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Psicología infantil

Enviado por Nancy Iturralde



  1. Abstract
  2. Teoría de la psicología infantil de Wallon
  3. La psicología de la Autoestima
  4. Alice Miller
  5. Psiconálisis
  6. Teoría psicogenética
  7. Terapia cognitiva conductual (TCC) en niños
  8. Conclusión
  9. Bibliografía

"Sin duda, el psicoanálisis con niños es la frontera donde se ofrece al análisis lo más desconocido por conquistar" Jacques Lacan.

Abstract

Los profesionales de la psicología infantil aportan muchísimo a la solución de diversos problemas que pueden presentarse en el desarrollo del niño, para permitir que pueda sacar de sí toda su potencialidad, y convertirse en una futura persona realizada, atajando dificultades posteriores. Cada vez son más prioritarias lo que se denominan "Tratamiento Psicológico Apoyado Empíricamente" (TSAE), aunque otras tendencias dicen ahondar mejor en los abismos del aparato psíquico, regiones a donde es difícil recolectar de forma clara la evidencia empírica.

Temas como el aprendizaje en las aulas, la autoestima, el bulling, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), autismo, anorexia y bulimia, estímulo en la pedagogía, depresión, desarrollo de la inteligencia emocional y habilidades sociales, pueden ser afrontados con ayuda de psicólogos infantiles, permitiendo atajar problemas futuros, o incluso darle las armas al niño para que se convierta en un adulto capaz de enfrentar la vida. Hay distintos libros de psicología infantil, y de psicología clínica infantil que demuestran la eficacia de estos tratamientos.

Sin embargo, los profesionales de la psicología infantil operan desde diversos paradigmas teóricos, siguiendo distintos "modelos" de abordaje terapéutico, algunos de ellos muy diferentes entre sí. En este trabajo se abordará una introducción de las corrientes más representativas de la psicología infantil.

Teoría de la psicología infantil de Wallon

Comenzó su teoría con la publicación de su tesis doctoral El niño turbulento.

Henri Wallon se interesó por el origen y desarrollo de los procesos psicológicos. Aseguraba que los humanos son seres psíquicos, orgánicos y sociales. Los gestos y expresiones del niño se interpretan como acciones controladas. Ejemplo: la sonrisa.

Estadio de impulsividad motriz (de 0 a 6 meses)

Estadio emocional (de 6 a 12 meses)

Estadio sensoriomotor (de 1 a 3 años)

Estadio del personalismo (de 3 a 6 años)

Estadio del pensamiento categorial (de 6 a 11 años)

Estadio de la pubertad y de la adolescencia (a partir de los 11-12 años)

Wallon señala que la pedagogía debe convertirse en una ciencia en la que los métodos y las técnicas educativas deben ser experimentalmente elaborados. La inducción experimental con sus medios de control y verificación es el único medio válido para elaborar métodos y técnicas educativas. Su concepción dialéctica sobre el desarrollo del psiquismo, en particular sobre las emociones y las actitudes, fueron las que originaron a la Psicomotricidad como disciplina y práctica.

Sostiene que la eficacia de la acción educativa, se basa sobre el conocimiento exacto del niño, de su naturaleza, de sus necesidades, de sus capacidades, su historia, su contexto, en una palabra, sobre el estudio global e integral del niño.

Wallón fundamentó sus trabajos en la unidad psicobiológica del ser ,donde el psiquismo y la motricidad no son elementos yuxtapuestos, sino la expresión de relaciones reales entre el ser y el medio, donde el tono juega un papel indispensable.

La psicología de la Autoestima

Dentro de las diversas ramas que tiene el estudio de la Autoestima, destacamos un modelo llamado "El Mapa de la Autoestima". "El Mapa de la Autoestima" es una teoría psicológica, desarrollada por Martín Ross en el libro de dicho nombre, cuyo principal objeto teórico de estudio son "las hazañas" y las "anti-hazañas".

Dentro de la Psicología Infantil, "El Mapa de la Autoestima", se centra en el desarrollo de la personalidad.

La admiración de los hijos por los progenitores, según esta óptica, está relacionada estrictamente con "las hazañas" de los padres, y también con la posición del hijo frente a "El Mapa de la Autoestima".

