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Tabla 1
Descriptivos de los contaminantes* según ciudades en el proyecto EMECAM
|
Ciudades |
Periodo |
Humos negros 24 h |
PTS 24 h |
SO2 24h |
SO2 1h |
NO2 24h |
NO2 1h |
CO 24h |
O3 8h max |
|
Barcelona |
91-95 |
43,9 (19,8) |
140,6 (54,05) |
23,7 (15,1) |
52,4 (50,1) |
53,6 (17,6) |
91,0 (36,6) |
1,75 (0,9) |
67,5 (32,2) |
|
Gran Bilbao |
92-96 |
25,8 (11,85) |
78,4 (28,2) |
25,3 (12,5) |
64,2 (42,1) |
49,2 (12,3) |
78,7 (20,4) |
- |
- |
|
Castellón |
91-95 |
24,6 (17,5) |
- |
15,7 (12,7)† |
- |
- |
- |
- |
- |
|
Cartagena |
- |
- |
55,9 (23,7) |
43,9 (19,1) |
113,2 (87,3) |
- |
- |
- |
- |
|
Huelva |
- |
42,5 (15)** |
|
11,7 (7,6) |
59,1 (70,6) |
32,9 (10,9) |
72,7 (27,8) |
0,67(0,4) |
- |
|
Sevilla |
- |
45,1 (14) ** |
- |
8,1 (3,7) |
22,7 (16,9) |
58,9 (16,6) |
119,6 (38,3)- |
- |
- |
|
Madrid |
92-95 |
37,8 (17,7) ** |
- |
35,5 (27,2) |
77,9 (64,5) |
71,0 (20) |
123 (44,6) |
2,10 (1,2) |
42,1 (27,8) |
|
Pamplona |
91-95 |
9,7 (5,5) |
- |
21,7 (15,7)† |
- |
- |
- |
- |
- |
|
Valencia |
94-96 |
44,2 (20,4) |
- |
24,6 (11,3) |
54,9 (27) |
66,8 (26,7) |
116,5 (44,2) |
2,70 (1,1) |
45,5 (19,7) |
|
Vigo |
91-94 |
98,1 (40,9) |
- |
24,4 (20,9) † |
- |
- |
- |
- |
- |
|
Vitoria |
90-94 |
51,2 (30,2) |
- |
18,04 (10,3) § |
- |
- |
- |
- |
- |
|
Gijón |
93-96 |
52,0 (28,6) |
82,9 (31,1) |
34,1 (22,8) |
87,8 (57,1) |
45,1 (17,9) |
77,9 (22,5) |
1,90 (0,9) |
- |
|
Oviedo |
93-96 |
28,9 (21,04) |
79,1 (24,8) |
44,5 (25,7) |
103,5 (62,4) |
50,4 (13,1) |
83,7 (23,3) |
1,50 (0,7) |
- |
|
Zaragoza |
91-95 |
46,9(21,2) |
- |
21,1(15,3) † |
- |
- |
- |
- |
- |
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* Descriptivos: Media
(Desviación estándar) (en m g/m3, excepto el CO en mg/m3)
|
|||||||||
Todas las ciudades aportan
datos de partículas expresadas bien como humos negros, bien como total de
partículas en suspensión (PTS), o como partículas con un diámetro aerodinámico
de 10 micras de mediana (PM10). La ciudad que presenta los valores
promedio más altos de humos negros es Vigo con 98,1m g/m3, superior
al registrado en Atenas17, la ciudad con los niveles de humos negros
más altos dentro del estudio APHEA. Este valor representa prácticamente
el doble de las concentraciones medias obtenidas en la mayor parte de las
ciudades del proyecto EMECAM, en el que los valores oscilaron entre los
40 y 50m g/m3. En Pamplona se encontraron unos niveles de humos
negros considerablemente bajos (9,7m g/m3), explicados a nivel local
por el efecto de la construcción de la variante de la carretera que atravesaba
la ciudad, por lo que se ha desviado todo el tráfico exterior.
