(Viene de la página anterior)
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
El estudio se realizó en el
Fundo Ranquil Alto, ubicado en la Comuna de Lebu (37°39’ lat. Sur; 73°39’ long.
Oeste, 50 m.s.n.m.) VIII Región. El clima corresponde a mediterráneo perhúmedo
(Di Castri, 1968). La precipitación media anual es de 1.200 mm. La temperatura
media máxima del mes más cálido (enero) es de 22°C, mientras que la temperatura
media mínima del mes más frío (julio) es de 6,3°C. Geomorfológicamente el
sector corresponde a terrazas marinas con topografía de lomaje. El suelo
pertenece a la serie Curanipe, de textura superficial franco arcillosa y en
profundidad arcillosa. Son suelos de alto contenido de materia orgánica en superficie
(8%), sensibles a la erosión, con pH entre 5,2 a 5,5.
Los tratamientos
correspondieron a seis métodos de protección contra el daño causado por
lagomorfos. Métodos físicos: a) Malla plástica, de cribado hexagonal (2,54 cm);
b) Malla tipo bizcocho plástica, de cribado romboideo de 2 por 4 mm; c) Cerco
eléctrico. En los casos a y b se fabricaron cilindros de 10 cm de diámetro y 50
cm de altura, con el objeto de brindar protección individual a cada planta, los
que fueron instaladas al momento de la plantación. En el caso del cerco
eléctrico se instaló un cordel delgado o piolín plástico de 6 vías y alambre
galvanizado Nº 14, colocados paralelos, con cargas alternadas, a partir de 5 cm
del suelo con carga negativa, cada 7 cm hasta llegar a 40 cm de altura, luego
un piolín a 50 y otro a 60 cm del suelo. Los pulsos eléctricos del equipo
fueron de 4.000 a 5.000 volt.
Métodos químicos:
a)Aplicación de tiuram (Pomarsol Forte 80 % WP ™ Lab. Bayer i.a.: Tetrametil
tiuram disulfuro) en dilución de 1 kg de producto por 4 litros de agua,
aplicado junto con un adherente (Unifilm ™); b) Repelente para conejos,
benzoato (Mister Cartel ™, Productos Éxito S.A.; i.a. Denatonium benzoato y
timol) mas un adherente comercial incluido con el producto; y c) Sangre de
bovino: método tradicional rural, utilizado en algunas zonas por el campesinado
para la protección de frutales. La sangre se trató con anticoagulante (etil
diamino tetra acético, EDTA) más un adherente (Unifilm) y se aplicó
directamente a la planta, y al suelo alrededor de las parcelas en cordones de
50 cm de ancho.
Descripción del área de
ensayo
Se eligió como sitio de
ensayo un lugar que presentó un severo daño provocado por lagomorfos sobre
plantas de tagasaste en áreas vecinas en la temporada anterior; además se tomó
en consideración la presencia de fecas y "camas" de liebres en el
lugar. El área de ensayo tuvo una superficie de 2.975 m2. En los
potreros colindantes existía al Este un bosque de pino insigne (Pinus
radiata) de quince años de edad, al Oeste lomajes con pradera natural y
matorral, al Norte una quebrada de aproximadamente 0,25 ha con vegetación
arbórea nativa, y al Sur un bosque de pino insigne de 6 años de edad.
Con la finalidad de
controlar el acceso de animales de mayor tamaño corporal, como bovinos y
equinos, el perímetro del ensayo fue protegido con un cerco eléctrico de dos
hebras, con una fase a los 0,90 m sobre el suelo, para no excluir a los
lagomorfos.
El diseño correspondió a
bloques al azar con seis tratamientos y cuatro repeticiones. Se utilizaron tres
testigos (parcelas sin protección de plantas) por bloque, de manera de mejorar
la precisión del experimento, mediante la eliminación de posibles distorsiones
provocadas por el comportamiento territorial de los predadores. Cada parcela
estuvo constituida de 18 plantas colocadas a 1 metro sobre la hilera y 2,5
metros entre hileras, tanto para los testigos como para los tratamientos. Las
plantas provenían de un vivero realizado durante el mes de noviembre del año anterior,
y presentaban una altura aproximada de 50 cm al momento de la plantación, que
se realizó en julio de 1995.
