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Introduccion al alcoholismo




Enviado por al456302



     

    Desde tiempos muy remotos el hombre
    aprendió a fermentar granos y jugos para obtener una
    sustancia que le provocaba un estado
    especial. Este estado
    varía en las diferentes personas de acuerdo a la cantidad
    ingerida y de acuerdo a las motivaciones de su injerencia. Nos
    referimos al estado de
    intoxicación alcohólica.

    Existen reportes escritos del uso de cerveza, vinos y
    otras bebidas alcohólicas que datan desde 3000 años
    antes de Cristo. Pero el proceso de
    destilación aplicado a las bebidas fermentadas se remonta
    alrededor del año 800 después de Cristo. Este
    proceso ha
    permitido la preparación de licores altamente potentes que
    se consumen actualmente. La influencia del alcohol en la
    sociedad ha
    tenido gran peso como factor problemático en la
    conformación y funcionamiento de la familia,
    individuo y por ende de la sociedad. La
    influencia del alcohol se ha
    visto reflejada en las diferentes esferas de la historia de la sociedad desde
    tiempos muy remotos.

    "El consumo del
    alcohol, ha
    sido reconocido como un factor de integración social y
    favorecedor de la convivencia". Esto es, el alcohol es una
    de las bebidas embriagantes, consumidas con moderación y
    en los contextos permitidos, reduce la tensión, desinhibe
    y provoca sensaciones de bienestar. Los bebedores "normales"
    disfrutan de las bebidas por esos efectos placenteros y aprecian
    diferentes calidades de bebidas. Desafortunadamente, proporciones
    variables de
    individuos en la población presentan problemas en
    su salud y en sus
    relaciones
    interpersonales a causa del consumo
    inmoderado de alcohol.

    El alcohol es una de las drogas que
    por su fácil acceso y poderosa propaganda que
    recibe, se ha convertido en un verdadero problema social en casi
    todos los países y en todas las edades a partir de la
    adolescencia.
    El alcohol es la droga
    más ampliamente empleada por los adolescentes
    en E.U. y México, aunque no tenemos estadísticas,
    existen evidencias de un elevado índice de alcoholismo
    entre los jóvenes. Sin embargo, ¿cuáles son
    los trastornos provocados por el uso excesivo de alcohol?
    Quizá mucha gente piense que mientras no se convierta en
    alcohólico típico, las consecuencias de beber
    frecuentemente y en altas dosis no son tan alarmantes. Pero los
    estragos del alcohol pueden ser graves y muchos de ellos
    irreversibles. A continuación hablamos de algunos de los
    efectos a corto plazo provocados por el alcohol.

    El alcoholismo es
    una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal; es
    un trastorno primario y no un síntoma de otras enfermedades o problemas
    emocionales. . La OMS define el alcoholismo
    como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos
    en la mujer y 70
    gramos en el hombre (una
    copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de
    alcohol, un cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de
    litro de cerveza 15
    gramos). El alcoholismo
    parece ser producido por la combinación de diversos
    factores fisiológicos, psicológicos y
    genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y
    a veces orgánica del alcohol, y produce un daño
    cerebral progresivo y finalmente la
    muerte.

    El alcoholismo
    afecta más a los varones adultos, pero está
    aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes.
    El consumo y los
    problemas
    derivados del alcohol están aumentando en todo Occidente
    desde 1980, incluyendo Estados Unidos,
    la Unión Europea y los antiguos países del este,
    así como en los países en vías de desarrollo.

    El alcoholismo, a diferencia del simple consumo
    excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el
    pasado un síntoma de estrés social o
    psicológico, o un comportamiento
    aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido
    recientemente, y quizá de forma más acertada, como
    una enfermedad compleja en sí, con todas sus
    consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los
    primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la
    preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que
    influye poderosamente en la elección por parte del enfermo
    de sus amistades o actividades. El alcohol se está
    considerando cada vez más como una droga que
    modifica el estado de
    ánimo, y menos como una parte de la alimentación,
    una costumbre social o un rito religioso. La química del
    alcohol le permite afectar a casi todo tipo de célula en
    el cuerpo, incluyendo aquellas en el sistema nervioso
    central. En el cerebro, el
    alcohol interactúa con centros responsables del placer y
    de otras sensaciones deseables; después de una
    exposición prolongada al alcohol, el cerebro se adapta
    a los cambios que produce el alcohol y se vuelve dependiente de
    él. Para las personas con alcoholismo, beber se convierte
    en el medio primario mediante el cual pueden tratar con personas,
    el trabajo y
    sus vidas. El alcohol domina sus pensamientos, emociones y
    acciones. La
    gravedad de esta enfermedad es influida por factores como la
    genética, la psicología, la cultura y el
    dolor físico.

     

    EL ALCOHOL QUE TOMAMOS

    El alcohol de vino, alcohol etílico o etanol, de
    fórmula C2H5OH, es un líquido transparente e
    incoloro, con sabor a quemado y un olor agradable
    característico. Es el alcohol que se encuentra en bebidas
    como la cerveza, el vino
    y el brandy. Debido a su bajo punto de congelación, ha
    sido empleado como fluido en termómetros para medir
    temperaturas inferiores al punto de congelación del
    mercurio, -40 °C, y como anticongelante en radiadores de
    automóviles.

    Normalmente el etanol se concentra por
    destilación de disoluciones diluidas. El de uso comercial
    contiene un 95% en volumen de etanol
    y un 5% de agua. Ciertos
    agentes deshidratantes extraen el agua
    residual y producen etanol absoluto. El etanol tiene un punto de
    fusión de -114,1 °C, un punto de ebullición de
    78,5 °C y una densidad relativa
    de 0,789 a 20 °C. Desde la antigüedad, el etanol se ha
    obtenido por fermentación de azúcares.

    Todas las bebidas con etanol y casi la mitad del etanol
    industrial aún se

    fabrican mediante este proceso. El
    almidón de la patata (papa), del maíz y

    de otros cereales constituye una excelente materia prima.
    La enzima de la

    levadura, la cimasa, transforma el azúcar simple
    en dióxido de carbono.
    La

    reacción de la fermentación, representada
    por la ecuación

    C6H12O6 ? 2C2H5OH + 2CO2

    es realmente compleja, ya que los cultivos impuros de
    levaduras producen una amplia gama de otras sustancias, como el
    aceite de fusel, la glicerina y diversos ácidos
    orgánicos. El líquido fermentado, que contiene de
    un 7 a un 12% de etanol, se concentra hasta llegar a un 95%
    mediante una serie de destilaciones. En la elaboración de
    ciertas bebidas como el whisky y el brandy, algunas de sus
    impurezas son las encargadas de darle su característico
    sabor final. La mayoría del etanol no destinado al
    consumo humano
    se prepara sintéticamente, tanto a partir del etanal
    (acetaldehído) procedente del etino (acetileno), como del
    eteno del petróleo. También se elabora en
    pequeñas cantidades a partir de la pulpa de madera. La
    oxidación del etanol produce etanal que a su vez se oxida
    a ácido etanoico. Al deshidratarse, el etanol forma
    dietiléter. El butadieno, utilizado en la
    fabricación de caucho sintético y el cloroetano, un
    anestésico local, son otros de los numerosos productos
    químicos que se obtienen del etanol. Este alcohol es
    miscible (mezclable) con agua y con la
    mayor parte de los disolventes orgánicos. Es un disolvente
    eficaz de un gran número de sustancias, y se utiliza en la
    elaboración de perfumes, lacas, celuloides y explosivos.
    Las disoluciones alcohólicas de sustancias no
    volátiles se denominan tinturas. Si la disolución
    es volátil recibe el nombre de espíritu.

    CONCENTRACIÓN DEL ALCOHOL EN LA
    SANGRE

    El alcohol es una substancia depresiva que diminuye el
    funcionamiento del sistema nervioso.
    Éste comienza a afectar al cuerpo
    rápidamente.

    El alcohol entra al torrente sanguíneo
    desde:

    • el estómago, en donde se absorbe una cantidad
      pequeña.
    • el intestino delgado, donde se absorbe la
      mayoría del alcohol.

    La sangre transporta
    el alcohol a todo el cuerpo.

    En el hígado El alcohol se convierte en agua,
    dióxido de carbono y
    energía, a la razón de ½ onza de alcohol
    puro por hora.

    En el cerebro El
    proceso de
    razonamiento se disminuye conforme el alcohol afecta a las
    neuronas. Entre más alta sea la concentración del
    alcohol, mayor será el número de neuronas
    afectadas.

    Los efectos duran hasta que TODO el alcohol ha sido
    procesado. Esto tarda aproximadamente una hora y media por 12
    onzas de cerveza, 5 onzas
    de vino o 1 cóctel en una persona de 75
    kg.

     

     

    CAUSAS DEL CONSUMO DE ALCOHOL EN LOS JOVENES

    La mayoría de los jóvenes toman bebidas
    alcohólicas:

    • Para sentirse bien y divertirse.
    • Para descansar y olvidar el
      estrés.
    • Para escapar.
    • Porque les gusta el sabor de las bebidas
      alcohólicas.
    • Para estar más a gusto en
      reuniones.
    • Para ser parte del grupo.
    • Para emborracharse.

     

    EFECTOS DEL ALCOHOLISMO

    Podemos considerar que existen dos tipos de
    intoxicación debida al consumo

    de alcohol cada una con características
    diferentes: INTOXICACIÓN AGUDA e

    INTOXICACIÓN CRÓNICA

    INTOXICACIÓN AGUDA:

    Es la ocasionada por la ingestión masiva de
    alcohol. La absorción de este alcohol por el organismo
    esta determinada por :

    • La graduación: concentración de alcohol
      en la bebida. •La composición química de las
      bebidas: puede favorecer la absorción del alcohol.
      •La presencia de comida en el estomago. •El peso del
      sujeto: menos peso, más absorción. •El
      sexo: las
      mujeres son más sensibles. •La habituación:
      estados avanzados de alcoholismo reducen la tolerancia al
      alcohol.

    Una vez absorbido el alcohol, es metabolizado en una
    compleja serie de reacciones. Los efectos, según la
    cantidad, pasan por:

    1. FASE PRODRÓMICA

    ( 0,25 gr./l -0,3 gr./l ) Cuando el individuo percibe un
    cambio en su
    estado mental.
    Determinados tests psicomotores y aptitud revelan ALTERACIONES
    que afectan la percepción de los sentidos y
    una disminución de los reflejos.

    2. EXCITACIÓN

    ( 0,3 gr. / 1,5 gr./l ) Perdida de la inhibición
    y perdida del autocontrol con parálisis progresiva de los
    procesos
    mentales más complejos. Este es el primer estado que
    puede comportar cambios de personalidad.

    3. INCOORDINACIÓN

    ( 1,5 gr. /l – 3 gr./l) : Temblor, confusión
    mental, incoordinación motriz: generalmente, la persona acaba
    durmiéndose.

    4. COMA Y MUERTE (+3
    gr./l).

    INTOXICACIÓN CRÓNICA:

    Provocada por intoxicaciones agudas repetidas o excesivo
    y continuado consumo de alcohol. La enfermedad dependerá
    del hábito de beber de cada individuo.

    El beber consistentemente y en forma sostenida puede con
    el transcurso del tiempo causar
    síntomas de supresión durante los períodos
    de no tomar y un sentido de dependencia, pero esta dependencia
    física no es la única causa del alcoholismo.
    Estudios sobre las personas con enfermedades crónicas
    quiénes han tomado medicamentos para el dolor durante
    mucho tiempo han
    encontrado que una vez que estas personas resisten el proceso de
    retiro físico, a menudo pierden todo deseo para los
    medicamentos que habían estado tomando. Para desarrollar
    alcoholismo, otros factores generalmente juegan un rol,
    incluyendo la biología y la genética, la cultura y la
    psicología.

     

    Química cerebral.

    El deseo para el alcohol durante la abstinencia, el
    dolor de la supresión y la tasa alta de recaídas se
    deben a la adaptación y dependencia del cerebro a los
    cambios en su química causados por el uso de largo plazo
    del alcohol. El alcohol actúa como un depresivo en el
    sistema nervioso
    central y causa relajación y euforia. En el cerebro, un
    grupo
    pequeño de mensajeros químicos, conocidos como
    neurotransmisores, es responsable de los cambios en el comportamiento
    después de beber alcohol. De interés especial para
    los investigadores son el neurotransmisor ácido
    aminobutérico gamma (GABA, gamma aminobutyric acid), la
    dopamina y la serotonina.

     

    Factores genéticos.

    En las personas con alcoholismo severo, los
    investigadores han ubicado un gen que afecta la función de
    una estructura de
    nervio-célula conocida como receptor de dopamina D2
    (DRD2), el cual, a su vez, influye la actividad de dopamina. Este
    gen también se encuentra en las personas con el trastorno
    de déficit de atención, quienes tienen un mayor
    riesgo para el
    alcoholismo, y es también presente en las personas con el
    síndrome de Tourette y autismo. La
    asociación de este gen con estos problemas
    neurológicos conduce a algunos expertos a creer que el gen
    receptor de dopamina D2 no es una causa primaria del alcoholismo,
    pero que las personas con este gen tienen mayor probabilidad de
    beber para tratar los síntomas psicológicos y
    conductuales de sus trastornos neurológicos.
    Además, un estudio principal no encontró alguna
    conexión en lo absoluto entre el gen DRD2 y el
    alcoholismo. Se necesita más trabajo en esta
    área.