Los padres tienen, frente al niño, grandes hazañas. Cruzan la calle solos, saben caminar, saben hablar, pueden arrojar una pelota lejos, etc.

Entonces, según Martín Ross, estas hazañas pueden provocar 2 efectos 1) Admiración 2) Envidia.

La admiración tiende a sobre-estimar la hazaña ajena hasta la idealización. La envidia tiende a subestimarla. Los sentimientos alternan, pero, por la posición en el Mapa de la Autoestima, se tiende a competir con quien es del mismo sexo (envidia) y a idealizar al sexo opuesto (admiración).

Por eso, generalmente, desarrolla más Admiración por el progenitor del sexo opuesto, (lo que lleva a la idealización), y más Envidia por el progenitor del mismo sexo (donde hay más competencia).

Más tarde, las hazañas de los padres pierden, frente al hijo, brillo y magia. Ya no se admira de que cruce la calle solo, él también puede hacerlo. No se admira de que hable con palabras raras, él también puede hablar. No se admira de su fuerza ni de su altura.

Entonces, para desprenderse de esta admiración que les siente, necesita criticar, desobedecer a sus padres, (rebeldía), y ocurre en la época en que las hazañas de ellos pierden brillo y magia, y se los destrona del panteón e los héroes.

Más tarde, la posición en el Mapa de la Autoestima, determinará quiénes serán sus próximos héroes, y también los circuitos de la admiración romántica -fuerza emocional responsable del enamoramiento-

En la teoría psicológica El Mapa de la Autoestima se presta mucha atención a las diferencias entre la Envidia y la Admiración, siendo que ambos sentimientos tienen el potencial de alterar la percepción de la realidad, pero, mientras en la envidia se sufre, y se tiende a despreciar, en la admiración se disfruta, y se tiende a idealizar.

Quien utilizan esta herramienta teórica – "El Mapa de la Autoestima"-, prestan, como Alice Miller, mucha atención a la humillación de los padres. Y, además, consideran si el niño pudo alcanzar las hazañas de los padres, o si, en cambio, se frustró en el intento. Este tipo de frustración para alcanzar las hazañas, puede determinar un "cambio en la posición" en El Mapa de la Autoestima con incidencia en su personalidad futura.

Este tipo de cambios pueden generar tendencia crónica hacia la extravagancia, una personalidad fuerte y decidida, homosexualidad y travestismo futuro, personalidad del líder, estilos de relación, mecanismos perjudiciales, entre otras cosas.

Se le da mucha importancia a los deportes, a los juegos, y a la interacción con los pares. Incluso este modelo teórico es muy utilizado en psicología del deporte.

A veces los padres, los maestros, las figuras de autoridad, por intermedio de graves humillaciones en la temprana infancia, pueden insertarle "anti-hazañas" pesadas y temibles dentro de El Mapa de la Autoestima Personal del niño.

Estas anti-hazañas, si no son re-educadas, podrán generar un intenso miedo durante la vida del adulto, que se manifestará de diversas formas, provocando comportamientos que pueden ser perjudiciales.

Por eso, pueden aparecer lo que Martín Ross denomina "hazañas escudo", que llevan a comportamientos y mecanismos que perjudican a la persona.

Y, en estas hazañas escudo, que se activan por este problema en El Mapa de la Autoestima , puede generarse problemas futuros como Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), Ataque de Pánico, Hipocondría, Paranoia… y, sobre todo, distintos mecanismos de auto-boicot permanente que impidan a la persona realizarse en su vida y alcanzar sus objetivos, entre otros… Todas estas patologías emocionales se manifiestan como "hazañas escudo" por el temor a la anti-hazaña insertada, en temprana edad, en El Mapa de la Autoestima Personal del niño.

Según Martín Ross, la hazaña escudo más común es la "hazaña de intentar perder". En una carrera un participante sabe que va a perder porque es lento y, entonces, en lugar de correr con todas sus fuerzas para ganar, camina. Cuando finalmente pierde (anti-hazaña), tiene la excusa: "intentó perder".

Esta "hazaña de intentar perder" puede enquistarse como un rasgo de personalidad en el niño que perjudique su aprendizaje, o incluso ya en la edad adulta, perjudicando su maduración, y el pleno desarrollo de sus facultades.

