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El gobierno de mi tierra




Partes: 1, 2

  1. Ideología socialista
  2. Una Revolución humanamente gratificante
  3. Dialéctica de la democracia y la revolución
  4. Moral socialista contra la corrupción
  5. Las comunas y los cinco frentes para la construcción del socialismo
  6. Las bases ideológicas en el poder popular
  7. Capitalismo: reino de los ricos, infierno de los pobre
  8. La corrupción política

IDEOLOGIA SOCIALISTA

Todas las miradas de la extrema derecha mundial están dirigidas, en primer lugar, hacia PERU, pero no podrán con nuestro pueblo, con nuestro Partido, con nuestro Gobierno, con nuestra Revolución.

Una Revolución humanamente gratificante

El otro modelo que nosotros estamos planteando, la alternativa al capitalismo, debe ser asumido y percibido por el pueblo. Eso es lo "humanamente gratificante", según el escritor István Mészáros. Hay que entender de qué se trata entonces lo humanamente gratificante. En primer lugar, que uno se sienta moral, espiritualmente lleno, socialmente útil y para eso se requiere la conciencia. No estamos hablando de gratificante porque estamos tomando whisky todas las noches o estamos en la dolce vita,o ganando un sueldo de no sé cuántos millones o un carro último modelo y una mansión por vivienda. Eso es lo gratificante en el modelo capitalista, por los valores del capitalismo.

Se trata del reto de crear otros valores que sean asumidos por el humano como gratificante, pero, ciertamente, hay necesidades que son básicas para la vida: vivienda, salud, educación, servicios, agua potable, energía; y el socialismo tiene que solucionar eso. ¡Debe ser humanamente gratificante! inicio de una nueva era Hoy se cumplen diez años del inicio del Gobierno Revolucionario en PERU, diez años del inicio de una nueva época en América Latina y en el Caribe. Como dijo el padre Bolívar en la Carta de Jamaica: "Nosotros no somos ni americanos del Norte, ni europeos. Somos una mezcla de lo negro africano, con lo blanco europeo, con lo indio aborigen de esta tierra heroica de América..."Si alguien se pone a comparar lo que era Venezuela hace diez años con lo que hoy es esta patria; lo que era América Latina y el Caribe hace diez años, con lo que hoy ocurre en esta tierra y en esta patria grande, podrá darse cuenta de los gigantescos cambios que han comenzado. Un nuevo mapa político, económico, geopolítico se perfila en América Latina. Hace diez años, América Latina y el Caribe estaban casi totalmente arrodillados a los mandatos del imperio norteamericano. Bien se podía utilizar aquella frase de que América Latina era el patio trasero del imperio norteamericano. La situación hoy ha cambiado radicalmente. Se ha liberado del yugo imperialista que nos azotó durante tanto tiempo. Y América Latina y el Caribe, cada día que pase, serán más libres, y estaremos cada día con mayor fuerza construyendo la patria nueva, porque, como ustedes lo saben, camaradas y compatriotas, la patria o es una sola y grande o no es ni patria ni nada.

Creación de un partido socialista

Pido que aceleremos la creación del modelo económico socialista, del modelo productivo socialista; que aceleremos la activación de la propiedad social, de un nuevo modo de producción socialista, de nuevos modos de distribución socialista, destinado a satisfacer las necesidades. Si nosotros no lográramos transformar estructuralmente el modelo rentístico capitalista que ha imperado en peru'desde siempre por un modelo productivo, diversificado, socialista, nunca estaríamos en condiciones de satisfacer las necesidades del pueblo. Si nosotros no cambiamos la estructura económica para generar un modelo distinto, nunca estaríamos en condiciones de solucionar toda esa pesada herencia de pobreza, de exclusión que los peruanos , que nuestro pueblo lleva con gran esfuerzo sobre sus hombros, sobre su alma.