     

    Depresión y ansiedad.

    Algunas personas beben para aliviar la ansiedad o la
    depresión, y teorías se han propuesto sobre el
    hecho de que una tendencia hereditaria para la depresión o
    la ansiedad puede hacer a personas más propensas al
    alcoholismo. Estudios han indicado, sin embargo, que cuando los
    niños de padres alcohólicos son criados por padres
    no alcohólicos, sus riesgos para el
    alcoholismo permanecen altos pero oportunidades para la
    depresión o la ansiedad no son mayores que las de la
    población general. En efecto, la ansiedad y la
    depresión mismas son causadas por el alcoholismo y pueden
    ser reducidas después de la supresión del alcohol.
    La depresión y la ansiedad también pueden
    desempeñar una función principal en el desarrollo de
    alcoholismo en los ancianos y en otros quienes son sujetos a
    cambios de vida no deseados, como la jubilación, la
    pérdida de un cónyuge o amigo(a) y los problemas
    médicos.

     

    Efectos Físicos

    El alcohol no está expuesto a ningún
    proceso de digestión por lo que en su mayoría pasa
    primero al intestino delgado para después ser absorbido
    por el torrente sanguíneo. Sólo una pequeña
    parte llega directamente a la sangre a
    través de las paredes estomacales. En la sangre el alcohol
    es metabolizado (descompuesto para ser eliminado o aprovechado
    por el organismo) mediante el proceso de oxidación. Es
    decir, se fusiona con el oxígeno y se descompone de modo
    que sus elementos básicos abandonan el cuerpo de forma de
    bióxido de carbono y
    agua. El
    primer lugar de oxidación es el hígado, el cual
    descompone aproximadamente el 50% del alcohol ingerido en una
    hora. El resto permanece en el torrente sanguíneo hasta
    ser eliminado lentamente.

     

    Efectos Psicológicos

    El alcohol afecta en primer lugar al Sistema Nervioso
    Central y su ingerencia excesiva y prolongada puede provocar
    daño cerebral. Popularmente se cree que el alcohol
    incrementa la excitación, pero en realidad deprime muchos
    centros cerebrales. La sensación de excitación se
    debe precisamente a que al deprimirse algunos centros cerebrales
    se reducen las tensiones y las inhibiciones y la persona
    experimenta sensaciones expandidas de sociabilidad o euforia. Por
    eso se dice, que el alcohol "anestesia la censura interna". Sin
    embargo, si la concentración de alcohol excede ciertos
    niveles en la sangre interfiere
    con los procesos
    mentales superiores de modo que la percepción visual es
    distorsionada, la coordinación motora, el balance,
    el lenguaje y
    la visión sufren también fuertes deterioros.
    Fuertes cantidades de alcohol reducen el dolor y molestias
    corporales e inducen al sueño. Pero su uso continuo irrita
    las paredes estomacales llegando incluso a desarrollarse
    úlceras. Adicionalmente tiende a acumularse grasa en el
    hígado, interfiriendo con su funcionamiento. En
    alcohólicos crónicos se provocan graves trastornos
    cerebrales, hepáticos (cirrosis) y cardiovasculares
    (aumenta la presión sanguínea y con ello el
    riesgo de un
    infarto). Incluso, está demostrado que el alcohol
    incrementa el nivel de los triglicéridos (grasa no
    saturada o vegetal en las arterias) y con ello también el
    riesgo de un
    infarto. Finalmente, como es ampliamente conocido, el alcohol
    provoca adicción física y dependencia
    psicológica.

    ¿Qué daños provoca el alcohol en el
    organismo? En un momento dado depender de su
    concentración en la sangre que a su
    vez es determinada por los siguientes factores:
    cantidad ingerida en un periodo de tiempo, presencia
    o ausencia de alimentos en el
    estómago que retengan el alcohol y reduzcan su
    tasa de absorción, peso corporal, y eficiencia del
    hígado de la persona
    que lo ingiere

     

    QUIEN SE VUELVE ALCOHOLICO

    Sexo y edad.

    Muchas personas qué ven a un médico han
    tenido un problema relacionado con el alcohol en algún
    momento. La mayoría son hombres, pero la incidencia del
    alcoholismo en las mujeres ha estado aumentando durante los
    últimos 30 años. Para los hombres, el riesgo general
    para desarrollar alcoholismo es un 3% a un 5%, y para las mujeres
    el riesgo es un 1%.
    Las mujeres tienden volverse alcohólicas más tarde
    en la vida que los hombres, pero los problemas médicos que
    desarrollan debido al trastorno ocurren por la misma edad que
    cómo en los hombres, sugiriendo que las mujeres son
    más susceptibles a la toxicidad física del alcohol.
    Aunque el alcoholismo generalmente se desarrolla a principios de la
    edad adulta, los ancianos no son exentos. Es más, unos 3
    millones de estadounidenses mayores de la edad 60 son
    alcohólicos o tienen un problema relacionado con el
    alcohol. El alcohol afecta el cuerpo más viejo de otro
    modo; las personas que mantienen los mismos modelos de
    beber mientras envejecen fácilmente pueden desarrollar una
    dependencia de alcohol sin saberlo.

    Historia familiar y rasgos de personalidad.

    El riesgo para el alcoholismo en los hijos de padres
    alcohólicos es un 25%. El enlace familiar es más
    débil para las mujeres, pero los factores genéticos
    contribuyen a esta enfermedad en ambos géneros. Una
    familia y una
    salud
    psicológica estables no son protectoras en las personas
    con un riesgo genético. Lamentablemente, no hay manera de
    predecir qué miembros de familias alcohólicas se
    encuentran en mayor peligro del alcoholismo. En estudios, los
    hombres jóvenes con padres alcohólicos respondieron
    al alcohol de un modo diferente que las personas sin una historia familiar;
    presentaron menos signos de embriaguez y tuvieron niveles
    inferiores de las hormonas de
    estrés. En otras palabras, sostuvieron su licor mejor.
    Expertos sugieren que tales personas puedan heredar una falta de
    aquellas señales de advertencia que hacen que otras
    personas cesen de beber. Una vez se pensó que una historia familiar vinculada
    con una personalidad
    pasiva y necesidades de dependencia anormales aumentaban el
    riesgo, pero los estudios no han soportado esta teoría. Es
    importante de destacar, sin embargo, que, hereditario o no, las
    personas con alcoholismo todavía son legalmente
    responsables de sus propias acciones.

    Bebiendo en la adolescencia.

    Las personas con antecedentes familiares de alcoholismo
    tienen mayor probabilidad de
    empezar a beber antes de la edad de 19 años y de volverse
    alcohólicas. Pero cualquier persona que
    empieza a beber en la adolescencia
    está en mayor riesgo. Bebiendo temprano también
    aumenta el riesgo para el abuso de drogas.

    Grupo étnico y condiciones sociales.

    Las diferencias étnicas afectan a la
    sensibilidad. Aunque las razones biológicas por el riesgo
    alterado no se saben, las personas en ciertos grupos pueden
    estar en un riesgo menor debido a la manera en que metabolizan el
    alcohol. Algunos asiáticos tienen un gen inactivo para la
    química dehidrogenasa de alcohol. Este producto
    químico es usado por el cuerpo para metabolizar el alcohol
    etílico, y en su ausencia, las sustancias tóxicas
    se acumulan causando ruborizamiento, mareo y náusea. Las
    personas con este defecto genético, entonces, tienen
    probabilidad
    de experimentar reacciones adversas al alcohol. Este defecto no
    es completamente protector contra el beber, sin embargo,
    particularmente si hay presión social agregada, como entre
    los miembros de grupos de
    fraternidad de la universidad. Los
    riesgos para el
    alcoholismo son mayores en las personas con niveles educativos
    inferiores y en las personas que fueron desempleadas.

     

    CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO

    Cerca de 200,000 defunciones al año pueden ser
    completamente o parcialmente atribuidas al beber. El alcoholismo
    puede matar en muchas maneras diferentes. En total, reduce la
    esperanza de vida por 10 a 12 años. Entre más
    temprano una persona empieza a beber gran cantidades de alcohol
    en gran medida, mayores serán sus perspectivas de
    desarrollar enfermedades graves
    más adelante.

    La sobredosis.

    El alcohol es una droga y
    personas pueden morir de la sobredosis. Esto es un peligro
    específico para los adolescentes
    que pueden querer impresionar a sus amigos con su capacidad para
    beber alcohol pero que todavía no pueden medir los
    efectos.

     

    Accidentes y violencia.

    El alcohol juega una función mayor en más
    de la mitad de todas las muertes automovilísticas. Menos
    de dos bebidas pueden deteriorar la capacidad para conducir. El
    alcohol también aumenta el riesgo para las lesiones
    accidentales resultando de muchas otras causas. Un estudio de los
    pacientes en una sala de emergencias informó que 47% de
    las personas que fueron admitidas para lesiones probaron
    positivas para el alcohol y 35% estaban intoxicadas. De las
    personas que estaban intoxicadas, 75% mostraron evidencia de
    alcoholismo crónico. Esta enfermedad es el
    diagnóstico primario en una cuarta parte de todas las
    personas que se suicidan; el alcohol se implica en 67% de todos
    los asesinatos.

     

    Problemas médicos.

    El alcoholismo puede dañar el cuerpo en tantas
    maneras, que es imposible tratar estos problemas plenamente en un
    informe corto. Lo
    siguiente son sólo algunos de los trastornos causados por
    el consumo crónico del alcohol:

    • Cardiopatía. Aunque el consumo moderado del
      alcohol parece reducir el riesgo de los ataques
      cardíacos al mejorar los niveles de colesterol, dosis
      más grandes de alcohol pueden desencadenar latidos del
      corazón irregulares y aumentar la presión
      arterial hasta en personas sin una historia de
      cardiopatía. Un estudio principal encontró que
      personas que consumían más de tres bebidas
      alcohólicas al día tenían una
      presión arterial mayor que teetotalers, con los
      bebedores más empedernidos teniendo presiónes
      arteriales aún mayor; las personas que tomaban se iban
      de borrachera en borrachera tenían presiones arteriales
      mayores que las personas que bebió regularmente. Un
      estimado 11% de todos los casos de hipertensión son
      causados por una ingesta alcohólica excesiva. El abuso
      crónico del alcohol también puede lesionar el
      músculo del corazón que conduce a la
      insuficiencia cardíaca; las mujeres son particularmente
      vulnerables a este trastorno.
    • El cáncer. El alcohol quizás no cause
      cáncer, pero probablemente puede realzar los efectos
      carcinogénicos de otras sustancias, como el humo de
      cigarrillos. Cerca de 75% de cánceres del esófago
      y 50% de cánceres de la boca, la garganta y la laringe
      se atribuyen al alcoholismo. El alcoholismo también se
      asocia con un mayor riesgo para los cánceres
      colorrectales. El tabaquismo
      combinado con el beber realza los riesgos para
      todos estos cánceres extraordinariamente. El riesgo para
      el cáncer hepático aumenta en los
      alcohólicos y hasta el beber moderadamente -tres a nueve
      bebidas a la semana- puede aumentar las perspectivas del
      desarrollo
      del cáncer de mama en las mujeres.
    • Trastornos mentales y neurológicos. El uso
      habitual del alcohol deprime el sistema nervioso
      central, produciendo depresión clínica,
      confusión y, en los casos graves, psicosis y
      trastornos mentales. El alcohol también puede causar
      problemas neurológicos más leves, incluyendo
      insomnio y cefalea (dolores de cabeza) (especialmente
      después de beber vino rojo). Excepto en los casos
      graves, el daño neurológico no es permanente y la
      abstinencia casi siempre conduce a la recuperación de la
      función mental normal.
    • Problemas gastrointestinales (del tubo digestivo). El
      hígado en particular es puesto en peligro por el
      alcohol. Aquí, el alcohol se convierte en una sustancia
      aún más tóxica, acetaldehído, que
      puede causar daño sustancial, incluyendo cirrosis en 10%
      de personas con alcoholismo. El daño hepático es
      más común y se desarrolla más
      rápidamente en las mujeres que en los hombres con
      historias similares del abuso de alcohol. Dentro del tracto
      gastrointestinal, el alcohol puede contribuir a la causa de
      úlceras y de pancreatitis, una grave infección
      del páncreas. En una escala menor,
      puede causar diarrea y hemorroides.
    • Trastornos de la piel,
      musculares y óseos. El alcoholismo severo se asocia con
      la osteoporosis,
      la emaciación de los músculos con hinchazones y
      dolor, las heridas de la piel y
      comezón. Además, parece que las mujeres
      dependientes del alcohol confrontan un mayor riesgo para el
      daño a los músculos, incluyendo músculos
      del corazón, por los efectos tóxicos del
      alcohol.
    • Las infecciones. El alcohol suprime el sistema
      inmunitario y las personas con alcoholismo son propensas a las
      infecciones, en particular a la neumonía.
    • Problemas sexuales. El alcoholismo aumenta los
      niveles de la hormona femenina estrógeno y reduce los
      niveles de la hormona masculina testosterona, factores que
      contribuyen a la impotencia en los hombres.
    • El tabaquismo. Un
      estudio reciente concluye que alcohólicos que fuman se
      enfrentan con un riesgo mayor del tabaco que del
      alcohol. El tabaquismo es 2
      a 3 veces tan prevalente entre las personas que abusan
      sustancias que la población general; se cree que
      alcohólicos constituyen una cuarta parte de todos los
      fumadores. Más alcohólicos mueren de enfermedades relacionadas
      con el tabaco, como la
      cardiopatía o el cáncer, que de la enfermedad
      hepática crónica, la cirrosis, u otras enfermedades relacionadas
      con el beber excesivamente.
    • La diabetes. El
      alcohol puede causar hipoglicemia, una disminución en el
      azúcar sanguíneo, que es especialmente peligrosa
      para las personas con diabetes que
      están tomando insulina. Las personas que están
      intoxicadas quizás no puedan reconocer los
      síntomas de la hipoglicemia, una enfermedad
      particularmente peligrosa.
    • La malnutrición y el síndrome de
      Wernicke-Korsakoff. Una pinta de whisky proporciona cerca de la
      mitad de las calorías diarias que necesita un adulto,
      pero no tiene valor
      nutritivo. Además de reemplazar los alimentos, el
      alcohol también puede dificultar la absorción de
      las proteínas, las vitaminas y
      otros nutrientes. La malnutrición puede causar muchos
      problemas en las personas con alcoholismo, pero la carencia de
      la vitamina B tiamina es un riesgo específico. Puede dar
      lugar a una grave enfermedad, el síndrome de
      Wernicke-Korsakoff, el cual puede causar daño cerebral
      permanente y la muerte.
      En un estudio, 40% de las personas con este síndrome
      murieron durante el tratamiento del alcoholismo. Los
      síntomas son el tambaleo severo, la confusión y
      la pérdida de la memoria. Otro
      problema nutricional grave es la carencia de la vitamina B
      ácido fólico, la cual puede causar anemia
      severa.
    • Síndrome de dificultad respiratoria agudo. El
      síndrome de dificultad respiratoria agudo (ARDS, acute
      respiratory distress syndrome) es a veces una forma mortal de
      la insuficiencia del pulmón que puede ser causada por
      varias afecciones médicas (incluyendo la cirugía
      del baipás del corazón y del pulmón, una
      infección severa, el trauma, las transfusiones de
      sangre, la neumonía y otras infecciones del
      pulmón). Un estudio reciente indica que los pacientes de
      terapia intensiva con unos antecedentes del abuso de alcohol
      tienen un riesgo significativamente mayor para el desarrollo
      de ARDS durante la hospitalización.
    • Interacciones de medicamentos. Los efectos de muchos
      medicamentos son fortalecidos por el alcohol, mientras que
      otros son inhibidos. De importancia especial es su efecto de
      refuerzo sobre los medicamentos que también deprimen el
      sistema nervioso
      central, incluyendo medicamentos de antiansiedad,
      sedativos, antidepresivos y antipsicóticos. El alcohol
      interactúa con muchos medicamentos usados por
      diabéticos. Dificulta los medicamentos que previenen las
      crisis
      convulsivas y con aquellos usados para prevenir la
      coagulación de la sangre. Aumenta el riesgo para la
      hemorragia del tubo gastrointestinal en las personas que toman
      aspirina u otros medicamentos inflamatorios sin esteroides. En
      otras palabras, tomando casi cualquier medicación debe
      excluir el beber alcohol.
    • Embarazo y desarrollo
      infantil. Hasta las cantidades moderadas de alcohol pueden
      tener efectos dañinos sobre el feto en desarrollo,
      incluyendo bajo peso al nacer y un mayor riesgo para el aborto
      espontáneo. Las cantidades altas pueden causar
      síndrome alcohólico fetal, que puede dar lugar al
      daño cerebral y tanto al retardo mental como al del
      crecimiento. Un estudio reciente indica un riesgo
      significativamente mayor para la leucemia en los lactantes de
      mujeres que beben cualquier tipo de alcohol durante el embarazo.
    • Problemas para las personas mayores. Conforme
      envejecen las personas el cuerpo metaboliza el alcohol de
      manera diferente. Toma menos bebidas para intoxicarse, y los
      órganos pueden ser dañados por cantidades
      más pequeñas de alcohol. En un estudio de
      personas con cirrosis alcohólica, la tasa de mortalidad
      para las personas mayores de 60 años de edad fue 50%
      comparado con sólo 7% para los jóvenes.
      Además, hasta una mitad de los 100 medicamentos
      más prescritos para las personas mayores reacciona
      negativamente con el alcohol. Los médicos pueden pasar
      por alto el alcoholismo al evaluar a los pacientes ancianos,
      atribuyendo equivocadamente los signos del abuso de alcohol a
      los efectos normales del proceso de envejecimiento.
    • Efectos psicológicos sobre los niños.
      Casi siete millones de niños viven en hogares con al
      menos un padre alcohólico. El alcoholismo aumenta el
      riesgo para el comportamiento y el abuso violentos. Los
      niños de padres alcohólicos tienden responder
      peor que otros académicamente, tener una incidencia
      mayor de depresión, ansiedad y estrés y tener un
      autoestima
      inferior que otros niños. Los hogares alcohólicos
      son menos cohesivos, tienen más conflictos y
      sus miembros son menos independientes y expresivos que en los
      hogares no alcohólicos o con padres alcohólicos
      en recuperación. Además del riesgo hereditario
      para el alcoholismo posterior, un estudio encontró que
      41% de estos niños tenían graves problemas de
      hacer frente con las cosas y adaptarse; los efectos de un padre
      alcohólico sobre los niños pueden ser de toda la
      vida. Un estudio encontró que los niños que se
      diagnosticaron con depresión principal entre las edades
      de seis y 12 años tenían mayor probabilidad de
      tener a padres o parientes alcohólicos que los
      niños que no estaban deprimidos. Los niños con
      trastorno bipolar fueron tres veces más probables de
      tener una madre dependiente del alcohol, y los niños que
      sufrían de la depresión más probables de
      tener un padre que fue alcohólico. Hay unos 20 millones
      de niños adultos de padres alcohólicos, quienes,
      un estudio sugerió, están en mayor riesgo para
      dejar un matrimonio y
      para los síntomas psiquiátricos. El estudio
      concluyó que los únicos sucesos con mayor
      repercusión psicológica en los niños son
      los abusos sexual y físico.
    • Costos económicos. El alcoholismo y el abuso
      del alcohol le cuestan al país cerca de $135 mil
      millones de dólares cada año por los costos
      médicos y la productividad
      de trabajo perdida.

     

    CONSECUENCIAS EN NIÑOS DE PADRES
    ALCOHOLICOS

    Alrededor de 7 millones de niños americanos
    tienen padres alcohólicos. Los psiquiatras de niños
    y adolescentes
    saben que estos niños tienen un riesgo mayor para
    desarrollar problemas emocionales que los hijos(as) de padres que
    no son alcohólicos. El alcoholismo corre en familias, y
    los niños de padres alcohólicos tienen cuatro veces
    mayor probabilidad de
    ser alcoholicos que otros niños.

    Un niño de este tipo de familia puede
    tener varios problemas:

    • Sentimientos de culpa: El niño(a) puede
      sentirse que es el causante del uso de alcohol por parte de su
      padre o madre.
    • Angustia o ansiedad: Puede sentirse continuamente
      preocupado por la situación del hogar. Puede temer que
      el padre (madre) alcohólico(a) se enferme, se lesione o
      surjan peleas o violencia
      entre sus padres.
    • Verguenza: Los padres pueden dar el mensaje de que
      hay un secreto terrible en el hogar. Un niño(a)
      avergonzado(a) no invita a sus amigos a la casa y teme pedir
      ayuda a alguien.
    • Incapacidad para mantener relaciones
      interpersonales: Debido a su decepción por el
      alcoholismo de su padre (madre) muchas veces desconfía
      de los demás.
    • Confusión: Muchas veces la conducta del
      padres (madre) Alcohólica cambia repentinamente de
      cariñoso a irritable, independientemente de la conducta del
      niño(a). La rutina familiar diaria, tan importante para
      organizar su vida, queda alterada al cambiar constantemente los
      horarios de sueño, comida y otras
      actividades.
    • Enojo: El niño puede sentir enojo contra el
      padre (madre) bebedor y molestia con el progenitor no
      alcohólico por no prestarle apoyo y
      protección
    • Depresión: El niño se siente solo y
      desesperado en su empeño por cambiar la
      situación.

     

    Aunque el niño trata de mantener en secreto el
    alcoholismo de sus padres, los maestros, familiares y otros
    adultos se dan cuenta de que algo anda mal. Los psiquiatras de
    niños y adolescentes
    sugieren que la siguiente conducta en los
    niños puede ser indicativa de problemas de alcohol en el
    hogar: Pobre aprovechamiento académico, fuga del hogar o
    de la escuela. – Pocos
    o ningunos amigos, se aisla de sus compañeros de clases. –
    Conducta
    delincuente como robo, vandalismo, violencia. –
    Quejas físicas frecuentes, como dolor de estómago o
    cabeza. Abuso de droga o
    alcohol. – Agresión dirigida hacia otros
    niños.

    Algunos niños de padres alcohólicos
    tienden a asumir el rol de "padres responsables" en la familia y
    entre los amigos. Tienden a manejar el alcoholismo de sus padres
    actuando de forma controlada, dedicándose a sus estudios
    con intensidad, alcanzando un aprovechamiento superior durante
    sus años escolares, mientras se aislan emocionalmente de
    sus padres y compañeros. Sus problemas emocionales
    saldrán a la luz cuando
    lleguen a la adultez.

    Estos niños(as) se pueden beneficiar de ayuda de
    grupos como
    Al-Anon y Alateen. Ellos pueden asistir a sus sesiones aún
    cuando sus padres no estén recibiendo ayuda. La ayuda
    profesional temprana es muy importante para prevenir problemas
    mas serios incluyendo alcoholismo en los niños. El
    psiquiatra de niños y adolescentes
    puede ayudarles a resolver sus problemas y a entender que no son
    responsables por el abuso de alcohol de sus padres.

    El programa de
    tratamiento puede incluir terapia de grupo con
    otros jóvenes. Esto reduce el aislamiento que se imponen
    por ser hijos de alcohólicos. El psiquiatra de
    niños y adolescentes trabajará con frecuencia con
    el grupo familiar
    sobre todo cuando el progenitor alcohólico deje de beber.
    Así se pueden fomentar relaciones más sanas entre
    los miembros de la
    familia.

    CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO EN LA JUVENTUD
    (punto de vista eclesiástico)

    Una de las peores plagas que ha azotado a la humanidad
    es el uso excesivo del alcohol. ¡Cuántas familias
    han sido destruidas y deshechas por el licor! Profesionales con
    un futuro maravilloso han desperdiciado su vida por el
    alcoholismo. Muchos jóvenes también están
    desgraciando su vida por efectos de beber alcohol
    desenfrenadamente. En la calle se pueden ver muchas personas
    cuyas vidas han sido arruinadas por su adicción al licor.
    El problema es terrible. Ustedes seguramente conocen a alguien
    con este tipo de problema, porque en casi todas las familias,
    desgraciadamente, hay alguien con problema de alcoholismo. En las
    familias donde existe un alcohólico, sea el papá,
    la mamá o un hijo, se sufre y se derraman muchas
    lágrimas.

    Duele mucho que el alcohol, que puede decirse que es la
    peor droga, se
    promueva tanto en los medios de
    comunicación social y que se estimule tanto a las personas
    para que tomen licor. También es lamentable que en
    cualquier ocasión se utilice el licor: cuando se pone la
    primera piedra de un edificio, cuando se bautiza a un
    niño, cuando alguien se casa y aún cuando alguien
    muere. Cualquier circunstancia se aprovecha para servir licor.
    Hay que tener mucho cuidado con el alcohol, porque es una droga
    terrible e impresionante que está envenenando a
    muchísima gente. Cuando se hace la autopsia a un
    alcohólico, los médicos se asombran de lo que
    encuentran, sobre todo en el hígado y el cerebro. El
    consumo desenfrenado de alcohol, en cualquiera de sus formas,
    tiene efectos devastadores en el organismo y perjudica
    también la personalidad
    del alcohólico.

    Es importante que los jóvenes piensen y analicen
    para que se den cuenta que están creciendo en un mundo
    donde el alcohol está causando daños cada vez
    más graves. Vivimos en una sociedad a la que
    podríamos llamar «alcoholocracia», es decir,
    una sociedad que vive
    del alcohol. El Señor dice que nuestro cuerpo es templo
    del Espíritu Santo (1 Cor 6.19). Dios creó a cada
    persona con un cuerpo sano y le duele terriblemente ver la
    cantidad de hombres y mujeres que aniquilan su cuerpo, mente,
    cerebro, espíritu y alma bebiendo licor. La persona que se
    aprecia a sí misma y a los demás se cuida del
    alcohol porque sabe que no le hace ningún bien. Más
    bien destruye familias y empresas; hace
    daño a la sociedad y al país. La juventud tiene
    que defenderse de la terrible plaga del alcohol que azota a la
    sociedad. Pero, ¿qué hacer? Contesten con
    sinceridad a la pregunta, ¿Tengo yo problemas de
    alcoholismo? Tomen consciencia de que el licor representa un
    peligro muy grave. Ayuden a convencer a sus amigos, que pueden
    tener ese problema, de que el licor es muy dañino. Es
    ridículo y absurdo pensar que en una fiesta el que tiene
    un vaso de licor en la mano es el más hombre. Eso no
    es señal de virilidad, ni de ser más hombre, ni
    más adulto. Por el contrario, indica que hay un tonto
    más que se está intoxicando y puede ser candidato
    al alcoholismo.

