Monografias.com > Enfermedades > Salud
Descargar Imprimir Comentar Ver trabajos relacionados

Fibromialgia




    1.
    Introducción

    2. Diagnóstico
    3. Síntomas
    4. Causas
    5. Tratamiento y
    prevención

    6. Medicamentos
    7. Aspectos
    psicológicos

    8.
    Bibliografía

    1. Introducción

    ¿La Fibromialgia es un trastorno
    psiquiátrico? Esta es la primera cuestión que se
    nos plantea al estudiar la Fibromialgia, pero primero debemos
    preguntarnos ¿qué es la Fibromialgia?
    La Fibromialgia (FM) es una enfermedad reumática
    crónica que su principal característica es el dolor
    musculoesquelético generalizado y cansancio mantenido en
    el tiempo, y con
    cambios de la intensidad del dolor, provoca o puede provocar
    otros tantos problemas que
    afecten a la calidad de
    vida de la persona, llegando
    a no mostrar su total valía ante los quehaceres en la vida
    cotidiana. La propia palabra FM significa "dolor en los
    músculos, ligamentos y tendones" (partes fibrosas del
    cuerpo).
    Los pacientes que padecen de FM se quejan de que "les duele
    todo". Notan en sus músculos fuerte dolor,
    acompañado de quemazón o fatiga muscular. En
    España
    están afectados entre el 2% o 3% de las personas adultas
    con una media de edad que oscila entre los 44 y 52 años
    (el 95% suelen ser mujeres) con un tiempo medio que abarca de 6 y
    12 años padeciéndolo.

    2. Diagnóstico

    En primer lugar, no existen pruebas
    evidentes mediante reconocimiento sanguíneo o técnicas
    de imagen
    (escáner, resonancia, radiografía,
    etc) que den un visto bueno para diagnosticar la FM.

    En cambio, se han
    determinado unos requisitos que cumple la enfermedad tales como,
    por parte del reumatólogo, una cuidadosa
    exploración e interrogar al paciente y familiares, y por
    parte del paciente el dolor generalizado y el dolor en 11 de los
    18 Puntos Gatillo con la presión
    digital.
    Cuando el dolor esta en cada una de la presentes localizaciones,
    ya se considera generalizado: Lados izquierdo y derecho del
    cuerpo, sobre la cintura y bajo ella, hay dolor axial cervical o
    en la parte posterior del tórax o columna torácica
    o dolor lumbar. En los hombros y nalgas es considerado como dolor
    por cada uno de los segmentos afectados. El dolor en la zona
    lumbar es estimado como afectado del segmento
    inferior.

    El dolor generalizado debe haber estado
    presente en la persona durante al menos 3 meses.
    Los Puntos Sensibles ("Tender Points" en inglés)
    duelen al ser presionados con una fuerza de al
    menos 4 kg., pero un Punto Sensible fibromiálgico no causa
    dolor referido. Solo duele en la zona de presión. Los
    Tender Points son apreciables de tal
    forma que el dolor está distribuido en ambas partes del
    cuerpo, en pares sagitales como si fuesen un espejo, y son los
    siguientes:

    • Occipucio: En la inserción del músculo
      suboccipital.
    • Cervical bajo: En la parte anterior de los espacios
      intertrasversos C5 y C7.
    • Trapecio: En el punto medio del borde
      superior.
    • Supraespinoso: En el origen sobre la espina de la
      escápula próxima al borde medial.
    • Segunda costilla: En la segunda unión
      condroesternal.
    • Epicóndilo lateral: a 2 cm. del
      epicóndilo.
    • Trocánter mayor: Posterior a la prominencia
      trocantérica.
    • Glúteo: Cuadrante superior del extremo de la
      nalga en la parte abultada del muslo.
    • Rodilla: En la almohadilla grasa media próxima
      a la línea articular.

    El cuidado personal y un
    tratamiento médico adecuado puede disminuir la cuenta de
    los puntos sensibles, pero eso no significa que la FM se haya
    curado, solo que los factores perpetuantes y las condiciones
    coexistentes están ya bajo control.

    El reumatólogo, mediante estas pruebas, le
    servirá para descartar estas enfermedades, tales como
    hipertiroidismo (conjunto sintomático debido a la
    actividad exagerada de la glándula tiroides), el lupus
    (afección tuberosa de la piel) o la
    artritis reumatoide (inflamación de una o varias articulaciones
    cuya sistemática no esta bien definida) que tienen
    síntomas compartidos con la FM. Algunas veces se
    descartará la presencia de esclerosis múltiple
    (afección del sistema nervioso
    central de etiología desconocida).

    3. Síntomas

    El dolor es el peor síntoma. Alrededor del 90% de
    las personas que padecen de FM se sienten constantemente cansadas
    y tienen problemas para dormir bien o permanecer
    dormidos.

