(Viene de la página anterior)
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Para administrar el calcio
y el placebo las mujeres embarazadas se asignaron al azar a dos grupos: grupo
experimental (n=26) que recibió una dosis oral diaria de 600 mg (una cápsula
dos veces al día), grupo control (n=26) que recibió placebo (600 mg de lactosa,
una cápsula dos veces al día). No hubo desigualdades en peso, tamaño, sabor o
color entre las cápsulas de tratamiento o de placebo que se dieron a todas las
embarazadas del estudio. La dosis de calcio se calculó a partir de la
diferencia entre las necesidades fisiológicas y la ingesta basal de la dieta de
calcio en la población estudiada. Todas las participantes fueron instruidas
para tomar las cápsulas a la misma hora. El cumplimiento de la ingesta se
evaluó al contar las cápsulas sobrantes en el frasco entregado. Las
adolescentes embarazadas continuaron su control prenatal en su respectiva
institución.
Para la designación
aleatoria de las embarazadas elegibles que aceptaron voluntariamente
participar, se siguió el siguiente procedimiento: De acuerdo con el orden de
ingreso al estudio se les asignó un código que fue secuencial. Este código lo
conocía el investigador para saber el número de pacientes incluidas en el
estudio hasta ese momento, pero no identificaba el grupo al que pertenecería la
paciente. Luego ésta tomaba un sobre opaco cerrado que se encontraba ordenado
según la asignación aleatoria establecida antes por el paquete estadístico,
escogiendo la paciente el sobre de manera aleatoria, al abrirlo en su interior
se encontraba una tarjeta cerrada que contenía el código de asignación, cuyo
interpretación no era conocido ni por la paciente ni por el investigador. Las
tarjetas de asignación aleatoria fueron preparadas y cerradas, igualmente los
sobres opacos, por una persona externa al estudio de investigación. Los códigos
de asignación aleatoria se prepararon con el paquete estadístico True Epistat
version 5.0 (Epistat Services, Richardson, TX, USA). La asignación de las
pacientes se hizo de manera centralizada en cada institución participante.
Una vez se terminó el
ensayo clínico controlado, para averiguar el probable efecto que la gestación
pudiera tener sobre la absorción y metabolismo del calcio, como posible
variable de confusión, se realizó una evaluación adicional en 12 mujeres
voluntarias que se encontraban en edades reproductivas (sin embarazo) y que
recibieron la misma dosis de calcio elemental (600 mg/día) para evaluar
igualmente las concentraciones plasmáticas e intracelulares de calcio ionizado.
La inclusión de las voluntarias y su seguimiento se hizo en el Centro de Atención
Ambulatoria La Selva, del Seguro Social, en Cali, Colombia.
Se efectuaron análisis
univariado y bivariado. Las diferencias en las variables continuas se evaluaron
con la prueba t (doble cola) con distribución normal y con la prueba de
Kruskall-Wallis para variables que no tengan distribución normal; la prueba c2 o prueba exacta de Fischer (si el
menor valor está por debajo de 5) se usó para analizar diferencias en variables
categóricas. Se definió un valor p <0.05 como significante.
Entre agosto de 2002 y
agosto de 2003, se evaluaron 214 primigestantes en los centros colaboradores
del estudio; de ellas 58 (27.1%) cumplían los criterios de inclusión y 52
(89.5%) aceptaron participar y firmaron el consentimiento informado y se las
asignó de manera aleatoria 26 (50%) al grupo de calcio y 26 (50%) al grupo
placebo.
Se excluyeron del análisis
final dos pacientes del grupo de calcio y dos del grupo placebo porque no
asistieron a la evaluación de seguimiento y de control que se citó un mes de iniciado
el tratamiento; esto se consideró como un retiro voluntario. Las exclusiones de
las gestantes del grupo experimental (8.4%) y del grupo control (8.4%) no
modificaron la interpretación de los resultados.
