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Racismo: actores y víctimas




Enviado por elizabeth788



    1. Actores del
      Racismo
    2. Respuestas de las
      Víctimas

    "El racismo ha sido
    históricamente una bandera para

    justificar las empresas de
    expansión, conquista,

    colonización y dominación y
    ha marchado de la mano de la

    intolerancia, la injusticia y la violencia".

    Rigoberta Menchú Tum, Dirigente
    indígena

    guatemalteca, laureada con el Premio Nobel
    de la

    Paz, en el simposio "El
    problema del racismo en

    El umbral del siglo XXI"

    Estas palabras de Rigoberta Menchú ejemplifican
    la magnitud del problema del racismo como causa de conflictos
    sociales. El Premio Nobel de la Paz hace un llamado a la conciencia
    mundial, a entender que el racismo ha sido una herramienta usada
    por los grandes conquistadores en su afán de obtener el
    poder, que el
    racismo no han sentimientos meramente nacionalistas, sino que
    éstos han sido los medio s por los que unos cuantos se han
    lanzado a la guerra de
    poderes.

    El racismo se ha convertido en la bandera de imperios y
    pueblos, que justifican su ira en contra de los que son
    "diferentes". Los cambios que últimamente hemos vivido a
    nivel mundial, esta nueva era de la
    globalización, ha hecho que los pueblos enteros
    revivan los sentimientos de nacionalismo,
    desgraciadamente de manera errónea. A causa de
    líderes ambicionados con el poder, estos sentimientos de
    nacionalismo han sido conducidos a través de la ira, el
    odio, la intolerancia y la violencia. Este artículo tiene
    como propósito ejemplificar como el racismo ha sido causa
    de diferentes conflictos sociales y quienes han sido sus actores
    y víctimas.

    Para poder entrar al contexto de este gravísimo
    problema social, primero debemos saber cuáles son las
    causas de tanta intolerancia en nuestra sociedad.

    ¿Qué es el racismo? El racismo es una
    teoría
    fundamentada en el prejuicio según el cual hay razas
    humanas que presentan diferencias biológicas que
    justifican relaciones de dominio entre
    ellas, así como comportamientos de rechazo o
    agresión. El término "racismo" se aplica tanto a
    esta doctrina como al comportamiento
    inspirado en ella y se relaciona frecuentemente con la xenofobia
    y la segregación social, que son sus manifestaciones
    más evidentes.

    Sobre este tema personas reconocidas en el ámbito
    mundial opinan:

    El racismo es una tragedia, pero el mundo puede
    encontrar una cura contra él, aseguró el
    expresidente sudafricano Nelson Mandela a los delegados de
    la III Conferencia
    Mundial contra el Racismo, que realizó en la ciudad
    sudafricana de Durban.

    "El racismo ha sido descrito a menudo como una
    enfermedad, y es un problema para todos nosotros. El racismo es
    una enfermedad de la mente y del alma. Mata a muchos más
    que cualquier infección", afirmó
    Mandela.

    "Deshumaniza a cualquiera que lo toca", continuó
    diciendo el político sudafricano en un mensaje audiovisual
    enviado a los participantes en la conferencia. "La tragedia es
    que tenemos la cura a nuestro alcance, pero todavía no la
    hemos aprovechado", agregó.

    Mandela, que pasó 27 años en
    prisión por su oposición al régimen racista
    de Sudáfrica, dijo que la derrota del "apartheid" es una
    victoria. "El apartheid era sólo un síntoma de la
    enfermedad. Para ganar al racismo, tenemos que administrar un
    tratamiento que sea completo y holístico".

    "El racismo es un pecado que constituye una grave ofensa
    contra Dios". Estas fueron las palabras que pronunció
    Juan Pablo II.

    Gilberto Rincón Gallardo, ha destacado que
    en México
    existe una cultura de la
    discriminación, abiertamente reconocida por
    las autoridades y que, sobre todo, había
    disposición, a partir de la sociedad, de
    combatirla.

    Fidel Castro opina con respecto al racismo: "El
    problema de la discriminación racial es, desgraciadamente,
    uno de los problemas
    más complejos y más difíciles de los que la
    Revolución
    tiene que abordar. El problema de la discriminación racial
    no es el problema del alquiler, no es el problema de las
    medicinas caras, no es el problema de la Compañía
    de Teléfonos. No es ni siquiera el problema del
    latifundio, que es uno de los problemas serios que nosotros
    tenemos que encarar.

