2. SENTIMIENTOS RELACIONADOS CONSIGO MISMO
- Las personas conscientes de sí mismas,
presentan claridad con respecto a sus emociones que
refuerzan rasgos de su personalidad, son independientes y están
seguras de sus propios límites,
tienen una buena salud mental
y suelen tener una visión positiva de la vida (Goleman,
1996).
- Sin embargo usualmente se presenta durante el
desempeño clínico, una
disminución en la autoestima,
bloqueos, falta de perseverancia, dudas obsesivas,
hipercrítica hacia sí mismo,
desvalorización y pensamientos autodescalificadores
obsesivos, desamparo, profecías de autocumplimiento,
dificultad en la toma de
decisiones, igualmente se pierde la fe y la credibilidad en
el juicio personal. Es
frecuente que todos estos signos y
síntomas psicológicos se generalicen o traspolen
a otras áreas de la vida, aunque con anterioridad se
sentía competente en ellas, como en el hogar creando
relaciones tensas con padres o hermanos.
- La disminución de la autoestima se puede
mejorar hasta equilibrarla conociéndonos;
aceptándonos; valorándonos; confiando en nuestras
capacidades; relacionándonos adecuadamente con
familiares amigos, pacientes docentes y
compañeros entre otros; encontrando el propósito
de nuestra vida; incorporando alegría a cada día;
responsabilizándonos por lo que pensamos, sentimos y
hacemos; viviendo conscientemente; reconociendo nuestros
errores, desenvolviéndonos en la facultad con una
actitud
flexible; dejando a un lado el abandono, la comodidad y el
facilismo; evitando compararnos, segregar, humillar y destruir
(Yagosesky, 1998).
- El bloqueo es uno de los síntomas
psicológicos, que produce mayor ineficiencia
estudiantil, ya que paraliza y la ansiedad se profundiza y
continúa. Para impedir que ocurra, el alumno debe evitar
comparar su rendimiento o destreza con el de sus
compañeros, o compararla con la destreza de sus
profesores. Otra estrategia de
ayuda ante los bloqueos consiste en comprender que son
inevitables y que todos los alumnos han pasado por ellos. Un
breve descanso puede ayudar a que pase el bloqueo y puede hacer
que se recargue de energía y creatividad.
- Aún cuando la duda y el escepticismo son parte
del avance científico, no lo es la duda obsesiva.
La ciencia
se basa en la probabilidad,
no en la certeza. La duda es útil cuando se trata de
objeciones legítimas en el proceso de
tutoría, pero se debe interrumpir si no resulta
útil.
- Ser hipercrítico hacia sí mismo,
sólo conduce a la desvalorización, pensamientos
autodescalificadores obsesivos y culmina a la falta de
perseverancia. Si bien es cierto que debemos evaluarnos y ser
objetivos
con respecto a lo que hicimos bien o mal, también es
cierto que no debemos culparnos por lo malo toda la vida,
simplemente reflexionar, tomar acciones
para no volverlo a repetir y sacarle provecho a lo aprendido
para reafirmar o lograr actitudes y
acciones positivas.
- Las profecías negativas de autocumplimiento
son frecuentes cuando se está bloqueado y el alumno
puede manifestar su incapacidad para continuar trabajando en la
sala clínica o simplemente evade la situación
amenazante, saliendo de la sala clínica, sin
participarlo. Este rasgo negativo impide respetar el ritmo
personal de cada uno. Esas sensaciones y pensamientos suelen
estar asociadas a un cierto grado de masoquismo, que suelen ser
reforzadas continuamente por los familiares y amigos, de manera
inadecuada, en la mayoría de las veces sin
intención de causar daño
conscientemente, buscan que el individuo
afectado cambie de actitudes y mejore el comportamiento que afecta su desempeño.
Es importante destacar que el masoquismo es la
imposición de dolor a uno mismo, un autocastigo, cuya
causa se debe a razones más imaginarias que reales,
muchas veces se utiliza para evitar afrontar situaciones que
nos competen, surgiendo inevitablemente los mecanismos de
defensa para aliviar en el ámbito inconsciente la
ansiedad ante una situación de crisis y
frustración. La idea del autocastigo masoquista debe ser
reemplazado por pensamientos y actitudes que conduzca al
autocrecimiento. Es mejor pensar en competir con uno mismo en
un proceso de superación personal en búsqueda de
la excelencia, sin recurrir a la competencia con
los demás.
- Para restablecer la fe y la credibilidad en el juicio
personal, debe desaparecer la idea de no ser capaces de
realizar una actividad específica o de que nunca se
graduarán. Es aconsejable plantearse metas alcanzables a
corto plazo, para impedir sentimientos de frustración al
pensar en la meta final
como inaccesible, ya que las metas a corto plazo son las
únicas que permitirán el logro de la meta final.
Se debe reforzar positivamente haciendo memoria de
todos los obstáculos ya superados, que precedieron la
situación actual.
- El dolor psicológico, que se produce por una
actividad odontológica realizada de manera
insatisfactoria, es funcional y tiene un fin. El compromiso
debe dirigirse hacia una meta realista de logro y
autocrecimiento, el cual puede obtenerse a través de la
perseverancia, levantarse después de la caída y
aprender de cada situación.
