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Sociología Jurídica, en la Edad Antigua, Edad Media y Edad Contemporánea




Partes: 1, 2

  1. Introducción
  2. Conceptos
  3. Conclusión
  4. Bibliografía

Introducción

El siguiente trabajo tiene como objetivo principal estudiar, analizar y valorar la Importancia de la Sociología Jurídica en la Edad Antigua, Edad Media y Edad Contemporánea. Desde tiempos antiguos, el hombre sintió la necesidad de comunicarse y relacionarse entre sí, hasta nuestros días interactuamos como integrantes de una familia, residentes de un vecindario o de un pueblo, son miembros de un determinado grupo social, económico, religioso o étnico, y ciudadanos de una nación influenciados por un determinado grupo es así que nace la Sociología como ciencia teniendo como precursores a Bruce J. Cohen, Ergo y el también llamado "padre de la sociología" francés Augusto Comte.

Durante muchos siglos pensadores de muchas partes del mundo intentaron dar explicaciones acerca del funcionamiento de la sociedad. El siglo XIX fue un siglo conflictivo y violento: guerras, revoluciones, disturbios y diversos conflictos caracterizarán a esta época.

Esta situación fue debida a la confluencia de diversas causas: el desmoronamiento del Antiguo Régimen, el nacimiento del capitalismo industrial y la aparición de una clara estratificación social que enfrentará a la burguesía frente al proletariado.

La Sociología nace en esta época con el objetivo de comprender los nuevos fenómenos que se estaban desarrollando y con la intención de establecer unos principios que permitieran organizar aquel caos. Comte, Marx, Durkheim y Weber suelen considerarse los fundadores de esta ciencia.

La Sociología tuvo su origen de la Filosofía y así como en una época hubo inquietud de estos científicos en conocer el origen del universo, después surge la inquietud por conocer el origen de la vida y el hombre, pero es hasta el siglo pasado cuando surge la inquietud por conocer de manera científica la sociedad, también nace como ciencia en un momento de crisis, a favor del capitalismo, como un sistema social imperante en ese momento y en contra del feudalismo que era el sistema social, que estaba siendo enterrado por el progreso.

La Siguiente Investigación contiene una hoja de presentación, índice, introducción, propósitos de la investigación, objetivos generales y específicos, desarrollo, conclusión y bibliografía. Utilizamos este método para profundizar en la teoría de varios autores, donde hemos recopilado informaciones previas, dirigidas para la obtención de conocimientos sobre la Relación de la Sociología Jurídica con otras Ciencias.

PROPÓSITOS DE LA INVESTIGACIÓN.

Cada uno de nosotros requiere para desenvolvernos en nuestra profesión, adquirir conocimientos los cuales nos ofrezcan herramientas para realizar determinadas labor. Es por tanto, que esta investigación es de carácter documental, por lo cual utilizamos varios libros citados en la bibliografía.

OBJETIVO GENERAL.

Conocer sobre la Importancia de la Sociología Jurídica en la Edad Antigua, Edad Media y Edad Contemporánea.

OBJETIVOS ESPECÍFICO:

  • Definir los conceptos de Sociología Jurídica.

  • Establecer los diversos Pensamientos Sociológicos en la Edad Antigua, Edad Media y Edad Contemporánea.

  • Identificar cuáles son los Precursores de la Sociología Jurídica, a través de su evolución.

TEMA: LA SOCIOLOGÍA JURÍDICA EN LA EDAD ANTIGUA, EDAD MEDIA Y EDAD CONTEMPORÁNEA.

Conceptos

La sociología del derecho puede ser definida con sencillez y amplitud a través de la interconexión de los dos términos de su nomenclatura: la sociología jurídica se ocupa de la influencia de los factores sociales en el derecho y de la incidencia que éste tiene, a su vez, en la sociedad; la mutua interdependencia de lo social y lo jurídico. El Dr. García San Miguel, ha indicado dentro de esta perspectiva dos campos de la investigación sociológica-jurídica: El problema genético del Derecho y la acción causal del derecho".

También L. M. Friedmann, uno de los macro sociólogos jurídicos de nuestra época, aludía a estos dos grandes campos de la sociología del derecho: "Las fuerzas sociales que producen o influyen en el derecho" y lo que llamaba "el impacto del derecho".

La visión de Bifronte de R. Treves sobre sociología del derecho: una sociología jurídica compuesta de dos partes conectadas y complementarias : la individualización del derecho en la sociedad, que presenta el derecho dentro de la sociedad, y la individualización de la sociedad y la acción social en el derecho, que presenta la sociedad para el derecho. Como bien dice el sociólogo del derecho italiano, los orígenes de la sociología jurídica cabe encontrarlas tanto en la aproximación al derecho desde los estudios sociológicos; como en la aproximación a los factores sociales dado el estudio del Derecho.

