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Santa Fe: geografía económica e inundaciones




Enviado por nancifo



    1. Ubicación
      geográfica
    2. Clima
    3. Población
    4. Economía
    5. Fauna
    6. La flora
    7. La década de las
      inundaciones
    8. Noticias
      periodísticas
    9. Consecuencias políticas,
      sociales y económicas
    10. Bibliografía

    UBICACIÓN
    GEOGRAFICA:

    La provincia de Santa Fe, situada entre los meridianos
    de 59º y 63º, y los paralelos de 28º y 34º
    30’ de latitud sur, limitan: por el norte con Chaco, por el
    sur con Buenos Aires, por
    el este con Corrientes y Entre Ríos y por el oeste con
    Córdoba y Santiago del Estero.

    Abarca una superficie de aproximadamente 132.373 km2,
    tiene una longitud de 720 km. en sentido norte-sur y
    transversalmente 380 km. en sentido este-oeste. Su altitud oscila
    entre 10 y 125 metros sobre el nivel del mar. Se halla incluida
    íntegramente en la gran planicie argentina llamada
    Pampasia, se caracteriza por la nivelación de su suelo, de
    pendientes muy suaves, su relieve no da
    lugar a diferencias notables que justifiquen una división
    en regiones. En cambio los
    factores climáticos al incidir sobre los suelos y la
    vegetación, han logrado romper la fisonomía de su
    monótona horizontalidad, permitiendo diferenciar dos
    regiones naturales limitadas al este por el Río
    Paraná: El Chaco, al norte, y a La Pampa, al sur, con una
    zona central de transición entre ambas
    regiones.

    CLIMA:

    La temperatura
    media anual oscila entre los 15º y los 21º en los
    extremos sur y norte. La amplitud anual de los valores
    medios
    mensuales está entre los 12º en el extremo norte y
    los 16º en el extremo sur-oeste.

    Los vientos regulares que penetran por el nordeste,
    cálidos y húmedos se hacen sentir en todo el
    territorio de la provincia, en especial durante el verano.
    Además se observa la existencia de otros vientos locales,
    como el pampero, el norte y la sudestada. El pampero corre en
    dirección sudoeste-noroeste y alcanza a
    veces grandes magnitudes. Sopla hasta los 30º de latitud
    sur, y contribuye al cambio de tiempo. Se lo
    divide en "sucio y limpio". Cuando el papero sucio sopla, lo hace
    acompañándose de lluvias violentas de corta
    duración, truenos y relámpagos, mientras un
    pronunciado descenso de temperatura rubrica la energía
    puesta en movimiento. Le
    sigue luego el pampero limpio, cuyo viento fresco estabiliza el
    tiempo.

    Nuestra provincia en general tiene clima
    medianamente húmedo en verano y muy húmedo en
    invierno, ya que la humedad media relativa oscila alrededor de 65
    % en enero y de 75 % en julio.

    Santa Fe se encuentra comprendida en la zona de lluvias
    de régimen Atlántico, parte de ella en la
    región tropical, y parte en subtropical. En la primera
    influyen los vientos alisios y las precipitaciones pluviales son
    abundantes, con un máximo en verano y un mínimo en
    invierno, entre el este y el oeste, la diferencia entre la
    estación lluviosa y la seca se amplía. En la
    segunda las precipitaciones son menos abundantes, y la diferencia
    existente entre las estaciones lluviosa y seca no es tan
    pronunciada como en la región tropical. En general las
    precipitaciones oscilan entre los 800 y 1000 mm, excepto en los
    extremos nordeste y noroeste, más húmedos, que se
    hallan entre los 1000 y 1200 mm, y las de 600 y 800mm
    respectivamente.

    La temperatura y las precipitaciones pluviales, permiten
    determinar distintos tipos de clima, clima subtropical sin
    estación seca, clima tropical con estación seca y
    clima templado pampeano.

    HIDROGRAFIA:

    Está comprendida íntegramente en la Cuenca
    Del Plata, enorme cuenca hidrográfica de más de
    4.500.000 km2, ubicadas entre las más grande del mundo y
    entre las de mayor riqueza potencial.

    El Río Paraná, colector principal de esta
    cuenca, marca el
    límite oriental de la provincia, a lo largo de un
    recorrido de aproximadamente 800 km. Luego de su confluencia con
    el Río Paraguay, en el
    tramo que se suele llamar "Paraná Argentino", el
    Paraná toma una dirección norte-sur, hasta
    desembocar en el Río de la Plata. Santa Fe capital, es
    muy baja y anegadiza, presentando numerosas islas de construcción aluvional, es decir, formadas
    por los materiales que
    acarrea incesantemente el río con su enorme caudal. Por el
    contrario, la margen izquierda, opuesta a Santa Fe, el alta y
    barrancosa. Los desbordes producidos por el Paraná sobre
    la provincia durante las crecientes, y las filtraciones que se
    producen a través de terrenos no muy compactos, forman
    arroyos y ríos que corren paralelos al Paraná, en
    dirección norte-sur, devolviendo las aguas al gran
    río a medida que descienden. Entre estos el río
    principal es el San Javier, que corre por una falla paralela a la
    del Paraná. A partir de la altura de Diamante, el cauce
    principal se dirige a las costas santafesinas. Estas presentan
    barrancas altas que posibilitan numerosos puertos, entre los que
    el de Rosario es el de mayor importancia. En esta zona, al
    contrario, las islas bajas y anegadizas se extienden sobre la
    margen entrerriana. El caudal medio es de alrededor de 15000 m3
    por segundo, siendo febrero y marzo los de mayor caudal y
    setiembre y octubre los de menor caudal.

