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Choquequirao: del otro lado del río




Enviado por tamboBAMBINO



Partes: 1, 2

  1. Resumen
  2. Ocupación Quechua y dominación
    Chanca
  3. Primeras conquistas del poderío
    Inca
  4. Los
    españoles
  5. Las
    encomiendas
  6. La
    encomienda de Hernando Pizarro
  7. La
    negociación con Sayri Tupac
  8. Las
    reducciones
  9. La
    reducción de Abancay
  10. La
    reducción de Curahuasi
  11. La
    reducción de Cachora
  12. La
    reducción del pueblo de Huanipaca
  13. Los
    caciques
  14. Acerca del abandono de
    Choquequirao
  15. Conclusiones

"Es el mayor río que hay en el Perú;
los indios le llaman Apurímac; quiere decir: el principal,
o el capitán que habla, que el nombre apu tiene ambas
significaciones, que comprende los principales de la paz y los de
la guerra. También le dan otro nombre, por ensalzarle
más, que es Cápac Mayu: mayu quiere decir
río; Cápac es renombre que daban a sus Reyes;
diéronselo a este río por decir que era el
príncipe de todos los ríos del
mundo".

Inca Garcilaso de la Vega. "Comentarios
reales"

RESUMEN

En este trabajo se presenta una breve reseña
histórica del territorio situado frente al conjunto
arqueológico de Choquequirao, es decir en la margen
izquierda del curso medio del río Apurimac, parte
integrante de lo que el corregidor de Abancay Niculoso de Fornee,
hacia 1586, llamó el Partido de
Chinchaysuyo.

Trataremos de la tenencia de tierras ubicadas en un
"rombo" delimitado por los ríos Apurimac y Pachachaca
(Norte y Oeste) y por el Ccapacñan, hacia el Sur y Este –
nos estamos refiriendo al territorio que hoy ocupan los distritos
de Tamburco, Abancay, San Pedro de Cachora, Huanipaca y
Curahuasi, de la provincia de Abancay – indagando de modo
especial el territorio de Huanipaca por su localización
respecto del conjunto arqueológico de Choquequirao, en el
afán de encontrar vínculos entre esta parte
apurimeña del río Apurímac y el antiguo
asentamiento incaico.

Los textos y documentos que obran en el Archivo Regional
de Apurímac, que nos han ocupado buena parte de esta
investigación, ofrecen una importante visión acerca
de las diferentes fases de transformación de la tenencia
de tierra y surge el convencimiento que Choquequirao fue conocido
tardíamente por los españoles, cuando este ya se
había convertido en una más de las tantas ruinas
precolombinas.

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OCUPACION QUECHUA
Y DOMINACION CHANCA

Sobre el poblamiento quechua, Espinoza Soriano1,
refiere:

"Los valles del Pachachaca y de Amancay
pertenecían al reino de los Quichua, nombre debido a que
casi todo su habitat estaba en tierra de clima templado.
Curahuasi y Sayhuitca también pertenecían a esa
área. Estos, con los cotapampas, omasayos, yanahuaras y
los jaquijahuanas o ayarmacas constituían la primitiva y
nuclear zona del Chinchaysuyo. Otros centros importantes del
reino Quichua eran Chinchaipuquio, Huala, Tato, Cerro de
Curichonta, Vilcacunca, Pullacaira. El Salcantay, Apurrimac,
Huaynarrimac, Cerro Cuisa, Tinta, Huaquirca, Sonaica, Toraya y
Chuquinga. Era, pues, de gran extensión. En total, en 1572
fueron censados entre ellos 9463 quichuas netos. Solamente en
Curahuasi, Amancay y Sayhuitca ascendían a 5800
personas……"

"En los anales históricos de los Andes, los
quichuas gozaban del prestigio de ser una "nación muy
antigua". Todos ellos hablaban la lengua denominada quichua y
eran de talla mediana. Los españoles los consideraron "de
buen entendimiento".

Acerca del sometimiento (por manos de los chancas) de
los quechuas que habitaban los territorios ubicados entre los
ríos Apurímac, Pachachaca y Pampas, Garcilaso2 nos
comenta:

"….. Los antepasados de aquellas naciones
vinieron de lejanas tierras y conquistaron muchas provincias,
hasta llegar donde entonces estaban, que es la provincia
Antahuailla, la cual ganaron por fuerza de armas, y echaron sus
antiguos moradores fuera de ella y arrinconaron y estrecharon a
los indios Quechuas en sus provincias, ganándoles muchas
tierras; sujetáronles a que les diesen tributos;
tratábanlos con tiranía; hicieron otras cosas
famosas de que hoy se premian sus descendientes."

La presencia chanca en Huanipaca es corroborada por
María Rostworowki3 que, enumerando a los ayllus de la
etnia Chanca, cita:

"… y, por último, los tacmanes y los
quiñuallas que vivían entre Abancay y la cordillera
nevada 4".