Por ello, estos mecanismos emocionales, pueden determinar que la persona no pueda desarrollar todo su potencial ni sacar de sí lo mejor.

Cuando el niño deja de admirar a sus padres (cuando las hazañas de los padres pierden brillo y magia), llega a identificar su propia posición en El Mapa de la Autoestima, según las nuevas hazañas que cree que podrá lograr, su nueva identidad.

Además, según el entorno, -y distintos determinantes, como el tipo de Autoestima- puede ocasionar otros trastornos como la anorexia, bulimia, problemas de socialización, depresión, etc. Dentro de los Talleres de Autoestima que se preparan para alumnos de secundaria, destaca la división Autoestima propuesta por este modelo: Autoestima Derrumbada, Autoestima Vulnerable, Autoestima Fuerte según el impacto de las hazañas y anti-hazañas sobre la Autoestima.

Desde "El Mapa de la Autoestima" se critica a los psicólogos infantiles que tienen algunas orientaciones, por el énfasis en el "desarrollo por etapas" que se desprende de las mismas. Sostienen que, al pretender que el bebe o el niño cumpla con las pautas de su edad, los padres lo sobre-exigen a realizar "hazañas" que muchas veces están fuera de su alcance, percibiendo el niño la frustración y desaprobación de su padres cuando no realizan estas hazañas (ejemplo: sentarse antes del 6 mes, gatear, caminar, hablar, agarrarse), y perjudicándose, así, el desarrollo de su Autoestima. Por el contrario, desde esta teoría psicológica, apuntada a la importancia de la Autoestima, se sugiere indicarle al bebe, y al niño, "hazañas" que pueda alcanzar, y premiarlo con reconocimiento cuando las logra. Ejemplo: en los primeros meses se recomienda hablarle con sonidos de balbuceo, para que el bebe vea que puede "imitar" a sus admirados padres, y sentirse orgulloso de sí mismo… o enseñarle gestos que él pueda "imitar y reproducir", para que, al lograr estas hazañas imitando a sus padres, pueda empezar a creer en sí mismo, desde la menor edad posible. Se alientan los juegos que el niño pueda realizar. Al contrario, la sobre-exigencia –imponerle que se adapte a la pauta standart de su edad-, puede llevar a la frustración, y al desarrollo de "hazañas escudo", que luego generen problemas psicológicos.

Dentro de lo que es Trastorno por déficit de atención / hiperactividad (TDAH), distintos autores han propuesto diversas técnicas que sirven para el desarrollo de la autoestima, el aprendizaje dentro del aula, y el estímulo a la expresión de emociones, y a la empatía entre los niños.

Alice Miller

"La experiencia nos enseña que, en la lucha contra las enfermedades psíquicas, únicamente disponemos, a la larga, de una sola arma: encontrar emocionalmente la verdad de la historia única y singular de nuestra infancia" Alice Miller.

Miller creyó que todos los casos de enfermedad mental, crimen y caer en sectas son ocasionados por traumas infantiles y un dolor interno no procesado con la ayuda de algún alma solidaria que ella llamó "testigo iniciado". En su cosmovisión este modelo abarca todas las formas de abuso infantil, incluyendo aquellas comúnmente aceptadas como cachetes o nalgadas a los hijos, que ella llamó pedagogía negra (schwarze Pädagogik).5

Miller culpó a los padres de las neurosis y psicosis de la humanidad. En nuestra cultura "No toques a los padres es la ley suprema", escribió Miller. Incluso los psiquiatras, psicoanalistas y psicólogos clínicos tienen un miedo inconsciente de culpar a los padres de los trastornos mentales de sus clientes. Según Miller, los profesionales de salud mental también son criaturas de la pedagogía negra internalizada en sus propias infancias. Esto explica por qué el mandamiento "Honrarás a tus padres" fue uno de los blancos principales en la escuela de psicología de Miller.

Miller llamó al electroshock para tratar a la depresión "una campaña en contra de los recuerdos". También criticó el consejo de los psicoterapeutas a sus clientes de perdonar a sus padres abusivos. Para Miller eso sólo impide el camino a la recuperación: recordar y sentir el dolor de nuestra niñez. "La mayoría de los terapeutas temen esta verdad. Trabajan bajo la influencia de interpretaciones destructivas sacadas tanto de religiones occidentales como orientales, que predican perdón al otrora maltratado niño". El perdón no resuelve el odio sino que lo encubre de manera muy peligrosa en el adulto ya crecido: produciendo el desplazamiento hacia chivos expiatorios, tal como Miller arguyó en sus psicobiografías de Hitler y Bartsch, ambos víctimas de un horrendo vapuleo parental.

