Hemos de partir de la base de que no tenemos ningún texto escrito por un testimonio ocular del fenómeno, sino que nos hemos de remitir a documentos de la vida de Jesucristo que fueron escritos unos años después de su muerte. A menudo se piensa que la única referencia es debida al Evangelio de San Mateo y, en cambio, se han encontrado otras: en uno de los llamados evangelios apócrifos -aquellos textos escritos al estilo bíblico pero que jamás llegaron a incorporarse a la Biblia-, el debido a Santiago, y en la Epístola XIX de Ignacio. No obstante, esta información es escasa y, muy a menudo, contradictoria.
En primer lugar, tenemos que Mateo, Santiago e Ignacio hacen referencia a que los Magos llegaron a Belén guiados por una estrella indescriptiblemente grande y brillante, mientras que otros evangelistas como Lucas, ni siquiera mencionan la presencia de una estrella. Si la Estrella era tan destacada, ¿cómo se explica que Lucas no la mencione?, y más teniendo en cuenta que los Evangelios de Mateo y Lucas son bastante similares. Pues, probablemente, la respuesta sea que Mateo disponía de documentos complementarios que exponían la "Natividad" de manera más detallada.
En segundo lugar, debe recordarse la sorpresa del rey Herodes por la explicación de los Magos respecto a la Estrella. Parece imposible que un objeto tan brillante, como decían los Magos, no fuera visto ni por Herodes ni por nadie en su corte. ¿Quizás sus súbditos se lo ocultaron? Esta última hipótesis es más que posible y así lo han hecho notar diversos expertos en el tema.
En este marco de falta de información fiable por la ausencia, ya mencionada, de textos escritos por testigos directos, sólo podemos plantear tres tipos de hipótesis para resolver el enigma, tal como lo hace el investigador Mark R. Kidger:
Para explicar un determinado acontecimiento, en ciencia, es necesario saber dónde y cuándo se produjo. En este caso sabemos muy claramente el lugar, pero no tenemos una idea clara de la fecha. Es generalmente conocido que el día 25 de diciembre no es exactamente el día del nacimiento de Jesús, pero además, tampoco podemos asegurar en qué año se produjo.
En tiempos de Jesús, bajo la dominación del Imperio Romano, el calendari se regía por el año de la fundación de Roma -ab urbe condita-. Después de la caída de Roma, en el siglo V d.C., el calendario romano fue extinguiéndose y, entonces, un hombre llamado Dionisio Exiguus intentó elaborar un nuevo calendario basado en la Navidad.
Dionisio, para conocer el año de nacimiento de Jesús, fue contando los años de vida de los diversos emperadores romanos, y así fijó el año 1 d.C. Este método se ha utilizado para datar sucesos en muchas otras tradiciones y es un método eficaz siempre y cuando uno no se equivoque en contar o se olvide algún rey o emperador. Dionisio olvidó que César Augusto había reinado primero como Octavio, lo que provocó que sus cálculos tuvieran un error de 5 años. Por lo tanto, Jesucristo nació, muy probablemente, hacia el año 5 a.C.
Pero retornemos a los textos bíblicos. Sabemos por los Evangelios que Jesucristo nació después de que Octavio promulgase un censo, que probablemente fue el del año 8 a.C., y que Herodes el Grande reinaba en Judea. Herodes murió, según los cronistas de la época, entre un eclipse de luna y la Pascua Judía. Por tanto, mediante los cálculos modernos (ver el análisis de Mark Kidger ) se ha podido determinar que se produjo hacia el año 5 a.C. (tal como los cálculos de Dionisio indicaban) sin descartar que pudiera ser el año 6 a.C.
Pero, ¿sabemos qué día era? Desde el año 194 d.C. se han ido sucediendo diversar hipótesis, pero si utilizamos el sentido común podremos resolver bien el problema. Si, como dice el Evangelio, había pastores en los campos, se tiene que no podía ser una fecha invernal, sino muy probablemente primaveral. Además, si tenemos en cuenta que los hostales estaban llenos -cosa que sucedía habitualmente por Pascua- podemos concluir que lo más probable es que Jesús naciera en una fecha cercana a la Pascua del año 5 a.C., lo que nos llevaría hacia algún día de la segunda quincena de abril.