PRIMERAS
CONQUISTAS DEL PODERIO INCA.

Garcilaso5 nos señala que la primera
expedición bélica al territorio de Chinchaysuyo fue
obra del príncipe Inca Roca (sucesor de Cápac
Yupanqui), así:

"…El Príncipe salió del Cozco y
llegó al río Apurímac; pasólo en
grandes balsas que le tenían aprestadas, y, por ser tierra
despoblada, pasó adelante hasta Curahuasi y
Amáncay, diez y ocho leguas de la ciudad; fue reduciendo
con mucha facilidad los pocos indios que por aquella comarca
halló. De la provincia Amáncay echó a mano
izquierda del camino real que viene del Cozco a Rímac, y
pasó el despoblado que llaman de
Cochacasa…".

En su recorrido llegó hasta la actual Nazca,
desde donde:

"…Sacó el Inca indios de aquella
nación para trasplantarlos en el río
Apurímac, porque aquel río, desde el camino real
que pasa del Cozco a Rímac6, pasa por región tan
caliente que los indios de la sierra, como son de tierra
fría o templada, no pueden vivir en tanta calor, que luego
enferman y mueren; por lo cual, como ya se ha dicho,
tenían los Incas dada orden que cuando así se
trasplantasen indios de una provincia a otra, que ellos llaman
mitmac, siempre se cotejasen las regiones, que fuesen de un mismo
temple de tierra, por que no se les hiciese de mal la diferencia
destemplada, pasándolos de tierra fría a tierra
caliente o al contrario, porque luego mueren; y por esto era
prohibido bajar los indios de la sierra a los llanos, porque es
muy cierto morir luego dentro de pocos días. El Inca,
teniendo atención a este peligro, llevó indios de
tierra caliente para poblar en tierra caliente y fueron pocos,
porque había poca tierra que poblar a causa de que el
río Apurímac, por pasar entre altísimas y
asperísimas sierras, tiene a una mano y a otra de su
corriente muy poca tierra de provecho, y esa poca no quiso el
Inca que se perdiese, sino que se aprovechase en lugar de
jardines, siquiera por gozar de la mucha y muy buena fruta que se
cría en las riberas de aquel famoso
río".

Se trata de la más temprana referencia que se
tiene acerca del asentamiento de mitmas en
los valles del río Apurímac.

Garcilaso7 relata que fue el mismo Inca Roca (Sexto
Inca) él que, en su segunda incursión hacia el
Chinchaysuyo, fue reconquistando el territorio que
perteneció a los quechuas, llegando a reducir bajo su
reino todas las provincias chancas hasta
Vilcashuamán:

"..para pasar adelante en su conquista por la vanda
de Chinchasuyo, que es al septentrión de Cozco,
mandó que se hiciese una puente en el río
Apurimac… Hecha la puente salió el Inca de el Cozco con
veinte mil hombres de guerra… Mandó que el egercito
pasase la nueva puente en esquadrón formado de tres
hombres por fila para perpetua memoria… De Amancay echó
a mano derecha del camino, ácia la gran cordillera de la
sierra nevada, y entre la cordillera y el camino halló
pocos pueblos, y esos redujo a su imperio. Llámense estas
naciones Tacmara y
Quiñualla…".
8

Es probable que esta acción de sometimiento haya
originado la rebelión de los chancas contra el dominio
cusqueño, ocurrida en los tiempos del octavo Inca,
Virachocha, llegando a poner en peligro la supervivencia misma de
los incas. Comenta Garcilaso: "…Estas naciones son las que
dijimos haberse reducido al imperio del Rey Inca Roca más
por el terror de sus armas que por el amor de su
gobierno."

La "gran guerra sur andina" de 1438, además de
sellar la derrota definitiva de los chancas, posibilitó el
inicio de la etapa imperial de los regnícolas
cuzqueños, los que hasta ese momento constituían
uno más de los varios estados regionales. El extenso
territorio chanca, que limitaba con el río Pampas y el
Aucapanamayo9 y los territorios de los márgenes del
río Apurímac, otrora territorio ancestral de los
quechuas, constituyeron el núcleo sobre el cual Pachacutec
iniciaría la gran y rauda expansión del
Tahuantinsuyo.

La principal consecuencia de la derrota chanca fue el
casi total despoblamiento de su territorio y de los de
ocupación quechua, en razón de que estos
últimos fueron desplazados para cumplir funciones al
servicio de la política imperial
cusqueña.

Con la finalidad de controlar estas tierras vacas en los
valles de Abancay, y para los efectos de producir cantidades de
alimentos para el provecho del ejército imperial en su
marcha a la conquista de los reinos del norte del Perú y
Ecuador, los incas repoblaron estos valles con mitmas
traídos desde Acarí en Arequipa hasta Huancarvilca
al norte de Guayaquil (Ecuador) convirtiendo estas
tierras en moyas estatales, conocidas también como:
"tierras del inca".