Las series de los valores
diarios de humos negros presentan un patrón estacional, con valores más altos
en los meses fríos que en los cálidos. Esta estacionalidad es más marcada en
las ciudades del norte de España, posiblemente por el mayor uso de sistemas de
calefacción de combustibles fósiles. Así, en Oviedo la razón entre la
concentración del contaminante en el semestre frío y la concentración en los
meses cálidos es de 2,3, mientras que en otras ciudades (Barcelona y Valencia)
es de 1,4.
Barcelona es la ciudad en
la que se han registrado los niveles más altos de otro indicador de partículas,
las PTS. Los 140m g/m3 como promedio diario que se han alcanzado son
comparables a los registrados en Milán18, los más altos registrados
en la primera fase del proyecto APHEA. Sin embargo, los niveles
moderados de humos negros observados en Barcelona, hacen pensar que la mayor
parte de las PTS se deben a las partículas de mayor tamaño.
Las concentraciones de PM10
en Huelva, Sevilla y Madrid son del orden de las concentraciones de los humos
negros en las otras ciudades. El patrón estacional, sin embargo, es diferente
al de los humos negros, ya que en las dos ciudades andaluzas no hay diferencia
en los niveles entre el semestre frío y el cálido. A este respecto, algunos
autores argumentan que los niveles de humos negros y PM10 pueden
considerarse equivalentes19, mientras que otros no consideran
adecuada dicha comparación20. Los resultados de algunas
investigaciones, como los obtenidos en el proyecto PEACE, muestran que
la relación entre humos negros y partículas en suspensión presenta una gran
variabilidad de unos lugares a otros21.
Todas las ciudades disponen
de promedios diarios de las concentraciones de SO2. Excepto en
Vitoria, los datos de cinco de ellas proceden de redes manuales en las que el
método de determinación analítica es el de la thorina. En esta ciudad, para la
captación del contaminante se empleó H2O2 al 0,3% y la
determinación de la concentración del anión sulfato se realizó por
cromatografía iónica con supresión química. El resto de las ciudades poseen
datos que provienen de estaciones de muestreo automático en las que se utiliza
el método de la fluorescencia ultravioleta. En general, los valores registrados
son moderados o bajos. Oviedo y Cartagena son las ciudades con promedios más
altos (44,5m g/m3 y 43,9m g/m3, respectivamente).
Comparando los valores registrados en ambas ciudades según semestres11
se comprueba que la estacionalidad es mucho más marcada en Oviedo (razón
concentración por semestres de 1,65), seguramente debido a que una fuente
importante de contaminación es el uso de combustibles fósiles en las
calefacciones. En Cartagena, sin embargo, los niveles entre semestres no
muestran una variación importante (razón por semestres igual a 1,12), indicando
una procedencia fundamentalmente industrial. En otras ciudades de la zona
norte, como Zaragoza, se observa también un alto grado de estacionalidad en la
concentración de SO2 (razón por semestres igual a 2,3). En las
ciudades de Andalucía, Huelva y Sevilla, se registraron unos valores
llamativamente bajos. Los promedios de las concentraciones de 1 hora de SO2
más elevados son los registrados en Cartagena y Oviedo. En algunas ciudades
donde se dispone de datos de las redes automática y manual simultáneamente, la
correlación entre ambas series ha sido baja. Por ejemplo, en Oviedo la media de
la medición manual del SO2 fue de 25,4m g/m3, casi la
mitad que la automática.
En ocho de las ciudades se
ha dispuesto de series de dióxido de nitrógeno. Entre ellas, Madrid es la que
presenta los valores más altos, seguida de Valencia (promedios de 24 horas de
71m g/m3 y 66,8m g/m3 respectivamente). Estos valores son
de una magnitud similar a la encontrada en las ciudades del proyecto APHEA
con valores más altos, Atenas, Lyon y Londres22. Los valores más
bajos se registraron en Huelva. Las concentraciones de NO2 no
presentan diferencias remarcables por semestres.