Por lo que he leído y lo que hablan libros de sociología, filosofía del derecho, y sociología del derecho en esta ultima viendo su proceso histórico, puedo decir que: En una ciencia social en gestación, de orígenes cercanos, que ha tenido recientemente un gran desarrollo temático y metodológico es mejor no definir a grandes rasgos, que es lo que han hecho los autores que he citado anteriormente.

El avance en los métodos de compresión y en los nuevos temas haría pronto insuficiente una definición minuciosa. Por otro lado podría dar una definición un tanto ambigua la cual sería, La Sociología Del Derecho: Que hace del Derecho su tema de investigación sociológica; esto sería los pequeños grupos y sistemas de notación.

La finalidad que busca éstas, es el significado del Derecho en la sociedad global o la descripción de sus procesos internos, o de ambas cosas a la vez.

1.2.- Pensamiento Sociológico en Edad Antigua. En este periodo Julio Romero, nos indica: Las primeras tomas de conciencia de las realidades sociales tienen lugar en los siglos VI-V antes de Jesucristo en Grecia. Las civilizaciones orientales pre-helénicas no conocieron una reflexión social crítica (una excepción importante: la civilización china).

A) Antes de Platón (siglo V, antes de J. C.): Los primeros pensadores sociales fueron los sofistas: Protágoras, Gorgias, Hipias, Pródico, etc. que enseñaron en Atenas a finales del siglo V a. de J. C. Conocemos sus tesis por las narraciones qué de ellas hicieron sus antagonistas (en especial Platón y Aristófanes). El arte más sublime que se vanagloria de enseñar era el de la "virtud política", es decir, el arte de vivir en la ciudad (polis). El telón de fondo de su predicación es un humanismo cultural, que rehúsa toda trascendencia: "Yo no puedo saber si los dioses son o no son" decía Protágoras. Por su parte, los sofistas desconfiaron de las costumbres y de las tradiciones, pusieron y volvieron a poner en entredicho el orden social de la ciudad, considerando que así liberaban al individuo de la opresión del grupo. Ningún proceder les parecía bastante duro para estigmatizar la esclavitud, la pobreza de espíritu de los nacionalistas, la jerarquía social tradicional y el carácter artificial y a veces ilícito de la ley.

B) SOCRATES (470-399, antes de J. C.): Esta notabilidad filosófica innegable ejerció un influjo sobradamente poderoso para inquietar el orden establecido (Se considera el primero que discurrió sobre el arte de vivir) "Fue también el primer filósofo condenado a muerte que sufrió su pena", (nos recuerda Diógenes Laercio). Individualista furioso con los sofistas, pero sin duda más sincero, incluso muriéndose de hambre, jamás supo lisonjear. Mereció indudablemente el famoso perfil de Aristófanes (La nubes): "Te engallas y lanzas miradas desdeñosas". Es indudable que las críticas de Sócrates como las de los sofistas despertaron el pensamiento social de Platón.

C) PLATON (428-348, antes de J. C.): La existencia de Platón se identifica por una actividad política y socialmente substancial. Pertenece a la nobleza ateniense y su primer maestro fue el filósofo Crátilo, discípulo de Heráclito quien parece haberse ocupado de la lingüística (el diálogo de Platón sobre los orígenes del lenguaje lo pone en escena; de ahí el título que se le ha dado: "Crátilo"). Discípulo de Sócrates, el joven Platón se sintió atraído sin duda por la tesis de éste sobre la relevancia para el gobierno de la Ciudad, de representar con el principio de las aptitudes la raíz igualitaria, preciada como la fuente de los sufrimientos atenienses. Aunque todos los diálogos de Platón reflejan sus preocupaciones políticas y sociales, tres textos deben retener principalmente nuestra atención: "La República" (donde describe su ideal político). "La Política" (sobre el arte de gobernar) y "Las Leyes" (donde describe con más realismo que en "La República", lo que debería ser el nuevo Estado).

En esa línea, la Sociología Política de Platón arranca de una intención terapéutica: la Ciudad está enferma, y sus desdichas pesan sobre la suerte de los ciudadanos. Para protegerla, Platón pondera un Estado aristocrático y utilitario, administrado por los filósofos, que son los únicos adecuados en lo que concierne a las cosas humanas. El análisis platónico, que, fluctúa entre el idealismo más insano y el realismo más crudo, es una aglomeración de ejemplos, de descripciones, de tesis cuyo actualismo sorprende al lector licencioso. Desde el punto de vista puramente sociológico, Platón tiene propensión a tratar a la sociedad como si fuese un gigantesco individuo. De ello resulta un organismo y un funcionalismo que, ciertamente, no se le ha dejado de reprochar.

