La educación secundaria, tanto a nivel internacional como nacional, es uno de los niveles educativos que más presión esta recibiendo. Durante muchos años no fue objeto de atención por la investigación educativa y se le consideró casi siempre como un nivel de relleno o de paso obligado entre la primaria y el bachillerato. En México, las reformas se centraron en modificar el currículo, dejando de lado la estructura organizativa y la cultura pedagógica.
En el marco internacional, las grandes tendencias educativas demandaron un mejoramiento de la calidad educativa con equidad, es decir, más y mejor educación para todos. Hoy un referente obligado es el Informe Delors de la UNESCO, publicado con el título de La educación encierra un tesoro, en el que se establecen los cuatro pilares de la educación: aprender a ser, aprender a hacer, aprender a aprender y aprender a convivir con los demás. El imperativo de reformar la educación secundaria en México, para que responda a las necesidades del mundo actual, propició una revisión profunda del modelo organizacional, curricular y pedagógico con el que venía funcionando. La versión que presenta la SEP, a través de la llamada Reforma Integral a la Educación Secundaria (RIES), muestra en su diagnóstico un estado realmente crítico de la situación en este nivel educativo. Retomemos algunos de sus planteamientos:
El modelo de educación secundaria esta siendo cuestionado no sólo por los resultados obtenidos en las evaluaciones internacionales y nacionales, sino por la situación crítica que se observa en la realidad cotidiana de las escuelas. La información acumulada por el Departamento de Investigación Educativa en cuanto a la problemática que viven las secundarias, muestra evidencias de un modelo de gestión autoritario, verticalista y burocrático administrativista. Anclado en una pedagogía trasmisionista sobrevive en una cultura de la simulación y la resistencia al cambio. El problema de este nivel educativo es más grave y complejo de lo que se pudiera pensar, lo que hace prácticamente imposible movilizar a la comunidad escolar hacia un proceso de transformación. Sin embargo, Renovación Pedagógica asume como desafío esta condición de crisis de la educación secundaria para potenciar sus fortalezas y construir las bases para edificar una nueva cultura escolar centrada en la gestión escolar democrática y la innovación pedagógica.
Renovación Pedagógica es mucho más que un proyecto escolar o un plan organizador de actividades. Es la osadía de re-pensar la escuela pública como un centro de educación científica, crítica y democrática; es una apuesta por la pedagogía crítica-transformadora, para educar por un mundo mejor y es una lucha por reivindicar al maestro como pedagogo y profesional de la educación. Pero sobre todo, el PRP, es un proyecto utópico, no por que sea imposible, sino por que es el sueño posible que moviliza a la comunidad escolar tras sus más caros anhelos. En palabras de Paulo Freire, Renovación asume que: "No hay cambio sin sueño, como no hay sueño sin esperanza".
El PRP, planteo desde un principio que su objetivo fundamental era transformar radicalmente la escuela secundaria, lograrlo o caminar por ese rumbo implicaba, por una parte, asumir una posición crítica frente a la cultura escolar establecida, y por otra, construir estrategias para atacar los problemas de fondo, es decir, desde la raíz. La tarea se antojaba casi imposible ante una escuela secuestrada por el burocratismo –administrativista, atrapada en la inercia del tradicionalismo, controlada por una gestión verticalista – autoritaria y anclada en la pedagogía de la simulación. Sin embargo, junto a este gran muro de resistencias y miedos, también sobrevivían los deseos, emociones y esfuerzos de quienes se rebelaban impotentes ante lo que sucedía en las escuelas. Las condiciones y posibilidades para instituir el proceso de renovación estaban latentes en medio de esta cultura de la desesperanza.
Las escuelas de renovación pedagógica ingresaron y se mantienen en el proyecto, de manera voluntaria. Nada les obliga a permanecer, ni siquiera la pedagogía de la zanahoria, que usa como gancho la promesa de recursos para motivar la permanencia de las escuelas en el proyecto, ni la presión institucional que por decreto administrativo las obliga a incorporarse a los programas educativos. La comunidad escolar, Directivos, docentes, estudiantes y padres de familia, después de conocer la propuesta deciden si asumen el compromiso de participar o no en el PRP.
El modelo de gestión escolar democrática, en su etapa de construcción,
propone la realización de un diagnóstico crítico participativo,
metodología que permite escuchar las voces de docentes, estudiantes,
padres de familia y demás miembros de la comunidad escolar. Este proceso
inicial muestra el estado en que se encuentra la educación en las escuelas,
identificando los problemas generales que impiden el desarrollo organizacional
y académico, así como las fortalezas y potencialidades de las
comunidades escolares. Los diálogos críticos con los actores y
sectores educativos, voces desde el aula y carta a mi maestro han sido instrumentos
valiosos para dibujar la realidad escolar desde una perspectiva metodologica
cualitativa. La construcción del PRP es un proceso dinámico e
integrador, se puede estar realizando el diagnóstico y al mismo tiempo
integrar la estructura organizativa (Grupo Animador del Proyecto, Consejo Estudiantil,
Consejo de Padres y madres y Consejero Académico) o desarrollar la agenda
de talleres pedagógicos.
