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Anatomia: Cavidad Orbitaria




Enviado por paulacampos18



     

    INTRODUCCIÓN

    El cuerpo humano
    posee distintos sistemas los que
    en conjunto posibilitan la vida. Cada uno de ellos cumple
    importantísimas funciones, dentro
    de las cuales se encuentra la no despreciable función
    del sistema
    óseo. El sistema
    óseo, corresponde al esqueleto, el que no sólo
    cumplirá una función de armazón sino que
    tendrá además una función de
    protección de estructuras
    nobles, como puede ser su disposición en la
    configuración de la bóveda craneana o de la caja
    torácica, constituyendo además, unidad funcional en
    el aparato locomotor, permitirá que tomen inserción
    diversos músculos, que junto con las articulaciones
    obtendremos los diversos tipos de palancas de la física
    clásica, que permitirá los movimientos.

    Al articularse los huesos de la cara
    entre sí y con los de la base del cráneo se
    originan una serie de cavidades más o menos amplias, a
    saber; las cavidades orbitarias, las fosas nasales, las fosas
    cigomáticas, las fosas pterigomaxilares y la cavidad
    bucal, cavidades cuya clara comprensión es necesaria para
    el
    conocimiento de las partes blandas que alojan en estado
    fresco.

    En esta ocasión analizaremos la Cavidad
    Orbitaria
    la que aloja en su interior al globo ocular y
    sus anexos.

    En este trabajo tendremos como objetivo
    comprender e identificar, claramente, las diferentes estructuras
    óseas de la cavidad orbitaria y también los
    músculos que las rodean, debemos comprender además,
    el funcionamiento y relación que tienen estas estructuras
    en conjunto y las patologías que afectan al órgano
    alojado en dicha cavidad.

    ANATOMÍA DE LA CAVIDAD ORBITARIA

    Las órbitas son dos extensas y profundas
    cavidades que se encuentran entre la cara y el cráneo,
    destinadas a alojar los globos oculares y sus principales
    anexos.

    UBICACIÓN:

    Están situadas simétricamente a cada lado
    de la línea media, por debajo de la cavidad craneal por
    encima del seno maxilar, las órbitas están
    separadas de las fosas nasales por las masas laterales del
    etmoides y el unguis. Se observa una
    órbita izquierda y una derecha.

    FORMA Y DIMENCIONES

    Cada una de las cavidades orbitarias tiene la forma de
    una pirámide cuadrangular hueca cuya base se dirige hacia
    delante y le vértice hacia atrás.

    El eje mayor de la órbita es oblicuo hacia
    atrás y hacia adentro, prolongándose hacia el
    occipital, con una profundidad mas o menos de 45mm,
    encontrándose por detrás y por de bajo del
    esfenoides. El ancho de la base es en
    término medio de unos 40mm y su altura es aproximadamente
    de 35mm. La medida que separa a ambas órbitas, al nivel de
    la base, es por termino medio de 25mm.

     

    Para el estudio más detallado de la cavidad
    orbitaria, hemos de considerar:

    – la base, que corresponde a su parte
    anterior,

    – al vértice, situado en su parte
    posterior

    – las cuatro paredes

    – los cuatro bordes o
    ángulos

     

    Base

    La Base de la órbita, también de nominada
    abertura facial o anterior de la órbita, tiene forma
    cuadrilátera y mide aproximadamente 40 mm de ancho y 35 mm
    de altura. Su contorno, llamado reborde orbitario,
    está constituido; por arriba, por el arco orbitario del
    frontal y por las dos apófisis orbitarias del mismo hueso;
    por fuera, por el borde superointerno del hueso
    malar; por abajo, por este mismo borde en su mitad externa y por
    el maxilar superior en la mitad interna; por dentro, por la
    cresta lagrimal anterior. Por encima de esta cresta, el reborde
    orbitario se borra en una extensión de 1 a 1.5 cm, hasta
    la extremidad interna del arco orbitario del frontal.

    En el borde superior (reborde orbitario)
    de la base de la órbita se encuentran: 1)la
    escotadura o agujero supraorbitario
    , situado a 3 cm,
    aproximadamente de la línea media y convertida muy
    frecuentemente en un verdadero agujero; 2) la escotadura
    frontal interna
    , por dentro de la anterior y mucho menos
    marcada, llamada también fosita troclear,
    que presta inserción a la polea del oblicuo
    mayor.

    Vértice

    El vértice de la órbita corresponde a la
    porción más interna y más ancha de la
    hendidura esfenoidal. Se encuentra en este punto un
    surco estrecho cuyo labio anterior sobresale y se convierte en el
    llamado tubérculo infraóptico, mas o menos
    desarrollado según los sujetos. En el surco y en el
    tubérculo se inserta el tendón o anillo de
    Zinn
    .