D) ARISTOTELES.- (384-322, antes de J. C.): No fue como Platón, un apasionado de la política. Era un hombre de estudio, un amante de la "Torre de marfil". Hay que precisar que Aristóteles no era originario de Atenas, sino de Estagira. Por lo tanto, en Atenas se le consideraba como un "meteco", del que se desconfiaba, tanto más cuanto que se sabía las amistades que tenía en la Corte de Macedonia (fue profesor de Alejandro Magno). Ello explica que, cuando regresó a Atenas en 335, no volviese a la Academia (de la que había sido discípulo en su mocedad), sino que funda una nueva Escuela: El Liceo. De Aristóteles nos permanecen, además de sus grandes obras filosóficas y enciclopédicas que no nos atañen llanamente aquí, dos estudios de filosofía y moral: Ética a Eudemo y Ética a Nicómaco. Debemos despuntar que innumerables de los temas que promovió han sido proseguidos por diferentes autores de los tiempos modernos.

En contra de Platón, Aristóteles pretende que la Ciudad no debe ser una oquedad constituida con miras a un trabajo perfecto de su agregado. Sin embargo, para Aristóteles la unidad económica es la familia (agrícola). Esta produce para su consumo e intercambia los excedentes en vista también de su consumo. Célula social por excelencia, la familia (que, además llena unas funciones educativas importantes: Educación, por el jefe de familia, de las mujeres y los niños, que son "almas imperfectas") excluye la idea de todo trabajo libre (de todo asalariado).

La familia envoltura su marcha en la esclavitud, con el poder absoluto del amo sobre el esclavo, que es considerado como una herramienta viviente (Aristóteles prevé que el esclavo disipará toda utilidad cuando se establezca el progreso técnico; o como expresa de una forma particularmente gráfica, "cuando los telares tejan por sí solos". Sin embargo, cuando se incumbe la sociedad considerada en su conjunto, Aristóteles la ve, todavía más que Platón, como un ser vivo que nace, se desarrolla y muere (organicismo). Pasa revista (igual que Platón en "La República") a los principales regímenes y su análisis, ha llegado a ser un clásico.

Empero, la democracia es el gobierno de la Ciudad por los hombres libres; es un régimen caracterizado por la libertad y la igualdad. Pero hay que distinguir entre la democracia en la cual la "Ley" está por encima de los intereses particulares (concepción del Estado) y el régimen en que la multitud, con sus votos cambiantes y contradictorios, impide la realización del Estado, régimen que tiende hacia la "demagogia". Aún cuando, la oligarquía es el gobierno de un número de ricos reducido; engendra la desigualdad de fortunas y la injusticia social. No obstante, la monarquía es la culminación de la oligarquía, cuando la riqueza y el poder están concentrados en uno solo. Aristóteles no expresa su predilección política; cree que los regímenes dependen de los temples. Además, cree que la permuta es la condición misma de la vida de las sociedades (como de la vida de los seres vivientes).

La mesura social puede romperse cuando existe la hipertrofia de una parte del grupo, o cuando la demografía se hace demasiado elemental. Hay que imprimir que los antiguos estuvieron obsesionados por esta debilidad, una concentración, una explosión demográfica excesivamente grande acarrea, fatalmente disturbios y sediciones (sin contar con los graves problemas económicos que engendra). Inmediatamente de Aristóteles, sus sucesores no hicieron apenas nada más que utilizar las tesis de los grandes maestros. En consecuencia, fluctúan entre las inquietudes preceptivas (es decir, que generan pautas) del filósofo, y el proceso descriptivo, positivo de Aristóteles más contiguo a la concepción actual de la Sociología.

Jean Duvignaud advierte lo siguiente: "Los romanos no tuvieron ningún pensador social, del mismo modo que tampoco tuvieron ningún hombre de ciencia, ningún filósofo. Las ideas políticas y sociales que se encuentran entre los historiadores y los moralistas latinos, como Cicerón, Séneca, Tácito y Plinio, no hacen más que formular una reflexión popular. Roma no "pensó "políticamente o sociológicamente, sino que "vivió" su política.

En efecto no hay que olvidar que fue en el marco del Imperio romano donde se gestó, se fraguó este monumento gigantesco, considerado por unos como un objeto arqueológico y por otros como una obra maestra del espíritu político, que se denomina "Derecho Romano".

Al sustituir el derecho tradicional de la Ciudad (el Derecho llamado "quiritario") por un derecho general, destinado a aplicarse en todo un universo (el derecho llamado "Jus Gentiun"), los jurisconsultos romanos pusieron fin al estrecho exclusivismo de la Ciudad antigua y abrieron el camino al mundo político moderno".

1.3.- Pensamiento Sociológico en Edad Media.