Sobre este hecho, Espinoza10 nos refiere:

"La tradición oral mantenida de padres a
hijos aseguraba, en el año 1575, que la llegada de las
primeras colonias de mitimaes al valle del Pachachaca fue como
resultado de una orden impartida por Túpac Inca Yupanqui,
lo que equivale a decir que debió ser en la década
de 1470".

También nos informa sobre la procedencia de los
grupos étnicos trasladados:

"De la costa: Huancavilcas, Tallanes, Mochicas,
Yuncas, Mara o Mala, Coayllo, Chincha, Pisco, Ica, Acari. De la
sierra: Yauyos, Haquiras Yanahuaras, Aimaras de Cotarma,
Sañoc, Collanas".

Notamos que entre estos grupos de colonos traídos
por Tupac Inca no figura el grupo étnico de
Chachapóya.

A propósito de esta circunstancia, resulta
necesario señalar que los investigadores de Choquequirao
han asumido que en la construcción de este conjunto
arquitectónico participaron mitmas de la etnia
chacha, trasladados desde Chachapoyas con funciones de
obreros edilicios – los mismos que, culminada la obra,
probablemente fueran sometidos a la condición de
yanaconas.

La inquietud nace espontánea: el traslado de los
chachapoyas fue efectuado por Tupac Yupanqui en una etapa
sucesiva o lo hizo por primera vez su hijo, Huayna Capac, durante
la campaña en Chachapoya, en la década de
1490?

La definitiva formación de las chacras estatales
para fines militares se dio bajo el reinado de Huayna Capac;
él duplicó el número de los mitmas y
señalo las moyas estatales y las chacras de cultivo para
el sustentamiento de los nuevos colonos allí
trasladados.

Espinoza publica un otro interesante
testimonio, que nos informa cuan lejos podían trasladarse
los productos cultivados en el valle de Abancay:

"Y este testigo vio questando el dicho Guayna Capac
en Tomebamba invio al dicho Sacapacha tío deste testigo
para que llevase todo el ají y sacapa y coca y
algodón que habían cogido de las dichas tierras
para el sustento de la guerra que entonces tenía. Y
así el dicho Sacapacha llevó todo lo que dicho
tiene a donde estaua el dicho Guayna Capac como cosa que era suya
y dedicada para el".

No tenemos noticias sobre lo que pasó
después de la muerte de Huayna Capac, pero es probable que
"las tierras del Inca" siguieran siendo cultivadas a
nombre de Huascar.

Respeto a la presencia mitma en los valles de
Curahuasi y Huanipaca, no encontramos detalles pero si un
testimonio de la existencia de mitmas chachas en
Cachora, según da cuenta el párroco de Curahuasi al
Obispo Mollinedo en el año 1689:

"Padrón de los Españoles e yndios que
asisten en el Pueblo de Cachora Anejo desde dho Pueblo de
Curaguasi el qual se compone de dos aillos llamados Chachapoia y
aillo Tairona y de dos Estansia llamada
Pantipata…"

La importante cantidad de chacras de coca que se
ubicaban en las tierras de Huanipaca, y su ulterior abandono, nos
hacen presumir la existencia de un considerable número de
mitmas, que con la llegada de los españoles
decidieron retornar a sus pueblos originarios.

LOS
ESPAÑOLES

A partir de 1532, debido a la invasión
española, quedó prácticamente desarticulada
la organización y el control del Tahuantinsuyo. Gran parte
de los mitmas que sirvieron al señorío
cusqueño retornaron a sus tierras de origen, pues
había desaparecido el poder que les obligaba a permanecer
en cada lugar donde fueron sometidos.

Es emblemático el caso señalado por
Amado11: las tierras ubicadas en Curahuasi y dedicadas al Sol
(moyas estatales cuyos productos se destinaban en provecho del
culto) fueron dejadas de trabajar desde el momento que los mitmas
observaron las huestes de Pizarro, en marcha hacia el Cusco,
llevando a Chalcuchimac12 cautivo.

Este hecho se agudizó durante la guerra civil
entre los españoles (1535) y la rebelión de Manco
II que empezó en 1536, provocando que gran cantidad de
tierras de cultivo conducidas por los mitmas y las
propias moyas estatales de la margen izquierda del río
Apurímac, quedaran abandonadas y baldías, las que
muy pronto se convirtieron en montes.

Más adelante, los migrantes españoles las
adquirieron, por merced o por composición13.

LAS
ENCOMIENDAS

La encomienda era la asignación, por parte de la
Corona, de una determinada cantidad de indios a un súbdito
español, encomendero, en compensación por los
servicios prestados durante la conquista y con el objeto de que
éste percibiera los tributos que los indígenas
debían pagar a la corona (en trabajo o en especie y,
posteriormente, en dinero), en consideración a su calidad
de súbditos de ésta. A cambio, el encomendero
debía cuidar del bienestar de los indígenas en lo
espiritual y en lo terrenal, asegurando su mantenimiento y su
protección, así como su adoctrinamiento
cristiano.