    Jóvenes, ustedes tienen en sus manos su futuro y
    el de su patria. Unan fuerzas y hagan campañas
    públicas contra el consumo de alcohol. Apoyen y
    recomienden a Alcohólicos Anónimos, el organismo
    mundialmente reconocido que ofrece una opción a los
    alcohólicos para controlar su enfermedad.
    Alcohólicos Anónimos, y sus miles de
    capítulos afiliados en todo el mundo, es una
    institución maravillosa que ha ayudado a mucha gente a
    dejar el licor.

    Cambien de actitud y
    decidan que jamás serán alcohólicos. No
    caigan jamás en eso, al contrario, quiéranse mucho
    a sí mismos. Porque se aman y se quieren, no se dejen
    nunca conquistar por el licor. No jueguen nunca con eso, para no
    ser jamás una víctima del alcoholismo en nuestra
    sociedad. Una persona puede nacer siendo alcohólico en
    potencia, porque
    es una enfermedad adictiva hereditaria. Han visto los estragos y
    las terribles, dramáticas y funestas consecuencias que
    tiene el alcohol en la sociedad de nuestro país. Tienen
    que estar dispuestos a luchar y hacer campañas contra el
    alcohol, por amor a su
    patria y porque quieren lo mejor para todos ustedes y sus
    familias. Recuerden que sólo con la ayuda de Dios podemos
    lograr nuestra superación y alcanzar nuestras metas. Con
    El, ustedes serán . . . ¡INVENCIBLES!

    CONSECUENCIAS DEL ALCOHOL EN EL
    TRABAJO

    Los estragos causados por el alcohol en el medio
    laboral no son
    siempre aparentes a simple vista. El alcohólico es con
    frecuencia un enfermo oculto y ocultado.

    Sus trastornos de Comportamiento
    serios no suelen ser atribuidos al alcohol Hasta hace poco se le
    han aplicado en la industria
    medidas disciplinarias. Esta actitud deriva
    de un conocimiento
    erróneo e incompleto del problema.

    Los costes del alcoholismo

    El alcoholismo es una enfermedad progresiva que puede
    avanzar camuflada durante 10 ó 15 años. Es
    fácil de reconocer en estados avanzados, es bastante
    más difícil de ser detectada en estados
    intermedios. Muchos individuos llegan al trabajo la mañana
    después de la noche anterior. Para ponerse
    eufóricos tienen que tomar un trago antes de salir de
    casa, que solo dura hasta llegar al trabajo.

    Toda la jornada está sufriendo con
    síntomas de abstinencia, sólo hace el trabajo de
    rutina y aún se camufla todo lo que puede. Tiene el
    espíritu lejos de su función y está en
    constante peligro de accidente. Le asaltan remordimientos,
    está nervioso y angustiado, listo para explotar en
    cualquier momento a la más pequeña
    contrariedad.

    Causa malos entendidos con su actitud y mina
    la moral de
    sus compañeros.

    Con bastante frecuencia el alcohólico se
    convierte en autolesionista para poder
    disfrutar del tiempo libre por
    baja de accidente.

    El alcoholismo produce estragos en la industria muy
    difíciles de establecer en estadísticas, incluso si
    el problema es conocido. He aquí algunos de los
    problemas:

    • Baja de la productividad
    • Destrozo o mal uso del material
    • Deterioro de la calidad del
      producto
      fabricado
    • Disminuye el ritmo de producción donde
      está colocado
    • Gran cantidad de ausencias o tardanzas

    Estos costes aumentan con el grado de competencia o
    autoridad del
    empleado.

    Cuanto más se sube en capacidad intelectual y en
    la
    personalidad del individuo, más progresará la
    enfermedad, más se acercan los períodos de ebriedad
    y más se intensifican y ampliarán los problemas.
    Todo esto por camuflarlo y protegerlo.

    Entre los síntomas que habitualmente se producen
    y pueden servir para realizar un diagnóstico social de
    alcoholismo destacan:

    • Retraso frecuente de la llegada al
      trabajo.
    • Ausencia frecuente los días después de
      fiesta o al menos lentitud, torpeza e irregularidad en el trabajo.
      •Desapariciones frecuentes del puesto sin
      justificación previa.
    • Pequeño absentismo por enfermedades menores:
      catarros, gripes, o por pequeños accidentes
      ocurridos con periodicidad en el trabajo,
      fuera de él, en ruta.
    • Cambio progresivo de actitud del
      sujeto considerado hasta entonces como buen trabajador,
      discusiones, críticas, pequeñas faltas de las que
      busca justificarse, pequeños accidentes
      de los que propone a otros o al material como
      responsable.
    • Variaciones marcadas de humor, cóleras,
      pérdidas del interés por el
      trabajo.

    PAPEL DEL MANDO

    Este es el más directamente afectado por el
    período intermedio del alcoholismo. El tiene la
    oportunidad de observar días tras día el trabajo y
    la conducta del
    empleado. Pero, también la relación de intimidad
    con estos trabajadores le hace dudar sobre todo si no está
    seguro de la
    actitud del
    resto de los compañeros para ayudar al enfermo.

    A menudo es engañado por la frecuencia del
    bebedor, por la admisión de culpa, por sus remordimientos,
    por lo razonable de sus sentimientos y por su deseo de
    corregirse.

    El se convence de que bastará una reprimenda para
    hacerle cambiar. Esta conducta hace daño: no se trata de
    condenar al bebedor ni de sermonearle, pero es contrario a un
    tratamiento normal, eficaz y apropiado.

    El bebedor ve su juego
    descubierto y trata de defenderse con las armas que ya
    utilizó otras veces, como negar que tiene algún
    problema con la bebida, protestando contra tales faldas
    acusaciones.

    Usará las excusas corrientes y las bravatas
    acerca de su capacidad para aguantar la bebida y
    trabajar.

    El mando está mejor colocado que nadie para
    motivar al enfermo a consultar al especialista.

    No debe tratar de convencer a una persona cerrada, que
    se va a limitar a una discusión, para enfadarse y
    enfadarse, como excusa para terminar rápidamente la
    entrevista.

    Adoptará una actitud firme e inamovible,
    repitiéndole hasta convencerle, sus razones contra las
    excusas del bebedor. Le recomendará visitar
    al especialista, le dará facilidades para que
    acuda, seguirá muy de cerca su
    evolución y tratará de reintegrarlo a su puesto
    de trabajo

    ACTUAClÓN DEL SERVICIO DE
    ASISTENCIA SOCIAL

    Desde el medio interno de trabajo:

    • Analizar todo tipo de problemas presentados por el
      productor, cuya causa de los mismos pueda ser el
      alcoholismo.
    • Conseguir un buen nivel de información,
      divulgación y mentalización sobre los problemas
      derivados de esta enfermedad.
    • Campañas de Seguridad
      sobre el área de alcoholismo.
    • Reuniones y colaboración con los
      técnicos y mandos, así como compañeros,
      que informen y que ayuden a conocer el problema del
      alcohol.
    • Colaboración con los alcohólicos
      rehabilitados en la recuperación de otros
      compañeros.
    • Elaborar documentación e informes de
      mentalización de la enfermedad.
    • Colaborar con los Servicios de
      Prevención.

     

    Desde el medio ambiente
    social Establecer contactos con:

    • Organismos, Centros Hospitalarios de
      Rehabilitación.
    • Abogados, Parroquias, Vecinos y otros grupos y
      profesionales.

    Desde el medio familiar Establecer contactos
    con:

    • Las esposas.
    • Los hijos.
    • Los pacientes.
    • Los amigos.

     

    DIAGNOSTICO DEL ALCOHOLISMO

    A menudo, las primeras indicaciones del alcoholismo son
    las respuestas físicas desagradables a la supresión
    que ocurren durante los períodos aunque breves de
    abstinencia. Aún con síntomas de supresión,
    sin embargo, las personas con alcoholismo casi siempre niegan el
    problema, dejando que colegas, amigos, o familiares reconozcan
    los síntomas y tomen las primeras medidas hacia un
    tratamiento.

    El alcoholismo puede desarrollarse insidiosamente; a
    menudo no hay línea clara entre el beber
    problemático y el alcoholismo. A veces las personas
    experimentan depresión de largo plazo o ansiedad,
    insomnio, dolor crónico o estrés personal o de
    trabajo que conducen al uso del alcohol para el alivio, pero a
    menudo ningún suceso extraordinario ha ocurrido que
    podría explicar el problema del beber alcohol. Las
    personas que son alcohólicas tienen poco o ningún
    control de la
    cantidad que beben o de la duración o la frecuencia de su
    beber alcohol. Están ocupados con beber, niegan su propia
    adicción y siguen bebiendo aunque estén conscientes
    de los peligros. Con el transcurso del tiempo, algunas
    personas se vuelven tolerantes a los efectos del beber y
    requieren más para intoxicarse, creando la ilusión
    de que pueden "sostener su licor". Tienen lapsos de
    pérdida de memoria
    (black-outs) después de malestares frecuentes al otro
    día (crudas) que causan que pierdan el día de
    trabajo. Pueden beber solos y también comenzar a principios del
    día. Periódicamente dejan de beber o cambian de un
    licor duro a la cerveza o al
    vino, pero rara la vez duran estos períodos. Los
    alcohólicos severos a menudo tienen una historia de accidentes, de
    inestabilidad matrimonial y en el trabajo y problemas de salud relacionados con el
    alcohol. Los incidentes episódicos violentos y abusivos
    contra los cónyuges y los niños y una historia de
    accidentes no
    explicados o frecuentes son a menudo signos del abuso de drogas o del
    alcohol.

    Los miembros de la familia no
    siempre pueden depender de un médico para hacer un
    diagnóstico inicial, aunque los signos del alcoholismo se
    vean durante una exploración física. Aunque 15% a
    30% de pacientes que se hospitalizan sufran del alcoholismo o de
    la dependencia del alcohol, los médicos a menudo fracasan
    en examinar el problema. Los médicos quizás no
    reconozcan los síntomas o quizás no quieran
    confrontar a los pacientes. Es particularmente difícil
    diagnosticar el alcoholismo en los ancianos, donde los
    síntomas de la confusión, la pérdida de
    memoria, o el
    caerse pueden atribuirse al proceso de envejecimiento. Aunque se
    identifique el alcoholismo, los pacientes a menudo no reciben
    tratamiento para la adicción. En un estudio, 23% de
    pacientes en un hospital se encontraron tener un problema de
    alcohol, pero sólo a 7.4% se les administró un
    diagnóstico que podría haber conducido a un
    tratamiento.

    Pruebas de examen selectivo.

    Muchas pruebas de
    examen selectivo están disponibles para diagnosticar el
    alcoholismo, generalmente en forma de cuestionarios
    estandarizados que el paciente puede tomar por cuenta propia o en
    forma de una entrevista
    conducida por el médico. Dado que las personas con
    alcoholismo a menudo niegan su problema o mienten acerca de ello,
    las pruebas son
    diseñadas para obtener respuestas relacionadas con los
    problemas asociados con el beber en lugar de las cantidades de
    licor consumidas o de los hábitos específicos del
    beber. La prueba más rápida toma sólo un
    minuto; se denomina la prueba de CAGE, una sigla para las
    siguientes preguntas: © intentos de reducir (Cut) el beber;
    (A) molestia (Annoyance) con críticas acerca del beber;
    (G) culpa (Guilt) acerca del beber; y (E) uso del alcohol como un
    abridor de ojos (Eye-opener). En un estudio, 75% de las personas
    que respondieron "sí" a dos o más de las preguntas
    se identificaron correctamente como alcohólicos. Para
    examinar a las mujeres embarazadas para un problema relacionado
    con el alcohol, los médicos pueden emplear la prueba de
    CAGE pero sustituir una "T" por la "G", con la "T" representando
    tolerancia;
    la mujer
    será preguntada cuántas bebidas puede tolerar antes
    de que sienta los efectos. Una respuesta de más de dos
    bebidas indica un problema de salud potencial para la
    madre y su bebé. Otras pruebas de
    examen selectivo cortas son la Prueba de Examen Selectivo de
    Alcoholismo de Michigan (MASTIL, Michigan Alcoholism Screening
    Test), la Prueba
    de Examen Selectivo de Alcoholismo Autoadministrada (SAAST,
    Self-Administered Alcoholism Screening Test) y La
    Escala de
    Dependencia de Alcohol (ADES, The Alcohol Dependence Scale)
    [véase el cuadro]. Las pruebas
    más largas se emplean para medir las consecuencias del
    beber y el nivel de autoconocimiento del paciente. Los
    adolescentes pueden requerir diferentes tipos de pruebas de
    aquellas dadas a los adultos. En general, estas pruebas son
    exactamente iguales, y aunque ninguna prueba de examen selectivo
    ofrece un diagnóstico perfecto, son beneficiosos en muchas
    maneras. Las pruebas de examen selectivo a menudo descubren
    comportamientos de los cuales los pacientes mismos no
    están conscientes y pueden ayudar en promover el
    autoconocimiento. Son útiles en determinar la gravedad de
    la condición y el tipo de tratamientos que pueden ser
    sumamente útiles.

    Exámenes de laboratorio y
    otras pruebas.