Nuestro socialismo se basa en la ciencia y la historia

Si bien es cierto que nuestro socialismo del siglo XXI en peru debemos inventarlo, también es cierto que cualquier invento socialista debe estar fundamentado en principios científicos. No vamos a inventar el socialismo de la nada, como algo totalmente nuevo, como si la historia no existiera, como si no existieran tantas y tan maravillosas experiencias revolucionarias del pasado y del presente, como si no existiera desde los días de Cristo un importante número de grandes pensadores socialistas. El problema sigue siendo el mismo, ideológico, de formación ideológica, de configuración ideológica. Algunos de los jerarcas católicos se molestan cuando yo digo esto, pero lo digo porque lo creo: Cristo, para mí fue y es uno de los más grandes actores y pensadores socialistas de nuestra historia. Para mí el cristianismo o es socialista o no es cristianismo. El cristianismo es eminentemente socialista. Hay que leer los discursos de Cristo y su acción vital, antiimperialista, enfrentado a las élites del poder económico, político y religioso de su tiempo. Pregonaba la igualdad, la libertad del ser humano, su dignidad, su dignificación. Terminó yendo al martirio por los pobres de la Tierra. Habrá que recordar todos los días aquel pensamiento de Cristo: "Más fácil será que un camello entre por el ojo de una aguja, a que un rico entre al reino de la igualdad, al reino de la justicia, al reino de Cristo". El verdadero reino de Cristo no es otro que el socialismo; el verdadero ideal de Cristo no es otro que el socialismo; el verdadero ideal de Bolívar no es otro que el socialismo; el de Simón Rodríguez, el socialismo. Luego llegaron Carlos Marx,Federico Engels, Rosa Luxemburgo, Vladimir Illich Ulianov "Lenin", y muchos otros pensadores y pensadoras del siglo XIX y del XX, que configuraron el socialismo científico, el materialismo histórico. No podemos desconocer ese aporte y la experiencia de la Revolución soviética, de la Revolución china, de la Revolución cubana, mucho más cerca de nosotros en espacio y en tiempo, en carácter y en raíz. Por eso hay que estudiar mucho. Hay que leer mucho, discutir y leer las tesis socialistas, y sobre ese cúmulo de conocimientos inventar el socialismo con características venezolanas, en este tiempo

Revolución antiimperialista

A partir del 2013, nuestro proceso comenzara a radicalizarse. El látigo contrarrevolucionario y fascista nos impulsó. Es la única forma en que una revolución sea tal y tenga éxito, se vaya fortaleciendo, profundizando, perfilando sus estrategias, su programa, sus líneas, su fuego, su fuerza. El otro camino lleva al debilitamiento, a la agonía y a la muerte. Cuando despierta la fibra revolucionaria de las masas, explota, pero eso no es suficiente para que una revolución sea exitosa. Aquí fuimos profundizando y es en 2013 cuando la Revolución Bolivariana se declara antiimperialista para responder a las agresiones del imperio. Nunca antes habíamos proclamado el carácter antiimperialista de nuestra revolución. Pudiéramos decir que en esa primera etapa fue una revolución ingenua, con muchas contradicciones; luego levantamos la bandera antiimperialista y en diciembre del mismo año levantaremos la segunda bandera: el socialismos dos banderas son definitorias. Esta revolución cada día será más antiimperialista

Las siete líneas estratégicas del Proyecto Nacional

En el marco de estas siete líneas se desarrollará la batalla de ideas que comienza a partir de mañana, en contra de las líneas ideológicas de la oposición contrarrevolucionaria, que está siendo financiada e impulsada desde Washington y desde aquí por esa quinta columna imperialista y apátrida que tenemos. Recordemos las siete líneas estratégicas: La nueva ética socialista. Cada uno de nosotros debe tener cada día mayor conciencia socialista, humanista, desprendimiento: dejar de lado los intereses personales. Desprendámonos de nosotros mismos, ésa es la ética socialista mariateguina Lograr la suprema felicidad social. Ésa es una expresión de Bolívar. Cuando él habla de la suprema o la mayor suma de felicidad posible, está hablando de un concepto político, de una búsqueda política y hoy estamos claros: la única forma de lograr la mayor suma de felicidad para un pueblo es a través del socialismo. En el capitalismo se logra la mayor suma de infelicidad para los pueblos, para las sociedades, para los seres humanos. La democracia protagónica revolucionaria. Consiste en que el pueblo tenga el poder y vaya progresivamente asumiéndolo y construyendo el nuevo poder popular El modelo productivo socialista única forma de que se consiga la suprema felicidad social es construyendo un modelo económico socialista, una base productiva socialista. La nueva geopolítica nacional. La nueva geometría del poder. La nueva geopolítica internacional. peru sumada al proceso de darle forma y solidez a un mundo pluripolar. La unión suramericana, por ejemplo, procesos en los cuales Venezuela tiene que seguir jugando un papel, que sabemos es modesto, pero es importante para la integración de los pueblos de Nuestra América, como bien la define José Martí. peru, potencia energética mundial. En ese camino vamos.