     

    Paredes o Caras

    Las paredes o caras son cuatro: superior,
    inferior, externa e interna.
    Todas tienen forma de
    triángulo con la base hacia delante y el vértice
    hacia atrás.

     

    1)Pared Superior o Bóveda
    Orbitaria:

    La pared superior, de forma triangular, está
    formada hacia delante por la lámina horizontal del frontal
    y hacia atrás por el ala menor del esfenoides.
    Cóncava, su concavidad es más marcada en la parte
    anterior que en la posterior. Se encuentra en esta pared: 1)
    hacia delante y hacia fuera, la fosa o fosita
    lagrimal
    ; 2) hacia delante y hacia adentro la
    fosita troclear, que presta inserción a la
    polea del oblicuo mayor; 3) hacia atrás, la sutura
    frontoesfenoidal
    , que articula el frontal con el ala
    menor del esfenoides. Esta pared corresponde al compartimento o
    fosa anterior de la base del cráneo y, por consiguiente,
    está en relación con los lóbulos
    frontales
    del cerebro. Muy
    gruesa en la parte anterior cerca del reborde orbitario, es
    extremadamente delgada en lo restante de su
    extensión.

    2)Pared Inferior, Piso o Suelo de la
    Orbita:

    Es también triangular, forma un plano inclinado
    hacia abajo, hacia fuera y hacia delante. Está
    constituida: hacia adelante y hacia adentro, por la cara
    orbitaria de la apófisis piramidal del
    maxilar superior; hacia adelante y hacia fuera, por
    la cara interna de la apófisis orbitaria del
    hueso malar; hacia atrás, por la carilla
    superior de la superficie no articular de la apófisis
    orbitaria del palatino.

    Se encuentran en esta pared: 1) las suturas que unen el
    maxilar superior y el hueso malar, hacia fuera, y con la
    apófisis orbitaria del palatino hacia atrás; 2) el
    canal infraorbitario o suborbitario, el cual después de un
    trayecto de unos 2 cm, se transforma en un conducto completo, que
    conforme se ha comprobado en todos los casos estudiados, viene a
    abrirse en la cara por el agujero suborbitario.

    3)Pared Interna:

    Esta pared es muy delgada y muy frágil, casi
    vertical y paralela al plano sagital está sin embargo,
    ligeramente inclinada hacia abajo y hacia fuera. Es
    cuadrilátera, casi rectangular y alargada de adelante
    hacia atrás. Considerada de adelante hacia atrás,
    está formada: por la apófisis ascendente del
    maxilar superior, el unguis, el hueso plano del etmoides y la
    parte anterior de la cara lateral del cuerpo esfenoides. Desde
    luego vemos en esta cara las tres suturas verticales que unen
    entre sí estos cuatro huesos.

    Luego se distingue un canal siempre muy marcado, el
    canal lacrimonasal, que se encuentra en la parte
    más anterior, inmediatamente detrás de la
    apófisis ascendente del maxilar superior. Este canal no es
    exactamente vertical, sino ligeramente oblicuo de arriba abajo,
    de dentro a fuera y delante atrás. Por arriba, se extiende
    hasta la apófisis orbitaria interna, en donde termina
    insensiblemente; por abajo, se continúa con el conducto
    nasal.

    Desde el punto de su constitución anatómica, el canal
    lacrimonasal está formado a la vez por la apófisis
    ascendente del maxilar y por el unguis. Está perfectamente
    limitado, en su parte anterior y posterior, por dos crestas muy
    salientes, en las cuales vienen a insertarse los dos tendones; el
    directo y el reflejo; del músculo orbicular
    de los párpados. En su parte posterior se inserta
    igualmente, inmediatamente por detrás del tendón
    reflejo, el músculo de Horner.

    4) Pared Externa:

    Es la pared más gruesa y resistente de las
    cuatro, y corresponde a la fosa temporal. Está formada por
    la cara anterior del ala mayor del esfenoides, por la
    apófisis orbitaria del hueso malar y también por la
    parte más externa de la bóveda orbitaria del
    frontal. Es regularmente plana. Se aprecian en esta cara la
    sutura esfenomalar, y el orificio del conducto
    temporomalar.

     

    Bordes o ángulos

    Los bordes son cuatro: superoexterno,
    superointerno, inferoexterno e inferointerno.

    1)Borde Superoexterno:

    Este borde se confunde por delante con la fosita
    lagrimal. Más adentro encontramos la sutura
    frontoesfenoidal
    (que tiene la forma de una coma con la
    extremidad gruesa posterointerna) y la terminación o cola
    de la hendidura esfenoidal, cuya parte interna más ancha,
    o cabeza, constituye el vértice de la órbita. Por
    la hendidura esfenoidal pasan las venas oftálmicas y los
    nervios de la órbita, con excepción del nervio
    óptico.