    Pruebas para los niveles de alcohol en la sangre no son
    útiles para diagnosticar el alcoholismo porque sólo
    reflejan un momento y no el uso de largo plazo. Un
    análisis de sangre del medio del volumen
    corpuscular (MCV, mean corpuscular volume) a veces se emplea para
    medir el tamaño de los eritrocitos, que aumentan con el
    uso de alcohol. Otro tipo de análisis de sangre puede
    mostrar las elevaciones de ciertas enzimas
    hepáticas que se asocian con el abuso del alcohol. Una
    exploración física y otras pruebas deben realizarse
    para descubrir problema médicos. A veces los resultados de
    estas pruebas pueden ayudar a convencer a un paciente que busque
    tratamiento, particularmente si revelan problemas severos, como
    una exploración computadorizada de tomografía (CT)
    que muestra la
    atrofia cerebral, un análisis de sangre reportando
    daño hepático, o niveles de testosterona bajos que
    indican un riesgo para la impotencia.

    Consiguiendo que el paciente busque
    tratamiento.

    Una vez que se hace un diagnóstico, el
    próximo paso principal es consiguiendo que el paciente
    busque tratamiento. Esto a menudo requiere un esfuerzo
    colaborativo de los médicos, miembros de la familia,
    amigos y empleadores. Las reuniones de grupo entre el
    paciente y los amigos y los miembros de la familia que
    han sido afectados por el comportamiento
    alcohólico han sido muy útiles. Este enfoque de
    intervención debe ser compasivo pero un informe directo y
    honesto por cada persona que describa específicamente
    cómo han sido individualmente dolidos por el alcoholismo.
    Hasta niños pueden participar en este proceso,
    según su nivel de madurez y la capacidad para manejar la
    situación. La familia y los
    amigos deben expresar su afecto para el paciente y su compromiso
    y apoyo completos para la recuperación, pero deben
    firmemente y consistentemente exigir que el paciente busque
    tratamiento. El paciente y la familia
    plenamente deben comprender que el alcoholismo es una enfermedad
    y que las respuestas a esta enfermedad -necesidad, ansias, temor
    de la supresión- son síntomas, no fallas
    personales, así como el dolor o el malestar son
    síntomas de otras enfermedades. También deben
    comprender que el tratamiento es difícil y a veces
    doloroso, así como tratamientos para otras enfermedades
    potencialmente mortales, como el cáncer, son dolorosos,
    pero que esta es la única esperanza para una
    curación. Los empleadores pueden ser particularmente
    eficaces. Su aproximación también debe ser
    compasiva pero fuerte, amenazando al empleado con pérdida
    del empleo si
    él o ella no busca la ayuda. Algunas empresas grandes
    proporcionan acceso a programas de
    tratamiento de bajo costo o gratis
    para sus trabajadores.

    SEÑALES DE PELIGRO

    Un problema relacionado al alcohol se desarrolla
    rápido, especialmente en gente joven. Cualquiera de estas
    características es indicativo de un problema
    potencial.

    Existe un problema si tú o alguien que
    conoces:

    TOMA PARA SOPORTAR presiones de la escuela, la vida
    o escapar de los problemas.

    MANEJA en estado de ebriedad.

    TOMA MÁS Y MÁS para obtener él
    mismo niveles de ebriedad.

    EXPERIMENTA FRECUENTE DEPRESIÓN,
    irritación y enojo sin tener una causa
    aparente.

    TOMA SEGUIDO hasta el punto de
    intoxicación.

    ES HERIDO como resultado de tomar alcohol.

    NIEGA la posibilidad de tener un problema con la
    bebida.

    TIENE PROBLEMAS FÍSICOS relacionados al alcohol
    como son la fatiga, cambio de
    peso, etc.

    VA A CLASES o al trabajo estando ebrio.

    TIENE PROBLEMAS con la ley como
    resultado de tomar alcohol.

    EXPERIMENTA OLVIDOS o pérdida de memoria.

    DEPENDE DEL ALCOHOL para aliviar el dolor, la
    tensión, etc.

    Lo mejor que puedes hacer por ti es admitir que
    necesitas ayuda y buscarla lo más rápido
    posible.

    Lo mejor que puedes hacer por un amigo es hablarle
    acerca del problema y conseguirle ayuda profesional.

    TRATAMIENTO PARA LA SUPRESION DEL
    ALCOHOL

    Cuando una persona con alcoholismo deja de beber, los
    síntomas de supresión empiezan dentro de seis a 48
    horas y alcanzan su apogeo cerca de 24 a 35 horas después
    de la última bebida. Durante este período la
    inhibición de la actividad cerebral causada por el alcohol
    se revierte bruscamente. Las hormonas de
    estrés son sobreproducidas y el sistema nervioso
    central se vuelve sobreexcitado. Al entrar a un hospital, los
    pacientes deben ser dados una exploración física
    para cualquier lesión o afección médica y
    deben tratarse para cualquier problema potencialmente grave, como
    la presión arterial alta o el latido del corazón
    irregular. La meta inmediata es calmar al paciente lo más
    pronto posible. Generalmente se le dan a los pacientes uno de los
    medicamentos de antiansiedad conocidos como benzodiacepinas, los
    cuales alivian los síntomas de supresión y ayudan a
    prevenir la progresión al delirium tremens. Una
    inyección de la vitamina B tiamina puede darse para
    prevenir el síndrome de Wernicke-Korsakoff. Los pacientes
    deben ser observados durante por lo menos dos horas para
    determinar la gravedad de los síntomas de
    supresión. Los médicos pueden emplear pruebas de
    evaluación, como la Escala de
    Evaluación de Supresión del Instituto
    Clínico (CIWA, Clinical Institute Withdrawal Assessment),
    para ayudar a determinar el tratamiento y proyectar si los
    síntomas progresarán en gravedad.

    Tratamiento para los síntomas de supresión
    leves a moderados.

    Cerca de 95% de personas tienen síntomas de
    supresión leves a moderados, incluyendo agitación,
    temblores, reposo perturbado y falta de apetito. En 15% a 20% de
    personas con síntomas moderados, pueden ocurrir crisis
    convulsivas breves y alucinaciones, pero no progresan hacia el
    delirium tremens completamente desarrollado. Tales pacientes casi
    siempre pueden ser tratados como
    pacientes ambulatorios. Después de ser examinado y
    observado, el paciente generalmente es mandado a casa con un
    suministro medicamentos de antiansiedad para cuatro días,
    programado para la próxima visita y para la
    rehabilitación y es recomendado regresar a la sala de
    emergencias si los síntomas de supresión se vuelven
    severos. Si es posible, un miembro de la familia o amigo(a) debe
    apoyar al paciente durante los próximos pocos días
    de supresión.

    Tratamiento inicial para el delirium tremens.

    Cerca de 5% de pacientes alcohólicos presentan el
    delirium tremens, el cual generalmente se desarrolla dos a cuatro
    días después de la última bebida. Los
    síntomas incluyen fiebre, latido rápido del
    corazón, presión arterial alta o baja,
    comportamiento sumamente agresivo, alucinaciones y otros
    trastornos mentales. La tasa de letalidad puede ser tan alto como
    20% para las personas con delirium tremens que son no tratadas. A
    éstas personas se les administran medicaciones de
    antiansiedad intravenosamente y sus condiciones físicas
    son estabilizadas; y lo más importante, son administrados
    líquidos. Restricciones pueden ser necesarias para
    prevenir lesiones a sí mismos u a otros.

    Farmacoterapia para la supresión.

    Benzodiacepinas. Benzodiacepinas son medicamentos de
    antiansiedad que inhiben la excitabilidad del
    nervio-célula en el cerebro. Alivian los síntomas
    de supresión y facilitan que los pacientes se queden en
    tratamiento. El medicamento puede ser administrado
    intravenosamente u oralmente, según la gravedad de los
    síntomas. Para la mayoría de los adultos con
    alcoholismo, los medicamentos de acción prolongada, como
    el diazepam (Valium, Valium) o clorodiacepóxido (Librax,
    Librium), generalmente se prescriben. Para prevenir las crisis
    convulsivas, el médico puede darle al paciente una dosis
    inicial, o una prueba de carga, del diazepam de acción
    prolongada con dosis adicionales para cada una a dos horas
    posteriores en el período de supresión. Este
    régimen puede causar sedación muy pesada, y las
    personas con problemas médicos graves, en particular los
    trastornos respiratorios, pueden ser administradas dosis
    repetidas de benzodiacepinas de acción corta, como
    loracepam (Ativan, Ativan) y oxazepam (Serax), los cuales puede
    detenerse de inmediato al aparecer cualquier signo de dificultad.
    Algunos médicos cuestionan el uso de cualquier
    medicación de antiansiedad de todos modos para los
    síntomas de supresión leves. Otros creen que los
    episodios repetidos de supresión, aún las formas
    leves, que se tratan inadecuadamente pueden dar lugar a episodios
    cada vez más severos con posibles crisis
    convulsivas y daño cerebral. Benzodiacepinas generalmente
    no son prescritas por más de dos semanas o administradas
    durante más de tres noches por semana para evitar que una
    tolerancia se
    desarrolle, la cual puede desarrollarse tan poco después
    de cuatro semanas después del uso diario. La dependencia
    física puede desarrollarse precisamente tres meses
    después de la dosis normal. Las personas que
    discontinúan el uso de benzodiacepinas después de
    haberlas tomado durante períodos largos pueden
    experimentar síntomas de recaída -perturbaciones en
    el reposo y ansiedad- que se pueden desarrollar horas o
    días después de detener la medicación.
    Algunos pacientes experimentan síntomas de
    supresión causados por los medicamentos, incluyendo
    dificultades del estómago, transpiración e
    insomnio, que pueden durar de una a tres semanas. Las reacciones
    secundarias y adversas comunes son somnolencia durante el
    día y sentimientos de malestar como después de una
    borrachera (cruda). Pueden exacerbarse los problemas
    respiratorios. Benzodiacepinas son potencialmente peligrosas
    cuando se usan en combinación con alcohol. No deben ser
    tomadas por mujeres embarazadas o madres lactantes al menos que
    totalmente sea necesario.

    Otros medicamentos para la supresión leve a
    moderada. Los bloqueadores beta, como propranolol (Inderalici,
    Inderal) y atenolol (Tenormin), a veces pueden emplearse en
    combinación con una benzodiacepina. Esta clase de
    medicamentos es eficaz en desacelerar el ritmo cardíaco y
    en reducir temblores. Cuando usados solos, no alivian otros
    síntomas del alcoholismo, incluyendo las crisis
    convulsivas. Otros medicamentos que están siendo probados
    son clonidina (Catapresan, Catapres), bloqueadores del canal de
    calcio, bromocriptina y carbamacepina (Tegretol, Tegretol).
    Algunos estudios han encontrado que carbamacepina, usada
    normalmente para la epilepsia, es tan eficaz como una
    benzodiacepina en aliviar los síntomas de supresión
    y puede ser aun más eficaz para los síntomas
    psiquiátricos.

    Farmacoterapia para las crisis convulsivas y
    síntomas severos.

    Las crisis convulsivas generalmente son autolimitadas y
    tratadas sólo con una benzodiacepina. La fenitoína
    intravenosa (Dilantin) junto con una benzodiacepina puede
    emplearse en los pacientes que tienen antecedentes de crisis
    convulsivas, que tienen epilepsia, o cuyas crisis convulsivas no
    pueden controlarse. Dado que la fenitoína puede reducir la
    presión arterial, el paciente debe tener su corazón
    vigilado. Para las alucinaciones o el comportamiento sumamente
    agresivo, pueden ser administrados los medicamentos
    antipsicóticos, particularmente haloperidol (Haldol,
    Haldol). Para las personas con ritmos del corazón
    perturbados, puede ser administrada la lidocaína
    (Xylocaina, Xylocaine).

    TRATAMIENTO DE LARGO PLAZO PARA EL
    ALCOHOL

    Las dos metas básicas del tratamiento de largo
    plazo son el control estricto
    del beber a través de la abstinencia y el reemplazo total
    de los modelos
    adictivos con comportamientos satisfactorios para pasar el tiempo
    que puedan llenar el vacío que se crea cuando se ha dejado
    de beber. Algunos estudios han informado que algunas personas que
    habían sido dependientes del alcohol con el tiempo pueden
    aprender a controlar su beber y hacer tan bien como los que
    permanecen abstinentes. No hay manera de determinar, sin embargo,
    qué personas pueden dejar de beber después de una
    bebida y cuáles no. Alcohólicos Anónimos y
    otros grupos para el
    tratamiento alcohólico cuyas meta es la abstinencia
    estricta están preocupados enormemente por la publicidad
    alrededor de estos estudios, ya que muchas personas con
    alcoholismo están ansiosos para una excusa para comenzar a
    beber nuevamente. En este momento, la abstinencia es la
    única ruta segura.

    Tratamiento de enfermos hospitalizados versus
    tratamiento ambulatorio.

