Consideremos que antes de que la gente interiorizara los procesos de la escritura
alfabética mediante los registros, la comunidad no se consideraba situada
en todo momento de su vida, dentro de un tiempo analítico y abstracto.
Por lo que respecta a la enunciación de hechos que se puedan temporizar
Ong dice que
(...) en las culturas funcionalmente orales el pasado no se considera como un terreno categorizado, acribillado con los ‘hechos’ o parte de información cuestionable y verificable. El pasado es dominio de los antepasados, fuente resonante de una conciencia renovadora de la existencia actual, que en sí misma tampoco constituye un terreno categorizado.9, 10
Es decir, el alfabeto, reduce radical y eficazmente el sonido al espacio, obligándolo
a establecer secuencias definidas yuxtapuestas en un orden analítico,
i.e., 1, 2, 3 ó X, Y, Z indicando un orden espacial. La cronología
aparece como una especialización de la experiencia originaria del tiempo.
De hecho, podríamos decir que se trata del análisis del tiempo
original de la comunidad y sus eventos cíclicos para convertirlo en un
tiempo lineal, homogéneo, meramente abstracto.
Justamente, una de las virtudes de los registros escritos
es que permiten que se establezcan comparaciones históricas, esto es,
permiten cotejar los cambios dentro de un grupo social, mientras que interesarse
por ese registro incrementa la dependencia del grupo respecto de la escritura.
Un caso extremo de esto lo encontramos en los grupos que tienen "textos
sagrados", por ejemplo, la dependencia de las comunidades cristianas respecto
de la Biblia. Por su parte, Havelock nos dice que por medio de los registros,
tanto la "‘información’, [como su] ‘almacenamiento’"11
posibilitaron la aparición de técnicas para poder confrontar y
verificar conocimientos y habilidades indispensables para la experiencia. Havelock
continúa su explicación diciendo que tal cosa es posible "(…)
cuando [la experiencia] está escrita, cuando se hace documento. La misma
suposición subyace en las palabras ‘código’, ‘codificación’,
‘codificar’ e ‘imprimir’, usadas para describir el tipo de información
que una cultura ‘sigue’, (es decir, que usa y vuelve a usar), como, por ejemplo,
un ‘código legal’."12 Si recordamos el papel de las imágenes,
de los pictogramas y de otros símbolos muy variados, podemos decir que
"[e]l uso de la visión para recordar lo que se había dicho
(Homero) se sustituyó por el uso de la [misma] para inventar un discurso
textual (Tucídides, Platón) que parecía hacer obsoleta
a la oralidad [primaria]."13
La escritura alfabética griega permitió almacenar,
difundir y explotar el lenguaje como un medio altamente eficiente de registro
y comunicación y, lo central, aquí, es que se trata de un nuevo
tipo de lenguaje en tanto que ha sido liberado de la compulsión, proveniente
de la comunicación puramente oral, a fórmula y a la repetición
rítmicas. La nueva oralidad propia del contexto de alfabetización
generalizada es, cada vez más, una oralidad no poética sino prosaica,
no simbólica o ambivalente sino descriptiva, directa, como lo es el lenguaje
registrado en un texto aristotélico.14 En otros términos,
la ruptura con la oralidad se suscitó por la invención de la escritura
alfabética griega15 y su uso en la elaboración de registros,
puesto que este nuevo medio era capaz de registrar enunciados completamente
nuevos que podían leerse y volverse a leer sin ninguna ambigüedad,
lo cual es una diferencia capital con la decodificación de símbolos
de carácter pictográfico, los cuales no registran una oración
sino que refieren a una situación, a un suceso o a una configuración
imaginaria (como el mito). Lo escrito, a diferencia de lo dibujado, corresponde
inequívocamente a una oración y sólo una, mientras que,
el glifo o el pictograma no refieren a ninguna oración sino que tienen
que ser interpretados, no leídos sino interpretados por medio de oraciones.
Además, a diferencia de los complicados sistemas pictográficos
como el chino, el egipcio o los glifos aztecas o mayas, la escritura alfabética
era simple y fácil de aprender y por ende, fácil de democratizar.