    Atravesando la provincia llegan al Paraná, dos
    grandes colectores; el río Juramento-Salado y el
    Carcarañá.

    El río Salado del norte es solo en su
    último tramo un río santafesino. Ingresa por el
    oeste, a los 29º 30’ de latitud sur en las
    inmediaciones de la ciudad de Tostado, y tras correr al oriente
    durante 150 Km, encuentra una falla de dirección norte-sur
    por donde continúa hasta verter sus aguas en el
    Paraná, a la altura de Santa Fe capital, donde recibe las
    crecientes de enero a mayo.

    El río carcaraña esta formado por la
    unión de los cauces de los ríos tercero y cuarto,
    de la provincia de córdoba, que nace en la cierra Grande y
    Comechingones. El tercero es el principal de los dos, ya que
    lleva hasta seis veces más agua que el
    cuarto. Cuando el carcaraña, que atraviesa totalmente la
    provincia en dirección Suroeste-Noroeste se aproxima a su
    desembocadura, su cauce va adquiriendo mayor horizontalidad, y
    mayor tranquilidad sus aguas, como cansadas de recorrer las
    provincias encajonadas entre barrancas.

    Al sur del río carcaraña corren, de Este a
    Oeste, unos arroyos colectores de las lagunas y cañadas de
    la zona. Los principales son el Saladillo y el
    pavón.

    Por lo que, el río Paraná, a pesar del
    extenso recorrido que efectúa, no recibe ningún
    afluente santafesino de importancia suficiente como para hacer
    variar su enorme caudal en forma perceptible.

    AGUAS SUBTERRANEAS:

    La provincia, tiene grandes depósitos de agua
    subterráneas profundas, pero la gran salinidad que
    presentan en amplias áreas las hacen inutilizables para el
    consumo
    humano, animal o vegetal.

    POBLACIÓN:

    La provincia en cifras:

    Santa Fe se divide administrativamente en 19
    departamentos. Tiene una superficie de 133.007 km2. En 1991 su
    población era de 2.828.596 habitantes:
    1.385.134 varones y 1.443.462 mujeres. Una proyección de
    población para el año 2000 es de 3.067.507
    habitantes: 1.499.797 varones y 1.567.710 mujeres (datos del
    instituto Nacional de Estadística y censos -INDEC). La capital es
    Santa Fe y sus principales ciudades son: Rosario, Rafaela, Venado
    Tuerto, Cañada de Gómez y Villa Constitución. La población por
    departamento se distribuye como figura a
    continuación:

    Censo de INDEC de 1991

    Departamento
    Tamaño          
    Habitantes

    Belgrano
    2.386                      
    38.818 hab

    Capital, La
    3.055                  
    441.982 hab

    Caseros
    3.449                      
    76.690 hab

    Castellanos
    6.600                  
    141.994 hab

    Colonias, Las
    6.439                
    86.046 hab

    Constitución
    3.225                 
    79.419 hab

    Garay
    3.964                         
    16.253 hab

    General López
    11.558             
    172.054 hab

    General Obligado
    13.683          
    145.265 hab

    Iriondo
    3.184                         
    62.838 hab

    9 de Julio
    16.600                    
    27.285 hab

    Rosario
    1.890                         
    1.079.359 hab

    San Cristóbal
    14.850               
    63.353 hab

    San Javier
    6.929                    
     26.369 hab

    San Jerónimo
    4.282                 
    69.739 hab

    San Justo
    5.575                     
    36.887 hab

    San Lorenzo
    1.867                  
    129.875 hab

    San Martín
    4.860                    
    57.118 hab

    Vera
    18.611                          
    47.078 hab

    ECONOMÍA

    Santa Fe ocupa un lugar muy importante en la economía nacional. El
    mayor desarrollo
    económico, por sus actividades agropecuarias e
    industriales, se localiza en los departamentos centro-sur de la
    provincia, que se encuentran dentro de la pampa húmeda. La
    conquista y colonización de esta región se
    realizó a través de sus ríos. Así se
    fundaron Santa Fe por el norte y Buenos Aires por el sur. En esta
    zona altamente favorecida por el clima templado y la
    cercanía de fuentes de
    agua importantes, se fueron estableciendo las ciudades más
    populosas. junto al poblamiento surgió, entonces, la
    explotación del suelo fértil para la producción de cereales y carnes; como
    consecuencia, la formación de grupos
    industriales transformadores
    de los productos del
    agro con miras al consumo interno y externo. si se suma a esta
    provincia las de Buenos Aires y Córdoba, juntas concentran
    el 65 % de la población argentina y proporcionan casi el
    60% de los productos de origen agropecuario y más del 85 %
    de los del sector industrial.