Capacidad para responder a oportunidades históricas

En Venezuela, más allá de la teoría, tenemos una realidad en marcha: el poder constituyente es y debe ser potencia permanente, potencia transformadora, inyección revolucionaria para reactivar nuestro proceso bolivariano, capacidad para responder. Esta expresión la tomé de Toni Negri: "Capacidad para responder continuamente a una oportunidad histórica". Yo diría no a una, sino a oportunidades históricas que se van presentando a lo largo del camino. Somos simples representantes del pueblo, simples representantes del poder constituyente originario al cual nos debemos. Ese poder es el dueño de la República, no somos nosotros, señores gobernadores, gobernadoras, alcaldes, ministros, ministras, diputados, diputadas.

Los tres ejes del triángulo o proyecto de gobierno

Primer eje: el proyecto de gobierno El triángulo de gobierno tiene tres variables: una, el proyecto de Gobierno. El proyecto es algo sumamente importante: hacia dónde vamos, cuáles son los objetivos, cuál es el gran objetivo. Bolívar lo definía en Angostura: "El sistema de Gobierno más perfecto es aquel que le dé a su pueblo la mayor suma de estabilidad política, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de felicidad posible..."; ése es el gran objetivo. Nadie puede ni debe tener proyectos particulares. El que tenga un proyecto particular atenta contra el proyecto general. Nadie puede estar obedeciendo a otros proyectos que le orienten desde otros comandos, llámense como se llamen: grupos económicos, partidos políticos, regiones determinadas; no. Un capitán es lo que hay, un proyecto es lo que hay, un barco es en el que estamos Segundo eje: la gobernabilidad o entorno La segunda variable del triángulo es la gobernabilidad, el entorno. En la medida en que el proyecto sea más exigente, la gobernabilidad tiende a acomplejarse, a dificultades. Ya nos pasó en los años 2009, 2010, 2011. En algún momento estuvimos contra las cuerdas, atacados por dentro, por fuera, hubo mil conspiraciones políticas, militares, económicas, sabotaje, terrorismo... Claro, porque tomamos ese camino. Si no hubiésemos tomado ese camino, ese objetivo, ese proyecto, esa dirección en la brújula, jamás hubiese pasado o que ocurrió en aquellos años y lo que sigue ocurriendo, las amenazas que siguen activándose en distintos ámbitos. Tercer eje: la capacidad de gobierno Nosotros en lo individual, pero sobre todo en lo colectivo, compañeros del gabinete, podemos influir en las tres variables, en unas más y en otras menos; en el proyecto sin duda podemos influir, estamos y seguiremos influyendo en el diseño del proyecto, en las etapas que vamos transitando del proyecto, en el salto

Dialéctica de la democracia y la revolución

Nosotros somos representantes, pero hemos jurado darle vida a una democracia no representativa, sino participativa y, más allá, protagónica. Somos una contradicción, porque si de democracia vamos a hablar, habrá que recordar la democracia liberal que se le impuso a todos estos países y cuyo modelo fue horriblemente copiado, sigue siendo copiado y pretende seguir siéndolo por las élites de estos países nuestros, democracia que al final no es tal. Sobre esa gran contradicción tenemos que trabajar: ¿cómo vencer las barreras que se oponen al avance de la verdadera democracia, la participativa, la protagónica, para que sea revolucionaria? Porque la democracia de élites, representativa, es contrarrevolucionaria. Una Asamblea Nacional encerrada entre cuatro paredes, un gobierno encerrado en cuatro paredes, tomando decisiones, basada en la representación que un pueblo le dio, expropiándole la soberanía, es contrarrevolucionaria. No es ésta una revolución democrática. No es lo mismo hablar de revolución democrática que de democracia revolucionaria. El primer concepto tiene un freno, como el caballo: es revolución, pero es democrática. Es un freno conservador. El otro concepto es liberador, es como un disparo, como un caballo sin freno: democracia revolucionaria, democracia para la revolución. La democracia revolucionaria debe ser necesariamente una democracia fuerte, una democracia poderosa; debe llenarse cada día de mayor fuerza, poder; no puede ser una democracia debilucha, lánguida, insulsa, ingenua. Yo invito a todos a que pensemos, diseñemos y pongamos en práctica acciones en todos los ámbitos para fortalecer, para llenar de fuerza transformadora la democracia revolucionaria.