Las Ordenanzas contenidas en las Leyes de Burgos de
1512, autorizaron y legalizaron la práctica de los
repartimientos en encomienda de indios por parte de los
colonizadores, pero establecieron una minuciosa regulación
del régimen de trabajo, jornal, alimentación,
vivienda, higiene y cuidado de los indios en un sentido altamente
protector y humanitario, los que en absoluto no se
cumplieron.

Sobre esta modalidad de explotación
humana, Bonilla14 nos señala:

"La definición clásica de
la encomienda fue formulada por Solórzano y Pereira en
estos términos: «un derecho concedido por merced
Real a los beneméritos de las

Indias para percibir, y cobrar para sí los
tributos de los Indios, que se les encomendaren por su vida y la
de un heredero, conforme a la ley de sucesión, con cargo
de cuidar del bien de los Indios en lo espiritual, y temporal, y
de habitar, y defender las Provincias donde fueren encomendados,
y hacer de cumplir todo esto, omenaje, ó juramento
particular».

Muchas veces estas encomiendas correspondían a
grandes territorios, así tenemos la referencia que nos
hace Julien15:

Las primeras cédulas de encomienda consignan
a los grupos de la región del Cuzco según su
filiación por suyu; tal es el caso de las cédulas
concedidas a Hernando Pizarro y Diego Maldonado (Tablas 2, 3;
Julien 2000a: 249-254; 2002: 192-195). Ambos encomenderos
recibieron grupos de la región del Cuzco además de
grupos de regiones más lejanas, los primeros clasificados
según suyu y los otros según su provincia o
valle.

LA ENCOMIENDA DE
HERNANDO PIZARRO

En la ciudad del Cusco, el día 27 abril 1539,
Hernando Pizarro recibió, de manos de su hermano Francisco
Pizarro, una de las más grande encomiendas que
están documentadas en los manuscritos custodiados en
Archivo General de la Indias (Sevilla –
España).

La trascripción de este importante documento es
fruto del trabajo de Catherine Julien, que consultó tres
manuscritos (Justicia, 406 nº 6 /ff.51-54; Justicia, 449
nº 1 /ff.53-55; Patronato, 188 /ramo 20
). Según
Julien, los tres textos son "traslados" de una cedula
única que Hernando llevó a España en 1540;
esto explicaría las repeticiones de algún nombre de
pueblos o de caciques.

Para los fines del presente trabajo, señalamos
solo la parte que hemos podido identificar como correspondiente a
los distritos de Abancay, San Pedro de Cachora, Curahuasi,
Huanipaca y Tamburco.

"…porque es bien que su Majestad os remunere
de tan señalados servicios, … porque otros se
animen de servir como vos habeis servido en nombre de su
Majestad, os encomiendo:

A.G.I., Justicia, 406 Nº. 6
/ff.51-54

En la provincia de
Chinchasuyo
el cacique Curiata señor
de el pueblo Mayo e Sierra e Tomebamba con todos sus indios e
principales a ellos subjetos
y el pueblo de
Urco de ques cacique Curima
y otro pueblo
de ques cacique Atapoma con todos sus indios e principales a
ellos subjetos con los que dellos subcedieren

(…)

y en la provincia de Condesuyo .
(…)

e otro que se llama Curuana ques
prencipal del Tamara y el principal del Tamara y el principal y
el principal (así) Pishomago con todos sus
yndios

(…)

e otrosy os encomiendo

el cacique Atapoma señor del
pueblo Urcomarca

(…)

y otro que se llama Xuybita y el
cacique Ynesnache

(…)

y otro que se llama Buchunga y el
principal Guaman

y otro que se llama Tasmaro y el
principal Caruavena

(…)

y otro que se llama Chuquicarando e
donde tiene su casa Atapoma con todos los yndios e principales a
el subjetos;

(…)

A.G.I., Patronato 188, ramo
20.

En la prouincia de
Chinchasuyo
el cacique Curiata señor
del pueblo Mayo e Sierra e Tomebamba con todos sus indios
principales a ellos subjetos
y el pueblo
Hurco de ques cacique Curiana
e otro pueblo
de ques cacique Atapoma con todos sus yndios e principales e con
los que dellos subjedieren

(…)

Y en la prouincia de
Andesuyo

(…)

e otro que se llama Curuana ques
prencipal Detarama y el principal Destamara y el prencipal
Pichomango con todos sus yndios

(…)

e otrosi encomiendo el cacique Atapoma
senor del pueblo Hurcomarca

(…)

y otro que se llama Poybita y el
cacique Ynelnache

(…)

y otro que se llama Vichunga y el
prencipal Guaman
[f.3v]

y otro que se llama Talmaro y el
prencipal Canauena

(…)

y otro que se llama Chuquicarando e
donde tiene su casa Atapoma con todos los yndios e prencipales a
el subjetos.