El análisis estadístico de
los resultados derivados del monitoreo de la variable daño, fue basado en un
índice matemático obtenido a partir de los porcentajes promedios de la
diferencia entre la parcela testigo y la prueba adyacente, según la siguiente
fórmula:
Valor relativo de
protección (%) =

Donde:
S = sumatoria de la diferencia de las
cuatro repeticiones por tratamiento.
Tn = % de daño del testigo zonal
correspondiente a cada tratamiento.
ta = % de daño del tratamiento adyacente
a cada testigo.
El valor relativo de
protección, en adelante "valor relativo", busca estandarizar los
datos para evitar el error experimental, aislando efectos zonales debido a
preferencias de las liebres a determinadas áreas dentro del sector de ensayo.
Este valor relativo, que expresa el grado de protección adicional brindado a
las parcelas, fue analizado mediante análisis de varianza y prueba de rango
múltiple de Duncan.
Además, fueron analizadas
estadísticamente las variables mortalidad de plantas a lo largo del ensayo, y
el daño directo, entendiendo este último como el porcentaje de daño causado a
las plantas protegidas por los tratamientos sin su estandarización con el
testigo. Se realizó una transformación angular de los porcentajes ya que estos
presentan una distribución binomial y no normal, para luego ser analizados
mediante análisis de varianza y prueba de rango múltiple de Duncan.
Evaluaciones
Una vez establecidas las
parcelas se procedió a la medición de la altura de plantas a las seis semanas
de plantación con un bastón métrico, para posteriormente determinar la altura
de daño.
Durante el primer mes de
ensayo se hicieron visitas semanales para evaluar alguna posible falla en el
cerco eléctrico y observar el daño causado por lagomorfos, tomando como
referencia de daño el corte en bisel, clasificando éste en una escala de 0 a 5,
como se indica en el Cuadro 1.
Cuadro 1. Niveles de
daño causado por lagomorfos según tramos de altura de planta.
Table 1. Damage levels caused by lagomorphs according to plant height.

Fuente: Mac Killop y Poole
(1994)
Al segundo mes del inicio
de las pruebas, las visitas de inspección se realizaron cada dos semanas,
evaluando el voltaje del cerco eléctrico y el daño en todas las parcelas.
El estudio de campo tuvo
una duración total de 299 días, comprendido entre julio de 1995 y abril de
1996, abarcando las cuatro estaciones del año, de manera de reflejar el
comportamiento de las liebres en épocas de distinta disponibilidad de alimento.
Valor relativo de
protección
Los resultados permiten
determinar una tendencia hacia una mejor protección de los ataques de lagomorfos
por parte de los métodos físicos, tanto en el período inmediatamente posterior
a la plantación (invierno), como en el de verano (Cuadro 2), a excepción de la
malla hexagonal, que presenta el mismo comportamiento que los métodos químicos
en el verano.
Cuadro 2. Efectividad de seis métodos de protección de
plantas de tagasaste al día 108 y 299 de ejecución del ensayo.
Table 2. Effectiveness of six methods of protection of tagasaste plants on days
108 and 299 of the trial.

*Letras distintas en la
misma columna indican diferencias significativas (p £ 0,05) según la prueba de Duncan.
No se observaron diferencias
significativas en cuanto a efectividad, al comparar la sangre con el tiuram y
con el benzoato en ambos períodos de evaluación, a pesar que la sangre sólo fue
aplicada durante el primer período, debido a una prohibición de la autoridad de
salud sobre uso de desechos sin tratamiento de plantas faenadoras.
Dentro de los métodos
físicos, el cerco eléctrico demostró ser el más eficaz de los métodos,
presentando a partir del día 108, diferencias significativas (P £ 0,05) con
respecto a los métodos químicos, y al día 299 con las mallas utilizadas (Cuadro
2).