    Las personas con síntomas de supresión
    leves a moderados generalmente se tratan como pacientes
    ambulatorios y son asignado a grupos de apoyo, a la
    orientación, o a ambos. El tratamiento de
    hospitalización, que podría tomar lugar en un
    hospital general o psiquiátrico o en un centro dedicado al
    alcohol y al abuso de sustancias, se recomienda para los
    pacientes con delirium tremens. El régimen usual
    allí está compuesto por un examen físico y
    psiquiátrico, la desintoxicación, un tratamiento
    con psicoterapia o terapia conductual y una introducción a
    los Alcohólicos Anónimos. Debido al costo alto de la
    atención de hospitalización, actualmente se
    están cuestionando sus ventajas sobre la atención
    de pacientes ambulatorios. Un estudio comparó a los
    alcohólicos empleados quienes estaban hospitalizados o
    quienes eran tratados como
    pacientes ambulatorios con asistencia obligatoria en las
    reuniones de AA o quienes fueron permitidos elegir su propia
    opción -incluyendo ningún tratamiento en lo
    absoluto. Después de dos años, todos experimentaron
    menos problemas de trabajo, pero entre aquellos en el grupo de
    hospitalización hubo significativamente menos
    rehospitalizaciones y permanecieron abstinentes más tiempo
    que las personas en los otros dos grupos. Otro estudio analizando
    los programas de
    tratamiento para las sustancias y el alcohol encontró que
    75% de enfermos hospitalizados completaron la terapia comparada
    con solo 18% de pacientes ambulatorios. Otros estudios, sin
    embargo, no han revelado diferencia en los resultados entre los
    programas de
    hospitalización y aquellos ambulatorios. Estudios han
    intentado descubrir las características que pueden hacer
    que las personas sean más probables de salirse de los
    programas de
    hospitalización o los ambulatorios. Un estudio
    encontró que las personas que abandonan el tratamiento
    ambulatorio son más probables de ser mujeres,
    jóvenes, no cualificadas y ser personas con más de
    un tipo de adicción. Otro informó que los que dejan
    el tratamiento de hospitalización en contra del
    asesoramiento médico tienden tener trabajos, tener una
    educación universitaria y haber tenido una historia de
    dejar tratamientos.

    Psicoterapia y terapia conductual.

    Dos formas de psicoterapia diferentes, terapia
    cognoscitiva-conductual y psicoterapia de interacción en
    grupo, han sido de beneficio a las personas con alcoholismo.
    Alcohólicos Anónimos (AA), fundado en 1935, es un
    ejemplo excelente de la psicoterapia de interacción en
    grupo y permanece el programa
    más conocido para ayudar a las personas con alcoholismo.
    Ofrece una red de apoyo muy fuerte que
    emplea las reuniones en grupo disponibles los siete días
    de la semana en ubicaciones a través del mundo. Un
    sistema de
    amigos (buddy system), una comprensión del grupo sobre el
    alcoholismo y el perdón de las recaídas son los
    métodos estándar de AA para aumentar la autoestima y
    aliviar un sentido de aislamiento. La aproximación de 12
    pasos de AA hacia la recuperación incluye un componente
    espiritual que puede disuadir a las personas que carecen de
    convicciones religiosas. El rezo y la meditación, sin
    embargo, han sabido ser de gran valor en el
    proceso de curar muchas enfermedades, aún en las personas
    sin creencias religiosas específicas. Programas
    asociados para miembros, Al-Anon y Alateen, ofrecen ayuda para
    los miembros de familia y los amigos. Las terapéuticas
    cognoscitivas-conductuales utilizan un enfoque estructurado
    didáctico. Las personas con alcoholismo son dadas
    instrucciones y son asignadas tareas con la intención de
    mejorar su capacidad para hacer frente a las situaciones
    básicas de la vida, para controlar el comportamiento y
    para cambiar la manera en que piensan sobre el beber. Por
    ejemplo, se les puede solicitar a los pacientes que escriban unos
    antecedentes de sus experiencias relacionadas con el alcohol y
    que describan lo que consideran ser situaciones arriesgadas.
    Luego se les asignan actividades para ayudarles a hacer frente
    cuando sean expuestos a "las señales" -lugares o
    experiencias que desencadenan el deseo para beber. También
    se les puede asignar a los pacientes tareas que están
    diseñadas para reemplazar el beber. Un ejemplo interesante
    y exitoso de tal programa fue uno
    en el cual los pacientes fueron reclutados en un equipo de
    sófbol (softball), que les dio la oportunidad para
    practicar las aptitudes de hacer frente, desarrollar relaciones
    de apoyo y ocuparse en actividades alternativas saludables. Un
    estudio procuró determinar si ciertas personas pueden
    hacer mejor bajo una terapia que bajo otra. Investigadores
    categorizaron a los alcohólicos como ser ya sea Tipo A o
    Tipo B. Los individuos Tipo A se volvieron alcohólicos en
    una edad posterior, tuvieron síntomas o problemas
    psiquiátricos menos severos y mejores perspectivas que
    aquellos de Tipo B. Las personas en el grupo de Tipo A
    respondieron bien a la psicoterapia de interacción en
    grupo, que se enfoca en las emociones del
    individuo y en la relación con el grupo. No hicieron tan
    bien con la terapia conductual. Las personas de Tipo B se
    volvieron alcohólicos en una edad temprana, tenían
    un alto riesgo familiar para el alcoholismo, síntomas
    más severos y perspectivas peores. Este grupo hizo
    pésimo con la terapia de interacción en grupo pero
    tendió hacer mejor con la terapia conductual. Esta
    diferencia en respuesta a los dos tratamientos duraron
    todavía después de dos años.

     

    METODO PARA PONER SOBRIA A UNA PERSONA EN ESTADO DE
    EBRIEDAD

    Hay un uso interesante del Proceso de
    Localización para poner sobria a una persona. Puede hacer
    que una persona que esté borracha se ponga sobria en muy
    pocos minutos. Como la sociedad no tiene actualmente ninguna
    tecnología para entendérselas con el borracho, que
    es una vergüenza para su familia, sus amigos y a menudo para
    sí mismo, este proceso tiene un valor social y
    puede servir como línea de cooperación y ayuda a la
    policía.

    Procedimiento

    Use la orden:

    "Mire ese (objeto de la habitación)".

    A un borracho se le considera normalmente algo que,
    hasta cierto punto, no se puede confrontar y ciertamente
    él mismo no puede confrontar. Una cosa que él no
    puede confrontar es un vaso vacío. Si está
    vacío, siempre lo vuelve a llenar.

    Repita la orden, señalando cada vez un objeto de
    la habitación, tantas veces como haga falta para hacer que
    la persona se ponga sobria. No se distraiga respondiendo el
    frecuente comentario "¿Qué objeto?" Simplemente
    haga que la orden se lleve a cabo, indique que ha visto que lo ha
    hecho y dé la orden siguiente.

    Continúe hasta que la persona no esté ya
    borracha.

    No se enfade ni golpee jamás a un borracho, no
    importa cual sea la provocación.

    Este proceso no es para resolver la condición del
    alcoholismo. Hay procedimientos
    más avanzados de Cienciología, que pueden hacerse
    para remediar las condiciones que causaron que una persona sea
    alcohólica. Pero uno puede hacer mucho bien por la persona
    y los que están con ella, usando esta ayuda para
    devolverle la sobriedad.

    No nos ocupamos particularmente de tratar al borracho.
    Sino que estamos en el campo de ayudar a nuestáros
    semejantes. En una sociedad en la que la única alternativa
    es una noche en la cárcel y una multa, lo que ni la
    policía ni la persona intoxicada desean; podemos ayudar a
    ambos y solventar la situación en cuestión de
    minutos.

     

    MEDICAMENTOS PARA MANTENER LA
    ABSTINENCIA

    Disulfiram.

    Disulfiram (Antabuse) causa síntomas dolorosos,
    incluyendo ruborizamiento, cefalea (dolor de cabeza),
    náusea y vómitos si una persona bebe alcohol
    mientras tomando el medicamento. Los síntomas pueden
    desencadenarse después de beber la mitad de una copa de
    vino o la mitad de un trago (shot) de licor y duran desde una
    media hora a dos horas, según el nivel de la dosis del
    medicamento y la cantidad de alcohol consumido. Una dosis de
    disulfiram generalmente es eficaz para una a dos semanas. La
    sobredosis del medicamento puede ser peligrosa, causando
    presión arterial baja, dolor del tórax, disnea y
    hasta la muerte.
    Estudios no han revelado que el uso de disulfiram ejerza efecto
    sobre el permanecer abstinente, aunque un estudio encontró
    que el número total de días en que se bebía
    fue menos en las personas que tomaron el medicamento. El
    medicamento también puede ser más eficaz en los
    pacientes casados cuando sus cónyuges aseguran que lo
    toman.

    Naltrexone.

    Naltrexone (ReVia) por mucho tiempo se ha empleado para
    tratar la adicción narcótica pero sólo
    recientemente se aprobó para tratar el alcoholismo. Parece
    que el medicamento bloquea los efectos placenteros del alcohol.
    Cuando se emplea conjuntamente con el asesoramiento para adicciones,
    naltrexone reduce el deseo para el alcohol y ayuda a algunos
    alcohólicos a que logren abstinencia y eviten una
    recaída. En un estudio pequeño de hombres
    dependientes del alcohol, sólo 23% de los que tomaron
    naltrexone sufrieron una recaída en contraposición
    con 54% de los que no tomaron el medicamento. La reacción
    secundaria y adversa más común es la náusea
    la cual generalmente es leve y temporal. Las dosis altas causan
    daño hepático. El medicamento no debe ser
    administrada a alguien quien ha abusado los narcóticos
    dentro de una semana a 10 días.

    Acamprosate.

    Acamprosate, un medicamento que bloquea los efectos
    placenteros del alcohol al inhibir la transmisión del
    neurotransmisor ácido aminobutérico gamma (GABA,
    gamma aminobutyric acid), ha probado ser eficaz en mantener la
    abstinencia cuando combinado con una terapia para la
    adicción. Acamprosate es plenamente eficaz después
    de cerca de una semana del tratamiento. Puede causar diarrea
    ocasional.

    Los antidepresivos.

    La depresión es común entre las personas
    dependientes del alcohol y puede conducir a una tasa mayor de
    recaídas. Un estudio pequeño reciente
    informó que las personas administradas el antidepresivo
    desipramina (Norpramin, Norpramine y Pertofrane) -estuvieran
    ellos deprimidos o no- tuvieron menos días relacionados
    con el alcohol y un tiempo más largo entre recaídas
    que aquellos no tomando el medicamento.

    POR QUE SE SUFREN RECAIDAS EL
    ALCOHOLISMO

    Entre 80% y 90% de las personas tratadas para el
    alcoholismo sufren recaídas -incluso después de
    años de abstinencia. Los pacientes deben entender que las
    recaídas del alcoholismo son análogas a las
    erupciones recurrentes de las enfermedades físicas
    crónicas. Un estudio encontró que tres factores
    colocaban a una persona en alto riesgo para una recaída:
    la frustración y la ira, la presión social y la
    tentación interna. El tratamiento para las
    recaídas, sin embargo, no siempre requiere comenzar desde
    el nada (partir de cero) con desintoxicación o la
    admisión a un ambiente de
    hospitalización; a menudo, la abstinencia puede empezar el
    próximo día. Perdonándose a si mismo(a) y la
    persistencia son rasgos esenciales para la recuperación
    permanente.

     

    Estrés mental y emocional.

    El alcohol bloquea el dolor emocional y a menudo se
    percibe como un amigo fiel cuando las relaciones
    humanas fracasan; también se asocia con la libertad y una
    pérdida de inhibición que compensa las rutinas
    diarias. Cuando la persona alcohólica trata de dejar de
    beber, el cerebro busca restaurar lo que percibe como su propio
    equilibrio.
    Las mejores armas del cerebro
    contra la abstinencia son la depresión y la ansiedad (los
    equivalentes emocionales al dolor físico) que
    continúan atrayendo a la persona alcohólica hacia
    el beber mucho más después de que los
    síntomas de abstinencia físicos se hayan detenido.
    Ni la inteligencia
    es un aliado en este proceso, porque el cerebro empleará
    todos sus poderes de racionalización para persuadir al
    paciente a que regrese a beber. Es importante darse cuenta de que
    cualquier cambio de vida
    puede causar aflicción temporal y ansiedad, hasta cambios
    para el bien. Con el tiempo y la sustitución de otros
    placeres saludables, esta conmoción emocional se debilita
    y puede superarse.

     

    Relaciones sociales y la codependencia.

    Uno de los problemas más difíciles que una
    persona con alcoholismo enfrenta es estando alrededor de las
    personas que pueden beber socialmente sin peligro. Un sentido de
    aislamiento, una pérdida de gozo y la creencia del
    exbebedor de que lástima -no respeto- guia el
    comportamiento de un(a) amigo(a), puede conducir a la soledad, a
    la autoestima
    baja y a un deseo fuerte para beber. Los amigos cercanos y hasta
    los compañeros íntimos pueden tener dificultades en
    cambiar sus respuestas a esta nueva relación sobria y,
    aún peor, promover un retorno al beber. Los
    cónyuges pueden haber construido sus propias
    autoimágenes sobre el sobrevivir de sus parejas o el
    manejo de sus comportamientos difíciles y encuentran el
    significado de sus vidas amenazados por la abstinencia. Los
    amigos quizás no acepten fácilmente al amigo(a)
    sobrio(a) y tal vez más calmado(a). En tales casos, si los
    compañeros o amigos no pueden cambiar, entonces la
    separación puede ser necesaria para la supervivencia. No
    es nada extraño que, cuando confrontada con tales
    pérdidas, una persona regresa al beber. El mejor curso en
    estos casos es promover a los amigos y miembros de familia
    cercanos que busquen la ayuda también. Afortunadamente,
    grupos como Al-Anon existen para esta finalidad.

    Presiones sociales y culturales.

    Los medios de
    comunicación representan los placeres y el humor de beber
    en anuncios y en la programación. Los beneficios
    médicos de beber leve a moderadamente con frecuencia se
    divulgan, dando a los exbebedores la excusa espuria de regresar
    al alcohol para su salud.