    2)Borde Superointerno:

    En el borde superointerno encontramos sucesivamente,
    procediendo de delante atrás, las diversas suturas del
    hueso frontal con la apófisis ascendente del maxilar
    superior, con el unguis y con el hueso plano del
    etmoides.

    En esta última sutura, sutura
    frontoetmoidal
    , encontramos los dos orificios orbitarios
    de los conductos etmoidales u orbitarios
    internos
    , que comunican, por otra parte, con los canales
    olfatorios, y que dan paso: el posterior, a la arteria etmoidal
    posterior y a un pequeño filete nervioso; el anterior a la
    arteria etmoidal anterior, así como al filete etmoidal del
    nervio nasal. Por último, un orifico redondo, el agujero o
    conducto óptico, termina este borde por la parte
    posterior; y este conducto lo recorren el nervio óptico y
    la arteria oftálmica.

    3)Borde Inferointerno:

    El borde inferointerno forma un ángulo muy
    obtuso; en ciertos sujetos está casi borrado, y en este
    caso la órbita representa una pirámide más
    bien triangular que cuadrangular. Este borde empieza por delante
    a nivel del orificio del conducto nasal, y a partir de este punto
    se encuentran: 1) la sutura del unguis con el maxilar superior;
    2) la sutura del hueso plano del etmoides también con el
    maxilar superior; 3) la sutura del cuerpo del esfenoides con la
    apófisis orbitaria del palatino.

    4)Borde Inferoexterno:

    Esta formado en su cuarta parte anterior por la
    apófisis orbitaria del hueso malar. En sus tres cuartos
    posteriores se encuentra la hendidura
    esfenomaxilar. Más ancha por delante que por
    atrás, la hendidura esta militada por el ala mayor del
    esfenoides hacia arriba y por el maxilar superior hacia abajo. Su
    extremo anterior tiene por arriba el borde posterior de la
    apófisis orbitaria del malar y por abajo un gancho
    óseo, la espina malar, que se desprende de la
    apófisis piramidal del maxilar.

    En la Cavidad Orbitaria alojan el globo ocular y sus
    músculos extrínsecos, hayandose además el
    aparato lacrimal, el nervio óptico etc. , todo ello
    envuelto en una verdadera atmósfera de tejido
    celular laxo o grasa periorbitaria. Esta grasa además de
    rellenar los espacios vacios, de gran importancia por su
    tamaño, que se forma detrás del globo ocular, grasa
    retroocular , es de importancia diagnóstica cuando pierde
    agua
    produciéndose la hipotonía típica de los
    globos oculares como sucede en los casos de
    deshidratación.

    El orifico de la cavidad orbitaria queda cerrado por la
    existencia de unos verdaderos repliegues de piel que
    constituye los párpados. Para que el párpado tenga
    consistencia, en su espesor hayamos un cartílago que
    recibe el nombre de tarso.

    Los tarsos presentan un borde libre que
    determinará la hendidura palpebral, mientras que el borde
    adherente de los mismos se continúa con una lámina
    fibrosa que se adhiere por un lado, como hemos dicho a los tarsos
    superior e inferior, y por el otro al reborde óseo
    orbitario constituyendo los ligamentos anchos o septum
    orbital.
    Los extremos de ambos tarsos, superior e
    inferior se unen entre sí constituyendo los ligamentos
    palpebrales interno y externos.

    Al nivel del tarso superior podemos apreciar la
    inserción terminal del músculo elevador del
    párpado superior.

     

    MÚSCULOS EXTRÍNSECOS DEL
    OJO

    Si observamos el corte sagital de la cavidad orbitaria,
    podremos apreciar cómo el globo ocular ocupa la parte
    más anterior de la misma, a la cual, clásicamente
    se le ha venido comparando con una pirámide cuadrangular,
    y además observamos la existencia de los músculos
    extrínsecos.

    Estos son el músculo recto
    superior
    ; el recto inferior; el recto
    interno
    , sólo visible en parte en dicho corte; el
    recto externo y el oblicuo mayor.
    Estos músculos presentan como origen, principalmente los
    rectos, un tendón único que recibe el nombre de
    tendón o anillo de Zinn ya que el oblicuo
    mayor además manda expansiones para su origen al reborde
    del agujero óptico.

    El músculo oblicuo mayor cuando
    alcanza el ángulo superointerno de la órbita,
    presenta una polea de reflexión, que le permite cambiar de
    dirección en ángulo recto,
    dirigiéndose hacia fuera y terminar insertándose en
    la parte superoexterna del globo ocular.