Análisis del daño
directo
Si se compara directamente
un promedio del porcentaje de daño de cada uno de los tratamientos, se aprecia
desde el día 19 que los métodos químicos presentan una tendencia a un mayor daño
que los métodos físicos (Cuadro 3), aunque éstos no sean significativos. Las
mallas comienzan a mostrar niveles de daño a los 108 días de iniciado el
ensayo, lo cual se debe a que en esta fecha algunas plantas sobrepasan la
altura o el diámetro del cilindro de protección, quedando disponibles para el
ataque de las liebres.
Cuadro 3. Porcentaje (%) de daño directo sobre plantas de
tagasaste al día 19, 108 y 299 para los distintos tratamientos.
Table 3. Direct percentage (%) damage on tagasaste plants on days 19, 108 and
299 of the different treatments.

*Letras distintas en la
misma columna indican diferencias significativas (p £ 0,05) según la prueba de Duncan.
Al finalizar la
investigación al día 299, se observa notoriamente una diferencia significativa
a favor del cerco eléctrico, en comparación a todos los métodos utilizados
(Cuadro 3). Este método de protección resultó ser el más eficiente para detener
los ataques de las liebres, logrando un 100% de protección, cifra que se
equipara a las observaciones realizadas por MacKillop y Poole (1994) en conejos.
Un hecho importante de destacar es que no se observó daño en ninguna planta a
pesar de sufrir un período de 5 días sin electricidad, debido al corte del
cable principal de energía, así como también prolongados períodos de baja de
voltaje (< 1000 volt) por la falla en la continuidad del cordel plástico y
la falta de conducción a tierra por la baja humedad del suelo en época de
verano. Esta situación denota una conducta de rechazo condicionado, según
señalan los trabajos dados a conocer por MacKillop y Sibly (1988) en conejos,
en relación al aprendizaje de alejamiento producto del "shock"
ocasionado por el pulso eléctrico de la unidad de energía.
En relación a los
repelentes se debe hacer notar que su periodo de acción efectiva resulta ser
reducido, no mayor a un mes, lo que coincide con los estudios expuestos por
Gajardo (1985) en relación al Tiuram (Tetrametil tiuram disulfuro). Además, no
se observaron variaciones notables en la efectividad para ambos repelentes
entre los períodos de invierno y verano, a pesar de haber sido el período
invernal muy lluvioso. Cabe señalar que la efectividad de los repelentes
siempre será relativa, ya que va a depender del grado de apetito de los
animales, de la palatabilidad de la planta a proteger, y de las concentraciones
del producto que efectivamente quede impregnada en la planta (Andelt et al.,
1991).
La diferencia observada en
cuanto a la efectividad entre la malla de tipo hexagonal y la de tipo bizcocho,
especialmente al finalizar la temporada de evaluación, se explicaría en cierta
medida a que esta última posee un menor tamaño de cribaje, lo cual impide en
cierta forma un adecuado grado de luminosidad para la planta, haciendo tal vez,
su crecimiento más lento, lo que la hace menos disponible para los predadores.
Registro de especie y
comportamiento predatorio de la libre europea a lo largo del año.
Según se pudo establecer,
en base a observaciones directas y a la presencia de fecas en el lugar de
ensayo, visitaron las parcelas sólo liebres y no conejos. Al final de la
temporada de estudio las plantas en su mayoría habían sido atacadas en más de
una ocasión (Figura 1), lo que se puede interpretar como una acción
depredatoria sobre éstas y no sólo como una marca de territorio.

Figura 1. Frecuencia de
ataques sobre plantas testigos al final del estudio (día 299).
Figure 1. Frequency of attacks on control plants at the end of study (day 299).