    • Dolor: Suele estar mal delimitado. La gente lo
      describe "como si algo se clavase o quemase". El dolor y la
      rigidez, con frecuencia, empeoran por la mañana y pueden
      doler más los músculos que se utilizan de forma
      repetitiva.
    • Fatiga: Este síntoma puede ser muy severo en
      algunos pacientes y sin embargo es leve en otros. Fatiga
      mental, sensación de abatimiento general, como si le
      hubiesen quitado la energía y con pocas ganas de hacer
      las labores habituales se describe a veces la FM. Otras veces
      se refieren los pacientes como si tuviesen los brazos y las
      piernas metidos en bloques de cemento.
    • Síndrome del intestino irritable: Del 40 al
      70% de los pacientes con FM padecen síntomas de
      intestino irritable. Tales como estreñimiento alterado
      con diarrea, dolor abdominal, gases y
      nauseas.
    • Síndrome temporomandibular: Causa un dolor
      tremendo en la cara y cabeza en ¼ de los pacientes con
      FM. Se cree que la mayoría de los problemas que se
      asocian con este síndrome están estrechamente
      relacionados con los músculos y ligamentos que envuelven
      la articulación, y no con ella misma.
    • Trastornos del sueño: El 70-80% de los
      pacientes con FM se quejan de tener un sueño de mala
      calidad ("me
      levanto más cansado de lo que me acuesto"), empeorando
      los días en que duermen mal. Se duermen sin problema
      pero su sueño en el nivel profundo (etapa 4ª del
      sueño) se ve alterado produciendo apnea nocturna
      (suspensión transitoria de la respiración que sigue a una
      respiración forzada), mioclonías del sueño
      (contracción brusca, breve e involuntaria de brazos y/o
      piernas) y bruxismo (rechinamiento de dientes). En esta fase se
      detectan unas ondas
      similares a las que mantienen la actividad alerta del cerebro. No se
      sabe si estas ondas están relacionadas con la enfermedad
      o son la consecuencia de la misma.
    • Otros síntomas comunes: Pueden presentarse con
      mayor o menor frecuencia menstruaciones dolorosas, dolor
      torácico, rigidez matutina de articulaciones,
      alteración cognitiva o de la memoria,
      acorchamiento o punzadas en las manos, calambres musculares,
      sensación de hinchazón en las extremidades,
      sequedad de ojos y de boca, cambios en la prescripción
      de gafas, alteraciones de la coordinación motora, y así hasta
      unos 100 signos que padecen lo enfermos fibromiálgicos.
      Pero pueden inducir a confusión porque algunos
      síntomas son causantes de los efectos secundarios de los
      medicamentos que prescribe el médico. Todos los
      pacientes que padecen de FM tienen algunos de éstos
      síntomas, pero no por tener alguno de éstos
      síntomas ya sufres de FM.
    • Factores que agravan el estado
      fibromiálgico: Los cambios en el clima,
      ambientes de frío o muy secos, estrés,
      depresión, ansiedad y ejercicios
      físicos en exceso son factores que pueden contribuir a
      un empeoramiento de los síntomas.

    4. Causas

    Su causa es desconocida. Creemos que muchas veces hay un
    evento detonador o iniciador que activa los cambios
    bioquímicos, causando una cascada de síntomas. El
    trauma prolongado, partos prolongados o cirugía a corazón
    abierto han sido eventos
    iniciadores. La FM parece ser el resultado de muchas cascadas de
    neurotransmisores (sustancias químicas que participan en
    la transmisión de información neurológica entre
    células). Estas cascadas son como un salto
    de agua que
    empieza arriba y va cayendo, rebotando en las piedras y riscos
    hacia abajo, desgastando la roca, moviendo piedra suelta, y
    cambiando el río en su trayecto. La cascada
    neurotransmisora puede causar cambios a lo largo de tu cuerpo, y
    muchos de estos cambios provocan cascadas propias. Una vez que
    empiezan, la combinación de factores periféricos y centrales se juntan para
    hacer los cambios crónicos, y el resultado es lo que
    conocemos como la FM. La causa de la FM no es un capítulo
    cerrado en la medicina, aunque
    hay que reconocer que en la actualidad sigue siendo un
    misterio.

    En un tiempo, los investigadores creían que los
    músculos de los pacientes con FM debían ser
    anormales puesto que parecía que de ellos surgían
    tanto los dolores como las disfunciones. De echo, el nombre
    anterior del síndrome fibromialgico, "Fibrositis",
    significaba literalmente una "inflamación de los
    músculos y tejidos blandos".
    No obstante, los estudios posteriores no llegaron a hallar
    ninguna inflamación ni herida de los nervios. Es
    interesante el saber por qué el neurotransmisor
    serotonina, que modifica la intensidad del dolor percibido por el
    cerebro, parece estar presente en niveles deficientes en los
    pacientes de FM. Muchos de los medicamentos empleados hoy en
    día para tratar la FM funcionan para regular esta
    deficiencia.

    5. Tratamiento y
    prevención

    El primer paso es explicar al paciente con lenguaje claro
    y sencillo, el nombre del problema, que se trata de una
    enfermedad frecuente, de carácter
    benigno y de evolución crónica. En algunos casos,
    la información sobre el diagnóstico resulta ser intrusivo y
    doloroso, tanto en el aspecto físico como emocionalmente.
    Es importante ser empático y positivo para transmitir al
    paciente la comprensión de su enfermedad y para que se
    sienta atendido.

    El buen cuidado de su salud puede ayudarle, pero
    generalmente se necesita algo más.
    El ejercicio es el tratamiento que los pacientes pueden hacer por
    sí mismos. El ejercicio da fuerza a los músculos.
    Aumenta el movimiento de
    las articulaciones y mantiene todo el cuerpo trabajando bien.
    Previene la pérdida de masa ósea, la atrofia
    muscular y fortalece el corazón. El ejercicio reduce la
    tensión y, por lo tanto, ayuda a reducir el dolor. Las
    personas viven más si hacen ejercicio
    regularmente.

    El ejercicio seguro, de una
    manera moderada, no puede "desgastar" las articulaciones, de
    hecho disminuye el daño en éstas. Ejercítese
    en el momento del día en que sienta más fuerte.
    Nunca haga ejercicio si se siente cansada/o, no va ha lograr los
    mismos efectos.

    Mientras se ejercita, su corazón debe latir
    más rápidamente que cuando está sentado y en
    reposo, pero no demasiado rápido. El máximo de
    veces que su corazón debe latir en un minuto es 220 menos
    su edad en años. Puede medir los latidos de su
    corazón sintiendo el pulso en su muñeca, del lado
    del pulgar, usando las yemas de los dos primeros dedos de su
    mano. No lo haga con el pulgar, pues éste tiene su propio
    pulso. Cuente un número de pulsaciones en 60 segundos para
    obtener su ritmo cardíaco por minuto.

    El ritmo cardíaco es de aproximadamente 70
    latidos por minuto pero puede variar entre 50 y 100, y es
    más rápido en la infancia y
    más lento en la vejez.

    Ejercítese de tres a cinco veces por semana,
    distribuidos equitativamente. De 30 a 45 minutos es más o
    menos lo ideal, pero puede serle más cómodo
    realizar 10 minutos de ejercicio, tres veces al
    día.

    Siempre termine el ejercicio intenso enfriándose
    poco a poco para que su organismo se acostumbre a los cambios de
    su temperatura,
    no a la temperatura ambiente sino
    a la de su propio cuerpo, a la suya propia.