    Quizás el más difícil de todos los
    problemas que tenemos delante, quizás la más
    difícil de todas las injusticias de las que han existido
    en nuestro medio
    ambiente, sea el problema que implica para nosotros el poner
    fin a esa injusticia que es la discriminación racial,
    aunque parezca increíble.

    Hay problemas de orden mental que para una
    revolución constituyen valladares tan difíciles
    como que pueden constituir los más poderosos intereses
    creados. Nosotros no tenemos que luchar solamente contra una
    serie de intereses y privilegios que han estado
    gravitando sobre la nación
    y sobre el pueblo; tenemos que luchar contra nosotros mismos,
    tenemos que luchar muy fuerte contra nosotros mismo.

    Y yo me pregunto qué diferencia hay entre una
    injusticia y otra injusticia, qué diferencia hay entre el
    campesino sin tierra y el
    negro al que no se le da oportunidad de trabajar. ¿Es que
    no se muere igualmente de hambre el negro que no trabaja como el
    campesino que no tiene tierra?

    ¿Y por qué la Revolución ha de
    tener la obligación de resolver las injusticias, y no va a
    estar en la obligación de resolver esa?

    Sin embargo, hay gente que va a la iglesia y es
    racista, hay gente que se llama revolucionaria y es racista, hay
    gente que se llama buena y es racista, hay gente que se llama
    culta y es racista.

    Y acaso he venido a tratar esta injusticia, que la
    traté con todo el cuidado con que un gobernante debe
    tratar los problemas de su país, porque dije bien
    claramente que no debiera ser necesaria una ley para que se
    pusiera fin a una injusticia semejante que nacía de un
    prejuicio absurdo, y yo soy de los que creen que los prejuicios
    no se combaten con leyes; se
    combaten con argumentos, se combaten con razones, se combaten con
    persuasión, se combaten con la
    educación".

    ¿Qué es la xenofobia? La xenofobia
    es el odio u horror a los extranjeros, mientras que la
    segregación social se refiere a la separación de
    los individuos que integran una comunidad, por
    entenderse heterogéneos o no asimilables en función de
    criterios ideológicos, étnicos, religiosos o de
    otra naturaleza.

    ¿Qué son los prejuicios raciales?
    También dentro de este contexto es importante
    señalar que es un prejuicio racial. Se puede decir que el
    prejuicio racial es el producto de un
    estado afectivo-activo el cual nunca es resultado de una
    reflexión, es ese estado afectivo que no podemos nulificar
    a través del razonamiento no por demostración, el
    prejuicio racial es un estado influido por las circunstancias
    políticas y económicas. Los factores
    que fomentan los prejuicios raciales son:

    1. Heterogeneidad de la población conviviendo y
      compitiendo.
    2. Ignorancia, falta de información y comunicación.
    3. Crecimiento demográfico del grupo
      discriminado.
    4. Rivalidades y conflictos por el
      trabajo.
    5. Propaganda tendenciosa.

    ¿Qué es el etnocentrismo? Por otra
    parte el etnocentrismo se refiere a una actitud en que
    las culturas creen que sus modelos
    raciales son buenos para todos y que los que son inferiores a
    ellos tienen que aplicarlos.

    Tanto el racismo, los sentimientos etnocentristas, la
    xenofobia y los prejuicios raciales on los que constituyen este
    ambiente de la
    intolerancia y odio que existen entre los seres de una misma
    raza, la raza humana. Pero todo esto gira alrededor de cuatro
    creencias acerca del racismo ejemplificadas por Carlos
    Caballero
    en su artículo "El racismo. Génesis y
    desarrollo de
    una ideología de la Modernidad".

    La palabra "racismo" designa una creencia cuyos rasgos
    fundamentales serían los siguientes:

    1. Creer que los seres humanos se dividen,
      fundamentalmente, en razas. Y, en consecuencia, atribuir al
      factor raza una importancia antropológica
      decisiva.
    2. Asignar a las razas características inmutables, y creer que
      los caracteres transmitidos hereditariamente no son sólo
      los rasgos físicos, sino también ciertas
      aptitudes y actitudes
      psicológicas, que son las que generan las diferencias
      culturales que se pueden apreciar.
    3. Creer que existe una jerarquía entre razas,
      siendo alguna, o alguna de ellas, superiores a las
      otras.
    4. Entender la mezcla de razas como un proceso de
      degeneración de las razas "superiores".