    De idéntica trayectoria alrededor del globo
    ocular, pero situada caudalmente al mismo, se halla el otro
    músculo oblicuo. El oblicuo menor que se
    origina en el ángulo inferointerno de la órbita ve
    a terminar insertándose en el hemisferio inferior,
    exactamente en la zona más posteroexterna del
    mismo.

     

     

    FISIOLOGÍA DELA CAVIDAD
    ORBITARIA

    "Ojo o globo
    ocular"

    El ojo ocupa la parte anterior de la cavidad orbitaria,
    a la que desborda un poco hacia delante, de tal manera que
    sobresale el reborde interno, el reborde inferior y sobre todo el
    reborde externo de la órbita.

    Músculos de la
    órbita.

    La cavidad orbitaria contiene siete músculos
    destinados a mover el globo ocular y los párpados. Estos
    músculos son: el elevador del párpado superior, los
    músculos recto superior, recto inferior recto externo y
    recto interno y los músculos oblicuo mayor y oblicuo
    menor.

    Músculo elevador del párpado
    superior
    : Es aplanado, alargado y triangular se encuentra
    colocado inmediatamente por debajo de la bóveda orbitaria.
    Se extiende desde el vértice de la órbita al
    párpado superior. Este músculo se inserta en la
    parte posterior por medio cortas fibras aponeuróticas en
    el periostio orbitario, por arriba del agujero óptico. Su
    acción es dirigir la porción tarsal del
    párpado superior hacia arriba y hacia atrás. La
    función de los fascículos orbitarios es limitar la
    acción del músculo.

    Músculos rectos del ojo: Los
    músculos rectos del ojo son cuatro, se dividen en
    recto superior, recto inferior, recto interno y recto
    externo
    . Son aplanados, acintados, más anchos por
    delante que por detrás, su longitud media es de 4cm, y se
    extienden desde el vértice de la órbita al
    hemisferio anterior del ojo. Estos cuatro músculos rectos
    se insertan en la región del vértice de la
    órbita por medio de un tendón común a todas
    sus fibras musculares, el tendón de Zinn, el
    que se inserta en la parte interna de la hendidura esfenoidal y
    en el tubérculo infraóptico. Este tendón se
    dirige hacia delante ensanchándose y luego se divide en
    cuatro delgadas cintillas que irradian formando cuatro
    intersecciones tendinosas que separan el origen de los cuatro
    músculos rectos.

    Su trayecto: Desde su inserción
    posterior u orbitaria, los músculos rectos divergen hacia
    delante al mismo tiempo que se
    ensanchan ligeramente. Siguen la pared correspondiente de la
    cavidad orbitaria hasta el ecuador del ojo y
    después se inclinan hacia el eje de la órbita,
    aplicándose sobren hemisferio anterior del ojo hasta su
    inserción en la esclerótica, así los 4
    músculos rectos forman, por detrás del globo
    ocular, un cono de vértice posterior.

    Acción de los músculos
    rectos:
    el recto superior hace girar al globo del ojo de
    manera que la cornea se dirige hacia arriba y un poco hacia
    adentro. El recto inferior moviliza la cornea hacia abajo y un
    poco hacia adentro. El recto interno la dirige hacia adentro y el
    recto externo hacia fuera.

    Músculo oblicuo superior u oblicuo mayor:
    Largo reflejándose sobre si mismo, el oblicuo mayor va
    desde el vértice de la órbita a la parte
    posteroexterna del globo ocular. Hacia atrás, se inserta
    por medio de una lamina tendinosa corta que se confunde con el
    periostio orbitario, por dentro de la inserción del
    elevador del párpado superior, un poco por arriba y por
    dentro del agujero óptico. Desde este lugar el
    músculo se dirige hacia delante a lo largo del
    ángulo diedro formado por la unión de las paredes
    superior e interna de la órbita, por arriba del recto
    interno. En esta parte de su trayecto tiene la forma de un hueso
    alargado, que se continua con un pequeño tendón,
    casi cilíndrico, que inmediatamente penetra en un anillo
    fibrocartilaginoso implantado en la fosita troclear y que se
    denomina polea de reflexión dl oblicuo mayor. Al salir de
    este anillo, el tendón se refleja formando un
    ángulo agudo y se dirige hacia fuera, hacia abajo y hacia
    atrás. Pasa por debajo del recto superior,
    enrollándose sobre el globo ocular y abriéndose en
    abanico, antes de insertarse en la parte superoexterna del
    hemisferio posterior del ojo. La línea de inserción
    escleral forma una curva cuya convexidad mira hacia atrás
    y hacia fuera.