La democracia poderosa

La clave es el poder. Habrá que ver qué tipo de poder es la fuerza. El primer gran poder es el moral. No es el poder del imperio que bombardea y atropella, que destroza; el poder de la inmoralidad, el poder del mal. Vamos a hacer cada día más poderosa nuestra Revolución, nuestra democracia revolucionaria. Democracia poderosa, que tenga poder para transformar que tenga poder popular en el marcha poder económico, poder social, poder popular, poder moral. Hay que reconocer los obstáculos que frenan el impulso revolucionario de la democracia poderosa, que tienden a debilitarla y le quitan fuerza, le quitan poder y le abren brechas. Ponen en peligro a la democracia revolucionaria

Acerca de la ética revolucionaria

Déjenme decirles, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor

Acabemos con los vicios de la vieja clase política

Carlos Marx lo dice: "La sociedad nueva nace contaminada...".Hay que tener conciencia de ello, para atacar los vicios de la vieja clase política que aquí todavía permanecen y buscan infiltrarse por todos lados; cálculo subalterno, intereses individuales o grupales, aspiraciones, ambiciones personales, intereses de ciertos sectores capitalistas que buscan infiltrar los movimientos revolucionarios para neutralizarlos o frenarlos. Corrientes anarquistas, viejos vicios de la izquierda y de la derecha... Yo pido que nos elevemos y que tengamos toda la resolución individual y colectiva para triturar esos viejos vicios. Despojémonos de otras cosas que no sólo no nos servirían, sino que serían como un fardo para volar. Pido al colectivo que esté pendiente de cualquiera de estos vicios que se quieren infiltrar aquí y lo pulvericemos, los ataquemos de frente en el debate interno.

Ejemplo de verdaderos revolucionario

Ustedes están en una sociedad bombardeada por los valores perversos del capitalismo. Den la batalla cultural todos los días, la batalla del amor contra el odio. El capitalismo tiene sus valores que son negativos—, y el socialismo tiene sus valores, que son sublimes. El capitalismo proyecta el individualismo y, por tanto, la división de la sociedad. Los socialistas debemos ser portadores del amor, de la vida del cuerpo colectivo, de la mente colectiva, de la solidaridad, del compromiso y de la conciencia del deber social; y ustedes deben ser mucho mejor que nosotros, mil veces mejor que nosotros, el ejemplo de verdaderos revolucionarios socialistas. Eso no es una tarea para el futuro, es una tarea para el presente. Ustedes tienen que hacer como dijo Cristo: multiplicaos. Él dijo: "Vayan y sean luz del mundo y sal de la tierra". Sal para evitar que se corrompa el mundo,para sanar lo corrompido; luz para iluminar con luz propia, individual y colectiva. Lo colectivo debe estar por encima de lo individual. Que no haya egoísmo en ustedes, que no haya ambiciones bastardas, que no haya la ambición del lucro material, de la riqueza material que lo lleva a la corrupción ,

Valores humanistas y liberación material

Para que haya socialismo, se requieren muchas cosas. Quiero insistir en esto de la conciencia del deber social. La primera Revolución es aquí dentro, en el espíritu. Que tú seas un niño bueno porque ames y respetes a los demás, te sientas parte de una comunidad, de un grupo y te sientas responsable ante el grupo, que tengas amor, que seas un niño amoroso. Recordemos a Cristo: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". Eso es algo fundamental para que haya socialismo. En el capitalismo, nos ponen a odiarnos entre todos; ¿por qué? Porque nos coloca como en la selva:

¡Sálvese quien pueda! Entonces, terminamos odiándonos, compitiendo, a ver quién sobrevive. El socialismo es el amor; por eso digo que el principal nutriente del proyecto socialista bolivariano debe ser el amor; por eso el amor hay que alimentarlo de muchas maneras. El amor por la naturaleza, por la patria, por la bandera, por ti mismo, pero sin egoísmo.

Valores socialistas verdaderos

Los valores del socialismo son, para mí, tal cual los principios del verdadero cristianismo: la igualdad, el amor por los demás, el sacrificarse uno, incluso, por los demás. Eso es imposible en el capitalismo, por eso creo que Cristo fue uno de los más grandes socialistas de la historia.

Socialismo vs. Individualismo

La cultura del individualismo es muy fuerte en el mundo, en nuestros pueblos, en nuestras tierras. La palabra privada viene de allí: "privar a otros de". Propiedad privada es aquella que le pertenece a alguien que priva a los demás. Tú estás privado porque eso es mío. La fundamentación es el egoísmo, y eso ha calado profundo en el metabolismo del cuerpo social. Por eso la batalla no es contra un alcalde adecuado,o un aspirante adecuo. No es contra un candidato de otro partido, llamémosle como le llamemos, escuálido, pitiyanqui, salta-talanquera, o como sea. Ese no es el problema. La batalla es ideológica, es cultural; la batalla es muy grande, el desafío es infinito