Los valores medios diarios
de monóxido de carbono (CO) oscilaron entre 2,7mg/m3 de Valencia y
0,7mg/m3 en Huelva. Por último, se dispone de los promedios de las
concentraciones de O3 de 8 horas en tres ciudades. Sus valores
oscilan entre 42,1m g/m3 en Madrid y 67,5m g/m3 en
Barcelona, niveles similares a los de otras ciudades europeas. Este
contaminante presenta una estacionalidad distinta a las partículas y el SO2,
con los niveles más altos en los meses cálidos (razón por semestres de 0,54 en
Madrid y de 0,67 en Barcelona y Valencia).
En general, los valores
registrados estarían dentro de los límites contemplados por la legislación
vigente y las guías de calidad del aire de la OMS23, excepto en el
caso de Vigo para los humos negros, donde se sobrepasan los 80 m g/m3
de promedio anual como valor límite24. Sin embargo, si tenemos en
cuenta los valores previstos para las nuevas guías de calidad del aire de la
OMS25 para el NO2 todas las ciudades de las que poseemos
datos, excepto Huelva, excederían el valor límite propuesto (40m g/m3).
Todas las ciudades
participantes en el proyecto EMECAM proporcionan en este número un
avance de los resultados locales obtenidos. En algunos casos se ha optado por
presentar una visión completa de las estimaciones de la asociación entre
contaminantes y causas de muerte incluidas en el protocolo del estudio. En
otros casos se exploran aspectos específicos, como la contaminación fotoquímica
en el caso de Barcelona4 o la mortalidad por causas específicas,
como en Zaragoza6. En el artículo sobre la ciudad de Vigo se abordan
aspectos de avance metodológico; más en concreto, se realizan diferentes
análisis incluyendo la regresión de Poisson utilizando modelos aditivos
generalizados (GAM)5.
Los resultados presentados
corresponden a modelos con un solo contaminante. Se ha preferido utilizar este
abordaje, en una primera instancia, para evitar problemas de colinealidad entre
los contaminantes, dado que la contaminación es una mezcla compleja, los
contaminantes comparten las mismas fuentes y presentan una correlación
importante con los fenómenos meteorológicos. Se puede considerar que cada
indicador de contaminación atmosférica incluye los efectos propios junto con
los de los contaminantes emitidos con él o causados por él26. En
análisis posteriores, con la orientación que proporcionan los resultados
obtenidos hasta ahora en cada ciudad, se valorará la independencia de los
efectos encontrados.
En general, los resultados
obtenidos van en el sentido de la existencia de una asociación entre la
contaminación atmosférica y la mortalidad en las ciudades incluidas en el
proyecto. Sin embargo, los resultados no presentan homogeneidad en todos los
casos. A continuación se comentan los más destacables para cada uno de los
contaminantes, grupos de causas de mortalidad y períodos estudiados.
En este apartado, excepto
en caso de mención expresa de algún grupo de causas específicas, nos
referiremos a la mortalidad por todas las causas. Para las partículas se han
encontrado riesgos relativos mayores de la unidad en la mayor parte de las
ciudades. Para el grupo de todas las causas se ha encontrado una asociación
estadísticamente significativa en el Gran Bilbao, en Barcelona (datos no
presentados en el manuscrito) y en Valencia para todo el período, y en Huelva
para el semestre frío. En otras ciudades, como Castellón, Pamplona o Vitoria,
el escaso número de defunciones diarias puede haber dificultado la obtención de
asociación significativa27. En algunos casos, la metodología
empleada puede no haber captado adecuadamente el efecto de la estacionalidad o
de la temperatura. Es llamativo el caso de Vigo, en el que con el modelo no
paramétrico se encuentra un efecto positivo en el retardo 1, mientras que con
la aproximación paramétrica se encontraba un efecto no esperado en el retardo
5. Por otro lado, la información sobre las variables meteorológicas en esta
ciudad no reflejaba adecuadamente la exposición en la ciudad, ya que solo se
pudo disponer de datos de la estación meteorológica del aeropuerto que está
situado a 15 kilómetros de la ciudad y a mayor altitud. Ello provoca que las
diferencias de temperatura entre la ciudad y el aeropuerto no sean constantes,
sino que dependan de los meses del año. Debido a ello, el uso de modelos
aditivos generalizados con control no paramétrico a partir de los datos de la
serie, puede haber mejorado el control de la estacionalidad y de la temperatura
y la humedad. Las asociaciones encontradas en general son del orden de las
obtenidas en otros estudios, ya comentadas en otro trabajo de este número28.