1.3.1.-El Pensamiento Cristiano. El catolicismo aporta una concepción histórica del ser humano. Los dogmas del pecado, de la redención y del juicio implicaban la noción de una evolución inalterable de la humanidad, encontrada a la del tiempo cíclico y del "eterno retorno" de la mayor parte de los intelectuales antiguos:

-San Agustín (354-430): Escribió en una época particularmente agitada desde el punto de vista político: La época en que los "bárbaros" irrumpen el Imperio romano de Occidente (ocupación de Roma por el visigodo Alarico, en 410). El derrumbe de esta ciudad, que durante tantos siglos había subyugado el mundo, originó innegablemente, una asonada profunda de las conciencias. Los filósofos se preguntaron a sí mismos e innumerables de ellos exhortaron causas religiosas. Cuantiosos ensayistas paganos enunciaron la idea de que Roma había fenecido porque había dejado el culto de las divinidades tutelares y había abierto su espíritu a una nueva fe (el cristianismo).

San Agustín para reconocer a esta tesis, escribió, entre 412 y 426, "La ciudad de Dios": Que es una oposición entre el mundo pagano, descrito ideológicamente y sociológicamente, y el mundo cristiano. Además, opone la ciudad de los hombres, gobernada por los apetitos materiales, la violencia y el egoísmo y la ciudad de los ángeles que es "el amor a Dios llevado hasta el desprecio de uno mismo". La consideración de San Agustín es ante todo como filósofo y como religioso, especialmente en la crisis final del mundo antiguo: es como dice Ortega y Gasset, la única mente de la época que sabe de la intimidad propia de la persona moderna. El que se llame con asiduidad a San Agustín el gestor del hombre moderno y el primer europeo, tiene su raíz en esta visión única que lo estacionó en el límite de dos épocas y a la vez en el decidido comienzo de una de ellas.

-Santo Tomás de Aquino (1225-1274): Parejo a San Agustín, Santo Tomás se inquieta más de evidenciar el cristianismo que de fundamentar la Sociología o la Ciencia Política. En conjunto, sus ideas sociales están despojadas de Aristóteles (Teoría de una moral natural). En síntesis, el Estado tomista sería una especie de Estado teocrático moderado, que toleraría un poder temporal con la condición expresa de que estuviera sometido al poder espiritual. El problema de la oposición entre lo espiritual y lo temporal quedará reflejado en la gran lucha medioeval entre el Sacerdocio (el Papado) y el Imperio (de Alemania).

Para Santo Tomás la ley es un precepto de la razón en orden al Bien Común difundida por aquel que tiene el pulcro de la comunidad. Concurren, según Santo Tomás tres especies de leyes: "eterna", "natural" y "humana". La "ley eterna o divina" es la razón general del gobierno y de la ordenación de todas las cosas, existente en la mente divina. "La "ley natural" es la participación de la ley eterna en los seres racionales.

Es común a todos los pueblos, imborrable en el corazón del hombre, inmutable en sus primeros principios, pero variable en los preceptos secundarios en cuanto requieran los casos particulares y excepcionales en que tengan aplicación. Por último, la ley humana, es una norma racional que aplica los principios de la ley natural a las situaciones concretas de la realidad social. Su dictación corresponde a las necesidades de la vida colectiva. Empero, la ley eterna aparece como el cimiento, el apoyo último de todas las reglas. Puesto que ella es "la razón del gobierno del Monarca Supremo, es preciso necesariamente que todas las razones de gobernar que se encuentran en sus subordinados deriven de la ley eterna". Para Santo Tomás, apartándose de San Agustín, la sociedad y el Estado derivan de la naturaleza sociable del hombre.

1.3.2.-Los Árabes: El representante más ilustre del pensamiento político y sociológico musulmán es Ibn Jaldun (1332-1406). Desplegó la idea de que la vida social es un fenómeno natural, de que las leyes y los regímenes políticos dependen sobre todo del medio geográfico y del clima y de que la evolución de las estructuras sociales, de carácter cíclico se debe a diferencias psicológicas entre las generaciones. Ibn Jaldun no se orienta hacia ninguna Sociología normativa (a diferencia de Platón).

En efecto, sus indagaciones y sus descripciones, que resultan relevantes para nosotros pese a cierto número de inexactitudes, anuncian ya las indagaciones sociológicas y la Sociología comparada de los tiempos actuales. Ibn Jaldun indaga los "factores profundos y generales de la evolución histórica" y los revela sobre todo en "la forma como cada pueblo provee a su subsistencia". Asiente también que "existen estrechas relaciones entre la organización de la producción, las estructuras sociales, las formas de la vida política, los regímenes jurídicos, la psicología y las ideologías, y de esta forma llega a "considerar todos los elementos de la vida política e intelectual en función de la evolución económica".