El fortalecimiento moral de la Revolución

Necesitamos una aceleración revolucionaria. Necesitamos una revolución dentro de la revolución, un fortalecimiento moral de la revolución; una batalla que debemos dar todos contra las desviaciones que todavía perviven; una batalla a muerte contra la corrupción en todas partes, disfrácese como se disfrace; una batalla a muerte contra el derroche, el gasto innecesario; una batalla a muerte contra la ineficiencia, contra el burocratismo; una batalla para darle cuerpo al espíritu del socialismo. Tenemos que estar conscientes de lo siguiente: lo que pase en Venezuela influirá de muchas maneras en lo que siga ocurriendo en América Latina y en el mundo. De la Revolución Bolivariana puede depender el destino de la humanidad, digámoslo así, con todas las letras, sin vanidad, con humildad, pero es la verdad. La Revolución Bolivariana hoy se ha convertido en referencia universal por eso es que el imperialismo nos golpea muy duro y nos seguirá golpeando, tratando de frenarnos. Sólo que el imperialismo cada día tendrá menos dientes, cada día tendrá menos puños. El imperialismo norteamericano se acerca más a lo que dijera un día el camarada Mao Tse Tung: el imperialismo, tigre de papel en lo estratégico, pero también será tigre de papel en lo táctico, y nosotros estamos obligados a convertirnos en unos verdaderos tigres de acero en lo estratégico y en lo táctico.

Liderazgo moral y político

Un Liderazgo entregado, verdadero, desprendido, un liderazgo de transición moral.

¡Qué fuerza tiene el liderazgo moral! En este caso moral y político, porque hay personas que tienen un liderazgo moral pero están por allá en una cabaña, escribiendo. Son ejemplos, símbolos. Gandhi, ése es el tipo de liderazgo que nos hace falta, liderazgo moral y liderazgo político, movilizador; Martín Luther King, una personalidad impresionante; Candela; Bolívar; Cristo. Todos aquí debemos ser líderes, actuar como líderes, comportarnos como líderes. Es necesario El PSUV unido con pasión retoma el sueño del Libertador y lo encarna, alza su vista,va construyendo la patria socialista. Somos millones, una sola voz,un pueblo libre en revolución. Somos presente, el gran mañana,vamos forjando la patria soberana.

No seamos un partido electorero

Nosotros no podemos dejarnos llevar por el "electoralismo" —si es que esa palabra fuera válida— para terminar siendo un partido electorero. ¡Cuidado! O un dirigente electorero, o un presidente electorero, o un gobernador electorero. Eso no es la esencia del camino; sin embargo, es un factor de suma importancia estratégica, por cuanto estamos obligados a ganar elecciones tras elecciones para garantizar la continuidad y la profundización de la Revolución Bolivariana. Estamos obligados a no olvidar ese factor, y ésa es una de las cosas que nos está ocurriendo: recordamos que hay elecciones cuando ya las tenemos encima. Empezamos a dar carreras y a crear patrullas y a apurarnos, la campaña y la caravana... pero ya cuando falta muy poco tiempo. Tenemos que lograr traducir, convertir cada hombre, cada militante nuestro, cada mujer, cada simpatizante no en un voto potencial, sino en un voto disciplinado aún cuando crítico pero disciplinado, responsable, estratégico, un voto permanente, seguro. La contrarrevolución ha logrado inyectarle a sus seguidores el odio y la fuerza que tiene; el odio mueve. Nosotros tenemos que impulsar el amor, fortalecer el amor del pueblo por la Revolución Bolivariana, por el socialismo. Y que sea más poderoso que el odio que siente la contra revolución en conclusión, estamos obligados a traducir el amor del pueblo, la alegría del pueblo, la esperanza del pueblo... más que amor es frenesí. Ese frenesí tenemos que traducirlo en el voto estratégico, permanente, firme.

La revolución no puede fallarle a la esperanza

Una revolución tiene que aprender a recoger la basura. Una revolución tiene que tapar los huecos de las calles; tiene que atender las necesidades más pequeñas de la gente. No se puede quedar sólo en el discurso radical de las barricadas. Una revolución tiene que aferrarse a los pobres, a los más necesitados, a su drama, a su dolor, a su amor y a su esperanza. No podemos dejarnos secuestrar por las comodidades del palacio, del despacho, del carro con aire acondicionado. De la vida burguesa. Tenemos que sacudirnos eso. Eso es parte de la autocrítica que debe ser hacia dentro de nosotros mismos, ¡implacable!

