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Vidrio




Enviado por melonsagrado



    El vidrio

    1. Fabricación de vidrio
    2. Vidrio
      (industria),
    3. Composición y propiedades
    4. Moldeado
    5. Vidrio
      tensionado
    6. Tipos de
      vidrio comercial
    7. Algo
      mas

    Fabricación de vidrio

    El vidrio se
    fabrica a partir de una mezcla compleja de compuestos
    vitrificantes, como sílice, fundentes, como los
    álcalis, y estabilizantes, como la cal. Estas materias
    primas se cargan en el horno de cubeta (de producción continua) por medio de una
    tolva. El horno se calienta con quemadores de gas o petróleo. La llama debe alcanzar una
    temperatura
    suficiente, y para ello el aire de
    combustión se calienta en unos
    recuperadores construidos con ladrillos refractarios antes de
    que llegue a los quemadores. El horno tiene dos recuperadores
    cuyas funciones
    cambian cada veinte minutos: uno se calienta por contacto con
    los gases
    ardientes mientras el otro proporciona el calor
    acumulado al aire de combustión. La mezcla se funde
    (zona de fusión)
    a unos 1.500 °C y avanza hacia la zona de enfriamiento,
    donde tiene lugar el recocido. En el otro extremo del horno se
    alcanza una temperatura de 1.200 a 800 °C. Al vidrio
    así obtenido se le da forma por laminación (como
    en el esquema superior) o por otro método.

    Vidrio
    (
    industria)
    ,
    sustancia amorfa fabricada sobre todo a partir de sílice
    (SiO2) fundida a altas temperaturas con boratos o fosfatos.
    También se encuentra en la naturaleza,
    por ejemplo en la obsidiana, un material volcánico, o en
    los enigmáticos objetos conocidos como tectitas. El vidrio es una sustancia amorfa porque no es
    ni un sólido ni
    un líquido, sino
    que se halla en un estado
    vítreo en el que las unidades moleculares, aunque
    están dispuestas de forma desordenada, tienen suficiente
    cohesión para presentar rigidez mecánica. El vidrio se enfría hasta
    solidificarse sin que se produzca cristalización; el
    calentamiento puede devolverle su forma líquida. Suele ser
    transparente, pero también puede ser traslúcido u
    opaco. Su color
    varía según los ingredientes empleados en su
    fabricación.

    El vidrio fundido es maleable y se
    le puede dar forma mediante diversas técnicas.
    En frío, puede ser tallado. A bajas temperaturas es
    quebradizo y se rompe con fractura concoidea (en forma de concha
    de mar).

    Se fabricó por primera vez
    antes del 2000 a.C., y desde entonces se ha empleado para
    fabricar recipientes de uso doméstico así como
    objetos decorativos y ornamentales, entre ellos joyas. (En este
    artículo trataremos cualquier vidrio con
    características comercialmente útiles en cuanto a
    trasparencia, índice de refracción, color…
    En Vidrio
    (arte)
    se trata la historia del
    arte y la técnica del trabajo del
    vidrio).

    Materiales y
    técnicas

    El ingrediente principal del
    vidrio es la sílice, obtenida a partir de arena, pedernal
    o cuarzo.

    Composición y propiedades

    La sílice se funde a
    temperaturas muy elevadas para formar vidrio. Como éste
    tiene un elevado punto de fusión y sufre poca
    contracción y dilatación con los cambios de
    temperatura, es adecuado para aparatos de laboratorio y
    objetos sometidos a choques térmicos (deformaciones
    debidas a cambios bruscos de temperatura), como los espejos de
    los
    telescopios. El
    vidrio es un mal conductor del calor y la electricidad, por
    lo que resulta práctico para el aislamiento térmico
    y eléctrico. En la mayoría de los vidrios, la
    sílice se combina con otras materias primas en distintas
    proporciones. Los fundentes alcalinos, por lo general carbonato
    de sodio o potasio, disminuyen el punto de fusión y la
    viscosidad de
    la sílice. La piedra caliza o la dolomita (carbonato de
    calcio y magnesio) actúa como estabilizante. Otros
    ingredientes, como el plomo o el bórax, proporcionan al
    vidrio determinadas propiedades físicas.