    Lo más curioso del caso es que con los avances
    científicos y tecnológicos que hemos desarrollado
    en esta última parte de nuestra historia, el racismo no
    tiene ningún fundamento para su existencia. Recientemente
    un equipo integrado por los profesores Luca Cavalli-Sforza, Paolo
    Menozi y Alberto Piazza publicó la obra titulada "The
    History and Geography of Human Genes", en esta obra los autores
    niegan que exista una base científica del racismo. A
    través de técnicas
    desarrolladas por la Genética
    de Poblaciones, estoa científicos han llegado a la
    innegable conclusión de que no existe fundamento
    científico que permita clasificar a los seres humanos en
    razas. Se ha demostrado que la diversidad bioquímica, genética y
    sanguínea entre individuos que se suponen de una misma
    "raza" es incluso mayor que la que existe entre "razas"
    diferentes. Los factores biológicos en los que está
    basado nuestro concepto de raza
    son sólo externos, los datos aportados
    por nuevas técnicas como: el análisis de los árboles
    filogenéticos, de los polimorfismos nucleares y del
    ADN
    mitocondrial, proponen un nuevo escenario en donde el concepto de
    raza es irrelevante e incluso inexistente. Frente a este nuevo
    panorama expuesto por la biología molecular,
    algunos científicos aun disienten.

    Con esta reflexión entendemos que el problema
    racial en superficie puede estar fundamentado por la diferencia
    de razas, pero en ningún momento podemos decir que es un
    conflicto de
    carácter genético. Los hombres han
    aprendido a clasificarse en razas, nadie de nosotros nacemos con
    tal conocimiento
    de jerarquía. El racismo es un estado mental inducido por
    aquellos actores tras el poder.

    La primera teoría racista fue escrita por el
    francés Joseph Arthur conde de Gobineau en el año
    de 1853. Los puntos más importantes que plasmo en su
    célebre Ensayo sobre
    la Desigualdad de las Razas Humanas son:

    • Existen ramas superiores, dominantes, que no son sino
      ramas de una misma familia, la
      aria, y que han dado vida a las formas culturales más
      brillantes y a las naciones más poderosas.
    • La decadencia de esas naciones y esas culturas se ha
      producido por degeneración biológica de las
      razas, por el mestizaje.
    • La historia no es otra cosa que el campo de batalla
      donde se libran luchas entre razas.

    El contexto social y político de la época
    fue lo que hizo que esta Teoría tuviera gran eco. En esos
    momentos Europa estaba
    experimentando un gran auge tanto político, militar,
    tecnológico, científico, como cultural. Europa
    estaba en la conquista del mundo. El racismo estaba siendo
    utilizado por las naciones imperialistas de raza blanca como
    ideología de legitimación de las políticas
    expansionistas. Por otra parte el contexto científico le
    dio un realce importante a esta primera teoría racista.
    Poco después de que Gobineau dio a conocer su obra,
    Darwin expuso sus
    ideas acerca de la naturaleza, en donde argumentaba que en la
    "batalla por la vida" sólo triunfan "los más
    fuertes" y que esto era el "motor de la
    evolución". Las ideas de Darwin
    inmediatamente fueron vulgarizadas y aplicadas al ámbito
    humano nombrándolo como "Darwinismo social".

    Las teorías
    de Gobineau son herencia de
    la
    Ilustración, el concepto de racismo es también
    legado de este periodo, por lo que observadores como George L.
    Moose no han dudado en definir al racismo como el lado oscuro de
    la ilustración, "der Schattenseite der
    Aufkllarung". Y para los que creen que el racismo es un concepto
    del pasado deberían leer las obras de Louis Dumont, quien
    expone que el racismo es una ideología típicamente
    moderna y profundamente emparentada con el
    individualismo.

    Actores del
    Racismo

    Sin duda, uno de los principales actores del racismo es
    el Estado. En
    cualquier estrategia que se
    adopte frente al racismo, el Estado tiene un papel central.
    Como ejemplo tenemos los peores casos de racismo genocida e
    institucional del siglo XX: el nazismo en
    Alemania, el
    apartheid de Sudáfrica, el conflicto de Ruanda en 1994. En
    todos ellos los gobiernos tuvieron un papel preponderante tanto
    en la promulgación de leyes discriminatorias como en la
    promoción de valores
    racistas. No hay que perder de vista que el Estado tiene en sus
    facultades responsabilidades fundamentales como la educación, la
    promulgación de leyes justas, la
    administración imparcial de justicia, y el
    mantenimiento
    de normas y valores
    de equidad en la sociedad.