¿Por qué la celebramos en diciembre? Las comunidades cristianas escogieron este día por su proximidad a la fiesta pagana del solsticio de invierno, en la cual se adornaban las casas con ramos verdes - el árbol de Navidad actual - y se hacían múltiples regalos para conmemorarlo, al igual que hacemos ahora. Es muy habitual que las tradiciones religiosas adapten sus fiestas a los calendarios paganos preexistentes con el objetivo de lograr una mayor y más profunda presencia de sus tradiciones.
Una vez tenemos fijada la fecha, primavera del año 5 a.C., hemos de buscar los fenómenos astronómicos que pudieran llamar la atención de los Magos de Oriente. El primer paso en este tipo de búsquedas es eliminar las posibilidades que, pese a haber sido contempladas en algunas ocasiones, no son posibles en realidad:
Conclusiones:
Los dos fenómenos que explican con garantías el acontecimiento son: una triple conjunción de Marte, Júpiter y Saturno, o bien un cometa o una nova observados por los chinos el año 5 a.C. Una tercera opción es la propuesta realizada por Michael Molnar que hemos comentado anteriormente.
La conjunción de Saturno y Júpiter se suele producir cada 20 años y se tiene conocimiento de que tuvo lugar hacia el año 7 a.C. en Babilonia. Lo más destacable es que se produjo sobre la constelación de Piscis, también de gran importancia para el pueblo judío. Para los babilonios, Júpiter era el planeta bueno y Saturno el malo, por tanto es muy probable que a las mentes confusas de la época les produjera cierto temor que "decidieran" encontrarse el bien y el mal en una zona del cielo tan emblemática.
Otro punto a favor de la relevancia del hecho es que, unos meses más tarde, hacia febrero del año 6 a.C., hubo un nuevo fenómeno de encuentro planetario entre Marte, Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. Si tenemos en cuenta que Marte era la representación del dios de la guerra y que el fenómeno era observable a la puesta del Sol, implica que tuvo que llamar la atención de los observadores de la época.
Este suceso es también muy común, pero lo que no es tan común y lo que hace pensar al investigador Mark Kidger que ésta es la buena dirección, es que tuvieran lugar los dos fenómenos mencionados en tan poco lapso de tiempo y que, acto seguido, sucediera lo siguiente:
Los astrónomos chinos detectan una aparición de un po-hsing, que es un cometa sin cola o una estrella que aumenta de brillo de manera súbita, lo que llamamos una nova. Este objeto, que en caso de ser un cometa seguro que no era ni el Halley ni el Hale-Boop, también se menciona en las crónicas coreanas, que nos dicen que fue visible durante 70 días como mínimo.
Tenemos, pues, una nova brillante que aparece en el cielo, según los cálculos de los historiadores a partir de datos de astrónomos chinos y coreanos, hacia marzo del año 5 a.C. Pues, ¡ya lo tenemos! La fecha que estimábamos más correcta para el nacimiento de Jesús era abril de 5 a.C., así que, queridos amigos, ¡ya hemos encontrado la Estrella de Navidad!
Como alternativa a la nova o al cometa chino, algunos investigadores encabezador por Constantino Sigismondi , han planteado la posibilidad de que estas conjunciones coincidieran con uno de los máximos de luminosidad, muy espectaculares, de la estrella variable Mira Ceti
En conclusión, es muy probable que los Magos estuvieran especialmente pendientes del cielo después de los dos sucesos acontecidos en Piscis analizados con detalle por Mark Kidger, y de la ocultación en Aries propuesta por Michael Molnar. Por tanto, la aparición de una nova (o el caso Mira descrito por Sigismondi) los pudo hacer pensar que el Mesías del pueblo judío había llegado, encaminándolos hacia dondes las Escrituras decían que se produciría su nacimiento, en Bet Léhem.
Salvador J. Ribas
Serviastro.Departamento Astronomía y Meteorología de la Universidad de Barcelona
serviastro[arroba]am.ub.es
Basado principalmente en los estudios realizados por Mark Kidger (IAC)
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Ingrese el e-mail y contraseña con el que está registrado en Monografias.com
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Religion |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.
Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.