    Ejercítese por este orden:
    1. Calentamiento: camine o muévase lentamente.
    2. Relajación: sacuda todos sus miembros y muévalos
    suavemente.
    3. Estiramiento: extienda sus brazos y piernas tan lejos como
    pueda.
    4. Fortalecimiento: camine o nade rápidamente.
    5. Enfriamiento: camine o muévase lentamente.

    • No haga ejercicio si esta cansado.
    • Ejercítese en el momento del día que se
      sienta mejor.
    • No tome más pastillas contra el dolor para
      poder hacer
      más ejercicio.
    • Tome agua y coma algo saludable, como un
      sándwich de ensalada media hora antes de hacer
      ejercicio.
    • No compita con otras personas, está haciendo
      ejercicio para mejorar su salud, no para probar que es mejor
      que otros.
    • Comience con lentitud y muévase con
      suavidad.
    • Respire libremente durante el ejercicio y no contenga
      la respiración.
    • Inhale por la nariz y exhale por la boca.
    • DETÉNGASE si su respiración es muy
      pesada o si su corazón está latiendo muy
      rápidamente.
    • DETÉNGASE si el ejercicio le resulta
      doloroso.
    • Cambie de posición con frecuencia,
      ejercítese sentado, de pie o acostado.
    • Si titubea, no se rinda, hágalo más
      lento.

    Para prevenir contracturas y deformidades, ejercite los
    músculos que extienden sus articulaciones, en lugar de los
    que las doblan.
    Patear una pelota de fútbol dentro de una bolsa de
    plástico mientras está sentado
    fortalece la parte delantera de los músculos.
    Empujándola hacia atrás en una silla de ruedas
    alrededor de un cuarto fortalece los músculos que
    extienden las piernas.
    Para prevenir el desgaste, deformaciones y contracturas, ejercite
    los músculos "flojos". Por ejemplo, fortalezca y mantenga
    en movimiento los músculos de las manos apretando
    plastilina, barro o masa de pan. Apriete fuertemente los
    glúteos para fortalecer el músculo que mueve hacia
    atrás las piernas.
    Arrugue un pedazo de tela o papel de
    periódico con los dedos de los pies.
    Las tiras de una cámara de llanta de coche o de bicicleta
    se pueden usar de muchas maneras para ejercitar brazos y
    piernas.

    • Andar En Bicicleta

    Andar en bicicleta es más interesante que hacer
    ejercicio en su casa, ya que puede ir más lejos y ver
    más cosas. Evite andar en bicicleta si tiene problemas en
    las rodillas. Tenga cuidado de no forzarse en exceso cuando
    llegue a colinas empinadas, es mejor bajarse y caminar que forzar
    las rodillas.
    El mayor peligro al andar en bicicleta son los otros usuarios de
    los caminos. Siempre use un casco y colores
    brillantes para que los conductores de los coches puedan verlo.
    Nunca transite por la noche sin luces. Las bicicletas fijas son
    más seguras, además puede leer un libro o ver
    la
    televisión mientras la usa.

    • Correr

    Correr, aún despacio requiere más
    energía y proporciona mejor condición física que caminar.
    No trate de correr hasta después de haber caminado
    rápidamente por lo menos durante una hora al día.
    Durante seis semanas como mínimo. Utilice siempre buen
    calzado con suelas gruesas y flexibles, que den suficiente
    soporte a los pies.

    • Nadar

    El agua tibia ayuda a mitigar el dolor y relajar lar
    articulaciones. Nadar es especialmente bueno por que sostiene su
    cuerpo. Si tiene que nadar en agua fría, antes de meterse
    lleve a cabo algunos ejercicios de calentamiento. Si tiene
    dificultad para levantar la cabeza a fin de respirar, entonces
    use un snorkel con objeto de que pueda nadar con la cara dentro
    del agua. Una manera de asegurarse que el ejercicio le esta
    ayudando, es mantener un cuaderno especial para su programa de
    ejercicios.

    Ya hemos dicho que todos los ejercicios, actividades
    físicas y deportivas son útiles. De antemano no hay
    ejercicios mejores o peores que otros. Cada paciente debe
    intentar los suyos, evitando repetir aquellos gestos o posturas
    que identifique que le provocan dolor. De todos modos, por si se
    anima más fácilmente podemos recomendarle que
    repita de 5 a 10 veces los siguientes:

    • Tumbado boca arriba, con las rodillas en
      semiflexión.

    Levantar el tronco del suelo.
    Levantar las piernas al aire, sea
    simultáneamente sea alternativamente o llevando las
    rodillas hacia el pecho.
    Hacer movimientos de las piernas en el aire como pedaleo,
    batidos, tijeras, círculos, etc.

    • Tumbado boca abajo.

    Levantar la parte alta del cuerpo.
    Después levantar las piernas del suelo.
    Finalmente levantar estirados un brazo y la pierna
    contraria.

    • A cuatro patas, sobre rodillas y palmas.

    Levantar alternativamente un brazo y la pierna contraria
    estirados.
    Levantar por el lado un brazo hasta apuntar con los dedos el
    techo.
    Hacer flexiones de los brazos acercando la cara al suelo.
    Adelantar las manos en paralelo y estirar la espalda, haciendo
    flexiones hacia el suelo con el tronco.
    Lo importante, lo difícil y lo más meritorio del
    ejercicio es hacerlo. El paciente de FM debe convencerse de sus
    buenos efectos, reunir algunas dosis de voluntad y contribuir
    así eficazmente en su tratamiento.
    Ánimo.

    • Masaje

    Suele ser Muy bien apreciado por los pacientes con FM.
    Es más eficaz realizado consecutivamente a la
    aplicación de calor, muchas
    veces con ultrasonido y/o el uso de almohadillas
    calientes/frías (crioterapia). Estos procedimientos
    incrementan el flujo sanguíneo al músculo
    proporcionando relajación y mejorando su dolor y
    flexibilidad a los músculos tensos y dolorosos.
    También puede ayudar a eliminar las acumulaciones
    tóxicas como el ácido lácteo y volver a
    "educar" los músculos y las articulaciones que se han
    desajustado mecánicamente.