En Sevilla y Madrid se
presentan resultados con coeficientes negativos para el PM10. Aunque
existe acuerdo en que dicho indicador es más adecuado que otros (como las PTS),
para la evaluación y prevención de los efectos adversos en la salud se
recomienda establecer medidas de control de calidad que aseguren la fiabilidad
en cuanto a las series de dichos contaminantes antes de utilizarlos en estudios
epidemiológicos29. Por otro lado, estas dos ciudades se caracterizan
por padecer unas temperaturas extremas en verano. En algunos estudios se ha
encontrado una interacción entre los niveles de contaminación atmosférica y las
temperaturas extremas30 sobre la mortalidad que será necesario
controlar en posteriores análisis. Además será preciso explorar más a fondo
relaciones no lineales entre los niveles de contaminantes y la mortalidad.
Por otro lado, se debe
hacer notar que resultados 'no esperados' (RR menores de 1) se presentan habitualmente
en retardos alejados, el cuarto o quinto. Algunos autores argumentan31
que cuanto más lejos se investiga el posible efecto retardado de la
contaminación, menos seguros estamos de si la asociación que estimamos es
debida al azar.
El SO2 es uno de
los contaminantes sobre el que existe mayor controversia. En bastantes estudios
realizados en los Estados Unidos no se ha encontrado una asociación clara de
este contaminante con la mortalidad. Sin embargo, en los estudios europeos,
fundamentalmente en el proyecto APHEA se informa de un efecto
independiente del SO2. Los resultados de las ciudades del proyecto EMECAM
que se presentan en este número no ofrecen una visión clara. Los retardos
encontrados como de mejor ajuste son muy variables. El indicador del valor
máximo horario parece ofrecer unos resultados más homogéneos en cuanto a los
retardos y el sentido de las asociaciones, al menos en las ciudades de mayor
tamaño, como Madrid, Barcelona (datos no presentados), Valencia y Bilbao. En
cuanto al indicador del promedio diario se encontró una asociación
significativa con la mortalidad en Madrid, Castellón y Huelva. En este caso la
magnitud de la asociación es del orden de las encontradas en otros estudios. En
el caso de Zaragoza se encuentra una asociación positiva significativa con la
mortalidad por causas circulatorias, más marcada en el semestre frío.
El NO2 presentó,
en general, un mejor ajuste en los retardos del día anterior y asociaciones
positivas con una asociación significativa en el caso de Barcelona y para todas
las causas. En Madrid, con el grupo de la mortalidad total, se encontró un RR
menor de la unidad con el retardo 3, aunque en los otros grupos de mortalidad
estudiados se encontró una asociación significativa y positiva en el día
simultáneo12. En el Gran Bilbao el riesgo relativo entre el NO2
diario (retardo 1) y la mortalidad por causas respiratorias se estimó en 1,048
(IC95% 1,005-1,093) por cada 10 nanogramos/m3.
En las tres ciudades en las
que se estudia la asociación con el ozono se encuentra una asociación en
sentido positivo, significativa al 95 % en el caso de Barcelona y rozando esta
significación en Madrid y Valencia. Estos resultados se sitúan en consonancia
con los obtenidos en otros estudios22. A pesar de ello, este
contaminante es de los más controvertidos a la hora de interpretar los
resultados. Al ser un contaminante secundario, su concentración depende de la
formación de otros contaminantes en combinación con otros factores, como la
insolación, por lo que presenta una interacción con la temperatura32.