El común denominador en los escritos de Miller consiste en explicar por qué los seres humanos prefieren no conocer su propia victimización en la niñez. El mandato inconsciente del individuo, el no ser consciente de cómo fue tratado en la infancia, conduce al desplazamiento: el irresistible impulso de repetir formas traumatogénicas de parentela en la siguiente generación de hijos.

Psiconálisis

Además de los conceptos de Freud, también han perfilado la Psicología Infantil en el Psiconálisis, autores como Anna Freud, Melanie Klein, Eugéne Sokolnicka, Sophie Morgenstern, Donald W. Winnicott, Arminda Aberastury, Marie Bonaparte, Françoise Dolto, entre otros.

El concepto del desarrollo freudiano más conocido es el de la sexualidad infantil:

Fase oral (a lo largo del 1º año de vida): esta fase se divide en una primera etapa, denominada Oral de succión (desde el nacimiento hasta el 6º mes aproximadamente) y una segunda etapa, la Oral canibalística, fase que se extiende hasta el comienzo de la fase anal.

Fase anal (de 1 a 3 años): esta etapa se caracteriza por el desarrollo de los hábitos de limpieza y el control de esfínter. También se subdivide en dos etapas: la primera es la Anal expulsiva, en la cual se halla el placer pulsional a través de la expulsión de las heces y la ejecución de movimientos con más libertad que en la fase anterior. La segunda etapa se denomina Anal retentiva; en ésta, el niño encuentra la satisfacción por medio de la retención de las heces y control de las mismas.

Fase fálica (de 3 a 5/6 años): en este período tiene lugar desde la perspectiva freudiana el Complejo de Edipo, configuración estructurante del psiquismo humano.

Periodo de latencia (de 5/6 años hasta la pubertad).

Fase genital (desde la pubertad): habiendo sido atravesado el periodo de latencia, los cambios que se generan en la pubertad, ponen en juego nuevamente a las pulsiones sexuales (en un segundo plano durante la latencia); las cuales serán, en el mejor de los casos, sojuzgadas ante la primacía genital. Es decir, todas aquellas pulsiones expresadas a lo largo de la evolución de la libido (oral, anal, fálica) serán puestas en acción como prolegómenos de la sexualidad genital.

El estadio del espejo (en francés le stade du miroir) es un concepto de la teoría de Jacques Lacan que designa una fase del desarrollo psicológico del niño comprendida aproximadamente entre los seis y los dieciocho meses de edad. Se trata de aquella etapa en la cual el niño se encuentra por vez primera capacitado para percibirse, o más exactamente, percibir su imago corporal completa en el espejo. En esta fase, de acuerdo a la teoría lacaniana, se desarrollaría el yo como instancia psíquica.

La fase sería, según Lacan, universalmente perceptible en el desarrollo de todos los seres humanos, constituyendo para el autor un hito fundacional del yo y del sujeto.

El afecto tiene un lugar dominante en su concepción.

Melanie Klein (Psiconálisis).

Melanie Klein ofrece tres conceptos básicos para comprender el desarrollo infantil. Para ello se basa en las etapas de Freud y considera que los niños pasan de una a otra, situación que se da en función de cómo haya sido el desarrollo de las posiciones.

Para definir una posición Melanie Klein considera tres elementos esenciales: el tipo de objeto con el que el niño interactúa; sus mecanismos de defensa; y la fantasía inconsciente que constituye la base de la relación.

En esa línea de pensamiento se darían, entonces dos posiciones importantes en los niños: la posición equizoparanoide y la posición depresiva. En la primera, el niño debe enfrentar dos problemas fundamentales: definir cual es el objeto de su amor, y segundo superar su agresividad destructora.

En otras palabras en el ser del niño coexistirían un objeto bueno junto a uno malo. Cuando el objeto bueno se internaliza constituye la base del super yo. El objeto bueno es ideal y amado, mientras que el malo es persecutorio. El niño lo parcializa y el mecanismo de defensa más usual que produce es la escisión.