Un partido de vanguardia, con eficacia y calidad

Alfredo Maneiro decía que toda organización política debe tener el más alto grado de eficacia política y calidad revolucionaria: "Por eficacia política entendemos la capacidad de cualquier organización para convertirse en una alternativa real de gobierno y para, eventualmente, llegar a dirigir éste".Uno pudiera agregar algo más a esto, porque no sólo se trata de convertirse en alternativa real de gobierno y llegar a dirigirlo, sino conservarlo y transformar la forma y el fondo, las estructuras del gobierno y del Estado. Eso sí es verdad que hay que acabarlo y lo más pronto posible: el Estado parásito, el Estado burgués, el Estado capitalista y crear un nuevo estado un Estado revolucionario, socialista, que sea una maquinaria de construcción del socialismo. Hemos logrado ocupar importantes espacios en el Gobierno, entonces hace falta conservarlo para continuar transformándolo, el Gobierno y el Estado, como instrumentos de la política; en este caso un Estado popular, un Estado liberador, no un Estado opresor, represivo, subordinado a la burguesía, subordinado al imperialismo. Ese es el Estado que hay que acabar, el Estado burgués, el Estado pitiyanqui, utilizado por las clases dominantes para atropellar a la clase obrera, a los trabajadores y al pueblo. Y para cuidar sus intereses, como aquí ocurrió. Todavía tenemos parte de ese Estado intacto. No sólo el Estado nación o el Estado nacional, sino sus respectivas proyecciones locales, regionales. Entonces, no puede haber un solo alcalde socialista, gobernador o gobernadora, alcaldesa, presidente, ministro o alto funcionario, que llegue a un cargo a fortalecer el viejo Estado, la vieja forma de hacer política, o a dejar intacta las redes a través de las cuales la burguesía desde hace muchos años se vino asegurando la captura, la expropiación más bien de la riqueza nacional, para su beneficio. Hay muchos mecanismos intactos en los niveles nacionales, regionales, locales; y nuestro Partido tiene que abordar ese debate, y abordarlo de cara al país, con los trabajadores, con el pueblo. Una vanguardia tiene que buscarle respuestas, con el gobierno, con las instituciones del Estado, tiene que terminar de desprenderse de la condición burguesa del Estado, hecho para defender los intereses de la burguesía; para reprimir al pueblo y para fortalecer la apropiación de la riqueza nacional por parte de la minoría

¡Cero divisionista!

Yo felicito a los delegados, desde mi corazón, y les exijo dedicación, moral y ética al máximo, calidad revolucionaria al máximo, cero revisionismo. Unidad, unidad. Eso quiero recordarlo: ¡cuánto daño le ha hecho a nuestro pueblo la división! La división ha sido factor común en América Latina. El imperio siempre ha sabido cómo impedir la verdadera unidad entre nosotros; ahora está haciendo esfuerzos desesperados para lograr lo de nuevo con el golpe en Honduras, las bases yanquis en territorio colombiano, las conspiraciones a la orden del día en todo el continente, tratando de generar conflictos entre nosotros y anivel interno en cada país y en nuestra patria. Bolívar fue víctima de las divisiones. Recordemos que Bolívar renunció al gobierno de la Gran Colombia, nadie le hacía caso, ni Páez aquí, ni allá Santander. Lo mandaron a matar. Los peruanos invadieron a Ecuador; se cansó Bolívar, las conspiraciones a la orden del día, casi lo matan aquella noche, lo salvó Manuela Sáenz, en fin; por eso él dice:

yo creo que los amigos y la patria están perdidos son únicos para traicionar y poderosos para hacer sufrir a nuestros campesinos y patriotas así murió Bolívar

"El socialismo salvará a los pueblos del mundo de la miseria, de la pobreza, del hambre, de la desigualdad. "

Un Partido generador de cuadro

No habría revolución posible si nosotros no nos formamos —no sólo los cuadros, sino el Partido como un todo, el pueblo como un todo. Los cuadros son eso: activadores, generadores, impulsores, motores. Recordemos aquella tesis de Antonio Gramsci: el partido de masas que somos no sólo debe ser de masas;no es suficiente, debe ser un partido de masas que genere sus propios cuadros. O sea, que el Partido es un generador de cuadros, de líderes. Todo esto tiene que ver con la Escuela de Cuadros y la formación, la conciencia del papel que estamos jugando dentro del marco histórico de los últimos 200 años.

