el consumo de tabaco acarrea para éstas, la caja de herramientas «Trabajar sin humo» ha resultado ser un tema de interés para las publicaciones internas. Se han publicado alrededor de 100 artículos que destacan los costes del consumo de tabaco para las empresas, argumentando que en buena lógica, éstas deberían ayudar a los empleados que lo deseen a dejar de fumar.
3.4. Costes
Los costes principales del proyecto han abarcado el salario de un jefe de proyecto a media jornada durante dos años. Estos costes se cubren con el precio de las cajas. Gracias a la buena acogida del producto en los medios de comunicación y la ayuda de las organizaciones, no se ha tenido que invertir en publicidad.
Los principios clave de la puesta en práctica de una política de prevención del tabaquismo con garantías de éxito son:
Para la redacción de este texto se han estudiado documentos de las siguientes organizaciones: Action on Smoking and Health, Health and Safety Executive and Health Education Authority (RU), European Foundation for the improvement of working and living conditions and Eastern Health Board (Irlanda), Jellinek, Alcon, Defacto and Dutch Center Workplace Health Promotion (Países Bajos), WHO-PartnerschaftsprojektesTabakabhängigkeit in Deutschland and BKK Bundesverband (Alemania), Upper Austrian Sickness Fund (Austria), Fares and VIG (Bélgica), Danish Governement (Dinamarca), National Public Health Institute (Finlandia), Archée and Office Francaise de prevention du tabagisme (Francia), Fondation Luxemburgoeoise contre le cancer and ministry of health (Luxemburgo), ministry of health (Portugal), Ayuntamiento de Murcia, Gobierno de Navarra y Gobierno de Aragón (España), Center for tobacco prevention (Suecia), PROGEF (Suiza), California department of health services and U.S. Department of health and human services (EEUU) and Health Canadá (Canadá).
1. World Health Organisation. Third action plan for a smoke-free Europe. Geneva: World Health Organisation; 1993.
2. Parry, O, Platt, S, Thompson, C. Out of sight, out of mind: workplace smoking bans and the relocation of smoking at work. Health Promotion International, vol. 15, No. 2. Oxford: University Press; 2000.
3. WHO Regional Office for Europe. Policies to reduce exposure to environmental tobacco smoke. WHO Meeting, Lisbon, Portugal, 29-30 May 2000.
4. Puska, P. Stage development of tobacco legislation for a smoke-free environment with continuous information support. Helsinki; 2000.
5. Irish cancer society & Irish heart foundation. Going smoke-free. How to introduce a smoking control policy in the workplace. Coordinator's guide. Dublin: Irish cancer society & Irish heart foundation;1993.
6. Health Education Authority. Healthier Nation. London: Health Education Authority;1999.
7. Secretary of state for health and the secretaries of state for Scotland, Wales and Northern Ireland. Smoking kills. A White Paper on tobacco. London : Secretary of state for health; 1998.
8. Cipret & Service de Santé du personnel de l'Etat. Entreprise sans fumée, mais pas sans fumeurs. Geneva: Cipret & Service de Santé du personnel de l'Etat ; 1999.
9. Raw, M. Smoking cessation guidelines for health professionals. A guide to effective smoking cessation interventions for the health care system. Thorax; 53 (suppl. 5, Pt1), 1998.
10. Irish cancer society & Irish heart foundation. Going smoke-free. Employee survey. Dublin: Irish cancer society & Irish heart foundation; 1993.
11. Action on Smoking and Health. Smoking in the workplace. Action on Smoking and Health, National Asthma Campaign, Trades Union Congress and WHO-Europe Partnership Project. London; 1999.
12. Fondation Luxembourgeoise contre le cancer. Gestion du tabagisme en entreprise. Luxembourg: Fondation Luxembourgeoise contre le cancer ; 1998.
13. Health Education Authority. Smoking policy for the workplace. An update. London: Health Education Authority; 1999.
14. World Health Organization. Evaluating tobacco control activities. Geneva: World Health Organization; 1998.
El presente cuestionario tiene por objeto recoger información sobre el consumo de tabaco en nuestro lugar de trabajo. La información recogida se empleará junto con otros datos para desarrollar la política de prevención del tabaquismo que mejor se ajusta a nuestra organización.
El cuestionario es totalmente confidencial. Se ruega responda a todas las preguntas.
Para informaciones suplementarias, sírvase contactar con....................... (coordinador).
1. Indique su sexo:
o varón
o mujer
2. Indique su edad:
o 19 - 29
o 30 - 39
o 40- 49
o 50 - 65
3. Indique su horario de trabajo:
o jornada normal de 9 a 17
o turno de primera hora
o turno de última hora
o otros
4. ¿Cuál de las siguientes frases describe mejor su situación actual?
o No fumo (proceda a la pregunta 7)
o Fumo pero deseo fumar menos
o Fumo pero deseo dejarlo
o Fumo y no deseo ni dejarlo ni reducir el consumo
5. Si es fumador/a de cigarrillos, ¿cuántos fuma al día?
o 1-10
o 11-20
o 21-30
o 30+
6. Si fuma ¿tendría interés en alguno de las posibilidades relacionadas a continuación?
o Curso para dejar de fumar
o Manuales de autoayuda
o Asesoramiento individual
o Otras informaciones sobre fuentes de ayuda externa
7. ¿Cuál de los siguientes describe mejor el lugar donde trabaja?
o Despacho privado
o Fábrica/tienda
o Oficina compartida/oficina diáfana
o Otros...............................
8. ¿Se permite fumar en su lugar de trabajo?
o sí
o no
9. Mientras trabaja, ¿está expuesto/a al humo de otros (consumo involuntario de humo)?
(a) En su lugar de trabajo (b) En la cafetería
o todo o casi todo el tiempo o todo o casi todo el tiempo
o parte del tiempo o parte del tiempo
o rara vez o nunca o rara vez o nunca
10. ¿En qué medida le molesta el humo de tabaco de los demás (consumo involuntario del humo de tabaco)?
o Mucho o Algo o Poco o nada
11. ¿Está de acuerdo en que el hecho de respirar el humo de los demás (consumo involuntario) no le perjudica?
o sí
o creo lo contrario, que puede ser causa de enfermedades
o No lo sé
12. Indique lo que cree que debería de ser el tratamiento del consumo de tabaco en su zona de trabajo:
o Totalmente prohibido
o Restringido
o Permitido
o No lo sé
13. Indique lo que cree que debería de ser el tratamiento del consumo de tabaco en la cafetería:
o Totalmente prohibido
o Restringido
o Permitido
o No lo sé
14. Si desea hacer algún comentario sobre el consumo de tabaco en su lugar de trabajo, sírvase utilizar el espacio que figura a continuación:
.............................................................................................................................................................................
.............................................................................................................................................................................
.............................................................................................................................................................................
.............................................................................................................................................................................
.............................................................................................................................................................................
.............................................................................................................................................................................
Juan Carlos Melero
EDEX Centro de Recursos Comunitarios, Bilbao.
resp[arroba]msc.es
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