Como consecuencia de lo anterior, los niveles más altos se alcanzan en zonas
periurbanas más que en el centro de las ciudades. Dos cuestiones más son las
que afectan a la forma de la relación del ozono con la mortalidad (lineal, en
forma de U, posible existencia de umbral) y una posible base fisiopatológica en
cuanto al efecto retardado. En este sentido, aunque los resultados hallados
hasta ahora sean de utilidad para orientarnos en los posibles efectos del ozono
sobre la mortalidad son necesarios más estudios en profundidad.
Por último, la asociación
con el monóxido de carbono resultó positiva en Madrid y Valencia, con
significación estadística en esta última. En las dos ciudades asturianas, sin
embargo, se encontró un RR menor que la unidad, y en Huelva no se encontró
asociación. No hay que olvidar que el CO debido a su estacionalidad se
correlaciona altamente con otros contaminantes, fundamentalmente partículas y
SO2, por lo que sería prematuro atribuirle el efecto encontrado sin haber
descartado previamente la confusión por otros compuestos.
No se observó, en general,
una asociación de mayor magnitud en la mortalidad en mayores de 70 años con
respecto a la mortalidad de la población general. Algunas de las variaciones en
las estimaciones obtenidas son debidas principalmente a la selección de
retardos diferentes. La inestabilidad en los coeficientes lleva a que la
lectura de algunos resultados pueda ser engañosa o contradictoria si no se
observa toda la información. Por ejemplo, en el caso de Madrid tanto las
partículas como el NO2 presentaron una asociación negativa con la
mortalidad por todas las causas en el retardo 4 y 3 respectivamente y, sin
embargo, en relación a la mortalidad cardiovascular ambos contaminantes
presentaron una asociación positiva y significativa en el día simultáneo
(retardo 0). En Vitoria se detectó una mayor magnitud de la asociación de los
humos negros en las personas mayores de 70 años.
En un número importante de
ciudades la relación es más clara al analizar la mortalidad por causas del
aparato circulatorio, como se ha encontrado en otros estudios19. Sin
embargo, no se han obtenido unos resultados claros para la mortalidad por
enfermedades respiratorias, quizás debido al bajo número de defunciones en
algunas de las ciudades (debido a su pequeña población). Una explicación
alternativa sería que, en algunas de las defunciones clasificadas como de causa
circulatoria, el aparato respiratorio juegue un papel en el mecanismo
fisiopatológico que desencadena la muerte que, sin embargo, no se refleja en el
certificado de defunción.
En Zaragoza, ciudad en la
que se ha estudiado la mortalidad por causas específicas dentro del grupo de
enfermedades respiratorias6, se ha encontrado una relación
importante con las defunciones diarias por enfermedades del aparato
respiratorio, especialmente para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(EPOC). La contaminación encontrada es más clara para la contaminación por
humos y para los mayores de 70 años. El hecho de haberse estudiado en una sola
ciudad y el escaso número de defunciones diaria para esta causa recomiendan
tomar dichos resultados con precaución.
En la mayoría de las
ciudades, se encontró un efecto mayor en los meses cálidos, más clara en el
caso de la contaminación por humos. Otros estudios realizados en Europa también
han encontrado un efecto mayor de la contaminación en los meses cálidos33-38.
Existen tres posibles explicaciones de este hallazgo. Por un lado, durante los
meses cálidos otros determinantes de mortalidad, como las infecciones
respiratorias, presentan menos influencia. Otra explicación, no incompatible
con la anterior, podría relacionarse con el cambio en los hábitos de vida según
las estaciones, en concreto el hecho de que la gente pasa más tiempo fuera de
los edificios y que las ventanas permanecen abiertas de manera que la
exposición a la contaminación atmosférica está más relacionada con la que se
mide en los monitores. Por último, algunos estudios sugieren que existe una
interacción entre contaminación atmosférica y temperaturas elevadas39,
como se demostró en un estudio en Atenas30. Se ha de hacer notar,
por último, que en nuestro estudio tampoco existe un patrón similar en todas
las ciudades en cuanto a este apartado ya que, por ejemplo, en Vitoria la
asociación de la mortalidad con los humos negros fue mayor en los meses fríos.