    • Alivio Miofascial

    Una técnica desarrollada por el terapeuta
    físico John Barnes, el alivio miofascial es una forma de
    manipulación muy suave de masaje diseñado para
    aliviar las restricciones y la estrechez de los tejidos
    conectivos (fascia). Cuando se practica debidamente, muchas veces
    logra disminuir el tirón que ejercen los tejidos
    conectivos sobre los huesos,
    permitiendo que se relajen y extiendan las fibras de los
    músculos y que se expandan los órganos.

    • Terapia De Los Puntos Desencadenantes

    Una técnica terapéutica diseñada
    para desactivar los puntos desencadenantes asociado con el
    síndrome de dolor miofascial. Generalmente, el terapeuta
    aplica presión constante. Cuando no se logra desactivar
    estos puntos desencadenantes usando éste método de
    terapia, se envían los pacientes al médico para
    inyecciones en los puntos desencadenantes.

    • Terapia Craneosacral

    Desarrollada por el Dr. John Upledger, la terapia
    craneosacral es "un método suave y no invasor de evaluar y
    mejorar el funcionamiento del sistema
    craneosacral. El entorno en que funcionan el cerebro y la
    médula espinal… Esta terapia manual estimula
    los mecanismos curativos naturales del cuerpo a mejorar el
    funcionamiento del sistema nervioso
    central, a disipar los efectos negativos del estrés, a
    mejorar la salud y fortalecer la resistencia a
    enfermedades". Los pacientes pueden practicar una forma de
    terapia craneosacral en casa usando un "estimulador de punto
    fijo", un producto
    comercial disponible o uno que se puede improvisar al introducir
    dos pelotas de tenis o de frontón en un calcetín.
    Se pone el estimulador en la nuca, en línea con las
    orejas, por períodos poco a poco más largos (de 2
    hasta un máximo de 20 minutos).

    • Quiropráctica

    La filosofía quiropráctica reconoce que el
    sistema nervioso, a través del cerebro, la médula
    espinal y los nervios se conecta a todas las partes del cuerpo y
    controla todas las funciones del
    cuerpo. La quiropráctica intenta corregir la
    desalineación de las vértebras, destrabando los
    nervios y permitir que el cuerpo se cure naturalmente.

    • Osteopatía

    La osteopatía propone que el cuerpo muchas veces
    es capaz de curarse a si mismo de las enfermedades, con tal que
    esté en una relación estructural normal, tenga un
    ambiente favorable y no sufra de desnutrición. La osteopatía emplea
    métodos
    físicos, medicinales y quirúrgicos
    comúnmente aceptados de diagnóstico y de terapia
    aunque pone mayor énfasis en el sistema
    musculoesquelético. Los pacientes de FM pueden recibir
    manipulación como parte de un plan compresivo
    de tratamiento.

    • Ejercicios De Estiramiento

    Los fisioterapeutas pueden efectuar un estiramiento
    suave o los pacientes lo pueden llevar a la práctica en
    casa. Con este fin, se han diseñado varias cintas de
    video
    especialmente para pacientes de FM. Los ejercicios de
    estiramiento son importantes porque ayudan a aliviar la
    tensión y los espasmos musculares. En los puntos
    difíciles de tratar, se pueden usar una técnica de
    "rociar y estirar" en que se rocían los músculos
    doloridos con un enfriador, disminuyendo el dolor mientras se
    estiran. Los pacientes pueden también hacer una variedad
    de ejercicios de estiramiento usando Theraband, una tira
    elástica que se manipula de varias maneras o usando una
    "pelota suiza", inflable, muy grande, en la que pueden extenderse
    en varias posturas para estirar y fortalecer los músculos
    encogidos.

    • Entrenamiento De La Postura

    Mientras que las varias formas de manipulación
    descritas anteriormente pueden ayudar a disminuir el dolor y
    relajar los músculos de los pacientes, muchas veces se
    requiere un entrenamiento
    sobre la postura o el movimiento para corregir los hábitos
    dañinos acumulados a lo largo de la vida los cuales
    aumentan el dolor y para volver a educar los músculos y
    las articulaciones que se han desajustado. Los fisioterapeutas
    pueden ayudar con la postura, mientras que los profesionales
    capacitados en la "técnica Alexander" pueden proveer el
    entrenamiento sobre el movimiento. Los pacientes de la FM con
    problemas graves con dolores en los pies a causa de la mala
    postura o mecánica corporal también se pueden
    beneficiar de injertos especiales en los zapatos
    (ortótica) recetados por un podiatra.

    • Terapia Ocupacional

    Cuando las tareas en el lugar del trabajo contribuyen al
    dolor (movimientos repetitivos, sitios de trabajo
    incómodos, etc.), un terapeuta ocupacional puede ayudar al
    sugerir o diseñar mejoras. Por ejemplo, para los pacientes
    de FM que trabajan delante de un ordenador, los teclados
    ergonómicos, las sillas y otros productos
    pueden proporcionar un alivio importante.

    • Terapia De Relajación

    No es de sorprender que el dolor y los síntomas
    relacionados con la FM resulten muy estresantes para el cuerpo.
    Irónicamente, la investigación más reciente revela
    que fisiológicamente, los pacientes simplemente no manejan
    el estrés muy bien. Por eso, se les recomiendan los
    programas
    efectivos del manejo del estrés. Entre los que se utilizan
    para la FM se encuentran la biorretroalimentación, el
    watsu, la meditación, los ejercicios de
    respiración, el yoga, el tai-chi, la relajación
    progresiva, la imaginación guiada y el entrenamiento
    autogénico. Los pacientes necesitan un entrenamiento
    inicial para muchos de estos acercamientos terapéuticos,
    pero luego generalmente pueden seguir practicando los conceptos
    aprendidos sin más ayuda. Están fácilmente
    disponibles los libros, las
    cintas de audio y las clases para ayudarles.

