Después de abrocharse el último botón y alzarse el cuello del tapado negro, abandonó la cantina. Las luces y los resplandores de los cristales destellaron por un instante sobre las curvas de sus pechos y de sus caderas. De...
Con las manos apoyadas sobre el filo del mostrador, Lucho lo miraba a los ojos al dueño del hotel, y lo escuchaba sin ganas. Por qué no le agarraba el cheque y se dejaba de joder. Pero no, el tipo no quería saber nada. O la...
Tal vez sería mejor decir que no los ha cerrado en toda la noche, y por eso, por haber permanecido despierto, puede ahora advertir como la primera hebra de sol se filtra entre los tonos oscuros, siniestros, de la noche, que en...
Un día, después de bajar esposado del celular, y esperar una hora en la leonera del Palacio de Tribunales, Murúa fue conducido, nuevamente, a una sala de juzgado. Y ahora con veintiocho años, sin familiares conocidos, solo...
A veces pienso que no se gana para sorpresas en mi trabajo que es pura rutina y aburrimiento. Digo esto por lo que me pasó ayer: Serían las once de la noche. Aburrida, miraba como daba vueltas la bola de espejos que gira en...
Era aquel dorado, lejano tiempo, cuando en la escuela nos hacían leer Recuerdos de provincia y nos decían que Sarmiento era el padre del aula, cuando todavía existían los gigantescos colectivos Leyland grises, y se podía...
El perro trotaba pachorriento por un pasillo de tierra hacia el basural. Tenía el lomo mojado. Un rato antes había montado a una perra y se había quedado abotonado. Entonces los villeros trataron de separarlo con baldazos de...
Calculé que serían las tres de la tarde. Me senté debajo de un sauce, al costado de la ruta; a esa hora estaba desierta. Me puse a ordenar las cosas del bolso: las cañas de pescar, aparejos, tramayos, la caja de lombrices y...
Era noche cerrada cuando recuperó la conciencia. Abrió los ojos y tuvo recuerdos confusos. "Murieron todos", pensó. Parches de cielo estrellado entre el techo de hojas. Se sentía atontado. Una angustia profunda le llenaba...
Una luz muerta, desganada, comenzaba a filtrarse por las hendijas de las persianas, mostrando apenas las formas de las cosas en el dormitorio. Estaba amaneciendo. Debajo de las frazadas que lo tapaban hasta el cuello, frunció...
Y allí estaba él, sentado a la mesa de ese bar, mirando la llovizna que caía sin cesar sobre el capot de su taxi, fumando ante un café que hacía rato se había enfriado, tratando de entender lo absurdo de la vida a través...
Cuando Abelardo cerró la puerta de su departamento tenía la firme determinación de suicidarse. Bajó por el ascensor con la esperanza de no encontrar a nadie: pensaba que su cara debía tener un aspecto horrible. Cruzó la...
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