Por su parte Olson señala que "[l]a cultura escrita
facilitó ‘una especie de canonización del discurso’ en lo que
terminó siendo un corpus de textos fijos que sirvieron como objetos
de admiración, referencia y estudio."16 Olson indica
que "[l]os contratos y las pruebas escritas gradualmente adquirieron un
valor superior al de los informes orales, y hacia el siglo IV a.C., una notable
ley ateniense requirió el uso de pruebas escritas. Los textos ‘se fijaron
y adquirieron solemnidad por el hecho de estar escritos’."17
Olson sostiene que la relación entre la cultura escrita y el pensamiento
generan una nueva forma de lidiar con el modo de representar la realidad, es
decir, se desarrolla "una tradición científica en el pensamiento
griego clásico y los orígenes del rechazo de explicaciones no
científicas, como las mágicas y las metafóricas".18
Olson hace referencia a Lloyd para argumentar que "[l]as distinciones oscilaban
entre la teoría (logoi) y las pruebas de la teoría (phenomena),
entre apariencia y realidad, entre ciencia y magia.19"20
Esto muestra la tendencia de la escritura a establecer nuevos estándares
de procesamiento y almacenamiento de la información, facilitando así
la escrupulosidad de las aseveraciones acerca de la realidad, de los usos, etc.,
es decir, lo que se escribía era cada vez más importante. El mismo
Olson dice que "(...) Lloyd está convencido de que se produjo un
cambio en el entendimiento, que culminó en ciencias como la medicina
y la astronomía y que estuvo relacionado con el uso de la prueba y sus
métodos.21"22
También para Goody la escritura alfabética
griega desempeñó un papel muy importante en la evolución
de la ciencia:
En primer lugar, puede surgir el escepticismo, por que la escritura permite la acumulación de pruebas.23 (...) En segundo lugar (...) los conceptos críticos de evidencia y prueba están presentes en las sociedades orales, pero en [el caso de la Grecia alfabetizada] están más ‘formalizados’ gracias a la escritura, la que, ‘por operar en un único canal comunicativo, introduce necesariamente una formulación más ajustada’.24
Podemos mantener como hipótesis que con la escritura alfabética
griega y el aumento de la alfabetización se desarrolló una tradición
científica y escéptica en la Grecia antigua, pero no debemos atribuir
estas bondades sólo a la evolución de los registros, pues diversos
factores como las maneras de leer los textos, la nueva actitud hacia la lengua
favorecida por la lectura, la interpretación y la escritura de textos,
generaron lo que denominamos "pensamiento analítico".
La palabra escrita supone un entrenamiento analítico
pues su uso requiere examinar y desmenuzar el lenguaje, separándolo en
partes y separándolo de lo que, con una expresión moderna podríamos
llamar sus contextos de uso. Según Ong, con ayuda de "(...) los
fonemas que codifican, las palabras escritas quedan aisladas de contexto más
pleno dentro del cual las palabras habladas cobran vida. La palabra en su ambiente
oral natural forma parte de un presente existencial real."25
Es así que con la ayuda de las estructuras del pensamiento analítico
podemos organizar el mundo de manera distinta de los modos perceptivos configuracionales
acústicos. Dicho de otro modo, en palabras de Ong:
[p]ara darse a entender claramente sin ademanes, sin expresión facial, sin entonación, sin un oyente real, uno tiene que prever juiciosamente todos los posibles significados que un enunciado puede tener para cualquier lector posible en cualquier situación concebible, y se debe hacer que el lenguaje funcione a fin de expresar con claridad por sí mismo, sin contexto existencial alguno.26
Podría profundizarse el planteamiento de Ong recurriendo
al señalamiento de McLuhan en el sentido de que el procedimiento básico
de la técnica alfabética es hacer corresponder, de manera unívoca,
un signo con un sonido: "[l]a base de la abstracción alfabética
es el fonema, el irreductible y sin sentido ‘fragmento’ de sonido, el cual se
‘traduce’ por medio de un signo sin sentido. El fonema es la mínima ‘unidad
sonora’ del habla, y no tiene ninguna relación con conceptos o significados
semánticos.27"28 La gran novedad del sistema
alfabético es en este contexto la de inaugurar el problema de la correspondencia
unívoca entre signo y significado, cosa que era ajena al mundo de los
códigos no lineales. Los códigos multidimensionales, constituidos
por objetos, imágenes y pictogramas, referían a alguna situación
o evento y tenían que ser interpretados, no leídos, dejando, justamente,
un espacio a la interpretación. Dado que en sentido estricto la imagen
no dice nada, resulta inevitable que cuando se habla sobre la imagen y su posible
referente se gesten varias interpretaciones. Por el contrario, la lectura es
realmente lectura de lo que está escrito y que idealmente corresponde
a algo dicho. La ambigüedad en la decodificación de imágenes
está ausente en el caso de un texto ya que lo que se hace es leerlo,
porque el texto corresponde de manera unívoca a un solo discurso.