A.G.I, Justicia 449, numero 1.
María de Contreras con el fiscal. Cedula de encomienda de
Francisco Pizarro, Cuzco, 26 abril 1539, pieza 2, ff.
53.55v.

En la provincia de
Chinchasuyo

el cacique Curiara el señor del
pueblo Mayo y Sierra e Tomebamba con todos sus indios e
principales a ellos subjetos

y el pueblo de Vro de ques cacique
Carima

e otro pueblo de … cacique Atopoma
con todos sus yndios e principales a ellos subjetos con los que
dellos subcediere

(…)

y en la prouincia de
Condesuyo

(…)

e otro que se llama Curbana ques
principal Deplinara y el principal Destomata y el principal
Pichomago con todos sus yndios

(…)

y otrosy os encomiendo

el cacique Atapoma señor del
pueblo Vrcomarca de ques principal Chuquinga que tiene dos
poblecuelos

(…)

y otro que se llama Xuivira y el
cacique Yneenache

(…)

y otro que se llama Binchinga y el
principal Guaman

y otro que se llama Tasmaro y el
principal Caruabena

y otro que se llama Chuquierrando y
donde tiene su cassa Atapoma con todos principales a el
subjetos.

Para los fines de ubicar algunos de estos lugares,
resulta útil transcribir una parte de las "Ordenanzas
de Tambos"
16 de 1543:

"Y del dicho tambo de Apurima17 se tiene de ir al
Tambo de Curaguasi en el qual han de servir los indios de los
Pueblos de Chotopoca, Carpeta, Camacanche que son de Orbaneja con
todos los otros indios que sirven a Orbaneja y los Pueblos de
Curaguasi. o Hurco Aymara o Lava y las ingas que son todos de
Pedro de León y los pueblos Chuquitambo o Urcos que son de
Hernando Pizarro.

Y del dicho Pueblo da Curaguasi se tiene de ir al
Tambo de Abancay en el cual an de servir los Pueblos Coya y Curac
o Vichuica o Tasmara o Surco o Tamaran que son de Peralonso
Carrasco o Caramba o Guayllabamba o huchuri que son de Juan
Rodríguez con todas las otras de Peralonso o Juan
Rodríguez o Pancorvo y todos los Pueblos aldeas y lugares
que tiene el Capitán Garcilaso de la otra parte del
Río que fueron del Obispo que haya
gloria."

El documento de la encomienda comienza haciendo
referencia a Mayo, Sierra y Tomebamba, ubicados en la
Jaquijahuana (Pampa de Anta), que referimos para señalar
su vinculo con el cacique Curiata, en razón de que se
trataría del mismo cacique Curima (o Curiana, o Carima) de
Urco (o Hurco, o Uro) citado en la
encomienda de Hernando Pizarro, cuyo nombre será
consignado como "Curiata" dentro de la Tasa18 de
1557.

Lo que nos sorprende es que hacía 1595,
encontramos como cacique del ayllu Mayo a Martin
Atapoma, según aparece del documento "Autos sobre la
confirmación de bienes hecha por don García Hurtado
de Mendoza en la persona de Martín Ataopoma, cacique,
segunda persona del repartimiento de San Nicolás de Zurite
del ayllu Mayo Hurinsaya, de la encomienda del general Miguen
Ángel Philipón"19,
personaje vinculado a la familia que en los tiempos de la
encomienda de Hernando Pizarro ejercía el cacicazgo en
Chuquitambo (Chuquibamba –Tambo Urco) y
Hurcomarca, el mismo Martin Atapoma que encontramos como cacique
de Cachora en 1609 (Archivo Regional de Apurimac).

Intentamos ubicar algunos ayllus de la
encomienda:

Urco, llamado también, dentro de este
documento, Hurco, Uro, Urcomarca o Hurcomarca: corresponde al
tambo ubicado en el valle de Abancay (Tambo Urco o Chuquitambo),
que da nombre y aglutina a todo el territorio que se ubica entre
la parte norte del distrito de Abancay hasta las tierras altas
del distrito de Curahuasi.

Si tomamos en cuenta el hecho de que, según el
diccionario quechua, urqo suele referirse a las tierras
altas y que, sabiendo que marka significa
población o territorio que integra a un ayllu, podemos
señalar a Urcomarca como "las tierras altas
del pueblo
".

De donde resulta que con el vocablo Urco se
definió al tambo real (Urcos / Tambo- Urco o
Chuquitambo) que podemos considerar como el poblado
principal que abarca las tierras de arriba, que
genéricamente se denominaban Urcon,
Urcomarca o Urcon-Seubite, incluyendo esta
última las tierras de Cachora.