    • Acupuntura

    Mientras que se han propuesto diversos remedios
    alternativos para el manejo de la FM, muy pocos se han sometido a
    los análisis rigurosos en un entorno
    clínico. La acupuntura, un tratamiento que involucra la
    inserción de agujas muy pequeñas en puntos
    anatómicos específicos, identificados como
    conductores de energía, ha sido el sujeto de mayor
    escrutinio. En noviembre de 1997, los National Institutes of
    Health (NIH, siglas en inglés) convocaron un panel de
    Consenso sobre la Acupuntura que luego emitió una
    declaración que indicaba que el dolor que resulta de
    condiciones musculoesqueléticas y las nauseas fueron las
    entidades más satisfactoriamente tratables con la
    acupuntura. En febrero de 1998, la oficina de
    Medicina Alternativa del NIH, junto varios institutos y oficinas
    anunciaron las "Subvenciones para el Estudio Clínico
    Piloto sobre la Acupuntura" con la intención de mejorar la
    calidad de la investigación clínica evaluando la
    eficacia de la
    acupuntura en el tratamiento o la prevención de la FM y
    otras varias enfermedades y condiciones.

    • Nutrición

    Debo advertir que los consejos que aquí se
    detallan no reportarán los mismos beneficios a todos. No
    existe el alimento milagroso capaz de curar la FM, como tampoco
    existe el fármaco prodigioso que pueda lograrlo. Es
    fundamental que, partiendo de lo que aquí se explica, cada
    uno aplique su experiencia.
    Uno de los riesgos de
    padecer una enfermedad crónica, además de las
    posibles complicaciones de la misma, es el acostumbrarse a ella.
    En este caso, acostumbrarse a tener el dolor como
    compañero perpetuo. Pero es preciso huir del conformismo
    teniendo en cuenta el tipo de enfermedad de la que hablamos,
    conseguir una mejoría, por pequeña que sea, supone
    un gran avance. Alimentarse adecuadamente puede contribuir a que
    esa mejoría se produzca.
    "Que tu alimento sea tu primer medicamento." Lo dijo
    Hipócrates hace 24 siglos, y desde entonces muchos le han
    dado la razón.
    Es preciso tener en cuenta que los enfermos de FM, y debido a las
    peculiaridades de su dolencia, pueden llegar a descuidar su
    alimentación. El tratamiento prescrito, el
    haber de soportar minuto a minuto la sensación de dolor y
    los problemas emocionales asociados son las causas de la
    pérdida de apetito. A ello se unen el insomnio, el
    cansancio y la depresión, que no hacen sino dificultar el
    autocuidado.

    • Que debes comer

    Grupos de
    alimentos
    básicos:
    Cereales y legumbres (arroz, maíz, pan,
    etc.). – Representan la fuente más importante de carbohidratos
    complejos (almidones), fibras y proteínas
    de origen vegetal. Se recomiendan de 3 a 6 raciones por
    día, proporcionan energía "fácil".
    Verduras y hortalizas – Son fuente importante de vitaminas,
    sales minerales y
    fibras. Deberían tomarse entre 2 y 3 raciones al
    día.
    Frutas – Contienen gran cantidad de vitaminas, minerales, fibras
    y azúcares. Se recomiendan de 2 a 3 raciones diarias.
    Lácteos: Leche, queso,
    yogures, etc. (no se incluyen la mantequilla ni la nata). – Son
    ricos en calcio, magnesio y proteínas de buena calidad. La
    dosis diaria ideal es de 2 raciones.
    Cárnicos (carnes, huevos, pescado y aves). –
    Contienen proteínas, grasas sobre todo saturadas (excepto
    el pescado) y
    minerales como el hierro y el
    yodo.
    Grasa y azúcares – Aceite de oliva, de girasol, de
    maíz, frutos secos (avellanas, almendras, nueces,
    piñones, etc.), margarina y mantequilla, nata, chocolate,
    galletas, pasteles, helados y azúcar.
    Los aceites aportan ácidos
    grasos monoinsaturados y poliinsaturados, y los frutos secos
    fibras y proteínas de origen vegetal. Lo ideal es tomar
    entre 2 y 3 raciones diarias (una cucharada sopera de aceite o un
    puñado de frutos secos).
    Consejo: Tómalos con moderación.

    • Tus comidas

    Siguiendo la máxima "Desayuna como un rey, come
    como un príncipe y cena como un mendigo", aquí
    tienes una recomendación para las tres comidas
    principales:
    Desayuno: Huye del desayuno rápido y demasiado frugal. La
    primera comida del día debe contener entre el 20 y el 25%
    de las calorías totales diarias. Puedes comenzar con un
    vaso de zumo natural y una pequeña cantidad de cereales
    integrales, y
    continuar con un vaso de leche (con algo de café,
    té o cereales para disolver) acompañado de una
    tostada con aceite de oliva. Una ingesta que incluya los
    ingredientes básicos te asegurará poder hacer
    frente a tus tareas físicas e intelectuales. Algunas
    personas aseguran sentir gran bienestar si desayunan varias
    piezas de fruta fresca seguidas de un tazón de leche.
    Comida: Platos nutritivos y bajos en grasa es la base de una
    comida equilibrada. Pero debes asegurarte que contienen los
    carbohidratos (pan, pastas, arroz, legumbres, etc.) suficientes
    para obtener la energía necesaria. Un plato de pasta o de
    verduras, seguido de una pieza de carne magra, puede ser la
    opción. Prepara la comida en casa y evita los platos
    precocinados.
    Cena: Reserva las ensaladas (la lechuga ayuda a combatir el
    insomnio) y el pescado para este momento del día. La cena
    debe ser comedida y no copiosa para asegurar el descanso
    nocturno. No tomes alimentos grasos ni condimentados porque te
    provocarán molestias en el estómago y te
    impedirán tener un sueño reparador.

    • Que comer en caso de…

    Brote agudo de dolor
    En caso de levantarte algún día con un dolor
    especialmente intenso y un cansancio extremo, debes optar por
    comer de manera diferente al resto de días. En estas
    ocasiones conviene inclinarse por:

    • Seguir una dieta blanda.
    • Escoger alimentos con los que poder conseguir mayor
      valor
      nutritivo, consumiendo poca cantidad. Incorpora, por ejemplo,
      pollo o yema de huevo a un puré de verduras
      tibio.
    • Comer pequeñas cantidades varias veces al
      día, es mejor que pocas comidas muy
      abundantes.
    • Beber 1 litro de agua, como mínimo
      habitualmente.