- Cuando se piensa obsesivamente en culminar la
carrera, surgen sentimientos negativos. Una vez que se
está claro con la meta y se ha jerarquizado sobre las
prioridades que se tienen en la vida (tomando en cuenta que
nuestra carrera es parte de nuestra vida y nuestra vida no es
parte de la carrera), se organiza un plan de
trabajo. Es
necesario concentrarse en el proceso sin preocuparse demasiado
por el mágico final; para ello es indispensable tomar
una actitud de "dejarse ir", disfrutando del proceso, en el
momento.
- Es conveniente que los sentimientos acerca de
sí mismo, se compartan, para mantener el ritmo, interés
e identificación con la labor o el tratamiento que se
está realizando. La ayuda terapéutica sólo
será necesaria, en aquellos casos en que los signos y
síntomas psicológicos de ansiedad y otros
relacionados sean muy acentuados, constantes, periódicos
y que intervengan con la vida cotidiana.
3. SENTIMIENTOS ORIGINADOS POR LAS RELACIONES
INTERPERSONALES
- Cuando el estudiante comienza a dedicarse a
clínica odontológica, durante su carrera
universitaria, reduce drásticamente el tiempo que
le dedica a sus familiares, pareja y amistades. La
devoción a la clínica implica la mayor parte de
su tiempo para la sala clínica, estudio y consulta de
casos, laboratorio
y biblioteca.
Durante este período cambia ciertos valores y
percepciones fundamentales acerca de sí mismo y sus
relaciones con la familia y
pareja. La primera prioridad consiste en cumplir con los
requisitos exigidos por la Facultad y luego incluso el
individuo y todo lo demás. Los más
íntimamente relacionados con la familia, pareja
o amistades no se comprometen con las actividades
clínicas y nunca llegan a comprometerse del todo,
generando una mayor distancia entre ellos y el desempeño
clínico. De forma menos intensa, también se
produce un cambio en
las relaciones con los amigos y compañeros, por una
reducción en la sociabilidad y se descubren amistades
que no comparten intereses comunes, no apoyan o se convierten
en obstaculizadores o saboteadores del desempeño, lo que
genera sentimientos de pérdida de la amistad,
melancolía y autorecriminaciones. Estas relaciones
pueden recuperarse o construirse nuevas relaciones de amistad y
compañerismo, más cónsonas con los
intereses desarrollados después de la
experiencia.
- Para superar las dificultades en las relaciones
interpersonales se hace necesaria la negociación con cada uno de los miembros
de la familia, pareja, amigos y compañeros, donde se
establezcan las pautas a respetar por ambas partes.
- Algunos estudiantes tienen problemas en
la posición de subordinado frente a un docente, sienten
que deben humillarse y anularse ante el profesor.
Mientras que otros alumnos presentan el mismo problema, pero en
sentido contrario, se revelan contra la autoridad
ante un docente de la sala clínica, sienten que tienen
que imponerse y asumir el control de
la situación, sin respetar la jerarquía y
posición del profesor. Si bien es cierto, que en varias
ocasiones, el desempeño de roles dentro de la Universidad
pareciera ser el de un sistema feudal;
estos sentimientos no deberían transferirse a sus
relaciones con la familia, pareja, amigos y compañeros.
Es imperante mantener la integridad personal, aunque se hagan
concesiones particulares durante el paso por la vida
circunscrito al ámbito universitario. (Williams, 1993)
recomienda hacer conciencia
de los pensamientos cínicos u hostiles en el momento en
que aparecen y ponerlos por escrito para luego desactivarlos y
revalorarlos antes de que la ira se convierta en furia.
- En el trato con un profesor en la sala
clínica, la relación que se establezca es clave
para que nuestro desempeño sea adecuado. En todo momento
y en especial ante una situación dilemática, esta
relación, debe estar basada en la cortesía,
respeto y
aprecio por el docente y sus opiniones o puntos de vista. Es
importante, en el proceso de comunicación, escuchar el doble de lo que
se hable y con mayor profundidad. No se debe ser reactivo, ni
impulsivo. Ahondamos en nosotros en busca de la fuerza de
carácter necesaria para ser proactivos.
Persistiremos, templando la relación hasta que la otra
persona
comprenda que queremos auténticamente que la
solución represente una ganancia para ambos.
Según Etzioni (1994) la formación del
carácter basado valores cívicos y morales da
lugar a la autodisciplina y empatía que permiten
establecer compromisos auténticos con los
demás.
- Sternberg (1981), elaboró una tipología
de profesores problemáticos, cuyas sociopatía o
psicopatías son disruptivas en la asesoría
clínica. Algunos de los profesores de este estilo son
frecuentemente mencionados por los estudiantes y puede ser
interesante comentarlos:
- El profesor novato: es aquel que recientemente ha
recibido su título y que pretende poner distancia
entre él y sus antiguos compañeros de estudio,
tratando de identificarse con el nuevo grupo de
referencia en la Facultad. Su visión sobre el proceso
de asesoría clínica, es inmadura y pese a que
en ocasiones sea más compasivo que los profesores
más experimentados, sus aspiraciones de carrera lo
pueden hacer parecer como hipercrítico.