El tambo de Urco en aquellos tiempos constituía
con Chuquitambo una sola unidad económica, la cual
colindaba por el Oeste con la quebrada de Chinchichaca, por lo
que siendo "chinchi"20 ají, se
colige que en esta zona abundaba este cultivo, esto viene a
corroborar lo que señala la Tasa de Urco en 1557:
"[En la Margen Izquierda Axi] Yten, Daréis cada vn
año quatro arrobas de agi, puestas en el Cuzco cada seys
meses la mitad [en la margen derecha: iiii
arrobas]"

Intentando ubicar a Urco, Erwan
Duffait21 señala:

"El primero es el cerro Orconcito (Instituto
Geográfico Militar, 1946), ubicado frente a Choquequirao
en el margen izquierdo del Apurímac. En la cumbre del
cerro se encuentra un sitio arqueológico llamado Incahuasi
o Incaraqay.."
y continua "El cerro Orconcito, por su
localización, permite el cultivo del ají y el sitio
de Incahuasi podría corresponder al pueblo antiguo de
Urco. Existe un segundo sitio que podría identificarse
también a Urco. A dos kilometros al sur de Sayhuite
está ubicado el cerro Orcoñi en la cumbre del cual
se encuentra el sitio arqueológico epónimo,
constituido por una plaza rodeada de recintos y una plataforma de
tipo ushnu (Kendall, 1980: 2). Sin embargo, la altura (3,200
m.s.n.m) y el clima húmedo y frío de la zona
(Fornee, 1965 [1586]: 26) no permiten el cultivo del
ají
.", y culmina: "De hecho, al fin del siglo
XVIII, el pueblo de Cachora tenía por nombre: «el
pueblo de Cachora Orconsaibite» (AGN, Derecho
Indígena
, L. 25, C. 451, año 1791, fol.
7r).

De nuestra parte señalamos la existencia de un
cerro llamado Muyo Urco, ubicado en el distrito de San Pedro de
Cachora de la provincia de Abancay, que se encuentra a una
altitud de 3,448 metros sobre el nivel del mar con las siguientes
coordenadas: 13° 31' 0" N y 72° 51" 0"
E.

También, en las citadas "Ordenanzas de
tambo
..", se señala la existencia por esta zona de un
ayllu aymara denominado "Hurco Aymara", que posiblemente
fueron los mitmas empleados en la construcción del
complejo de Saywite.

El dominio denominado Urcomarca
correspondería, al tiempo de la encomienda de
Hernando, a los siguientes territorios:

NOMBRE

PROPIEDAD

DISTRITO

Saywite- Suyuccacca

CC.CC. de
Saywite-Suyuccacca

Curahuasi

Concacha

CC.CC. de Concacha

Curahuasi

Ccoripampa

CC.CC. de Ccoripampa

Curahuasi

Occoruro

Propiedades privadas

Curahuasi

Cocharay

CC.CC. Luis de la Puente
Uceda

Curahuasi

Ccanabamba

Propiedades privadas

Abancay

Llañucancha

CC.CC. de
Llañucancha

Abancay

San Jorge Chullihua

Propiedades Privadas

Abancay

Ccorhuani

Propiedades Privadas integradas
al Santuario Nacional de Ampay

Tamburco

Kolkaqui

Propiedades privadas

Tamburco

Aychahuacso

Propiedades privadas

Tamburco

Antabamba Baja

Propiedades privadas

Tamburco

Tamburco

Pueblo y campiña

Tamburco

Maucacalle

Propiedades Privadas

Tamburco

Consta de documentos coloniales22 que, pasada la
época de las reducciones, este dominio acabaría
siendo repartido entre Curahuasi y Abancay-Tamburco (siendo el
abra de Soccllaccasa el lindero de tal partición). Cachora
permanecería hasta muy entrada la colonia como anexo de
Curahuasi y remotamente habría pertenecido a la
reducción de Urcon Seubite.

Como nos informa Espinavete23, existían
todavía, en 1792, vestigios del antiguo pueblo de
reducción de Urconsaibite.

"PENSIONES

Los pueblos del Partido de Abancay quedan
expresados; los repartimientos que abraza, número de
indios tributarios de cada uno de estos, y tasas que satisfacen
lo demuestra el estado siguiente:

Repartimientos

Número de
indios

Sus tasas

Tributos y
hospital

Abancay……….

216..

7 ps. 5 rs.

1647

Huampaca……..

150..

7 ps. 5 rs.

1143.6

(*) Urconsaibite

162..

6 "

992.2

(*) De este pueblo solo ha quedado el
nombre y las paredes
de su iglesia, los
Indios están esparramados en sus
inmediaciones"

Curuana, o Curbana: se trata de la parcialidad de
Corhuani, al norte del actual Tamburco, que a la fecha en su
mayor parte ha sido integrada al Santuario Nacional de Ampay.
Estas tierras han correspondido en propiedad al ayllu quechua de
Qorwani, que hacía 1657,
tenía como cacique al Andrés Ataulluco,
según se desprende de su Titulo de
Propiedad24.