    Además, los Estados tienen el deber de proteger
    los derechos de los
    ciudadanos de otros países que vivan dentro de su
    territorio. El Estado tiene la obligación de:

    • Promulgar leyes que prohíban la
      discriminación racial.
    • Establecer los mecanismos propicios que estimulen la
      vigilancia sobre la incidencia del racismo y la
      discriminación racial dentro de instituciones y sociedades.
    • Condenar públicamente a las instituciones que
      incurran en dicho delito.
    • Asegurar que se sancionen a las instituciones
      públicas y a los funcionarios de Estado que niegan por
      motivos raciales la impartición de justicia.

    El conflicto intra e interestatal está
    estrechamente asociado con la manipulación política de ideas
    raciales y con la polarización social. La
    movilización política unida a diferencias tanto
    reales como imaginadas entre grupos se produce
    con frecuencia cuando el Estado distribuye los recursos
    aplicando criterios étnicos. Los casos de Yugoslavia y
    Ruanda son representativos. También lo es la
    situación de los palestinos en Israel,
    país en el que el Estado continúa negando un acceso
    igual a los recursos y les impide participar abiertamente en el
    sistema
    político.

    El racismo puede desatar conflictos que afectan de
    varias formas la identidad
    nacional: se afectan a otras naciones o grupos; aceleran la
    separación tanto física como social de
    comunidades; y hace imposible la identificación con metas
    trans-sociales e identidades alternativas. En Ruanda y en Kosovo,
    por ejemplo, los extremistas se valieron de los temores y
    frustraciones de la población. El discurso
    racista se utilizó para profundizar la desconfianza y el
    "odio de grupo", lo que con el tiempo
    llevó a una violencia extrema. En Ruanda, las milicias
    hutus masacraron a los tutsis, y en Kosovo se expulsaron a los
    albaneses. En ambos casos se encarceló a hombres, mujeres
    y niños y
    se cometieron violaciones, torturas y asesinatos. Estos
    crímenes fueron esencialmente actos políticos de
    ideología racista.

    El lenguaje del
    odio tiene más posibilidad de provocar conflicto violento
    cuando las instituciones del gobierno
    monopolizan la fuente de información y cuando existen
    pocos foros públicos que promuevan el libre intercambio de
    ideas. El discurso racista, a menudo a través de una
    mitología histórica, crea una
    cultura victimal. Una persona que se
    siente víctima se convierte en agresor con mayor
    facilidad. Son muchos los tipos de difusión del odio que
    permiten crear una cultura victimal, pero el discurso racista es
    particularmente efectivo.

    Respuestas de las
    Víctimas

    Las personas que sufren racismo responden de diversas
    maneras. Algunas comunidades internalizan los valores
    del sistema que las oprime. Muchos hindúes de castas
    inferiores aceptan su condición por creer que han sido
    moralmente culpables en una existencia anterior. Hasta cierto
    punto, estas percepciones fatalistas se encuentran también
    entre las comunidades indígenas de Guatemala,
    México y Perú. A otro nivel, los niños o
    mujeres tienden muy particularmente a creer que si sufren
    discriminación o abusos es porque son responsables o
    parcialmente responsables del comportamiento de que son
    objeto.

    Otra forma de respuesta de las comunidades oprimidas
    consiste en aislarse del conjunto de la sociedad que las oprime.
    A veces se apoyan en una cultura diferenciada, y pueden hacerlo
    de una forma introspectiva negativa. Esta respuesta
    también internaliza, aunque de manera distinta, las
    expectativas del conjunto de la sociedad. Otro ejemplo, es la
    división de las comunidades minoritarias en las ciudades
    estadounidenses.

    Las culturas minoritarias pueden hacerse opresivas. En
    el Reino Unido, la comunidad asiática padece
    considerablemente el racismo, y ha respondido encerrándose
    en su propia cultura, la cual se ha vuelto autoritaria en varios
    aspectos. Su reacción se expresa principalmente a costa de
    las mujeres, a muchas de las cuales se niegan algunos de sus
    derechos fundamentales. Así pues, como podemos observar
    uno de los efectos de la discriminación racial en ciertas
    sociedades es el de reforzar la intolerancia y el autoritarismo
    en el seno de las culturas oprimidas.