    Agricultura:

    La provincia contiene el 21 % del área sembrada
    en la Argentina, es la primera productora de cereales y la
    segunda en cuanto a la extracción de semillas oleaginosas,
    esto es, destinadas a producir aceite comestible y sus derivados.
    La producción de cereales abarca trigo, maíz y
    sorgo; la de oleaginosas comprende lino, girasol y sola.
    Además se practica la horticultura y la fruticultura. En
    el norte, más cálido, se cultiva el algodón.
    No obstante, el grano que ha tenido mayor expansión en los
    últimos anos ha sido la soja.

    La soja:

    En relación a esta oleaginosa, el rendimiento por
    hectárea conseguido en los últimos años
    supera al de los Estados Unidos o
    Brasil,
    grandes productores tradicionales, con una producción de
    5.500.000 toneladas. se trata de un esfuerzo destinado a la
    exportación, que permitió la
    construcción de puertos privados especializados al norte
    de Rosario. De esta manera, Santa Fe se convirtió en la
    primera productora de soja del país y la segunda de trigo.
    En la región maicera por excelencia (el sur), durante los
    últimos quince anos se produjeron cambios en los sistemas de
    producción. Hubo un desplazamiento de la actividad
    ganadera por la agrícola. En diversas regiones
    comenzó a cultivarse con mucha fuerza la
    soja. También los campos destinados a la agricultura y
    la ganadería
    alternativamente, se volcaron a los cultivos de maíz,
    trigo y girasol. Pero de esta forma los suelos iban perdiendo su
    fertilidad; todo lo contrario ocurre con la soja, que
    después de su cosecha deja los campos fertilizados, con un
    gran aporte de nitrógeno, sustancia muy necesaria para el
    posterior desarrollo de
    los vegetales. Debido a esto cada vez más agricultores
    optan por cultivar esta leguminosa.

    Frutilla:

    Otro cultivo muy especial de santa Fe es el de la
    frutilla. En Coronda, grandes extensiones están dedicadas
    a este fruto, que necesita tres meses de cultivo en suelo arenoso
    (característico de esta ciudad)
    periódicamente abonado. cada hectárea de cultivo de
    frutillas puede producir hasta 14.000 kilos por
    cosecha.

    Explotación forestal:

    La explotación forestal se practica tanto en los
    bosques de madera dura
    del norte (los quebrachales), como en los de maderas blandas del
    sur, utilizados para muebles y envases. también existen
    áreas con especies de maderas blandas, producto de la
    forestación. La superficie boscosa es de más de un
    millón de hectáreas.

    Ganadería:

    En Santa Fe la actividad ganadera es muy importante. se
    cuenta con un plantel de unos 6.500.000 cabezas de ganado vacuno;
    a la actividad de cría y de engorde se suma la
    producción de carne y leche. En
    santa Fe se encuentra una parte muy importante de la llamada
    cuenca lechera del país, donde se producen,
    aproximadamente, unos 2.600 millones de litros de leche: la
    tercera parte de la producción de la Argentina, Toda esta
    actividad está facilitada por las buenas pasturas, que
    posibilitan la cría de un ganado vacuno de excelente
    calidad. La
    raza más difundida es la Holando Argentina, productora de
    leche, que se distribuye especialmente en la región
    central de la provincia. Ahí se establecieron los tambos,
    alrededor de 5.600, cremerías y otras industrias de
    lácteas. más al sur existe una zona de
    explotación mixta, cría e invernada, donde las
    razas que predominan son la Shorthorn, la Aberdeen Angus y la
    Hereford. Desde 1993 no se registran focos de infección de
    aftosa.

    Apicultura:

    En esta provincia se desarrolla una gran actividad en la
    cría de abejas y la producción de miel para el
    consumo. se cuentan unas 25.000 colmenas, repartidas en 11
    localidades, de las que se extraen y fraccionan la miel y otros
    derivados, como néctar, polen o cera.

    La industria:

    En la margen del río Paraná se localiza el
    mayor desarrollo industrial. Forma parte de una zona denominada
    cordón industrial, que desde Rosario y San Lorenzo se
    extiende hasta La Plata, en la provincia de Buenos Aires, y
    constituye el área industrial más importante del
    país. La clasificación por potencia
    económica de los establecimientos instalados allí
    es muy variada aunque predominan las pequeñas y medianas
    empresas. Las
    actividades a las que se dedican también son muy diversas:
    procesamiento de las materias primas de origen agropecuario,
    producción de alimentos,
    textiles, petroquímica, acerías,
    metalmecánica, maquinarias industriales, máquinas e
    implementos agrícolas, complementos agrícolas y
    madereras. Entre ellas se encuentran los mayores productores del
    país en variados rubros, como molienda de trigo,
    producción aceitera, industria frigorífica,
    láctea (en la zona de Sunchales), y de dulces
    (especialmente en Coronda).