Una de las consideraciones
que deben de tenerse en cuenta a la hora de interpretar y discutir los
resultados presentados en este número monográfico, es que a pesar de haberse
obtenido mediante una técnica de análisis relativamente sofisticada, no están
exentos de ciertas limitaciones.
En primer lugar, todos los
resultados presentados corresponden a estimaciones realizadas con un solo
contaminante en cada uno de los modelos. Esto significa que no podemos
descartar el posible papel confusor de otros contaminantes. En la mayoría de
las ocasiones este problema se ha abordado mediante la introducción simultánea
de dos contaminantes en el mismo modelo ("modelos de dos
contaminantes")40. A pesar de ello, sigue siendo posible que
exista confusión residual por un tercer o cuarto contaminante. La construcción
de modelos más complejos, aunque posible, viene limitada por la aparición de
problemas de análisis de difícil resolución como la multicolinealidad41.
Otro punto a considerar es
la medida de la exposición. Con este tipo de diseño se asume que los niveles de
inmisión atmosférica son, en alguna medida, representativos de la exposición
individual (al menos de su promedio) en la población analizada. Mediante
estudios que valoraban simultáneamente la exposición individual y ambiental se
ha comprobado que, aunque la concordancia entre los niveles detectados era
relativamente baja42, sí que existe una buena correlación entre las
variaciones temporales de ambas medidas43. En línea con lo anterior,
no hay que olvidar que se trata de estudios agregados, por lo que podríamos
incurrir en un sesgo (falacia ecológica) al extrapolar los hallazgos
encontrados de un nivel ecológico a un nivel individual. En el estudio EMECAM
se asume que, en promedio, el total de la población está expuesto a los mismos
niveles de contaminación. En epidemiología se reconoce que el grado de
evidencia obtenido con este tipo de diseño no es tan alto como el que se
derivaría de estudios de base individuales. Por esta razón, los resultados de
estos estudios necesitan ser comprobados y confirmados con los resultados de
estudios individuales.
Otro aspecto no menos
importante se relaciona con la potencia de estos estudios para poder encontrar
una asociación estadísticamente significativa. Como se ha comentado más arriba,
en algunas ciudades, especialmente algunas de las de menor población, no se ha
encontrado resultados que aporten evidencias significativas. Así, en Cartagena,
Pamplona, Gijón y Oviedo, los resultados obtenidos hasta ahora no permiten
concluir que existe una asociación detectable entre la contaminación y la
mortalidad. En un artículo de reciente aparición del grupo de París que
participa en el proyecto APHEA, se dice que para este tipo de estudios
es necesario poder estudiar un número de acontecimientos diarios (defunciones
en este caso) 'suficientemente' importante para esperar poner en evidencia una
asociación estadísticamente significativa44. En nuestro estudio es
destacable el caso de Castellón, en el que se encuentra asociación de la
mortalidad tanto de las partículas como con el SO2.
En cuanto a la metodología
estadística utilizada conviene hacer algunos breves comentarios. La
identificación de un modelo basal permite que, a la hora de establecer la
relación entre la mortalidad y la contaminación, se hayan eliminado los
posibles factores de confusión. Además, la inclusión de términos
autorregresivos ayuda al control de la mala especificación del modelo (no haber
incluido variables determinantes o no haber contemplado la forma funcional
correcta). Pero, por otra parte, este control de variables puede llevar a una
sobreparametrización que desestabilice las estimaciones del modelo.
En otros estudios se ha
utilizado un modelo de regresión gaussiana a la hora de identificar el modelo
basal44. El uso del modelo de Poisson autorregresivo desde el inicio
ha permitido efectuar el ajuste en ciudades o causas donde el número de
defunciones era relativamente bajo.
La elección de la posible
forma funcional de la relación de algunas variables, como la temperatura, la
tendencia, la estacionalidad y la humedad, pudiera ser cuestionable. Así, como
se ha visto en Vigo, el uso de modelos aditivos generalizados podría controlar
mejor estas variables de confusión. Sin embargo, a la hora de empezar la
investigación, ni la metodología ni el software disponible estaban
suficientemente extendidos, lo que dificultaba la progresión del proyecto y que
pueda formar parte de posteriores análisis.