Con la lectura y la escritura puede explicarse la aparición
del problema de una correspondencia unívoca entre signos y sonidos. El
entrenamiento para leer y escribir es un entrenamiento para establecer correspondencias
unívocas entre sonidos y signos, y es de suponerse que tal entrenamiento
inaugura el problema complementario de la correspondencia entre el discurso
oral y la realidad: ya no se trata de que una configuración lingüística
(oral) refiera de manera estereotipada y repetitiva por medio de fórmulas,
a situaciones y eventos, sino que se trata ahora de emitir sentencias descriptivas,
sentencias que correspondan al estado de cosas; esto no es otra cosa que el
problema de la verdad en tanto problema de la correspondencia entre el pensamiento
(o discurso: logos) y la realidad. Es decir, la cuestión de la correspondencia
entre sonidos y signos se complementa con la correspondencia entre las proposiciones
la realidad.
En La galaxia Gutenberg29 Marshall McLuhan
sostiene que
[l]a escritura lineal alfabética hizo posible la súbita invención de ‘gramáticas’ del pensamiento y de la ciencia por los griegos. Estas gramáticas o deletreos explícitos de procesos sociales y personales fueron visualizaciones de funciones no visuales. Las funciones y los procesos no eran nuevos. Pero el método de análisis detenido y visual, es decir, el alfabeto fonético, fue tan nuevo para los griegos como la cámara cinematográfica para nuestro siglo.30, 31
Al respecto Ong dice que "(...) los griegos lograron algo de primordial
importancia psicológica al crear el primer alfabeto completo con vocales.
Havelock opina que esta transformación [es] decisiva, casi total, de
la palabra del sonido a la imagen (...)"32. Ong continúa
su argumentación planteando que el alfabeto griego "[a]nalizaba
el sonido de manera más abstracta [que, por ejemplo, los silabarios],
como componentes puramente espaciales. Era posible emplearlo para escribir o
leer palabras incluso de lenguas desconocidas (...)"33. Es decir,
la escritura alfabética griega cumplía una función de disociar
sonidos de símbolos, de codificar experiencias unívocas entre
sonido y realidad. Ong plantea que "[e]ste logro griego de analizar abstractamente
el evasivo mundo del sonido en equivalentes visuales (...) presagiaba y aportaba
los medios para sus ulteriores hazañas analíticas.34"35
Según la teoría que hemos venido analizando acerca de la diferencia
entre la oralidad y la escritura, la escritura alfabética ha tenido un
impacto decisivo en la estructuración de nuestra conciencia. Una vez
que la sensibilidad alfabética es interiorizada, facultades como la precisión
y la exactitud analítica se potencian, todo lo cual va de la mano con
una nueva relación de nuestras capacidades sensoriales entre sí.
Derrick de Kerckhove sostiene que "(...) la visión es obsesiva y
exclusiva. La visión frontal conseguida por los ojos apoya y estimula
la especialización de la atención y tiende a eliminar cualquier
otra percepción."36 Poco más adelante, De Kerckhove
dice que "(...) con nuestros ojos siempre nos situamos en la superficie
del mundo y miramos hacia dentro, mientras que con nuestros oídos el
mundo viene hacia nosotros y siempre nos situamos en su centro."37
Así, la distinción básica entre la percepción oral
y la percepción visual radicaría en que el primer modo perceptivo
sería global y comprensivo, mientras que el modo perceptivo visual sería
especializado y selectivo, que es otra manera de formular su tendencia analítica.
De hecho, según la teoría de la diferencia entre la oralidad y
la escritura, por un lado estarían las capacidades generadas por la vida
multisensorial, la experiencia acústica o espacio acústico (y
sus configuraciones lingüísticas) y, por otro, estarían las
capacidades que corresponden al pensamiento lineal y el espacio visual, (análisis
o preeminencia de los elementos por encima de las configuraciones que conforman).