    Un oleoducto procedente de la región noroeste
    llega hasta San Lorenzo, donde se ha instalado la industria
    petroquímica. Es En San Lorenzo y Rosario existen
    establecimientos dedicados a la elaboración
    cerámicas.

    La cerveza, producto
    típicamente e santafesino, se produce en la capital en
    Rosario y en San Carlos.

    El comercio
    exterior:

    Esta provincia tiene un papel
    destacado en las exportaciones
    nacionales de productos alimenticios; para ello cuenta con una
    amplia red
    ferroviaria y de carreteras y con varios puertos, entre ellos los
    de Rosado, Santa Fe, Villa Constitución y San Lorenzo. La
    provincia tiene un gran puesto exportador en Rosario, desde el
    cual salen al exterior cereales, harina, forrajes, carnes y
    preparados, productos lácteos,
    pieles, cueros y lana, azúcar,
    madera, productos químicos y petroquímicos, aceite
    de linaza, miel, productos frutihortícolas procesados,
    huevos, cerveza, leña y carbón vegetal,
    además de hierro y
    acero. El
    conjunto de puertos privados que se extiende entre las
    localidades de Rosario y San Lorenzo exporta el 65% de los
    cereales de nuestro país; alrededor del 55% del total de
    las exportaciones argentinas salen por los puertos
    santafesinos.

    Los buques de mayor calado que llegan hasta la ciudad de
    Rosario, a través del Paraná , encuentran problemas por
    el continuo arrastre de limo que obliga a dragar
    periódicamente el canal entre la ciudad y el río de
    la Plata.

    FAUNA:

    Esta región ha sufrido cambios por la
    acción del hombre. Los
    animales eran
    escasos. Los más comunes eran el venado , el
    zorrino,
    el ñandú,
    el peludo, Ia mulita, el zorro pampeano, la vizcacha,
    el puma y
    el gato de los pajonales. Entre las aves
    destacaban las carniceras, como el chimango y el carancho,
    además del tero, el
    chajá y el loro.

    Además de la fauna mencionada
    para la llanura, a orillas de los ríos, especialmente
    sobre el Paraná existía allí una gran
    variedad de reptiles, como la temible serpiente yarará,
    junto a lagartos, batracios y muchas aves. Entre estas
    últimas se contaban las perdices, el chorlo, la lechuza,
    el búho, el colibrí, el hornero, el benteveo y el
    tordo.

    Al llegar los primeros europeos a la llanura pampeana, a
    mediados del siglo XVI, comenzaron los grandes cambios. Trajeron
    caballos y vacunos que se hicieron cimarrones y empezaron a
    poblar la llanura. La abundancia de alimento y la ausencia de
    grandes carniceros favorecieron su rápido desarrollo,
    compitiendo con especies autóctonas como el venado y el
    ñandú.

    La fauna ictícola de Santa Fe está
    compuesta por más de 200 especies, entre las que se
    destacan diversas clases de peces: armado,
    surubí, patí, dorado, sardina, sábalo,
    manduví, anamengüí, boga, pacú y
    dientudo

    Esta región ha sufrido cambios por la
    acción del hombre. Las hierbas que lo cubrían,
    formando un mar de pastos, fueron reemplazadas por cultivos y
    montes de árboles
    exógenos, como paraíso, el álamo, el
    eucalipto, la acacia, el pino y el plátano.

    LA
    FLORA:

    Antiguamente esta pradera se veía interrumpida
    por algún solitario ombú, especie que toda se
    observa en la región. Al no haber gran can dad de
    herbívoros, los pastos se desarrollaban luego
    morían, formando pajonales secos que enriquecían el
    suelo con materia
    orgánica, pero dejaban pobre en
    nitrógeno.

    Estos pastos, generalmente gramíneas, eran
    azotados en ocasiones por incendios que
    arrastraba con los pocos árboles existentes. A orillas de
    los ríos, especialmente sobre el Paraná, la
    vegetación era distinta, con montes de sauces, ceibales,
    aromitos, ombúes, laureles, aguaribayes y algarrobos. Su
    multiplicación hizo posible que sus excrementos y residuos
    enriquecieran el suelo con nitrógeno, siendo reemplazado
    el pasto duro paulatinamente por pasto verde y tierno.

    En el verano, el calor y las
    lluvias irregulares ralean la vegetación. Durante el resto
    del año prosperan los cardos, el yuyo colorado, la
    manzanilla, la malva, la verbena, el alfilerillo, la cepa
    caballo, el abrojo, la cicuta y el cardo. Bordeando el do
    Paraná, como prolongación de la selva misionera que
    en esta zona se encuentra disminuida, crecen bosques que cubren
    más de un millón de hectáreas, en los cuales
    se pueden distinguir ceibales, laureles, timboes blancos, sauces
    criollos , alisos del río y el ombú.

    LA DÉCADA
    DE LAS INUNDACIONES:

    La última década ha sido, en la Argentina,
    una década de inundaciones. Esta han afectado
    principalmente tres áreas del país: El nordeste, el
    área metropolitana de Buenos Aires y la provincia de
    Buenos Aires.