Cuando pasa de esta etapa el niño visualiza a su madre como un objeto completo, entero, al mismo tiempo que visualiza también la relación entre ésta y su padre. En este momento se produce según ella un momento crucial del desarrollo del niño tanto mental como de actitud. Es entonces cuando para Melanie Klein el niño entra en la segunda posición, la depresiva.

El ver a su madre como separada, como un objeto autónomo de él, produce un descenso de su omnipotencia, de su egocentrismo y por el contrario hace que aumente la dependencia hacia ella.

Se cambia la relación hacia otro independiente de él, y es en esa relación, donde se entremezcla el amor y el odio hacia la misma persona, que es la madre, produciéndose culpa y miedo por poder perderla, perder al objeto de su amor.

El super yo cruel se transforma en menos rígido, esto por el surgimiento del miedo a la pérdida y por el duelo de lo perdido. Aquí aparecen defensas maníacas en el niño, pasando luego la situación a un gran progreso psíquico en el niño, que se caracteriza por el inicio gradual del predominio de la represión sobre la escisión. La percepción de la madre como un objeto total da comienzo al llamado complejo de Edipo.

Para Klein, no se trata aquí de superar la posición depresiva, sino del establecimiento de una unión o alianza entre los aspectos buenos del objeto y los aspectos buenos del sujeto. Es decir la reintegración progresiva de las partes escindidas.

Para Melanie Klein, las fantasías de la llamada escena primaria constituyen un papel central en su teoría. (El ver a la madre como un objeto completo y descubrir las vinculaciones con el padre).

Esto no significa que ella no considera la angustia de la castración como central en el niño, o la existencia de una angustia en la niña de vivir en el interior de su cuerpo, cuestión que aumenta en ella por el temor de ver atacados y destruidos sus bebes imaginarios.

Para Melanie Klein existiría en el niño un super yo precoz, capaz de tener culpa persecutoria, ya en esa temprana fase.

También plantea que ya a esa edad los niños poseen un conocimiento inconsciente de los órganos sexuales y critica la llamada fase fálica, donde sólo el órgano masculino sería el importante, como una simplificación utópica de un contexto mucho más complejo. A partir de ahí señala que la niña más que querer poseer un pene, quisiera interiorizar el pene de su padre.

Melanie Klein piensa que la estructura fálica es una defensa ante la realidad intolerable de la diferencia generacional, de género de la sexualidad parental.También ella aportó en el tema del simbolismo y el juego. Según su pensamiento la simbolización le permite al niño transferir sobre los objetos de su entorno sus intereses, pero también sus fantasías, angustias y culpabilidades.

La producción teórica y técnica de la Escuela Inglesa le otorga al juego un lugar central en el análisis de niños. En la Escuela Francesa se lo reconoce como herramienta de utilidad, aunque sufre un desplazamiento a un papel colateral respecto de la palabra.

El juego del niño simboliza para ella fantasías y elaboración de neurosis. Constituiría el equivalente a los sueños de los adultos. La comprensión del juego, entonces, debe ser la base para posibilitar el análisis del niño. En otras palabras Melanie Klein pensaba que el juego del niño y su comportamiento respecto a éste, así como sus comunicaciones verbales eran similares a las que se utilizan en las asociaciones libres de los adultos.

Teoría psicogenética

Jean Piaget considera la afectividad como un subproducto de lo cognitivo, que es para él el concepto fundamental.

El método clínico piagetiano se caracteriza por ser una entrevista de tipo abierto. Las etapas del desarrollo intelectual, según la teoría piagetiana son:

Periodo sensoriomotor (de 0 a 2 años). Ocurre de manera gradual, en donde el lactante adquiere la capacidad de organizar actividades en torno a su ambiente mediante habilidades sensoriales y motoras.

Periodo preoperacional (de 2 a 7 años). El niño desarrolla un sistema representacional y utiliza símbolos para poder representar objetos, personas, lugares, eventos, etc. El lenguaje es característico de esta etapa y desarrolla el juego imaginativo. El pensamiento aún no es lógico.