    Vómitos
    Muchas de las recomendaciones citadas pueden servir
    también para el caso de que aparezcan los
    mitos. Si
    éstos son poco copiosos o esporádicos:

    • Sigue una dieta a base de papillas, puré y
      yogur blanco desnatado.
    • Bebe zumos naturales de frutas no ácidas sin
      añadir azúcar e infusiones.
    • Toma cantidades pequeñas y frecuentes, cada 30
      o 60 minutos.

    Si los vómitos son abundantes y continuados,
    suprime la ingesta oral y acude a tu médico.

    • Algunos remedios naturales

    A continuación se detallan algunos remedios que
    pueden ayudarte a combatir el dolor y la rigidez articular. No
    existen demasiadas evidencias científicas de sus
    beneficios y debe ser de tu propia experimentación la que
    te muestre si pueden o no hacerte sentir mejoría. Las
    primeras veces tómalas con precaución y espera a
    comprobar las reacciones antes de realizar la segunda toma. En
    caso de duda, consúltalo con un herborista experimentado y
    sigue al pie de la letra sus recomendaciones:

    • Infusión de Albahaca. Esta planta es un
      tranquilizante natural y puede aliviar el dolor y los espasmos
      musculares. No lo tomes se estas embarazada.
    • Toma una taza de agua caliente en la que
      habrás vertido una cucharada de miel.
    • Infusión de Agracejo. Hierve durante unos 20
      minutos una cucharadita de la corteza pulverizada de esta
      planta medicinal en dos tazas de agua. Déjala enfriar
      antes de tomarla. Su gusto es muy amargo, por lo que
      deberás endulzar la infusión con miel. Debe
      usarse en pequeñas dosis y mejor con supervisión médica o
      terapéutica. Tomado en grandes cantidades tiene efectos
      muy negativos.
    • Decocción de corteza de Viburno. Es relajante
      y antiespasmódico.
    • Jalea Real. Puede ayudar a disminuir los
      síntomas.
    • Remedios de Aromaterapia. Echa 3 o 4 gotas de aceite
      esencial de lavanda en el agua del
      baño. Alivia el dolor y reduce la
      inflamación.
    • Los aceites de pimienta negra, eucalipto, mejorana y
      benjuí, mejoran la circulación en la zona
      dañada. Aplícalos mediante un masaje suave,
      echando unas gotas en una crema base.

    6. Medicamentos

    Antes de medicarse, recuerde que hay que consultar
    siempre con un médico o especialista. Ya existen algunos
    medicamentos para tratar el síndrome de la FM, pero dos
    principios
    activos, la
    amitriptilina (Tryptizol) y la ciclobenzaprina (Yurelax), siguen
    siendo los más conocidos y útiles para muchos
    pacientes.
    El principio activo tricíclico amitriptilina sirve para
    contrarrestar la deficiencia de serotonina (sustancia que se
    produce en el organismo en el curso del metabolismo,
    circula por la sangre y es
    vasoconstrictora y favorece el peristaltismo intestinal) y tiene
    la ventaja añadida de ayudar a conciliar el sueño y
    controlar el dolor. Habitualmente se receta en grandes cantidades
    para combatir la depresión, pero es más útil
    para los pacientes de FM si se administra en dosis
    menores.

    La ciclobenzaprina es un relajante muscular que ha
    resultado ser útil en el tratamiento del dolor y espasmos
    musculares producidos por la FM. Para aquellos pacientes que no
    toleran estas sustancias, existen otros muchos medicamentos que
    actúan de forma parecida.
    Un grupo de
    medicamentos relativamente nuevo (muy empleados para tratar la
    depresión que a veces ocurre con la FM) son los
    inhibidores selectivos de recaptación de serotonina. Entre
    éstos se encuentran la fluoxetina (Prozac), la sertralina
    (Aremis) y la paroxetina (Seroxat, Froxinor). Dado que entre sus
    efectos secundarios están el nerviosismo o el insomnio,
    frecuentemente se recetan junto con sedantes.
    Antiinflamatorios no esteroideos (AINE, para abreviar) pueden
    resultar útiles para quitar el dolor Fibromialgico. Entre
    los AINE se ubican la aspirina, el ibuprofeno (Neobrufén)
    y el naproxeno sódico (Naprosyn, Antalgin) con receta o
    sin ella, pero de forma prolongado pueden provocar úlceras
    gastrointestinales sangrantes.
    Aparecerá en el mercado una
    innovadora forma de este tipo de medicamentos conocida como
    inhibidor COX-2 que se obtiene con receta. Este medicamento
    bloquea sólo una de las dos enzimas
    (sustancia capaz de acelerar o provocar ciertos procesos
    químicos sin sufrir ninguna modificación)
    ciclo-oxigenasas (COX) que controlan la producción de postraglandinas. La
    <<mala>> (COX-2) se produce a consecuencia de un
    trauma y genera altos niveles de postraglandinas que causan
    inflamación y dolor. ¡Este inhibidor COX-2 no tiene
    ningún efecto secundario conocido! Este medicamento no
    afecta a la enzima <<buena>>, COX-1, que mantiene en
    buena forma el estómago, las plaquitas, los riñones
    y otros tejidos.

    Analgésicos como el acetaminofeno (Tylenol) u
    otros con mayor cantidad de codeína, pueden también
    ser eficaces. Sin embargo, no se recetan con tanta frecuencia
    debido a sus cualidades potencialmente repentinas y se reservan
    frecuentemente para los enfermos que sufren explosiones
    repentinas de dolor o que no reaccionan bien a otros
    analgésicos. El medicamento tramadol (Tramadolasta,
    Tralgiol) es un común y eficaz calmante del dolor pero
    provoca reacciones alérgicas en personas sensibles a la
    codeína. Un pequeño número de pacientes
    refieren haber tenido ataques de apoplejía después
    de tomarlo.
    Las benzodiazepinas como el diazepan (Valium), alprazolam
    (Trankimacin), lorazepan (Loramet) y clonazepam (Traxilium) se
    emplean junto con pequeñas cantidades de ibuprofeno para
    tratar la ansiedad y los espasmos musculares. El clonazepam es
    muy útil en el tratamiento del síndrome de las
    piernas inquietas. Actúan como tranquilizantes suaves y
    tienen propiedades relajantes para los músculos. Al igual
    que los analgésicos narcóticos, las benzodiazepinas
    pueden crear dependencia física y se tienen que
    administrar con precaución.
    El zolpidem tartrato (Stilnox) se receta en ocasiones durante
    intervalos cortos a personas que tienen problemas de sueño
    graves y crea menos dependencia.
    Los medicamentos anteriormente mencionados siguen siendo el
    sustento para el tratamiento general de la FM.
    ————————————
    N del A: Los nombres anteriores en cursiva metidos en
    paréntesis son nombres comerciales con que se conocen
    estos medicamentos en España.