Si a lo anterior se agregan
los datos contenidos en la Figura 2, que muestra una clara progresión de
plantas consumidas por las liebres a partir de su tercio superior, queda en
evidencia que las plantas testigo fueron atacadas durante todo el año, lo que
hace imprescindible utilizar un sistema de protección efectivo para frenar el
ataque de estos lepóridos a las plantas en su primera etapa de crecimiento en
terreno.

Figura 2. Evolución
temporal del tipo de daño (según Cuadro 1) en plantas testigo sin protección.
Figure 2. Seasonal evolution of damage (according to Table 1) in control plants
without protection.
Mortalidad de plantas
La mortalidad de plantas
durante el período de ensayo fue mayor en los tratamientos que corresponden a
los métodos químicos, los que inclusive al final del ensayo presentaron una
mayor mortalidad que las parcelas testigo (Figura 3).

Figura 3. Porcentaje de
mortalidad de plantas en un período de 299 días en los distintos tratamientos.
Figure 3. Mortality percentage of plants in a 299 day period for the different
treatments.
Desde el punto de vista
estadístico, se analizaron dos fechas para evaluar la mortalidad en cada uno de
los tratamientos. La primera evaluación se realizó el día 108, correspondiente
a la temporada primaveral; la segunda al finalizar el ensayo al día 299 a
comienzos de otoño (Cuadro 4).
Cuadro 4. Porcentaje de mortalidad en plantas de tagasaste
al día 108 y 299.
Table 4. Mortality percentage of tagasaste plants on days 108 and 299.

*Letras distintas en la
misma columna indican diferencias significativas (p£ 0,05) según la prueba de Duncan.
El tratamiento que presenta
mayor mortalidad al día 108, fue el uso de sangre, la que fue
significativamente mayor (P £ 0,05), con respecto a las otras. Los otros
tratamientos, incluyendo las parcelas testigo, mostraron una baja mortalidad no
presentando diferencias significativas entre ellas (Cuadro 4).
En el segundo período de
evaluación, al día 299, los métodos físicos evaluados; cerco eléctrico, malla
bizcocho y malla hexagonal, presentaron menor mortalidad de plantas con
respecto a los métodos químicos, no observandose diferencias significativas en
los valores de mortalidad entre ellos (Cuadro 4).
La sangre, el tiuram y
benzoato presentaron la mayor mortalidad y difieren significativamente de los
métodos físicos.
El cerco eléctrico resultó
ser el método más eficaz para controlar y/o prevenir los ataques de las liebres
en las parcelas de tagasaste, presentando el mismo nivel de protección tanto en
verano como en invierno, temporadas consideradas de mayor riesgo.
Las mallas cilíndricas,
tanto la hexagonal como la tipo bizcocho, una vez que la planta superó la
altura de ellas fueron ineficaces, permitiendo el consumo de los ápices de
crecimiento, por lo cual su altura y diámetro deben ser determinados por la velocidad
de crecimiento de la planta a proteger.
Los repelentes presentaron
un bajo porcentaje de protección de plantas, sin embargo, dentro de los
primeros 20 a 25 días cumplieron un buen rol.
La sangre de bovino
aparentemente actúa como repelente para herbívoros, pero no es recomendada por
motivos de sanidad.
Andelt, W.F., K. Burnham,
and J. Manning. 1991. Relative effectiveness of repellents for reducing mule
deer damage. J. Wildl. Manage. 55:341-347.
Arredondo, S., E. Jahn, y
C. Ovalle. 1997. Degradabilidad ruminal de distintos componentes de la planta
de Tagasaste (Chamaecytisus proliferus subsp. palmensis) mediante
el uso de la técnica de novillos fistulados en el rumen. Agricultura Técnica
(Chile) 57:127-135.
Avery, M.L. 1989.
Experimental evaluation of partial repellent treatment for reducing bird damage
to crops. Journal of Applied Ecology 26:433-439.
Cattan, P., y J. Valderas.
1987. El conejo silvestre: ¿Plaga en Chile?. Monografías Med. Vet. 9:19-25.
CEMAGREF. 1981. Degats de
gibier, Identification Méthodes de Protection. Note Technique Nº 44, Groupement
Technique Forestier Division Loisirs et Chasse, Vernisson, France. Vol 16 p.