    Músculo oblicuo inferior u oblicuo menor:
    Es un músculo aplanado y acintado, enrollado sobre la
    parte inferoexterna del globo ocular. Es el único
    músculo de la órbita que no se origina en el fondo
    de la cavidad orbitaria, él nace por medio de fibras
    tendinosas cortas del piso de la órbita, inmediatamente
    por fuera del orificio superior del conducto nasal. Se dirige
    hacia afuera y hacia atrás, pasa por debajo del
    músculo recto inferior y se enrolla en el globo del ojo
    hasta su inserción escleral. Esta inserción se
    realiza por medio de una lamina tendinosa muy corta en la parte
    inferoexterna del hemisferio posterior, siguiendo una
    línea curva, convexa hacia arriba. La inserción
    escleral esta cubierta por el músculo recto
    externo.

    Acción de los músculos
    oblicuos:
    El oblicuo mayor hace girar el ojo de tal
    manera que la cornea se dirige hacia abajo y hacia fuera. El
    oblicuo menor dirige la cornea hacia arriba y hacia
    fuera.

     

    Movimientos del globo
    ocular

    El globo del ojo esta firmemente retenido por las aletas
    de la cápsula de Tenon y por lo tanto no se
    desplaza verdaderamente dentro de la órbita; tiene solo
    movimientos de rotación alrededor de tres ejes que se
    cortan en el centro del globo.

    La acción de los músculos esta determinada
    por la posición de su línea de acción, que
    es la línea que une su inserción fija a su
    inserción escleral. Cada músculo puede hacer girar
    al ojo alrededor de uno o de varios ejes.

    Entre los seis músculos motores del globo
    el recto interno y el recto externo son los que tienen una sola
    acción, hacen girar al globo alrededor de su eje
    vertical.

    El recto interno es aductor: lleva la
    pupila hacia adentro; el recto externo es abductor: dirige la
    pupila hacia fuera.

    El recto superior se dirige hacia delante
    y hacia fuera, pasa por arriba del eje transversal del ojo, tira
    de la esclerótica hacia atrás y eleva la pupila;
    pasa por dentro del eje vertical y lleva la pupila hacia adentro
    y también provoca una rotación hacia
    adentro.

    El recto inferior su contracción
    produce el abatimiento de la pupila y es también aductor y
    rotador hacia adentro.

    El oblicuo mayor, después de
    atravesar su polea de reflexión, se dirige a la parte
    posteroexterna y superior del ojo. Le proporciona a la pupila un
    movimiento de
    abducción y también hace girar el ojo hacia
    adentro.

    El oblicuo menor también es
    abductor y rotador hacia adentro, pero como esta situado por
    debajo del eje transversal, es elevador.

     

     

    PATOLOGÍAS DE LA CAVIDAD ORBITARIA
    (OJO)

    1.-Síntoma de enfermedades
    oculares:

    • Molestias oculares:
    • Dolor ocular: puede ser causado por
      traumatismo, infección, inflamación o aumento
      repentino de la presión
      intraocular.
    • Sensación de cuerpo
      extraño:
      se debe con mayor incidencia a cuerpos
      corneales o conjuntivales. Otras causas son alteraciones del
      epitelio corneal y frotamiento de pestañas contra la
      cornea.
    • Fotofobia: puede deberse a
      inflamación corneal, afaquia, iritis o albinismo. Una
      causa menos común es la fiebre por infecciones
      virales.
    • Prurito: se relaciona característicamente con una
      afección alérgica ocular.
    • Raspado y ardor: se debe resequedad de
      los ojos y son molestias comunes en personas de edad avanzada,
      per puede ocurrir a cualquier edad. La deficiencia de los
      componentes de la película de lágrimas puede ser
      por causa de un ambiente
      seco, afección ocular local, trastornos
      sistemáticos o medicamentos.
    • Lagrimeo: casi siempre se origina por
      drenaje inadecuado de lágrimas por obstrucción
      del sistema lagrimal de drenaje o posición incorrecta
      del párpado inferior. Hay lagrimeo reflejo en cualquier
      alteración del epitelio corneal.

    – Fatiga ocular : es una molestia
    común que indica una incomodidad por lectura
    prolongada o trabajo cercano. Es necesario descartar errores de
    refracción importantes, presbiopía, iluminación inadecuada y foria (foria es
    una desviación ocular latente, que se comenta adelante en
    la sección de movimiento extraoculares).

    • Pérdida visual: las
      causas más importantes de visión borrosa son:
      errores de refracción, cataratas, degeneración
      macular, retinopatía diabética, hemorragia del
      vítreo, desprendimiento de la retina que incluye la
      mácula, oclusiones de vena central de la retina, de la
      arteria central de la retina, opacidades corneales y trastornos
      del nervio óptico.