1.3.3.- El Renacimiento. Señalemos como recordatorio los rasgos dinámicos esenciales de esta fase, tan cardinal en Europa, de la historia del espíritu humano y que nace en Italia a principios del siglo XV: Curiosidad, certeza, sentido de la vida y de la totalidad, descubrimiento de nuevos horizontes, redescubrimiento de la naturaleza y del placer que suministran los bienes materiales (menospreciados por las teorías cristianas) nacimiento de un espíritu crítico, la reforma, los grandes desvelamientos. Estancaremos, escuetamente, la existencia de dos tendencias políticas: Una actitud normativa e idealizante a la manera de Platón y un punto de vista más realista, más empirista, como el que se esboza en Maquiavelo.

a) Nicolás Maquiavelo (1459-1527): Su existencia se desplegó en un círculo dramático (guerras de Italia). El mismo libró un papel político substancial en Florencia hasta su retiro forzado a San Casciano donde entre 1512 y 1520, subrayó su obra principal: "Discursos sobre la primera década de Tito Livio" (Teoría del Gobierno Constitucional, Republicano o Monárquico). Maquiavelo bosquejó una teoría del despotismo ilustrado en El Príncipe (1513).Su idea principal es de que no puede haber buen gobierno sin un acuerdo, previo, explícito, entre gobernantes y gobernados; es decir, en nuestro lenguaje moderno, sin un "pacto constitucional". Maquiavelo extrae esta tesis de su observación a la monarquía francesa. Con sus obras, Maquiavelo estacionó la filosofía política en su terreno, emancipado del dogmatismo y de los apriorismos de la Edad Media cristiana. La observación de los hechos sociales puede crearse de forma objetiva, sin referencia a ningún criterio moral o religioso, y no hay qué buscar "valor" donde sólo hay "hechos".b) Tomás Moro (1478-1555): Humanista, amigo de Erasmo el autor del "Elogio de la locura", fue decapitado en 1535 por no haber querido reconocer la autoridad espiritual del Rey de Inglaterra (Enrique VIII). Fue canonizado por la Iglesia. De sus obras, muy numerosas, la más famosa es indudablemente "Utopía" (1516), en la cual se compara la sociedad inglesa con la de un país imaginario: La isla de Utopía. Platonizado, Tomás Moro describió el régimen social y económico de este Estado como un socialismo idealista con la aplicación sistemática de las doctrinas de Platón: eliminación de la propiedad privada, todas las riquezas pertenecen al Estado, moderación de la vida de los ciudadanos que viven en común, vilipendio por las riquezas, el comercio y lo que denominaríamos modernamente, la economía de mercado.

Políticamente, la isla de Utopía es una federación democrática establecida por Utopos, fundador y legislador del Estado. Las leyes son poco numerosas y el objetivo perseguido por el legislador es la felicidad de sus súbditos y la paz (el Estado no debe ser "una conspiración de los ricos contra los pobres"). Puede ser enlazada a la ideología platónica de Tomas Moro la de ciertos italianos, como Campanella (1568-1639), quien pese a la época tardía en que vivió es por completo un hombre del Renacimiento. El citado autoralista describió en "La ciudad del sol" una República teocrática.

1.4.- Pensamiento Sociológico en Edad Contemporánea.Julio Romero Soto Advierte con relación al a Edad Contemporánea: "Este período es de intensa actividad intelectual; en él se realizan la mayor parte de las promesas del Renacimiento. Otorgando, según su posición, la primacía a la razón, a la experiencia o a los sentimientos, los pensadores políticos van a abordar progresivamente los principales problemas que plantean la vida en sociedad y el desarrollo de las relaciones económicas.

Unos son radicalmente pesimistas y creen que el hombre, malo por naturaleza, es un lobo para el hombre (Hobbes); otros tienen fe en la naturaleza divina del hombre y dan muestras en materia de Sociología, de cierto escepticismo a propósito de lo que es verdad a un lado de los Pirineos y error en otros (Pascal); otros son optimistas (Diderot) y elaboran la doctrina del derecho natural.

Tres nombres dominan este período: El del italiano Vico y los de los franceses Montesquieu y Rousseau.

1.4.1.-Precursores de la Sociología Jurídica en los siglos XVII y XVIII:

A.-Thomas Hobbes (1588-1629): Discurre una construcción racional a la manera de la física de la sociedad. Es partidario del absolutismo (toda revolución es ilegítima), pero adversario del derecho divino. El hombre no es altruista por naturaleza (un lobo entre lobos); pero el instinto de conservación nos enseña a renunciar al estado de guerra natural (ley de la selva) y a despojarnos a través de un "pacto social" (implícito), de algunos de nuestros derechos. De hecho, al no estar el hombre naturalmente inclinado a respetar este pacto, es necesario que una voluntad lo obligue a obedecer la ley, a saber: un soberano absoluto (tanto si se trata de un monarca como de un consejo de sabios). A este poder gigantesco del Estado, que decide lo que es justo y lo que no lo es le da el nombre de "Leviatán".