Carrillo Canán nos dice que McLuhan propone "(…) la estructura del
espacio visual [como] un artefacto de la civilización occidental creado
por el alfabeto fonético griego (…);38 casi tan claramente
que dice que ‘el espacio visual es un efecto secundario (…) del alfabeto fonético
griego (…)’.39"40 Mientras que el "espacio acústico"
lo podemos entender como "(...) una proyección del hemisferio derecho
del cerebro humano, una postura mental que aborrece el dar prioridades y rótulos
y enfatiza las cualidades de (...) pensamiento cualitativo."41
Es decir, el espacio acústico estaría basado en una manera de
captación del mundo holística o configuracional. Por tanto, estas
dos formas de percepción, la configuracional y la analítica, chocan
entre sí.
Para McLuhan, los griegos absorbieron la disociación
visual de las sensibilidades al menos en tres formas distintivas:
(…) la invención de la consonante como fonema, y el dotarla de una existencia independiente y abstracta, que entraña una escisión de la experiencia interna (imaginativa) y la externa (la verbal). Y allí está la separación del signo y del fonema, a causa de que ambos quedan sin significado. Por último, allí está el aspecto de traducirlo todo exclusivamente en términos visuales, sobre una base abstracta y de correspondencia unívoca. Mucho más que el escritor, es el lector el que, en el acto de leer, pone esta disociación como base del re-presentar y el re-conocer.42
Se trata de una nueva técnica de codificación y decodificación
lingüística que hace accesible la información ya no sólo
para la memoria sino también para la reflexión, y este es el punto
central: ya no se trata sólo de memorizar ritmos y configuraciones verbales,
así como los tópicos codificados, sino que con las nueva verbalización,
libre ya de la rima y la configuración poético rítmica,
los usuarios del código quedan libres, por vez primera, para reflexionar
sobre lo que dicen y no sólo para "aprenderlo", es decir, memorizarlo
y repetirlo, meramente reaccionando frente las situaciones dadas, en sintonía
con los modelos de conducta probados, que es lo que hacía que toda la
existencia tuviera un carácter ritual, repetitivo, dependiendo de la
ocasión.
De lo anterior puede concluirse que gracias al advenimiento
de la escritura alfabética griega se generó una modificación
estructural de la conciencia. Dado que el aprendizaje de la escritura alfabética
se adquiere durante los años de formación que conducen la organización
del lenguaje –nuestro sistema principal de comunicación y procesamiento
de información–, afecta también la estructuración de nuestro
aparato cognitivo. Así, el lenguaje alfabético sería la
vía que habría guiado la psicología humana en la transición
de la oralidad a la escritura. El tipo de inteligencia que fue desarrollado
en la civilización occidental es el reflejo de los métodos específicos
de codificación lineal de la escritura alfabética griega.
David R. Olson argumenta en relación con la postura
psicológica, que tanto "Vigotsky y Luria trabajaron a partir de
la perspectiva marxista, que sostiene que la cognición y la conciencia
son productos de la actividad humana, y no su causa."43 Olson
continua diciendo que
Vigotsky por ejemplo, sugirió que la memoria humana toma formas alternativas según los recursos culturales. Si bien todos los humanos recuerdan en virtud de una ‘memoria natural’, es decir, la memoria evocada gracias a la influencia de estímulos externos, las culturas difieren en su evolución de lo mnemónico, esto es, en sus dispositivos para aumentar artificialmente la memoria, incluyendo palos con muescas, cuerdas anudadas y escritura (...).44
De Kerckhove sostiene al respecto que "[c]ualquier tecnología que
afecte significativamente nuestro lenguaje debe también afectar nuestro
comportamiento en un nivel físico, emocional y mental.45"46
De Kerckhove continúa su argumentación exponiendo que "[e]l
alfabeto encontró el camino al cerebro para establecer las rutinas que
constituirían la base de la estructura cerebral alfabética. Semejante
invención generó dos revoluciones complementarias: una en el cerebro
y otra en el mundo.47"48 De Kerckhove comenta que
el hecho de que escribamos hacia la derecha no sólo radica en una enseñanza
cultural, sino que es principalmente porque tanto nuestro cerebro como nuestros
sistemas visuales así lo requieren; De Kerckhove dice que "(...)