Los grupos fueron
comparables respecto a las variables sociodemográficas (edad, raza, nivel
socioeconómico, estado civil, nivel educativo, sitio de residencia) (Cuadro 1)
y en la ingesta basal diaria de calcio (experimental: pre-terapia: 580 mg/día
(rango 285-920), post-terapia 590 mg (rango 270-950) p=0.92; control:
pre-terapia: 570 (278-892), post-terapia 664 mg (rango 382-912) p=0.62), al
igual que los factores de riesgo obstétrico como la edad gestacional en el
momento de la inclusión (17.7+0.5 semanas vs. 18.2+0.8 semanas, p=0.17), el
índice de masa corporal (IMC) (21.9+2.5 vs. 21.2+3.8, p=0.17) y la anemia (14,
54.1% vs 15, 62.5%, p=0.76). La mediana basal de la ingesta de calcio de todas
las mujeres incluidas en el ensayo clínico controlado fue 588 mg/día (rango:
270-890). Al evaluar los cambios antes y después en las concentraciones de
calcio, no se observaron cambios significativos en las concentraciones
plasmáticas de calcio ionizado (Cuadro 2) ni en las concentraciones de calcio
ionizado libre intracelular en las embarazadas (Cuadro 3). Después de un mes de
tratamiento no hubo diferencias en los niveles plasmáticos de creatinina (0.75
mg/dl+0.2 vs. 0.70 mg/dl+0.1, p=0.65) entre los dos grupos.

En las pacientes que
terminaron el estudio se analizó la adherencia al tratamiento y se vio que fue
similar en ambos grupos, según se evaluó por el cumplimiento en la ingesta de
las cápsulas mediante el recuento de cápsulas sobrantes en la consulta de
control (experimental: 82%, placebo: 91% p=0.60). No se informaron ni
espontáneamente ni en el interrogatorio efectos colaterales atribuibles a las
cápsulas.
Para evaluar la posible
contribución del efecto del embarazo sobre las concentraciones de calcio en el
ensayo clínico controlado, el estudio descriptivo que se hizo después con
mujeres en edad reproductiva no embarazadas, a quienes se dio la misma dosis de
suplemento oral de calcio que recibían las embarazadas en el ensayo clínico,
tampoco hubo modificación en las concentraciones plasmáticas e intracelulares
de calcio libre ionizado (Cuadro 3).
En el momento de la
inclusión al estudio los grupos fueron comparables para las características
sociodemográficas (Cuadro 1) y para la ingesta basal diaria de calcio. La baja
tasa de abandono del estudio se justificó por la baja dosis de calcio recibida
garantizando una buena tolerancia gastrointestinal y el corto período de
seguimiento. La adherencia al tratamiento, de acuerdo con la intención, fue
bastante aceptable si se tiene en cuenta que las mujeres en estudio eran
adolescentes, y el cumplimiento del protocolo en las que terminaron el estudio
fue por lo menos 82% sin diferencias significativas entre los grupos.
En un ensayo clínico
controlado para evaluar el efecto del calcio a fin de prevenir la preeclampsia,
que se efectuó en cinco universidades de Estados Unidos (10), a las pacientes
primigrávidas sanas se las eligió al azar para recibir suplemento oral de 2 g
de calcio elemental (n=2.295) o placebo (n=2.294) y se observó que la
suplementación de calcio no disminuyó la incidencia ni la severidad de la
preeclampsia. El promedio de ingesta basal diaria fue 1,113+691 mg en el grupo
experimental y 1,135+675 mg en el grupo placebo. El riesgo relativo para el
desarrollo de preeclampsia no tuvo efecto protector.
Se ha visto que las
pacientes con preeclampsia presentan deficiencias en las concentraciones de
calcio extracelular con bajos niveles de calcio ionizado plasmático (2,16,17).
La intervención nutricional en pacientes embarazadas de alto riesgo en una
población andina donde se administraron 2 g de calcio elemental, mantuvo altos
niveles de calcio ionizado circulante (22). El calcio ionizado extracelular es
crucial para la síntesis de sustancias vasoactivas como la prostaciclina y el
óxido nítrico en las células endoteliales (18). En pacientes con hipertensión
arterial hay una correlación inversa entre el calcio plaquetario y el calcio
ionizado plasmático y apoya la hipótesis que los pacientes hipertensos poseen
factores que permiten al calcio intracelular estar elevado lejos de los niveles
del calcio extracelular (19). En el presente estudio el calcio ionizado
plasmático aumentó en el grupo experimental lo cual demuestra que el calcio se
absorbió en forma adecuada, sin embargo no hubo diferencia estadísticamente
significativa con respecto al grupo placebo (Cuadro 2) quizá debido a que en
este estudio se utilizaban dosis bajas (600 mg de Ca2+ elemental), si se
comparan con las usadas en estudios previos (2 g elemental) (2,10,20-23).