B.-Giambattista Vico (1688-1744): Su particularidad, reside haber proclamado la necesidad de las leyes (que derivan de la naturaleza de las cosas y no de la voluntad caprichosa de los legisladores). Pero también radica en haber considerado un método extraordinariamente moderno de análisis de la imaginación humana: lo más seguro es que Homero no existió piensa Vico, pero los poemas homéricos expresan cierto estado de la conciencia humana (paso de la edad de los dioses a la de los héroes) y como tales constituyen una primera materia que es preciso analizar para comprender lo que fue esa etapa.

De otro lado, posándose en la filología y en el análisis de los mitos asevera que todas las naciones, su historia, sigue el mismo ritmo: todas pasan por una "Edad de dioses", una "Edad de héroes" y una "Edad de hombres" antes de retornar a su barbarie primitiva. En la primera de estas edades la humanidad define ritos y creencias y la estabilidad del grupo social queda garantizada por el temor a los dioses (Júpiter). En la edad de los héroes, las familias están reunidas en unas ciudades donde el poder pertenece al más fuerte y a los más valerosos (aristocracia de los héroes), y la religión atempera los excesos de la fuerza. Por último, en la edad de los hombres las relaciones de derecho, determinadas por la razón se hacen universales y se garantizan a sí mismas, tanto por su racionalidad como por su eficacia. Toda nación ha tenido sus "Corsi e Ricorsi", y esta idea fundamental domina el pensamiento sobre todo en materia económica en su obra "Scienza Nuova". Para concluir digamos que la teoría de los "ricorsi" anuncia el método dialéctico.

C.-Montesquieu (1689-1775): Nació en La Brede, en las proximidades de Burdeos. En sus viajes por Italia, Países Bajos e Inglaterra, por este último país concibió sus ideas políticas e histórico-jurídicas, cuya expresión y sistematización culminó en su "Espíritu de las Leyes" (1784). Montesquieu ataca el problema de la ley en sus aspectos natural e histórico, demostrando que lo natural y lo positivo no son forzosamente contradictorios en la legislación sino correlativos.

Cada pueblo tiene el conjunto de leyes que consideren a su naturaleza histórica entre los pueblos mismos. El ideal consiste puramente en el alcanzar la libertad máxima dentro de las posibilidades dictadas por las circunstancias naturales e históricas. Para ello precisa, en primer lugar, una separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, tal como el Barón de Montesquieu la encontró en la Inglaterra de su tiempo, en cuya Constitución vio el ideal político deseable para Francia. Montesquieu fue uno de los primeros que hizo resaltar la influencia de las circunstancias físicas y especialmente del clima, en relación al temperamento, sobre las costumbres, las leyes y la vida política de los pueblos; pero dista mucho de creer que con respecto a tales influencias el hombre no puede permanecer más que puramente pasivo. Todo depende de su reacción a la influencia del clima. "Cuanto más las causas físicas arrastran a los hombres al reposo, tanto más las causas morales los deben alejar de él". "Cuando el clima inclina a los hombres a huir del trabajo de la tierra, la religión y las leyes deben empujarlos a trabajar". En la confrontación de los mismos agentes físicos viene a determinarse, según Montesquieu, la libertad, la normalidad del orden histórico. Años más tarde, desde el "Semanario del Nuevo Reino de Granada", sostuvo también la tesis del medio sobre los seres humanos.

D.-Juan Jacobo Rousseau (1712-1778): Oriundo de Ginebra. Su vida y su carácter han sido expuestos por él mismo en sus "Confesiones". En su "Discurso sobre los orígenes y fundamentos de la desigualdad entre los hombres" (1754), presenta al hombre de la cultura como el producto de las sucesivas impurezas que se han adherido al hombre natural. Sólo en este último se revela del modo más claro la bondad originaria del sentimiento y la relación directa con la naturaleza. No se trata en realidad de una existencia perfecta anterior a la constitución de la sociedad y del nacimiento de la civilización.

Rousseau no ostenta la vuelta al hombre natural como la regresión a un supuesto status primitivo, pero este estado constituye por así decirlo el punto de referencia hacia el cual se vuelve toda consideración de tipo social y moral. De ahí la teoría del "Contrato Social" en donde se señala el método para llegar a la pureza del hombre natural con la supresión de toda la maldad acumulada por la cultura artificiosa y por la desigualdad humana.

Rousseau, pone como fundamento del cuerpo político un convenio originario, libremente estipulado entre sus miembros por el cual cada uno se obliga sin reserva para con todos, de donde surge la obligación recíproca para con cada uno. De este modo, el individuo, renunciando espontáneamente a su mera independencia natural, en la que predomina la desigualdad de las fuerzas de que cada cual está dotado, se convierte en un ciudadano, o sea que goza de la absoluta igualdad jurídica y moral que caracteriza a una verdadera sociedad.