    RIESGOS Y BENEFICIOS DE BEBER
    MODERADAMENTE

    Las personas que no deben beber bajo ninguna
    circunstancia son aquellas menores de 21 años, que tienen
    dependencia en el alcohol u otros problemas médicos, que
    están tomando medicamentos que interactúan con el
    alcohol, y las mujeres que están embarazadas. Las personas
    no deben beber antes de conducir u ocuparse en las actividades
    que requieren habilidad y atención. Un estudio reciente de
    los pacientes de sala de emergencias encontró que habiendo
    tomado más de una bebida duplicaba el riesgo para la
    lesión y más de cuatro bebidas aumentaba el riesgo
    once veces. Muchos adultos sanos pueden derivar algunas prestaciones
    salubres del beber leve a moderadamente, que en general se define
    como no más de una bebida al día para las mujeres y
    no más de dos para los hombres. Una bebida consta
    generalmente de 12-oz de cerveza, 5 oz de vino, o 1.5 oz de licor
    de una graduación de 80. Un estudio reciente
    definió el beber problemático en los hombres como
    ser más de 4 bebidas en un día o un máximo
    de 16 bebidas por semana y en las mujeres como 3 por día y
    12 por semana. El beber leve a moderadamente parece tener ciertos
    beneficios sobre los niveles de colesterol, incluyendo elevar los
    niveles de colesterol de HDL (altos niveles de HDL se consideran
    buenos) y reducir el riesgo de la cardiopatía. En los
    ancianos, puede estimular el apetito, ayudar a promover la
    función intestinal regular y mejorar el estado de
    ánimo. Puede reducir el riesgo de los accidentes
    cerebrovasculares causados por el endurecimiento de las arterias
    (aunque aumenta el riesgo del tipo de accidente cerebrovascular
    menos común, el cual es causado por
    hemorragia.)

     

    PREVENCION DEL ALCOHOLISMO

    Una de las medidas preventivas en contra del alcoholismo
    es la de establecer campañas para poder
    proporcionar información por medio de folletos,
    trípticos, en forma oral, etc., con el fin de empezar a
    hacer consciente a la población de la problemática,
    tratando de tocar puntos esenciales, tales como: qué es el
    alcoholismo, en qué consiste, por qué se dá,
    cuáles son los efectos que produce la ingestión
    excesiva de alcohol, lugares a donde se puede acudir a solicitar
    información, ayuda, etc.

    Otra medida de prevención es la de implantar
    programas dentro y fuera de las instituciones
    educativas con el fin de empezar a sembrar la semilla en las
    futuras generaciones y buscar nuevas soluciones.

    Éstas son sólo algunas posibles
    alternativas con las cuales se podrían tomar cartas en el
    asunto y de así poder frenar y
    contrarrestar la información deformante, sensacionalista,
    especulativa, manipuladora, llena de prejuicios que por lo
    regular caracterizan a los medios de
    información y comunicación masiva y de esta manera
    reducir la ignorancia.

    Con nuestra participación y la de todos ya sea
    informándonos, cambiando nuestra forma de pensar y
    teniendo un cambio de
    actitudes,
    etc., podemos enseñar, orientar y encausar a nuestros
    hijos y a las generaciones jóvenes a tomar consciencia,
    determinaciones, actitudes,
    etc., y así darles herramientas
    con las cuales puedan confrontar la problemática y tratar
    de salir avantes.

     

    BEBER RESPONSABLEMENTE

    Las actitudes
    responsables hacia la bebida deben servir para comportarnos de
    tal manera que nunca tengamos que sentirnos avergonzados o
    arrepentidos de nuestra conducta. Así, para el individuo
    que bebe ocasionalmente o con regularidad, pero que no es un
    alcohólico y está consciente del peligro de llegar
    a serlo, existen ciertas normas o reglas
    que le permiten con seguridad evitar
    el estado de
    ebriedad y sus consecuencias. Tales normas,
    traducidas a consejos que pueden servir a toda persona, son las
    siguientes:

    • 1

    Reconoce tus verdaderos límites. Casi todos los
    individuos que beben tienden a presumir que "aguantan" más
    que otros, pero esto es algo sin sentido. Aparte de que el
    "aguante" mayor o menor no es motivo de orgullo, casi siempre se
    produce un autoengaño al no querer reconocer que se
    está ebrio cuando ya los demás lo notan con
    seguridad.

    • 2

    Come mientras bebes. Los alimentos se
    mezclan con el alcohol y evitan que su absorción sea
    demasiado rápida. Muchas personas disfrutan mejor la
    comida si la acompañan con bebidas de baja
    graduación alcohólica. También hay que
    añadir que existen factores psicológicos que
    inducen a beber menos si al mismo tiempo se consumen alimentos
    sólidos.

    • 3

    No tomes rápidamente. Bebe para disfrutar y
    degustar tu bebida, no para buscar los efectos del alcohol. Como
    observación, sabemos que el bebedor que "se adelanta" y
    que apura a sus compañeros "para que no se le queden
    atrás", es por lo regular alguien que no se detiene
    fácilmente y que casi siempre llega a la
    embriaguez.

    • 4

    Acepta la invitación a tomar una bebida
    sólo cuando realmente lo desees. No debes admitir ninguna
    presión para beber cuando no quieres. Si lo permites,
    niegas el valor que
    puede tener el departir con otros una situación amable en
    la que se ingiera moderadamente bebidas
    alcohólicas.

    • 5

    Evita "tragos" aquí y allá. Ciertos
    individuos toman a cualquier hora, y a toda hora ofrecen un
    "trago". Pero no tienes por qué aceptarlo, sobre todo si
    se trata de tomar por tomar.

    • 6

    Si comes fuera de tu casa y tienes que regresar
    manejando tu automóvil, es preferible que no ingieras
    alcohol. En todo caso, bebe moderadamente y con la comida, nunca
    después. Está plenamente comprobado que la
    capacidad de conducir un vehículo disminuye mucho incluso
    con bajos niveles de alcohol en la sangre.

    • 7

    Siempre que puedas, evita la bebida fuera del ambiente
    familiar. Muchos de quienes toman en los bares (no todos, por
    supuesto) buscan más bien los efectos del alcohol que la
    relación social. Esto no quiere decir que el "tomar la
    copa con los amigos" sea una irresponsabilidad, todo
    dependerá de si se respetan las "reglas" que estamos
    recomendando.

    • 8

    No tomes para "relajarte" o tranquilizarte, cuando lo
    que realmente necesitas es un cambio de
    actividad o un poco de descanso. Tomar cada vez que estás
    intranquilo, preocupado o deprimido, puede convertir al alcohol
    en una necesidad que te conduzca hacia el alcoholismo.

    Alcohólicos Anónimos

     

    Definición de "Alcohólicos
    Anónimos"

     

    A continuación aparece la definición de
    A.A. que se encuentra en la literatura básica de
    la Comunidad y que
    se cita con frecuencia en las reuniones de A.A.:

    ALCOHOLICOS ANONIMOS es una comunidad de
    hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y
    esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros
    a recuperarse del alcoholismo.

    El único requisito para ser miembro de A.A. es el
    deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de A.A. no se pagan
    honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias
    contribuciones.

    A.A. no está afiliada a ninguna secta religiosa,
    partido político, organización o institución
    alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se
    opone a ninguna causa.

    Nuestro objetivo
    primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros
    alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.

     

    Alcohólicos Anónimos también se
    puede definir como una sociedad compuesta por más de
    2,000,000 de alcohólicos recuperados en los Estados Unidos,
    Canadá y otros países. Estos hombres y mujeres se
    reúnen en grupos locales que cuentan con un puñado
    de miembros en algunos lugares y con centenares de personas en
    las ciudades más grandes.

    En la actualidad, las mujeres representan el 35 por
    ciento del total de miembros.

     

    A.A. y el Alcoholismo

    A.A. se interesa únicamente en la
    recuperación personal y la
    sobriedad sostenida de los alcohólicos individuales que
    recurren a la Comunidad para
    ayuda. Alcohólicos Anónimos no se mete en los
    campos de investigación sobre el alcoholismo, tratamiento
    médico y psiquiátrico, educación, ni en
    propaganda
    alguna, pero sus miembros individuales pueden participar en tales
    actividades como particulares.

    La Comunidad ha
    adoptado una política de "cooperación, sin
    afiliación" con otras organizaciones
    que se interesan en el problema de alcoholismo.

    Tradicionalmente, Alcohólicos Anónimos no
    solicita ni acepta ayuda económica de fuentes
    ajenas, y los miembros mantienen su anonimato ante la prensa y
    demás medios de
    comunicación y siempre a nivel público.

    La experiencia de A.A. siempre ha estado a la libre
    disposición de quien lo busque—gente de comercio y de
    la religión, educadores, representantes de las fuerzas
    militares, autoridades de instituciones,
    representantes de síndicos de obreros y otras muchas
    personas. Pero A.A. nunca respalda, recomienda o se afilia a
    otros programas en el campo del alcoholismo, ni expresa ninguna
    opinión al respecto, ya que tales acciones
    estarían fuera del ámbito del objetivo
    primordial de la Comunidad.

     

    Es AA para usted?

    Sólo usted puede tomar la decisión de
    probar A.A.—si le parece que el programa le puede
    ayudar.

    Nosotros los miembros de A.A. llegamos al programa porque
    reconocimos finalmente que no podíamos controlar nuestra
    forma de beber. Al principio estábamos poco dispuestos a
    admitir que nunca podríamos beber sin peligro. Pero los
    miembros experimentados de A.A. nos explicaron que
    sufríamos de una enfermedad. (Así nos había
    parecido durante largos años!) Nos enteramos de que mucha
    gente estaba afligida por los mismos sentimientos de
    culpabilidad, soledad y desesperación que nosotros
    teníamos. Descubrimos que teníamos esos
    sentimientos porque padecíamos de la enfermedad del
    alcoholismo.

     

     

    Tomamos la decisión de tratar de hacer frente a
    la realidad de los efectos del alcohol en nuestras vidas. A
    continuación se encuentran algunas de las preguntas que
    tratamos de contestar con sinceridad. Si respondimos SÍ a
    cuatro o más preguntas, lo tomamos como indicación
    de que teníamos un grave problema con la bebida.
    Pruébelo usted. Recuerde, no es una vergüenza
    enfrentarse al hecho de que se tiene un problema.

    Responda SI o NO a las siguientes preguntas:

    1 – Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una
    semana o más, sin haber podido cumplir el
    plazo?

    La mayoría de los A.A. hicimos todo tipo de
    promesas a nosotros mismos y a nuestras familias. No pudimos
    cumplirlas. Luego llegamos a A.A., y A.A. nos dijo: Trate de no
    beber hoy. (Si no bebe hoy, hoy no se
    emborrachará.)

    2 – Le fastidian los consejos de otras personas en
    cuanto a su forma de beber—le gustaría que dejasen
    de entrometerse en sus asuntos?

    En A.A. no decimos a nadie lo que tiene que hacer.
    Hablamos simplemente de nuestras experiencias con la bebida, los
    líos en que nos metíamos, y cómo logramos
    dejar de beber. Nos agradaría ayudarle si así lo
    desea.

     

    3 – Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto
    de evitar emborracharse?

    Intentamos multitud de trucos. Nos hacíamos
    bebidas suaves. Tomábamos solamente cerveza. No
    tomábamos cócteles. Bebíamos solamente los
    fines de semana. Todo lo que se pueda imaginar, ya lo hemos
    probado. Pero si tomábamos algo que contuviera alcohol,
    generalmente acabábamos por emborracharnos.

    4 – Se ha tenido que tomar algún trago al
    levantarse por la mañana durante el año
    pasado?

    Necesita un trago para ponerse en marcha, o para
    quitarse los temblores? Esta es una indicación bastante
    segura de que usted no es un bebedor "social".

    5 – Tiene envidia de las personas que pueden beber sin
    meterse en líos?

    Casi todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez por
    qué no somos como la mayoría de la gente, que
    pueden realmente tomarlo o dejarlo.

    6 – Ha tenido algún problema relacionado con la
    bebida durante el año pasado?

    Sea sincero! Los médicos dicen que si se tiene un
    problema con el alcohol y se sigue bebiendo, el problema va a
    empeorar, nunca mejorar. Al final, morirá, o
    acabará en una institución para pasar confinado lo
    que le quede de vida. La única esperanza está en
    dejar de beber.

    7 – Ha causado su forma de beber dificultades en
    casa?

    Antes de llegar a A.A., casi todos solíamos decir
    que lo que nos impulsaba a beber eran nuestros problemas
    familiares o las personas con quienes vivíamos. No se nos
    ocurrió nunca que la bebida lo hacía todo cada vez
    peor, que nunca solucionó problema alguno.

    8 – Trata usted de conseguir tragos "extras" en las
    fiestas, por temor de no tener suficiente?

    La mayoría de nosotros solíamos tomarnos
    "unos cuantos" tragos antes de ir a una fiesta, si
    creíamos que no nos iba a bastar la ración. Y si no
    nos servían con la suficiente rapidez, íbamos a
    otra parte para conseguir más.

    9 – Persiste usted en decir que puede dejar de beber en
    el momento que quiera, a pesar de que sigue
    emborrachándose cuando no quiere?

    Muchos de nosotros nos engañábamos
    diciendo que bebíamos porque queríamos beber.
    Después de unirnos a A.A., llegamos a saber que una vez
    que empezábamos a beber, no podíamos
    parar.

    10 – Ha faltado a su trabajo o a la escuela a causa
    de la bebida?

    Muchos de nosotros ahora reconocemos que a menudo nos
    ausentábamos "por estar enfermos" cuando en realidad
    estábamos con resaca o borrachos.