    Para entender este fenómeno no basta con conocer
    las características generales de las cuencas
    hidrográficas, es necesario entender su funcionamiento en
    profundidad y tener en cuenta la forma de uso del suelo y de la
    ocupación humana.

    ANTECEDENTES:

    Desde 1978 se viene estudiando el comportamiento
    del Salado.

    Detalles de los estudios realizados por la UNL y otros
    organismos de ciencia y
    técnica de la región sobre el comportamiento del
    río Salado.

    Los estudios presentados por la UNL y por otros entes
    como el Instituto Nacional del Agua (INA), datan de muchos
    años. Ya en 1978, el INA desarrolló estudios
    hidrológicos en el área de la cuenca inferior del
    río Salado, que fueron financiados por el propio instituto
    (en aquel momento con la denominación Instituto Nacional
    de Ciencia y Técnica Hídricas (INCyTH).

    El segundo antecedente refiere a la delimitación
    de áreas de riesgo
    hídrico en Santa Fe-sistema
    Paraná y sistema Salado. En el plano correspondiente se
    puede observar que, para el caso del Río Salado, las
    líneas de máxima afectación coincidieron con
    la inundación que se produjo en el año 2003. Este
    trabajo realizado por el INCyTH con financiación del
    Consejo Federal de Inversiones
    fue realizado para el Gobierno de la
    Provincia de Santa Fe en el año 1992.

    En el año 1998 se realizó un estudio
    hidrológicos de modelación hidrodinámica y
    de erosión
    fluvial para la nueva conexión vial Santa Fe-Santo
    Tomé. En esta investigación se actualizó el
    estudio de crecidas y se determinó que el caudal de
    recurrencia para 100 años era de 3010 m3/seg. Este trabajo
    fue realizado por la UNL y el INA para el Gobierno de la
    Provincia de Santa Fe.

    En el año 1998, la empresa AUFE
    (Concesionaria de la Autopista Rosario-Santa Fe) encargó
    un estudio para el redimensionamiento hidráulico del
    puente sobre el Río Salado en dicha autopista. Este
    estudio hidrológico de crecidas es coincidente con el
    anterior, y en él se propone la ampliación del
    puente en dos variantes de 300 y 400 metros para disminuir los
    efectos de erosión y de sobreelevación que provoca
    el puente y terraplén actual de la autopista. A
    posteriori, la empresa CONSULSER
    realizó el anteproyecto de
    ampliación del puente de la autopista para la misma
    empresa.

    En relación a la Obra de defensa asociada a la
    avenida Circunvalación Oeste en su tramo 1 y 2 desde el
    puente carretero Santa Fe-Santo Tomé hasta el
    Hipódromo se proyectó en el año 1994 y se
    construyó en los años posteriores con cota de
    coronamiento que no fue superada por esta crecida en
    ningún punto. Merece destacarse que el ingreso de gran
    parte de los caudales del río Salado por el sector no
    construido de esta defensa (Tramo 3) se debió
    además al efecto de sobreelevación de niveles
    mencionado anteriormente.

    También a pedido del Gobierno de la Provincia de
    Santa Fe, la UNL -a través de la Facultad de Ingeniería y Ciencias
    Hídricas- participó junto con otros organismos
    oficiales en la redacción del proyecto de la
    Ley 11.730
    "Regulación del uso del suelo en áreas inundables"
    y del proyecto de reglamentación de la misma en el
    año 2001, Proyecto de Reglamentación que a la fecha
    no ha sido dictado.

    Considerando que las obras de defensa no garantizan por
    sí mismas la seguridad ante
    una inundación, la UNL también ha desarrollado
    propuestas para elaborar Planes de Contingencia que permitan
    actuar con eficacia cuando
    los fenómenos naturales no pueden ser controlados.
    Además, la UNL ha desarrollado Proyectos de
    Extensión de Interés
    Social (PEIS) para la comunidad local
    editando manuales de
    difusión social sobre terraplenes de defensa, inundaciones
    y mitigación de riesgo. En estas publicaciones se abordan
    temas relativos a las inundaciones en la zona, los desastres
    naturales, la evaluación
    del riesgo, las políticas
    de mitigación y los planes de emergencia.

    NOTICIAS
    PERIODÍSTICAS

    Lunes, 5 de Mayo de 2003

    UN FENÓMENO PREVISIBLE
    El rector de la Universidad Nacional del Litoral
    realizó una conferencia
    de prensa.
    Participaron también el decano y especialistas de la
    Facultad de Ingeniería y Ciencias
    Hídricas.

     En una conferencia de prensa realizada en la
    sede del Rectorado de la Universidad Nacional del Litoral
    (UNL), el rector de la casa de altos estudios, Ing. Mario
    Barletta brindó detalles sobre la emergencia
    hídrica que afecta a gran parte de la provincia de
    Santa Fe.