    Una respuesta muy diferente a la discriminación
    racial es la de contenerse. Es decir, las personas optan, a
    menudo por vivir dentro de los límites y
    expectativas de la sociedad que los circunda. Un ejemplo de esta
    respuesta puede verse en la manera en que el deporte se ha convertido en el
    campo en el que los negros destacan. Muchos grupos que sufren
    discriminación practican la autocensura, limitan sus
    propias aspiraciones y permiten que miembros menos capaces de
    otros grupos se les adelanten, porque reconocen los riesgos que
    conlleva el competir. El sentimiento semi-consciente, o admitido
    en privado, de temor e intimidación, que puede no tener
    causa explícita, rara vez se discute, ni siquiera en el
    seno de las propias comunidades oprimidas. Es una de las
    cuestiones que deberían abordar los responsables de
    formular políticas que deseen atacar de raíz el
    racismo y la discriminación.

    Otra respuesta de las víctimas es adoptar el
    comportamiento estereotipado que el prejuicio espera de ellas. En
    la práctica, esta respuesta puede hacerse realidad y
    atrapar a las víctimas en el estereotipo que han asumido
    conscientemente. Algunas víctimas de la opresión
    racial oprimen a su vez a las personas que consideran inferiores.
    Las víctimas del racismo tampoco son inmunes a las
    actitudes racistas. En muchos casos, las personas a las que se
    trata como inferiores parecen sentir la necesidad de encontrar
    otros sobres las que declararse superiores. Las sociedades en las
    que esto ocurre no solo se "racializan" sino que desarrollan
    jerarquías raciales. El racismo y la discriminación
    caen en forma vertical por todo el sistema, infligiéndose
    con aun mayor dureza a los más pobres y los más
    vulnerables. El apartheid fue claramente un sistema de este tipo;
    también lo es el sistema de castas de la India. La
    respuesta de los kosovares albaneses tras la intervención
    militar internacional es un ejemplo reciente. Los grupos
    oprimidos también contribuyen a mantener el statu quo. Con
    frecuencia resulta difícil que los grupos oprimidos
    cooperen los unos con los otros en pro de un interés
    común y superior. Un ejemplo extremo lo ofrecen algunas
    sociedades del Caribe en las que la estratificación racial
    es muy compleja y marcada, y en la que los miembros de piel
    relativamente más blanca se consideran superiores a los de
    piel más oscura de la misma sociedad. Una cosa es atribuir
    culpa, que puede hacerse con razón, pero no se
    hallará solución a estos problemas mientras las
    comunidades en cuestión reproduzcan y contribuyan a
    mantener complicadas distinciones de color y de
    condición social.

    Las transformaciones que ha sufrido la economía mundial se
    están traduciendo en una marginación de los que son
    pobres y menos capaces de aprovechar las nuevas oportunidades. Al
    retirarse el Estado de toda una serie de responsabilidades
    sociales, estas mismas personas quedan en muchos casos en una
    posición de vulnerabilidad aun mayor. Al mismo tiempo, la
    porción de la población mundial que se ha
    beneficiado inesperadamente de estos mismos cambios en la
    economía mundial, está quedando cada día
    más aislada de los pobres y de los que más padecen
    discriminaciones de todo tipo sea en sus países o
    internacionalmente.

    Para cambiar las actitudes es necesario educar y
    concienciar al público, pero es evidente que esto tampoco
    será suficiente. En muchos casos, el racismo es una
    respuesta racional para defender privilegios. La educación
    por sí misma no cambiará el conflicto de intereses
    que lo hace funcionar y reproducirse. En algunos casos, no puede
    producirse un cambio
    positivo sin reformas económicas y sin contar con nuevos
    recursos económicos. En otros, se requerirán
    estrategias
    distintas y más imaginativas para destruir los estratos de
    negación que causan que unos grupos hostiguen a otros o
    ignoren sus necesidades.

    Bibliografía


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      .
      Nacionalismos, xenofobia y racismo en la
      comunicación: una perspectiva
      histórica.
      Barcelona: Paidós
      Ibérica. 1a ed. 1995

    • Bourhis, Richard Y
      .
      Estereotipos, discriminación y relaciones
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      . Madrid: McGraw
      Hill, 1996.

    • Wieviorka, Michel.
      El espacio
      del racismo.
      Barcelona; Buenos Aires:
      Paidós, 1a ed. 1992.

    • Armour, Jody David
      .
      Negrophobia and reasonable racism: the hidden costs
      of being Black in America.
      Boulder, Colo.:
      NetLibrary, Inc., 1999
    • Enciclopedia del estudiante.
      Plaza&Janes Editores, S.A. 1989
    • Encilcopeda Juvenil Grolier.
      Grolier.

     

     

    Por:

    Blanca Garduño,

    Montserrat Laureles

    Asael Mercado

    Elizabeth Garatachia

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