    2.- Enfermedades oculares:

    – Diplopía: la doble visión
    se debe a un desequilibrio de los músculos extraoculares.
    Ésta puede ser causada por perturbación en la
    función de los nervios craneales 3°, 4° o 6° a
    consecuencia de lesión de la cabeza, alteraciones
    vasculares, tumores intracraneales o lesiones intraorbitarias;
    enfermedad de la unión neuromuscular por miastenia;
    daño directo del músculo como en la enfermedad
    ocular distiroidea; o atrapamiento como resultado de fractura con
    estallido orbitario. También puede ser responsable la
    descompensación de una foria, a una desviación
    manifiesta. La diplopía monocular que persiste cuando el
    ojo dominante está cubierto, de modo habitual se debe a la
    opacidad del cristalino. Durante la exploración
    clínica, se explora cada uno de los músculos en la
    posición de máxima eficacia, es
    decir, en ángulo perpendicular al eje alrededor del que
    ejercen su acción motora. Se ruega al paciente que mire
    superolateralmente (arriba y hacia afuera) para explorar el
    músculo recto inferior; inferolateralmente (hacia abajo y
    hacia afuera) para valorar el músculo recto inferior;
    superomedialmente (hacia arriba y hacia dentro) para examinar el
    músculo oblicuo inferior; inferomedialmente (hacia abajo y
    hacia dentro) para explorar el músculo oblicuo superior;
    medialmente (hacia dentro) para explorar el músculo recto
    medial; y lateralmente (hacia fuera) para comprobar el
    músculo recto lateral.

    Ptosis:

    Se asocia a una caída del párpado superior
    debido a la parálisis del III nervio craneal. Esto hace
    que el párpado no pueda elevarse de forma voluntaria. La
    ptosis obedece a la lesión de la división superior
    del nervio oculomotor (NC III) que enerva al músculo
    elevador del párpado superior. La ptosis constituye un
    signo de lesión del tronco simpático cervical y
    forma parte del síndrome de Horner.

    El síndrome de Horner se caracteriza
    por:

    1. Constricción pupilar por parálisis del
      músculo dilatador de la pupila del iris.
    2. Ptosis.
    3. Hundimiento del ojo probablemente por
      parálisis del músculo orbitario.
    4. Vasodilatación y ausencia de sudoración
      en la cara y cuello.

    Parálisis del músculo orbicular del
    ojo:

    Aquí ocurre una lesión del nervio facial
    (NC VII), el cual provoca que los párpados no se pueden
    cerrar. En la parálisis del nervio facial, no se produce
    la oclusión palpebral y desaparece el parpadeo protector
    de los ojos. En consecuencia, no se lava córnea con las
    lágrimas.

    Miopía :

    Esta enfermedad se produce porque la luz que penetra
    en el ojo (la que nos muestra el mundo
    exterior) confluye delante de la retina (la
    retina es nuestra "película fotográfica" natural)
    por lo que advertimos los objetos desenfocados.

    Esto puede ser debido a que nuestro ojo es demasiado
    largo (más frecuentemente) o que su sistema de lentes es
    muy potente (sobre todo la córnea). Existen otras causas
    pero son menos frecuentes que las anteriores.

    También hay que saber que básicamente
    existen dos tipos de miopía: la miopía
    simple
    , que está presente desde el nacimiento y
    se estabiliza en la edad media de
    la vida sin rebasar las 8-10 dioptrías; y la
    miopía magna, que comienza en la infancia o
    juventud,
    sobrepasa las 8 dioptrías y no se estabiliza hasta edades
    avanzadas acompañándose de fenómenos
    degenerativos del vítreo, la coroides y la retina
    (incluido el desprendimiento) que hay que vigilar muy de
    cerca.

    ¿Cómo se
    soluciona?

    Existen dos formas de corregir la miopía: la
    corrección óptica
    y la quirúrgica.

    La corrección óptica se
    basa en adaptar lentes que consigan que el enfoque luminoso
    esté en la retina y para ello se utilizan lentes de
    poder
    dióptrico negativo, ya sea en forma de gafas o de
    lentes de contacto
    .

    La corrección quirúrgica
    se reserva para aquellos casos que no presenten
    contraindicación y generalmente se basa en aplanar la
    córnea para restarle poder refractivo, lo que se puede
    conseguir mediante incisiones corneales relajantes (en desuso) o
    mediante el "tallado" corneal de la lente necesaria mediante
    láser (PRK, LASIK, actualmente de
    elección). Otras técnicas
    como el implante de lentes intraoculares
    (epiqueratofáquicas y convencionales) también
    forman parte del arsenal terapéutico aunque se reservan
    para determinados casos de miopía.