nuestros dos ojos se componen de cuatro medios ojos: dos para cada lado del
campo visual. Las dos mitades izquierdas las maneja el hemisferio derecho del
cerebro, mientras que las dos mitades derechas las guía el hemisferio
izquierdo."49 De Kerckhove argumenta que "[l]o que vemos
hacia la izquierda es literalmente abarcado, es decir, percibido de una sola
vez. En cambio, lo que vemos hacia la derecha se analiza fragmento a fragmento."50
Así mismo, De Kerckhove sostiene que "(...) el alfabeto ha desempeñado
un papel determinante en la prioridad de la temporalización y la secuencia,
las dos funciones centrales del hemisferio izquierdo del cerebro humano",51
mientras que "(...) [t]odos los sistemas de escritura que representaban
sonidos se escriben horizontalmente, pero todos los sistemas que representan
imágenes, como los ideogramas chinos o los jeroglíficos egipcios,
se escriben en vertical."52 Adicionalmente, De Kerckhove explica
que
[l]a elección de la dirección de la escritura depende de si el proceso de lectura está basado en combinar letras por el contexto (de derecha a izquierda), o en enhebrarlas en una secuencia (de izquierda a derecha). Esto es así porque el cerebro humano reconoce configuraciones a mayor velocidad en el campo visual izquierdo, mientras que detecta secuencias más rápidamente con el campo visual derecho.53,54
Ahora bien, De Kerckhove señala que "(...) el
trabajo de nuestros ojos se divide como el de nuestras manos. Las dos mitades
izquierdas miden el mundo, y las dos derechas lo desmenuzan en sus componentes."55
Si nos preguntamos qué relación tiene todo esto con el alfabeto,
tenemos que una respuesta posible es la de considerar que todo sistema de escritura
necesita reconocer la forma de los símbolos y analizar su secuencia.
Es decir,
(...) los ojos emplean una gran cantidad de energía mental. Nuestras funciones sensoriales son selectivas. Sólo existe una determinada cantidad de energía que puede dirigirse a una situación concreta para una respuesta eficiente.56
Por ello, "[d]ependiendo de si es más urgente reconocer la forma o la secuencia, los sistemas de escritura se miran hacia la izquierda o la derecha."57 Por tanto, para el análisis instantáneo de un campo entero, nuestro campo izquierdo de visión trabaja más rápido y mejor que el derecho; es decir, si se trata de una estimación y verificación rápida de la escritura, es importante fijarse primero en las formas o figuras. De lo anterior podemos conjeturar en términos De Kerckhove que "(...) la razón por la porque se escribe hacia la derecha es que nuestro alfabeto es un sistema lineal y secuencial de información codificada."58 Además de que "(...) el aprend[er] [a] leer y escribir textos condicionan la rutina básica para la coordinación entre el ojo y el cerebro. Dichas rutinas tienen a su vez un efecto de reacción en otros procesos psicológicos y sensoriales."59 De este modo, resulta más plausible que la escritura alfabética modifica la manera en que miramos el mundo.
CTPS= Carrillo Canán AJL. El carácter tecnológico de la
percepción espacial. A parte Rei, revista electrónica de
filosofía, vol. 41, septiembre (2005). http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/
PC= De Kerckhove D. La piel de la cultura. Investigando la nueva realidad
electrónica, Editorial Gedisa, España (1999).
MW= Havelock EA. The Muse Learns to Write, Yale University Press, New
Haven and London (1986).
GG= McLuhan M. La galaxia Gutenberg. Génesis del Homo Tipographicus,
Aguilar, España (1969).
LM= McLuhan M y McLuhan E. Leyes de los medios. La nueva ciencia, Alianza
Editorial Mexicana, México (1990).
EE= McLuhan E y Zingrone F. McLuhan. Escritos esenciales, Paidós,
España (1998).
AG= McLuhan M y Powers BR. La aldea global, Editorial Gedisa, España
(2002).
GV= McLuhan M & Powers BR. The Global Village. Transformations in World
Life and Media in the 21st Century, Oxford University Press,
New York (1992).
MP= Olson DR. El mundo sobre el papel, Editorial Gedisa, España
(1999).
OL= Ong WJ. Orality and Literacy, Routledge, London and New York (1988).
PF= Pérez Cortés S. Palabras de filósofos, Siglo
Veintiuno Editores, México (2004).
c.a.= cursivas del autor del texto citado.
Cfr.= confróntese.
1 Todas las cursivas son de los autores del texto citado.
Ver la lista bibliográfica y de abreviaturas.
2 Véase: La percepción rítmica de las
configuraciones lingüísticas. Revista Elementos. Ciencia y Cultura
64, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (2006) 3-11.