    Vidrio soluble y vidrio
    sodocálcico

    El vidrio de elevado contenido en sodio que puede
    disolverse en agua para
    formar un líquido viscoso se denomina
    vidrio soluble
    y se emplea como barniz
    ignífugo en ciertos objetos y como sellador. La mayor
    parte del vidrio producido presenta una elevada
    concentración de sodio y calcio en su composición;
    se conoce como vidrio sodocálcico y se utiliza para
    fabricar botellas, cristalerías de mesa, bombillas
    (focos), vidrios de ventana y vidrios laminados.

    Vidrio al plomo

    El vidrio fino empleado para
    cristalerías de mesa y conocido como cristal es el
    resultado de fórmulas que combinan silicato de potasio con
    óxido de plomo. El vidrio al plomo es pesado y refracta
    más la luz, por lo que
    resulta apropiado para lentes o
    prismas
    y para bisutería. Como el
    plomo absorbe la radiación
    de alta energía, el vidrio al plomo se utiliza en
    pantallas para proteger al personal de las
    instalaciones nucleares.

    Vidrio de
    borosilicato

    Este vidrio contiene
    bórax
    entre sus ingredientes fundamentales,
    junto con sílice y álcali. Destaca por su
    durabilidad y resistencia a los
    ataques químicos y las altas temperaturas, por lo que se
    utiliza mucho en utensilios de cocina, aparatos de laboratorio y
    equipos para procesos
    químicos.

    Color

    Las impurezas en las materias
    primas afectan al color del vidrio.
    Para obtener una sustancia clara e incolora, los fabricantes
    añaden manganeso con el fin de eliminar los efectos de
    pequeñas cantidades de hierro que
    producen tonos verdes y pardos. El cristal puede colorearse
    disolviendo en él óxidos metálicos, sulfuros
    o seleniuros. Otros colorantes se dispersan en forma de
    partículas microscópicas.

    Ingredientes
    diversos

    Entre los componentes
    típicos del vidrio están los residuos de vidrio de
    composición similar, que potencian su fusión y
    homogeneización. A menudo se añaden elementos de
    afino, como arsénico o antimonio, para desprender
    pequeñas burbujas durante la fusión.

    Propiedades
    físicas

    Según su
    composición, algunos vidrios pueden fundir a temperaturas
    de sólo 500 °C; en cambio, otros
    necesitan 1.650 ºC. La resistencia a la
    tracción, que suele estar entre los 3.000 y
    5.500 N/cm2, puede llegar a los 70.000 N/cm2 si el
    vidrio recibe un tratamiento especial. La densidad relativa
    (densidad con respecto al agua) va de 2 a 8, es decir, el vidrio
    puede ser más ligero que el aluminio o
    más pesado que el acero. Las
    propiedades ópticas y eléctricas también
    pueden variar mucho.

    Para ver el grafico seleccione la opción
    ¨Bajar trabajo¨ del menú superior

    Vidrio soplado

    Fabricación artesanal de recipientes de vidrio
    soplado. A la izquierda se aprecia una silla con un soporte para
    la caña de soplar. Conseguida la forma en bruto, se
    pellizca el material con unas pinzas para dar la forma final al
    vidrio fundido.

    Roger A. Clark, Jr./Photo Reseachers,
    Inc.

    Mezcla y
    fusión

    Después de una cuidadosa medida y
    preparación, las materias primas se mezclan y se someten a
    una fusión inicial antes de aplicarles todo el calor
    necesario para la vitrificación. En el pasado, la
    fusión se efectuaba en recipientes de arcilla (barro) que
    se calentaban en hornos alimentados con madera o
    carbón. Todavía hoy se utilizan recipientes de
    arcilla refractaria, que contienen entre 0,5 y 1,5 toneladas de
    vidrio, cuando se necesitan cantidades relativamente
    pequeñas de vidrio para trabajarlo a mano. En las industrias
    modernas, la mayor parte del vidrio se funde en grandes calderos,
    introducidos por primera vez en 1872. Estos calderos pueden
    contener más de 1.000 toneladas de vidrio y se calientan
    con gas, fuel-oil o electricidad. Las materias primas se
    introducen de forma continua por una abertura situada en un
    extremo del caldero y el vidrio fundido, afinado y templado, sale
    por el otro extremo. En unos grandes crisoles o cámaras de
    retención, el vidrio fundido se lleva a la temperatura a
    la que puede ser trabajado y, a continuación, la masa
    vítrea se transfiere a las máquinas
    de moldeo.