Xuybita, llamado también Poybita o
Xuivira: a la actualidad corresponde al territorio de la
Comunidad Campesina de Saywite-Suyoccacca, del distrito de
Curahuasi, con una extensión territorial de 1,274.3600
hectáreas, donde se encuentra ubicado el famoso complejo
arqueológico inca de Saywite.

Buchunga, Vichunga o Binchinga, (o Vichuica, como
se consigna en las "Ordenanzas de tambos.."): estaba
ubicado muy próximo a la actual capital del distrito de
Huanipaca, como consta en un documento del 161825 que se levanta
a raíz de la visita de Francisco Ramírez del Saz ,
"Juez Visitador por el Rey nuestro señor para la
medida venta y compussición de tierra deste distrito"

(San Miguel de Huanipaca). En el documento se lee:

"De tierra baldia de su majestad que llaman del
asiento de Colca que está al pie del cerro de Sicuco que
solía poseer Xpoual de Sotelo difunto y poseen sus hijos y
herederos que lindan por la parte de abaxo con un anden questa
setenta cinco varas de un buhio descubierto que solía ser
troxa del dicho Xpoual de Sotelo que lindan con tierras de los
indios y desde allí ba la dicha linde prosiguiendo hacia
arriua por un camino viexo… y de allí volviendo
acia este dicho pueblo por la dicha loma abaxo llega el lindero
destas tierras hasta unos corralones del tiempo antiguo llamados
Bichuyca …"

Tasmaro o Talmaro: a la actualidad corresponde al
Anexo de Tacmara de la Comunidad Campesina San
José de Karqueque del distrito de Huanipaca, propietaria
de 9,761.8600 hectáreas. Esta es la tierra
que Garcilaso señala como tierras ocupadas por chancas e
integradas a la administración inca en tipos de Inca
Roca.

Chuquicarando o Chuquierrando: aunque este nombre
nos remita a una fácil confusión, no corresponde a
Choquequirao.

El termino "Chuki"26 puede
que no sea fonéticamente tan distinto a
"Choqe"27, pero los sufijos
"carando y errando" respeto a
"k"iraw"28 tienen otra sonoridad que
resulta difícil de confundirlo, incluso a un
español del XVI siglo.

En caso de que Chuquicarando fuera realmente
Choquequirao, en el documento de la encomienda deberíamos
encontrar "el pueblo de Chuquicarando con todos sus
indios
", tal como se dice de: "el pueblo de Biticos con
todos sus indios"
y "el valle de Bilcabamva con todos
sus indios"
29;
teniendo en cuenta además que la administración
española no tenía modo de conocer que un tal
cacique llamado Atapoma podía estar gobernando sobre esta
llacta inca, menos aun cuando documentación
colonial señala expresamente que Choquequirao había
sido abandonado todavía en tiempo de los incas:

"Pasado éste, está la ciudad
de Choquequirao, despoblada desde la
gentilidad…"30.

Este ayllu corresponde en realidad a
Chuquitambo, citado puntualmente junto a Urcos
en las "Ordenanzas de tambos..": "…los
pueblos Chuquitambo o Urcos que son de Hernando Pizarro".
En
Chuquitambo, de acuerdo a la encomienda, "tiene su casa
Atapoma" (
uno de los caciques de Urco), "señor de
Hurcomarca":
esto es muy probable, vista la contigüidad
de los dos sitios.

A partir de lo expuesto en los puntos anteriores,
podemos conjeturar que con el nombre de Chuquitambo
también se conoció al sitio denominado tambo de
Urco, como parte perteneciente al sitio denominado Chuquibamba,
que más tarde sería parte de la propiedad del
encomendero de Abancay Gaspar de Sotelo, como veremos más
adelante.

De igual modo, resulta pertinente aclarar que en la
actual capital del distrito de Tamburco existía un pueblo
y tambo, llamado Tambo Urco, así lo señala
Concolorcorvo31 cuando hace el señalamiento de las
distancias en leguas, entre los poblados que durante su viaje
visitó:

" Del Cuzco a Zurite 7

A Limatambo 6

A Marcaguasi 4

A Curaguasi 6

A Tambo Urco 6

A Cochacajas 6

A Pincos 6 "

El pueblo de Tambo Urco, que
más adelante se conoció como el tambo de Abancay
o Amancay, según señalan Pino y
Moreano:

"(Espinoza 2002: 171 y Julien 2012:
153, 165), plantean que Tamburco se trataría del Tambo de
Abancay o Amancay, el cual figura en la listas de tambos que se
tienen
de la colonia (Vaca de Castro 1908
[1543]; Guaman Poma 1987 [1615]; Pizarro

1968: 568 [1571])"
32, colindaba con las
propiedades de Gaspar Arias de Sotelo, que fue el principal
encomendero de Abancay a partir de 1549.