3 Pérez Cortés señala que en la antigüedad
se practicaron dos formas de recuperar la tradición filosófica:
"la doxografía y la biografía. La primera, de carácter
más textual, tiene su expresión más acabada en la recopilación
sistemática de opiniones organizadas en torno a ciertos temas cruciales
(...). Es el genero más apreciado actualmente porque supone la exposición
coherente organizada en tópicos, de los argumentos y principios de cada
doctrina, sin que intervengan consideraciones históricas o biográficas
de los filósofos. La segunda la biografía de los filósofos
tenía una alta valoración entre los antiguos porque estos estimaban
que, más allá de un retrato de circunstancias, la narración
de una vida podía servir de emblema doctrinario de una filosofía."
(PF 66s.) Pérez Cortés amplía su explicación diciendo
que "[a]l lado de la doxografía y la biografía existían
otras formas de recuperar el legado filosófico: las colecciones de máximas,
anécdotas o fragmentos, las introducciones a las obras, llamadas
, y sobre todo los comentarios que provenían de las escuelas filosóficas,
cuyo desarrollo se produjo después del siglo I a.C., especialmente
en torno a Platón y Aristóteles." (PF 67)
4 Pérez Cortés S. Palabras de filósofos,
Siglo Veintiuno Editores, México (2004) 65.
5 Havelock EA. The Muse Learns to Write, Yale University
Press, New Haven and London (1986) 61.
6 Ong WJ. Orality and Literacy, Routledge, London and
New York (1988) 95.
7 Ídem.
8 Ibíd., 96.
9 Ong complementa su explicación en relación
con la ordenación temporal diciendo que: "Las secuencias presentadas
oralmente siempre son incidentes en el tiempo, imposibles de ‘examinar’, por
que no se presentan visualmente sino que son, antes bien, articulaciones sonoras.
(...) [E]n una cultura con características orales muy marcadas, incluso
las genealogías no resultan ‘listas’ de datos sino más bien la
‘memoria de canciones cantadas’." (OL 98)
10 Ong WJ. Orality and Literacy, 97.
11 Havelock EA. The Muse Learns to Write, 56.
12 Ídem.
13 Havelock, EA. The Muse Learns to Write, 62.
14 McLuhan sostiene que "[s]ólo el alfabeto fonético
puede provocar tan nítida división de la experiencia, ofreciendo
a sus usuarios un oído por un ojo, liberándolo del trance tribal
de la vibrante palabra mágica y de la trama de vínculos."
(CC 101)
15 Walter J. Ong plantea que "(…) la escritura [alfabética],
era y es la más trascendental de todas las invenciones tecnológicas
humanas. No constituye un mero apéndice del habla. Puesto que traslada
el habladle mundo oral y auditivo a un nuevo mundo sensorio, el de la vista,
transforma el habla y también el pensamiento." (OL 84)
16 Olson DR. El mundo sobre el papel, Editorial Gedisa,
España (1999) 69.
17 Ibíd., 70.
18 Ibíd., 71.
19 Lloyd nos dice que "[e]n la época de Aristóteles,
se usaban categorías completamente naturalistas, en las que los animales
estaban clasificados exclusivamente en términos de características
físicas. Las mitologías ya no tenían ninguna relación
con los informes científicos." (MP 72)
20 Olson DR. El mundo sobre el papel, 72.
21 Lloyd analiza la generalidad de esta teoría comparando
la evolución de la ciencia en la Grecia antigua con la evolución
en de la ciencia de la China antigua: "Ambas se interesaban en la ética,
la filosofía de la naturaleza, la medicina, la astronomía, la
metalurgia y la epistemología, sobre todo en la confiabilidad de la percepción
y la razón. Sin embargo, (...) [existen] diferencias notorias. Mientras
en la China antigua la ciencia explora correlaciones, paralelismos y complementariedades,
los griegos parecían preocupados por la prueba, el contrate de la prueba
con la persuasión, y la búsqueda de lo indiscutible. Mientras
los chinos eran sofisticados en el uso y la critica de la metáfora, los
griegos pensaban que la metáfora era en principio una forma desviada
de la expresión." (MP 73)
22 Olson DR. El mundo sobre el papel, 72.
23 Olson cita a Gody: "En la memoria oral las diversas
apuestas tienden a olvidarse a favor de los logros ocasionales; esta es la memoria
del jugador, que recuerda sus ganancias con mayor frecuencia que sus perdidas.