    Moldeado

    Los principales métodos
    empleados para moldear el vidrio son el colado, el soplado, el
    prensado, el estirado y el laminado. Todos estos procesos son
    antiguos (véase Vidrio (arte)), pero
    han sufrido modificaciones para poder producir
    vidrio con fines industriales. Por ejemplo, se han desarrollado
    procesos de colado por centrifugado en los que el vidrio se
    fuerza contra
    las paredes de un molde que gira rápidamente, lo que
    permite obtener formas precisas de poco peso, como tubos de
    televisión. También se han
    desarrollado máquinas automáticas para soplar el
    vidrio.

    Vidrio tensionado

    Es posible añadir
    tensiones de modo artificial para dar resistencia a un
    artículo de vidrio. Como el vidrio se rompe como resultado
    de esfuerzos de tracción que se originan con un
    mínimo arañazo de la superficie, la
    compresión de ésta aumenta el esfuerzo de
    tracción que puede soportar el vidrio antes de que se
    produzca la ruptura. Un método llamado temple
    térmico comprime la superficie calentando el vidrio casi
    hasta el punto de reblandecimiento y enfriándolo
    rápidamente con un chorro de aire o por inmersión
    en un líquido. La superficie se endurece de inmediato, y
    la posterior contracción del interior del vidrio, que se
    enfría con más lentitud, tira de ella y la
    comprime. Con este método pueden obtenerse compresiones de
    superficie de hasta 24.000 N/cm2 en piezas gruesas de
    vidrio. También se han desarrollado métodos
    químicos de reforzamiento en los que se altera la
    composición o la estructura de
    la superficie del vidrio mediante
    intercambio
    iónico. Este
    método permite alcanzar una resistencia superior a los
    70.000 N/cm2. Véase también Recocido.

    Tipos de vidrio comercial

    La amplia gama de aplicaciones
    del vidrio ha hecho que se desarrollen numerosos tipos
    distintos.

    Vidrio de
    ventana

    El vidrio de ventana, que ya se empleaba en el siglo I
    d.C., se fabricaba utilizando moldes o soplando cilindros huecos
    que se cortaban y aplastaban para formar láminas. En el
    proceso de
    corona, técnica posterior, se soplaba un trozo de vidrio
    dándole forma de globo aplastado o corona. La varilla se
    fijaba al lado plano y se retiraba el tubo de soplado
    (véase
    Vidrio (arte): Soplado). La corona volvía a calentarse y se hacía
    girar con la varilla; el agujero dejado por el tubo se
    hacía más grande y el disco acababa formando una
    gran lámina circular. La varilla se partía, lo que
    dejaba una marca. En la
    actualidad, casi todo el vidrio de ventana se fabrica de forma
    mecánica estirándolo desde una
    piscina de vidrio fundido. En el proceso de Foucault, la
    lámina de vidrio se estira a través de un bloque
    refractario ranurado sumergido en la superficie de la piscina de
    este material y se lleva a un horno vertical de recocido, de
    donde sale para ser cortado en hojas.

    Vidrio de placa

    El vidrio de ventana normal
    producido por estiramiento no tiene un espesor uniforme, debido a
    la naturaleza del proceso de fabricación. Las variaciones
    de espesor distorsionan la imagen de los
    objetos vistos a través de una hoja de ese
    vidrio.