E.-Francisco Bacon (1561-1626): Pese al hecho de haber nacido con casi dos siglos de anterioridad a los filósofos hasta ahora expuestos, su pensamiento, su obra, que pregonan un nuevo método, una nueva filosofía cobra gran utilidad, entre aquellos pensadores que precedieron al surgimiento de los verdaderos creadores de la Sociología como una ciencia. Considerado por algunos como el fundador de la filosofía moderna, es no obstante visto por otros como un intelectual básicamente "renacentista" y aún en algún respecto inmerso en formas de pensar medievales.

La primera opinión se basa en su propuesta de reforma de las ciencias; la segunda, en su uso de ciertas nociones como la de forma que pertenecía más bien a la tradición que al pensamiento "moderno", y que su pensamiento se desarrolló con independencia de las corrientes que daban origen a la ciencia natural matemática. Es así mismo de advertir que la inducción baconiana no se debe confundir con la. Inducción clásica, en la cual se empieza con el examen de fenómenos particulares, se busca una hipótesis, se comprueba si se aplica a tales fenómenos y, en caso afirmativo, se convierte en un principio que explica lo que los fenómenos particulares son en su esencia.

F.-Saint-Simon ó Claude Henri de Roubray (1760- 1825): Formó parte del cuerpo expedicionario mandado por La Fayette, en los Estados Unidos, de 1779 a 1783. Se adhirió sin reservas a la Revolución y renunció a su título para convertirse en el ciudadano Claude-Henri-Bonhomme. Considera Saint-Simon, que hay dos tipos de épocas en la historia: las épocas críticas (que son necesarias para eliminar las "fosilizaciones" sociales) y las épocas orgánicas. El hombre no es una entidad pasiva dentro del acontecer histórico, sino que trata siempre de descubrir modos de alterar el medio social dentro del cual vive.

Estas alteraciones se imponen como indispensables para el desarrollo de la sociedad cuando esta funciona según normas que no le corresponden. No puede decirse, pues, en absoluto que hay normas sociales convenientes para toda la agrupación humana; lo que puede ser adecuado para una época puede no serlo para otra. Así sucede con la sociedad industrial que necesita cambiar la estructura del antiguo régimen todavía subsistente en ella si quiere realmente desenvolverse. De este modo se podrán llevar a un máximo desarrollo todas las capacidades de producción de los hombres lo que constituye acaso la única norma ideal posible para todas las sociedades.

Es un artificio, expresa Saint¬ Simon al suponer que las clases deben mantener la estructura de épocas anteriores o que deben estar niveladas. La moral y los sistemas de ideas tienen que ser distintos para cada una de las dos clases fundamentales de la nueva sociedad industrial moderna. Su tesis fundamental deriva de una concientización de la Revolución y de sus consecuencias. Lo que se produjo a finales del siglo XVIII en Francia fue algo más que un cambio de régimen. Fue un cambio de sociedad. El mundo feudal, simbolizado en la monarquía, fue sucedido por la "sociedad industrial"; el poder pertenecerá a las clases industriales, es decir, a las clases productoras.

Comprendió que tendría que existir, por lo menos inicialmente, un conflicto entre los propietarios de los bienes de producción y los productores; es decir, dicho en términos modernos, un conflicto entre propietarios y proletarios. Pero esta oposición "natural" puede evolucionar y Saint-Simon enseña claramente que, al término de esta evolución, la clase industrial constituirá una sola clase. Para Saint-Simon, tienen un gran valor los conflictos sociales. En la sociedad feudal, advierte, la actividad esencial es el ejercicio de la guerra y el mantenimiento de la opresión. Es una sociedad que sólo subsiste y que sólo tiene sentido por la fuerza y la violencia.

G.-Augusto Comte (1789-1857): En nuestro material de complementación académica de Sociología Jurídica, nos adherimos a considerarlo el "Padre de la Sociología", atribuyéndosele el haber creado el término "Sociología" (1838), así como el haber definido el objeto de la ciencia social y el método que en ella habría de emplearse. Juzgándolo de acuerdo con su obra debe tenérsele sin embargo más como un filósofo o un científico que como a un Sociólogo. Comte consagró sus principales esfuerzos a inquirir en la naturaleza del conocimiento humano, una tarea gigantesca que ejecutó con singular brillantez, buscando clasificar todos los conocimientos y la forma de analizar los métodos para llevarlo a cabo.

Sus mayores esfuerzos estuvieron dirigidos a determinar la naturaleza de la sociedad humana, las leyes y principios que gobiernan su crecimiento y desarrollo, así como también el método para el estudio de los fenómenos sociales. Notó la carestía de la creación de una ciencia diferente, la cual en un principio se llamó "Curso de Filosofía Positiva", publicada en seis volúmenes durante los años de 1830 a 1842.