- El profesor sadista: este es un tipo muy virulento
de profesor problemático que utiliza su influencia y
poder para
censurar a los estudiantes de manera exagerada,
escudándose en frases como "hay que mantener el nivel
y el rigor del programa".
- El profesor con complejo de Hamlet: es
aquel que duda de cada actividad realizada por el alumno al
infinito, rechazando incluso sus propias recomendaciones
previas. Probablemente estas son personas con poca autoestima
y no respetan los límites de los demás;
generalmente tienen dudas neuróticas en sus propias
vidas. El estudiante que vive esta experiencia puede llegar a
la desesperación y desistir en continuar con sus
estudios.
- El profesor agresivo-pasivo: se puede presentar
como un amigo, pero se contradice con pequeños actos
de sabotaje, promete sin cumplir y a la vez se siente
culpable. Su agresión es directa y su compromiso se
mueve entre la hostilidad, agresión y culpa. Este tipo
de profesor es impredecible y nos desorienta en la manera de
actuar frente a ellos.
- El profesor envidioso: es aquel que siente que el
estudiante es más competente en el campo que él
y percibe esto como una amenaza. Por ello impide con diversos
tipos de acción el desempeño del
alumno.
- Según Valarino (1992), Se pueden agregar a
esta tipología otros tipos de profesores
problemáticos:
- El profesor descalificador: es aquel que emplea el
tiempo de docencia
en hablar de otros temas y luego se dedica a criticar, sobre
todo cuando está con otros colegas. En otras ocasiones
puede descalificar a la persona, cuando dirige sus
críticas a las cualidades aptitudinales o personales
del estudiante, sin canalizar las posibilidades que puede
tener para solventar la crisis en la que se ve
envuelto.
- El profesor simbiótico: es aquel que percibe
como muy importante la reputación por el rendimiento
de sus estudiantes. Percibe al alumno como un servidor de
sus necesidades de carrera. La relación entre ellos se
convierte en simbiótica, ya que el profesor depende de
la calidad del
trabajo de sus estudiantes y éstos dependen
excesivamente de la ayuda del profesor. La relación de
poder es desigual y el estudiante juega un rol subordinado
durante la experiencia clínica.
El estudiante, por lo general, no sabe manejar estos
tipos de personas problemáticas o las evade. Este tipo
de relaciones inadecuadas no permite al estudiante su mejor
desempeño impidiéndole ser libre, bajo amenaza,
obligaciones, necesidad o miedo.
Tomando en cuenta que existe otro tipo de profesores,
que son positivos en el desempeño estudiantil, se
insiste en el modelo de
aprendizaje
humanista, donde el profesor es un facilitador del aprendizaje
que estimula la autoexpresión y la
organización interna, que enseña como
aprender. Su nivel de intercambio con el estudiante debe ser lo
más humano posible y ambos actuarán en la
búsqueda del conocimiento. Debe crear el ambiente
inicial para las experiencias educativas, ayudar a esclarecer
los propósitos, de manera que el estudiante elija las
metas más significativas posibles, poniendo a su
disposición los más variados recursos para
el
aprendizaje, incluyéndose a sí mismo; siendo
un miembro activo de la experiencia de aprendizaje,
compartiendo sus experiencias y reconociendo sus limitaciones
(Valarino, 980).
Para incrementar el rendimiento académico y el
desempeño en la sala clínica el alumno debe lograr
la concientización de sus sentimientos acerca de su
desempeño, de sí mismo y producto de
las relaciones interpersonales.
La utilización de las herramientas
sugeridas al estudiante lo ayudaran a superar signos y
síntomas como la disminución de la autoestima,
bloqueos, falta de perseverancia, dudas obsesivas,
hipercrítica hacia sí mismo, desvalorización
y pensamientos autodescalificadores obsesivos, desamparo,
profecías de autocumplimiento, dificultad en la toma de
decisiones y pérdida de fe y credibilidad en el juicio
personal.
El rol del docente es fundamental para el buen
desempeño académico de los estudiantes, donde lo
ideal es el modelo de aprendizaje humanista, en el cual el
docente es un facilitador del aprendizaje.
- Diccionario Terminológico de Ciencias
Médicas. (1980). Salvat Editors. Barcelona.
- Etzioni, A. (1994). Carácter bulding for a
democratic, Civil society. The communitarian Network.
Washington, D.C.
- Goleman, D. (1996). La inteligencia
emocional. Javier Vergara Editor S.A. Buenos
Aires.
- Sternberg , D. (1981). How to complete and survive a
Doctoral Dissertation. St Martin´s Press. New
York.
- Valarino, E. (1992) Todo menos investigación. Equinoccio.
Caracas.
- Williams,R. y Williams V. (1993) Anger Kills. Times
Books. Nueva York.
- Yagosesky, R. (1998). Autoestima. Júpiter
Editores C.A. Caracas.
María J. Ferro T.
Profesor agregado de la Facultad d Odontología de la
Universidad Central de Venezuela