    El método tradicional de
    eliminar esos defectos ha sido emplear vidrio laminado
    bruñido y pulimentado, conocido como vidrio de placa.
    Éste se produjo por primera vez en Saint Gobain (Francia) en
    1668, vertiendo vidrio en una mesa de hierro y aplanándolo
    con un rodillo. Después del recocido, la lámina se
    bruñía y pulimentaba por ambos lados
    (véase Operaciones de acabado). Hoy, el vidrio de placa se fabrica pasando el material
    vítreo de forma continua entre dobles rodillos situados en
    el extremo de un crisol que contiene el material fundido.
    Después de recocer la lámina en bruto, ambas caras
    son acabadas de forma continua y simultánea.

    En la actualidad, el
    bruñido y el pulimentado están siendo sustituidos
    por el proceso de vidrio flotante, más barato. En este
    proceso se forman superficies planas en ambas caras haciendo
    flotar una capa continua de vidrio sobre un baño de
    estaño fundido. La temperatura es tan alta que las
    imperfecciones superficiales se eliminan por el flujo del vidrio.
    La temperatura se hace descender poco a poco a medida que el
    material avanza por el baño de estaño y, al llegar
    al extremo, el vidrio pasa por un largo horno de
    recocido.

    En arquitectura se
    emplea vidrio laminado sin pulir, a menudo con superficies
    figurativas producidas por dibujos
    grabados en los rodillos. El vidrio de rejilla, que se fabrica
    introduciendo tela metálica en el vidrio fundido antes de
    pasar por los rodillos, no se astilla al recibir un golpe. El
    vidrio de seguridad, como
    el utilizado en los parabrisas de los automóviles o en las
    gafas de seguridad, se obtiene tras la colocación de una
    lámina de plástico
    transparente (polivinilbutiral) entre dos láminas finas de
    vidrio de placa. El plástico se adhiere al vidrio y
    mantiene fijas las esquirlas incluso después de un fuerte
    impacto.

    Botellas y
    recipientes

    Las botellas, tarros y otros
    recipientes de vidrio se fabrican mediante un proceso
    automático que combina el prensado (para formar el extremo
    abierto) y el soplado (para formar el cuerpo hueco del
    recipiente). En una máquina típica para soplar
    botellas, se deja caer vidrio fundido en un molde estrecho
    invertido y se presiona con un chorro de aire hacia el extremo
    inferior del molde, que corresponde al cuello de la botella
    terminada. Después, un desviador desciende sobre la parte
    superior del molde, y un chorro de aire que viene desde abajo y
    pasa por el cuello da la primera forma a la botella. Esta botella
    a medio formar se sujeta por el cuello, se invierte y se pasa a
    un segundo molde de acabado, en la que otro chorro de aire le da
    sus dimensiones finales. En otro tipo de máquina que se
    utiliza para recipientes de boca ancha, se prensa el vidrio
    en un molde con un pistón antes de soplarlo en un molde de
    acabado. Los tarros de poco fondo, como los empleados para
    cosméticos, son prensados sin más.

    Vidrio
    óptico

    La mayoría de las
    lentes
    que se utilizan en gafas (anteojos),
    microscopios, telescopios, cámaras y otros instrumentos
    ópticos se fabrican con vidrio óptico
    (Véase Óptica).
    Éste se diferencia de los demás vidrios por su
    forma de desviar (refractar) la luz. La fabricación de
    vidrio óptico es un proceso delicado y exigente. Las
    materias primas deben tener una gran pureza, y hay que tener
    mucho cuidado para que no se introduzcan imperfecciones en el
    proceso de fabricación. Pequeñas burbujas de aire o
    inclusiones de materia no
    vitrificada pueden provocar distorsiones en la superficie de la
    lente. Las llamadas cuerdas, estrías causadas por la falta
    de homogeneidad química del vidrio,
    también pueden causar distorsiones importantes, y las
    tensiones en el vidrio debidas a un recocido imperfecto afectan
    también a las cualidades ópticas.