    Hipermetropía :

    Esta enfermedad se produce porque la luz que penetra en
    el ojo (la que nos muestra el mundo exterior) confluye
    detrás de la retina (la retina es nuestra
    "película fotográfica" natural) por lo que
    advertimos los objetos desenfocados.

    Esto puede ser debido a que nuestro ojo es demasiado
    corto (más frecuentemente) o que su sistema de lentes es
    muy débil (sobre todo la córnea). Existen otras
    causas pero son menos frecuentes que las anteriores.

    ¿Cómo se
    soluciona?

    Existen dos formas de corregir la hipermetropía:
    la corrección óptica y la
    quirúrgica.

    La corrección óptica se
    basa en adaptar lentes que consigan que el enfoque luminoso
    esté en la retina y para ello se utilizan lentes de poder
    dióptrico positivo, ya sea en forma de gafas o de
    lentes de contacto
    .

    La corrección quirúrgica
    se reserva para aquellos casos que no presenten
    contraindicación y generalmente se basa en modificar la
    córnea para añadirle potencia
    refractiva, lo que se puede conseguir modificando la curvatura
    corneal ya sea con el láser de
    aplicación refractiva (PRK, LASIK) o con el novedoso
    láser de Holmio (todavía en
    estudio).

    Astigmatismo :

    Esta enfermedad se produce generalmente porque la
    córnea no tiene el mismo radio de
    curvatura en todos sus meridianos por lo que advertimos los
    objetos desdoblados o con falta de nitidez, como ejemplo podemos
    decir que la córnea se parece más a un balón
    de rugby que de fútbol.

    Hay tres tipos básicos de astigmatismo;
    hipermetrópico, miópico y mixto dependiendo de
    la característica refractiva de cada meridiano corneal.
    Cuando se combina con otro defecto refractivo se denomina
    compuesto.

    Es un defecto muy estable, con pocas variaciones a lo
    largo de la vida. Suele manifestarse como un cuadro de
    astenopía (cansancio visual) tras esfuerzo prolongado
    causando congestión conjuntival, parpadeo, dolores de
    cabeza, puede haber inclinación de la cabeza, bajo
    rendimiento escolar…

    ¿Cómo se
    soluciona?

    Existen dos formas de corregir el astigmatismo: la
    corrección óptica y la quirúrgica. La
    corrección óptica se basa en
    adaptar lentes que contrarresten el desdoblamiento del enfoque y
    consigan un solo foco en la retina y para ello se utilizan unas
    lentes llamadas tóricas, ya sea en forma de gafas
    o de lentes de contacto
    .

    La corrección quirúrgica
    se reserva para aquellos casos que no presenten
    contraindicación y se puede conseguir mediante incisiones
    corneales relajantes o mediante la regularización corneal
    mediante láser.

    Estrabismo Infantil :

    Esta enfermedad a menudo se hereda y se caracteriza por
    la desviación de uno de los ojos de forma intermitente o
    permanente. Generalmente un ojo permanece recto siendo la
    imagen de ese
    ojo la que el cerebro "ve" anulando la del ojo que se
    desvía ("ojo vago") para evitar que aparezca visión
    doble (mecanismo de supresión).

    ¿Cómo se
    soluciona?

    Una vez que el especialista descarte otras causas que
    puedan causar el cuadro el tratamiento del estrabismo pretende en
    primer lugar mejorar la visión anulada del ojo desviado
    ("forzando" al "ojo vago" al tapar el sano) y en segundo lugar
    favorecer la visión binocular o "de relieve". El
    tercer paso es conseguir un resultado estético
    aceptable.

    Para lograr el segundo y tercer paso a menudo es
    necesario recurrir a la cirugía, actuando sobre la
    musculatura extraocular para corregir la
    desviación.

    Presbicia
    :

    Esta enfermedad se produce porque con los años
    tanto el cristalino como el músculo que lo modifica
    (músculo ciliar) pierden la elasticidad y
    fuerza
    necesarias para enfocar los objetos de cerca
    (acomodación). En cambio la
    visión lejana no se modifica, a no ser que se asocie a
    otra patología (catarata p.ej.)

    ¿Cómo se
    soluciona?

    La corrección óptica es
    la forma más óptima de corregir la presbicia. Para
    ello se pueden utilizar varios tipos de lentes: las monofocales,
    las bifocales, las trifocales o las progresivas, habiendo
    experimentado estas últimas una aceptación
    considerable al permitir el enfoque en las distancias intermedias
    con un breve aprendizaje. Otro
    tipo de soluciones
    como el implante de lentes intraoculares multifocales se reservan
    para casos particulares (cataratas asociadas p. Ej.).