    Acompañado por el vicerrector de la UNL,
    Dr. Mariano Candioti, por el decano de la Facultad de
    Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH), Ing.
    Cristóbal Lozeco, y por diversos especialistas de
    esta unidad académica, el rector se explayó y
    enumeró detalladamente los estudios realizados por
    la UNL y otros organismos de ciencia y técnica de la
    región desde el año 1978 sobre el río
    Salado. Por su parte, Barletta también
    remarcó la "excelente labor y el compromiso del
    personal
    docente, no docente y alumnos de la universidad, como
    así también de las emisoras radiales para
    estar a disposición de la ciudadanía y
    brindar las respuestas necesarias ante la
    inundación".

    Articular esfuerzos

    "Nuestra intención siempre ha sido -y sigue
    siendo- articular esfuerzos con los distintos entes
    municipales, provinciales y nacionales. Los ejemplos de la
    innumerable cantidad de veces que lo hemos hecho, son la
    cabal muestra
    de la importancia de trabajar en conjunto y no superponer
    esfuerzos" señaló Barletta.

    "No es competencia de esta universidad determinar
    cuándo, cómo y en qué plazos se deben
    realizar las obras" explicó el rector y
    agregó que "escapa a nuestra posibilidad de
    acción si nadie decide considerar los estudios ya
    realizados". Ante reiteradas consultas acerca de la falta
    de comunicación entre la UNL y el
    gobierno provincial, el rector enfatizó que "ante la
    catastrófica situación de nuestra ciudad, no
    es el momento de hacer hincapié en este tipo de
    cuestiones. Tampoco voy a realizar interpretaciones
    personales de expresiones puntuales del gobernador de la
    provincia de Santa Fe. Es el momento de trabajar por toda
    la ciudadanía santafesina e intentar encontrar de
    qué manera encontramos las mejores soluciones".

    La respuesta apuntaba a las declaraciones del
    gobernador Carlos Reutemann, que un día antes,
    había señalado que a él "nadie le
    había avisado" lo que podía suceder. "En esta
    ciudad hay mucho ingenieros hídricos pero nadie me
    dijo nada" había advertido el primer mandatario,
    omitiendo decir que en el ministerio de Obras
    Públicas de su gobierno hay (o debería haber)
    especialistas que deberían haber estudiado y
    advertido esta inusual creciente del río Salado,
    ¡además de considerar los proyectos encargados
    por el propio gobierno!

    De todos modos, ¿por qué
    ingresó el agua
    a la ciudad?. En respuesta a ello, Barletta explicó
    que "básicamente porque faltó construir un
    tramo de la defensa asociada a la avenida
    Circunvalación Oeste". En tal sentido, el rector
    agregó que "hay estudios o, aún más,
    proyectos sobre eso: fueron encargados por el Gobierno
    Provincial hace aproximadamente tres años a la
    empresa INCOCIV, para que realice estudios y proyectos para
    los accesos a la ciudad de Santa Fe en la Avenida Alem, Mar
    Argentino, y la continuación de la avenida
    circunvalación mencionada hacia el norte".
    Éste proyecto se basó en los estudios previos
    realizados por el Instituto Nacional del Agua (INA) y la
    FICH, y fue aprobado primero por Vialidad Provincial y
    luego por Vialidad Nacional.

    .

     Sábado, 3 de Mayo de 2003

    INUNDACIONES EN SANTA FE
    La semana trágica
    Por Exequiel Kay

    Las crónicas que de ahora en más se difundan
    por elcronistaregional.com -al margen de la información de prensa complementaria-
    responde a la cobertura que este cronista realizó
    desde el martes 29 de abril en adelante. La exigencia
    profesional del fenómeno impuso una
    actualización distinta a la habitual.

    El texto
    será diverso. Cambiante. Crónicas y relatos
    de observaciones sueltos. No hay estilo para redactar
    semejante catástrofe y todas las palabras que se
    difundan tendrán un valor
    enorme para la historia de
    la provincia de Santa Fe y su capital. La vivencia de este
    cronista está condicionada por un evento que
    experimentamos (y sufrimos) en carne propia, como
    ciudadanos, como periodistas, como vecinos, como seres
    humanos.

    Este sábado 3 de mayo se cumplen cinco
    días de la máxima catástrofe que
    sufriera la ciudad de Santa Fe en su historia. Más
    de 35.000 personas evacuadas de populosos barrios de la
    zona oeste, todos bajo agua. Más de 100.000 personas
    afectadas que se autoevacuaron. Hasta este día, 19
    muertos confirmados oficialmente, aunque los numerosos
    testimonios de los vecinos condenados por esta
    inundación hacen pensar que esa cifra se
    elevará y mucho.

    No hay palabras que dimensionen la
    catástrofe: un vecino del barrio Centenario,
    contaba, que el martes 29 de abril, cuando caía la
    noche, una masa de agua proveniente que los barrios ya
    inundados, como una ola "de cuatro metros", invadió
    ese barrio barriendo todo cuanto encontraba a su paso,
    inclusive personas. En ese sentido, mujeres y niños empezaban a salir con alguna de
    sus pertenencias, desde un sector Fonavi ubicado
    detrás del estadio del Club Atlético
    Colón hacia el centro de la ciudad, y -según
    testimonios- habrían sido arrastrados por las aguas
    a enorme velocidad.