    En la antigüedad, el vidrio
    óptico se fundía en crisoles durante periodos
    prolongados, removiéndolo constantemente con una varilla
    refractaria. Después de un largo recocido, se
    partía en varios fragmentos; los mejores volvían a
    ser triturados, recalentados y prensados con la forma deseada. En
    los últimos años se ha adoptado un método
    para la fabricación continua de vidrio en tanques
    revestidos de platino, con agitadores en las cámaras
    cilíndricas de los extremos (llamadas homogeneizadores).
    Este proceso produce cantidades mayores de vidrio óptico,
    con menor coste y mayor calidad que el
    método anterior. Para las lentes sencillas se usa cada vez
    más el plástico en
    lugar del vidrio. Aunque no es tan duradero ni resistente al
    rayado como el vidrio, es fuerte y ligero y puede absorber
    tintes.

    Vidrio
    fotosensible

    En el vidrio fotosensible, los
    iones de oro o plata
    del material responden a la acción
    de la luz, de forma similar a lo que ocurre en una
    película fotográfica. Este vidrio se utiliza en
    procesos de impresión y reproducción, y su tratamiento
    térmico tras la exposición
    a la luz produce cambios permanentes.

    El vidrio fotocromático se
    oscurece al ser expuesto a la luz tras lo cual recupera su
    claridad original. Este comportamiento
    se debe a la acción de la luz sobre cristales diminutos de
    cloruro de plata o bromuro de plata distribuidos por todo el
    vidrio. Es muy utilizado en lentes de gafas o anteojos y en
    electrónica.

    Vitrocerámica

    En los vidrios que contienen
    determinados metales se
    produce una cristalización localizada al ser expuestos
    a radiación ultravioleta. Si se calientan a temperaturas elevadas, estos vidrios
    se convierten en vitrocerámica, que tiene una resistencia
    mecánica y unas propiedades de aislamiento
    eléctrico superiores a las del vidrio ordinario. Este tipo
    de cerámica se utiliza en la actualidad en
    utensilios de cocina, conos frontales de cohetes o ladrillos
    termorresistentes para recubrir naves espaciales. Otros vidrios
    que contienen metales o aleaciones
    pueden magnetizarse, son resistentes y flexibles y resultan muy
    útiles para transformadores
    eléctricos de alta eficiencia.

    Fibra de vidrio

    Es posible producir fibras de
    vidrio —que pueden tejerse como las fibras textiles— estirando vidrio fundido hasta
    diámetros inferiores a una centésima de
    milímetro. Se pueden producir tanto hilos multifilamento
    largos y continuos como fibras cortas de 25 o 30
    centímetros de largo.

    Una vez tejida para formar telas,
    la fibra de vidrio resulta ser un excelente material para
    cortinas y tapicería debido a su estabilidad
    química, solidez y resistencia al fuego y al agua. Los
    tejidos de
    fibra de vidrio, sola o en combinación con resinas,
    constituyen un aislamiento eléctrico excelente.
    Impregnando fibras de vidrio con plásticos
    se forma un tipo compuesto que combina la solidez y estabilidad
    química del vidrio con la resistencia al impacto del
    plástico. Otras fibras de vidrio muy útiles son las
    empleadas para transmitir señales
    ópticas en comunicaciones
    informáticas y telefónicas mediante la nueva
    tecnología
    de la fibra
    óptica, en
    rápido crecimiento.

    Otros tipos de
    vidrio

    Los paveses de vidrio son bloques
    de construcción huecos, con nervios o dibujos
    en los lados, que se pueden unir con argamasa y utilizarse en
    paredes exteriores o tabiques internos.

    La espuma de vidrio, empleada en
    flotadores o como aislante, se fabrica añadiendo un agente
    espumante al vidrio triturado y calentando la mezcla hasta el
    punto de reblandecimiento. El agente espumante libera un gas que
    produce una multitud de pequeñas burbujas dentro del
    vidrio.

    En la década de 1950 se
    desarrollaron fibras ópticas que han encontrado muchas
    aplicaciones en la ciencia, la
    medicina y la
    industria. Si se colocan de forma paralela fibras de vidrio de
    alto índice de refracción separadas por capas
    delgadas de vidrio de bajo índice de refracción, es
    posible transmitir imágenes a
    través de las fibras. Los fibroscopios, que contienen
    muchos haces flexibles de estas fibras, pueden transmitir
    imágenes a través de ángulos muy cerrados,
    lo que facilita la inspección de zonas que suelen ser
    inaccesibles. Las aplicaciones de la fibra
    óptica rígida, como lupas, reductores y
    pantallas también mejoran la visión. Empleadas en
    combinación con láseres, las fibras ópticas
    son hoy cruciales para la telefonía de larga distancia y la
    comunicación entre ordenadores (computadoras).