Por último, desde el punto
de vista cuantitativo, la magnitud de las asociaciones encontradas es baja
(riesgos menores de 1,5), por ello no se puede excluir definitivamente la
posibilidad de que la asociación hallada sea debida a algún factor de confusión
no tenido en cuenta o no adecuadamente controlado. Sin embargo, la consistencia
de los resultado en múltiples estudios realizados en ciudades de todo el mundo
apoyan la evidencia de que la asociación encontrada no se debe al azar.
Como se comentó al
principio, además del objetivo central de evaluar en España el impacto a corto
plazo de la contaminación atmosférica urbana sobre la mortalidad, el proyecto EMECAM
contempla otros objetivos relacionados con la propia dinámica del proyecto.
Entre ellos, destacaríamos tres:
En primer lugar, el
desarrollo de una experiencia de trabajo multicéntrico. En este proyecto
colaboran técnicos de servicios de salud pública, con investigadores de
universidades y profesionales de escuelas de salud pública. En este sentido, la
experiencia se considera enriquecedora para todos, tanto por el intercambio de
conocimientos como por la posibilidad de obtener experiencia contrastadas. Sin
embargo, la propia marcha del proyecto ha evidenciado el escaso contacto que
existe, en general, entre los profesionales responsables de las redes de
vigilancia de la contaminación y los epidemiólogos. En ocasiones, las redes
están más diseñadas para detectar alertas que para obtener una idea aceptable
de los niveles de inmisión de la población.
El segundo se refiere a la
posibilidad de familiarizarse con unas técnicas de análisis de datos
epidemiológicos, en concreto metodología de series temporales, que hasta ahora
era prácticamente desconocida en muchos de los grupos participantes. Ello ha
permitido que cada uno de ellos adquiera las habilidades necesarias para
realizar el análisis de los datos locales. De ese modo, la técnica empleada
puede ahora ser utilizada en otros problemas de salud pública, como por ejemplo
la vigilancia epidemiológica o la investigación de servicios de salud.
El tercer y último aspecto
que se debe mencionar tiene relación con la actualización en nuestro país del
estudio de los efectos de la contaminación atmosférica, en particular, y de los
riesgos ambientales, en general. El desarrollo de proyectos como el EMECAM,
junto a otras iniciativas, puede ayudar a que en nuestro país se avance en el
sentido de contribuir desde la epidemiología y la salud publica a la resolución
de problemas relacionados con los riesgos ambientales.
A modo de conclusión, por
un lado, los resultados presentados indican que los valores de contaminación
atmosférica en nuestro país son similares a los de otras ciudades europeas. Los
niveles de los distintos contaminantes indican que la fuente principal en la
mayoría de ellas es el tráfico rodado. Por otro lado, se encuentra una
asociación entre la mortalidad y diferentes contaminantes en la mayoría de las
ciudades. Sin embargo, los resultados no son homogéneos entre las ciudades y
presentan variabilidad en las distintas causas a estudio. En algunas de ellas,
especialmente en aquellas de menor población, no se encuentran unos resultados
que aporten evidencias de asociación, o bien son poco consistentes. El
meta-análisis proporcionará estimaciones para el conjunto de las ciudades y
debe permitir una evaluación más clara del efecto retardado de la contaminación
sobre la mortalidad. Por último, se ha de destacar la participación como
investigadores activos, en un proyecto especialmente complejo como el EMECAM,
de técnicos de servicios de salud pública.
A los técnicos y
responsables de las Redes de Vigilancia de la Contaminación Atmosférica, de los
Registros de Mortalidad, de los Servicios de Vigilancia Epidemiológica y de los
Centros Meteorológicos de cada una de las ciudades del estudio. Sin su trabajo
este proyecto no se hubiera podido realizar. Sin embargo, en nuestra opinión,
lo más importante es que con su dedicación contribuyen a la mejora de la
calidad de vida y la salud de los ciudadanos.