34-36.
Cooke, B.D., and L.P. Hunt.
1987. Practical and economic aspects of rabbit control in hilly semiarid South
Australia. Aust. Wildl. Res. 14:19-23.
Di Castri, F. 1968.
Esquisse ecologique du Chili. p. 7 Tome IV. In Biologie de l’Amerique
Australe. Centre Nationale de la Recherche Scientifique, Paris, Francia.
Donoso, A. 1997. Efecto del
ramoneo por liebres (Lepus capensis) en la regeneración de lenga (Nothofagus
pumilio) bajo corta de protección, en Magallanes. 55 p. Tesis Ingeniero
Forestal. Universidad de Chile, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales,
Santiago, Chile.
Gajardo, J. 1985. Uso de
repelentes en plantaciones de Pinus radiata D. Don contra la acción de
lagomorfos en la V Región. 211 p. Tesis Ingeniero Forestal. Universidad de
Chile, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Santiago, Chile.
Lincoln, G. 1974.
Reproduction and march madness in the brown hare (Lepus capensis). I.
Zool, Londres. 174: 1-14.
Mac Killop, I., and J.
Wilson. 1987. Effectiveness of fences to exclude European rabbits from crops.
Wildl. Soc. Bull. 15:394-401.
Mac Killop, I., and R.
Sibly. 1988. Animal behaviour at electric fences and the implications for
management. Mammal Rev. 18:91-103.
Mac Killop I., and D.
Poole. 1994. Developing an electrified fence to exclude rabbits from crops. p.
283-286. In W.S. Halverson and A.C. Crabb (eds). Proc. 16th
Vertebr. Pest. Conf. 1994. University of California, Davis, USA.
Ojeda, C.F. 1998.
Prevención de daño por lagomorfos en plantaciones de tagasaste (Chamaecytisus
proliferus). Ensayo de métodos no letales. 62 p. Tesis Médico Veterinario.
Universidad de Concepción, Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinaria,
Chillán, Chile.
Ovalle, C., J. Aronson, H.
Alvarez, y J. Avendaño. 1993. Alfalfa arbórea o tagasaste (Chamaecytisus
proliferus ssp. palmensis), un árbol forrajero leguminoso con
potencial para sistemas agrosilvopastorales en Chile Mediterráneo. Agricultura
Técnica (Chile) 53:264-271.
Ovalle, C., S. Arredondo,
J. Avendaño, F. Fernández, y L. Neira. 1996. Producción de fitomasa aérea
consumible de tagasaste (Chamaecytisus proliferus ssp. palmensis) en
dos localidades de ambientes climáticamente contrastados en la zona
mediterránea. Agricultura Técnica (Chile) 56:214-219.
Ovalle, C., S. Arredondo,
J. Aronson, L. Longeri, and J. Avendaño. 1998. Nitrogen fixation in four
dryland tree species in Central Chile. p 23-32. In IAEA. The use of
nuclear techniques in the management of nitrogen fixation by trees to enhance
fertility of fragile tropical soils. Vienna, Austria.
Rodriguez, J. 1988.
Alternativas de control de lagomorfos en plantaciones forestales. Ciencia e
Investigación Forestal 2:74-85.
Wray, S., and S. Harris.
1994. Brown hares in comercial forestry in Great Britain. Quaterly Journal of
Forestry 88:217-224.
1 Recepción de originales: 28 de marzo
de 2001.
2 Instituto de Investigaciones
Agropecuarias, Centro Regional de Investigación Quilamapu, Casilla 426,
Chillán, Chile.
3 Universidad de Concepción, Facultad
de Medicina Veterinaria, Casilla 537, Chillán, Chile.
Carlos Ovalle, Felipe
Ojeda y Oscar Skewes
covalle[arroba]inia.cl
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Agricultura y Ganaderia |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.