La etapa de desarrollo comienza una vez que se ha identificado la problemática
e instituida la estructura organizativa; y se concreta en la aplicación
de las estrategias y acciones contempladas en el plan estratégico para
la renovación Pedagógica de la escuela. El plan se diseña
para atacar los problemas identificados en el diagnóstico y para construir
las bases organizativas y pedagógicas sobre las que se construirá
la escuela secundaria democrática y de alto rendimiento académico.
¿En qué momento las escuelas empiezan a transformarse para pintarse de renovación pedagógica? La experiencia vivida en las escuelas demuestran que el cambio se siente desde el proceso de diagnóstico, que produce una reflexión crítica colectiva y genera un estado de crisis y conflicto. Desde una perspectiva dialéctica, este estado de amenaza o angustia representa la posibilidad de la ruptura con la cultura escolar tradicional y de tránsito doloroso hacia una nueva cultura de gestión participativa. La democratización de las escuelas se instituye con la integración del Grupo Animador del Proyecto (GAP) órgano representativo de la comunidad escolar y dinamizador del proceso del PRP.
Los estudiantes han sido la pieza más dinámica y activa en la construcción del proyecto. Los consejos estudiantiles, como órganos de gobierno de la sociedad de alumnos se han convertido en espacios privilegiados para la formación ciudadana de los jóvenes y en resortes importantes para impulsar la renovación en las escuelas. Los padres de familia han aceptado, con más lentitud, pero con entusiasmo, la estrategia de conformar los consejos de padres de apoyo al proyecto y su participación empieza a ser decisiva en la consolidación del PRP. Finalmente, los directivos y docentes asumen una actitud de más apertura a las prácticas democráticas y promueven la gestión pedagógica innovadora y colegiada.
Instituir una cultura de Renovación Pedagógica en la Escuela Secundaria es la utopía tras la que camina el PRP: Directores con liderazgo pedagógico, Docentes críticos y profesionales de la educación, Estudiantes inteligentes y democráticos, Padres participativos y corresponsales en la educación de sus hijos. Escuelas como organizaciones inteligentes y centros para la formación de una cultura política democrática. Esta es la apuesta del proyecto de renovación pedagógica y es la esperanza de esta generación que reclama de su derecho a recibir una educación de calidad.
La Esperanza: otra escuela es posible
El Departamento de Investigación Educativa, como acompañante
externo, ha registrado los avances y logros del proyecto en las 24 escuelas
que actualmente participan en el programa de renovación Pedagógica.
A pesar de que aún no tenemos "la escuela ideal",
existen evidencias concretas que muestran actitudes, prácticas y ambientes
escolares que ya hacen la diferencia con las escuelas secundarias tradicionales.
Los cambios más significativos son de naturaleza cualitativa y están
sucediendo en los procesos más que en los resultados. Razón por
la que la evaluación del impacto del PRP no puede hacerse sólo
por los porcentajes de aprovechamiento académico de los estudiantes.
Este criterio, que mide a las escuelas en relación directa a las calificaciones
de los alumnos, reduce la misión de la escuela a una función transmisiva
y reproductora de conocimientos para la certificación social. Lo que
esperamos que suceda en las escuelas de renovación es que a partir de
detonar procesos críticos de transformación pedagógica,
los estudiantes desarrollen su capacidad cognitiva y sus habilidades intelectuales
para el aprendizaje crítico de los conocimientos, y se formen en y para
una ciudadanía activa y responsable.
¿Cuáles son pues los cambios que dan cuenta del impacto del PRP en las
escuelas secundarias?
Algunos de los logros y avances son los siguientes:
El proyecto de renovación pedagógica si bien empieza a dibujarse en las realidades complejas de las escuelas, aún le falta para instituirse como una nueva cultura escolar. Está sembrado en las escuelas, apenas nace e intenta florecer. Resiste y lucha contra el viejo modelo pedagógico que se niega a morir y que se atrinchera en la simulación. Sin embargo, la escuela secundaria del futuro será la escuela ciudadana, la que eduque a ciudadanos protagonistas, consciente y críticamente comprometidos en la construcción de una civilización planetaria. Aquella escuela que se comprometa con la utopía de educar para un mundo mejor.
Renovación pedagógica se ha convertido en una opción pedagógica alternativa para transformar la escuela y se ha ganado ya, a pulso, un lugar en la historia de la educación secundaria en Chihuahua. Los protagonistas y verdaderos constructores de este ensayo de gestión escolar democrática han sido y son, indiscutiblemente los directivos, docentes, estudiantes, madres y padres de familia de las escuelas secundarias que iniciaron y las que siguen haciendo camino al andar en renovación pedagógica. Ellos, junto con muchos funcionarios, investigadores, académicos, compañeros y amigos que contribuyeron con talleres, asesorías y críticas, han reivindicado la utopía de quienes seguimos sosteniendo que ¡OTRA ESCUELA ES POSIBLE!
LA ESCUELA SECUNDARIA DEMOCRÁTICA Y DE ALTO RENDIMIENTO ACADÉMICO
Delors Jacques. La Educación encierra un tesoro. Informe UNESCO. 1998.
Morin, Edgar (2003) Educar en la era planetaria. Gedisa. Barcelona, España
Lic. Gabriel Dueñas
Jefe del Departamento de Investigación Educativa de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua, México. Coordinador estatal del Programa de Renovación Pedagógica
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