El grupo EMECAM lo forman:
F Ballester, S Pérez-Hoyos, JM Tenías, R Molina, J González-Aracil (Valencia,
Centro coordinador); M Saez, MA Barceló, C Saurina, A Tobias (Barcelona); E.
Alonso, K. Cambra (Bilbao); M Taracido, JM Barros, I Castro, A Figueiras, A
Montes, E Smyth (Vigo); JM Ordóñez, E Aranguez, I Galán, AM Gandarillas
(Madrid); I Aguinaga, MY Floristan, F Guillén, MS Laborda, MA Martínez, MT
Martínez, PJ Oviedo (Pamplona); A Daponte, R Garrido de la Sierra, JL Gurucelain,
P. Gutiérrez, JA Maldonado, JL Martín, JM Mayoral, R Ocaña, J Serrano
(Granada); JB Bellido, A Arnedo, F González (Castellón); JJ Guillén, Ll Cirera,
L García, E Jiménez, MJ Martínez, S Moreno, C Navarro (Cartagena); MJ Pérez, A
Alonso, JJ Estíbalez, MA García-Calabuig, (Vitoria); A Cañada, C Fernández, F
Fernández, V García, I Huerta, V Rodríguez (Asturias); F Arribas, M Navarro, C
Martos, MJ Rabanaque, E Muniesa, JM Abad, JI Urraca (Zaragoza); y J Sunyer como
asesor del proyecto.
1. Ballester F, Sáez M,
Alonso E, Taracido M, Ordóñez JM, Aguinaga I et al. El proyecto EMECAM: Estudio
multicéntrico español sobre la relación entre la contaminación atmosférica y la
mortalidad. Antecedentes, participantes, objetivos, metodología. Rev Esp Salud
Pública 1999;73:165-175.
2. Pérez-Hoyos S, Sáez M,
Barceló M, Saurina C, Barceló MA, Ballester F. Protocolo EMECAM: Análisis del
efecto a corto plazo de la contaminación atmosférica sobre la mortalidad. Rev
Esp Salud Pública 1999;73:165-175.
3. Guillén JJ, Cirera L,
García-Marcos L, Navarro C, Jiménez E, Barber X et al. Mortalidad y
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(*) El proyecto EMECAM
cuenta con una beca del Fondo de Investigaciones Sanitarias (Expediente núm
97/0051).
Ferran Ballester Díez
(1), Marc Sáez Zafra (2), Santiago Pérez-Hoyos (1) Antonio Daponte Codina (3),
Juan Bellido Blasco (4), Álvaro Cañada Martínez (5), José Mª Abad Díez (6), Mª
José Pérez Boíllos (7), Mª Eva Alonso Fustel (8), Margarita Taracido Trunk (9),
Inés Aguinaga Ontoso (10), José Jesús Guillén Pérez (11), José Mª Ordóñez
Iriarte (12), Carme Saurina Canals (2) y José Mª Tenías Burillo (1) por el
Grupo EMECAM.
(1)Institut Valencià
d'Estudis en Salut Pública (IVESP). Dirección General de Salud Pública.
Conselleria de Sanitat. Generalitat Valenciana. (2) Universitat de Girona.
Departament d'Economia (3) Escuela Andaluza de Salud Pública. (4)Centro Salud
Pública Area 02. Castelló. Conselleria de Sanitat 5.Dirección Regional de Salud
Pública. Asturias. (6) Dirección General de Salud Pública. Aragón. (7)
Departamento de Salud y Consumo. Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz. (8)
Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco. (9) Universidad de Santiago.
Facultad de Medicina. (10) Area de Sanidad y Medioambiente. Ayuntamiento de
Pamplona. (11) Centro Área Cartagena. Consejería de Sanidad de la Comunidad de
Murcia. (12) Dirección General de Salud Pública. Consejería de Sanidad y
Servicios Sociales. Comunidad de Madrid
Correspondencia: Ferran
Ballester Díez. Institut Valencià d'Estudis en Salut Pública (IVESP). C\ Juan
de Garay, 21. 46017 VALENCIA. TELÉFONO 963869369 FAX 963869370.
fballest[arroba]san.gva.es
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