    7. Aspectos
    psicológicos

    La FM no es un trastorno psiquiátrico. Porque el
    ser humano es una persona que piensa, actúa y siente, no
    es solo un cuerpo físico. Funciona de una forma compleja
    donde intervienen todos los aspectos que rodean a la persona como
    la familia,
    el trabajo,
    los amigos, el ambiente, la situación física, el
    estado de ánimo y los pensamientos.
    No se puede entender y ayudar a una persona enferma entendiendo
    únicamente su dolor, hay que entender ese complejo mundo
    de relaciones para intentar mejorar su padecimiento y su calidad
    de vida.
    El hecho de tener una enfermedad reumatológica no implica
    que esté exento de padecer otros problemas tanto
    físicos o psíquicos. Cuando una persona afectada de
    FM tiene problemas de ansiedad o padece un estado depresivo, su
    estado general se agrava.
    ¿Qué es la ansiedad? Es una respuesta de su cuerpo
    ante situaciones problemáticas que provoca síntomas
    de malestar e inquietud, pero esta respuesta de ansiedad puede
    generalizarse a cualquier situación, sea o no
    problemática.
    ¿Qué es la depresión? Es un estado de
    ánimo que hace que valore las situaciones de forma
    negativa y pierda la capacidad de lucha ante circunstancias
    cotidianas.
    Con ambos procesos se agravan los síntomas principales de
    la FM: el dolor, el cansancio generalizado y los problemas de
    sueño.
    La actuación de los servicios
    sanitarios. Su médico de atención primaria es la figura más
    indicada para coordinar lo que se debe hacer ante sus necesidades
    asistenciales.
    El médico puede mejor que nadie darle información
    sobre la FM y la relación que existe entre ésta y
    cualquier otro malestar que padezca; puede darle
    información y consejos sobre diferentes actuaciones para
    mejorar su estado general de salud, como ejercicios
    físicos, cambios posturales, control de
    alimentación o control de sueño.

    Conozca Su Dolor
    Una postura de "no aceptación" provoca con el tiempo mayor
    frustración. Debe saber qué es la FM, que
    síntomas provoca, qué actuaciones le perjudican y
    cuáles pueden beneficiar su estado general.
    Evalúe su dolor en el tiempo y equilibre sus esfuerzos.
    Para ello es interesante que lleve durante un tiempo un diario
    del dolor, donde indique las variaciones que siente, el tipo de
    dolor que padece, ante que circunstancias se agrava, que cosas
    hace que disminuya el dolor, etc. Esto le permitirá ir
    sabiendo cómo debe actuar, cuándo debe parar y
    cuándo debe cuidarse, que puede tomar o cuándo
    puede esforzarse más, etc.
    Maneje su dolor conociendo cómo funciona su cuerpo.
    Pudiendo pasar de un dolor máximo a un dolor leve, volver
    a subir o mantenerse durante un tiempo. Lo importante es que sepa
    que el dolor que siente como máximo e incapacitante
    termina pasando y seguir adelante con sus objetivos de
    calidad de vida.
    Aprenda a cuidar de sí mismo procurando un equilibrio
    entre esfuerzo y descanso. Cuando no pueda más descanse, y
    después haga todo lo que pueda, aunque tenga que
    esforzarse un poco. Es importante que piense que puede ayudarse a
    sí mismo a conseguir una mejor calidad de vida a pesar de
    su enfermedad.

    Controle Su Tiempo
    Adapte sus metas. Una vez conocida la situación real debe
    comenzar a actuar para controlar el dolor, Adaptando su
    funcionamiento y sus metas, mirando lo que puede y podrá
    hacer, y no lo que solía hacer. Mirar hacia el pasado no
    va ha ayudarle a manejarse mejor en el presente, y hay muchas
    cosas que puede seguir haciendo.
    Establezca objetivos tanto a corto como a largo plazo. Para
    afrontar su situación de forma óptima es importante
    que organice sus objetivos, descomponiendo sus metas en elementos
    que le sean manejables y accesibles. Puede empezar por cosas
    pequeñas como pedir una vez por semana a algún
    compañero que le ayude en una acción que le resulte
    muy costosa.
    Valore siempre lo que consigue y no se desanime por lo que queda.
    Lo que vaya consiguiendo por pequeño que sea supone
    un verdadero avance, no lo compare con lo que falta sino con lo
    que anteriormente no podía hacer. Esto le ayudara a
    activar sus recursos y
    ponerlos al servicio de un
    fin concreto y
    podrá evaluar lo que va consiguiendo adquiriendo una
    sensación de mayor control.

    Controle Su Tensión
    Mantener el cuerpo a punto es la mejor medicina. Hacer ejercicio
    físico es muy beneficioso ya que permite que el cuerpo
    responda mejor a las exigencias del medio. Si una persona no hace
    nada de ejercicio, tiene más dolor. En cambio mantener un
    ejercicio físico diario, tono muscular y fuerza adecuada,
    no le costara tanto realizar esfuerzos y probablemente
    disminuirá su dolor, ya que su cuerpo no acumulará
    tensión y no tendrá que combatir el "óxido".
    La buena forma física puede ayudarle a disminuir el
    cansancio.
    Relaje su cuerpo. Un control adecuado de la respiración le
    servirá para aliviar la sensación de cansancio y
    controlar emociones tales
    como la ansiedad, angustia, ira, etc. Dos ejercicios muy
    sencillos que podrá realizar en cualquier momento y que le
    ayudarán a relajarse y distraerse de su dolor.