    El vidrio láser es vidrio dopado con un pequeño
    porcentaje de óxido de neodimio, y es
    capaz de emitir luz láser si
    se monta en un dispositivo adecuado y se ‘bombea’ con
    luz ordinaria. Está considerado como una buena fuente
    láser por la relativa facilidad con que pueden obtenerse
    pedazos grandes y homogéneos de este vidrio.

    Los vidrios dobles son dos
    láminas de vidrio de placa o de ventana selladas por los
    extremos, con un espacio de aire entre ambas. Para su
    construcción pueden usarse varios tipos de selladores y
    materiales de
    separación. Empleados en ventanas, proporcionan un
    excelente aislamiento térmico y no se empañan
    aunque haya humedad.

    En la década de 1980 se
    desarrolló en la Universidad de
    Florida (Estados Unidos)
    un método para fabricar grandes estructuras de
    vidrio sin utilizar altas temperaturas. La técnica,
    denominada de sol-gel, consiste en mezclar agua con un producto
    químico como el tetrametoxisilano para fabricar un
    polímero de
    óxido de silicio; un aditivo químico reduce la
    velocidad del
    proceso de condensación y permite que el polímero
    se constituya uniformemente. Este método podría
    resultar útil para fabricar formas grandes y complejas con
    propiedades específicas.

    ALGO
    MAS

    Vidrio soluble, compuesto de silicato de sodio (o
    potasio), incoloro y de aspecto vidrioso, de fórmula
    Na2SiO3 (véase Vidrio;
    Silicio). Es soluble
    en agua y alcohol, y se
    emplea comercialmente como cemento, para
    fabricar hormigón y
    como capa protectora en materiales ignífugos.
    También se utiliza en la elaboración de jabones y
    detergentes sintéticos y en procesos de refinado del
    petróleo.
    La disolución de vidrio soluble también se utiliza
    para conservar huevos y madera.

    Silicio, de símbolo
    Si, es un elemento semimetálico, el segundo elemento
    más común en la Tierra
    después del oxígeno. Su
    número atómico es 14 y pertenece al grupo 14 de
    la tabla
    periódica. Fue aislado
    por primera vez de sus compuestos en 1823 por el químico
    sueco Jöns Jakob Berzelius.

    Propiedades y estado
    natural

    Se prepara en forma de polvo
    amorfo amarillo pardo o de cristales negros-grisáceos. Se
    obtiene calentando sílice, o dióxido de silicio
    (SiO2), con un agente reductor, como carbono o
    magnesio, en un horno eléctrico. El silicio cristalino
    tiene una dureza de 7,
    suficiente para rayar el vidrio, de dureza de 5 a 7. El silicio
    tiene un punto de fusión de 1.410 °C, un punto de
    ebullición de 2.355 °C y una densidad relativa de
    2,33. Su masa atómica es 28,086.

    Se disuelve en ácido
    fluorhídrico formando el gas tetrafluoruro de silicio,
    SiF4 (véase Flúor),
    y es atacado por los ácidos
    nítrico, clorhídrico y sulfúrico, aunque el
    dióxido de silicio formado inhibe la reacción.
    También se disuelve en hidróxido de sodio, formando
    silicato de sodio y gas hidrógeno. A temperaturas ordinarias el
    silicio no es atacado por el aire, pero a temperaturas elevadas
    reacciona con el oxígeno
    formando una capa de sílice que impide que continúe
    la reacción. A altas temperaturas reacciona también
    con nitrógeno y cloro formando nitruro de silicio y
    cloruro de silicio respectivamente.