Periodo operacional concreto (de 7 a 11 años). En esta etapa el niño es capaz de desarrollar un pensamiento lógico, por lo tanto tiene la capacidad para resolver problemas de manera lógica, pero aún no puede pensar en términos abstractos.

Periodo operacional formal (de 11 años a la adultez). En esta etapa la persona puede pensar de manera abstracta acerca de diferentes situaciones y es capaz de lidiar con situaciones hipotéticas y pensar en las distintas posibilidades.

"El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron" Jean Piaget.

La teoría psicogenética fue desarrollada por Piaget y sus colaboradores/as del Centro de Epistemología Genética en Ginebra, con el objetivo de construir y fundamentar una epistemología de tipo genético, es decir, un estudio del desarrollo del conocimiento de naturaleza biológica a partir de su relación con el desarrollo humano desde sus orígenes mismos.

De esta manera, la psicogénesis -por su posición interaccionista del aprendizaje y sus proyecciones en la educación- se ha constituido en una de las teorías del movimiento y enfoque denominado constructivismo.

Entonces, la psicogénesis podría definirse como la historia de una idea o concepto que se ve influida y, por tanto, desarrollada constantemente por la actividad cognitiva de quien se apropia y construye (Goodman, 1991).

"Se denomina psicogénesis al estudio del desarrollo de las funciones mentales en tanto que dicho desarrollo puede aportar una explicación, o al menos una información complementaria, sobre los mecanismos de aquéllas en su estado acabado." (Piaget, J., Psicología y epistemología, p. 61). Para tal efecto, la psicogénesis utiliza los procesos y desarrollo de la psicología infantil para encontrar la solución de los problemas psicológicos generales.

Terapia cognitiva conductual (TCC) en niños

La Terapia Cognitiva Conductual sostiene que existen cinco elementos interrelacionados que deben tenerse en cuenta en la conceptualización de las dificultades psicológicas humanas.

Estos elementos incluyen el contexto interpersonal y la fisiología, las emociones, la conducta y la cognición del individuo (Beck, 1985).

De esta manera, el modelo cognitivo conductual va a incorporar y enfatizar la importancia de las variables contextuales, sistémicas, interpersonales y culturales en el marco general y en particular con la población infantojuvenil.

Según Phillip Kendall (2000), el terapeuta de niños asume diferentes roles según los requerimientos del caso. Puede desarrollarse como diagnosticador o evaluador, lo que implica recoger e integrar datos provenientes de distintas fuentes (escuela, familia, médicos, paciente) para poder realizar una síntesis de dicha información y arribar a un diagnóstico y conceptualización del caso que guiarán el plan de tratamiento. También puede ser un consultor y ayudar al niño a identificar un problema, a hallar opciones posibles y a elegir alguna de éstas. O un educador o entrenador, que ayudará al niño a descubrir y maximizar sus fortalezas, enseñando nuevas habilidades sociales, cognitivas y emocionales para enriquecer su desarrollo.

Los tratamientos cognitivos conductuales son tratamientos de tiempo limitado, estructurados y manualizados. Esto ha permitido que dichas psicoterapias hayan sido validadas empíricamente, es decir, hayan sido sometidas al veredicto de la ciencia en cuanto a su eficacia, efectividad y eficiencia. Pero más allá de la manualización, se espera que el terapeuta los aplique con flexibilidad y juicio clínico, teniendo en cuenta las variables particulares de cada caso, y para esto es fundamental realizar un buen diagnóstico y una conceptualización del caso que nos permita comprender cuáles serán los focos de tratamiento.

Los tratamientos cognitivos-conductuales para niños, adolescentes y familias deben incluir: entrevistas a padres, entrevistas familiares o vinculares, terapia para el niño, individual o grupal, orientación a padres, trabajo con la escuela y, en algunos casos, el trabajo conjunto con psicopedagogos, pediatras y/o psiquiatras.

La Terapia Cognitivo Conductual para Niños y Adolescentes, trata las habilidades del niño y/o el adolescente que promueven estilos de vida saludables, son esenciales para el desarrollo del niño/a y para lograr buenas adaptaciones a los cambios evolutivos.

El tratamiento conductual para el niño es importante porque ayuda con los siguientes problemas:

-dificultades para rendir bien en la escuela

-problemas de conducta en la escuela

-dificultades para hacerse amigos de la misma edad

-problemas para llevarse bien con los padres y hermanos

Los tratamientos conductuales funcionan al enseñar a los padres, profesores y a los niños nuevas habilidades para manejar los problemas.