Allí engendró su teoría de los tres estadios a través de los cuales el conocimiento humano tiene su desarrollo y que son: El Teológico, el Metafísico y el Positivo o Empírico. Asimismo, Comte tildó que sólo en el Estadio Positivo la ciencia alcanzaría su pleno desarrollo. Dirigió sus investigaciones hacia la naturaleza íntima de los seres humanos y hacia las causas primeras y finales, esto es, hacia los conocimientos absolutos, representando los fenómenos como productos de la acción directa y continua de agentes sobrenaturales, más o menos numerosos cuya intervención arbitraria explica todas las anomalías aparentes del universo.

En el Estadio Metafísico, que es sólo una modificación del primero, los agentes sobrenaturales son sustituidos por fuerzas abstractas que están sí dentro de la naturaleza, cada una de las cuales es capaz de reproducir los fenómenos que tienen ocurrencia.

Finalmente en el Estadio Positivo, el espíritu humano reconociendo la imposibilidad de alcanzar nociones absolutas abdica a buscar el origen y destino del universo y a conocer las causas últimas e íntimas de los fenómenos y se aplica únicamente a revelar por razón de el uso bien combinado del juicio y de la observación, sus leyes efectivas: esto es, sus relaciones invariables de sucesión y de semejanza.

La sapiencia a la cual todas las ciencias están subordinadas, como a su fin último, es según Comte, la Sociología, la cual debe constituirse como las demás ciencias positivas, en la misma forma que estas y concebir los fenómenos sociales como sujetos a leyes naturales que hagan posible la previsión de los mismos, al menos dentro de los límites concurrentes con su superior complejidad. La "Sociología", o "Física Social", es dividida por Comte en "Estática Social" y "Dinámica Social, correspondientes a los dos conceptos fundamentales en que ella se basa, los del orden y el progreso. El adelanto humano se verifica dentro de un "orden social" que implica un gobierno y dominio de las pasiones contrarias a la paz y la cooperación. El desarrollo no hace otra cosa que perfeccionar las estructuras permanentes de toda sociedad, como son la religión, la propiedad, la familia, etc.

1.4.2.-Precursores de la Sociología Jurídica en los siglos XIX:

A.-Karl Marx (1818-1883); El marxismo aporta una interpretación completamente distinta de los hechos sociales. Se ha podido decir que Carl Marx fue uno de los pioneros de la Sociología. El método "dialéctico" tomado de Hegel (1820-1895), que considera la síntesis como superadora de la tesis y la antítesis, permitió a Marx afirmar que "el todo social es algo muy distinto de la suma de sus partes", lo cual constituye el principio de toda concepción sociológica.

Es puntual registrar en el activo de Marx el puesto que otorga a las oposiciones de clases, como señala George Gurvitch: "Había poco menos que desconocido. "La historia de toda sociedad hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases", se lee al comienzo del "Manifiesto del Partido Comunista" (1848). Aun cuando se piense que Marx exageró un poco este aspecto de la vida social, debe reconocerse que aportaba así una concepción dinámica y dialéctica de la Sociología.

Sentencia Marx que "el modo de producción de la vida material condiciona, en forma general, el proceso social, político e intelectual de la vida'' y que así "no es la conciencia del hombre la que determina la existencia, sino su existencia social la que determina su conciencia". Se le ha dado a esta doctrina el nombre de "materialismo histórico", término que Marx jamás empleó. Se ha llegado hasta afirmar que, para él, las ideas y los sentimientos no eran más que una especie de "epifenómeno'', es decir, de un fenómeno que estaba sobre la base económica, sin que esas ideas o sentimientos tuvieran influencia alguna sobre esta última la cual en realidad de verdad era la que venía a determinar a aquellos.

Frente a ello Félix Asención acota: "Marx tomó de Hegel el método didáctico, con la célebre tríada hegeliana Ser-No Ser-Devenir (triada ontológica) y las llamadas leyes dialécticas: Ley de la lucha o de la contradicción; ley del salto o del cambio de la cantidad en cualidad: y la ley de la negación, además de aceptar el cambio incesante y la lucha de clases como motor de la historia y de la dinámica social".

Sin embargo, Ralf Dahrendorf, enseña: "En primer lugar, Marx ha reducido todos los conflictos sociales o al menos los conflictos históricamente importantes, a conflictos de clases, lo que constituye una simplificación abusiva. La clase no pasa de ser uno de los grupos de interés que oponen entre sí a los miembros de una sociedad.

La lucha de clases no es más que uno de los conflictos de intereses que dividen a la sociedad. Todos los demás conflictos que agitan a la sociedad no se reducen necesariamente a la lucha de clases, como ha supuesto Marx, aun cuando pueda ser así en determinadas circunstancias.

Marx ha generalizado erróneamente a partir de un tipo particular de conflicto (la lucha de clases) y a partir de una situación específica en la que todos los conflictos sociales se reducen al apuro de clases. El Estado de la sociedad capitalista de comienzos del siglo XIX parecía darle la razón. Pero hoy no es ya posible mantener el mismo error."

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