Altas concentraciones de
calcio libre intracelular se han visto en los linfocitos de pacientes con
preeclampsia pero no en mujeres normotensas o en embarazadas con hipertensión
arterial crónica (8,24). La concentración basal de calcio libre intracelular
puede aumentar si se abren los canales de la membrana celular, al movilizar los
depósitos intracelulares o si se limita la salida de calcio al espacio
extracelular (9,25). Las dosis de calcio usadas en este estudio se calcularon
sólo para completar las necesidades fisiológicas del embarazo. Esto podría
explicar por qué no hubo diferencias significativas en las concentraciones de
calcio ionizado plasmático (Cuadro 2). La suplementación con altas dosis de
calcio (2 g) puede mantener altos niveles de calcio ionizado plasmático en
mujeres embarazadas (2); sin embargo, el efecto de esas altas dosis sobre las
concentraciones de calcio libre intracelular en mujeres embarazadas con alto
riesgo de preeclampsia no se conoce por completo. En este estudio la ingesta
total de calcio (ingesta basal de la dieta más dosis suplementada) fue
comparable con la ingesta basal de calcio del ensayo clínico de prevención de
preeclampsia (10) donde la incidencia de ésta fue similar en el grupo
suplementado con calcio que la que recibió placebo.
Los resultados finales del
ensayo clínico controlado de la OMS en África, Asia y Latinoamérica en 8,400
embarazadas con ingesta basal baja de calcio (<600 mg/día) (26) no mostraron
una reducción de preeclampsia al suplementar 1,500 mg de calcio elemental desde
épocas tempranas en el embarazo; esto tiene coherencia y plausibilidad
biológica con los resultados en este estudio.
De acuerdo con los
hallazgos del presente trabajo, la administración oral temprana de 600 mg de
calcio elemental, a diario, durante el embarazo, no modificó las
concentraciones de calcio ionizado plasmático ni el calcio libre intracelular;
además, los resultados en mujeres no embarazadas indican que el efecto de la
gestación no altera las concentraciones de calcio intracelular con las dosis de
calcio que se emplearon. Por tanto, los resultados de este estudio podrían
ayudar a explicar en parte por qué el calcio que se administra de manera única
tiene poco efecto para prevenir la preeclampsia, como se comprobó en el estudio
americano (10) y en el internacional multicéntrico de la OMS (26).
Los autores agradecen la
colaboración del Hospital Regional Francisco de Paula Santander, Santander de
Quilichao, Cauca, del Centro de Salud Meléndez, Cali, del Centro de Salud de
Siloé, Cali, y del Laboratorio de Inmunología Asoclinic, Cali, Colombia por su
ayuda para el desarrollo de este proyecto.
1. Vizontai ZZ, Rigo J,
Dezzi I. The role of vascular nitric oxide in the pathomechanism of
preeclampsia. Orv Hetil 1995; 136: 2547-2551.
2. López-Jaramillo P.
Calcium, nitric oxide, and preeclampsia. Sem Perinat 2000; 24: 33-36.
3. Dusting GJ, Moncada S,
Vane JR. Prostacycline: Its biosynthesis, actions, and clinical potential. Adv
Prostaglandins Thromboxane Leukot Res 1982; 10: 59-106.
4. Moncada S, Vane JR.
Pharmacology and endogenous roles of prostaglandin, endoperoxides, thromboxane
A2, and prostacyclin. Pharmacol Rev 1979; 30: 293-331.
5. Zemmel MB, Zemmel PC,
Bemry S. Altered platelet calcium metabolism as an early predictor of increased
peripheral vascular resistance and preeclampsia in urban black women. N Engl J
Med 1990: 323: 434-438.
6. Haller H, Oeney T, Hanck
T. Increased intracellular free calcium and sensitivity to angiotensin II in
platelets of preeclamptic women. Am J Hypertens 1989; 2: 238-243.
7. Kilby MD, Broughton PF,
Hepinstall SA. A cross-sectional study of platelet intracellular free calcium
concentration throughout normal and hypertensive primigravid pregnancy. Br J
Obstet Gynecol 1989; 96: 1242-1246.
8. Hojo M, Suthanthiran M,
Helseth G, et al. Lymphocyte intracellular free calcium concentration is
increased in preeclampsia. Am J Obstet Gynecol 1999; 180: 1209-1214.
9. Baker PN, Kilby MD,
Broughton FP. The effect of angiotensin II on platelet intracellular free
calcium concentration in human pregnancy. J Hypert 1992; 10: 55-60.
10. Levine RJ, Hauth JC,
Curet LB, et al. Trial of calcium to prevent preeclampsia. N Engl J Med 1997;
337: 69-76.
11. Villar J, Belizan J.
Same nutrient, different hypotheses: disparities in trials of calcium
supplementation during pregnancy. Am J Clin Nutr 2000; 71 (5 Suppl): 1375-1379.