Conclusión

Es amplio el abanico de orientaciones teóricas en la psicología del desarrollo, pero –sin embargo- los profesionales de la psicología infantil se demuestran cada vez más importantes como asistentes en las instituciones educativas –posibilitando un mejor resultado de aprendizaje en las aulas-, y también al momento de brindar psicoterapias, o de apoyo, que permite a los niños desarrollar mejor sus potencialidades para enfrentar mejor equipados la vida adulta, y corregir la incidencia de problemáticas familiares, o de otro tipo de circunstancias, de trastornos psicopatológicos de niños y adolescentes.

La enseñanza de conocimientos de Psicología, los talleres terapeúticos y los talleres de Autoestima, contribuyen a darle a los niños herramientas que los ayuden a conocer mejor sus propias emociones y a aprender a lidiar con ellas para realizarse como personas.

Nancy Gomez Iturralde - Patricia Vitan.

Bibliografía

1- Kosovsky, Romina "El abordaje de las terapias cognitivas en niños, adolescentes y familias". Intersecciones PSI, Revista electrónica de la Facultad de Psicología de la Uba. 2013.

2- Ross, Martín "El Mapa de la Autoestima". Editorial Dunken. Buenos Aires. 2013.

3- Miller, Alice. "El drama del niño dotado y la búsqueda del verdadero yo" edición actual Tusquets Editores, enero de 2008, ISBN 978-84-8310-566-5

4- Miller, Alice. "Por tu propio bien: raíces de la violencia en la educación del niño", edición actual Tusquets Editores, marzo de 2009, ISBN 978-84-8310-567-2

5- "Ayudando a Niños y Adolescentes a Superar la Violencia y los Desastres: Que Pueden Hacer los Padres" folleto del Instituto Nacional de Salud Mental (NMH, siglas en ingles). http://www.nimh.nih.gov/

6- Kazdin y Weisz "Evidence-based psychotherapies for children and adolescents". The Guilford Press. 2010.

7- CHANNELL, M.M. & BARTH, J.M. Individual differences in preschoolers' emotion content memory: The role of emotion knowledge. Journal of Experimental Child Psychology, 115, 552–561. 2013

8- WOLFE, C.D. & BELL, M.A. The integration of cognition and emotion during infancy and early childhood: Regulatory processes associated with the development of working memory. Brain and Cognition, 65, 3–13. 2007

9- "Ser niño hoy". Adriana Bugacoff. Intersecciones PSI, Revista electrónica de la Facultad de Psicología de la Uba. 2010.

10- SZAPIRO, L. Algunas reflexiones en relación a algunas intervenciones en la clínica con púberes y adolescentes. En Resonancias de la interpretación en Psicoanálisis con niños. Centro Pequeño Hans. (pp. 113-117). Buenos Aires: Atuel. 1996.

11- Gardner, H. . La mente no escolarizada: Cómo piensan los niños y cómo debería enseñar la escuela. Madrid: Paidós. 1998.

12- Klein, Melanie. The psychoanalysis of children, Nueva York, Grove Press, 1960.

13-Piaget, Jean (1977) El comportamiento, motor de la evolución. Buenos Aires: Nueva Visión.

14- Piaget, Jean (1977) Inteligencia y adaptación biológica. En J. Piaget, P. Osterrieth, J. Nuttin, F. Bresson, Ch. Marx & F. Meyer. Los procesos de adaptación. Buenos Aires: Nueva Visión.

15- Piaget, Jean. Seis estudios de psicología. Colombia: Labor.1995.

16-De Caro, Dullio Marcos. "El comportamiento, motor de la evolución. Una síntesis de la etapa final en la producción piagetiana". Intersecciones PSI, Revista electrónica de la Facultad de Psicología de la Uba. 2013.

17- Wallon, Henri "Los Orígenes Del Pensamiento En El Niño". Editorial: Lautaro. Buenos Aires. 2007.

18- Geissmann, Claudiene, Geissman Pierre. "Historia del psicoanálisis infantil". Editorial: Síntesis. 2002.

 

 

Autor:

Nancy Iturralde

 


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