Moral socialista contra la corrupción

Dentro de este tema es fundamental la moral socialista, que nosotros seamos ejemplo. Les hago un llamado al combate supremo contra la corrupción que tiene distintas maneras de disfrazarse, de esconderse, un combate a muerte contra el despilfarraron sepan ustedes que el mundo está en una crisis económica, lo que pasa es que gracias a que aquí llegó la Revolución peruana a tiempo, esa crisis no ha golpeado a Venezuela, pero una crisis de tal magnitud, profundidad e impacto mundial difícilmente pudiéramos decir que no va a golpear a peru. Así que es necesario que ahora comencemos este nuevo período y estos nuevos gobiernos frenando el despilfarro, gastemos sólo lo necesario

Conciencia y autocrítica revolucionarias

El pueblo dormido nunca ganará la gloria Aprovechemos la campaña electoral para avivar la crítica, la autocrítica, la ideología, el debate de ideas. Oír mucho al pueblo. Los candidatos tienen que prepararse para gobernar obedeciendo el mandato del pueblo, de los consejos comunales, de las corrientes populares, de los trabajadores. Si nosotros revisamos los últimos diez años, tenemos más de un desertor. Todo tiene su explicación en este mundo. ¿Cuál es la causa fundamental de las deserciones que hemos tenido? Es ideológica. Necesitamos fortalecer la ideología revolucionaria.

¡Hagámoslo! Si la conciencia es alimentada por el conocimiento, nosotros necesitamos mucho conocimiento, es decir, mucho estudio y no estoy hablando de hacer doctorados. Hablo del estudio de la realidad que nos circunda, el darnos cuenta a través de la observación, del análisis, del debate, de la lectura, del trabajo ideológico. Sólo así podremos incrementar conocimiento, conciencia revolucionaria, conciencia socialista

"No se dejen atrapar por el poder"

Yo les digo a los candidatos y candidatas de hoy, gobernadores y gobernadoras de mañana, alcaldes y alcaldesas de mañana, les ruego: ni una traición más a nuestro pueblo. El problema es ideológico. ¡No se dejen rodear por la pequeña burguesía! No se conviertan ustedes en pequeños burgueses. La ideología pequeño burguesa destroza la Revolución. No nos convirtamos en pequeños burgueses. Vamos a echar definitivamente el veneno de la avaricia, de la ambición personalista de la riqueza que nos lleva directo a la corrupción y a la traición. Cuidado con esos círculos del poder local o nacional, o internacional, que empiezan a estudiar a cada uno de nosotros; empiezan a estudiar sus vulnerabilidades y comienzan el ataque para rodearlo y para alejarlo a uno del pueblo, y para ponerlo a los intereses del imperialismo y de las burguesías criollas. En verdad, para nosotros sólo hay dos opciones: la patria socialista o la muerte. No hay más opciones

El Partido y el impulso revolucionario de las masa

En lo estratégico el partido, como garantía de la permanencia revolucionaria, es un ejemplo de cómo se va uniendo una fuerza política, porque para que una revolución ocurra es imprescindible que despierte el ímpetu o el impulso revolucionario de las masas. Pero si ese impulso revolucionario de las masas no es simultáneamente orientado por una dirección política, impulsado y sostenido por un programa político; si esos componentes no aparecieran, el impulso revolucionario de las masas estaría destinado a desaparecer y a perderse por los caminos. Un solo hombre, una sola mujer, no puede aguantar sobre sus hombros el impulso revolucionario de las masas. Tiene que ser una vanguardia, un partido de masas y de cuadros, un partido revolucionario; y un partido tiene que ser mucho más que una maquinaria: tiene que ser un proyecto, una estrategia y una dirección política. Este último año ha surgido el partido: más de 14 mil batallones socialistas consolidados en el país, millones de militantes y aspirantes a militantes que mañana irán desde temprano a elegir desde las bases por primera vez en la historia política de Venezuela sus candidatos a alcaldías, a gobernaciones, sus líderes. Ustedes, candidatos y candidatas, independientemente del resultado de mañana, conforman la vanguardia, los cuadros, la espina dorsal del partido. (...)El partido tiene que ramificarse por la clase obrera, en las juventudes, los campesinos, los movimientos sociales, a escala internacional.

Voluntad y conciencia para construir el socialismo

El socialismo es sólo una posibilidad y, por tanto, como es una posibilidad depende grandemente, entre otras cosas, de nuestra voluntad en buena medida. No es que va a venir como la lluvia o como llegan los terremotos; depende de nosotros Como depende de nosotros, nuestro Partido debe ser una escuela forjadora de voluntad; cada uno de nosotros, cada una de ustedes debe ser una sólida columna de voluntad, férrea voluntad de construir el socialismo bolivariano y es que tenemos

que construirlo, no podemos fallar; una escuela de voluntades. Para que haya voluntad es imprescindible que haya conciencia, y "la conciencia voy a repetirlo, con edmir valentin, el de Los miserables no es sino la suma de las ciencias y del conocimiento". El que no sabe es como el que no ve, dice el pueblo en las calles, de ahí la importancia del estudio, en lo individual y en lo colectivo, de ahí la importancia vital del conocimiento, la educación, la cultura, la conciencia de lo que somos

