Esa mañana desde temprano una densa neblina cubrió la ciudad. Londres parecía haberse trasladado a Paris y era harto difícil poder ver siquiera la vereda opuesta del boulevard. La niebla se colaba dentro de las casas como...
Nunca supe cómo empezó ni cuando. Es más, creo que sólo yo se de su existencia y mi interés en no divulgarlo se basó más en evitar que me crean loco que en ocultar divulgar tan espectacular suceso. Ahora comprendo los...
Un día después. Después de un día infernal: Uf, qué día. La maldita torment. Todas las mañanas asoma a mi ventana un pequeño gorrión parlanchín, yo lo espero ansiosamente porque me pone al tanto de todas las novedades...
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