    Eran las 19.30 horas aproximadamente. En menos de
    una hora el agua llegó a los techos de las casas.
    Todos los barrios del oeste ya tenían hasta 6 metros
    de agua. ¿Alguien se imagina qué puede hacer
    un anciano de 60 años con el agua en la cintura, en
    caso que nadie pueda socorrerlo? Morir, en silencio o a los
    gritos. Este cronista observó cómo bomberos
    voluntarios retiraban el cuerpo de una mujer
    mayor que quedó atrapada en su propia casa, de
    acuerdo al testimonio de sus vecinos. Su casa era su
    tumba.

    Otras personas contaron su trágica
    experiencia: "con los remos tocamos cuerpos". Otros
    apuntaron que una mujer anciana murió ahogada en su
    silla de ruedas. Dos niñas quedaron sobre el techo
    de su vivienda esperando a sus papás cuando fueron a
    buscar ayuda. Al regreso no estaban más.

    Este relato de la
    muerte, sin dobles intenciones, permite tener una
    dimensión para quienes no vivieron en carne propia
    -al menos mínimamente- la catástrofe. No se
    trata de contar muertos. Es el costo
    humano de un evento natural sin prescendentes, aunque no
    por ello imprevisible por parte de las autoridades
    provinciales y municipales.

    Desde hace meses el río Salado, recurso
    hídrico que ocasionó la inundación,
    presentaba una altura poco usual, cercana a los registros
    históricos. Durante abril, lluvias extraordinarias
    se sucedían en localidades de los dptos San
    Cristóbal, Las Colonias y La Capital, sobre la
    cuenca del Salado. Más cerca en el tiempo, desde el
    miércoles 23 de abril, el intendente de la ciudad,
    Marcelo Alvarez, estaba en conocimiento de la fuerte crecida. Ante este
    cronista, el funcionario describió los trabajos que
    se estaban haciendo en el norte de la ciudad. El domingo 27
    de abril, día de elecciones presidenciales en
    Argentina, "estábamos con los vecinos hombreando
    bolsas", reveló. Los medios televisivos locales
    mostraban notas con vecinos de esos barrios que
    advertían del problema a las autoridades. Y queda
    preguntarse, no sólo ya si las defensas
    resistirían o no, sino ¿no había forma
    de advertir a la población, no para que salve sus
    pertenencias materiales, sino para que salve su
    vida?

    Más allá del análisis sobre la eficiencia de las obras hidráulicas,
    que seguramente se realizará más adelante, la
    magnitud del fenómeno, de la creciente y las
    lluvias, presagiaba algo grave. Cuando entre la noche del
    lunes y la madrugada del martes el agua ingresaba al casco
    urbano de la ciudad de manera increíble,
    quedó en evidencia la ausencia del Estado:
    la falencia informativa precedió a la
    desorganización para atender a las miles de personas
    que estaban siendo anegadas.

    La provincia de Santa Fe no cuenta con un plan de
    acción para las emergencias (y ante este realidad,
    dudamos que tenga un plan en materia hídrica). El
    martes por la mañana, el intendente de la ciudad
    solicitaba desde el estudio de una emisora de radio
    local (?) recursos
    humanos y técnicos para enfrentar la
    catástrofe. Lugares para evacuados, voluntarios,
    vehículos para trasladar personas… ¿No hay
    registros oficiales de entidades que provean recursos
    humanos y técnicos para enfrentar -no solo
    fenómenos hídricos- sino cualquier tipo de
    problemas
    sociales? ¿No hubo estudios técnicos que
    anticipen eventos
    de esta magnitud? ¿Porqué no se
    advirtió a la población acerca de un posible
    evento natural extraordinario?

    Insistimos: los funcionarios enfrentaron la
    presión de la prensa poniendo en el
    centro de las respuestas la magnitud del fenómeno
    hídrico, nunca visto. Un análisis minucioso
    permitirá sacar conclusiones más concretas en
    ese sentido, fuera de la conmoción que incluso llega
    a nosotros. Pero nadie, absolutamente nadie, puede soslayar
    es el deber que tienen los gobiernos de proteger a sus
    ciudadanos y, como en este caso, prevenir los problemas que
    pueden atentar contra su vida. La inundación estaba
    a la vista. Un llamado de urgencia debió alertar a
    la población, puntualmente de los barrios ubicados
    al oeste de la ciudad, para que salven sus vidas. Primero
    las mujeres, los niños y los ancianos. Nunca
    llegó. Y hoy empieza otra historia para los
    santafesinos.