    Ejercicio 1
    Siéntese cómodamente con las manos apoyadas en las
    piernas y con los ojos abiertos. Tome aire lentamente por la
    nariz. A medida que lo hace, golpee suavemente con la palma de la
    mano el busto, toda la zona que va desde la parte baja del cuello
    hasta el pecho. Comience por ejemplo por la zona del hombro
    derecho y vaya hacia la zona izquierda pasando por todo el busto.
    Cuando haya cogido todo el aire posible, deje de darse
    golpecitos, repose los brazos sobre las piernas y comience a
    soltar el aire lentamente por la boca. A medida que suelte el
    aire note como va relajándose, sintiéndose cada vez
    más tranquilo y a gusto. Puede realizar cuatro o cinco
    respiraciones de este tipo, y le ayudará a activar su
    circulación, a respirar profundamente y a distraerse de su
    dolor.

    Ejercicio 2
    Siéntese en una posición cómoda, con los
    ojos abiertos. Apoye los dedos índice y corazón de
    la mano derecha sobre la frente para utilizarlos de apoyo en el
    movimiento que se va a realizar con los otros dedos. Cierre su
    ventana nasal derecha ayudándose con el dedo pulgar y tome
    aire lentamente por su fosa nasal izquierda (la que queda
    abierta). Mantenga unos instantes la respiración. A
    continuación cierre su ventana nasal izquierda con el dedo
    anular y abra a la vez la ventana derecha quitando de ella el
    dedo pulgar. Suelte el aire lentamente por su fosa nasal derecha
    (la que ahora queda abierta). Comience realizando el ejercicio
    cinco veces y vaya aumentando lentamente hasta alcanzar entre
    diez y veinticinco ciclos. Este es un adecuado ejercicio de
    relajación general que le puede resultar muy
    beneficioso.
    Puede realizar estos ejercicios siempre que quiera y
    especialmente en aquellos momentos en los que se siente
    intranquilo.
    Relaje su mente. Piense por ejemplo en un lugar agradable e
    imagínese disfrutando de una situación relajante,
    como por ejemplo estar tumbado en la playa, tomar un baño
    de burbujas o recibir un masaje por todo el cuerpo. Las
    emociones, los pensamientos positivos y las sensaciones
    también pueden evocarse con la imaginación.
    En momentos concretos puede distraerse del dolor centrando
    deliberadamente la atención en algo para evitar estar
    pendiente del dolor, como por ejemplo fijarse en detalles de su
    entorno. También puede centrar la atención en
    actividades que le supongan un esfuerzo con el pensamiento o
    alguna actividad de memorización recordando letras de
    canciones, de cuentos o de
    historias, puede mentalmente resolver cuentas
    numéricas, etc. En definitiva, distraerse.

    Preste Atención A Los Pensamientos
    Aprenda a generar pensamientos positivos y a ser más
    tolerante consigo mismo. La mente tiene un poder infinito que
    puede ayudarle o perjudicarle. Es importante que todos los
    días se levante pensando que todas las situaciones tienen
    algún aspecto positivo que puede encontrar, de forma que
    vaya aprendiendo a ver las cosas en su justa medida, sin
    pensamientos catastrofistas.
    Cuide se autoestima.
    Aprenda a darse valor a sí mismo, de una forma sincera
    aunque tenga mucho dolor, porque el hecho de tener dolor no
    quiere decir que no sea una persona valiosa. No olvide que a
    pesar de tener dolor, es una persona útil, necesaria, con
    una vida propia, que tiene valor por si misma como persona,
    padre/madre, amigo/a, hijo/a, trabajador/a, etc.

    Preste Atención A Sus Emociones
    El verdadero conocimiento
    de sí mismo comienza por saber identificar todos y cada
    uno de sus sentimientos. Algunas veces puede renegar de un
    sentimiento porque lo considere impropio o doloroso, o porque
    tema no poder controlarlo. Pero recuerde que mientras persista la
    postura de no admitirlos seguirá sufriendo.

    Comuníquese
    Aprenda a dar información. En muchas ocasiones lo que
    quiere, necesita o expresa no es lo mismo que entienden las
    personas cercanas. Esto puede provocarle un fuerte sentimiento de
    desesperanza. Si da información de lo que le ocurre de
    forma clara, aquellas personas que le rodean podrán
    entenderle mejor lo que le sucede,
    Pida claramente lo que necesita. Es importante que aprenda que
    solo tiene la capacidad de cambiarse a sí mismo, e
    intentar que sea el otro el que cambie es un motivo más de
    frustración.
    Recuerde que todos estos consejos puede ponerlos en
    práctica en cualquier momento, y que usted es quien mejor
    puede ayudarse, con esperanza, con tesón y con una
    adecuada orientación. Su principal objetivo debe
    ser usted mismo, su bienestar y su calidad de vida.
    Si considera que los problemas que tiene no puede abordarlos solo
    de una forma adecuada, puede acudir a un especialista de la
    psicología, a su médico de
    atención primaria, a su especialista en
    reumatología o una asociación de ayuda mutua, y
    podrán orientarle y ayudarle en lo que
    necesite.

    8. Bibliografía

    • http://www.afibrom.org
    • http://www.lire.es
    • http://www.alfredblasi.net/fibromialgia/descripcion.htm
    • http://fibromialgia.umh.es/Fibrom/qf.htm
    • http://www.infodoctor.org/bandolera/b90s-2.html
    • http://www.infodoctor.org/bandolera/b90s-3.html
    • http://www.artritiscentral.com/html/spaqfibro.htm
    • http://www.sover.net/devstar/spaninfo.htm
    • http://www.arthrits.org/Espanol/enfermedades/tipos_de_artritis/fibromialgia.asp
    • http://www.aurasalud.com/QQS/Reumatismos/intro.htm
    • http://www.fibromialgia.org

     

     

    Autor:

    Mariano Rodríguez Barroso (25 años).

    Quiromasajista y masajista deportivo.
    Hecho en junio del 2003 (España – Madrid).
    Categoría del trabajo: salud – enfermedades

    Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior.

    Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información.

    Categorias
    Newsletter