    Conjuntivitis :

    Esta enfermedad se produce porque la conjuntiva, que es
    una fina membrana que tapiza parte del exterior de nuestro globo
    ocular, se inflama debido a múltiples causas: irritaciones
    ambientales, traumatismos, infecciones,
    alergias…

    Esta inflamación da lugar a la
    sintomatología típica con escozor, dolor,
    sensación de cuerpo extraño y
    enrojecimiento.

    ¿Cómo se
    soluciona?

    La conjuntivitis se trata de forma diferente
    según sea su causa requiriendo comúnmente de
    antiinflamatorios en forma de colirio, antibióticos si su
    causa es infecciosa, antialérgicos si es de causa
    inmune…es por ello que toda conjuntivitis debe ser
    valorada por un especialista y recibir un tratamiento
    individualizado.

    Cataratas :

    Esta enfermedad se produce porque el cristalino, que es
    una pequeña lente que se encuentra detrás del iris,
    se o pacifica dificultando parcial o totalmente el paso de la luz
    a través
    de la pupila.

    Aunque la catarata se produce generalmente como
    consecuencia del envejecimiento. Existen múltiples causas
    que pueden provocar su presencia antes de tiempo, como la toma
    crónica de ciertos medicamentos (corticoides p.ej.),
    inflamaciones crónicas oculares, intervenciones oculares
    quirúrgicas previas, traumatismos, infecciones,
    enfermedades congénitas hereditarias…

     

     

    ¿Cómo se
    soluciona?

    Actualmente las cataratas sólo tienen
    solución quirúrgica siendo de elección su
    extracción con posterior implante de lente intraocular.
    Existen diferentes técnicas para extraer la catarata
    siendo las técnicas de pequeña incisión con
    extracción por ultrasonidos las de mayor aceptación
    mundial.

    Glaucoma Crónico :

    Esta enfermedad se produce porque la presión
    interna del ojo se ha encontrado aumentada durante un tiempo y
    ello ha producido una lesión del nervio óptico (el
    "cable" que lleva la información visual) lo que se traduce en
    una pérdida del campo visual primero periférico y
    luego central.

    La detección precoz de esta enfermedad es un
    problema sanitario importante, ya que sólo se puede
    detectar en una revisión oftalmológica pues no
    produce síntomas hasta que el cuadro está
    avanzado.

    Es por ello que toda persona mayor de
    40 años debe tomarse la presión intraocular al
    menos una vez cada dos años, y si ésta se encuentra
    elevada realizarse una campimetría visual para cuantificar
    el daño de su visión periférica.

    ¿Cómo se
    soluciona?

    El glaucoma no es reversible aunque generalmente es
    controlable mediante colirios hipotensores oculares. La
    cirugía se reserva para casos refractarios al tratamiento
    tópico siendo la técnica llamada
    trabeculectomía la más utilizada. Tratamientos con
    láser o
    implantes valvulares se utilizan en determinados
    casos.

    Glaucoma Agudo :

    Esta enfermedad se produce porque existe una incapacidad
    repentina del ojo para evacuar su líquido interno,
    generalmente por un bloqueo por contacto entre iris y
    córnea dando lugar a un aumento brusco de la
    presión intraocular que desencadena en un edema de
    córnea y que puede generar daño irreversible en el
    nervio óptico si se perpetua en el tiempo. El dolor que se
    produce suele ser muy intenso llegando a provocar
    náuseas.


    ¿Cómo se
    soluciona?

    El glaucoma agudo de ángulo estrecho es una
    urgencia oftalmológica que requiere tratamiento tanto
    tópico como endovenoso llegando incluso a requerirse la
    utilización de laserterapia de urgencia. También es
    conveniente tratar el otro ojo para prevenir la misma
    situación.

     

     

    CONCLUSIÓN

    Después del acabado estudio de la Cavidad
    Orbitaria podemos concluir que no solo sirve de elemento de
    soporte del globo ocular y sus anexos sino que también
    sirve como medio de protección.

    También podemos inferir que la Cavidad Orbitaria
    no solo se haya ocupado por el globo ocular, sino que en ella
    hallamos elementos musculares que están al servicio de la
    movilidad de dicho globo ocular; músculos que reciben el
    nombre genérico de extrínsecos.

    A través de las investigaciones
    que realizamos pudimos observar, que las enfermedades o
    patologías más frecuentes de globo ocular en la
    población son: Miopía, astigmatismo,
    presbicia y estrabismo infantil.

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    www.marin,esc,edu.ar/2001/egb2/ums/c/page3.html/

     

     

    Paula Campos Sepúlveda

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