    CONSECUENCIAS
    POLÍTICAS, SOCIALES Y
    ECONÓMICAS:
    La falta de
    previsión y la negligencia del gobierno fueron más
    dañinas que las aguas desbordadas del Salado.
    Los desastres como el de Santa Fe no son casuales Se notaron
    claramente la incapacidad de aprender de los errores (propios o
    ajenos); el desinterés por la información
    científica , la mirada incompleta de la realidad y
    indiferencia en la función
    pública. En esta catástrofe se evidenciaron la
    sordera ante las advertencias y la increíble falta de
    velocidad ante semejante acontecimiento.
    Santa Fe podía no estar preparada para un terremoto, para
    una erupción volcánica o para la caída de un
    meteorito. Pero es absolutamente inaceptable lo sucedido en una
    ciudad que desde siempre ha sido azotada por las inundaciones.
    Después de la crecida histórica del Paraná
    de 1905, la generación actual padeció crecidas
    extraordinarias en 1983, 1992 y 1998. Y siempre en el
    otoño e invierno.
    La caída del símbolo de la ciudad, el Puente
    Colgante, en la crecida del ’83 a causa de una ruta
    construida a modo de terraplén transversal a las aguas
    dejó enseñanzas muy claras que hacían ahora
    evitable los problemas derivados del mal diseño
    de la Autopista Santa Fe – Rosario. Este desastre es
    también el fruto de una extensa lista de reiterados
    errores. Quienes echan la culpa a una lluvia extraordinaria o a
    la "naturaleza" deben
    saber que esas razones irritan a la opinión
    pública.

    ¿Para qué sirvieron los estudios
    realizados?

    No sirvió que 1978 el INCyTH estudiara la cuenca
    inferior del Salado, que se delimitara el área de riesgo
    hídrico en 1992, que en 1998 se analizara la
    modelación hidrodinámica y de erosión
    fluvial para la conexión vial entre Santa Fe y Santo
    Tomé. Tampoco ayudó el redimensionamiento
    hidráulico del puente sobre el Salado.
    Después del desastre anunciado
    Lo que viene ahora es un largo invierno. El más duro desde
    que Juan de Garay fundó la ciudad en 1573. La ayuda
    oficial se dirige principalmente afectados que se refugian en los
    centros de evacuación. Pero hay todavía unos
    autoevacuados que siguen en casas de parientes o amigos.
    Están bajo techo pero perdieron todo. No son pocos los que
    peregrinan buscando ropa, comida y medicamentos. Muchos eran
    cuentapropistas que perdieron sus medios de trabajo.
    Cuando lleguen los créditos del Banco Mundial
    habrá que ver. Si van a hacer como siempre, contratar
    grandes empresas para hacer terraplenes dejando a la gente con
    los techos de sus casas a una altura por debajo del nivel del
    agua en las crecidas. Si serán destinados a reconstruir la
    ciudad con nuevos criterios. O si además los fondos se
    destinarán a un plan consistente para atenuar "la
    inundación que viene", la de una extrema pobreza y
    desocupación. No sea que lleven a los
    afectados a barrios recién construidos pero sin trabajo.
    Que esto sea una lección para todos
    La tragedia de Santa Fe, el mayor desastre evitable de la
    historia
    argentina, debe servir de lección para todos.
    Definitivamente: no pueden librarse a su suerte a poblaciones en
    zonas de riesgo. Cuando una maestra recibe una alarma de bomba en
    su escuela, saca los
    chicos a la calle. Después chequea la veracidad del
    alerta. Es lo que aquí hizo falta. Usar el sentido
    común. Si hablamos de amplias zonas de riesgo hay que
    tomarlo en serio.
    Los gobiernos de las ciudades y Estados del litoral fluvial deben
    comenzar a preparar con los mejores expertos los necesarios
    planes de contingencia y los manuales de emergencia.
    También un sistema de monitoreo y alerta temprana. Deben
    informar, educar, capacitar y entrenar a la gente y a los
    líderes sociales para que todos sepan exactamente
    qué hacer y hacerlo a tiempo.
    En cada zona de riesgo hídrico, sísmico,
    químico o nuclear -y Argentina los tiene todos-, deben
    hacerse simulacros de alerta y evacuación, entrenando a la
    población vulnerable.
    La terrible lección del Salado debe hacer también
    que los organismos de gobierno decidan mirar de frente al
    río Paraná y su cuenca. La Cuenca del Plata, la
    segunda en importancia en Sudamérica después del
    Amazonas y la cuarta a nivel mundial. Convocando a la
    cooperación internacional frente el riesgo que representan
    para el país, y especialmente para las poblaciones del
    litoral fluvial, sus graves amenazas. Que no sólo son el
    cambio climático y El Niño, sino la deforestación, monocultivos insustentables,
    obras públicas y planes de desarrollo mal
    planificados.
    Si, como propone Reutemann, hay que "refundar Santa Fe",
    también hay que "refundar el Estado".
    Crear mecanismos para que los más capaces ocupen los
    puestos vinculados a la seguridad y la vida de miles de personas.
    La generación de políticas públicas
    realmente eficaces frente a los desafíos sociales y
    ambientales es imposible sin participación social. Se debe
    planificar con la gente, implementar con la gente, cuidar con la
    gente.

    BIBLIOGRAFIA:

    Provincia de Santa Fe: Santa Fe el paisaje y los
    hombres. Editorial Imagen

    Santa Fe es así. Libro de 4to
    grado

    Diario "El Litoral" de Santa Fe

     

      

    Trabajo enviado por

    Matias Tolisano

     

     

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