    El silicio constituye un 28% de la
    corteza terrestre. No existe en estado libre, sino que se
    encuentra en forma de dióxido de silicio y de silicatos
    complejos. Los minerales que
    contienen silicio constituyen cerca del 40% de todos los
    minerales comunes, incluyendo más del 90% de los minerales
    que forman rocas
    volcánicas. El mineral cuarzo, sus
    variedades (cornalina,
    crisoprasa, ónice,
    pedernal
    y jaspe) y los
    minerales cristobalita y tridimita son las formas cristalinas del
    silicio existentes en la naturaleza. El dióxido de silicio
    es el componente principal de la arena. Los silicatos (en
    concreto los
    de aluminio, calcio y magnesio) son los componentes principales
    de las arcillas, el suelo y las
    rocas, en forma de feldespatos, anfíboles,
    piroxenos,
    micas
    y ceolitas, y de piedras
    semipreciosas como el olivino,
    granate,
    zircón, topacio y
    turmalina.

    Aplicaciones

    Se utiliza en la industria del
    acero como componente de las aleaciones de
    silicio-acero. Para fabricar el acero, se desoxida el acero
    fundido añadiéndole pequeñas cantidades de
    silicio; el acero común contiene menos de un 0,03% de
    silicio. El acero de silicio, que contiene de 2,5 a 4% de
    silicio, se usa para fabricar los núcleos de los
    transformadores eléctricos, pues la aleación
    presenta baja histéresis (véase
    Magnetismo). Existe
    una aleación de acero, el durirón, que contiene un
    15% de silicio y es dura, frágil y resistente a la
    corrosión; el durirón se usa en los
    equipos industriales que están en contacto con productos
    químicos corrosivos. El silicio se utiliza también
    en las aleaciones de cobre, como el
    bronce y el latón.

    El silicio es un
    semiconductor; su
    resistividad a la corriente
    eléctrica a temperatura ambiente
    varía entre la de los metales y la
    de los aislantes. La conductividad del silicio se puede controlar
    añadiendo pequeñas cantidades de impurezas llamadas
    dopantes. La capacidad de controlar las propiedades
    eléctricas del silicio y su abundancia en la naturaleza
    han posibilitado el desarrollo y
    aplicación de los transistores y circuitos integrados que se utilizan en la industria electrónica.

    La sílice y los silicatos
    se utilizan en la fabricación de vidrio, barnices, esmaltes,
    cemento
    y porcelana, y tienen importantes
    aplicaciones individuales. La sílice fundida, que es un
    vidrio que se obtiene fundiendo cuarzo o hidrolizando
    tetracloruro de silicio, se caracteriza por un bajo coeficiente
    de dilatación y una alta resistencia a la mayoría
    de los productos químicos. El gel de sílice es una
    sustancia incolora, porosa y amorfa; se prepara eliminando parte
    del agua de un precipitado gelatinoso de ácido
    silícico, SiO2·H2O, el cual se obtiene
    añadiendo ácido clorhídrico a una
    disolución de silicato de sodio. El gel de sílice
    absorbe agua y otras sustancias y se usa como agente desecante y
    decolorante.

    El silicato de sodio (Na2SiO3),
    también llamado vidrio, es un silicato sintético
    importante, sólido amorfo, incoloro y soluble en agua, que
    funde a 1.088 °C. Se obtiene haciendo reaccionar
    sílice (arena) y carbonato de sodio a alta temperatura, o
    calentando arena con hidróxido de sodio concentrado a alta
    presión. La disolución acuosa de
    silicato de sodio se utiliza para conservar huevos; como
    sustituto de la cola o pegamento para hacer cajas y otros
    contenedores; para unir gemas artificiales; como agente
    incombustible, y como relleno y adherente en jabones y
    limpiadores. Otro compuesto de silicio importante es el
    carborundo, un compuesto de silicio y carbono que se utiliza como
    abrasivo.

    El monóxido de silicio,
    SiO, se usa para proteger materiales, recubriéndolos de
    forma que la superficie exterior se oxida al dióxido,
    SiO2. Estas capas se aplican también a los filtros de
    interferencias.

     

     

     

    Facundo
    Nuño

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