Esta encomienda abanquina, según los documentos
que obran en el Archivo Regional de Apurímac,
comprendía al sector de Huayllabamba que
corresponde al actual territorio de la Comunidad Campesina de
Huayllabamba y al sector de Umaccata, la que fuera parte
de la ex hacienda Patibamba, y que está ubicada al Oeste
del Santuario Nacional de Ampay.

En 1593, los hijos de Gaspar Arias de Sotelo, reclaman
la propiedad de la estancia de Chuquibamba, señalando que
el Cabildo del Cusco, entre los años 1553 y 1556,
había otorgado estas tierras a su padre, así consta
en un documento que obra en el Archivo Regional de
Apurímac:

"..Diego Arias de Sotelo por mi y Geronimo de Sotelo
mi hermano y por los hijos y herederos de Antonio Sotelo mi
hermano defunto digo que yo y mis dichos hermanos tenemos y
poseemos en el valle de Auancay una estancia de tierra llamada
Chuquibamba de cinquenta fanegadas…y las veinte fanegadas
son desde el dicho arroyo hasta el agua quebrada de Guaillabamba
que alindan por abajo el camino real que va a la puente… de las
cuales dichas setentas fanegadas de tierra hizo merced el cabildo
de la ciudad a Gaspar de Sotelo mi padre el trenta de enero del
año cinquenta y tres (1553) y dieciseis de julio del
año de cincuenta y seis (1556) ante Benito de la
Peña escribano publico y del cabildo".

Un otro documento del Archivo Histórico de
Apurímac del año 1594, relativo a la
composición de las tierras de Chuquibamba, nos informa que
esta parcialidad llegó a colindar con las tierras de los
indios del Repartimiento33 de Huanipaca, es decir con las tierras
ubicadas más allá del Nevado Ampay y sus
inmediaciones; pasado el tiempo fueron integradas a la hacienda
Patibamba y al fundo Sahuanay que fue parte integrante de la ex
hacienda Illanya de Abancay, es decir que abarcó todas las
tierras de la parte superior del Santuario Nacional de Ampay, que
hoy comprenden el territorio del distrito de Tamburco.

De éste documento podemos leer:

"..Fernando Portocarrero, corregidor de Abancay fue
a las tierras y estancias de Chuquibamba de Diego Arias de Sotelo
y estando Diego en ella comenzó a medir con un cordel que
tenía 288 baras de largo y 144 baras de ancho y tiene por
lindero la dicha tierra de Chuquibamba por lo alto la acequia que
sale del arroyo y quebrada Chinchichaca que linda la tierra de
los indios del repartimiento de Guanipaca de la encomienda de
Gaspar de Sotelo llamada Umacata y Huayllapampa …. abajo
está el camino real que va del tambo de este dicho valle a
la ciudad de los reyes y el dicho camino real arriba viniendo al
tambo de Abancay hasta donde se encuentra el camino que va de
este pueblo de Abancay hacia Pachachaca
…."

La existencia de estas tierras, pero ya dedicadas a la
actividad cañavelera por los herederos de Gaspar de
Sotelo, nos lo corrobora el Dr. Francisco de Larrazabal, cuando
el día 06 de setiembre de 1689 en su
condición de comisario de la Sta. Inquisición, cura
propio de Abancay, informa al Dr. Manuel de
Mollinedo y Angulo, Obispo del Cusco:

" f. 56 v. Las basiendas y los
dueños de ellas.

(….) La hacienda de
cañaberal de D. Andres Joseph Arias Sotelo
nombrada
Chuquibamba y otra de pan llebar
del dho nombrada Acchabamba (….)."

Acchabamba, pertenece al sector que hoy se
denomina Antabamba Baja, predio vecino de Tambo Urco y
Chuquibamba o Chuqui Tambo, actual zona de
expansión urbana del distrito de Tamburco.

La liquidación paulatina de esta encomienda
comenzó a producirse en 1539, cuando Hernando Pizarro
partió a España con el propósito de lograr
que Cristóbal Vaca de Castro fuera designado Virrey, para
acabar con los enfrentamientos entre ambos bandos. Lejos de
lograr ese propósito, en Valladolid fue acusado de la
ejecución de Almagro y del envenenamiento de Diego de
Alvarado, y recluido por más de veinte años en el
castillo de la Mota, en Medina del Campo. Una vez libre se
retiró a su Trujillo natal, donde
falleció.

Otro golpe a la subsistencia de la encomienda de
Hernando se produjo en 1548, luego de la derrota de Gonzalo
Pizarro en la batalla de Jaquijahuana. Terminado este
enfrentamiento español, el pacificador Pedro de La Gasca
se retiró al tambo de Huaynarima34, donde meditó y
tomó la decisión para hacer el más grande
reparto de encomiendas, tierras, dinero y poder, con los cuales
solamente fueron beneficiados unos 220 conquistadores, con gran
descontento general, porque algunos de los seguidores del
sublevado fueron ricamente recompensados en menoscabo de los
leales a la Corona.

Partes: 1, 2

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