    11 – Ha tenido "lagunas mentales"?

    Ha pasado horas o días bebiendo sin poder
    acordarse de lo que hizo o qué le pasó? Al llegar a
    A.A., descubrimos que esa era una indicación bastante
    segura del alcoholismo.

    12 – Ha pensado que llevaría una vida mejor si no
    bebiera?

    Muchos de nosotros empezamos a beber porque la bebida
    hacía que la vida nos pareciera más agradable, al
    menos por algún tiempo. Luego nos sentimos atrapados.
    Estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber.
    Estábamos hartos de estar hartos y recurrimos a
    A.A.

     

    Cuál es su resultado?

    Respondió SÍ a cuatro o más
    preguntas? De ser así, es probable que tenga un problema
    con el alcohol. Por qué decimos esto? Porque miles de
    miembros de A.A. lo han dicho durante muchos años. La dura
    experiencia les ha enseñado la verdad respecto a sí
    mismos.

    Pero repetimos que solamente usted puede decidir si le
    parece que A.A. le puede ser útil. Considérelo con
    mente abierta. Si responde afirmativamente, nos agradaría
    enseñarle cómo nosotros logramos dejar de beber. No
    tiene que hacer más que llamarnos.

    A.A. no promete resolver los problemas de su vida. Pero
    podemos enseñarle cómo vamos aprendiendo a vivir
    sin beber "un día a la vez." Nos mantenemos alejados de
    aquel primer trago. Si no nos tomamos el primer trago, no
    podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida,
    encontramos la vida mucho más fácil de
    manejar.

     

    El Programa de
    Recuperación

    El éxito relativo del programa de A.A. parece que
    se debe al hecho de que un alcohólico que ya no bebe tiene
    una capacidad extraordinaria para "alcanzar" y ayudar a un
    bebedor desenfrenado.

    En su forma más sencilla, el programa de A.A.
    funciona cuando un alcohólico recuperado cuenta al
    principiante la historia de su propia carrera problemática
    de bebedor y le describe lo que ha encontrado en A.A. y le invita
    a unirse a la Comunidad.

    La esencia del programa sugerido para la
    recuperación personal se
    encuentra en los "Doce Pasos," que describen la experiencia de
    los miembros pioneros de la Sociedad:

    • 1. Admitimos que éramos impotentes ante el
      alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto
      ingobernables.

      2. Llegamos a creer que un Poder
      superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano
      juicio.

      3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras
      vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo
      concebimos.

      4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario
      moral de
      nosotros mismos.

      5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante
      otro ser humano, la naturaleza
      exacta de nuestros defectos.

      6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios
      nos liberase de nuestros defectos.

      7. Humildemente le pedimos que nos liberase de
      nuestros defectos.

      8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a
      quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a
      reparar el daño que les causamos.

      9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible
      el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba
      perjuicio para ellos o para otros.

      10. Continuamos haciendo nuestro inventario
      personal y
      cuando nos equivocábamos lo admitíamos
      inmediatamente.

      11. Buscamos a través de la oración y
      la meditación mejorar nuestro contacto consciente con
      Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole
      solamente que nos dejase conocer su voluntad para con
      nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

      12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como
      resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los
      alcohólicos y de practicar estos principios en
      todos nuestros asuntos.

    No se pide a los principiantes que acepten ni que sigan
    estos Doce Pasos en su totalidad si no se sienten dispuestos o
    capaces de hacerlo. Por lo general, se les pide que mantengan una
    amplitud de mente, que asistan a reuniones en las que los
    alcohólicos recuperados describen sus experiencias
    personales en lograr su sobriedad, y que lean la literatura de A.A. que
    expone e interpreta el programa de A.A.

    Normalmente, los miembros de A.A. recalcan a los
    principiantes el hecho de que solamente los bebedores problema,
    por sí solos, pueden determinar si en realidad son o no
    son alcohólicos.

    Al mismo tiempo, se les destaca el hecho de que toda la
    evidencia médica disponible indica que el alcoholismo es
    una enfermedad progresiva, y que aunque no se puede curar en el
    sentido usual del término, puede ser detenida por la
    abstinencia del alcohol en todas sus formas.

     

    Las Reuniones de A.A.

    Los dos tipos de reunión más comunes de
    A.A. son:

    REUNIONES ABIERTAS: Como indican los términos,
    las reuniones de este tipo están abiertas a los
    alcohólicos y a sus familias, así como a cualquier
    persona que se interese en solucionar un problema personal con la
    bebida o en ayudar a otra persona a solucionar un problema con el
    alcohol.

    La mayoría de las reuniones abiertas siguen un
    formato más o menos fijo, aunque en algunas áreas
    se han elaborado distintas variaciones. El coordinador describe
    el programa de A.A. en forma resumida para los principiantes que
    haya en el auditorio y luego presenta a uno, dos o tres oradores
    que cuentan sus propias historias de bebedores y pueden a veces
    ofrecer sus interpretaciones personales de A.A.

    A mitad de la reunión normalmente hay un
    período para hacer anuncios locales de A.A., y el tesorero
    pasa el sombrero para sufragar el alquiler del salón de
    reunión, los gastos de
    literatura y
    costos
    accesorios. A menudo, después de cerrar la sesión,
    los participantes se reúnen sin ceremonia para tomar
    café u otros refrescos y charlar.

    REUNIONES CERRADAS: Estas reuniones son solo para los
    alcohólicos. Deparan a los miembros una oportunidad de
    compartir, unos con otros, en lo referente a problemas
    relacionados con formas y costumbres de beber, así como a
    sus esfuerzos para lograr una sobriedad estable. También
    les permiten discutir sobre diversos elementos del programa de
    recuperación.

    En las reuniones abiertas, se les recuerda a los
    invitados que las opiniones e interpretaciones que escuchen
    allí son únicamente las del orador que las exprese.
    Todos los miembros tienen perfecta libertad de
    interpretar el programa de recuperación según su
    propia luz, pero nadie
    puede hablar por el grupo local o por A.A. en su
    totalidad.

     Las Tradiciones de A.A.

    Durante su primera década, A.A., como comunidad,
    iba acumulando una experiencia sustancial que indicaba que
    ciertos principios y
    actitudes a
    nivel de grupo tenían un gran valor para
    asegurar la supervivencia de la estructura de
    la Comunidad. En 1946, los fundadores y miembros pioneros de A.A.
    resumieron estos principios y los
    pusieron por escrito en la revista
    internacional de la Comunidad, el A.A. Grapevine bajo el
    título de las Doce Tradiciones de Alcohólicos
    Anónimos, las cuales fueron aceptadas y aprobadas por la
    comunidad en pleno en la Convención Internacional de A.A.,
    celebrada en Cleveland, Ohio en 1950.

    • 1. Nuestro bienestar común debe tener la
      preferencia; la recuperación personal depende de la
      unidad de A.A.

      2. Para el propósito de nuestro grupo solo
      existe una autoridad
      fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la
      conciencia
      de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más
      que servidores de
      confianza. No gobiernan.

      3. El único requisito para ser miembro de
      A.A. es querer dejar de beber.

      4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en
      asuntos que afecten a otros grupos de A.A. o a A.A.
      considerado como un todo.

      5. Cada grupo tiene un solo objetivo
      primordial: llevar el mensaje al alcohólico que
      aún está sufriendo.

      6. Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar
      o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o
      empresa
      ajena, para evitar que los problemas de dinero,
      propiedad
      y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo
      primordial.

      7. Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente
      a sí mismo, negándose a recibir contribuciones
      de afuera.

      8. A.A. nunca tendrá carácter
      profesional, pero nuestros centros de servicio
      pueden emplear trabajadores especiales.

      9. A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero
      podemos crear juntas o comités de servicio
      que sean directamente responsables ante aquellos a quienes
      sirven.

      10. A.A. no tiene opinión acerca de asuntos
      ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca
      debe mezclarse en polémicas
      públicas.

      11. Nuestra política de relaciones
      públicas se basa más bien en la
      atracción que en la promoción; necesitamos
      mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa,
      la radio y el
      cine.

      12. El anonimato es la base espiritual de todas
      nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer
      los principios a las personalidades.

    Aunque las Doce Tradiciones no son obligatorias para
    ningún grupo, una mayoría abrumadora de miembros
    las han adoptado como base para ampliar las relaciones "internas"
    y públicas de A.A.

     

    La Importancia del Anonimato

    Tradicionalmente, los miembros de A.A. siempre han
    cuidado de mantener su anonimato a nivel público: ante la
    prensa,
    la radio, la
    televisión y el cine.

    En los primeros días de A.A., cuando la palabra
    "alcohólico" llevaba un estigma más grande que hoy,
    era fácil entender esta desgana de identificarse—y
    de hacerse publicidad.

    A medida que iba creciendo la Comunidad de A.A., pronto
    se hicieron evidentes los valores
    positivos del anonimato.

    Primero, sabemos por experiencia que muchos bebedores
    problema vacilarían en recurrir a A.A. si creyeran que su
    problema sería un asunto de discusión
    pública, aun si fuera por inadvertencia. Los principiantes
    deben tener la posibilidad de buscar ayuda con plena seguridad de que
    no se revele su identidad a
    nadie fuera de la Comunidad.

    Además, creemos que el concepto del
    anonimato personal también tienen una significación
    personal para nosotros—que contribuye a refrenar los
    impulsos de reconocimiento personal, y de poder, prestigio y
    riqueza que han provocado dificultades para otras sociedades.
    Nuestra eficacia relativa
    en trabajar con los alcohólicos podría verse
    perjudicada en alto grado si buscáramos o
    aceptáramos el reconocimiento público.

    Aunque todo miembro de A.A. tienen perfecta libertad de
    interpretar la tradición de A.A. según le parezca,
    no se reconoce a ningún individuo como portavoz de la
    Comunidad a nivel local, nacional o internacional. Cada miembro
    habla únicamente por sí mismo.

    A.A. tiene un deuda de gratitud con todos los medios de
    comunicación, por lo que han contribuido a lo largo de los
    años a reforzar la Tradición de anonimato. De vez
    en cuando la Oficina de
    Servicios
    Generales se pone en contacto con todos los medios de
    comunicación principales en los Estados Unidos y
    Canadá, para describirles la Tradición y pedirles
    que cooperen en asegurar que se cumpla.

    Por diversas razones, un miembro de A.A. puede "romper
    su anonimato" deliberadamente ante el público. Ya que es
    un asunto de elección y conciencia
    personales, obviamente, la Comunidad como totalidad no tiene
    ningún control sobre
    tales desviaciones de la tradición. No obstante, queda
    bien claro que los miembros que lo hacen no tienen la
    aprobación de la mayoría abrumadora de sus
    compañeros de A.A.

    Política Financiera

    A lo largo de los años, Alcohólicos
    Anónimos ha afirmado y reforzado una tradición de
    ser completamente automantenida, y de no solicitar o aceptar
    contribuciones de personas no-A.A. Las contribuciones que llegan
    a la G.S.O. provenientes de fuentes ajenas
    son devueltas al remitente con una nota que explica la postura de
    A.A. con respecto al asunto del automantenimiento.

    En los EE.UU. y Canadá, la contribución al
    mantenimiento
    de los servicios
    mundiales de A.A. que los miembros individuales de A.A. pueden
    hacer se limita a la cantidad de $1,000 al año.

    Al nivel de grupo, los gastos supuestos
    por el alquiler del lugar de reunión, por café,
    refrescos y literatura de A.A. se
    sufraga con dinero que se
    recoge "pasando el sombrero." La mayoría de los grupos
    reserva una parte de su colecta para contribuir al mantenimiento
    de los servicios
    mundiales de A.A.

    Todas las contribuciones son voluntarias. No es
    necesario pagar honorarios ni cuotas para ser miembro de A.A.
    Todos los grupos se benefician de las actividades de la G.S.O.,
    aunque no todos contribuyen a su mantenimiento.

    Los ingresos
    provenientes de la venta de libros y otra
    literatura
    aprobada por la Conferencia
    siempre han sido un factor importante en el mantenimiento
    de los servicios de
    la G.S.O. y a menudo han asegurado la continuación de
    dichos servicios, en épocas en las que las contribuciones
    no eran de una cantidad suficiente para sufragarlos.

     

    Solitarios e Internacionalistas

    Internacionalistas

    (los A.A. marineros)

    Aproximadamente 145 personas, hombres y mujeres, que
    sirven en las fuerzas navales o que son miembros de la marina
    mercante, se describen como "Internacionalistas de A.A." Miembros
    del personal de la Oficina de
    Servicios Generales mantienen correspondencia con los
    Internacionalistas y facilitan que se intercambien cartas entre
    ellos mismos. Los Internacionalistas han establecido y fomentado
    el desarrollo de grupos locales de A.A. en muchos puertos de
    países extranjeros.

    Solitarios

    Unos 333 hombres y mujeres que viven en áreas
    aisladas en todas partes del mundo (o en áreas en las que
    no ha sido posible formar grupos locales) aparecen en la lista de
    la Oficina de
    Servicios Generales como Solitarios. Muchos de ellos lograron su
    sobriedad sin otro recurso que el estudio de la literatura de
    A.A. Los Solitarios mantienen correspondencia con la G.S.O. y con
    sus compañeros solitarios de otras partes del mundo. En
    algunos casos, notablemente en instalaciones militares de
    ultramar, los Solitarios han fundado grupos locales de
    A.A.

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