12. Cameron M, Staveren W,
Loken E. Manual on methodology for food consumption studies. 24-hour recall.
Oxford: University Press; 1988. p. 83-88.
13. Cameron M, Staveren W,
Haraldsdottir J. Manual on methodology for food consumption studies. Food
frequency. Oxford: University Press; 1988. p. 92-95.
14. Novak EJ, Rabinovich
PS. Improved sensitivity in flow cytometric intracellular ionized calcium
measurement using fluo 3/fura red fluorescence ratios. Cytometry 1994; 17:
135-141.
15. Herrera JA, Arévalo-Herrera
M, Shahabuddin AKM, et al. Calcium and conjugated linoleic acid supplementation
reduces pregnancy-induced hypertension incidence and decreases intracellular
concentrations of ionized free calcium. Am J Hypert 2006; 19: 381-387.
16. Seeley EW, Wood RJ,
Brown EM, et al. Lower serum ionized calcium and abnormal calciotropic hormone
levels in preeclampsia. J Clin Endocrinol Metab 1992; 74: 1436-1440.
17. López-Jaramillo P,
Yépez R, Narváez M, et al. Calcium metabolism in normal pregnancy and pregnancy-induced
hipertension. J Bras Gynecol 1988; 98: 189-191.
18. López-Jaramillo P,
González MC, Palmer RMJ, et al. The crucial role of physiological Ca2+
concentrations in the production of endothelial nitric oxide and the control of
vascular tone. Br J Pharmacol 1990; 101: 489-493.
19. Osborne CG, McTyre RB,
Dudek J, et al. Evidence for the relationship of calcium to blood pressure.
Nutr Rev 1996; 54: 365-382.
20. López-Jaramillo P,
Narváez M, Félix C, et al. Dietary calcium supplementation and prevention of
pregnancy-induced hypertension. Lancet 1990; 335: 293-299.
21. López-Jaramillo P,
Delgado F, Jácome P, et al. Calcium supplementation reduces the risk of
preeclampsia in Ecuadorian teenagers. Obstet Gynecol 1997; 90: 162-167.
22. López-Jaramillo P,
Narváez M, Weigel M, et al. Calcium supplementation reduces the risk of
pregnancy-induced hypertension in an Andean population. Br J Obstet Gynaecol
1989; 96: 648-655.
23. Carroli G, Duley L,
Belizán JM, et al. Calcium supplementation during pregnancy. A systematic
review of randomized controlled trials. Br J Obstet Gynaecol 1994; 101:
753-758.
24. Steinert JR, Wyatt AW,
Poston L, et al. Preeclampsia is associated with altered Ca2+ regulation and NO
production in human fetal venous endothelial cells. FASEB J 2002; 167: 721-723.
25. Thway TM, Shlyskov SG,
Day MC, et al. Antibodies from preeclamptic patients stimulate intracellular
Ca2+ mobilization through angiotensin receptor activation. Circulation 2004;
110: 1612-1619.
26. Villar J, Abdel-Aleey
H, Merialdi M, et al. World Health Organization randomized trial of calcium
supplementation among low calcium intake in pregnant women. Am J Obstet Gynecol
2006; 194: 639-649.
Julián A. Herrera, M.D.1,
Myriam Arévalo-Herrera, Ph.D.2, Adriana Villegas, B.Sc.3,
Sócrates Herrera, M.D.4, Maribel Villalba, M.D.5, Arnoldo
Bromet, M.D.6
* Proyecto financiado por
el Instituto Nacional para la Ciencia y la Tecnología (COLCIENCIAS) (Proyectos
1106-04-10275, 1106-04-12004) y la Gobernación del Valle (Convenio Secretaría
de Salud del Valle y Universidad del Valle).
1. Profesor Titular y Emérito, Departamento de Medicina Familiar, Escuela de
Medicina, Universidad del Valle, Cali, Colombia.
2. Profesora Titular y Emérita, Instituto de Inmunología del Valle, Universidad
del Valle, Cali, Colombia.
3. Bacterióloga, Laboratorio Asoclinic, Cali, Colombia.
4. Profesor Titular, Director Instituto de Inmunología del Valle, Universidad
del Valle, Cali, Colombia.
5. Profesora Asociada, Directora Sección de Radiología, Departamento de
Medicina Interna, Escuela de Medicina, Universidad del Valle, Cali, Colombia.
6. Profesor Asistente, Director Departamento de Medicina Familiar, Escuela de
Medicina, Universidad del Valle, Cali, Colombia.
herreja[arroba]univalle.edu.co
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Salud |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo en formato DOC desde el menú superior.