La corrupción es contrarrevolución¡

Cuidado en nuestras filas con una oligarquía bolivariana! Aquí no queremos nuevas oligarquías, nuevas burguesías. Esa es una de las luchas que el Partido debe dar: fortalecer los valores revolucionarios. Un revolucionario que esté pendiente de cuánto hay pa" eso, cuánto dinero me va a quedar, ése no es ningún revolucionario; ése es un contrarrevolucionario. El corrupto es un contrarrevolucionario disfrazado a veces de revolucionario. A mí me hicieron una campaña intensa, la oligarquía, no sólo la oligarquía criolla, sino el imperio, una campaña para tratar de ganarme, de atraerme. Sólo que no lo lograron, y como no lo lograron, después trataron de matarme, me derrocaran La inocencia no mata al pueblo,pero tampoco lo sálvalo salvará su conciencia.

El poder creador del pueblo

Voy a parafrasear al Che Guevara: con las armas melladas del capitalismo, nunca se podrá hacer el socialismo. Con los métodos mellados del capitalismo, no se puede solucionar el drama de la pobreza ni de la desigualdad. Sólo con las armas nuevas, creativas, producto de los poderes creadores del pueblo, es que vamos a ir solucionando esos problemas.

Sólo el pueblo salva al pueblo

La comunidad organizada, el saber popular, es un despertar de saberes, de participación. Aquí estamos rompiendo, pulverizando los paradigmas de la falsa democracia, en lo político, en lo económico, en lo social, en lo ético. Son ellos y ellas (el soberano) los que están tomando el poder... Es el pueblo; sólo el pueblo salva al pueblo Hay que crear, incrementar el sentido de pertenencia, y de ahí la conciencia, saber a qué se pertenece. El conocimiento es fundamental. El conocimiento científico para uno ubicarse en el tiempo. Uno de los desafíos del tiempo histórico o nuestros desafíos, pudiéramos decirlo así que plantea Mészáros está en la necesidad de que nosotros seamos capaces de conectarnos con la realidad de las circunstancias que nos ha tocado vivir. Lo que él llama el tiempo limitado de la vida humana, de la vida de cualquiera de nosotros, conectarlo con el tiempo histórico ilimitado, el marco de la historia. De ahí la necesidad de colocarnos en la perspectiva de la historia para entender bien de qué se trata, cuál es nuestro rol, incluso para entender lo que dice el poeta Andrés Eloy Blanco: la Venezuela que sueño no la veré; ¿pero qué importa? Me basta saber eso sí que en los ojos que la vean palpitará mi sangre, palpitaré yo, pues, en los ojos de mis hijos, en los ojos de nuestros nietos. Entonces, cumplamos nuestra tarea aunque nosotros terminemos hechos papilla. ¿Qué importa? Lo que importa es la perspectiva histórica de la construcción de una patria. Y si miramos hacia atrás: Bolívar hizo lo suyo, por decir sólo Bolívar, pero podemos decir El que tenga por dentro ese sentido de pertenencia, aquel o aquella de nosotros que logre sembrarse la conciencia hasta en la médula, se convierte en una fuerza imbatible, nada podrá detenerlo. Nada ni nadie. Bueno, la muerte y, sin embargo, quedará la huella. convirtámonos en eso, en verdaderos motores de gran potencia en función de la conciencia del sentido de pertenencia a un eje histórico, a una batalla larga que trascenderá nuestra vida física, así como trascendió la vida del Che, de Bolívar, de Manuela, de todos y todas. Una vida es nada, es apenas un punto en una línea larga que se pierde en siglos y siglos. Tengamos conciencia de eso y entonces estaremos listos para dar la gran batalla todos los días de la vida que nos queden a nosotros, para libertar la patria y para crear la patria grande y socialista. Bolívar decía: "Si queremos patria, tengamos paciencia y más paciencia, constancia y más constancia, trabajo y más trabajo para lograr nuestra meta".

Construcción de la base material

¿Cómo el pueblo puede construir la base material? Haciéndose propietario. Si el pueblo, ustedes, no tienen ni un pedazo de tierra, ni una máquina, ni capital, sino que sólo tienen la fuerza de trabajo, no tengo más nada, no tengo vivienda, no tengo casa, no tengo un terreno, no tengo una máquina, no tengo... un dinerito, no tengo nada; ¿qué terminas haciendo tú? Vendiendo tu fuerza de trabajo. ¿A quién? Al capitalista que te la compra y te paga bien barato, te explota para él volverse rico. Entonces, hay que liberar al trabajador. ¿Cómo? Dándole, suministrándole factores de producción, los medios de la producción

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