El registro automático (o incluso la posibilidad de su existencia), y
no una actitud inicial de la mente es lo que nos permite ser ‘escépticos
en general’. (...) En condiciones de oralidad, inténtese formalizar una
proposición general; inténtese expresar ideas bajo la forma de
silogismo; inténtese formular una oposición y una analogía."
(MP 74s.)
24 Olson DR. El mundo sobre el papel, 74.
25 Ong WJ. Orality and Literacy, 100.
26 Ibíd., 102s.
27 McLuhan continua su explicación diciendo que "[e]l
principio fonémico es que haya en cada lenguaje un número limitado
de tipos elementales de sonidos del habla, llamados fonemas, peculiares de ese
idioma; que todos los sonidos producidos en el empleo del lenguaje determinado
son referibles a sus conjuntos de fonemas; que sólo sus propios fonemas
tienen una significación en el lenguaje dado." (LM 28)
28 McLuhan M y McLuhan E. Leyes de los medios. La nueva
ciencia, Alianza Editorial Mexicana, México (1990) 28.
29 Erick McLuhan nos dice que "(...) [l]a galaxia Gutenberg
intenta señalar cómo las formas de experiencia, de perspectiva
mental y de expresión, han sido alteradas por el alfabeto fonético,
primero, y por la imprenta después." (EE 124)
30 Es decir, para McLuhan "(...) la escritura fonética
separó el pensamiento de la acción (...) Su mayor contribución
es haber señalado la escisión entre el mundo mágico del
oído y el mundo neutro del ojo (...)." (GG 41)
31 McLuhan. M. La galaxia Gutenberg. Génesis del
Homo Tipographicus, Aguilar, España (1969) 42s.
32 Ong WJ. Orality and Literacy, 89.
33 Ídem.
34 Ong aclara que "(…) el alfabeto funciona con el sonido
en sí de manera más directa que las otras grafías, reduciéndolo
a equivalentes espaciales, y en unidades más pequeñas, analíticas
y manejables que las de un silabario: en lugar de un símbolo para el
sonido ba, hay dos b más a." (OL 90)
35 Ong WJ. Orality and Literacy, 89.
36 De Kerckhove D. La piel de la cultura. Investigando
la nueva realidad electrónica, Editorial Gedisa, España (1999)
127.
37 Ibíd., 128.
38 McLuhan M & Powers BR. The Global Village. Transformations
in World Life and Media in the 21st Century, Oxford University
Press, New York, (1992) 45.
39 Ibíd., 35.
40 Carrillo Canán AJL. El carácter tecnológico
de la percepción espacial. A parte Rei, revista electrónica
de filosofía, vol. 41, septiembre (2005). http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/
41 McLuhan M y Powers BR. La aldea global, Editorial
Gedisa, España (2002) 15.
42 McLuhan M y McLuhan E. Leyes de los medios. La nueva
ciencia, 31.
43 Olson DR. El mundo sobre el papel, 54.
44 Ibíd., 54s.
45 Olson menciona que esta tesis ya se postulaba "[e]n
el Capital, [donde] Marx sostiene que la naturaleza y las aptitudes humanas
siempre estuvieron subordinadas a los modos de producción; lo que hacemos
determina como pensamos." (MP 46)
46 De Kerckhove D. La piel de la cultura. Investigando
la nueva realidad electrónica, 56.
47 De Kerckhove plantea que "[l]a escritura (...) parece
actuar como una especie de ‘amplificador de inteligencia’, y da lugar a súbitos
estallidos de aceleración cultural." (PC 222)
48 Ibíd., 56.
49 Ídem.
50 Ídem.
51 Ibíd., 54.
52 Ibíd., 55.
53 De Kerckhove continua exponiendo que "[e]n (…) la
escritura griega, el cambio de la dirección [de lo escrito] ocurrió
poco después de que se añadiera un sistema completo de vocales
a la lengua fenicia, exclusivamente consonántica. La presencia de vocales
convirtió en continua la secuencia de letras, mientras que el sistema
del cual fueron prestadas había sido una fila discontinua de símbolos,
a lo que se debía fuera leída en contexto y no en secuencia."
(PC 55)
54 Ídem.
55 Ibíd., 56.
56 Ibíd., 127.
57 Ibíd., 57.
58 Ídem.
59 Ídem.
Marco Antonio Calderón Zacaula
marco.calderon.z[arroba]gmail.com
Página anterior | ![]() Volver al principio del trabajo | Página siguiente ![]() |
Trabajos relacionados
Ver mas trabajos de Educacion |
|
Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.